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Sin adjetivos

Pleno del 28 de noviembre de 2024

Proposición de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del derecho de asociación.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Socialista. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 85.

Votación

  • 8 de octubre de 2024: salió adelante, 314 sí, 33 no, 0 abstenciones.
  • 28 de noviembre de 2024: no salió adelante, 34 sí, 178 no, 135 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 44 sí, 305 no, 1 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 171 sí, 179 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 52 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 52 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 52 sí, 298 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 138 sí, 178 no, 33 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: no salió adelante, 171 sí, 177 no, 0 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: salió adelante, 179 sí, 34 no, 136 abstenciones.
  • 10 de abril de 2025: salió adelante, 178 sí, 33 no, 137 abstenciones.
  • 19 de junio de 2025: no salió adelante, 170 sí, 176 no, 0 abstenciones.

Juan José Aizcorbe Torra

VoxDiputado.Página 4Vídeo

Con la venia. Estamos ante un debate de totalidad que trae causa de la toma en consideración de la proposición de ley presentada por el Grupo Socialista para la modificación de la Ley Orgánica reguladora del derecho de asociación, con el voto favorable y el susurro indisimulado de «Agrupémonos todos en la lucha final», desde SUMAR y Bildu hasta el Grupo Popular en su condición de comparsa desorientada. Dicha proposición tiene como objeto ―tal como señaló de forma brillante mi compañero de bancada, Ignacio Hoces, en su intervención sobre su admisión, a la que me remito en todos sus extremos y en síntesis― incorporar como una causa de disolución de las asociaciones el recuerdo o la apología del régimen anterior, siempre y cuando concurra menosprecio y humillación a las víctimas. Una vez más, el PSOE, para desviar la atención de sus miserias, saca a pasear algo que no importa a los ciudadanos en estos momentos, salvo que en ello nos va la libertad, pues se pretende, bajo esa excusa de marchamo inconfundible de la izquierda en el poder, que los españoles no piensen y, en definitiva, la paz impostada del pensamiento único. (Aplausos). La exposición de motivos de la proposición original declara que la Ley de Memoria Democrática impulsa un proceso de memoria como componente esencial de la configuración y desarrollo de una sociedad avanzada como la española, es decir, hace un reconocimiento expreso de que dicha Ley de Memoria Democrática es la norma central de todo un programa político y legislativo que, a su vez, está notoriamente inspirado por tendencias ideológicas muy determinadas, perfectamente identificadas, que beben del recipiente del odio y del rencor. De hecho, la propia formulación de esta proposición de ley deriva directamente de una previsión contenida en una disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática, y así lo hace constar explícitamente la propia iniciativa. En consecuencia, es coherente que nuestra enmienda a la totalidad con texto alternativo consista en la propuesta de una ley que modifique el ordenamiento jurídico en el sentido de terminar con las políticas oficiales de memoria democrática de carácter ideológico y sectario. (Aplausos). Como bien dijo el polémico cronista y escritor ―citando a Borges―: «El pasado es indestructible, pues tarde o temprano vuelven todas las cosas», y una de las cosas que vuelve es el intento de abolir el pasado, que en estas últimas décadas estamos sufriendo en España entre el fanatismo de unos y el silencio timorato de otros, un ensayo especialmente perverso de prohibir el pasado, que no ha consistido tan solo en negarlo, no, ni siquiera en interpretarlo a satisfacción de parte, tampoco, sino en reinventarlo. Con ello, el pasado se convierte en un arma política contra el adversario y en una llamada al resentimiento para destruir la concordia social. Dicha herramienta de conversión inmoral de conciencias y recuerdos de niños a adultos inició su camino en el BOE con la conocida ley de memoria histórica primigenia, de la que pedimos ahora su derogación, promoviendo una lectura de la contienda española con una suerte de buenos, buenísimos y malísimos; con una ensoñación de un bucólico e imaginario paraíso republicano inexistente donde campaba una democracia plena y una patulea de militares fascistas que lo destruyeron a sangre y fuego. Tal reinvención ha sido impune, incorporada al imaginario colectivo mediante la inyección pedagógica, la propaganda mediática cómplice y temerosa de que se la señale como heredera del franquismo cuando este finalizó incluso antes del 20 de noviembre de 1975. Y, como suele ocurrir con la mentira, no se ha resignado con establecer a título de versión discutiblemente aceptada, sino que ha tratado de imponerse como única e inatacable; ley que pudo ser derogada por el Partido Popular cuando tuvo mayoría absoluta y la mantuvo. También en las autonomías no ha tenido la sensatez o, quizá, sí ha tenido la cobardía de custodiar las propias, temerosos del qué dirán. (Aplausos). Así fue como se promulgó y amamantó la llamada ley de memoria histórica, que viene a culminar su obra con la Ley de Memoria Democrática, cuya derogación pedimos, dando sanción legal a una operación de revisionismo histórico que eleva la reinvención ideológica del pasado a la categoría de dogma de fe. ¿Fascismo contra democracia? No, la cuestión no es tan sencilla, y el fascismo puro y la democracia pura alientan a los dos adversarios. La división tan sencilla como falaz hecha por el Gobierno del Frente Popular entre fascistas y demócratas para estimular al pueblo, no se corresponde con la verdad. «La heterogénea composición de los grupos que constituyen cada uno de los bandos demuestra que hay al menos tantos elementos liberales entre los alzados como antidemócratas en el bando gubernamental». No son palabras mías, señorías. Vuestras señorías sabéis que son palabras de Clara Campoamor, quien gracias a su coraje introdujo el voto femenino en España. Ley de Memoria Democrática, norma absolutamente totalitaria, impropia de cualquier democracia, incluso muchas dictaduras no se han atrevido a dictar leyes de memoria intentando condicionar la libertad de pensamiento, la libertad de conciencia, la libertad de expresión, la libertad de cátedra, la libertad de fundación y la libertad de asociación, que es exactamente lo que ataca de manera masiva este Gobierno y, concretamente, en esa proposición de ley el Grupo Socialista junto con sus cómplices de investidura, ahora ya también compañeros del gran saqueo; ley que atenta contra la concordia nacional, que escupe el abrazo que el pueblo español se dio hace décadas sellando posterior y formalmente la Transición.

Señorías, VOX respeta la memoria de todas las víctimas y de todas las guerras civiles, también de las guerras civiles del siglo XIX, las tres guerras y las anteriores, por supuesto que sí. VOX pretende solo una máxima: que se permita a los españoles pensar en libertad, ser libres, que los españoles piensen respetuosamente lo que quieran de su historia, historia escrita por los historiadores y no por los políticos, y, por supuesto, VOX, nosotros, queremos dar sepultura digna a todos los muertos de la última contienda civil. A lo que nos negamos es a que la última memoria que sea válida en esta nación sea la memoria del Partido Socialista y sus adláteres, que, entre otras cuestiones, fue responsable directo del estallido de la Guerra Civil de 1936. (Aplausos). Naturalmente que los españoles pueden dar sepultura digna, y deben dar sepultura digna a sus abuelos o bisabuelos, de ambos bandos, con independencia de cuál sea su filiación política o su idea de pensamiento, y con toda la dignidad que merecen los muertos; muertos a los que este Gobierno, abanderado de la mentira, del encono y del enfrentamiento, no dejan descansar en paz, que no tiene escrúpulos en acosar, asediar y profanar a comunidades religiosas como la existente en el Valle de los Caídos, repitiendo lo que hicieron en la funesta Segunda República. Esta proposición de ley viene en el momento donde aparece indisimuladamente el alma y la mística de este Gobierno de la izquierda, del socialismo, de los que entonan sin recato puño en alto la sangrienta cantinela de la Internacional; no es otra que la corrupción económica, la corrupción política y la corrupción moral en todos sus componentes, en todas sus acciones, como estamos viendo estos días, con su práctica de eliminación al adversario y el asalto a las instituciones; asalto a las instituciones con el auxilio sorprendente e inesperado ahora del Partido Popular, asaltando también todas aquellas instituciones que deben procurar en una democracia controles y balances para la existencia de separación de poderes, como el Poder Judicial o el Tribunal Constitucional, incluso en Televisión Española, a la que han acudido famélicos en busca de las sobras de un nefasto banquete, maldito sea, nombrando con el mismo método a cuatro consejeros en el Senado. (Aplausos). Pero hoy el problema es más grave aún, porque uno de esos partidos, los socialistas, se ha instalado en el extremismo más absoluto, pactando con todos los enemigos de la libertad y la unidad, convertido en lo más parecido a una banda de saqueadores. Como dijo también brillantemente mi compañero, José María Sánchez, ustedes son amigos de la represión ideológica, no creen en la libertad; además, son necios, porque cómo se puede pretender imponer por ley la interpretación de un hecho como una contienda civil, que es un hecho que causa dolor, muerte, devastación, que remueve las conciencias de cada uno de los que sufrieron y sus herederos, que tienen sentimientos y opiniones distintas. Es imposible y es que, además, es cruel. Lo que pretenden es muchísimo más serio de lo que pueda parecer. Quien controla el pasado, controla el futuro, escribió George Orwell, nombre de pluma de Eric Blair en su profética 1984, casualmente el mismo año en el que sale a la luz El conocimiento inútil de Jean-François Revel y su certero análisis de la realidad presente: «La primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira»; mentira como ahora: la mentira de un Gobierno que rebusca un caducado enfrentamiento de los españoles a casi cien años de la proclamación de la Segunda República, la espita que encendió con sus desmanes, como también advirtió Clara Campoamor, la tragedia de la contienda, que ahora remueven para tapar de nuevo sus actuales miserias.

Señorías, España es un personaje excepcional, inimaginable, fuera de serie, que ahora grita desesperadamente en busca de su nuevo autor. Ojalá lo encuentre, y ojalá lo encuentre en la concordia de una patria unida en su destino, próspera y en paz; una patria que asuma toda su historia, con sus luces y sus sombras, consciente del gran valor de la libertad, la que ustedes pretenden censurar una vez más. Aspirar, señores del Grupo Socialista, a que ustedes, en un acto de suma honradez, respeten la libertad es tan imposible como arar en el mar.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Aizcorbe. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra el señor Rego Candamil, por un tiempo de tres minutos y medio. Cuando quiera.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 6Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Moi bo día. Se os demócratas desta Cámara chamamos a VOX fascistas, enfádanse e replican que non é verdade. Mais paradoxalmente son eles mesmos os que se empeñan en certificar que temos razón, que son fascistas. Desde a xa coñecida declaración de Abascal nesta tribuna sobre que este Goberno, que denominan socialcomunista, era o peor Goberno en oitenta anos até a máis recente, esta mesma semana, dun deputado que afirma que, contrariamente á lenda negra, os anos posteriores á guerra foron de progreso e reconciliación. Hoxe opóñense cunha emenda á totalidade a que poida ser ilegalizada a Fundación Francisco Franco, e fano, ademais, desde a indisimulada xustificación do golpe de Estado militar antidemocrático e dunha ditadura férrea e brutal que durou, no noso caso, corenta anos, co argumento falaz de evitar o revisionismo histórico. Reconciliación e progreso, dicía o deputado de VOX. Temos a certeza de que esta afirmación parte das súas conviccións franquistas e non da súa ignorancia, porque é imposíbel ignorar que o golpe de Estado militar fascista perpetrado por Franco e a guerra implicaron máis de setecentos mil mortos, mais tamén que a ditadura continuou a súa brutal política represiva con exilio, cárcere e o asasinato de máis de corenta mil persoas nos anos inmediatos á guerra, nos primeiros anos da posguerra. De feito, a ditadura comezou matando e acabou matando. Un dos últimos asasinados pola policía española franquista foi o dirixente da Unión do Povo Galego Xosé Ramón Reboiras Noia, Moncho Reboiras, en agosto de 1975. En setembro dese mesmo ano, apenas dous meses antes da morte do ditador, morrerán fusilados en Hoyo de Manzanares outros dous resistentes galegos, Humberto Baena e Xosé Luís Sánchez Bravo, condenados xunto a tres compañeiros antifranquistas tamén executados nese fatídico 27 de setembro: García Sanz, Txiki e Otaegi. Bonito exemplo de reconciliación! E progreso —e‌ ngadía—. A relativamente próspera Galiza dos anos trinta afundiuse na miseria por décadas. Eu nacín en 1962, nunha familia de labregos pobres, cuns pais que tiveron que emigrar para gañar a vida, e criado polos meus avós. Crecín nun fogar humilde, coas necesidades básicas cubertas, mais coa presenza aínda viva, gravada a lume na vida dos meus avós e na memoria colectiva, dos durísimos anos da fame, escoitando cada noite a Pirenaica e ouvindo as historias dos escapados ao monte, da guerrilla antifranquista que na Galiza mantivo viva a resistencia até os anos sesenta. O último dirixente guerrilleiro, Xosé Castro Veiga, O Piloto, caeu asasinado pola Garda Civil en marzo de 1965. De modo que cando o deputado de VOX menciona a reconciliación imaxino que se refire á imposta a golpe de fusil ou de garrote vil, como o que aplicaron a

Puig Antich ou a Benigno Andrade, O Foucellas. E cando fala de progreso está claro que se refire ao dos seus, os vencedores, os que se beneficiaron da ditadura á conta do sufrimento de millóns de persoas. Si, témolo claro, no máximo da iniquidade e da ignominia, os anos corenta e cincuenta, que para nós foron os anos da fame, para vostedes foron os do progreso persoal á sombra da ditadura. Por iso non sorprende que fagan apoloxía do franquismo neste Congreso nin que se opoñan á ilegalización da Fundación Francisco Franco. O que sorprende é que aínda lles moleste que os retratemos como o que son: como fascistas. E non me cabe ningunha dúbida de que se puidesen, se tivesen a oportunidade, volverían prohibir e perseguir o uso do galego, eliminarían as institucións de escaso autogoberno que temos, ilegalizarían forzas soberanistas, como o BNG, e expulsaríannos deste Congreso, como mínimo. Porque nin son capaz de imaxinar o que serían capaces de facer se se atreven a verbalizar que unha etapa de brutal represión para vostedes foi de reconciliación.

O BNG, finalizo, teno claro. Non lles daremos a oportunidade. E aquí estamos para defender os intereses de Galiza e das clases populares galegas, o que implica tamén, en primeiro lugar, enfrontar e combater o fascismo. E dese combate fai parte ilegalizar unha fundación como a Francisco Franco, que realiza apoloxía da ditadura. Teñan a certeza de que neste como en moitos outros asuntos a nós, o BNG e o conxunto dos demócratas, terannos enfronte.

Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Buenos días. Si los demócratas de esta Cámara llamamos a VOX fascistas, se enfadan y replican que no es verdad, pero paradójicamente son ellos mismos los que se empeñan en certificar que tenemos razón en que son fascistas (aplausos); desde la ya conocida declaración de Abascal en esta tribuna sobre que este Gobierno que denominan socialcomunista era el peor Gobierno en ochenta años, hasta la más reciente esta misma semana de un diputado que afirma que, contrariamente a la leyenda negra, los años posteriores a la guerra fueron de progreso y reconciliación. Hoy se oponen con una enmienda a la totalidad para que pueda ser ilegalizada la Fundación Francisco Franco, y además lo hacen desde la indisimulada justificación del golpe de Estado antidemocrático de una dictadura férrea y brutal que duró en nuestro caso cuarenta años con el argumento falaz de evitar el revisionismo histórico. Reconciliación y progreso ―decía el diputado de VOX―. Tenemos la certeza de que esta afirmación parte de sus convicciones franquistas y no de su ignorancia, porque es imposible ignorar que el golpe de Estado militar fascista perpetrado por Franco y la guerra implicaron más de setecientos mil muertos, pero también que la dictadura continuó su brutal política represiva con exilio, cárcel y el asesinato de más de cuarenta mil personas en los años inmediatos a la guerra, en los primeros años de la posguerra. De hecho, la dictadura comenzó matando y acabó matando. Uno de los últimos asesinados por la Policía española franquista fue el dirigente de la Unión do Povo Galego, Xosé Ramón Reboiras Noia ―Moncho Reboiras―, en agosto de 1975. En septiembre de ese mismo año, apenas dos meses antes de la muerte del dictador, morían fusilados en Hoyo de Manzanares otros dos resistentes gallegos, Humberto Baena y José Luis Sánchez-Bravo, condenados junto a tres compañeros antifranquistas también ejecutados en ese fatídico 27 de septiembre: García Sanz, Txiki y Otaegi. ¡Bonito ejemplo de reconciliación! Y progreso ―añadía―. La relativamente próspera Galicia de los años treinta se hundió en la miseria por décadas. Yo nací en 1962 en una familia de campesinos pobres, con unos padres que tuvieron que emigrar para ganarse la vida y fui criado por mis abuelos. Crecí en un hogar humilde, con las necesidades básicas cubiertas, pero con la presencia aún viva grabada a fuego en la vida de mis abuelos y en la memoria colectiva de los durísimos años del hambre, escuchando cada noche La Pirenaica y oyendo las historias de los escapados al monte de la guerrilla antifranquista, que en Galicia mantuvo viva la resistencia hasta los años sesenta. El último dirigente guerrillero, José Castro Veiga, El Piloto, cayó asesinado por la Guardia Civil en marzo de 1965. De modo que cuando el diputado de VOX menciona la reconciliación imagino que se refiere a la impuesta a golpe de fusil o de garrote vil, como el que le aplicaron a Puig Antich o a Benigno Andrade, Foucellas. Y cuando habla de progreso, está claro que se refiere al de los suyos, los vencedores, los que se beneficiaron de la dictadura a cuenta del sufrimiento de millones de personas. Sí, lo tenemos claro, en lo máximo de la iniquidad y de la ignominia en los años cuarenta y cincuenta, que para nosotros fueron los años del hambre, para ustedes fueron los de progreso personal a expensas de la dictadura. Por eso, no nos sorprende que hagan apología del franquismo en este Congreso ni que se opongan a la ilegalización de la Fundación Francisco Franco; lo que sorprende es que todavía les moleste que los retratemos como lo que son, fascistas, y no me cabe ninguna duda de que si pudiesen, si tuviesen la oportunidad, volverían a prohibir y a perseguir el uso del gallego, eliminarían las instituciones de escaso autogobierno que tenemos, ilegalizarían fuerzas soberanistas, como el BNG, y nos expulsarían de este Congreso, como mínimo. (Aplausos). ¡Porque ni soy capaz de imaginar lo que serían capaces de hacer si se atreven a verbalizar que una etapa de brutal represión para ustedes fue de reconciliación!

Termino. El BNG lo tiene claro. No les daremos la oportunidad. Aquí estamos para defender los intereses de Galicia y de las clases populares gallegas, lo que implica también, en primer lugar, enfrentar y combatir el fascismo, y de ese combate forma parte ilegalizar una fundación como la Francisco Franco, que realiza apología de la dictadura. Tengan la certeza de que en este como en otros muchos asuntos, a nosotros, el BNG y el conjunto de los demócratas, nos tendrán enfrente.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Rego. Tiene ahora la palabra la señora Velarde Gómez, también por un tiempo de tres minutos y medio.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 8Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señoría, venir aquí a hablar de Clara Campoamor cuando se tuvo que exiliar por gente como ustedes, que hoy ocupan estos escaños, es una absoluta vergüenza. (Rumores.―El señor Aizcorbe Torra hace signos negativos.―Aplausos). Y no voy a venir a debatir aquí ni a discutir, porque al franquismo y al fascismo no se le discute, se le combate. Lo que sí vengo a decir hoy es lo que ustedes vienen a hacer aquí, que ante una ley para poder disolver asociaciones que ensalzan el franquismo, ustedes vienen a proponer con una enmienda a la totalidad la derogación de la Ley de Memoria Democrática y de todos los acuerdos y de todas las medidas que se adoptan en su desarrollo. No vengan a hacer apología del franquismo en esta Cámara, hágalo en su casa, en la intimidad, como hacía Aznar con el catalán, pero no aquí, señorías de VOX. Porque ustedes podrán salir a la calle acompañados de patriotas de pacotilla (hace el signo de comillas con los dedos), ensalzando la bandera del pollo, haciendo el saludo fascista, con cánticos fascistas ―sí ustedes se rodean de esa gente, así que no digan ahora que no―; pueden incluso llegar a creer que eso es libertad ―como acaba de decir su señoría de VOX―, pueden pensar que eso es libertad y que eso es democracia, pero con esa performance que estamos viendo continuamente desde hace unos años tan rancia y tan desfasada, lo único que hacen es dañar la democracia, señoría de VOX. Porque lo que hay en este Congreso sí es democracia y, por eso, con su iniciativa vamos a hacer lo que hacemos con todas sus iniciativas hoy, y es esto (partiendo en dos un folio), y ¿sabe cómo lo vamos a hacer?: votando, que es lo que se hace aquí en el Congreso. Porque ustedes pueden hacer mucho el ridículo, pueden hacer muchos aspavientos en las calles o pueden hacer mucho ruido, pero cuando llegan a esta Cámara se encuentran con la cruda realidad, y es que son una minoría trasnochada, nostálgica, que sueña con un Ortega Smith jugando al tiro al plato o con un señor Abascal que no poniéndose de puntillas para acceder al Ejército; él, que no ha hecho ni la mili. (Risas). Estamos en 2024: ni trasnoche ni nostalgia. Estamos en 2024. Dejen de soñar con dictaduras y de defenderlas, porque la única realidad es que hoy son la nada, pues en seis años en este hemiciclo y en esta en esta Cámara, en el Congreso, ustedes no han sacado ni una sola medida porque la mayoría demócrata de esta Cámara lo ha evitado. Aunque les pese, esta mayoría democrática representa a la mayoría democrática de este país, por mucho que pataleen y por mucho que hagan apología del franquismo cada vez que llegan. Ustedes pueden estar aquí calentando el escaño, pero sus propuestas nunca tienen salida. La admisión a trámite de esta ley —l‌o voy a recordar— solamente tuvo su voto en contra, el de ustedes; todo el resto de la Cámara la apoyó. Por eso, ustedes no tienen cabida ni en la Cámara ni en la sociedad ni en la democracia. Ayer mismo, si de verdad viviésemos en un país con una democracia plena, el señor Abascal debería haber dimitido por la presión social. El desprecio hacia las víctimas y los familiares que aún siguen buscando los restos mortales no es un desprecio que se haga a esta Cámara, a las señorías que estamos aquí, sino que es un desprecio que se hace a la democracia, a la historia y un Estado democrático. Por eso, mientras haya herederos del franquismo sentados en estos escaños y ocupando escaños en nuestras instituciones no hay democracia plena, claro que no. En cualquier país democrático ustedes no podrían ocupar un escaño mientras ensalzan dictaduras y asociaciones que hacen apología del golpe de Estado.

Voy a terminar diciéndoles una cosa: si ustedes pueden seguir haciendo todo lo que hacen es porque el Partido Popular —‌hay que decirlo y dejarlo muy claro— le has abierto las puertas de todos sus Gobiernos, se lo ha permitido. Señorías del Partido Popular, la historia no les absolverá de lo que están haciendo a la democracia. Hoy todo el mundo sabe que ustedes son lo mismo que VOX, pero con más chapa y más pintura, y que su viraje no tiene vuelta atrás. A los franquistas y a los fascistas no se les discute, se les combate. Ni olvido ni perdón, señorías. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Velarde. Por el Grupo Parlamentario Vasco (Partido Nacionalista Vasco), tiene la palabra el señor Legarda Uriarte por un tiempo de siete minutos. (Rumores).

Mikel (GV (EAJ-PNV)) Legarda Uriarte

PNVDiputado.Página 9Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Egun on, jaun-andreok. Señorías, lo que procede frente a las graves vulneraciones de derechos humanos durante la Guerra Civil y el franquismo no es la neutralidad institucional que propone la enmienda de totalidad de VOX, porque esto no sería, a nuestro juicio, otra cosa que un olvido de las víctimas y una defensa encubierta del franquismo. Por el contrario, consideramos que lo que procede es un deber colectivo de memoria, un memorialismo institucionalizado a través de políticas públicas de memoria alineadas con los valores que constituyen el marco común del Tratado de la Unión y con el más acabado cumplimiento de valores constitucionales, tales como la defensa de la democracia, la promoción de la justicia, la promoción de los derechos humanos, el respeto a la dignidad de la persona y los derechos que le son inherentes. Estas políticas públicas de la memoria para con las víctimas del golpe de Estado, la Guerra Civil y la Dictadura, como les decía, se hacen imprescindibles para conocer la verdad, para restablecer la justicia, para fomentar la reparación y para promover la memoria colectiva a fin de que el sufrimiento de las víctimas sea tenido en cuenta no solo como una interpelación reparadora, sino también como deber colectivo de memoria para evitar repeticiones de cualquier forma de violencia política o totalitaria. Y esto es, precisamente, lo acometido con la Ley de Memoria Democrática y la ley de memoria histórica. En definitiva, señorías —‌finalizo, presidenta—, no apoyaremos esta enmienda de totalidad que para nuestro grupo parlamentario no es otra cosa que una defensa del franquismo y un olvido de las víctimas. Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Legarda. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero por un tiempo de siete minutos.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 9Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Nosotros no íbamos a intervenir, sinceramente, pero es como la tercera o cuarta vez que estamos aquí y un representante de VOX, de forma envalentonada y sin ningún tipo de vergüenza, reivindica una dictadura fascista y asesina como la que sucedió en este país. Y es una anomalía que conviene denunciar, y yo apelo a la Mesa y, en este caso, a la Presidencia, con muchísimo respeto, que no lo permita, y no porque aquí no se tenga derecho a opinar —h‌ ay opiniones que se dan en esta Cámara que son, desde mi punto de vista, deleznables—, pero aquí hay unas leyes, la Ley de Memoria Democrática y la ley de memoria histórica (aplausos), y aquí hay cien mil personas todavía en cunetas. Hace nada se descubrió la cuneta en la que se escondió a un grupo de mujeres a las que los fascistas sublevados ―porque esto ni siquiera fue una guerra civil, fue una sublevación de los fascistas contra un orden legítimo republicano― violaron. Se ha descubierto hace muy poco. Pero es que la representante de Unidas Podemos ha subido aquí al lado, después de su discurso, y uno de estos tipos le ha dicho: Tómate la pastilla. O sea, están envalentonados como nunca y, si no ponemos pie en pared, nos van a comer. (Aplausos). Nos van a comer. Entonces, yo pido una vez más, antes de que gobiernen, porque gobernarán, que intentemos ponérselo difícil, por favor, que al menos pasen un poquito de vergüenza y no se atrevan a decir a una representante pública, mujer, porque son muy valientes sobre todo con las mujeres de este hemiciclo: Tómate la pastilla. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el Pisarello Prados por un tiempo de siete minutos. (Rumores).

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 10Vídeo

Esta iniciativa del Grupo Socialista nos invita a actualizar una de las grandes conquistas civilizatorias del siglo XX: el rechazo del fascismo y del nazismo como proyectos oligárquicos de represión y de despojo de las mayorías sociales. Porque el nazismo y el fascismo histórico, señorías, fueron eso, ideologías y prácticas políticas dirigidas a imponer los intereses de los grandes capitales, reprimiendo sin contemplaciones a las clases populares, criminalizando a la disidencia política, aniquilando a grupos enteros por su origen nacional o étnico o recluyendo brutalmente a las mujeres en el ámbito doméstico. Este nunca más al nazismo y al fascismo llegó a regir parcialmente en países como Alemania, Italia o Portugal, pero nunca arraigó en España, donde el franquismo duró cuarenta años, logrando sobrevivir mutando en oligarquías corruptas y en estructuras de Estado feroces, como dice Pablo Elorduy, así como en unas derechas fanatizadas, que, como podemos ver hoy, lo siguen reivindicando. (Aplausos).

Por eso, queremos ser claros. Prever por ley la disolución de asociaciones que hagan apología del franquismo y de sus políticas de odio contra los vulnerables es fundamental, pero servirá de poco si al mismo tiempo no somos capaces de remover de raíz las estructuras económicas parasitarias y corruptas que financian al neofascismo y los aparatos judiciales, mediáticos, policiales y parapoliciales que le dan cobertura. (Aplausos). Ningún país democrático se permitiría tener una fundación Adolf Hitler o Benito Mussolini. Por eso, era hora de que se iniciaran ya los trámites para disolver una fundación con un nombre tan nefasto e ignominioso como el de Francisco Franco. (Aplausos).

Pero no nos engañemos, el problema aquí es que el neofranquismo está entre nosotros con todo descaro. Aquí hay diputados de VOX, militares retirados que firman manifiestos defendiendo a Franco con el mismo desparpajo que apoyan a grupos mafiosos al servicio de la patronal inmobiliaria, como Desokupa. (Aplausos). Ayer mismo, una diputada de la ultraderecha que tuitea vídeos islamófobos y antisemitas decía aquí que los menores migrantes son una jauría, mientras absolvía a los empresarios que los explotan y los dejan morir, literalmente, en el campo. (Aplausos). Y todo esto ocurre sin que se investigue como corresponde el origen de los millones que, de manera opaca, financian todas esas bravuconadas neofranquistas difundidas desde la Fundación Disenso presidida por Abascal.

Pero, el problema, señorías, no es solo la ultraderecha, sino una derecha que fue fundada por ministros de la Dictadura y que es incapaz de romper amarras con Franco y su régimen de terror. Hace unas semanas, algunos diputados del Grupo Popular me recordaban, ofendidos, que su partido ya condenó el franquismo en una proposición no de ley del año 2022. Pero, seamos sinceros, señorías: ¿de qué sirve condenar al franquismo unas horas, si luego se acaba gobernando con sus valedores en Balears, en Aragó en el país valencià o en Castilla y León? (aplausos); ¿de qué sirve golpearse el pecho un rato, si veinte años después el alcalde del Partido Popular de Madrid rinde homenajes a un falangista criminal, como Millán Astray, o arranca de un memorial los versos de Miguel Hernández? (aplausos); ¿de qué sirve fingir antifranquismo cuando Isabel Díaz Ayuso habla orgullosa de la plaza del Generalísimo, mientras escatima una simple placa a los represaliados por la Dictadura en Puerta del Sol?; o, lo que es peor, ¿de qué le sirve al PP fingir antifranquismo cuando, para encubrir su corrupción, no ha dudado en utilizar jueces afines, seudomedios y policías patrióticas que recuerdan a la Brigada Político Social?

Pero yo no querría que esta intervención situara a las víctimas de la Dictadura en un papel pasivo. Que el franquismo fue un régimen corrupto que enriqueció a Franco ―más de 40 millones de euros en moneda actual― y a las oligarquías que se beneficiaban con su brutal represión es un hecho, pero esa política de la muerte, como ha mostrado el historiador Xavier Domènech, no se impuso con facilidad. Por eso, este debate también debería servir para recordar a las mujeres y hombres que durante tres años enfrentaron al fascismo en defensa de una república de maestros, de maestras y de trabajadores que consideraban suyas (aplausos); a los maquis, que ya en los años cuarenta plantaron cara a la Dictadura en montañas y en bosques; a quienes protagonizaron huelgas generales en Manresa, Vizcaya o Barcelona; a los miles de militantes socialistas, anarco-sindicalistas, comunistas, católicos, que, a pesar del estado de excepción de 1969, de los cobardes fusilamientos de 1975, de los muertos en Vitoria, realizaron trece huelgas generales en Vizcaya, una en Sabadell y otra en Granada (aplausos); o ―¿por qué no decirlo?― a los miembros de la Unión Militar Democrática que, inspirados en la Revolución de los Claveles portuguesa, lucharon para evitar la prolongación de la Dictadura y, como dijo el capitán Xosé Fortes Bouzán, mojar la pólvora de los militares reaccionarios. (Aplausos).

Com a diputat català, us puc assegurar que la memòria resistent, militant de l’antifranquisme continua habitant en els qui encara avui demanen veritat, justícia i reparació: en el Carles Vallejo, en els germans

Maribel i Pepus Ferrándiz, en Blanca Serra i en tants altres empresonats i torturats durant el franquisme. Lluny de rendir-se, tots ells i elles continuen en peu, militant a associacions veïnals, republicanes, a sindicats o a entitats en defensa de la llengua, com Òmnium Cultural; militant pel bé comú, lluitant contra les associacions que exaltin el franquisme, però també a favor de la reconversió d’espais de l’horror com la comissaria de Via Laietana en espais memorials que instal·lin el «mai més» en el cor de les generacions més joves. No els decebem.

Puedo asegurar que la memoria resistente al antifranquismo continúa habitando en las que hoy todavía piden, exigen, verdad, justicia y reparación: Carlos Vallejo, las hermanas Maribal y Ferrándiz, Blanca Serra y tantos otros prisioneros torturados durante el franquismo. (Aplausos). Lejos de rendirse, todos ellos y ellas continúan en pie, militando en asociaciones vecinales republicanas, en entidades, asociaciones en defensa de la lengua como bien cultural; militando por el bien común contra asociaciones que ensalcen el franquismo, pero, también, a favor de la reconversión de espacios de honor, como la comisaría de Vía Laietana, en espacios memoriales que instauren el nunca más en la memoria de los jóvenes. No los decepcionemos.

Porque la resistencia antifascista popular que plantó cara a la Dictadura es la misma, señorías, que hace un año y medio utilizó el voto para enviar a los albaceas de Franco a la oposición. Esas mujeres y hombres que nos dieron su confianza nos piden hoy a todas las fuerzas que integramos la mayoría de investidura valentía y responsabilidad (aplausos) para recuperar juntos, dentro de nuestra diversidad, la memoria democrática, pero también para democratizar la economía y la política, para blindar los servicios públicos, para regenerar el Poder Judicial y el poder mediático, para mojar la pólvora de los reaccionarios desarmándolos y conquistando cada día más libertad, más igualdad y más fraternidad, republicanamente, que no se nos olvide. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Pisarello. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Romero Pozo por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.

Rafaela Romero Pozo

PSOEDiputada.Página 11Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, buenos días. Señores de la ultraderecha española, no les bastó con oponerse a la toma en consideración de la proposición socialista. Por si no tuvimos poco con la defensa del franquismo del señor Mariscal el otro día, deben parecer esta mañana más franquistas aún. Al final es una franquistada, una fascistada máxima, con la única voluntad de devolver al olvido el daño injusto causado a las víctimas del franquismo y con la intención de continuar, de manera nada disimulada, con la estrategia de exterminio del franquismo persiguiendo ahora el derecho a la memoria de las víctimas. Diré más: su enmienda es una bofetada a las víctimas, otra bofetada más (aplausos), como cuando pisotean o bromean sobre la exhumación de las víctimas ejecutadas para devolver sus cuerpos a sus seres queridos, otra puñalada de frente; como cuando cantan el Cara al sol delante de las sedes de partidos democráticos que fueron perseguidos por Franco y cuyos militantes fueron ejecutados por sus secuaces; como cuando exhiben la banderita del aguilucho; como cuando parodian con la ejecución del presidente legítimo del Gobierno de España; o cuando animan a la gente a practicar violencia y acoso contra los que somos de izquierdas o nacionalistas, contra las mujeres, contra los gais, contra las lesbianas, contra la población trans, contra las feministas o los ecologistas. A ustedes los definen los golpes a la dignidad de las personas, les pierden los golpes (aplausos), porque siempre que estén ustedes hay un golpe de por medio, siempre; golpean la democracia porque no les gustan las libertades y derechos constitucionales. Por eso no les gusta la memoria de las víctimas del franquismo, porque los pone frente al espejo, y porque frente a ese espejo no están ustedes, que añoran a Franco, está una memoria que responde al mandato constitucional, muy lejos de aquellas leyes del movimiento nacional que protegían la dignidad de los victimarios, de sus asesinos. Su enmienda ―lo han dicho ya― es a la totalidad contra la Ley de Memoria Democrática para intentar acabar con lo poco que les dejaron sus antepasados a las víctimas del franquismo, con su derecho a la verdad, a la reparación y a la memoria. Ustedes no quieren memoria, ni siquiera memoria para las víctimas del franquismo. Les niegan la dignidad, las culpan del daño, y no lo podemos permitir. Las víctimas del franquismo, como las del terrorismo, nunca quisieron ser víctimas ni que lo fueran sus familias. No tengan la poca vergüenza de echarles la culpa encima. (Aplausos).

Ustedes son odiadores profesionales. Odian tanto que odian hasta la memoria de aquellos que fueron ejecutados y humillados por Franco. Por eso se la niegan. Pero ya les anuncio que su odio no va a poder con nuestra esperanza. No van a derogar la memoria de las víctimas del franquismo ni la ley que la protege. No lo van a hacer porque no es derogable ni extirpable de la memoria colectiva española el daño injusto que el franquismo provocó en tantas y tantas víctimas; no lo van a derogar.

Pero más allá, incluso, de esta enmienda que se plantea como la fascistada máxima o la franquistada al cuadrado, hay que leer un poco para ver el nauseabundo tono de ejercicio de revisionismo histórico, un ejercicio de cinismo moral y político. Hablan de la importancia de la libertad, la convivencia y el pluralismo político los que quieren ilegalizar a más de la mitad del arco parlamentario ―¡pero qué cinismo!― cuando son los mayores propagadores de odio y persecución de la España actual en todas sus versiones y secciones, que diría el Movimiento Nacional de Franco. Ustedes tienen una España que solo existe en su imaginación, bueno, la imaginación de una panda de revisionistas nostálgicos de la Reconquista, del reinado de los Reyes Católicos o del imperio español donde nunca se ponía el sol.

Señorías de la derecha extrema, su odio no es propio de personas que aman a su país. Ustedes no son patriotas ―lo decía ayer el presidente del Gobierno― porque la patria no es ni la nostalgia del pasado ni el odio al diferente. La patria es nuestra gente, y nuestro el verdadero patriotismo no es otra cosa que cuidar de nuestra gente. Quien de verdad quiere a España no puede permitir que sus cimientos, los de la memoria, estén plagados de cadáveres regados con olvido y adornados por fundaciones de homenaje a Franco.

Hablan también de guerra entre hermanos, de dos bandos, de dos ejércitos. Miren, es verdad que en una guerra siempre se cometen barbaridades, pero eso no debe conducir a relativizar los bandos de una guerra diciendo que todos eran iguales, porque no éramos iguales (aplausos): no podían ser iguales los que decían «viva la República», una república legal y legítima, a que quienes contestaban «viva la muerte» y «muera la inteligencia». No somos iguales. (Aplausos). La guerra civil española fue un plan de exterminio y, en palabras de Paul Preston, un holocausto español; no solo fue una guerra. La heroicidad de los victimarios fue la de dirigir la violación de mujeres, la ejecución, la tortura y la persecución con ensañamiento, y no solo con bombardeos de ciudades como Guernica o Alcañiz, sino con fusilamientos indiscriminados, como la masacre en la plaza la tierra en que nací, en la plaza de toros de Badajoz, donde sustituyeron toros por civiles fusilando a cuatro mil extremeños, ni siquiera había tregua para los civiles. Siempre fueron a por todos, a hacer un exterminio calculado.

Señores de la ultraderecha, hoy tienen desmemoria porque quieren ocultar que en su día llenaron España de oscuridad, de miedo y de vergüenza. Nos cubrieron de desolación y de dolor. No hay olvido para tanta pena y tanto sufrimiento injusto; no lo va a haber. Para esta parlamentaria socialista que ha sufrido otro tipo de violencia en carne propia, la terrorista, la trastienda de esta enmienda es tan evidente como dolorosa: atentar contra la memoria de las víctimas del franquismo. Y la memoria no se toca, no se toca; la ley de memoria se queda (aplausos), la ley de memoria se queda. Lo diré alto. Exhumamos a Franco del valle de Cuelgamuros y exhumaremos su nombre y su ideología de la democracia española ilegalizando las organizaciones fascistas y franquistas. Lo haremos. (Aplausos). Lo haremos por respeto a las víctimas, primero, y para acabar con Francisco Franco, Queipo de Llano, Serrano Suñer, José Antonio Primo de Rivera, la de Yagüe, la de Ledesma Ramos y la de Blas Piñar.

Acabo ya, presidenta. Confío de verdad en todos los grupos políticos y en todas las fuerzas para rechazar esta fascistada de la ultraderecha, porque yo sé que compartimos derechos como la justicia, la verdad, la reparación, la memoria y otra manera de hacer política y de defender la política. Quien no lo haga no estará dando la batalla por la memoria. Quien no dé la batalla estará callando ante la España del odio, la venganza y la violencia. Señorías, nosotras y nosotros los socialistas no nos callamos. Vamos a volver a darles la batalla y vamos a volver a ganarles, porque no somos los primeros que les han ganado y porque caminamos a lomos de gigantes.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Romero. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Moro Almaraz por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.

María Jesús Moro Almaraz

PPDiputada.Página 13Vídeo

Señora presidenta, señorías, buenos días. Martina, mi apoyo, mi consideración, y a todas las mujeres. No vamos a tolerarlo. (Aplausos). Señorías, llevamos una hora de debate y quien nos mire seguro que no entiende nada. Y, fíjense, es sencillo, es más sencillo de lo que parece, y es triste: el Gobierno en su peor momento lanza a su grupo a hacer un ejercicio de distracción y escapismo, y los enmendantes se dejan atrapar en él. Nosotros, señorías, no vamos a caer en esa trampa. Hoy los españoles nos piden ser útiles, y con esto no lo somos. Hoy hay muchas necesidades y una gran tragedia aún no resuelta. Hoy vivimos, además, la pesadilla de un Gobierno asediado por el levantamiento del velo que nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad y la justicia están haciendo sobre unos gobernantes que no gobiernan, sino que hacen negocios para beneficio propio y de unos pocos. (Aplausos). Es lo que hay detrás de su propaganda. No creemos que lo que nos presentan sea la máxima prioridad de los españoles, ni la proposición de ley ni darle autobombo con este trámite de totalidad, y menos en un momento de dolor desgarrador por las consecuencias de la riada. Señorías, el Gobierno rellena sus normas con retos a sí mismo que reiteradamente incumple. Hace redacciones alambicadas, que parece que dicen lo que no dicen, pero que consiguen embaucar a quienes le piden pagos de peajes para seguir. Luego, se escuda tras sus grupos parlamentarios a través de enmiendas o proposiciones de ley ―esta es una de ellas―, y así las suben al marcador del número de leyes, que valoran a peso, y ya tienen el trampantojo para decir que gobiernan y que legislan. La Ley Orgánica del Derecho de Asociación se ha mantenido con mínimas modificaciones veintidós años, durante los cuales, por cierto, ustedes han gobernado trece, y ahora no hacen con esta proposición una gran aportación a lo que ya regula esa ley de asociaciones, porque no acepta las asociaciones con fines ilícitos. Pero ―insisto― sabemos que no consideran necesaria esta modificación, es su comodín en los malos momentos, el comodín del dictador muerto. Señorías proponentes de la enmienda, no entren en su juego. Vuelven a darles bombona de oxígeno, no se hagan corresponsables, el emperador tiene que verse desnudo cuanto antes. (Aplausos). Hoy tenemos que hablar de eso que no quieren, pero que cada vez les cuesta más ocultar: que han utilizado Presidencia del Gobierno, ministerios y Fiscalía General del Estado para quebrantar las leyes y lanzarse a por el adversario político. Hoy debemos hablar de la ruindad de ser ministro responsable público en pandemia y pedir o recibir mordidas para beneficio de algunos, o la inyección de liquidez al partido, presuntamente. Hoy hay que hablar de eso, no de esto. Hoy no deberían levantar la cabeza, señores socialistas, porque cada día es más vergonzoso. No solo han utilizado las instituciones como agencia de colocación, no, sino también como territorio comercial con desprecio de quienes sufren y sin un ápice de respeto a la ley. No, señorías socialistas, no vamos a colaborar en sus estrategias. (Aplausos). Porque nuestra obligación ―y la suya también― es denunciar los desmanes. Los desmanes son siempre intolerables, pero aun se hacen más inaceptables cuando se mercadea para el lucro personal ―económico o de poder― con el sufrimiento del pueblo acechado por el miedo a la enfermedad y a la muerte. No, señores proponentes, no somos blandos, hablamos alto y claro y actuamos, pero no vamos a dar espacio al Gobierno para incorporarnos a su estrategia, y menos en este momento. Nunca tuvieron necesidad imperiosa de modificar esta ley, pero en su mundo virtual ahora es de una necesidad tan urgente que merece una proposición de ley porque no hay nada más prioritario en España. La única enmienda a la totalidad, señorías, que cabe aquí es respecto a este Gobierno y miembros de su partido que nos avergüenzan. Seguro que les avergüenzan a ustedes también con sus fiestas en plena pandemia, haciendo alarde de los servicios completos de la prostitución que dicen que quieren abolir, con drogas y con negocietes en sus despachos. El mismo diputado que hablaba en el debate de memoria democrática disfrutaba, presuntamente, de todos los servicios posibles garantizados por el conseguidor, por el mediador. Ahora sabemos, además, que no se quedaron en los sórdidos y lucrativos entretenimientos de Tito Berni, porque cada vez hay más pruebas de que mientras nuestros familiares morían solos, hacían negocio en gobiernos autonómicos y en ministerios. (Aplausos). Les pregunto: ¿No tenemos nada más urgente que legislar en este momento? ¿Ni la seguridad de los policías y sus pensiones, los funcionarios de prisiones, la lucha contra el narcotráfico, las mafias organizadas de trata de personas, los ciberdelincuentes, los delincuentes sexuales? ¿De verdad no hay nada más urgente que esta proposición? Dejemos de jugar a su mundo virtual, a sus juegos mnemotécnicos, al escapismo que intentan cada vez más frecuentemente con ejercicios de distracción. Señores enmendantes, este no es el cauce para lo que plantean ni el procedimiento. Mi grupo dijo ya con claridad con su voto y sus enmiendas su valoración de esta Ley de Memoria Democrática y lo sostiene.

Está en los boletines y en el Diario de Sesiones. Mi presidente dijo, sin lugar a dudas, lo que hará cuando tenga la capacidad real para conseguirlo, porque esta es la ley de desmemoria de Bildu, que humilla a las víctimas y a la propia democracia, la que ha pasado ya a la historia porque los socialistas, incluso renegaron de los suyos, poniendo su firma al lado de la de Bildu para investigar a su propio presidente Felipe González. (Aplausos).

Señorías enmendantes, con esta enmienda creo que retroalimentan los ejercicios de escapismo del Gobierno. Si hoy hay que dedicar tiempo a las asociaciones y a las modificaciones que sean precisas en esta o en otra ley, hagámoslo, pero hagámoslo por quienes se preocupan de las personas con discapacidad, de las enfermedades raras, de dar de comer a gente que lo está pasando muy mal, de las víctimas, también de las víctimas de la riada. Modifiquemos la ley de asociaciones, sí, pero para agilizar los trámites. No hemos visto nada en sus decretos. Apoyo real a las asociaciones que lo han perdido todo en la riada y a las que se pueden construir para fortalecer la reconstrucción en Valencia y en todas las zonas afectadas. Solo hay dos cosas urgentes de las que preocuparse ahora: los problemas reales de la gente y denunciar que este país no se merece que siga este Gobierno manchado. Sí, señorías, muy manchado por la peor corrupción: aprovecharse, con arrogancia e impunidad, desde las instituciones mientras los ciudadanos a los que hay que servir sufren.

No va más. No aceptamos más distracciones, señorías socialistas. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Moro. A raíz de este debate, quiero comentar a sus señorías, a los señores y señoras diputados, que esta Presidencia siempre ha tenido un criterio muy generoso a la hora de dejar expresar la libertad de opinión y la libertad de expresión de todas sus señorías para tener un debate rico y poder garantizar, sin duda, el pluralismo político. Pero esta Presidencia no va a admitir que en esta Cámara se haga apología del franquismo ni los discursos de odio. Como hoy se ha vuelto a hacer en este debate, quiero pedirles disculpas porque las intervenciones del señor Mariscal Zabala1 no las pude oír en el momento en que estaban sucediendo, pero las he podido visualizar ―y esta intervención la pensaba hacer al final del debate― y, efectivamente, no son aceptables y serán retiradas del Diario de Sesiones. (Aplausos). A partir de ahora hago la advertencia a todos los diputados y diputadas de que no pueden hacer apología del franquismo, una dictadura que causó terror, asesinatos y odio en nuestro país. Esta casa está, precisamente, para garantizar la democracia y los derechos de todos y de todas. Muchísimas gracias. (Aplausos). COMPARECENCIA DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, DE CONFORMIDAD CON LO DISPUESTO POR EL ARTÍCULO 203 DEL REGLAMENTO: —  COMPARECENCIA, A PETICIÓN PROPIA, DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES, UNIÓN EUROPEA Y COOPERACIÓN ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, PARA INFORMAR DE LAS INICIATIVAS DE ESPAÑA PARA LA PAZ EN ORIENTE MEDIO. (Número de expediente 210/000050). — COMPARECENCIA DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES, UNIÓN EUROPEA Y COOPERACIÓN ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, SOLICITADA POR LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS MIXTO Y REPUBLICANO, PARA INFORMAR SOBRE LA POSICIÓN DEL GOBIERNO ANTE LA GRAVE SITUACIÓN EN ORIENTE PRÓXIMO POR LA EXTENSIÓN DE LOS ATAQUES DE ISRAEL EN LA ZONA CON LOS BOMBARDEOS EN LÍBANO, INCLUIDO EL ATAQUE AL CUARTEL GENERAL DE LAS FUERZAS DE PAZ DE LA ONU, ADEMÁS DE LA CONTINUIDAD DE LA DESTRUCCIÓN DE GAZA Y CISJORDANIA Y EL PELIGRO DE ESCALADA DEL CONFLICTO EN TODA EL ÁREA. (Número de expediente 210/000048).

Presidencia. Continuamos ahora con la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ante el Pleno de la Cámara. Se debaten acumuladamente las siguientes solicitudes de comparecencia: la primera, a petición propia del ministro de Asuntos Exteriores para informar de las iniciativas de España para la paz en Oriente y la solicitada por los grupos parlamentarios Mixto y Republicano para informar sobre la posición del Gobierno ante la grave situación en Oriente Próximo por la extensión de los ataques de Israel en las zonas de los bombardeos en Líbano, incluido el ataque al 1 Ver Diario de Sesiones núm. 83, correspondiente al Pleno celebrado el martes 26 de noviembre de 2024, página 8. Cuartel General de las Fuerzas de Paz de la ONU, además de la continuidad de la destrucción de Gaza y Cisjordania y el peligro de escalada del conflicto en toda el área. Tiene la palabra el señor ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Cuando quiera, señor ministro.