Con la venia, señor presidente. Me consta que la tramitación de este punto del orden del día, la ratificación de tratados internacionales, pasa por regla general sin pena ni gloria. Es casi el último punto de la jornada, ustedes están cansados, se trata de una cuestión eminentemente técnica y es algo que ya se ha debatido en comisiones de esta Cámara y fuera de esta Cámara, pero, aun así, no resisto la tentación de subrayar la importancia simbólica y práctica que tiene el primero de los cuatro acuerdos internacionales que vamos a ratificar hoy, el que tiene como objeto continuar con la colaboración científica entre España y los Estados Unidos en materia aeroespacial.
Tiene importancia simbólica porque es el primer tratado internacional que se va a ratificar por esta Cámara en este primer Pleno ordinario del año 2025, el primero que se celebra después del relevo histórico en la Casa Blanca. No puede ser casualidad, o si lo es no puedo dejar de aprovechar la ocasión para subrayar la importancia simbólica que tiene que España esté firmando un acuerdo con un país que es desde siempre uno de nuestros socios estratégicos más importantes, que desde 1776 y hasta 2025 ha sido pionero en la lucha por los derechos y las libertades, y el valor práctico de este convenio, que permitirá a los Estados Unidos utilizar nuestras instalaciones en Robledo de Chavela y a nuestros científicos beneficiarse de esa utilización.
Entiendo que para algunos diputados de la izquierda este acuerdo con los Estados Unidos de Trump puede ser una píldora difícil de tragar. Créanme, mi intención no es facilitarles ese trago, así que déjenme que añada, en primer lugar, que es un acuerdo que da continuidad a una política de colaboración que se inició ya en los oscurísimos años 60, cuando la España de aquella época y los Estados Unidos de Eisenhower firmaron el primer acuerdo que tuvo su punto álgido cuando el astronauta Armstrong declaró que de no haber sido por Robledo de Chavela el alunizaje del Apolo XI no habría sido posible. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).
Es un acuerdo que descansa sobre el principio de respeto mutuo entre los dos países; es un acuerdo ultraliberal, si quieren ustedes, que establece un sistema de exención de impuestos y de tasas de todo tipo entre los Estados Unidos y España; y es un acuerdo que, sin duda alguna, contribuirá a la nueva época que inicia la NASA, la agencia espacial americana, de la mano de su nuevo director, el señor Jared Isaacman, primer astronauta privado en caminar por el espacio, un período seguramente caracterizado por la colaboración entre lo público y lo privado.
Repito, será una pastilla difícil de tragar para la izquierda, pero es un motivo de alegría para todos los que creemos en la colaboración entre los Estados Unidos y España y, particularmente, en la colaboración científica entre nuestros dos países.
Muchas gracias. (Aplausos).