Óscar Puente Santiago
GobiernoMinistro de Transportes y Movilidad Sostenible.Página 62Vídeo
Muchas gracias, señora presidenta.
Señorías, comparezco en esta Cámara para informar sobre dos cuestiones: en primer lugar, y a petición propia, sobre las actuaciones que hemos realizado desde el Gobierno en materia de infraestructuras y servicios de transporte como consecuencia de la DANA de finales de octubre de este año; y, en segundo lugar, a petición del Grupo Popular, acerca de la situación del sector ferroviario.
Con respecto a la primera de las cuestiones, el martes 29 de octubre de este año España sufrió la peor DANA en lo que va de siglo en diversas comunidades, entre las que resultó particularmente afectada la Comunidad Valenciana, con consecuencias especialmente graves y trágicas en determinados municipios y zonas de la provincia de Valencia. La intensidad de las precipitaciones, que llegaron a superar en algunos puntos los 600 litros por metro cuadrado en pocas horas, provocaron inundaciones en decenas de municipios con carreteras y vías cortadas, viviendas y negocios arrasados, así como enseres particulares y todo tipo de infraestructuras, tanto públicas como privadas, destruidas. Aunque ya lo he hecho en varias ocasiones, quiero manifestar, una vez más, mis condolencias a las víctimas y la solidaridad con toda la ciudadanía que se ha visto afectada por esta tragedia. Ya han comparecido también en el Pleno de esta Cámara el presidente del Gobierno, la vicepresidenta tercera y el ministro de Política Territorial. Por ello voy a evitar en esta intervención repetir cuestiones que ya han sido explicadas y debatidas, y voy a centrarme en los efectos de la DANA sobre las infraestructuras y los servicios de transporte, así como las actuaciones llevadas a cabo para la recuperación de estas y los trabajos todavía en fase de desarrollo.
Comenzaré hablando de las infraestructuras viarias. Dentro de la Red de Carreteras del Estado, en la Comunidad Valenciana fueron dañadas o afectadas las siguientes infraestructuras cuya reconstrucción o puesta en servicio ya hemos iniciado y en algunos casos finalizado. En primer lugar, la autovía A-3 en el tramo de penetración a Valencia, tramo que se colapsó por los vehículos y depósitos de tierra o lodo arrojados. Los daños se localizaron en la zona de Loriguilla, en el talud de separación entre la A-3 y la rambla del Poyo. En segundo lugar, la carretera N-III, en la zona de Siete Aguas, donde se produjeron desperfectos a lo largo de 5 kilómetros en la plataforma y firme de la carretera, sus elementos de drenaje y barreras de contención de vehículos. En tercer lugar, las autovías V-30 y V-31, en Valencia ciudad, se vieron anegadas y colapsadas por el depósito de vehículos, tierra y lodos, además de diversos problemas en el diario anexo. En cuarto lugar, la autovía A-7, del Mediterráneo, donde se produjo colapso de la estructura de paso sobre el cauce del barranco del Gallego, afluente del barranco del Poyo, lo que inhabilitó 9 kilómetros de uno de los principales tramos del corredor mediterráneo, con un tráfico diario de más de 100 000 vehículos, de los cuales 20 000 son vehículos pesados. En quinto lugar, la carretera N-322 se vio afectada por la ruina de las explanaciones adyacentes a una estructura en Requena. Y en sexto y último lugar, se vio afectada la carretera N-330, donde se produjo la ruina de las obras de paso sobre los cauces de afluente de la Rambla de la Torre, en Utiel, y de la Cañada de la Rinconada o del Asno, en Landete, así como de las explanaciones adyacentes.
En conjunto, estas situaciones conllevaron que inicialmente hubiera 160 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado cortados al tráfico en la Comunidad Valenciana. Los trabajos llevados a cabo por la Dirección General de Carreteras, que se siguen desarrollando, han permitido que desde el pasado 23 de noviembre todos estén abiertos al tráfico: 160 kilómetros recuperados en menos de un mes.
Las actuaciones desarrolladas han contado con la participación, solo en materia de carreteras, de 540 operarios, cuya labor debemos reconocer una vez más, y 250 máquinas sobre el terreno. La cuantía de las obras de emergencia hasta este momento en la Comunidad Valenciana, en materia de carreteras, asciende a 123,8 millones de euros.
Además de las afecciones en la Comunidad de Valencia, la DANA también provocó daños de menor entidad en los siguientes lugares. En Andalucía, daños en las provincias de Almería, Cádiz y Huelva. La afectación más importante está en la autovía A-7, en Balanegra, Almería, con la rotura de varias obras de drenaje transversal. En total, las obras de emergencia en Andalucía suman alrededor de 27,2 millones de euros, y, al igual que en el caso de Valencia, en apenas unos días se recuperó la circulación en la A-7, a la altura de Balanegra, con la construcción de un baipás y una rotonda que permitieron que el tráfico se reanudara. Ceuta también fue una comunidad afectada, con un importe aproximado de los daños de 3 millones de euros. Y Cataluña, donde, en total, en la provincia de Tarragona, han estado afectados por desprendimientos o inundaciones 14 kilómetros de autovía y 6 kilómetros de carretera convencional, todos ellos recuperados y en funcionamiento.
En el ámbito ferroviario, los daños más significativos se registraron en la línea de alta velocidad Madrid-Valencia y en las líneas de cercanías C1 C2 y C3, aunque también hubo afectaciones en la C5 y en la C6.
Respecto a la línea de alta velocidad, las mayores afectaciones estuvieron en el túnel de Chiva y en el túnel de Torrent. El primero de ellos quedó sin balastro, tanto en el mismo túnel como en unos 300 metros en la parte anterior y posterior de ambas embocaduras. El túnel de Torrent se vio anegado por agua y lodos, y se trabajó en los tramos afectados de la línea alta velocidad, recuperando su servicio el 14 de noviembre, es decir, prácticamente en quince días. Actualmente, los tres operadores del corredor han recuperado todos los servicios, tanto Renfe, como Ouigo, como Iryo, y ya se circula en ambos túneles al máximo de velocidad que permite la infraestructura.
En cuanto a la red de cercanías, las cinco líneas sufren afectaciones, siendo la C3 la más afectada. De menor a mayor grado de destrucción, las líneas C5 y C6, cuyos recorridos discurren desde Valencia hacia el norte de la provincia ―la zona menos afectada por la DANA, pues allí apenas cayó agua―, su servicio se pudo recuperar a los pocos días tras las lluvias. La DANA, si no recuerdo mal, se produjo un martes y el sábado ya estaban funcionando las líneas C5 y C6. Destaca la interrupción del servicio por la caída de un camión en la vía entre Nules y Burriana, en la línea C6, Valencia-Castelló, quedando, tras su retirada, el tramo en vía única. Actualmente, esta línea C6, Valencia-Sagunto-Castelló, cuenta desde el 4 de noviembre con setenta y un trenes al día, en su mayoría al doble de su capacidad, mientras que en la línea C5 circulan ocho trenes por sentido al día.
En lo que se refiere a las líneas C1 y C2, sus recorridos discurren desde Valencia hacia el sur de la provincia, coincidiendo, precisamente, con las zonas más afectadas por la DANA, especialmente los tramos Valencia-Silla y Valencia-Silla-Alzira, de las líneas C1 y C2, respectivamente. El 13 de noviembre se recuperó parcialmente el servicio de las líneas C1 y C2 en los tramos Silla-Gandía y Moixent-XàtivaCarcaixent, respectivamente. El servicio entre Chiva y Valencia y entre Carcaixent y Valencia se ha realizado mediante autobuses. A partir del 28 de noviembre, la línea C2 aumentó desde Carcaixent hasta Alzira la cobertura de los servicios de ferrocarril, y desde ayer, martes 10 de diciembre, recuperamos el servicio ferroviario entre Valencia y Catarroja, de la C1 y la C2, manteniendo el autobús desde Silla para facilitar los desplazamientos y limitar los transbordos. Hemos trabajado con el objetivo de que las líneas C1 y C2 estén totalmente operativas antes de Navidad y puedo anunciarles que, si no hay ningún imprevisto, y espero que no lo haya, volverán a estar completamente operativas el próximo lunes 16 de noviembre.
Por último, en el caso de la línea C3, su recorrido discurre desde Valencia hacia el este de la provincia, coincidiendo con zonas altamente afectadas por la DANA. Como se señalaba anteriormente, se trata de la línea más afectada al tener viaductos colapsados que habrá que reconstruir. Gracias al importante esfuerzo realizado, mañana día 12, mucho antes de lo previsto, recuperaremos el servicio entre Valencia, Xirivella, Alqueries y Aldaia, manteniéndose el bus entre Aldaia, Buñol y Utiel.
Para el restablecimiento del servicio mediante autobuses donde aún no estaba recuperada la infraestructura, establecimos un plan alternativo de transportes que coordinamos con la Generalitat Valenciana a través de un grupo de trabajo generado para tal fin, donde también participa la Autoritat de Transport Metropolità de València, competente en la gestión y ordenación de servicios metropolitanos de transporte público.
Renfe, para prestar el servicio por carretera, llegó a contratar hasta 111 autobuses, que realizan 1022 circulaciones diarias, con una oferta gratuita de 56 000 plazas cada día para las tres líneas. Los autobuses realizan parada en todas las localidades de los corredores de servicios normalmente servidos por las cercanías, salvo en la localidad de Cheste, porque era materialmente imposible. Sin embargo, gracias al paso habilitado desde el pasado lunes por el ejército, los autobuses ya pueden hacer también parada ahí.
El presupuesto del servicio por carretera es de 11,3 millones de euros. Se ha tratado de paso muy importante en la recuperación de la movilidad en la zona metropolitana de Valencia, ya que 82 000 viajeros al día utilizan la red de cercanías. Por tanto, los servicios de autobús que establecimos y que son gratuitos han permitido que todas esas personas que se movían en cercanías puedan seguir haciéndolo, en este caso utilizando el autobús. Para la recuperación de la infraestructura ferroviaria están participando de media unas trescientas personas y 170 máquinas, con picos de hasta quinientos operarios, a los que nuevamente agradezco su trabajo y compromiso para la recuperación de la normalidad. Es decir, en definitiva, más de mil operarios entre carreteras y ferrocarril, y más de cuatrocientas máquinas han estado y están trabajando sobre el terreno para reponer las infraestructuras en un tiempo récord. Entre las tareas realizadas, se encuentran: la limpieza de aguas y lodos; la sustitución de materiales de vía donde ha sido necesario; la regeneración de plataforma en los lugares que se ha requerido; la revisión de cimentaciones de la catenaria, que, tengo que decir, han resistido muy bien; el bateo y perfilado de la vía; la reparación de caminos o la reparación de cárcavas y socavones en taludes. Se estima que el coste total de las reparaciones en el ámbito ferroviario ascenderá a casi 200 millones de euros. Y, por supuesto, vamos a seguir trabajando con este ritmo hasta la total recuperación de la red ferroviaria, en la que aún nos quedan 113 kilómetros que recuperar, un 33 % del total. Mañana, como les he dicho, tenemos previsto recuperar el tramo entre Valencia y Aldaia, en la C3, que suma 5 kilómetros.
Por otro lado, en el marco del Grupo de Respuesta Inmediata de Infraestructuras, en el que participamos junto con la Generalitat Valenciana y la Diputación de Valencia, esta semana se han puesto de manifiesto las grandes dificultades que tienen los ayuntamientos para poder reconstruir sus infraestructuras, y en concreto las vías, carreteras, puentes y pasarelas municipales. Es por ello por lo que en el seno de este grupo se acordó que tanto el ministerio como la Generalitat como la diputación colaborarían con los ayuntamientos y se realizaría un reparto de actuaciones entre las tres Administraciones. Como primer paso para poder articular este apoyo, se ha tenido que aprobar la habilitación legal al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para actuar, a través de la Dirección General de Carreteras, sobre estas vías que no son de su titularidad. Para articularla, se incluyó en el Real Decreto Ley 7/2024, de 11 de noviembre, un artículo, el 74, en el que se incluye esa habilitación. Adicionalmente, para que ADIF y ADIFAlta Velocidad puedan realizar reparaciones similares en carreteras locales que discurren en el entorno de las vías férreas, donde es más conveniente que actúen por eficiencia y para garantizar la seguridad de la operativa ferroviaria, se ha incluido una disposición adicional en el Real Decreto Ley 8/2024, de 28 de noviembre. En la reunión del grupo de actuación inmediata del 18 de noviembre se acordó el reparto de las actuaciones en materia de infraestructuras, en general, que hará cada una de las Administraciones, y el 26 de noviembre se celebró la Comisión Ministerial de Transportes-Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio-Diputación de Valencia, que confirmó las actuaciones a realizar por el ministerio, con el objeto de proponerlas para que sean aprobadas por el Consejo de Ministros. Finalmente, el pasado martes fueron aprobadas en Consejo de Ministros.
En el caso de la Dirección General de Carreteras, hablamos de un total de dieciocho actuaciones en Almussafes, Beniparrell, Catarroja, Manises, Paiporta, Picanya y Ribarroja del Turia, cuya valoración se estima que asciende a unos 50 millones de euros. En el caso de ADIF y ADIFAlta Velocidad, son otras diecinueve actuaciones en Aldaia, Alfafar, Algemesí, Beniparrell, Buñol, Catarroja y Xirivella. De esta manera, y de forma global, entre las obras que ejecutarán la Dirección General de Carreteras y ADIF tendremos en marcha un total de treinta y siete actuaciones en doce localidades distintas ―algunas competen tanto a carreteras como a ADIF―, con un importe total estimado de 54 millones de euros para afrontar la reconstrucción de infraestructuras de competencia no estatal en la provincia de Valencia. ¿Queda por hacer? Sin duda, pero también la foto de hoy dista mucho de lo que había hace poco más de un mes. Tenemos 385 millones de euros de actuaciones en marcha, 123 millones en carreteras y obras de emergencia, 50 millones en los acuerdos con Generalitat y diputación en carreteras, 200 millones en actuaciones en ADIF y 12 millones del Plan Alternativo de Transporte, y no vamos a escatimar en recursos para la reconstrucción de las infraestructuras y la movilidad en Valencia.
Quisiera concluir esta primera parte de la comparecencia compartiendo con sus señorías la reflexión que tuve oportunidad de hacer en el Consejo de Ministros de Transportes de la Unión Europea que celebramos en Bruselas la semana pasada. Estamos convencidos de que los fenómenos meteorológicos extremos, como las inundaciones registradas en Valencia por la DANA o las sufridas hace poco en Centroeuropa, son ya parte de nuestra realidad y hemos de afrontarlas con determinación y con previsión. En España se ha producido un aumento exponencial de las pérdidas económicas debido a fenómenos meteorológicos extremos, que solo en 2023 ascendieron a 7000 millones de euros. Poco menos de tres años antes no superaban los 1000 millones, es decir, hemos multiplicado en tres años por siete el importe de los daños producidos por los fenómenos meteorológicos extremos. Por tanto, ahora ya no podemos conformarnos con reconstruir lo destruido, debemos prepararnos mejor, y por ello hay que empezar ya a computar en los presupuestos las necesidades de construcción de infraestructuras resilientes, y para ello necesitamos financiación. Es una de las cuestiones que trasladé claramente a Europa y tengo que decir que la receptividad fue muy alta, especialmente por parte del nuevo comisario de Transportes griego, pero también del resto de ministros de la Unión. Tenemos que adaptar las infraestructuras para que respondan a los fenómenos climáticos extremos, lo que va a incrementar los costes, y la Comisión Europea lo tiene que tener en cuenta. Quiero simplemente trasladarles la reflexión de los técnicos que sobre el terreno han visto cómo se han destruido y cómo han resistido algunas infraestructuras. La alta velocidad, comparativamente, ha resistido muchísimo mejor que la red de cercanías, y eso es debido a que los parámetros de construcción de nuestra red de alta velocidad son mucho más altos que los de la red convencional. Por tanto, es evidente que tendremos infraestructuras más resilientes si invertimos más y aspiramos a parámetros de calidad más altos a la hora de construir.
También es fundamental proporcionar a los profesionales del sector la capacitación necesaria para reaccionar rápido y de manera eficaz ante los retos del cambio climático. Es verdad que nuestros técnicos y nuestras empresas se han comportado con una inmensa capacidad de reacción. Explicaba antes que la construcción del baipás de la A-7 es un hito en nuestra ingeniería y en nuestra obra pública sin precedentes en la historia, y estoy seguro además de que sin posibilidad de que otros países de nuestro entorno hubieran acometido una obra de estas características en tan breve espacio de tiempo. Pero es evidente que desde el Gobierno tenemos que proponernos como una prioridad urgente integrar las variables climáticas en el diseño, construcción, gestión y mantenimiento de las infraestructuras y establecer mecanismos de intercambio de información entre los Estados miembros, ya que compartir experiencias y aprendizajes nos va a permitir avanzar más rápido y de manera más eficiente.
El segundo motivo de mi comparecencia, a instancias del Grupo Popular, es la situación del sector ferroviario en nuestro país. La verdad es que tengo preparadas algunas reflexiones en relación con la petición, pero esta semana la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente, Transport & Environment, ha publicado su informe anual esta misma semana sobre la situación del ferrocarril en Europa. (Muestra un documento). Analiza veinte países, veintisiete operadoras de toda Europa. Es una organización tremendamente prestigiosa, la componen cincuenta y tres organizaciones de veintiséis países, y es ―recordarán ustedes― la organización que puso el dedo en la llaga con la diferencia entre las emisiones reales de los motores diésel y las que las compañías automovilísticas declaraban, lo que llevó a la situación que todos conocemos en la industria automovilística europea en relación con el diésel. Por tanto, es una organización que yo creo que merece la pena que sea tenida en cuenta por su rigor y por el carácter científico de sus análisis.
A resultas de ese análisis, esta Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente establece un ranking de compañías prestadoras de servicios ferroviarios. ¿Qué parámetros analiza para establecer ese ranking? Pues esencialmente son ocho: el precio del billete supone un 25 % de la puntuación que recibe cada compañía en ese ranking; las tarifas especiales y reducciones reciben un 15 % del total de la puntuación; la puntualidad y fiabilidad reciben un 15 % del total de la puntuación; la experiencia de compra o de reserva, un 15 %; la experiencia del viaje, un 10 %; la política de compensación a los pasajeros por incidencias, un 10 % de la puntuación y, por último, los trenes nocturnos y la conectividad ciclista del ferrocarril reciben, respectivamente, un 5 % cada uno. Por tanto, el análisis es evidentemente multicriterio y analiza todos los aspectos de prestación del servicio ferroviario de esas veintisiete compañías europeas de veinte países de la Unión.
¿Qué puntuación obtiene nuestra operadora pública RENFE? Obtiene una puntuación de 6,4 sobre 10 y es la séptima de veintisiete en ese ranking. ¿Cuáles son los aspectos que penalizan más a Renfe para no estar más arriba en ese ranking? Fundamentalmente obtiene un cero en trenes nocturnos, no tenemos trenes nocturnos en España; obtiene un cero en conectividad ciclista, tenemos una mala conectividad ciclista y del ferrocarril, y obtiene un 4,8 en experiencia de compra o reserva, la famosa web de Renfe, que estamos cambiando. Fíjese que a mí, siendo el ministro, este 4,8 me parece hasta generoso. De no ser por esto, Renfe estaría más arriba en este ranking, aún así, un séptimo puesto de veintisiete desde luego no es una mala clasificación y sitúa a Renfe entre las mejores compañías prestadoras de servicios ferroviarios en Europa. La mejor puntuada es Trenitalia, con un 7,7 frente ―como digo― a ese 6,4 de la operadora española. ¿Cuáles son los puntos fuertes de nuestro sistema ferroviario, de nuestra operadora ferroviaria en ese ranking que establece esta Federación Europea de Transporte? El más importante las tarifas especiales y reducciones, mérito de las decisiones adoptadas por el Gobierno de España y la mayoría de este Parlamento, que puntúan con un 8,8; la política de compensación a los pasajeros por incidencias, que puntúa un 7,5. Fíjense que aunque la política de Renfe en materia de indemnizaciones se ha reducido, se ha recortado, seguimos puntuando entre los mejores de Europa con nuestra política de compensaciones. La experiencia del viajero puntúa con 8,4 puntos en el ranking y el precio del billete con un 25 %, aquí estamos en la media con un 6,4.
Vayamos al aspecto que sería objeto de esta comparecencia, que es el de la puntualidad, porque cuando se habla de caos ferroviario ―yo creo que de manera extemporánea se sigue utilizando esta expresión que yo creo que nunca estuvo justificada, pero hoy desde luego menos que nunca― Renfe puntúa en materia de puntualidad con 7,4. ¿Esto es mucho o es poco? Es mucho a tenor del resultado del informe, puesto que la única compañía más puntual que Renfe en Europa es la suiza SBB, que puntúa con 7,8 puntos. La siguiente es Renfe empatada con la belga SNCB, que puntúan con 7,4, y los demás están en cifras bastante más bajas. Claro, es lógico que reflexionemos respecto a que ni Suiza ni Bélgica tienen una red ferroviaria comparable a la española y, por tanto, los datos de puntualidad de Renfe son especialmente positivos. No es lo mismo ser puntual en la red belga que serlo en la red española, que es mucho más extensa, mucho más compleja, con tres operadores simultáneos y con muchas obras en marcha. Por tanto, vayamos a la comparativa con los países que nos deben importar, que son los países equiparables a España. ¿Cómo puntúa Trenitalia, que, como les he dicho antes, es la mejor compañía europea según este ranking con un 7,7 de media? ¿Cómo puntúa en puntualidad Trenitalia? Con un 6,6. ¿Cómo puntúa la SNCF francesa? Con un 4,9. ¿Cómo puntúa la Deutsche Bahn alemana? Con un 2,5.
¿Cómo puntúan nuestros vecinos portugueses, Comboios de Portugal, en materia de puntualidad? Puntúan con un 0,4. Es decir, yo creo que cuando se habla de cuestiones como la operativa ferroviaria lo mejor, más allá de las opiniones, que son todas respetables, es irnos a los análisis, a las cifras y a los datos, y este informe hoy, esta semana, completamente ajeno a España, de una asociación que tiene su sede en Bruselas fundada en 1989, es categórico y es determinante: en España no existe caos ferroviarios, pero si existiera, cómo están en Italia, cómo están en Francia, cómo están en Alemania o cómo están en Portugal, con un 0,4 de puntuación en materia de puntualidad.
Yo creo que debemos ser serios. Tenemos un gran servicio ferroviario en España, uno de los mejores. Claro que tenemos que mejorar. El informe nos da pistas, tenemos que incidir en algunos aspectos de nuestra red ferroviaria que son muy mejorables, tenemos que mejorar mucho esa experiencia de compras, seguramente algo los precios, pero creo que en conjunto podemos sentirnos orgullosos del sistema ferroviario español, de nuestra red ferroviaria y del servicio que presta nuestra compañía pública.
Muchas gracias. (Aplausos).