Ricardo Chamorro Delmo
Muchas gracias, señora presidente. Buenos días, señorías. Buenos días, señor ministro. Vamos a empezar esta interpelación hablando de un dato importante y que para nosotros es dramático, que son las 14 000 empresas del sector agrario español que han cerrado en los últimos tres años. Ante la situación crítica que se vive ahora en la Unión Europea ―un cuestionamiento de todas las políticas que se han llevado hasta ahora en el ámbito europeo―, ante la corrupción que hay en Bruselas y el fracaso de esas políticas de las últimas décadas, esta interpelación va a ser especial, en el sentido de que vamos a hablar de la crisis del sector agrario por la traición de los políticos en Europa ―de los populares y socialistas― a los principios fundacionales de la política agraria común y de la propia Unión Europea y, también, de la revolución que necesita Europa actualmente, al margen de burócratas y políticos de siempre, para volver a hacer nuestro sector agrario fuerte y grande. La estrategia europea, desde nuestro punto de vista, en todos los niveles, no solamente en el sector agrario, no existe; no existe una estrategia territorial fuerte en relación con el sector agrario, con el sector industrial. En otro caso, la regulación agrícola es absurda y denota precisamente esa falta de coherencia en la política agraria. La PAC se elabora desde hace décadas pensando solo en compromisos políticos globales, en agendas medioambientalistas, como el Acuerdo de París, el Pacto Verde y todo lo que ha venido después de ese Acuerdo de París que impulsó el Partido Popular. Además, la apertura a las importaciones de productos de países terceros y del Tercer Mundo ha hecho crecer a los países emergentes, a todos esos países que nos hacen la competencia desleal, sobre todo en los últimos diez años. Es decir, estamos hablando de una visión economicista, que ve clarísimamente la política agraria en los despachos, que solo ve en la política agraria un aparato productivo, que ve libre competencia con otros países y con otros sectores y que no tiene en cuenta determinadas cuestiones, como toda la vertiente social que tiene también el sector agrario o su importancia para la soberanía alimentaria. Es decir, la miopía es tan profunda, sus prejuicios son tan asentados que ni siquiera ante la posibilidad de crisis alimentaria ―como en la crisis sanitaria o al principio de la guerra de Ucrania―, ante la despoblación que hay en nuestro mundo rural, la falta de rentabilidad de las explotaciones agrarias y la pérdida de las pequeñas explotaciones familiares son ustedes capaces de admitir el fracaso de las políticas de fronteras abiertas o la acuciante necesidad de la soberanía alimentaria. También es un problema cómo han planteado el libre comercio desde Bruselas. Los acuerdos de libre comercio, la supresión de hecho de la preferencia comunitaria ―uno de los principios fundacionales de la política agraria común, junto a la unidad de mercado o la solvencia financiera, como sabe usted bien―, junto a los derechos de aduana, sin que supusiera ningún crecimiento de la riqueza para las naciones afectadas, han implicado, entre otras cosas, una masiva pérdida de renta para los agricultores nacionales, una industrialización aún mayor de la agricultura europea y la entrada masiva de productos de países terceros, que, evidentemente, lo que hacen, en el momento en el que hay una sobreoferta de productos comunitarios, es bajar los precios.
Ahora estamos en ciernes de ratificar MERCOSUR, que se ha firmado el 6 de diciembre de 2024, que, si se ratifica, va a producir más competencia desleal de un continente meramente productor y exportador de productos agrícolas y ganaderos. Lo de MERCOSUR puede ser un desastre. Hemos visto ahora a una consejera de Cataluña hablar en los mismos términos en los que hablamos nosotros. Nos hace mucha gracia que todos estos que han defendido su posición en un momento dado y que siguen la Agenda 2030 y todas estas cuestiones ahora se empiecen a alinear con nosotros y con lo que decimos siempre en todos los foros —s obre todo, aquí, en el Congreso, desde que entramos en el 2019— en la pregunta que se le ha hecho en la sesión de control parlamentario.
Respecto a los aranceles que todos cacarean ahora mismo en relación con Trump, la verdad es que es bastante curioso que desde todas las atalayas políticas y mediáticas que la grasa globalista ha construido en Europa hablen de unos supuestos aranceles futuros de Estados Unidos que dañarán al campo español y que aún no se han implantado. Es decir, toda la clase política, todos lo que están aquí, todos los del Congreso de los Diputados, repiten ese mantra de ese futuro apocalíptico por culpa de Trump y hacen incluso congresos sobre aranceles que aún no existen. Es algo ridículo. El Partido Popular está muy metido en esa estrategia con el PSOE, es decir, están alineados en esto también, pero nosotros, desde VOX, vamos a traer a la memoria cuáles son las verdaderas causas de la ruina del campo español, porque no solo hemos advertido la realidad que veíamos venir ante la demagogia verde del Pacto Verde desde 2020 —a demás, hemos tenido muchos debates usted y yo en relación con nuestro sector productivo agrario—, sino que incluso les hemos presentado informes —se los he presentado yo personalmente― que señalaban que las estrategias verdes serían catastróficas y que condicionarían las rentas agrarias y la producción de alimentos de nuestro sector agrario nacional. Y todos esos informes que yo le presenté ―en el 2020, el de Estados Unidos; en el 2021, el de la Comisión Europea― se han hecho realidad, porque todo lo que decían objetivamente se ha cumplido. Ustedes lo han llevado adelante por su fanatismo climático.
El primero fue el informe 2020, del servicio de Investigaciones Económicas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ―los Estados Unidos que hoy son tan malos para los europeos, para toda la clase política progre de Estados Unidos―, que señalaba el impacto en la economía y en la seguridad alimentaria de las limitaciones impuestas por el Pacto Verde, sobre todo en el ámbito De la granja a la mesa y de la Biodiversidad 2030, que se adoptarían en virtud de este pacto. La conclusión en esos informes era que se reduciría el volumen de alimentos producidos entre el 7 y el 12 %, que se incrementarían los precios mundiales de los alimentos entre el 9 y el 8,9 % y que la población en situación de vulnerabilidad alimentaria se incrementaría en una cifra que oscilaría entre los 22 y los 185 millones de personas.
El segundo fue el informe del Centro Común de Investigaciones de la propia Comisión Europea de 2021, que tuvieron ustedes tapado hasta después de la negociación de la PAC, lo cual es realmente vergonzoso; digamos que es un poco el espíritu de esta Bruselas que engaña a sus ciudadanos. La Comisión Europea publicó un esperado documento en el verano del año 2021, mientras se negociaba la reforma de la PAC sobre el impacto de los cuatro objetivos seleccionados de las estrategias de Biodiversidad y Del campo a la mesa. En ese informe se decía que, cualquiera que fuera el escenario considerado, todos los sectores mostraban descensos en la producción de entre el 5 % y el 15 %, siendo precisamente los sectores ganaderos los más afectados. Los datos que decía la Comisión Europea de 2021 son la realidad, es decir, el sector ganadero está absolutamente machacado por las políticas del Pacto Verde. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Los cambios en la producción conducirían a una disminución de las posiciones netas de exportación de cereales, carne, cerdo y aves de corral y a un empeoramiento del déficit comercial de la Unión Europea en el caso de las semillas oleaginosas, etcétera. Es decir, todos los datos que les dimos nosotros en 2020 del departamento de Estados Unidos y los datos que les dio la Comisión Europea se han cumplido de manera objetiva, pero a ustedes les ha dado exactamente igual, porque ustedes tenían que cumplir esas agendas globalistas del Pacto Verde, del acuerdo del clima. Aunque vinieran en los informes objetivos, les importaron tres narices todas estas cuestiones que han arruinado al sector agrario (aplausos), y ahora el primer ministro de Italia y el expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha lanzado la advertencia a los líderes europeos diciendo que Europa debe dejar mirar a Estados Unidos y centrarse en reformar su propio modelo económico. Es decir, en el Financial Times, Draghi dice, efectivamente, lo que decimos en VOX desde hace mucho tiempo. Ya les he sacado otros informes previos en algunos debates aquí, en este hemiciclo, de lo que iba diciendo Draghi, pero lo del artículo del otro día del Financial Times ya es alucinante porque les quita a ustedes la razón en todo esto de los aranceles. Dice literalmente Draghi: El continente se ha impuesto a sí mismo barreras comerciales que están obstaculizando su crecimiento mucho más que cualquier medida proteccionista adoptada por Washington. ¡Anda!, lo que dice su compañero Draghi es lo que estamos diciendo nosotros.
Usted me sacará ahora los datos de las exportaciones. Las exportaciones de España son sobre todo al Espacio Económico Europeo, que nosotros siempre hemos estado diciendo que hay que proteger en virtud de estos principios de la política agraria común. Es que las exportaciones… Las exportaciones son al Espacio Económico Europeo, por eso la defensa de las fronteras, la defensa de la preferencia comunitaria y la defensa de la unidad de mercado europeo, que nosotros hemos llevado a cabo desde que entramos en este hemiciclo, en este Congreso de los Diputados, es lo que beneficia a la economía española y a nuestro sector agroalimentario. (Aplausos).
También dice Draghi que la propia regulación interna europea ha creado barreras comerciales equivalentes ―atención― a un arancel del 45 % para las manufacturas y del 110 % para los servicios, de acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional. Es decir, los verdaderos aranceles ―está diciendo el señor Draghi―, los aranceles reales son los que han puesto todos los burócratas, los populares y los socialistas, ahí en Bruselas. Y esto es lo que ha dicho también nuestro presidente, lo que dice nuestro partido y lo que dicen todos los partidos patriotas europeos. Si es que está clarísimo, y lo vuelvo a repetir: nosotros se lo hemos dicho desde que entramos aquí. Entonces, dejen ustedes el cacareo de los aranceles de Trump, que ni siquiera existen, aunque pueden existir y ya existieron también por culpa de las políticas de la Unión Europea en relación con las ayudas a Boeing. Ya tuvimos esos aranceles. Tendremos que jugar o no tendremos que jugar, pero ¿por qué no hacen ustedes autocrítica? El señor Draghi la está haciendo.
¿Cuál es la causa de todo esto? La reducción de las emisiones de CO2, que ha sido la excusa para destruir nuestra industria, la agricultura y la ganadería europea (aplausos); el Pacto Verde, que es la deriva del Acuerdo de París. ¿Qué es lo primero que hizo el Gobierno de Estados Unidos cuando entró Trump? Quitárselo de encima. Se quitó el Acuerdo de Paris. Además, el Partido Popular es uno de los mayores responsables, porque el comisario de Clima en 2015 que impulsó el Acuerdo de París fue el señor Arias Cañete, quien, traicionando lo que defendió cuando fue ministro de Agricultura, potenció este…