Cristina Valido García
Coalición CanariaDiputada.Página 55Vídeo
Buenas tardes, señorías. Esta moción, como saben, es fruto de la interpelación que hice a la ministra de Sanidad en el mes de diciembre en la que di una amplia explicación de la situación sanitaria y el impacto que supone sobre unos servicios sanitarios sobredimensionados para la población de las islas, con atención a cincuenta mil personas, por ejemplo, que son las que llegaron en el año 2024 a nuestras costas. Una vez más, y temo que por mucho tiempo, me toca hablar de inmigración, del drama humanitario con el que convivimos en las islas desde hace ya tanto tiempo; y vuelvo a hablar de esta emergencia migratoria, que, aunque parezca que una siempre está hablando de lo mismo, ocupa mucho menos tiempo del que llenan en este hemiciclo o en los medios de comunicación, en las tertulias radiofónicas o en las tertulias televisivas, los señores Koldo, Aldama, Mazón, Ayuso, el fiscal general del Estado y muchos más. Son la novedad, son lo importante en política, en los medios, en la sesión de control, en la tele a todas horas, en la radio; no los miles de personas que se están muriendo en el Atlántico, no los seis mil niños que viven en centros sobreocupados, donde ya no cabe una litera más; no la situación que sufren algunos lugares canarios, cuya vida se ha visto absolutamente modificada por la acogida a la gente que llega desesperada. Yo no sé cuántas personas tienen que llegar para que seamos capaces de hablar de esto sin politizar, sin buscar eslóganes fáciles, sin buscar rédito político, y seamos capaces de actuar en conciencia, con responsabilidad y humanidad; no sé cuántos miles de personas más tienen que venir. De nuevo, en esta última semana hemos asistido a la construcción de un relato falso, un relato que podría ser un perfecto ejemplo para la Antología del disparate. Muchos técnicos de muchas comunidades vienen trabajando en conferencia sectorial desde hace mucho tiempo para establecer unos criterios de derivación, unos criterios que sean justos y observen la realidad de cada territorio, que tengan en cuenta a la población, los recursos de que disponen y, cómo no, el número de personas migrantes que ya hay en cada uno de esos territorios. Pues bien, eso se ha traducido en un acuerdo que busca que a Cataluña y al País Vasco no vayan menores, y, sobre ese discurso, nos agarramos a una excusa para no pactar, para no consensuar, para no dar una solución a los seis mil menores que hay en Canarias. Me parece lamentable, me parece inhumano y me parece que un partido que se precia de tener argumentos e ideología no puede utilizar esto. Y lo más divertido es que pocas horas después se echan en cara unos a otros que utilicen a los menores políticamente. Pero ¿cómo pueden decir eso? No obstante, en medio de todo esto, quiero agradecer a la Comisión de Juventud e Infancia de este Congreso que aceptara la invitación que planteé desde esta tribuna y que luego cursó el Gobierno canario para visitar los centros y conocer la realidad de primera mano, y quiero decir que en este caso hemos vivido una excepción honrosa y ejemplar, porque los portavoces de todos los grupos se trasladaron a Canarias y visitaron los centros. Por una vez, estuvimos todos. Y quiero dar las gracias también a la compañera de VOX, porque, aunque estamos en las antípodas respecto a muchas cuestiones, vino con nosotros, compartimos mucho, por lo que le agradezco enormemente su colaboración y su presencia; por supuesto a todos los grupos, pero entenderán que me dirija a ella, cuando nuestros discursos son tan diferentes, para agradecerle que aceptara la invitación y compartiera con nosotros esos días. Allí pudieron ver cómo están los centros, pero también escuchar a los vecinos. En La Restinga nos encontramos con gente muy enfadada. Pudieron escucharlos hablar sobre la soledad y el hartazgo en el que se encuentran, cómo lo mezclan todo porque no se sienten escuchados. La Restinga es un pueblo que tiene pocas casitas, un puerto pequeño, donde nacieron, crecieron y viven, y allí se desarrollan sus actividades económicas, de ocio y de salud. Pues bien, ese puerto hoy está lleno de espacios para poder atender a la gente que llega, en ocasiones moribunda. Ellos han ayudado, han acogido, han colaborado, pero quieren ayuda para poder convivir con un fenómeno que a un pueblito tan pequeño le viene muy grande. Tienen muchas demandas y nos comprometimos con ellos, y todas y todos los miembros de la Comisión de Infancia y Juventud las haremos llegar a los responsables. Este pueblo solidario de El Hierro es un ejemplo de cómo un hospital hecho para atender a unas seis mil personas recibió casi treinta mil el año pasado, el triple de la población que tiene, en momentos de sobreocupación, momentos en los que ni siquiera había disponible una cama en la UCI, o sea, si a alguien de la isla le daba un infarto, teníamos un problema, porque había diez o veinte personas en riesgo de muerte.
Le dije a la ministra en su día que Canarias no tiene por qué asumir en solitario el coste de los servicios sanitarios para las personas migrantes que llegan a la frontera sur de este Estado, que es competencia del Estado responder, y no solo me dio la razón en esa intervención y se comprometió a ir a Canarias, a reunirse allí con la consejera de Sanidad y alcanzar un acuerdo para ayudar a financiar todos estos servicios. Sin embargo, lamento decirles hoy que no se ha avanzado en nada, que no hay contactos, que no hay fecha para esa visita, y lo digo por si los compañeros de SUMAR me pueden ayudar a que esa visita se produzca ya. Y también denuncié aquí que los trabajadores de Salvamento Marítimo están haciendo 168 horas semanales; fíjense, justo en estos días, cuando hablamos de media hora en la reforma laboral. Pues bien, el Estado tiene trabajadores con semanas de turnos de 168 horas. Ayer, cuatro o cinco cayucos, casi quinientas personas; a esta hora, más de cuatrocientas. A nadie, a nadie se le puede ocurrir que estuviéramos en esta situación si llegaran quinientas personas diarias a la costa de Andalucía o a la costa de Valencia; esto no estaría ocurriendo. Ustedes no tendrían que subir a esta tribuna una y otra vez a repetir la misma situación, a repetir cómo están los niños, cómo están nuestros servicios públicos, cómo está nuestra gente. No lo permitirían. No lo permitirían. Pero, claro, esto ocurre a 2000 kilómetros, toca muy lejos, no es prioridad.
Necesitamos esa financiación. Por eso, hoy les pido el apoyo a esta moción, para que haya un acuerdo ya para financiar los servicios sanitarios. Es muy importante que enfrentemos ese elefante en la habitación que todos ven, pero del que nadie quiere hablar, que resulta tan incómodo y molesto que se evita, y en el que no se quiere profundizar.
La transformación social que están sufriendo nuestros pueblos tiene que ser abordaba. Este es un fenómeno imparable, digan lo que digan, no va a cambiar. Nosotros ya lo hemos asumido: siendo frontera sur, no nos va a quedar otro remedio que verlos llegar, muchas veces al borde de la muerte, para ser atendidos. Y seguirán viniendo niños y niñas y mujeres embarazadas. Hemos tenido dos partos en cayuco. ¿Cómo de desesperado debe estar un ser humano para meterse en un cayuco a semanas de parir? ¿Cómo de desesperado tiene que estar un niño que nos decía el otro día que después de haber estado días a la deriva si tuviera que volver, volvería a hacerlo porque allí la muerte es segura?
No solo esto no va a cambiar, sino que va a ir a más, y cuando este Congreso quiera dedicar el tiempo necesario a hablar de las políticas de migración que merecen las personas, cuando queramos ponernos a trabajar en alcanzar consensos para enfrentar el que es el primer reto del Estado español y de la Unión Europea, podremos decir a la gente…