Mikel Otero Gabirondo
EH BilduDiputado.Página 23Vídeo
Eskerrik asko, mahaiburu jauna. Señor Torres, buenos días. El lunes se cumplirán cuarenta y nueve años de la masacre del 3 de marzo de Vitoria‑Gasteiz. En Euskal Herria Bildu creemos que recordar lo ocurrido el 3 de marzo de 1976 y avanzar en su memoria puede y debe servir de vacuna en este contexto de empuje reaccionario. Los hechos son conocidos. Hubo una masiva huelga pidiendo mejoras laborales, una asamblea multitudinaria y pacífica en la iglesia de San Francisco y una decisión política: dar una lección a esa clase obrera reivindicativa. La Policía Armada rompe los cristales de la iglesia, lanza gases lacrimógenos, la gente sale y ellos disparan. El mejor resumen viene de las propias comunicaciones policiales, que dicen: Esto es una masacre, te puedes imaginar cómo está esto después de más de mil tiros. El balance es más de cien personas heridas y cinco asesinadas: Romualdo Barroso, Francisco Aznar, José Castillo, Bienvenido Pereda y Pedro Mari Martínez Ocio. Y, por si fuera poco, en las protestas solidarias de los días siguientes matan a Vicente Antón en Basauri y a Juan Gabriel Rodrigo en Tarragona. Todos sabemos, señor Torres, que hubo responsables políticos ―los principales, los ministros Rodolfo Martín Villa y Manuel Fraga―, pero no se depuraron responsabilidades ni fueron juzgados. Ni justicia ni reparación, sino olvido. Pero, gracias al esfuerzo de familiares y asociaciones memorialistas, la memoria sigue viva y el próximo lunes miles de personas saldrán a las calles con este mismo gesto icónico que despidió masivamente a las víctimas del 3 de marzo. (Hace el gesto en forma de uve con los dedos índice y corazón de la mano izquierda). Esta historia grabada a fuego nos deja lecciones: ningún derecho fue regalado, la Transición tuvo un reverso oscuro y mucha impunidad y la memoria es clave para frenar a la ultraderecha. Valoramos los pasos dados por diferentes instituciones para avanzar en la memoria del 3 de marzo, pero falta mucho aún para lograr la verdad, la justicia y la reparación que la sociedad reclama y los familiares necesitan. Por eso, señor ministro, ahora que la iglesia del 3 de marzo va a ser declarada lugar de memoria, y constituida ya la fundación para crear el memorial, es hora de cumplir con los compromisos. Euskal Herria Bildu acordó con ustedes una partida de 600 000 euros para financiar este centro, pero aún sigue pendiente. Por eso le pregunto si mantendrán su compromiso y activarán y harán llegar esa partida tan necesaria para que la fundación comience los trabajos. Eskerrik asko. (Aplausos).