Muchas gracias, señora presidenta.
Señor Sánchez, le agradezco mucho esta interpelación y el tono que usted ha utilizado también desde la tribuna. Celebro, además, que no sea la única del día, que vayamos a tener la posibilidad de conversar desde diferentes ópticas acerca del principal problema que hoy tienen los españoles. Veo que algunos partidos solo se escuchan a sí mismos, y agradezco la presencia de los que están hoy aquí atendiendo a este, que es el principal problema que tienen los españoles y que estamos abordando aquí, en la sede de la soberanía nacional. (Aplausos). Le decía que agradezco el tono y, como creo que ustedes son personas progresistas y no dudo de su compromiso social, le pido que también a esta ministra, que viene del Partido Socialista Obrero Español, que ha ayudado a construir el estado del bienestar en este país, no se le ponga nunca en cuestión sobre la base de su compromiso social y político de vocación y de clase (aplausos), porque nunca voy a olvidar por qué, para qué y para quién estoy aquí. Y de verdad que creo que coincidimos en la gran parte de nuestras iniciativas; de hecho, las hemos compartido. Usted evidenciaba aquí algunas de las cuestiones en las que pudiéramos discrepar ahora, pero que en un momento dado fueron firmadas por el Gobierno de coalición. Cuando este Gobierno arrancó, ustedes formaban parte del Gobierno de coalición y suscribimos algunas de las iniciativas que ustedes ahora ponen en cuestión; y, por supuesto, yo respeto la discrepancia.
Como les decía, celebro que estemos hablando de vivienda, que lo estemos haciendo aquí, en el Congreso de los Diputados, como se ha hecho, por cierto, también en la propia Comisión de Vivienda, donde muchos expertos han pasado por allí y espero que hayan puesto el oído, porque yo les he atendido y quizás aquí saquemos algunas de las conclusiones. Una de las conclusiones que yo valoro a lo largo de este año al frente del ministerio y que he compartido con ustedes, con todos ustedes en la última comparecencia aquí cada vez que he tenido oportunidad, es que creo que en este país hay un diagnóstico muy compartido y cada vez más un consenso amplio acerca de cuáles han de ser las soluciones a este problema, a este drama que hoy vive la sociedad española, no pondré paños calientes. En ese diagnóstico, ciertamente, podríamos discrepar en los datos. Yo podría traer aquí algún relato de datos, pero creo que en esos debates que mantuvieron ustedes en la comisión hay algunos de estos mantras que se repiten que creo que tendríamos que empezar a quitarlos del debate. Por ejemplo, que existen 3,8 millones de viviendas vacías en España. Sí, en mi pueblo. El problema es que en mi pueblo no hemos llegado todavía a construir las posibilidades de desarrollo económico y de generación de empleo, y por eso este Gobierno apuesta también por la cohesión política, social y territorial de España y tenemos proyectos muy interesantes a lo largo y ancho del territorio. Y tenemos que cambiar también, y de eso también estamos hablando, del derecho a la ciudad y de la forma en la que nos organizamos como sociedad. Pero la realidad es que esas viviendas vacías son apenas 400 000 en las ciudades de más de 250 000 habitantes, y he pedido que el INE analice exactamente en qué estado se encuentran esas viviendas.
Me decía usted que se pagan a tocateja. Tenemos que ir actualizando los datos porque yo he celebrado en el día de ayer que, efectivamente, los últimos datos de hipotecas concedidas en España nos demuestran que sí, que en estos momentos, y seguramente gracias al impulso de las políticas que estamos llevando adelante, en el último año el 70 % de las compras de viviendas que se han celebrado en España lo han sido para vivir porque se han asumido a través de una hipoteca, el 70 %. Y le daré un dato adicional: del 70 % de esas viviendas asumidas por hipoteca, el 80 % lo son para vivienda habitual, así que el que la gente acceda a una hipoteca y se compre una casa creo que tiene que ser motivo de celebración de esta Cámara.
Entrando en las cuestiones que usted me planteaba y, como digo, coincidiendo seguramente en las posiciones o en un amplio campo para la coincidencia, yo sí reivindico, como decía usted como connotación negativa, la necesidad de un acuerdo. Lo reivindico, sí, pero es que además es lo que escucho, y no solamente en las encuestas demoscópicas —que ahora también le haré un apunte—, es lo que escucho a la sociedad. Yo como ministra he sentado, a petición del presidente del Gobierno, en la Moncloa a todas las personas que, o bien pueden ayudar a solucionar el problema, o bien a los colectivos sociales que están sufriendo y ayudando a quienes sufren con este problema. Y en esos encuentros, en esas reuniones que celebramos cada seis meses, esta es la conclusión que yo escucho allí: la necesidad de consenso. Y no solamente en las encuestas, en los estudios de opinión o en los estudios sociológicos que atendemos todos, también en esa Comisión de Vivienda, donde se han sentado expertos que ustedes han llamado a comparecer y donde he escuchado ese llamamiento al consenso, al acuerdo. Creo que el problema de la vivienda en España o lo arreglamos desde el acuerdo, desde el consenso o no se arreglará. Dejemos la confrontación y el enfrentamiento para los otros, dejémoslo para aquellos que quieren romper este país; los que queremos unirlo y sacarlo adelante tenemos que hacerlo a través del consenso, del acuerdo y dando soluciones a quienes hoy sufren el problema de acceso a una vivienda digna y asequible. (Aplausos). Se lo decía porque, como usted, también observo los estudios de opinión, y también por tener un gesto con mi partido político, el Partido Socialista Obrero Español, en este estudio de 40dB al que usted hacía referencia —q ue creo que es un buen trabajo como elemento de testar a la sociedad española desde el rigor estadístico, que tampoco está en todos los medios y brilla por su ausencia ese rigor que aporte la transparencia que aporta 40dB— también se preguntaba a los españoles: ¿En quién confía usted más para resolver el problema de la vivienda? El 20 % en el partido mayoritario, en el Partido Socialista Obrero Español; en ustedes, un 4 %. Yo les pido que nos sumemos, el 4 y el 20, para, efectivamente, conseguir dar la respuesta que esperan los españoles, pero un 20 % de los españoles confía para resolver este problema en el Partido Socialista Obrero Español. Y a esos españoles ya les digo que sí, que esta ministra está aquí para trabajar día y noche hasta que demos solución a este problema, como estamos proponiendo. (Aplausos). Y lo estamos haciendo. A usted le parecerá poco, pero yo les agradezco —porque ustedes participaron, lideraron y tuvieron mucho que ver con la aprobación de la ley de vivienda la pasada legislatura— que ustedes fueran partícipes de aquella ley, porque es la ley que hoy me permite a mí como ministra poder afrontar la política de vivienda de forma integral, como estamos haciendo. Ha sido necesario que pasaran cuarenta y cinco años para que los españoles diéramos respuesta al mandato constitucional y tuviéramos el marco legal del que hoy dispongo yo como ministra, que es la ley de vivienda, para abordar la política de vivienda de manera integral, desde la puesta y disposición de suelos públicos, como estamos haciendo —su urbanización, su movilización—, hasta la construcción final de viviendas, sí, públicas, sí, y para siempre, también, que es uno de los errores del pasado que habíamos cometido y que, desde luego, vamos a enmendar. Todo el esfuerzo que en el Gobierno de España hagamos hoy de políticas públicas de vivienda lo será para siempre. Eso ha sido gracias a la ley de vivienda, y yo tengo que agradecer a su partido político que fue también un motor, un incentivo a la hora de sacarla adelante.
Estamos trabajando sobre tres grandes elementos: más vivienda asequible, mejor regulación y mayores ayudas para garantizar el acceso a la vivienda. Esos son los ejes prioritarios de actuación por parte del ministerio. Ciertamente, y usted hacía mención a ello, ha pasado un año de la puesta en marcha del ministerio y tenemos ahora la hoja de ruta para este año, que es nuestro compromiso, nuestro plan de trabajo, esas doce actuaciones que el presidente del Gobierno compartió en esas jornadas donde también se escucharon cómo, desde posiciones distintas, se concluía la necesidad de acuerdos y, sobre todo, se podía valorar ya los avances que se habían producido en los últimos años gracias a un cambio de paradigma y al emplazamiento de las políticas de progreso que hemos puesto en marcha. Y, ciertamente, esas doce medidas —que aprovecho para compartir con todos ustedes, porque fue en enero cuando la Cámara se encontraba en periodo no hábil— son una buena guía para trabajar a lo largo de este año. Con esa política integral y el anuncio de la Empresa Pública de Vivienda y Suelo del Gobierno de España, que hasta ahora no era posible —hemos tenido que esperar también los pronunciamientos del Tribunal Constitucional—, hemos puesto todo el patrimonio del Estado al servicio de las políticas públicas de vivienda (aplausos) y todo aquello que pueda ser una vivienda y que pertenezca a la Administración General del Estado será una vivienda pública en España. (Aplausos). Y sí, estamos reorientando aquel banco malo, ya lo hicimos también en la pasada legislatura, asumiendo una división social cuando asumimos su mayoría, para que esas viviendas se pongan a disposición lo antes posible de la ciudadanía, como acabamos de hacer también en Valencia por la dana, donde quienes hoy precisan una vivienda están ocupando aquellas que compramos y recompramos a la banca en otra crisis, para que hoy la ocupen los damnificados por la dana. Y así con todo el conjunto del patrimonio de Sareb que terminará formando parte también de la empresa pública. Vamos a priorizar también la compra de vivienda y suelo por parte del Estado. Vamos a garantizar que toda la vivienda que se promueva, con impulso de la Administración General del Estado, mantenga esa titularidad de forma indefinida. Y sí, el sector de la construcción es un sector productivo, un sector económico de España que emplea a más de 1 400 000 trabajadores y trabajadoras. Es un sector que también padeció las políticas de la derecha, con el desempleo que originó la anterior crisis inmobiliaria. Es un sector que hoy acusa el envejecimiento, la falta de mano de obra y para el cual yo pido también la dignificación de sus trabajadores y trabajadoras, sin los cuales no podríamos estar impulsando la vivienda pública que hoy impulsamos. Y en el afán de modernizar la industria de nuestro país nos hemos propuesto también modernizar la construcción con ese PERTE, ese plan estratégico para el sector de la construcción basado en su industrialización, que va a permitir que los trabajadores y trabajadoras de la obra, a los que conozco bien, y sé cómo sufren y padecen el frío y el calor, ahora puedan estar a refugio bajo un techo en una fábrica con mejores condiciones laborales, con mejores salarios, con la incorporación de la mujer, y también ganando en competitividad, en tiempos y en emisión de CO2 al planeta. Ese también es nuestro compromiso, la modernización de este sector que nos va a acompañar a producir estas viviendas de manera más ágil, de manera más importante. (Aplausos). Y así, hasta el resto de iniciativas que tienen que ver con un sistema de garantías públicas para los alquileres, para movilizar los alquileres, para que puedan bajar los alquileres en España, completando la iniciativa de la ley de vivienda, del índice de precio y del resto de medidas que acompañan a las zonas tensionadas. Además, un programa de rehabilitación de viviendas. Este Gobierno puso en marcha la ola rehabilitadora y no vamos a parar. Tenemos los compromisos con la Comisión Europea, pero, sobre todo, los compromisos con nuestros hijos y los que serán nuestros nietos para mantener este planeta para el futuro y que esas viviendas sean confortables, de calidad, asequibles, que demos dignidad a todo el parque de vivienda en España, y lo haremos al tiempo que rehabilitamos, proponiendo que esas viviendas se incorporen al alquiler a precios asequibles conforme al índice de precios de referencia. Y vamos también a propiciar que se bajen los precios del alquiler, sí, con bonificaciones fiscales, pero el objetivo final será que se les pueda bajar el alquiler a aquellos a los que hoy se les está negando porque hay comunidades autónomas que boicotean la posibilidad de que hoy ya pudieran estar bajándose los precios del alquiler. (Aplausos). Y vamos, sí, a contener, a poner coto, a acabar si es necesario, como están haciendo nuestros alcaldes, los alcaldes socialistas, si es necesario prohibir, sí, los alojamientos turísticos para garantizar viviendas dignas para la vida. Es lo que he defendido y lo que traigo como ministra de Vivienda a esta Cámara con la aprobación de la Ley sobre Propiedad Horizontal, es lo que he hecho dando desarrollo al reglamento europeo precisamente para poder perseguir ese fraude que se está produciendo no solo en apartamentos turísticos, también en alojamientos de temporada. Si la Cámara así lo cree conveniente también, vamos a modificar las ventajas fiscales de las socimis, a limitar la compra de viviendas por extranjeros, a regular de manera más estricta, como les decía, los alquileres turísticos, a promover un plan estatal de vivienda con más ayudas y más garantía; en definitiva, señorías, vamos a preservar, a garantizar la función social de la vivienda porque esta es la prioridad de este Gobierno. (Aplausos).