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Sin adjetivos

Pleno del 26 de noviembre de 2024

Proposición de Ley para la garantía, a nivel estatal, del funcionamiento efectivo de la tarjeta sanitaria individual y de la plena interoperabilidad de las historias clínicas.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 83.

Sanidad

Votación

  • 26 de noviembre de 2024: no salió adelante, 32 sí, 174 no, 134 abstenciones.

David García Gomis

VoxDiputado.Página 11Vídeo

Muchas gracias, presidente. Antes de comenzar, dos cuestiones previas. La primera, honrar la memoria de Joseph Edward Murray, médico estadounidense Premio Nobel de Medicina y pionero en trasplante de órganos, que falleció el día 26 de noviembre de 2012. El doctor Murray fue pionero en campos como el trasplante de órganos, donde España es líder mundial, algo de lo que nos podemos sentir orgullosos. La segunda, quiero dar todo mi apoyo a mi compañera María Elisa García Fuster, diputada por Barcelona en el Parlamento de Cataluña, médico especialista en Anestesiología y Reanimación, que está siendo víctima del señalamiento y del apartheid separatista por no usar el catalán, algo de lo que no podemos estar nada orgullosos. Señorías, ¿por qué estamos aquí? Porque España necesita respuestas y soluciones a los problemas diarios de los españoles. Hoy, nos encontramos ante una crisis sanitaria sin precedentes, y no por falta de recursos ni talento, sino por una gestión profundamente ineficiente, que antepone los intereses ideológicos y egoístas y un sistema autonómico al bien común y a las necesidades de los ciudadanos. El Sistema Nacional de Salud debería ser un ejemplo de equidad y de acceso universal, pero lamentablemente ha sido desgarrado por políticas que crean barreras entre comunidades y fragmentan lo que debería ser un sistema único. Señorías, si ustedes sacan su DNI, verán que todos son iguales: su foto, su número de DNI —‌cada uno el suyo, por supuesto— con el mismo número de dígitos, y aparece el nombre, dónde hemos nacido y nuestros padres; toda la información igual, y es aceptado en todo el reino de España y en la Unión Europea y es el único DNI válido. Ahora, si ustedes sacan sus tarjetas sanitarias, cada uno tiene la de su comunidad, todas diferentes, incluso con diferente cantidad de dígitos. Y a la hora de poder entrar al sistema sanitario con los datos de un paciente desplazado a otra región, muchas veces no se puede hacer. ¡Si somos españoles, si tenemos el mismo DNI, si tenemos el derecho a la libre circulación por nuestro país, ¿por qué se empecinan ustedes en que tengamos tarjetas sanitarias diferentes?! (Aplausos). ¡¿Por qué no tenemos los mismos derechos y la misma equidad?! ¿Por qué levantan muros entre españoles? ¿Por qué esa obsesión en dividir y dividir? Yo se lo digo: porque les interesa; quieren su trozo de pastel, su pequeña taifa donde hacer y deshacer a su antojo, ¡y les da igual si es un sistema fallido o egoísta, si es un sistema que hace que nos sintamos extranjeros en nuestra propia tierra, que nos sintamos desplazados o que nos sintamos ciudadanos de segunda! (Rumores).

Yo sé que la sanidad les importa bien poco, pero podían tener un poco de educación, por favor. A ustedes les interesa obtener el control y el máximo número de competencias para poder colocar a los suyos en detrimento de la salud y el bienestar de los españoles. (Aplausos). Las regiones ricas, cada vez más ricas; las pobres, cada vez más pobres. Están vendiendo el estado de bienestar por votos. Por eso, VOX quiere poner freno y solución a esta deriva. VOX quiere acabar con esa desigualdad y cambiar la ley, para que todos los españoles, al igual que tenemos un DNI común, tengamos una tarjeta sanitaria común, algo que debería ser de sentido común, valga la redundancia. La unificación de la tarjeta sanitaria única no solo es una cuestión de eficiencia, es una cuestión de justicia, de equidad, algo que siempre hemos defendido en VOX, y en lo que creemos firmemente: en que todos los españoles, sin importar su lugar de nacimiento, su residencia o su situación económica, deben tener el mismo acceso a la sanidad, una sanidad de calidad, una sanidad que garantice lo mejor para los españoles. VOX quiere anteponer la sanidad y los derechos de los españoles a sus caprichos ideológicos y separatistas, a sus egoísmos. Queremos derribar los muros creados artificialmente por ustedes, y que los españoles puedan ser tratados sin problemas en toda España. (Aplausos). Señorías, tenemos un problema real de incompatibilidad de las tarjetas sanitarias. El 30 % de las recetas electrónicas no son válidas fuera de la comunidad que las emite, según datos del propio Gobierno, por lo que los pacientes crónicos deben enfrentarse a una burocracia inútil para recibir tratamiento en otras regiones. No solo es ineficaz, pone en grave peligro la salud de los pacientes crónicos, y todo por sus caprichos ideológicos. Y no es que lo diga VOX, es que lo dice la ley, porque aún no se ha dado cumplimiento a la creación de la tarjeta sanitaria individual —‌algo bochornoso e inaceptable—, un título que debería permitir el acceso a los centros y servicios sanitarios del sistema en los términos de la legislación vigente, que debería ser válida en todo el Sistema Nacional de Salud y que esté dotada de un medio de identificación único para dicho sistema y una base de datos común. No hablamos de devolver las competencias de nuevo al Estado, como ustedes siempre esgrimen, hablamos de que el Estado se haga cargo de su responsabilidad, de que se cumpla la ley y de que las tarjetas sanitarias sean válidas en toda España, que dejemos de sentirnos extranjeros en nuestro propio país. (Aplausos). Pero es que ocurre lo mismo con los historiales clínicos, porque, a pesar de las promesas expresadas por este Gobierno y los anteriores, sigue sucediendo que un médico de Castilla y León no pueda acceder a la historia clínica de un paciente de Andalucía. ¡Es que esto perjudica el diagnóstico y el tratamiento del paciente!, y es una violación y una vulneración de los derechos de los pacientes, de su salud y de los principios de igualdad. ¡Es que es totalmente incomprensible que esto esté pasando todavía! ¡Y es peor todavía: en algunas comunidades autónomas ni siquiera vale en algunos hospitales! Señorías, ¿no se dan cuenta de que estamos en pleno siglo XXI y aún estamos en estas? ¿Que la sanidad, como he dicho antes, debe unirnos y no dividirnos? Lo que hoy pedimos es algo imperativo que favorecerá la labor de los profesionales sanitarios y a todos los pacientes. ¡Que esto va del beneficio de la sociedad española! Implementar una tarjeta sanitaria única y un sistema integrado de historias clínicas que funcione para todos los españoles es algo necesario para mejorar la atención y la seguridad asistencial, tanto de los pacientes como del personal sanitario. Pero ustedes —‌aparte de estar hablando todo el rato— están a otras cosas. La descentralización del sistema sanitario ha creado un modelo que no solo es ineficaz, sino que discrimina a los ciudadanos según la región en la que vivan. Las barreras creadas por las comunidades autónomas impiden que los españoles reciban la atención que merecen. Pero a ustedes —‌como ya he dicho— les da igual, están empeñados en mantener esas barreras entre españoles, y en levantar muchas más si hace falta, por ejemplo con el idioma, como en Cataluña, donde mil médicos han abandonado sus puestos debido a la exigencia del catalán como requisito para ejercer, dejando la situación caótica que tienen. Tenemos unos políticos más preocupados por la imposición lingüística —‌que está creando un obstáculo grave en la calidad de la atención sanitaria que no puede continuar (aplausos)— que por solucionar el atasco que sufrimos en atención primaria, en las listas de espera o en las listas con el especialista. Ustedes están en estas. Y además es un problema común en el resto de comunidades. Y, mientras, los españoles tienen que esperar días para ser atendidos en atención primaria; mientras, esperan semanas, incluso meses, para que les vea un especialista, y algunos esperan incluso años para una cirugía.

Y ahora nos dicen que además quieren colapsar el sistema aún más regularizando a 900 000 ilegales, que no han contribuido al estado de bienestar. Mientras no hay camas en las residencias para los mayores, mientras el modelo sanitario está tensionado por su transición hacia un modelo crónico, mientras tenemos graves problemas, ustedes continúan empeñados en que España sea el hospital de toda África y de todo aquel que cruce nuestras fronteras de manera ilegal. (Aplausos). Señorías, la sanidad tiene límites y ustedes están llevándonos a un punto de difícil retorno. Funcas cifró en 2023 que en España vivían cerca de 700 000 ilegales y que estaban accediendo al sistema sanitario, generando un gasto de más de 2000 millones de euros.

Señorías, mientras en Valencia seguimos bajo el barro y el fango, con auténticos cementerios de coches en las calles y miles de familias que no pueden hacer vida normal y que lo han perdido todo, el presidente Sánchez sigue regalando millones a países que la inmensa mayoría de ustedes no saben ni señalar en un mapa; ¡dinero que sale de los impuestos de todos los españoles y que va para todo menos para los españoles! (Aplausos). No va para educación o sanidad, va para que el presidente Sánchez lave su imagen a nivel internacional y asegure su salida de emergencia. Y mientras, este Gobierno está a lo suyo: 1000 millones más para mantener a los menores no acompañados, el Consejo de Ministros hace dos semanas aprobó 1000 millones más para solucionar el problema de la vivienda a los ilegales que están entrando por Canarias —y‌ que ustedes traen en vuelos nocturnos a escondidas de los españoles—, millones y millones que son destinados a todo menos a los españoles. Con esos 1000 millones, por ejemplo, se podría mejorar la sanidad; con esos 1000 millones se podrían construir perfectamente 10 000 viviendas de protección oficial. (Aplausos). Son millones que hacen falta para sacar del fango a decenas de pueblos valencianos arrasados por la DANA. (Continúan los aplausos). Señorías, ¿qué mensaje le estamos mandando a la ciudadanía? Yo se lo digo: que sus impuestos no garantizan ni su salud ni su bienestar ni que el Estado estará a su lado cuando más falta haga. Y Valencia ha sido un claro ejemplo.

Pero volviendo a la cuestión, lo que VOX propone hoy son medidas concretas y realistas a problemas reales. Uno, tarjeta sanitaria única y válida en todo el territorio nacional, que elimine las barreras burocráticas y garantice el acceso universal al Sistema Nacional de Salud. Dos, interoperabilidad de historias clínicas mediante la reforma de la Ley 41/2002 para garantizar que sean accesibles y comprensibles para cualquier profesional sanitario autorizado. Y tres, gestión y eficiencia, algo que ustedes no saben qué es.

España se enfrenta a una encrucijada histórica, podemos seguir por el camino de la fragmentación, de la ineficiencia, de la desigualdad o podemos recuperar lo que es nuestro: un sistema sanitario que sirva de verdad a los intereses de los españoles y no a ustedes. (Señala los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.—Aplausos). Nuestro sistema sanitario no puede seguir siendo un juguete de la incompetencia ni un refugio de políticas absurdas. Debemos luchar por una sanidad que trate a los españoles con dignidad, que priorice el bienestar de quienes han contribuido a este país y que sea un ejemplo de eficiencia y equidad. Defender la sanidad española no es solo una cuestión política, es una cuestión de justicia. Hagámoslo por nuestras familias, por nuestros vecinos, por nuestros mayores. Hagámoslo por las generaciones futuras, por el orgullo de sentirnos españoles y por nuestra sanidad. Señorías, pueden ignorar la realidad, pero no pueden ignorar las consecuencias de ignorar la realidad.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. En turno de fijación de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Vasco EAJ-PNV, tiene la palabra la señora Vaquero Montero.

Maribel (GV (EAJ-PNV)) Vaquero Montero

PNVDiputada.Página 13Vídeo

Mila esker. Egun on guztioi. Voy a intentar no entrar a contestar al portavoz del Grupo VOX por las barbaridades que ha dicho desde esta tribuna. Como la gran mayoría de las propuestas de este grupo, esta también tiene una finalidad predeterminada ideológica: la creación de un relato que defiende la visión de un Estado —a‌ mi juicio acomplejado— en el que se pone en tela de juicio el marco competencial, sobre todo intentando generar preocupación a la ciudadanía, culpabilizándolo de todos los males con medias verdades o mentiras sobre temas relativos a la seguridad, al trabajo, a la vivienda, y hoy le ha tocado a la salud. Deseo frustrado y contrario al ordenamiento jurídico que, incluso, se explicita en la propia exposición de motivos, que no es otro que el de la devolución al Estado de las competencias sanitarias. Y, para ello, intenta, en esta ocasión, generar preocupación entre la ciudadanía en torno al historial clínico, y lo hace haciendo hincapié en un doble sentido. Se intenta generar el temor de que la legislación actual no es suficiente para garantizar el mantra de la mal entendida igualdad de todos los españoles, porque no se garantiza suficientemente la interoperabilidad de los datos médicos. ¿Y para ello qué proponen desde este grupo? Pues incorporar un par de palabras a la redacción del artículo 57 de la Ley 16/2003, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, y eliminar cualquier referencia a las comunidades autónomas. Palabras que no suponen ninguna modificación relevante en el artículo que justifiquen el cambio propuesto y, si fuera así, en estos momentos se encuentra en tramitación el proyecto de ley de cohesión, en el que podrían realizar tales observaciones.

Respecto a este punto, hay que decir que no es cierto que en la actualidad no exista interoperabilidad dentro del Sistema Nacional de Salud, aunque puede que no sea perfecta. Los ciudadanos pueden desplazarse de una comunidad a otra y solicitar asistencia sanitaria u obtener la dispensación de un medicamento o producto sanitario en otra comunidad. Existe un sistema de interoperabilidad de la información a través de la base de datos común de la tarjeta sanitaria individual que posibilita el acceso de los profesionales sanitarios a la historia clínica digital del paciente desde cualquier punto del sistema, que posibilita el acceso de los y las ciudadanas a su historia clínica digital desde cualquier ubicación por medio del DNI electrónico o el certificado digital y que permite la dispensación de la medicación prescrita en otra comunidad en cualquier oficina de farmacia por medios electrónicos. Como he dicho antes, la modificación del artículo 57 que propone no expresa nada novedoso, no hay nada distinto a lo que hoy señala la ley. Y si hubieran existido los problemas técnicos para que se diera esta interoperabilidad, desde luego, no se iban a solucionar desde el adanismo de la proposición del Grupo VOX.

Pero lo verdaderamente relevante de esta proposición de ley no es el punto anterior, que simplemente es la excusa para el relato de la recentralización, lo relevante es el desprecio con el que se propone la segunda modificación, exigiendo que las historias clínicas se redacten en español. No lo plantean como un derecho del paciente, sino como un derecho del profesional sanitario para garantizar la igualdad de todos y de todas las profesionales sanitarias. Se olvida la propuesta intencionadamente de que el titular de los derechos —‌también de los derechos lingüísticos— es el paciente. Para VOX —‌y tal vez para algún grupo más de esta Cámara— el gran problema sea este, sin embargo, para nosotras es justo el contrario. Es decir, el gran objetivo que hay que solucionar es que la atención médica y la documentación figure exclusivamente en castellano, sobre todo en el caso de los pacientes vascohablantes. Porque garantizar el uso de las diferentes lenguas oficiales mejoraría la atención y el tratamiento, incluso la redacción del historial médico, ya que la cercanía y la empatía que generan son claves cuando al paciente se le habla en su idioma materno, sobre todo en el caso de los niños, de las niñas y de las personas mayores. Así lo constatamos nosotros, y así lo hace el informe presentado por el Comité de Expertos del Consejo de Europa de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, que exige más esfuerzo para asegurar la presencia de la lengua minoritaria en el servicio público de salud, sobre todo por la dificultad de reclutar médicos y otro personal sanitario con conocimiento de los idiomas oficiales.

Muchos pacientes son euskaldunes vascoparlantes, por ello, el desarrollo de la historia clínica en euskera es imprescindible para garantizar a estas personas su derecho a recibir la información escrita en su idioma o que la documentación sobre su asistencia sanitaria sea en euskera.

Historia klinikoa euskaraz idatzita egotea funtsezkoa da hizkuntza normalizaziorako eta hizkuntza eskubideak bermatzeko. Eskubide bat pazienteena eta gure betebeharrak da hori bermatzea, Administrazio Publikoen betebeharra. Gure taldeak defendatu eta defendituko duena. Eta kezkatzen duena profesional euskalduna ez izatea eta historia klinikoa ez ulertzea bada, ez kezkatu, itzultzaile neuronal nahikoak daude, adimen artifiziala euskaratik gaztelaniara, katalanetik, galegotik, gaztelaniara itzultzeko programak. Baita ingelesetik portugesetik ere, eta abar ere, Europako herritarren txartel medikoen kasuan. Kasu honetan, arazorik ez dagoen arren, hori ez da arazoa. Arazoa beste hizkuntzak direlako, euskara, esaterako, horiek direlako beste herri batzuk direnaren froga ukaezina Euskal Herria eta Euskadi kasu. Argi dago soberan dagoela esatea ekimen honen aurka bozkatuko dugula.

Mila esker.

Que la historia clínica esté redactada en euskera es clave para la normalización lingüística y para garantizar los derechos lingüísticos. Es un derecho, el de los pacientes, y es nuestra obligación garantizarlo, obligación de las administraciones públicas que nuestro grupo ha defendido, defiende y defenderá.

Y si lo que preocupa es que el profesional no sea vascohablante y no entienda el historial clínico, no se preocupen, hay traductores neuronales suficientes, inteligencia artificial del castellano al euskera, del catalán o el gallego al castellano; incluso desde inglés o portugués, etcétera, en caso de las tarjetas médicas de ciudadanos europeos. Aunque en este caso no habría problema, ¿no? Porque el problema son las otras lenguas, por ejemplo, el euskera, porque son la prueba irrefutable de que existen otros pueblos como el pueblo vasco o Euskadi. Evidentemente, sobra decir que votaremos en contra de esta iniciativa.

Que la historia clínica esté redactada en euskera es clave para la normalización lingüística y para garantizar los derechos lingüísticos de los vascos y de las vascas. Es un derecho, el de los pacientes, y es nuestra obligación garantizarlo, obligación de las administraciones públicas que nuestro grupo ha defendido, defiende y defenderá allí donde tengamos voz y poder de decisión.

Y si lo que le preocupa es que el profesional no sea bilingüe y no entienda el historial clínico, no se preocupe, haga como he hecho yo en esta última parte de mi intervención: ya hay traductores neuronales suficientes, inteligencia artificial y programas para traducirlo de un lenguaje al otro, seguramente de todos los lenguajes del mundo al español. No hay ningún problema.

Pero creo que este no es el gran problema. El problema no son las lenguas como el inglés, el francés o el portugués; el problema son las lenguas como el euskera, el gallego y el catalán, porque estas son prueba irrefutable de que existen otros pueblos como el pueblo vasco.

Mila esker. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Estrems Fayos.

Etna Estrems Fayos

ERCDiputada.Página 15Vídeo

Bé, bon dia. Bé, ens trobem davant d’una proposició de llei de VOX que, sota l’excusa de garantir la interoperabilitat de les targetes sanitàries i les històries clíniques, el que fa de nou és el seu clam típic de l’Espanya una, grande y libre. De fet, en aquesta ocasió ha trobat el fil per fer-ho en les targetes sanitàries, com d’altres vegades ho ha fet amb les competències en educació per proposar, dit literalment dins el seu text, «recentralitzar el sistema de salut de l’Estat». Aquesta iniciativa no només suposa un retrocés en l’autonomia sanitària, sinó que, per variar, es mira el melic per seguir amb la seva cançoneta i desaprofita aquest espai parlamentari on es podria parlar, per exemple, de les potencialitats de la tecnologia i els avenços que ens pot proporcionar en matèria de salut. I els he de dir una cosa: Cada cop que vostès surtin aquí a cantar la seva cançoneta, sortirem nosaltres a cantar la nostra i ho farem per un tema de compensar. Catalunya ha estat sempre pionera en la gestió de la seva sanitat. Disposem d’un sistema modern, eficient, adaptat a les necessitats dels nostres veïns i veïnes amb una targeta sanitària integrada, que permet accedir a serveis de qualitat i a una xarxa interconnectada dins de tot el territori català. Aquest model ha estat construït sobre la base del coneixement de la realitat local, un factor clau que cap centralització podrà substituir. El que necessita el sistema, a Catalunya i a tot arreu, és un bon finançament que garanteixi que es pot desenvolupar amb garanties i no deixi ningú enrere. I sobretot, polítics que el defensin i vetllin perquè sigui així. VOX insisteix a parlar de recentralització com si fos la solució a tots els mals de tots els dimonis. Però tornar a un sistema centralitzat seria fer un munt de passes enrere i tornar a un model rígid i menys adaptable. Segurament un model rígid i menys adaptable del passat que vostès enyoren profundament. En lloc de mirar cap al passat, el que hem de fer és conjurar-nos a mirar el futur. La Comissió Europea ja treballa en l’Espai europeu de Dades sanitàries, una iniciativa que promou l’intercanvi de dades mèdiques amb tot el continent. Això sí que podria garantir una autèntica interoperabilitat no només entre comunitats, sinó també entre països. És un model que respecta les competències i utilitza estàndards tècnics comuns sense imposar una uniformitat. Entenc que, si volen garantir els drets de tothom a ser atès a tot arreu, aquest model els deu semblar bé. I que jo sàpiga, en cap moment parla de centralitzar res. Una altra cosa que ens preocupa d’aquesta proposta, també molt seva i que intenten colar sempre per qualsevol via, és l’intent de limitar l’ús de les llengües que no són el castellà en les històries clíniques, en aquest cas. Això no només vulnera els drets lingüístics dels pacients i professionals, sinó que seria tan fàcil de solucionar, com deia la companya, —‌aquest problema tan greu que a vostès els fa tanta urticària, que és que la gent parli idiomes que no són el seu espanyol— amb eines d’intel·ligència artificial, com per exemple, per exemple, per traduir les històries clíniques a qualsevol idioma.

De fet, això és el que proposa l’Espai europeu de Dades sanitàries per tal que tothom pugui veure les històries clíniques en l’idioma que vulguin. Perquè saben què? A Europa molta gent parla idiomes diferents del castellà. I els prometo que ningú ho fa —i‌ permetin-me la vulgaritat— per fotre. Centralitzar no resol els problemes de comunicació. La tecnologia sí que pot fer-ho.

Però en tot cas, com poden imaginar, votarem en contra d’aquesta proposta que l’únic que pretén és trobar un altre pretext per imposar un model antic, recentralitzador i amb l’únic objectiu de sortir a aquest faristol a cridar allò de que «España es una y no cincuenta y una» amb qualsevol excusa. Des d’Esquerra Republicana defensem una sanitat moderna, oberta a Europa i al futur i respectuosa amb l’autonomia i la diversitat. És hora d’avançar cap endavant, mirar el futur i no de tornar a un passat en blanc i negre com el que vostès somien.

Moltes gràcies.

Buenos días. Nos encontramos ante una proposición de ley de VOX que, bajo la excusa de garantizar la interoperabilidad de las tarjetas sanitarias y los historiales clínicos, hacen lo suyo típico de su plan de «España, una, grande y libre». En este caso, ha encontrado el filón para hacerlo con las tarjetas sanitarias, igual que lo ha hecho en el pasado con las competencias de educación, para ―y lo dice explícitamente en su texto― recentralizar el sistema sanitario del Estado. Este sistema no solo supone un paso atrás en el sistema sanitario estatal, sino que aprovecha para mirarse el ombligo y desaprovecha el espacio parlamentario para hablar de las potencialidades de la tecnología y los avances que nos puede proporcionar en materia de salud. Y hay algo que tengo que decirles: cada vez que vengan ustedes a soltar aquí su cancioncita, saldremos nosotros a cantar la nuestra, y lo haremos por aquello de compensar. (Aplausos). Cataluña ha sido siempre pionera en la gestión de su sanidad. Disponemos de una sanidad moderna, eficiente, adaptada a las necesidades de nuestros vecinos y vecinas, con una tarjeta sanitaria integrada que permite acceder a servicios de calidad y a una red interconectada dentro de todo el territorio catalán. Este modelo se ha construido basado en el conocimiento de la realidad local, un factor clave que ninguna centralización podrá sustituir. Lo que el sistema necesita en Cataluña y en todas partes es una buena financiación que garantice que se puede desarrollar con garantías, y no deje a nadie atrás; y, sobre todo, políticos que lo defiendan y velen porque sea así. VOX habla de la recentralización como si fuera la solución a todos los males de todos los demonios, pero volver a un sistema centralizado sería dar un montón de pasos atrás y volver a un modelo rígido y menos adaptable; seguramente un modelo rígido y menos adaptable del pasado que ustedes tanto añoran. En lugar de echar la vista atrás, lo que tenemos que hacer es mirar hacia el futuro. La Comisión Europea trabaja ya en el Espacio Europeo de Datos Sanitarios, que es una iniciativa que promueve el intercambio de datos sanitarios en todo el continente. Eso sí que podría garantizar una auténtica interoperabilidad, no solo entre comunidades, sino también entre países. Es un modelo que respeta las competencias y usa estándares técnicos comunes sin imponer una uniformidad. Entiendo que, si quieren garantizar los derechos de todo el mundo o que se le atienda en todas partes, este modelo les debe parecer bien; y, que yo sepa, en ningún momento se habla de centralizar nada. Otra cuestión que nos preocupa de esta propuesta ―también muy suya y que tratan de colar siempre, sea por donde sea― es el intento de limitar las lenguas que no sean castellano, en este caso, en las historias clínicas. Eso no solo vulnera los derechos lingüísticos de pacientes y profesionales, sino que sería tan fácil de solucionar―como decía la compañera, ese problema tan grave que les genera a ustedes tanta urticaria, que es que la gente hable idiomas que no sea su español― con herramientas de inteligencia artificial, por ejemplo, para traducir los historiales clínicos a cualquier idioma. De hecho, eso es lo que propone el espacio europeo de datos sanitarios, para que todo el mundo pueda ver el historial clínico en el idioma que quieran. Porque, ¿saben qué? En Europa mucha gente habla idiomas distintos al castellano; y les prometo que nadie lo hace ―permítanme la vulgaridad― para tocarles las narices; por joder, vamos. En cualquier caso, como pueden ustedes suponer, vamos a votar en contra de esta propuesta que lo único que quiere es encontrar una nueva propuesta para volver a un modelo antiguo y recentralizador y para subir a este atril diciendo que España es una y no cincuenta y una, bajo cualquier excusa. Desde Esquerra Republicana defendemos una España abierta a Europa y al futuro. Es hora de mirar hacia adelante, al futuro, y no mirar a un pasado en blanco y negro como aquel con el que ustedes sueñan.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Recas Martín.

Alda Recas Martín

Grupo SumarDiputada.Página 17Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, muchas de las que estamos aquí tenemos claro que los señores de VOX viven en el siglo XIX en casi todos los temas importantes para nosotras, desde los derechos de las mujeres al aborto, el machismo, la justicia fiscal y la justicia social, el cambio climático, el racismo, la xenofobia… Pero debo decir que esta vez solo han vuelto veinte años atrás, a los años 2003 y 2004, que es cuando se aprobaron la ley de calidad y cohesión y el real decreto que crea la tarjeta sanitaria. (Aplausos). Las afirmaciones que hacen en el texto que tenemos entre manos nos hacen pensar que siguen quedándose muy atrás en el análisis de la realidad. Eso nos lleva a pensar que hay poco conocimiento técnico, porque esas propuestas de cambios normativos ya se aplican. El texto propone modificaciones en la tarjeta sanitaria, habla de la historia clínica interoperable y de que en el futuro podamos… Señores de VOX, bienvenidos a su futuro, porque esto ya se aplica. (Aplausos). No sé en qué país viven, pero solo tienen que meterse y leer la Estrategia de Salud Digital del Ministerio de Sanidad. Ustedes le dan a un clic y podrán ver que la tarjeta sanitaria interoperable, con definición de contenidos mínimos, existe; que ya se pueden asegurar prestaciones farmacológicas en las 22 000 farmacias; que solo en octubre 375 000 personas de otra comunidad pudieron comprar un fármaco; que en agosto, que es cuando se va de vacaciones la gente, lo hicieron más de 1 025 000 personas, es decir, que no tuvieron que meter su medicación crónica en la maleta porque no hace falta. Que se encuentra también disponible la historia clínica digital, perfectamente, más de 1 200 000 personas pueden verla y compartirla. Que todas las comunidades autónomas participan y cuentan con un mayor o menor número de historias interoperables, el 91 % de la población española tiene algún informe interoperable, y esto es gracias a la colaboración entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas (aplausos), aunque, bueno, ya que se llevan bien, puede aprovechar para decirle a Madrid, a Aragón o a Andalucía que se pongan un poco las pilas, que les falta un poquito. Y le voy a dar dos datos más: resulta que el ministerio y las comunidades autónomas han trabajado para la integración en la red europea de la Asistencia Sanitaria Transfronteriza y que España es líder. Y no solo eso: en septiembre se aprobó un real decreto sobre tarjeta sanitaria virtual interoperable que armoniza las tarjetas virtuales asegurando su interoperabilidad, al igual que ocurre con las físicas. ¿Que esto es mejorable? Probablemente, pero no traiga aquí un debate sobre algo que ya se está haciendo. Con respecto a las lenguas cooficiales, no voy a explicarle cómo los sanitarios trabajamos con datos normalizados ni lo que es un diagnóstico internacional ni el derecho que tiene un paciente a hablarle al profesional sanitario en la lengua oficial que mejor le haga sentir. Y es que ustedes están obsesionados con la centralización, y no, no hablo de centralizar grandes subvenciones en fundaciones propias o donaciones opacas, sino de la definición que da la RAE. Centralización: hacer que varias cosas dependan de un poder central; a poder ser el suyo, claro. A nosotras nos gusta más la acepción de reunir varias cosas en un centro común. ¿Y saben cuál es ese centro común, esa casa común? Los derechos de la ciudadanía que depositan su confianza en los que estamos aquí dentro. Yo llevo tres semanas en este hemiciclo, tres semanas en las que se han hablado de temas importantes como si esto fuese una cancha de tenis, y lo que les recomiendo, señores de VOX, es que cambien la palabra centralizar por centrarse: centrarse en lo que le importa a la gente, sus problemas del día a día. (Aplausos). Centrarse en que los problemas de las comunidades autónomas donde están cogobernando o ayudándoles ―o lo han hecho en algún momento―, como puede ser Murcia, Valencia o Madrid, a no ser que quieran centrarse en las historias clínicas para señalar a inmigrantes o conseguir datos clínicos para algún amigo. Pero ahora pongamos que hablo de Madrid, céntrense en conseguir junto con sus amigos del PP esa interoperabilidad ya no en el resto de España, sino en nuestra propia comunidad, ya que no podemos ver historias clínicas dentro de nuestra comunidad. Céntrense en mejorar las condiciones de profesionales sanitarios. Céntrense en mejorar las estructuras sanitarias con sus amigos del PP. Céntrense en reorientar competencias del equipo de salud, incluidas las enfermeras. En su texto piden que los facultativos podamos entrar a la historia clínica, ¡actualícense! Las enfermeras ya no llevamos cofia y todo el equipo de salud entra en las historias clínicas para un manejo adecuado. (Aplausos). Céntrense en las listas de espera que tenemos en la Comunidad de Madrid para segundas, terceras y cuartas citas en salud mental. Céntrense en parar el uso torticero que desde la Comunidad de Madrid se da a las empresas privadas para acabar con esas listas y, de paso, beneficiar a ‘novios de’. (Aplausos). Céntrense en aumentar la inversión en sanidad, en investigación y, de paso, céntrense en investigar las muertes de 7291 personas en las residencias de la Comunidad de Madrid con sus amigos del PP. (Aplausos). Céntrense en que nuestros niños y niñas tengan acceso a una atención temprana y en que nuestros pacientes al final de su vida tengan unos cuidados de calidad. Céntrense para que tengamos en Madrid el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en la red pública. (Aplausos). Céntrense en apostar por una atención primaria cercana, ágil, resolutiva, en la que un profesional sanitario tenga tiempo para poder hablar en la lengua que sea; no se preocupe, existen traductores e inteligencia artificial para saber lo que dicen. Céntrense para que podamos cuidar en domicilios. Céntrense en decir a sus amigos del PP que podemos hacer muchas más cosas. En definitiva, céntrense en mejorar la vida de la gente que nos ha hecho llegar hasta aquí. Céntrense.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra señora Sáinz Martín.

María Sainz Martín

PSOEDiputada.Página 18Vídeo

Gracias, presidente. Señorías del Grupo Parlamentario VOX, ustedes siguen buscando el punto final, como les diría mi amigo el escritor Eduardo Galiano, pero no lo van a encontrar, les aseguro que no lo van a encontrar, porque en esta proposición de ley parten de dos premisas erróneas: la primera es achacar todos los males de la sanidad y su atención a las comunidades autónomas, y les recuerdo, señorías, que en este pequeño librito de bolsillo (muestra un ejemplar de la Constitución española), en este pequeño librito donde está la carta constitucional de 1978 ―que dentro de unos días vamos a celebrar su aniversario―, no solamente está el artículo 43 al que ustedes se refieren, sino que hay un artículo uno y un artículo dos en los que se ensalzan precisamente el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que integran a España y la solidaridad entre ellas. Siguen pensando y actuando como si las autonomías fueran las plagas de Egipto a las que achacar todos los males. Les recuerdo que el Sistema Nacional de Salud y sus servicios regionales de cada comunidad autónoma no producen lo que ustedes dicen, que es la consecuencia del traspaso de competencias en materia sanitaria desde el Estado a la Comunidad Autónoma, y exponen como ejemplo el problema de la tarjeta sanitaria y de las historias clínicas de los pacientes. Son precisamente las autonomías las que han desarrollado el Sistema Nacional de Salud que ejecuta diariamente millones de actos médicos, quirúrgicos, clínicos, farmacéuticos y sanitarios a través de sus servicios regionales. La segunda premisa errónea es que se centran, señorías de VOX, en proponer unas medidas relacionadas con la tarjeta individual sanitaria y su interoperabilidad sobre las historias clínicas, pero ustedes saben ―y es una buena noticia, aunque a ustedes les sientan muy mal las buenas noticias porque no venden― que no solamente la tarjeta individual clínica está en soporte físico, sino también en soporte virtual. (Muestra un teléfono móvil). Por lo tanto, les informo que este sistema, como instrumento técnico, permite el acceso de todos los españoles y españolas al sistema sanitario sin importar el lugar de residencia habitual. ¿Por qué? Porque precisamente está regulado desde la Ley 16/2003, de Calidad y Cohesión del Sistema Nacional de Salud y sus normas posteriores de desarrollo. Tiene un núcleo central con una base de datos de población protegida del Sistema Nacional de Salud, gestionado precisamente por el Ministerio de Sanidad, por las Comunidades Autónomas y por INGESA. El sistema de población protegida del Sistema Nacional de Salud y su tarjeta sanitaria funcionan de una manera rutinaria en todas las comunidades autónomas, precisamente porque existe un servicio compartido y lo mantiene el Ministerio de Sanidad. Este sistema hace que las diferentes tarjetas autonómicas que operan en el Sistema Nacional de Salud sean compatibles e interoperen a través del sistema común, intercambiando datos administrativos y aseguramiento a sus usuarios. De este modo, cada paciente se encuentra correctamente identificado de una única forma en el sistema sanitario público y puede circular sencillamente desde cualquier región, comunidad o ciudad autonómica española. Para ello, a cada persona registrada en la base de datos del Sistema Nacional de Salud se le asigna un código de identificación único, vitalicio y válido en todo el Sistema Nacional de Salud, que se incluye igualmente en documento físico y en documento virtual, como les acabo de referenciar. Pero, además, en la actualidad existe disponible la Historia Clínica Digital del Sistema Nacional de Salud, un sistema de interoperabilidad que permite contenidos extraídos de la historia clínica electrónica, y otros sistemas de información de las comunidades autónomas, que están accesibles para los ciudadanos ―que son realmente los autores de su propia historia clínica, de su enfermedad y sus acciones de prevención― y para sus servidores, que somos los profesionales sanitarios autorizados en cualquier lugar del territorio nacional. El Gobierno, a través del Ministerio de Sanidad, actúa como un nodo central de servicios, y las consejerías de Sanidad son las responsables de elaborar y poner a disposición del Sistema Nacional de Salud un formato interoperable de información clínica de las personas atendidas y de promover el acceso a sus profesionales a este servicio. Por lo tanto, no se preocupen, está funcionando, va a ir corrigiéndose.

Pero, además, saben que la modificación del real decreto definirá elementos de interoperabilidad semántica ―porque en nuestro país hay una gran riqueza del lenguaje, pero en el nuestro y en la conexión con el mundo, porque aquí afortunadamente no estamos aislados del mundo, vienen otras muchas personas de otros lugares de la tierra con distintas lenguas y distintas expresiones― entre sus diferentes sistemas de información existentes en el Sistema Nacional de Salud, recogiendo una estructura de información y su significado a través del enlace con terminologías médicas. Por lo tanto, esa modificación del real decreto tiene en cuenta los aspectos de interoperabilidad transfronteriza en el acuerdo de la Unión Europea y de la Directiva 2011/24 de la Unión Europea, del Parlamento Europeo y del Consejo del 9 de marzo de 2011, relativa precisamente a la aplicación de los derechos de los pacientes en su asistencia sanitaria transfronteriza. En su momento, con la implantación generalizada, todos los sistemas serán interoperables.

Y voy terminando. Por lo tanto, señores de VOX, la proposición de ley y sus artículos no se sostienen y, además, inciden en una ley que ha sido desarrollada y extendida en el respeto a la autonomía del paciente, como es la Ley 41/2002, precisamente de la autonomía del paciente, sus derechos y obligaciones en materia sanitaria. Son muchos millones de personas, muchos millones de actos clínicos, farmacéuticos, quirúrgicos que firman precisamente antes de esta intervención la autonomía del paciente. Por lo tanto, déjenles hacer, porque lo hacen diariamente y muy bien millones de profesionales en nuestro país.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el grupo parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Benigno Belmonte Gómez.

Rafael Benigno Belmonte Gómez

PPDiputado.Página 19Vídeo

Gracias. Con la venia. En el Grupo Parlamentario Popular opinamos que avanzar hasta la interoperabilidad total y práctica de la tarjeta sanitaria, la historia clínica y también la receta electrónica debe ser prioritario, pero desde el consenso pleno con las comunidades autónomas y con los representantes de los profesionales y de los pacientes. Ello se tiene que conseguir desde un abordaje real, no maquillando leyes o reformándolas de manera incompleta. Esta iniciativa es redundante e incide en un mal endémico: la sobrerregulación. Lo que se necesita es cumplir la ley que ya existe; se necesita más eficacia. Además, revela la añoranza de un Estado centralizado, vaciando de competencia a las comunidades autónomas. No queremos imaginar lo que sería la sanidad española con las competencias concentradas en este Gobierno y en este Ministerio de Sanidad, que no ha hecho más que crear problemas en vez de solucionarlos. (Aplausos). Estamos en un asunto que es del Ejecutivo y no del Legislativo. Pero centrémonos, como han dicho los señores de SUMAR, centrémonos en el conjunto. El Gobierno nos podrá decir que la interoperabilidad es una realidad, pero no es así, y no lo digo yo, lo dice cualquier plataforma de pacientes y la experiencia concreta de cualquier ciudadano que quiera ser atendido en las comunidades autónomas, fuera de su comunidad autónoma o cambiando de comunidad. Y no digamos en la Unión Europea, donde se nos conmina a una interoperabilidad que todavía no es posible y de la que estamos muy lejos. Porque la situación de la gestión de los datos sanitarios es una buena metáfora de la realidad de la gestión de este ministerio: mucha teoría y poca práctica, muchos anuncios y poca realidad, muchas declaraciones y poca plasmación que redunde en beneficios concretos para una realidad sanitaria tensionada. Creo que tendrían que matizar la denominación del ministerio, que tendría que llamarse ministerio teórico de la sanidad. Llevan un año de mandato y han sido pródigos en anuncios a la galería y en sectarismo político, pero absolutamente yermos en avances. Necesitamos un ministerio fuerte no para imponerse a la realidad autonómica, sino para ejercer un liderazgo robusto en la coordinación de nuestro sistema de salud. El ministerio ha sido incapaz de ir más allá de las buenas intenciones. Un sistema no se puede gestionar únicamente con voluntarismo. Todo en el ministerio es narrativa insustancial y obsesión ideológica. Se ha inventado un enemigo ficticio, que es la sanidad privada, sobre el que cargar todas las culpas y, en lugar de promover la colaboración, promueven el enfrentamiento, también con las autonomías que no son de su espectro político.

Pero bueno, vamos a seguir centrándonos o vamos a decir cosas que a lo mejor son impopulares, como también se ha dicho aquí hace poco. ¿Qué podemos esperar de un ministerio al que se le llena la boca de atención primaria y únicamente ha convocado dieciséis plazas más de atención primaria en toda España el último año? (Aplausos). ¿Qué podemos esperar de un ministerio que para la formación médica especializada, que la pagan las comunidades autónomas, no abandera la reivindicación de una financiación justa para ellas? ¿Qué podemos esperar de un ministerio que lleva dos manifestaciones en la puerta del Congreso de personal sanitario extracomunitario para la homologación de sus títulos y no hace nada? ¿Qué podemos esperar de un ministerio que demoniza la sanidad privada o que mira con desconfianza la labor de la industria farmacéutica? ¿Qué podemos esperar de un ministerio que se llena la boca de teoría y no es capaz de gestionar la única realidad práctica asistencial que tiene, que es la atención de Ceuta y Melilla, donde los médicos y los profesionales llevan un año y medio de huelga? (Aplausos). Eso sí que es centrarse en las competencias, eso es centrarse. ¿Qué podemos esperar de un ministerio que quiere restar capacidad de elegir su atención a más de un millón de trabajadores públicos, no apostando de manera decidida por el mantenimiento del sistema Muface?

Este ministerio no suma nada a la sanidad. Y voy un poco más allá. Les voy a leer un titular del 30 de enero de este año: La agencia estatal de salud pública comienza su tramitación parlamentaria. Estamos en diciembre y ustedes todavía no han constituido ni la ponencia de dicha agencia. ¿Eso es de verdad es estar centrados en la sanidad? Desconfianza, sectarismo, ideología radical y falta de solidaridad con las comunidades autónomas; este es el balance del Ministerio de Sanidad en este año. Porque el prestigio de la sanidad pública depende del reconocimiento libremente otorgado por la ciudadanía a nuestro sistema. Pongan recursos y ejerzan verdaderamente un liderazgo coordinado y real, ejerzan ese liderazgo, que no lo están haciendo.

Para finalizar, la sanidad es secundaria para este Gobierno, y lo es porque este Gobierno no es un Gobierno; este Gobierno es un cajero automático, con la particularidad de que las tarjetas de ese cajero únicamente las tienen los socios de Pedro Sánchez y el patrimonio que se extrae de él es el de todos los españoles. Un día los socios van al cajero y sacan la igualdad penal de los españoles y se la llevan en forma de amnistía política por puro interés. Otro día sacan de ese cajero la dignidad de las víctimas del mayor terror que ha tenido España y la sacan de una manera torticera. Otro día sacan la igualdad tributaria y se la llevan en forma de financiación singular para una sola parte del territorio. Y otro día se llevan la productividad y el consenso social, lastrando bajo la cortina de humo de que se creen ustedes que crecemos, pero crecemos con crédito y con deuda que pagarán nuestros hijos y las futuras generaciones. (Aplausos).

Y termino. En estos días estamos conociendo que muy posiblemente las cuatro esquinitas del colchón del manual de resistencia del presidente del Gobierno no las custodiaban precisamente ángeles de la guarda, sino guardas de sus propios intereses personales. La corrupción ética ―que existe― y la judicial ―que existe también― acechan al Gobierno. Por todo ello y por las realidades de corrupción cada vez más evidentes, den la palabra a los españoles. Den la palabra a los españoles, que no se merecen un Gobierno que solamente piensa en resistir y no en gobernar para mejorar las condiciones reales de vida, porque a ello sí se dedicarán Alberto Núñez-Feijóo, como presidente, y el Partido Popular, para recuperar la dignidad política de los ciudadanos de esta nación antigua, plural, diversa y sabia, que se llama España.

Muchas gracias. (Aplausos).

PROPOSICIONES NO DE LEY:

—  DEL GRUPO PARLAMENTARIO JUNTS PER CATALUNYA, PARA LA ACTIVACIÓN INMEDIATA DE HASTA 15 000 MILLONES DE EUROS PARA PALIAR LOS DAÑOS OCASIONADOS POR LA DANA MEDIANTE LA MODIFICACIÓN DE LOS ACTUALES PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO. (Número de expediente 162/000361).

Presidencia. Pasamos al punto del orden día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley, del Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, para la activación inmediata de hasta 15 000 millones de euros para paliar los daños ocasionados por la DANA mediante la modificación de los actuales presupuestos generales del Estado. Para la presentación de la iniciativa, tiene la palabra el señor Cruset Domènech.