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Sin adjetivos

Pleno del 12 de febrero de 2025

Moción consecuencia de interpelación urgente sobre cuáles son los planes del Gobierno para hacer frente al invierno demográfico que amenaza el futuro de España.

Moción consecuencia de interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 95.

Votación

  • 12 de febrero de 2025: no salió adelante, 33 sí, 177 no, 138 abstenciones.

María de la Cabeza Ruiz Solás

VoxDiputada.Página 68Vídeo

Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Hace demasiado tiempo que en España mueren más españoles de los que nacen. Nos dirigimos inexorablemente a nuestro propio suicidio demográfico sin que ustedes muevan un solo dedo para evitarlo y sin que a ustedes les importe lo más mínimo. (Rumores). La verdad es que es una pena que no amen a España como la amamos nosotros, como la ama la inmensa mayoría de los españoles. (Continúan los rumores).

Presidencia. Un momento, señora Ruiz. Ruego silencio a los diputados. Si necesitan salir del hemiciclo —‌yo lo entiendo—, háganlo, pero no hagan corrillos dentro. Muchas gracias. Señora diputada, está usted en el uso de la palabra. Cuando quiera.

María de la Cabeza Ruiz Solás

VoxDiputada.Página 68

Les decía que es muy triste que no amen nuestra cultura, que no estén orgullosos de nuestras tradiciones y de nuestra historia ni de los grandes hombres y mujeres que la han construido a lo largo de los siglos. Es evidente que, para ustedes, nuestra patria no tiene ningún valor, que no la miran con el mismo orgullo con que la miramos nosotros, que no es una prioridad para ustedes dejarles a sus hijos el importante legado que han recibido. Solo eso justificaría que estén dejando que la España que queremos, la que heredamos de nuestros padres y de nuestros abuelos, se esté muriendo lentamente. (Aplausos). Y lo están haciendo de muchas maneras, a cuál más terrorífica, pero, tal vez, la peor de todas ellas sea destruyendo la familia. De hecho, ya han logrado ustedes que se reduzca de forma vertiginosa el número de matrimonios en España, que es la fórmula que mayor seguridad emocional da a una pareja para lanzarse a la aventura de tener hijos, denostándolo en lugar de fomentarlo, y empeorando considerablemente las condiciones de vida de los nuestros, que es lo que da seguridad económica a las parejas para que tengan hijos.

También han logrado ya que muchas mujeres renuncien a ser madres, enterrando su verdadera vocación entre prioridades supuestamente más importantes que, al final de la vida, solo traen soledad e infelicidad. (Aplausos).

A ustedes no parece importarles que nuestro futuro sea el de una España sin españoles (rumores); una España sin identidad, sin orgullo de pertenencia, y, por eso, sus planes son otros. Por eso no tienen ningún escrúpulo en mentirnos, como hizo el presidente del Gobierno en esta misma tribuna, cuando dijo que los españoles no tienen hijos porque no quieren, aun teniendo encima de la mesa los datos del CIS, que en su estudio Fecundidad, familia e infancia del pasado 8 de octubre sentenciaba que el 58,9 % de los encuestados que no tenían hijos aseguraba que les hubiese gustado tenerlos. Casi uno de cada tres encuestados consideraba que el número ideal de hijos era tres; es decir, familia numerosa. Y que si no tenían hijos era, en primer lugar, por falta de medios económicos; en segundo lugar, por problemas de conciliación de vida laboral y familiar, y, en tercer lugar, para no entorpecer su carrera profesional. Con lo fácil que hubiera sido que se hubieran puesto ustedes a trabajar para que ninguno de estos motivos fuera un obstáculo para la paternidad.

Y qué triste es que, en lugar de esto, hayan optado por abrir las puertas a una inmigración que, de forma controlada y ordenada puede enriquecernos, sí, pero que de forma masiva y descontrolada empobrece y destruye la sociedad que queremos y diluye nuestra identidad. (Aplausos). Qué tristeza que, reconociendo la inmensa mayoría de los encuestados que ver crecer a los hijos es el mayor placer de la vida, se vean obligados a renunciar a ser padres y, lo que es peor, que seis de cada diez sientan, gracias a su adoctrinamiento perverso, que socialmente ni siquiera está bien visto tener hijos.

Señorías, para que España siga siendo España tienen que nacer más españoles. Nuestra patria no es un simple contenedor de personas que viven en nuestro suelo, es mucho más que eso. (Aplausos). Es nuestra cultura, es nuestra historia, son nuestras tradiciones, es nuestra identidad propia y nuestro carácter propio, imprescindibles para ser y para estar en el mundo. Si seguimos con esta caída constante en el número de nacimientos de españoles año tras año, si continúan los constantes ataques a la familia para destruir lo más valioso que tenemos, dejaremos de ser lo que somos, el país que somos, la sociedad que somos, y acabaremos siendo una minoría en nuestra propia tierra de la que tal vez tengamos que salir huyendo.

Y no, señorías, la inmigración masiva y descontrolada que ustedes proponen como única solución no evitará ni nuestro suicidio demográfico ni la ruina económica a la que nos están conduciendo. Los inmigrantes ilegales no cotizan ni pagan impuestos ni pensiones; lamentablemente, solo consumen nuestros recursos y, desgraciadamente, los legales que sí trabajan y cotizan se ven perjudicados y desincentivados por los ilegales, exactamente igual que los españoles. (Aplausos). Así que no, no son ellos los que van a salvar nuestro sistema de pensiones ni los que van a equilibrar nuestra Seguridad Social. La verdad es que la inmigración masiva y descontrolada solo empeora la situación de España, pero estamos a tiempo. Estamos a tiempo de que a España la salvemos los españoles; los españoles que, al contrario de lo que nos dice el Gobierno, sí quieren tener hijos pero que necesitan políticas que les den la seguridad que necesitan para sacar adelante a sus familias, políticas que eviten que tener hijos sea una carrera de obstáculos insoportable. Las familias españolas necesitan ayuda, apoyo institucional y campañas de comunicación que, desde un tratamiento positivo del matrimonio, de la familia y de la paternidad conciencien a la opinión pública sobre la gravedad del invierno demográfico al que nos enfrentamos en España. Las familias españolas también necesitan impuestos más bajos: menos IRPF y poder deducirse fiscalmente suministros básicos como el agua, la luz, el gas y los gastos en materiales educativos y servicios escolares complementarios. (Aplausos). Asimismo, necesitan la gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años para que puedan tener a sus hijos sin miedo a no poder conciliar su vida profesional con su vida personal y familiar.

Las mujeres españolas deben tener la seguridad de que podrán trabajar sin tener que renunciar a su maternidad, y para eso debemos incentivar fiscalmente a las empresas para que las contraten después de haber tenido a sus hijos y para que promuevan formas de conciliación de la vida personal, familiar y laboral. Las familias españolas necesitan la reducción máxima del IVA de los productos destinados a la primera infancia, como pañales, biberones o leche de fórmula, porque son un gasto que asusta y preocupa en los primeros meses de la paternidad. Necesitan, especialmente si son numerosas, que les garanticemos el acceso en condiciones más beneficiosas a todos los servicios públicos: transporte, bibliotecas, instalaciones deportivas o actividades de ocio en todo el territorio nacional.

Tampoco nos olvidamos del acceso a la vivienda, que es, sin duda, uno de los principales obstáculos para la creación de nuevas familias, por lo que proponemos impulsar un programa nacional de acceso a la vivienda del que puedan beneficiarse especialmente las familias españolas que tengan o vayan a tener hijos. Y, por supuesto, los padres españoles, y muy especialmente las madres españolas, merecen ser reconocidas a todos los efectos por la importancia de lo que hacen, por su esfuerzo, por su sacrificio y por su contribución a la sociedad. Por eso consideramos imprescindible impulsar un mecanismo de mejora porcentual de las pensiones públicas en función del número de hijos, así como que se reconozca el trabajo de atención exclusiva al cuidado de los hijos mediante el establecimiento de un mecanismo de asimilación al alta que tenga los mismos efectos que un alta efectiva en la Seguridad Social en función del número de hijos. Es una medida que, sin duda, hubieran merecido muchísimo más que nosotros mismos nuestras madres y nuestras abuelas, que entregaron, literalmente, su vida entera por todos nosotros. Jamás se lo podremos agradecer suficientemente. (Aplausos).

Señorías —‌y voy terminando—, esta es una moción en la que hay muchas propuestas pensadas para que las familias españolas prosperen y se fortalezcan, y no hay mejor causa política que esa. En España necesitamos que nazcan más españoles, y, si los españoles quieren tener más hijos —‌tal y como se desprende de las encuestas—, nuestra obligación es facilitarles las cosas. Está en nuestra mano construir una España mucho más fuerte y sobre todo mucho más feliz, y solo lo lograremos poniendo a nuestras familias en el centro de nuestras políticas. Los que tenemos el honor de ocupar estos escaños tenemos también una enorme responsabilidad como políticos españoles que somos. Ejerzámosla.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Ruiz. A esta iniciativa no se han presentado enmiendas, por lo que procede abrir ya el turno de fijación de posiciones. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco (PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 70Vídeo

Gracias, presidenta. Intervendré de forma muy breve. VOX nos trae una moción para instar al Gobierno a que se reconozca el papel de la familia —e‌ntiendo que solamente de la familia que ellos defienden— como elemento fundamental de la sociedad y de la economía con diferentes medidas de apoyo como los incentivos económicos y fiscales para las familias, ayudas específicas para la maternidad y paternidad, conciliación familiar y laboral, promoción de la natalidad y mejoras de servicios para la familia. Reconocemos que el desafío demográfico es real y complejo, y especialmente en muchas zonas rurales, donde, además, la despoblación amenaza la sostenibilidad de esos territorios. Sin embargo, ustedes plantean este desafío desde un marco, desde luego, incompatible con los derechos de la persona o los derechos de las familias. Traen una moción que utiliza la demografía —‌como todos los partidos de la extrema derecha— para crear un discurso ideológico en términos catastrofistas, enmarcando la cuestión demográfica a través de pánicos morales y con la narrativa del miedo, y que, en definitiva, pone encima de la mesa tres ideas: el invierno demográfico para alertar sobre el envejecimiento de la población; el suicidio demográfico, con el que critican la baja natalidad, y el gran reemplazo o teoría de la sustitución para advertir del peligro de la inmigración. Esta moción, bajo la supuesta crisis de natalidad, alienta la idea de pánico, como digo, sobre el futuro, y así se refleja cuando dicen: «Estamos […] ante un fenómeno de sustitución de la población autóctona mediante la inmigración masiva […]. Los españoles se enfrentan al serio riesgo de convertirse en minoría en su propia tierra». Esta es la verdadera esencia de su moción —‌que reflejan muy bien en su exposición de motivos—, estigmatizar a la población inmigrante y alentar un mensaje xenófobo en la población. Son propuestas que, bajo el pretexto de tratar de responder al reto demográfico y de apoyar a las familias —‌como he dicho, no a todas, por supuesto, porque todas y todos conocemos su concepto de familia, que es solo y únicamente aquellas familias en las que existe el matrimonio con personas de dos sexos—, son excluyentes, regresivas e injustas para la mayoría social y para las familias. Abordar el cambio demográfico es poner en marcha medidas para mejorar los derechos y la igualdad de las mujeres, reduciendo la brecha salarial, mejorar el acceso a la vivienda, mejorar las condiciones económicas y laborales de las personas trabajadoras o mejorar las políticas de conciliación, entre otras, y no lo que hoy ustedes proponen aquí. Desde luego, votaremos en contra.

Presidencia. Muchas gracias, señora Sagastizabal. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Jordà i Roura, por un tiempo de cinco minutos. Quan vulgui.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 70Vídeo

Gràcies, presidenta. Molt bon dia a totes i a tots. Vox ens porta avui una moció que parla de l’hivern demogràfic i ho fa amb aquests termes. Uns termes poètics i pausats, però que en realitat ens parlen del crit, del crit, del grito desesperat de la població espanyola que, segons els d’Abascal, posa en una situació d’extrem perill el futur d’Espanya. Per nosaltres, diputades i diputats, aquesta moció constata dues coses. La primera, el programa de l’extrema dreta està farcit de postulats feixistes i anti científics. Fins aquí cap novetat. Res que no haguem sentit abans de Vox. La segona cosa, i si m’ho permeten més important, constata que el programa econòmic de l’extrema dreta global, encarnada per Vox, no s’aguanta per enlloc. De fet, m’atreviria a dir que fa aigües per tot arreu. I m’explico. Parlen d’augmentar la despesa pública amb més prestacions. Parlen de l’educació gratuïta de 0 a 3 anys i parlen també d’accés a l’habitatge, però ho fan des d’una perspectiva de gènere i absolutament caduca. De fet, des d’una perspectiva digna, digna de principis del segle passat, no se n’adonen? Dipulades i diputats de Vox? A la vegada, proposen retallades d’ingressos per tot arreu. Volen acabar amb la progressivitat de l’IRPF i que qui hereta i té majors fortunes, doncs acabi no pagant res. Tanta paraula buida sobre els treballadors i l’única cosa que fan és estar al servei d’un ordre absolutament reaccionari internacional que els dicta, els dicta exactament el que han de fer i a quins grans patrimonis han d’afavorir. Mirin. D’això se’n diu no saber què es vol. Més enllà del que segur que no es vol i el que segur que no volen vostès és diversitat. El que segur que no volen vostès és convivència. En definitiva, el que no volen vostès és un estat del benestar fort que permeti el més important de tot, que és conciliar de veritat. Davant de tanta diarrea discursiva, deixi’m dir-ho així, Esquerra Republicana som on hem estat sempre. Som al costat d’una fiscalitat justa per poder tenir polítiques públiques, dignes, polítiques públiques de qualitat que permetin a tots els ciutadans viure millor, senzillament viure millor i decidir qualsevol cosa, decidir-la lliurement.

I una última reflexió, al meu entendre, també important. Mirin, l’evolució del nombre de naixements depèn de dos factors, de dos. El primer, la xifra de candidates a ser mares, és a dir, la xifra de les dones que estan en una edat fèrtil. La segona, les possibilitats i/o les ganes d’aquestes dones a tenir fills. Avui tots dos factors van a la baixa, però l’important és la decisió de la dona a l’hora d’escollir. I vostès s’han deixat unes quantes raons. N’han donat moltes, de raons, molts números, moltes estadístiques, molts percentatges, però s’han deixat varies raons. Mirin, hi ha una raó que els semblarà a vostès bona o no bona, però hi ha moltes dones que no volen tenir nens que no volen tenir fills perquè senzillament no els agraden els nens. I és legítim. Hi ha qui pensa que ja som massa persones en aquest planeta, que precisament no fa falta més gent en aquest planeta. També hi ha qui creu que la millor opció és adoptar o encara millor, hi ha moltes persones que creuen que la millor opció, a banda d’adoptar, és acollir. I els hi explico. Sàpiguen vostès que la cultura de l’acolliment avui és una necessitat. D’altres dones estan convençudes que la millor opció és no tenir fills per no contribuir al canvi climàtic. I defensen, i ho fan aferrissadament, que reduir la població mundial ajuda també a salvar el planeta. I això creguin-me que tampoc és una banalitat. Hi ha altres dones que, davant de la relaxació de les normes socials i religioses, per fi, doncs, prefereixen dedicar el seu temps i les seves energies a l’oci o senzillament a tirar endavant una bona carrera professional.

En definitiva, acabo presidenta, la clau està en tenir unes polítiques fortes que ens permetin, òbviament, l’accés a l’habitatge. Unes polítiques fortes que ens permetin una feina ben remunerada. També una feina amb uns horaris, important que faci compatible la vida personal i la vida laboral. Un bon accés als serveis públics, com deia, públics i de qualitat i en definitiva, poder inde independència independitzar-nos abans dels 30 anys, però sobretot poder escollir lliurement el que ens doni senzillament la gana i fer-ho com a dones i fer o també com a ciutadanes.

Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Muy buenos días a todas y a todos. Hoy VOX nos trae una moción que habla de invierno demográfico, y lo hace en estos términos, unos términos poéticos y pausados, que, sin embargo, en realidad nos hablan del grito, del clamor desesperado de la población española, que, según los de Abascal, coloca en una situación de extremo peligro el futuro de España. Para nosotros, diputadas y diputados, esta moción constata dos cosas. La primera: el programa de la extrema derecha está repleto de postulados fascistas y anticientíficos. Y, hasta aquí, eso no es ninguna novedad, nada que no hayamos escuchado antes de boca de VOX. La segunda cosa —‌y, si me lo permiten, más importante aún— constata que el programa económico de la extrema derecha global encarnada por VOX no se sostiene por ninguna parte. De hecho, me atrevería a decir que hace aguas por todas partes. Me explico. Hablan de aumentar el gasto público con más prestaciones, hablan de la educación gratuita de 0 a 3 años y hablan también del acceso a la vivienda, pero lo hacen desde una perspectiva de género absolutamente caduca; de hecho, desde una perspectiva digna de principios del siglo pasado. ¿No se dan cuenta, diputadas y diputados de VOX? A la vez, están proponiendo recortes de ingresos por todas partes. Quieren acabar con la progresividad del IRPF y que quienes hereden y tengan mayores fortunas acaben no pagando nada. Tanta palabra vacía sobre los trabajadores y lo único que hacen es ponerse al servicio de un orden internacional completamente reaccionario que les dicta exactamente lo que deben hacer y a qué grandes patrimonios deben favorecer. Eso se denomina no saber lo que uno quiere, más allá de lo que seguro no desean. Y lo que seguro no desean ustedes es diversidad, lo que seguro no desean ustedes es convivencia. En definitiva, lo que ustedes no quieren es un estado del bienestar fuerte, que permita lo más importante de todo, que es conciliar de verdad. Y, ante tanta diarrea discursiva, si me permiten decirlo así, Esquerra Republicana se sitúa donde ha estado siempre, estamos del lado de una fiscalidad justa que nos permita dotarnos de políticas públicas dignas y de calidad que permitan a todos los ciudadanos vivir mejor, sencillamente, vivir mejor y decidir cualquier cosa, decidirla libremente.

Quiero hacer una última reflexión, a mí entender importante. La evolución del número de nacimientos depende de dos factores: el primero, la cifra de candidatas a ser madres, es decir, la cifra de mujeres que se encuentran en edad fértil; y el segundo factor son las posibilidades y las ganas de estas mujeres de tener hijos. Hoy, estos dos factores van de capa caída, pero lo importante es la decisión de la mujer a la hora de escoger y ustedes se han dejado unas cuantas razones, han argumentado muchas razones, muchos números, estadísticas y porcentajes, pero se han olvidado en el tintero varias razones. Hay una razón, que a ustedes les puede parecer buena o no, pero hay muchas mujeres que no quieren tener hijos, porque sencillamente no les gustan los niños y eso es legítimo. También hay quien piensa que ya somos demasiados en este planeta, que precisamente no falta más gente en este planeta. También hay quienes creen que la mejor opción es adoptar; o, mejor aún, hay muchas personas que creen que la mejor opción, además de adoptar, sería acoger. Y les cuento: sepan ustedes que la cultura de la acogida hoy es una necesidad. Otras mujeres están convencidas de que la mejor opción es no tener hijos para no contribuir al cambio climático y defienden, y lo hacen con ahínco, que reducir la población mundial ayuda también a salvar el planeta y eso, créanme, tampoco es ninguna banalidad. Y otras mujeres, frente a la relajación de las normas sociales y religiosas, por fin, prefieren dedicar su tiempo y sus energías al ocio o, sencillamente, a sacar adelante una buena carrera profesional.

En definitiva —‌y termino ya, señora presidenta—, la clave estriba en tener unas políticas fuertes, que nos permitan, obviamente, el acceso a la vivienda; unas políticas fuertes que nos permitan un empleo bien remunerado y un empleo con unos horarios que hagan compatible la vida personal y la vida profesional, un buen acceso a los servicios públicos y de calidad y, en definitiva, poder independizarnos antes de los treinta años, pero, sobre todo, poder escoger libremente lo que nos dé sencillamente la gana y hacerlo como mujeres y hacerlo también como ciudadanas.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Jordà. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Pueyo Sanz, también por un tiempo de cinco minutos.

Jorge Pueyo Sanz

Grupo SumarDiputado.Página 72Vídeo

Muchas gracias, presidenta. La verdad es que tenemos ante nosotros una moción de VOX muy interesante, si lo que queremos es conocer de cerca el nacionalismo excluyente, cuasieugenésico, esencialista, xenófobo, etnicista y rancio de VOX. (La señora De Meer Méndez hace signos negativos). Sí, sí, señora De Meer, es para vomitar. En resumen, viene a exigir que las mujeres españolas se pongan a parir. Otra vez VOX preocupado por la vida, pero solo de aquellos a los que les cae una lagrimita por don Pelayo, porque no les vale cualquier niño, tienen que ser no españoles, sino españoles de verdad. En Vega de Villalobos, Zamora, de 91 habitantes, acaba de nacer un niño después de dieciocho años sin que naciera nadie. (Risas). Veo que la señora De Meer se ríe, porque le acaba de atacar, en Twitter, y le dice que el futuro de este país es tenebroso. Señora, este niño va a tener ochenta abuelos, están todos emocionados, no se inventen falsos relatos; lo único tenebroso aquí es VOX. Y, si no, pregunten en Burbáguena, Aragón, sobre la buena experiencia. Pues eso, que nada de llamarse Ayoub. Y ¡ojo!, que nos lo vienen a decir la señora De Meer y el de al lado, el señor Smith. Pero bueno, ¿qué proponen? Proponen un cheque de bebé de 200 euros que, por cierto, el Gobierno ya ha anunciado, y una reforma fiscal que más bien es una trampa fiscal; porque es curioso, hablan de las encuestas y VOX, en la encuesta, reconoce en la propuesta que, para tener hijos, un 47,6 % de los españoles cree que es necesario flexibilizar la jornada laboral y un 27,5 cree que hay que mejorar el acceso a la vivienda. ¿Y qué hace VOX para solucionarlo? Estar en contra de la reducción de la jornada, estar en contra de la subida del salario mínimo o votar en contra de regular los alquileres. ¡Muy bien, solucionando los problemas de los españoles! Ustedes no van donde realmente sangran los bolsillos de los trabajadores. Se aprovechan de esta moción para hacer una pantomima y, a la vez, bajarles mucho los impuestos a los ricos. Es una pena, señorías de VOX, que les escriba las mociones el señorito de Los santos inocentes. Son herederos de una política franquista que creó tres polos de industrialización en el Estado y nos condenó al resto a la muerte y a la despoblación. Ahora, la estrategia es otra y les venden la tierra a fondos de inversión, a multinacionales para macroproyectos o macrogranjas. Es decir, VOX con el campo, pero sin el campo; y ahí es donde hace falta gente, ahí es donde no se está repoblando. Porque, en las próximas semanas, el campo se va a volver a levantar, y con razón. Y el señor Abascal, que ya se ha ido —n‌ o sé, tendrá que ir a almorzar—, no hace falta que esté desmontando los bulos sobre si se pone de puntillas o no, todo el campo español sabe que está arrodillado ante Trump y arrodillando la política española. Explíquenles a los agricultores españoles por qué besan los pies de Trump, cuando las últimas restricciones a 113 productos españoles hicieron que las exportaciones del aceite de oliva se redujeran en un 80 %; o explíquenles, como hace su portavoz, el señor Fúster, que los aranceles de Trump harán daño a España y, en concreto, casi 500 millones de euros, un 25 % de aranceles al aluminio y al acero y un 29 % a los proyectos de renovables. Abrácense con Le Pen cuando vuelquen los camiones en la frontera. Mientras ella esté aplaudiendo, ustedes vayan a abrazarla. Explíquenles los aranceles a los productores de fruta del Jalón, del Jiloca, de Fraga, a los productores de vino de Aragón, a los productores de aceite de oliva. Y separando agricultura de mundo rural, que es importante, el mundo rural necesita dos cosas: vivienda y movilidad. Y, en cuanto a movilidad, hacen falta más autobuses, no menos, señores del Grupo Socialista, hace falta más ferrocarril, hacen falta mejores carreteras. Y, en vivienda, hace falta abordar, de una vez por todas, la restauración, que están las casas hechas polvo en los pueblos. Ayudas en los alquileres, ayudas a la compra y, sobre todo, ayudas a los municipios de más del 50 %, porque si son de menos del 50 o si son de menos del 80 incluso no pueden asumirlos.

Y ya basta, señorías de VOX, del mantra de la migración. El trabajo de la población migrada, en la última década, ha producido hasta un 12 % del crecimiento del PIB, y no lo digo yo, lo dicen todos los analistas, y también está impulsando y ayudando a impulsar que la economía española sea quien apoye la economía europea en un 50 %, y no lo digo yo, lo dice Expansión y el Financial Times. Y es que este tipo de medidas de VOX forman parte de un relato de la ultraderecha sobre la migración. Pero hay que decirlo, que exista un relato no significa que no haya problemas. El problema es que la extrema derecha hace sujeto de todos los problemas a los migrantes, a una parte de la comunidad, y por eso hay que ampliar el foco y, por eso, la izquierda tiene que tratar este tema con honestidad. El aragonesismo de izquierdas, históricamente, siempre ha dicho que aragonés es todo aquel que vive y trabaja en Aragón y quiere ser aragonés y que emigrar no es el primer derecho, es el segundo; el primer derecho es vivir con dignidad allí donde se ha nacido, porque nadie se mete en un cayuco si la tierra es menos segura que el mar. Y, por ello, pensemos qué es lo que tenemos que hacer. En primer lugar, lo que tenemos que hacer es ver dónde están las causas que hacen que empujen a venir a toda esta gente a la península, actuar en el continente esquilmado por el imperialismo europeo; y, en segundo lugar, y también hay que ser muy claro y es cierto, las comunidades tienen reglas y todo el mundo tiene derechos y obligaciones, te llames Ahmed y vengas de Marruecos o te llames Borjamari y vengas del barrio Salamanca o te llames Isella y seas de Huesca. Por ello, la haga quien la haga, la paga, y la comunidad tiene derecho a plantear medidas para protegerse. Pero no olvidemos que la migración tiene un componente de clase; que llegas a un país y eres el más pobre de los más pobres; que, encima, recibes odio; y, por ello, lo que tenemos que hacer como sociedad es evitar los guetos y hacer partícipes a todas estas poblaciones migradas de nuestra cultura para defenderla entre todos.

Concluyo ya, presidenta. Los Smith o De Meer dicen que hay que fomentar la natalidad, pero sin abordar temas como la subida del salario mínimo, la reducción de jornada o atacar, de una vez por todas, el mercado de la vivienda. Pero los aragonesistas y el Grupo Plurinacional SUMAR sabemos que, ni paz entre clases, ni guerra entre pueblos y que defender un país es defender a su gente. Pero, hoy en día, ustedes ya solo tienen una bandera y un color: el verde, sí, pero del dólar.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Pueyo. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rey de las Heras, por un tiempo de cinco minutos.

Luis Alfonso Rey de las Heras

PSOEDiputado.Página 73Vídeo

Iba a decir buenos días, pero ya casi buenas tardes, presidenta. Hoy presentan, señorías de VOX, una moción que, en realidad, no va a favor de la natalidad, sino que va a favor del odio identitario, enfrentando españoles dependiendo de su origen; que va a favor de la nostalgia de la familia y del matrimonio tradicional, negando la diversidad de este país y relegando de nuevo a la mujer al papel de incubadora; que va a favor de los ricos, plasmando un modelo fiscal que pretende sustituir el nivel de renta por el número de hijos para decidir la tributación en este país. Me voy a explicar utilizando algunas lamentables frases que utilizan en su moción. La primera: La España de las próximas décadas se parecerá cada vez menos a la que todos nosotros conocimos en nuestra infancia.

La verdad, menos mal que no se parece a la España de mi infancia. Yo nací en el año 1967, en una dictadura, no sé si se acuerdan ustedes, creo que sí. Por suerte, España hoy es una democracia plena y un país mucho más diverso, libre y con derechos y, en lo económico y demográfico, ejemplo en Europa. (Aplausos). ¿Saben también cuál es la gran diferencia? En aquel tiempo yo no podría estar aquí, en esta tribuna y, sin embargo, hoy puedo hacerlo, y también ustedes, presentando mociones como la de hoy. Así que sí, yo no quiero el país que conocí en mi infancia. Otra frase fantástica de su moción: Los españoles se enfrentan al serio riesgo de convertirse en minoría en su propia tierra. Esta frase, aparte de ser mentira con los propios datos de su moción, es una atrocidad para un país de emigrantes como el nuestro, es profundamente xenófoba e inconstitucional. ¿Se acuerdan del artículo 14 de la Constitución o es que la Constitución no me otorga los mismos derechos por ser moreno y de familia humilde? Vamos con las dos últimas frases que he destacado de su increíble moción: Desde un tratamiento positivo del matrimonio la familia y la paternidad —‌huele a rancio— serán beneficiarias las mujeres españolas que sean madres —‌vuelve a oler a rancio—. Señorías de VOX, en la terminología que esconde su ideario son ustedes unos nostálgicos y olvidan que hoy, felizmente, en España existen otros modelos de convivencia y que las mujeres eligen libremente su futuro. (Aplausos). Mientras, otros trabajamos por una igualdad real para el 50 % de nuestra sociedad.

Señorías de VOX, se me ocurren un montón de medidas en favor de la natalidad y de la demografía más relevantes de entre las adoptadas por este Gobierno. Vamos a empezar. Medidas fiscales. Nada dice su moción de los créditos presupuestarios aprobados para la protección de las familias y contra la pobreza infantil. Nada dice, por supuesto, del ingreso mínimo vital ni, por supuesto, de las medidas establecidas en la normativa del IRPF objeto de recientes reformas; nada dice, porque votaron ustedes en contra, y lo que su moción pretende en el fondo es acabar con la progresividad fiscal en favor de las familias independientemente de su renta, a lo mejor llevados por su líder, el señor Abascal. Más medidas que podrían haber introducido en su moción: medidas de conciliación y corresponsabilidad. Nada dice su moción sobre mejoras en el permiso de lactancia, del permiso por nacimiento, del permiso especial por fuerza mayor, de la ampliación a cinco días del permiso por enfermedad o de modificar la solicitud de adaptación de jornada por razones de conciliación y, por supuesto, nada dice tampoco de la jornada de treinta y siete horas y media. Y nada dice porque votaron o votarán en contra de mejoras que mejoran las condiciones de madres y padres trabajadores y trabajadoras de este país. Se me ocurre que también podrían haber metido en su moción medidas en materia de trabajo. Nada en su moción sobre mejorar las condiciones económicas o de estabilidad en el empleo; nada en su moción de los y las trabajadoras de este país en relación con el salario mínimo o el Estatuto de los Trabajadores y la estabilidad en el empleo que otorgó el Estatuto de los Trabajadores y que, sin duda, va a permitir que muchos jóvenes en este país adopten o miren al futuro con más optimismo y, desde luego, con mucha más estabilidad. Nada dice, y es mi ámbito, en materia de reto demográfico. Ni una referencia en su moción a la España interior, ni una referencia a que la gestión de nuestro Gobierno ayuda con más de 13 000 millones invertidos para revertir la situación de los pequeños municipios y su demografía. (Aplausos). Por cierto, en Castilla y León, donde gobernaron, solo se les recuerda por algunas frases estúpidas de su líder depuesto, pero no por ninguna iniciativa ni a favor de la demografía ni a favor de la natalidad. Por último, medidas en vivienda. Nada dice su moción sobre la ley de vivienda, sobre el establecimiento de zonas tensionadas donde han gobernado, sobre el bono de alquiler de 250 euros mensuales que beneficia a más de 66 000 jóvenes, sobre el impulso a las políticas de rehabilitación, sobre eliminar la Golden Visa, sobre la moratoria de desahucios o sobre la nueva empresa pública de vivienda. Y nada dicen porque habrán votado y votarán en contra. Todas estas son medidas de un Gobierno de progreso que está consiguiendo ser referencia económica en Europa, que es ejemplo de diversidad y que avanza en derechos y libertades, a pesar de ustedes.

Posdata, señores de VOX: en el conjunto de la Unión Europea, España es el país que más crece en términos absolutos a lo largo de este siglo. En el último año, la población ha aumentado en más de 425 000 habitantes, en lo que llevamos de siglo más de ocho millones de habitantes, que es un 20 %. (Un señor diputado: ¡Tiempo!). En demografía y reto demográfico queda mucho por hacer, señorías de VOX, pero no se hagan trampas al solitario.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rey. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Abades Martínez, por un tiempo de cinco minutos.

Cristina Abades Martínez

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Gracias, presidenta. Señorías, tomo la palabra por primera vez en el hemiciclo y agradezco que sea para hablar del reto demográfico. El Partido Popular lleva años advirtiendo de que la demografía es un problema que hay que abordar, un problema complejo y transversal, ya que afecta a muchas políticas —‌social, fiscal, vivienda, inmigración— y, por eso, más que nunca tenemos que promover una política útil con medidas en beneficio de las familias. Según Eurostat, España es el segundo país de la Unión Europea con la tasa de natalidad más baja. El Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil reconoció que España es uno de los países que menos invierte en las familias, el 1,6 % del PIB frente al 2,5 % de la media europea; inversión, además, ineficiente, ya que no llega a los hogares más vulnerables. Estos dos factores demuestran que el Gobierno de estos años apenas ha hecho nada para reducir el problema demográfico. La moción que hoy debatimos es una buena oportunidad para hablar de medidas de conciliación en España. Plantean trece medidas. Compartimos alguna, como la gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años para todas las familias, sean españolas o no, medida que Alberto Núñez Feijóo implantó en Galicia y hoy es una realidad en comunidades donde gobernamos, como Castilla y León, Valencia y Baleares. (Aplausos). Señorías, todas las comunidades del Partido Popular firmaron un acuerdo para que en esta legislatura la educación de 0 a 3 años sea gratuita. Con otras medidas no podemos estar de acuerdo, como discriminar a las familias para apoyar la natalidad, pues va en contra de la Constitución. Tampoco estamos a favor de apoyar medidas fiscales sin estudios de impacto en el presupuesto, ya que podemos causar problemas de sostenibilidad a las comunidades autónomas y a las entidades locales. Señorías, la crisis demográfica no se puede afrontar solo con medidas fiscales. La solución no está en la improvisación fiscal, la solución es la ley de conciliación que el Grupo Popular registró en octubre en esta Cámara y que el Grupo Socialista y SUMAR inexplicablemente bloquean. Es una ley con medidas concretas, con estudios económicos. De nada sirve la Ley de Familias del Gobierno, ideológica en su contenido, si las medidas dependen de que haya disponibilidad presupuestaria; ley, por cierto, que no consiguen aprobar porque sus socios de Gobierno no apoyan. Señorías, frente a las buenas intenciones con inacción del Gobierno tenemos la realidad de las políticas de conciliación del Partido Popular. Mi tierra, Galicia, puso en marcha medidas efectivas de lucha contra la despoblación, proyectos con impacto para el reto demográfico, como el medio centenar de casas nido, recurso de conciliación sin coste para las familias ubicadas en los municipios más pequeños. Como trabajadora de la Consellería de Política Social en la etapa de Feijóo pude comprobar que estas medidas funcionan, siendo uno de los recursos más valorados por las familias. Son medidas que hoy el presidente Rueda sigue ampliando, con actuaciones pioneras en beneficio de la familia y la corresponsabilidad, como la apuesta por la sanidad infantil con el calendario de vacunación infantil y cribado neonatal más potente de España. Señorías, hay dos modelos de hacer política: medidas concretas para las familias, que es la política útil que tiene el Partido Popular allí donde gobierna, y declaración de intenciones del Partido Socialista y SUMAR, que presumen de aplicar políticas de sensibilidad social y terminan por hacer todo lo contrario de lo que presumieron. ¿Cómo van a defender a las familias los que nos han hecho líderes europeos en pobreza infantil? Uno de cada cuatro niños en España se encuentra en situación de pobreza o exclusión social, y de esta realidad son tan culpables la coalición del Gobierno como los socios que les mantienen en la Moncloa. Señorías, el Partido Popular tiene un programa claro, una ley para mejorar la vida de los ciudadanos, la ley de conciliación y corresponsabilidad familiar, con medidas útiles, ampliación de permisos de paternidad y maternidad de dieciséis a veinte semanas —d‌ entro del diálogo social y de forma progresiva para que no sea una carga para las empresas—; horarios flexibles en la entrada y salida del trabajo, que es donde se producen los problemas de conciliación; bonificaciones en los contratos de cuidadoras de familias numerosas y monoparentales, y medidas específicas para las familias con necesidades especiales. Es una ley para garantizar que todas las familias, desde las monoparentales a las numerosas, desde las más jóvenes a las mayores, todas cuenten con la máxima libertad para hacer realidad su proyecto de vida. Señorías, necesitamos un Gobierno que priorice apoyar a las familias para que en España el número de hijos que se tienen se corresponda con el número de hijos que se desea tener. Queremos que ninguna mujer tenga que elegir entre la vida profesional o la maternidad y no incentivar que se queden en casa. Tener un hijo debe ser siempre un motivo de satisfacción y no suponer para las madres y padres sacrificar su formación, carreras profesionales o parte de su tiempo libre por no tener alternativas para el cuidado y atención de sus hijos. Queremos, en definitiva, que España sea el mejor lugar para nacer y para que nuestras familias puedan tener hijos. Señorías, sabemos que la demografía no es un problema sencillo, no hay soluciones mágicas. Nuestra ley de conciliación aborda el problema con seriedad y experiencia.

Las políticas de conciliación de las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular son una buena prueba de ello, políticas útiles para afrontar el reto demográfico.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Abades. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE EL BALANCE DE LAS ACTUACIONES DEL GOBIERNO QUE HAN PROVOCADO EL DETERIORO DEMOCRÁTICO ACTUAL. (Número de expediente 173/000075).

Presidencia. Continuamos ahora con la última moción consecuencia de la interpelación urgente del Grupo Popular, sobre el balance de las actuaciones del Gobierno que han provocado el deterioro democrático actual. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Belda Pérez-Pedrero, por un tiempo de siete minutos.