Juan Bravo Baena
Muchas gracias, señor presidente. Señora Montero, en primer lugar, me gustaría transmitirle la felicitación por su reciente elección como secretaria general. Usted, de momento, sigue compatibilizando ser la número dos del PSOE a nivel nacional, ser secretaria general del PSOE de Andalucía, ser candidata a la Junta de Andalucía, ser vicepresidenta del Gobierno y ser ministra de Hacienda. Por lo tanto, entenderá que mi labor es ejercer el control y, en su caso, también le haremos algunas propuestas. La semana pasada, a una pregunta de los compañeros de VOX, usted me interpeló a mí directamente. Dijo: ¿cuándo ha subido este Gobierno los impuestos a la clase media y trabajadora, Juan Bravo? Usted me preguntaba y yo le cojo el guante. Mire, señora ministra, se lo voy a explicar: usted ha subido los impuestos noventa y siete veces. Como dice que no sabe dónde, le invito a que se lea este informe (muestra un documento) y a que vea el real decreto ley que usted aprobó en diciembre, así verá que son noventa y siete las veces que usted subió los impuestos, por lo menos. Lo que no acabo de entender es por qué a usted le duele que le digamos eso, porque usted presume de subir los impuestos. Son dos políticas: a nosotros nos encanta bajar los impuestos siempre que podamos y usted quiere subirlos. Nosotros intentamos bajárselos a los españoles siempre que podemos.
Pero vayamos a los impuestos más directos para ver ese infierno fiscal, esa asfixia fiscal que usted ha construido. Año 2019, usted se estrenó con tres subidas de las cotizaciones sociales: la base mínima, un 22 %; la base máxima, un 8 %, y la cuota de autónomos, un 2 %. Claro que es un impuesto al trabajo, pero es un impuesto, señora Montero. Debería estudiar un poco más. (Aplausos). Y el impuesto sobre hidrocarburos lo subieron en nueve comunidades autónomas, además de subir la valoración catastral, que afectaba a transmisiones patrimoniales, sucesiones y donaciones, actos jurídicos documentados, al IBI o a las plusvalías.
Año 2020, de nuevo suben las cotizaciones sociales: la mínima el 5,5 % y a los autónomos un 1 %. También eliminó la reducción en cotizaciones sociales para aquellas empresas que disminuyesen la siniestralidad laboral ―fíjese qué daño le hacían― y se inventó dos impuestos: el impuesto digital y la tasa a las transacciones financieras.
En el año 2021, dos nuevas subidas en las cotizaciones sociales: subió la mínima y a los autónomos entre 3 y 12 euros al mes. También redujo el límite de la aportación a los planes de pensiones, porque a ustedes no les gusta eso, cuando es la única carga financiera que los españoles podían reducir en la renta. Subió el IVA a las bebidas azucaradas ―¿se acuerda?― del 10 al 2,1 %, el impuesto sobre las primas de seguro ―¿eso no es para las clases medias?― del 6 al 8 y, de nuevo, los hidrocarburos.
En el año 2022 subió de nuevo: tres subidas en cotizaciones, la mínima un 5,2 %, la máxima un 1,7 y la cuota de autónomos. Además, como no le parecía suficiente rebajar de 8000 a 2000, en pensiones rebajó a 1500, porque el plan del señor Escrivá no salía. Por cierto, se inventó dos impuestos más: el de residuos y los plásticos de un solo uso. Éramos los únicos de Europa y solamente había dos países en el mundo. Eso también lo pagaron las clases medias y trabajadoras españolas.
Más impuestos. Año 2023. De nuevo subida de las cotizaciones sociales ―la máxima y la mínima―, un recargo en lo que es el mecanismo, además de un nuevo régimen de cotización de autónomos al alza. También se inventa dos impuestos a las energéticas y a la banca, además de un nuevo canon digital. Es decir, una cascada de subida de impuestos. En el año 2024 sube la cotización mínima, sube la máxima, la cotización de autónomos, se aprueba la mal llamada cuota de solidaridad y, por cierto, todas aquellas rebajas de los impuestos del IVA, los impuestos especiales sobre la luz, sobre el gas, sobre la cesta de alimentos, usted las revierte y le vuelve a subir a todos los españoles lo que le había pedido el Partido Popular. (Aplausos). No solamente eso. Su compañera Nadia Calviño decía en Europa que la inflación se había contenido gracias a reducir la imposición indirecta, la que nosotros le pedimos.
Vayamos al año 2025. Ustedes suben de nuevo las cotizaciones sociales, el MEI, también a los autónomos y no prorrogan la rebaja del IVA, subiéndoles por tanto el IVA a todos los españoles, principalmente a los más vulnerables, señora Montero, con un detalle: la inflación está por encima de la media de la Unión Europea. Entonces, si cuando escuchó al presidente Feijóo bajó el IVA y fue bueno para la inflación, ¿ahora por qué se lo sube a los españoles?
Por último, un nuevo impuesto: el tasazo de basuras, porque usted quiere poner más impuestos a los españoles, sobre todo a las clases medias y trabajadoras. En este camino, ¿qué más, señora Montero? Pues, mire, en el salario mínimo decide la semana pasada que la subida tribute nada menos que al 50 %. ¿Eso no es clase media o trabajadora, señora Montero? La subida al diésel que estamos pendientes de que usted nos vaya a imponer, ¿no la va a pagar la clase media y trabajadora? Y lo que conseguimos frenar en el decreto ley de diciembre, si usted se acuerda, porque venía otra cascada de impuestos de más de 6000 millones a los españoles que conseguimos frenar.
Hay que reconocerle que hasta ahora todos estos impuestos los ha hecho de manera democrática, porque le ha apoyado el PNV, le ha apoyado Esquerra, le ha apoyado Junts, le ha apoyado Bildu, le ha apoyado SUMAR o le ha apoyado Podemos. Cuando los españoles paguen más en todos estos impuestos se lo tienen que agradecer a ustedes. Pero hay uno que usted se ha apañado para subirlo sin tener el apoyo de nadie, que es la deflactación. Es decir, que ante el esfuerzo de los empresarios de subir a los trabajadores el sueldo para que no pierdan poder adquisitivo usted les cobra mucho más de lo que ya venían cobrando. (Aplausos). Por eso usted quiere esos datos. La deflactación, señora Montero. Ustedes han visto que han deflactado al alza las cotizaciones sociales y todo, pero los impuestos no.
Para que los españoles lo conozcan, ¿qué resultado ha tenido esto? Resulta que si comparamos el año 2024 con el año 2018, señora Montero, usted ha recaudado 140 000 millones de euros más, un 43 % más que ha pagado el conjunto de los españoles. Señora Montero, ¿quién ha pagado eso? ¿Sabe usted los datos reales que hay en España, por ejemplo, de gente que gana más de 150 000 euros, que son 15 000 personas, y que en España hay casi treinta millones de personas que cobran pensiones o trabajan? ¿Eso quién lo ha pagado? Las clases medias y trabajadoras. ¿Quién lo va a pagar? Los que lo pagan siempre; siempre. (Aplausos).
No lo decimos nosotros, el propio Banco de España le dice que más del 50 % de la subida de impuestos de esta recaudación viene provocada por la progresividad en frío, porque usted no ha deflactado, porque usted ha recaudado por encima de lo que hubiera sido lo correcto. Entonces, ¿aquí qué pasa? Que la banca de Montero siempre gana. Es decir, el empresario hace un esfuerzo para pagar más a sus trabajadores para que no pierdan poder adquisitivo; los trabajadores hacen un esfuerzo porque usted, de todo lo que les pagan de más, les saca la cotización social más la no deflactación del IRPF más lo que le corresponda al IP. Es decir, el empresario paga más, el trabajador paga más y usted, señora Montero, recauda más. Negocio redondo para la señora Montero. (Aplausos).
Llegados a este punto, la pregunta, señora Montero, no sería cuándo ha subido usted los impuestos a la clase media y trabajadora, la pregunta es cuándo usted no le ha subido los impuestos a la clase media y trabajadora, cuándo, qué año, dígame un año. (Aplausos). Y cualquiera de ustedes que nos están viendo y escuchando preguntaría: bueno, si ha recaudado 140 000 millones, habrá hecho algo en positivo, no nos habremos endeudado. No, nos hemos endeudado en este periodo, desde que gobierna este Gobierno, en 433 000 millones de euros (rumores), 2 millones de euros diarios, a pesar de sacar a los españoles 140 000 millones. Dirán: bueno, pero los habrán utilizado. ¿Qué ha hecho con esos miles de millones de euros? Le cuento algún ejemplo: ¿2300 millones para invadir una empresa y sacar a un presidente en el despacho de Moncloa un viernes por la tarde? (Rumores). ¿1000 millones en Correos que hemos perdido por poner al frente a una persona cuyo principal mérito es ser amigo del presidente del Gobierno? Veintidós ministerios y, fíjese, la han dejado sola, veintidós y no hay ninguno, solamente usted. Para eso pagamos los impuestos los españoles, para eso. (Aplausos). ¿O para tener el equipo de asesores más grande de la historia de este país, que no somos un país rico, señora Montero, que no somos un país rico? ¿O para pagar sueldos a gente que no va a trabajar, señora Montero? (Varias señoras y señores diputados: ¡Hala, hala!) Vale. Cientos de miles de millones de euros que, en lugar de ir para mejorar la vida de la gente, han ido para mejorar la vida del Partido Socialista.
¿Y cómo está la economía? No la de los grandes números, no estos, que ya les he contado que están mal. Vayamos a la gente: 2,4 millones de personas dependen del salario mínimo interprofesional, dos millones de personas dependen del ingreso mínimo vital y 3,3 millones de personas están en situación de desempleados. Señora Montero, siete años de gestión, más de siete millones de personas en situación de precariedad o pobreza. Ese es su rédito, eso es lo que usted hizo en Andalucía y lo que ha hecho en España. (Aplausos).
El señor Sánchez, que nos tiene acostumbrados a copiar, a copiar mal y a no explicar, vino aquí la semana pasada a decir que había casi veintidós millones de afiliados. Mentira, 21,09, o sea, 21 090 000. Es el casi, así va todo. En segundo lugar, dijo que eran afiliados. No, serán afiliaciones. Y me dirá: ¿cuál es la diferencia, señor Bravo? Pues, mire, que este año hay 580 000 personas pluriempleadas, un 43 %, que computan más de una vez, con lo cual no presuman de lo que no es real, o por lo menos estúdiense los temas.
Señora Montero, dato mata relato. Hay dos cosas claras: usted miente, sube los impuestos siempre y a todos los españoles y todos los años, y el señor Sánchez miente cuando dice que esto es un cohete. Es un cohete que va bastante mal. (Aplausos).
Dicho esto, señora Montero, nuestra obligación era el control y contarle a usted las noventa y siete subidas de impuestos que ustedes han hecho ―de lo cual se siente orgullosa, de haber subido a todos los españoles―, demostrándolo con números, pero también teníamos que hacer una propuesta. Creo que el Partido Popular, siempre que venimos aquí, nos plantamos con una propuesta, una alternativa a ese país de infierno fiscal que usted construyó en Andalucía, del que gracias a Dios Andalucía ha salido, y que usted ahora ha construido en España. Nosotros queremos un país en el que, frente a debatir semanas sobre el salario mínimo, debatamos sobre cómo conseguimos que a todos los españoles que trabajen se les pueda subir el sueldo, a todos. Queremos un país en el que, en vez de estar escuchando cómo ustedes se pelean por trabajar menos, trabajemos y pensemos cómo conseguimos que esos 3,3 millones de personas que no tienen la oportunidad de trabajar encuentren un trabajo, cómo los que trabajan puedan trabajar mejor, cómo se puede conciliar, cómo se puede ser más eficiente, más productivo, más innovador. Queremos un país que tenga un impuesto sobre la renta sencillo, para que si alguien cobra el salario mínimo no pague el 50 %. Queremos un país de jóvenes que no se sientan el voto comprado por ustedes, sino que sientan que son la base, el pilar fundamental del proyecto de nuestro país, que los queremos, que los cuidamos, que los mimamos para que construyan lo que va a ser este gran país, que no es de su mano, que es de la mano de los jóvenes. Queremos un país en el que podamos trabajar y pensar que en España se puede ganar 50 000 euros, que no sea una cosa de ricos, sino que sea resultado del buen funcionamiento de la economía, para que libremente esos españoles, esas familias, puedan pensar si se quieren comprar o alquilar un piso, si quieren comprar o utilizar un coche de renting, si quieren irse de vacaciones y que usted no les diga lo que tienen que hacer, que lo decidan libremente. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Bravo!). Queremos un país en el que la gente abandone el infierno fiscal para sentirse en un país en el que ellos están en el centro de todo. Queremos un país en el que se mejore la vida de la gente y no solo mejore su recaudación, señora Montero. Queremos un país en el que hablemos de la reducción del gasto político superfluo, eso que le he contado anteriormente, todo ese gasto, para que realmente todo ese ahorro vaya, ¿sabe a qué, señora Montero? A la sanidad, a la educación, a las políticas sociales, a las infraestructuras, a lo que construye este país. Queremos un país en el que se simplifique la Administración, que no sea una Administración más grande y más complicada, sino una Administración más pequeña y más cercana al ciudadano, y queremos un país del Estado del bienestar, no del bienestar del Estado que ustedes están construyendo. Este país con ustedes es imposible, pero les decimos a los españoles: queda un día menos para devolver la voz y el voto a los españoles, para que entre todos, todos juntos, podamos construir este país de oportunidades y no este infierno fiscal que usted construyó en Andalucía y ha vuelto a construir.
Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).