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Sin adjetivos

Pleno del 11 de febrero de 2025

Proposición no de Ley sobre la menopausia.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 94.

Votación

  • 12 de febrero de 2025: salió adelante, 316 sí, 33 no, 0 abstenciones.

María Sainz Martín

PSOEDiputada.Página 45Vídeo

Señor presidente del Congreso, señorías, hoy debatimos aquí un tema de especial relevancia, una necesidad sentida y muchas veces silenciosa de millones de mujeres: la menopausia y cómo afecta a todos los aspectos de la vida de todas nosotras. Una etapa vital que aún sigue siendo desconocida. Permítanme, además, poner en valor que es la primera vez que lo abordamos desde una perspectiva médica y científica. (Rumores).

Señorías, la esperanza de vida en España ha alcanzado niveles de récord situándose en la actualidad alrededor de 86 años para las mujeres, un horizonte que depende de los avances económicos y sociales, pero sobre todo de los avances de la medicina, los hábitos saludables y también de la calidad del sistema de salud. Durante la mayor parte de la vida de las mujeres también juegan a favor de su salud los estrógenos y otras hormonas como la progesterona, que tienen un papel protector frente al estrés además de hacer más lenta la evolución de algunas enfermedades crónicas. Pues bien, cuando las mujeres tienen la menopausia esas hormonas protectoras descienden durante el periodo que va alrededor de los 45 a los 55 años hasta el cese de la menstruación, que llamamos menopausia. Y suelen tener durante algunos años los siguientes síntomas: estado anímico bajo, cansancio y fatiga, irritabilidad, dificultad de concentración, migrañas o cefaleas, trastorno del sueño, aumento de peso, pérdida de interés en el sexo, menstruaciones irregulares, molestias vaginales, alteraciones del ánimo, incontinencia urinaria, dolor de articulaciones y muscular, hinchazón, lagunas de memoria, sensibilidad en los pechos… (continúan los rumores). Las mujeres pueden tener con mayor o menor intensidad algunos o varios de estos síntomas que muchas veces...

Presidencia. Señoría, un momento, por favor.

Presidencia. Un momento, un momento. (Pausa). Cuando quiera. Gracias.

María Sainz Martín

PSOEDiputada.Página 45

Las mujeres pueden tener con mayor o con menor intensidad algunos o varios de estos síntomas que muchas veces alteran su vida personal, sexual, familiar, social o laboral. La desatención sanitaria de la menopausia puede derivar en el surgimiento o agravamiento de enfermedades, como pueden ser la osteoporosis, enfermedades cardíacas o la diabetes entre otras.

Señorías, quiero reconocer que en estos años de Gobierno ha habido avances normativos a través de la reforma de la ley de salud sexual y reproductiva, tanto en lo que se refiere a la promoción de la atención especializada como a la investigación y a la realización de estudios sobre esta etapa. Pero ustedes saben muy bien que es necesario, por tanto, que los profesionales de la medicina y de la salud se interesen, brinden apoyo y asesoramiento sobre la gestión de estos síntomas asociados a las mujeres en la menopausia, para que estas reciban el reconocimiento de otras opciones y tratamientos físicos o bioquímicos en posologías vaginales u orales, incluida ―si lo requieren― la terapia de sustitución hormonal, siempre desde una perspectiva biopsicosocial y controlada médicamente.

Por todo ello, el Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente proposición no de ley al Congreso de los Diputados e insta al Gobierno a estudiar, investigar y analizar los casos de las mujeres con menopausia que tengan afectada su salud por precocidad ―lo que denominamos premenopausia― y en la menopausia y postmenopausia, climaterio, con signos y síntomas evidentes; trasladar información sobre la falta de efectividad del consumo generalizado de cremas, pastillas y terapias alternativas acientíficas y que se exhiben sin ningún tipo de control e indicación para el tratamiento de los síntomas asociados a la menopausia; en colaboración y coordinación con las comunidades estudiar la creación de unidades de menopausia y su función de una manera multidisciplinar, para que den respuesta a la atención integral de esta etapa; poner en marcha campañas de información, sensibilización, difusión y educación para la salud sobre la menopausia dirigida a la ciudadanía a fin de evitar la estigmatización de las mujeres en una parte muy pero que muy importante de la vida personal, familiar y laboral; favorecer y mejorar la coordinación entre los distintos niveles asistenciales ―tanto primaria como especializada― para que la asistencia, la docencia, la investigación y divulgación desde la salud pública y comunitaria puedan atender la menopausia de una forma adecuada y correcta; impulsar, en colaboración con las administraciones locales y comunidades autónomas dentro de sus competencias, la participación en la salud comunitaria durante la menopausia, como una importante —y larga— etapa de la vida de las mujeres.

Voy terminando, señorías. Me gustaría dar las gracias a las diferentes organizaciones, asociaciones, sociedades científicas y médicas, personas y representantes diversos que nos han acompañado e informado ―hoy algunas nos acompañan aquí― por su valiosa colaboración en esta propuesta de hoy. Hoy, precisamente, es un día precioso porque el 11 de febrero es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. (Aplausos). Espero y deseo el voto favorable de sus señorías para conseguir mejorar el acompañamiento de todas las mujeres españolas, que somos la mitad de la población, para que puedan, podamos, disfrutar de esta crucial etapa de la vida. Y para ello, repito, en mi grupo vamos a trabajar hasta el último momento para tener en cuenta todas las consideraciones de los diferentes grupos parlamentarios con el fin de favorecer a toda la ciudadanía española, especialmente a las mujeres.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Para la defensa de las enmiendas formuladas por los grupos, interviene por el Grupo Parlamentario Mixto ―que en este turno también fijará posición― la señora Velarde Gómez.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 46Vídeo

Gracias, presidente. Estamos de acuerdo en que hace falta más investigación en salud con perspectiva feminista y no solo respecto a la menopausia. Desde este punto de vista es importante leer —‌y así lo recomiendo— a Carme Valls, que es una de las referentes fundamentales para hablar de medicina con perspectiva de género, que aborda también de forma exhaustiva el envejecimiento medicalizado y, especialmente, lo que supone la menopausia en la vida de las mujeres. En su libro Mujeres invisibles para la medicina Valls nos alerta de que no se estudia convenientemente el ciclo de las mujeres, tanto en lo relativo a la menstruación como a su marcha, pues defiende que solo hay dos síntomas reales en la menopausia, como son la sequedad vaginal y los sofocos, atribuyendo todo lo demás ―que se medica y se trata en consulta― al hecho más bien palmario de referirnos a mujeres que tienen normalmente más de 50 años, por lo que tienen otras derivadas físicas de cansancio y de carga mental, que no se curan con parches, pero que quizás se pueden integrar naturalmente en una aceptación de la edad y también de las condiciones de cada cuerpo. Todas las mujeres vamos a llegar a ese punto y tenemos esos dos ciclos: la menstruación y la menopausia; y por eso nos toca a todas abordarlo también desde un punto de vista de la buena vida y la escucha activa de cada uno de los cuerpos, porque eso previene muchas enfermedades en la vejez, y también obliga a una perspectiva de género en la salud a nivel global que tiene que acompañar a todos los procesos de la vida. Señala también Valls que la falta de calidad de vida de las mujeres mayores se debe claramente a una vida trabajando, cuidando, sufriendo y también, cómo no, a la realidad del patriarcado. Además —‌lo hemos comprobado durante mucho tiempo—, los estudios y los ensayos se han ido efectuando durante años con una supuesta neutralidad científica sin incluir la diferencia sexual en este tipo de trabajos y de estudios. Un ejemplo es la sintomatología de los infartos en hombres y en mujeres. Otros aspectos que hay que abordar también son la atención primaria y la medicalización excesiva en el ciclo hormonal, tanto en la menstruación como en la etapa de la menopausia. También se debería abordar la mayoritaria presencia de mujeres como pacientes de enfermedades autoinmunes y el dolor invisible y el sesgo del diagnóstico del dolor como, por ejemplo, la fibromialgia.

Por todo ello, nosotras hemos presentado tres enmiendas a esta PNL. Hemos dicho muchas veces que, siendo Gobierno, nos traigan una PNL así… cuando ya el Ministerio de Igualdad con la Ley Orgánica 1/2023 abordó justamente estos temas, pero no se han cumplido y no se han aplicado. No nos queda otra que decir que no nos hace falta una PNL tal cual, que es muy básica, sino que lo que nos hace falta es dar cumplimiento —p‌or eso queremos poner esas tres enmiendas de adicción— a lo que se recoge directamente en la Ley Orgánica 1/2003, de 28 de febrero, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2010, de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. El artículo 5 habla de los objetivos y garantías generales de la actuación de los poderes públicos citando el desarrollo de las políticas públicas de los poderes públicos. En el artículo 11 bis, sobre la investigación, recopilación y producción de datos, se recoge que se promoverá y garantizará esa investigación que permita obtener la mejor y más amplia y actualizada información acerca de la menstruación y la salud durante las diferentes fases del ciclo vital de las mujeres, con un enfoque relativo a la prevención, al diagnóstico y también al tratamiento de las patologías y los fármacos que afectan al ciclo menstrual. La última enmienda es la implementación y el desarrollo de los planes de educación menstrual en todas las etapas, como recoge ya la Ley 1/2023.

Por eso, yo pediría el apoyo a estas tres enmiendas que dan cumplimiento a la Ley 1/2023. Sobre la del PP, tenemos que decir que en vez de mujer se deberían recoger mujeres…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 47

… y que no estamos de acuerdo —y‌ termino— en cómo aborda la menopausia como un problema. No se trata de una enfermedad, sino de una etapa más de la vida de las mujeres. Lo que sí tiene que haber es una atención sanitaria que sea adaptada a esa etapa y, por supuesto, investigación para los problemas que se puedan derivar de ella.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario SUMAR tiene la palabra la señora Gil de Reboleño Lastortres.

Esther Gil de Reboleño Lastortres

Grupo SumarDiputada.Página 47Vídeo

Buenas tardes, señorías. Hoy hemos tenido la suerte y el privilegio de tener una sesión muy andaluza. Se ha oído muchísimo el acento andaluz. Quiero empezar felicitando a mis compañeras andaluzas, Esperanza e Inma, por ese tesón y ese esfuerzo que han tenido para traer la reforma de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público en favor de las personas con discapacidad. (Aplausos). Una vez dicho esto, hoy les voy a invitar a hacer un ejercicio de imaginación a todos nuestros diputados ―cuando digo diputados me refiero a los chicos― para que cierren los ojos y piensen en una mujer de 50 años. A las diputadas aquí presentes no nos costará trabajo porque la edad media de todas las que estamos aquí ronda los 49,3 años. En este caso también podría hablar incluso en nombre propio por mi edad y por la etapa vital por la que estoy pasando ahora mismo. Piensen en mujeres trabajadoras que cuidan a sus hijos e hijas, a sus mayores o incluso a ambos. Mujeres que se levantan temprano y que se acuestan tarde no por placer, sino por responsabilidad. Ahora imaginen que de repente su cuerpo empieza a cambiar. Las noches se vuelven un reto contra el insomnio; los sofocos se convierten en una lucha diaria; los cambios de humor afectan a sus relaciones; el dolor limita su actividad o su deseo sexual disminuye. Sin embargo, nadie les ha explicado por qué. Esto, señorías, se llama menopausia y es un proceso natural que, a pesar de afectar a la mitad de la población, sigue siendo un tabú. Sigue siendo un tabú porque no se habla de ello en casa, en el trabajo o en los medios de comunicación, y cuando se hace es desde el desconocimiento o el estigma. La menopausia no es una enfermedad, es una etapa de la vida (aplausos) y, como tal, debe ser comprendida, visibilizada y atendida por todos los ámbitos, no solo por la medicina. Nuestro grupo parlamentario presentó hace ya más de un año una proposición no de ley para que la menopausia se abordara de manera integral. Hablamos de una problemática que afecta a la vida de muchísimas mujeres. Muchas no entienden lo que les ocurre, otras lo ocultan por vergüenza y en demasiadas ocasiones su entorno no sabe cómo apoyarlas. Es imprescindible que el personal sanitario esté bien formado y no solo los médicos, sino las matronas, las enfermeras y otros profesionales, porque pueden desempeñar un papel muy importante en el acompañamiento y el seguimiento de esta etapa vital.

Hay una realidad innegable: la menopausia es un reflejo de la desigualdad de género en la investigación sanitaria. Durante décadas, la ciencia ha relegado los síntomas y el tratamiento de la menopausia a un segundo plano, dejando a las mujeres sin información clara ni alternativas de tratamiento seguras y asequibles. Se ha normalizado que las mujeres soportemos sofocos, insomnio, cambios de humor o falta de deseo sexual. Esto debe cambiar. No, necesitamos más inversión pública para garantizar que la ciencia y la medicina aborden la menopausia con el mismo rigor con el que se tratan otras condiciones de salud. Les adelanto ya que estamos dando pasos importantes desde el Ministerio de Sanidad: en breve se lanzará una campaña de sensibilización para seguir promoviendo la concienciación y sensibilización sobre la menopausia. Además, la estamos incorporando dentro de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva, porque visibilizar es fundamental, señorías. Las mujeres deben saber que no están solas, que lo que les sucede es normal y que hay recursos disponibles para afrontarlo.

Señorías, también debemos hablar de la presión social que se ejerce sobre las mujeres que están pasando por la menopausia. Esta trae cambios en el cuerpo y en la mente, pero también es una etapa de plenitud en la que muchas mujeres se sienten seguras, empoderadas y con mayores logros personales y profesionales. Sin embargo, la sociedad las sigue juzgando por su apariencia física, por no responder a los estándares inalcanzables de la juventud eterna. Es el patriarcado el que ha impuesto la idea de que la mujer menopáusica es una mujer acabada, y les aseguro que no lo es.

Debemos reivindicar una menopausia que reconozca y valore a las mujeres en esta etapa de la vida, que no las invisibilice ni las relegue a un segundo plano. La menopausia no es el final de nada: es una fase que merece atención, investigación y, sobre todo, respeto. Celebro que estemos debatiendo esta cuestión hoy aquí, pero debemos ir más allá. Necesitamos políticas públicas que aborden la menopausia con una visión integral, que la saquen de la sombra y la coloquen en el centro de la agenda feminista y sanitaria. Por todo ello, votaremos a favor.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Reynal Reillo.

Esperanza Reynal Reillo

PPDiputada.Página 48Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, buenas tardes. Me resulta muy oportuno poder hablar hoy desde esta tribuna porque soy diputada desde hace poco, pero ginecóloga desde hace más de treinta años. Y coincido: es el momento de dar visibilidad a una etapa que vivimos las mujeres a partir de una cierta edad y que afecta a nuestra vida diaria. Es una etapa que debemos normalizar, al igual que vemos normal la menarquia y los cambios hormonales que suceden con la primera menstruación, que tampoco son baladí. El Grupo Parlamentario Socialista nos presenta una PNL que ya había presentado el Grupo Parlamentario SUMAR cinco meses antes. Señores, son ustedes Gobierno, a ver si se aclaran. Es preocupante ver que ustedes mismos no se ponen de acuerdo en las cosas importantes, y en esta parece que tampoco. Miren, hoy les presentamos una enmienda para mejorar esta iniciativa, atendiendo a las peticiones de las asociaciones y colectivos, para así ofrecer la mejor atención a las mujeres en España. Que estemos debatiendo sobre estas cuestiones aquí solo pone de manifiesto una cosa: que este ministerio no funciona. Y que desde 2018 hayan pasado seis ministros distintos pone de manifiesto también que la sanidad pública en España no tiene una hoja de ruta clara para afrontar los desafíos en nuestro país. Este es un Gobierno alejado de la realidad y alejado del sufrimiento de las personas. Cuesta comprender que la ministra todavía no haya ido a Melilla y tampoco a Ceuta, cuando allí sus competencias en sanidad son exclusivas. Es un caos: peleas entre ministros ―lo hemos visto esta mañana en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, a ver si por fin se aclaran con la señora Díaz―, y la disputa entre ministros con relación al concierto de Muface; tienen al personal sanitario en pie de guerra, que ya es difícil, por el estatuto marco; se cargan la compatibilidad público-privada; secuestran a los MIR para que sigan trabajando en la sanidad pública cuando terminen la residencia. Y ahora este debate con la menopausia, cuando lo que hay que hacer es muy sencillo: lo más importante es dotar de una mejor financiación a las comunidades autónomas que ayude a mejorar la sanidad pública española (una señora diputada: ¡Muy bien!―Aplausos); apoyar la proposición de ley de mi grupo para proteger a los profesionales de las agresiones, que cada vez somos más agredidos; financiar la Ley ELA, que ya han pasado cien días desde que se publicó y no hay ni un euro de inversión; la exención del IRPF a las ayudas de los afectados por la talidomida ―por cierto, en el País Vasco el PSOE ha votado a favor, a ver si ya empezamos a hacerlo aquí también―, y muchas cosas más para mejorar la sanidad y la percepción que tienen de ella los españoles. Es triste que, según muestran los propios datos del ministerio, el 50 % de los españoles desconfíe del funcionamiento del sistema sanitario y que un 31 % entienda que hacen falta cambios profundos en la forma en que se gestiona la sanidad pública en España. De estos datos son los responsables, y también son responsables de que, cien días después de la riada en mi provincia, en Valencia, solo se hayan cobrado el 13 % de las ayudas prometidas por Sánchez. (Aplausos). El 13 %. Eso no lo vamos a olvidar.

Volviendo al tema que nos ocupa, la menopausia no es el fin de la vida de la mujer, es una etapa más para vivirla con plenitud, y por eso les pido que se centren y atiendan nuestra propuesta de mejora. ¿Qué pedimos? La atención personalizada; una financiación adecuada; los mejores profesionales; tratamientos individualizados, pero autorizados por la Agencia Española del Medicamento y recetados por facultativos o por aquel a quien se le dé poder para recetar… Les pedimos seriedad, que se aclaren. Lo que pedimos en nuestra enmienda es perfectamente asumible y de sentido común: la coordinación con las comunidades autónomas, impulsar la innovación, una perfecta sinergia entre la atención primaria y la hospitalaria, el apoyo psicológico a aquellas mujeres que lo necesiten, y, en definitiva, señorías, la atención que merecen las mujeres.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco EAJ-PNV, tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 49Vídeo

Mila esker, presidente. El Grupo Socialista nos trae en esta ocasión para debate una proposición no de ley en relación con la menopausia con seis medidas que fueron, si no me equivoco, también debatidas en el Parlamento navarro. Ámbito más adecuado, a nuestro entender, para su debate, ya que en parte corresponde su desarrollo a las diferentes comunidades autónomas, que son las competentes para realizar las campañas de información y sensibilización, y la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales de la salud pública y comunitaria. Dicho esto, compartimos que es necesario un mayor control de aquellos medicamentos y productos que se venden como milagrosos con relación a los síntomas ligados a la popularmente denominada menopausia o climaterio, y, en general, de todos aquellos productos milagrosos. Y respecto a la propuesta de crear unidades multidisciplinares para tratar la menopausia, primero deberían ser las propias Administraciones competentes las que decidieran sobre ello y su necesidad y, en todo caso, sobre cómo gestionarlas, si bien, como ya hemos dicho a la portavoz socialista, este es un punto que nos genera muchas dudas. La menopausia, como se ha expuesto, supone cambios en la vida de la mujer, afecta a su salud y también a cómo percibe su cuerpo, así como a su papel en la sociedad. Durante el climaterio pasamos de ser mujeres fértiles y jóvenes a no serlo y, más allá del impacto en nuestra salud, este fenómeno biológico tiene connotaciones culturales negativas, ya que se asocia al envejecimiento y a la pérdida de la belleza, en una sociedad donde la juventud y la belleza son valores superiores, y más aún en la mujer. Aunque hoy parece que hablamos con mayor normalidad de la menstruación, del embarazo, la menopausia, los diferentes ciclos de la vida de la mujer y las afecciones sobre su salud y vida social, aún no son temas normalizados en la sociedad. Estoy de acuerdo con las anteriores portavoces que han subrayado este tema, si bien necesitamos un debate en el que se profundice, para que tampoco se banalice sobre ello. Podríamos hablar ―y esta proposición no de ley nos da la oportunidad― de la desigualdad que ha existido en la atención y la investigación sobre la salud de la mujer, ya que, aunque se están dando pasos, todavía no hay una adecuada atención y falta llegar a una equidad. Por eso, se necesita más actuación, y quienes proponen esta proposición no de ley son el Gobierno, forman parte del Gobierno, y les toca actuar. La presencia de mujeres en los ensayos clínicos ha sido menor y, por lo tanto, los tratamientos han podido no estar adecuadamente validados para su uso, aunque parece que tampoco le interesa mucho a la gente que esto haya sido así. Los ejemplos son numerosos, aunque algo está cambiando en el ámbito sanitario, sobre todo en esta parte del mundo, tanto en atención como en investigación, ya que la proporción de mujeres en estas áreas va en aumento. Y tampoco han ayudado los estereotipos de género en la atención médica, ya que las mujeres a menudo somos percibidas como seres emocionales, lo que puede llevar a que los síntomas sean desestimados o considerados menos serios, es decir, se nos infantiliza.

En definitiva, si bien no compartimos la literalidad de todos los puntos que se están planteando en esta PNL, esperaremos al término del debate y al acuerdo a que se llegue para tomar una decisión final respecto a nuestra posición.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 50Vídeo

Senyories, és gairebé impossible sentir parlar de salut sexual i reproductiva sense que aquesta vingui relacionada amb tabús, mites, pors, estereotips, prejudicis¿ I impossible del tot quan del què toca parlar és de salut sexual no reproductiva, quan parlem de l’arribada de la menopausa, perquè marca el final de l’etapa fèrtil de la dona i aquest ja és un canvi vital, que no una malaltia, un canvi vital què per si sol pot suposar problemes d’autoestima, de vergonya, de pèrdua de desig sexual¿ Però, sobretot, perquè a cop de fogots, la menopausa ens marca l’inici d’una sèrie de patologies, algunes importants, què no es coneixen prou i què poden comprometre seriosament la nostra salut, la de les dones.

Quan ja no tenim la protecció de l’estrogen, arriba l’osteoporosi, l’augment dels nivells de colesterol, el major risc de problemes cardíacs o de diabetis, la pèrdua de memòria, l’insomni, l’ansietat, la irritabilitat, la depressió¿ En una paraula, l’acceleració dels símptomes d’envelliment en general, tot un quadre què és àmpliament desconegut i ignorat encara pel 40 % de les dones. Això vol dir que hi ha un percentatge importantíssim què, per desinformació, no rep tractament. Impacta, per tant, en la salut, en la vida laboral i en la qualitat de vida de les dones, i això és un fet què contribueix, de nou, a la bretxa de gènere.

Alguns països, com el Regne Unit, ja han inclòs la menopausa en plans d’educació i polítiques laborals. Prenem nota. La desinformació s’ha de corregir aprofitant tots els canals. En un món de superficialitat i xarxes socials plenes de fotos retocades a cop de filtre d’eterna joventut, ja és tot un èxit que els continguts sobre menopausa hi estiguin fent forat. Arriben cada cop a més dones amb l’ajuda de l’algoritme què fa la feina de convertir-les en «target». Però això no és suficient, i a vegades tampoc és convenient. Perquè les xarxes socials poden servir també ¿i ho veiem cada dia¿ per infoxicar. Per tant, estem d’acord en que cal promoure campanyes informatives fetes des del rigor. Sobre l’eficàcia i seguretat de les teràpies hormonals de substitució, per exemple. O, per contra, campanyes què serveixin per analitzar i desemmascarar els falsos remeis i els falsos tractaments per a la menoPausa.

Però, i aquí ens preguntem, senyories, per què s’insten a fer des del Congrés el que és de la seva competència i obligació fer des del Govern d’ofici? Per exemple, traslladar informació sobre la manca d’efectivitat del consum generalitzat de cremes, pastilles i teràpies alternatives acientífiques que exhibeixen sense cap tipus de control la indicació per al tractament dels símptomes associats a la menoPausa.Per fer aquesta tasca de control ja hi ha l’Agència Espanyola del Medicament i del Producte Sanitari, i recursos no els en falten. L’Agència rep les taxes practicades per l’Administració General de l’Estat en matèria de medicaments, productes sanitaris, productes cosmètics i productes de cura personal. Per tant, ja haurien d’estar fent això.

Respecte de la resta de propostes, de nou, el Govern espanyol torna a posar-se en un terreny que no li correspon, amb clara invasió competencial, com quan parlen d’estudiar la creació d’unitats de menopausa amb caràcter multidisciplinari. Fan servir la frase de «Col·laborar amb les comunitats autònomes», però resulta que això és competència de les comunitats autònomes. O quan des del grup socialista instaven el Ministeri de Sanitat de SUMAR ¿un punt què he vist que acaben de treure, potser perquè no s’ho havien acabat de parlar i ara ja ho han fet¿¿ Però deien vostès: «Afavorir i millorar la coordinació dels nivells assistencials d’atenció primària i especialitzada». Tornaven a trepitjar les competències. Han afegit un punt que diu: «Donar suport a les comunitats autònomes en la millora dels nivells assistencials». Home, nosaltres, més enllà de que ens donin suport, que està molt bé que ens donin suport, el que necessitem són més recursos econòmics per a la sanitat catalana, què pateix, ho sap tothom, un infrafinançament estructural gravíssim, per millorar la salut de les dones en la menopausa, una etapa, recordem-ho, què no és una malaltia, és una etapa perfectament natural, sí, però en la que necessitem cuidar-nos més i millor.

Señorías, es prácticamente imposible hablar de salud sexual y reproductiva sin que esta se relacione con tabús, mitos, miedos, estereotipos, prejuicios, y es imposible del todo cuando de lo que estamos hablando es de salud sexual no reproductiva, cuando hablamos de la llegada de la menopausia, porque marca el final de la etapa fértil de la mujer. Y este es un cambio vital, no una enfermedad, que por sí solo puede suponer problemas de autoestima, vergüenza, pérdida de deseo sexual, pero, sobre todo, porque, a golpe de sofocos, la menopausia nos marca el inicio de una serie de patologías; algunas importantes, que no se conocen lo suficiente y pueden comprometer muy seriamente nuestra salud, la de las mujeres. Cuando ya no tenemos la protección de los estrógenos llega la osteoporosis, el aumento de niveles de colesterol, un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, insomnio, ansiedad, depresión, irritabilidad; en una palabra, la aceleración de los síntomas del envejecimiento, en general; todo un cuadro, ampliamente desconocido e ignorado por el 40 % de las mujeres.

Esto significa que hay un porcentaje importantísimo que, debido a la desinformación, no recibe tratamiento. Y esto tiene un impacto en la salud, en la vida laboral y en la calidad de vida de las mujeres, y es un hecho que, de nuevo, contribuye a la brecha de género. Algunos países, como el Reino Unido, ya han incluido la menopausia en planes de educación y políticas laborales: tomemos nota. La desinformación debe ser corregida aprovechando todos los canales. En un mundo de superficialidad y redes sociales llenas de fotos retocadas sobre la base de filtros de eterna juventud, ya es todo un éxito que los contenidos sobre menopausia estén haciéndose un hueco. Cada vez llegan a más mujeres gracias al algoritmo que las convierte en el objetivo, pero eso no es suficiente y a veces tampoco es conveniente, porque las redes sociales también pueden servir para intoxicar, para infoxicar. Por tanto, estamos de acuerdo en que debemos promover campañas informativas realizadas con rigor sobre la eficacia y la seguridad de las terapias hormonales de sustitución, por ejemplo, o, al contrario, campañas que sirvan para analizar y desenmascarar los falsos remedios o tratamientos para la menopausia.

Pero en este punto les preguntamos, señorías: ¿Por qué se insta a hacer desde el Congreso lo que es de su competencia y obligación? Que lo haga el Gobierno, de oficio, como, por ejemplo, trasladar información sobre la falta de efectividad del consumo generalizado de cremas, pastillas y terapias alternativas y acientíficas que exhiben, sin ningún tipo de control, la indicación para el tratamiento de síntomas asociados a la menopausia. Para hacer esta tarea de control ya tenemos a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, y no les faltan recursos. La agencia revela tasas practicadas por la Administración General del Estado en materia de medicamentos, productos sanitarios, productos cosméticos y productos de cuidado personal. Por lo tanto, ya deberían estar haciendo esto.

Respecto al resto de propuestas, de nuevo el Gobierno español vuelve a meterse en un terreno que no le corresponde, en una clara invasión competencial, como cuando hablan de estudiar la creación de unidades de menopausia con carácter multidisciplinar y de colaborar con las comunidades autónomas, porque eso es competencia de las comunidades autónomas; igual que cuando desde el Grupo Socialista instaban al Ministerio de Sanidad, de SUMAR ―un punto que acaban de eliminar, quizá porque no lo habían hablado y ahora ya sí―, y hablaban de favorecer y mejorar la coordinación de los niveles asistenciales, de la atención primaria y la especializada, porque, de nuevo, ustedes estaban pisando las competencias. Han añadido un punto que dice: Dar apoyo a las comunidades autónomas en los niveles asistenciales. Bien, más allá de darnos apoyo ―y está muy bien que nos apoyen― lo que necesitamos son más recursos económicos para la sanidad catalana, que sufre ―y todo el mundo lo sabe― una infrafinanciación estructural muy importante para mejorar la salud de las mujeres durante la menopausia, una etapa que no es una enfermedad, sino un momento perfectamente natural, pero en el que necesitamos cuidarnos más y mejor.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 51Vídeo

Bona tarda. Gràcies, president. Bona tarda, diputats. Bona tarda, diputades. La veritat és que aquesta proposició no de llei em va fer un efecte ambivalent. No volia ni sortir a defensar-la i ho havíem parlat amb algunes companyes que no¿ Gairebé, com aquell qui diu, no valia la pena, perquè el Govern o el Partit Socialista, en lloc d’instar al Congrés, hauria de fer una cosa que és posar-se a treballar. Això, ho saben, és el Pla Integral d’Equitat Menstrual i Climateri ¿que inclou la menopausa? 2023-2025, que va fer el Govern de la Generalitat de Catalunya, des de la Conselleria de Feminismes i Igualtat, que és el que toca, no sermonejar-nos, sinó agafar 60 mesures. Com ho farem? Estem emparades per les lleis vinculades als drets sexuals i reproductius i, per tant, no vinguin aquí a instar-se les unes a les altres i facin el favor de presentar els programes, els plans, els objectius i com els avaluaran, d’una vegada. Que és el que es mereixen les dones espanyoles; les catalanes ja ho tenen.

I, per tant, hi ha un element competencial que, evidentment, em situava a l’abstenció. Però hi ha dos elements més que em preocupen. Mirin, tot el que és vinculat al feminisme té un risc cert, i amb el fragor de l’extrema dreta, té un risc cert de banalització. I hem d’anar molt al tanto quan volem fer visibilització, per no acabar fent banalització. Aquí ho han dit totes les companyes, però cal dir-ho. On s’emmarca això? S’emmarca en un moment en què l’esperança de vida és molt llarga i, per tant, ens podem estar un terç de la nostra vida en el climateri, premenopausa, menoPausa.I, a més a més, no és una malaltia. I aquest és el primer element que ha de quedar clar.

Perquè, és clar, i els ho dic, potser això no és políticament correcte, però ja fa temps que vaig deixar el políticament correcte a banda. Hi haurà gent allà fora que estarà pensant: «Con la que nos está cayendo i aquesta gent està parlant de la menopausia. Què cony està fotent el Congrés dels Diputats?». Se suposa. Llavors, sortim les feministes i diem: «A visibilitzar, a visibilitzar, perquè si això fos una qüestió d’homes, tindrien unitats especialitzades des de tota la vida». Com ens està passant amb els temes cardíacs, que, efectivament, com que el model és un home, son mal detectats. Però llavors necessitem treballar, senyores, treballar.

La menopausa és normal, la menopausa ens acompanyarà. Quin és l’element que hauríem de discutir? Per què el valor d’una dona té a veure amb la seva bellesa i amb la seva joventut? Que això sí que és imaginari col·lectiu que expliquem a través dels discursos. Per què hi ha moltíssimes empreses farmacèutiques i de cremes que s’estan fent riques per vendre’ns cremes per a les arrugues i les taques? Perquè saben que no podem tenir taques ni arrugues, perquè això ens devalua. Quina societat estem fent, en què el valor d’una dona té a veure amb la seva capacitat de ser fecunda, amb la seva bellesa i amb la seva joventut? I això és el que hem d’explicar a les escoles.

Teràpies substitutives. Jo aquí ho deixaré als que en saben, que són els metges. Però el que està demostrat és que aquestes teràpies, que tenien a veure amb l’administració d’estrògens, han provocat càncers. I el primer que hem de fer quan parlem de feminisme és dir: «No som conillets d’índies, que no investiguin amb els nostres cossos», que això està passant i està passant contínuament. Els recordo l’obra paradigmàtica de Naomi Wolf, «El mito de la belleza». Al mite de la bellesa, una de les coses que ens va descobrir és que aquest paper de les dones basat en bellesa, en joventut i en fecunditat, té a veure amb lo riquíssima que es fa la indústria venent aquests elements que necessitem per ser més joves, més guapes, més competitives. I el capitalisme, per tant, va colonitzar les nostres vides i els nostres cossos.

I, per tant, crec que el gran missatge a enviar és: des que sigueu nenes, sí, tindreu la menstruació, i és una merda. Sí, noies, però és el que hi ha. I després, tindrem la menopausa, que potser ho passem malament. Sí, però és el que hi ha. Perquè ser dona és això. Ser dona és això. I que podem millorar els fogots? Estupendo. Però que no és una acció política de primer ordre millorar els fogots. L’acció política de primer ordre és dir: «Les dones som éssers humans que valem molt més que les arrugues que no tinguem, que els quilos que aconseguim perdre, que els fills que puguem portar en aquest món», com deia una diputada de VOX, «para que nos cuiden cuando seamos ancianos», o que els diners que donem a les empreses farmacèutiques. Ser dona és ser un ésser humà, és formar part d’aquesta societat, és ser també el centre de totes les polítiques. I, si us plau, deixin d’envair competències sistemàticament.

Moltes gràcies.

Buenas tardes. Gracias, presidente. Buenas tardes, diputados y diputadas. La verdad es que esta proposición no de ley tuvo un efecto ambivalente en mí, no quería ni salir a defenderla. He hablado con algunas compañeras y casi decíamos que no valía la pena, porque el Gobierno y el Partido Socialista, en lugar de instar al Congreso, deberían hacer algo, que es ponerse a trabajar. (Muestra un documento). Este es el Plan Integral de Equidad Menstrual y Climaterio 2023-2025 ―incluye la menopausia―, que hizo el Gobierno de la Generalitat de Catalunya desde la Consejería de Feminismo e Igualdad, que es lo que toca; no sermonearnos, sino tener sesenta medidas y saber cómo lo haremos, y estamos amparadas por las leyes, estamos vinculadas a los derechos sexuales y reproductivos. Por lo tanto, no vengan aquí a instarse unos a los otros, y hagan el favor de presentar los programas, los planes, los objetivos y decir cómo van a evaluarlos de una vez, que es lo que merecen las mujeres españolas. Las catalanas ya lo tienen, de modo que hay un elemento competencial que quería señalar. Y hay dos elementos que me preocupan. Todo lo que está vinculado con el feminismo tiene un riesgo cierto, y, en el fragor de la extrema derecha, tiene un riesgo de banalización, y debemos ir con mucho cuidado cuando queremos hacer visibilización, para no terminar haciendo banalización. Todas las compañeras lo han dicho: ¿Dónde se enmarca esto? Esto se enmarca en un momento en el que la esperanza de vida es muy larga, podemos estar durante un tercio de nuestra vida en el climaterio, en la premenopausia y la menopausia, y no es una enfermedad. Este es el primer elemento que debe quedar claro.

Quizá lo que voy a decir no es políticamente correcto, pero hace tiempo que lo dejé de lado. Habrá personas ahí fuera que estarán pensando: ¡Con lo que nos está cayendo y esta gente está hablando de la menopausia!, ¿qué está haciendo el Congreso de los Diputados? Y después salimos las feministas y decimos que hay que visibilizar. Si esto fuera una cuestión de hombres, tendrían unidades especializadas de toda la vida, como nos está pasando con los temas cardíacos; como el modelo es el del hombre, no se detectan bien los problemas en las mujeres. Pero necesitamos trabajar. La menopausia es algo normal, nos acompañará. ¿Cuál es el elemento sobre el que deberíamos discutir? ¿Por qué el valor de una mujer tiene que ver con su belleza y su juventud? Esto sí es del imaginario colectivo que explicamos a través de los discursos. ¿Por qué hay muchas empresas farmacéuticas y de cremas que se están enriqueciendo por vender cremas para las arrugas y las manchas? Porque no podemos tener ni manchas ni arrugas, porque eso nos devalúa. Pero ¿qué sociedad estamos creando, en la que el valor de una mujer tiene que ver con su capacidad de ser fecunda, ser bella y ser joven? Esto es lo que debemos contar en las escuelas.

Sobre las terapias sustitutivas, cuestión que voy a dejar a los que saben, a los médicos ―porque lo que está demostrado es que esas terapias que estaban relacionadas con la administración de estrógenos han provocado cáncer―, lo primero que debemos mostrar al hablar de feminismo es que no queremos que investiguen con nuestros cuerpos, y esto está pasando continuamente. Les recuerdo la obra paradigmática de Naomi Wolf, El mito de la belleza. Una de las cosas que nos descubrió es que este papel de las mujeres basado en la belleza, la juventud y la fecundidad está relacionado con lo riquísima que se hace la industria vendiendo esos elementos que necesitamos para ser más jóvenes, más guapas y más competitivas; por lo tanto, el capitalismo colonizó nuestras vidas y nuestros cuerpos. Por eso, creo que el gran mensaje que debemos transmitir es el siguiente: Seréis niñas, tendréis la menstruación ―y es una mierda, pero es lo que hay― y después tendréis la menopausia ―y quizá lo vais a pasar mal―, pero es lo que hay, porque eso es ser mujer.

Y ¿podemos mejorar los sofocos? Fantástico, pero mejorar los sofocos no es una acción política de primer orden. La acción política de primer orden es decir que las mujeres son seres humanos, que valemos mucho más que las arrugas que no tendremos, que los kilos que podemos perder, que los hijos que tendremos en este mundo ―como decía una diputada de VOX― para que nos cuiden cuando seamos ancianos o el dinero que podamos dar a las empresas farmacéuticas. Ser mujer es ser un ser humano, es formar parte de esta sociedad y también es ser el centro de todas las políticas. Y, por favor, dejen de invadir competencias sistemáticamente.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra la señora Aguirre Gil de Biedma. (Aplausos).

Rocío Aguirre Gil de Biedma

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Muchas gracias, presidente. Señorías, cuando vi el orden del día del Pleno de hoy y que el tercer punto era una proposición de ley sobre la menopausia, pensé que era una broma, de verdad. Señorías, es el primer pleno de este periodo de sesiones, es el primer pleno del año 2025, ¿y uno de los temas prioritarios que vamos a tratar es la menopausia? ¿Ustedes nos toman el pelo? (Aplausos). ¿De verdad ustedes creen que la menopausia es un problema tan importante para los españoles que hay que tratarlo en este Pleno? ¿No será que ustedes no son capaces de aprobar ninguna ley, porque no les aprueban las leyes, y tienen que traer a debate una cosa que no importa nada los españoles, que es la menopausia? (Aplausos). De verdad, si no fuera por el daño que hacen ustedes a España, habría que tomárselo en broma, aunque, ciertamente, dan ganas de llorar. No tienen vergüenza, señorías del PSOE, porque, con la cantidad de problemas que hay ahora mismo en España provocados por este Gobierno, resulta que traen la menopausia. Lo podrían llevar a la Comisión de Sanidad, lo podrían llevar a las comunidades autónomas, como han dicho varios compañeros, pero, no, tenemos que hablar aquí de la menopausia, y diciendo unas barbaridades como las que han manifestado ustedes, como que casi es el patriarcado el que tiene la culpa en la menopausia. (Aplausos). No tienen ustedes respeto a lo que este Congreso y este hemiciclo representan ni tampoco lo tienen por los españoles, que están llenos de problemas desde que han llegado ustedes al Gobierno: inflación por las nubes, precariedad laboral, millones de españoles que tienen verdaderas dificultades para llegar a fin de mes, los jóvenes no pueden acceder a una vivienda, somos el país con mayor tasa de pobreza infantil, la inmigración ilegal desbordada está provocando graves problemas en nuestro país. Y vienen ustedes con esto, con la menopausia. (Aplausos).

Ya sabemos que todo esto ustedes lo hacen para distraer los casos de corrupción que afectan directamente al presidente del Gobierno: su mujer imputada por tres delitos; la asesora de su mujer; su hermano, que no sabe ni dónde está su oficina; su mano derecha; varios ministros, y, ya para rematar, lo más delirante es el fiscal general del Estado, que resulta que es la persona que debe velar por el cumplimiento de la ley y parece que ha borrado unos wasaps para obstruir la justicia. Y también podemos hablar del asalto a las instituciones y el deterioro de la democracia en España, que esto sí que está teniendo repercusiones internacionales (aplausos) ―insisto, repercusiones internacionales, que a ustedes les importan mucho―, y, según un informe del Banco Mundial publicado a finales de 2024, España es uno de los países peor valorados en control de la corrupción, eficacia gubernamental, calidad regulatoria y Estado de derecho, y hemos pasado de ser uno de los países que eran ejemplo de democracia en el año 2000 a ser el país en el que el deterioro institucional es más acusado.

En fin, señorías, que tenemos ahora mismo la Rosa Nostra en España y ustedes vienen aquí a que hablemos de la menopausia, que, por cierto, no es ninguna enfermedad, como han dicho todos ustedes, sino una etapa natural en la vida de cualquier mujer, que viene pasando desde Eva. (Aplausos). Señorías, por favor, todas las mujeres sabemos lo que es la menopausia, todas sabemos que en un momento dado de nuestra vida nos va a llegar esta etapa, como llegó a nuestras madres y abuelas, y todas tenemos acceso a información para contrarrestar los síntomas de la mejor manera que consideremos, porque cada mujer lo vive de una manera, y no necesitamos que lleguen ustedes aquí, con su actitud paternalista de siempre y sus ganas de controlarnos y utilizarlos, a decirnos qué es lo que tenemos que tomar, qué es lo que es bueno, qué es lo que es malo, porque en la exposición de motivos, con el petitum, ya se les ve la patita, porque quieren dirigirnos hacia lo que ustedes consideran ‘mejor para nosotras’. (Hace el signo de comillas con los dedos). Por favor, no queremos que nos utilicen, porque ustedes no nos representan. (Aplausos).

Como siempre, ustedes quieren aprovechar este tema para meter su ideología, haciendo campañas y gastándose el dinero de los españoles, mientras que el Ministerio de Sanidad no paga el tratamiento para la leucemia infantil y las ayudas de la ELA no llegan a los enfermos, por no hablar de las ayudas por la dana, de las que han llegado solo el 12 % a los valencianos. Señorías, la menopausia no es una enfermedad ni un tema tabú ni nadie se muere de ello. Simplemente, es una etapa más en la vida de cualquier mujer, como lo fue la pubertad en su momento, y ocurre porque el cuerpo cambia; y muchas mujeres, de hecho, sienten que es una etapa de mayor libertad y una de las mejores de su vida, y lo digo por experiencia propia. (Aplausos). Si de verdad ustedes quieren hacer algo por las mujeres que están en esta etapa de su vida, pueden hacer cosas ciertamente útiles y que nos ayudarían mucho, como, por ejemplo, que estén incluidos en las prestaciones de la Seguridad Social el dentista y el oftalmólogo o dar incentivos a las empresas para facilitar el acceso al trabajo a estas mujeres, para que las contraten a pesar de su edad. (Aplausos).

Por favor, señorías del PSOE, dejen de tomar el pelo a los españoles, dejen de desviar la atención de los temas que de verdad importan a los españoles, que para eso nos pagan, y dedíquense a resolver los verdaderos problemas que tienen los españoles.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Señora Sainz Martín, ¿acepta su grupo las enmiendas presentadas?

María Sainz Martín

PSOEDiputada.Página 54Vídeo

Sí, tenemos transaccionales. Hemos aceptado las enmiendas de varios grupos y vamos a entregarlas a los grupos para que puedan leerlas y ver si las aceptan.

Presidencia. Muchas gracias. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES: ―  DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑORA VALIDO GARCÍA), SOBRE LA ATENCIÓN SANITARIA A LOS MILES DE MIGRANTES QUE LLEGAN A LAS COSTAS CANARIAS CADA MES. (Número de expediente 173/000073).

Presidencia. A continuación, pasamos a debatir la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, señora Valido García, sobre la atención sanitaria a los miles de migrantes que llegan a las costas canarias cada mes. Por el grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra la señora Valido García. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).