Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 28 de noviembre de 2024

Solicitud de comparecencia, a petición propia, del Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ante el Pleno de la Cámara, para informar de las iniciativas de España para la paz en Oriente Medio.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 85.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia del Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre la posición del Gobierno ante la grave situación en Oriente Próximo por la extensión de los ataques de Israel en la zona con los bombardeos en Líbano, incluido el ataque al cuartel general de las fuerzas de paz de la ONU, además de la continuidad de la destrucción de Gaza y Cisjordania y el peligro de escalada del conflicto en toda el área.

Defensa y exterior

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 15Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Señorías, no hay nada más importante en política exterior que defender la paz y hacerlo en el momento actual, el más complejo y convulso de la escena internacional de toda nuestra historia reciente. Proliferan las guerras ―en Ucrania, en Oriente Medio―, las desigualdades continúan, se cuestiona la democracia y sufrimos una emergencia climática, como hemos visto con las terribles consecuencias de la DANA. (Rumores). Quiero enviar mi solidaridad y todo mi apoyo a los familiares de las víctimas y a todos los afectados por la DANA. Todos esos desafíos, por supuesto, son indivisibles. La paz y la seguridad también son indivisibles. Nuestras esperanzas de un mundo mejor tampoco admiten compartimentos estancos. Por tanto, la respuesta a todos esos retos debe superar fronteras. (Rumores). Las fronteras geográficas sin duda, pero también las fronteras políticas, que no pueden ser una barrera para el entendimiento en aquello que a todos nos afecta. Con ese espíritu comparezco hoy aquí. También con ese espíritu conduzco y se conduce nuestra política exterior: con coherencia y con identidad propia, defendiendo los intereses de España y promoviendo nuestros valores en el mundo. La política exterior de España en estos momentos defiende exactamente… (rumores).

Presidencia. Un momento, ministro, por favor. Un segundo, disculpe. Silencio. (Pausa). Cuando quiera.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 15Vídeo

Gracias, presidente.

La política exterior de España en estos momentos defiende exactamente lo mismo en Kiev, en Gaza y en Beirut: los principios de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional humanitario, la protección de los civiles y el rechazo a las guerras injustas e ilegales, pero ante todo promueve la paz. Lo hacemos con la palabra, pero lo hacemos también con el compromiso y con hechos para alcanzar la paz en Oriente Medio. Este mismo martes, hace cuarenta y ocho horas, conocíamos la buena noticia del alto el fuego alcanzado en Líbano; un acuerdo que permitirá atender la gravísima situación humanitaria en ese país y al que España da la bienvenida como primer paso para la estabilidad y la paz en toda la región. Ahora es necesario proceder a la aplicación integra de ese acuerdo y a la de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y también es necesario que haya un alto el fuego en Gaza. Solo la diplomacia traerá la paz a la región.

Señorías, este mismo fin de semana volvíamos a ser testigos del horror en la región: bombardeos de Israel sobre Beirut y sobre Gaza y centenares de cohetes lanzados por Hizbulá sobre Israel; acciones todas ellas que España condena. La situación humanitaria en la región es insostenible e insoportable: más de 43 000 palestinos civiles inocentes muertos, cerca de 1500 israelíes, 100 000 heridos y 2 millones de desplazados en repetidas ocasiones en Gaza; una violencia creciente en Cisjordania; una catástrofe humanitaria que ahora se extiende también a Líbano, donde ya han muerto más de 3700 libaneses inocentes, hay decenas de miles de heridos y más de un millón de desplazados internos; infraestructuras destruidas, y una posibilidad real de enfrentamiento entre Israel e Irán, que convertiría definitivamente la guerra en regional. Hoy aquí, en el Congreso de los Diputados, es importante que hablemos de la paz, pero también que hablemos de construirla, cada uno desde su responsabilidad; ese es el compromiso de nuestra política exterior.

Y lo diré claramente: ningún país ha hecho tanto como España para la paz en Oriente Medio. Lo hemos hecho en todos los ámbitos, con iniciativas, en lo político y diplomático, con iniciativas para parar la guerra y alcanzar la paz, con acciones para luchar contra la impunidad y defender el derecho internacional, con compromiso y acción de ayuda humanitaria. A cada uno de esos ámbitos me referiré hoy. En lo político y diplomático España trabaja por la aplicación de la solución de dos Estados: un Estado de Israel y un Estado de Palestina que coexistan en paz y seguridad, que es el único camino para una paz duradera en la región. Por eso, el pasado 28 de mayo España reconoció el Estado de Palestina junto a Irlanda, Eslovenia y Noruega. Lo hicimos por la paz, por la justicia y por la más elemental humanidad. Desde ese momento hemos continuado trabajando con nuestros socios y amigos europeos, árabes e islámicos en la aplicación de esa solución de dos Estados. Hemos sido el motor del diálogo euro-árabe que comenzó en el Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo, en Barcelona, el 27 de noviembre del año pasado, y que tuvo su máxima expresión en la reunión de Madrid del 13 de septiembre, cuando países europeos comprometidos con la solución de dos Estados y los países del grupo ministerial conjunto árabe-islámico de contacto sobre Gaza firmamos la Declaración de Madrid. Este fue el pilar sobre el que el pasado 26 de septiembre se lanzó en Nueva York, en la sede de las Naciones Unidas, la Alianza Global para Implementar la Solución de Dos Estados, cuya primera reunión ha tenido lugar en Riad el pasado octubre para identificar un paquete de medidas concretas que puedan ponerse en marcha rápidamente. El 28 de octubre ministros de Exteriores europeos, árabes e islámica tuvimos la reunión anual del Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo en Barcelona para seguir avanzando en devolver la estabilidad y conseguir una paz definitiva en la región. Y, precisamente hoy, 28 de noviembre, que celebramos el Día del Mediterráneo, quiero reafirmar aquí el compromiso de España con la estabilidad, la seguridad y la prosperidad para todos en nuestra región compartida: el Mediterráneo.

Nuestro objetivo final es inamovible y el Consejo Europeo del pasado 17 de octubre lo reiteró: dar pasos irreversibles para la aplicación de la solución de dos Estados y culminar con la propuesta española de una conferencia internacional de paz con todas las partes y con la comunidad internacional para alcanzar ese fin. (Aplausos). Somos casi un centenar de Estados ya los que queremos unir nuestros esfuerzos en esa conferencia para poner fin a este ciclo recurrente de violencia y garantizar la paz y la estabilidad en Oriente Medio. La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó, por una abrumadora mayoría el pasado 10 de mayo ―por supuesto, con el voto favorable de España―, reconocer a Palestina un estatus cercano al de miembro de la ONU, a la espera de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ―ante el que intervine pidiendo que Palestina sea un Estado de la ONU― permita su ingreso en la organización. La semana pasada en Madrid mantuvimos la primera reunión intergubernamental entre España y el Estado de Palestina durante la que firmamos acuerdos en distintos ámbitos, dando contenido concreto a nuestro reconocimiento. En Líbano apoyamos los esfuerzos para conseguir un acuerdo duradero que, construido sobre la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, permita restaurar la paz definitiva, delimitar la frontera entre Líbano e Israel y terminar con el vacío institucional que vive ese país desde 2022.

Señorías, la paz es posible. Llegará la paz porque ningún futuro estable se puede conseguir sobre la violencia permanente. La paz llegara, pero ahora se trata de trabajar para que el camino hacia ella sea lo menos doloroso posible. Si la comunidad internacional, Europa y nosotros mismos no comprendemos que la situación en Oriente Medio, que la destrucción insoportable en Gaza y Líbano nos afecta a todos nosotros, no podremos ganar la paz, y si lo comprendemos, si nos comprometemos, habremos empezado a construir esa paz. Por eso, la política exterior de España trabaja para la paz y para acabar con la guerra. Hemos condenado con firmeza los bombardeos de Israel sobre Gaza y Líbano, también la violencia de los colonos en Cisjordania, igual que hemos condenado los ataques terroristas de Hamás y el lanzamiento de misiles de Irán y Hizbulá sobre Israel. Oriente Medio necesita paz y necesita seguridad para todos; no necesita más armas, no necesita más guerras. Ante este desafío, España mantiene una posición coherente con los principios del derecho internacional y del derecho internacional humanitario y con los derechos humanos, y, a la vez, nos guiamos ―y yo espero que hoy en este debate todos nos guiemos― por la más elemental humanidad.

La tensión generada por el conflicto ha provocado el primer intercambio de ataques directos entre Irán e Israel. Es imprescindible terminar con esta espiral de violencia. Es imprescindible estabilizar la región o nos dirigiremos hacia una catástrofe. Por eso, pedimos reiteradamente y en todos los foros internacionales un alto el fuego permanente, y también un alto el fuego permanente en Líbano, donde ya por fin hemos alcanzado un alto el fuego de sesenta días. Pedimos la entrada masiva y sin obstáculos de ayuda humanitaria para la población civil de Gaza, la liberación incondicional de todos los rehenes y un futuro de paz que pasa por la aplicación de la solución de dos Estados.

Frente a la desinformación que leo y escucho quiero dejar claro hoy aquí que España no vende armas a Israel. Oriente Medio no necesita armas, necesita paz. (Aplausos). Por eso ―y soy muy firme en ello―, desde el 7 de octubre de 2023 España no concede nuevas licencias para la exportación de armas a Israel y monitorizamos las concedidas con anterioridad a esa fecha, para que no se produzcan ventas con ellas.

Además, no autorizamos que barcos que portan armas con destino a Israel hagan escala en nuestros puertos. Repito, España ni vende ni autoriza el tránsito de armas que tengan por destino final Israel.

De la misma manera, nos oponemos a todos aquellos que quieren destruir la solución de dos Estados y que atizan la violencia. ¿Cuántas décadas más de destrucción hacen falta para comprender que ni la libertad que pide el pueblo palestino, ni la seguridad que pide el pueblo de Israel se van a construir con más violencia? La libertad y la seguridad duraderas se construyen no contra los demás ni frente a los demás, sino que se construyen con los demás. Por eso, hemos impuesto sanciones a los colonos que ejerzan la violencia en Cisjordania contra la población civil palestina, y también las hemos impulsado en el marco de la Unión Europea para poner fin a estas acciones violentas, a los que las financian y a los que las instigan. Además de la violencia de los colonos en Cisjordania, se suceden operaciones militares que están dejando un altísimo número de víctimas desde hace más de un año y que deben concluir. También, por supuesto, hemos apoyado todos los paquetes europeos de sanciones a la organización terrorista Hamás.

Señorías, queremos que prevalezca el derecho internacional y que no gane la impunidad. Con ese objetivo, y también para que callen las armas, para que llegue el diálogo, para que llegue la paz y para que dejen de morir civiles inocentes, España presentó el pasado junio su declaración de intervención en el procedimiento iniciado por Sudáfrica contra Israel ante el Tribunal Internacional de Justicia. La falta de acceso de la ayuda humanitaria a Gaza y la destrucción de infraestructuras no pueden continuar. También intervinimos en la opinión consultiva sobre las consecuencias jurídicas derivadas de las políticas y prácticas de Israel en el territorio palestino ocupado, incluido Jerusalén Este. Asimismo, presentamos observaciones defendiendo la competencia de la Corte Penal Internacional en la emisión de órdenes internacionales de arresto. España apoya la labor de la Corte y está comprometida con la justicia internacional. Por eso, hoy les anuncio aquí que acabamos de aprobar una contribución adicional de 1,6 millones de euros para reforzar el trabajo de la Corte Penal Internacional. (Aplausos). Con esta nueva contribución, desde el pasado año nuestro país habrá destinado ya más de 8 millones de euros a la Corte Penal Internacional, lo que nos sitúa entre los diez primeros contribuyentes a esa organización, de cuyo Estatuto de Roma somos fundadores.

Hoy quisiera que aquí todos los grupos sin excepción me den su apoyo en estas acciones jurídicas que está llevando adelante el Gobierno de España. Nuestra postura se sustenta ―señorías, no tengan duda― en el derecho internacional. La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó con una enorme mayoría ―incluida por supuesto España― el pasado 17 de septiembre que Israel cumpla con el derecho internacional, que retire sus fuerzas militares, que cese toda la actividad de asentamientos, que desmantele parte del muro de Cisjordania, que devuelva la tierra y propiedad ocupada en 1967 y que permita el retorno de los refugiados palestinos. España ha solicitado reiteradamente a la Comisión Europea la revisión del Acuerdo de Asociación Unión Europea-Israel a la luz de la situación de los derechos humanos en Gaza. El pasado 13 de noviembre, mi homólogo irlandés y yo pedimos una vez más al Alto Representante de la Unión Europea que la Comisión emprenda de inmediato la revisión del cumplimiento por parte de Israel de sus obligaciones de respeto a los derechos humanos y a los principios democráticos.

Asimismo, España mantiene un apoyo constante al pueblo libanés, que reforzamos en estos complicados momentos. Este apoyo se materializa también con nuestra presencia en la misión de paz de las Naciones Unidas, FINUL, desplegada por decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con la que contribuimos a la seguridad regional con 667 efectivos españoles y el liderazgo del general español Aroldo Lázaro. A todos ellos quiero hoy aquí reiterar mi agradecimiento por su labor y su compromiso con la paz y la estabilidad del Líbano y de toda la región. (Aplausos). El del Líbano es el segundo mayor contingente de los países de la Unión Europea y nuestro mayor despliegue en una operación de mantenimiento de la paz de la ONU, que hoy cuenta con más de 10 000 soldados. Hemos condenado con firmeza los ataques israelíes deliberados contra la FINUL cuya presencia hoy, con un alto el fuego de sesenta días, es más importante que nunca. Señorías, les recuerdo que los ataques contra las operaciones de mantenimiento de la paz son una violación del derecho internacional que no podemos permitir. Yo espero que hoy aquí, desde la tribuna, todos ustedes los condenen, porque todos ―también todos los Estados del planeta― tenemos la obligación de garantizar la seguridad del personal civil y militar de la misión. Precisamente, el pasado 30 de octubre en Nueva York volví a reunirme con el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para operaciones de mantenimiento de la paz, y esta misma semana me reunía con António Guterres, el secretario general de las Naciones Unidas, para abordar la situación sobre el terreno en Líbano, la misión FINUL, la labor de nuestras tropas allí y para reiterarles nuestro compromiso inquebrantable con la permanencia de la misión, con la soberanía del Líbano y con las Naciones Unidas y su secretario general.

Debemos apoyar a las fuerzas armadas de ese país, pilar fundamental para la estabilidad interna y para poder aplicar íntegramente la Resolución 1701. Solo reforzando a las fuerzas armadas libanesas podremos conseguir que sustituyan a Hizbulá en el control del sur del Líbano, garantizando así el pleno respeto a la soberanía de ese país y la aplicación de la Resolución 1701, con la retirada de las tropas israelíes al otro lado de la línea azul y terminando con el lanzamiento de cohetes de Hizbulá sobre Israel. A principios de este año, en enero, viajé a Beirut y anuncié 30 millones de euros en cooperación para los próximos tres años con Líbano. Desde que comenzaron los bombardeos en Beirut y en el resto del país a finales del mes de septiembre, hemos destinado 2 millones de euros adicionales en ayuda humanitaria y enviado 12 toneladas de material médico y de ayuda de urgencia para paliar la situación humanitaria.

Me he reunido con mi homólogo libanés en Barcelona durante el Foro Regional de la Unión por el Mediterráneo y hemos conversado recientemente por teléfono. En ambas ocasiones le he reiterado el compromiso de España con la estabilidad y la paz en su país y me agradeció, como lo hacen muy frecuentemente todos los ministros de los países de la región a los que he viajado y a los que recibo en España ―Jordania, Palestina, Líbano, Egipto, Catar, Arabia Saudí, Baréin y Turquía―, la posición y el apoyo constante de España a la paz en Oriente Medio. Por ello, aliviar la situación humanitaria ha sido una prioridad para España desde el primer momento. Siempre estaremos al lado de aquellos que necesitan nuestro apoyo y solidaridad. En 2023, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Agencia Española de Cooperación, contribuimos con más de cincuenta millones de euros en cooperación y acción humanitaria para Palestina, triplicando la cifra del año anterior. Para este 2024 nuestra ayuda estará en niveles similares y, además, durante la reunión intergubernamental España-Palestina acordamos una nueva estrategia bilateral de cooperación, para la que prevemos movilizar al menos setenta y cinco millones de euros en dos años, centrada en la construcción del Estado de Palestina mediante el apoyo a la Autoridad Palestina y la recuperación del país frente a los efectos del conflicto. Y esto se une a nuestro compromiso con UNRWA, organismo de las Naciones Unidas indispensable e irremplazable para la dignidad y la esperanza de niñas y niños palestinos, para familias enteras de refugiados palestinos en la región a través de unos servicios que prestan lo más básico ―educación, sanidad, servicios sociales― a más de seis millones de palestinos refugiados en toda la región.

Además, señorías, UNRWA es un factor de estabilidad; sin su presencia, las tensiones y el conflicto se recrudecerían. No hay alternativa en estos momentos para prestar ayuda humanitaria a los dos millones de gazatíes que dependen de ella para subsistir. Desde el 7 de octubre de 2023, España ha contribuido a este organismo con cuarenta y tres millones de euros y somos presidencia de su comité asesor desde el pasado mes de julio. En septiembre, durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas, hemos copatrocinado su evento para defender la educación en Gaza. Hace diez días, en Ginebra, hemos presidido la reunión del comité asesor y hemos condenado, junto a Irlanda y Noruega, la legislación aprobada por la Knéset​israelí que impide a UNRWA operar en los territorios palestinos ocupados. Su trabajo es imprescindible y merece todo nuestro apoyo, y yo espero, señorías, que aquí hoy, desde la tribuna, todos ustedes ofrezcan su apoyo a UNRWA. (Aplausos). Por eso les anuncio que España va a aportar a UNRWA cuatro millones de euros adicionales esta misma semana. Su defensa no solo es la de la dignidad y los derechos de los refugiados palestinos, reconocidos como tales en varias resoluciones de la Asamblea General, sino también la del derecho internacional de las Naciones Unidas y sus organismos, la defensa de un sistema imprescindible para garantizar la paz y la seguridad mundiales. Y hoy quiero reiterar aquí nuestro apoyo total a las Naciones Unidas, a la labor de su secretario general, a la de sus agencias y sus misiones de paz.

Señorías, les he expuesto lo que hacemos y lo que vamos a seguir haciendo, apoyar los esfuerzos para la paz, para el fin de la guerra y la violencia en todas sus formas. La guerra nos interpela como sociedad y como seres humanos. Todos somos al final iguales ante el dolor y no podemos permanecer indiferentes ante tanto sufrimiento. Limitarse a lamentar el triste destino de millones de seres humanos que llevan décadas padeciendo guerras, muerte e injusticia no es digno de un país, no sería digno del país al que todos ustedes representan, no sería digno de esta Cámara, no sería digno de nosotros mismos. Debemos actuar, y eso es lo que hace nuestra política exterior. Ningún político, ningún demócrata puede resignarse a que la violencia sea el destino de millones de seres humanos, porque eso es renunciar a nuestras convicciones más elementales, a lo que creemos, a lo que defendemos y lo que hacemos en esta Cámara. Ante la magnitud de esta tragedia, ante el sufrimiento del pueblo palestino y del pueblo libanés, también del pueblo israelí, no podemos quedarnos cruzados de brazos, no podemos resignarnos, lamentar el sufrimiento, mirar hacia otro lado. La indiferencia, señorías, no va a traer la paz. La indiferencia no construye hospitales, no construye las escuelas que se necesitan, no hace llegar los alimentos y medicinas a quienes los necesitan, no va a sumar la voluntad de países y Estados que se necesitan para la paz definitiva.

Por eso, señorías, la inacción, la indiferencia, el mirar hacia otro lado es tomar partido contra las víctimas. Frente a la resignación y el fatalismo, tenemos que ofrecer esperanza y trabajar desde ella, porque existe esa esperanza, existe un camino para la paz, y todos sabemos que pasa por la solución de dos Estados, por la que trabaja nuestra política exterior, con identidad propia, un camino en el que no debemos desviarnos. Todos sentimos dolor e indignación ante las imágenes que apelan a lo más profundo de la humanidad que compartimos, pero ese dolor tampoco puede cegarnos y hacernos caer en las tentaciones del odio y el extremismo que perpetúan el conflicto. Hay que rechazar con firmeza la tentación de la islamofobia y el racismo —H‌ amás, Autoridad Nacional Palestina, pueblo palestino no son lo mismo— y espero que lo hagan hoy todos aquí. Y hay que condenar también con firmeza la tentación del antisemitismo, y espero que lo hagan todos hoy aquí: Gobierno de Israel, Estado de Israel, pueblo de Israel no son lo mismo. Combatimos todas y cada una de las formas de odio y violencia. Tenemos que unirnos todos en torno a la humanidad, a la tolerancia, a la paz.

Señorías, les invito a unirse hoy aquí a los esfuerzos de España para el fin de la guerra, para la paz, para proteger a los civiles, para alcanzar la solución de los Estados, para defender a las Naciones Unidas y el derecho internacional. Desde el Gobierno trabajamos cada día con ese horizonte de alcanzar la paz. Y también les pido la misma honestidad para reconocer hoy aquí que España está haciendo más que ningún otro Estado para parar la guerra en el Líbano, en Gaza, en Oriente Medio y para proteger a los civiles inocentes. (Aplausos). Así lo reconocen todos los países de la región, que reiteradamente expresan su agradecimiento a la posición y el liderazgo de España. Tenemos que construir puentes hacia una paz en la que tenemos que estar todos. Tenemos que unir fuerzas para el diálogo y acciones encaminadas a la paz que deben alcanzar palestinos e israelíes para que toda la región de Oriente Medio tenga un futuro de estabilidad y prosperidad. Nadie hoy en este Congreso debe tener la tentación de importar las divisiones de Oriente Medio a nuestra sociedad. Por eso les pido hoy aquí, señorías, que unamos fuerzas para seguir dando pasos en favor de la paz en Oriente Medio y Ucrania; por un mundo sin guerras, por un mundo más seguro, más próspero para todos. Les pido que hoy del Pleno del Congreso de los Diputados salga una voz unida para tender puentes hacia la paz, y no voces que importen las divisiones de otras regiones a España. La política exterior de España va a continuar trabajando por ello, por la paz, por la democracia, por los derechos humanos, por el derecho internacional, por la defensa de las Naciones Unidas y el multilateralismo, desde la certeza de que ningún país hace tanto por parar la guerra en Oriente Medio y construir la paz como España.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, ministro. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Floriano Corrales.

Carlos Javier Floriano Corrales

PPDiputado.Página 19Vídeo

Muchas gracias. Señor Albares, con usted se ha conocido otra clase de diplomacia, la que podríamos llamar la diplomacia de la comisión. ¿Sabe usted si hay otros comisionistas realizando labores de intermediación en el extranjero en nombre del Gobierno? ¿Está usted en condiciones de asegurar que ningún miembro del Gobierno tiene algún comisionista realizando estas tareas? ¿Alguien próximo al presidente del Gobierno puede estar realizando este tipo de acciones o las ha hecho en el pasado? Se lo pregunto porque el señor Aldama ha declarado que, autorizado por el entonces ministro de Transportes, actuó como representante del Gobierno en asuntos relacionados con México y Venezuela. ¿Puede usted desmentirlo? Señor ministro, creíamos haberlo visto todo cuando se hizo público el cambio de la posición histórica de España sobre el Sáhara Occidental a través de una carta del Gobierno español, mal traducida al francés, de la que no se responsabilizó nadie, ni en Exteriores ni en Moncloa, que usted no conocía y que hizo pública la Casa Real marroquí. Pues bien, ahora sabemos que un comisionista anduvo por México y Venezuela haciendo gestiones autorizado por el Gobierno español. Ahora lo llaman Anacleto Agente Secreto, pero solo alguien próximo al Gobierno puede estar autorizado documentalmente para hacer gestiones y comprometer al Gobierno de España en el extranjero, a cambio de una comisión. Que aparezca incrustado en las delegaciones negociadoras de un ministro del Gobierno en México corrobora su proximidad y que apareciera en la terminal ejecutiva de la T4 a la llegada de Delcy Rodríguez lo ratifica, más aún cuando se trata de una visita conocida y bendecida por el presidente del Gobierno, con el que iba a reunirse a pesar de tener prohibida su entrada en la Unión Europea. ¿Qué le deben al Gobierno de una dictadura para incumplir las sanciones de la Unión Europea? Señor ministro, en más de cuarenta minutos de intervención no ha querido dar una explicación de la lamentable imagen del país que se da por lo que llamamos la diplomacia de la comisión, y debería haberlo hecho (aplausos), porque, por muy campanudo que se ponga el presidente del Gobierno, que varios imputados vayan representando al Gobierno de España y hayan comprometido la palabra de los españoles debería llevarle a explicarlo.

Sorprende también que no pida comparecer en el Pleno para hablar de Gibraltar, cuando dice que estamos a punto de llegar a un acuerdo, o que no pida comparecer en Pleno para hablar de la frontera comercial de Melilla, que continúa cerrada, y en conjunto vacío la de Ceuta, que decía que se iba a abrir. No pide comparecer para hablar de la guerra en Europa ni tampoco de la situación en Venezuela, de donde seguimos sin saber nada de los dos españoles detenidos. ¿Sabe algo de ellos? ¿Reciben asistencia consular? ¿De qué los acusan? Trabajaron allí para sacar al ganador de las elecciones y mantener en el poder al dictador, pero de dos españoles detenidos injustamente no sabemos nada. Señor ministro, ¿en Venezuela promueven también la paz? Señor ministro, la inacción, mirar para otro lado, la indiferencia, que es exactamente lo que hacen en Venezuela, ¿es promover la paz? ¿Por qué en Palestina sí lo es y en Venezuela no lo es? (Aplausos). Señor ministro, la hipocresía no es el mejor camino para ganar en credibilidad en ninguna cosa, pero en política internacional menos. Edmundo González ha sido reconocido como ganador por el Parlamento Europeo el 19 de septiembre, por Estados Unidos el 19 de noviembre y antes de ayer por los ministros de Asuntos Exteriores del G7. ¿A qué espera el Gobierno de España para reconocer a Edmundo González como ganador legítimo de las elecciones? (Aplausos). ¿Va a prestar su apoyo para que tome posesión el próximo 10 de enero? Por cierto, ¿la posición sobre Venezuela la marca el Gobierno de España o el señor Zapatero? Y, sobre los asuntos relacionados con China, ¿juega algún papel el señor Zapatero o el Gobierno de España es autónomo?

Entro ahora explícitamente en Oriente Medio. Señor ministro, como usted recordará, el ministro de Justicia denunció públicamente el espionaje de varios dispositivos móviles del presidente del Gobierno y algunos ministros mediante el software israelí Pegasus. El juez archivó el caso en julio de 2023 debido a la falta de respuesta a las comisiones rogatorias enviadas a Israel, lo que impedía avanzar en las investigaciones. Ante tal situación, usted pudo activar la vía diplomática para que Israel contestase a la comisión rogatoria enviada por la Audiencia Nacional. ¿Por qué no lo hizo, señor Albares? ¿Por qué no lo pidió? ¿No tuvo ningún interés en saber quién espía al presidente del Gobierno de España? ¿Qué razón le llevó a no activar la vía diplomática? ¿Actuaba usted por iniciativa propia o recibió instrucciones para no hacerlo? Y en ese caso, ¿quién se las dio?

En una comparecencia sobre Oriente Medio tampoco ha querido abordar el tema de Pegasus; sí lo hace para hablar de una cuestión muy concreta, sobre la que ya conoce la posición de los distintos grupos, al menos la del Grupo Parlamentario Popular. Condenamos los ataques terroristas del 7 de octubre, que hicieron saltar por los aires la posibilidad de llegar a un acuerdo para alcanzar la paz, algo que Irán no podía permitir, porque no pueden olvidar ―y da la sensación de que a veces se olvida― que Hamás, Hezbolá y los hutíes, tres organizaciones terroristas que han felicitado al Gobierno español por las posiciones que mantiene, están financiadas por Irán, que pretende ser el actor prevalente en la región, y que lo sería si no fuese frenado por Israel. Condenamos la respuesta a los atentados contrarios al derecho internacional humanitario y exigimos el alto el fuego estable, la liberación de los rehenes, evitar una escalada mayor del conflicto y facilitar la entrada de ayuda para paliar la situación humanitaria, para lo cual la UNRWA debe poder circular libremente, brindando su apoyo a todos los ciudadanos en todos sus ámbitos de actuación. Todo nuestro apoyo y reconocimiento a la FINUL, comandada por un general español y en la que participan más de setecientos soldados españoles.

En este conflicto internacional, la irresponsabilidad y la torpeza política y diplomática del Gobierno nos han dejado fuera de juego, señor ministro; el reconocimiento del Estado palestino por nuestra parte ha sido un rotundo fracaso. En Oriente Medio hemos perdido nuestra reconocida capacidad de influencia, ganada por muchos motivos y que tuvo su manifestación más evidente en la Conferencia de Paz de 1991. Y hemos perdido esa capacidad de interlocución por la actitud prepotente del presidente del Gobierno en el Paso de Rafat, que no llevó a ningún sitio, pero hizo que nuestra labor de intermediación ahora sea imposible con Israel, uno de los interlocutores necesarios. No nos quieren ni ver, no ya Netanyahu y sus partidarios; nadie nos quiere ver en Israel, porque entienden que el Gobierno ha tomado partido en contra de todo el pueblo israelí. El reconocimiento del Estado palestino fue solo una maniobra de cara a las elecciones europeas para aislar el voto de SUMAR, pero después de nuestro reconocimiento nada se ha avanzado ni en el alto el fuego, aunque usted se quiera arrogar el de antes de ayer, ni en la liberación de los rehenes ni en la apertura de corredores humanitarios, como, por cierto, ya le habíamos advertido. El resultado de su iniciativa ha sido un fracaso, que nos ha aislado (aplausos), no fue buscado para marcar el paso a nadie, fue un paso para obtener rédito político, aunque fuera costa del interés de España.

Señor Albares, la diplomacia de comisión que practica avergüenza, es impropia de un Gobierno de España, es una política ineficaz, irresponsable, que nos deja ausentes en el concierto internacional. Señor Albares, desde fuera del Gobierno fijan la posición en demasiados asuntos. Comprometen la palabra de España desde fuera. Y creo que usted mira mi dedo, pero adonde debe de mirar es a la luna.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Flores Juberías.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 21Vídeo

Con la venía, señor presidente. Señores diputados, señor ministro, sean mis primeras palabras de gratitud porque haya elegido usted fecha tan señalada como la de hoy para esta su primera comparecencia en el año de nuestro Señor 2024; un poco más, señor ministro, y, para disgusto de taquígrafos y traductores, habríamos tenido que debatir con los polvorones en la boca. Pero el 28 de noviembre es un día interesante, es el aniversario del asesinato en las tapias del cementerio de Paracuellos del escritor y dramaturgo Pedro Muñoz Seca. No tuvo tanta suerte como Clara Campoamor, quien pudo escapar del Madrid republicano antes de que la fusilaran por liberal. Pedro Muñoz Seca fue fusilado por cuatro motivos: ser monárquico, católico, gracioso y no saber estar callado. (Aplausos). Cierto es que a lo largo de estos doce últimos meses el señor ministro ha comparecido en otras dos ocasiones más para dar explicaciones de su política en la Comisión de Asuntos Exteriores, pero no lo es menos que, si su oferta en ese foro ha sido doble que en este, la demanda en aquella comisión ha sido veinte veces mayor. Hasta veinte solicitudes de comparecencias se le acumularon al señor ministro ―lo recordará―, nueve de ellas, nueve, de mi grupo, en su última comparecencia en comisión, con la consecuencia de que seis de ellas ―seis, cinco de mi grupo y una del Grupo Popular― se quedarán pendientes de contestar. No le sucederá lo mismo ―estoy seguro― esta mañana, en la que no tenemos en el orden del día más que un solo asunto. Fíjese qué feliz casualidad que Podemos y Esquerra le hayan exigido comparecer para informar justo sobre el único asunto respecto del que usted ya estaba dispuesto a comparecer e informar y resulta ser el único asunto sobre el que compareció e informó el pasado año, en su primera y hasta ahora única comparecencia en la legislatura. Qué feliz casualidad que lo que importa tanto a la señora Belarra y al señor Rufián sea lo que le importa también al Partido Socialista. Porque el señor ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a hablarnos del vínculo de Sánchez con la trama venezolana de Ábalos, Aldama y Delcy que explica el respaldo a Maduro ―cito, textualmente, un titular de El Debate― ni a explicarnos por qué, a pesar de que acreditadas instituciones, como el Centro Carter, hayan reconocido la victoria electoral de Edmundo González y que esta Cámara se lo haya exigido mediante la aprobación de un acuerdo plenario, el Gobierno de España sigue sin reconocer a este como legítimo presidente de la República de Venezuela. Porque el señor ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a explicarnos cómo piensa enfocar las relaciones bilaterales entre España y los Estados Unidos durante los próximos cuatro años, tras el apabullante triunfo de Donald Trump, teniendo en la Moncloa a un presidente que ya en 2017 invitaba a frenar a la ultraderecha que hoy representa Trump, ha convertido el término trumpismo en el insulto de moda y cada vez que es pillado con las manos en el tarro de las galletas habla de la existencia de una conjura trumpista contra él. Porque el señor ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a advertirnos de que Europa se rompe y de que el Estado de derecho hace aguas, que la libertad de prensa está siendo obliterada, que la independencia judicial ha muerto en combate, ahora que llevamos ya cinco meses de Presidencia húngara de la Unión Europea.

Porque el señor ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a prevenirnos del coste que va a tener el esfuerzo adicional que Ucrania precisa llevar a cabo para ganar esta guerra en la que tanto nos jugamos y de las consecuencias que tendría que la perdiésemos.

Porque el señor ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a anunciarnos que sus conversaciones con Londres han dado al fin fruto y de que ese nuevo acuerdo con Gibraltar que viene anunciándose como inminente desde antes de que se iniciara la legislatura es ya una realidad tangible. O acaso va a aprovechar también esta comparecencia para volver a pedir a todos los grupos de la Cámara que le extendamos una vez más un cheque en blanco, tan en blanco como la lista de sus éxitos al frente de nuestra diplomacia, y que miremos a otra parte mientras él continúa su particular escena del sofá con Fabian Picardo. (Aplausos).

Porque el ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a tranquilizarnos ante la noticia ―y cito textualmente El Periódico de Ceuta― de que cerca de cien asociaciones marroquíes se han reunido para constituir el denominado Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla con el objeto de revivir las reivindicaciones históricas de Marruecos sobre las dos ciudades españolas, marcando un nuevo desafío en las relaciones entre España y Marruecos.

Porque el señor ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a explicarnos cuáles han sido sus gestiones cerca de los Gobiernos amigos para recabar de ellos la ayuda humanitaria que necesitan las localidades valencianas afectadas por la DANA ni para explicarnos cómo es que la ofrecida por países como Francia, El Salvador o Hungría han sido olímpicamente despreciadas, mientras que los valencianos seguían sepultados bajo el fango. (Aplausos).

Y ya puestos a preguntar, el ministro no ha venido, ¿verdad que no?, a contar a esta Cámara cómo es posible que su ministerio concediese al patrocinador oficial del PSOE, Víctor de Aldama, la condición de cónsul honorario de Georgia en Zamora. ¿Sabe usted cuántos georgianos viven en Zamora? Diecisiete. (Aplausos). Y la cara que se le quedó cuando se enteró de que la sede de ese consulado estaba en un estadio de fútbol de propiedad municipal.

No, el señor ministro ha venido hoy a otras dos cosas. La primera es volver hacer ostentación de la manera obscena y mentirosa a que nos tiene acostumbrados de ese supuesto liderazgo de España en la resolución del conflicto en Oriente Medio, que debería pasar a los anales como el principal logro del ‘number 1’ en materia de política exterior pero que, visto lo visto, lleva camino de ser, como el resto de los empeños de mister Handsome, otra ocurrencia fallida. España hoy por fin es un actor global cuya voz es escuchada en Europa y en el mundo y eso es gracias a esta nueva política exterior activa y con liderazgo, nos dijo usted en su última comparecencia en comisión, en la que pronunció la palabra liderazgo en nueve ocasiones, nueve. Pero, mire por dónde, su jugada maestra de reconocer el Estado de Palestina días después de que lo hiciesen Barbados, Jamaica, Bahamas y Trinidad y Tobago ―que es un solo Estado, no dos― no ha sido seguida sino por Irlanda, Noruega, Eslovenia y Armenia, lugares preciosos pero cuya relevancia internacional no es la de Gran Bretaña, Francia, Italia o Alemania, países que siguen sin reconocer el Estado Palestino; liderazgo, poquito, poquito. Y la segunda es aportar su modesto granito de arena a la tarea de asegurar los votos necesarios para aprobar los próximos y cada vez más improbables presupuestos generales del Estado amarrando los cuatro que los lunáticos de Podemos tienen en su bolsillo y que, según han dicho y han votado, solo cederán a cambio de la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel; genial ‘ideaca’, que, de implementarse, nos situaría en la alegre compañía de Somalia, Afganistán, Libia o Corea del Norte, cualificados representantes de la escasa docena de dictaduras, Estados fallidos o regímenes teocráticos que nunca han reconocido a Israel, lo que, a buen seguro, hará más miserable todavía la existencia de los empresarios que durante la última década han conseguido que las exportaciones españolas hacia Israel se duplicaran hasta alcanzar los 2159 millones de euros y que, con un poquito de suerte, le ayudarán a usted a ingresar en ese libro de oro del antisemitismo global en el que ya están muchos de sus miembros de bancada azul.

Le tengo, señor Albares, por un ministro de perfil bajo, de limitada eficacia y escaso de ideas ―un poco como mi corbata, gris con algunos toques rojos―, pero no le considero un camicace, así que no cuente entre mis previsiones con que usted acabe accediendo a la exigencia de Podemos, que, además de afectar a nuestra imagen internacional, contribuiría en nada a la solución del conflicto. No obstante, no descarto que sienta usted la tentación de contentar a la señora Belarra y a su alegre muchachada con una serie de concesiones, con un rosario de gestos que a la postre acabarán siendo tan letales como lo que le están pidiendo, así que, aunque no me los va a aceptar, déjeme que le dé al menos cuatro consejos. Uno, no persevere en la hipocresía de mantener su embargo de armas a Israel, admita que el Estado de Israel tiene el legítimo derecho a defenderse de sus agresores e imite las políticas de democracias de ejecutoria impecable y filiación socialdemócrata, como en la Alemania de Scholz, cuyo Ministerio de Exteriores acaba de valorar en 94 millones sus exportaciones de armas a Israel en lo que llevamos de año; no se sume al coro de quienes se alborozan por la noticia de que la Corte Penal Internacional ha dictado órdenes de detención por presuntos crímenes de guerra y lesa humanidad contra el primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Gallant, y súmese, en cambio, a la lista de dirigentes internacionales, empezando por el todavía presidente Joe Biden ―no Trump, Joe Biden―, quien ha dicho que la decisión del tribunal era escandalosa y que se han declarado dispuestos a cumplir con su obligación de garantizar la inmunidad de los mandatarios de países que no reconocen la jurisdicción de la Corte, como es el caso de Israel. Y si le sobran 1,6 millones de euros y los quiere usted destinar a mejorar el servicio de la Justicia, le puedo dar unas cuantas direcciones de juzgados y tribunales en la provincia de Valencia que los utilizarán con mucho interés. Alégrese de que, neutralizada en buena medida la amenaza de Hizbulá, Israel y el Líbano hayan suscrito un acuerdo de alto el fuego con voluntad de convertirse en un cese permanente de las hostilidades, que permita la pronta retirada de las fuerzas israelíes, la gradual recuperación de su soberanía sobre sus fronteras y el retorno a sus hogares de los desplazados a uno y a otro lado de la línea de fuego. Y adopte de una vez por todas una posición más valiente o, al menos, mínimamente decorosa en torno al régimen asesino de los ayatolás en Irán, que solo el pasado año ejecutó a 813 personas —d‌ atos de Amnistía Internacional—, varias de ellas menores, muchas de ellas en público, la inmensa mayoría de ellas por motivos políticos, y que el pasado día 2 de octubre disparó doscientos misiles balísticos sobre Israel...

Presidencia. Señoría, debe finalizar su intervención, por favor.

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 23Vídeo

... —‌termino, señor presidente— y que mantiene en su poder y amenaza con utilizar otros mil más.

En suma, señor ministro, trate de conducir la política exterior de este país con ese mínimo de decoro que ya hemos desistido de encontrar en la dirección de nuestra política interior y ahórrenos el mal trago de sentir, una vez traspasamos las fronteras de nuestro país, la profunda sensación de náusea que sentimos cada vez que abrimos el periódico, entramos en este hemiciclo o escuchamos al presidente del Gobierno.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver.

Agustín Santos Maraver

Grupo SumarDiputado.Página 23Vídeo

Muchísimas gracias, señor vicepresidente. Muchas gracias, ministro Albares, por su explicación de la peligrosa situación de Oriente Medio. Señorías, Hannah Arendt, en su libro sobre el juicio a Adolf Eichmann en Jerusalén, en 1963, defendió que el genocidio nazi en Europa, que el holocausto judío había sido posible por la banalidad del mal. La incapacidad para tomar partido entre el bien y el mal, la quiebra de cualquier pensamiento crítico había acabado normalizando la barbarie que, a pesar de tenerla delante de los ojos, no se veía. Tras 419 días de genocidio en Gaza, como los 1009 días de invasión criminal rusa en Ucrania, la barbarie, los crímenes de guerra y el genocidio vuelven a ser hoy el escenario de la comunidad internacional y corremos el riesgo de que nos anestesie de nuevo la banalidad del mal. La intervención casticista del señor Corrales y la erudición a la violencia del señor Flores han sido una muestra de cómo nos puede arrastrar esta tendencia. 43 391 personas exterminadas en Gaza, el 60 % mujeres y niños; 732 asesinados en Cisjordania; 3500 muertos en Líbano; más de 100 000 heridos en Gaza; 1500 víctimas israelíes; 17 000 en el Líbano; 2,5 millones de desplazados en Gaza; más de un millón en el Líbano; bombardeos diarios en Siria; 320 trabajadores humanitarios y decenas de periodistas asesinados en Gaza; suma y sigue. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que debe gestionar la seguridad internacional, ha discutido catorce resoluciones —‌una por mes— desde el 7 de octubre de 2023. Estados Unidos ha vetado cuatro de estas resoluciones, la última hace ocho días, pero están aprobadas y en vigor, y son de obligado cumplimiento, la Resolución 2728, de 25 de marzo, y la 2735, de 10 de junio, que exigen un cese el fuego inmediato, intercambio de rehenes y prisioneros, y el acceso de la ayuda humanitaria. El multilateralismo, la esperanza de un sistema basado en el derecho internacional corre el peligro de ser una víctima más.

La respuesta del Gobierno de Netanyahu a los ataques de Hamás del 7 de octubre, a sus crímenes de guerra, ha sido aplicar un programa de mesianismo sionista de extrema derecha, que busca a través del genocidio, como demostrará la Corte Internacional de Justicia, llevar a cabo una segunda nakba Palestina. Con una coherencia aterradora, busca anexionarse la parte norte de Gaza y las zonas A y B de Cisjordania, destruir a Hamás y la Autoridad Palestina, acabar por la fuerza con los derechos reconocidos de los refugiados palestinos y con la UNRWA y, en definitiva, llevar a cabo el programa fundacional del Likud de un único Estado teocrático judío del río al mar. Pero lo hace en alianza con una extrema derecha convencida de que es solo un paso en la realización de la promesa bíblica del mar Rojo al Éufrates. (Aplausos).

El colonialismo se repartió el Próximo Oriente tras la derrota y descomposición del Imperio Otomano; creó fronteras artificiales para explotar y controlar el petróleo al precio de la guerra Irán-Irak, tres guerras del Golfo, las guerras civiles de Yemen y Siria, y la cadena interminable de conflictos árabe-israelíes. Netanyahu explicó en septiembre en la Asamblea General, a la que no podrá volver mientras esté la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, que la seguridad de este Estado mesiánico que pretende construir sobre la destrucción del pueblo palestino se basa en la inseguridad colectiva en un conflicto permanente en Oriente Medio, regido por el principio de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo y donde Netanyahu reinará tuerto mientras dure su monopolio del armamento nuclear en un mundo de ciegos.

Por eso, se ha extendido el conflicto invadiendo el sur del Líbano, en violación de la Resolución 1701, disparando contra UNIFIL, bombardeando a civiles hasta desplazar un millón de personas. Por eso, ha bombardeado prácticamente todos los días Siria y Yemen, para acabar sin éxito con Hizbulá y los hutíes. La tregua alcanzada ayer en el Líbano, por la presión de la Administración Biden, no durará —‌desgraciadamente— y no permitirá en definitiva que los habitantes del norte de Israel puedan volver a sus casas; es solo un aplazamiento hasta que tome posesión la Administración Trump para el asalto definitivo contra Hizbulá, el confinamiento entre cascotes y ruinas de la mitad sur de Gaza de 2,5 millones de personas palestinas y el ataque contra Irán. (Aplausos). El objetivo final de esta guerra sin fin no es recuperar a los 101 rehenes que aún están —‌vivos o muertos— en manos de Hamás, como denuncian una y otra vez sus familiares en Israel exigiendo la negociación y el alto el fuego; es escapar a los cargos de corrupción que esperan a Netanyahu en los tribunales, es avanzar el mesianismo sionista xenofóbico de los Ben-Gvir y Smotrich como base de un nuevo orden imperialista en Oriente Medio, suicida para Israel y para toda la región. (Aplausos).

Señorías, ¿qué debemos hacer para evitar que la frustración ante estos crímenes de guerra, ante este genocidio no acabe asumiéndonos a todos en la banalidad del mal y nos haga cómplices? Sí, hemos reconocido el Estado palestino como sujeto internacional y representante de sus ciudadanos, hemos llamado a una conferencia de paz internacional, hemos defendido la ayuda humanitaria y sostenido UNRWA ante los que quieren destruirla, pero es evidente que no es suficiente, que no se ha conseguido algo tan urgente como un alto el fuego, como piden las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La clave está en Gaza y también en Cisjordania. Sin parar la guerra allí, no se podrá lograr una mínima estabilidad en la región, porque los pueblos árabes y los Estados con mayoría musulmana no asistirán impávidos a una segunda nakba palestina. Cualquier tregua como la del Líbano será solamente un interregno para la siguiente escalada militar. UNIFIL, con la esencial aportación de nuestras tropas como cascos azules, es el principal elemento de nuestra acción exterior multilateral en la zona; queremos expresar nuestra admiración y apoyo. (Aplausos).

Hay que apoyar y utilizar todos los instrumentos multilaterales: al secretario general de Naciones Unidas, Guterres, declarado persona non grata por el Gobierno Netanyahu; al Consejo de Seguridad y sus resoluciones 2728 y 2735, exigiendo el cese el fuego, el intercambio de rehenes y prisioneros, y corredores humanitarios; la Resolución 1701, que asegura la existencia del Líbano como Estado; al Estado palestino, como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas; a la Unión Europea, impulsando con Irlanda la revisión de los Acuerdos de Asociación con Israel por violación de la cláusula de respeto a los derechos humanos. Hay que defender la Corte Penal Internacional y sus órdenes de arresto, y la Corte de Justicia Internacional y su procedimiento por genocidio.

Hay que desarrollar una política de sanciones frente a las violaciones de la Carta de Naciones Unidas. No basta con asegurar que no hay más compraventa de armas desde el 7 de octubre o que no se permiten las escalas de barcos cargados de armas para Israel. Hay que decretar un embargo político completo de armas (aplausos); hacer respetar el derecho internacional a las empresas españolas que operan en los asentamientos y que aparecen en los registros de Naciones Unidas; imponer sanciones individuales a los colonos que cometen actos sistemáticos de violencia colonial contra la población palestina, violando el derecho humanitario; y hay que aplicar la reciprocidad estricta en respuesta al trato a nuestras representaciones diplomáticas en Tel Aviv, Jerusalén, y a nuestros cooperantes en Cisjordania, actuando también de oficio ante las violaciones de los derechos hispano-palestinos.

Hay que reforzar nuestros programas humanitarios, nuestra contribución a UNRWA, como se ha anunciado, y nuestra política de asilo y refugio con una cuota claramente establecida para la acogida y reunificación familiar, para el tratamiento de enfermos y heridos. Hay que tender nuestra mano, establecer alianzas y acompañar con toda nuestra capacidad a los sectores israelíes que también han sido víctimas, como los rehenes y sus familias; defender sus derechos democráticos y libertad de expresión frente a la represión de las manifestaciones contra la guerra en Israel y contra el diario Haaretz, para mantener la independencia y la jurisdicción del Tribunal Supremo de Israel. El «campo por la paz» en Israel es un aliado imprescindible de una solución justa y duradera para los dos pueblos, israelí y palestino, para que puedan vivir como ciudadanos del río al mar, mediante la solución de dos Estados con garantías internacionales.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, que acumula la réplica, tiene la palabra el señor Salvador i Duch.

Jordi Salvador i Duch

ERCDiputado.Página 25Vídeo

Bon dia, ministre Albares, president, membres de la cambra. Intentaré, com vostè ens ha dit, senyor Albares, fer un debat sincer i amb grans dosis d’humanisme, no? Aquest no és un discurs que faré per justificar ningú. És un discurs en defensa de la pau, del diàleg, de la justícia, des d’una perspectiva pacifista i antimilitarista, clarament. La meva única preocupació és la vida i la dignitat de totes les persones que pateixen aquestes guerres. Per mi, val igual un nen rus, un nen ucraïnès, un nen israelià o un nen palestí; valen absolutament igual. Agraeixo la diferència que fa entre els governs i la seva població, perquè no és el mateix —‌no és el mateix. Aquí hem tingut franquistes, i no es solucionen els temes bombardejant-nos a tots. És a dir, que diferencio molt clarament el que són els governs del que són la població i els pobles.

Deixem-ho clar: aquest no és un discurs per assenyalar un únic responsable ni per simplificar la realitat. Encara n’hi ha que tenen molta i molta més responsabilitat que altres, però moltíssima més responsabilitat que altres, sens dubte, però no ens posarem d’acord discutint sobre això. Així que anem al gra. La història no va començar el 7 d’octubre en el conflicte entre Israel i Palestina, ni el 24 de febrer amb la invasió d’Ucraïna. Si simplifiquem, ens enganyem, i això no només és irresponsable, sinó que no porta enlloc. I tampoc ens hi posaríem d’acord, com s’ha demostrat. Per això hem d’anar una mica més enllà.

Esquerra Republicana, senyor Albares, com el seu partit polític són partits històrics i partits històricament compromesos amb la pau. Com a impulsors de la República, recordo —‌la República del 1931—, vam participar en la redacció d’una constitució republicana que en el seu article número 6 renunciava a la guerra com a instrument de política nacional. Hem de tornar a aquest esperit de renunciar a la guerra com a instrument de política nacional, com deia la Constitució del 1931 en el seu article 6. També en el referèndum de 1986 Esquerra Republicana es va posicionar clarament contra la integració a l’OTAN prioritzant la pau, el diàleg i la cooperació internacional. També és veritat que avui, en el meu partit, el tema de l’OTAN potser ha evolucionat de manera diferent. També estarà present, en el congrés, en les ponències i potser actualitzarem aquest discurs, o potser no.

Però el compromís que tenim avui, senyor ministre, no és només amb la història; anem més enllà. És una resposta a la profunda contradicció que vivim. Mentre els governs del món aposten per la guerra —‌molts governs del món aposten per la guerra; no estic inventant la sopa d’all—, mai hi ha tanta gent mobilitzada i tanta consciència de posicionaments tan en contra de la guerra en tot el món com avui. La ciutadania clama per la pau. El 2 de novembre vaig estar a Berlín a una cimera per la pau. El 80 % de la població alemanya vol que s’acabin les guerres i que es negociï la pau. La veuen molt a prop, la guerra,, els alemanys. I no només veuen molt a prop la guerra militar, sinó que veuen molt a prop la guerra social, la guerra econòmica, perquè estan patint les conseqüències d’aquesta guerra social en forma de manca d’energia, tancament de fàbriques, com BASF o com pot ser Volkswagen, etcètera.

Ningú al carrer vol la guerra ni les conseqüències socials i econòmiques que comporten un empobriment de la població a tot arreu. Això també és important. La guerra porta un empobriment i una guerra social a tot el món. Encara que no sigui per humanitat, sigui per propis interessos egoistes, si voleu, no? Pensem-hi. Vivim en democràcies on sembla que els governs han deixat d’escoltar la gent. Això explica per què, elecció rere elecció al món —e‌ lecció rere elecció al món—, els governs que han mantingut el poder el perden. I una de les causes és clara —‌una de les causes, eh?—: hi ha una oposició creixent a la guerra i a les seves conseqüències socials directes, en forma d’inflació —a‌ fecta a tothom—; en forma de crisi econòmica, de despesa militar brutal, que perjudica la despesa en educació, que perjudica la despesa en sanitat, en habitatge, en protecció social, en energia verda, etcètera.

La joventut i la classe treballadora —‌la classe treballadora sempre és qui posa els morts en totes les guerres— no volen la guerra. Ho veiem a Rússia, on s’ofereixen incentius com condonar els deutes als qui s’allistin a l’exèrcit; o han de contractar mercenaris nord-coreans amb salaris molt alts per suplir la manca de voluntaris a Rússia. Ho veiem a Ucraïna, on falta voluntariat per anar a la guerra. Ho veiem a les mobilitzacions globals a tot el món, que no són a favor de la guerra —‌jo no veig mobilitzacions a favor de la guerra—, sinó en contra de les massacres de civils a qualsevol guerra i per exigir que es negociï la pau. Això és el que veiem, que no es repeteixin els Guernicas, que avui són televisats, i allò que va ser una anomalia als anys trenta avui sembla que sigui una normalitat: el quadre de Guernica el podríem fer cada dia. Cal escoltar la gent.

I, tanmateix, els governs insisteixen a justificar la despesa militar. L’excusa sempre és la mateixa: la por, com sempre, buscar enemics externs i interns que facin por per perpetuar la militarització, com sempre ha estat així i sempre ho estarà. Sempre hi ha un enemic exterior al que hem de tindre por i que té uns arguments malignes per destruir-nos, i això justifica una despesa militar que sempre ha estat constant. En lloc de respondre al clam de la ciutadania, els governs europeus estan obligats pel diktat de l’OTAN a arribar a una despesa militar per sobre del 2 %, com exigeix Donald Trump. Si fos un 2 % —‌alguns en demanen més— del PIB espanyol, això què és, molt o poc? Doncs un 2 % del PIB significa 30 000 milions d’euros anuals en despesa militar —30 000 milions d’euros anuals en despesa militar. No vull fer demagògia, eh?, però, perquè entenguem què significa 30 000 milions d’euros, aquesta xifra, escandalosa, cal comparar-la perquè veiem la magnitud d’aquesta despesa militar a tot el món: 30 000 milions d’euros —‌que en són més— significa multiplicar per vint-i-cinc tot el ingreso mínimo vital que reben les famílies que no tenen res per viure. Ingreso mínimo vital, vint-i-cinc vegades més. Significa augmentar més d’un 50 % el pressupost educatiu, construint escoles, reduint ràtios, augmentant el sou i les condicions laborals dels docents.

Què treu la ciutadania d’aquestes inversions en armes? Quin impacte positiu tenen en la vida de la gent? Si féssim un referèndum, votarien a favor d’aquestes despeses? Ara ja no es fan referèndums, o es persegueixen. Per què sempre hi ha plans de xoc per a la guerra i mai contra la guerra social que també viu la gent? Sempre fem plans de xoc, això sí, que no falti de res, per si de cas. Però en les realitats de la guerra social que vivim, mai hi ha plans de xoc. La guerra mai serveix als interessos de la població treballadora, mai. És un mecanisme per perpetuar els interessos dels poderosos, especialment dels venedors d’armes i dels reconstructors de les guerres, que arriben com a voltors a les zones arrasades per les mateixes armes que venen. I quan intentem simplificar les causes o justificar-les, cometem un greu error. La història no va començar el 7 d’octubre ni el 24 de febrer. Cap conflicte es pot entendre sense analitzar les seves arrels profundes. Al conflicte d’Israel-Palestina és evident que les accions de Hamàs són condemnables, perquè són contra població civil indiscriminada, però també ho són les massacres de civils a Gaza, a Cisjordània, el bloqueig, la destrucció sistemàtica d’hospitals, d’escoles, d’infraestructures a Gaza —m‌ olts Guernicas en un mateix lloc, tan petit—, l’ocupació de territoris per part dels colons.

A Ucraïna condemnem la invasió criminal de Putin, perquè aquí has de dir-ho, això, perquè si no es pensen que ets putinista o ets hamasista o ets antisemita, no? No, no, no, estic dient reflexions basades en fets. No estic fent res més que no estigui basat en fets. La invasió russa va ser criminal, d’un règim criminal com és el règim de Putin. Però també assenyalarem que l’escalada armamentista de l’OTAN aquests últims quaranta anys i la manca de negociació perpetuen el patiment, i també hi ha una part de responsabilitat en aquesta carrera armamentista de tants anys i en l’apropament de l’OTAN i l’OTAN i l’OTAN quan el Pacte de Varsòvia es va desmuntar.

Siguem honestos; reflexionem sobre nosaltres mateixos, d’autocrítica. Siguem honestos. Si volem la pau, hem de ser valents, hem de condemnar totes les violències i exigir que s’asseguin a negociar. Tot l’esforç ha de servir perquè la gent negociï. Aquesta és la demanda majoritària de la ciutadania arreu del món, per una política de pau que renunciï immediatament a la venda d’armes en zones en conflicte, ni directa ni indirectament, ni deixant que els nostres ports serveixin per enviar armes. I el senyor Albares s’ha compromès a això i li agraeixo que sigui tan contundent en dir que Espanya no trafica amb armes, no deixa els seus ports per enviar armes en zones de conflicte. Això l’honora, honora aquest Govern.

Promoure plans i conferències internacionals liderades a Europa per a la resolució pacífica dels conflictes. Aquí trobo a faltar, sobretot en la guerra d’Ucraïna, una posició molt més activa per la pau. Reorientar els pressupostos cap a necessitats socials com l’habitatge, la sanitat i l’educació. Liderar un moviment europeu pel desarmament progressiu al món. Hem de ser líders també en això, i això no són utopies, senyor ministre, són responsabilitats que haurien de guiar el seu Govern de coalició, que s’autodefineix com a progressista i compromès amb la pau.

Jo tinc una filla. Quan em pregunti què vaig fer com a diputat per combatre contra la guerra, vull poder-li dir que vaig lluitar amb totes les meues forces per que heretés un món de pau i no la destrucció. Aquesta és la pregunta clau, senyor ministre: quin món deixarem als nostres fills i filles? Hem fet tots el que hem pogut per evitar la mort i les massacres al món? Crec que no, crec que no hem fet tot el que hem pogut, perquè està passant, una dècada sí i una altra també.

Ha dit que està complint l’embargament d’armes —‌l’hi agraeixo. Sabem, però, en canvi, que grans bancs espanyols financen amb milers de milions els fabricants d’armes que proveeixen Israel i altres països en guerra. Pensa intervenir perquè aquests bancs no facin també el seu agost amb la venda d’armes i aquests crèdits? Quin és el seu pla perquè el Govern lideri una política exterior basada en la pau i la justícia també a Ucraïna? Perquè aquí és on trobo a faltar més els plans de pau —n‌ o els veig. Què pensem, que un guanyarà la guerra i l’altre guanyarà la guerra i que tirant míssils a l›altre costat...? No ho veig, no ho veig. Pensa el Govern seguir, augmentar les directrius de l’OTAN del 2 % en armes? Aquest Govern progressista de coalició arribarà al 2 % que li demanen? O més del 2 %, aquests 30 000 milions d’euros que no aniran cap a altres partides pressupostàries?

Vostè ens ha preguntat sobre les accions judicials sobre Netanyahu. El nostre grup, tot el que sigui per la pau i persecució de criminals de guerra, estem al seu costat i posarem els nostres vots perquè això sigui així. Netanyahu és un criminal de guerra com molts altres, i s’ha de perseguir.

Per últim, deixi’m posar-li sobre la taula dues situacions de vulneració de drets humans importants on creiem que l’Estat ha d’implicar-se més. Vostè sap que hi han ciutadans de Belarús residents a Espanya que no poden renovar la seva documentació perquè el Govern de l’autòcrata Lukaixenko els exigeix retornar al país per fer-ho. Aquesta violació de drets humans posa en risc la seguretat personal de 7000 bielorussos empadronats a Espanya. Ja vam registrar una pregunta al Govern en aquest sentit, i m’agradaria saber si hi ha una solució per a aquestes persones que estan patint d’aquesta manera.

També hem rebut, juntament amb els companys de Bildu i altres, una delegació de víctimes de la repressió ferotge que viuen els ciutadans de Perú. I quina és la seua posició també en aquest tema? Pot aprofitar aquesta compareixença per dir-ho.

I, per acabar, ja fa més d’un any que des del Govern de la Generalitat i les cambres parlamentàries a Barcelona, a Madrid, a Brussel·les, des d’Esquerra li exigim avenços en la qüestió del català a la Unió Europea, com podem fer aquí. Que no és contra ningú; és simplement respecte. No hi han llengües millors ni llengües pitjors, ni la primera ni la segona. I aquí hem fet un avenç. Cal fer aquest avenç també a la Unió Europea. Repetidament se’ns ha dit que això ja era imminent i que l’aprovació era qüestió de voluntat política i que etcètera, etcètera. I voldria saber com està l’estat de la qüestió en aquests moments de l’oficialitat del català a les institucions europees.

I, per acabar, voldria fer un recordatori també a mode de reflexió, però en la línia d’aquesta pregunta de si hem fet tots lo possible per aturar les guerres. Jo recordo un polític fundador del Partit Socialista francès, Jean Jaurès. Jean Jaurès va ser assassinat pels qui volien la guerra. Jean Jaurès ens va avisar del que passaria a la Primera Guerra Mundial, que hi hauria milions de morts, que serien treballadors. No li van fer cas. Van haver d’haver-hi milions i milions de morts perquè avui a totes les ciutats de França hi hagi parades de metro, hi hagi monuments recordant el pacifisme, el militarisme i que és millor dedicar tots els esforços a la pau, perquè no hi ha causa més important que evitar la mort i salvar vides i viure com totes les persones i tots els pobles volen viure si som sincers.

Moltíssimes gràcies.

Buenos días, ministro Albares. Presidente, miembros de la Cámara, intentaré, como usted nos ha dicho, señor Albares, hacer un debate sincero y con grandes dosis de humanismo. Este no es un discurso que voy a hacer para justificar a nadie. Es un discurso en defensa de la paz, el diálogo y la justicia, desde una perspectiva pacifista y antimilitarista claramente. Mi única preocupación es la vida y la dignidad de todas las personas que sufren estas guerras. Para mí vale igual un niño ruso, ucraniano, israelí o palestino; valen absolutamente lo mismo sus vidas. Agradezco la diferencia que establece entre los Gobiernos y su población, porque no es lo mismo, no es lo mismo. Hemos tenido franquistas aquí y no solucionamos las cosas bombardeándonos unos a otros. Hay que diferenciar muy bien a los Gobiernos de las poblaciones y los pueblos.

Dejémoslo claro, este no es un discurso para señalar un único responsable ni para simplificar la realidad. Hay muchos que tienen muchísima más responsabilidad que otros, sin lugar a duda. Pero no nos ponemos de acuerdo; no discutamos sobre esto y vayamos al grano. La historia no empezó el 7 de octubre con el conflicto Israel-Palestina, ni el 24 de febrero con la invasión de Ucrania. Si simplificamos, nos engañamos y no solo es irresponsabilidad, sino que no nos lleva a ninguna parte. Tampoco nos pondríamos de acuerdo. Así que tenemos que ir un poco más allá.

Esquerra Republicana es un partido político que es histórico, igual que su partido. Los partidos históricamente comprometidos con la paz e impulsores de la República de 1931 participaron en la redacción de una Constitución republicana, que en el artículo número 6 renunciaba a la guerra como instrumento de política nacional. Tenemos que volver a este espíritu de renunciar a la guerra como instrumento, como decía básicamente el artículo 6 de la Constitución del 31. También en el referéndum del 86 Esquerra Republicana se posicionó claramente contra la integración en la OTAN, priorizando la paz y la cooperación internacional. Pero es cierto que, en mi partido, la OTAN ha evolucionado de forma distinta; está presente en las ponencias del Congreso, y tal vez actualicemos este discurso o tal vez no.

Pero el compromiso que tenemos hoy, señor ministro, no es solo con la historia; vamos más allá. Es una respuesta a la profunda contradicción que vivimos. Mientras muchos Gobiernos del mundo apuestan por la guerra ―y no estoy inventando la sopa de ajo―, nunca ha habido tanta gente movilizada ni tanta consciencia de posicionamiento tan en contra de la guerra en todo el mundo, como hoy día. La ciudadanía clama por la paz. El 2 de noviembre estuve en Berlín, en una cumbre por la paz, y el 80 % de la población alemana quiere que terminen las guerras y que se negocie la paz. Y no solo ven muy cerca la guerra militar, sino también la guerra social, la guerra económica, porque sufren las consecuencias de esta guerra social en forma de falta de energía, cierre de fábricas, como Volkswagen u otras.

Nadie en la calle quiere la guerra ni las consecuencias sociales y económicas, que comportan un empobrecimiento de la población en todas partes. Esto también es importante. La guerra trae un empobrecimiento y una guerra social en todo el mundo. Aunque no sea por humanidad, sea por intereses egoístas. Pensemos que vivimos en democracias donde parece que los Gobiernos han dejado de escuchar a la gente; y esto explica por qué, elecciones tras elecciones en el mundo, los Gobiernos que han mantenido el poder lo pierden. Y una de las causas está muy clara: hay una oposición creciente a la guerra y a sus consecuencias sociales directas, en forma de inflación, que afecta a todo el mundo; en forma de crisis económica, de gasto militar brutal, que perjudica a los gastos en educación, que perjudica a los gastos en sanidad, en vivienda, en protección social, en energía verde, etcétera.

La juventud y la clase trabajadora siempre son quienes ponen los muertos en todas las guerras; no quieren ir a la guerra. Lo vemos en Rusia, donde se ofrecen incentivos, como condonar las deudas, a quienes se alistan en el ejército; o tienen que contratar mercenarios norcoreanos con salarios muy altos para suplir la falta de voluntarios en Rusia. Lo vemos en Ucrania, donde falta voluntariado para ir a la guerra. Lo vemos también en las movilizaciones globales en todo el mundo, que no son a favor de la guerra. Yo no veo movilizaciones a favor de la guerra, sino en contra de las masacres de civiles en cualquier guerra y para exigir que se negocie la paz. Esto es lo que vemos, que no se respetan los Guernicas, que están televisados, y lo que fue una anomalía en los años treinta, parece que sea una normalidad, que podríamos pintar el cuadro del Guernica todos los días. Hay que escuchar a la gente.

Los Gobiernos justifican el gasto militar. La excusa siempre es la misma: el miedo, el miedo. Como siempre, buscar enemigos externos, que se perpetúe la paz y perpetúe esta militarización, como siempre ha sido; siempre hay un enemigo exterior al que hemos de tener miedo y que tiene unos argumentos malignos para meternos miedo. Esto justifica el gasto militar; los Gobiernos europeos están obligados por la OTAN a tener un gasto militar por encima del 2 %, como exige Donald Trump; el 2 %, algunos piden más. Si fuera un 2 % del PIB español, ¿esto es mucho o es poco? Un 2 % del PIB significa 30 000 millones de euros anuales en gasto militar; 30 000 millones de euros al año en gasto militar. Para entender qué significan 30 000 millones de euros, esta cifra generosa hay que compararla para que veamos la magnitud de este gasto militar en todo el mundo; 30 000 millones de euros, que son más, significa multiplicar por 25 todo el ingreso mínimo vital que reciben las familias que no tienen nada para vivir; 25 veces más el ingreso mínimo vital; es aumentar un 50 % el presupuesto educativo, reduciendo ratios, básicamente mejorar las condiciones laborales de los docentes…

Y ¿qué saca la ciudadanía de estas inversiones en armas? ¿Qué impacto positivo tienen en la vida de la gente? ¿Si hiciéramos un referéndum, votarían a favor de estos gastos? Ya no se hacen referéndums. ¿Por qué siempre hay planes de choque para la guerra y nunca contra la guerra social que vive la gente también? Siempre hacemos planes de choque, que no falte de nada, por si acaso. Pero en la realidad de la guerra social que vivimos nunca hay planes de choque. La guerra nunca sirve a los intereses de la clase trabajadora, nunca; es un mecanismo para perpetuar los intereses de los poderosos, especialmente de los vendedores de armas y de los reconstructores de las guerras, que llegan como buitres a estas zonas arrasadas en las que venden armas. Y cuando intentamos simplificar las causas o justificarlas, cometemos un gran error. La historia no empezó el 7 de octubre ni el 24 de febrero. Ningún conflicto se puede entender sin analizar sus profundas raíces. En el conflicto de Israel y Palestina es evidente que las acciones de Hamás son condenables, también las masacres de civiles en Gaza y Cisjordania, el bloqueo, la destrucción sistemática de hospitales, de escuelas y de infraestructuras en Gaza ―muchos Guernicas en un lugar tan pequeño―, la ocupación de territorios por parte de los colonos.

De Ucrania condenamos la invasión criminal de Putin. Hay que decirlo porque si no, parece que seas putinista o anti lo que sea. Estoy hablando de hechos, me baso en hechos. La invasión de Rusia fue criminal, de un régimen criminal como es el de Putin. También señalamos la escalada armamentista de la OTAN durante los últimos cuarenta años, la falta de negociación que perpetúa el sufrimiento y que también hay una parte de responsabilidad en esta carrera armamentística de tantos años de la OTAN después del derrumbe del Pacto de Varsovia.

Seamos honestos, reflexionemos. Si queremos la paz, tenemos que ser valientes. Tenemos que condenar todas las violencias y exigir que se negocie, todo el esfuerzo tiene que servir para que la gente negocie. Esta es la demanda mayoritaria de la ciudadanía en todo el mundo por una política de paz que renuncie inmediatamente a la venta de armas en zonas de conflicto, directa e indirectamente, y a dejar que nuestros puertos sirvan para enviar armas. El señor Albares se ha comprometido, y le agradezco que sea tan contundente. España no trafica con armas, no deja sus puertos para enviarlas a zonas de conflicto. Eso le honra, señor Albares; al Gobierno, también.

Sobre promover planes y conferencias para la resolución pacífica de los conflictos, aquí echo en falta ―sobre todo en la guerra de Ucrania― una posición mucho más activa por la paz; reorientar los presupuestos hacia necesidades sociales, como la vivienda, sanidad y educación; liderar un movimiento europeo de desarme progresivo en el mundo. Sé que hay que ser líderes en esto en el mundo. No son utopías, señor ministro, son responsabilidades que deberían guiar a su Gobierno de coalición que se autodefine como progresista.

Yo tengo una hija y cuando me pregunte qué hice como diputado para combatir contra la guerra, quiero poder decirle que luché con todas mis fuerzas para que heredara un mundo de paz y no de destrucción. Esta es la pregunta clave, señor ministro: ¿qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos e hijas?, ¿hemos hecho todo lo que hemos podido?, ¿hemos hecho todo lo que ha estado en nuestra mano para evitar la muerte y las masacres en el mundo? Creo que no lo hemos hecho porque está pasando una década sí y otra también.

Ha dicho que se está cumpliendo el acuerdo de armas; sí, se lo agradezco. Sabemos que muchos bancos españoles financian con miles de millones armas a Israel y a otros países. Hay que intervenir para que estos bancos no hagan su agosto con la venta de armas y con estos créditos, y que el Gobierno lidere una iniciativa de planes de paz en Ucrania también. ¿Pensamos que uno ganará la guerra, otro ganará también, y tirará misiles al otro lado? No lo sé, no lo veo. Así que, que ¿piensa su Gobierno seguir aumentando las directrices de la OTAN del 2 % en armas?, ¿este Gobierno progresista de coalición llegará al 2 % que le piden o más del 2 %, estos 30 000 millones de euros que no irán a otras partidas presupuestarias?

Usted también nos preguntó sobre las acciones judiciales sobre Netanyahu. Nuestro grupo, en todo lo que sea por la paz y la persecución de criminales de guerra estaremos a su lado y pondremos nuestros votos para ello. Netanyahu es un criminal de guerra como muchos otros y hemos de perseguirlo.

Por último, dos situaciones de vulneración de derechos humanos importantes donde creemos que el Estado tiene que implicarse más. Sabe que hay ciudadanos de Bielorrusia que no pueden renovar su documentación en España porque Lukashenko, el autócrata, les dice que tienen que abandonar el país. Esto pone en riesgo la seguridad de 7000 bielorrusos. Una pregunta al Gobierno: me gustaría saber si hay una solución para estas personas que están sufriendo esta situación con Bielorrusia. También, junto con

Bildu, pregunto por la represión feroz de los ciudadanos de Beirut. ¿Cuál es su posición en este tema? También puede aprovechar la comparecencia para contarnos.

Hace más de un año que el Gobierno de la Generalitat y las Cámaras parlamentarias en Barcelona, en Madrid, en Bruselas… Esquerra le exigimos que mejore la cuestión del catalán en Bruselas, como podemos hacer aquí. No es contra nadie, pedimos respeto. No hay lenguas mejores, ni peores; ni de primera, ni de segunda. Hay que avanzar con el catalán en la Unión Europea. Repetidamente se nos ha dicho por el Gobierno que esto ya era inminente, que la aprobación era una cuestión de voluntad política. Me gustaría saber cómo está el estado de la cuestión de la oficialidad del catalán en las instituciones europeas en estos momentos.

Para terminar, me gustaría hacer un recordatorio a modo de reflexión en la línea de esta pregunta: ¿hemos hecho todo lo posible para parar las guerras? Recuerdo un político fundador del Partido Socialista francés, Jean Jaurès, que fue asesinado por quienes querían la guerra. Jean Jaurès nos avisó de lo que pasaría en la Primera Guerra Mundial, que habría millones de muertos, que serían trabajadores. No le hicieron caso, y hubo millones y millones de muertos. Hoy en todas las ciudades de Francia hay paradas de metro, hay monumentos recordando el pacifismo, el militarismo. Es mejor dedicar todos los esfuerzos a la paz porque no hay causa más importante que evitar la muerte, salvar vidas y vivir como todas las personas y todos los pueblos quieren hacerlo, si son sinceros.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Madrenas i Mir.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 30Vídeo

Moltes gràcies. Moltes gràcies i benvingut, senyor ministre. Ens trobem en temps ben convulsos, i és cert que a vegades sentim alguns que se senten més còmodes diferenciant el dolor i l’angoixa de les persones segons de quin bàndol es puguin sentir més propers. Nosaltres no, Junts per Catalunya no. Som molts els que ens veiem absolutament incapaços de distingir els crits de patiment d’una víctima palestina d’una d’israeliana o d’una d’armènia o kurda o d’iraniana. Ja fa un any de l’atac terrorista de Hamàs contra la població civil israeliana, i un any després encara hi ha persones segrestades i retingudes violentament per l’organització terrorista. I, alhora, també fa un any que Israel es defensa d’aquell atac indiscriminat. Encara ara, el Govern Netanyahu continua en una espiral bèl·lica contra Hamàs. És cert que contra Hezbollah hi ha aquest alto el foc provisional mentre exigeix la llibertat de tots els hostatges. Un any de guerra. I la situació que allí s’hi viu doncs és, efectivament, dramàtica, una tragèdia per a tothom: homes, dones, infants, molts palestins, també israelians, tots víctimes, tots; víctimes, a la fi, del terrorisme i de la bel·ligerància, també, de la resposta de l’actual Govern de Netanyahu.

I davant d’aquesta extrema crisi de violència i humanitària, Junts per Catalunya ens mantenim inalterables en advocar que mai es poden conculcar, en cap cas, ni els límits que ens marquen els tractats internacionals ni el dret humanitari. Hem condemnat fermament, i ho seguirem fent, qualsevol transgressió en aquest àmbit, vingui d’on vingui.

Deia que l’impacte humanitari és dramàtic i, cada dia que passa, molt més colpidor. Comptem per milers ja les víctimes civils. El dolor i el patiment dels familiars de totes aquestes víctimes i de les dues poblacions en el seu conjunt encara es veuen incrementats per la por a més atacs, a més bombardejos, per la impossibilitat de poder escapar de la zona de guerra i, sobretot, per les extremes dificultats que han de suportar per rebre l’ajuda humanitària, aquesta ajuda humanitària que és absolutament peremptori que continuï arribant. Ha de seguir arribant sigui com sigui, senyor ministre. Tots hem de reconèixer que aquesta situació és insostenible, humanitàriament insostenible. Cal l’alto el foc immediat, cal aturar els bombardejos indiscriminats i cal alliberar tots els ostatges immediatament. És sabut que a principis d’aquell mes d’octubre s’anava a anunciar un acord històric, un acord històric entre Israel i l’Aràbia Saudita que comptava amb la participació dels Estats Units i de Qatar; un acord que hagués pogut marcar un punt d’inflexió en el mapa geopolític regional i que inquietava profundament Hamàs, Hezbollah i el mateix Iran. L’Iran, que ha estat guanyant molta influència en l’Orient Mitjà, que està fracturat per múltiples conflictes. S’apunta que amb l’atemptat terrorista es va voler frustrar deliberadament aquell acord, acord que cercava la pau regional amb la normalització diplomàtica d’Israel amb els seus veïns àrabs, ignorant els palestins. Imagino que no cal que recordi que cap dels països àrabs ha cessat les seves relacions amb Israel. En tot cas, l’impacte dels atacs de Hamàs del 7 d’octubre i la posterior reacció israeliana han comportat una immensa frustració —‌immensa per impotència— a tots aquells partidaris de la negociació per resoldre el conflicte israelopalestí. I, com tot repte complex, la geopolítica es configura amb matisos i fugint del tot blanc i del tot negre.

Però el que sí és segur és que avui és molt més difícil que fa un any el camí de l’acord per assolir la pau a la regió. Aquell 7 d’octubre es va dinamitar deliberadament l’acord israelosaudí i ara cal reparar-lo. Ara és el moment de l’alta política, senyor ministre, i de tornar a comprometre’s —‌ho ha fet— amb la solució dels dos estats. Solució que avui, certament, és molt més lluny que l’octubre de l’any passat, perquè s’han radicalitzat totes les posicions, però les accions dels extremistes ja han causat massa dolor, massa patiment i massa odi.

Senyor ministre, més enllà de reconèixer l’Estat palestí, quin serà ara el proper pas? Com està col·laborant el seu Govern a bastir les bases per tal que la comunitat internacional afronti l’endemà de l’alto el foc definitiu que ha de venir de seguida? Com s’ha de redreçar? Com ho faran ara, el camí cap a la pau a la regió?

En tot cas, quan es tracta de cercar la pau al Pròxim Orient i es limita exclusivament al conflicte israelopalestí, s’està simplificant molt i esborrant també la complexitat geopolítica de tota la regió. Aquesta àrea del món és escenari de múltiples conflictes interrelacionats, amb diferents dinàmiques històriques i ètniques. Reduir tot a un sol conflicte exclou moltes altres realitats —‌d’opressió, de violència, desplaçaments massius— que també són part de tot aquest entramat regional. No n’estan, de separades, i haurien d’interpel·lar també, senyor ministre, quan parla d’aquest conflicte.

La comunitat internacional —‌i el seu Govern també— sovint adopta una actitud, si més no públicament, passiva davant de les violacions de drets humans per part d’alguns estats de l’Orient Pròxim, que no reben la mateixa atenció mediàtica ni crítica d’altres conflictes regionals com el de Gaza. Aquest desequilibri en l’atenció o en fixar-nos en les víctimes i en les injustícies perpetua una visió esbiaixada de la pau i de les responsabilitats de tots nosaltres, sobretot els que tenen responsabilitats de govern, de tots els actors internacionals. Per exemple, el seu capteniment. Què va fer davant la neteja ètnica de desenes de milers d’armenis provocada per l’ofensiva militar àzeri, ja que fa pocs dies el president Sánchez va visitar l’Azerbaidjan per la COP29? Quines actuacions diplomàtiques va fer per abordar aquest afer? O és que no va fer absolutament res en defensa dels drets individuals i col·lectius del poble armeni?

Un altre exemple —‌ho manifesto com un punt simbòlic, eh?—: davant la recent condemna a mort de l’activista feminista kurda pel règim teocràtic iranià, l’activista Warisha Moradi, amb un judici que va ser flagrantment injust, que no va durar, la vista, més de sis minuts i en la que als seus advocats no se’ls hi va permetre ni intervenir, quina actitud està mantenint el seu Govern contra aquests atacs flagrants contra els drets de les dones en aquella regió? Jo no l’he sentit.

Permeti’m fer un incís. Vostè s’ha referit —i‌ ha fet bé— a no traslladar aquí el conflicte israelopalestí perquè s’estan creant reaccions certament polaritzades, i és cert que a casa nostra han aparegut alguns brots de tensió contra comunitats jueves o persones jueves d’aquí: pintades o assenyalaments, aïllaments socials... Què està fent exactament el seu Govern per atacar aquestes actuacions i discursos clarament d’odi? Jo no he vist que emprenguessin cap acció.

En definitiva, que no es pot parlar de pau de manera honesta i global en un context regional com el del Pròxim Orient si no s’aborden totes les formes de violència i injustícia que afecten els diferents pobles, minories i també els drets de la dona durament infringits. La pau no és només l’absència de guerra, sinó la presència de justícia, equitat i respecte per tots els drets humans.

Moltes gràcies.

Muchas gracias y bienvenido, señor ministro. Estamos en momentos muy convulsos y es cierto que a veces pensamos que algunos se sienten más cómodos diferenciando el dolor y la angustia de las personas según con qué bando se sientan más identificados. Nosotros no, Junts per Catalunya no. Somos muchos los que nos vemos incapaces de distinguir los gritos de sufrimiento de una víctima palestina de una de Israel o de una de Armenia, kurda o iraní. Hace un año del ataque terrorista de Hamás contra la población civil israelí, y un año después sigue habiendo personas secuestradas y retenidas violentamente por la organización terrorista. También hace un año que Israel se defiende de este ataque indiscriminado. El Gobierno de Netanyahu continúa en una espiral bélica contra Hamás ―es cierto que contra Hizbulá ha habido este alto al fuego provisional― mientras exige la libertad de todos las personas que están secuestradas. Básicamente, la situación es dramática para la población civil, una tragedia para todos ―hombres, mujeres, niños, muchos palestinos, también israelíes―, todos víctimas del terrorismo y de la beligerancia de la respuesta del actual Gobierno de Netanyahu.

Ante esta extrema crisis humanitaria y de violencia, en Junts per Catalunya nos mantenemos inalterables al abogar que nunca se pueden conculcar en ningún caso ni los límites que nos marcan los tratados internacionales ni el derecho humanitario. Hemos condenado firmemente, lo seguiremos haciendo, cualquier transgresión en este ámbito, venga de donde venga.

Decía que el impacto humano es dramático y cada día que pasa es muchísimo más desgarrador. Ya contamos por miles las víctimas civiles. El dolor y el sufrimiento de los familiares de todas estas víctimas y de las dos poblaciones en su conjunto se ven incrementados por el miedo a más ataques y más bombardeos, por la imposibilidad de poder escapar de la zona de guerra y, sobre todo, por las extremas dificultades que tienen que soportar para recibir la ayuda humanitaria. Esta ayuda humanitaria, que es absolutamente perentoria y que se necesita, debe seguir llegando sea como sea, señor ministro. Todos debemos reconocer que esta situación es humanamente insostenible. Es necesario un alto al fuego inmediato. Hay que detener los bombardeos indiscriminados y liberar a todos los rehenes inmediatamente. A principios de aquel mes de octubre se debería haber anunciado un acuerdo histórico entre Israel y Arabia Saudí, con la participación de Qatar y Estados Unidos; un acuerdo que hubiera podido marcar un punto de inflexión en el mapa geopolítico regional y que inquietaba profundamente a Hamás, a Hizbulá y al mismo Irán. Irán ha ganado muchísima influencia en Oriente Próximo, que está fracturado por múltiples conflictos. Se apunta que con el atentado terrorista se quiso frustrar deliberadamente aquel acuerdo; un acuerdo que buscaba la paz regional con la normalización diplomática de Israel con sus vecinos árabes, pero ignorando a los palestinos. Imagino que no es necesario recordar que ninguno de los países árabes ha cesado sus relaciones con Israel. En cualquier caso, el impacto de los ataques de Hamás el 7 de octubre y la posterior reacción de Israel ha comportado una inmensa frustración ―inmensa por impotencia― en todos aquellos partidarios de la negociación para resolver el conflicto israelí-palestino. Como todo reto complejo, la geopolítica se configura con matices y evitando el o blanco o negro.

Lo que sí es cierto es que hoy es mucho más difícil que hace un año el camino del acuerdo para asumir la paz en la región. Aquel 7 de octubre se dinamitó deliberadamente el acuerdo israelí-saudí y ahora es necesario repararlo. Es el momento de la alta política, señor ministro, y volver a comprometerse ―lo ha hecho― con la solución de los dos Estados; solución que hoy, ciertamente, está mucho más lejos que en octubre del año pasado, porque se han radicalizado todas las posiciones, pero las acciones de los extremistas ya han causado demasiado dolor, demasiado sufrimiento.

Señor ministro, más allá de reconocer el Estado palestino, ¿cuál será el siguiente paso? ¿Cómo está colaborando su Gobierno para asentar las bases para que la comunidad internacional pueda afrontar el día de mañana del alto al fuego definitivo, que debe llegar pronto? ¿Cómo debemos redirigir esto? ¿Qué pasos tomará en el camino hacia la paz de la región?

En cualquier caso, cuando se trata de buscar la paz en Oriente Próximo y se limita exclusivamente al conflicto israelí-palestino se está simplificando todo mucho y también se está eliminando la complejidad geopolítica de la región. Esta zona del mundo es escenario de múltiples conflictos interrelacionados con distintas dinámicas históricas y étnicas. Reducirlo todo a un solo conflicto excluye muchas de las otras realidades ―de opresión, de violencia, de desplazamientos masivos― que también forman parte de todo este entramado regional. No están separados y deberíamos interpelarlo también, señor ministro, cuando habla de este conflicto.

La comunidad internacional ―y su Gobierno también― suele adoptar una actitud ―si bien no públicamente― pasiva ante las violaciones de derechos humanos por parte de algunos Estados del Oriente Próximo, que no reciben la misma atención mediática ni crítica que otros conflictos regionales como el de Gaza. Este desequilibrio en la atención que fijamos en las víctimas y en las injusticias perpetúa una visión de la paz que no es clara, sobre todo de aquellos que tienen responsabilidades de Gobierno, de todos los actores internacionales. Por ejemplo, ¿qué hicieron en la ofensiva militar azerí? ¿Qué se hizo? Porque el presidente Sánchez visitó hace pocos días Azerbaiyán para la COP29. ¿Qué actuaciones diplomáticas se llevaron a cabo para abordar esta cuestión? ¿O no se hizo absolutamente nada para defender los derechos individuales y colectivos del pueblo armenio?

Otro ejemplo ―lo manifiesto como algo simbólico, que quede claro―, la condena reciente a muerte de la activista feminista kurda por el régimen teocrático iraní, la activista Warisha Moradi, con un juicio que fue flagrantemente injusto, pues la vista no duró más de seis minutos y a sus abogados no se les permitió ni intervenir. ¿Qué actitud mantiene su Gobierno contra estos ataques flagrantes contra los derechos de las mujeres en esta región? No he escuchado ninguno. Permítame hacer un inciso. Usted se ha referido ―y ha hecho bien― a no trasladar aquí el conflicto israelí-palestino porque se están creando reacciones ciertamente polarizadas, y es cierto que han aparecido algunos brotes de tensión contra comunidades o personas judías de aquí: pintadas, señalamientos o aislamiento social. ¿Qué está haciendo exactamente su Gobierno para atajar estas actuaciones y discursos claramente de odio? No he visto que hayan emprendido ningún tipo de acción.

En definitiva, no podemos hablar de paz de forma honesta y global en un contexto regional como el de Oriente Próximo si no se abordan todas las formas de violencia e injusticia que afectan a los distintos pueblos, minorías y también a los derechos de la mujer que se infligen flagrantemente. La paz no es la ausencia de guerra, sino la presencia de justicia, equidad y respeto por todos los derechos humanos.

Muchísimas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 33Vídeo

Eskerri asko, presidente jauna. Diputatuak, eguerdi on. El 5 de diciembre de 2023 usted compareció en esta tribuna. Habían transcurrido prácticamente dos meses desde los ataques de Hamás en territorio israelí y la posterior respuesta brutal, sanguinaria, genocida del Estado de Israel para con la población palestina. Entonces, yo empecé la intervención poniendo encima de la mesa una serie de datos, datos que hacían alusión a los ya entonces 16 000 muertos por la acción el Gobierno del Likud encabezado por Benjamín Netanyahu en su locura genocida. También señalé todos los hospitales que se habían destruido, los colegios, cómo se estaban cerrando las vías de abastecimiento, cómo se mantenía a miles de palestinos en situación de prisión sin juicio y con total arbitrariedad. Si hoy, actualizando todos esos datos, hiciera el mismo ejercicio, el resultado sería demoledor; demoledor. Si antes hablábamos de 16 000 muertos ―por poner solo un dato, no lo voy a hacer punto por punto―, hoy hablaríamos de 43 700 muertos ya. Palestinos y palestinas, no vale la equidistancia; palestinos y palestinas. Pero, es más, si nos acogemos a lo que dicen revistas de probado valor científico, como The Lancet, y hablamos de las muertes indirectas, diríamos que ya en junio del 2024 ―hace unos meses― ellos hablaban de 160 000 muertos palestinos y palestinas. Probablemente, a estas alturas del año y viendo que los ataques de Israel para con Palestina no han cesado ―incluso se han ampliado durante un tiempo al Líbano―, estaríamos hablando de 200 000 personas muertas en Palestina. Esa es la foto real; es la foto real de una locura genocida encabezada por el Estado de Israel. Esto no es ser antisemita, porque creo que las 200 000 personas palestinas muertas eran semitas. Creo, sinceramente, que nadie puede rebatir que las 200 000 personas palestinas eran semitas. Luego, para defender a Israel no utilicen burdas mentiras, díganlo abiertamente. De la misma manera que nosotros y nosotras decimos que exigimos el reconocimiento del Estado de Palestina y que creemos que desde 1948 a Palestina se le está practicando una política de agresión constante y de aniquilación sistemática, quien defienda al Estado Israel que lo diga abiertamente, pero que no nos acusen de antisemitas a quienes señalamos que es la acción del Gobierno de Benjamín Netanyahu la que ha asesinado a 200 000 personas de origen semita. (Aplausos). Quería empezar señalando lo que vivimos aquí hace un año, no para afear labor del ministro de Asuntos Exteriores, sino para señalar que, pese a que podemos compartir buena parte de las iniciativas que el Gobierno del Estado español ha llevado a efecto y que el ministro ha desgranado desde esta tribuna nuevamente ―la que tiene que ver con la solicitud de alto el fuego permanente para la región; la que tiene que ver con la apertura de los corredores humanitarios de manera no limitada; la que tiene que ver con la liberación de los rehenes y presos; la que tiene que ver con el cumplimiento de las resoluciones de la Corte Penal Internacional; la que tiene que ver con el apoyo a la UNRWA; todas esas cuestiones y otras muchas que seguramente me estoy dejando ahora― y las valoramos positivamente, por desgracia, y a la luz de los datos, de la realidad, la foto sigue siendo dura; diría que indigerible para cualquiera con un mínimo de ética, no ya de náusea, como decía alguien, sino indigerible para cualquiera con un mínimo de dignidad y por respeto a la dignidad de las personas. Y eso lo único que ha demostrado es la incapacidad de la Unión Europea. Y, como digo, no pongo en cuestión los esfuerzos, probablemente ímprobos, de buena parte de la diplomacia europea, la que puede encabezar el Estado español, la que pueda tener la República de Irlanda para acabar con esta situación, pero la realidad es que la situación se agrava. La realidad hoy en día es que no estamos mejor que hace un año, que la acción diplomática que se ha podido llevar a efecto no ha sido suficiente ni tan siquiera para paliar los efectos de este genocidio; muy al contrario, se ha demostrado incapaz, probablemente porque sabemos que vivimos en un orden cada vez más unipolar, donde parece que Estados Unidos tiene una capacidad de dominio cada vez más evidente y preponderante en todos los lugares.

Casi a modo de canto a la esperanza, se nos señalaba por parte del ministro que la paz llegará. Y es cierto, nadie lo duda, seguramente hoy estamos más cerca de la paz que hace un año, y mañana, más cerca de la paz. Pero ¿de qué paz? ¿De una paz que se sustente en la aniquilación del pueblo palestino? ¿De una paz que suponga arrasar con todo lo que es Palestina para que se la quede Israel, mientras nosotros celebramos que por fin ya no hablan las armas? ¿Es esa la paz de la que estamos más cerca? Esa es probablemente una paz indigerible para cada vez más personas. Y quiero decir algo hoy también aquí, porque mañana es el Día Internacional de la Solidaridad con el Pueblo Palestino: no hay solución posible en términos de justicia que no sea la del reconocimiento del Estado palestino, así que habrá que decir nuevamente ¡Palestina libre! (Aplausos).

Está bien que nos alegremos ―y nosotras, desde Euskal Herria Bildu, también lo hacemos― por el alto al fuego en Líbano, está bien; pero esto no puede servir para valorar en términos de benevolencia la actitud del Gobierno de Israel, del Gobierno del señor Netanyahu, porque a la vez está bombardeando Gaza, porque a la vez está aumentando la presión y la violencia contra los ciudadanos y ciudadanas de Cisjordania. Probablemente esa es la táctica con la que están peleando: desviar el foco de atención, darse un cierto barniz benevolente para seguir machacando sistemáticamente a las poblaciones de esos dos lugares.

Probablemente es necesario continuar con la presión de toda la comunidad internacional, no lo ponemos en duda; pero habrá que aumentarla; habrá que ser más eficaces; habrá que ser más claros y más tajantes. Y cuando digo que habrá que ser más claros y más tajantes me refiero a que habrá que ir en la dirección contraria ―y lo expreso con claridad― a la que ha tomado el Gobierno francés, por ejemplo. A mí me parece bien que se diga que reconocemos y valoramos las decisiones de la Corte Penal Internacional, pero habrá que ser más explícitos para que la gente nos entienda cuando ve que los muertos se siguen acumulando por miles. Habrá que decir que si Netanyahu pisa el suelo español, será detenido. Porque lo que ha dicho Francia es justo lo contrario, que gozará de inmunidad. Igual lo que hay que decir es que la dirección de este Gobierno o de quienes llevan el Gobierno en este Estado no es seguir la estela de Francia, sino más bien seguir la estela que marca la Corte Penal Internacional, que no es la de no poner, sino la de poner en manos de la justicia a quien se ha demostrado como un eficaz, tristemente eficaz, genocida como Benjamín Netanyahu.

Está bien hablar de la necesidad de mantener el embargo de armas y el fin del comercio de armas, pero también está bien escuchar a la RESCOP, que nos habla de la multitud de herramientas o subterfugios que utiliza Israel para seguir haciendo posible que las armas circulen por aguas europeas para que lleguen a sus manos. También está bien que hablemos de la revisión del acuerdo de asociación, pero no hay que ser ingenuos. Nosotros valoramos positivamente la acción del Estado español y de la República de Irlanda para que se revise el acuerdo de asociación con Israel por parte de la Unión Europea, pero también sabemos que hace falta unanimidad en la Unión Europea para que esto se lleve a efecto y que hay Gobiernos dentro de la Unión Europea que no están en otra labor que no sea la de ser colaboradores fieles y aliados inquebrantables de Israel, haga lo que haga su Gobierno.

Sinceramente, creo que hay que hablar con claridad, y permítame, no ya un reproche, sino poner encima de la mesa una cuestión que a mí me llama poderosamente la atención. Cuando le oigo decir que hay que condenar, que hay que rechazar el lanzamiento de cohetes de Hizbulá, en este caso, hacia territorio israelí, lo entiendo y lo comparto. ¿Pero por qué luego, cuando se habla de los bombardeos o cuando habla de los bombardeos sistemáticos en Gaza parece que estos los ha provocado un ente ajeno? ¿Por qué no se habla de los bombardeos provocados por el Gobierno de Israel, comandado por Benjamín Netanyahu, contra la población civil palestina? Lo vi en un tuit, hoy lo he oído y, como va a tener luego la oportunidad, le agradecería que tengamos esa misma claridad, que, de la misma manera que somos capaces de señalar acciones que no nos gustan o que rechazamos frontalmente de Hamás o de Hizbulá, seamos capaces de hacerlo también con el Estado de Israel. Entiendo que la diplomacia tiene mucho de guardar las formas, pero creo que la gente tiene que entender que las formas no lo son todo y que el fondo de lo que decimos está incluso por encima de las formas en algún momento.

Quiero ir finalizando con una cuestión. Usted ha señalado que la política exterior de España defiende lo mismo en Kiev que en Beirut. Probablemente el deseo y la voluntad expresada del Ministerio de Asuntos Exteriores sea esa en todos los foros internacionales. No soy yo quién para ponerlo en duda y no lo voy a hacer, no voy a jugar al juego de la desinformación. Pero si eso es cierto, lo que los ciudadanos y ciudadanas ven es que desde el 24 de febrero del 2022, fecha en la que se inició la invasión rusa en Ucrania, la Unión Europea ha llevado a cabo catorce campañas o iniciativas de bloqueo contra Rusia. ¿Cuántas se han llevado contra Israel? ¿En qué medida? ¿En qué magnitud? Porque si la posición es la misma, y probablemente la del Estado español lo sea, pero la de la Unión Europea parece que no tanto, ¿por qué es tan fácil cuantificar en catorce las campañas de bloqueo contra Rusia en muy diferentes ámbitos ―bancarios, contra ciudadanos y sus bienes en el extranjero, contra el comercio de todo tipo de productos, y no solo los militares, sino también los de doble tecnología― y, sin embargo, tan difícil encontrar un embargo, no ya efectivo, ni siquiera un embargo contra la población de Israel?

Finalizo ya justo como he señalado a mitad de la intervención: lo que toca es redoblar esfuerzos para que más pronto que tarde la paz que llegue sea justa y para que Palestina sea un estado reconocido internacionalmente.

Eskerrik asko. Mila esker. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Esteban Bravo.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 35Vídeo

Señoras y señores diputados, egun on. La verdad es que ha hecho usted, señor ministro, un discurso muy optimista, al menos tal y como veo yo las cosas; un discurso en algunos momentos buenista, vago en cuanto a algún tipo de circunstancias, muy diplomático. Lo entiendo. Pero la verdad es que para hablar en este escenario creo que primero tenemos que fijarnos en dos cosas. En primer lugar, el negro y blanco de algunos grupos no contribuye a esclarecer las cosas o a tomar posiciones. No ayuda nada, antes parece que hay más activismo que intentos de centrar la realidad y ser objetivos. Creo que hay que hacer críticas a las dos partes, porque parece que aquí no ha habido partes buenas durante muchas décadas y muchos años. Y, en segundo lugar, tenemos que ser conscientes de otra cosa: aquí podemos discutir de lo que nos da la gana, pero la Unión Europea desgraciadamente no pinta nada. No pinta nada y, por lo tanto, España todavía menos. Podrá hacer unas poquitas cosas, pero lo que es influir y dirigir la situación es imposible. Por una parte, Israel pasa olímpicamente de las resoluciones de Naciones Unidas, lleva haciéndolo muchos años; por otra parte, pasa olímpicamente de lo que le pueda decir la Administración americana. Lo hemos visto durante estos meses. Los americanos han intentado parar y lograr altos el fuego. ¿Qué ha hecho el Gobierno de Netanyahu? Seguir adelante, política de hechos consumados. Se permite Israel incluso atacar a fuerzas de la FINUL, a las fuerzas de Naciones Unidas, y no pasa nada. Debería pasar; debería pasar. Netanyahu ha dicho recientemente ―creo que hace un par de días― que están cambiando la geopolítica de Oriente Medio. Probablemente esto es lo que buscaba, no sé si su Gobierno o algunos de su Gobierno; él, desde luego. Nunca ha acertado el mundo musulmán, y sobre todo el mundo palestino, con sus dirigentes y con las apuestas que estos han hecho. Pero, desde luego, hay que reseñar que el ataque de Hamás fue absolutamente inhumano, terrorista, y el lanzamiento por Hizbulá de cohetes hacia Israel, que comenzó el día siguiente de ese ataque de Hamás, complicó las cosas. Además, mandó una señal: probablemente Irán estaba involucrado en todo este movimiento y probablemente la cosa podía ir in crescendo. Así que el comienzo de todo esto le ha servido como excusa al Gobierno de Israel; pero no ha sido baladí, ha sido también la torpeza y además el poco valor que dan a la vida de su propia gente algunos líderes musulmanes y palestinos. Me estoy refiriendo a Hamás. Israel ha ido más allá de los pasos que podría haber dado para garantizar su seguridad después de un ataque como el que sufrió. Ha hecho una política de tierra quemada, y eso no lo necesitaba para lograr su seguridad. Sí lo necesitaba, sí lo necesita para hacer realidad el sueño de algún sionista de un gran Israel y modificar un equilibrio de fuerzas. Con esa decisión, ¿qué se ha producido? Lo que se ha producido con esa decisión es un ataque sostenido y generalizado sobre civiles. Basta que haya algún líder sospechoso de Hamás en un edificio o en un hospital, aunque haya cien o doscientas personas que nada tienen que ver con el conflicto, para lanzar una bomba y destruir todo el edificio. Eso no es aceptable desde un punto de vista democrático. Estamos asistiendo a una posible segunda Nakba de Gaza, muy probablemente. En el Líbano hay 1 300 000 desplazados, y eso que el frente libanés no ha comenzado hace tanto tiempo. Israel está haciendo lo que le hicieron en el pasado, y debería avergonzarse en ese sentido. Desde luego, lo que está haciendo no le legitima, le deslegitima como Estado democrático. Un Gobierno democrático tiene que defender a toda su gente, a toda la que viva en su Estado, y eso incluye también a los palestinos y sus derechos. Un Estado democrático no fomenta la represión interior o deja campar a los colonos a sus anchas atacando residencias palestinas. Un Gobierno democrático aguanta críticas y no se le ocurre censurar a medios, como ha hecho el Gobierno de Netanyahu con Haaretz, por ejemplo.

Cada vez que uno critica las posiciones de Israel la respuesta es: usted es un antisemita. Bueno, pues no, ya vale de clichés. ¿O es que Israel puede hacer cualquier cosa y, al hacerle cualquier crítica, se está cayendo en el antisemitismo? No, eso no es aceptable. Ya llevaba mucho tiempo Israel sin aguantar críticas por parte de los embajadores. Cada vez que uno se reunía con los embajadores israelíes no hacían más que empujar y atacar. Es la sensación de que se ha convertido en un Estado bullying, así de claro lo digo. No le importa nada ni nadie, y menos el concierto internacional.

Así que llegamos ante unos planteamientos frente a la Corte Penal Internacional, y no es solo Netanyahu, sino que también son perseguidos los líderes de Hamás y quieren llevarlos ante la Corte Penal Internacional. Es curioso, porque Netanyahu empezó esta ofensiva en un momento en el que los tribunales israelíes iban a por él y le estaban acusando de delitos. Quizá también para huir de todo aquello, porque todo lo borra una guerra, vio oportuno lanzar una ofensiva como nunca conocida. Lo cierto es que la Corte Penal tiene razones para llamarles, porque, por una parte, es indudable que ha habido un ataque sustantivo y generalizado contra civiles ―eso es así, la política de tierra arrasada, de todos los edificios destruidos que hemos visto en Gaza lo evidencia―, pero, además, coincide con la calificación como crímenes de guerra que se apunta en la Resolución 6 de la Asamblea de la Corte. Hay que darle fuerza a la Corte, porque ese es el único instrumento ante la ley de la selva internacional a la que estamos asistiendo en este momento. Así que saludo la contribución financiera española para reforzar este instrumento que surgió del Estatuto de Roma y también saludo la ayuda hacia la UNRWA. Por cierto, tengo que decir que el Gobierno vasco ha otorgado el galardón Ellacuría a la UNRWA por su trabajo en favor de la dignidad de los refugiados palestinos.

Tenemos el problema de la FINUL. Yo creo que la FINUL debe mantenerse en la medida que se pueda, aunque sufra algunos ataques y vejaciones; pero necesita un mandato más fuerte, señor ministro, porque solo ser auxiliares de las fuerzas armadas libanesas no es gran cosa. Creo que la FINUL debe tener iniciativa. Sinceramente, no creo que esta tregua vaya a poder prorrogarse más allá de los dos meses. Creo que ambas partes están pensando en un rearme. No soy tan optimista como usted en cuanto a que el Ejército del Líbano va a ocupar esa zona, se va a convertir en un colchón y va a ser algo intermedio. Creo que no, porque desgraciadamente el Líbano es un estado fallido y sus fuerzas armadas también son fallidas. Por lo tanto, no soy nada optimista pensando en que esto pueda ser un comienzo para parar las hostilidades. Y voy a decir más, me temo que Israel, con sus movimientos en parte consentidos por parte de la sociedad occidental y por otra parte criticados, pero al fin y al cabo llevados adelante, ha conseguido reventar la idea de los dos Estados, la posibilidad de la existencia de los dos Estados. Evidentemente, hay que hacer una llamada al alto el fuego definitivo, pero, insisto, en eso tenemos que ser constantes, aunque me temo que, por mucha voluntad que tengamos, la idea de los dos Estados es en estos momentos más irrealizable que nunca.

Por último, hay un tema que quisiera subrayar, porque es la otra cara de esa moneda que he comentado antes de que cuando se critican las acciones de Israel uno es antisemita. Hay otra cara de la moneda, y esa moneda es la de aquellos que identifican a todo judío con su Gobierno o con las acciones de su Gobierno. Quiero recordar que en el Estado español también hay una comunidad judía, una comunidad judía que no tiene por qué tener que ver exactamente con su Gobierno y en la que cada uno pensará de una manera o de otra, pero lo que no se puede hacer es acosar. En el propio Estado español estamos viendo algo de esto; lo estamos viendo en algunas escuelas, lo estamos viendo en algunas comunidades y en algunas ciudades con puertas señaladas donde viven algunos judíos, etcétera. Con lo cual, no hay que confundir y hay que denunciar estos comportamientos. Ni el pueblo palestino es igual a Hamás ni hay que identificar al pueblo judío con aquellas acciones que lleva a cabo el Gobierno de Israel.

Por mi parte, nada más y muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Sánchez Serna.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 36Vídeo

Gracias, presidente. Buenos días, señor Albares.

Hoy comparecía usted aquí para informar de las iniciativas del Gobierno de España para garantizar la paz en Oriente Medio, lo que suponemos es un eufemismo para saber si el Gobierno de España va a hacer ya algo contra el Estado de Israel, que, como todos sabemos, está cometiendo el peor genocidio en lo que llevamos de siglo y está extendiendo la guerra de genocidio, el exterminio y la muerte a Gaza, a Cisjordania, al Líbano y a toda la región. Pues bien, tengo que decir que, lamentablemente, no hemos escuchado por parte del ministro de Asuntos Exteriores una sola medida efectiva para parar los pies a Netanyahu ni para frenar la maquinaria de guerra y de destrucción israelí. Después de trece meses de genocidio ―y lo digo con mucho pesar―, las actuaciones del Gobierno de España siguen limitándose a declaraciones vacías y a un reconocimiento del Estado palestino que no ha tenido prácticamente ninguna consecuencia material.

Señor Albares, la semana pasada la Corte Penal Internacional dictaba una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su ministro de Defensa, Yoav Gallant, acusados de crímenes de lesa humanidad, como utilizar la inanición como método de guerra o perpetrar asesinato, persecución y otros actos inhumanos contra la población de Gaza. Esta es, precisamente, la descripción jurídica de genocidio de la Convención de Naciones Unidas. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Señor ministro, ¿quién más lo tiene que decir para que ustedes rompan relaciones diplomáticas y comerciales contra quien está cometiendo un genocidio? ¿Cuántas escuelas y hospitales tienen que ser bombardeados por Israel? ¿Cuántas mujeres y niños palestinos tienen que ser quemados vivos para que ustedes se atrevan a enfrentarse a Israel y, por ejemplo, aplicar sanciones, como sí hicieron con Rusia?

Señor Albares, hoy solo quiero que me responda a una cuestión muy concreta. Si mañana el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aterrizara en un aeropuerto español, ¿emitirían ustedes la orden de detención para cumplir con la Corte Penal Internacional y con nuestras obligaciones fijadas por el Estatuto de Roma o, por el contrario, cederían una vez más a las presiones de Estados Unidos y dejarían que se fuera sin responder un criminal de guerra como él? Nosotros albergamos serias dudas al respecto y por eso nos gustaría escuchar su respuesta, señor ministro.

Hasta ahora, como decíamos, ustedes han hecho declaraciones sobre Palestina, muchas, pero también se han cuidado mucho de tomar una sola medida que pueda molestar a Israel o entorpecer sus planes militares y coloniales. El presidente Sánchez, por ejemplo, pide en los foros internacionales un embargo global de armas a Israel, pero ¿por qué España no aplica ese mismo embargo que pide el presidente Sánchez? (Aplausos). Ustedes dijeron ―y lo ha repetido usted hoy― que desde el 7 de octubre España no desarrolla ninguna operación de compraventa de armas a Israel, pero no dicen la verdad. La propia Secretaría de Estado de Comercio aseguró en febrero que España no había adoptado ninguna medida para suspender este tipo de adquisiciones y, posteriormente, el Centro Delàs de Estudios por la Paz ha demostrado con documentación que desde el 7 de octubre España ha destinado más de 1000 millones de euros para adquirir armamento israelí. Dicen que no venden, pero sí compran.

La ocupación de Palestina es muy cara y sería menos viable sin las exportaciones de armamento de la industria israelí. En las exportaciones de material militar de Israel no solamente hay una transacción militar; también hay un apoyo político al proyecto colonial israelí, que gracias a estas exportaciones globales consigue abaratar el coste de su material militar, con el que luego somete y extermina a la población de Palestina. (Aplausos). El señor Albares, sin embargo, seguirá repitiendo como un mantra que España no compra armas a Israel desde el 7 de octubre. Yo le pediría, señor ministro, que suba aquí y nos muestre un solo documento oficial que prohíba esas transacciones. Sabemos que no lo va a hacer y lo sabemos porque no lo hay. Un embargo de armas requiere establecer unas condiciones ―qué material está incluido, por ejemplo, en ese embargo― y un proyecto sancionador, lo cual ayuda a garantizar el cumplimiento, y el Gobierno de España, sencillamente, no lo tiene, no lo ha hecho. No hay un solo documento que impida esas transacciones.

España, además, se está convirtiendo en un punto caliente en el tránsito de armamento letal hacia Israel. Entre mayo y septiembre de este año pasaron por Algeciras más de mil envíos de material militar para Israel, a pesar de que el Gobierno lo niegue, y, según lo revelado por la periodista Olga Rodríguez, otros once barcos con armamento para Israel tienen previsto hacer escala en España entre noviembre de este año y febrero del que viene. Y no solamente hay tránsito de armas por aguas españolas, sino que hay repostaje y transbordo de cargas en Algeciras. Como sabemos, el Tratado sobre el Comercio de Armas prohíbe estas transferencias y el tránsito de armamento a países que puedan usarlo para cometer crímenes de guerra, de lesa humanidad o genocidio y nuestra Ley 53/2007 establece el pleno compromiso con dicho tratado. Señor ministro, ustedes hasta ahora no han cumplido la legislación y han permitido ese tránsito de armas, por lo que le pregunto qué van a hacer a partir de ahora. ¿Van a retener a estas once embarcaciones que vienen a España, a inspeccionar su carga y a garantizar que no se permita el tránsito de armas para cometer genocidio? Le pediría, por favor, que nos responda sin más evasivas.

Ustedes llevan trece meses de declaraciones vacías y de equilibrios inútiles con Israel y con Estados Unidos y a nosotros esto ya no nos va a servir por más tiempo. Si quieren seguir teniendo el apoyo de Podemos en esta legislatura, van a tener que empezar a adoptar medidas valientes contra Israel; para empezar, romper relaciones diplomáticas y comerciales y declarar un embargo de armas.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Rego Candamil, que va a acumular la réplica, por lo que tiene un tiempo de diez minutos.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 38Vídeo

Grazas, señora presidenta, señor ministro. Presentamos, o Bloque Nacionalista Galego e Esquerra, esta solicitude de comparecencia a comezos do mes de outubro en relación directa coa invasión israelí do Líbano e mesmo após que as forzas do Exército israelí bombardeasen os cuarteis da FINUL no Líbano. Hoxe, tempo despois, realízase esta comparecencia, o día após o anuncio dun cesar-fogo, dun acordo de tregua temporal, que Israel está tentando vender como resultado dos seus esforzos pola paz e da súa magnanimidade. Nada máis lonxe da realidade. Se Israel tivo que acordar un cesar-fogo no Líbano, foi porque a anunciada invasión total que comezara o día 1 de outubro foi un absoluto fracaso para Israel e, hai que dicilo claro, quen a fixo fracasar foi a resistencia no Líbano. Israel, por tanto, viuse forzado a este cesar-fogo. Un cesar-fogo que, por certo, xa violou unhas horas despois de entrar en vigor para atacar dous xornalistas, un dos albos preferidos, como sabemos, das forzas militares israelís. Pero é que a pesar de atacar un cuartel da FINUL, onde hai tropas do Exército español, nós vemos que as condenas do Goberno español foron realmente moi mornas. Non foron contundentes. E non nos pode negar, señor ministro, como fixo hoxe aquí, que existen dous pesos e dúas medidas —‌ou, para que me entenda, unha dobre vara de medir— nas relacións internacionais. Porque, mentres a Rusia se lle aplicaron sancións de forma inmediata, eu pregúntolle: onde están as sancións a Israel trece meses despois de que iniciase un xenocidio en Gaza e despois de que atacase Estados soberanos da rexión, como Siria, como Irán ou como o Líbano? Onde están as sancións a Israel? En todo caso, o Estado español, ao noso xuízo, debe facer unha política diferente, absolutamente diferente, en relación coa actitude agresiva de Israel, primeiro co pobo palestino máis tamén cos Estados soberanos da rexión. Non chega con recoñecer o Estado de Palestina, un recoñecemento que, como xa se dixo, é moi pouco efectivo na práctica, entre outras razóns porque Israel consegue que isto sexa así. Debe romper relacións inmediatamente co Estado de Israel. Debe colaborar coa xustiza internacional para que o Goberno israelí e a cúpula sionista paguen polos seus crimes. Debe declarar un embargo de armas e cesar todo comercio con Israel. Non só dos produtos que proveñen dos colonatos ilegais. Todo comercio con Israel, como faría noutros casos. Debe defender a soberanía dos Estados da rexión, particularmente, neste caso, do Líbano, e tamén debe actuar de maneira decidida para ter un papel diferente nese espazo rexional. Por exemplo, parécenos que xa é hora, dunha vez por todas, de retomar e normalizar as relacións con Siria, Estado que é vítima tamén de ataques terroristas e de intervencións internacionais inxustificadas. Gustaríame preguntarlle se teñen algunha previsión de retomar as relacións con Siria e normalizar, por tanto, o intercambio de embaixadores. Israel foi ao longo dos últimos anos un Estado rebelde en relación co Dereito internacional, incumprindo sistematicamente todas as resolucións da ONU. Hoxe é practicamente un Estado paria, e digo practicamente porque o sería na súa total dimensión se non fose polo apoio incondicional dos Estados Unidos e de aqueles Estados que seguen fielmente todo o que dita o amigo americano. Un Estado que nace da ocupación ilegal de terras palestinas. Un Estado que pretende ir ampliando o seu espazo a base da progresiva limpeza étnica. Un Estado que practica o xenocidio, o asasinato de civís, de crianzas: 44 000 mortos xa nesta operación en Gaza —p‌ reto de 20 000 nenos e nenas— e máis de 100 000 feridos. Un Estado que ten como albo preferente os xornalistas, como antes dicía, ou o persoal da ONU. Un Estado que se atreve a declarar persona non grata o secretario xeral da ONU ou que declara terrorista a organización da ONU para a axuda aos refuxiados palestinos, a UNRWA. Un Estado que fai gala de non respectar en absoluto as normas internacionais. Por tanto, entendemos que xa é hora de que o Estado español colabore activamente coa Corte Internacional de Xustiza, que recoñeceu os crimes de guerra que está a cometer Israel, e que colabore, no caso de que teña a posibilidade de facelo, detendo a Netanyahu, buscado como criminal de guerra polo Tribunal Penal Internacional. Pregunto, por tanto: van manter vostedes as relacións con Israel ou van colocarse ao lado do que indica a decencia, do que indica a humanidade e do que reclama tamén a legalidade internacional? Están dispostos a arrestar o criminal Netanyahu se teñen esa oportunidade ou van seguir actuando con eses dous pesos e dúas medidas cos que viñeron facendo até agora?

Nós entendemos que xa non caben nisto medias tintas, que é preciso que haxa unha posición clara e decidida, que é preciso ter unha presenza diferente neste espazo xeopolítico de excepcional importancia como é Oriente Próximo. Que é preciso non facer seguidismo do que marcan os Estados Unidos, uns Estados Unidos que son realmente a única razón que permite que Israel vulnere sistematicamente e burle todas as resolucións internacionais. Porque Estados Unidos é consciente de que é a súa principal plataforma de operación nese espazo de Oriente Medio ao servizo dos intereses do imperialismo norteamericano. Desde logo, o BNG está decididamente co pobo palestino e está coa resistencia palestina fronte a este ataque indiscriminado, fronte ao xenocidio que está a provocar Israel. O BNG está onde está hoxe a inmensa maioría da poboación do mundo e tamén dos Estados do mundo contra o xenocidio, contra a limpeza étnica e contra os crimes de guerra. E está, estamos, a favor da paz, en defensa da liberdade e da soberanía dos pobos, comezando pola independencia real da Palestina. Porque todos os palestinos e palestinas teñen o dereito a vivir, incluída a volta dos refuxiados, en paz e en liberdade na terra palestina. Así entendemos que debería estar tamén o Estado español e reclamamos esa posición por parte do Goberno español. Insisto, sen medias tintas, unha aposta decidida pola paz, polo dereito internacional e por un futuro de liberdade para o pobo palestino.

Moitísimo obrigado.

Gracias, señora presidenta, señor ministro. Presentamos el Bloque Nacionalista Galego y Esquerra esta solicitud de comparecencia a comienzos del mes de octubre en relación directa con la invasión israelí del Líbano e incluso después de que las fuerzas del Ejército israelí bombardeasen los cuarteles de la FINUL en el Líbano. Hoy, tiempo después, se realiza esta comparecencia, el día después del anuncio de un cese el fuego, de un acuerdo de tregua temporal, que Israel está intentando vender como resultado de sus esfuerzos por la paz y de su magnanimidad. Nada más lejos de la realidad. Si Israel ha tenido que acordar un cese el fuego en el Líbano ha sido porque, anunciada la invasión total, que comenzó el 1 de octubre, ha sido un absoluto fracaso para Israel. Hay que decirlo claro: lo que ha llevado a ese cese el fuego ha sido la resistencia del Líbano. Israel, por tanto, se ha visto forzado a este cese el fuego, un cese el fuego que, por cierto, violó unas horas después de entrar en vigor para atacar a dos periodistas, uno de los objetivos preferidos, como sabemos, de las fuerzas militares israelíes. Pero es que, a pesar de atacar un cuartel de la FINUL, donde hay tropas del Ejército español, nosotros vemos que las condenas del Gobierno español fueron realmente muy vagas, no fueron contundentes. Y no nos puede negar, señor ministro, como ha hecho hoy aquí, que existen dos pesos y dos medidas ―o, para que me entiendan, una doble vara de medir― en las relaciones internacionales, porque, mientras a Rusia se le aplicaron sanciones de manera inmediata, yo le pregunto: ¿dónde están las sanciones a Israel trece meses después de que iniciase un genocidio en Gaza y después de que atacase Estados soberanos de la región como Siria, Irán o el Líbano? Por tanto, ¿dónde están las sanciones a Israel? En todo caso, el Estado español, a nuestro juicio, debe hacer una política diferente, absolutamente diferente en relación con la actitud agresiva de Israel; primero, con el pueblo palestino, pero también con los Estados soberanos de la región. No llega con reconocer el Estado de Palestina, un reconocimiento que, como ya se dijo, es muy poco efectivo en la práctica, entre otras razones porque Israel consigue que esto sea así. Debe romper relaciones inmediatamente con el Estado de Israel; debe colaborar con la justicia internacional para que el Gobierno israelí y la cúpula sionista paguen por sus crímenes; debe declarar un embargo de armas y cesar todo comercio con Israel, no solo de los productos que provienen de las colonias ilegales, sino todo comercio, como haría en otros casos; debe defender la soberanía de los Estados de la región, particularmente, en este caso, del Líbano; y también debe actuar de manera decidida para tener un papel diferente en ese espacio regional. Por ejemplo, nos parece que ya es hora de que de una vez por todas se retomen y normalicen las relaciones con Siria, Estado que es víctima también de ataques terroristas y de intervenciones internacionales injustificadas. Me gustaría preguntarle si tienen alguna previsión de retomar las relaciones con Siria y normalizar, por tanto, el intercambio de embajadores.

Israel ha sido a lo largo de los últimos años un Estado rebelde en relación con el derecho internacional, incumpliendo sistemáticamente todas las resoluciones de la ONU. Hoy es prácticamente un Estado paria, y digo prácticamente porque lo sería en su total dimensión si no fuera por el apoyo incondicional de los Estados Unidos y de aquellos Estados que siguen fielmente todo lo que dicta el amigo americano. Un Estado que nace de la ocupación ilegal de tierras palestinas; un Estado que pretende ir ampliando su espacio a base de la progresiva limpieza étnica; un Estado que practica el genocidio, el asesinato de civiles, de niños: 44 000 muertos ya en esta operación en Gaza ―cerca de 20 000 niños y niñas― y más de 100 000 heridos; un Estado que tiene como objetivo preferente los periodistas, como ya dije, o el personal de la ONU; un Estado que se atreve a declarar persona non grata al secretario general de la ONU o que declara terrorista a la organización de la ONU para la ayuda de los refugiados y palestinos, la UNRWA; un Estado que hace gala de no respetar en absoluto las normas internacionales. Por tanto, entendemos que ya es hora de que el Estado español colabore activamente con la Corte Internacional de Justicia, que reconoció los crímenes de guerra que está cometiendo Israel, y que colabore, en el caso de que tenga la posibilidad de hacerlo, deteniendo a Netanyahu, buscado como criminal de guerra por el Tribunal Penal Internacional. Pregunto, por tanto: ¿van a mantener ustedes las relaciones con Israel o se van a colocar al lado de lo que indica la decencia, de lo que indica la humanidad y de lo que reclama también la legalidad internacional? ¿Están dispuestos a arrestar al criminal Netanyahu si tienen esa oportunidad o van a continuar actuando con estos dos pesos y dos medidas, como vienen haciendo hasta ahora?

Nosotros entendemos que ya no caben en esto medias tintas, que es preciso que haya una posición clara y decidida, que es preciso tener una presencia diferente en este espacio pseudopolítico de excepcional importancia como es Oriente Próximo, que es preciso no hacer seguidismo de lo que marcan los Estados Unidos, unos Estados Unidos que son realmente la única razón que permite que Israel vulnere sistemáticamente y burle todas las resoluciones internacionales, porque Estados Unidos es consciente de que es su principal plataforma de operación en ese espacio de Oriente Medio al servicio de los intereses del imperialismo norteamericano. Desde luego, el BNG está decididamente con el pueblo palestino y está con la resistencia palestina frente a este ataque indiscriminado, frente al genocidio que está provocando Israel. El BNG está donde está hoy la inmensa mayoría de la población del mundo y también de los Estados del mundo contra el genocidio, contra la limpieza étnica y contra los crímenes de guerra, y estamos a favor de la paz, en defensa de la libertad y de la soberanía de los pueblos, comenzando por la independencia real de Palestina, porque todos los palestinos y palestinas tienen el derecho a vivir la vuelta de los refugiados y a disfrutar de libertad en la Tierra Palestina. Entendemos que así debería estar el Estado español y reclamamos esa posición por parte del Gobierno español; insisto, sin medias tintas, una apuesta decidida por la paz, por el derecho internacional y por un futuro de libertad para el pueblo palestino.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Gutiérrez Prieto por un tiempo de diez minutos. Cuando quiera.

Sergio Gutiérrez Prieto

PSOEDiputado.Página 40Vídeo

Gracias, presidenta. Señor ministro, buenos días. Permítanme dos consideraciones previas. Señor Flores, de VOX, siguiendo su retahíla, ¿sabe usted a lo que no ha venido hoy aquí?, ¿sabe a lo que no? A darnos al Grupo Socialista ninguna lección de feminismo, porque, por mucho que cite a Clara Campoamor, lo que queda claro en su grupo es que o bien no se la han leído o bien nunca han entendido lo que leen (aplausos), pero lecciones de feminismo ninguna. Y puestos ya a hablar de memoria histórica esta semana por parte de su grupo, estaría bien que subiera a la tribuna y recriminase las palabras del señor Mariscal o que al menos le dijese que la Dictadura no fue una época chachi piruli, sino una época de represión, una época de sufrimiento, donde no hubo convivencia, donde hubo mucho terror y donde no hubo progreso. Fue una gran época de represión, así que, ya que habla de memoria histórica, aproveche y condene la apología del franquismo que ha hecho su propio grupo. (Aplausos). Y, señor Floriano, vaya papelón que le han mandado hacer a usted hoy en este debate. Ya que ha hablado más de Venezuela que del objeto de la comparecencia ―Oriente Medio―, le recuerdo que ustedes tienen pendiente condenar los exabruptos del señor Pons cuando acusó al Gobierno de España de apoyar un golpe de Estado en Venezuela, hecho que recibió el reproche, creo que universal, de la oposición en Venezuela, empezando por Edmundo González. Debería usted aprovechar ahora para retractarse, para pedir perdón y, ya que no tienen sentido de Estado, que al menos parezca que tienen algo de sentido común. (Aplausos).

Señor ministro, gracias por su comparecencia. Una vez más y casi un mes después de una comparecencia amplísima, en la que trató todos los temas que hoy le vuelven a pedir que trate en la Comisión de Asuntos Exteriores, le reconozco que es tremendamente triste que frente a la gravedad del motivo que nos trae hoy a este debate, que frente a los tiempos de incertidumbre y extraordinaria complejidad que asoman en la esfera internacional, que nos asoman a un abismo de guerras regionales como poco, cuando no de guerras abiertas, estemos encontrando a un Partido Popular como líder de la oposición que no está a la altura de las circunstancias y que basa su discurso internacional en estos momentos en una sucesión de chascarrillos de mal gusto. Ya no decepcionan, simplemente entristecen. Y es tremendamente triste, señorías, porque es verdad que todo conflicto bélico debe recibir nuestra atención, y cuando estos conflictos además se producen vulnerando el derecho internacional deben recibir nuestra condena, pero si además, como estamos viendo, estos conflictos se producen tras una vulneración constante del derecho humanitario y de la reglas de la guerra, deben tener por parte de todos los grupos parlamentarios sin excepción una respuesta contundente, sean quienes sean los infractores y sean quienes sean los atacados.

El derecho internacional no es un menú a la carta cuyo cumplimiento o exigencia dependa de las afinidades ideológicas de cada uno; es un marco de valores elevado a leyes internacionales exigibles e irrenunciables para todos y ante todos. En los últimos meses, la situación internacional ha tornado aún a más delicada. Por ejemplo, Rusia ha lanzado por primera vez un misil balístico con capacidad de albergar armas nucleares contra Ucrania al tiempo que soldados de Corea del Norte se han unido al frente ruso. En este tiempo, Israel ha tenido abiertos frentes en Gaza, Cisjordania, Irán y Líbano al tiempo que la Corte Penal Internacional abre una causa contra el actual primer ministro de Israel. Por cierto, señor ministro, dobles gracias: primero, por ampliar y anunciar una nueva ampliación de la ayuda de España a la Corte Penal Internacional para que continúe con sus trabajos en esta y en otras causas; y segundo, por su compromiso ―el del Gobierno de España― en apoyar el Estatuto de Roma, en decir que vamos a cumplir también con nuestras obligaciones con respecto a la causa abierta contra Netanyahu, demostrando que en el PSOE siempre estamos con la legalidad internacional, en Irak, en las Azores o en Palestina. Muchas gracias, señor ministro. (Aplausos).

Principios del derecho internacional que hemos reconocido desde el primer momento y desde hace catorce meses al Gobierno de España en Oriente Medio cuando empezó una ola de violencia durísima que no ha dejado de escalar y que no ha dejado de ampliarse geográficamente. Y lo decimos con orgullo y con agradecimiento: desde el primer momento, el Gobierno está haciendo lo correcto en Gaza, en Cisjordania y en el Líbano para el mantenimiento de la legalidad internacional y para la búsqueda de una paz estable y duradera. Lo correcto fue condenar, frente a los equidistantes, los injustificados ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023, porque nada justifica la violencia, ninguna causa. Lo correcto fue apoyar el derecho de Israel a defenderse y a exigir que los autores de ese ataque pagaran las consecuencias conforme a derecho, porque nada exime ni atenúa a los que cometieron esa barbarie. Y también lo correcto fue exigir in situ en Israel que en su defensa, para ser legítima, tenía que ser proporcional y conforme al derecho internacional y criticar con contundencia los excesos de Israel contra la población gazatí inocente y la vulneración del derecho internacional humanitario. Por cierto, señores del PP, hoy han hablado mucho de Venezuela, pero desde hace catorce meses no han encontrado ni un minuto para condenar los cincuenta mil muertos que ha habido en Gaza; ni un solo tuit condenando los excesos de Israel y ni muchísimo menos doliéndose por los millones de desplazados que está habiendo en la zona. (Aplausos). Demasiado tiempo para hacer demagogia con Venezuela y ni un solo minuto para acordarse de las víctimas inocentes en Gaza y en el Líbano, de los muertos y de los desplazados.

Lo correcto, señor ministro, fue triplicar la ayuda humanitaria en estos tiempos de dificultad y anunciar más ayuda aún. Y es lo correcto especialmente en este año, después de los ataques injustificados que está recibiendo la UNRWA por organizaciones ultraderechistas de todo el mundo. Me parece que es un buen momento para decir que nos sentimos orgullosos de la UNRWA, pero especialmente de los cooperantes que están en primera línea viendo y dando la cara al dolor, a la muerte y al sufrimiento arriesgando sus propias vidas, porque eso sí que demuestra que son lo mejor del ser humano. (Aplausos). Hoy nuestro apoyo, frente a los ataques de la ultraderecha, a la cooperación, a la UNRWA y a las personas que están en primera línea dando lo mejor de sí mismos. Y quiero decirle dos cosas más. Condenamos ―no ha dicho nadie nada― la ley que ha planteado el Gobierno de Israel, el Parlamento de Israel, para intentar expulsar a la UNRWA de Cisjordania. Me parece que no hay nada más cruel ni nada más condenable que intentar poner límites a la acción humanitaria en los momentos que estamos viviendo. (Aplausos). Además, quiero apoyar en este momento la labor de la ONU, de la UNRWA y del secretario general, António Guterres, que ha sido declarada persona non grata por Israel, por el Gobierno de Israel, simplemente por defender los derechos humanos también en Palestina. No deja de ser paradójico que la Organización de Naciones Unidas, que está en el germen del nacimiento de Israel como Estado, hoy reciba ataques por defender los valores que le llevaron a constituirse como Estado de Israel hace apenas cincuenta o sesenta años.

Lo correcto, señor ministro, también fue el reconocimiento del Estado de Palestina, porque es la única solución que garantiza una paz duradera y estable entre Israel y Palestina, porque también es la medida que mejor garantiza estabilidad al conjunto de Oriente Medio y porque cumple con la voluntad expresada por el conjunto de la Cámara, porque, aunque hoy el Grupo Popular se lo critique, le recuerdo que han votado a favor en numerosas ocasiones ese reconocimiento como proposición no de ley y que lo llevaban incluso en su programa electoral.

Señor ministro, también estamos haciendo lo correcto en el Líbano desde el primer momento, condenando todos los ataques que se produjeron a uno y otro lado de la frontera azul, pidiendo contención, pidiendo mantenernos en el derecho internacional y también ―se nos olvida― evacuando inteligente y rápidamente a los españoles que se vieron atrapados allí y reclamando un consejo de seguridad extraordinario y urgente para exigir el cumplimiento de la Resolución 1701 de la ONU. Y, por supuesto, frente a las dudas más o menos malintencionadas de unos y de otros, hicimos lo correcto ―y yo se lo reconozco― apoyando el mantenimiento de las fuerzas españolas e internacionales de la FINUL en la frontera, porque sin ninguna duda, si hoy se puede hacer una declaración del alto el fuego, es precisamente gracias a que la FINUL se mantuvo en la línea azul defendiendo precisamente las resoluciones de la ONU y el acuerdo de paz de 2006. Ahí también el Gobierno de España hizo lo correcto frente a las presiones. (Aplausos). Y mi reconocimiento asimismo a los setecientos soldados españoles, que en estos momentos de dificultad, en estos momentos de tensión, están allí trabajando por la paz.

Termino ya. Tristemente, frente a esta compleja situación mundial, el Partido Popular nos ofrece dosis ilimitadas de irresponsabilidad. ¿Alguien puede pensar que un partido serio, con sentido de Estado, con orgullo de país, en este contexto internacional, señor Floriano, en vez de apoyar al Gobierno de España dedique todos esfuerzos a intentar que no haya Gobierno europeo, a dividir a los europeístas, a dividir a la Unión Europea? ¿Alguien puede pensar que esto es lo correcto, que esto es lo que se necesita simplemente por el ansia de tapar la mala gestión del presidente valenciano, del señor Mazón, de la DANA? ¿Ustedes creen que eso es responsable? ¿Ustedes creen que eso es justo en estos momentos de la esfera internacional? No sé a qué se debe su estrategia ni quién se la marca; lo que sí sé es que, sea como sea o sea por quien sea, su discurso internacional no está a la altura de las circunstancias ni mucho menos del gran país que tenemos, como es España.

Muchas gracias, señorías. Gracias, señor ministro. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Gutiérrez. Tiene la palabra al señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación para dar respuesta.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 42Vídeo

Muchas gracias, presidenta.

Señorías del Grupo Popular, hoy España tiene una política exterior con identidad propia conocida y reconocida y entiendo que les disguste a ustedes ―hoy su portavoz estaba muy disgustado con esta política exterior con identidad propia―, porque lo único que se recuerda de su política exterior es que nos metieron en una guerra ilegal e injusta contra la opinión de todos los españoles. (Aplausos). En estos momentos, el Gobierno de España en política exterior no tiene ni intermediadores ni comisionistas ni nada con ese nombre. Por cierto, cuando sí hubo intermediadores y comisionistas —m‌ e refiero a personas imputadas por cobrar comisiones internacionales— fue durante el Gobierno del Partido Popular. Usted se acordará, señor portavoz del Grupo Popular, eran compañeros suyos de bancada y si no, revise los periódicos y las hemerotecas. Hubo imputados por corrupción internacional como comisionistas internacionales.

Hace más de un año que empezó esta crisis en Oriente Medio y a lo largo de estos meses he tenido muchas intervenciones, tanto en el Congreso como en el Senado, de hecho es la segunda vez que comparezco en Pleno sobre este tema en concreto. Hoy llevamos varias horas de comparecencia y en todo este tiempo les he escuchado hablar, también al portavoz de VOX, de política nacional, de cuestiones partidistas, de Venezuela —‌cómo no, no podía faltar—, les he escuchado palabras muy duras contra el Gobierno, pero no les he escuchado ni una sola palabra —‌ni a usted ni al portavoz de VOX— sobre la defensa del derecho internacional, ni una palabra para defender a las Naciones Unidas y a su secretario general, ni una palabra de apoyo a la Corte Penal Internacional y al Tribunal Internacional de Justicia, ni una palabra sobre la ayuda humanitaria que presta UNRWA, ni una palabra condenando los bombardeos israelíes sobre población civil, ni una palabra, ni una iniciativa y, sobre todo, ni una propuesta para la paz en Oriente Medio, tampoco para ninguna otra cuestión en política exterior. Veo que siguen en la oposición como cuando estaban en el Gobierno. El Partido Popular nunca tiene iniciativas de política exterior. (Aplausos). Posiblemente, al Grupo Popular igual que al Grupo VOX les da igual lo que ocurre en la región, les da igual el insoportable número de víctimas inocentes, pero —s‌ e lo digo tanto al Grupo Popular como a VOX— se equivocan profundamente, cometen un tremendo error volviendo la espalda también en esto a una sociedad española que cree profundamente en la paz, en los derechos humanos y en la democracia. La sociedad española, los españoles, hubiera esperado otras intervenciones de ustedes, tanto del portavoz del Grupo Popular como del portavoz del Grupo VOX, esta mañana, aunque solo fuera por humanidad. Señorías del Grupo Popular, todo el Gobierno de España tiene posiciones muy claras en relación con la actual guerra en Oriente Próximo, yo las he explicado hoy aquí con claridad, y la voz de esa posición es única y siempre la ha traslado el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación; es decir, es una posición conocida y, además, compartida por la inmensa mayoría de la sociedad española. Los españoles saben dónde está su Gobierno y en qué está trabajando, ¿pero saben dónde está la oposición del Partido Popular y de VOX? Yo, desde luego, no lo tengo claro y la mayoría de los españoles también tienen serias dudas al respecto. Díganme ¿apoyan la solución de dos Estados? ¿Apoyan el respeto del derecho internacional? El portavoz de VOX por lo menos ha tenido el mérito de dejarlo claro, no apoya el derecho internacional. ¿Apoyan el papel de UNRWA y el aumento de la ayuda humanitaria para la población gazatí? ¿Apoyan el papel de la Corte Penal Internacional y del Tribunal Internacional de Justicia y apoyarían que se cumplieran las obligaciones de España en ese terreno? ¿Condenan los ataques a FINUL? Porque hasta ahora —‌y se lo digo claramente al portavoz del Grupo Popular— ustedes no han condenado ni una sola vez los ataques deliberados sobre FINUL. Harían un mejor servicio a los españoles si al menos en un tema tan serio fuesen capaces de definir una posición en lugar de lo que han hecho esta mañana, venir aquí a disparar no se sabe muy bien contra qué, pero desde luego no a hablar de esto, con un único objetivo: intentar dañar no se sabe muy bien cómo a este Gobierno. Y sé que ustedes viven cómodamente en la inacción, sé que es fácil decir —‌como hacen ustedes— que la paz no es posible, que las cosas son como son y que aquí la única política real es la de la resignación. Yo no me voy a resignar nunca a que la guerra sea la forma normal de relacionarse entre los pueblos de Oriente Medio. No será fácil, tal vez no será mañana, desde luego no va a ser sin esfuerzo y compromiso de todos, pero claro que es posible la paz. Es más, llegará la paz porque ningún futuro se puede construir sobre la violencia permanente. La paz llegará, se trata de trabajar ahora para que el camino hacia la paz no sea tan doloroso como lo está siendo en estos momentos. Y se lo decía en mi primera intervención, ante la magnitud de esta tragedia no tomar posición, como han venido hoy a hacer aquí —y‌ ojalá me equivoque, señor Floriano, pero creo que va a hacer lo mismo en la dúplica—, siempre es ir contra las víctimas civiles inocentes, que son miles en estos momentos en Oriente Medio. La paz llegará y ustedes, señorías del Grupo Popular, se avergonzarán de no haber hecho nada, de haber mirado para otro lado, como llevan haciendo toda la mañana, mientras millones de seres humanos pedían ayuda y pedían la más elemental humanidad de cada una de las señorías del Grupo Popular. (Aplausos).

Señorías, en política exterior en general el peor de los errores es la irrelevancia, que era donde estaba España con el Gobierno del Partido Popular; no hacer nada, no estar en ningún sitio, no proponer nada, como hacían y hacen ustedes, y esta mañana está siendo un buen ejemplo. Su posición y cómo ven ustedes a España, permítanme que diga que, como ministro de Asuntos Exteriores, me duele especialmente y como español también. ¿Cómo ven ustedes a nuestro país? Ven un país pequeño, que no tiene voz propia, que no propone y no debe proponer, que nunca se debería comprometer con nada; en suma, que no cuenta. Así es como ven ustedes a España, es muy distinto de lo que está demostrando este Gobierno poniéndola a la vanguardia de la escena internacional. Pero les aseguro que lo peor es que les falta humanidad, les falta compromiso con los derechos humanos. Y créame, la irrelevancia no es el lugar en el que nuestra sociedad quiere a España y, desde luego, no cuenten con el Gobierno de España para eso.

El Gobierno de España va a seguir haciendo lo que hace: ser activo y liderar todas las iniciativas internacionales; trabajar por la paz, por los derechos humanos, a favor del derecho internacional; defender al final los mejores valores de la sociedad española.

Decían el portavoz del Grupo Popular y el portavoz del VOX que nos habíamos quedado solos y que el reconocimiento no servía para nada. Pero hombre, ¿cómo nos vamos a quedar solos si 146 Estados de los 193 del planeta reconocen al Estado de Palestina, once de ellos de la Unión Europea! ¡Quien está solo es quien no reconoce al Estado de Palestina! (Aplausos). Además, todos los países árabes aplauden la posición de España; nuestra posición internacional entre los países árabes ha crecido exponencialmente. ¿Por qué? Porque, como me dicen mis colegas del mundo árabe, España está salvando la dignidad de Europa en Oriente Medio. Y, por eso, también Consejo Europeo tras Consejo Europeo se reconoce en las conclusiones, por todos los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, la solución de dos Estados y la conferencia internacional de paz que España ha puesto encima de la mesa. Quienes están solos en la comunidad internacional en Europa son ustedes con su no posición, porque ni siquiera es una posición, es intentar venir aquí a sortear un debate sobre uno de los más graves problemas que tiene planteada la sociedad internacional.

España está liderando en estos momentos el diálogo euro-árabe. Se ha visto en el último Foro Regional de Unión por el Mediterráneo en Barcelona; se ha visto en el mes de septiembre aquí en Madrid, cuando convoqué a ministros árabes y europeos y firmamos la Declaración de Madrid, que ha dado lugar en la Asamblea General de Naciones Unidas a la Alianza Global por la Implementación de la Solución de Dos Estados; se ha visto en el Consejo Europeo del 17 de octubre, donde se ha plebiscitado la posición española. Porque miren, ante la violencia, ante las muertes que vemos cada día, ante esa violencia en Oriente Medio que dura ya décadas, que dura ya generaciones, se pueden aportar —‌y yo lo acepto y hoy se han escuchado aquí— distintas respuestas, se pueden proponer diferentes soluciones, pero, ante tanto sufrimiento, lo que no se puede hacer es lo que hacen las señorías del Grupo Popular y de VOX: ser indiferente. No se puede mirar para otro lado, porque es profundamente inhumano y, si me lo permiten, es profundamente inmoral desentenderse de esta tragedia humana. Se lo pregunto de nuevo para que me lo digan, ¿cuál es su posición ante este conflicto, señorías del Grupo Popular? Porque no lo sabe nadie, créanme, no lo sabe nadie. Desde luego, no lo sabe el ministro de Asuntos Exteriores de España y creo que no lo saben ni siquiera ustedes, porque van cambiando de opinión dependiendo del programa electoral y de la comunidad autónoma. Y su silencio solo demuestra dos cosas: incompetencia en política exterior y falta de humanidad. Estas son dos cualidades que ustedes no tienen y que les incapacitan para gobernar un día. (Aplausos).

España, en su conjunto, es un país comprometido con el sistema de las Naciones Unidas, comprometido con la paz, y, por eso, nuestras tropas están desplegadas en FINUL. Por cierto, un despliegue que se produjo por una decisión que tomó el Consejo de Seguridad en coordinación con el Gobierno libanés. Lo que me gustaría es que el portavoz del Grupo Popular y el portavoz de VOX utilicen la dúplica para condenar cada ataque, porque no lo han hecho hasta ahora nunca, que han sufrido nuestras tropas, y esas acciones del ejército israelí que amenazan a nuestros soldados y al resto de soldados desplegados en la misión de Naciones Unidas en Líbano. Miren, esos soldados, como el general Aroldo Lázaro, hacen un trabajo extraordinario ―yo tuve la ocasión de tener un encuentro con ellos en Beirut y trasladárselo― en defensa de la paz y lo que merecen es nuestro respeto y nuestro apoyo, no un silencio vergonzoso y clamoroso. Porque, señorías, ustedes nunca han condenado los ataques contra la FINUL; una fuerza que está liderada por un general español y que tiene uno de nuestros más importantes contingentes españoles en el exterior. Señor Floriano, una fuerza cuya única misión es mantener la paz y proteger a los civiles de ambos lados de la frontera. Defienden la FINUL fuerzas políticas muy distintas. Lo ha hecho claramente, por ejemplo, y se lo digo al portavoz de VOX, la primera ministra de Italia y su ministro de Asuntos Exteriores. Al final, estamos hablando de proteger a las Naciones Unidas y del respeto de los elementos más básicos del derecho internacional. Sin la labor de la FINUL, hoy en día, muy probablemente, no se hubiera conseguido el alto el fuego de sesenta días que se ha logrado.

Y cómo no, cómo no iban a sacar ustedes a Venezuela, aunque les recuerdo que Venezuela no está en Oriente Medio, está en América Latina, y esta comparecencia iba de Oriente Medio. Pero, bueno, deben pensar ustedes que cae cerca. Señores del Grupo Popular, yo soy el ministro de Asuntos Exteriores de España y hablo de los intereses y de los valores de los españoles. Y ustedes, sinceramente, parecen un partido venezolano; están siempre aquí con Venezuela. Miren, aunque Venezuela no está en Oriente Medio, yo les voy a contestar. La posición de España ha sido desde el primer momento una posición a favor de la democracia en Venezuela, una posición a favor de la protección de todos los venezolanos. Por eso, bajo este Gobierno han llegado a España, con un estatuto muy especial, 120 000 venezolanos frente a 24 que llegaron con los Gobiernos del señor Rajoy. Y, ya sabe, no hay un solo comunicado, no hay una sola reunión internacional en la que España no haya estado en el centro desde el pasado 28 de julio; la última hace muy pocos días, con el secretario de Estado norteamericano, Blinken, en los márgenes del G20, en Brasil. Allí estaba España hablando de Venezuela.

Ya que hablan ustedes de Venezuela, se lo vuelvo a decir y se lo digo en cada comparecencia; han pasado setenta y un días desde que ustedes acusaron a los 5300 funcionarios, diplomáticos y personal contratado del Servicio Exterior de España, y muy directamente a los de la embajada en Caracas, de participar nada más y nada menos que en un golpe de Estado y en torturas en la Embajada de España en Caracas. Pero, ¿no les da vergüenza! Esta es una ocasión única para pedirle perdón al Servicio Exterior de España. (Aplausos). Y siempre que se lo digo, se quedan ustedes en silencio, no dicen nada. ¿No les da vergüenza que su líder acuse a funcionarios y a diplomáticos de torturar y de dar un golpe de Estado, de verdad? (El señor Pérez López: Eso es mentira. Es mentira). Les exijo hoy que pidan perdón desde esta tribuna a nuestro Servicio Exterior. Y, sobre todo, yo creo que ya no tiene sentido mantener esa falsedad. El señor Edmundo González lo dejó claro en un comunicado en el que les desmintió y en el que señaló que España es lo que siempre ha sido en democracia, una tierra de libertad y de acogida para tantos venezolanos, y eso debería de ser motivo de orgullo también para ustedes, y lamento que tampoco en esto sean capaces de alegrarse por el buen hacer y el buen nombre de España.

También le quiero decir otra cosa: no traiga a dos españoles injustamente retenidos a la tribuna del Congreso. Es un tema muy serio y usted sabe, porque ha estado en las comisiones de exteriores, que yo informo sobre ellos, y lo he dicho públicamente. Pero lo que yo creo que todos debemos de querer es no utilizar a esos dos españoles de manera partidista cuando usted sabe que el Gobierno de España está haciendo todo lo que está en su mano para que vuelvan donde siempre tenían que haber Estado, en el País Vasco entre sus familias. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira: ¡Mentira!). Nada más sucio que utilizar a ciudadanos españoles en una situación injusta y muy difícil. Y la prueba de que lo utilizan partidistamente es que nunca me preguntaron por los dos españoles retenidos injustamente en Irán. Tampoco se interesaron nunca por Juana Ruiz, que estaba detenida en Israel. Todas esas liberaciones las tuve que hacer sin su apoyo y, desde luego, sin su petición de solicitud. Así que, por favor, por estos dos compatriotas y por sus familias, no los traiga a la tribuna.

Sobre Gibraltar, mire, no sé cuántas veces les he ofrecido un pacto de Estado sobre Gibraltar. Que el acuerdo llegue a buen puerto en términos que sean beneficiosos para todos es bueno para el Gobierno, pero también es bueno para ustedes. Le he oído aquí unas descalificaciones que, sinceramente… Yo entiendo que en el Partido Popular están muy divididos ―ayer hablaba con el presidente de la Junta de Andalucía precisamente sobre Gibraltar; un tono muy distinto; una actitud muy distinta―, así que, por favor, aclárense, o hable usted con el presidente de la Junta de Andalucía, que algo más que usted sabrá, aunque solamente sea porque el Campo de Gibraltar queda en Andalucía. (Aplausos). Por si no lo sabe, pregúntele al presidente de la Junta, yo me he reunido en siete ocasiones con todos los alcaldes del Campo de Gibraltar y con consejeros de la Junta de Andalucía para intercambiar opiniones. Ahí había alcaldes del Partido Popular y, por supuesto, representantes de la Junta de Andalucía. Y, como le digo siempre, estoy dispuesto a sentarme con usted para aclarar cualquier duda, para consensuar posiciones y para avanzar.

Me hablaba usted aquí de consulados honorarios y del Consulado Honorario en Georgia. Le recuerdo que los cónsules honorarios no los designa el Ministerio de Asuntos Exteriores, sino el país que quiere acreditarlos. Lo único que hizo el Ministerio de Asuntos Exteriores, en el momento en el que tuvimos conocimiento por prensa de la situación y de las acciones del cónsul honorario de Georgia, en Zamora, fue informar a la embajada georgiana y se pasó a retirar esa acreditación. Así que actualice su información, aunque creo que lo sabe de sobra y a lo único que viene aquí es a enturbiar.

Se lo digo también al portavoz de VOX, España debe ser un sujeto activo en política exterior con voz e identidad propia, y mal que les pese, España nunca ha tenido tanto peso internacional en democracia. Prueba de ello es que, por referirme solo a los últimos tres años, hemos celebrado una cumbre de la OTAN en el momento más complejo para la seguridad euroatlántica; una Presidencia del Consejo de la Unión Europea que ha sacado adelante asuntos encallados desde hacía años, como el Pacto sobre Migración y Asilo; una Cumbre Unión Europea-CELAC que ha quedado institucionalizada; hemos abierto negociaciones de adhesión con Ucrania; hemos sacado adelante ―con sus votos, y se lo agradezco― una histórica ley de cooperación para actualizarla; hemos celebrado conferencias internacionales de Naciones Unidas y vamos a celebrar en Sevilla, en junio del próximo año, la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo; hemos convertido, año tras año, a Barcelona en la capital mundial de la diplomacia cada vez que se reunía la ministerial de Unión por el Mediterráneo; y en 2026 vamos a llevar a cabo la Cumbre Iberoamericana, de la que somos ya Secretaría Pro Tempore por unanimidad de todos los Estados iberoamericanos. Nunca en nuestra historia en democracia hemos tenido una mayor representación europea e internacional. Nuevamente, cogiendo solo los últimos tres años: el Alto Representante de la Unión Europea; ahora, el mayor cargo que hemos tenido nunca dentro de la Comisión Europea, la vicepresidenta primera ―y vergüenza para ustedes porque ayer votaron rompiendo el consenso entre las grandes familias europeas contra toda la Comisión Europea― (aplausos.—Un señor diputado: 282 votos); la presidenta del Banco Europeo de Inversiones; el presidente de la Autoridad Bancaria Europea. Esto dentro de Europa, pero además tenemos al enviado personal del secretario general de la OTAN para la vecindad sur, el Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones de Naciones Unidas, un español está al frente de FINUL, otro español ha estado al frente de la fuerza de estabilización en Irak. Si tuviesen una pizca de sentido de Estado, señorías del Grupo Popular y de VOX, no se habrían dedicado, como han hecho las últimas dos semanas, a boicotear a una española e incluso a romper un consenso de décadas entre las grandes familias políticas europeas.

En cuanto al portavoz de VOX, le garantizo que el Gobierno de España está haciendo todo lo posible para desplegar todos los medios en relación con la DANA. Por eso, por primera vez en la historia de la cooperación española, todo el material humanitario en los almacenes que se encontraban en España de nuestra AECID se han desplegado para atender a la población afectada por la DANA.

Al portavoz de SUMAR le agradezco su intervención y su tono, que comparto, por supuesto, al cien por cien. Le garantizo que no vamos a escatimar esfuerzos en lo que todos sabemos que es la auténtica solución para alcanzar la paz definitiva en Oriente Medio, que es la solución de dos Estados. Le agradezco que usted, a diferencia del Grupo Popular y de VOX, sí se haya pronunciado claramente apoyando a FINUL, así como ese apoyo al secretario general de Naciones Unidas. Le aseguro que nosotros siempre vamos a defender a Naciones Unidas, a sus agencias, al derecho internacional y a la fuerza de FINUL.

En cuanto al acuerdo de asociación, que varios de los portavoces me han planteado, España ―de hecho, es una carta del presidente del Gobierno de España con el primer ministro irlandés al Alto Representante y a la presidenta de la Comisión Europea― ha insistido y sigue insistiendo. Debo de reconocer también los esfuerzos del alto representante Josep Borrell en ese sentido para que la cláusula sobre derechos humanos del acuerdo de asociación nos permitiera mantener un diálogo en primera instancia con Israel sobre la situación de los derechos humanos en Gaza y para dar los pasos que fueran necesarios si ese diálogo no era satisfactorio, pero, efectivamente, necesitamos la unanimidad para sacarlo adelante.

Varios de ustedes se han referido a la Corte Penal Internacional y al Tribunal Internacional de Justicia. Yo lo he dicho en mi intervención, pero lo repito: España va a cumplir con todas sus obligaciones tanto en relación con la Corte Penal Internacional como con el Tribunal Internacional de Justicia. Ha sido España quien ha planteado sanciones a nivel europeo y las ha aplicado bilateralmente. Hemos impuesto sanciones bilaterales a los colonos violentos en Cisjordania y las hemos apoyado en la Unión Europea, donde ahí, por fin, hemos conseguido ya hace unos meses la unanimidad para llevarlas a cabo. Desde luego, España siempre está abierta a aplicar sanciones a todos aquellos que quieran malograr la solución de dos Estados.

Créame, señor Santos, nosotros no vamos a cejar en el apoyo a UNRWA y en el apoyo a la cooperación para Palestina y también para el Líbano. Por eso, son ya 43 millones los que, desde octubre del año pasado, hemos dado a UNRWA. No cejamos en ningún momento; cuando todos se retiraban, nosotros no solamente mantuvimos nuestra financiación, sino que empezamos a incrementarla. Hoy ya he anunciado aquí 4 millones extra. En enero de este año, en Beirut, anuncié que íbamos a triplicar nuestra contribución a Líbano y a la Autoridad Nacional Palestina. Fueron 50 millones el año pasado y en esta reunión interministerial Palestina-España hemos comprometido al menos 75 millones, un suelo de 75 millones para los próximos dos años para Palestina.

Al portavoz del Grupo Republicano, señor Salvador, le agradezco el tono y también ese apoyo explícito a la paz y al derecho internacional. Cuente con el Gobierno de España para estar a la vanguardia de todo ello. España, por supuesto, respeta todos los convenios internacionales. En materia de armas vamos a respetar nuestras obligaciones en el Estatuto de Roma, en la Corte Penal Internacional, en el Tribunal Internacional de Justicia. Créame, lo he dicho en mi intervención y se lo repito, somos muy conscientes de que Oriente Medio no necesita armas, Oriente Medio lo que necesita es paz. Estoy también muy de acuerdo con lo que ha dicho de que un día alguien nos preguntará: ¿Y tú qué hacías por la paz en aquellos días y en aquellos meses? Yo creo que una mayoría de la Cámara tendrá una respuesta digna, pero el Grupo Popular y VOX no tendrán una respuesta digna. (Aplausos). También queremos ―créame― la paz para Ucrania, y por eso nosotros acudimos a la Cumbre por la Paz en Suiza. Queremos que en todos los sitios la paz sea una paz justa, y una paz justa al final es una paz dentro de los principios de la Carta de Naciones Unidas. En Ucrania eso supone respetar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. Por supuesto que queremos la paz, que nadie se equivoque; nadie quiere la guerra en Ucrania, salvo Vladímir Putin.

En relación con el catalán en Bruselas ―y también el resto de lenguas cooficiales, por supuesto―, usted sabe que es una prioridad del Ministerio de Asuntos Exteriores. No vamos a cejar en ese objetivo. Yo siempre les explico a mis colegas en Bruselas que la identidad nacional española es una identidad plurilingüe y que, tal y como recogen los tratados, tanto la identidad nacional como el multilingüismo son valores que la Unión tiene que proteger. Lo tenemos ya solicitado en el Parlamento Europeo. Yo envié una carta hace muy pocas semanas a la presidenta Metsola solicitándole que lo lleve a votación de la Mesa. Desde luego, si el Grupo Popular en vez de oponerse nos facilitara sus votos en el Parlamento Europeo y los de su familia política, todo sería más fácil, pero no pasa nada, nosotros vamos a continuar. Lo mismo ocurre en el seno del Consejo con las lenguas oficiales, donde necesitamos unanimidad. Son dos asuntos distintos, en el Parlamento y en el Consejo, pero avanzamos con el catalán, con el euskera y con el gallego, por supuesto conjuntamente en todos ellos. En el Parlamento yo espero que la votación sea muy próxima. Tenía una reunión con la presidenta Metsola que tuve que anular porque tenía que dedicarme a ver a otras personas en Bruselas en relación con los fondos para la DANA, pero ya estamos reagendando para vernos muy próximamente.

Por lo que se refiere a la portavoz de Junts, coincido en que todas las víctimas son exactamente iguales, también para el Gobierno de España. Y, por supuesto, la liberación de todos los rehenes ―lo he dicho en mi intervención inicial― es parte de toda solución para alcanzar la paz definitiva. Queremos, como usted decía, la solución de dos Estados, y esta solución supone la existencia también del Estado de Israel. Créame, nosotros somos totalmente favorables a la existencia de un Estado palestino realista y viable, pero también lo somos, y lo he dicho públicamente en muchas ocasiones, en cuanto a la normalización de relaciones de todos los países árabes con Israel. Y le diré una cosa: todos mis colegas árabes, todos ellos, me dicen que están dispuestos a reconocer a Israel desde el mismo minuto en que exista un Estado palestino realista y viable. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Por lo tanto, en esa conferencia de paz que nosotros proponemos eso es lo que queremos, que se implemente la solución de dos Estados y que eso lleve a la normalización de relaciones de todos los países árabes con Israel, de forma que haya un esquema de paz y de seguridad regional para todos.

Sobre el alto el fuego y qué pasos había que dar ―me decía―, le diré que el primero, desde luego, es un alto el fuego en Líbano y en Gaza. Ya hay uno, aunque sea parcial, en Líbano. A partir de ahí tenemos que conseguir que una única Autoridad Nacional Palestina se pueda ocupar tanto de Gaza como de Cisjordania y que ayudar masivamente a la reconstrucción de Gaza. Finalmente, hay que ir hacia esa conferencia internacional, que no puede ser una conferencia internacional para negociar, para debatir parámetros, sino ya para aplicar la solución de los dos Estados. Y, en el lado libanés, tenemos que ir, después de este alto el fuego, hacia la aplicación y el despliegue completo de la Resolución 1701. Eso supone que las fuerzas armadas libanesas puedan desplegarse en el sur, desplazando a Hizbulá y garantizando la soberanía del Líbano y, al mismo tiempo, la seguridad de los civiles israelíes del norte de Israel, poder delimitar definitivamente la frontera entre Israel y Líbano y proceder a un reconocimiento mutuo y a garantizarse una seguridad mutua.

Y créame que nosotros condenamos las violaciones de los derechos humanos allí donde se produzcan. Tal vez usted no lo sabe, pero nosotros condenamos el ataque a Nagorno Karabaj. Hay un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores al respecto. Yo he sido el primer ministro de Asuntos Exteriores de España que ha recibido oficialmente en Madrid al ministro de Asuntos Exteriores de Armenia. Por lo tanto, nosotros vemos todo en su globalidad.

Tenemos que huir del racismo ―lo he dicho también en mi intervención―, tenemos que huir de la islamofobia, tenemos que huir también del antisemitismo. No es justo que diga que no hemos hecho nada. Yo lo he dicho en mi comparecencia: hemos emitido varios comunicados condenando las actitudes antisemitas y este Gobierno ha publicado el primer plan contra el antisemitismo. Yo me he reunido en varias ocasiones con las comunidades de españoles judíos para entender cuáles eran sus inquietudes y sus necesidades y, desde luego, lo voy a seguir haciendo. Para mí ―créame― racismo, islamofobia y antisemitismo son igualmente despreciables.

El portavoz de Bildu decía que no condenaba igual los bombardeos israelíes que los atentados de Hamás. No tengo ningún problema en señalarlo de esa manera y, por tanto, vuelvo a decir que hemos condenado y condenamos los bombardeos israelíes sobre población civil. Estaba repasando los comunicados ―son treinta y cinco comunicados oficiales desde el día 7 de octubre―: el 23 de septiembre el ministerio emitió un comunicado (lo muestra) sobre los bombardeos israelíes contra el sur y el este del Líbano; el 30 de agosto España condena las operaciones militares de Israel en Cisjordania (lo muestra); el 14 de agosto el Gobierno condena la visita del ministro israelí, Ben-Gvir, a las explanadas de las mezquitas (lo muestra), y el 3 de enero emitimos un comunicado (lo muestra) sobre declaraciones recientes de miembros del Gobierno de Israel. Usted no tiene por qué seguir cada comunicado que saca el ministro de Exteriores, pero conviene aclararlo. Yo se los puedo entregar muy gustosamente.

Estoy muy en coincidencia con la intervención que ha hecho usted, sobre todo con su idea central y troncal: tenemos que hacer todo lo posible para la paz y la paz es posible. La fuerza militar por sí sola nunca va a garantizar la seguridad total de Israel. La seguridad total de Israel vendrá cuando exista un Estado palestino que pueda coexistir en buena vecindad y cunado sea el Estado palestino junto al Estado de Israel quienes se garanticen y promocionen mutuamente la paz y la prosperidad. Será la diplomacia y no será la fuerza armada la que traiga esa paz. Queremos, por supuesto, una paz justa, por eso apoyamos al Tribunal Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional, el derecho internacional.

Y es necesaria ―estoy de acuerdo con usted― la solución de dos Estados. Todos sabemos ―es la gran paradoja de la situación actual― cuál es la solución que traería la paz definitiva a la región, que garantizaría la seguridad total para Israel y que evitaría que para muchos pueblos en Oriente Medio no haya otra opción que la violencia y la guerra para relacionarse entre ellas: dos Estados.

El alto el fuego es un buen paso. No es un paso suficiente, es un primer paso. Para empezar, hay que consolidar este alto el fuego; hay que conseguir que las fuerzas armadas libanesas se desplieguen en el sur del Líbano y que haya una soberanía y un control territorial de ellas por todo Líbano; hay que demarcar la frontera; hay que conseguir un alto el fuego en Gaza; hay que conseguir que una misma autoridad palestina tenga el control de Gaza y Cisjordania; y hay que poner en pie un Estado palestino realista y viable.

Y vuelvo a señalar que vamos a cumplir con nuestras obligaciones con el Estatuto de Roma ―varios de ustedes los que me han preguntado al respecto―. En eso somos muy claros. Francia habrá dicho lo que quiera, nosotros somos muy claros: vamos a cumplir nuestras obligaciones con el Estatuto de Roma.

Hemos empujado y hemos apoyado las sanciones a los colonos violentos, también utilizado la cláusula de derechos humanos del acuerdo de Israel-Unión Europea, pero, como usted mismo decía, se requiere unanimidad, y eso ha hecho que las sanciones bilaterales españolas hayan entrado en vigor antes que las europeas, el tiempo que nos tomó conseguir la unanimidad, y que todavía, a pesar de nuestros esfuerzos y los del alto representante ―también quiero reconocerlo―, Josep Borrell, no lo hayamos conseguido.

Al señor Esteban, el portavoz del PNV, quiero decirle que España está haciendo todo lo posible. No es una cuestión de optimismo o pesimismo. Desde luego, nosotros no nos vamos a resignar. Soy consciente de la gravedad de la situación, igual que usted, pero que las cosas sean así en Oriente Medio no van a hacer que me resigne nunca, y yo que usted tampoco. Estamos haciendo todo lo posible por avanzar en un diálogo euro-árabe, que ha dado lugar a la Alianza Global para la aplicación de dos Estados, con el fin de ir sentando las bases de lo que tiene que ser el marco de esa conferencia internacional de paz que España llevó al Consejo Europeo y que ahora ya es la pieza central de ese diálogo con los países árabes.

Estoy de acuerdo con usted en que hay que reforzar la FINUL, y nosotros lo hemos pedido al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, porque, al final, la FINUL se despliega por una resolución del Consejo de Seguridad, la 1701, y solamente puede cambiar su mandato y reforzarlo el Consejo de Seguridad. Pero nosotros, en la medida que podemos, lo que hacemos es impulsarlo. La FINUL se ha revelado como una fuerza fundamental para alcanzar este alto el fuego. El hecho de que FINUL mantuviera una serie de posiciones ha sido clave para que, al final, se aplique este alto el fuego.

Y no le quepa la menor duda de que la protección de los civiles es una de nuestras guías. Nosotros condenamos los bombardeos sobre la población civil. Lo hemos hecho, incluso al portavoz de Bildu le enseñaba alguno de los comunicados que hemos ido sacando a lo largo de estos meses.

Efectivamente, estoy de acuerdo con usted en que quien tiene unos territorios ocupados bajo su mandato tiene obligaciones con ellos. Israel tiene también unas obligaciones, por derecho internacional, también en los territorios ocupados. Que uno sea ocupante de unos territorios no significa que no tenga obligaciones. Tiene obligaciones que cumplir.

Le agradezco su apoyo explícito a la Corte Penal Internacional, también a UNRWA; de verdad, les felicito por el galardón Ellacuría. Es importante en estos momentos que UNRWA reciba todo el apoyo posible. Nosotros, al señor Lazzarini, que es quien está al frente de UNRWA, también le condecoramos. Yo creo que es un buen gesto y un buen mensaje para el resto de la comunidad internacional, que ha ido volviendo ―al principio poco a poco, pero ahora ya en masa― a financiar UNRWA.

Vamos a apoyar al Líbano, porque soy muy consciente de la fragilidad del Líbano y la necesidad de que el Líbano, por fin, se dote de un Gobierno con una presidencia y que las fuerzas armadas se puedan desplegar en el sur. Líbano merece nuestro apoyo porque es un Estado soberano, igual que lo es Ucrania, pero también porque es un excelente ejemplo de que dentro de un único Estado pueden convivir distintos pueblos, distintas religiones, distintos idiomas, distintas procedencias. Por eso, también a todos nos gusta el Líbano.

Estoy completamente de acuerdo con usted en que los españoles judíos son parte fundamental de la sociedad española. Como le decía a la portavoz de Junts, me he reunido en varias ocasiones con ellos, he escuchado sus preocupaciones de seguridad y les he trasladado que, desde luego para mí y para el Gobierno de España, es completamente inaceptable que ningún niño, tenga la religión que tenga, acuda a su colegio con miedo por las mañanas y que el Gobierno de España pondrá todos los medios necesarios para que eso no ocurra.

Paso a los portavoces del Grupo Mixto. El portavoz de Podemos y el del BNG han hecho unas intervenciones que tienen puntos de conexión entre ellas. Yo entiendo su indignación, la comparto, como también comparto su rechazo sobre lo que está ocurriendo. Sé que su indignación es honesta, pero también les pido, sobre todo al portavoz de Podemos, que sean honestos con lo que está haciendo el Gobierno de España. Nadie está yendo tan lejos como nosotros en la defensa de la legalidad internacional, en la defensa de los derechos del pueblo palestino y, sobre todo, en parar esta guerra y en defensa de la paz en Oriente Medio. Hemos reconocido al Estado de Palestina. Hemos defendido y seguimos defendiendo la solución de dos Estados en todos los foros internacionales. Tenemos reuniones con el grupo de contacto euro-árabes, algunas de ellas aquí, en Madrid. En todos mis viajes a la región, en Líbano, Irak, Emiratos, Catar, Arabia Saudí, Egipto Jordania, en las ruedas de prensa conjunta en todos esos países nos aplauden sincera y calurosamente y felicitan al Gobierno de España por todo lo que hacemos. Apoyamos a UNRWA, cuando muy pocos lo hacían o se atrevían a hacerlo, a Naciones Unidas y a su secretario general. Hemos incrementado la financiación, como les acabo de indicar. Hemos establecido sanciones a los colonos violentos en Cisjordania. Hemos condenado la aprobación por parte la Knésset israelí de una legislación que impide a UNRWA operar en los territorios palestinos ocupados. Y ―lo siento mucho, pero es la realidad― no autorizamos ventas ni paso de armas por España con destino a Israel. Hemos pedido la suspensión del acuerdo de asociación a la presidenta de la Comisión y al Alto Representante. Proponemos celebrar una conferencia de paz para aplicar la solución de dos Estados. Apoyamos económica e institucionalmente el proceso que tiene abierto, a instancias de Sudáfrica, la Corte Internacional de Justicia y también el de la Corte Penal Internacional. Hoy mismo he anunciado una nueva financiación, que nos coloca entre los diez principales donantes. Apoyamos a FINUL, cuyo mandato tenemos. Hemos triplicado la ayuda a Palestina. Hemos duplicado la ayuda a Líbano. Y, sobre todo, les diría que, si ustedes no creen en mis palabras, escuchen a los palestinos, escuchen a la Autoridad Nacional Palestina, escuchen al ministro de Asuntos Exteriores del Líbano. Todos ellos agradecen el papel que está teniendo España.

También creo que este es un debate en el que yo sé que ustedes están guiados por la buena fe ―créanme, no tengo la menor duda―, pero uno tiene que ser, en un escenario muy complejo, lo más eficaz posible. Ustedes hablan de romper relaciones con Israel. Mire, no lo piden los palestinos, no lo piden ni tan siquiera los países árabes. No intentemos ser más palestinos que los propios palestinos, más árabes que los propios árabes. Y esto es por una razón, y es que todos estamos apostando todo a la solución de dos Estados y dos Estados supone también la existencia de un Estado de Israel, que se tendrá que sentar con nosotros en ese marco de una conferencia internacional de paz, y, para eso, debemos tener relaciones con Israel. Les hago un paralelismo: ustedes no vienen aquí a pedirme que rompa relaciones con Rusia, nunca lo han hecho, y a mí me parece bien, yo comparto no romper relaciones con Rusia, y tenemos un embajador en Moscú y un embajador ruso aquí, porque un día llegará la paz y tendrán que ser parte de la solución. Sin embargo, sí hacemos muchas otras cosas en relación con el acuerdo Unión Europea-Israel, en relación con las armas, en relación con las sanciones. Y, sobre todo, ustedes saben que hay un procedimiento abierto en la Corte Internacional de Justicia, en el que España colabora sobre la base de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. Nosotros colaboramos económicamente y también con actuaciones en la investigación del tribunal, aportamos al procedimiento para que puedan calificar esas acciones. Pero nosotros, claramente, somos parte, porque entendemos que dentro de esa convención está impedir que la población civil no tenga acceso a la ayuda humanitaria libremente o que se bombardeen indiscriminadamente infraestructuras civiles. También somos parte de la opinión consultiva sobre las consecuencias jurídicas derivadas de las políticas y prácticas de Israel en el territorio palestino ocupado, incluido Jerusalén Este. Y ―se lo vuelvo a decir― no autorizamos venta de armas. No autorizamos venta de armas. Monitorizamos las licencias anteriores al 7 de octubre para que no se produzcan. No las autorizamos. No sé quién querrá recalar en nuestros puertos, lo que sí le puedo decir es que no autorizamos ni autorizaremos escalas con barcos que tengan como destino final Israel con cargamento de armas.

Al portavoz del BNG le digo que sí hemos impuesto sanciones a Israel. Es cierto que se necesita la unanimidad, pero las sanciones a los colonos violentos las hicimos unilateralmente e impulsamos que la Unión Europea las estableciera igualmente.

Y nosotros hemos rechazado, exactamente igual que ha hecho usted, y lo hemos hecho públicamente, tanto los ataques al secretario general de las Naciones Unidas como a UNRWA. Y colaboramos activamente con la Corte Penal Internacional.

Por último, agradezco al señor Gutiérrez, al portavoz del Grupo Socialista, que comprende la complejidad de la situación que se vive en Oriente Medio, su defensa de la legalidad internacional, su apoyo a la ONU, su apoyo a UNRWA y, sobre todo, su apoyo a los cooperantes, que están en estos momentos en una situación muy difícil.

Concluyo diciéndoles que España despliega una política exterior con identidad propia, reconocible y reconocida por todo el mundo, especialmente por palestinos y países árabes, que al final se basa en lo mejor de nuestra sociedad: la defensa de la paz, la democracia y los derechos humanos. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. A continuación, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, intervendrá el señor Floriano Corrales por un tiempo de cinco minutos.

Carlos Javier Floriano Corrales

PPDiputado.Página 50Vídeo

Muchas gracias. Señor Albares, voy a intentar contestar a los planteamientos que nos ha hecho, y me va a disculpar que no pida perdón, pero es que no haría otra cosa porque me lo ha pedido más de treinta veces. Vamos a ver si podemos mantener las posiciones firmemente y con seriedad. Me pide respuestas, pero aquí el que comparece es usted. Sería bueno que respondiera a algo que le haya preguntado, porque no ha respondido a nada. ¿Hay algún otro comisionista realizando labores de intermediación en el extranjero? Porque en esta diplomacia de la Comisión ha habido quien se ha paseado con un papel del Gobierno y quien se ha incrustado en una delegación del Gobierno para comprometer la palabra de este último. Yo le pregunto si tiene constancia o sabe que pueda existir otra persona que se pasee por el mundo con un papel del Gobierno que le autorice a tomar acuerdos en nombre del Gobierno. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!). Segunda cuestión. Señor Albares, veo que no reconoce la victoria de Edmundo González en Venezuela. Por tanto, usted no puede venir aquí diciendo que quiere promover la paz, porque en Venezuela se están violando los derechos humanos, en Venezuela se han producido unas elecciones democráticas cuyo resultado no se respeta, y es lamentable que el Gobierno español no reconozca la victoria de Edmundo González en Venezuela. (El señor Tellado Filgueira: ¡Qué vergüenza!). El portavoz del Grupo Socialista sí ha entendido perfectamente cuál era la posición en el conflicto de Oriente Medio; de hecho, ha hecho referencia a nuestro programa electoral y al reconocimiento de los dos Estados, a la solución de los dos Estados. Se lo hemos dicho, porque esa es la posición que mantiene el Partido Popular. Sale usted siempre en los debates con nosotros a decirnos que no fijamos posición. Sí la fijamos. Usted es el que no quiere enterarse. El portavoz del Grupo Socialista lo ha dicho. La posición del Partido Popular viene en su programa electoral y es fruto también de un acuerdo con ustedes en el año 2014: los dos Estados. Otra cosa es que el error, la irresponsabilidad, la prepotencia y el campaneo del presidente del Gobierno en Rafah haya anulado la posibilidad de que España sea un país intermediario entre las dos partes, porque la labor de intermediación que nos habíamos ganado históricamente y que tuvo su culmen en la Cumbre de Madrid de 1991 la han arruinado con su campaneo de ricos nuevos en política exterior, señor ministro. (Aplausos).

Hemos condenado la respuesta a los atentados contrarios al derecho internacional humanitario. Hemos exigido un alto el fuego, la liberación de los rehenes, evitar una escalada del conflicto, que UNRWA pueda seguir realizando todas sus acciones para ayudar a la población civil y hemos expresado nuestro apoyo y nuestro reconocimiento a la FINUL. ¿Qué más quiere usted? ¿Por qué más tenemos que pedir perdón? ¿Quiere usted decir que no decimos lo que decimos para salir aquí con el discursito de que tenemos que pedir perdón? Señor Albares, sinceramente creo que no quiere tener nuestro apoyo. ¿Cómo veo a España? Muy mal gobernada, señor ministro, muy mal gobernada, tan mal gobernada que sus socios ―¡fíjese!― no quieren que exista. ¿Cómo la voy a ver? Muy mal gobernada.

Gibraltar. No sé cuántas veces le he pedido los términos del acuerdo, y usted se empeña en contárnoslo, pero no, yo lo quiero por escrito, no vaya a ser que luego diga «donde dije digo, digo Diego» y «tú dijiste que sí cuando dijiste que no». Lo quiero por escrito. Hoy me dice que cuando quiera me lo explica. Lo último que me dijo en octubre en la comisión fue: Usted se piensa que yo con usted voy a tener un trato de favor. No le pude decir que somos el partido que ganó las elecciones, pero me dijo, y lo puede ver en el Diario de Sesiones: Con usted no voy a tener un trato de favor. Lo dijo. (Aplausos). Señor Albares, asuma su responsabilidad y sea valiente. Por el mundo hay quien se pasea comprometiendo la palabra del Gobierno, antes y ahora. Hay quien actúa como si formara parte del servicio exterior de España sin serlo y quien habla en nombre del Gobierno sin ser parte de este. Señor Albares, asuma su responsabilidad, sea valiente y no mire para otro lado.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Floriano. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Flores Juberías. (Aplausos).

Carlos Flores Juberías

VoxDiputado.Página 51Vídeo

¡Qué tiempos más fascinantes nos están tocando vivir!, sobre todo en este Parlamento. La sesión de esta mañana ha empezado con un diputado supuestamente fascista, mi buen amigo Juanjo Aizcorbe, defendiendo la libertad de expresión, la libertad de cátedra y el derecho de asociación y con ocho grupos parlamentarios, supuestamente progresistas, abogando por la limitación de esos tres derechos, el derecho a la libertad de expresión, de asociación y de fundación. (Aplausos).

La sesión ha continuado con un diputado del BNG protestando por los dobles estándares que teníamos en relación con la comunidad internacional, en un discurso de diez minutos en el que no ha mencionado ni una sola vez la palabra Irán y en el que no ha mencionado ni una sola vez que al mismo tiempo que la Corte Penal Internacional exigía el procesamiento de dos dirigentes israelíes exigía también el procesamiento de tres dirigentes de Hamás. Aunque quizás no los haya mencionado porque la Corte ha esperado a procesarlos a que estuviesen los tres muertos.

Pero, como decía Sinatra, the best is yet to come. Ahora van a asistir ustedes al espectáculo de ver a un diputado supuestamente nazi que va a defender el derecho del pueblo judío a existir, el derecho del Estado de Israel a defenderse y el derecho de que ambas cosas sucedan sobre fronteras ciertas, estables y seguras (aplausos), frente unos supuestos demócratas a los que les gustaría que nuestra política exterior se pareciese más a la de Irán, Yemen, Afganistán o Libia.

Cosas veredes, amigo Sancho, cosas veredes. El portavoz de Esquerra Republicana ha mencionado a Jean Jaurès, el fundador de la SFIO, el precedente del Partido Socialista francés, que en paz descanse y que Dios tenga en su gloria. ¿Saben por qué se hizo famoso Jaurès en torno al cambio de siglo? Por defender la reapertura del caso Dreyfus, el episodio de antisemitismo que marcó un antes y un después en la historia de Francia y también, por supuesto, en la historia del antisemitismo. Eran tiempos en los que la izquierda se posicionaba claramente en contra del antisemitismo y no con la boca pequeña, como sucede en estos momentos ―no con la boca pequeña, como sucede en estos momentos―. El señor ministro ha dicho una cosa que me gustaría discutirle. Ha dicho: No hay que mezclar, una cosa es Israel, el Estado de Israel, otra cosa es el Gobierno de Israel, otra cosa es el pueblo israelí, otra cosa es Palestina, otra cosa es la Autoridad Nacional Palestina y otra cosa es Hamás. No, señor ministro, no. Una cosa es el pueblo palestino, otra cosa es la Autoridad Nacional Palestina y otra cosa es Hamás. Creo que hay un profundo divorcio entre una cosa y otra, porque Palestina y particularmente Gaza no son Estados democráticos. Israel sí que lo es, es la única democracia de la región y, por lo tanto el pueblo israelí está representado por el Gobierno de Israel y está encarnado en el Estado de Israel, y cuando se atacan las políticas del Estado de Israel (aplausos), cuando se ataca el derecho de Israel a existir, cuando se ataca el derecho de Israel a defenderse, cuando se ataca el derecho de Israel a tener unas fronteras justas, pacíficas y seguras se está atacando el derecho del pueblo israelí y, por ende, el derecho del pueblo judío a existir.

Se preocupan ustedes del antisemitismo, pero ―¡fíjense!― nadie es culpable. Según el ministerio de la diáspora israelí ―noticia de esta semana que reproduce hoy El Debate―, España ocupa la segunda posición en Europa del ranking de antisemitismo digital: llevamos, el año curso, 1,3 millones de registros digitales predicando el antisemitismo en las redes. Solo vamos después de Gran Bretaña y ligeramente por delante de Francia. Aunque, si me permiten el dato, en Gran Bretaña hay 312 000 judíos, en Francia hay 440 000 judíos y en España apenas viven 13 000 judíos. Es antisemitismo sin judíos. Y sin responsables, porque aquí nadie promueve el antisemitismo. Aquí criticamos las políticas de Israel, pero no promovemos el antisemitismo. Pues mire, alguien ha de tener alguna responsabilidad en este crecimiento del antisemitismo. Desde luego, este Congreso tiene una doble responsabilidad por acción y por omisión; porque aquí cuando se habla de delitos de odio y cuando se habla de acoso en las redes nadie menciona esos 1,3 millones de tuits defendiendo el antisemitismo en este país, que constituyen una vergüenza.

Para terminar, el señor ministro me ha hecho dos preguntas y responderé a ambas. Me ha pedido una palabra de apoyo a la Corte Internacional de Justicia, tribunal que ―repito― ha procesado a dos dirigentes democráticos de Israel y a tres dirigentes muertos de Hamás. (Pausa). Ya está; la acabo de pronunciar. El señor ministro también me ha preguntado qué es lo que opino sobre la misión de nuestro ejército en FINUL. Señor ministro, le responderé con una de las citas del Credo Legionario: «A la voz de ¡A mí la Legión!, sea donde sea, acudirán todos, y con razón o sin ella defenderán al legionario que pida auxilio». Esa es la máxima que yo aplico cada vez que me preguntan lo que pienso sobre las misiones de nuestro ejército dentro o fuera de nuestras fronteras.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Flores. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Santos Maraver por un tiempo de cinco minutos.

Agustín Santos Maraver

Grupo SumarDiputado.Página 52Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Lo que hace que esta discusión sea importante y hayamos asistido a un ejercicio que ha rozado la astracanada en algún momento es que no estamos simplemente ante una desviación de un proceso de paz que se ha complicado por factores externos o internos, es que estamos, por la conjunción de al menos dos elementos, que son la formación del Gobierno de extrema derecha en Israel y la victoria de Trump en los Estados Unidos, ante un reordenamiento completo de la situación en Oriente Medio; y es un reordenamiento completo de situación en Oriente Medio peligrosísimo porque, primero, el objetivo del Gobierno de extrema derecha israelí es una segunda Nakba, y eso es romper completamente la posibilidad de los dos Estados, la posibilidad de una solución de paz en la zona; y, segundo, porque se quiere acompañar eso, y lo exige, de un reordenamiento imperialista completo de toda la región de Oriente Medio que afectará al conjunto de sus pueblos. (Aplausos). Esto es lo que hace que sea esencial encontrar un nuevo consenso, evitar este proceso de reordenación imperialista en la zona y buscar una solución justa para todos los pueblos de esa área. Eso exige, como pasó durante la Segunda Guerra Mundial, también una opción moral en esta cuestión; opción moral que fue imprescindible frente al holocausto en Europa, una opción moral frente al genocidio como el que ocurrió en Ruanda; o ante la Nakba, la primera en el año 1947, y hoy la segunda, la que estamos presenciando con este genocidio impresionante de víctimas al que, desgraciadamente, tenemos que dar testimonio. Señor Floriano, francamente, no es un problema en este instante de comisiones y de viajes exteriores, nuestro problema en Oriente Medio se llama «la foto de las Azores», es decir, la participación en la guerra ilegal de Irak. Eso es lo que hundió nuestro prestigio en la zona. (Aplausos). Francamente, señor Flores, cuando habla usted de la zona, en esta especie de capítulo de las infamias, además del viaje de Eichmann en Jerusalén, recordaremos una parodia ―también rozando la astracanada― que fue el viaje del señor Abascal a Jerusalén. Ese viaje fue para abrazar una versión antisemita de los acontecimientos, pero, al mismo tiempo, para la defensa de ese desplazamiento, de esa existencia del pueblo judío, centrada solamente en la comunidad judía de Palestina, olvidándose del resto de las comunidades judías del mundo. Y eso se hace de la mano de los que pretenden crear, en nombre de la xenofobia antimusulmana, esa situación de reordenación imperialista en toda la zona.

¿Qué es lo que necesitamos? Evidentemente, necesitamos esa solución de seguir avanzando que hemos explicado antes.

Pero, señor ministro, el problema es que no se trata de ver quién hace más, se trata de ver qué es lo que hacemos, porque es posible y porque es imprescindible y necesario. Por eso, francamente, nos gustaría que el Gobierno diese un paso adelante e hiciese una declaración política de embargo, no solamente una prohibición reglamentaria del tráfico de armamento por nuestros puertos, sino una declaración política de apoyo en esa línea de conferencia de paz y al mismo tiempo de embargo político sobre la situación. (Aplausos).

Hay que ampliar nuestras relaciones en la zona, a todos, incluyendo a países con los que las mantenemos congeladas, como es el caso de Siria, y que son importantes en esa solución por los mismos argumentos que para el conjunto de la zona.

En fin, hay una frustración enorme en nuestro país, que presencia este genocidio y no quiere ser ni parte ni cómplice. Por eso, tenemos, de alguna forma, que solidarizarnos todos y buscar cómo añadir ese granito de arena para que cambie la situación.

La Casa Palestina de Aragón ha iniciado una huelga de hambre, a la que se ha sumado nuestro diputado aragonés Jorge Pueyo. (Aplausos). Si es necesario para evitar un genocidio que tengamos que hacer actos de protesta moral para salir de esta banalidad del mal, quizás haya que pensarse si no es todo el conjunto del Parlamento el que tiene que dar este paso y hacer como nuestro compañero Jorge Pueyo.

Señorías, como me ha pedido el portavoz del Grupo Vasco, seré breve. Necesitamos tener discusiones efectivas de política internacional ―la de Venezuela será imprescindible durante el mes de febrero―, pero sin una solución en el tema de Oriente Medio y sin avances en el proceso de cese el fuego en Ucrania la situación, después de la toma de posesión del presidente Trump el 20 de enero en Estados Unidos, se hará incontrolable, se hará insostenible y nos encontraremos en un bucle de violencia que hará que todas nuestras aspiraciones de paz se frustren.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Santos. El Grupo Parlamentario Junts per Catalunya no va a hacer réplica; tampoco el Grupo de Euskal Herria Bildu. Por tanto, por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Gutiérrez Prieto.

Sergio Gutiérrez Prieto

PSOEDiputado.Página 53Vídeo

Gracias, presidenta. Señor Floriano, están muy lejos ustedes de la seriedad, de la responsabilidad e incluso de la altura política que requiere una situación tan compleja y delicada como la que vivimos en la esfera internacional; y me entristece mucho tener que decírselo. Llevamos demasiadas crisis consecutivas sin encontrar a un Partido Popular, sea el de Casado, sea el de Feijóo, que esté a la altura y con sentido de Estado. Que nos golpea una pandemia mundial, ustedes maniobran en Bruselas para que España no reciba los fondos Next Generation. ¡Qué patriotismo el suyo! Que conseguimos la cantidad de los fondos y ser los primeros en recibir desembolsos, ustedes solo quieren ponerlos en cuestión en todos los foros internacionales, llegando a decir, incluso, que España iba a entrar en bancarrota. No estuvieron a la altura en el inicio de la guerra de Putin en Ucrania, porque mientras Putin aglutinaba a decenas de miles de soldados en las fronteras, sus portavoces llamaban en la Comisión de Asuntos Exteriores a recuperar el eslogan de «No a la guerra» en un intento hipócrita y desesperado de quitarse la sombra de la guerra ilegal de Irak que, quieran o no quieran, les va a perseguir siempre. (Aplausos). No estuvieron a la altura cuando, como consecuencia de esa guerra, se dispararon los precios de la luz y ustedes intentaron frenar la solución en Europa al grito de «El timo ibérico». Afortunadamente, nadie les hizo caso, y pudimos también conseguir que esa solución ibérica se convirtiera hoy en la regla general en el conjunto de la Unión Europea. Tampoco estuvieron a la altura al inicio de la guerra de Gaza cuando no fueron capaces de condenar y lamentar también las víctimas en Palestina, queriendo confundir el apoyo a la legalidad internacional en Gaza con apoyar a Hamás. Lamentable, triste y deleznable aquella actuación del Partido Popular. Les reitero, catorce meses después, 50 000 muertos, millones de desplazados y todavía no han sido capaces de poner un solo tuit condenando ni las muertes ni los desplazamientos forzosos que se están produciendo en esa zona del planeta.

Y tampoco ―y termino― han estado a la altura en Venezuela, dejen de hablar en nombre de la oposición de Venezuela y escúchenlos un poquito más, empezando por Edmundo González, que todos agradecen la posición y los esfuerzos del Gobierno de España por la democracia en Venezuela. Dejen de hablar en su nombre y escúchenlos un poco más (aplausos), porque qué contradicción, señores del PP, que ustedes digan que España es cómplice de una dictadura, le acusen de apoyarla y toda la oposición en Venezuela lo que pide es ayuda al Gobierno de España para venir a nuestro país. Qué contradicción que la oposición en Venezuela se fíe más del Gobierno de España que, por supuesto, de sus exabruptos.

Muchas gracias, señor ministro. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Gutiérrez. Tiene la palabra para concluir el debate el señor ministro y enseguida pasaremos a la votación.

José Manuel Albares Bueno

GobiernoMinistro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.Página 54Vídeo

Muchas gracias, presidenta.

Muchas gracias, señorías, por sus aportaciones y por sus intervenciones esta mañana. Todo aquel que trabaje por la paz, por las Naciones Unidas y por el derecho internacional en Oriente Medio y en el mundo tendrá a su lado al Gobierno de España. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Durante este Pleno se ha producido un comportamiento inadecuado por parte de un diputado a una diputada. En este momento he podido comprobar con la diputada afectada, la señora Velarde, quién es el diputado que había conferido los improperios, que es el señor Fernández Hernández, al que llamo al orden en este Pleno. (El señor Fernández Hernández pide la palabra). No, no le daré la palabra. (Aplausos). Recuerdo a los diputados y diputadas que no se pueden proferir insultos, ni desde la tribuna ni desde los escaños, ni comportamientos machistas como al que hemos asistido esta mañana. (Aplausos). PROPOSICIONES NO DE LEY. (VOTACIÓN): —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO JUNTS PER CATALUNYA, PARA LA ACTIVACIÓN INMEDIATA DE HASTA 15 000 MILLONES DE EUROS PARA PALIAR LOS DAÑOS OCASIONADOS POR LA DANA MEDIANTE LA MODIFICACIÓN DE LOS ACTUALES PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO. (Número de expediente 162/000361).

Presidencia. Pasamos a las votaciones. Empezamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, para la activación inmediata de hasta 15 000 millones de euros para paliar los daños ocasionados por la DANA mediante la modificación de los actuales presupuestos generales del Estado. Votamos en sus propios términos. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 344; votos a favor, 144; votos en contra, 33; abstenciones, 167.

Presidencia. Queda aprobada. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LA APLICACIÓN DE LA TASA EN RELACIÓN CON LOS RESIDUOS MUNICIPALES QUE DEBEN IMPLANTAR LAS ENTIDADES LOCALES POR LOS SERVICIOS QUE PRESTAN. (Número de expediente 162/000349).

Presidencia. Pasamos ahora a votar la proposición no de ley del Grupo Popular, sobre la aplicación de la tasa en relación con los residuos municipales que deben implantar las entidades locales por los servicios que prestan. Se vota en sus términos. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 345; votos a favor, 167; votos en contra, 177; abstenciones, 1.

Presidencia. Queda rechazada. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES. (VOTACIÓN): — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LA NECESIDAD DE IMPLEMENTAR DE MANERA URGENTE LAS AYUDAS QUE NECESITAN LOS AFECTADOS POR LA DANA. (Número de expediente 173/000065).

Presidencia. Votamos ahora la moción del Grupo Parlamentario Popular, sobre la necesidad de implementar de manera urgente las ayudas que necesitan los afectados por la DANA. Votamos separadamente por puntos. Punto número 1. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; votos a favor, 170; votos en contra, 38; abstenciones, 140.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos el punto número 2. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; votos a favor, 170; votos en contra, 38; abstenciones, 140.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos el punto número 3. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; votos a favor, 170; votos en contra, 38; abstenciones, 140.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos ahora el punto número 4. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; votos a favor, 169; votos en contra, 37; abstenciones, 141.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos el punto número 5. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 346; votos a favor, 137; votos en contra, 37; abstenciones, 172.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos ahora el punto número 6. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 169; en contra, 38; abstenciones, 140.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos ahora el punto número 7. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 170; en contra, 38; abstenciones, 140.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos el punto número 8. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 168; en contra, 38; abstenciones, 141.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos el punto número 9. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 170; en contra, 38; abstenciones, 140.

Presidencia. Queda aprobado. Votamos el último punto, el número 10. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 170; en contra, 46; abstenciones, 132.

Presidencia. Queda aprobado. — DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, SOBRE LOS CONTINUOS ATAQUES A JUECES Y MAGISTRADOS POR PARTE DE MIEMBROS DEL GOBIERNO. (Número de expediente 173/000066).

Presidencia. Pasamos ahora a votar la moción del Grupo Popular, sobre los continuos ataques a jueces y magistrados por parte de miembros del Gobierno. Votamos separadamente por puntos. Empezamos votando el punto número 1. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 170; en contra, 178.

Presidencia. Queda rechazado. Votamos ahora el punto número 2. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 170; en contra, 177.

Presidencia. Queda rechazado. Votamos el punto número 3. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 346; a favor, 169; en contra, 177.

Presidencia. Queda rechazado. Votamos el punto número 4. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 169; en contra, 178.

Presidencia. Queda rechazado. Votamos el último punto, el número 5. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 170; en contra, 177; abstenciones, 1.

Presidencia. Queda rechazado. DEBATES DE TOTALIDAD DE INICIATIVAS LEGISLATIVAS. (VOTACIÓN): — PROPOSICIÓN DE LEY ORGÁNICA POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY ORGÁNICA 1/2022, DE 22 DE MARZO, REGULADORA DEL DERECHO DE ASOCIACIÓN. (Número de expediente 122/000126).

Presidencia. Vamos a votar ahora la enmienda a la totalidad de texto alternativo a la proposición de ley orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica1/2002, Reguladora del Derecho de Asociación, presentada por el Grupo Parlamentario VOX. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 34; en contra, 178; abstenciones, 135.

Presidencia. En consecuencia, queda rechazada la enmienda a la totalidad de texto alternativo, presentada por el Grupo VOX. (Aplausos). SEGUNDA VOTACIÓN PARA LA ELECCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA CORPORACIÓN RTVE: —  ELECCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA CORPORACIÓN RTVE. (Número de expediente 276/000010).

Presidencia. Continuamos ahora con la segunda votación para la elección del presidente de la Corporación de Radiotelevisión Española al no haberse obtenido en la primera votación celebrada en la sesión del martes la mayoría de dos tercios requerida, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 11.3 de la Ley 17/2006, de 5 de junio, de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal. (Las señoras y los señores diputados del Grupo parlamentario VOX abandonan el hemiciclo). La elección se hará por el sistema establecido en el artículo 205, en relación con el 204, del Reglamento y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 11 de la Ley 17/2006, de 5 de junio, de la Radio y de la Televisión de Titularidad Estatal, resultando elegido aquel candidato que obtenga la mayoría absoluta de los miembros de la Cámara, es decir, 176 votos. Les recuerdo que los quince miembros electos del Consejo de Administración de RTVE son los siguientes: don Miquel Calçada i Olivella, don Eladio Jareño Ruiz, doña Rosa León Conde, don José Pablo López Sánchez, doña María Teresa Martín del Caz, doña Esther de la Mata Ahedo, don Rubén Fausto Moreno Palanques, don Mariano Muniesa de Caveda, doña Mercedes de Pablos Candón, doña Marta Ribas Frías, don Ignacio Ruiz-Jarabo Colomer, don Sergi Sol i Bros, doña María Roncesvalles Solana Arana, doña Angélica Rubio Cerezales y doña Marina Vila Menor. Vamos a proceder a la votación. Cada diputado o diputada podrá escribir en la papeleta un nombre de entre los quince consejeros electos. En consecuencia, solo serán válidos los votos emitidos a favor de quien sea consejero o consejera. Cuando en una papeleta aparezca más de un nombre, la papeleta será declarada nula. Los votos en blanco son válidos. Se considerará voto en blanco aquella papeleta en la que no figure nombre alguno. En esta votación se han emitido seis votos telemáticos que introduciremos en primer lugar en la urna. Ruego al señor secretario proceda al llamamiento de las señoras y señores diputados. Por las señoras y los señores secretarios de la Mesa se procede al llamamiento de las señoras y los señores diputados, quienes van depositando sus papeletas en las urnas. Terminada la votación dijo

Presidencia. ¿Hay algún diputado o diputado que ha querido votar y no ha sido llamado? (Pausa). Procedemos al escrutinio. (El señor vicepresidente Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Efectuado el escrutinio, dijo

Presidencia. Señorías, el resultado de la votación para la elección del presidente de la Corporación RTVE ha sido el siguiente: votos emitidos, 178; votos a favor de José Pablo López Sánchez, 178. Por tanto, al haber obtenido la mayoría requerida, José Pablo López Sánchez ha resultado designado presidente de la Corporación RTVE. (Aplausos). Señorías, se levanta la sesión. Eran las dos y veinte minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas facilitadas por servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00