Ione Belarra Urteaga
PodemosDiputada.Página 37Vídeo
Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Hoy mi grupo trae a esta Cámara una iniciativa para abordar, de una vez por todas, el principal problema social que tiene nuestro país, que no es otro que la vivienda. Y muy posiblemente esta tarde la extrema derecha y la derecha, como han hecho esta mañana en la Comisión de Vivienda, y como harán probablemente mañana, van a intentar convencer a la gente de que el problema de la vivienda en España es la okupación. Un bulo repetido hasta la saciedad por sus poderosos medios de comunicación. Medios que compran con la publicidad institucional de sus Gobiernos autonómicos, encabezados por personas como Ana Rosa Quintana, una rentista, una especuladora, que tiene cuarenta y cuatro pisos turísticos. ¿Cómo no les va a interesar a la señora Ana Rosa Quintana y a los amos de los medios de comunicación de este país que la gente piense que el problema de la vivienda es la okupación, en vez de los rentistas, los responsables del precio de la vivienda? ¡Si es que ellos mismos son rentistas que se lo están llevando crudo esquilmando a la gente trabajadora de este país! Sí, señorías del Partido Popular y de VOX, su discurso sobre la okupación es un bulo, porque las probabilidades de que a alguien le okupen en España una casa en la que vive son cero. (Rumores y protestas). Cero, señorías, porque eso es allanamiento de morada, y cero, porque la mayor parte de las viviendas realmente okupadas, que representan una cifra ridícula sobre el total de viviendas, lo son por familias que no tienen dónde poner a cubierto a sus hijos y a sus hijas; familias que le dan una patada en la puerta a una vivienda vacía de un fondo buitre o de un banco. Para mí, como para toda la gente decente de este país, lo que debería ser un delito es que un fondo buitre tenga una vivienda vacía cuando hay gente sin casa. Además, todas sabemos, y si fueran ustedes honestos y honestas lo dirían en esta tribuna, que cualquiera de nosotras que viera que no tiene dónde tener a sus hijos, que los tuviera que tener en la calle, le daría una patada en la puerta y se metería en el piso de un banco vacío. ¡Claro que sí! (Rumores). Por eso saben muy bien que la forma en la que están ustedes afrontando este debate, señorías, es enormemente hipócrita. La gente se pregunta en la calle cómo es posible que el Gobierno no haga nada con el problema de la vivienda, cómo es posible que las únicas medidas de vivienda que ha traído este Gobierno sean las mismas que podría haber hecho un Gobierno del Partido Popular: los avales a las hipotecas que quería la señora Ana Patricia Botín, una ley del suelo que le pone una alfombra roja a la especulación, unas ayudas al alquiler que, sin topes, solo van a incrementar la burbuja del alquiler. Por no hacer, señorías del Partido Socialista, ustedes ni siquiera aplican la regulación de precios en las comunidades autónomas en las que gobiernan. (Aplausos). Y la respuesta, la explicación a esa inacción, señorías, es triste, pero es sencilla. El Partido Socialista y el Partido Popular tienen la misma política de vivienda. Han fomentado durante décadas la especulación con la vivienda por dos motivos. El primero es que ustedes defienden a los rentistas porque son rentistas. El 20 % de los diputados y diputadas del Partido Socialista y del Partido Popular declaran rentas por alquiler. El propio presidente del Gobierno y el señor Feijóo declaraban al principio de la legislatura rentas por alquiler. Recuerden, señorías, que ustedes pertenecen a una minoría económica muy privilegiada, porque los caseros representan únicamente el 6 % de este país. Son ustedes parte de esa minoría privilegiada, la que le está robando, literalmente, el salario a miles de trabajadores de este país a través de los precios desorbitados del alquiler. Y el segundo motivo por el que el bipartidismo comparte política de vivienda es que ustedes quieren acabar sus carreras políticas cobrando una pasta a través de una puerta giratoria: terminando en un consejo de administración, en un banco, en un fondo buitre o, como le gusta al Partido Socialista, en ASVAL, la patronal inmobiliaria. Así que ustedes, mientras están aquí, nunca, jamás, van a morder la mano que les da de comer. Por eso, tan simple y tan triste como eso, no hacen nada con el problema de la vivienda.
Pero el problema, señorías, es que la avaricia ha roto el saco. La avaricia de los rentistas ha hecho que no sea ya una minoría de la gente más vulnerable de este país la que no puede acceder a una vivienda: es que la mayoría social de este país, la mayoría de las familias, se está dejando la vida para poder tener una casa decente; es que la gente joven ni siquiera se imagina ya emancipándose o dejando de compartir; es que la gente no se puede separar porque no puede mantener dos casas; es que la gente mayor está entregando su casa al banco, una casa que ha pagado con el esfuerzo de toda su vida, para malvivir y terminar sus días en una residencia. Y yo, señorías, no quiero vivir en un país así. (Aplausos). No quiero vivir en ese tipo de país. Quiero un país que garantice el derecho a la vivienda, como dice nuestra Constitución, esa con la que se llenan la boca, pero que, cuando hay que aplicarla, no les encontramos a ninguno.
Por eso, hoy les traigo una advertencia y un consejo. La advertencia es para el Gobierno. Lo que va a determinar cuánto dura la legislatura no es ni Junts per Catalunya ni la derecha judicial reaccionaria: va a ser lo que haga este Gobierno en los próximos meses en materia de vivienda. Me atrevo a decir que va a ser también lo que determine si el próximo Gobierno que hay en España es de derecha y extrema derecha o un Gobierno progresista y de izquierdas. Si el Gobierno sigue haciendo lo que lleva haciendo un año y medio, es decir, absolutamente nada, señorías, entonces no les quepa duda de que la legislatura va a durar poco y que pronto los fascistas se van a sentar en el Consejo de Ministros. Y lo segundo es el consejo gratis. (Un señor diputado: Ya os avisamos.―Rumores y protestas). Gratis. Aunque Podemos ya no forme parte del Gobierno, porque ustedes nos echaron por hacer lo que íbamos a hacer ―y, la verdad, no gano nada haciendo el trabajo que les deberían hacer sus asesores―, yo no quiero que España tenga un Gobierno fascista con esta gente. Y por eso les recomiendo y les doy algunas pistas sobre lo que habría que hacer. Hace unos días el periódico de cabecera del PSOE, el diario El País, publicaba una encuesta que señalaba algo muy interesante, y es que más de la mitad de los españoles y las españolas piensan que hay que limitar de manera muy significativa el número de viviendas que puede tener una persona en propiedad. La pelota está botando, señorías del Partido Socialista. Traigan una ley para limitar el número de viviendas que puede tener una persona o una persona jurídica. Aprieten de una vez por todas el freno de emergencia en materia de vivienda. Prohíban los pisos turísticos. Bajen los alquileres por ley un 40 %. Prohíban la compra de vivienda que no sea para residir, porque si no es para residir, entonces es para especular. Expropien el 50 % de las viviendas que tienen los grandes propietarios en España y pónganlas en manos del parque público de vivienda. Ilegalicen, de una vez por todas, los comandos neonazis como Desokupa, y dejen de abstenerse, como han hecho esta mañana. Y pongan un importante impuesto a las viviendas vacías. Así, señorías, ese problema de la vivienda que ustedes dicen que es tan difícil de resolver, se puede resolver y la solución está a la vuelta de la esquina. Por el contrario, si ustedes siguen haciendo anuncios vacíos, si siguen buscando el titular, sin ninguna voluntad de hacer nada concreto para resolver el problema de la vivienda, si a la gente se le sigue quedando la cara de tonta, porque «You have been PSOED» otra vez, entonces, más pronto que tarde, ustedes le están poniendo una alfombra roja a esta gentuza (señala al Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.―Rumores). Muchas gracias. (Aplausos).