Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 12 de diciembre de 2024

Proposición de Ley Orgánica de protección de las libertades y seguridad ciudadana.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV). Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 88.

Energía y climaJusticia y corrupción

Votación

  • 29 de octubre de 2024: salió adelante, 176 sí, 170 no, 0 abstenciones.
  • 12 de diciembre de 2024: no salió adelante, 169 sí, 176 no, 0 abstenciones.
  • 12 de diciembre de 2024: no salió adelante, 33 sí, 176 no, 137 abstenciones.

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 5Vídeo

Buenos días. Muchas gracias, presidenta. La proposición de ley a la que nuestro grupo ha tenido que presentar una enmienda a la totalidad con texto alternativo no pretende otra cosa que llevar a cabo una modificación de la hasta ahora ley de protección de las libertades y la seguridad ciudadana, precisamente, para lograr el objetivo contrario: desproteger la seguridad ciudadana y las libertades de todos los españoles.

Sería importante comenzar analizando quiénes son los autores de esta iniciativa para entender cuáles son sus objetivos. Esta proposición de ley ―que no proyecto de ley, porque una vez más se intenta evitar cualquier informe desfavorable sobre ella por los órganos preceptivos― viene de la mano del Gobierno de Sánchez, aunque sea a través de su partido político; el partido del puño en alto y la Internacional, del himno del odio, de la muerte, de la represión y de los regímenes totalitarios en el mundo (rumores.―Aplausos), el PSOE de la historia criminal, con sus golpes de Estado y sus asesinatos de líderes de la oposición. Y, ¡cómo no!, de la mano de sus socios preferentes: los golpistas de Esquerra Republicana de Catalunya, los separatistas de las nueces y el kale borroka del PNV, los filoetarras que jamás condenaron el terrorismo de Bildu y, ¡cómo no!, ¡cómo no!, los comunistas ―siempre los comunistas― de SUMAR y su secretario general, el abogado de las FARC. Estos son los autores, y con estos autores nos podemos imaginar cuáles son los objetivos y las pretensiones de esta proposición de ley. Todos ellos, todos los partidos que he citado, a lo largo de su historia y en la actualidad se basan en la acción política del odio: odio a España, odio a la libertad, odio al orden, a la ley, a la convivencia pacífica. Esa es su trayectoria, basada en apoyar siempre el crimen, la violencia y la amenaza. Por eso los objetivos de esta proposición no son otros ―y es parte de su estrategia política― que el control de las calles, mantenerse en el poder, especialmente cuando lo ven amenazado, cuando saben que podrán ser desalojados del poder en las próximas elecciones. Por eso quieren controlar la desestabilización de las calles y el caos, limitar la autoridad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, además de haber controlado los resortes del Poder Judicial. Y esto lo hacen generando desigualdad entre los españoles, porque no nos creamos que sus intereses y sus intenciones son iguales para todos los españoles. Con estas leyes, serán duros y seguirán siéndolo con los españoles que cumplimos la ley, que actuamos de manera pacífica y democrática. Seguirán apaleando a quienes se manifiesten pacíficamente. Recordemos lo que hicieron con las manifestaciones de agricultores y ganaderos, toda la fuerza y todo el rigor contra ellos; lo que han hecho y siguen haciendo con aquellos manifestantes pacíficos que, en las calles de Ferraz, en Madrid, protestaban contra Sánchez y sus corruptelas, ordenar apalear a jóvenes y a mayores. (Aplausos). O, por ejemplo, a quienes han protestado por la falta de ayuda como consecuencia de las riadas en Valencia. Contra ellos, toda la fuerza y todo el rigor del Estado. Pero, ¡qué permisivos son con aquellos que rodeaban el Congreso! ¡Qué permisivos son con los terroristas del CDR cuando incendiaban las calles de Cataluña, lanzaban adoquines, destruían vehículos policiales y atacaban con barras de hierro a nuestros agentes! ¡Qué permisivos son con los sindicalistas de las mariscadas y esos piquetes desinformativos que no son otra cosa que piquetes mafiosos de coacción a los trabajadores que no se quieren manifestar en huelga! (Aplausos). ¡Qué permisivos son con quienes okupan las viviendas de los españoles! ¡Qué permisivos son con quienes hacen escraches a la oposición política!

¿Qué pretenden en esta iniciativa? Desvirtuar el principio de autoridad y de veracidad en las denuncias y en los atestados de los agentes de la autoridad, pasando de criterios objetivos —s‌ e entiende veraz, salvo prueba en contrario— a criterios subjetivos —‌dependerá si es lógica, razonable y valorable la afirmación del agente—, favoreciendo las contramanifestaciones no comunicadas, que no son otra cosa que intentar privar a quienes se manifiesten de manera pública y pacífica, a quienes lo hagan de una manera legal, con contramanifestaciones no avisadas previamente, de ese derecho de manifestación democrática constitucional.

En su iniciativa llevan a cabo todo tipo de rebajas en las sanciones previstas, generando la pérdida del efecto disuasorio que tienen las sanciones para comportamientos incívicos, para infracciones a la seguridad; rebajando las sanciones a la okupación de inmuebles; rebajando las sanciones a los insultos y a las injurias a los agentes de la autoridad; rebajando las sanciones a la resistencia a la autoridad; rebajando las sanciones a los escraches en las sedes institucionales, como, por ejemplo, la sede de la soberanía nacional, este Congreso; rebajando las sanciones a aquellos que graban a los agentes, poniendo en riesgo su seguridad personal o la de su familia y poniendo en riesgo el buen fin de las operaciones policiales (aplausos); rebajando las sanciones al consumo de droga en espacios públicos, siempre favoreciendo a quienes consumen droga; debe ser porque muchos de ellos son consumidores habituales de droga. (Rumores.—Aplausos).

Material antidisturbios. No aceptan el uso exclusivo y legítimo de la fuerza por parte del Estado, que es utilizar frente a la violencia todas las armas legítimas del Estado. No quieren que se utilice material que en cualquier país del mundo se entiende lógico y proporcionado, por ejemplo, las pelotas de goma, los chorros de agua o los gases lacrimógenos. ¿Cómo pretenden que nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se puedan enfrentar a manifestaciones violentas de la extrema izquierda, de los separatistas en Cataluña o de la kale borroka en el País Vasco? ¿Cómo pretenden hacerlo? ¿Lanzándoles flores, caramelos, con buenas palabras? Frente a los adoquines y las barras de hierro, tendrán que responder con pelotas de goma, con escudos y con defensas, y eso es democracia y Estado de derecho. (Aplausos).

Pretenden aprovechar ―y esto es muy grave― esta iniciativa de reforma legislativa para abrir todavía más la puerta de nuestras fronteras. En concreto, pretenden que Ceuta y Melilla se conviertan en barra libre de entrada mediante el fraude de los mecanismos de protección internacional, como pueden ser el refugio y el asilo, mediante mecanismos que impidan a nuestros agentes el rechazo en frontera y les tengan que dejar pasar porque han pedido solicitud de refugio y asilo, en vez de hacerse como debería hacerse en nuestras embajadas o en nuestros consulados.

Pretenden restringir la identificación de las personas diciéndoles a los agentes que, si no los pueden identificar en dos horas los tienen que poner en la calle. Pensemos por un momento, si hablamos de personas que no llevan identificación, en que si son yihadistas, terroristas, violentos depredadores o delincuentes y en ese momento no se les puede identificar porque es muy difícil hacerlo, que habrá que ponerles en la calle, según la proposición de ley que se va a debatir.

Y, por último, pretenden nada menos que desproteger a los comerciantes legales, a aquellos que en su venta en establecimiento fijo o en su venta ambulante cumplen la ley y tienen las licencias correspondientes. Frente a eso, barra libre para todo el que haga venta ambulante ilegal, los top manta y todo lo que hay detrás, que son las mafias del tráfico de personas y de mercancías ilegales.

Por eso, VOX, en coherencia con sus principios de respeto a la legalidad y su afán de que se mantenga el orden en las calles, ha presentado una enmienda con texto alternativo que principalmente se basa en las siguientes cuestiones. La primera, reforzar la devolución o rechazo en frontera, se llame en caliente, en templado o en frío, pero los agentes tienen que saber que quien entra por la fuerza por una frontera podrán rechazarlo primero y devolverlo a su país de origen. (Aplausos). También la iniciación preceptiva, que no facultativa, de los expedientes de expulsión, que habrán de ser reales y eficaces, no como ahora, que uno de cada diez es devuelto a su país de origen. Se elevan como sanciones muy graves todas las que supongan infracciones de obstrucción a la acción de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, todo lo que suponga la okupación ilegal de inmuebles y todo lo que supongan grabaciones que pongan en riesgo la seguridad de los agentes, de sus familias o del buen fin de las operaciones policiales. También se propone la creación de un protocolo de uso legítimo de la fuerza para garantizar a nuestros agentes seguridad jurídica en la utilización de sus armas reglamentarias y del material antidisturbios, para que tengan una norma, un protocolo de uso de la fuerza que les evite estar siempre en permanente riesgo de ser señalados con procedimientos sancionadores por un supuesto uso desproporcionado de la fuerza. Y, por último, reforzando todos los mecanismos, todos los principios de autoridad de los agentes.

Las conclusiones a las que llegamos con esta proposición de ley son las siguientes —‌y voy terminando, presidenta—. No pretenden otra cosa los autores que proteger a los violentos y a los delincuentes, ya lo hemos visto con los indultos, ya lo hemos visto con la ley de amnistía y ahora lo vemos con esta, que habrá de cambiarse el nombre y llamarse ley de inseguridad ciudadana. Pero, en cambio, desprotegerán a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a los españoles que actúan de manera legal y pacífica. Van a generar con ello inestabilidad y caos en las calles y, con ello, van a lograr amordazar a la oposición, a una disidencia pacífica y a una respuesta democrática a sus intenciones.

Por tanto, creo que no debemos olvidar esos principios que dicen que sin seguridad no hay libertad (aplausos), sin libertad no puede hablarse de democracia, sin democracia no puede hablarse de garantía de los derechos fundamentales, y cuando no hay garantía de los derechos fundamentales se comienza la senda de los regímenes autoritarios de las dictaduras y de los Estados fallidos.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Ortega. Tiene ahora la palabra, por el Grupo Parlamentario Popular, la señora Vázquez Blanco, por un tiempo de doce minutos.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 7Vídeo

Muchísimas gracias. Señorías, quiero dar la bienvenida a su casa a los representantes de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, de la Ertzainza, de los Mossos d’Esquadra y de la Policía local. Sean bienvenidos a esta casa. (Aplausos).

Para mí hoy es un doble honor poder venir a defender la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana que hizo el Gobierno del Partido Popular en el año 2015 y de la que fui ponente como diputada del Grupo Popular. Pero también hoy tomo la palabra como una compañera más de los compañeros policías que estáis ahí (señala hacia la tribuna de invitados), con lo cual, el honor y la responsabilidad que tengo es mayor que en otras ocasiones.

Hoy, señorías, debatimos la ley Otegi, una ley de Bildu, que es quien la presenta en el Congreso y a la que se sumaron como meros firmantes el PSOE, SUMAR, PNV, Esquerra y el BNG. Otegi manda y el resto obedece. (El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!). El problema es cuando el que manda no tiene vergüenza y los que le obedecen pierden el respeto. (Aplausos). Es el mayor ataque a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Bildu hoy está en el Gobierno. El PSOE aceptó que Mertxe Aizpurua presentarse la nueva ley de Sánchez.

Los partidos del bloque de investidura con integrantes condenados por delitos graves han mostrado su apoyo para tramitar una ley que claramente favorece la inseguridad ciudadana. Hoy, como la definís vosotros (señala hacia la tribuna de invitados), compañeros, porque fui tomando nota cada vez que la definíais, es una ley para tomar la calle, la ley de la kale borroka, la ley de responsabilidad cero, la ley del caos, la ley del odio policial, la ley aprobada por quienes odian a la Policía, la ley de seguridad arruinada, la ley de impunidad criminal, la ley de manos atadas, la ley que pasará los grilletes de las manos de los delincuentes a las manos de los policías. Es un resumen de lo que ellos opinan y que no les pueden decir a ustedes a la cara. (Aplausos).

La Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana que ustedes ahora cambian por la ley Otegi no solo es una ley para proteger a la Policía, es una ley para proteger a los ciudadanos. El ministro del Interior, en septiembre de 2022, y el secretario de Estado, en junio de este mismo año, defendieron en el Congreso que el material antidisturbios actual era oportuno y proporcionado, ya que eliminarlo ponía en riesgo a policías y manifestantes. En marzo de 2023, Marlaska afirmó que no iba a ceder en todo lo que ahora han cedido, que eran líneas rojas. Señorías, las líneas rojas de Marlaska duraron tanto como su dignidad el día que colgó la toga y abrazó el sanchismo. Marlaska, en esa metamorfosis que sufrió tras abrazar el sanchismo, pasó de defender con ahínco la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana en el Consejo General del Poder Judicial el 27 de marzo de 2014 a decir ahora que reformar la ley es regeneración democrática. Un año más tarde, las líneas rojas desaparecen y la seguridad de las fuerzas y cuerpos de seguridad y de los españoles ya no les importan. La seguridad de los españoles les importa un bledo, ahora ya solo les importa la seguridad de una persona, del ‘número 1’, de Sánchez, mantener a Sánchez en el Gobierno en el momento de mayor soledad política por los casos de corrupción que asolan a su Gobierno. De ahí la urgencia de esta ley. A cuanta más corrupción en el Gobierno, más cesiones en el Parlamento a Bildu. A cuantos más familiares y amigos de Sánchez imputados, más leyes de Bildu en el BOE. Sánchez con Bildu pasó de los presos por presupuestos a las leyes por corruptos. (Aplausos).

Señorías, tanto la libertad como la seguridad son esenciales y están estrechamente conectadas. Bajo esta premisa, tenemos que destacar que la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana no vulnera derechos ciudadanos y es plenamente constitucional, como lo dijo el Tribunal Constitucional en la sentencia del 19 de noviembre de 2020 y fue ratificado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. A diferencia de la ley Otegi, que viene sin ningún informe preceptivo, la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana tenía el informe favorable del Consejo de Estado, del Consejo Fiscal y, por supuesto, del Consejo General del Poder Judicial, que defendió fervientemente el magistrado Grande-Marlaska. Por eso no se justifica esta reforma, y menos por el procedimiento de urgencia, si no es simplemente para callar las voces disidentes de las organizaciones policiales en plena Navidad. Hoy, la única ley que con urgencia están esperando las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado es la que este Congreso tiene bloqueada, que se aprobó en el Senado y que ya han pedido hasta en dieciséis ocasiones bloquear su tramitación pidiendo la ampliación del plazo de enmiendas, que es tramitar su jubilación y profesión de riesgo. Esa es la única ley urgente en el Congreso de los Diputados. (Aplausos).

Les hago un pequeño resumen de la ley Otegi para que no se la tengan que leer. Primero, erosión del respeto a la autoridad. Sí, el principio de autoridad de los agentes, que actualmente está quebrado, ustedes lo dinamitan ya directamente, reduciendo las sanciones a la desobediencia y el insulto a la Policía, aunque en esto el señor Iñarritu ya les dirá cómo pueden hacer para no pagar sanciones, que explicó muy bien cómo podía reírse del sistema.

Segundo, aumento de las agresiones a agentes. Es decir, en el momento en el que las agresiones pasaron de 33 al día en 2022 a 46 al día el año pasado y a 47 al día este año, ustedes todavía van a debilitar más el principio de autoridad.

Tercero, las dificultades en la aplicación de la ley y disminuir las sanciones genera un entorno en el que los ciudadanos sienten que pueden desobedecer sin consecuencias, lo que reduce la efectividad policial y produce un incremento de desórdenes públicos. Oiga, y si no tienen dinero o son menores de edad no van a pagar nada. Esto es en lo que se está convirtiendo este sistema.

Cuarto, impacto en la seguridad ciudadana. Ahora las sanciones van a estar ajustadas al salario mínimo interprofesional. Por una sanción de 100 euros pueden acabar pagando 25 euros. Esto es la ley Otegi.

Quinto, eliminación del uso de las pelotas de goma. Mire, su eliminación como herramienta de control de multitudes obligará a los agentes a enfrentarse cuerpo a cuerpo. (El señor Iñarritu García hace signos negativos). Sí, señor Iñarritu, ¡como que está usted para dar lecciones! (Rumores). Van a enfrentarse cuerpo a cuerpo. ¿Usted me puede explicar —y‌ a que está tan atento, señor Iñarritu, cómo se van a defender estos policías en los que casi pierden la vida Álvaro, Iván y Ángel? (Muestra una fotografía). ¿Qué les queda, si no tenían las pelotas de goma? Miren ustedes. ¿Qué les quedaba ese día? (Muestra otra fotografía.—Aplausos). ¿Ustedes saben lo que había enfrente? ¿Ustedes no se dan cuenta de que jamás vamos a tener tantos policías como manifestantes en las calles? Ustedes lo que quieren es que haya un muerto. (El señor Iñarritu García pronuncia palabras que no se perciben). Sí, nuevamente, ustedes, señores de Bildu, quieren que haya un muerto. (Varios señores: ¡Muy bien!— Aplausos). Porque esto no se hace.

Miren, se van a poder realizar concentraciones sin previo aviso. Es decir, bloquear completamente una ciudad con varias concentraciones a la vez y sin previo aviso. Incluso en un mismo lugar puede haber contramanifestaciones de signo contrario, con lo que ello conlleva. Después dicen que hay que disolver la manifestación de manera audible, ¿me puede decir con estos energúmenos cómo va a ser audible para que el fiscal no le abra un expediente a ese policía? (Varios señores diputados: ¡Muy bien!—Aplausos).

Señorías, la ley Otegi es una farsa y les digo por qué. Mientras que van a prohibir el consumo de tabaco en las calles, van a permitir que se consuma droga en las calles bajando las sanciones. Mientras alejan a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado del Congreso poniéndolos donde no se vean, van a permitir las manifestaciones delante del Congreso y del Senado. Mientras limitan las identificaciones en la calle a la Policía resulta que establecen un ‘gran hermano’ para saber hasta con quién nos acostamos en los hoteles. Mientras que en el Congreso del PSOE prohíben la prostitución, dejan sin sancionar la prostitución delante de los centros escolares. Mientras limitan el uso de cámaras corporales a los agentes, limitan las sanciones por fotografiar o grabar a los agentes. A mayores, suprimen la infracción por okupación de inmuebles y favorecen el top manta, en contra de los autónomos, que son los que pagan los impuestos. (Aplausos). Por no decir las dos horas máximas de identificación. ¿Ustedes fueron a algún pueblo donde tienen los cuarteles cerrados las 24 horas del día? ¿Cómo un guardia civil va a poder hacer una identificación en dos horas? ¡Es que ustedes no conocen España, señorías!

Hablan de reformar esta ley en el momento en que la criminalidad en estos seis años de Gobierno de Sánchez ha subido un 20 %. Y después, ustedes son la farsa, ¿y saben por qué son la farsa, señores del Grupo Socialista? Porque el Gobierno de Sánchez está utilizando la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana con total normalidad. Mire, para el que no lo sepa, datos del Ministerio del Interior (muestra un gráfico): El 65 % de las sanciones fueron puestas por el Gobierno de Pedro Sánchez. Es el Gobierno que más multa, que más sanciona con esta ley. Es que les encanta, por eso ustedes no la querían derogar. Son los que más la aplicaron. Miren si recaudaron: 2017, un año entero del Gobierno del Partido Popular, 135 millones; el año pasado, con ustedes, 174 millones recaudados. ¡Miren si no tendrían para pagar la jubilación anticipada de la Policía y la Guardia Civil! ¡Con la mitad la pagarían! (Aplausos).

Señorías, esta ley fue masivamente utilizada por ustedes durante el estado de alarma, con más de dos millones de sanciones, y en Melilla no solo realizaron devoluciones en caliente, sino que permitieron y ocultaron la masacre más grande y terrorífica en nuestras fronteras, con la ocupación en ese momento de agentes marroquíes. En definitiva, señorías, no existe ninguna razón objetiva para derogar o modificar sustancialmente la ley de seguridad ciudadana. Por eso, el Grupo Parlamentario Popular presenta una enmienda a la totalidad, en la que pide más que nunca la vigencia de la ley aprobada en 2015 y, a mayores, reforzar más la autoridad de nuestros agentes. Por eso, les pedimos que sean valientes, señor Patxi; lleva todo el tiempo sin mirarme a la cara, y yo lo entiendo, porque usted decía que no se iba a derogar, que era línea roja. (Aplausos.—‌El señor López Álvarez: ¿La ley?). Usted también lo dijo en 2023, antes de las elecciones generales, y ahora tiene que decir lo contrario. Yo lo entiendo, pero seguro que está de acuerdo conmigo en sancionar a quienes permitan los homenajes a terroristas; seguro que está de acuerdo conmigo. Apoye esta enmienda a la totalidad. Seguro que también está de acuerdo conmigo en aplicar una sanción grave a los que okupan nuestras viviendas hasta que se decida si es o no delito; seguro que está de acuerdo conmigo, cuando en estos momentos se ha incrementado el uso de armas y las sanciones por armas son las mayores en nuestro país después de las de drogas, en que también establezcamos como falta grave la tenencia y el uso de armas blancas, y, por supuesto, estará de acuerdo conmigo en que el top manta vuelva a ser una infracción, porque ante todo tenemos que proteger a los autónomos que pagan diariamente sus impuestos. (Aplausos).

Señores del PSOE, retiren la ley Otegi. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Es insólito que aquellos que se juegan cada día la vida por nosotros tengan que venir a manifestarse porque los van a dejar vendidos y desprotegidos. Ustedes ya solo son un Gobierno en descomposición, tocado, hundido y hoy, con la ley Otegi, si permiten ese paso, humillado también. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.—Un señor diputado: ¡Muy bien!—Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie, dirigidos hacia la tribuna de invitados).

Presidencia. Muchas gracias, señora Vázquez. Ha solicitado la utilización del turno en contra el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Tiene la palabra, en representación de este grupo, el señor Santiago Romero, por un tiempo de doce minutos. Cuando quiera.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 10Vídeo

Presidenta, señorías. La verdad es que cuarenta y ocho horas después de conmemorarse el Día mundial de los Derechos Humanos, la derecha española, VOX y el Partido Popular, oponiéndose primero a celebrar el fin de la dictadura, desprecian claramente esta declaración con una propuesta para seguir manteniendo las graves restricciones a los derechos fundamentales que ya acordaron: el derecho a la libertad, el derecho a no ser sometido a tratos degradantes, el derecho a la presunción de inocencia, el derecho a la libre circulación, el derecho a la libertad de expresión y los derechos de reunión y manifestación, entre otros. Como es habitual en la historia de España, la conquista de derechos fundamentales y la expansión de libertades públicas se ha hecho a pesar de la antidemocrática derecha que desgraciadamente tenemos, que siempre intenta acabar con las conquistas sociales conseguidas por siglos de lucha de la clase trabajadora. Y no solo trata de acabar con las libertades, sino también con los avances sociales como la negociación colectiva, el derecho de huelga, los servicios públicos y de calidad o los impuestos progresivos que gravan más a quienes más ingresan y tienen. Ya es costumbre que el Partido Popular y VOX se opongan a cualquier mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora (aplausos) ―la subida del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral, las medidas para disminuir la precariedad laboral o las leyes para hacer asequible el precio de la vivienda―, pero, además de despreciar la democracia, desprecian las libertades de los demás y los derechos conquistados por los trabajadores. Sus medidas acaban con las libertades de toda persona que no se adhiera a sus postulados políticos, y no dudan en usar hasta la saciedad el insulto y la mentira —‌como hemos visto— como forma de hacer política. Y llamar energúmenos a quienes ejercen el derecho de manifestación, como ha hecho la señora Vázquez, ya es para nota. ¿Quién está en estas enmiendas? En primer lugar, VOX, los novios de la muerte, que apenas hace dos semanas defendieron expresamente en este pleno el régimen dictatorial de Franco. Nunca han luchado por las libertades públicas ni por la democracia; han proclamado en distintas ocasiones que el Gobierno dictatorial de Franco era mejor que un Gobierno democrático; apoyan el uso de la violencia para la resolución de controversias y conflictos; proponen políticas discriminatorias para quien no sea varón, blanco, católico, heterosexual y nacional español (aplausos); defienden abiertamente medidas restrictivas de los derechos de las mujeres para que no puedan decidir sobre su cuerpo ni puedan desenvolverse socialmente con igualdad respecto a los hombres, y afirman en su enmienda a la totalidad que la recuperación de las libertades públicas, que sin duda supone acabar con la ley mordaza, representa una amenaza porque mina las bases de autoridad, seguridad y eficacia de las actuaciones de las fuerzas de seguridad. Su propuesta es liberticida y autoritaria. Ustedes quieren acabar con los derechos conquistados por quienes se opusieron a la Dictadura. Ustedes impondrían un régimen autoritario si tuvieran la más mínima oportunidad. Miren, tenemos memoria y recordamos —‌se lo recordamos a quienes no lo vivieron— que ustedes son los correligionarios de quienes reprimieron a los luchadores y las luchadoras sociales, a quienes nos devolvieron el derecho de reunión y manifestación al traernos la democracia. Ustedes y el PP quieren mantener restringidos los derechos que en su día eliminó esa dictadura militar que tanto defienden. Y ya, el no va más es que se opongan a exigir coherencia lógica y razonabilidad en las actuaciones administrativas que acuerdan sanciones. Para ustedes, lo lógico y lo razonable, literalmente, vulnera la eficacia del ejercicio de seguridad ciudadana y obstaculiza el ejercicio del mantenimiento del orden público. Todo muy científico. Desde luego, no es democrático defender la arbitrariedad como forma de actuación de los poderes públicos. La arbitrariedad es propia de regímenes autoritarios como los que están construyendo los Milei, los Orban o los Putin, tan del gusto de la ultraderecha española. (Aplausos).

Además, mienten en su enmienda al afirmar que la nueva ley de libertades públicas y convivencia ciudadana que va a sustituir la ley mordaza permite la difusión de imágenes que amenacen la seguridad personal y profesional de los agentes de la autoridad. Eso es mentira. La nueva ley impedirá cualquier amenaza a la seguridad de cualquier persona y no permitirá actuación alguna que denigre la integridad o intimidad de ningún ser humano, sea del sexo, nacionalidad, condición social, orientación sexual o color de piel que fuere. VOX todo lo justifica volviendo a un pasado inexistente o aludiendo a una realidad paralela que solo existe en su imaginación calenturienta, ya sea con su defensa de las dictaduras o con su empeño en hacernos creer que existe violencia política en el País Vasco, como ponen en la enmienda. También aseguran que España es un peligroso país donde la inseguridad ciudadana se ha adueñado de las calles o que Cataluña está a punto de separarse de España. Todo eso lo dicen en su enmienda.

Pero el PP no se queda atrás, ya que también utiliza argumentos excéntricos, como que la ley de seguridad ciudadana, esta ley que vamos a derogar —‌agárrense—, se ha revelado como uno de los instrumentos fundamentales con los que cuentan las fuerzas de seguridad para hacer frente a la amenaza terrorista. ¡Ahí es nada! No consta en ningún informe de la lucha antiterrorista que las multas contempladas en la ley mordaza —‌una ley de contenido administrativo que carece de sanciones de naturaleza penal— hayan servido para evitar ninguna acción de terrorismo. Argumentar que la derogación de la ley mordaza daría oxígeno a la amenaza terrorista es un falso y demagógico argumento. (Aplausos). Ustedes vuelven a usar el espantajo de la desaparecida, hace más de una década, ETA; vergonzoso argumento que ni la ultraderecha, señores del PP, ha sido capaz de utilizar en su enmienda a la totalidad. Y, contrariamente a lo que afirma su enmienda, la nueva ley va a permitir prevenir cualquier desorden o actuación violenta en espectáculos públicos o deportivos y en concentraciones multitudinarias.

El Partido Popular afirma que está dispuesto a mejorar y les pedimos que sean coherentes con esa afirmación y que se sumen a las modificaciones propuestas, para que acabemos con las mordazas a la libertad que ustedes nos impusieron y para adaptarnos a los estándares de los países más civilizados, que también invierten en profesionalización de sus cuerpos policiales mediante la utilización de técnicas de resolución de conflictos acordes a los principios de actuación policial y limitaciones del uso de la fuerza establecidos por las Naciones Unidas y propuestos por las organizaciones defensoras de los derechos humanos, porque así es cómo se refuerzan los instrumentos de los que disponen las fuerzas de seguridad en un Estado de derecho para garantizar la seguridad ciudadana. Ningún demócrata debería tener problemas en que se introduzca en la ley la obligación de utilizar siempre los medios menos lesivos para las personas evitando aquellos que causen lesiones irreparables. Hagan un esfuerzo, cambien de mentalidad. No es la utilización de la fuerza lo que hace más profesional a una policía en la democracia, y eso lo saben esos señores a los que han invitado, sino estar debidamente capacitados y contar con medios de control de aglomeraciones que no hagan necesario recurrir a la fuerza. El argumento del Partido Popular y de VOX sobre que la reforma de la ley debilita el principio de autoridad policial dice muy poco de la consideración que estos partidos tienen de la preparación profesional y de la actuación de las fuerzas de seguridad del Estado.

Especialmente grave es su oposición a las modificaciones que hemos introducido en la ley para garantizar la aplicación de las normas aprobadas por Naciones Unidas, modificaciones que concuerdan con el código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de las Naciones Unidas y del Comité Internacional de la Cruz Roja y con los principios básicos sobre el empleo de la fuerza y las armas de fuego para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley que adoptó Naciones Unidas en el año 1990. Criticar que la reforma establece la sustitución progresiva de los proyectiles cinéticos, las balas de goma, por otros medios menos lesivos es situarse claramente en contra de las normas de estos organismos internacionales sobre el uso de la fuerza por los cuerpos policiales, normas que, respecto a los registros a ciudadanos, por ejemplo, ordenan que se debe tratar con dignidad a las personas registradas, que es lo que se ha incorporado en el artículo 20 de la proposición de ley. Y, respecto al uso de la fuerza y armas de fuego en disturbios civiles, estas normas de Naciones Unidas establecen que, cuando sea necesario recurrir al uso de la fuerza, esta ha de emplearse en proporción a la gravedad de la situación y al objetivo legítimo y siempre como último recurso, es decir, que se aplicarán medios no violentos antes de recurrir a la fuerza y que esta se utilizará solo cuando sea estrictamente necesario y haciendo todo lo posible para limitar los daños y las lesiones.

Estamos trabajando para que las fuerzas policiales dispongan de diversos medios de uso diferenciado y apliquen un mandato de ser tolerantes con las manifestaciones que, aun no autorizadas, no representan peligro para el orden público, para que prevalezca el derecho fundamental de reunión y manifestación, y ello evitando agravar situaciones innecesariamente y eludiendo situaciones de tensión o violencia, que es lo que buscan la derecha y la extrema derecha para incendiar este país. (Aplausos). Las normas internacionales prevén métodos de resolución alternativa de conflictos mediante diálogo con quienes se manifiestan. Por eso, esta proposición de ley incorpora una disposición adicional que incluye por primera vez esas técnicas de persuasión, mediación y negociación que reduzcan al mínimo esa necesidad de recurrir a la fuerza, y aún quedan por incorporarse varios de los mandatos de Naciones Unidas no contemplados en nuestra legislación, como la regulación de programas de capacitación para uso de instrumentos no letales.

Hoy hemos conocido que una niña de once años ha sido rescatada en el Mediterráneo, de casualidad, por un barco turístico. Ha estado tres días naufragando en el agua, la única superviviente de un naufragio, y esto se ha debido al abandono criminal de Gobiernos europeos. Por eso, también vamos a utilizar esta ley para que España siga sin comportarse como un Estado criminal, a diferencia de lo que hacen otros países europeos. (Aplausos).

La regulación y ordenación de la convivencia es un ejercicio de garantía de las libertades públicas y del disfrute de derechos en una democracia; no es una herramienta de política criminal, como confunden ustedes al afirmar que la ley mordaza es imprescindible para combatir el aumento de la criminalidad, como los delitos de tráfico de drogas o la okupación de inmuebles. En España no aumenta la criminalidad en términos globales, y mucho menos es cierto que, cuando salimos de casa, nos okupen la casa. Eso es un bulo; no es más que una exitosa campaña comercial de empresas de venta de alarmas, a ver si nos situamos. La criminalidad que crece es la asociada a delitos informáticos y a la extensión de organizaciones criminales internacionales, y nada de eso se regula ni se contempla ni se combate con una ley cuyo objeto es la convivencia ciudadana; ni ustedes se creen que el combate a la nueva delincuencia tecnológica o a las mafias se haga disparando pelotas de goma a manifestantes o sancionando desproporcionadamente a jóvenes que recurren al botellón por no poder pagarse una discoteca. (Aplausos). Confunden intencionadamente a la opinión pública utilizando a los funcionarios policiales; les meten miedo en el cuerpo por intereses electorales en lugar de subirles los salarios, apoyar los coeficientes reductores de jubilación o ampliar las plantillas policiales (aplausos), que es lo que ha hecho y va a seguir haciendo el Gobierno de coalición y es lo que ustedes no hicieron cuando gobernaron, tomen nota. Es decir, retiren sus enmiendas y no se opongan a las libertades públicas, que ya lo han hecho durante cincuenta años.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor Santiago. ¿Quieren utilizar turno de réplica los grupos enmendantes? (Asentimiento). Señor Ortega Smith, tiene la palabra por cinco minutos. (Aplausos).

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 12Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señor Santiago, nos lo pone usted muy fácil. La verdad es que, entre todos los que han presentado esta bazofia, podían haber elegido a otro un poquito más disimulado. (Aplausos). Hacer que suba a la tribuna a presentar el turno en contra y a hablar de lo que usted ha hablado quien es el máximo representante del PC, del partido criminal, llamado comunista; el que fue abogado de las FARC, una organización narcoterrorista que secuestraba y asesinaba en Colombia… (Aplausos). Que suba usted a esta tribuna y se ponga a defender la libertad de expresión… ¿Qué libertad de expresión hay en Cuba?, régimen que usted adora, el régimen de los Castro, de los Díaz-Canel. Que suba a hablar de democracia… ¿Qué democracia hay en el régimen comunista del gorila Kim Jong en Corea del Norte? Habla usted de los avances sociales. ¿Qué avances sociales hay en la Venezuela de Chávez y de Maduro? (Aplausos).

Habla usted de libertades públicas. ¿Qué libertades públicas hay en la tiranía de Nicaragua de Daniel Ortega? Habla usted del derecho de reunión. ¿Qué derecho de reunión existía en la URSS, que usted tanto admiraba, de Lenin, Stalin y sus tiranos sucesores, y en todos los países satélites? ¿De qué está usted hablando? ¿Cómo tiene usted la desvergüenza de venir a dar aquí lecciones acusando de liberticida, de arbitrariedad, de vulnerar derechos fundamentales? ¿Pero cuándo el comunismo ha defendido la vida, la dignidad, la libertad, la democracia y los derechos humanos? (Aplausos). ¡Son ustedes los representantes de las mayores tiranías, los más antidemócratas! Se sienta usted —y‌ yo le he visto cara a cara— en la mesa de la ponencia y hace chistes con los bilduetarras. ¡¿Qué derechos humanos representaba esta gentuza que pegaba tiros en la nuca y que amenazaba a todos los españoles?! (Aplausos.—Rumores y Protestas). Ustedes han perdido el sentido…

Presidencia. Señor Ortega Smith-Molina, le ruego que modere su vocabulario. Por favor, un poco de decoro a la Cámara y a los diputados y diputadas, que son electos igual que usted. (El señor Guijarro García: ¡Repugnante! ¡Fascista!—Rumores).

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 13

Creo que me acaban de insultar… (señalando los escaños de la parte izquierda del hemiciclo).

Presidencia. Señor Guijarro, por favor. (El señor Guijarro García, señalando al orador: Sí, fascista, usted). Señor Guijarro, por favor. (El señor López Álvarez: ¡El dedito!).

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 13

Me dice el ‘Patxiná’ que el dedito ¿qué? (Protestas.—El señor López Álvarez: No, no. El dedito…).

Mire, le señalo a usted (señalando con el dedo al señor López Álvarez) como parte de un Gobierno corrupto y criminal; le tengo que señalar. (Aplausos.―Protestas.—El señor López Álvarez pide la palabra).

Presidencia. Señores diputados y diputadas. (Aplausos.—Protestas). Señor Ortega Smith, un momentito, por favor. Ruego calma a los diputados y diputadas. He repetido muchísimas veces que, por favor, guardemos el decoro parlamentario adecuado, porque somos representantes de los ciudadanos y ciudadanas. En este hemiciclo están todos los grupos parlamentarios de fuerzas democráticas; no fuerzas criminales, fuerzas democráticas. Por tanto, señor Ortega Smith, le ruego que se dirija con respeto a los diputados y diputadas de cualquier grupo parlamentario de esta Cámara. (Aplausos). Tiene usted la palabra.

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 13

No puedo estar más de acuerdo con la presidenta, aunque ideológicamente estemos en posiciones infinitamente distantes; no puedo estar más de acuerdo en que el respeto a todos los diputados de esta Cámara es a todos los diputados de esta Cámara. Por tanto, cuando se nos acusa de fascistas, de violentos y de no sé cuántas cosas más (el señor Guijarro García hace gestos afirmativos) —‌y alguno cabecea ahora así, al estilo coreano, diciendo que sí (rumores)―, espero que ese mismo respeto se nos reparta también a nosotros. (Aplausos).

Continúo, señora presidenta. Estábamos hablando de que no pueden subir a la tribuna a dar lecciones de derechos humanos, de libertad, de democracia, de avances sociales quienes en sus ideologías son fanáticos defensores de regímenes que precisamente pisotean esas libertades, esa democracia. Lo único a lo que yo estaba apelando era a un mínimo de coherencia, porque no se puede venir aquí a dar lecciones y defender, promulgar y apoyar justo aquello de lo que se acusa al resto. Esta proposición de ley, la miren ustedes como la miren —‌por eso no han querido que sea proyecto de ley, para no tener que ver en algunos informes preceptivos, a lo mejor, lo que nosotros les tenemos que decir ahora desde la tribuna—, tiene ese objetivo, que es amordazar —‌a ustedes que les dio por ponerle el título de ley mordaza— a aquel ciudadano que de manera democrática y pacífica quiera salir a las calles o quiera proteger su propiedad o quiera un país con unas fronteras seguras. Ustedes lo que quieren es amordazar a la inmensa mayoría de los agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que necesitan instrumentos para poder combatir a los violentos, a los delincuentes. Ustedes lo han demostrado, no tengo que explicárselo yo. Ustedes han puesto en la calle, con sus votos, mediante indultos y amnistías, a los delincuentes mayores que ha tenido la democracia (aplausos), a aquellos que dieron un golpe de

Estado contra la democracia, que pisotearon las leyes y que fueron condenados, no políticamente, sino por el Tribunal Supremo, en la Sala Segunda, por cierto, gracias a la acusación de VOX. Así que lecciones de la izquierda, de la extrema izquierda y del mayor representante del comunismo, ni una. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Señora Vázquez, tiene la palabra.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 14Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señor Enrique Santiago, usted defiende delincuentes; yo defiendo a los españoles que con sus impuestos quieren vivir y sentirse seguros. (Aplausos). Esa es la diferencia. Yo no voy a apoyar la ley Otegi. ¿Y sabe por qué no la va a apoyar el Partido Popular? Porque está redactada por Otegi, condenado por terrorismo, con sus herederos de ETA, que asesinaron a 230 guardias civiles, 188 policías y 30 policías municipales. Por eso, no voy a apoyar la ley Otegi. (Aplausos). Yo no voy a apoyar la ley Otegi porque la apoya Bildu, los que no quieren a la Guardia Civil ni en el País Vasco ni en Navarra. Ahora dirán lo que tienen que hacer la Guardia Civil y la Policía. Yo no quiero la ley Otegi porque la quiere Esquerra, los que quieren echar a la Policía y a la Guardia Civil de Cataluña. (Rumores). Yo no quiero la ley Otegi porque la quiere usted, SUMAR, y Podemos, los que disfrutaban apaleando a la Policía. (Aplausos). Por eso, no la quiero. Yo no quiero la ley Otegi porque la quiere el PSOE, el PSOE de los ceses arbitrarios, de los chivatazos judiciales y de los casos de corrupción, que ahora ataca a la UCO para intentar desprestigiarla; por eso, no quiero la ley Otegi. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Le he estado escuchando con atención. Ha repetido hasta en veintitrés ocasiones «mordaza». Mire, la única mordaza que esperan los españoles es la que se tiene que quitar Bildu, primero, para pedir perdón a las víctimas de ETA y, segundo, para esclarecer los 379 casos de ETA que están todavía pendientes de esclarecer. (Aplausos). Esa es la mordaza que se tienen que quitar. ¡Mordaza es la que existe en el Congreso bloqueándonos las leyes en un cajón, intentando limitar nuestra libertad de expresión como un día el vicepresidente (señalando a la Presidencia) quitándome la palabra en un segundo! (Aplausos que continúan mientras la oradora está en el uso de la palabra). ¡Mordaza es la que intentan poner a la UCO desprestigiándola!; ¡mordaza, la que intentan poner a los medios de comunicación controlándolos y llamándolos seudomedios!; ¡mordaza, la que intentan poner a los jueces desprestigiando el sistema judicial!; ¡mordaza, la que tenían ustedes mientras Errejón era un maltratador sexual y ustedes callaban!, esa mordaza también la tienen ustedes, y mordaza para que el PSOE se la saque y empiece a hablar y a colaborar con la justicia en los casos de corrupción. (Aplausos). Mordaza, en definitiva, son ustedes, señor Santiago, son ustedes: los que nos señalan por pensar diferente a ustedes, los que nos imponen cómo quieren nuestra seguridad. Son mordaza cuando quieren atacar nuestra libertad; mordaza, cuando están colonizando todas las instituciones democráticas; mordaza con la que quieren rodear la democracia, con la que rodearon el Congreso y que ahora quieren poner a la democracia. Señoría, le tengo que decir que hoy escuché la tontería de que la okupación es cosa de las empresas de alarmas. ¿Pero usted sabe lo que dice? ¿Usted sabe que cada año hay más de 17 000 personas, según los datos del Ministerio del Interior, a los que okupan su vivienda? Usted no tiene respeto. ¡Ojalá le okuparan la suya, a ver qué opinaba! (Aplausos). Hablaba usted de cómo hay que tratar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Pues, mire, le voy a decir una cosa: el acuerdo de equiparación salarial lo dejó firmado el Gobierno del Partido Popular con los sindicatos, y ustedes —‌como estaba en el BOE— lo que tienen que hacer es cumplirlo, porque no lo cumplen. Tuvieron que ir a la justicia a recurrir porque no lo cumplen. Está todavía sin cumplir el acuerdo de equiparación salarial. Pero ¿cómo habla de darles más medios si cada vez los pueblos están más vacíos, si nos han cerrado los cuarteles? (Aplausos). Sí, señor Santiago vaya por la España rural; salga de Madrid y vaya a ver cómo vivimos en los pueblos con la seguridad desmantelada, señor Enrique Santiago. (Aplausos). Le doy la ocasión de que retiren la ley Otegi; retiren la ley Otegi, vuelvan otra vez a la democracia, al sentido común. No hagan caso de una persona que ha sido condenada por terrorismo. ¡Lo repito: la ley Otegi está redactada por un condenado por terrorismo! Y eso es lo que va a guiar la seguridad de los españoles y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Señores del PSOE —a‌ los demás ya no les pido nada, porque sé que no van a dar nada, esos que odian a la Policía y a la Guardia Civil. Por cierto, a los que les dicen que les van a parar la devolución en caliente modificando la ley de extranjería, ¡fíense!, ¡fíense ustedes!, que ya ven cómo están yendo estas semanas, que a uno le dicen una cosa y a otros la contraria. Ustedes fíense que dentro de seis meses les vayan a aprobar eso; van ustedes listos—, retiren la ley Otegi. Demuestren hoy si están con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado o con los delincuentes; demuestren hoy si están con los españoles que quieren vivir seguros o con los que quieren quemar las calles, que son sus socios. (Señala hacia los escaños de la parte central del hemiciclo).

Presidencia. Debe finalizar, por favor.

Ana Belén Vázquez Blanco

PPDiputada.Página 15

Demuestren hoy si están con los que hemos luchado contra ETA o están con Otegi.

Esta mordaza (señala hacia la Presidencia) también la tenemos los diputados del Grupo Popular. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.—Varios señores diputados: ¡Olé! ¡Bravo!).

Presidencia. Tiene la palabra el señor Santiago Romero.

Enrique Fernando Santiago Romero

Grupo SumarDiputado.Página 15Vídeo

Señor presidente. El número de insultos de los novios de la muerte es inversamente proporcional a sus argumentos, algo bastante lógico en esta legislatura, según lo que estamos viendo. (Aplausos). Pero aquí venimos a hablar de España y de las libertades públicas, y yo sugiero que la derecha y la extrema derecha comiencen a normalizar un poco la democracia, porque aquí cada quien responde de sus actos y no de los que les han antecedido. Y si ustedes no van a apoyar ninguna norma de Bildu por lo que ocurrió en el País Vasco, nos ponen en la coyuntura de no poder aprobar ni apoyar ninguna norma del partido fundado por ocho ministros de Franco (aplausos), uno de los cuales firmó la sentencia de muerte de Julián Grimau. Normalicen la democracia y empecemos a mirar al futuro. Al PP y a VOX se les llena la boca con la palabra libertad; libertad para lo que ustedes quieren, desde luego, porque a los demás solo nos dejan libertad para tomar cañas y tenernos entretenidos. Mientras, nos van quitando derechos y libertades uno detrás de otro, que es lo que hacen cuando gobiernan. Ustedes, en lugar de tomar medidas contra la crisis económica, en el año 2015, declararon un auténtico estado de excepción mediante sucesivos recortes de libertades. No es tomando cañas como se ha construido la democracia y se han traído las libertades, ha sido ¡protestando!, y con grandes movilizaciones sociales que han hecho temblar a los poderosos y las injusticias. (Aplausos). Por eso, ustedes amordazan las protestas populares. Ustedes amordazaron la libertad de reunión y de manifestación; ustedes amordazaron la libertad sindical y el derecho de huelga; prohibieron que se hicieran manifestaciones en determinados lugares, y levantaron un Gran hermano orwelliano, acabando también con el derecho a la intimidad de la ciudadanía. Todo ello para desempolvar el concepto de orden público que utilizó el franquismo y que les encanta, y que resulta incompatible con un orden democrático y pluralista en el que se pueden ejercer derechos de ciudadanía. Por eso, no quieren celebrar los cincuenta años del fin del franquismo. (Aplausos). Ustedes dieron al Estado competencias para intervenir prácticamente sin límite alguno, dotándolo de una presunción casi con plena legitimidad en sus actuaciones. Esos son los que se autodenominan liberales. La supuesta desobediencia a las órdenes de la Policía es ahora indistinguible de la libertad de expresión, y cualquier contrariedad puede ser considerada falta de respeto y sancionada. Estas mordazas han provocado una gestión autoritaria de las manifestaciones ciudadanas y unos comportamientos del Estado muy poco democráticos. Y ya les he dicho que está muy alejado de lo que defiende Naciones Unidas, y lo que es peor: han dado lugar a la aparición de comportamientos politizados en algunos sindicatos policiales, que han llegado a firmar acuerdos de formación con grupos violentos paramilitares, con el conglomerado Desokupa. (Aplausos). Pero no solo convirtieron la ley de seguridad en ley mordaza, también endurecieron las mordazas en el Código Penal, criminalizaron y restringieron el derecho de huelga y de la libertad sindical, con lo que llevaron al banquillo a los ocho sindicalistas de Airbus por ejemplo. Y, afortunadamente, esa mordaza a los derechos sindicales ya la hemos derogado en el año 2021. Pero también convirtieron en delito la libertad de expresión; por ejemplo, criminalizaron la crítica a la familia real y al jefe del Estado. Y para que los jueces pudieran aplicar esas mordazas con manga ancha en este país, sin que nadie les exigiera responsabilidad por estos excesos, modificaron la Ley Orgánica del Poder Judicial en el 2015 y suprimieron la responsabilidad civil directa de jueces y magistrados, ¡la única profesión en este país a la que no se le puede exigir responsabilidad civil! ¡Todo muy democrático! (Aplausos).

La mayoría parlamentaria democrática va a utilizar esta legislatura para recuperar todas esas libertades que las derechas nos han quitado, y es motivo de orgullo aprobar una nueva ley, ahora, de convivencia ciudadana. El objeto de esa ley —‌métanselo en la cabeza— será el libre ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas y la preservación de la convivencia ciudadana, un objeto ajustado a cualquier sistema democrático, un objeto que cualquier demócrata aceptaría de buen grado. Hagan un esfuerzo e intenten soportar un poco la democracia.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Catalán Higueras.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 16Vídeo

Muchas gracias, presidente. Señorías, muy buenos días. Con esta ley, señorías, el Gobierno vuelve a ceder al chantaje de la extrema izquierda, del secesionismo y de los herederos políticos de ETA, vuelve a decir sí a cuestiones que antes eran un no rotundo y sin paliativos. Ya sabemos que este Gobierno no tiene ninguna credibilidad, que todo lo hace para pagar la compra de votos para mantenerse en el Gobierno. Primero, fue la firma con los herederos políticos de ETA de la derogación de esta ley. Ahora, son modificaciones, sin importarle las consecuencias de indefensión que puede conllevar a la Policía; ya sabemos que este Gobierno está dejando abandonada a la Policía. Ya sabemos también que, mientras tanto, el máximo responsable del Ministerio del Interior, el señor Marlaska, se lava vilmente las manos como un Pilatos cualquiera. Ya sabemos, señorías, que el objetivo de la extrema izquierda, de los herederos políticos de ETA, es humillar a la Policía; de manera especial a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, no les perdonan la defensa que hacen día a día de la España constitucional y de haber luchado contra el terrorismo de ETA. Y lo hacen, señorías, ante la falta de escrúpulos del propio Gobierno, que permite este tipo de comportamientos. Señorías, ante la propuesta del Gobierno y de sus socios y la alternativa que hoy se presenta aquí para mejorar la seguridad, por ejemplo, ante la okupación de viviendas, o una cuestión fundamental para Unión del Pueblo Navarro, como es sancionar el enaltecimiento de las trayectorias y de los terroristas, nosotros lo tenemos claro, siempre lo hemos defendido y siempre nos hemos posicionado: cuando hay que elegir entre las víctimas y los verdugos, siempre con las víctimas. ¡Si hay que elegir entre Txapote y Miguel Ángel Blanco, siempre Miguel Ángel Blanco! Señorías, es inadmisible que se siga blanqueando a los verdugos de ETA. Es inadmisible que en un país democrático en el que impera el Estado de derecho se sigan realizando actos de enaltecimiento de los terroristas de ETA y no pase nada. El Gobierno y el propio Marlaska se comprometieron, dieron su palabra, no solo a las víctimas, sino también en las Cortes Generales, de que iban a sancionar estos actos. Hoy, desgraciadamente, miran para otro lado. Desde nuestro punto de vista, una auténtica vergüenza. Tanto dolor y tanto sufrimiento para nada.

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 16Vídeo

Obrigado, señor presidente. Moi bo día. O Partido Popular, como xa se lembrou, fundado por ex-ministros de Franco, non se libra nunca da súa herdanza totalitaria e represiva; todo o contrario: sempre fixo honor a esa tradición, e máis agora, empeñado como está, da man de Ayuso e do títere Feijóo, en competir con VOX polo espazo da ultradereita. A lei mordaza, que o PP aproba en solitario no ano 2015, responde á mesma pulsión represiva que tan ben sintetizou un dos seus fundadores, Manuel Fraga Iribarne, sendo ministro da Gobernación, na célebre frase «La calle es mía». O mesmo Fraga, non me cansarei de repetilo, que foi ministro da Ditadura en diversas ocasións. E a pesar diso, e da lei de Memoria Democrática, para vergoña de calquera demócrata, continúa presidindo a chamada Sala Constitucional deste Congreso. A pesar, tamén, de estar ligado á violencia represiva contra a oposición democrática e a clase traballadora, pois formaba parte do gabinete de Franco cando se produciron as mortes de Enrique Ruano e de Julián Grimau; e foi directamente responsábel, como ministro do Interior, polo asasinato de cinco traballadores nos chamados sucesos de Vitoria.

En todo caso, o PP e VOX, herdeiros por vías diversas quer do franquismo converso á democracia de toda a vida quer do búnker, continúan empeñados na política represiva de «La calle es mía», como ficou claro co ton guerracivilista das intervencións do fascista Smith —e‌ non é ningún insulto, é un cualificativo político bastante preciso—, do pistoleiro Smith, porque non esquecemos que subiu un día a esta tribuna a defender que os cidadáns puidesen portar libremente armas —‌os cidadáns de ben coma el, enténdese—, que se fotografía disparando armas de guerra. E tamén da deputada Vázquez, que sae aquí a defender que a Policía poida bater impunemente, poida mallar e disparar a cidadáns que exercen os seus dereitos, que, segundo ela, non teñen ningún.

En todo caso, nós, o BNG e todas as forzas soberanistas e demócratas, o que queremos é unha lei que protexa os dereitos dos cidadáns e as liberdades públicas. E por iso temos a confianza de que desta vez si se vai derrogar definitivamente a lei mordaza, de forma íntegra. Esa lei represiva do Partido Popular. Con ese obxectivo traballaremos.

Moito obrigado.

Muchas gracias, señor presidente. Buenos días a todos. El Partido Popular, como ya se ha recordado, ha sido fundado por exministros de Franco y no se libra nunca de su herencia totalitaria y represiva; al contrario, sigue haciendo honor a ello, de la mano de Ayuso y del títere Feijóo, al competir con VOX por el espacio de la ultraderecha. La ley mordaza, aprobada en solitario en 2015, responde a la misma pulsión represiva que tan bien sintetizó uno de sus fundadores, siendo ministro de la Gobernación, cuando dijo la célebre frase «La calle es mía», el señor Fraga Iribarne. El mismo Fraga que ―no me cansaré de repetirlo―, para vergüenza de cualquier demócrata, sigue presidiendo la Sala Constitucional de este Congreso, a pesar de haber estado ligado a la violencia represiva contra la oposición y la clase trabajadora, pues formaba parte del gabinete de Franco cuando se produjeron las muertes de Enrique Ruano y de Julián Grimau; y fue directamente responsable, como ministro del Interior, del asesinato de cinco trabajadores en los llamados sucesos de Vitoria. En cualquier caso, el PP y VOX, herederos por vías diversas, ya sea del franquismo converso a la democracia de toda la vida o del búnker en el que continúan empeñados en la política represiva de «La calle es mía», siguen teniendo como objetivo intentar contener esas protestas, como el pistolero Smith, que no nos olvidemos que subió un día a esta tribuna y dijo que los ciudadanos de bien podían portar armas de guerra; y también de la diputada Vázquez, que sale a esta tribuna a defender que la Policía pueda pegar y disparar a ciudadanos que ejercen sus derechos ―que, según ella, no tienen―. En todo caso, nosotros, el BNG, y todas las fuerzas soberanistas y demócratas lo que queremos es una fuerza que proteja a los ciudadanos y las libertades públicas, y por eso tenemos la confianza de que esta vez sí se va a derogar definitivamente la ley mordaza, esa ley represiva del Partido Popular. Y con ese objetivo trabajaremos. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 17Vídeo

Gracias, presidente. Buenos días, señorías. El otro día tuve la oportunidad de visitar a Javichu, un joven de veintisiete años que tiene pareja, que tenía un trabajo que le encantaba y que, por suerte, tiene una familia que le quiere muchísimo y que le arropa, pero al que le han robado ya siete meses de su vida, siete meses en la cárcel aragonesa de Zuera, única y exclusivamente por ser antifascista (aplausos); junto a tres compañeros, única y exclusivamente por manifestarse contra un acto de ese partido, de esa banda de fascistas que son los de VOX. Cuando esto pasa en una democracia, señorías, está claro que algo no funciona; y no funciona porque nuestro país nunca hizo una verdadera transición a la democracia. Lo que hubo en el año 78 fue un pacto de las élites que buscaba proteger el corazón del franquismo, los privilegios económicos, las alianzas internacionales de sumisión a los Estados Unidos y, por supuesto, la judicatura; todo cerrado con un buen candado: el de la monarquía elegida a dedo por el dictador, todo atado y bien atado. Y de aquellos polvos, señorías, estos lodos; porque no es solo Javichu y los seis de Zaragoza, son las seis de La Suiza, es el caso Altsasu, son los sindicalistas de Mercadona y del SAT, es el caso Tsunami Democràtic, son los

Jordis, es la Operación Piñata y la Operación Pandora, son Rebelión Científica y Futuro Vegetal, es Rodea el Congreso, son Carmen y Carlos de Granada; es, señorías, la policía patriótica que investiga ilegalmente a los diputados y diputadas de Podemos; son las decenas y decenas de activistas multados, filiados, con detenciones arbitrarias por ejercer su derecho fundamental a la protesta… (Rumores).

Presidencia. Señoría, un momento, por favor. (Pausa). Cuando quiera.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 18

Gracias. Estos son los que están desprotegidos en este país y no la Policía. Mientras todo esto siga pasando en España, nuestra democracia nunca va a ser plena. Por eso, está muy bien que Euskal Herria Bildu y el PSOE pacten derogar parcialmente la ley mordaza. Nosotras vamos a trabajar para que la derogación sea total, tal y como se comprometió el Partido Socialista ―lo dijo― cuando gobernara. Pero todas y todos debemos tener claro que esta ley es solo la punta del iceberg de la represión en España. Mientras siga habiendo jueces corruptos que no ponen sentencias, sino que hacen política, como el juez García-Castellón, para proteger a los ladrones del Partido Popular (la señora Moro Almaraz: ¡Eh!), y para perseguir a los independentistas y a la gente de Podemos; mientras siga habiendo jueces corruptos, como Concha Espejel, como Carmen Lamela, como Llarena, como el sacrosanto Marchena (protestas.—La señora Moro Almaraz: ¡Presidente!), la criminalización y la represión en España van a continuar, especialmente cuando el Partido Socialista entrega el Consejo General del Poder Judicial a una derecha que lleva haciéndole la guerra sucia a esta democracia varios años. Mientras la policía siga infiltrándose ilegítimamente en movimientos sociales pacíficos, mientras se sigan construyendo montajes policiales y mediáticos, mientras se sigan haciendo redadas basadas en perfiles étnicos, mientras se siga considerando una amenaza a cualquiera que busque el avance y la transformación social en España, nuestra democracia no va a ser plena. Nosotros y nosotras sabemos que el precio que te hacen pagar por transformar es muy alto, pero el que paga un pueblo por no protestar, por no defender sus derechos, es mucho más alto, es que cale esa idea tan franquista que ha amordazado a varias generaciones de este país, que es: no te metas en política. Hay que meterse en política y hacer política de la buena. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. (La señora Moro Almaraz pide la palabra). Cuando acabe el debate le doy la palabra. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte. (Rumores.—Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista: Ssshhh.―La señora Moro Almaraz: No me va a callar nadie.—Una diputada del Grupo Parlamentario Socialista: ¿Cómo que no?). Silencio, por favor, el señor Legarda tiene que intervenir. Muchas gracias.

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 18Vídeo

Muchas gracias, presidente. Egun on, jaunandreok. Buenos días, señorías. No es esta la primera vez que votamos en contra de las enmiendas a la totalidad del Grupo Popular y de VOX a iniciativas de reforma de la ley de seguridad ciudadana. Ya lo hicimos en el pasado y en esta ocasión también lo volveremos a hacer. Por ello, no nos extenderemos en demasía en justificar nuestra posición, que, por cierto, es de sobra conocida por toda la Cámara. Respecto a la enmienda a la totalidad del Grupo Parlamentario Popular, señalo que pretende dejar la ley de seguridad ciudadana tal y como se encuentra hoy en día, es decir, sin modificación alguna, argumentando que su vigencia es imprescindible para combatir la criminalidad, y, a nuestro juicio, desbarrando totalmente. Y además señala que su modificación daría oxígeno a la amenaza terrorista; desconociendo aposta ―ya se ha señalado― que la ley de seguridad ciudadana no combate ilícitos penales, sino ilícitos administrativos, y que la lucha contra la criminalidad se rige fundamentalmente por el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el orden jurisdiccional penal y la cooperación internacional, y no por una ley administrativa como es la ley de seguridad ciudadana y la jurisdicción contenciosoadministrativa. Se añade, además, de manera infundada ―a nuestro juicio― que se dejaría sin cobertura buen número de actuaciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad, ocultando que la pretensión de las distintas reformas que se han ido planteando a la ley de seguridad ciudadana en las distintas legislaturas es establecer que hay supuestos en los que se puede conseguir lo mismo de distinta manera.

Señorías, seguimos sin entender por qué durante la Legislatura XII el Grupo Popular participó de manera constructiva en los trabajos de reforma de la ley de seguridad ciudadana y ahora se cierra en banda sin explicar por qué este no es el momento adecuado para participar —‌por supuesto cada fuerza política desde sus postulados— en el debate sobre aspectos que hay que modificar en la ley de seguridad ciudadana, salvo que la razón sea ―y así lo creemos― el achicamiento del espacio político del Partido Popular a manos de VOX.

Y respecto a la enmienda de totalidad de este último grupo parlamentario y su concepción de la seguridad ciudadana, simplemente quiero señalar que nuestro grupo parlamentario, el Partido Nacionalista Vasco, se encuentra a años luz de su concepción iliberal de cómo organizar la convivencia en la sociedad y singularmente en las plurales, como la nuestra.

En definitiva, señorías ―y finalizo, presidente―, como ya adelantamos al inicio de nuestra intervención, manifiesto que votaremos en contra de estas enmiendas a la totalidad, tanto del Grupo Parlamentario VOX como del Grupo Parlamentario Popular.

Nada más y muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Eukal Herria Bildu, tiene la palabra del Señor Iñarritu García.

Jon Iñarritu García

EH BilduDiputado.Página 19Vídeo

Gracias, presidente. Egun on. Buenos días. Yo creo que es positivo y un orgullo cuando alguien pone en valor la capacidad de influencia de un grupo parlamentario. Decía la señora Vázquez que esta es la ley Bildu, la ley Otegui. Ojalá tuviéramos tanta capacidad de influencia para llevar a término la ley en los parámetros que defendemos, que son los de las libertades y los derechos. ¿Pero sabe qué ocurre? Que esto les lleva a una pequeña contradicción. Antes de ayer, la exportavoz de su grupo, la señora Cayetana Álvarez de Toledo, como argumento de autoridad en relación con Venezuela ―nuestro compañero Marc Álvaro diría Venezuela chachachá― nombraba el informe de Amnistía Internacional y el de Naciones Unidas. ¿Sabe lo que ocurre? Que lo que defiende Euskal Herria Bildu y la mayoría de esta Cámara son los mismos informes contra su ley de seguridad ciudadana que defienden Naciones Unidas, el Consejo de Europa y la Unión Europea. Entonces ¿qué sucede, que tenemos también capacidad de influencia en estos organismos internacionales? Como decía aquella canción de Malcolm X: Pánico, terror e que lle teñen a un planeta vasco / Cando se soga a pelota aquí. ¿Qué creen, que nosotros tenemos esa capacidad de influencia? ¡¿O se han convertido ustedes en unos antisistema que defienden todo lo contrario a lo que dice Naciones Unidas o el Consejo de Europa en criterios de derechos humanos y de libertades?! Porque es una obviedad ―y lo decían otros portavoces― que ustedes aprobaron esta ley en solitario para recortar las protestas ciudadanas que salían a la calle para denunciar los recortes que hicieron durante el Gobierno de Rajoy; ¡es una evidencia!, y ahí están los diferentes informes. En materia de libertades y convivencia, es un gran avance que en la pasada legislatura nos pusiéramos de acuerdo en más de treinta enmiendas y que en esta legislatura hayamos acordado otras cuatro enmiendas en puntos fundamentales, que son precisamente aquellos artículos que más se sancionan, teniendo en cuenta que durante unos años se ha venido aplicando un tsunami sancionador contra cualquier ciudadano con argumentos peregrinos. Respecto a las faltas de respeto a la autoridad, sí, hemos incluido un criterio que es muy progresista y que se copia de otros modelos europeos, que es la capacidad de retractarse cuando se haya podido cometer una falta. Es cierto que igual a usted este criterio le queda un poco alto y no ha llegado a ello, pero es muy fácil: es evitar la escalada y que tanto los agentes como la ciudadanía se traten con respeto mutuo. Lo que se intenta es acabar con esa escalada de sanciones, porque ―como también decía otro portavoz―, más allá de que el crimen hubiera aumentado ―aunque se lucha contra él con el Código Penal—, si ha aumentado, aun creyendo ustedes que este es un instrumento idóneo, querrá decir que no es el mejor de los instrumentos para luchar contra esa hipotética criminalidad, porque ha fallado y habrá que mejorarla. Ustedes mismos en su proposición decían que estaban dispuestos a mejorarla y luego presentan la misma ley, esa ley que critican Naciones Unidas, el Consejo de Europa y la Unión Europea; hombre, parece un poco descabellado cuando menos.

En relación con las pelotas de goma, usted decía una barbaridad: que Euskal Herria Bildu busca un muerto. No, señora Vázquez, Euskal Herria Bildu busca precisamente que no se vuelva a repetir lo que ocurrió con Íñigo Cabacas ―veía aquí a los representantes sindicales de la Ertzaintza, pero se han ido―; lo que buscamos es que no se vuelva a repetir algo así, porque las pelotas de goma o las balas de goma son material antidisturbios propio del siglo XX, no del siglo XXI, y hay que buscar unos materiales que sean menos lesivos y proporcionales, como indican los estándares internacionales, si es de lógica. ¿Qué ocurre, que todas las policías del mundo que no tienen ese material arcaico no pueden utilizar otro tipo de material? ¡Hombre!

Y sacaba fotos de lo ocurrido en Cataluña hace cinco años. ¿Usted sabe que en esas manifestaciones hubo mutilaciones de órganos ―como ojos― debido a ese material antidisturbios? Fue completamente desproporcional y con falta de trazabilidad.

Por cierto, insinúan ustedes en su propuesta que esta ley de seguridad ciudadana ha luchado para combatir el terrorismo. ¿Qué insinúan con ello? ¿Están en los mismos parámetros que la extrema derecha, que debido a las devoluciones en caliente en Ceuta y Melilla se ha evitado la entrada, como decía el portavoz de VOX, de presuntos terroristas? ¿Van a eso, van a ese mensaje? Porque yo creo que sería muy peligroso, y los animo a que lo aclaren.

En definitiva, es normal que ustedes, que aprobaron en solitario esta ley recortadora de derechos, se pongan en contra de que haya una mejora, pero sería también lógico, señora Vázquez, que busquen argumentos que sean más objetivos, porque los presentados no solamente son contradictorios entre sí, es que no obedecen al mínimo de los sentidos.

No me extenderé mucho en relación con la proposición de VOX, que la he visto caótica. Yo me imagino que el señor portavoz de VOX no tiene el mejor de los días cuando hoy uno de los titulares en la prensa ha sido que el señor Ortega Smith fue rehuido por los sindicatos policiales ―que, además, no son precisamente los más progresistas― por sus críticas a los antidisturbios en Ferraz el pasado año. Claro, este portavoz se ha dedicado a enaltecer las manifestaciones pacíficas en Ferraz, y yo decía: cómo que pacíficas, ¡pero si hubo cincuenta agentes heridos!; y me decía una compañera de escaño, la señora De las Heras: ¡Sí, pacíficas! Pues ese es el concepto de pacifismo que tienen. Además, en unos altercados en los que se incautaron (lee un documento) palos, barras de hierro, cuatro porras extensibles, una pistola, material pirotécnico, bengalas, una escalera y una pala ―no sé, algún señor que iría al currelo―, decir que esto es pacífico, ¿ese es su concepto? ¡Curioso! Y, a la vez, cuando dicen que no se grabe a los agentes y a ellos mismos los hemos visto grabando y además diciendo que iban a vigilar, que iban a tener el control para que no se utilizara el exceso policial contra los manifestantes pacíficos, veo un poco de contradicción. Y, señores de VOX, nosotros no defendemos las pelotas de goma ni cuando las usan contra ustedes, creemos que son perjudiciales en cualquier actuación policial.

Por ello, al tajo. Seguiremos trabajando para dotarnos de una ley que consiga un equilibrio entre las libertades y los derechos, y que se rija por estándares internacionales, esos que no les gustan al Partido Popular.

Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Álvaro Vidal.

Francesc-Marc Álvaro Vidal

ERCDiputado.Página 20Vídeo

Gràcies. Bon dia, president, senyories. Tornem a parlar aquí d’una vella, coneguda història, la de la llei mordassa. I, de fet, la qüestió en termes polítics és una subhasta, una subhasta entre la dreta democràtica, formalment democràtica, i la ultradreta. I això explica, suposo, per què el PP presenta aquesta totalitat, que és una cosa que ells hauran de resoldre, senyora Vázquez. En tot cas, i per no contribuir més al fang, jo voldria parlar una mica de l’equilibri entre seguretat i llibertat, que al capdavall és la qüestió clau en aquest debat. I, si m’ho permeten, citaré un politòleg i polític canadenc que he citat altres vegades, però que crec que encerta molt quan parla d’aquest equilibri entre seguretat i llibertat, que és el que defineix les democràcies plenes. I vostès, senyories del PP, que sempre parlen de democràcia plena, estaria bé que escoltessin això. Diu Ignatieff: «Les democràcies no serveixen simplement els interessos de la majoria, sinó que atorguen als individus un respecte intrínsec. Aquest respecte s’expressa en forma de drets que garanteixen certes llibertats. La llibertat és important al seu torn, perquè és una condició prèvia per viure amb dignitat», per viure amb dignitat.

Per tant, estem parlant, senyories del cor de la democràcia. La llei mordassa que hem derogat i que ara el PP i VOX vol tornar a posar aquí per la porta del darrere amb aquestes totalitats apel·la a una democràcia de qualitat. Però si Michael Ignatieff no els agrada, citaré el mestre de Michael Ignatieff, que és el filòsof Isaiah Berlin, que deia que «en una democràcia la necessitat de més espai per als individus i les minories marca la diferència i que això passa per una aplicació menys fanàtica i mecànica dels principis generals».

Dic «fanàtica» perquè ho deia Berlin i perquè, sens dubte les totalitats que vostès proposen, senyories del PP i de VOX, estan mogudes per un cert fanatisme punitiu, per una onada autoritària que recorre Europa. Recordem, per cert, que aquesta llei que deroguem a través de la nova llei va ser implantada pel senyor Fernández Díaz, imputat. Ho dic perquè s’ha fet anar molt amb alegria la paraula «delinqüent» aquí i, en tot cas, aquest diputat que els parla no ha estat mai imputat i el ministre que va impulsar la llei sí va estar imputat. Ha estat imputat el senyor Fernández Díaz.

Com també he de dir que el portaveu de VOX no pot passejar lliurement per Gibraltar ni per cap territori del Regne Unit i un servidor pot anar a Londres perfectament. Per tant, bé, qui és el delinqüent aquí? Queda clar.

Buenos días, presidente. Señorías, volvemos a hablar aquí de una historia vieja conocida, la de la ley mordaza y, de hecho, la cuestión en términos políticos es una subasta; una subasta entre la derecha democrática, formalmente democrática, y la ultraderecha. Y esto explica―-supongo― por qué el PP presenta esta enmienda a la totalidad, que es algo que ellos tendrán que resolver, señora Vázquez. En cualquier caso, y para no contribuir más al fango, me gustaría hablar un poco del equilibrio entre seguridad y libertad, que, al fin y al cabo, es la cuestión clave en este debate. Y, si me lo permiten, citaré a un politólogo y político canadiense que he citado otras veces porque creo que acierta mucho en el equilibrio entre seguridad y libertad, que es lo que define las democracias plenas. Y ustedes, señorías del PP, que siempre hablan de democracia plena, me gustaría que escucharan. Dice Ignatieff: Las democracias no sirven simplemente a los intereses de la mayoría, sino que otorgan a los individuos un respeto intrínseco. Este respeto se expresa en forma de derechos que garantizan ciertas libertades. La libertad es importante porque es condición previa para vivir en dignidad. ¡Para vivir en dignidad! Por tanto, señorías, estamos hablando del corazón de la democracia. La ley mordaza, que hemos derogado y que ahora el PP y VOX quieren volver a meter por la puerta de atrás con las enmiendas a la totalidad, apela a una democracia de calidad. Pero, si no les gusta Ignatieff, citaré a su maestro, el filósofo Isaiah Berlin, que decía que, en una democracia la necesidad de más espacio para los individuos y las minorías marca la diferencia, y que esto pasa por una aplicación menos fanática y mecánica de los principios generales. Digo fanática porque lo decía Berlin y porque, sin duda, las enmiendas a la totalidad que ustedes proponen, señorías del PP y VOX, están movidas por un intento fanático, por este autoritarismo que recorre Europa. Recordemos, por cierto, que esta ley que derogamos a través de la nueva ley fue implantada por el señor Fernández Díaz, imputado. Y lo digo porque se utiliza con mucha alegría la palabra delincuente y, en todo caso, este diputado que les habla nunca ha sido imputado y el ministro que impulsó la ley, sí fue imputado. (Aplausos). Se imputó al señor Fernández Díaz. También he de decir que el portavoz de VOX no puede pasear libremente por Gibraltar ni por ningún territorio del Reino Unido y un servidor puede ir a Londres perfectamente. ¿Quién es el delincuente aquí? Queda claro.

Señora Vázquez, esta ley no perjudica a las fuerzas policiales. No, no perjudica a la Policía ni a la Guardia Civil ni a los Mossos ni a la Ertzaintza. ¿Sabe qué perjudica a las fuerzas policiales? Que encuentren veinte millones en droga en la casa de un jefe policial. (Rumores). Eso perjudica a las fuerzas policiales. (Aplausos). Cuidado con ver lo que perjudica y lo que no, porque podemos derrapar. Por cierto, señora Vázquez, creo que ha hablado usted de ‘gran hermano’, para ‘gran hermano’ el que hemos sufrido los republicanos, los independentistas, fuerzas de izquierda, demócratas y personas de bien, por ejemplo, con el espionaje de Pegasus. (Un señor diputado: ¡Muy bien!). Eso sí que fue un ‘gran hermano’. Eso sí que fue un enorme ‘gran hermano’. (Aplausos.―La señora Vázquez Blanco, la señora Alfonso Silvestre y el señor Argüelles García señalan a los escaños del Grupo Parlamentario Socialista). O lo que sufrimos con la policía patriótica. Sí, sí, la policía patriótica. No señalen al PSOE. La policía patriótica sí que es su terreno, es su materia, es su cosa, ¡en fin!, es su especialidad. Esa es su especialidad.

Tornem-hi. Veuen? He aconseguit pel miracle de les llengües que em prestin atenció, senyories del PP. És fàcil, com diria Albert Rivera, al cel sigui,…

Volvamos. ¿Ven? Por el milagro de las lenguas he conseguido que me presten atención, señorías del PP. Es fácil, como diría Albert Rivera: …

… tengo un dual y lo pongo cuando quiero. (Risas). En fi, anem a la qüestió. Nosaltres deroguem i no votarem, per tant, les totalitats, una norma impròpia i una aberració democràtica. El que pretenen amb les totalitats del PP i Vox és continuar amb una aberració democràtica, que vull dir-ho molt clarament: La llei mordassa va produir un gran patiment a les persones; va fallar a la gent. I aquí novament apel·lo, senyories del PSOE, que han trigat tant de temps en veure la llum, que finalment se sumin al bloc que cal en el comptat, al costat adequat de la història. Molta gent ha patit per això. Però tornem a la pulsió autoritària. Una pulsió autoritària recorre Europa i no és casual que ara el PP i VOX facin això perquè el garrot, el palo y tentetieso que dicen ustedes, està de moda. Per això no entenem, no entenem, com a demòcrates i europeus, no entenem una cosa que ha passat recentment.

En fin. Vamos a la cuestión. Nosotros derogamos ―y no votaremos, por tanto, las totalidades― una norma impropia y una aberración democrática. Lo que pretenden con las totalidades el PP y VOX es continuar con una aberración democrática, y quiero decirlo muy claramente: la ley mordaza produjo un gran sufrimiento a las personas, falló a la gente y aquí de nuevo apelo, señorías del PSOE, que han tardado tanto tiempo en ver la luz, a que al final se suman al bloque que hace falta y en el lado adecuado de la historia. Muchas personas han padecido por eso.

Pero volvamos a la pulsión autoritaria; una pulsión autoritaria que recorre Europa. Y no es casual que ahora el PP y VOX hagan esto. ¿Por qué? Porque el garrote, el palo y tentetieso, que dicen ustedes, está de moda. Por eso no entendemos, como demócratas y europeos, algo que ha pasado recientemente.

En el reciente viaje del Borbón a Italia, se ha producido algo extraordinario. Ha sido condecorada la primera ministra neofascista Giorgia Meloni con la Orden de Isabel la Católica. Señorías del PSOE, me gustaban mucho más cuando hablaban de Meloni como lo que es, como una neofascista. ¿Por qué la condecoramos? Señorías de SUMAR, que forman parte del Gobierno, ¿cómo se les pone el cuerpo ante este panorama? Vamos a decirlo claro: Giorgia Meloni ―por cierto, amiga de los amigos del PP, es decir, de ese nexo que se llama VOX― es una gobernante y liberal que quiere imponer el reino de las sombras en Europa. Por tanto, no entendemos esto. Por cierto, Meloni es la que puso en marcha los centros de deportación para extranjeros, una auténtica vergüenza en Europa, una gran vergüenza. (Aplausos).

Acabem, senyories. No votarem, no votarem, evidentment, les totalitats del PP i VOX perquè som senzillament demòcrates. I perquè, com deia Ignatieff, avantposem la dignitat en contra de l’autoritarisme. Perquè en aquesta hora d’Europa tothom s’està retratant. I és una llàstima, senyories del PP, els dic que vostès hagin abandonat Merkel per Abascal. Quina pena!

Acabamos, señorías. No votaremos, evidentemente, las totalidades de PP y VOX porque somos sencillamente demócratas y, como decía Ignatieff, anteponemos la dignidad en contra del autoritarismo, porque en esta hora en Europa todo el mundo se está retratando y es una lástima, señorías del PP ―les digo― que ustedes hayan abandonado a Merkel por Abascal. ¡Qué pena! (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Tiene la palabra, por el Grupo Parlamentario Socialista, la señora Sánchez Díaz.

María Carmen Sánchez Díaz

PSOEDiputada.Página 22Vídeo

Gracias, señor presidente. Quiero agradecer en nombre del Grupo Parlamentario Socialista a los grupos parlamentarios que estamos trabajando para hacer una ley orgánica de libertades y de seguridad ciudadana que en unos meses tendremos en el BOE. Por cierto, la semana que viene este Gobierno contabilizará veinticinco leyes publicadas en el BOE en un año. (Aplausos). Veinticinco leyes que mejoran la vida de la gente, frente a las dieciséis leyes regresivas del primer año de legislatura del señor Rajoy. Miren, señorías, he visto que ni el Grupo Popular ni VOX han querido hablar de su enmienda a la totalidad. Han hablado de todo menos de su enmienda a la totalidad. Y, claro, les es difícil, porque el partido Popular, que traslada una imagen de modernidad, al final, en 2024, nos trae una ley totalmente regresiva —‌su misma ley del año 2015— que nos demuestra lo que son, lo que han sido y lo que serán si vuelven a gobernar. Si vuelven a gobernar, volverán a amordazar a la sociedad española, y eso no lo podemos permitir. (Aplausos). Se aleja mucho de una ley moderna, alineada con los valores constitucionales que dotan a las fuerzas de seguridad de un marco de certidumbre, con mecanismos más claros para que puedan hacer su trabajo, y también a la ciudadanía para ejercer sus derechos y libertades.

Creo que es importante que recordemos esa España de 2015: gobernaba M. Rajoy y los españoles sufríamos recortes brutales de todo tipo, en derechos laborales, sociales, educativos, sanitarios y en libertades ciudadanas. Y es normal que la gente, ante tantos recortes, reaccionara saliendo a la calle a reclamar, a gritar, a reivindicar sus derechos, derechos que muchos de ellos se los habían dado otros Gobiernos socialistas. Y ese malestar se canalizaba a través de concentraciones, de manifestaciones y de huelgas. Claro, eso molestaba tantísimo al Partido Popular que, en vez de buscar soluciones para los problemas de la gente, lo que hizo fue silenciar las voces de los españoles con sanciones, multas y represiones; de ahí la ley mordaza. Así eran las políticas del PP, así son y, no se les olvide nunca, así serán si vuelven a gobernar.

Miren, el Gobierno socialista llevaba esta ley en su programa. Es más, creo que el mejor ejemplo de que queríamos cambiar esta ley es que este Gobierno progresista no ha aplicado la ley en su totalidad y ha hecho instrucciones y protocolos para quitar los aspectos más represivos de la ley.

Es verdad que el Partido Popular ha subido aquí, y también el señor Ortega Smith, de VOX, para decir muchas mentiras, y voy a dar algunas claves. Esta ley no da facilidades a los delincuentes porque los delitos que se cometan se regulan en el Código Penal. En esta ley se sigue comunicando previamente la celebración de manifestaciones, pero si surge una concentración espontánea no se sanciona. Esta ley no desprotege a los policías y a los guardias civiles; no se elimina material antidisturbios, se va a emplazar a buscar elementos menos lesivos y también teniendo siempre en cuenta las recomendaciones de los protocolos policiales; y la desobediencia en la nueva ley gana en claridad, concreción y objetividad. En definitiva, la nueva ley pretende ampliar y proteger los derechos de la ciudadanía, pero, a la vez, dotar de mayor garantía y seguridad jurídica a nuestras fuerzas de seguridad.

Antes, vamos a decirlo claramente, la Policía ha actuado a veces sin garantías, perjudicando a los propios profesionales. Para este Gobierno y para mi grupo parlamentario la labor que hacen los cuerpos y las fuerzas de seguridad es extraordinariamente importante; estamos hablando de seguridad ciudadana. Y sí, me quiero dirigir a la Policía y a la Guardia Civil: miren, siempre que gobierna el Partido Socialista se les refuerza en derechos y libertades, en medios técnicos, en número de efectivos y en subidas salariales, algo que nunca han conseguido ni conseguirán con el Partido Popular; jamás. (Aplausos). No se pueden creer las promesas del señor Fernández Díaz, que prometía cosas sin presupuestar; no se puede creer a quien recorta 13 000 efectivos policiales de las calles, no se puede creer en quien jamás ha defendido vuestros derechos.

Esta es la ley que va a dar a la Policía y a la Guardia Civil más seguridad, más garantía y más cobertura jurídica, definiendo muy bien cómo lo tienen que hacer y cuándo tienen que actuar. El trabajo de las fuerzas de seguridad como servidores públicos no es estar enfrente de quien se manifiesta pacíficamente. La mayoría de los manifestantes no son delincuentes, como dice el Partido Popular. La mayoría de los manifestantes no se enfrentan a la Policía, como hizo el señor Ortega Smith en la calle Ferraz (aplausos); el señor Ortega Smith no es el ejemplo de manifestante. El trabajo de la Policía y la Guardia Civil es asegurar que cuando un ciudadano o ciudadana salga con su pancarta a ejercer su derecho de huelga, o los sindicatos de policía ejerzan su derecho de manifestación, los servicios públicos se ponen a disposición de esos ciudadanos para que se pueda llevar a efecto ese derecho de huelga o de manifestación, y a quien incumpla la ley ya se le juzgará con la ley correspondiente.

Señorías, el Grupo Socialista, como no puede ser de otra manera, va a decir no a esta enmienda de totalidad. Vamos a seguir con el trámite parlamentario porque apostamos por una ley de libertad y seguridad ciudadana que proteja el ejercicio de los derechos y de las libertades de la ciudadanía, y que los cuerpos policiales, de verdad, tengan claro qué tienen que proteger, garantizando también su seguridad jurídica.

Finalizo, los socialistas, con esta ley, sabemos que seguimos construyendo un país más respetuoso con los derechos humanos, con los derechos constitucionales de las españolas y los españoles. Vamos a trabajar con todos los grupos parlamentarios que estamos haciendo esta ley para que, de nuevo, vaya una ley al BOE. Repito, en un año veinticinco leyes del Partido Socialista que mejoran la vida de los ciudadanos frente a las dieciséis leyes en el primer año de legislatura del señor Rajoy, leyes que le costaron muy duro a este país.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Pasamos a continuación… (La señora Moro Almaraz pide la palabra). Dígame.

María Jesús Moro Almaraz

PPDiputada.Página 24Vídeo

Por el artículo 72.1 del Reglamento.

Presidencia. ¿En base a qué artículo?

María Jesús Moro Almaraz

PPDiputada.Página 24

Por el artículo 72.1 del reglamento.

Presidencia. ¿Y en base a qué, me refiero?

María Jesús Moro Almaraz

PPDiputada.Página 24

Para pedir el cumplimiento del artículo 103.1 del Reglamento.

Presidencia. Dígame.

María Jesús Moro Almaraz

PPDiputada.Página 24

Seré muy breve, para pedir lo mismo que ha hecho la presidenta esta misma mañana, que ha pedido decoro y moderación en el lenguaje de los diputados.

La señora Belarra ha señalado directamente e imputado delitos a miembros de un poder del Estado, el Poder Judicial. Eso es intolerable en esta Cámara y pido que la Presidencia tome las mismas medidas y con la equidad que se ha producido cuando la presidenta ha interrumpido otros debates y que, si es posible, se retiren o se rechacen esos señalamientos concretos.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Señoría, creo que todos podríamos estar de acuerdo con la primera parte de lo que usted ha dicho y por unanimidad, en el sentido de combinar la libertad de expresión con el decoro que merece la Cámara y también el respeto, efectivamente, a todos los poderes del Estado. Sin embargo, señoría, desgraciadamente, por ponerle un ejemplo, al Gobierno de España todos los días se le dice Gobierno corrupto, todos los días. (Protestas.—El señor Sánchez García: ¡Que no, que no es así!). Por tanto, en ese sentido creo que, para ser equilibrado, siguiendo la doctrina Armengol (el señor Cabezón Casas pronuncia palabras que no se perciben)… Señor Cabezón, silencio. (Protestas.—El señor Sánchez García: ¡Pero qué es esto, hombre!). Por tanto, en base a ese criterio les pido, siguiendo la doctrina de la presidenta Armengol, que todos los portavoces moderen su lenguaje y que, efectivamente, se adecuen al decoro que merece la Cámara. (Protestas.―El señor Sánchez García: ¡No sabes lo que dices!―La señora Sánchez Torregrosa: ¡Vaya nivel! ¡Vaya nivel!). Muchas gracias. (Protestas.—Aplausos.―El señor López Álvarez pide la palabra). ¿En base a qué artículo, señor López?

Presidencia. Dígame.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 24

Esta mañana hemos asistido a dos intervenciones del señor Ortega Smith en las que se ha dedicado prácticamente en exclusiva a calificar… (Protestas.—Varias señoras y señores diputados: ¡El artículo! ¡El artículo!).

Presidencia. Señorías, silencio.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 24

Acabo de decir el artículo.

Presidencia. ¡Silencio, silencio!

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 24

… dos intervenciones del señor Ortega Smith en las que se ha dedicado, prácticamente en exclusiva, a calificar a la mayoría de esta Cámara de criminales, delincuentes, drogadictos y enemigos de todo lo que se mueve, mientras nos señalaba con su dedo amenazante y amenazador.

Estas son actitudes y palabras que no se pueden permitir en esta Cámara porque esto lo único que hace es alimentar el odio en las calles. (Rumores). Esta Cámara es para defender tus ideas, no para amenazar las de los demás, por muy nostálgico del régimen dictatorial que se sea. (Aplausos). Por eso creemos que estas palabras no tienen que estar en el Diario de Sesiones y que esas actitudes ‘matoniles’ no se pueden permitir en esta tribuna. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señorías. Continuamos con el siguiente punto del orden del día … (Protestas.—El señor Ortega Smith-Molina pide la palabra). ¿Sí, señor Smith?

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 25Vídeo

Disculpe, presidente. Por alusiones.

Presidencia. No, no tiene la palabra, señoría. (Protestas). No tiene la palabra, señorías, y le explico. (Fuertes protestas). Señoría, un segundo. (Rumores.— Aplausos). Se lo voy a explicar, señoría. El Reglamento… (El señor Sánchez García: ¡Ya está bien!). Señor Sánchez, silencio. (El señor Sánchez García: ¡Ya está bien!). Señor Sánchez, silencio. Se lo voy a explicar a su portavoz si usted me lo permite, después hagan lo que quiera, pero se lo voy a explicar. El Reglamento, señoría, establece que, si en una intervención, se alude a otro diputado —‌y usted ha aludido directamente al señor Patxi López—, ese diputado, en este caso el señor López, tiene derecho a pedir la palabra. El señor López lo ha hecho en base al Reglamento. Lo que no podemos establecer es un debate continuo en base a alusiones por alusiones, así que no le doy la palabra y continuamos con el Pleno. (Aplausos.―Rumores). CONVALIDACIÓN O DEROGACIÓN DE REALES DECRETOS-LEYES: — REAL DECRETO-LEY 7/2024, DE 11 DE NOVIEMBRE, POR EL QUE SE ADOPTAN MEDIDAS URGENTES PARA EL IMPULSO DEL PLAN DE RESPUESTA INMEDIATA, RECONSTRUCCIÓN Y RELANZAMIENTO FRENTE A LOS DAÑOS CAUSADOS POR LA DEPRESIÓN AISLADA EN NIVELES ALTOS (DANA) EN DIFERENTES MUNICIPIOS ENTRE EL 28 DE OCTUBRE Y EL 4 DE NOVIEMBRE DE 2024. (Número de expediente 130/000010).

Presidencia. Continuamos con el orden del día correspondiente a la convalidación o derogación del Real Decreto Ley 7/2024, de 11 de noviembre, por el que se adoptan medidas urgentes para el impulso del Plan de Respuesta Inmediata, Reconstrucción y Relanzamiento frente a los daños causados por la Depresión Aislada en Niveles Altos, DANA, en diferentes municipios entre el 28 de octubre y el 4 de noviembre de 2024. Para presentar el decreto ley tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.