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Sin adjetivos

Pleno del 26 de febrero de 2025

Interpelación urgente relativa a la posición del Gobierno sobre la retribución del permiso parental de cuidados de 8 semanas.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Mixto. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 99.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 35Vídeo

Gracias, señor presidente. Señora ministra, en el pasado mes de diciembre, en la Comisión de Derechos Sociales y Consumo, se dio un debate en torno a los permisos retribuidos para el cuidado de hijos e hijas menores de 8 años, un derecho que recoge la Directiva de la Unión Europea 2019/1158, una directiva que reconoce el derecho a las familias de disfrutar de ocho semanas de permiso para el cuidado de nuestros niños y nuestras niñas, y que, además, estos cuidados sean retribuidos. Salíamos ese día, 17 de diciembre, con una sorpresa que para nosotras fue realmente desagradable, y es ver el posicionamiento que tuvo, no solo el grupo parlamentario que sustenta su Gobierno, el Grupo Socialista, sino también su socio de Gobierno, el Grupo SUMAR, que votaron en contra de la implementación de este permiso retribuido de ocho semanas. La verdad es que no lo entendemos, ya que, como le digo, está en el marco de la legislación europea; tanto es así, que la propia Comisión Europea abrió un expediente sancionador a nuestro país, a España, por no haber implementado este permiso como debía haber hecho efectivo antes del mes de agosto, y nos ha planteado una multa de más de 7 millones de euros por esta causa. Señora Saiz, ya le decía que para nosotras fue toda una decepción ver el posicionamiento de los grupos que sustentan al Gobierno y que en el año 2023 pudieron tener la confianza de esta Cámara gracias a los votos de una mayoría que creyó ese discurso que nos trasladaron de que este Gobierno iba a ser un Gobierno que iba a luchar por ampliar derechos a la ciudadanía y por seguir avanzando, como habíamos hecho en la pasada legislatura. Nada más lejos de la realidad, señora Saiz, en un contexto de avances tecnológicos y de incremento de la productividad sin precedentes en todo el mundo, pero también en nuestro país, la liberación del tiempo sin pérdida de remuneración para las familias, para que puedan cuidar a sus niños y niñas, a nosotras nos parece más que razonable, señora ministra. Tanto es así, señora Saiz, que este permiso del cual nosotras estamos hablando fue aprobado por el Consejo Europeo, dirigido por el señor Donald Tusk, es decir, por el Partido Popular Europeo. Por lo tanto, no le estamos hablando de una medida especialmente revolucionaria, cuando incluso la derecha europea vota a favor de sacar adelante iniciativas como esta.

Señora Saiz, ustedes, cuando se presentaron a las elecciones del 23 de julio, llevaban en su programa electoral lo siguiente: la implantación de permisos retribuidos para cuidados considerando la perspectiva del ciclo de vida, siempre en el marco del diálogo social y desde la perspectiva de género.

Por otro lado, su socio de Gobierno, SUMAR, llevaba esto otro: ampliar esos permisos para el cuidado de ocho a diez semanas y, además, incrementar la edad de los menores a los que se podía ejercer ese cuidado desde los 8 hasta los 12 años, y también hablaba de permisos retribuidos. Por lo tanto, señora Saiz, tanto ustedes como su socio de Gobierno han faltado a sus compromisos electorales. Meses después de esas elecciones, lo que hicieron fue dar el primer viraje, que a todas nos inquietó, especialmente a las organizaciones que nos autodenominamos de izquierdas. Es decir, pasaban de hablar de permisos retribuidos de ocho semanas a hablar de que tan solo se retribuyeran cuatro de esas ocho semanas. Señora Saiz, ustedes tienen una obligación legal en ese marco legislativo europeo y están incumpliendo con ella.

Le voy a dar unos datos, señora ministra: el portal de empleo InfoJobs, durante el año 2024, nos señalaba cuál era la realidad de la conciliación en nuestro país. El porcentaje de empleados que tenía facilidades para conciliar se redujo en seis puntos en el año 2024, pasando de un 35 % en el año 2023 a un 29 % en el año 2024; el 20 % de las trabajadoras y trabajadores españoles expresaban tener dificultades para conciliar, aumentando el porcentaje de esa dificultad, de esa población que ha tenido dificultades en un 25 % durante el año pasado; casi un 40 % de los trabajadores y trabajadoras señalaban que son las mujeres las que terminan, al final, pagando la carga de los cuidados en nuestro país. Esto no es nada nuevo, ya es de todos conocido. La agenda de cuidados tiene que avanzar; ya dijo también el ministro Bustinduy, que es una necesidad especialmente acuciante y, sobre todo, cuando hablamos de poder quitar esa carga, esa mochila de los cuidados a las mujeres. En cifras del informe de mujeres y trabajo del tercer trimestre del año 2024, las mujeres siguen teniendo tasas de actividad y empleo inferiores respecto a las de los hombres en casi siete puntos. El 73,67 % de las personas que se ocupan a tiempo parcial son mujeres y la temporalidad, como ya sabemos, señora ministra, tiene rostro femenino; casi el 60 % de las personas con trabajos temporales son mujeres. Esto es una discriminación que tiene un sesgo clarísimo de género y que, por supuesto, condiciona nuestras carreras profesionales y nos pone en una situación de desigualdad a las mujeres frente a los hombres. Es por ello que nosotros encontramos aún más incomprensible ese posicionamiento que tuvieron los grupos parlamentarios Socialista y SUMAR en la sesión de aquella comisión del pasado 17 de diciembre, cuando pasaron a incumplir la ley europea. Es que, además, ustedes hacen que el Partido Popular les adelante, que dé un volantazo y les adelante, situándoles a ustedes a la derecha del Partido Popular, que en aquella ocasión votó a favor de estos permisos retribuidos.

Señora ministra, nosotras no entendemos que un Gobierno que está atravesando actualmente por una cierta parálisis cognitiva ―que le está llevando a permitir que se tomen decisiones en su seno que creo que van por el camino de llevárselos a ustedes mismos como Gobierno por delante― adopte estas posturas. Si en la pasada legislatura, en unas circunstancias enormemente difíciles, lo que hicimos fue impulsar una gobernanza progresista en el Gobierno estatal ―eso sí, la fuerza política a la que represento, Podemos, sacó con mucho esfuerzo al Partido Socialista de su acomodo en el neoliberalismo e hizo que ustedes se posicionaran, tirándoles siempre del brazo, hacia el lado izquierdo―, ahora vemos que, en la actual legislatura, ustedes, como socio mayoritario, lo que están haciendo es callar a su socio de Gobierno y llevar las políticas neoliberales a las cuales nos tiene acostumbrados el bipartidismo clásico de siempre. Nosotras somos conscientes de las dificultades que entraña hacer política para la mayoría, y más cuando los poderes reaccionarios señalan el camino opuesto, señora ministra, pero la Cámara no les dio su confianza para que ustedes gobernasen con comodidad, sino para que lo hicieran con valentía. Cada oportunidad que este Gobierno pierde para avanzar en derechos, cada política pública que dejan ustedes a medias y que no son capaces de sacar adelante arruina el trabajo hecho en la pasada legislatura. Cada vez que ustedes vacilan a la hora de ampliar derechos, de mejorar las prestaciones; cada vez que ustedes deciden perdonarles impuestos a las eléctricas y, sin embargo, cargárselos a trabajadores y trabajadoras que van a cobrar el salario mínimo; cada vez que ustedes dan ese paso en falso todos los que creemos en las políticas de izquierdas nos estamos viendo afectados. Al final, todas retrocedemos por el posicionamiento de este Gobierno sin valentía.

Hoy venimos aquí a decirle algo, señora ministra, que no es nada nuevo y que ustedes ya tendrían que saber, y es que tenemos una dura batalla por delante frente a un enemigo que está poniendo todos sus recursos para destruir el Estado de derecho y para arrebatarle derechos que se han ganado a pulso a la clase trabajadora de este país, señora Saiz. Se lo hemos dicho una y otra vez: a la derecha se la vence con derechos y hoy, aquí, le vamos a apuntar algunas ideas. Primero, que aprueben de una vez ese permiso retribuido de ocho semanas para el cuidado de hijos e hijas menores de 8 años, tal cual también establece y les ha pedido la Comisión Europea. Eso sí, que las ocho semanas sean retribuidas. Segundo, que amplíen los permisos de nacimiento y adopción por veinte semanas, tal y como propusimos en la anterior legislatura. Tercero, que negocien con el Ministerio de Igualdad para seguir reforzando los fondos del Plan Corresponsables, que tantos éxitos ha tenido; que extiendan esos permisos a las familias monomarentales, porque es de derecho y es evidente que requieren una especial protección, y que aprueben un permiso universal por crianza.

Señora Saiz, ya se lo he dicho, nos vamos a poder entender si entendemos cuál es la fórmula para combatir a la derecha, y no es más que dotar a la ciudadanía de más derechos, ampliar derechos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Elma Saiz Delgado

GobiernoMinistra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.Página 37Vídeo

Gracias, presidente.

Buenos días, señorías. Señora Santana, le agradezco sinceramente esta interpelación para tener un espacio y un momento de sosiego y dar cuenta de los avances en esta materia que tan importante es para el Gobierno de España. Quiero transmitirle un mensaje muy claro, señora Santana: la posición del Gobierno siempre va a ser ―siempre― la que propicie la participación equilibrada de mujeres y hombres en la vida familiar y en el mercado de trabajo. La finalidad es conseguir la igualdad de oportunidades en el empleo, cambiar los roles tradicionales y dar cobertura a las necesidades que requieren la atención y el cuidado de las personas dependientes. La conciliación de la vida laboral y familiar es un bien jurídicamente protegido en nuestro país tanto por disposiciones de rango constitucional como por otras con rango de ley, como lo son el Estatuto de los Trabajadores o la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres. La legislación laboral en materia de igualdad dedica una buena parte de su articulado a los instrumentos de conciliación. Esta atención cobra pleno sentido no solo porque la dificultad de conciliar trabajo y familia es una causa de abandono del mercado de trabajo que afecta casi exclusivamente a las mujeres con responsabilidades de cuidados, sino porque la igualdad efectiva requiere mecanismos que aseguren el tránsito a un modelo de corresponsabilidad en los cuidados. Las líneas de actuación del Gobierno de coalición, señora Santana, se están demostrando muy eficaces, por ejemplo, para la reducción de brechas retributivas que hoy todavía existen, como bien conoce la vicepresidenta segunda del Gobierno, mi compañera Yolanda Díaz: incrementando el salario mínimo interprofesional un 61 % desde el año 2018; exigiendo planes de igualdad para las empresas de más de cincuenta trabajadores y trabajadoras; mediante los permisos de paternidad y maternidad retribuidos, iguales e intransferibles durante dieciséis semanas, cuya denominación cambiamos por permiso por nacimiento y cuidado del menor, o invirtiendo 760 millones de euros desde el año 2021 a través de distintos programas de corresponsabilidad. Si hablamos del ámbito de la Unión Europea, es preciso señalar que hay una tendencia de cambio sobre el enfoque de las políticas destinadas a conseguir un equilibrio entre familia y trabajo. Concretamente, los derechos de las personas trabajadoras a un permiso por hijos están regulados en la Directiva 92/85, que regula el derecho a una licencia de maternidad y cuyo objetivo es la protección de la madre durante el embarazo y después del parto. Esta directiva reconoce a las madres trabajadoras el derecho a catorce semanas de permiso de maternidad en el momento del parto, durante las cuales deben recibir un pago proporcionado por el empleador o una asignación proporcionada por el Estado al menos equivalente al nivel nacional de pago por enfermedad. Este permiso incluye un periodo obligatorio de al menos dos semanas en torno al momento del parto. En segundo lugar, existe otra normativa europea, la Directiva 2019/1158, cuyo objetivo es corregir el desequilibrio del anterior modelo maternalista de la Unión Europea sobre el permiso por hijos con el objetivo último de lograr un reparto más equitativo de permiso por hijos entre hombres y mujeres para lograr una mayor igualdad de género no solo en el hogar, sino también en el trabajo. De hecho, esta directiva de conciliación es el primer instrumento legislativo de la Unión Europea que crea un derecho específico para que los padres cuiden de los hijos por una doble razón: permite a los padres cuidar y crear un vínculo con sus hijos y fomenta un reparto más equitativo entre las responsabilidades asistenciales entre hombres y mujeres.

En conclusión, y para el caso de nacimiento, hay un derecho mínimo de la Unión Europea al permiso de maternidad para madres de hasta catorce semanas y un derecho mínimo de paternidad para padres y segundos progenitores equivalente a dos semanas y que está compensado a nivel nacional por la prestación de enfermedad. Esto significa, señorías, que en el ámbito de la Unión Europea el permiso de maternidad es doce semanas más largo que el permiso de paternidad; catorce semanas de la madre biológica frente a las dos semanas de padres o segundos progenitores. Esto no ocurre en España, ya que el Real Decreto Ley 6/2019 configura la equiparación de los permisos por nacimiento y cuidado del menor no solo a los efectos de duración, sino también en lo relativo al régimen jurídico aplicable a los mismos y a las condiciones de su disfrute. Lo que tenemos en España, señora Santana, ha permitido en la práctica que el tiempo que usan padres y madres sea equivalente, lo que supone un hecho sin precedentes en el contexto internacional.

Según el informe del Instituto de Estudios Fiscales 4/2024, se puede afirmar que España es el primer país de la Unión Europea en que hombres y mujeres usan de facto los permisos durante un tiempo equivalente y al mismo nivel de remuneración. El mensaje que envía ahora el legislador, con unos permisos iguales para ambos progenitores intransferibles y pagados al cien por cien, es totalmente opuesto al que enviaba antes. Las mujeres y los hombres están capacitados y en disposición para emplear el mismo tiempo de cuidado desde el principio, creando unas bases simétricas sobre las que construir las dinámicas familiares y laborales. Fíjese la importancia de este mensaje, señora Santana. Que hoy día la mayoría de los padres utilicen las dieciséis semanas de permiso conlleva varias consecuencias positivas: más horas de cuidado infantil, mayor apego entre padres e hijos, menor desequilibrio en los cuidados, menor discriminación para las mujeres en la contratación y en la promoción, menor penalización por la maternidad y, algo muy importante, un cambio de cultura en el que se normaliza que tanto padres como madres están ausentes del mercado de trabajo al menos durante dieciséis semanas para cuidar a sus hijos e hijas.

En el caso de nacimiento y adopción, más allá del momento del parto, la directiva de conciliación establece un derecho neutro en cuanto al género. El permiso parental de cuatro meses por progenitor se deslinda de los permisos de maternidad y de paternidad y se destina a la atención de labores de cuidado y crianza más allá del nacimiento. Sin embargo, en la directiva de conciliación solo dos meses por progenitor son intransferibles y adecuadamente remunerados, lo que, según distintos estudios, conduce a que finalmente sean las madres las que terminen utilizándolo, no solo sus propios cuatro meses de permiso, sino también los dos meses transferidos por los padres, en total seis meses, con lo que se sigue perpetuando los roles de género.

En España, para la trasposición de parte de esta directiva se dicta el Real Decreto 5/2023, que introduce una nueva causa de suspensión del contrato de trabajo en el Estatuto de los Trabajadores en referencia al disfrute del permiso parental, cuyo régimen jurídico se desarrolla en el artículo 48 bis del mismo texto legal, el Estatuto de los Trabajadores. Y al respecto quiero hacer una serie de consideraciones, señoría. El sistema de permisos parentales en España es bastante completo y está conformado actualmente por elementos tan diversos como el permiso por nacimiento y cuidado del menor, permiso de lactancia, permiso por corresponsabilidad en el cuidado del lactante para ambos progenitores cuando los dos son trabajadores, las excedencias o los recientemente creados permisos para cuidadores o permisos parentales. La directiva de conciliación precisamente explicita que no importa el nombre que cada país dé a los distintos permisos, no importa la nomenclatura, porque al cubrir cuestiones de cuidado, recuperación de la madre y lactancia de forma simultánea en muchas ocasiones es posible incluir todos estos permisos si son accesibles a toda la población empleada y, en el caso de España, estos son los permisos que recoge nuestro Estatuto de los Trabajadores. Además, el actual diseño de los permisos ha modificado o incrementado masivamente el tiempo empleado por los padres para cuidar, posicionando a nuestro país, posicionando a España, como el único país en el que madres y padres usan un tiempo similar. A ello contribuye que ambos progenitores se encuentran correspondidos desde un punto de vista retributivo no solo por las prestaciones económicas que están vigentes, sino también por su incentivación a través de las bonificaciones y beneficios en las cotizaciones sociales y ―como tiene que ser― por las exenciones fiscales vigentes a las tareas de cuidado.

Dentro del ministerio que tengo el honor de dirigir, podemos destacar las siguientes bonificaciones: el 45 % de cuotas a la Seguridad Social a cargo del empleador por la contratación de personas cuidadoras en familias numerosas; el cien por cien de la bonificación de la cuota de contingencias comunes hasta doce meses para trabajadores incluidos en el RETA, en el régimen de autónomos, en distintos supuestos; el Estatuto del Trabajo Autónomo regula también la bonificación de cuotas durante el descanso de nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción, acogimiento, riesgo durante el embarazo o riesgo durante la lactancia natural; y en esa línea también hay una bonificación del 80 % de las cuotas por contingencias comunes a las trabajadoras autónomas durante los veinticuatro meses inmediatamente siguientes a la fecha de la reincorporación al trabajo que hayan cesado en su actividad por el nacimiento de un hijo, una hija o adopción y que vuelvan a darse de alta como trabajadoras autónomas. En estos mismos supuestos también hay bonificaciones para las personas artistas. Sin olvidar la bonificación de 366 euros al mes en las cuotas empresariales de la Seguridad Social a socios trabajadores de cooperativas que sean sustituidos por trabajadores desempleados durante los permisos por nacimiento.

En definitiva, señorías, podemos concluir que en España, si nos abstraemos del carácter intransferible de los permisos y sumando en puridad el número de semanas que nuestro derecho interno reconoce a cada uno de los progenitores, tenemos un total de treinta y dos semanas de permisos retribuidos, lo que alcanzaría la suma de las semanas requeridas a ambos progenitores en la directiva de conciliación por todos los permisos relacionados con el nacimiento de hijos o hijas. Sin olvidar, insisto, que estamos ante una directiva europea que ni siquiera es igualitaria y que establece distinta duración mínima de licencias por hijos en caso de los distintos progenitores.

Si vemos la evolución de lo que ha pasado en este país en los últimos cuarenta y cinco años en los permisos para madres y padres por nacimiento de hijos el avance es sensacional, señorías. Hemos cambiado de paradigma. De la conciliación a la corresponsabilidad, de proteger la maternidad a proteger la familia y los cuidados en ese ámbito. Eso es un éxito colectivo, es un éxito de país. Fíjese, en 1980 las mujeres tras el parto tenían apenas derecho a catorce días de descanso y los hombres a dos. En 1989 el permiso de maternidad se amplía a dieciséis semanas. No es hasta 2007 cuando se vuelve a ampliar el permiso de paternidad a quince días. Después, se ha ido incrementando este permiso de paternidad recibiendo un fuerte impulso fundamental cuando empezamos a gobernar el Gobierno de coalición progresista: desde las cuatro semanas que había en 2018 hasta las dieciséis semanas que hay hoy. Señora Santana, vamos a continuar avanzando con el objetivo que nos marcamos en el acuerdo de coalición con SUMAR al inicio de esta legislatura.

Termino esta primera intervención afirmando que somos uno de los países de la Unión Europea que más invierte en estas medidas encaminadas hacia un verdadero modelo de conciliación corresponsable favoreciendo que las mujeres accedan y permanezcan en el mercado de trabajo, gracias a una mayor implicación del hombre, ya sea con políticas orientadas a reducir y redistribuir el trabajo no remunerado como con políticas destinadas a ampliar el empleo remunerado en los sectores de cuidados y en la protección social.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Santana Perera.

Noemí Santana Perera

PodemosDiputada.Página 39Vídeo

Señora Saiz, nosotras entendemos las dificultades que entraña gobernar para las mayorías y lo entendemos porque también nosotras hemos tenido responsabilidad de gobierno. La hemos tenido a nivel estatal, a nivel autonómico; también en cabildos y en ayuntamientos. Por eso, sabemos cuál es el legado que ha dejado Podemos cuando hemos tenido responsabilidades. Por ejemplo, la anterior ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, nuestra compañera Ione Belarra, logró dejar la mitad del camino ya recorrido en lo que se refiere a la trasposición de la directiva europea para la implementación de esos permisos de cuidados a menores de 8 años. Desde el ministerio nosotras logramos en la pasada legislatura que se implantasen esas ocho semanas de cuidado para los menores. Sin embargo, también es cierto que se adelantó la convocatoria electoral en el año 2023 y no nos fue posible poner en marcha la remuneración de esos permisos. Pero debe usted reconocer que cuando ustedes llegaron al Gobierno en esta legislatura ya había una gran parte de ese camino avanzado.

Se logró también que el ministerio aprobara en la pasada legislatura los siguientes permisos que paso a relatarle. El permiso retribuido de cuidado de cinco días al año para personas que pueden utilizar para cuidar a familiares hasta segundo grado en caso de accidente, enfermedad grave, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización, pero que requiera reposo. También aprobamos un segundo permiso, también retribuido, de cuidado por motivos de fuerza mayor que permite a padres y madres ausentarse del trabajo cuando concurran motivos que sean urgentes. También logramos la adaptación de la jornada a las trabajadoras con personas dependientes a su cargo para que pudieran cubrir esos cuidados, incluyendo a hijos e hijas que fueran mayores de 12 años, cónyuges o parejas de hecho. Por otro lado, también ese permiso de quince días por registro para parejas de hecho para equipararlas a los matrimonios.

Como le decía, señora Saiz, nosotras también hemos gobernado. Por ejemplo, por mi parte tengo la experiencia de haber estado al frente de la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias y quiero contarle mi experiencia a ver si por parte del Gobierno del Estado pueden, a lo mejor, tomar ejemplo de alguna de las medidas que nosotras implantamos. Entre otras, tuvimos la gran oportunidad ―gracias también al Ministerio de Igualdad, con Irene Montero a la cabeza― de poder tener recursos que pudiéramos dirigir al Plan Corresponsables de Canarias. Lo que hicimos fue ponernos de acuerdo con asociaciones de padres y madres, con las AMPA, con federaciones deportivas, con entidades sociales que nos ayudaran a llevar a cabo esos trabajos de cuidado y facilitarles la vida a las familias. Por ejemplo, teníamos conveniados con algunos ayuntamientos, como el de La Laguna ―entonces también en manos de Podemos―, para que hubiera un servicio de canguro donde los papás y las mamás pudieran dejar los niños y poder conciliar con más facilidad. También tuvimos una cooperación increíble con el área de empleo donde pusimos sobre la mesa mejoras en la conciliación de nuestros trabajadores y nuestras trabajadoras públicos flexibilizando los horarios y permitiendo una mejor conciliación de nuestros empleados y empleadas públicos. También iniciamos la redacción de la ley canaria de conciliación para la vida familiar y laboral. La pena fue que no nos dio tiempo de implementarla, pero creo que más pronto que tarde lo podremos volver a poner en marcha desde el Gobierno de Canarias.

Como le decía, señora Saiz, en esto de la conciliación está prácticamente todo inventado, solo hay que tener la voluntad política y la valentía. Por eso, le decía que me sorprendía el posicionamiento tanto del Partido Socialista como de SUMAR en la Comisión de Derechos Sociales del 17 de diciembre. Creo que ustedes están a tiempo de reconsiderarlo y de avanzar en derechos, que es lo que todas queremos, y que ese permiso retribuido de ocho semanas para el cuidado de los niños y las niñas menores de 8 años sea una realidad. Además ―y esto se lo pido como un favor―, que tengan en cuenta la realidad de las familias monomarentales, porque si las familias que tienen un papá y una mamá o dos papás o dos mamás para poder hacerse cargo de esas niñas podemos disfrutar de ocho semanas, creo que lo justo es que ellas tengan dieciséis semanas de este permiso y que sean retribuidas, señora Saiz.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para concluir el debate, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Elma Saiz Delgado

GobiernoMinistra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.Página 40Vídeo

Gracias, presidente.

Efectivamente, señora Santana, la ciudadanía sabe perfectamente, conoce nuestra valentía, nuestra coherencia y nuestro compromiso con la igualdad. Ya se lo he dicho en la primera intervención. Hemos conseguido avances que hace unos años eran inimaginables y algunos de ellos ―sí, señoría― con ustedes en el Gobierno de España, pero también la ciudadanía sabe que los diferentes Gobiernos socialistas que ha habido en este país en la presente democracia no solo han estado comprometidos con la corresponsabilidad y con la conciliación de la vida laboral, familiar y personal, sino que hemos aprobado las principales normas y prestaciones que han hecho avanzar de verdad en los derechos de las mujeres para que la responsabilidad de los cuidados recaiga de manera igualitaria entre hombres y mujeres; reformas que permiten afirmar hoy que seamos uno de los países más avanzados en el mundo en materia de conciliación, señorías.

La igualdad en la corresponsabilidad entre mujeres y hombres trasciende de eslóganes, trasciende de frases hechas y también de soluciones parciales. Más bien las soluciones pasan por un análisis riguroso de la casuística existente, por extender y entender las necesidades de la sociedad, por escuchar a la sociedad y también como resultado de una importante tarea para implementar y desplegar medidas que equilibradamente garanticen una sociedad con mejores oportunidades para todos y para todas.

Nuestras reformas ―al igual que usted ha dicho, y lo comparto― se nutren de muchas aportaciones de los agentes sociales, de las entidades que día a día trabajan para erradicar la discriminación de la mujer, de la tarea y las aportaciones de las comunidades autónomas, por supuesto, y del compromiso que tengan, en su caso, las comunidades autónomas, las entidades locales y todas las organizaciones que hacen llegar sus mejores propuestas para enriquecer una regulación que debe seguir consolidándose durante los próximos años.

Hemos observado también diferentes experiencias internacionales en esta materia y hemos aprendido que cada reforma de cada país obedece a situaciones muy distintas. No hay una solución válida para todos los países, sino, más bien, cada país va adoptando sus decisiones para dar la mejor respuesta a la realidad con distintas perspectivas. Señoría, también hemos aprendido que la gradualidad en el despliegue de las políticas públicas permite interaccionar más eficazmente con el contexto en el que intervenimos. Por eso, evaluamos constantemente la intervención pública que hacemos para comprobar que lo que está planificado, lo que se gesta verdaderamente cumple con los fines para los que se pone en marcha.

Termino ya. Señoría, me quedo con la parte propositiva de su intervención, además en un día tan importante en el que vamos a ver, si todo va bien, como esta Cámara hoy da luz verde a ese importante pacto de Estado contra la violencia de género. Finalizo con lo positivo. Yo, como ministra del Gobierno al que represento, digo que nos tienen a su lado para no dar un paso atrás, y para enfrentarnos, con valentía, a quienes nos quieren hacer retroceder al pasado como hace, desde luego, la derecha cuando gobierna. Somos todo lo contrario. Tienen un Gobierno de España que trabaja todos los días para conseguir avanzar en derechos que propicien la igualdad entre hombres y mujeres. Así que, señora Santana, caminemos juntas, que esa es la mejor opción.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, A LA VICEPRESIDENTA TERCERA DEL GOBIERNO Y MINISTRA PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO SOBRE LAS MEDIDAS QUE ADOPTARÁ EL GOBIERNO PARA GARANTIZAR LA SOBERANÍA ENERGÉTICA DE ESPAÑA. (Número de expediente 172/000098).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario VOX a la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sobre las medidas que adoptará el Gobierno para garantizar la soberanía energética de España. Para su defensa tiene la palabra el señor Flores Juberías. (Aplausos).