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Sin adjetivos

Pleno del 18 de febrero de 2025

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son las medidas que va a adoptar el Gobierno para garantizar que los españoles puedan acceder a una vivienda digna.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 96.

Vivienda

Votación

  • 19 de febrero de 2025: no salió adelante, 33 sí, 175 no, 136 abstenciones.

Carlos Hernández Quero

VoxDiputado.Página 49Vídeo

Gracias, señora presidenta. España ha dejado de ser un país amable para jóvenes, trabajadores y familias. Las últimas décadas han sido de decadencia, de consensos por arriba en los Parlamentos y de lamentos ahogados por abajo en las casas, décadas en las que ha adelgazado la clase media y han engordado tanto el privilegio como la precariedad. Los españoles somos más pobres, estamos más solos y nos sentimos cada vez más pequeños ante fenómenos que nos pasan por encima y que nadie ha deseado. Y en el centro de todo este proceso de desposesión está la vivienda, los hogares por los que el Partido Popular y el Partido Socialista han pasado como un auténtico huracán, extendiendo la incertidumbre donde ya reinaba la estabilidad y poniendo en entredicho esa máxima que dice que las nuevas generaciones vivirán mejor que las anteriores. Ya no. En los últimos tiempos, en España ha habido al menos dos ideas indiscutidas sobre cómo debían ser nuestras ciudades. La primera es que íbamos a ser más flexibles si vivíamos de alquiler y, sobre todo, más libres; que lo avanzado, lo moderno, lo guay y, desde luego, lo europeo era fluir, vivir sin ataduras, sin compromisos, sin poseer nada, sin vincularse de forma duradera a ningún lugar; que es mejor ir con la casa a cuestas como un caracol ―un día aquí y otro allá― o compartir, que, además, es toda una aventura y te abre mucho la mente; que eso de echar raíces o de querer vivir cerca de los tuyos es una antigualla, una reminiscencia de esa España en blanco y negro que habrá que dejar atrás más temprano que tarde. Ya saben: España es el problema y Europa es la solución, el papanatismo de siempre. Lo que callaban los que nos empujaban a convertirnos en jornaleros del alquiler es que en esa Europa tan ensalzada su parque inmobiliario estaba en manos de muy pocos, en manos de un puñado de fondos y de un puñado de alcaldes ansiosos por convertir a sus inquilinos en votantes y a sus votantes en inquilinos. Y lo que también callaban es que dar un portazo a la propiedad era dar la bienvenida a la soledad, a los ahogos económicos, al desarraigo, a los tumbos y a las vidas líquidas. No hay más que ver la España de hoy y compararla con la de hace veinte o veinticinco años para comprobar que aquellos cantos de sirena eran toda una engañifa; que nos dieron gato por liebre; que el esfuerzo económico que hoy hacen las familias para poder pagar una casa es mucho mayor que el de entonces; que la vivienda se ha convertido en un bien de lujo; que ya no se emancipa nadie; y que ni siquiera conocemos a quien tenemos al otro lado del rellano, a nuestro vecino. (Aplausos). Ahora vamos con la segunda idea de que la libre circulación de personas, mercancías y capitales iba a generar espontáneamente un orden mejor en nuestras ciudades y que ahora serían paraísos cosmopolitas donde nos libraríamos de todo atavismo, podríamos hablar mil idiomas, probar sabores exóticos, aprender costumbres pintorescas, cruzarnos con estudiantes internacionales y disfrutar de barrios vibrantes y multiculturales donde jamás nos encontraríamos con nuestra ex. Lo que callaban, de nuevo, los apóstoles de estas medidas es que lo de la ciudad global también tenía truco y que entre palabras bonitas y promesas de una Arcadia feliz en verdad estaban convirtiendo nuestras ciudades en espacios sin alma, en lugares vacíos, a medio camino entre el parque temático y el gueto, a caballo entre un centro comercial infinito y una ‘zona No Go’. Lo que callaban, también, es que mientras unos ―los menos― disfrutaban de restaurantes sofisticados, servicios a domicilio y mano de obra muy barata, los más lo que tenían era inseguridad cotidiana, machetazos, precios desorbitados, sustitución cultural, barrios irreconocibles y problemas de vivienda. Sí, problemas de vivienda, porque hoy el españolito medio vive emparedado, vive en mitad de un sándwich, en tierra de nadie, entre los barrios de precios prohibitivos y los barrios de tránsito prohibido; entre las fortunas extranjeras, que compran a tocateja lo que los nuestros ni siquiera pueden soñar con adquirir a plazos, y los inmigrantes de bajos recursos, que acaparan ayudas y alquileres sociales; entre los maletines y las bandas. Tanto unos como otros han desplazado de su entorno a los españoles medios y les han convertido en extraños en su propia tierra. (Aplausos).

¿Qué ha pasado? ¿Qué ha sucedido? Que han promocionado tanto el alquiler, han dificultado tanto la compra a millones de españoles y han traído a tanta gente de tantos lugares de forma tan irresponsable que han convertido nuestras principales ciudades en calderas a punto de estallar, con una demanda altísima y una oferta insuficiente, claramente en retroceso, que ha llevado a una burbuja de precios, una burbuja que pagan los mismos de siempre: los nuestros. ¿Y qué han hecho entonces los políticos, qué han hecho para tratar de pincharla? ¿Poner suelo a disposición en lugar de especular con él? ¿Aligerar trámites, trabas, peajes y burocracia? ¿Construir para que la vivienda deje de ser un bien artificialmente escaso y caro y los españoles puedan volver a ser dueños de sus casas? ¿Hacer vivienda protegida? ¿Mejorar las condiciones de financiación para jóvenes y rentas bajas? Nada de eso han hecho. Lo que los políticos han hecho ha sido insistir en la receta que nos había traído hasta aquí, insistir en la senda del desastre: más alquileres y más inmigración. Algunos no se bajarán de la burra hasta que no mandemos al garete todo lo que amamos y lo poco que aún poseemos y conservamos.

Así, en los últimos años, la combinación de regulación excesiva de los alquileres, tolerancia con la inquiokupación y fomento de la inmigración masiva ha llevado a que en España tengamos un millón de viviendas menos en oferta de alquiler que hace cinco años y tres millones de personas más buscando casa. Una jugada de genios; una jugada de genios que, sin embargo, parece que a algunos aún les sabe a poco, porque andan unos prometiendo ventajas fiscales a fortunas extranjeras y otros pidiendo remesas de cientos de miles de inmigrantes cada año, sin preocuparse, por supuesto ―porque esto no le preocupa a nadie―, de dónde van a dormir estas personas que quieren traer, de si nuestras infraestructuras residenciales están preparadas para soportar esa presión o de si más temprano que tarde aparecerán en nuestras ciudades esas escenas que están ya siendo tendencia en otros países occidentales de sinhogarismo, de infravivienda, de chabolismo y hacinamiento. Esto nunca les preocupa cuando los llaman. (Aplausos).

Y fíjense que una de las cosas buenas que tenía el terrible invierno demográfico, el terrible invierno demográfico que asola España, era que en un país con muchas más muertes que nacimientos el problema de la vivienda estaría resuelto; pero es que ni por esas. Ustedes se han empeñado en traer a medio mundo desconociendo lo más básico, que fronteras seguras no son solamente la precondición para garantizar nuestra existencia, sino que, en un contexto de falta de oferta, fronteras seguras son también el requisito para que tengamos precios asequibles en los pisos.

Por eso ―y ya concluyo―, ante la sucesión de disparates, únicamente cabe actuar con determinación, y por eso hay que elegir: o la España de los solares vacíos y los precios disparados, o la España de las grúas y las familias propietarias; o la España en la que compran, alquilan y reciben vivienda social los nuestros, o el país que discrimina a sus propios hijos en su casa; o la España de la vivienda protegida, o la España del coliving; o la España en la que el Estado se forra con los impuestos a la vivienda, o la España en la que la gente puede comprar su casa porque no hay esos impuestos; o la España de la gente decente, o la España de la okupación y la especulación; o la España de los alquileres asequibles, o la España de los alquileres imposibles; o la España de la propiedad distribuida España, o la España de la propiedad concentrada.

Frente al consenso de tantos políticos —‌tantos— que nos quieren atomizados, divididos y sin propiedad, el consenso de la gente corriente, del español normal, de aquel que lo que quiere es ser dueño de su casa, tener familia, tener raíces y que su barrio siga siendo exactamente eso, su barrio. Lo que nos va a salvar, señorías, no son ni Miami ni Viena; son Carabanchel o Nou Barris.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Hernández. A esta iniciativa no se han presentado enmiendas, por lo que procede abrir el turno de fijación de posiciones. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Sánchez Serna por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 50Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías de VOX, les doy la enhorabuena: ¡han descubierto por fin el problema de la vivienda! Ha tenido que llegar el CIS de enero, que recoge efectivamente que un 28 % de la ciudadanía ya lo considera como el principal problema del país, para que ustedes propongan algo en esta materia y dejen de hablar de lo woke. Otra cosa es lo que luego ustedes proponen, así que vamos a analizarlo punto por punto.

Lo primero que ustedes proponen es eliminar la Ley 12/2023, por el Derecho a la Vivienda, la primera ley de vivienda de nuestra democracia y la primera que introduce unos topes al precio del alquiler. Si los Gobiernos autonómicos del Partido Popular y Partido Socialista aplicaran esa ley, hoy no se producirían cosas como esta (muestra el anuncio de un inmueble). Miren: estudio de treinta metros cuadrado en Malasaña, un zulo de estos que tanto abundan en Madrid, de la inmobiliaria Flat. Precio de mercado en Idealista: 1100 euros al mes. Con la ley de vivienda, si se aplicara ese índice de precios de referencia, serían 669 euros al mes, 430 menos. Pero a VOX esto no le gusta, esto le molesta y no quiere que nadie toque la renta, el beneficio de los caseros. Otro ejemplo que encontré ayer por la tarde (muestra el anuncio de otro inmueble): piso de tres habitaciones para estudiantes en Benimaclet, Valencia. Precio de mercado en Idealista, 1600 euros, inmobiliaria aProperties. Con la ley de vivienda serían 972 euros, pero ustedes piensan que cualquier intervención sobre el mercado es ilegítima.

Podríamos seguir con más ejemplos, pero creo que la idea queda clara. Ustedes nos dicen que van a bajar los precios de la vivienda y para eso lo primero que proponen es derogar la ley de la vivienda, que permite topar los precios del alquiler. El chiste creo que se cuenta solo. La realidad es que ustedes no quieren topar los precios de la vivienda ni impedir la especulación. Entonces, proponen construir más viviendas, pero obvian un dato y es que en España ya hay casi cuatro millones de viviendas vacías, según el INE. Ustedes dicen que los propietarios no las quieren alquilar por miedo a los okupas, pero todo esto es mentira. Miren, ayer por la tarde busqué también en Idealista y tan solo en la ciudad de Madrid había 8499 viviendas para el alquiler. Solo, como digo, en la ciudad de Madrid. No parece que haya mucho miedo al okupa. No faltan casas, casas hay muchas, lo que falta es gente que pueda pagarlas.

Pero veamos qué proponen ustedes. ¿Qué más proponen? Ustedes proponen construir más vivienda, en concreto promover la colaboración público-privada y viviendas protegidas. ¿Cuántas viviendas protegidas construyeron ustedes en los Gobiernos autonómicos en los que estaban? Porque ustedes saben que la vivienda de protección oficial es competencia autonómica. Mire, se lo voy a decir: en el año 2023, en Baleares, donde gobernaban, no se construyó una sola vivienda de protección oficial, y en la Comunidad Valenciana, Extremadura o Murcia, cero viviendas para el alquiler social. En los presupuestos autonómicos que ustedes negociaron y sacaron para 2024 con el Partido Popular, cuando ya no estaban en esos Gobiernos, ustedes pidieron de todo: subvenciones a los toros, a la caza, incluso partidas para defender la unidad de España. No presentaron ni una sola enmienda para construir vivienda asequible. Eso es lo que a ustedes les preocupa cuando gobiernan y cuando no gobiernan, esa es su gran preocupación por la vivienda.

Lo único que proponen ustedes es lo de siempre, que siempre lo cuelan de rondón en este tipo de iniciativas: más racismo. Nos hablan de restringir las ayudas a los extranjeros, pero, de nuevo, en las comunidades donde han gobernado, como Baleares o la Comunidad Valenciana, no han hecho absolutamente nada para limitar la compra de vivienda turística por ciudadanos extranjeros que están detrás del precio imposible de la vivienda. (Aplausos). Señorías de VOX, en Baleares hay trabajadores del sector hostelero, maestros y enfermeras que tienen que dormir en un coche o en una caravana porque en algunas zonas es imposible alquilar una vivienda. Pero ustedes no han hecho nada, porque los extranjeros, si son blancos o si traen pasta, para ustedes no son un problema. A ustedes solo les molestan algunos extranjeros, y eso tiene un nombre, se llama racismo. (Aplausos).

¿Qué queda de su moción si quitamos el racismo y deducciones fiscales a los propietarios? ¿Quizás agilizar los permisos para construir? ¿Agilizar los permisos para construir como en Valencia, donde ustedes querían declarar urbanizables hasta las zonas inundables semanas después de la dana, esos son sus permisos? Porque ustedes lo que realmente quieren es aprovechar la crisis de la vivienda para favorecer los pelotazos urbanísticos de sus amigos del sector inmobiliario. Su ley de vivienda tiene nombres y apellidos: es la ley CaixaBank, es la ley Blackstone, es la ley Avalon, es la ley de los fondos buitre y de los especuladores como el señor Fuertes, dueño de El Pozo, en Murcia, pero también de Profusa, una de las principales inmobiliarias de la Región de Murcia, un señor que siempre tiene sitio en las comidas de militantes de VOX en Murcia, como vimos el pasado 9 de febrero. ¿Cómo no van a estar ustedes si son sus mayordomos y gobiernan para ellos?

Señorías de VOX, yo les diría para finalizar, porque me paso del tiempo, que pueden recoger esta vergonzosa moción y se la llevan a sus amos, se la llevan al señor Fuertes. No hay trato, no la vamos a votar. En Podemos no vamos a cejar hasta que se ponga orden con la vivienda, se bajen por ley los alquileres y se ponga coto a tanto especulador y a tanto rentista sinvergüenza.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Pisarello Prados por un tiempo de cinco minutos.

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 52Vídeo

La verdad es que escuchar al señor Hernández Quero, de VOX, es como escuchar a aquel ministro de Franco, José Luis Arrese, pero más educado y, al mismo tiempo, en el fondo, más neoliberal. Es decir, lo más parecido dentro de la ultraderecha a un falangista, que se llena la boca con las familias españolas pero que objetivamente expresa los intereses del capital rentista y de los fondos de inversión que las precarizan y las desahucian. Algo de eso había en Arrese, que pretendía convertir a las clases populares en propietarias, pero en barrios segregados, sin servicios públicos de calidad, sin bibliotecas, sin hospitales, sin jardines de infancia y con las mujeres, eso sí, bien encerradas en sus casas. Algo de eso había en el falangismo, que pretendía convertir las clases populares en propietarias, pero no para ser las dueñas de su destino, no para que defendieran sus derechos ante los poderosos, sino para domesticarlas y obedecer la voz del caudillo. (Aplausos).

Es decir, ustedes dicen defender el acceso de todos a la propiedad, pero carecen de la valentía para enfrentarse a lo que lo impide, que es la concentración de propiedad y de capital en pocas manos. Usted podría subir aquí y derramar alguna nostálgica lágrima franquista mostrando esta placa del Instituto de Vivienda con el yugo y con las flechas. (Muestra la fotocopia de una placa, en la que se lee: Ministerio de Vivienda. Esta casa está acogida a los beneficios de la Ley de 15 de julio de 1954). Pero si la Cámara, señor Hernández Quero, lo filmara por la espalda, se vería que lleva pegado este otro cartel (muestra un cartel en el que se lee: Blackstone. Cerberus) en el que aparecerían sus verdaderos patrones: Blackstone, Cerberus, (aplausos), los grandes fondos buitres extranjeros o directamente los señoritos rentistas con más de 10 o 20 o 50 pisos, a los que sirven con mansa obediencia y cuyos privilegios no cuestionan nunca, jamás.

Ustedes dicen defender una sociedad en la que todos sean propietarios. Pregunta: ¿qué están dispuestos a hacer para remover los privilegios fiscales a las socimis, a los grandes tenedores, para cuestionar la concentración de capital en pocas manos que hizo que millones de propietarios hipotecados acabaran en la calle como consecuencia de la crisis capitalista de 2008? Nada, absolutamente nada.

Ustedes quieren hacer creer a las familias trabajadoras autóctonas que si salen a comprar pan vendrá un trabajador migrante y se las ocupará; pero lo hacen por una sencilla razón: para esconder que la principal amenaza no para los ricos, sino para las familias trabajadoras autóctonas y migrantes es recibir una carta de un banco, de un fondo especulativo o de un casero despiadado que les diga que les sube el alquiler y que se quedan en la calle.

Usted, señor Hernández Quero, tiene cara de buena gente, lleva un pendiente en la oreja izquierda y, seguramente, se siente un cristiano convencido. Pero su partido, señor Hernández Quero, es el partido de los mercaderes del templo al que el Cristo, con el que se llenan la boca, hubiera echado a patadas. (Aplausos).

Y les digo una cosa: ya que usted o la señora De Meer, que está junto a usted, sienten nostalgia sincera por las medidas adoptadas por Franco, podrían defender los contratos de alquiler indefinidos que existieron hasta 1985, bien entrada la democracia, y que siguen existiendo en países nada sospechosos de ser comunistas como Alemania, los Países Bajos o Suiza. Eso sí que sería preocuparse por la seguridad y la tranquilidad de los españoles, de los andaluces, de los catalanes, de los extremeños, de todos. Pero no lo van a hacer, ¿saben por qué? Porque aceptar la existencia de contratos indefinidos y, en consecuencia, el control de los precios del alquiler les exigiría rebelarse contra sus amos, los grandes especuladores, y es algo que nunca van a hacer. Y es que ustedes, señorías de VOX, más que de Robin Hood son de Hood Robin, que parece justiciero, pero que siempre acaba robando a los pobres para dárselo a los ricos. (Aplausos).

Ustedes son la derecha que nos puede traer un diputado como el señor Hernández Quero a tocar el violín social o nacionalsocialista, qué más da, y a recitar con voz queda las virtudes del viejo conservadurismo social. Pero luego, en la práctica, militan en el vasallaje a Trump y a su corte de ricos. Pero luego, en la práctica, no son más que los ‘criptobros’ de Milei (aplausos), al que Abascal, palmero como siempre, jalea el grito de: ¡Titán! ¡Titán!, mientras hunde la economía argentina a golpe de estafas piramidales y otras medidas desquiciadas.

Así que, señor Hernández Quero, aplíquese su propio cuento, porque, como bien sabe, a la gente le interesa hablar más de zulos que de sus bulos.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Pisarello. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Conesa Coma por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Ignasi Conesa Coma

PSOEDiputado.Página 53Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías de VOX, mientras ustedes invierten en criptomonedas, nosotros invertimos en vivienda pública. (Aplausos). Porque, frente a su economía del pelotazo, los socialistas trabajamos por la economía del bien público. Hoy, con su moción, lo han vuelto a demostrar: son un auténtico bluf. No aportan absolutamente nada al debate, porque a eso se dedican en este Parlamento, a la nada. No apoyan ni una política a favor de la mayoría social. Representan el retroceso también en vivienda. No dan ni una solución para el medio ni para el largo plazo. A lo que se dedican es a dar discursos joseantonianos. (Aplausos). Describen una situación catastrófica en vivienda, pero, para sorpresa de nadie, no dan ni una sola idea. Se dedican a añorar un pasado y una burbuja que destrozó miles de vidas. Para eso está la ultraderecha simple y populista. Si fuera por ustedes, una solución sería: creamos otra burbuja, nos forramos unos pocos y quien no llegue ¡pues no haber nacido pobre! (Aplausos). ¿Quieren soluciones, si es que en algún momento las han querido? ¿Están interesados? Si quieren proyecto, miren a Cataluña, aprendan de Salvador Illa. Sí, sí, aprendan de Salvador Illa. (Aplausos). Porque donde VOX pone criptomonedas y hace lo mismo que Milei, Cataluña invierte 4400 millones de euros en vivienda. Donde defienden a especuladores, Cataluña se compromete a tener 50 000 viviendas públicas listas en cinco años. Donde ustedes solo buscan negocio, Cataluña es la primera comunidad en tener un régimen sancionador para contener los precios del alquiler. Donde ustedes solo siembran rencor y odio, Cataluña protege, declara zonas tensionadas y apoya la colaboración público-privada. Señorías de VOX, mientras ustedes defienden únicamente al más poderoso, en mi comunidad, el 25 % de los nuevos pisos sociales serán para jóvenes y el 10 % para personas vulnerables. (Aplausos). ¿Les quedan claras las diferencias? Pues todavía tengo más. Tomen también el ejemplo del alcalde de Barcelona: ley de vivienda, coto a los pisos turísticos y apoyo a los que más lo necesitan. Así se actúa para la mayoría, señorías de VOX, sin su retórica barata. La vivienda es un derecho, no un negocio. Debatimos una moción en la que no se habla ni de vivienda pública ni de actuar en los precios de alquiler ni de los trabajadores del sector. ¿Pero cómo van a hablar ustedes de medidas reales si les he escuchado decir que construir vivienda pública de alquiler es comprar voluntades electorales? (Aplausos). Señorías de VOX, ¿de verdad creen que se compran voluntades con los derechos, con la sanidad, con la educación o con las pensiones? ¿O lo piensan porque es lo que harían ustedes? Porque no tengo otra explicación. Señorías de VOX, lo que hacemos los progresistas cuando gobernamos es asegurar un futuro para todos, para las generaciones actuales y para las que vienen; pero nuestro trabajo es demostrar también a los jóvenes que tanto en sus discursos de ultraderecha como en sus políticas hay odio, clasismo, elitismo, falta de empatía, desigualdad y crispación. Y, señorías de VOX, les recuerdo la España en la que viven. Ya no estamos en la España una, grande y libre; existen las autonomías y tienen competencias, y una de ellas y muy importante es la de la vivienda. Podrían haber exigido soluciones a esos presidentes y presidentas a los que ustedes apoyaron en algún momento, los del Partido Popular. Miren hacia mi comunidad y aprendan un poco. Dejen ya tanta retórica insuflada de rencor. En vez de jugar a ser los más extremistas, ¿por qué no piensan en el orgullo de país que tenemos? Nos enfrentamos a un reto enorme. Defiendan por una vez a su país, intenten dejar de intoxicar, especular y pensar únicamente en su bolsillo y dediquen al menos unos minutos a pensar cómo trabajar para los españoles, que necesitan la política real. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Conesa. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Cruz-Guzmán García por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

María Soledad Cruz-Guzmán García

PPDiputada.Página 53Vídeo

Señorías, se van a sorprender cuando les desvele cuál fue la primera promesa de vivienda de Sánchez y quién la hizo. Sucedió el 2 de julio de 2018, tan solo unos días después de haber formado Gobierno, y quien la hizo fue el señor José Luis Ábalos. (Rumores.―El señor Tellado Filgueira: ¡Hala!). ¡Qué curioso que, casi siete años después, no quede nada ni de aquel plan de vivienda ni de aquel ministro! (Aplausos.―Rumores). Un ministro al que han acabado echando del Grupo Parlamentario Socialista por ese escándalo que Pedro Sánchez se quiere sacudir para que no le salpique, o más bien para que no le siga salpicando. A aquella primera promesa le han seguido más de una veintena, y siempre es lo mismo, un gran plan, una gran ocurrencia y un gran incumplimiento: 30 000, 50 000, 184 000 viviendas que nunca llegan. Ni las encuestas manipuladas por el señor Tezanos son capaces de ocultar lo que la propaganda intenta disfrazar: a los españoles les quita el sueño la vivienda. Pero esto no siempre ha sido así. ¿Saben cuándo se produjo una situación similar? Efectivamente, cuando gobernó el anterior presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero. (Aplausos). Ahora, el expresidente se ha quedado de asesor del dictador venezolano, para eso ha quedado el expresidente socialista.

Señorías, necesitamos construir de manera urgente 600 000 viviendas, tal y como lleva alertando desde hace años el Banco de España. Este enorme reto solo lo conseguiremos con un plan ambicioso de vivienda consensuado con las comunidades autónomas, que han sido muro de contención de los disparates sanchistas, y también con los ayuntamientos, que sufren la inseguridad jurídica de los planeamientos. Entre todas las administraciones hay que conseguir algo tan elemental como que al sector de la construcción le salgan las cuentas, porque si no será imposible construir esas viviendas. En una sociedad de mercado como la nuestra la colaboración público-privada es la única llave maestra para el grave problema de la vivienda. Necesitamos medidas realistas y eficaces, como las del plan de vivienda del Partido Popular que ha presentado el presidente Feijóo, ya que solo medidas con más oferta y con más seguridad, realistas y eficaces darán la solución.

Compartimos con su grupo, señorías de VOX, que hay que atajar el problema desde diferentes frentes, pero esta moción empieza a parecerse a los decretos batiburrillo del Gobierno: muchas medidas para ver lo que cuelan. Algunas son tan etéreas como favorecer la construcción; otras, directamente ilegales, como bonificar al 100 % el impuesto de transmisiones; otras, impregnadas de un detestable tinte ideológico contrario a la legislación comunitaria, porque discriminan a los europeos según el lugar de nacimiento.

Señorías de VOX, estamos ante una situación muy seria. Dejemos los populismos a la bancada de la izquierda. Pero coincidimos en varias de sus propuestas: por ejemplo, en las medidas para paliar el drama que vive muchas familias con la okupación, familias que lo están pasando muy mal y a las que el presidente Sánchez no se ha dignado a recibir y a las que ni siquiera ha mirado a los ojos. También compartimos que el problema de la vivienda se ha agravado con las nefastas políticas de Sánchez y de sus socios. Esta argamasa de partidos que apuntalan al presidente da como resultado políticas inconsistentes. Estamos ante un Gobierno en ruinas, señorías, un Gobierno de coalición que se ha convertido en uno de confrontación, pero con ustedes mismos. Es raro el día que no nos regalan un enfado interministerial: desde el momento Pimpinela de las dos vicepresidentas con el timo de la subida del salario mínimo hasta el bochorno de tener que retirar minutos antes del debate en esta tribuna la ley del suelo. (Aplausos). ¡Qué vergüenza! ¡Pónganse de acuerdo!

Es un Gobierno agotado, incapaz de impulsar ninguna ley, ninguna política que favorezca a los españoles, menos aún en materia de vivienda. Ni su ministerio ni su ley de vivienda han mejorado la situación. ¿Pero qué nos están contando los diputados del Partido Socialista? Miren, Cataluña ha sido la única comunidad donde han querido aplicar esta ley, y vamos a ver los resultados: ¡cero viviendas protegidas, cero construcción de vivienda protegida! Además, se han retirado miles de inmuebles de la oferta: solo en Barcelona, diez mil viviendas menos para poder alquilar o comprar. ¿Qué nos están contando? (Rumores). Por otro lado, diez mil familias están sufriendo el problema de la okupación en Cataluña, y no lo dice el Partido Popular; lo dicen sus socios de hoy y sus enemigos de mañana, las señorías de Junts, que han registrado también en esta Cámara una ley antiokupación con desalojos en 48 horas, igual que lo han hecho la legislación francesa, la legislación alemana y nuestra propia propuesta de antiokupación. (La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!).

Avancemos con programas serios, con acuerdos amplios y debates que nos comprometan a todos. Pero para que esto se cumpla esta Cámara tiene que recuperar su dignidad. El Congreso de los Diputados es un lugar de encuentros y de desencuentros, de acercamientos y negociaciones entre distintos, a lo que debemos unir nuestra condición de representantes de la soberanía popular. Señora Armengol, deje de secuestrar nuestra ley antiokupación. Una y mil veces se lo vamos a repetir, hasta que nos dejen debatir aquí, en el Pleno, la ley antiokupas del Partido Popular. (Aplausos). Señora Armengol, esta Cámara no es suya ni del Partido Socialista, es de todos los españoles; deje de censurar al partido más votado del Hemiciclo, el Partido Popular. (Aplausos).

Si no saben legislar, dejen paso. Si no pueden legislar, dejen paso. Si sus socios les impiden gobernar, dejen paso al Partido Popular. La vivienda en España es una urgencia y los españoles no pueden esperar más.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Cruz-Guzmán. Votamos en un minuto. (Pausa). Si todas sus señorías están en sus escaños, empezaríamos las votaciones. TOMA EN CONSIDERACIÓN DE PROPOSICIONES DE LEY. (VOTACIÓN): —  DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS SOCIALISTA Y MIXTO, DE MODIFICACIÓN DE LA LEY 19/1994, DE 6 DE JULIO, DE MODIFICACIÓN DEL RÉGIMEN ECONÓMICO Y FISCAL DE CANARIAS, PARA LA REGULACIÓN DE LAS INVERSIONES EN ELEMENTOS PATRIMONIALES AFECTOS A LA ACTIVIDAD DE ARRENDAMIENTO DE VIVIENDA EN LAS ISLAS CANARIAS. (Número de expediente 122/000146).

Presidencia. Votamos en primer lugar la toma en consideración de la proposición de ley de los grupos parlamentarios Socialista y Mixto, de modificación de la Ley 19/1994, de 6 de julio, de modificación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias, para la regulación de las inversiones en elementos patrimoniales afectos a la actividad de arrendamiento de vivienda en las islas Canarias. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 342; a favor, 299; en contra, 37; abstenciones, 6.

Presidencia. Se toma en consideración la proposición de ley. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, DE MODIFICACIÓN DE LA LEY 7/1985, DE 2 DE ABRIL, REGULADORA DE LAS BASES DEL RÉGIMEN LOCAL, CON EL FIN DE MODIFICAR EL PADRÓN MUNICIPAL EN LOS CASOS DE OCUPACIÓN Y DE INMIGRACIÓN ILEGAL. (Número de expediente 122/000039).

Presidencia. Pasamos ahora a votar la toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Parlamentario VOX, de modificación de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, con el fin de modificar el padrón municipal en los casos de ocupación y de inmigración ilegal. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 343; a favor, 169; en contra, 174.

Presidencia. No se toma en consideración la proposición de ley. No habiendo más asuntos que tratar, suspendemos la sesión hasta mañana a las nueve. Muchísimas gracias a todos y a todas. Eran las siete y treinta y cuatro minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00