No sé, señor ministro, en qué realidad vive usted. Le muestro una realidad. No sé si leyó la entrevista de la madre de uno de los guardias civiles asesinados en Barbate.
(Muestra un recorte de prensa). Le leo algunas frases, escuche: «Sánchez no se dignó a darme el pésame, pero sí a la madre de un etarra». «Estoy muerta en vida, vivo para hacer justicia por mi hijo». (Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!). Evidentemente, cuando la madre habla de hacer justicia se refiere a los autores materiales del asesinato, pero también a los responsables políticos que enviaron a los guardias civiles sin medios directamente a un matadero. ¿Quién a día de hoy en el Ministerio del Interior ha asumido la responsabilidad por la tragedia de Barbate? (Una señora diputada: Nadie). Nadie. Y es que si hay algo a lo que este Gobierno se aferra es a no hacer justicia. Precisamente este Gobierno empezó con un pacto corrupto para no hacer justicia: la amnistía. Ahora, cuando está envuelto en los casos de corrupción, lo fían todo a la ley Begoña para que no se haga justicia con la mujer, con el hermano y con todos los allegados de Pedro Sánchez. Y usted, siendo juez, participa en esa estrategia de que no se haga justicia. Hoy sus enemigos son sus compañeros jueces y sus amigos son los delincuentes y sus socios. (Aplausos).
Pero, señor Marlaska, le voy a decir una cosa: tiene que haber justicia contra los corruptos del Gobierno de Sánchez, tiene que haber justicia contra los asesinos de los guardias civiles de Barbate y tiene que haber justicia contra los responsables políticos que enviaron a los guardias civiles sin medios a la muerte. Señor Marlaska, tenga por seguro que se va a saber la verdad de lo que sucedió en Barbate (rumores), caiga quien caiga, usted o el mismísimo Sánchez. Se lo debemos a David y a Miguel Ángel. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).