Santiago Abascal Conde
Señor Sánchez, ¿hasta cuándo va a seguir destruyendo las relaciones internacionales con los socios naturales internacionales de España? Lo digo porque tenemos un problema con usted, todos los socios internacionales que consigue son narcoterroristas como Petro, al que ponen aquí alfombra roja y aplaude toda la Cámara; tiranos como Maduro, al que cada vez compra más petróleo y al que legitima no reconociendo al ganador de las elecciones, Edmundo González Urrutia; regímenes como el de Hamás, Qatar, Irán y cualquier tipo de régimen o de teocracia islamista y terrorista que se les ponga delante, y, por supuesto, Marruecos, que no digo que no tenga que ser nuestro aliado, pero es que parece nuestro amo, porque usted, con los impuestos de los españoles, está financiando en Marruecos la agricultura y las infraestructuras hidráulicas que destruye en España. (Aplausos). Y, por supuesto, ahora que habla de tecnócratas o de oligarcas, ese multimillonario Soros, que fue el primero al que usted recibió en el Palacio de la Moncloa para recibir instrucciones, sin olvidarnos, por supuesto, de Putin, al que usted compra el doble de gas que antes de la guerra.
Mire, señor Sánchez, usted no defiende los intereses de los españoles, defiende su interés personal, y lo hace para sobrevivir a su debilidad parlamentaria y a su corrupción. El problema es que su estrategia de defensa personal la pagan los españoles. Usted no solo nos enemista con Argentina, con Israel, de paso con Italia, con Hungría o con Holanda, sino que ahora quiere enemistarnos también con Estados Unidos convirtiéndose en el paladín anti-Trump, y en esto de los insultos a Trump y en esto de las protestas por los aranceles parece que le siguen otros, lo que está muy bien, pero son ustedes, señor Sánchez y señor Feijóo, los que, en Bruselas, han acordado el gran arancel, que es el Pacto Verde. (Aplausos). El Pacto Verde es el gran arancel contra la industria, contra el campo y contra el transporte en España, y de eso son responsables ustedes. Mire, le digo algo. Ojalá no lleguen esos aranceles anunciados, y añadidos ahora a los suyos, desde Estados Unidos, pero, si llegan, será por su culpa. (Rumores.—Risas). Por su beligerancia, señor Sánchez. Sí, porque el señor Trump ha dicho que va a eximir a Italia de los aranceles porque Meloni le cae bien, y usted, en vez de ser mínimamente diplomático, ¿qué ha hecho? (Rumores.—Risas). Se ha puesto chulo. Es muy sencillo: Meloni cae bien y usted cae mal. No me extraña. Tendremos aranceles por su culpa y, si no los tenemos, será a pesar de usted. (Aplausos).