Ángel Ibáñez Hernando
Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Presentamos esta moción derivada de una interpelación del pasado Pleno al ministro de Política Territorial en la que se puso sobre la mesa la insostenible posición del Gobierno y que tiene en el entorno de Sánchez tal cúmulo de situaciones que convertirán a esta legislatura en uno de los episodios más negros de nuestra democracia. Se puso de manifiesto que la única respuesta que tiene el Gobierno a todas las investigaciones judiciales que le acorralan es la evasiva. Se puso de manifiesto que la mentira no solo es patrimonio exclusivo del ‘número 1’, sino que ya, sin ningún tipo de rubor ni reparo, hay ministros que se han instalado en ella para tratar de sobrevivir al tsunami judicial que les atenaza. Se puso de manifiesto que el Gobierno solo tiene una única estrategia, la huida hacia delante, olvidarse de toda ética y avergonzar a todo un país con los desmanes que han estado haciéndose desde hace años, empezando por el entorno familiar más próximo al presidente, continuando por el entorno socialista más próximo al presidente y finalizando por el entorno ministerial más próximo al presidente. Y se puso de manifiesto también la extrema debilidad en la defensa de una posición que es indefendible, porque, tras la interpelación del pasado Pleno, el ministro —huidizo y desubicado— trató de negar todo; si le llegan a dar unos minutos más, hasta hubiera negado haber sido el presidente de Canarias cuando se perpetraron los casos presuntos de corrupción que afectaron a su Gobierno; es lo único que le faltó negar. Ahora parece que su estrategia pasa por no conocer nada y no acordarse de nada. Este mismo fin de semana, en una entrevista publicada, se le preguntó de modo directo: ¿Tampoco sabía usted que Aldama estaba relacionado con un negocio de hidrocarburos para el que se creó una empresa en Tenerife, con intención de fijar ahí un depósito de carburantes procedentes de Venezuela? Respuesta del ministro: No recuerdo haber estado en una reunión para hablar de eso. Bueno, al menos ya no niega las cosas de modo tan rotundo; negación que sí que hizo en una sesión de la Comisión de Investigación sobre la trama corrupta de compra de material sanitario en pandemia cuando dijo no conocer a nadie ni haberse reunido con nadie. Pero han sido los mensajes intervenidos por la UCO los que han confirmado no solamente conocimiento, sino también reuniones en despacho oficial con algunos de los implicados y esto, señorías, es sumamente grave, por cuanto el Código Penal advierte que, en una comisión de investigación, quién faltare a la verdad en su testimonio puede incurrir en un delito tipificado de falso testimonio. No se entendería que la Presidencia de esta Cámara fuera cómplice por omisión de consentir que esto haya ocurrido en sede parlamentaria. Por eso, desde esta tribuna y en nombre de mi grupo, quiero manifestar que, de acreditarse en la instrucción del procedimiento que el ministro mintió en sede parlamentaria, solicitamos a la Mesa del Congreso que, siguiendo la ley orgánica de comparecencia ante comisiones, ponga esta circunstancia en conocimiento del Ministerio Fiscal por si fuera constitutivo de delito. (Aplausos). Es una obligación que tiene la Presidencia de esta Cámara; esperamos que no miren para otro lado y dejen de intentar librarse de la acción de la justicia como están tratando de hacer de modo permanente. Una acción de la justicia que es resultado de nuestro Estado de Derecho y que avanza de modo inexorable, a pesar de los intentos de Sánchez de coartar a los jueces de este país.
Sánchez repudia a los jueces porque el panorama al que se enfrenta es tan sorprendente como demoledor. En próximas fechas se extienden actuaciones por la presunta corrupción de su partido, de su Ejecutivo y de su entorno familiar. Este mismo jueves comparecerá en el Tribunal Supremo para declarar el exministro de Transportes, el todopoderoso José Luis Ábalos, una de las personas más cercanas a Sánchez, que era a la vez la mano derecha, la mano izquierda y la mano que mecía la cuna del sanchismo. El lunes 16 le tocará el turno a Víctor de Aldama, ese que ridiculizan, que menosprecian, que repudian por completo, pero a la vez el mismo que se movía como pez en el agua por los ministerios y que, además, tenía sillones privilegiados en los actos del Partido Socialista y pases preferentes en la sede del PSOE, donde andaba como Pedro por Ferraz. Al día siguiente, el 17 de diciembre, irá Koldo, el jefe de los avales de las primarias de Sánchez, el que le mandaba mensajes a la entonces presidenta de Baleares diciéndole: Cariño, te tengo informada de todo, y que también enviaba mensajes al presidente de Canarias diciendo: Aprieta con los PCR, que lo consigues seguro. Después viene el día 18 de diciembre, cuando va a declarar la mujer de Sánchez, la dueña de la cátedra sin ser catedrática, quien es investigada hasta por cuatro delitos —tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo profesional— y que también podría ser acusada de un quinto delito de malversación. Ahí es nada. El próximo día 20 también le va a tocar declarar a la asesora de la Moncloa que se encargaba de pedir dinero a las empresas para patrocinar los negocios de la mujer del presidente.Y, de regalo de Reyes, además de mucho carbón, el 9 de enero Sánchez va a ver cómo tiene que declarar su propio hermano, investigado hasta por cinco delitos en un asunto que tiene también imputado al secretario general del Partido Socialista en Extremadura. ¿Alguien da más? (Aplausos.—El señor Pérez López pronuncia palabras que no se perciben). ¿Alguien puede entender que esto es normal en democracia? Nosotros no lo entendemos, no lo aceptamos y nos preguntamos también hasta cuándo. ¿Hasta cuándo los grupos que apoyan al Gobierno van a seguir dando soporte a este bochorno? Porque, de seguir empeñados en consentir todo esto y no apartarse de este camino, inevitablemente todos ellos serán también cómplices de no poner fin a este sinsentido. Parece que ya alguno se ha dado cuenta de que dieron un poder omnímodo y otorgaron la confianza a alguien que ni era ni es de fiar, y si siguen confiando también será su responsabilidad. Serán igual de responsables que Sánchez de todo lo que está pasando.
Pero tengan todos algo muy claro: a pesar de la autocrática actitud de un presidente como Sánchez, que quiere silenciar a la oposición, que quiere silenciar a los jueces, que quiere silenciar a los periodistas, a todos los que persiguen su corrupción, el Grupo Popular en el Congreso va a seguir denunciando cada presunto delito, va a seguir revelándose ante cada episodio infame que conozcamos y, además, va a seguir representando a todos los millones de españoles que creen en la dignidad de la política; esos millones de españoles que confían en que hay una alternativa real a la pesadilla que están viviendo y que piden la voz para que, a través de las urnas, puedan expresar su voluntad de cambio y dejar atrás cuanto antes a Sánchez y a su corrupción. Ese es nuestro compromiso y no les vamos a fallar.
Gracias. (Aplausos.—La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!).