Félix Bolaños García
GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 25Vídeo
Buenos días, señorías.
Con esta intervención, además de solicitar su voto favorable al Real Decreto Ley 7/2024, el segundo Real Decreto Ley que aprobamos desde el Gobierno para ayudar a los afectados de la DANA, también pretendo cambiar un poco el ambiente de esta Cámara, porque aquí no me cabe ninguna duda de que en esto estamos de acuerdo la gran mayoría de los grupos parlamentarios. No todos, hay un grupo parlamentario que, lamentablemente, votó en contra del primer real decreto ley de la DANA, de manera absolutamente incomprensible, pero votó en contra; pero el resto de los grupos parlamentarios que estamos representados en esta Cámara intentamos ayudar a los afectados y a los damnificados por la DANA en Valencia. Por tanto, subo a esta tribuna para pedirles a todos ustedes el apoyo al segundo Real Decreto Ley que aprobó el Gobierno, que da continuidad y amplía ese primer paquete de medidas que aprobamos en el Real Decreto Ley 6/2024, que ya se convalidó por esta Cámara el pasado 21 de noviembre.
Es una respuesta a la terrible catástrofe que se vivió, sobre todo en la provincia de Valencia ―no solo, pero, sobre todo, en la provincia de Valencia― y da la respuesta de la Administración General del Estado, la respuesta de estas Cortes Generales que tienen que convalidar el decreto ley, con una inversión en este segundo real decreto ley de 3765 millones de euros, que se añaden a los más de 10 000 millones de euros del primer real decreto ley de la DANA. Es un abanico de medidas que no tiene precedentes, que afecta a multitud de ámbitos y a todos los niveles, pero es que la magnitud de la catástrofe lo obligaba. Esta amplia batería de medidas que, de manera muy sucinta les voy a explicar, se enmarca en lo que hemos denominado el Plan de Respuesta Inmediata de Reconstrucción y de Relanzamiento de la
Comunidad Valenciana. Contiene cien medidas, es un real decreto ley con 89 artículos y en el que han colaborado la práctica totalidad de los departamentos ministeriales del Gobierno. Tiene dos objetivos. El primero es mantener, garantizar y ampliar el escudo social para las personas que han sufrido las consecuencias de la catástrofe natural de la DANA y, el segundo, ayudar al tejido productivo, al tejido económico, a salir adelante tras una situación de tanta dificultad.
Primer paquete de medidas, el que tiene que ver con el escudo social que aprobamos. Sigue la lógica del primer real decreto ley, amplía muchas de las ayudas que en él se establecieron, amplía beneficiarios y amplía el ámbito de actuación. Se centra en las condiciones de vida de los ciudadanos que han sufrido la DANA, en concreto, las condiciones de habitabilidad de las viviendas, el desarrollo de la rutina de su vida diaria y su puesto de trabajo, de tal manera que intentemos que cuanto antes recuperen la normalidad de sus vidas. Por eso, lo que pretendemos con este segundo real decreto ley sobre los afectados de la DANA es que tengan un techo donde vivir, que tengan una cama donde dormir, que tengan un coche para desplazarse a su trabajo y que tengan un empleo con las condiciones de vida, de seguridad y de derechos que, en este momento, se precisan.
Por tanto, ese escudo social que aprobamos protege, ampara, ayuda a todos los damnificados en dos materias muy importantes. La primera, la vivienda; la segunda, el empleo. En primer lugar, me refiero a la vivienda. Ampliamos la cobertura de los propietarios que no residían en ellas, pero tenían casas arrendadas. Es decir, compensaremos también a los inquilinos por los enseres que han perdido como consecuencia de la DANA. Extendemos el código de buenas prácticas hipotecarias, que estaba en vigor desde el año 2022, hasta el año 2026, de tal manera que se congelan hipotecas y se alivia la tensión económica de esas familias que se han visto afectadas. En tercer lugar, destinamos 25 millones de euros para financiar viviendas públicas para destinarlas al alojamiento temporal de las personas que se han visto afectadas. En cuarto lugar, se prohíben cortes de energía tanto eléctrica como de gas natural a los hogares afectados, al mismo tiempo que también se permite el aplazamiento de las facturas por estos suministros básicos. Estas son las medidas más relevantes en materia de vivienda que tratan de garantizar que todos los afectados tengan una vivienda temporal hasta que podamos dar solución a su necesidad de hogar.
Segundo bloque, trabajo. Obviamente, pretendemos proteger a los trabajadores cuyos centros de trabajo o cuyas viviendas se han visto afectadas. Queremos evitar despidos y queremos aminorar el impacto de la catástrofe. Por ello, se reconoce el derecho a la adaptación de la reducción de jornada para el ejercicio de los derechos de conciliación de la vida familiar, personal y laboral como consecuencia del impacto de la DANA. Y también contemplamos ausencias justificadas, retribuidas y no recuperables para aquellos trabajadores por causas relacionadas con la catástrofe. En segundo lugar, clasificamos la DANA como un riesgo grave e inminente a efectos de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, dando mayor seguridad jurídica a los trabajadores que se han visto afectados.
En tercer lugar, hay un bloque también imprescindible para un Gobierno progresista y entiendo que para la mayoría de esta Cámara para defender y proteger a las personas más vulnerables con medidas excepcionales. Por ese motivo incrementamos un 30 % el complemento de ayuda a la infancia en el marco del ingreso mínimo vital y, con esto, también pretendemos beneficiar a 10 000 familias en situación de grave vulnerabilidad. También adoptamos medidas de especial protección y asistencia a las mujeres víctimas de violencia de género, y establecemos medidas de apoyo y de cooperación entre distintos ámbitos competenciales para la atención comunitaria en salud mental, algo imprescindible dadas las consecuencias de la catástrofe. (Aplausos).
Me refiero ahora al segundo bloque de medidas que contiene el real decreto ley, que son aquellas dirigidas a ayudar al tejido productivo y económico de la Comunidad Valenciana. Incidimos directamente en el tejido productivo para intentar reconstruir y recuperar infraestructuras, condiciones de trabajo y suministros para que la economía pueda volver a su situación de normalidad. Por eso, recuperamos infraestructuras y medios materiales de producción, y a ese fin hemos previsto un plan de acción dotado con 500 millones de euros para retirar cuanto antes el lodo y el barro que afecta a comercios, viviendas, redes de agua y redes de suministro. Tenemos que retirar toneladas de lodo ―estamos haciéndolo ya en cooperación con todas las Administraciones competentes― para reponer el abastecimiento, el saneamiento y la depuración de aguas lo antes posible.
En el decreto ley contemplamos también inversiones para la reconstrucción de redes eléctricas de transporte y de distribución en los municipios afectados. Establecemos medidas para el apoyo logístico en la distribución alimentaria en todos esos municipios cuyas infraestructuras se han visto más dañadas por la DANA. Asimismo, apoyaremos y cooperaremos en el restablecimiento de infraestructuras viarias que sean titularidad de administraciones locales; por eso hemos establecido una financiación específica para estas administraciones locales. Además, no solo no nos vamos a limitar a financiar las infraestructuras y las vías más relevantes, sino que apoyaremos a todos los municipios afectados en sus vías, por pequeñas o menores que sean.
También quiero centrarme en empresas y productores y en las ayudas que contiene este segundo real decreto ley de la DANA. Se flexibilizan las ayudas, los plazos de ejecución y las condiciones de los proyectos a las empresas industriales y se amplían también los plazos para ejecutar inversiones vinculadas al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Además, en materia agraria ―una parte fundamental de este real decreto ley―, queremos recuperar cuanto antes el potencial productivo a través de la restauración de las explotaciones afectadas, la renovación de la maquinaria agrícola y la exención del IBI de naturaleza rústica. Todas estas medidas también van a apoyar a todo el sector agrícola de la provincia de Valencia.
Por eso, señorías —concluyo ya—, agradezco de antemano a los grupos parlamentarios que van a apoyar la convalidación de este real decreto ley la predisposición que ya me mostraron en las reuniones que tuvimos con carácter previo a que se aprobara este real decreto ley. Como pueden comprobar, muchas de las medidas que nos plantearon están en este segundo real decreto ley, como estuvieron en el primero y como estarán en el tercero, que convalidaremos la semana que viene. Por eso quiero darles las gracias por anticipado. Creo que es imprescindible que se convalide este real decreto ley, al igual que se convalidó el primero y se convalidará —espero— el tercero. Todos ellos conforman un gran paquete de ayudas del Estado, de más de 16 000 millones de euros, pero la magnitud de la catástrofe requiere este esfuerzo sin precedentes, con agilidad y un despliegue de medidas antes nunca visto, para dar solución a los afectados por la DANA en la Comunidad Valenciana.
Por eso, estas medidas que hoy están votando ustedes ―que espero que se convaliden, y seguro que será así―, benefician a 400 000 trabajadores, a 30 000 empresas para reactivar su actividad y a 100 000 hogares. Por tanto, señorías, en su mano está que podamos beneficiar a estos 400 000 trabajadores, a estas 30 000 empresas y a estos 100 000 hogares. Estoy convencido de que ustedes, que buscan el interés general, así lo harán con su voto favorable a este real decreto ley.
Muchas gracias. (Aplausos).