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Sin adjetivos

Pleno del 18 de diciembre de 2024

Interpelación urgente al Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes sobre el balance de las actuaciones del Gobierno que han provocado el deterioro democrático actual.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 90.

Justicia y corrupción

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 34Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, no voy a interpelar al ministro. Lleva un año despreciando las preguntas de la oposición, es decir, pisoteando los artículos 183 y 188 del Reglamento de esta Cámara que regulan la rendición de cuentas del Gobierno, condición imprescindible de una democracia. Al señor Bolaños, un diputado cualquiera o incluso cualquier periodista, le pregunta: ¿Qué hora es, ministro? Y él contesta gutural: Ultra ultra, facha facha. Les pondré tres ejemplos de este año, pero hay docenas. Señor Bolaños, ¿qué va a hacer si los tribunales deciden que la ley de amnistía está al margen de la Constitución y el derecho europeo? Respuesta: Recae sobre sus hombros la responsabilidad de representar al equipo ultra. Señor Bolaños, ¿cuál es el conflicto entre España y Cataluña? Respuesta: Quiero darle la enhorabuena por imponer a su candidato ultra en Cataluña, al César lo que es del César y al ultra lo que es del ultra. Señor Bolaños, ¿por qué sigue apoyando al fiscal general del Estado? Respuesta: Su tono altivo y perdonavidas nos recuerda lo importante que es ir a votar para que no gobierne gente como usted. Desde luego, mejor ser perdonavidas que ‘perdonamuertes’, excarcelando etarras antes de tiempo como este Gobierno. (Aplausos). El miércoles pasado el ministro Bolaños directamente se mofó en la cara de una diputada de VOX que le recordó su deber de contestar; decía no, no, negaba con la cabeza y se reía. La sesión de control reducida a ruido y furia que nada significa o, dicho en castizo, al diálogo de besugos. La pregunta, señorías, es, ¿por qué actúa así el señor Bolaños? Primero, porque en su caso contestar es delatarse. Su gestión se cuenta por fracasos. Segundo, porque se lo permiten. La presidenta de esta Cámara ha abdicado de su responsabilidad institucional, si es que alguna vez la asumió. (Aplausos). Es una correa de transmisión del Gobierno. Y tercero, por estrategia. La degradación de las sesiones de control es un reflejo de la destrucción de la conversación pública española, y la destrucción de la conversación pública española es la consecuencia de una perversa decisión política. Desde aquel seminal ‘no es no’ toda la acción del señor Sánchez ha tenido como objetivo liquidar la alternancia democrática en España. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). En el altar de ese delirio cesarista lo ha sacrificado todo: la igualdad como bandera socialista; la verdad como valor, incluso como concepto, el prestigio de las instituciones; el consenso constitucional y hasta el suelo de valores morales comunes que toda nación necesita para aprobar reformas y avanzar. Sin ese suelo y sin conversación, no es que no sea posible consensuar nada, es que ni siquiera es posible discrepar. La realidad, señorías, es que España no tiene un Gobierno en sentido estricto, un Gobierno mínimamente coherente, capaz de aprobar unos presupuestos sin la humillación de que un socio le suelte a otro esa vulgaridad tan nacionalista: Muevan el culo. Lo que preside Sánchez es un proceso de incomunicación, de desconexión de unos españoles con otros y de todos con la democracia, y la prueba en forma y fondo es el señor Bolaños. Ha pasado un año de su nombramiento como ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y estamos en el último pleno de 2024, es buen momento para hacer balance. Primer hito contra la alternancia: la amnistía. Un año después del pacto PSOE-Junts, el señor Bolaños sigue sin citar un solo precedente de un político que haya borrado los delitos de otros políticos a cambio del poder, es decir, de una amnistía con ánimo de lucro, porque no existe, claro. (Aplausos). Y un año después el señor Bolaños sigue sin explicar cómo una medida que el señor Sánchez había tachado en octubre de 2022 de estar claramente fuera del ordenamiento constitucional español, de pronto se convirtió en impecablemente constitucional. De ilegal a legal con la misma ley vigente, de la noche a la mañana, literalmente. Es el milagro del 23 de julio, el fruto de la conjunción estelar entre los siete votos de un prófugo y la codicia oceánica de un hombre sin escrúpulos; lo que Torcuato Fernández-Miranda habría llamado una maniobra torticera. ¿Y qué dice de esto el ministro gutural? Ultra ultra. Bueno, y algo más: Me felicito a mí mismo. Sus señorías se acordarán ―cómo olvidarlo― de cuando se plantó en el patio del Congreso y proclamó: La amnistía será un referente mundial y marcará historia. Qué farsa y, sobre todo, qué farsa fracasada. Ya es Navidad en Waterloo y la amnistía sigue sin aplicarse. El prófugo volvió a Barcelona, sí, pero para una charlotada estival: ja sóc aquí, ja no sóc aquí; un Houdini jodido. (Aplausos). Sí, señorías, creíamos que los señores Bolaños y Boye, un presunto ministro de Justicia y un secuestrador condenado, habían redactado la ley de amnistía a cuatro manos, pero resulta que la redactaron a cuatro pies: no cubre la malversación y, por tanto, tampoco a Puigdemont. Así lo ha dicho el Supremo en dos resoluciones contundentes, así lo avalará con toda probabilidad la sala de Apelaciones y ―ojo― así lo confirmará también ―yo estoy democráticamente convencida― el Tribunal Constitucional, porque el Estado de derecho español existe y funciona ―ya se lo dijimos, pierdan toda esperanza― y porque el señor Conde-Pumpido no querrá retirarse con el baldón de Boye y Bolaños en su toga. Su chapuza: salvarle a él.

Segundo hito: la colonización de las instituciones, en particular, de la Fiscalía General del Estado, hoy a las órdenes de un imputado ―se dice pronto―. ¿Y sobre esto que responde normalmente el señor Bolaños? Que el fiscal general está investigado por decir la verdad ―ajá, o sea, que el Tribunal Supremo prevarica―, y luego añade gutural: Facha, facha, delincuente confeso. El señor Bolaños se olvida de que existe algo llamado presunción de inocencia, de que si llama delincuente al novio de Ayuso, tendrá que llamar delincuentes a la mujer del presidente, al hermano del presidente, a la mano derecha del presidente y al propio fiscal general (aplausos), y también de que él puede salir mal parado. Como ya le advertimos, todo se sabrá; de hecho, ya sabemos bastante. Sabemos que el fiscal general ordenó que se le remitieran datos reservados de un particular a su cuenta personal de Google, algo estrictamente prohibido, por lo que ya debería ser inhabilitado. Sabemos que esos datos se filtraron con el objetivo de destruir a una rival del Gobierno, un delito propio de un régimen totalitario. Y sabemos también que la Guardia Civil está analizando el contenido del móvil del fiscal general del 8 al 11 de marzo de 2024, días trepidantes, días interesantes que coinciden exactamente con la aprobación de la amnistía y con las primeras decisiones judiciales sobre la presunta corrupción del entorno íntimo y político de Sánchez. A ver si al señor Bolaños se le ocurrió maniobrar con el fiscal general para favorecer a unos o perjudicar a otros; en tal caso, no saldría mal parado, sino mal sentado, en el banquillo, lo que quiso evitarse Lobato.

Tercer hito: el ataque a los contrapesos democráticos. No voy a detenerme en el olímpico desprecio del ministro al Parlamento: el veto sistemático a las iniciativas del Grupo Popular, el impúdico abuso del decreto ley y el desaire al Senado. Su demonización gultural de la discrepancia: Ultra ultra. Que el señor Bolaños sea ministro de Relaciones con las Cortes es un sarcasmo. Tampoco ahondaré en sus ataques al pluralismo informativo y la libertad de prensa. En septiembre presentó un portentoso plan de acción por la democracia, entre cuyos objetivos no solo figuraba ―oigan bien― mejorar la rendición de cuentas y la calidad de la conversación pública, sino también asegurar el pluralismo y la independencia de los medios de comunicación públicos. Un mes después colocó a su jefa de prensa como consejera de Radiotelevisión Española.

En lo que sí voy a detenerme es en su particular relación con la justicia. ¿Recuerdan cuando el señor Bolaños se comprometía a defender a los jueces de los ataques de sus socios, cuando clamaba ―cito literalmente―: Me parece intolerable cualquier acusación o señalamiento, venga de donde venga, y cuando se justificó cabizbajo ante el Tribunal Supremo: Yo no estaba en el Congreso el día en que Nogueras os llamó indecentes desde la tribuna; no volverá a ocurrir? Seis meses después, los ataques los lidera él. La hipocresía es la marca de la casa socialista. En realidad, el mayor bulo que circula en España es que el señor Bolaños haya sido alguna vez ministro de Justicia. Aceptó incluir la acusación de lawfare en el pacto con Puigdemont para la investidura. En verano se lanzó a por el juez Peinado con nombre y apellidos y groseras acusaciones y todo el coro ministerial detrás, hasta que los tribunales lo dejaron en evidencia. Y ahora está a punto, pero a punto, de acusar al Supremo de prevaricación. A ver si hoy lo hace abiertamente, a ver si se atreve, como sus socios, como sus colegas de bancada, como su jefe. La frase del señor Sánchez sobre las cartas marcadas, es decir, su acusación a la justicia de actuar en connivencia delictiva con el Partido Popular, es un salto cualitativo en la deriva antidemocrática del Gobierno. Evoca las leyes de transitoriedad jurídica aprobadas por Puigdemont en septiembre de 2017, responde al mismo estímulo populista y autoritario. No es solo que el Gobierno necesite someter a la justicia ―evidentemente la supervivencia de Sánchez depende de la impunidad de sus socios, de la de su mujer, de la de su entorno, de la suya―, es que ahora encima cree que le conviene. Sánchez busca enfrentar al pueblo con los jueces. Busca enfrentar a la democracia con la ley, como si pudiera haber democracia sin ley, como si el Estado de derecho pudiera someterse a plebiscito, y no, señorías, la democracia no se vota. (Aplausos).

¿Y el señor Bolaños? Nada, se ha quedado sin coartada. Años deslegitimando al Consejo General del Poder Judicial, insultando a sus miembros, diciendo que son peones del PP porque denuncian los ataques del Gobierno, a ver cómo explica ahora el comunicado de la magistrada Perelló. ¿Dirá que los jueces no han completado la Transición, esa última genialidad salida de Moncloa? ¿La llamará, gutural, ultra ultra?

Cuarto y último hito: Franco. Ahora sí el ministro por fin puede gritar facha facha, solo que ante su gutural espejo. ¿Qué sería de este Gobierno sin los ultras, sin Bildu, sin Puigdemont, sin Junqueras, sin Franco? ¿Qué sería de él sin la polarización?

Como son incapaces de gobernar por adhesión, intentan gobernar por odio, levantan muros entre españoles, juegan al divide y vencerás y reescriben la historia. Franco no fue derrotado por una izquierda heroica y valiente, sino por una vulgar flebitis, y murió en la cama. La libertad no la trajo el PSOE, la trajeron los demócratas de ambos bandos (aplausos) y, señaladamente, tres hombres: Adolfo Suárez, Torcuato Fernández-Miranda y el rey Juan Carlos. Esos sí que merecen cien homenajes. Y, con ellos, los siete padres de la Constitución, de los cuales cuatro ―cuatro― lo son también del Partido Popular: Fraga, claro; Miguel Herrero; José Pedro Pérez Llorca, y Gabriel Cisneros. Sí, somos también hijos de UCD. A estas alturas, ¿a quién pretenden engañar? Se lo diré: a sus menguantes votantes y a sus socios. Quieren mantenerlos a ellos polarizados, radicalizados, atrincherados, atrapados en un solo lado del muro, cautivos del cainismo. El populismo es el atajo de los mediocres y el frentismo una confesión de impotencia, además de una canallada.

Y, ahora sí, señor Bolaños, es su turno. Ya puede seguir conversando consigo mismo. Gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 36Vídeo

Muchas gracias.

Muchas gracias, señora Álvarez de Toledo. La eché de menos la semana pasada, cuando no me formuló ni pregunta ni interpelación. Pensé que la tenía castigada el señor Tellado. Señor Tellado, si usted impide que la señora Álvarez de Toledo me pregunte, no se lo perdonaré jamás, parafraseando a la propia Álvarez de Toledo. (Risas.―El señor Tellado Filgueira: Intente contestar algo, venga). Mire, estoy encantado de que tengamos una interpelación y un debate usted y yo, señora Álvarez de Toledo, pero me gustaría que algún día tuviéramos un debate en el que no leyera usted todo, de principio a fin, que fuera un debate sin papeles, donde podamos confrontar ideas, confrontar modelos, sin que usted leyera un discurso que podría haber preparado usted o cualquiera de sus colaboradores. En todo caso, estoy encantado de haber tenido este debate. Quiero empezar poniendo en contexto, porque me parece importante, quién es Álvarez de Toledo. Creo que en el Diario de Sesiones debe reflejarse y quiero que los ciudadanos también la conozcan. (Rumores). Usted es ―se lo he dicho alguna vez y hoy se lo repito― el rostro del bulo, historia viva del bulo. (Rumores). Desde el año 2004, después del atentado del 11 de marzo, hasta el año 2006, usted colaboraba con un periódico de difusión nacional para el que escribió 146 artículos propagando el peor bulo y el más doloroso de todos los que ha sufrido la democracia española, que es el bulo del 11-M. (Rumores.―Aplausos). Escribió 146 artículos ―alguno de los cuales he tenido oportunidad de leerle desde mi escaño― propagando el bulo de ETA, de Marruecos, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, del CNI, y no reconociendo cuál fue la autoría de ese atentado. Eso lo hizo usted desde el año 2004 al 2006. Por tanto, usted es historia viva del bulo. Y que el Partido Popular la mantenga como diputada lo único que quiere decir es que el Partido Popular lleva la mentira y el bulo en el ADN, porque, si no, usted no podría ser diputada de un grupo parlamentario que no puede sentirse orgulloso de haber propagado el peor y el más doloroso bulo de la historia de nuestra democracia como fue el del 11 de marzo. (Aplausos). Se ve que usted, del año 2004 al 2006, propagó el bulo con eficacia, porque ¿qué hizo en 2006 el Partido Popular?: ficharla a usted como jefa de gabinete del secretario general del Partido Popular. Es decir, primero propagó el bulo y luego se encargó, desde el Partido Popular, de generar el bulo. Eso lo hizo usted desde el año 2006 al año 2008 como jefa de gabinete del secretario general del Partido Popular. Insisto en que propaga el bulo desde las páginas de un periódico nacional y, luego, genera el bulo y se intenta beneficiar del bulo y de la mentira, la peor mentira de la democracia española, desde el año 2006 al 2008, desde Génova 13, sede nacional del bulo en nuestro país; usted, el rostro del bulo en la sala de máquinas de la mentira y del bulo.

Se ve que usted del año 2006 al año 2008 tampoco lo hizo mal, porque en el 2008 la premia el Partido Popular por ser protagonista en el bulo y la hace diputada de este Congreso, pero no diputada rasa, no, fue usted portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular en el año 2008. Es decir ―es la categoría que me gustaría dejar bien clara esta mañana―, una persona que propaga el bulo, que miente en el momento más doloroso para nuestro país de la democracia, el Partido Popular la ficha para la sala de máquinas en Génova 13 y después la hace portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular. Es decir, solo se explica su promoción cuando el Partido Popular es el beneficiario y el protector del peor bulo en la historia de nuestra democracia como fue el del 11 de marzo de 2004, que usted propagó mezclando a ETA, a Marruecos, al Partido Socialista, al CNI, a la Policía Nacional y a la Guardia Civil con ese atentado terrorista yihadista. Le reto, señora Álvarez de Toledo, a que suba a esta tribuna y diga: Mentí, me equivoqué y aquello que dije desde las páginas de un periódico y luego desde Génova 13 era el peor bulo de la democracia. Solo en ese momento usted podría subir a esta tribuna a hablar de bulos y de mentiras, porque es usted la cara visible de la mentira en esta Cámara. (Aplausos).

Entro a algunas de las cuestiones que usted ha planteado. (Rumores.―El señor Tellado Filgueira: ¡Machista!). Ha dicho ―como lo dice usted― que estamos poniendo en cuestión el derecho a discrepar. No hay más que escucharla a usted para saber que el derecho a discrepar, la libertad de expresión en nuestro país, está en un serio riesgo. No hay más que verla a usted en cualquiera de sus intervenciones tan engoladas, como hace usted las intervenciones (el señor Tellado Filgueira: ¡Machista! ¡Machista!― Un señor diputado: ¡Qué vergüenza!), tan absolutamente engoladas. (Rumores.―Risas).

Segunda. Dice usted que los Presupuestos Generales del Estado y, por tanto, la continuidad de este Gobierno, están en manos de Junts per Catalunya. Le voy a hacer alguna pregunta, señora Álvarez de Toledo, y me gustaría, si es posible, que me respondiera desde esta tribuna: ¿usted sabe qué ofreció el Partido Popular a Junts para conseguir la investidura del señor Feijóo? ¿A usted se lo han contado? ¿Le han contado alguna reunión que se celebró entre dirigentes del Partido Popular y Junts en Bruselas? Le han contado qué estaba dispuesto a dar el Partido Popular a Junts para conseguir que el señor Feijóo fuera presidente del Gobierno? Es bien sencillo, suba usted y diga: Pues no, no me lo contaron. Bien. Pero, si se lo contaron, ¿usted qué opina? Y, por cierto, después de tantos meses ―tantos meses― acusando ustedes a Junts per Catalunya de la trama rusa, de ser terroristas, ¿qué opina usted de las declaraciones bien recientes de dirigentes de su partido, como la señora Cuca Gamarra, el señor González Pons, el presidente de Andalucía, señor Moreno Bonilla, diciendo que hay que colaborar y que hay que trabajar con una fuerza perfectamente democrática como es Junts? ¿Eran terroristas o es una fuerza perfectamente democrática? ¿Está usted a favor de lo que le ofreció el Partido Popular a Junts para conseguir la investidura del señor Feijóo o no? Porque, mire, usted se ha quedado como la última mohicana ultra del Partido Popular, defendiendo banderas que ya no defiende ni el Partido Popular (rumores) ―ni el Partido Popular―. Y, sí, ultra; usted pertenece a la internacional ultra de los líderes ultraderechistas del mundo (aplausos), usted pertenece a esa internacional ultra.

Habla usted de Cataluña. Le tengo que reconocer que usted tiene mucha autoridad para hablar de Cataluña: tuvo usted el peor resultado del Partido Popular en la historia cuando usted encabezó la candidatura del Partido Popular en Cataluña. Fue el peor de la historia. Yo ―¡fíjese!― desde mi escaño la animaba a que fuera usted candidata a la Generalitat de Catalunya en las elecciones catalanas. Finalmente, lo fue otro dirigente de su partido, pero yo la animaba, porque yo veo que usted se adapta, concuerda y entiende mucho a Cataluña. Por eso fue diputada usted por Barcelona y tuvo el resultado que tuvo, el peor de la historia. Sin embargo, sigue hablando de Cataluña. Pues, mire, estoy encantado de que hablemos de Cataluña.

Mi duda es cuánto va a tardar el Partido Popular en decir que la normalización en Cataluña fue gracias a ellos. Esa es mi duda. Como ahora, con el fin de ETA. El fin de ETA, por supuesto, nada tiene que ver con el señor Rodríguez Zapatero, nada que ver con el ministro Rubalcaba, nada que ver con el Partido Socialista y su valentía en aquel momento. No, no, el fin de ETA fue gracias al Partido Popular. Si es que es cuestión de tiempo, porque el patrón del PP siempre es el mismo. ¿Cuánto van a tardar ustedes en decir que la normalización en Cataluña fue gracias al Partido Popular? Si lo van a decir, adelántelo y diga usted en esta tribuna: ¡Gracias a mí se ha normalizado Cataluña, que yo entiendo mucho al pueblo de Cataluña! Si es que usted ha sido diputada por Cataluña, honor que yo no he tenido nunca en mi vida. Fíjese, hablando de Cataluña, ¿sabe usted que Salvador Illa, el president de la Generalitat de Catalunya en este momento, es un socialista constitucionalista? ¿Me puede usted explicar desde la tribuna, en su turno de réplica, en qué quedó aquello de que íbamos a hacer a Puigdemont president con los votos del PSC? ¿Cómo está esa historia, señora Álvarez de Toledo? Otra mentira más, una más, la enésima, por orden alfabético en el listín telefónico de las mentiras del Partido Popular. ¿Cómo está ese asunto? ¿No iba el PSC a apoyar al señor Puigdemont como president? ¿Nos lo puede usted explicar? También agradeceré sus disculpas, porque esa mentira la repitió usted con bastante frecuencia.

Pues la realidad es que hoy en Cataluña hay normalización política social e institucional. Hoy las fuerzas políticas catalanas hacen política dentro de la ley y la Constitución, y eso es consecuencia de una política valiente, inteligente, con mucha altura de miras de este Gobierno y es también consecuencia de la Ley Orgánica de Amnistía para la Normalización Institucional, Política y Social en Cataluña, una ley que harán suya: dirán que, gracias a ustedes, se consiguió la normalización en Cataluña. Y, luego, usted, siempre con: ¡Europa lo parará! En concreto, ¿qué órgano de Europa? ¿La Comisión de Venecia, señora Álvarez de Toledo? ¿La Comisión de Venecia que dijo que en Europa hay cincuenta y cuatro países dentro del Consejo de Europa y que los cincuenta y cuatro tienen leyes de amnistía? (Rumores.—Una señora diputada: ¡Bulo!). ¿La Comisión de Venecia que dijo que hay doce de esos países que no tienen previsión constitucional, como España, y que también tienen leyes de amnistía? ¿La Comisión de Venecia que dijo que la amnistía tenía una finalidad lícita y que, por tanto, no afectaba al principio de igualdad? (Aplausos.— El señor Tellado Filgueira: ¡Mentira!). ¿O la Comisión de Venecia que dijo que no afectaba a la separación de poderes porque los jueces y magistrados tenían la última palabra para aplicar la ley de amnistía? Pues, señora Álvarez de Toledo, usted me dirá qué órgano europeo lo va a parar. Como diría usted: ¡La Comisión Europea lo parará! Pues dígame qué órgano. Si no es la Comisión de Venecia, ¿cuál va a ser, en su opinión? ¿El jurado de Eurovisión? (Risas). ¿Me puede usted decir, en concreto, qué órgano europeo va a parar la normalización de Cataluña?

Heredamos una situación en 2018 en Cataluña que era lamentable, y le voy a decir por qué: por la gestión incompetente del Partido Popular, entre otras causas ―entre otras causas―. Este Gobierno, con inteligencia, con valentía, con ambición y con altura de miras ha conseguido la normalización de Cataluña. Por tanto, señora Álvarez de Toledo, gracias por hablar de Cataluña desde esta tribuna. Los españoles saben muy bien quién fue incapaz de gestionar e incendió Cataluña y quiénes hemos sido capaces.

Como es natural, defiende usted ―me ha llamado la atención, por eso lo recalco― a la pareja de la señora Ayuso con el argumento de la presunción de inocencia. Oiga, aplique usted la presunción de inocencia a otras personas que están siendo investigadas. (Rumores). ¿O no? Porque yo aplico y respeto la presunción de inocencia en todo caso. Pero le voy a decir una diferencia entre la pareja de la señora Ayuso y otras personas que están siendo investigadas. La diferencia es que la pareja de la señora Ayudo ha reconocido haber cometido dos delitos y de las otras personas no hay nada de nada. Esa es una diferencia bastante sustancial, señora Álvarez de Toledo.

Presidencia. Señoría, debe ir finalizando, por favor.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 38

Sí, para alegría de la señora Álvarez de Toledo, termino ya.

Gracias por su interpelación. Ruego al señor Tellado que me pregunte con mayor frecuencia. (El señor Tellado Filgueira: Prueba a contestar). Señora Álvarez de Toledo, cada vez que usted abre la boca se demuestra que el Partido Popular lleva la mentira y el bulo en el ADN, porque, si no, usted no podría ser ni diputada en esta Cámara.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Álvarez de Toledo.

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 38Vídeo

El señor Bolaños ha salido hoy por bulerías. Eso sí, un poco fuera de compás. Sigue con sus soliloquios guturales: ¡ultra, ultra! Y ahora: ¡bulo, bulo! ¡Él, el bulócrata reincidente que se camufla de regenerador, ahora también quiere dictar lo que es verdad y lo que es mentira en las redes sociales! Anunció una ley ―esto es de ayer― para obligar a usuarios relevantes a rectificar informaciones falsas. Otro de sus empeños liberticidas condenados al fracaso. Pero cualquiera se puede preguntar si lo va a aplicar también a los miembros del Gobierno y, sobre todo, qué tuits van a rectificar el PSOE y el propio señor Bolaños: ¿el tuit del señor Bolaños diciendo que el señor Puigdemont representa la etapa más negra, oscura, de Cataluña?, ¿el del señor Sánchez comprometiéndose a detenerlo?, ¿los tuits diciendo que la amnistía es absolutamente inconstitucional ―esos son previos al 23 de julio, claro― o los tuits posteriores al 23 de julio donde dicen que la amnistía es impecablemente constitucional?, ¿el tuit afirmando que la Comisión de Venecia le ha dado la razón ―sí, ese fue histórico, salió en los telediarios, fue el tuit bulo top―, Comisión de Venecia que habla de lo virulentamente divisiva que es la amnistía y dice que fue redactada de urgencia y mal, sin el ámbito temporal y que era una autoamnistía; esa misma?, ¿o qué hacen con el tuit del PSOE afirmando rotundamente que Sánchez no ha cruzado jamás una palabra con Aldama y con el que decía que tampoco pisó Ferraz?, ¿y los nueve tuits, cada uno con una relación distinta, todas falsas, del viaje de Delcy a Barajas? Decía el señor Bolaños, en otro tuit: ¡Se acabó la fiesta! Sí, la suya.

Otra reflexión, que también se me quedó en el tintero. El Gobierno va a conmemorar la muerte del dictador Franco en la cama como una gesta heroica de la izquierda ―lo he dicho, sí― y ¿no es capaz de llamar dictador a Maduro? No digo ya que reconozcan la victoria de las fuerzas democráticas, sino que llamen dictador a un criminal que está reprimiendo salvajemente a su pueblo, que tortura a niños y a mujeres embarazadas, según denuncian la ONU y Amnistía Internacional, que tiene mil novecientos presos políticos, dieciséis de ellos españoles. ¿En serio, señorías? Duros, como decimos siempre, e implacables con los dictadores muertos, pero blanditos con los dictadores vivos. (Aplausos). Y el peor de todos, el señor Zapatero: lo pasean por el congreso federal del Partido Socialista y, no solo eso, lo mandan de emisario a Suiza a ver si engaña más y mejor a Puigdemont. Un derecho a decidir por aquí, una confederación por allá. Preguntado por la brutal represión en Venezuela, contestó: Es que Maduro ha ganado muchas elecciones. ¿Y pretenden darnos lecciones morales contra las dictaduras? ¡Que colosal cinismo y que infinita vergüenza!

Y, ya para acabar, un último mensaje a los españoles que quieren serlo, es decir, a la inmensa mayoría: la Transición fue, sobre todo, una conversación entre distintos. Esa conversación fue posible gracias a la inteligencia y a la buena voluntad. Sin estudios, sin conocimiento, sin rigor, sin respeto a la palabra y a los hechos, sin un pensamiento profundo, sin una visión a largo plazo, la política se envilece y la democracia caduca. Sin inteligencia no hay acuerdo, solo el enfrentamiento gutural y sectario que nuestra Constitución derogó. El Gobierno ha hecho lo imposible por socavar el suelo de valores que nos unen, ha sustituido la buena voluntad de los constituyentes por una mala fe destituyente y, sin embargo, el suelo español sigue firme. La inmensa mayoría de los españoles coincidimos en lo esencial, en la libertad, la igualdad, la nación, y también en que hay una serie de cosas que no se hacen, no porque estén legalmente prohibidas, sino porque son moralmente inaceptables: no se borran los delitos de otros políticos a cambio del poder; no se mantiene a un fiscal general imputado por intentar destruir a una rival; no se ataca, calumnia y hostiga a un juez por investigar a tu mujer; no se le dice a un compatriota sepultado por el lodo, a otro español, que, si quiere más recursos, que los pida; y no se pacta con un partido que justifica el coche bomba y el tiro en la nuca. Y, aquí, un inciso. ¿Se imaginan ustedes por un instante, señorías, que en esta Cámara hubiera un partido que justificase el haber matado judíos? ¿A que no? (Rumores). Entonces, ¿por qué les parece normal y hasta democráticamente saludable que haya aquí un partido que considere justificado secuestrar y matar españoles? (Aplausos). Eso es Bildu, heredero del odio que el Gobierno blanquea y agita.

Sin embargo, señorías, hay esperanza. La inmensa mayoría de los españoles no nos odiamos como los socios del Gobierno a España ni como el Gobierno a la mitad de España ―ese gutural ultra, ultra―, y cualquiera que sienta esa tentación deberá recordar las palabras del gran Torcuato Fernández-Miranda, al que un día le preguntaron cómo había sido posible la Transición y, haciendo una pausa, reflexionó un instante y contestó: Con el corazón sujeto y en su sitio. Es lo que distingue a un guionista de la reconciliación de un tramoyista de la discordia.

Gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Para concluir el debate, tiene la palabra el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 39Vídeo

Muchas gracias, señor presidente.

No hay manera, señora Álvarez de Toledo, de mantener un debate. Usted sube aquí, incluso en la réplica, y nos lee lo que tenía preparado. (Rumores). Oiga, esto es un Parlamento y ese prefijo quiere decir que hay que hablar, improvisar y decir algo que no traiga uno escrito de casa, señora Álvarez de

Toledo. (Rumores). Yo intento adaptarme a lo que usted dice y así lo voy a hacer, pero, en fin, para el siguiente debate, si quiere usted, sin papeles, usted y yo. Esa es la propuesta que le hago.

Tiene usted una opinión crítica con la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Rectificación que ayer aprobó el Consejo de Ministros en primera vuelta. No nos puede sorprender. O con la verdad o con el bulo, ¿dónde está usted? Pues con el bulo, como desde el año 2004, propagando que el 11-M era obra de ETA, de Marruecos, del CNI y de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. (Rumores). Eso lo dijo usted durante dos años y fue premiada por el Partido Popular. Por tanto, ante una ley que pretende acabar con los bulos, ¿usted dónde está? Con los bulos. Es un silogismo, no hay mucha duda en ese tema.

Habla usted de la Comisión de Venecia. Da unos argumentos absolutamente menores, que eran un obiter dictum del informe y nada tenían que ver con lo que concluía. Pero se le ha olvidado a usted ―y creo que es interesante que hablemos de ello― el Informe sobre el Estado de Derecho de la Comisión Europea del año pasado, de julio del año 2023. ¿Sabe usted cuántos reproches, cuántas críticas, cuántas observaciones, cuántas enmiendas tenía el Informe sobre el Estado de Derecho de la Comisión Europea a la ley de amnistía? Se lo voy a decir: cero, ninguna. Por tanto, señora Álvarez de Toledo, cuando se engole y diga que Europa acabará con la amnistía recuerde que es mentira, que es falso, que es un bulo, que es la historia de su vida, pero también en esto está usted mintiendo, porque ni la Comisión de Venecia ni la Comisión Europea han puesto problema a la aplicación y la aprobación de la ley de amnistía.

Tampoco le gusta a usted que se vaya a conmemorar que en España hace cincuenta años murió un dictador, un criminal, un ladrón, y que desde hace cincuenta años en España podemos vivir con libertad. Le voy a dar una mala noticia, porque ha habido parte de su intervención en la que coincidimos. Señora Álvarez de Toledo, coincidimos en tener una opinión muy positiva de la Transición española, en que fue una transición modélica, con personas como Torcuato Fernández-Miranda, al que usted ha mencionado, y Adolfo Suárez, pero también Felipe González y, asimismo, Santiago Carrillo y otros muchos (aplausos), porque hubo mucha gente que no era famosa, que no fueron dirigentes políticos y que lucharon por la libertad y por la democracia en este país cuando todavía el dictador estaba vivo. Muchos militantes socialistas ―escúchelo bien: muchos militantes socialistas― lucharon por la democracia en este país con el dictador vivo y pagaron con la cárcel y, a veces, con su vida por que España fuera una democracia. (Aplausos). Esa es la historia del Partido Socialista, la historia de mi partido.

Y por supuesto que la Transición fue un gran acuerdo entre diferentes. Me va usted a perdonar un ataque de falta de humildad, pero ¿cuántos acuerdos entre diferentes ha conseguido usted? ¿Le digo yo los que consigo a diario? Claro, es que usted habla de la Transición y, efectivamente, fue un acuerdo entre diferentes, entre muy diferentes; piense que estaban los que habían encarcelado, los que habían fusilado, y estaban las víctimas Y se llegó a un acuerdo. Imagínese la dificultad de aquello. Yo sigo pensando que España se construye con acuerdos entre diferentes, y lo hago todos los días en mi condición de ministro de Relaciones con las Cortes. Por eso le pregunto ―tendremos más debates, el señor Tellado no la castigará― cuántos acuerdos entre diferentes ha conseguido usted. Es más, para conseguir esos acuerdos hay que respetar al diferente. ¿Respeta usted a los grupos parlamentarios que formamos esta Cámara? ¿Respeta usted al Partido Socialista Obrero Español, que es la primera fuerza política en la historia de la democracia en este país? ¿Nos respeta usted?, porque es lo mínimo para poder lograr un acuerdo entre personas que son distintas.

Voy a terminar como usted, con una esperanza, la de que el Partido Popular deje el extremismo, el discurso ultra, los bulos y todo lo que usted significa, señora Álvarez de Toledo.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑORA VALIDO GARCÍA), A LA MINISTRA DE SANIDAD SOBRE LA ATENCIÓN SANITARIA A LOS MILES DE MIGRANTES QUE LLEGAN A LAS COSTAS CANARIAS CADA MES. (Número de expediente 172/000087).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, señora Valido García, a la ministra de Sanidad, sobre la atención sanitaria a los miles de migrantes que llegan a las costas canarias cada mes. Para su defensa, tiene la palabra la señora Valido García. (Rumores). Señorías, si van a salir, háganlo, por favor, en silencio y rápidamente. (Rumores.―Pausa).