Belén Hoyo Juliá
Muchas gracias, presidente. Señorías, esta semana se cumple un mes desde que mi tierra sufrió la mayor tragedia natural que recordamos; un mes desde que la riada arrebató la vida a más de doscientas personas y se llevó por delante miles de hogares, comercios, calles y pueblos enteros. No puedo dejar pasar la oportunidad de tener un recuerdo para las víctimas y sus familias. Nos comprometemos a trabajar sin descanso para devolverles no todo, porque hay cosas que son irreparables, pero sí mucho de lo que han perdido. (Aplausos). Se ha dicho en esta Cámara, pero entiendo que es importante repetirlo para que la sociedad española lo tenga claro: hace un mes no falló la política, no falló el Estado; hace un mes falló el Gobierno de Pedro Sánchez. (Aplausos). Falló porque no hizo las obras necesarias para proteger a la población de estos acontecimientos climáticos tan devastadores; falló porque durante las dos horas y media más críticas del día 29 de octubre la confederación hidrográfica no informó de la crecida del caudal del barranco del Poyo, y falló los días posteriores al no declarar la emergencia nacional y no mandar desde el minuto uno todos los recursos que tenía. Señorías, la respuesta humana del Gobierno a esta tragedia ha dejado mucho que desear. «Yo estoy bien», dijo el presidente; «es nuestro momento», escribió la ministra de Igualdad, y la ministra de Defensa, «el Ejército no está para todo» y «yo no tengo la culpa». Sánchez huyó, Teresa Ribera ni apareció y
Margarita Robles se permitió el lujo de abroncar a los que lo han perdido todo. Ni cercanía ni humildad ni empatía, señorías. (Aplausos). «Si necesitan más recursos, que los pidan», dijo el presidente del Gobierno. Pues bien, pese a que no tiene sentido que se tenga que pedir algo a lo que se tiene derecho, le tomamos la palabra en una de las frases más despreciables que le hemos escuchado. Este grupo parlamentario tiene la humildad que le falta al Gobierno y va a pedir los recursos necesarios para que todas las personas afectadas puedan volver a la normalidad, para que puedan recuperar sus vidas lo antes posible. Hay que reconstruir, pero también hay que devolver la dignidad y la esperanza a las personas afectadas, y seguiremos pidiendo hasta que el último vecino recupere su hogar, hasta que la última tienda abra sus puertas, hasta que la Albufera vuelva a ser el tesoro que siempre ha sido, hasta que las infraestructuras necesarias estén terminadas y hasta que los servicios públicos estén garantizados. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).
Los valencianos somos un pueblo humilde, trabajador, constante, luchador y resiliente y vamos a salir adelante, pero estamos ante la mayor tragedia natural de nuestra historia reciente y necesitamos que el Gobierno de España esté a la altura de las circunstancias y no titubee con las ayudas. El Gobierno valenciano ha estimado en más de 30 000 millones de euros la reconstrucción, y no es de recibo que el Gobierno dé como respuesta ayudas insuficientes, algunas de ellas incluso a modo de crédito. Les pregunto, señorías: ¿Creen que una peluquera de Paiporta o de Letur, que ha perdido su hogar, su comercio y también su coche, está en disposición de devolver un crédito al Gobierno? Los afectados necesitan ayudas directas que lleguen sin dilación, sin excusas y sin discursos peregrinos. Muchas de las ayudas del Gobierno valenciano ya han llegado a las familias afectadas; sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez, como siempre, llega tarde y mal. Han tenido mucha prisa en asaltar Radiotelevisión Española; nosotros hoy les pedimos que tengan prisa y destinen su tiempo y esfuerzo a poner en marcha las ayudas para los afectados. (Aplausos).
El Gobierno acumula una recaudación tributaria récord, es decir, tiene recursos suficientes para ayudar a las familias afectadas de manera inmediata, y tiene la obligación de llegar hasta el último rincón, hasta el último afectado. Mi partido ha presentado propuestas enmarcadas en el Plan Valencia, un plan destinado a la recuperación de las zonas afectadas por la DANA como respuesta a la falta de un plan efectivo por parte del Gobierno, que está más centrado en proponer parches que en proponer soluciones integrales. No puede quedar fuera ningún autónomo afectado. Debemos estar a su lado, como también tenemos que apoyar a los agricultores, a los ganaderos y a toda la industria que ha sufrido daños. También es imprescindible que se aprueben líneas de ayuda para la cobertura del 50 % de los gastos de las obras en centros de salud, carreteras, equipamientos deportivos, residencias o centros de día, porque, si el Gobierno no está para esto, ¿para qué está el Gobierno de España? Lo que ha ofrecido a las personas que han perdido su vehículo es ridículo, y por eso pedimos que se amplíen las ayudas en este sentido. Queda mucho por hacer. Tampoco hay que olvidar la necesidad de ejecutar cuanto antes las infraestructuras hidráulicas necesarias para proteger a la población de estas catástrofes naturales, porque sabemos que esto puede volver a pasar.
Señorías, durante el último mes hemos visto a un Gobierno que, en vez de dedicarse a ayudar a los afectados, se ha dedicado a intentar sacar tajada política, pero les digo: No les va a salir bien; los valencianos no se lo vamos a perdonar. (Aplausos). No es el momento del Gobierno ni del Partido Socialista. Sé que tienen muchos problemas con la justicia, que ha pillado sus tramas, pero ahora es el momento de los valencianos y del resto de los afectados; es el momento de estar mano a mano, codo con codo sacando barro y reconstruyendo.
Señorías, no puedo concluir sin lanzar un mensaje claro: basta ya de excusas; dejen de echar balones fuera y hagan autocrítica. Los afectados no pueden esperar. Cada minuto de inacción es un minuto más de sufrimiento para quienes lo han perdido todo. Pero no nos equivoquemos, esto no es una lucha de partidos, es una lucha por y para la gente que, con esfuerzo, garra, lágrimas y coraje, se está enfrentando a esta catástrofe. Por eso hago un llamamiento en esta Cámara a todos los grupos políticos: Nuestra voz tiene que ser unánime, contundente y solidaria por Valencia, por el resto de las zonas afectadas y por un futuro en el que nunca más tengamos que lamentar una tragedia como esta.
Muchas gracias. (Aplausos).