Muchas gracias, señora presidenta.
Señor Sémper, tengo que reconocerle que entiendo que usted me haga esta pregunta y hasta le puedo llegar a reconocer que no estaba mal tirada, pero creo que son ustedes 137 diputados y diputadas y me hace la pregunta exactamente el menos indicado para hacerla, señor Sémper. (Rumores). Porque, fíjese, cuando usted comparece semana tras semana en la sede de Génova, ¿a qué Partido Popular representa? ¿Al ilusorio Partido Popular moderado o al Partido Popular que ha comprado toda la mercancía de VOX? O, señor Sémper, ¿a qué Partido Popular representa? ¿Al Partido Popular radical por el que usted abandonó la política (rumores) o al Partido Popular más radical que le ha hecho a usted volver a la política? (Aplausos). O, mejor dicho, señor Sémper, ¿a qué Partido Popular representa? ¿Al Partido Popular que vota en contra de la revalorización y la bonificación del transporte o al Partido Popular que dice que sí cuando sus votos ya no son necesarios? (El señor Sémper Pascual pronuncia palabras que no se perciben). O, mejor dicho, señor Sémper, ¿a qué Partido Popular representa? ¿Al Partido Popular que congeló el salario mínimo interprofesional a 735 euros al mes o al Partido Popular que dice que va a gravar la subida del salario mínimo, como está reconociendo ya la consejera del Gobierno de Andalucía, señor Sémper? (Rumores.—El señor Bravo Baena: No ha dicho eso).
Lo que yo les tengo que reconocer, señor Sémper, es que, sesión de control tras sesión de control, los ciudadanos ven a las claras cuál es el tipo de oposición política que ustedes están realizando. Ustedes claramente han abandonado el debate legítimo de las ideas y han optado por hacer una oposición política basada en la más absoluta nimiedad y la nadería. (La señora Álvarez de Toledo Peralta-Ramos: Conteste). Señor Sémper, eso muestra un absoluto desprecio hacia las políticas que este Gobierno está aprobando, por cierto, siempre con su voto en contra (el señor Tellado Filgueira: Eso no es así), y son políticas que están mejorando la vida de la gente.
Señor Sémper, le tengo que reconocer que esperaba un poquito más de originalidad en su pregunta, pero veo que actúa otra vez usted como un martillo pilón. Pero, claro, todos sabemos lo profesionales y lo bien que utilizan los martillos en el Partido Popular, sobre todo si les ponen un disco duro delante. (Aplausos).