Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. Buenos días a todos y todas. Efectivamente, comparezco en la Cámara para presentar y someter a convalidación este Real Decreto Ley 10/2004, para el establecimiento de un gravamen temporal energético durante el año 2025. Como saben sus señorías, se trata de un compromiso político que asumió el Gobierno con distintos grupos parlamentarios antes del último paquete fiscal aprobado por este Congreso. Es evidente, señorías, que la realidad del arco parlamentario en esta legislatura es compleja. Como cualquier observador puede constatar, cada día podemos ver cómo se expresan las diferencias que existen por los posicionamientos políticos de los grupos respecto a intereses, a conceptos o planteamientos que cada uno entiende como legítimos y que el Gobierno, como no puede ser de otra manera, respeta. Estos meses atrás, en muchas ocasiones, hemos podido superar algunas de estas visiones contrapuestas después de mucho diálogo y tras un trabajo discreto, avanzando así en esos objetivos globales que compartimos la inmensa mayoría de los diputados y diputadas de esta Cámara. (Rumores).
Presidencia. Vicepresidenta, un segundo, por favor.
Presidencia. Gracias, señor presidente. Igualmente espero, señorías, que en el día de hoy lo podamos hacer así con gran parte de los decretos leyes que sometemos a convalidación. Son tres decretos leyes muy importantes, especialmente aquel que tiene que ver con la revalorización de las pensiones y con el transporte público para las personas. La verdad es que cuesta mucho escuchar algunas intervenciones en esta tribuna. Sobre todo, cuesta mucho trabajo entender cómo algunos anteponen el interés partidario al interés de la mayoría social de este país, como son personas mayores, jóvenes, trabajadores; el conjunto. (Aplausos). No hay justificación. Cada uno tendrá que responder de su voto, evidentemente, pero no hay justificación alguna para que se anteponga ese interés partidista al bienestar de nuestros mayores, de nuestros jóvenes, de los trabajadores y, mucho menos, intentando contraponer los intereses de las generaciones. No tiene absolutamente ningún sentido que en esta Cámara tengamos que discutir si tenemos que priorizar el bienestar de nuestros mayores o las oportunidades de nuestros jóvenes. Este Gobierno está demostrando que ambas cuestiones son compatibles, que vamos a seguir impulsándolas por mucho que algunos se dediquen a poner palos en las ruedas. Y, efectivamente, a veces este intenso trabajo de negociación implica que no podamos abordar alguna cuestión puntual porque es imposible en algunas ocasiones y en un tiempo determinado que todas las partes alcancen sus posiciones de máximos en una partida de negociación. El que todo el mundo se mantenga en esa situación significa sencillamente que no es posible ese acuerdo. Y probablemente en el debate de fiscalidad que hemos tenido en esta Cámara, sobre todo para aquellos que hayan podido observarlo en los detalles pequeños, es donde más se observa esta tensión en los diferentes planteamientos. Siempre digo que la fiscalidad tiene detrás el modelo de sociedad al que cada grupo aspira, el estado de bienestar que cada grupo proyecta y cómo queremos que la riqueza se redistribuya a través de la aportación de cada ciudadano o de cada empresa. Es decir, la fiscalidad implica cómo se hace efectiva una parte nuclear del contrato social que nos permite avanzar como sociedad. Por eso, señorías, no voy a reproducir aquí en qué consiste este gravamen temporal a empresas energéticas ―sus señorías lo conocen perfectamente―, pero sí voy a recordar de forma breve cómo hemos llegado hasta aquí desde que el Gobierno propuso inicialmente esta figura. Nuestro objetivo, y quiero volver a reiterarlo, ha sido siempre que aquellas empresas energéticas que estaban teniendo un mayor rendimiento en la cuota de beneficios, sobre todo a raíz de la guerra de Ucrania, hicieran una mayor aportación, de manera que pudiéramos fortalecer y mejorar los servicios públicos. Sería el lema, señorías, de que «quienes más ganan, más tienen que contribuir al sostenimiento de la mayoría social». Efectivamente, tras la evaluación inicial del rendimiento de esta figura vimos que era conveniente ajustarla para incentivar proyectos de inversión que nos permitan como país acelerar el ritmo de transformación de nuestras fuentes energéticas, de impulso a la descarbonización apostando por el hidrógeno verde, por el biogás, por fuentes de energía alternativas renovables mucho más compatibles con la sostenibilidad del planeta, inversiones cuantiosas que, evidentemente, por su magnitud, también tienen que contribuir al crecimiento económico y a la generación de empleo en muchos territorios. Por tanto, señorías, la medida buscaba no solo la justicia social, sino también acompañar al sector energético en el proceso de inversión, de transformación que tiene que llevar a cabo para combatir la emergencia climática, haciendo al mismo tiempo que las empresas de nuestro país sean más competitivas, como lo están siendo, por el abaratamiento de la factura energética. Pensamos sinceramente que es una buena iniciativa que hace compatible… (Varios señores presentes en la tribuna de invitados se levantan y gritan, y son desalojados por los servicios de la Cámara). Repito, pensamos que es una buena iniciativa que hace compatible este planteamiento de modernización estructural y estratégica de nuestro país con esa aspiración de mayor justicia fiscal y de contar con más recursos para mejores servicios públicos. Hay que recordar en este punto que España sigue estando por debajo de la presión fiscal que tienen otros países de nuestro entorno de forma invariable, entre tres y cuatro puntos, y que, por tanto, tenemos que aspirar, si queremos unos buenos servicios públicos de calidad, a corregir esta brecha que tenemos con la zona euro y con los países europeos. De hecho, quiero recordar que el gravamen a las empresas energéticas recaudó 1164 millones en el año 2024, recursos que, evidentemente, se destinaron a fortalecer el estado del bienestar. Por eso, señorías, volvemos a traer este real decreto ley, tal como nos comprometimos con diferentes grupos políticos, incluso siendo conscientes de la posición que cada formación tiene y de la dificultad que esto supone para la convalidación efectiva de esta iniciativa. Nos comprometimos a sentarnos con los grupos ―así lo hicimos― a ver si podíamos llevar a cabo un proyecto de ley nuevo, traerlo desde ese consenso y, por tanto, señorías, hacerlo posible en el marco del año 2025. De hecho, se hicieron varias convocatorias y tengo que decir que algunas formaciones políticas no estuvieron presentes en esa reunión y, por tanto, no pudimos avanzar en la línea de, efectivamente, poder traer hoy aquí un decreto ley consensuado con la mayoría de esta Cámara. Desde el Gobierno, desde el Partido Socialista, quiero decirles que hemos hecho lo humanamente posible para intentar conciliar esas diferentes posiciones, lograr el mayor consenso y que esta medida pudiera abrirse camino. En cualquier caso, el resultado de la votación será el que la mayoría decida y lo aceptaremos desde la normalidad democrática, pero me gustaría trasladar a los grupos que el debate sobre fiscalidad verde va a ser uno de los grandes caballos de batalla de las próximas décadas. Vemos cómo en todo el mundo se van abriendo paso cada vez más posiciones negacionistas de este cambio climático, posiciones que tienen como prioridad reducir, eliminar, dar marcha atrás a cualquier medida que implique descarbonizar la economía. Se están intentando anular o retrasar los compromisos climáticos de los Gobiernos. Lo vieron ustedes en las primeras decisiones que tomó el presidente Trump. Y lo mismo ocurre respecto al consenso internacional mientras los científicos siguen alertando de que el planeta se encuentra en una situación límite. Pero el Gobierno de España lo tiene muy claro y creo que la mayoría de los grupos progresistas presentes en esta Cámara también: la transición ecológica no es elegible, es imprescindible abordarla con urgencia. Por tanto, la pregunta que tenemos que hacernos es si queremos o no apostar por una fiscalidad verde más o menos ambiciosa. Tenemos que hacer de manera inteligente que sectores tan importantes como el energético contribuyan al bienestar colectivo, bien a través de una parte de los beneficios que consiguen, bien a través del empleo, de la riqueza que producen, o a través de un modo de crecimiento económico que sea sostenible y compatible con el futuro. Desde luego, el Gobierno, más allá del resultado de la votación, seguirá defendiendo una política fiscal con una orientación claramente progresista, redistributiva ―tal y como señala nuestra Constitución―, pidiendo más esfuerzo a quien tenga mayor capacidad económica, ya sean grandes patrimonios, grandes empresas energéticas o entidades financieras. Probablemente, cuando alguno de los representantes políticos, y más concretamente del Partido Popular, vuelva a subir a esta tribuna, volveremos a escuchar este discurso trasnochado que la derecha lleva practicando desde hace muchos años en materia fiscal. Un discurso que consiste básicamente en reclamar bajar los impuestos siempre y en cualquier ocasión, con independencia de quién los abona, y, por tanto, dando igual qué circunstancias nos permiten una mayor redistribución. La justicia fiscal consiste en que el que más tiene más aporte a esa bolsa común para que esto se pueda traducir en una mejora de los servicios públicos, que son el colchón de seguridad y de oportunidades del conjunto de los ciudadanos, salvo que haya una crisis o que gobierne el Partido Popular, que entonces directamente practican la mayor subida fiscal que hemos conocido en una democracia. Pero quiero recordar que nuestro país sigue cuatro puntos por debajo respecto a la media europea en cuanto a ingresos en relación con el PIB y que la propia Comisión Europea le pide al Gobierno de España aprobar una reforma fiscal que elimine esa desigualdad, que eleve la recaudación de nuestro país, porque no en vano estamos recibiendo 140 000 millones de ayudas directas del plan de recuperación y también de préstamo gracias al esfuerzo que hacen también otros países. Parece obvio que se nos pida a aquellos que recibimos estos recursos que al menos igualemos esa capacidad fiscal. Lo que no puede hacer un país, y tampoco una comunidad autónoma, como hacen las que gobierna el Partido Popular, es bajar los impuestos a los ricos, debilitar las arcas públicas y a continuación pedir al Estado que dé más recursos para la provisión de los servicios o pedir a las comunidades autónomas que no bajan los impuestos a los ricos una mayor solidaridad para financiar los servicios públicos que se ven repercutidos por esa bajada del impuesto de patrimonio o del impuesto de sucesiones o de donaciones. Por eso, me gustaría que este debate transcurriera con un poco de pudor, con un poco de prudencia y de coherencia, aunque a estas alturas tengo pocas expectativas de lo que esto significa para algunos grupos. Concluyo, señorías, apelando desde aquí a todos los grupos parlamentarios a ponernos de acuerdo y abandonar posiciones maximalistas en favor del interés general. Estoy convencida de que el acuerdo político entre diferentes es lo que marca la buena política. La gran mayoría de la ciudadanía está esperando que debatamos y aprobemos medidas. Sería bueno que este país contara con un impuesto a las energéticas que tuviera en cuenta las inversiones que hay que hacer para la electrificación de la economía. Yo creo, señorías, que no se podrá entender que los representantes políticos no antepongamos el interés general para solucionar los problemas que tenemos como país, y todavía lo entenderán menos si continúa esa dinámica perversa de bulo, de mentira, que contamina la agenda política y pone en riesgo un debate honesto sobre las propuestas que cada uno tenemos como formación política. Por ello, debatamos sobre las discrepancias, pero, sobre todo, trabajemos para articular consensos. En este objetivo encontrarán siempre a este Gobierno trabajando. Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Alberto Catalán Higueras.
Alberto Catalán Higueras
Diputado.Página 23Vídeo
Muchas gracias, señor presidente. Señorías, muy buenos días de nuevo. El afán recaudatorio de este Gobierno no tiene límites; alumnos aventajados son los actuales responsables del Gobierno de Navarra, los mismos socios que en el Gobierno de España y en el Gobierno de la Comunidad autónoma vasca. No deja de llamar la atención que mientras a los navarros y a los españoles del régimen común se nos está crujiendo a impuestos, en la Comunidad autónoma vasca viven una situación ventajosa. Los navarros somos de los ciudadanos españoles que más impuestos pagamos; pagamos más y tenemos peores servicios, ahí están las escandalosas listas de espera en la sanidad, por ejemplo. Esta es una realidad y, por tanto, nadie lo puede poner en duda. Año tras año se baten récords de recaudación, y el Gobierno sigue empeñado en recaudar más, sin darse cuenta de que este afán impositivo al final recae en el propio ciudadano, independientemente de que se suban o establezcan nuevos impuestos a las empresas, porque luego los van a repercutir en el consumidor. La obsesión de este Gobierno por subir los impuestos, e incluso también su dejadez a la hora de la pérdida de productividad o de competitividad de las empresas, están llevando a que muchas de ellas piensen en la deslocalización. Lo estamos viendo en la Comunidad Foral de Navarra, lo estamos padeciendo; hay empresas que por un motivo o por otro se marchan o cambian de domicilio social. Pero es que, además, señorías, este Gobierno con la mano izquierda dice una cosa y con la derecha dice la contraria. No le produce ningún pudor bailar el baile de la yenka: izquierda izquierda, derecha derecha, adelante, atrás, un, dos, tres. Así, señorías, no se gobierna un país. Así no. Muchas gracias.
Presidencia. Muchísimas gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.
Néstor Rego Candamil
BNGDiputado.Página 24Vídeo
Obrigado, señor presidente. Léolles un titular de prensa que é esclarecedor sobre o que hoxe estamos a debater. ¿As enerxéticas logran un beneficio histórico pese ao `impostazo’ de caída de luz, gas e carburante¿. Efectivamente, Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol e Cepsa gañaron 7770 millóns no primeiro semestre de 2024. No 1 de novembro superaran os 10 200 millóns de euros e acabaron o ano con lucros absolutamente escandalosos, indecentes. Mais hoxe aquí haberá forzas políticas que argumenten que manter o gravame ás enerxéticas pon en risco investimentos que achan necesarios. A cuestión é moi outra e moi simple. Para quen se goberna? Para quen se lexisla? Para as maiorías sociais, para a clase traballadora e as clases populares ou para as grandes empresas, para as grandes corporacións? Nós, o BNG, témolo claro, a nosa prioridade son as clases populares galegas e as maiorías sociais da Galiza e do Estado Español. E por iso non teño ningunha dúbida sobre a necesidade de camiñar para unha fiscalidade máis xusta e redistributiva. Que pague máis quen máis ten para que poida tamén pagar menos quen menos ingresa. É o mínimo que podemos facer, escoller, entre o presidente de Iberdrola, o amigo corrupto de Feixoo, o señor Sánchez Galán, e as persoas que teñen extremas dificultades para chegar a fin de mes ou mesmo para acender a calefacción para combater o frío de xaneiro, porque non lle chega para pagar a factura abusiva da luz. O BNG aposta nun modelo diferente, baseado no control público do sector eléctrico, do conxunto enerxético, por ser un sector estratéxico da economía. Mais o mínimo que podemos e debemos esixir é que as grandes compañías enerxéticas privadas paguen impostos en relación co volume de negocio e os lucros obtidos. E é disto do que se trata, de unha maior xustiza redistributiva, de xustiza social. Por iso no seu día o reclamamos ao PSOE, e por iso hoxe hai aquí este decreto que evidentemente nós vamos a apoiar para que poida seguir adiante coa perspectiva de que poida chegar a converterse nun imposto permanente ás grandes enerxéticas como debería ser. Moito obrigado.
Gracias, señor presidente. Hay un titular de prensa esclarecedor sobre lo que estamos debatiendo hoy: «Las energéticas logran un beneficio histórico pese al ‘impuestazo’ y la caída de la luz, gas y carburante». Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Cepsa ganaron 7770 millones el primer semestre del año 2024; el 1 de noviembre habían superado los 10 200 millones de euros y acabaron el año con lucros absolutamente escandalosos, indecentes. Pero hoy aquí habrá fuerzas políticas que argumenten que mantener el gravamen a las energéticas pone en riesgo inversiones que consideran necesarias. La cuestión es bien distinta, muy simple: ¿para quién se gobierna?, ¿para quién se legisla? ¿Para las mayorías sociales, clase trabajadora, clases populares, o para las grandes empresas, para las grandes corporaciones? Nosotros, el BNG, lo tenemos claro: nuestra prioridad son las clases populares gallegas, las mayorías sociales de Galicia y del Estado español. Por eso, no albergamos duda ninguna sobre la necesidad de caminar hacia una fiscalidad más justa y redistributiva; que pague más quien más tiene, para que pueda también pagar menos quien menos ingresa. Es lo mínimo que podemos hacer: escoger entre el presidente de Iberdrola, el amigo corrupto de Feijóo, señor Sánchez Galán, y las personas que tienen tremendas dificultades para llegar a fin de mes o incluso para encender la calefacción y combatir el frío de enero porque no les llega para pagar la factura abusiva de la luz. El BNG apuesta por un modelo diferente basado en el control público del sector eléctrico, del conjunto del sector energético por ser estratégico en la economía. Pero lo mínimo que podemos y debemos exigir es que las grandes compañías energéticas privadas paguen impuestos en relación con el volumen de negocio y los lucros obtenidos, y de esto se trata: de mayor justicia redistributiva, de justicia social. Por eso en su día exigimos al PSOE, y por eso está hoy aquí este decreto, que evidentemente nosotros vamos a apoyar para que pueda salir adelante, con la perspectiva de que pueda llegar a convertirse en un impuesto permanente a las grandes energéticas, como debería ser. Muchas gracias.
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.
Ione Belarra Urteaga
PodemosDiputada.Página 24Vídeo
Gracias, presidente. Señorías, buenos días. Las grandes empresas energéticas llevan décadas forrándose en este país a costa de la gente trabajadora que cada mes paga religiosamente su factura de la luz, del gas, que paga su diésel y su gasolina. Es tan obsceno lo que están haciendo que este lunes conocíamos que las grandes empresas energéticas en los últimos cinco años han tenido un 81 % más de beneficios. Eso significa pasar de 4800 millones de euros en 2019 a nada menos que 9700 millones de euros en 2024. Mientras, al mismo tiempo, si descontamos la inflación, los salarios caen en España un 8 %; beneficios récord para las empresas energéticas y pérdidas inasumibles para la gente trabajadora de este país. Esa es la política económica de este Gobierno. Así, señorías del Partido Socialista, es como manda la derecha, aunque no gobierne, porque creo que hay que decirlo claro: esta desigualdad es pura violencia económica; violencia antisocial contra gente que cada día se levanta para trabajar y para sostener a sus familias, violencia permitida por un Gobierno que se autodenomina socialista. De hecho, este Gobierno se comprometió públicamente, oralmente y por escrito, con Podemos a que habría impuesto a las energéticas. Y el problema no es que nos estén traicionando a nosotras, el problema es que están traicionando el espíritu de la gente que les votó el 23 de julio del año 2023. (Aplausos). Por eso, se lo vuelvo a recordar desde esta tribuna, Podemos no se va a sentar a negociar los presupuestos generales del Estado hasta que estén cumplidos todos los acuerdos con nosotras, especialmente el impuesto a las energéticas. Desde mi punto de vista, el problema es que ustedes llevan un mes sin mover un solo dedo para aprobar este acuerdo. Y lo peor, repito, no es que nos traicionen a nosotras, es que con ello están traicionando al conjunto de la ciudadanía. Por eso, hoy no me queda más remedio que disculparme con el Partido Nacionalista Vasco y con Junts per Catalunya. Es verdad, ustedes no son los principales cachorritos de Repsol en esta Cámara, el Partido Socialista es quien está representando en estos momentos los intereses de Repsol aquí. Es Pedro Sánchez quien está defendiendo los intereses de Repsol, y creo, tal y como se ha publicado, que probablemente el señor Sánchez esté ahora mismo reunido en Davos con Josu Jon Imaz pidiéndole perdón por traer este real decreto y asegurándole por lo más sagrado que no se va a aprobar. Es para reírse si no fuera para llorar. Es triste la manera en que ustedes una y otra vez traicionan la voluntad de la gente que les votó el 23 de julio.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea.
Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea
PNVDiputada.Página 25Vídeo
Gracias, presidente. Hoy debatimos un gravamen casi idéntico al que derogamos en diciembre; un decreto que viene propiciado porque algunos grupos no consiguieron los acuerdos necesarios para que se aprobara un impuesto a las energéticas en aquel paquete fiscal y porque el Gobierno, para aprobar este paquete, acordó con algunos grupos una cosa y la contraria. Con este gravamen lo que hay es mucha demagogia y mucha teatralización. Tratan de vender la piel del oso antes de cazarlo, y una cosa es acordar y aprobar este decreto, y otra muy distinta es que existan los apoyos necesarios para su convalidación. Demagogia, señora Belarra, porque cuando ustedes decidieron votar sí al impuesto a las multinacionales porque habían llegado a un acuerdo con el Gobierno para implantar este gravamen sabía perfectamente que no iba a salir adelante porque conocía el acuerdo del PSOE con otro grupo para no incorporar este impuesto. Usted, lo que necesitaba era un relato para justificar su apoyo a una ley que no recogía sus reivindicaciones y tenía que alzar la voz y decir: podemos conseguir esto del Gobierno. Y, de paso, descalificaba a quienes no piensan lo mismo que ustedes. El problema, señora Belarra, es que para poder necesita sumar, y yo entiendo que la palabra sumar no es de su agrado, pero es lo que toca, solo tiene que hacer una suma. Y, por cierto, con sus declaraciones, lejos de sumar, lo que hace es restar. Demagogia, señor Matute, porque el 30 de octubre el Gobierno acordó con un grupo que no salía adelante el impuesto a las energéticas. Un grupo que, como el suyo y como el mío, es necesario para que las iniciativas salgan adelante. Demagogia porque ustedes sabían que estábamos negociando los impuestos para que, en caso de que estos suscitasen una mayoría, fueran concertados con las comunidades forales. Demagogia porque cuando dice que habría impuesto si el PNV no lo hubiese tumbado con Junts, PP y VOX se olvida decir que el PSOE también votó en contra y se olvida decir que ustedes apoyaron precisamente este paquete fiscal a cambio de un gravamen que no tiene visos de salir porque la aritmética no ha cambiado. Demagogia cuando dicen que han pactado su concertación, porque lo que recoge este decreto no garantiza esa concertación. Esto ya estaba recogido en el Real Decreto Ley 8/203 y no se ha materializado. Además, analizado el decreto, no hay concertación ni recaudación foral en ningún caso antes de la reconfiguración del gravamen como tributo.
Y no quiero centrar en usted toda la demagogia y teatralización, porque también es la del resto de grupos que apoyan este gravamen. Demagogia porque dicen que gravan los beneficios extraordinarios y luego gravan la cifra neta de negocio: a más ingresos, más pagan, independientemente de su cuenta de resultados. Pero si el planteamiento es gravar los beneficios extraordinarios, ¿por qué solo lo han planteado a este sector y por qué no a otros que tienen también grandes beneficios, como por ejemplo la distribución o las farmacéuticas? Demagogia porque aceptan una deducción por inversiones que no tuvieron problema en criticar y no apoyar cuando quien la planteaba era el PNV porque decían que las deducciones precisamente eran para beneficiar a las empresas. Demagogia porque no tiene mucho sentido otorgar a estos sectores cuantías provenientes de los fondos Next para descarbonizarse para, a renglón seguido, ponerles un gravamen, porque esto ralentiza el proceso de descarbonización y pérdida de inversión, justo lo contrario a lo que requiere la transición energética. Demagogia porque este gravamen, a pesar de que el devengo es el 1 de enero, las empresas no lo van a pagar porque ustedes han diferido su pago a junio en lugar de mantenerlo como estaba en su origen, en febrero. ¿Confusión o premeditación?
Hoy no estamos discutiendo ningún impuesto, ese tiempo ya ha pasado, hoy estamos discutiendo la manera de hacerlo, y ustedes, señorías de Bildu, una vez más van a apoyar una prestación patrimonial no tributaria que no se puede concertar ni conveniar. Y me sorprende, de verdad, señor Matute, que usted que lleva toda la vida en política no conozca el Concierto Económico. Me sorprende cuando dice —y usted así lo dijo en esta tribuna— que este gravamen supone 67 millones de euros anuales que recaudan y se quedan en las haciendas forales vascas. No se confunda y no confunda a la ciudadanía: las haciendas forales no recaudan nada por este gravamen. Es más, ni Petronor ni Iberdrola ingresan nada en la Hacienda vizcaína por este gravamen. Tanto Iberdrola como Repsol ingresan en la Hacienda estatal y, del monto total, esa Hacienda del Estado, que recauda de todas las energéticas, el Gobierno actual transfiere una cantidad al Gobierno vasco, cantidad que corresponde al 6,24 porque así se pactó en una comisión mixta ―fruto de una enmienda de su grupo precisamente, que tuvo que corregir el mío―, para abordar esa participación de las haciendas forales en este gravamen precisamente porque esta figura no se puede concertar. Son cantidades que recauda el Estado y que el Gobierno de turno no tiene la obligación de traspasar, y ustedes, con esta fórmula, están abriendo la puerta a que otros Gobiernos en el futuro planteen esta figura y dejen vacío el Concierto Económico. Esta es su gran aportación.
Y parece usted, señor Matute, muy preocupado por cómo se va a cubrir este agujero del que habla si el gravamen no prospera. Yo le pregunto: ¿me puede decir cómo, cuándo y dónde, en qué artículo de este decreto se recoge la participación de las comunidades forales para así asegurarnos de que esos millones lleguen a Euskadi si este gravamen saliese adelante? Se lo voy a decir: en ningún sitio. Se han olvidado de incluirlo. Por lo tanto, es falso lo que dice de que votar en contra de este decreto supone perder esos 7 millones de euros. Pero, mire, para su tranquilidad le diré que los servicios de Euskadi están garantizados, porque las medidas acordadas por mi grupo con el PSOE van a suponer para Euskadi un ingreso de más de 300 millones gracias a la medida para atajar el fraude del IVA de los hidrocarburos y a los ingresos del impuesto a las multinacionales, que no estaban presupuestados porque el Partido Nacionalista Vasco aún no había cerrado un acuerdo al respecto. No hay nada que recortar.
Señorías de Esquerra, ustedes están inmersos en la negociación de una financiación singular para Cataluña. Pues un consejo: cuidado con este tipo de figuras si lo que de verdad pretenden es tener una verdadera capacidad recaudatoria.
Voy finalizando. Dicen ustedes que estas empresas, en general, no van a dejar de hacer inversiones por tener este gravamen. El problema es que las ralentizan, ¿y saben a quién más perjudica esto? Al ecosistema de pymes alrededor de estas compañías, pymes que también crean riqueza y empleo. Así que, cuando hablamos de fiscalidad, no hay que quedarse en el regate corto, sino que hay que analizar también qué efectos tiene esto para el conjunto de la economía. Y en el caso concreto de las refinerías, voy a utilizar unas palabras de la vicepresidenta europea, Teresa Ribera, que decía que por ahora es muy difícil cerrar refinerías. En Europa ya han cerrado unas cuantas. Pero ―decía― en el año 2050 es muy probable que no necesitemos gasoil ni gasolina. Y yo añado que por eso necesitan descarbonizarse, adaptarse e invertir en nuevos combustibles, algo que requiere grandes inversiones. Y si se paralizan estas o no se realizan, en menos de diez años esta industria desaparecerá, los empleos también y la recaudación caerá. Pero esto nadie lo cuenta.
Resumo. En primer lugar, nosotros no podemos apoyar figuras como la propuesta que traen hoy ustedes aquí porque no pueden ser concertadas y suponen además un debilitamiento de los sistemas de concierto y convenio. En segundo lugar, lo vuelvo a decir, no nos debería preocupar que las empresas pequeñas y grandes tengan beneficios porque esto es lo que nos permite tener una recaudación de impuestos para desarrollar políticas públicas. Y, en tercer lugar, lo que sí nos debe preocupar es que quien más gane pague proporcionalmente más que el que menos gana, independientemente del sector. Y si esto no es así, en lugar de crear impuestos para determinados sectores —por cierto, dejando a otros muchos de lado cuando también tienen grandes beneficios— lo lógico es revisar el impuesto sobre sociedades para corregir aquellas lagunas que supuestamente aprovechan las empresas, sobre todo las más grandes, para pagar menos o para definir y regular en el propio impuesto sobre sociedades el caso de beneficios extraordinarios derivados de situaciones coyunturales. Esto es lo que nos compete como legisladores…
Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor.
Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea
PNVDiputada.Página 27
Acabo. … y en este debate sí nos encontrarán. No podemos quedarnos en una fiscalidad meramente recaudatoria; necesitamos una fiscalidad capaz de invertir, atraer inversiones y crear riqueza, porque solo así se producirán mayores y estables ingresos tributarios que permitirán financiar y garantizar el estado de bienestar. Pero parece que esto algunos no lo entienden. Nada más y muchas gracias.
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.
Oskar Matute García de Jalón
EH BilduDiputado.Página 27Vídeo
Presidente jauna, diputatuak, egun on. Yo creo que tenemos una oportunidad magnífica para reflejar ante la sociedad qué es lo que pensamos y lo que no pensamos en torno al poder que acumulan las grandes energéticas, las grandes empresas de este país, las élites económicas. Y no hay que desviar más el tema. Nosotros agradecemos al Gobierno que lo haya traído de manera única, como un único tema a discutir. Aquí no se puede decir como en el punto anterior que este es un ómnibus donde hay cosas que te gustan y otras que no y que, entonces, te obligan a tragar sapos para poder sacar adelante las tuyas. No, esto es gravamen a las energéticas sí o no. En nuestro caso, ya que tanto le preocupa a la representante del Partido Nacionalista Vasco, gravamen, para convertirlo en impuesto y, por tanto, gestionado directamente por las haciendas forales, tanto de la Comunidad Autónoma vasca como de la Comunidad Foral de Navarra―. Sí o no, es tan sencillo como eso. A partir de ahí, hacemos todos los quiebros que se quiera. Nosotros vamos a votar que sí. Luego hablaré de la demagogia, pero, en principio, yo creo que lo importante es señalar el sentido del voto. Nosotros vamos a votar que sí, porque se alcanzó un acuerdo con el Partido Socialista y SUMAR, que componen el Gobierno, y vamos a cumplirlo y a mantener la palabra. Pero iría más allá. En esta Cámara casi ―repito: casi― no hay formación política que no diga que está a favor de la redistribución de la riqueza. Probablemente, en esta Cámara no haya casi ninguna formación política que no diga que quiere acabar con la desigualdad o caminar o avanzar hacia su erradicación. Probablemente lo digan algunos porque se lo crean y otros por intereses un poco más espurios, porque, claro, el voto de Josu Jon Imaz en una urna vale lo mismo que el voto de cualquier obrero u obrera vascos. Pero como valen lo mismo y son muchos más los obreros vascos que los CEO de las grandes empresas, conviene hablar de la erradicación de la desigualdad, conviene hablar del reparto de la riqueza o de su redistribución porque queda bien y, para algunos otros porque, encima, decir lo contrario sería inconstitucional o anticonstitucional, aunque ya sabemos que en la Constitución cabe de todo, y hay papeles mojados como el derecho a la vivienda o el derecho al trabajo y, por qué no también, el del reparto o redistribución de la riqueza. Por tanto, igual lo que hay que hacer aquí es un ejercicio de coherencia y ―¿por qué no?― también de sinceridad. Porque si la realidad es la que es y todos estamos a favor de erradicar la desigualdad o de avanzar en la erradicación de la desigualdad y de redistribuir la riqueza, ¿cómo piensan hacerlo si el impuesto de sociedades ha pasado del 22 % al 11 % y eso beneficia a las grandes empresas? ¿Cómo piensan hacerlo si en la Comunidad Autónoma vasca el impuesto de sociedades antes pesaba el 3 % del PIB y ahora el 1,9 %? Y, de eso, la responsabilidad principal es de quien ostenta las haciendas forales, es decir, del Partido Nacionalista Vasco. ¿Cómo piensan hacer frente a ese 15 % de vascos y vascas que, según el Instituto Nacional de Estadística, no puede hacer frente a los gastos corrientes o tiene que retrasarlos? Parece que no viven en una situación de holgura económica, más bien lo contrario, y que necesitarán ayuda. Pero ¿cómo piensan hacerlo si, a la vez, decidimos que hay que seguir eliminando cualquier traba al impuesto de sociedades, aunque Intermón Oxfam nos diga que el 70 % de los patrimonios de los milmillonarios que hay en el Estado español, también en la Comunidad Autónoma vasca y también en la Comunidad Foral de Navarra viene directamente de las herencias? ¡Explíquenlo! ¿De dónde piensan sacar el dinero para hacer loable y efectivo ese deseo tan bonito que trasladan en las elecciones de reparto de la riqueza y de erradicación de la desigualdad? ¿Cómo piensan hacer frente a las medidas que todavía hoy arrastramos desde el COVID y la guerra de Ucrania si, a la vez, perdonamos dinero a quien más tiene? Esto es tan sencillo como eso.
Y aquí la responsabilidad principal, por lo menos para nosotros y nosotras, está en aquel partido que, por acción u omisión, decide tirar abajo este real decreto. Tan sencillo como eso. Y eso no es demagogia. Si luego vemos las luces del sentido de votación y coinciden PP, VOX, PNV y Junts, es decir, la derecha vasca, la derecha catalana y la derecha española, ahí no hay demagogia, hay certeza, hay dato. (Aplausos.―La señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea pronuncia palabras que no se perciben). Porque, señoría, el dato mata al relato, y eso no es demagogia. Yo no soy el consejero de Economía del Gobierno vasco ni soy la consejera portavoz del Gobierno vasco, pero es que esas dos personas sí han dicho que 67 millones de euros estaban contemplados en los ingresos previstos en los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma del País Vasco, y si usted vota que no, si el Grupo Parlamentario Vasco vota que no ― tiene todo el derecho del mundo a hacer lo que quiera, ¡ojo!―, lo que hace es que los 67 millones de euros que aparecían en los ingresos de los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma vasca desaparezcan, se volatilicen. (La señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea hace gestos negativos). ¿Y a quién se los van a quitar? ¿De dónde vamos a salvaguardar ese dinero? De nadie. A los trabajadores de Guardian ya no les vale. Fíjese en que de ese hub del vidrio que tendría que haber desarrollado el Gobierno vasco solo ha desarrollado el 3 %. Quizás esos 67 millones les vendrían bien a los trabajadores de Guardian, de Laudio, que han visto que 171 personas se van a la calle, a la fría y dura calle, porque han decidido cerrar la empresa. Y si hay un argumento que se utilizaba en una tribuna abierta ―realmente es la que ha tenido más peso, más que esta tribuna― fue el que desarrolló en octubre el CEO de Repsol, Josu Jon Imaz ―usted y yo lo conocemos, en mayor o menor intensidad, pero lo conocemos― en un medio de comunicación, o en varios. Él señaló que no había que mantener este impuesto, este gravamen temporal, y mucho menos convertirlo en impuesto ―él sí que conoce también el concierto económico, no me lo negará―, y no tanto porque el dinero que le fueran a detraer de los beneficios a Repsol fuera importante. No nos engañemos, señoría, es una nimiedad para lo que ganan, porque sus beneficios son crecientes ―lo ha señalado antes el representante del BNG―: solo en el recién pasado año 2024 van a tener más beneficios que cuando se motivó que existiera este gravamen. ¿Y ustedes qué votaron entonces? Votaron a favor. Ustedes, en el año 2022, votaron a favor de este gravamen. (La señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea: No, abstención). Permitieron que este gravamen se hiciera y, ahora, ¿qué deciden hacer?: lo contrario.
Usted ha pretendido repartir a diestro y siniestro ―más bien a siniestra―, pero en el fondo usted se ha hecho una autoenmienda. Usted ha hecho aquí un ejercicio de autocrítica muy puro, muy bello y muy honesto, porque usted ha utilizado toda su intervención para decir que todo lo que hizo en el 2022 ahora no sirve, que estaba mal, y que, por tanto, va a hacer ahora lo contrario. (La señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea hace gestos negativos). Ese es un ejercicio que, desde luego, de coherencia no es, pero por lo menos ―se lo agradezco― es de honestidad. Lo hicieron mal, según sus criterios, en 2022 y lo quieren hacer bien ahora en el 2025 cargándose un impuesto que pretende que quien más tenga más pague.
Finalizo ya para ajustarme al tiempo. Nosotros no hacemos política al servicio de las necesidades del CEO de Repsol ni de ningún CEO de una gran empresa. Nosotros sabemos muy bien a quién representamos y creo, sinceramente, que usted me ha ayudado a explicarlo mejor que nunca. Usted ha venido aquí a ensalzar o a alabar la figura de su partido, del Partido Nacionalista Vasco, por encima de los intereses del país. Para Euskal Herria Bildu primero está el país y luego el partido.
Besterik ez, mil esker. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Nogueras i Camero.
Míriam Nogueras i Camero
JuntsDiputada.Página 29Vídeo
Gràcies, president. Quan ara fa poc més d’un any vam signar l’Acord de Brussel·les, ho vam fer amb la voluntat sincera de construir una dinàmica basada en el respecte mutu i en el compromís d’avançar. Aquell no era un text qualsevol, era una declaració potent que havia de marcar un punt d’inflexió en la relació entre Catalunya i Espanya. Per primera vegada reconeixia per les dues parts l’existència d’un conflicte polític històric entre les dues nacions, la nació catalana i la nació espanyola. D’aquell acord també en va sortir la investidura del senyor Sánchez i en el debat els vam ser, com sempre, molt clars, molt sincers i molt transparents. Molt. Tots recordaran que els vam dir que la seva responsabilitat era trobar la manera de respectar el marc que vostès i nosaltres havíem acordat, i fer honor a allò que havíem escrit i signat. I els recordàvem aleshores i els recordem avui el primer paràgraf d’aquell acord, on es diu que les coses s’han de fer diferent de com s’han fet fins ara. I en forma de consell, coneixent com són vostès, també els dèiem que amb nosaltres no temptin la sort, perquè no els funcionarà. Per fer i dir allò que s’ha fet i que s’ha dit sempre, no els fan falta els vots de Junts. Més d’un any després, allò ajuda a entendre on som ara. Els que hagin seguit les nostres intervencions, les rodes de premsa, les conferències del president Puigdemont no els sorprendrà el que fem avui. Fa setmanes que el president Puigdemont va advertir i divendres passat ho va repetir de nou que mentre vostès no compleixin, no comptin amb Junts. El que passi avui serà fruit de la negligència i la manca de serietat del PSOE. I poden intentar traslladar que ho faran. Estem convençuts d’aquesta responsabilitat a Junts. Però tothom té clar que nosaltres hem actuat sempre amb transparència, amb claredat, amb coherència i amb lleialtat. Amb lleialtat al nostre país, Catalunya. Amb lleialtat als nostres principis. I amb lleialtat als acords que signem. Quan acabi la nostra intervenció, ja se n’hauran ocupat entre tots de vendre a tota la caverna mediàtica que Junts som el dimoni, perquè tots els seus ¿voceros¿ s’han apuntat a aquesta orgia de la normalitat. Però la realitat és tossuda i cada dia més gent té clar que Junts és l’únic partit que prioritza el país, Catalunya. Que no admet xantatges, que s’allunya de quedar bé, de l’estètica, del titular buit, i assumeix sense por aquelles decisions que ningú s’atreveix a prendre. I tota la pressió que ens estan fent avui, que és la mateixa que ens fan sempre, que no fem allò que volen que fem els partits espanyols. És una pressió que s’haurien d’haver posat vostès abans d’entrar al Consell de Ministres i aprovar uns reials decrets sense haver negociat amb Junts. Perquè per mala sort per vostès, sí, moltes vegades necessiten els vots de Junts. I Junts, com saben, no formem part de cap bloc espanyol. Amb nosaltres, el xantatge i la pressió no té efectes. Amb nosaltres el que funciona és la negociació i, sobretot, el compliment dels acords. La pujada de les pensions i els descomptes al transport estan garantits. Facin un reial decret només amb aquests dos punts, amb aquestes dues mesures i nosaltres els votarem a favor, perquè no tenen majoria i han de deixar d’actuar com si en tinguessin. Aquestes 140 pàgines que avui alguns votaran a favor inclouen 80 mesures que ni s’han votat ni s’han debatut, i que, a més a més, formen part del seu programa electoral espanyol, senyors del PSOE, no formen part del nostre programa electoral per Catalunya. Insistim, no tenen majoria i és indecent barrejar mesures que ajuden a la gent amb altres mesures que continuen escanyant les persones i que només els convenen a vostès. El PSOE ha de deixar de fer el trilero i la resta han de deixar de votar sí a tot, a canvi de res. Si vostès segueixen empassant-se aquest xantatge, ells seguiran sempre fent aquest xantatge. El que avui tomba Junts és el trilerisme. És la mentida, la seva mentida, la seva ganduleria, les seves manipulacions, la seva prepotència, el seu xantatge, els seus incompliments. Perquè els recordo que avui fa un any que es van tancar uns acords que a avui dia encara no s’han substanciat. I lamentablement, això no és nou. Aquesta és la seva manera de fer. Fa dos anys van aprovar un altre reial decret òmnibus amb mesures socials, segons vostès, però a dins del mateix reial decret, vostès van colar, i la resta els va votar a favor, una compensació de 3000 milions d’euros per a les grans elèctriques espanyoles i 1200 milions d’euros de regal a Florentino Pérez. El xantatge no els va funcionar aleshores amb Junts i no els funcionarà ara. Saben, a més a més, que a nosaltres no ens tremolen les cames. Estem fins als nassos que enganyin a la gent. I ens preguntem fins quan alguns partits catalans seguiran menjant-se aquests gripaus i aquest xantatge. I acabo. Avui tornen a presentar l’anomenat impost a les energètiques, però segueixen sense explicar a la gent a quins interessos responen vostès. Perquè curiosament, aquest impost que defensen exclou les grans elèctriques espanyoles, que són les que més s’han forrat durant la crisi i són a les que vostès han compensat, com hem dit abans, amb un reial decret amb 3000 milions d’euros. Per què les deixen fora? I per què els partits catalans voten a favor d’un impost que atorga al Govern espanyol la competència plena de decidir quines són les inversions estratègiques i on han d’anar? Algun il·lús es pensa que aniran a
Catalunya i als catalans, quan aquest mateix impost posa en risc les inversions precisament a Catalunya? I acabo. Aquesta pirateria seva nosaltres ni la compartim ni la votem. Votarem que no a les tres iniciatives que es porten a votació avui.
Moltes gràcies i visca Catalunya lliure!
Gracias, presidente. Cuando hace poco más de un año firmamos el acuerdo de Bruselas lo hicimos con la voluntad sincera de construir una dinámica basada en el respeto mutuo y en el compromiso de avanzar. Ese no era un texto cualquiera, era una declaración potente que debía marcar un punto de inflexión en las relaciones entre Cataluña y España. Por primera vez se reconocía por las dos partes la existencia de un conflicto políticohistórico entre las dos naciones: la nación catalana y la nación española. De aquel acuerdo también surgió la investidura del señor Sánchez, y en el debate fuimos, como siempre, muy claros, muy sinceros y muy transparentes, mucho. Recordarán todos cómo les dijimos que su responsabilidad era hallar la manera de respetar el marco que ustedes y nosotros habíamos acordado y hacer honor a lo que habíamos escrito y firmado. Y les recordábamos entonces, y se lo recordamos hoy, el primer párrafo de aquel acuerdo en el que se dice que las cosas hay que hacerlas de forma diferente a como se han hecho hasta ahora, y en forma de consejo ―conociendo cómo son ustedes― también les decíamos que con nosotros no intentaran tentar a la suerte porque no les iba a funcionar. Porque para decir y hacer lo mismo que se ha dicho siempre no les hacen falta los votos de Junts. Más de un año después esto nos ayuda a entender dónde estamos ahora. Los que hayan seguido nuestras intervenciones, las ruedas de prensa, las conferencias del presidente Puigdemont no se sorprenderán de lo que hacemos hoy. Hace semanas que el presidente Puigdemont advirtió ―el viernes pasado lo volvió a repetir― que mientras ustedes no cumplan no cuenten con Junts. Lo que pase hoy será fruto de la negligencia y la falta de seriedad del PSOE, y pueden intentar trasladar ―lo harán, estamos convencidos― esta responsabilidad a Junts, pero todo el mundo tiene claro que nosotros hemos actuado siempre con transparencia, coherencia, claridad y lealtad, con lealtad a nuestro país, Cataluña, con lealtad a nuestros principios y con lealtad a los acuerdos que firmamos. Cuando termine nuestra intervención ya se habrán ocupado entre todos de vender a toda la caverna mediática que Junts es el demonio, porque todos sus voceros se han apuntado a esta orgía de la normalidad, pero la realidad es tozuda y cada día hay más gente que tiene claro que Junts es el único partido que prioriza al país, Cataluña, que no admite chantajes, que se aleja de quedar bien, de la estética, del titular vacío y que asume sin miedo aquellas decisiones que nadie se atreve a adoptar. Y toda la presión que nos están haciendo hoy es la misma de siempre a aquellos que no hacen lo que quieren los partidos españoles es una presión que deberían haberse planteado ustedes antes de entrar al Consejo de Ministros y aprobar estos reales decretos ley sin haber negociado con Junts, porque, por mala suerte para ustedes, sí, muchas veces necesitan los votos de Junts, y Junts, como saben ustedes, no forma parte de ningún bloque español. Con nosotros el chantaje y la presión no tienen efecto. Con nosotros funcionan la negociación y, sobre todo, el cumplimiento de los acuerdos. La subida de las pensiones y los descuentos al transporte están garantizados. Hagan un real decreto solo con estas dos medidas, con estos dos puntos, y nosotros votaremos a favor. No tienen mayoría y tienen que dejar de actuar como si la tuvieran. Estas ciento cuarenta páginas a las que algunos hoy van a votar a favor incluyen ochenta medidas que ni se han votado ni se han debatido y que, además, forman parte de su programa electoral español, señores del PSOE, no forman parte de nuestro programa electoral para Cataluña. Insistimos en que no tienen mayoría. Es indecente mezclar medidas que ayudan a las personas con otras medidas que siguen esquilmando a las personas y que solo les convienen a ustedes. El PSOE debe dejar de hacer el trilero y el resto tiene que dejar de votar que sí a todo a cambio de nada. Si ustedes siguen basándose en este chantaje, aprobando este chantaje, ellos van a seguir con el chantaje. Hoy molesta a Junts su trilerismo, su mentira, su gandulería, sus manipulaciones, su prepotencia, su chantaje, sus incumplimientos: les recuerdo que hoy hace un año desde que se cerraron unos acuerdos que, hoy por hoy, todavía no se han visto sustanciados. Lamentablemente, esto no es algo nuevo, es su forma de hacer. Hace dos años aprobaron otro real decreto ómnibus con medidas sociales, según ustedes, pero dentro de ese mismo real decreto ustedes colaron ―y los demás votaron a favor― una compensación de 3000 millones de euros para las grandes eléctricas españolas y de 1200 millones de euros de regalo a Florentino Pérez. El chantaje no les funcionó entonces con Junts y no les va a funcionar ahora. Además, saben que a nosotros no nos tiemblan las piernas. Estamos hasta las narices de que engañen a la gente y nos preguntamos hasta cuándo algunos partidos catalanes van a seguir comiéndose todos estos chantajes.
Acabo. Hoy vuelven con el impuesto de las energéticas, pero siguen sin explicar a las personas a qué intereses responden ustedes. Porque, curiosamente, este impuesto que defienden excluye a las grandes eléctricas españolas, que son las que más se han forrado durante la crisis y a las que ustedes han compensado con un real decreto con 3000 mil millones de euros. ¿Por qué las dejan fuera y por qué los partidos catalanes votan a favor de un impuesto que otorga al Gobierno español la competencia plena de decidir cuáles serán las inversiones estratégicas y a dónde deben ir a parar? ¿Alguno se cree que van a ir a Cataluña y a los catalanes, cuando ese mismo impuesto pone en riesgo las inversiones precisamente en Cataluña? Y acabo. Esta piratería suya nosotros ni la compartimos ni la votamos. Votaremos que no a las tres iniciativas que se llevan a votación hoy.
Muchas gracias y viva Cataluña libre.
Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.
Gabriel Rufián Romero
ERCDiputado.Página 31Vídeo
Bon dia. Buenos días. Yo no tenía pensado intervenir hoy, pero creo que hoy se materializa, de forma casi definitiva, una mayoría que existe hace ya tiempo, la mayoría de PP, VOX y Junts, que acabará cargándose este Gobierno. Nosotros hace ya bastante tiempo que venimos avisándolo y creo que hoy es un pasito más. Yo sé que desde Madrid, sobre todo desde la buena prensa de Madrid, la prensa progresista de Madrid, se cree aquello de que Junts no se va a atrever porque está VOX, que son los campeones de encarcelar y pegar a los catalanes, a sus líderes y tal. Siempre les acabo diciendo lo mismo: Desconocen la potencia mediática que tiene esta gente en mi país (la señora presidenta ocupa la Presidencia), la desconocen, y desconocen la deriva que está teniendo parte de lo que representa. Bastan unos minutos en las redes sociales para ver cómo ya se retuitean entre ellos: hay perfiles de VOX en las redes que están retuiteando intervenciones de la portavoz de Junts. Es una operación en marcha y, para cuando lo hagan, ustedes aún no tendrán ni idea de lo que está pasando; nuestra gente a veces tampoco, porque parece marciano, pero pasará. No quiero que se me vaya el tiempo sin contestar a la portavoz de Junts algunas cosas que yo creo que son pertinentes. Jo ja els vaig avisar fa uns dies que cada vegada que diguessin aquella mentida fastigosa, miserable que Esquerra Republicana ha votat a canvi de res, que és un eslògan miserable que vostès han aconseguit instaurar i inocular a gran part de la nostra gent, i això els ho reconec, però que és mentida i que és miserable. De fet, fora de Catalunya és extraterrestre pensar que Esquerra Republicana, Bildu, BNG, ho dic perquè hem votat, hem dit i hem defensat exactament el mateix, han votat a canvi de res. És extraterrestre. Però vostès tenen una potència mediàtica tan forta i a xarxes tan forta, que molta de la nostra gent això ho ha comprat. Però és igual. Jo ja els vaig dir, senyora Nogueras, senyora Nogueras... Bé, no aconsegueixo que... Gràcies. Cada dia que vostè digui que nosaltres votem a canvi de res, jo li contestaré el mateix, amb la mateixa mentida, perquè segur que és mentida. Que vostès voten a canvi del 3 %? Que vostès voten a canvi del 4 %? Perquè la sentència no queda clara. Oi que això és fals? Oi que vostès mai han votat a canvi del 3 %? Perquè això és fals, no? Mai ho han fet. Això Convergència mai ho havia fet, no? Doncs Esquerra Republicana mai ha votat a canvi de res, al contrari. I jo els demano una altra vegada que deixin de mentir aquí de forma miserable, si us plau. La segona cosa que us vull dir és que vostès diuen que no formen cap part de cap bloc. Els fa riure això que dic, però jo la meva experiència personal com a persona d’esquerres, progressista, és que cada vegada que algú diu que no és ni d’esquerres ni de dretes és que és de dretes. És la meva experiència personal. Sí, vostès són molt de dretes, molt de dretes. Són tan de dretes, que ara voten amb PP i amb Vox, per la seva vergonya. Vergonya que ara potser no senten, però que en un futur tornaran a sentir. I estic absolutament convençut que, després d’una etapa determinada a Catalunya, tornaran a amagar-se, tornaran a amagar el que són, que és una formació terriblement reaccionària i de dretes, coincident amb PP i amb Vox. Perquè al final té molt de mèrit, senyora Nogueras, parlar aquí durant 7 minuts, fer d’almogàver aquí durant 7 minuts per amagar que voten amb PP i amb VOX, en contra d’un impost a una multinacional o a unes multinacionals energètiques, que voten aquí en contra de prorrogar ajudes a prestacions al dia a dia de la gent, al benestar de la gent. Té molt de mèrit fer d’almogàver aquí i dir «Visca Catalunya lliure» moltes vegades. Jo també ho dic: «Visca Catalunya lliure», però justa, justa. De tots i per a tots. I jo el que em pregunto és per què al meu país surt més car que Esquerra Republicana voti amb el PSOE a favor d’iniciatives que són pel bé de la gent? Per què això surt més car que que vostès votin amb PP i amb VOX en contra de la gent? Per què? Potser la bona premsa de Catalunya m’ho pot respondre. Potser.
I vostès diuen: Mentre no compleixin, nosaltres no els votarem res. Compleixin amb què? És que no ho diuen. El PSOE, amb què ha de complir amb vostès? Què demanen? Què és el que demanen? Perquè ben bé ningú ho sap. Bé, sí, el tema de controlar la immigració, que a les seves boques sona com sona, no és gaire pujolista això, s’apropa molt més a Orriols que a Pujol, per cert. Han de decidir què són, o Pujol o Orriols, però això és un altre tema.
Però ben bé el PSOE amb vostès què ha de complir? Jo els convido a dir què ha de complir. Perquè no seran coses personals per a segons qui, no? Ah, sí? Són coses personals per a segons qui? Perquè segons qui no sé què? Si és així, ho han de dir, perquè estan votant en contra del benestar de milers de centenars de persones, a canvi que segons qui estigui millor. Que jo estic d’acord que tothom estigui millor, però em sembla bastant miserable.
I ja per acabar, vostès diuen que no són, que no estan a favor de cap xantatge i que el que fa el Govern és un xantatge i tal. Bé, es posin com es posin, dir que estan en contra d’un impost a una multinacional energètica, perquè si no, no inverteix no sé quants milers de milions d’euros al nostre país, vostès li poden dir com vulguin. Jo li dic xantatge. Així que sí, sí, compra xantatges, però de multinacionals. Perquè sempre, sempre, sempre, seran el mateix, la dreta reaccionària de Catalunya que amaga les seves misèries sota una bandera, per molt maca i estelada que sigui.
Moltes gràcies.
Yo ya les avisé hace unos días de que, cada vez que digan aquella mentira asquerosa y miserable de que Esquerra Republicana ha votado a cambio de nada… Es un eslogan miserable que ustedes han conseguido instaurar, inocular, en gran parte de nuestra gente, y eso se lo reconozco. Pero es mentira y miserable; de hecho, fuera de Cataluña es extraterrestre pensar que Esquerra Republicana, Bildu, BNG, por haber votado, dicho y aceptado lo mismo, han votado a cambio de nada con el PSOE; es extraterrestre, pero ustedes tienen una potencia mediática tan fuerte que mucha de nuestra gente eso lo ha comprado. Pero da igual. Yo ya les dije… Señora Nogueras, señora Nogueras (la señora Nogueras i Camero levanta la vista y mira al orador)… Gracias.
Cada vez que usted diga que nosotros votamos a cambio de nada le voy a contestar lo mismo, con la misma mentira, porque seguro que es mentira, que ustedes voten a cambio del 3 %, que ustedes voten a cambio del 4 %, porque en la sentencia no queda claro. ¿Verdad que eso es falso? ¿Verdad que ustedes nunca han votado a cambio del 3 %? Porque eso es falso, ¿no?, nunca lo han hecho, eso Convergència nunca lo hizo. Pues Esquerra Republicana nunca votó a cambio de nada, al contrario. Yo les pido una vez más que dejen de mentir aquí de forma miserable, por favor.
Lo segundo que quiero decirles es que ustedes dicen que no forman parte de ningún bloque (risas) ―¿les hace reír eso que digo?―, pero según mi experiencia como persona progresista, de izquierdas, cada vez que uno dice que no es de derechas es que es de derechas. Es mi experiencia personal. Sí, ustedes son muy de derechas, muy de derechas, son tan de derechas que ahora votan con el PP y VOX, para su vergüenza. Esa vergüenza quizá ahora no la sientan, pero en un futuro la volverán a sentir. Estoy absolutamente convencido de que, después de una etapa determinada en Cataluña, van a volver a esconderse, van a volver a esconder lo que son, una formación terriblemente reaccionaria y de derechas, coincidente con el PP y VOX. Porque, al final, tiene mucho mérito, señora Nogueras, hablar aquí durante siete minutos y hacer de almogávar para esconder que votan con el PP y con VOX en contra de un impuesto a una multinacional o a unas multinacionales energéticas, que votan aquí en contra de prorrogar ayudas para el bienestar de las personas, prestaciones para el día a día de las personas. Tiene mucho mérito hacer eso y venir aquí a decir visça Catalunya muchas veces. Yo también digo ¡visça Catalunya lliure!, pero justa, ¡justa!, (aplausos), ¡de todos y para todos! Lo que me pregunto es por qué en mi país sale más caro a Esquerra Republicana votar con el PSOE a favor de iniciativas que son para el bien de las persona que a ustedes votar con PP y VOX en contra de las personas. ¿Por qué? Quizá la buena prensa de Cataluña me lo pueda responder, quizá.
Y ustedes dicen: Mientras no cumplan, nosotros no les votaremos nada. ¿Cumplan con qué? Es que no lo dicen. ¿Qué tiene que cumplir el PSOE con ustedes? ¿Qué es lo que piden? Porque bien bien no lo sabe nadie. Bueno, sí, lo de controlar la inmigración, que en sus bocas suena como suena: no es muy pujolista eso, se acerca más a Orriols que a Pujol, por cierto. Tienen que decidir qué son, si Pujol u Orriols. Pero, bueno, ese es otro tema.
Con ustedes, ¿el PSOE qué tiene que cumplir? Yo les invito a decir qué es lo que tiene que cumplir, porque no serán cosas personales para según quién, ¿no? Ah, ¿sí? ¿Son cosas personales para según quién? Porque si es así tienen que decirlo, ya que están votando en contra del bienestar de miles de centenares de personas para que según quién esté mejor. Y yo estoy de acuerdo con que todo el mundo esté mejor, ¡eh!, pero me parece bastante miserable.
Acabo. Dicen ustedes que no están a favor de ningún chantaje y que lo que hace el Gobierno es un chantaje. Bueno, se pongan como se pongan, decir que están en contra de un impuesto a una multinacional energética porque, si no, no se invierten no sé cuántos miles de millones de euros en nuestro país ustedes lo pueden llamar como quieran, yo lo llamo chantaje. Así que sí, compran chantajes, pero de multinacionales, porque siempre siempre serán lo mismo, la derecha reaccionaria de Cataluña que esconde sus miserias bajo la bandera, por muy bonita y estelada que sea.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Moltes gràcies, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Lago Peñas por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.
Manuel Lago Peñas
Grupo SumarDiputado.Página 33Vídeo
Inevitablemente, mi intervención va a resultar aburrida después de este intenso cruce de comentarios.
Hoy votamos aquí la continuidad o no de un impuesto que pagan solo cinco empresas, las grandes multinacionales que conforman el oligopolio energético español. Son cinco compañías que tienen beneficios multimillonarios, pero que, por lo que parece, han conseguido convencer a la derecha de esta Cámara para acabar con un impuesto que es socialmente justo y tributariamente muy eficaz.
Este impuesto lo creamos en el año 2022, cuando los beneficios de las eléctricas y las petroleras se dispararon y los precios abusivos de la electricidad y los combustibles afectaron gravemente a las familias y las empresas españolas, precios abusivos para obtener beneficios escandalosos que fueron los principales culpables de la crisis de inflación del año 2022. En el año 2019, las cinco compañías energéticas habían ganado 5000 millones de euros antes de impuestos. En el año 2022, los beneficios de dispararon hasta los 22 000 millones de euros, cuatro veces más, un 300 % de incremento en medio de la crisis energética. Beneficios extraordinarios, dicen, y yo digo beneficios obscenos, que tienen su origen en el dominio de mercado de las grandes multinacionales, con enormes beneficios, pero que apenas pagan impuestos. En el año 2022 el tipo efectivo sobre beneficios que pagaron las compañías energéticas españolas fue del 6,8 %. Las eléctricas tenían que haber pagado el 25 %, que es el tipo era nominal, y las petroleras el 30 %, y pagaron cuatro veces menos. El impuesto de sociedades en España es un coladero que permite ―como dice siempre Carlos Martín― el escaqueo fiscal de las grandes compañías. Por eso, en 2022, ante los beneficios extraordinarios de las energéticas, creamos un gravamen específico que ha funcionado muy bien. (Aplausos). Las cinco grandes multinacionales han aportado 2500 millones de euros que nos han permitido financiar el bono social eléctrico o las bonificaciones al transporte público.
El argumento central que utilizan las tres derechas de la Cámara es que el impuesto, supuestamente, pone en peligro las inversiones. No es verdad. Las cifras recogidas en el plan estratégico de Repsol 20242027 lo pone en evidencia. La compañía estima que en estos cuatro años va a obtener un flujo de caja operativo de 29 000 millones de euros. Y atención a este dato: va a destinar 10 000 millones de euros a retribuir a los accionistas. Lo voy a repetir. Repsol va a destinar 10 000 millones de euros para remunerar a accionistas, entre dividendos y recompra de acciones historias. Señorías de la derecha, ¿saben cuánto va a pagar Repsol en el año 2024 por el gravamen a las energéticas? 350 millones de euros, 10 000 millones de euros en dividendos, 350 millones en impuestos. ¿Tienen la desfachatez de decir que este impuesto pone en peligro las inversiones productivas? (Aplausos). Lo voy a decir con más claridad. Ustedes no están defendiendo las inversiones, lo que están defendiendo son las ganancias abusivas de los propietarios de las empresas.
Esto nos lleva a una pregunta fundamental, que pone en evidencia el lamentable papel que las derechas juegan hoy en esta Cámara, porque ¿quiénes son los propietarios de las cinco empresas del oligopolio energético español? A la derecha se le llena la boca hablando de la nacionalidad de las empresas españolas. Y eso no es cierto; voy a hacer la lista: Endesa está en manos del Estado italiano, que posee el 70 % del capital social; Naturgy tiene entre sus accionistas de referencia al fondo norteamericano BlackRock, al fondo australiano IFM, al fondo luxemburgués CVC y al Estado de Argelia, que sumados tienen el 61 % de Naturgy; Iberdrola tiene como principales accionistas al fondo soberano de Qatar y a BlackRock ―¡cómo no!―, de tal forma que el 71 % del total de los accionistas de Iberdrola son extranjeros; la antigua Cepsa es propiedad al 100 % de un fondo soberano de Abu Dabi y de un fondo norteamericano, y, por último, Repsol, empresa en la que el 95 % de sus inversores institucionales son extranjeros, tiene el mayor paquete de acciones en manos de BlackRock. Otra vez BlackRock. Esta es la realidad del oligopolio energético español: está mayoritariamente en manos de fondos soberanos de países árabes y de fondos de inversión norteamericanos. Señorías de la derecha, esos son a los que ustedes van a beneficiar hoy votando contra este real decreto. (Aplausos).
Termino. Hoy estamos debatiendo sobre el modelo fiscal en España. SUMAR defiende que los más ricos, los que más ganan y los que más tienen son los que más tienen que contribuir, y en este caso son las cinco multinacionales energéticas. El sentido de la votación de este real decreto va a poner en evidencia a qué intereses servimos cada uno de los grupos parlamentarios. SUMAR está al servicio del bien común, del pueblo, del país real; la derecha representa los intereses del oligopolio energético, del gran capital, de los fondos de inversión extranjeros, y por eso vota en contra de los intereses de nuestro país. Hoy van a quedar retratadas, señorías. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).
Presidencia. Muchas gracias, señor Lago. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Chamorro Delmo, por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera. (Aplausos).
Ricardo Chamorro Delmo
VoxDiputado.Página 34Vídeo
Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, este gravamen mantiene ese acuerdo totalitario entre EH Bildu, Partido Socialista Obrero Español y Podemos, los cuales aprobaron, en la anterior legislatura, ese gravamen temporal energético establecido por el artículo 1 de la Ley 38/2022, de 27 de diciembre, y votado además por todos los que apoyan a este Gobierno infame. Resulta que en esa ocasión el Partido Nacionalista Vasco se abstuvo, así como Junts ―bueno, el PDeCAT―, aunque realmente compartían la filosofía de este gravamen, y así lo dijeron en el debate parlamentario en la anterior legislatura. Es un acuerdo absolutamente demagógico y populista para imponer un impuesto que iba a ser temporal, teóricamente, pero que la izquierda que sufrimos ya anunció en el debate parlamentario que quería hacer este gravamen permanente, como así lo está proponiendo en esta legislatura. El resumen es que Pedro Sánchez accede a este impuestazo para seguir manteniéndose en el poder, con el apoyo de una extrema izquierda desquiciada, con el partido de la ETA y con los golpistas, en una dinámica absurda y con una aritmética parlamentaria absolutamente diabólica, con una extrema izquierda, además, que nos quiere sacar de Occidente y nos quiere meter en los BRICS de manera marginal. En la anterior legislatura el Grupo Parlamentario VOX ya señaló que la fecha de imposición de este gravamen sería una de esas fechas para recordar como la de la consolidación del totalitarismo socialcomunista en España. En ese momento, señalamos además que la extrema izquierda consideraba que se puede alcanzar cualquier cuestión solamente por mayorías, aunque se salten todos los procedimientos técnicos, el imperio de la ley, la Constitución y todos los procedimientos adecuados desde el punto de vista legislativo. Desde que ustedes gobiernan, la desigualdad no ha hecho más que aumentar en nuestro país. Lo que tienen que empezar a entender es que la política se mide por los resultados y no por las intenciones. (Aplausos). Reiteramos lo que dijimos en la anterior legislatura, hace dos años, que ese gravamen iba a alejar la inversión de España en el sector energético, que íbamos a entrar en el camino de Venezuela, porque gravar a las energéticas por sus ingresos iba a dar lugar a que se invirtiese mucho menos en España y a que se repensasen también proyectos por parte de estas empresas; por lo que, con el tiempo, tendríamos peores instalaciones porque la inversión de las energéticas se iba a ir a otros países. Asimismo, iba a repercutir, finalmente, en los españoles. De hecho, ahora mismo sabemos que el conjunto de las empresas energéticas ya ha anticipado que el impuestazo que quiere perpetuar el Gobierno va a dificultar la materialización de las inversiones, estimadas en más de 30 000 millones de euros para los próximos tres años, así como el desarrollo y la viabilidad económica y financiera de esos proyectos. Repsol ―de la que han hablado ustedes― ha anunciado la paralización de las inversiones en España por este impuestazo.
También es interesante recalcar que parte de la dirección de esa multinacional española ha criticado el proceso de transición energética impulsado por la Unión Europea —gobernada por socialistas y populares— que ha dejado a un lado la industria con el resultado de una desindustrialización en Europa que ha dejado atrás la competitividad.
También es importante recalcar ―ahora que estamos viviendo determinados acontecimientos desde el punto de vista internacional muy interesantes― que, hace cuatro meses, Mario Draghi, el ex primer ministro italiano y expresidente del Banco Central Europeo, presentó en Bruselas un informe sobre competitividad en la Unión Europea que fue encargado por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. Este informe no solo cuestionaba la competitividad de la Unión Europea, sino que la plantea como una cuestión existencial, exponiendo la diatriba de la supervivencia de la Unión Europea ante la lenta agonía que vive la zona euro, cuyos ciudadanos no cesan en la pérdida de poder adquisitivo y que sufre una gran disminución de población. Lo que el informe proyecta realmente con bastante claridad ―aunque populares y socialistas se han encargado de ocultarlo― es el gran fracaso de las políticas progres y verdes en Europa, que hay que abandonar por una mera cuestión de supervivencia. (Aplausos). Draghi ha dicho que la única manera de ser más productivos es que Europa cambie radicalmente. Ha dejado meridianamente claro que la hoja de ruta que nos han marcado populares y socialistas europeos, de forma conjunta, nos está llevando a una auténtica ruina.
Por último, ese informe también habla de la soberanía estratégica. Si consideramos estratégico comer, calentarnos o la producción industrial, resulta que acabamos de destrozar todos esos principios de sus agendas internacionales, de esa Agenda 2030 que defienden todos ustedes a capa y espada. De hecho, los actores financieros globales han abandonado recientemente las iniciativas climáticas de la ONU, en una escenificación orquestada de un cambio en relación con las políticas woke por parte de estos gigantes empresariales. Esta es la línea en la que siempre ha estado VOX, desde el principio, hace diez años ya lo decíamos. Estamos convencidos de que el mundo está cambiando. Políticamente, ustedes son ya los marginales con sus agendas ecofanáticas, con su agenda woke. Hoy están en el desagüe de la historia. (Aplausos). Estados Unidos ya ha salido del Acuerdo de París, que impulsaron populares y socialistas. Este cambio de tendencia ya es imparable. Nosotros apostamos, también sin complejos, por las nucleares para contribuir al objetivo energético, como hemos hecho este fin de semana defendiendo la central nuclear de Almaraz. Hay que apostar por la soberanía energética y eliminar todos esos impuestos demagógicos y ecologistas, así como ese tasazo ecológico de la basura que ha impuesto el Gobierno de Pedro Sánchez en todos los ayuntamientos de España.
Volvemos a decir que quien se ha forrado aquí es el Estado —ahí está el crecimiento en la recaudación—, y este Estado no está contribuyendo a la redistribución de la riqueza ni a la justicia social. (Aplausos). Es un Estado al servicio de esta coalición y de una partitocracia que arruina a España. Todos sus cómplices, incluidos Junts y PNV, lo pagarán. Quien se ha forrado y se está forrando son los amigos de este Gobierno corrupto.
Votaremos en contra de este impuesto demagógico y absurdo. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).
Presidencia. Muchas gracias, señor Chamorro. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor González Gracia por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.
Juan Antonio González Gracia
PSOEDiputado.Página 35Vídeo
Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Lo ha dicho hoy la vicepresidenta del Gobierno: entre los diputados que se sientan en la bancada de la izquierda y los que se sientan en la bancada de la derecha hay muchas diferencias. Por ejemplo, los diputados y las diputadas del Grupo Parlamentario Socialista pensamos que una sociedad justa y un país redistributivo son aquellos que piden a los que más ganan que hagan un esfuerzo mayor para que el Estado, a través de políticas sociales, pueda llegar a las clases más populares; esto es, para que nadie se quede atrás. (Aplausos).
Y hoy le quería decir a la señora Belarra, de Podemos, que siempre nos quiere dar lecciones, que el Partido Socialista Obrero Español lleva 145 años de historia pensando lo mismo, ya sea en el Gobierno, en la oposición, en la dictadura franquista, en la cárcel o en el exilio. Los socialistas, con orgullo, seguiremos luchando por lo mismo, porque la única manera de construir un país más justo y solidario es que los que más tienen más contribuyan, fundamentalmente para que los que menos tienen tengan, señorías, dignidad. (Aplausos).
Por el contrario, los diputados y las diputadas de la derecha creen que quien más tiene es el que tiene que pagar menos y que cada palo aguante su vela, porque cada cual, a través de la meritocracia, se podrá buscar la vida. El error intencionado de la derecha es que la meritocracia, según ellos, es la misma para quien nace en el barrio de Salamanca que para el que nace en el barrio de El Gurugú de mi querido Badajoz, y no es lo mismo, señorías, no es lo mismo. La persona que nace en el barrio de Salamanca tendrá diez mil oportunidades más que cualquier otro niño de España, y esto es lo que los socialistas hemos querido corregir siempre, que desde la cuna no empiece a haber las primeras desigualdades y, para ello, es necesario la redistribución de la riqueza y, por tanto, que quien más tenga más contribuya.
Por eso, el Gobierno trae hoy este gravamen temporal energético para el año 2025. Y esto, señorías, no es ir contra nadie, esto se llama justicia fiscal, porque no puede haber justicia social si no hay justicia fiscal. Por eso, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el apoyo del Grupo Parlamentario Socialista reivindicó, trajo y aprobó en estas Cortes el impuesto a la banca. Y por eso, mientras las comunidades en las que gobierna el Partido Popular eliminaban el impuesto al patrimonio y favorecían a los ricos, el presidente del Gobierno de España reivindicó, trajo y aprobó en estas Cortes el impuesto a las grandes fortunas. (Aplausos).
Y hoy, señorías, traemos el gravamen temporal a las energéticas, porque no se puede lograr justicia social si no hay justicia fiscal. Algunos palmeros de la derecha sostienen que poner un gravamen a las energéticas las hará menos competitivas y se deslocalizarán de España. Esos mismos palmeros, señorías, con Feijóo a la cabeza, dijeron en julio del año 2022 (muestra un recorte de prensa): Nos dirigimos a una profunda crisis económica. El resultado del vaticinio catastrofista del señor Feijóo es que en 2024 la economía española ha sido la mejor de los treinta y siete países de la OCDE, repito, la mejor economía de los treinta y siete países. (Aplausos). Desde luego, el líder de la oposición para Premio Nobel de Economía no iba, y me da la sensación de que para presidente del Gobierno de España tampoco.
Señorías, ¿saben cuánto ganaron las energéticas —y alguno ya lo ha dicho en esta tribuna— en el primer semestre del año 2024? Las cinco grandes energéticas, en ese primer semestre ganaron 7770 millones de euros. ¿No creen ustedes, señores de la derecha, que con esos beneficios deberían hacer un esfuerzo? Nosotros, el Grupo Parlamentario Socialista, creemos firmemente que sí, porque hacer un país más solidario y más cohesionado es pedir a aquellos que más beneficios obtienen que ayuden a construir país, y el mayor aliado, señorías, el mayor aliado que tienen aquellos que no quieren ser solidarios con España se llama Partido Popular.
¿Creen los diputados del Grupo Popular que hay cambio climático? ¿O creen los diputados del Grupo Popular que la tierra es plana y que el sol gira alrededor de la tierra? Aunque ustedes con algunas afirmaciones parezca que siguen en el medievo, yo confío en que la inmensa mayoría de los diputados y diputadas del Grupo Popular aceptan que hay cambio climático. Entonces, ¿no les parece bien que en este decreto se incluyan importantes bonificaciones fiscales para las empresas que realicen inversiones estratégicas en el ámbito de la transición ecológica y la descarbonización?
Señorías, acelerar la transición ecológica es el mayor reto que tiene la humanidad por delante; este decreto lo incentiva y el Grupo Popular va a votar en contra. Señorías del Grupo Popular, cada vez que ustedes voten en contra de acelerar la transición ecológica en este país estarán ustedes traicionando no solamente la vida de las generaciones actuales, sino que estarán traicionando a todos los españoles y a todas las españolas que verán la luz en este país en los próximos años.
Por cierto, hablando de traiciones, no hay mayor desconsideración, no hay mayor desprecio, no hay mayor traición a la ciudadanía que engañar con bulos y mentiras a la gente que lo está pasando mal, y eso es lo que la semana pasada hizo el Partido Popular con el pueblo de Valencia. Mientras que el Partido Popular mentía sin escrúpulos sobre las ayudas que está recibiendo el pueblo de Valencia, ese mismo pueblo todavía no sabe qué hacía su presidente Mazón encerrado en un restaurante en las horas más trágicas de la comunidad en los últimos cien años. (Aplausos).
Señorías, especialmente las señorías de Junts, frente a las oligarquías tecnológicas aliadas con la ultraderecha que quieren hacer desaparecer los Estados sociales existe Europa, donde conservamos nuestras libertades, nuestros derechos y un potente Estado del bienestar. Un Estado del bienestar que nos garantiza pensiones dignas, educación pública y sanidad universal, y todo ello dentro de un sistema fiscal redistributivo. Este es el modelo más exitoso que ha conocido la vieja Europa, el modelo que trajo la paz y la prosperidad a un continente devastado por la guerra. Hoy ese proyecto está en peligro y el Partido Socialista Obrero Español lo va a defender con uñas y dientes. Por eso trae este decreto, para seguir garantizando la solidaridad. Por eso, esperamos que la derecha democrática de este país no se deje llevar por los cantos ultras y esté a la altura de las circunstancias.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señor González. Por el Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra el señor De Olano Vela, por un tiempo de siete minutos.
Jaime Eduardo de Olano Vela
PPDiputado.Página 37Vídeo
Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Señora Montero, usted lo ha escuchado como lo hemos escuchado todos, no hay legislatura. No mientan más, no estiren un chicle que no se puede estirar más. No hay legislatura. No hagan perder el tiempo a los españoles por mantenerse unos meses más en la Moncloa. (Aplausos). Su ‘somos más’ que llevan cacareando toda la legislatura no era sino la primera mentira de todas las que han contado y que me temo seguirán contando. El gravamen que debatimos hoy, señorías, resulta especialmente ilustrativo de lo que está siendo esta legislatura. Estamos ante una mezcla a partes iguales de mentira, soberbia e incompetencia protagonizada por el desgobierno de Pedro Sánchez. Mentiras, señora Montero. Ustedes pretenden gobernar mintiendo a todo el mundo y con este gravamen se han superado a sí mismos. Verá, el mismo día pactan con unos socios la permanencia y con los otros socios la desaparición del gravamen, señora Montero. Y señor González, su discurso de la justicia fiscal se desmonta por sí solo. ¿Le ha contado la señora Montero que había pactado con Junts y PNV eliminar el gravamen? ¿Se lo ha contado el señor Sánchez? Me temo que no. ¿También les mienten a ustedes, señor González? ¿También a ustedes? (Aplausos). Ahora traen este real decreto ley cuando habían pactado con Podemos y SUMAR aprobar una ley y crear un impuesto. Lo cierto es que me sorprende, señora Montero, la habilidad que tienen para encontrar en la extrema izquierda a tantos tontos útiles para el PSOE. (Rumores) SUMAR, Podemos o Esquerra siempre acaban dejándose engañar y, a su vez, engañando a sus votantes. Señora Montero, no frivolice, tontos útiles es una expresión que en política conocemos todos. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: Ah, ah). ¡Aaah, claro! (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, asiente). Sí, señora Montero, claro. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: Ya, ya, ya, tonto útil, sí). Mucha soberbia, señora Montero, mucha soberbia. (Rumores). El muy poco democrático Pedro Sánchez afirmó que pretendía gobernar sin el Parlamento y ustedes creyeron que era posible. Se equivocó. El señor Sánchez mintió y usted también. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Este gravamen es el mejor ejemplo: hace un mes este Pleno aprobó por mayoría absoluta la derogación del gravamen como una semana antes había hecho el Senado, pero a los cuatro días el desgobierno de Sánchez aprueba este real decreto ley contrario a la voluntad de la mayoría de las Cortes. Cuánta soberbia, señora Montero, ustedes que siempre hablan de la mayoría, de la gente y de la soberanía nacional, ustedes, señora Montero. Pero hoy se van a llevar otro revolcón pasando así de la soberbia al ridículo más espantoso. (Aplausos). E incompetencia, señora Montero, porque en lo que va de legislatura no han sido capaces de aprobar ni un solo presupuesto, ni siquiera el techo de gasto. A su avaricia fiscal se le han caído 6000 millones gracias a la labor del Grupo Parlamentario Popular y hoy nos ha anunciado que le quiere subir el gasoil a quince millones de españoles. Señora Montero, esta Cámara ya le dijo que no a eso y usted lo va a volver a traer. Pues le volveremos a decir que no, señora Montero. Gobernar no es estar en la Moncloa, gobernar es facilitar la vida a la gente y ustedes no quieren el dinero para facilitar la vida de la gente. Tienen 140 000 millones de euros más y la gente vive peor y hay más pobreza que en 2018, señora Montero. Esto no es política social, es política socialista, la de siempre, señorías. (Risas.—Aplausos). Basta ya de esas mentiras suyas sobre los servicios públicos y la subida de impuestos. La recaudación del gravamen no era para sanidad, pues ustedes no financian la Ley ELA y han vetado nuestra proposición de ley para los afectados por la talidomida. No era para eximir de pagar el IRPF de las ayudas por la dana o el IVA en la compra de vehículos por los afectados. La recaudación no era para eso. PSOE, SUMAR, Compromís —escandalosamente— y Esquerra votaron no y lo impidieron. Y, desde luego, la recaudación no se iba a dedicar a reducir la pobreza alimentaria y energética que alcanza su máximo de las dos últimas décadas.
Ustedes prefieren regalarle al PNV un palacete de 17 millones. Y digo bien, al PNV, no es al Gobierno vasco ni es a los vascos, es a un partido político. Al PNV le regalan patrimonio nacional con dos sentencias en contra, una en Francia y otra del Tribunal Supremo en España, que dicen que ese palacete es español y, desde luego, en ningún caso del PNV. (Aplausos). Señorías del PNV ―no está el señor Esteban, pero estoy seguro de que se lo comentarán―, el señor Esteban debería ser un poquito más prudente cuando hable de relaciones con el neofascismo, ya que ustedes tienen en su historia relaciones con el fascismo de siempre que son bastante inconfesables. Yo le aconsejo al señor Esteban que sea un poco más prudente.
Señora Montero, el recibo de la electricidad de un hogar medio acogido al precio voluntario en los primeros días de este año 2025 es un 28 % superior al mismo periodo del año pasado, lo que representa su mayor coste desde 2022, y ustedes pretenden sumarles un coste adicional a estas familias. Señora Montero, ¿no le parece un disparate? Mientras millones de familias no pueden calentar su casa, ustedes están preocupados únicamente en poder nombrar a los jueces y en que no se pueda investigar la corrupción que rodea a Pedro Sánchez en su partido, en su Gobierno y también en su familia. Les importa más la ley Begoña que abaratar la factura de la luz, señora Montero. Les importa más que no se conozcan los mensajes del fiscal general con la Moncloa, mientras podía estar cometiendo un delito, que contener la inflación, que ha vuelto a subir en los dos últimos meses y que asfixia a millones de familias españolas pues alcanza ya el 37 % ―si hablamos de los alimentos― desde que llegaron el señor Sánchez y usted. Y es que, a ustedes, señora Montero, solo les importa una familia, la familia del ‘número 1’, la familia de Pedro Sánchez.
Señorías, en contra de las habituales soflamas que hoy han repetido aquí la izquierda y la extrema izquierda, el gravamen que pretenden aprobar es una mala decisión de política energética y económica. Va contra la transición energética que dicen ustedes defender, pues ahuyenta las inversiones necesarias para completarla. Hace menos competitivas a las empresas españolas y penaliza a las empresas energéticas españolas frente aquellas extranjeras que operan en España y que no tienen consideración de principales. La propia Unión Europea ―ya se ha citado aquí― en 2023 concluyó que no se deben mantener vivos estos gravámenes. Hoy ha vuelto a mentir aquí, señora Montero, cuando ha dicho que este impuesto grava los beneficios. Es mentira y usted lo sabe igual que yo. El informe Draghi, que todos conocen y que sirve de guía para impulsar la economía de la Unión Europea, propone reducir los impuestos y cargos sobre los precios de la energía para hacerlos más competitivos. Justo lo contrario de lo que hacen ustedes. ¿Ha visto alguno de ustedes la factura de este mes? Suben todos los cargos: el IVA y los peajes. Y suben por decisión exclusiva del Partido Socialista y del Gobierno de Pedro Sánchez.
Por cierto, señora Montero, deberían ustedes felicitar a la señora Aagesen, la nueva ministra, porque en tiempo récord ha logrado convertirse en una sanchista de manual. La semana pasada afirmaba que el impuesto a las energéticas conseguirá que se incentiven nuevas inversiones en España, hoy el señor González ha dicho lo mismo, y lo dicen sin sonrojarse, cuando todos sabemos que las principales energéticas españolas amenazaron con retirar 4000 millones de inversión en España si ustedes aprobaban este decreto. ¿Saben cuántos puestos de trabajo suponen esos 4000 millones de inversión, señora Montero? ¿Sabe la ganancia de competitividad que aportarían esas inversiones? Señora Montero, no se puede gobernar mintiendo a todo el mundo todo el tiempo. No se puede. (La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, asiente). ¿Usted dice que sí? No, no, no se puede, se lo digo yo. (Rumores.—Aplausos). Sus socios lo saben. Cuando usted asegura por la mañana que va a facilitar a los independentistas una financiación privilegiada y esa misma tarde les jura a los andaluces que defenderá una financiación justa para Andalucía, todos saben que está mintiendo, a sus socios y a los andaluces. Cuestión distinta es que, como acertadamente afirmaba el periodista gallego Rafa Latorre hace unos días, algunos finjan ser idiotas, porque ya es la única forma de prosperar en el sanchismo.
Nada más y muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.—Un señor diputado: ¡Bravo!).
Presidencia. Muchas gracias, señor De Olano. — REAL DECRETO LEY 11/2024, DE 23 DE DICIEMBRE, PARA LA MEJORA DE LA COMPATIBILIDAD DE LA PENSIÓN DE JUBILACIÓN CON EL TRABAJO. (Número de expediente 130/000014).
Presidencia. Pasamos ahora al siguiente punto, que es la convalidación o derogación del Real Decreto Ley 11/2024, de 23 de diciembre, para la mejora de la compatibilidad de la pensión de jubilación con el trabajo. Para presentar el real decreto ley tiene la palabra en nombre del Gobierno la señora ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Cuando quiera.