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Sin adjetivos

Pleno del 11 de febrero de 2025

Proposición no de Ley sobre el cierre programado de la generación nuclear en España.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 94.

Energía y clima

Votación

  • 12 de febrero de 2025: salió adelante, 171 sí, 164 no, 14 abstenciones.

Guillermo Mariscal Anaya

PPDiputado.Página 32Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. La verdad es un bien frágil y hoy más que nunca estamos obligados a defenderla. Puede parecer muy fácil hacer que la gente crea una mentira, pero resulta muy difícil deshacer ese trabajo después. En este momento estamos ante una mentira que amenaza el futuro de todos los españoles. El Gobierno repite como un mantra que la energía nuclear no es competitiva, pero esa afirmación no es más que otra de sus falsedades. ¿No es competitiva? Si no lo es, es porque el propio Gobierno se ha encargado de que no lo sea. Es este Ejecutivo el que ha diseñado un marco regulatorio que la estrangula y la asfixia. (Aplausos). Ese es el plan inconfesable: forzar su inviabilidad para que a las propias centrales no les quede otra alternativa que el cierre. Mientras, fuera de nuestras fronteras esta tecnología vive un auge sin precedentes. Son quince ya los países en la Europa continental que cuentan con programas para su impulso. A esta corriente también se suma ahora el Reino Unido. ¿Con qué palabras ha justificado el primer ministro laborista el cambio de opinión? Porque quieren dejar de ser rehenes de Putin, por ese motivo. Señorías, la manifestación del 18 de enero hizo que muchos españoles abrieran los ojos. Esos miles de personas que en Extremadura, en Cáceres, se manifestaron contra el cierre de Almaraz nos han dado un ejemplo que debemos agradecer y que nos sirve de guía. (Un señor diputado: ¡Muy bien!―Aplausos). Sus representantes nos acompañan hoy en la tribuna para manifestar, una vez más, el sentir y la honda preocupación de la comarca del Campo Arañuelo. Por ese motivo les damos las gracias. (Aplausos). Hoy no hablamos solo de energía; hablamos de coherencia, de estrategia, de supervivencia económica y de autonomía estratégica, porque estamos ante la enésima demostración del doble rasero con el que este Gobierno maneja las políticas públicas: antepone siempre su ideología a las personas. Mientras aquí, en España, la exministra Ribera dictó la sentencia de muerte de la energía nuclear, en Bruselas ahora la defiende con sorprendente fervor. Mientras aquí impulsó su cierre irresponsable y precipitado, la Comisión Europea, a la que ella pertenece, presentará en pocos días su nuevo programa de producción nuclear. ¿Por qué esta energía, que es reconocida por la Unión Europea como una herramienta fundamental para la descarbonización y la reindustrialización, está siendo demonizada por este Gobierno? Los representantes del Partido Socialista defienden fuera lo que niegan dentro; un cinismo que compromete nuestro futuro.

Mientras otros países toman decisiones para fortalecer su autonomía estratégica, España va en la dirección contraria. Esta semana Letonia, Lituania y Estonia han cortado, por fin, su última conexión eléctrica con Rusia. ¿Y qué dijo el comisario europeo de Energía, el danés y socialdemócrata Dan Jørgensen? Ningún país europeo debería depender de Rusia para nada. Y bien, mientras la Unión Europea ha reducido al 15 % las importaciones de gas ruso, España, con las políticas energéticas del Gobierno socialista, ha convertido a Rusia en su segundo proveedor, pasando del 1 % cuando el tándem SánchezRibera alcanzaron el Gobierno al 21,3 % con el que cerraron 2024. Un leve incremento, levísimo, del 2000 %. (Un señor diputado: ¡Qué barbaridad!). Es obvio que este gas tiene un coste oculto, pues limita nuestra libertad al hacernos más dependientes de quien trata de socavar los fundamentos últimos de nuestra democracia. Y si la autonomía estratégica garantiza la libertad ―y en eso estamos todos de acuerdo―, ¿por qué este Gobierno quiere cerrar una tecnología que proporciona fortaleza industrial, energía de forma continua, segura, limpia, libre de emisiones y que reduce la dependencia exterior?

Con la extensión de la vida útil que aboga esta proposición no de ley de Almaraz en Cáceres, Ascó y Vandellós en Tarragona, Cofrentes en Valencia o Trillo en Guadalajara, ¿seremos más o menos libres, más o menos dependientes? España es hoy el único país del mundo con reactores en operación que ha decidido cerrarlos. ¿Y cuál es la alternativa? A esa pregunta el Gobierno sigue sin responder. ¿Cuáles son las consecuencias económicas y sociales para las comarcas donde se ubican estas instalaciones y para el conjunto del país? ¿Qué propone el Ejecutivo para garantizar el suministro eléctrico de forma continua? No propone nada. ¿Y la industria? El precio de la energía es la principal variable para una industria. Además, se prevé un enorme crecimiento del consumo eléctrico, obviamente, por la descarbonización, así como por los centros de datos y el desarrollo de la inteligencia artificial. ¿Qué ofrece este Gobierno? Bien, el año pasado, durante dos días consecutivos, dos días, Red Eléctrica tuvo que cortar el suministro a parte de la gran industria para evitar apagones en los hogares y el colapso del sistema eléctrico español; dos días de incertidumbre, de miedo a un apagón generalizado. Y eso ocurrió con cinco de los siete reactores operativos. ¿Alguien se ha preguntado qué pasará cuando no quede ninguno?

Cataluña. Un 60 % de la energía eléctrica que se consume allí depende de Ascó y Vandellós. ¿Qué futuro les espera a las fábricas del cluster químico de Tarragona y a sus 11 000 empleados, el más importante del arco mediterráneo? ¿Qué les dirán cuando la electricidad se dispare y los costes hagan inviables esas empresas o no llegue el suministro eléctrico? Las centrales nucleares españolas se encuentran entre las más seguras del mundo. En ellas se genera el 20 % de la electricidad de nuestro país con apenas el 6 % de la potencia instalada. Hablamos del 25 % de la electricidad libre de emisiones de nuestro país; 25 %. Cerrarlas significaría enviar a la atmósfera cada año 20 millones de toneladas de CO2 adicionales. ¿Esa era la transición verde de Pedro Sánchez de la que tanto habla? ¿Esa era la transición verde? ¿O más bien la transición de Sánchez sería la segura subida de precios con la desaparición de reactores nucleares? (Aplausos).

Como vemos, no hay razones ni económicas ni de sostenibilidad ambiental ni de autonomía estratégica para el cierre. España necesita un modelo energético que cuente hoy con energía nuclear porque es una pieza clave en esa ecuación. ¿Tan dañina puede ser una ideología o, mejor dicho, una obsesión, señores de Grupo Socialista? ¿Tan dañina es esa obsesión? Y les miro a ustedes. Cerrar las centrales es un error monumental, un suicidio energético, una decisión basada en la ideología y no en la racionalidad. Señorías, aún estamos a tiempo de que rectifiquen. Ahora, en el Grupo Parlamentario Popular les anunciamos que no vamos a rendirnos, que la estrategia que este grupo parlamentario lleva para que esto no suceda seguirá toda la legislatura y en el Gobierno del presidente Feijóo cambiaremos esta torna.

Gracias. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Bravo!).

Presidencia. Gracias. Para la defensa de la enmienda formulada por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Chamorro Delmo. (Aplausos).

Ricardo Chamorro Delmo

VoxDiputado.Página 34Vídeo

Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Nuestro grupo parlamentario considera que esta proposición no de ley a favor de extender la vida útil de las centrales nucleares es de sentido común, y lo es porque cualquiera que quiera defender los intereses nacionales de España sabe la importancia de la energía nuclear para nuestros intereses nacionales, energéticos y productivos. A nosotros en VOX no nos hacen falta los informes de la Comisión Europea para tratar de justificarnos ante toda esta tendencia ecofanática. Lo tenemos claro y lo hemos tenido claro desde la fundación de nuestro partido, más aún después de la situación a la que nos están sometiendo populares y socialistas después del Acuerdo de París, de la Agenda 2030, también del pacto verde, que está destruyendo nuestra industria y nuestro sistema energético tanto nacional como europeo. Somos el único partido fiable en defensa de la energía nuclear y de la soberanía energética de España. (Aplausos). Solo unos ecopsicópatas, como califiqué en una anterior intervención a toda esa pléyade de políticos que están a favor de esas teorías ecofanáticas en contra de sus pueblos y de sus intereses nacionales, pueden renunciar a esta energía nuclear, como ya ha hecho en España el Gobierno, comprometiéndose al cierre de las nucleares de manera escalonada para cerrar todas las operaciones y todas las centrales nucleares para 2035. Lo aprobaron ya en la ley de cambio climático ―el único grupo que votó en contra fue el Grupo Parlamentario VOX― y fue un acuerdo de hierro en esta legislatura por parte de SUMAR y del Partido Socialista. Es decir, que si no lo impedimos ahora, para 2035 estarán cerradas todas las centrales lugares de España, y nadie da una alternativa lógica de cómo sustituiremos una fuente de energía que aporta más del 20 % de la electricidad y que sirve de respaldo a las muy intermitentes energías renovables. Un consumo eléctrico nuclear que es más del 50 % en determinadas regiones, como es el caso de Cataluña. La primera central que va a cerrar es la central extremeña de Almaraz, y la seguirán en Cataluña tanto la de Vandellós como la de Ascó, y la última que cerrará será la de Castilla-La Mancha en Trillo. No les importa que el Parlamento Europeo, ya que además gobiernan el Partido Socialista y el Partido Popular en Europa, ratificara que el gas y la nuclear son energías verdes y, además, que son equivalentes a la energía solar y la eólica. Es decir, lo están diciendo ustedes allí en el Gobierno que tienen conjuntamente. Ni el último informe Draghi de competitividad en el que, a pesar de justificar los desmanes de la clase política progre europea, a la que él pertenece además, al menos se hace autocrítica y habla de la importancia de la energía nuclear para la competitividad de Europa y su autonomía. Llama la atención la posición del Partido Popular en este caso, ya que en su momento votó en contra de la enmienda a la totalidad de VOX a la ley de cambio climático, en la que enmendábamos el cierre programado de las centrales nucleares. Además, este mismo Partido Popular es quien se cargó las centrales de Zorita y Garoña, y creó unos impuestos que afectan a la producción nuclear con la aprobación de la Ley 15/2012, de 27 de diciembre, de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética, a través de su ministro Montoro ―muy conocido por todos por su tendencia a los desmanes fiscales―, y mediante esto se regularon tres impuestos nuevos desde el punto de vista estatal. Estos desmanes fiscales, unidos a los impuestos autonómicos contra la energía nuclear, han empujado a las empresas energéticas a no tener interés económico en el mantenimiento de los reactores nucleares. Esta fiscalidad que asola a las centrales nucleares además se ha aumentado hasta un 71 % en los últimos cinco años, lo que denota la falta de compromiso de la clase política desde hace cuarenta años con nuestra soberanía energética, pues por parte de unos y otros se ha atacado a las nucleares, primero para beneficiar al gas y luego para beneficiar a las renovables, al margen del interés nacional de España, como digo, y en beneficio de intereses externos. Para fortalecer esta proposición no de ley, nosotros hemos planteado determinados puntos, como el reconocimiento de la energía nuclear como una fuente de energía imprescindible dentro de nuestro mix energético, cancelar el calendario de cierre y desmantelamiento de las centrales nucleares, también llevar a cabo las modificaciones legislativas para poner fin a la imposición de gravámenes fiscales que están acabando con la energía nuclear y no les da ningún tipo de futuro. Nos llevan al abismo.

Presidencia. Señoría, debe finalizar. Por favor, finalice.

Ricardo Chamorro Delmo

VoxDiputado.Página 34

Sí, termino, señor presidente. Y, simplemente, como yo he dicho desde el principio, creo que es una cuestión de sentido común ―todos los países lo están haciendo― mantener reactores nucleares que, además, pueden funcionar perfectamente e, incluso, crear nuevos reactores nucleares que mantengan nuestra soberanía energética y nuestro interés nacional, el interés nacional de todos los españoles.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. En el turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 35Vídeo

Obrigado, señor presidente. Boa tarde. É ben verdade que cando se trata de políticas retrógradas e reaccionarias, o Partido Popular apúntase a un bombardeo, mesmo se ese bombardeo for nuclear, e infelizmente isto que estou a dicir ten pouco de brincadeira porque o PP alentou nestes anos irresponsabelmente a escalada belicista impulsada polos Estados Unidos e a OTAN, mesmo co risco de deflagrar nun conflito militar a grande escala coa implicación de potencias nucleares. Hoxe traen unha iniciativa que tenta trabar o fechamento programado das nucleares no Estado español, prolongando a vida das centrais, e fano como é habitual sobre premisas falsas, particularmente a de que a xeración nuclear se realiza hoxe cunha tecnoloxía limpa e segura, obviando a produción de residuos perigosos e os potenciais riscos de accidentes catastróficos, como os que xa se viviron en Harrisburg, Chernóbil ou Fukushima. Chega a afirmar que existe unha nova percepción sobre a enerxía nuclear, mais o problema é que esa percepción non ten haber cunha realidade contrastada, senón que se trata dunha percepción inducida ao servizo do negocio das grandes enerxéticas, inducida, si, pola Comisión Europea e o chamado Informe Draghi, que pretenden mesmo no máximo dos delirios facer pasar a nuclear por unha enerxía verde, útil, din para combater a mudanza climática. Infelizmente, nada máis lonxe da realidade. Claro que cando se trata de defender o negocio das grandes corporacións, o mesmo lles dá a enerxía nuclear que calquera industria contaminante. Está a facelo, por exemplo, no caso da Galiza, defendendo o proxecto da macrocelulosa de Altri na Ulloa, unha verdadeira bomba ambiental no corazón da Galiza, rexeitada rotundamente pola sociedade galega que no pasado 15 de xaneiro, perdón, 15 de decembro, se manifestou masivamente en Santiago de Compostela. A pesar diso, o presidente do Goberno galego dedícase sen pudor a exercer de comercial de Altri para recadar fondos públicos para unha empresa privada contaminante que evidentemente o goberno do Estado non debe facilitar. Porque hai alternativas de industrialización racional e sustentábel, como as hai a modo de xeración de enerxía máis respectuosos e menos perigosos que a nuclear. Voulle lembrar unha cuestión para acabar, nos anos 70 do século pasado houbo un proxecto para instalar unha central nuclear na Galiza, en concreto en Xove, na comarca da Mariña. Foron as masivas mobilizacións populares impulsadas decididamente polo soberanismo galego, e nas que tiven a honra de participar sendo aínda un rapaz, as que impediron que chegase a ser construída. O pobo galego derrotou os intereses económicos dos poderosos e voltaremos a facelo. Dixemos: non Xove nuclear e gañamos. Dicimos Altri non e gañaremos. Evidentemente votaremos en contra da súa proposta. Moito obrigado.

Gracias, señor presidente. Buenas tardes. Es verdad que cuando se trata de políticas retrógradas y reaccionarias el Partido Popular se apunta a un bombardeo; incluso, si ese bombardeo fuese nuclear. Desgraciadamente, esto que estoy diciendo tiene poco de broma, porque el PP alentó estos años irresponsablemente la escalada belicista impulsada por los Estados Unidos y la OTAN, incluso con el riesgo de iniciar un conflicto militar a gran escala con implicación de potencias nucleares. Nos ha traído una iniciativa que intenta trabar el cierre programado de las nucleares en el Estado español, prolongando la vida de las centrales, basado sobre premisas falsas, particularmente hablando de la excelencia nuclear y se realiza con una tecnología limpia y segura, obviando la producción de residuos peligrosos que potencian riesgos y accidentes catastróficos, como se vivieron en Harrisburg, Chernobyl o Fukushima. Llegan a afirmar que existe una nueva percepción sobre la energía nuclear, pero el problema es que esa percepción no tiene que ver con una realidad contrastada, sino que se trata de una percepción inducida o al servicio del negocio de las grandes energéticas; inducida, sí, por la Comisión Europea y el llamado informe Draghi, que pretende incluso, en el máximo de los delirios, hacer pasar la nuclear por una energía verde útil para combatir el cambio climático, y no hay nada más lejos de la realidad. Claro que cuando se trata de defender el negocio de las grandes corporaciones, sumamos la energía nuclear a cualquier industria contaminante; por ejemplo, en el caso de Galicia, defendiendo el proyecto de la macrocelulosa de ALTRI en Ulloa, una verdadera bomba ambiental en el corazón de Galicia rechazada rotundamente por la sociedad gallega, que el pasado 15 de enero se manifestó masivamente en Santiago de Compostela. A pesar de eso, el presidente del Gobierno gallego se dedica sin pudor a ejercer de comercial de ALTRI para recaudar fondos públicos para una empresa privada contaminante que, evidentemente, el Gobierno del Estado no debe facilitar, porque hay alternativas de industrialización racional y sostenibles, como las hay de modos de creación de energía más respetuosos y menos peligrosos que la nuclear.

Voy a hablar de una cuestión. En los años setenta del siglo pasado hubo un proceso para instalar una central nuclear en Galicia, en concreto en Xove, en la comarca de A Mariña. Fueron las masivas movilizaciones populares impulsadas decididamente por el soberanismo gallego, en las que tuve el honor de participar siendo aún un niño, las que impidieron que llegase a ser construida. El pueblo gallego derrotó los intereses económicos de los poderosos, y volveremos a hacerlo. Dijimos no a la nuclear y ganamos; decimos ALTRI no y ganaremos.

Evidentemente, votaremos en contra de su propuesta. Muchas gracias.

Presidencia. Tiene la palabra el Señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 36Vídeo

Gracias, presidente. La ultraderecha trae una PNL en defensa de la energía nuclear que, para sorpresa de nadie, está plagada de viejos mantras, datos erróneos y argumentos a la medida del lobby nuclear; yo creo que le ha pasado el argumentario el lobby nuclear. Tengo muy poco tiempo, pero intentaremos desmontar algunos de estos argumentos o pseudoargumentos. VOX vuelve a repetir ese mantra de que la energía nuclear es una energía barata y eficaz, pero el talón de Aquiles de la energía nuclear sigue siendo su alto coste económico. Estos últimos años la industria nuclear viene diciendo, y VOX lo repite como los perritos falderos que son, que las centrales nucleares de nuestro país se podrían alargar y ser rentables si se fijara un precio de 60 euros por megavatio nuclear. El problema es que ese precio está muy por encima del coste del megavatio de las energías renovables, que ya se sitúa en los 27 euros por megavatio. La trampa de la nuclear está ahí. A las eléctricas no les interesa el mantenimiento de la energía nuclear por su coste, salvo que se acuerde ese precio político de 60 euros por megavatio nuclear, pero pagar eso es hipotecarse, cuando el precio de las energías renovables es mucho más barato. De hecho, fueron las propias empresas eléctricas, ese oligopolio, las que promovieron el acuerdo para el fin de las nucleares en el año 2019. La proposición de la ultraderecha también recoge ese mantra de la industria nuclear que dice que la energía nuclear es limpia y casi que sería clave para esa transición energética, pero no es cierto que la energía nuclear sea neutra respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero. En todas las etapas del ciclo nuclear se consumen grandes cantidades de combustibles fósiles, la seguridad de esas plantas también consume electricidad y grandes cantidades de agua y, además, la construcción de esas centrales es algo muy a largo plazo, cuando el problema lo tenemos ahora. Por último, se agita ese manido argumento de que la energía nuclear crea empleo, que es una fuente inestimable de empleo, pero lo cierto es que, según los últimos datos de la OIT, las energías renovables son las que más empleo por kilovatio producido están generando, y además se ha incrementado: desde el año 2018, año en el que derogamos el impuesto al sol del Partido Popular, se ha incrementado casi un 70 % el empleo ligado a las renovables. Por todo esto, además de que no es segura para la población ―hay documentos muy solventes epidemiológicos y radiobiológicos que demuestran en la fase de generación de electricidad la relación entre la exposición de los elementos radiactivos y el incremento del número de cánceres―, Podemos solo puede votar en contra de esta proposición de la ultraderecha porque la energía nuclear está muerta, como están muertos los dinosaurios, y este tipo de proposiciones solo buscan retrasar la inevitable transición ecosocial que necesita nuestro país. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 37Vídeo

Gracias, presidente. Arratsalde on. Hoy nos traen una PNL para alargar la vida de las centrales existentes. No es la primera que debatimos aquí. No vamos a negar que el debate de la energía nuclear ha resurgido y está cobrando protagonismo en el seno de Europa como consecuencia de la guerra de Ucrania, los altos precios de la energía que hemos tenido, la incertidumbre acerca de la seguridad energética, la dependencia energética o incluso la mayor demanda de energía que van a exigir los centros de datos o la inteligencia artificial, pero aquí en el Estado creemos que lo que quieren con esta PNL es resucitar un debate que creemos que ya está superado. La energía nuclear es verdad que tiene a su favor su capacidad de generar electricidad de manera constante con bajas emisiones, que su producción es independiente de las condiciones climáticas y que es una opción estable para satisfacer la demanda energética. Pero pese a las nuevas tecnologías y la minimización de riesgos, su adopción sigue suponiendo desafíos como la inversión, los costes o la gestión segura de los residuos radiactivos. A pesar de que en su exposición de motivos aducen que la energía nuclear ha sido reconocida en la taxonomía verde, y es verdad, creo que también hay que matizarlo, porque la taxonomía se basa en dos criterios: por un lado, el que incluye las tecnologías con una contribución positiva al medio ambiente y, por otro, donde se incluyen las tecnologías de transición, que no hacen un daño significativo, y es aquí donde se ha incluido a la nuclear y al gas; una inclusión precisamente porque hay países que necesitan grandes inversiones por haber apostado por esa tecnología y necesitan tanto de capital privado como público. Las energías renovables, sin embargo, avanzan de forma significativa y sus costes son perfectamente competitivos. El único problema de las energías renovables es que, como ya se ha dicho, son intermitentes y eso requiere en paralelo una energía de respaldo que permita cubrir los momentos donde no tenemos energías renovables, y este respaldo lo da el gas, es decir, los ciclos combinados, porque la nuclear da firmeza al suministro, pero no sirve de respaldo, ya que no es flexible. Las centrales funcionan al máximo de su capacidad y apenas pueden adaptarse a las subidas y bajadas de demanda. Por eso lo que necesitamos son tecnologías gestionables que sean capaces de respaldar las renovables y tecnologías que garanticen soberanía energética. Por otro lado, no hay que olvidar que la retirada del parque nuclear se va a realizar de manera escalonada, en un calendario que ha sido pactado con sus titulares, y que esta retirada se compensará con el aumento de generación renovable, el desarrollo a gran escala del almacenamiento, el hidrógeno verde y la gestión de la demanda. Además, la generación eléctrica está liberalizada y son las propias empresas, con criterios de rentabilidad, las que deciden mantener o no sus centrales o apostar por una u otra tecnología. Hoy en día ninguna ha solicitado la ampliación de su vida útil. Nosotros creemos que el futuro energético pasa por donde se tienen claras ventajas competitivas, y aquí estas ventajas residen en las renovables, sol y viento, con un precio más económico y competitivo. Por contra, la energía nuclear es dependiente en casi toda su cadena de valor, tiene que importar el mineral ―uranio que proviene en su mayoría de Rusia―, la tecnología de las nucleares es foránea, pero es que además el megavatio hora es más caro frente a otras fuentes. Lo que no dicen en su PNL es, por un lado, que la generación eléctrica está liberalizada, y he dicho antes que son las propias empresas, con criterios de rentabilidad, las que deciden mantener o no o apostar por una u otra tecnología, pero tampoco nos dicen que las principales propietarias del parque nuclear español estarían dispuestas, sí, a alargar su vida útil, siempre que haya un pago justo, lo que equivale a garantizar esa rentabilidad a las empresas, que asciende, como se ha dicho, a unos 60 euros megavatio hora, algo que ahora no siempre se da debido a la entrada masiva de renovables, que lleva en algunos momentos el precio a cero o a negativo. Esto conlleva que el Gobierno debiera articular quizá algún mecanismo para garantizar esa rentabilidad que al final acabaríamos pagando todos, algo que ustedes ni han aludido porque no nos dicen ni quién va a asumir esos costes para que sigan funcionando más tiempo ni tampoco los costes de desmantelamiento. Tampoco nos aseguran que los costes de esa decisión no recaigan en la ciudadanía. Yo creo que la energía nuclear no va a resolver el trinomio energía, cambio climático y seguridad ambiental. Creo que lo que deberíamos hacer sería avanzar en un menor consumo energético y mayor eficiencia energética, en disponer de un porcentaje de energía proveniente de tecnologías limpias y seguras y, desde luego, apostar por la generación distribuida.

Por último, no debemos olvidar que la actividad que generan estas centrales es muy importante, por lo que es necesario ―eso sí― que el Gobierno y las Administraciones de los territorios en los que se encuentran ubicadas tengan un diálogo para desarrollar planes de reconversión para que el cierre de estas nucleares tenga el mínimo impacto económico y laboral posible, porque no podemos ni debemos dejar a las personas atrás y estas personas, además, deben tener una alternativa a ese cierre.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Ruiz de Pinedo Undiano.

Iñaki Ruiz de Pinedo Undiano

EH BilduDiputado.Página 38Vídeo

Arratsalde on. Buenas tardes. Señorías, prolongar innecesariamente la explotación de la energía eléctrica de origen nuclear para la Península Ibérica no es conveniente. Desde el punto de vista del equilibrio del sistema eléctrico, la energía nuclear, afortunadamente, cada vez tiene mucho menos peso. El porcentaje actual está en torno al 20 % y cada vez tiene menos peso, y podría ser mucho menor. De hecho, ¿cuántas comunidades energéticas están en estos momentos sin poderse conectar por problemas puestos por las empresas, que quieren seguir vendiendo su energía eléctrica y a su precio? El cierre nuclear programado es imprescindible e inexcusable. Cuando dicen que se está dando un cambio en la percepción a favor de la energía nuclear, me imagino que se están refiriendo a los lobbies que la defienden y que quieren hacer el negocio en este sentido, a los lobbies industriales y a las campañas de la Asociación Nuclear Mundial, de la que están ustedes utilizando sus mismos argumentos y que están recogiendo de los mismos manuales. Porque, en lo que se refiere a la opinión pública informada, la mayoría de la población informada tiene muy presente los graves accidentes nucleares de Harrisburg, Chernóbil y Fukushima y la grave amenaza que suponen las centrales nucleares situadas en contextos de guerra, como es el caso de Zaporiyia, en Ucrania. Eso no es broma. Pero ustedes dirán que los accidentes ocurren solo por situaciones excepcionales que normalmente no deben ocurrir. Eso es, no ocurren hasta que anormalmente ocurren. Y sin ir a situaciones excepcionalmente graves y llamativas, no es cierto, como afirman en su proposición, que son inversiones sostenibles, ni en lo económico ni en lo medioambiental. ¿Están poniendo alguna solución para los residuos radiactivos y la materia prima radioactiva renovable? ¿La construcción, desmontaje y demolición de una central nuclear es una inversión rentable? La última estrategia de las empresas pronucleares es achacar los accidentes y los problemas de mal funcionamiento a la política de limitación de la energía nuclear, como está ocurriendo en estos momentos en Francia. Señorías, no se puede jugar con la salud y la vida de la población, y mucho menos poner en jaque la salud de las futuras generaciones. No es una energía barata, y mucho menos si se tiene en cuenta los costes de instalación y desmontaje y si se tiene en cuenta, asimismo, la dependencia en materia de producción nuclear. ¿Por qué, si no, hay presiones de las empresas instaladoras para conseguir subvenciones? El cierre programado de las centrales nucleares es una oportunidad inaplazable. Lo que sí es preciso es renovar el plan de gestión de los residuos que asegure el control de estos atendiendo a los principios de máxima seguridad; elaborar un marco legal de planificación y financiación que contemple a las próximas generaciones y que tenga en cuenta, por ejemplo, el almacenamiento geológico profundo de esos residuos; y también planificar, comunicar e invertir en la revitalización de las comarcas donde se encuentran las centrales actuales y que van a ser clausuradas. Señorías, nuestra generación, la que se está aprovechando de los beneficios cortoplacistas, tenemos una deuda con las futuras generaciones. Hagámoslo por nuestras nietas y por nuestros nietos. Jaun andreok, gurea epe laburreko onurez baliatzen ari den belaunaldia da. Horregatik zorretan gaude etorkizuneko belaunaldiekin, ahalik eta arrisku txikienarekin bizitzeko bermeak utzi behar dizkiegu. Hori da gure betebeharra. Gaitasunak eta bitartekoak utzi behar dizkiogu hurrengo belaunaldiari. Egungo instalazio nuklearrak desegiteko eta horren arrisku, kostu sozial eta ekologikoekin amaitzeko. Egin dezagun gure seme alabengatik gure bilobengatik. Nuklearrik ez. Bukatzeko, agur esan nahi dizuet. Hau da nire azken interbentzioa osoko bilera honetan. Hau da, datorren astetik aurrera politika instituzionala utziko dut. Erretiroa hartuko dut azkenean. Eskerrik asko urte hauetan gizarte justu eta parekide baten alde elkarrekin lan egiteagatik. Plazer bat izan da zuekin lan egitea.

Señoras y señores, queremos servirnos de los recursos que tenemos hoy en día ―somos una sociedad así― por lo que le debemos a la sociedad futura. Queremos tomar los menores riesgos posibles y tenemos que garantizarles una sociedad así. Es nuestro deber. Tenemos que darles recursos a las futuras generaciones. Las instalaciones de hoy en día suponen muchos riesgos sociales y ecológicos. Debemos acabar con ellos. Preparemos un futuro mejor por nuestros hijos e hijas, nietos y nietas: no a las nucleares.

Para terminar, quiero decirles que me despido de ustedes, puesto que esta será mi última intervención en este Pleno. Es decir, a partir de la semana que viene voy a dejar la política institucional. Me retiraré, finalmente. Muchas gracias a todas las personas que nos han ayudado, con las que hemos trabajado conjuntamente a favor de un mejor futuro. Ha sido todo un placer trabajar con ustedes.

Quiero deciros que esta es mi última intervención aquí, en este Pleno, en este Congreso, porque dejo la política institucional; ya me jubilo. Os agradezco los trabajos compartidos, y especialmente me dirijo a aquellas diputadas y diputados que creéis, votáis y trabajáis por crear una sociedad más justa e igualitaria. Mis mejores deseos para vosotras y vuestras familias. (Aplausos). Y si vale para algo, os pido redoblar los esfuerzos para avanzar en el ejercicio de los derechos sociales, muy especialmente en aquellos que afectan a las clases populares. También os pido dar pasos reales en el reconocimiento de los derechos nacionales de los pueblos que garanticen la cooperación y la convivencia entre ellos. Por nuestra parte, este es el mandato que hemos recibido de la mayoría social de Euskal Herria, al que he intentado ser lo más fiel que he podido durante estos años. Eskerrik asko.

Muchas gracias a todas y a todos los trabajadores que habéis hecho más amable y fácil nuestra vida aquí. Eskerrik asko. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados, algunos de ellos puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 39Vídeo

Gràcies, president. Suerte, Iñaki. Avui, el PP presenta una proposició no de llei, per tant, no vinculant, és important recordar-ho, amb un primer punt que demana estendre la vida útil de les centrals nuclears. Aquest és un tema que genera molta, molta polèmica i a Catalunya molta preocupació, perquè els catalans depenem molt més de la nuclear que els ciutadans de la resta de l’Estat. L’any 2024, les centrals nuclears van generar 52 000 gigawatts/hora d’electricitat, representant només el 20 % de la producció elèctrica neta de l’Estat. I diem només, perquè a Catalunya els tres grups nuclears, Ascó I, Ascó II i Vandellòs II, aporten més del 50 % del total de la generació d’electricitat. És a dir, un de cada dos catalans consumeix electricitat d’origen nuclear. En els últims anys, aquest percentatge s’ha anat mantenint, perquè la incorporació de les renovables no ha cobert l’augment de la demanda. Aquesta és la crua realitat, una realitat que no ens agrada. Però algú ens pot garantir que en tan pocs anys vista, a tants pocs anys vista, puguem tenir garanties, valgui la redundància, al 100 % per prescindir de la nuclear? Aquestes garanties ens les ha de donar el Govern del PSOE, que en altres ocasions nosaltres hem pogut comprovar que no era de fiar, que no havia complert amb les seves projeccions. I consti que nosaltres no estem a favor de perpetuar la nuclear, de cap de les maneres. Recordem d’on venim. El 2019, els operadors i el Govern van acordar el tancament escalonat de les nuclears entre el 2027 i el 2035. Gràcies que Red Eléctrica de España, l’actual Redeia, va dir que el tancament no posaria en risc la garantia de subministrament elèctric, perquè la pròpia Redeia ja tenia previst anar ampliant la xarxa de línies MAT a Catalunya, per fer-hi arribar electricitat des de l’Aragó. Unes línies que trinxen el territori i que suposen una alternativa que no millora la nostra situació de dependència com a país, que no ens acosta a la sobirania energètica de Catalunya. Si tanquen les nuclears a Catalunya, passem a dependre o bé de França, d’electricitat majoritàriament nuclear ¿un contrasentit, oi?¿, o d’Aragó. I aquí ve el següent problema. Per sortir d’aquest atzucac necessitem més renovables a Catalunya i som molt lluny, molt, de complir els objectius PROENCAT, la Prospectiva energètica de Catalunya 2050. El nostre diputat al Parlament de Catalunya, el Salvador Vergés, posa sempre un exemple molt visual. Des d’ara i fins al 2050, hauríem de fer tres camps de futbol al dia de plaques solars i un molí eòlic cada tres dies, per complir amb els objectius. Però també necessitem que el Govern espanyol faci els deures, perquè l’aturada de les nuclears estava i està lligada al desenvolupament de les instal·lacions d’emmagatzematge d’energia, ja sigui per bombeig hidràulic o per bateries. I el Govern encara no s’ha posat ni les bateries ni les piles. Aquesta situació posa contra les cordes els catalans, les indústries, les empreses, els consumidors. Per tant, no som aquí per respondre des del simplisme de nuclears sí, nuclears, no; sinó per reconèixer que no podem prescindir de l’energia que ens aporten les nuclears sense caure en noves dependències o assumir riscos de falta de subministrament.

La proposta d’avui, insistim, no és vinculant, però la dependència dels catalans en la nuclear, amb més del 50 %, sí que ens vincula políticament a l’hora de buscar solucions que no ens desconnectin de la competitivitat i de la seguretat en el subministrament. Hi ha moltes preguntes per les què volem resposta, des de la transparència per part dels operadors i del Govern espanyol. Només així podrem decidir què és el millor per al meu país, què és Catalunya.

Gràcies.

Gracias, presidente. Suerte, Iñaki. Hoy, el PP presenta una proposición no de ley ―por lo tanto, no vinculante, es importante recordarlo― con un primer punto que pide extender la vida útil de las centrales nucleares. Este es un tema que genera mucha mucha polémica, y en Cataluña mucha preocupación, porque los catalanes dependemos mucho más de lo nuclear que los ciudadanos del resto del Estado. En 2024 las centrales nucleares generaron 50 000 gigavatios hora de electricidad, representando solo el 20 % de la producción eléctrica neta del Estado. Y decimos solo porque en Cataluña los tres grupos nucleares ―Ascó I, Ascó II y Vandellós II― aportan más del 50 % del total de la generación de electricidad, es decir, uno de cada dos catalanes consume electricidad de origen nuclear. Y en los últimos años este porcentaje se ha ido manteniendo porque la incorporación de las renovables no ha cubierto el aumento de la demanda. Esta es la cruda realidad, una realidad que no nos gusta. Pero ¿alguien puede garantizarnos que a tan pocos años vista podamos tener garantías ―valga la redundancia― al ciento por ciento para poder prescindir de la nuclear? Estas garantías debe dárnoslas el Gobierno del PSOE, pero en otras ocasiones hemos podido ver que no era de fiar, que no había cumplido con sus proyecciones. Y conste que nosotros no estamos a favor de perpetuar lo nuclear; no, de ninguna forma. Recordemos de dónde venimos. En 2019 los operadores y el Gobierno acordaron el cierre escalonado de las nucleares entre 2027 y 2035 gracias a que Red Eléctrica de España, la actual REDEIA, dijo que el cierre no pondría en riesgo la garantía de suministro, porque la propia REDEIA ya tenía previsto ir ampliando la red de líneas MAT en Cataluña para hacer llegar la electricidad desde Aragón, unas líneas que destruyen el territorio y que suponen una alternativa que no mejora nuestra situación de dependencia como país, que no nos acerca a la soberanía energética de Cataluña. Si cierran las nucleares en Cataluña, pasamos a depender o bien de Francia, de electricidad mayoritariamente nuclear ―un contrasentido ¿verdad?―, o de Aragón. Y aquí viene el siguiente problema: para salir de este callejón sin salida necesitamos más renovables en Cataluña y estamos muy lejos, mucho, de cumplir los objetivos Proença, la prospectiva energética de Cataluña 2050. Nuestro diputado en el Parlamento de Cataluña, Salvador Vergés, siempre da un ejemplo muy visual: desde ahora y hasta 2050 deberíamos construir diariamente tres campos de fútbol de placas solares y una turbina eólica cada tres días para cumplir con los objetivos. Pero también necesitamos que el Gobierno español haga los deberes, porque el cierre de las nucleares está relacionado con el desarrollo de instalaciones de almacenamiento de energía, ya sea por bombeo hidráulico o por baterías, y el Gobierno todavía no se ha puesto ni las baterías ni las pilas. Y esta situación pone contra las cuerdas a los catalanes, a las industrias, a las empresas y a los consumidores. Por lo tanto, no estamos aquí para responder desde el simplismo nucleares sí o nucleares no, sino para reconocer que no podemos prescindir de la energía que nos aportan las nucleares sin caer en nuevas dependencias o asumir riesgos de falta de suministro. La propuesta de hoy ―insistimos― no es vinculante, pero la dependencia de los catalanes respecto a la energía nuclear en más del 50 % sí que nos vincula políticamente a la hora de buscar soluciones que no nos desconecten de la competitividad y la seguridad en el suministro. Hay muchas preguntas para las que queremos respuesta desde la transparencia por parte de los operadores y del Gobierno español. Solo así podremos decidir lo que es lo mejor para mi país, que es Cataluña. Gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 40Vídeo

Bona tarda, president, diputats, diputades. Molta sort Iñaki en el teu futur. Avui debatem una proposició no de llei sobre el futur de l’energia nuclear, però el problema d’aquest debat no és la nuclear en si mateix. El problema és que l’Estat i els diferents governs de l’Estat han estat irresponsables i no han fet bé la seva feina, i ara tenim un problema, un problema greu. No hi ha hagut plans de transició energètica que arribessin a temps i justos. No hi ha inversió suficient en renovables, no hi ha garanties en els plans d’emergència de les nuclears. I mentrestant tenim unes dretes que només defensen els interessos de les elèctriques i dels oligopolis, sent responsables com han sigut en els governs en què han estat perquè això sigui així.

El tancament de les nuclears s’ha de fer. El tancament de les nuclears s’ha de fer, però s’ha de fer bé. I aquesta és la gran distància entre les dretes i nosaltres. El PP diu que defensa la indústria. Mentida. Mai ha apostat per la reindustrialització de les zones nuclears. Mai. El PP diu que defensa els treballadors. Mentida. Mai ha plantejat cap alternativa laboral per al territori. Cap. El PP diu que defensa els treballadors. No és veritat. El PP diu que defensa la seguretat. Les nostres centrals nuclears no tenen els plans d’emergència actualitzats, i això ho saben. El PENTA encara no s’ha adaptat als plans de seguretat segons les normes internacionals de post Fukushima. I això ho saben. El senyor Guillermo ho sap, que és veterà, i ho he anat denunciant cada, cada, cada any. I la cosa continua exactament igual.

No es fan simulacres com caldria. L’últim simulacre complet es va fer l’any 1987. No hi ha plans d’evacuació clars de la població. Les infraestructures de transport i evacuació són un desastre. La comunicació d’emergències és insuficient, amb mala cobertura mòbil i informació poc clara. Encara es fa servir el fax, no m’ho invento. Les piscines de residus estan plenes i seguim enviant residus a les nuclears de França, perquè aquí no tenim magatzems centralitzats. I sabeu què és encara el més greu? Que en tota la PNL del Partit Popular no menciona ni una sola vegada el territori que més patirà aquest debat: el nostre. A l’Estat espanyol hi ha cinc reactors nuclears en funcionament, tres són a la demarcació de Tarragona, i tenim una quarta central en desmantellament. I davant d’això, el PP vol allargar la vida de les nuclears com si res. On són les garanties de plans de seguretat? On són les mesures per protegir la població en cas d’emergència? On són els recursos per a una avaluació energètica? Per reindustrialitzar? No existeixen. I per això aquest debat és una farsa.

I un recordatori, i un recordatori, senyor Guillermo, que ens fa molt de mal. El Fons de Transició Nuclear. L’Estat ens va deixar sols, ens va deixar sols. A Catalunya, des d’Esquerra Republicana vam impulsar el Fons de Transició Nuclear, per garantir alternatives econòmiques i laborals a les zones afectades pel tancament de les centrals. I què va fer el Partit Popular? Què va fer el Partit Popular? El va portar al Tribunal Constitucional per tombar-lo, en una mostra més de catalanofòbia que la porten al seu ADN. I què va fer el PSOE? I aquest és l’altre problema. Va mirar cap a una altra banda i no ha retirat el recurs d’inconstitucionalitat. L’Estat ens va deixar sols. I ara ens demanen que acceptem allargar la vida de les nuclears sense cap alternativa.

El que està en joc per a nosaltres és el territori, és la seguretat i és el futur. Parlem de seguretat. Les piscines de residus són plenes. Els residus nuclears es continuen enviant a França sense solució estable. No hi ha plans d’evacuació suficients.

Parlem de territori dels treballadors. No es poden tancar les centrals deixant un desert industrial darrere. No podem repetir el cas de Garoña, on es va tancar la central i el territori es va quedar sense alternativa econòmica.

Parlem de futur energètic. L’Estat va tard amb les renovables. No s’ha planificat la substitució de la producció nuclear. El model energètic del futur no pot ser un oligopoli que es protegeixi a si mateix amb els seus còmplices polítics.

Parlem d’allargar les nuclears com si això fos una elecció lliure. No, no és una elecció lliure. No ho és. La responsabilitat de que això avui dia no sigui lliure és seva. I vull que quedi clar. Nosaltres no defensem allargar la vida a les nuclears, però tampoc volem un tancament improvisat que posi en risc l’economia i la vida del territori. No volem un tancament en el qual en aquests moments l’energia nuclear, malauradament és el 60 % pràcticament de l’energia del meu país.

Si es vol replantejar el calendari, cal que es compleixin aquestes condicions innegociables. Cal que es compleixin aquestes condicions innegociables. Garantia real de transició energètica cap a les renovables. Pla de reindustrialització urgent i efectiu per a les zones nuclears. Protecció laboral sòlida per als treballadors afectats. Conclusió: nosaltres defensem el territori; les dretes defensen els beneficis dels oligopolis, com s’ha demostrat moltíssimes vegades en aquest mateix hemicicle. No podem votar a favor d’allargar la vida de les nuclears incondicional sense calendaris, etc. No podem votar a favor d’una PNL que no reconeix la realitat territorial i social de milers de famílies. El tancament de les nuclears s’ha de fer, però s’ha de fer bé. I avui el que queda clar és que els drets, les dretes, perdó, les dretes defensen les elèctriques, el PSOE no ha fet els deures i Esquerra defensa el territori, els treballadors i les seves famílies.

Moltíssimes gràcies.

Buenas tardes, presidente, diputadas, diputados. Mucha suerte, Iñaki, en tu futuro. Hoy debatimos una proposición no de ley sobre el futuro de la energía nuclear, pero el problema de este debate no es lo nuclear en sí mismo, sino que el Estado, que los distintos Gobiernos del Estado han sido irresponsables y no han hecho bien su trabajo, y ahora tenemos un problema grave. No ha habido planes de transición energética que hayan llegado justo a tiempo ni inversión en renovables y no hay garantía en los planes de emergencia de las nucleares, y mientras tanto tenemos unas derechas que solo defienden los derechos de las energéticas y los oligopolios. El cierre de las nucleares debe hacerse. Debe hacerse, pero debe hacerse bien y esta es la gran distancia entre las derechas y nosotros. El PP dice que defiende la industria. Mentira, nunca ha apostado por la reindustrialización de las zonas nucleares, nunca. El PP dice que defiende a los trabajadores. Mentira, nunca ha planteado ninguna alternativa laboral para el territorio, ninguna. El PP dice que defiende a los trabajadores. No es verdad. El PP dice que defiende la seguridad. Nuestras centrales nucleares no tienen los planes de emergencia actualizados y ustedes lo saben. Todavía no se han adaptado a los planes de seguridad nucleares por Fukushima y ustedes lo saben. El señor Guillermo lo sabe porque es un veterano, y yo lo he ido denunciando año tras año y la cosa continúa exactamente igual. No se hacen simulacros como se deberían, el último completo se hizo en 1987. No hay planes de evacuación claros para la población; las infraestructuras de transporte y evacuación son un desastre; la comunicación de emergencias es insuficiente, con mala cobertura móvil e información poco clara ―todavía se utiliza el fax, y no me lo invento―; y las piscinas de residuos están llenas. Continuamos mandando residuos a las nucleares de Francia porque no tenemos almacenes centralizados. Y lo más grave es que en toda la PNL del Partido Popular no se menciona ni una sola vez el territorio que más va a sufrir este debate: el nuestro. En el Estado español hay cinco reactores nucleares en funcionamiento y tres están en Tarragona, y tenemos una cuarta central en desmantelamiento. Y ante todo esto, el PP quiere alargar la vida de las nucleares como si nada. ¿Dónde están las garantías de los planes de seguridad? ¿Dónde están las medidas para proteger a la población en caso de emergencia? ¿Y los recursos para la industrialización? Todo esto no existe y por eso este debate es una farsa. Y un recordatorio, señor Guillermo, que es doloroso: el Fondo de Transición Nuclear. El Estado nos dejó solos. En Cataluña, desde Esquerra Republicana, impulsamos el Fondo de Transición Nuclear para garantizar garantías económicas y laborales en las zonas afectadas por el cierre de las centrales. ¿Y qué hizo el Partido Popular? ¿Qué hizo? Lo llevó al Tribunal Constitucional para tumbarlo, en una muestra más de catalanofobia que lleva en su ADN. ¿Y qué hizo el PSOE? Miró hacia otro lado y no ha retirado el recurso de inconstitucionalidad. El Estado nos dejó solos y ahora nos piden que aceptemos alargar la vida de las nucleares. Lo que está en juego para nosotros es el territorio, es la seguridad y es el futuro. Hablemos de seguridad. Las piscinas de residuos están llenas. Los residuos nucleares se continúan mandando a Francia sin solución estable. No hay planes de evacuación suficientes. Hablamos de territorio y trabajadores. No se pueden cerrar las centrales dejando un desierto industrial detrás de ellas. No podemos repetir el caso de Garoña, donde se cerró la central y el territorio se quedó sin alternativa económica. Hablemos del futuro energético. Apostamos por las renovables, pero no se ha planteado esta sustitución nuclear. El modelo energético del futuro no puede ser un oligopolio que se proteja a sí mismo con sus cómplices políticos. Hablamos de alargar la vida de las centrales nucleares como si fuera una elección libre y no lo es, y la responsabilidad de que esto no sea libre es suya. Nosotros no defendemos alargar la vida de las nucleares, pero tampoco queremos un cierre improvisado que ponga en peligro la vida en el territorio. No queremos un cierre porque la energía nuclear representa el 60 % de la energía de mi país. Si queremos replantear el calendario, se deben cumplir estas condiciones innegociables. Se deben cumplir estas condiciones: garantía real de transición energética hacia las renovables, plan de reindustrialización urgente y efectivo para las zonas nucleares y protección laboral sólida para los trabajadores afectados. Conclusión: defendemos el territorio y las derechas defienden los beneficios de los oligopolios, como se ha visto muchas veces en este hemiciclo. No podemos votar a favor del alargamiento incondicional de las vidas de las nucleares. No podemos votar a favor de una PNL que no reconoce la realidad de las familias. El cierre de las nucleares debe hacerse, pero debe hacerse bien y lo que queda claro hoy es que las derechas defienden a las eléctricas, que el PSOE no ha hecho los deberes y que Esquerra defiende al territorio y a los trabajadores. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Badia Casas.

Eloi Badia Casas

Grupo SumarDiputado.Página 43Vídeo

En primer lugar, quería agradecer esta PNL, porque realmente creo que es la evidencia más clara de la crisis profunda que tiene hoy el sector nuclear. Se puede decir más alto, pero no más claro: pone blanco sobre negro la profunda crisis y demuestra que el sector nuclear hoy en día no puede competir con el mix energético del Estado español. Y ayer el señor Requena nos hablaba de pragmatismo energético. Pues le voy a tomar la palabra y vamos a hablar de pragmatismo nuclear. Y no voy a hablar de los residuos nucleares, curiosamente los grandes olvidados de esta PNL, porque si los números no salen es precisa y justamente por los enormes costes ambientales que tienen las energías nucleares. Por eso, cuando hablemos de medio ambiente, recordemos cuáles son sus costes ambientales.

¿De qué nos habla esta PNL? Primero, afirma que tienen los precios más bajos, pero, claro, cuando uno mira el propio informe mundial del sector de la industria nuclear, ellos mismos reconocen que la energía nuclear en los costes energéticos nivelados es entre tres y cuatro veces más cara que las energías renovables. Luego dicen que España es el único país que ha rechazado mantener el parque nuclear. Claro, me imagino que Alemania y Suiza no forman parte de su mundo. Pero hay más. En los últimos veinte años la Unión Europea ha cerrado veintisiete centrales nucleares y solo ha abierto tres. Ha cerrado veintisiete y solo ha abierto tres y de esas tres, las de Finlandia y Francia con un fracaso económico colosal. Esa es la realidad del parque nuclear en Europa.

Luego hay una parte que a mí me encanta: autonomía energética y no depender de fuentes de energía externa. ¿En serio? Porque gas y petróleo no tenemos, ¿no?, pero ¿yacimientos de uranio, uranio enriquecido y refinerías? Yo estoy esperando que vayamos a visitar esos yacimientos de uranio que hay en el Estado español, pero ya les adelanto que no va a haber tal convocatoria. Y después hablan de menos vulnerabilidad del mercado internacional, inestable a sus equilibrios geopolíticos. Claro, claro, porque depender un 40 % del uranio ruso… Porque hablamos mucho de Rusia, pero si alguna fuente de energía depende hoy de Rusia es precisamente la energía del uranio. De hecho, en el informe del propio sector hay un capítulo entero para hablar del problema de la dependencia de la energía nuclear con Rusia. Por no decir, y se ha dicho, que además esas centrales son objetivos militares. Pero, claro, ¿qué es un 6 % de potencia, esos 7000 megavatios? Pues, mire, le voy a poner un ejemplo: es todos los parques de energías renovables que se pusieron en marcha en tan solo un año, en 2023, en el Estado español. En un solo año pusimos en marcha toda la potencia que hoy en día tienen todas las centrales nucleares, en un solo año. De eso estamos hablando. Y, claro, dicen que aportan garantía de suministro. No, lo que aportan es rigidez de suministro, porque el futuro de la energía es la flexibilidad y la energía nuclear es de todo menos flexible; es inflexible y cara. Ustedes se enorgullecen y dicen que solo es el 6 % de la potencia instalada, pero que supone el 20 % del consumo. Y yo les digo que esa es su mayor cruz. Es una energía prisionera de sus enormes costes fijos, que hacen que el sistema no solo sea ingestionable, sino que convierten el mercado eléctrico en un mercado cautivo.

Hablemos de garantía de suministro. El día más crítico, el que producíamos menos energía y teníamos más demanda, fue el 15 de noviembre de 2017. Pues ese día, si no hubiera ningún reactor nuclear en marcha, podíamos haber cubierto toda la demanda que tenía el Estado español. El día más crítico de los últimos diez años, el día más crítico, no nos hacían falta. Así pues, si las pudiésemos encender y apagar fácilmente, lo que estaría pasando hoy en día es que estarían permanentemente apagadas. Esa es la realidad del sector nuclear y esto ya está pasando, porque el año pasado durante cuatro meses apagaron cuatro reactores porque no les salían los números.

Ampliación de la vida útil. Pues bien, la Comisión Europea hizo un informe para analizar los costes de la extensión de los reactores nucleares de Bélgica, los mismos reactores que tenemos en el Estado español. Costaban entre 2000 y 2500 millones de euros, el doble que las energías renovables. Y, claro, en una cosa sí que estamos de acuerdo: en una transición justa, y esa transición justa se hará, pero esta PNL no va de eso. Esta PNL es un llamado a hacer un rescate a las centrales nucleares, un rescate que paguemos la ciudadanía, porque si los números saliesen, ya habrían pedido la ampliación de la vida útil. En estos treinta y ocho años ya habría algún proyecto encima de la mesa, pero los números no salen. Esta es una muestra del fracaso de la liberación del sector nuclear y del éxito de las energías nucleares.

Acabo. Ustedes, señores del Grupo Popular, son los únicos que prefieren pagar el doble por un mismo producto. Porque, claro, cuando el dinero no es tuyo, sino que es de todos, cuando quien lo vende es un amigo, entonces pagar el doble no es pragmatismo energético, es malversación de caudales públicos.

Ustedes son hoy simplemente una correa de transmisión de los intereses económicos, de los privilegios privados, por encima del interés general. Por todo ello, les avanzo que votaremos en contra. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Pérez Ortiz.

Isabel María Pérez Ortiz

PSOEDiputada.Página 44Vídeo

Gracias, presidente. Primero, quiero dar la bienvenida a todas las personas del entorno de Almaraz que hoy nos acompañan. Y en cinco minutos voy a tratar de desmontar las mentiras del Grupo Popular. No va a ser fácil, aunque se han desmontado ya unas cuantas en las anteriores intervenciones. Lo fácil sería contestarles a lo que proponen en esta PNL, pero esa respuesta ya la conocen ustedes, señorías. Podemos denominar a esta primera parte de la intervención verdades sobre las centrales nucleares. La realidad es que con el informe de Red Eléctrica Española la producción eléctrica con energía nuclear ha sido en 2024 del 19 % y del 56,8 con energías renovables. Realidad es también que en 2019 las propietarias de las centrales nucleares firmaron un acuerdo de cierre ordenado con la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, Enresa ―repito, cierre ordenado y acordado―, y que las empresas no lo recurrieron en ningún momento ni han pedido oficialmente continuar abiertas. Otra realidad es que las centrales nucleares no son ni baratas ni limpias. Ya está bien de mentir, porque dejan residuos que deben ser gestionados durante cientos de años, miles en algunos casos, tras su cierre. De esto se encarga Enresa, garantizando, por supuesto, que deba pagar por esa gestión de residuos quien los ha generado. Es lo justo. Para eso esa tasa de gestión. Y por este proceso de cierre tienen que pasar todas las centrales. Señorías, por cada central nuclear que se construye en el mundo hay casi tres centrales que se desmantelan. (Aplausos). En España, las que están activas son de los años ochenta o noventa y se hicieron pensando, al igual que en otras de tecnología similar, en una vida útil de cuarenta años, que es el tiempo en el que se espera conseguir los objetivos planificados. Con el calendario acordado, todas las centrales cierran con más de cuarenta años; la última en 2035, con cuarenta y siete años de explotación. Es clave garantizar una transición justa: estudiar los territorios con centrales; conocer los empleos existentes, los necesarios para los procesos de desmantelamiento, que se prolongarán años, y que se mantengan los puestos de trabajo existentes hasta ahora; y crear ecosistemas de nuevos negocios que garanticen la prosperidad de la zona, así como anticiparse y garantizar en todo momento el suministro eléctrico en nuestro país. Por cierto, que los impuestos por los que tanto protesta el Grupo Popular para la energía nuclear los puso el propio Partido Popular. (Aplausos). Impuesto sobre la producción del 7 %, impuesto sobre el almacenamiento del combustible gastado… ¿Se acuerdan, señorías? Era presidente Mariano Rajoy. También hay impuestos autonómicos y municipales. Que, si quieren ustedes quitarle presión a Almaraz, tienen la oportunidad de eliminar, por ejemplo, la ecotasa autonómica que cobra Extremadura, gobernada por el Partido Popular, que le cuesta 82 millones al año. Señorías, pasemos ahora a la segunda parte de la intervención: la realidad del PP y el cierre de una central nuclear como Garoña, por ejemplo. El PP entonces también salió diciendo que no se podía cerrar esa central nuclear, y abro comillas: «Con este partido en el Gobierno, Garoña no se va a cerrar. Por tanto, se van a mantener los puestos de trabajo y el modelo de vida que aquí existe». Cierro comillas. ¿Les suena? Porque es lo mismo que ha dicho el señor Mariscal hace un momento. Pero esto lo dijo el señor Mariano Rajoy en 2009, cuando era líder de la oposición. (Muestra una fotografía.―Aplausos). Tres años después, con Rajoy como presidente del Gobierno, Garoña paró sus operaciones por la presión de los impuestos del PP y por no poder hacer frente a las obras para alargar su vida útil. Y en 2017, también con el PP en el Gobierno, la empresa echó el cierre de forma definitiva. Además, esto se hizo con un abandono total del Partido Popular a los trabajadores. Este Gobierno no lo hará, porque la apuesta por las renovables no es solo un cambio de modelo a uno más sostenible; es una oportunidad para reindustrializar el país, para mejorar la competitividad y para ser autosuficientes. Este Gobierno está atrayendo empresas de futuro a todo el territorio, como la fábrica de baterías de Navalmoral o la fábrica de diamantes de Trujillo. Un proyecto de energía renovable puede estar en funcionamiento en cuatro o cinco años frente a los veinte que necesita un proyecto nuclear, y con la misma inversión las renovables pueden generar entre tres y cuatro veces más que la nuclear, es decir, las renovables pueden generar cuatro veces más energía y construirse en la cuarta parte de tiempo que las nucleares y con precios más baratos. ¿Señorías, de verdad creen que las centrales quieren mantenerse abiertas tanto tiempo con las inversiones millonarias que significa alargar su vida útil?

Lo que hoy nos queda claro es que el PP no cree en las renovables ni en la transición justa y que el PP se alinea una vez más con los intereses privados y no con la gente, como ejemplo Garoña. Nosotros apostamos por las renovables por ser sostenibles y autosuficientes, garantizando el suministro eléctrico, pensando en las personas y en los territorios. No se dejen engañar, el PP sigue siendo el partido que defiende los intereses privados. (El señor Tellado Filgueira: ¡Hala, hala!). Nosotros seguiremos trabajando por la gente.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Señor Mariscal Anaya, ¿acepta su grupo las enmiendas presentadas? (El señor Mariscal Anaya hace un gesto indicando que lo comunicará más adelante). De acuerdo. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, SOBRE LA MENOPAUSIA. (Número de expediente 162/000362).

Presidencia. Continuamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista sobre la menopausia. Para la presentación de la iniciativa tiene la palabra la señora Sainz Martín.