José María Figaredo Álvarez-Sala
Quien escuche hoy a cualquiera de los miembros del Gobierno repetir ―con una simetría y semejanza que solo el Partido Socialista logra conseguir― los eslóganes con los que nos machacan creerá que realmente España está en una situación económica positiva. Los españoles, sin embargo, ven la situación en la calle y padecen una confusión tremenda, porque mientras el Gobierno y todas las televisiones oficiales, todos los periódicos oficiales, pagados con la publicidad institucional del Gobierno, repiten lo mismo, todos repiten que la situación económica de España es buena, que España va muy bien, la gente, los españoles, se preguntan ¿por qué ya no llegó a fin de mes, por qué a día de hoy ya no puedo pagar la casa y por qué, aunque tengo dos trabajos, el mes se me hace larguísimo? Pues verán ustedes, la realidad es que España es hoy uno de los países con más paro de la Unión Europea y de la OCDE. España tiene un 11 % de paro y un 25 % de paro juvenil. Uno de cada cuatro jóvenes españoles está en paro. En España, según el Ministerio de Trabajo, hay prácticamente 1 millón de personas que están pluriempleadas, el 10 % de ellas tiene tres o más empleos. Esta es la situación de España hoy en día. Nunca antes había habido tantos pluriempleados como hay hoy en España. Según el INE, hoy en día, hay un 48,8 % más de pluriempleados de los que había en el año 2019. Incluso el subempleo es una norma hoy en España. (Rumores). Se ve que a las señorías del Grupo Popular todo esto les da igual. Se ve que a ellos no les afecta. El subempleo es uno de los grandísimos problemas también de España: una proporción altísima del mercado laboral querría trabajar más horas a la semana y, sin embargo, es incapaz de encontrar trabajo.
España ha batido otro récord: el de la población en riesgo de pobreza, ya hay 12,55 millones de españoles en riesgo de pobreza y de exclusión. En esto solo nos superan dos países en Europa: Rumanía y Bulgaria.
Por otro lado, la renta en España se encuentra absolutamente estancada. En los últimos treinta años, la renta de los españoles en términos reales no ha crecido más que un 3,6 %. (Muestra un gráfico). En treinta años, la renta de los españoles solo ha crecido, en términos reales, un 3,6 %. (Aplausos). Esto equivale a un 0,12 % de crecimiento anual. España está absolutamente estancada. En términos correlativos con nuestros vecinos, un español en el año 1993 cobraba solamente un 8,3 % menos que un francés; hoy, un español cualquiera cobra un 33,7 % menos que un francés. La comparación con Alemania es casi peor: si en el año 1993 cobrábamos un 25 % menos que los alemanes, hoy cobramos un 48 % menos que ellos.
España se ha empobrecido diez veces más que nuestros vecinos y, sin embargo, la recaudación tributaria no para de subir. En noviembre del año 2024, España recaudó en impuestos más que nunca. En este contexto de empobrecimiento sistemático de los españoles, el Partido Socialista no tiene compasión, no para de exprimir los recursos de los españoles. Hoy se recauda un 52 % más que en el año 2019. Las familias españolas —no los grandes millonarios, las familias— pagan un 47 % más en impuestos. En IVA, los impuestos al consumo, los más básicos, recaudan ustedes un 44 % más. Es decir, en un contexto de absoluto empobrecimiento, ustedes sangran a los españoles más que nunca. (Aplausos). Y en esta situación, los alimentos en España no paran de subir, de ahí las dificultades de los españoles para llegar a fin de mes. (Muestra otro gráfico). La última gran crecida de los alimentos se ha producido a partir del año 2020, desde que ustedes están en el Gobierno. Nunca jamás se había producido una escalada inflacionaria tan grave en España, ¡jamás!
En este contexto, las únicas medidas que propone el Partido Socialista es seguir subiendo los impuestos, seguir exprimiendo a los españoles. La última, la estrella de la señora María Jesús Montero en esta legislatura ha sido subir los impuestos precisamente a los españoles que menos cobran, a esos españoles que cobran el salario mínimo interprofesional. Hasta ahí llega su sadismo fiscal. Y en este contexto, VOX propone una iniciativa que es de absoluto sentido común: impulsar una bajada del IVA radical (aplausos); devolver el IVA a su situación anterior a la subida de Mariano Rajoy, que subió el IVA del 18 al 21 % y del 8 al 10 % para el IVA reducido —q ue iba a ser una subida provisional, pero se ha mantenido como definitiva—. Nosotros pedimos que se revierta esa bajada, un tipo impositivo del 0 % para los productos alimentarios básicos (aplausos) ―aceite de oliva, semillas, pastas, carnes, pescados―; reducir al tipo superreducido el IVA para los productos fundamentales ―los pañales, los productos geriátricos, la teleasistencia―; establecer de forma permanente el IVA solo al 4 % para la electricidad, que es un bien de absoluta necesidad (aplausos) ―una rebaja del IVA que el Partido Socialista ha revertido; ha vuelto a imponer ese IVA ordinario para la luz―…