Seis años gobernando llevan ustedes, ministra, pero voy a tratar de sintetizarle los datos en materia de vivienda por parte de su Gobierno. La primera medida, un piso de 2 millones en plena Castellana, un chalé en Cádiz y una casita de vacaciones para quien fue ministro y ex ‘número 2’ de Pedro Sánchez. Como medida familiar, una casa para la familia del también exministro y el pago de un alquiler para una de sus múltiples sobrinas. En el caso de los grandes tenedores tenemos a Koldo, el custodio de los avales de Sánchez, que consiguió comprar siete viviendas en tan solo cinco meses. Sobre vivienda exterior, ministra, la trama encontró una mansión para que la número 2 de Maduro se sintiera como en casa. Y como medida estrella, el piso franco en la calle Atocha 25, donde Ábalos y Ángel Víctor Torres, presuntamente, se veían con señoritas para, eso sí, explicarles lo que el feminismo progresista tanto practica. (Aplausos).
Mire, ministra, cómo no va a haber un problema de vivienda en nuestro país si es que se la están quedando toda ustedes. Sánchez prometió cien mil, doscientas mil, cuatrocientas mil viviendas a los españoles ―ya no sabemos el dato―, pero lo que se le olvidó contar al señor Sánchez es que esas viviendas eran única y exclusivamente para sus compañeros de la trama. Para los jóvenes, nada; para las familias que quieren comprarse una casa, nada; para los propietarios que quieren seguridad, nada; para los inquilinos que no pueden pagar el alquiler, nada.
Señora Rodríguez, como balance, podemos decir que hay demasiadas razones para que ustedes se vayan del Gobierno. Cuatro de ellas desfilan o desfilarán esta semana por los juzgados. La vivienda es una de ellas también. Pero, mire, ministra, al 2025 los españoles seguramente le pidan poder permitirse una casa, pero, sobre todo, lo que los españoles le van a pedir al 2025 es que ustedes dimitan y dejen de robar.
Muchas gracias. (Aplausos).