Alberto Núñez Feijóo
Está claro, señor Sánchez, que a usted le preocupan los posibles wasaps entre la Fiscalía y Moncloa y también la testifical de Aldama. Lo digo porque, como no me ha negado que no le preocupe, entiendo que le preocupa. (Rumores).
El señor Aldama tenía pase vip en el PSOE y en su Gobierno, acompañaba en sus viajes a su Gobierno, medió en operaciones millonarias con su Gobierno, tenía contacto con Delcy, y conoce lo que oculta su Gobierno, fue condecorado ―condecorado― por su Gobierno y compartía negocios con su esposa. Con todos estos hechos, ¿de verdad que el señor Aldama es un don nadie? Fíjese, la fiscalía da credibilidad a su testimonio. ¿La fiscalía anticorrupción también es facha? Si el señor Aldama es un delincuente confeso ―como usted ha dicho― es porque todos los delitos que confiesa implican a su Gobierno. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!). Si como dice usted, es un delincuente, es su delincuente. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).
Por cierto, señoría, dice usted que no hay que creerle, porque es un presunto delincuente imputado por la justicia. ¿Entonces hay que creer a su esposa? (Un señor diputado: ¡Aaah!). ¿Hay que creer a su hermano? (Un señor diputado: ¡Aaah!). ¿Sabe quién le cree a usted en España? Nadie. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: Estoy aquí). Porque ni lidera el partido ni lidera el Gobierno. Ya solo es el ‘número 1’ de esta trama. No lo digo yo, lo dice el sumario.
Ahora usted puede insultarme, sin duda. (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: No). Pueden seguir ustedes apestando a mentiras y a corrupción, también. ¿Sabe lo que pasa? Que la gente ya se ha dado cuenta. Mire, yo ya sé que no le importa lo que yo le diga, lo único que resuena en su cabeza es una frase. Permítame leerla: Si tantas pruebas quiere, que no se preocupe, señor Sánchez, que las tendrá. Yo no he sido el que ha dicho esta frase, la ha dicho su amigo, el señor Aldama. Hay algo claro, tanto en la trama de Aldama como en la trama del fiscal general, el ‘número 1’ es el mismo. Usted, señor Sánchez, ya no quiere estar en el Gobierno a toda costa, y hace bien. Me da la sensación de que su preocupación… (Aplausos).