Néstor Rego Candamil
BNGDiputado.Página 50Vídeo
Grazas, señor presidente. Moi boa tarde. Iberdrola, a grande eléctrica que dirixe o corrupto Sánchez Galán, amigo do ausente Feijóo, gañou no ano dous mil vinte e tres catro mil oitocentos millóns de euros. Por se esa cifra a alguén nesta cámara non lle parecese suficientemente obscena, nos nove primeiros meses de dous mil vinte e catro, os lucros de Iberdrola ascenderon a cinco mil catrocentos setenta e un millóns de euros. A principal petroleira Repsol superou os tres mil cento sesenta millóns de euros en dous mil vinte e tres. E aínda así, o seu presidente, Josu Jon Imaz ameaza con non realizar investimentos se ten que pagar impostos. Investimentos que, non o esquezamos, redundarán aínda en maiores lucros para a compañía. Para completar o cadro de obscenidade, as cinco grandes enerxéticas gañaron xuntas, case dez mil quiñentos millóns de euros. Son o emblema do capitalismo voraz, lucros indecentes en canto as clases populares teñen dificultades para chegar a fin de mes ou directamente non poden pagar a enerxía eléctrica ou os combustíbeis.
É só, ou mesmo fundamentalmente culpa delas? Evidentemente, non. É o Estado quen debe actuar para defender o interese común, mais non só non o fai, senón que actúa ao servizo do lobby enerxético, como evidencia a regulación do mercado eléctrico ou a modificación normativa para tornar aínda máis laxa e sen control a regulación para instalar parques eólicos, como ben sabemos na Galiza, onde padecemos un boom eólico depredador que espolia os nosos recursos para facer aínda máis avultadas as contas de resultados.
Non deixaremos de reclamar un modelo diferente baseado no control público do sector eléctrico do conxunto enerxético por ser un sector estratéxico da economía. Mais o mínimo que podemos e debemos exixir é que paguen impostos en relación co volume de negocio e lucros obtidos. Exactamente igual que a banca e as grandes compañías multinacionais ou os grupos españois de grande magnitude. Cabe lembrar que as cinco principais entidades bancarias obtiveron en dous mil vinte e tres máis de vinte e seis mil millóns de euros de lucros. Mais unha vez, absolutamente obsceno, cando centenas de millares de persoas teñen dificultades para pagaren as súas hipotecas.
E aínda hai nesta cámara quen se opón a que paguen impostos. Hai quen, en vez de defender os intereses sociais, defende os das grandes corporacións. É absolutamente vergoñoso.
Non hai xustificación que oculte o feito de actuaren como brazo executor das grandes corporacións. Nós dicimos que paguen. Ollen moitas veces téndese simplificar dicindo que é política de dereitas, baixar impostos e política de esquerdas subilos e non é verdade. A política, consecuentemente de esquerdas, consiste en baixar impostos á clase traballadora e ás clases populares e subirllo ás, os ricos, e as grandes corporacións. Que pague máis quen máis ten para conseguir tamén que poida pagar menos quen afronta maiores dificultades. En consecuencia, o BNG, para alén de apoiar o imposto complementario, introduciu emendas para baixar o IVE, que non é un imposto progresivo e que, por tanto, nada xusto, aos produtos e servizos esenciais. O goberno vetounas todas. E simultaneamente a aumentar a recadación facendo xustiza tributaria pola vía de que pague máis quen si pode facelo. Por iso, finalizo, defendemos manter e incrementar o imposto á banca manter o gravame ás enerxéticas e aumentar o imposto de Patrimonio e mesmo converter xa neste momento en permanente o imposto ás grandes fortunas. O que esperamos é que o esperpento vivido na tramitación da lei, especialmente na Comisión de Facenda na pasada sexta-feira […]
Gracias, señor presidente. Buenas tardes. Iberdrola, la gran eléctrica que dirige el corrupto Sánchez Galán, amigo del ausente Feijóo, en el año 2023 ganó 4800 millones de euros. Y por si esa cifra a alguien en esta Cámara no le pareciese suficientemente obscena, en los nueve primeros meses de 2024 los beneficios de Iberdrola ascendieron a 5471 millones de euros. La principal petrolera, Repsol, superó los 3160 millones de euros en 2023 y aun así su presidente, Josu Jon Imaz, amenaza con no realizar las inversiones sin tener que pagar impuestos, inversiones que, no lo olvidemos, redundarán en aún más beneficios para la compañía. Y para completar el cuadro de obscenidad, las cinco grandes energéticas ganaron juntas casi 10 500 millones de euros. Son el emblema del capitalismo voraz: beneficios indecentes mientras que las clases populares tienen dificultades para llegar a fin de mes o directamente no pueden pagar la energía eléctrica o los combustibles. ¿Es solo o incluso fundamentalmente culpa de ellas? Evidentemente, no. Es el Estado quien debe actuar para defender el interés común, pero no solamente no lo hace, sino que actúa al servicio del lobby energético, como evidencia la regulación del mercado eléctrico o la modificación normativa para volver aún más laxa y sin control la regulación para instalar parques eólicos, como bien sabemos en Galicia, donde padecemos un boom eólico depredador que expolia nuestros recursos para hacer aún más abultadas las cuentas de resultados.
No dejaremos de reclamar un modelo diferente basado en el control público del sector eléctrico y del conjunto del energético por ser un sector estratégico de la economía, pero lo mínimo que podemos y debemos exigir es que paguen impuestos en relación con el volumen de negocio y los beneficios obtenidos, exactamente igual que la banca y las grandes compañías multinacionales o los grupos españoles de gran magnitud. Cabe recordar que las cinco principales entidades bancarias obtuvieron en 2023 más de 26 000 millones de beneficio. De nuevo, absolutamente obsceno cuando hay cientos de miles de personas que tienen dificultades para pagar sus hipotecas. ¿Y aún hay en esta Cámara alguien que se opone a que paguen impuestos? Hay quien, en vez de defender los intereses sociales, defiende los de las grandes corporaciones. ¡Es absolutamente vergonzoso! No hay justificación que oculte el hecho de que actúen como el brazo ejecutor de las grandes corporaciones. Nosotros decimos: ¡que paguen!
Muchas veces se tiende a simplificar diciendo que es política de derechas bajar impuestos y política de izquierdas subirlos y no es verdad. La política, consecuentemente, de izquierdas consiste en rebajar los impuestos a la clase trabajadora y a las clases populares y subírselos a los ricos y a las grandes corporaciones: que pague más quien más tiene para conseguir también que pueda pagar menos quien afronta mayores dificultades. En consecuencia, el BNG, aparte de apoyar el impuesto complementario, ha introducido enmiendas para rebajar el IVA, que no es un impuesto progresivo y, por tanto, nada justo, a los productos y servicios esenciales —el Gobierno las vetó todas— y simultáneamente aumentar la recaudación haciendo justicia tributaria por la vía de que pague más quien sí puede hacerlo.
Por eso —finalizo—, defendemos mantener e incrementar el impuesto a la banca, mantener el gravamen a las energéticas, aumentar el impuesto sobre el patrimonio e incluso convertir ya, en este momento, en permanente el impuesto a las grandes fortunas. Lo que esperamos es que el esperpento vivido en la tramitación de esta ley, especialmente en la Comisión de Hacienda del pasado lunes…
Presidencia. Señoría, finalice, por favor.
Néstor Rego Candamil
BNGDiputado.Página 51
Segunda-feira… dea paso, acabo, á sensatez para poder sacar adiante un principio de fiscalidade máis xusta e redistributiva. Máis unha vez, as grandes corporacións que paguen.
… dé paso —acabo— a la sensatez para poder sacar adelante un principio de fiscalidad más justa y redistributiva. De nuevo, las grandes corporaciones que paguen. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Belarra Urteaga.
Ione Belarra Urteaga
PodemosDiputada.Página 51Vídeo
Gracias, presidente. Buenos días, señorías. Iba a decir vicepresidenta, pero no. En estas semanas creo que hemos asistido a un proceso absolutamente esperpéntico con respecto a la negociación de esta reforma fiscal que el Gobierno trató de colar por la puerta de atrás, en la trasposición de una directiva europea para garantizar que las grandes empresas de nuestro país paguen un tipo mínimo efectivo de al menos el 15 %, trasposición que tenía un amplísimo consenso. Parecería lógico que, para intentar aprobar una reforma fiscal en medio de una trasposición de una directiva europea, una reforma fiscal que aspira a ser progresista, lo lógico hubiera sido, primero, ir a buscar los votos de los grupos de izquierdas, de los grupos que estamos a favor de que en España pague más quien más tiene, y después ir a negociar con los grupos de derechas, que han demostrado en esta negociación una capacidad negociadora muy fuerte en nombre de Repsol y, particularmente, de Josu Jon Imaz. Sin embargo, el Partido Socialista, en vez de optar por este camino, ha optado por el contrario: cerrar primero un acuerdo con PNV y con Junts y después hacer un trágala a los grupos de izquierdas. Nosotras no estamos de acuerdo con esta estrategia negociadora y no solo porque me parece que los votos de Podemos valen exactamente igual que los votos de otros grupos parlamentarios necesarios para la mayoría democrática y plurinacional, sino también porque lo que se está planteando no es bueno para España. En este punto, creo que es crucial entender que las empresas energéticas son las más contaminantes de nuestro país y que están obteniendo beneficios milmillonarios contribuyendo a acelerar la emergencia climática que provoca DANA catastróficas como la que hemos visto en Valencia. Las cinco grandes energéticas de nuestro país ―Iberdrola, Repsol, Cepsa, Endesa y Naturgy― ganaron el año pasado, en 2023, 10 500 millones de euros, señorías, que no es peccata minuta: 10 500 millones de euros. Pagaron por el impuesto extraordinario apenas 1200 millones y su previsión de beneficios para este año es ganar 13 000 millones de euros. Va contra todo sentido común que estas empresas, que son las más contaminantes y las principales responsables de la emergencia climática que estamos viviendo, no paguen absolutamente nada en este país. (Aplausos).
Quiero decirles, además, señorías del Grupo Socialista, señor Bolaños, que creo que este planteamiento ‘malmenorista’ permanente es un error. Hay que apoyar esta reforma fiscal sin impuestos a las grandes empresas energéticas porque es mejor que nada; hay que apoyar el aval a las hipotecas y las ayudas al alquiler como mal menor en vez de intervenir el mercado del alquiler, que es lo que hay que hacer; es mejor hacer un pacto con el Partido Popular para el Consejo General del Poder Judicial, dándole el poder a los sectores reaccionarios que están atrincherados en la justicia, que ser valiente y reformar ese Consejo General del Poder Judicial con la mayoría democrática y plurinacional. Ese camino del mal menor, señorías, nos lleva directas ―directas― a un Gobierno del Partido Popular y de VOX y, aunque ustedes piensen que no es bueno que Podemos se plante, que Podemos ponga condiciones firmes que responden a la voluntad mayoritaria de la gente progresista de este país, no solo es bueno para España, es que, señor Bolaños ―se lo digo de corazón―, también es bueno para su Gobierno. (Aplausos). Por eso les pido que rectifiquen. Si quieren los votos de Podemos, tiene que haber impuesto a las grandes energéticas.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.
Oskar Matute García de Jalón
EH BilduDiputado.Página 52Vídeo
Presidente jauna, diputatuak, eguerdi on. Creo que es bueno comenzar señalando cuál es el marco original del debate que hoy nos trae aquí y no es otro, como se ha señalado, que el de una trasposición de una directiva europea que pretende empezar a caminar por una senda diferente a lo que ha sido la fiscalidad a la carta para las multinacionales, que es la imposición de un tipo mínimo del 15 % para las grandes empresas, evitando así el dumping fiscal que se viene realizando entre Estados, ofertando a la carta a las grandes empresas sus países para que se instalen a cambio de beneficios fiscales. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Ese es el origen de esta iniciativa, un origen que, como se ha señalado ya, cuenta con un apoyo amplio y que ― también hay que ser sinceros― tampoco va a resolver del todo el enorme problema, la enorme falla que hay entre lo que pagan las multinacionales y las grandes empresas y lo que pagamos los y las trabajadoras. Es verdad que ellos sí cuentan con bufetes de abogados y asesores que buscarán las formas de crear ingeniería fiscal ―qué manera de pervertir una palabra tan noble como la ingeniería― para profundizar en la elusión fiscal y, si no, en la evasión fiscal directamente. Así pues, esto es solo un primer paso y así debe entenderse, porque, como se ha dicho también ya, no es razonable ―creo que no hay nadie que lo entienda; es más, creo que nadie de ustedes puede sostenerlo ante nadie― que sea justo que quien más tiene pague menos. Dicho de otra manera, no es razonable que los que menos tienen sigan aportando porcentualmente más que aquellos que viven vidas de lujo. Es tan sencillo como que quien más tiene, más pague; es tan sencillo como apostar por la progresividad y la justicia fiscal. Si no, todas esas veces que aquí, en esta tribuna, alguien se rompe el pecho diciendo que la desigualdad es un enorme problema y que su trabajo y su reto fundamental, su misión vital como cargo político, es acabar con la desigualdad estará mintiendo. Sin progresividad fiscal, sin equidistribución, sin justicia fiscal no es posible erradicar la desigualdad. Nos parece también positivo que en esta reforma que hoy se trae aquí se contemple la concertación y el convenio con las haciendas forales, se respeten los marcos de autogobierno y se respete el carácter descentralizado del Estado español, limitado desde nuestro punto de vista, que queremos la soberanía plena. Y es importante que se haga en estos tiempos en los que, al hilo de acontecimientos dramáticos, hay quienes plantean ―y ojo, no solo desde la derecha, también desde la izquierda― un mayor fortalecimiento del Estado y sus aparatos frente a los poderes autonómicos, frente a los autogobiernos locales. Creemos que eso también es importante y lo decimos con absoluta claridad: nosotros queremos más autogobierno ―queremos todo el autogobierno― para hacer políticas públicas y para crear y defender servicios públicos fuertes, eficaces y potentes. Como digo, es más que una trasposición, porque aquí se incluyen diferentes medidas y hay dos que son aquellas que suponen los pilares de este debate ―y diría que de esta reforma―, que son si somos capaces de ponernos de acuerdo para mantener el gravamen o la tasa impositiva a los bancos y a las energéticas. Tan sencillo de entender como eso para cualquier ciudadano o ciudadana que preste atención a este debate. Nosotros y nosotras, las gentes de Euskal Herria Bildu, desde el minuto uno hemos señalado que si el mantenimiento de una tasa impositiva a los bancos fuera en forma de gravamen ― mejor en forma de impuesto y con traslado a las haciendas forales, sin duda― y a las energéticas, no entrábamos, pero que, si se estaba dispuesto a mantener las tasas impositivas a bancos y a energéticas, por responsabilidad política entraríamos. Lo decimos con absoluta claridad: nosotros y nosotras, las gentes de Euskal Herria Bildu, de la izquierda soberanista independentista vasca, no nos sentimos interpelados ni concernidos por lo que el CEO de Repsol, el señor Josu Jon Imaz, pueda decir o señalar en una tribuna pública. La política de Euskal Herria Bildu la hacen sus militantes y la hacen a favor de la clase trabajadora y de la mayoría social de Euskal Herria, no a favor de las vidas de lujo de los miembros de los consejos de administración de las grandes empresas. Y es más peligroso todavía que no se mantenga el impuesto a las energéticas ―sea en esta reforma o acompañado de un decreto o en cualquier otra forma, porque para eso estamos abiertos a negociar―, porque no es solo seguir profundizando en un modelo fiscal injusto, es torcer la soberanía popular, es torcerle el brazo a los y a las ciudadanas, a aquellos que depositan su confianza en la clase política, en las instituciones, en favor de los que no se presentan a las elecciones, pero siguen queriendo determinar el futuro de nuestras vidas.
En definitiva, es una manera de hacer política. Hay quien hace política para defender intereses y es lícito, se llaman lobbies, y hay quienes estamos en política para defender principios. Esa ha sido nuestra hoja de ruta. Somos también conscientes del tablero político que existe en la actualidad y asimismo lo decimos con absoluta claridad: ojalá pudiéramos hacer política desde el lugar que queremos, pero estamos haciendo política desde el lugar que tenemos para alcanzar el sitio que queremos, porque la realidad y el principio de realidad que invocamos es el que nos hace avanzar, aunque sea a paso más lento del que a veces nos gustaría, hacia un escenario más justo, digno y libre. Y lo hacemos con una visión constructiva, sin renunciar a ser exigentes.
Había un político cordobés ―realmente nacido en Málaga, pero todo el mundo le identifica como cordobés― que señalaba en forma de metáfora esto que digo sobre ser constructivo y ser exigente o ser dialogante y ser firme en la defensa de los principios. Él decía que había que seguir la estrategia del roble y del junco: firmes como un roble en la defensa de los principios y flexibles como un junco para alcanzar acuerdos entre diferentes. Esa ha sido la tesis de partida de Euskal Herria Bildu, siempre siendo fieles a la palabra dada. Nosotros hemos alcanzado un acuerdo con el Gobierno para que el impuesto a las energéticas siga vigente al menos un año y lo haga a través de un real decreto. No es excluyente ni elimina la posibilidad de hacerlo de otra manera. Nos hubiera gustado que hubiera estado incluido en esta política fiscal, tampoco lo negamos, pero lo importante es que la gente que nos pueda estar escuchando sepa que vamos a hacer todo lo posible para que el impuesto a las energéticas, para que la tasa impositiva o gravamen, como quieran llamarlo, que pagan las energéticas y para que el impuesto ―esta vez sí, impuesto― a los bancos sean realidades. Que entiendan que su esfuerzo para defender servicios públicos que nos protejan a todos y a todas de las amenazas que acechan a nuestras vidas no se va a sostener solo sobre las rentas del trabajo, sobre las rentas de la clase trabajadora, sino que van a tener que empezar a caminar también las grandes empresas, los grandes grupos empresariales, arrimando el hombro, porque si no será difícil sostener cualquier idea de justicia y de igualdad en este Estado.
Termino ya. Seguiremos defendiendo modelos que nos acerquen a la redistribución de la riqueza, a la democracia y a las políticas públicas, porque entre mirar a Argentina o a Madrid y sus políticas fiscales o mirar a los países nórdicos, miraremos sin duda a los países nórdicos. Nosotros y nosotras, las gentes de Euskal Herria Bildu, no olvidamos de dónde venimos ni a quién defendemos, que no es sino a la clase trabajadora, a las mayorías populares. Es, a falta de sentido de Estado, conciencia de clase.
Besterik ez, mil esker. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señor Matute. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà por un tiempo de siete minutos.
Pilar Vallugera Balañà
ERCDiputada.Página 53Vídeo
Gràcies, presidenta. Bon dia, diputats! Bon dia, diputades! La veritat és que portem unes setmanes de treball intens des del moment en què es va saber que el que havia de ser d’entrada un projecte de llei per realitzar la transposició de la directiva d’impostos a les grans multinacionals es convertia, a més a més, en una reforma de tipus fiscal, amb el que en diuen un paquet fiscal.
És important recordar que fa dos anys es va aprovar en aquest congrés la llei que permetia o que imposava els gravàmens temporals sobre les empreses energètiques, sobre la banca i sobre les grans fortunes. I és important també recordar que aquest mateix text legislatiu venia a dir que si l’avaluació que se’n feia al llarg del temps era positiva, quedarien de manera permanent. És a dir, deia: si els gravàmens no impacten negativament als mercats i s’avaluen positivament, ho convertirem en permanents.
Han passat dos anys i no sembla que hi hagi hagut cap drama a nivell de mercats. Han passat dos anys i les energètiques han guanyat 10 000 milions d’euros en un exercici. Han passat dos anys i la banca n’ha guanyat 26 000, de milions d’euros. Per tant, com vostès comprendran, era completament raonable que el nostre punt de partida fos pacte fiscal sí, amb les energètiques i amb l’impost a la banca. Quina va ser la nostra sorpresa quan, després d’haver-ho estat negociant, parlant i acordant, se’ns va comunicar que havia de caure de l’acord sobre fiscalitat les empreses energètiques, perquè si no, no aconseguiríem la majoria suficient en aquest congrés per tirar-ho endavant. Grups que hi havien votat a favor ara fa dos anys, impedien que aquest impost o gravamen a les energètiques pogués entrar en aquesta reforma fiscal.
És obvi que, més enllà d’altres consecucions, més enllà de l’acord amb el que era purament la transposició de la directiva, més enllà de l’acord de tota aquesta cambra per fer desaparèixer el frau fiscal de l’IVA en el sector dels hidrocarburs, que recordo que hi ha gairebé unanimitat, més enllà de tot això, no podíem acceptar de cap manera aquesta posició. Per tant, el que vam fer va ser: Si voleu que donem suport a aquest text, ens heu de garantir no només que arribi a 31 de desembre de 2024, perquè ara mateix aquest impost està vigent, sinó que el prorrogarem almenys un any més. I el que necessitem és que ho feu a través d’un reial decret, perquè el propi Govern creu que aquest impost ha d’existir. Creu que aquest gravamen, per ser tècnicament més precisa, ha d’existir. I també és cert que l’últim reial decret de pròrroga d’això deia que es convertiria en un impost i deia que es convertiria en un impost per poder-ho concertar. I aquesta és l’opinió que nosaltres compartim.
I la compartim de la mateixa manera que vam introduir que l’impost a la banca havia de ser recaptat per les comunitats autònomes, perquè aquesta esmena és nostra, i que ho havia de ser en funció del producte interior brut de les comunitats autònomes, perquè també és nostre.
Vist això, per tant, quan el Govern, dilluns a la nit, després d’haver votat les esmenes en la comissió, després que alguns diputats se n’anessin a sopar i per això vam interrompre fins a les 11 i després d’haver votat en clau negativa perquè creiem que no donaríem suport al dictamen, quan el Govern pren l’acord amb Bildu, amb el BNG i amb Esquerra Republicana de Catalunya que existirà aquest reial decret, que el portarà a les Corts i que mirarà de fer tot el possible i, si convé, també els avanço, amb algun tipus d’exempció o bonificació vinculada al procés de descarbonització i vinculada al procés de transició ecològica que requereixen aquestes empreses, el tiraríem endavant.
Mirin, en 24 hores en aquesta cambra, en 24 hores en aquest estat, poden passar moltes coses i a vegades poden ser bones i a vegades poden ser dolentes. Però nosaltres tenim molt clar al que ens devem. Ens devem a la nostra gent, ens devem a les classes populars i treballadores de Catalunya i dels Països Catalans. Ens devem al nostre territori, ens devem a la justícia social. Ens devem a la convicció de què la contribució per allò que és públic —i ho recordo perquè tothom que estigui escoltant o veient ho sàpiga— com pensen que paguem escoles, sanitat, hospitals, els carrers, l’enllumenat… D’on pensa que surt tot això, allò que ens fa ciutadans? Surt dels impostos i d’aquí la nostra batalla perquè el nostre país rebi els impostos que li corresponen i tingui la suficiència financera necessària, per a la qualitat de vida de la gent que no és la més afavorida, que no està als consells d’administració i que no es reparteix dividends d’empreses amb 10 000 milions de benefici.
Per tant, no canviarem el posicionament i no el canviarem, perquè el fem focalitzats en allò que ens guia la nostra activitat política. No el canviarem perquè quan un govern diu que fa un pacte, ha d’haver-hi la confiança suficient per poder mantenir relacions polítiques, perquè si no, la possibilitat de pacte és impossible. I, per tant, la flexibilitat necessària perquè aquest reial decret pugui tirar endavant a nosaltres la trobaran. La voluntat que les empreses segueixin estant al territori, la trobaran. La comprensió del que signifiquen els llocs de treball, la trobaran. L’exigència en què aquestes empreses, que són les que més contaminen, també paguin el que els correspon, la trobaran.
Però el que no trobaran és una deixació de les nostres funcions. No la trobaran perquè el nostre compromís aquí és que només responem a la gent. No responem a consells d’administració, no responem a energètiques. No responem a ningú que no siguem nosaltres, perquè no tenim cap deute amb ningú i això ens fa lliures. I seguirà sent així. No acceptarem xantatges respecte a la deslocalització. I els diré per què i acabo. Perquè està demostrat que el sistema impositiu no és l’element fonamental a l’hora de decidir deslocalitzacions i, per tant, s’ha acabat el xantatge sistemàtic de energètiques als governants. No es pot manar els diners. Ha de manar la política perquè la sobirania popular és aquí. No és als consells d’administració.
Moltes gràcies.
Gracias, presidenta. Buenos días, diputados, diputadas. La verdad es que llevamos unas semanas de trabajo intenso desde el momento en el que se supo que lo que de entrada tenía que ser un proyecto de ley para la trasposición de la directiva de impuestos a las grandes multinacionales se convertía además en una reforma de tipo fiscal, lo que se llama un paquete fiscal. Es importante recordar que hace dos años se aprobó en este Congreso la ley que permitía o que imponía los gravámenes temporales sobre las empresas energéticas, sobre la banca y sobre las grandes fortunas. Es importante también recordar que este mismo texto legislativo nos decía que, si la evaluación que se realizaba a lo largo del tiempo era positiva, quedaría de forma permanente. Decía: Si los gravámenes no impactan negativamente en los mercados ―es decir, se evalúan positivamente―, los convertiremos en permanentes. Han pasado dos años y no parece que se haya producido ningún drama en los mercados. Han pasado dos años y las energéticas han ganado 10 000 millones de euros en un ejercicio; han pasado dos años y la banca ha ganado 26 000 millones de euros. Por lo tanto, como ustedes comprenderán, era completamente razonable que nuestro punto de partida fuera: pacto fiscal, sí, con las energéticas y con el impuesto a la banca. Cuál fue nuestra sorpresa cuando, después de haber estado negociando, hablando y acordando, se nos comunicó que tenían que caer del acuerdo sobre fiscalidad las empresas energéticas porque, si no, no tendríamos mayoría suficiente en este Congreso para sacarlo adelante. Grupos que ya habían votado a favor de eso hace dos años impedían que este impuesto o gravamen a las energéticas pudiera entrar en esta reforma fiscal. Es obvio que, más allá de otras consecuciones, más allá del acuerdo con lo que era puramente la trasposición de la directiva, más allá del acuerdo de esta Cámara para hacer desaparecer el fraude fiscal del IVA en el sector de los hidrocarburos ―recuerdo que hay casi unanimidad―, más allá de todo esto, no podíamos aceptar de ninguna forma esta postura. Por lo tanto, lo que hicimos fue: Si quieren que demos apoyo a este texto, nos tienen que garantizar no solo hasta el 31 de diciembre de 2024, porque ahora mismo este impuesto está vigente, sino que se va a prorrogar por lo menos un año más. Y lo que necesitamos es que se haga a través de un real decreto, porque el propio Gobierno cree que este impuesto tiene que existir, que este gravamen ―para ser más precisa técnicamente― debe existir. También es cierto que el último real decreto de prórroga de esto decía que se convertiría en un impuesto, y que se convertiría en un impuesto para poderlo concertar, y esta es la opinión que nosotros compartimos. La compartimos del mismo modo que introdujimos que el impuesto a la banca tenía que ser recaudado por las comunidades autónomas, porque esta enmienda es nuestra, y que tenía que serlo en función del PIB de estas comunidades autónomas, porque también es nuestro. Visto esto, por lo tanto, cuando el Gobierno, el lunes por la noche, tras votar las enmiendas en la comisión, después de que algunos diputados se fueran a cenar ―que por eso se interrumpió hasta las once―, después de haber interpretado en clave negativa, porque creían que no daríamos apoyo al dictamen, acuerda con Bildu, BNG y Esquerra Republicana y dice que existirá este real decreto, que lo llevará ante las Cortes y que hará todo lo posible y, si conviene ―y eso también se lo adelanto―, con algún tipo de exención o bonificación vinculada al proceso de descarbonización y vinculada al proceso de transición ecológica que requieren estas empresas, lo sacaríamos adelante. Miren, en veinticuatro horas en esta Cámara, en este Estado pueden pasar muchas cosas. A veces pueden ser cosas buenas o cosas malas, pero nosotros tenemos muy claro a quién nos debemos. Nos debemos a nuestra gente, a las clases populares y trabajadoras de Cataluña y de los països catalans, nos debemos a nuestro territorio, nos debemos a la justicia social, nos debemos a la convicción de que la contribución para lo público… Lo recuerdo para que todo el mundo que lo escuche lo sepa. ¿Cómo piensan que pagamos escuelas, hospitales, sanidad, las calles, el alumbrado? ¿De dónde sale todo esto, aquello que nos convierte en ciudadanos? Pues sale de los impuestos. De ahí nuestra batalla, cómo llamarla, para que nuestro país reciba los impuestos que le corresponden y tenga suficiencia financiera suficiente para la calidad de vida de aquella gente que no es la más favorecida, que no son consejos de administración y que no se reparten dividendos de empresas con 10 000 millones de beneficios.
Por lo tanto, no cambiaremos nuestra postura. No la vamos a cambiar porque lo hacemos centrándonos en aquello que guía nuestra actividad política. No cambiaremos porque cuando un Gobierno dice que realiza un pacto, tiene que haber confianza suficiente para mantener relaciones políticas, porque, si no, la posibilidad de pacto es imposible. Por lo tanto, la flexibilidad necesaria para que el real decreto salga adelante, en nosotros la encontrarán; la voluntad de que las empresas sigan estando en el territorio, la encontrarán; la comprensión de qué significan los puestos de trabajo, la encontrarán también; la exigencia de que estas empresas, que son las que más contaminan, también paguen lo que les corresponde, también la encontrarán. Lo que no encontrarán es una dejación de nuestras funciones. Eso no lo encontrarán porque nuestro compromiso aquí es que solo respondemos ante la gente; no respondemos a consejos de administración, no respondemos a energéticas, no respondemos a nadie que no seamos nosotros, porque no tenemos ninguna deuda con nadie y esto nos hace libres, y seguirá siendo así. No aceptaremos chantajes.
Respecto a la deslocalización ―y ya con eso termino―, está demostrado que el sistema impositivo no es el elemento fundamental a la hora de decidir deslocalizaciones. Por lo tanto, se acabó el chantaje sistemático de las energéticas hacia los gobernantes. No puede mandar el dinero, tiene que mandar la política, porque la soberanía popular está aquí, no en los consejos de administración.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Moltes gràcies, senyora Vallugera. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Martín Urriza, por un tiempo de siete minutos.
Carlos Martín Urriza
Grupo SumarDiputado.Página 56Vídeo
Hoy votamos la trasposición de una importante directiva y también un importante paquete fiscal. La directiva establece un 15 % de tributación mínima para multinacionales y también para grandes grupos empresariales nacionales. Ha sido una reivindicación histórica de la izquierda. Es un gran paso en la buena dirección. Con esta directiva conseguimos que aquellos que se benefician más de vivir en sociedad sean los que también tengan que aportar más, que hasta ahora no lo estaban haciendo. (Aplausos). Según el Tax Justice Network, en 2020 y 2021 las multinacionales españolas deslocalizaron 30 000 millones de beneficios y los ubicaron en paraísos fiscales o en territorios de baja tributación. Esta directiva va a permitir que consigamos recaudar 7500 millones más gracias a su implantación y va a terminar con esos paraísos y territorios fiscales dentro incluso de la Unión Europea. (Aplausos). Pero también vamos a conseguir que los grandes grupos empresariales, que pagan menos de un 3 % de sus beneficios en impuestos, aporten por fin a la sociedad de la que tanto se benefician.
Necesitamos también una reforma fiscal, y hoy damos un gran paso en esa dirección. Es verdad que se nos ha quedado en paquete fiscal, pero no tenemos que renunciar a seguir avanzando en ella; no porque nos lo exija la Unión Europea, sino porque nos enfrentamos a grandes retos que tenemos que afrontar desde el sector público ―el envejecimiento de la población, la mejora del estado del bienestar, no quedar descolgados del progreso económico― y a nuevos retos que ya tenemos aquí, como el de las catástrofes naturales. Por eso SUMAR nunca va a renunciar a que las energéticas aporten también a resolver todos los problemas que genera y que ha generado su contaminación, como estamos viendo en la Comunidad Valenciana. (Aplausos).
El paquete fiscal también puntúa alto tanto en suficiencia como en equidad o en eficiencia. En suficiencia, nos va a permitir disponer de 6000 millones de euros más para mejorar el estado del bienestar y mejorar los servicios públicos. España no es un infierno fiscal; estamos 80 000 millones por debajo de recaudación, si estuviéramos simplemente en la media europea. De hecho, somos todo lo contrario, somos un territorio de baja tributación. Si nos comparamos con los países nórdicos, estamos 160 000 millones por debajo, y los impuestos son civilización, como vemos en esos países. El paquete también puntúa alto en equidad, porque deben aportar más los que más se benefician de vivir en sociedad. Y, así, con ese paquete estamos consiguiendo que las rentas de capital por encima de 300 000 euros tributen dos puntos más en el IRPF, un 30 %. (Aplausos).
Conseguimos también moderar la tributación de los artistas, para que en esos ingresos discontinuos que tienen no tengan una fiscalidad abusiva, lo que contribuye igualmente a la equidad del sistema fiscal. Y mantenemos el impuesto a la banca, que es muy importante; los bancos no llegan ni siquiera a pagar un 3 % de sus beneficios en el impuesto de sociedades. Y, repito, no renunciamos al impuesto de las energéticas, porque también tienen que aportar al sostenimiento de lo común; como tampoco renunciamos, en una reforma fiscal de más largo alcance, a que exista un impuesto a las grandes herencias para evitar el dumping fiscal entre comunidades autónomas o que haya un impuesto a los bienes de lujo, a los yates, a los jets privados, a los Lamborghini. Y queremos eliminar, porque también contribuye a la equidad, esas exenciones regresivas en los seguros médicos privados y en el IVA de la educación privada. (Aplausos).
Este paquete fiscal también puntúa alto en eficiencia, porque con él arreglamos la fallida reforma Montoro, por estar mal diseñada. Nosotros lo estamos haciendo a través del vehículo adecuado, y no como la reforma Montoro que tiró abajo el Tribunal Constitucional. Es un paquete fiscal beligerante para que mejoren las cosas en salud pública; por eso elevamos la fiscalidad del tabaco y de los vapeadores. Luchamos contra el fraude de las gasolineras y aportamos a la transición verde, equiparando la tributación del gasóleo con la de la gasolina. También estamos mejorando la fiscalidad, dando una posición más ventajosa a las cooperativas, porque significan la participación de todos los trabajadores y trabajadoras en la propiedad de los medios de producción. Y no renunciamos, en esa reforma fiscal más alta, para mejorar el mercado de la vivienda, a eliminar los beneficios fiscales de las socimis, porque no han contribuido a bajar los precios. (Aplausos). Y, si quieren los inversores de las socimis desinvertir e irse del país, sean bienvenidos, porque provocarán una rápida bajada de los precios de las viviendas, de los locales y de las naves industriales. (Aplausos). Tampoco renunciamos a poner un IVA del 21 % al alquiler turístico para rebajar su rentabilidad y que esas viviendas ubicadas en zonas tensionadas se dediquen a viviendas permanentes.
Señorías, pagamos impuestos porque con ello compramos civilización. Hay una correlación causal empíricamente demostrada entre el nivel de contribución fiscal y el índice de desarrollo humano. Ahí tienen ustedes los países nórdicos de la Unión Europea, que son un ejemplo de estado del bienestar y de sociedades bien organizadas. En ellos nos tenemos que fijar, porque son los que han conseguido llegar a un nivel de civilización al que nosotros no debemos renunciar.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Díaz Pérez, puestos en pie).
Presidencia. Muchas gracias, señor Martín. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Figaredo Álvarez-Sala, por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera. (Aplausos).
José María Figaredo Álvarez-Sala
VoxDiputado.Página 57Vídeo
Muchísimas gracias, presidenta. Al final, vemos cómo el socialismo y todos sus amigos, como tantísimas veces, son grandes y fuertes con los pequeños, pero son débiles y zalameros con los grandes. Ahora lo acabamos de ver: el señor de SUMAR o la señora de Podemos vienen aquí y se ponen estupendos, se hacen los guais y dicen que van a luchar contra los Lamborghini y contra los yates. ¿Saben cuántos Lamborghini hay en España? ¿Alguien lo sabe? 264. ¿Saben cuántos yates hay en España? Unos 6000. Lo cierto es que no van a por esos. Lo cierto es que no confían en que haciendo tributar a los Lamborghini y a los yates vayan a sacar grandes cantidades de dinero, no, no. ¿Saben a por quién van? A por usted, que tiene una furgoneta diésel; a por usted van. (Aplausos). Porque, ¿saben cuántos vehículos diésel hay en España? 12 millones de vehículos diésel, de 38 millones de vehículos que hay en España, de los cuales hay que descartar todos los que están inutilizables; es decir, más de una tercera parte de los vehículos de España son diésel. Contra esos van. Cuando oigan que quieren hacer pagar al Lamborghini, no es así, no señor. A quien quieren hacer pagar es a usted, que conduce un diésel de hace quince años. Cuando hablan de esos ricos que van a los seguros médicos privados, ¿saben cuántos beneficiarios de seguros sanitarios hay en España? 12,5 millones de españoles. ¿De verdad nos quieren hacer creer que 12,5 millones de españoles son los grandes millonarios? No; es que el socialismo a quien ataca, a quien quiere saquear y a quien quiere sacar hasta el último céntimo del bolsillo es a usted, trabajador de España. (Aplausos). Luego, el impuesto a las energéticas aquí no está, no está. Los señores de Podemos y los señores de SUMAR se han puesto estupendos: ¡Que lo paguen las energéticas! Pues aquí no viene el impuesto a las energéticas. ¿Y saben lo que van a hacer? Van a votar a favor de los impuestos al diésel porque dicen que en el futuro el Partido Socialista quizás traiga, o no, un decreto para gravar a las energéticas. No se lo creen ni ustedes. Son una auténtica vergüenza para los trabajadores de España, que día a día ven cómo les exprimen hasta el último céntimo. (Aplausos).
Hablan de la fiscalidad de las grandes empresas. ¿Saben a quién se refieren cuando dicen «grandes empresas»? A las pymes de más de diez empleados. Señor que tiene más de diez empleados, ¿es usted una gran empresa? Pues contra usted es contra quien van.
Cuando vienen y nos hablan de que han recabado el voto de la mayoría de los grupos, no han recabado el voto de nadie; el Partido Socialista ha firmado un cheque a Bildu y a Esquerra en el que firman juntos una serie de compromisos del Partido Socialista para que voten a favor. Es decir: hoy apruébame esto, pero yo mañana te prometo que voy a hacer una serie de cosas. Pero es que, por otro lado, con Puigdemont ha firmado otra serie de cosas, también por escrito, que son diametralmente opuestas a las que ha firmado con Otegi. Están prometiendo medidas concretas, pero contrarias a Otegi y a Puigdemont para sacar adelante este decreto, que, como les digo, contra quien va es contra usted, que maneja una furgoneta diésel, o contra usted, que tiene a su hijo con un seguro privado.
También Coalición Canaria parece que va a apoyar estas medidas. Quizás en el último momento entren en razón, pero están vendiendo allí, en Canarias, que en el futuro el Gobierno socialista adoptará una serie de medidas que afectan al régimen fiscal canario, al REF, cuando esas medidas no están en la ley que hoy se va a votar. Que sepan todos los canarios que hayan votado a Coalición Canaria que hoy van a votar a favor de subir impuestos al diésel o a los seguros médicos a cambio de nada, a cambio de una promesa que quizás se cumpla o quizás no; una promesa que evidentemente no se va a cumplir, porque nadie puede prometer dos cosas que son opuestas sin necesariamente soliviantar a quien las recibe. La otra opción, que es lo que yo creo que sucede, es que todos ustedes saben perfectamente que están siendo engañados, y su problema es que están dispuestos a apoyar absolutamente cualquier cosa que les garantice permanecer, aunque sea diez días más, sentados en sus escaños y cobrando de lo público. Por eso no se atreven a oponerse a estos impuestos que en realidad van contra los trabajadores de España.
Muchísimas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).
Presidencia. Muchas gracias, señor Figaredo. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Álvarez González, por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.
Alicia Álvarez González
PSOEDiputada.Página 58Vídeo
Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Estamos hoy aquí para fortalecer nuestro estado del bienestar, exactamente para eso, en esta ocasión, debatiendo sobre cómo mejorar la recaudación y evitar el fraude fiscal. Debatimos hoy la que confío sea la ley número veintiuno de esta Legislatura. Porque, sí, señorías, sí, ya tenemos veinte leyes en el BOE; porque, sí, este grupo parlamentario y este Gobierno sí negocian, sí tramitan y sí legislan leyes que arreglan la vida a la gente. (Aplausos). Por cierto, señorías del PP, un inciso: sean un poco más prudentes, porque la Comisión de Hacienda celebrada el lunes no fue secuestrada, como dijeron. (Varios señores diputados: Nooo). No fue así. El único secuestro que se ha realizado en esta Cámara tuvo lugar aquel fatídico 23 de febrero; afortunadamente hoy, como entonces, la democracia sigue ganando. (Aplausos). Y es que en la hipérbole constante en la que vive el Partido Popular a veces no es consciente ni de lo que dice, pero llevan una semanita de perlas de altura y de nivel y clase política. (Rumores.―El señor Tellado Filgueira: Aldama). Secuestro, regalitos, mordidas, botín, banda: ese es el lenguaje. Vaya, vaya. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira: Eso díselo a Montero y al otro.—Rumores). Muy bien, ni que fuera esta una conversación mantenida en una sede pagada en B. Muy bien, señorías del PP. Parece, señorías de la derecha, que algunos solo saben gobernar con rodillo. (Protestas).
Presidencia. Señores diputados.
Alicia Álvarez González
PSOEDiputada.Página 58
Estamos aquí, no en la sede pagada en B, moderen el lenguaje. (Rumores.—Aplausos).
Señorías, la democracia se ha hecho mayor y ahora necesitamos llegar a acuerdos, a consensos. Necesitamos hacer renuncias, claro que sí, para lograr acuerdos, acercar posiciones y sensibilidades, porque este es un país plural, y eso se demuestra en la composición de esta Cámara. Entiendo que les moleste que por más difícil que sean las negociaciones este grupo siempre siga trabajando, escuchando, comprendiendo e intentando llegar a puntos intermedios. Miren, mientras a nosotros se nos pasan las horas negociando, no lo niego, y negociamos una ley que lucha contra la evasión fiscal, a otros, en otros Gobiernos y en plena emergencia de la DANA, se les pasan las horas desaparecidos en un restaurante no se sabe muy bien haciendo qué.
Pero centremos el debate. Hoy estamos aquí porque trasponemos una directiva europea que surge del marco de la OCDE, una reforma que es histórica, que plantea una reforma del sistema fiscal a nivel internacional. Se trata de garantizar que las multinacionales y los grupos nacionales con ingresos superiores a 750 millones de euros abonen un impuesto mínimo del 15 % y de evitar que estos grupos se deslocalicen en sedes de países donde tributan poco o nada. Si bien nuestro país ha ido por delante y nuestro sistema ya en el 2022 estableció una tributación mínima, ahora toca dar un paso más bloqueando así cualquier resquicio para limitar la evasión fiscal no solo con un objetivo recaudatorio, que también, sino disuasorio. Esto supone evitar que España pierda la recaudación que debiera realizarse en nuestro país, señorías, y supondrá un aporte importante a las arcas públicas españolas. Se estima que España ha dejado de recaudar 4300 millones de euros por la elusión fiscal de las multinacionales. Sí, señor Figaredo ―siento que no esté ahora aquí―, a los de los Lamborghini. Es que igual está preocupado porque también usted tiene uno. Yo, como conduzco un Renault Captur, no tengo miedo. (Aplausos).
España necesita unas cuentas fuertes ―estamos de acuerdo por lo menos en un lado del hemiciclo― para afrontar el día a día, para afrontar los retos que como país tenemos, pero también para financiar y hacer frente a situaciones extraordinarias como la que nos está tocando vivir con la DANA. Porque, créanme, sin recaudar de forma ordenada y justa no podríamos tener ni los efectivos, que sin descanso están trabajando en la zona afectada, ni los ERTE ni las ayudas inmediatas, es decir, no tendríamos la capacidad de responder con los 14 373 millones de euros en medidas para las poblaciones que tanto lo necesitan.
En el Grupo Parlamentario Socialista somos conscientes de esto, y por eso también hemos presentado un paquete de enmiendas para completar este proyecto, para dar robustez y garantizar una recaudación justa. Por un lado, hemos propuesto un impuesto sobre el margen de intereses y beneficios al sector bancario. Es decir, proponemos grabar los beneficios extraordinarios del sector bancario para tener más recursos que puedan ser empleados en los servicios públicos que prestamos. Me pregunto: ¿Quién puede votar en contra de esto? Después de lo que hemos debatido en el punto anterior, les digo que la mejor manera de mostrar solidaridad con los afectados de la DANA, con los que lo han perdido todo, es apoyar este proyecto, porque lo que trata es de recaudar de los que más tienen para contribuir a ayudar a los que peor lo están pasando.
Además, y en contraposición, también presentamos enmiendas que rebajan la presión fiscal a las pequeñas empresas, a las micropymes, para fortalecerlas y hacerlas más competitivas. Aportamos también una solución necesaria para evitar el fraude de los hidrocarburos y los carburantes de diseño. Planteamos una modificación de la ley del IVA y de su reglamento para poner fin a estas prácticas de elusión fiscal que han costado millones de euros en pérdidas de recaudación a las arcas públicas y que han supuesto una competencia desleal al sector, y lo complementamos con algo que es prioritario para el Gobierno: incentivar el mercado de la vivienda, hacerla accesible.
Hemos presentado varias enmiendas, pero quiero resaltar una de ellas porque afecta a mi tierra, a Canarias. Hemos planteado una modificación del régimen económico y fiscal de Canarias para habilitar que se puede utilizar la reserva de inversiones en la rehabilitación de vivienda protegida y hacer frente al enorme problema de vivienda que tenemos en Canarias. Estas enmiendas, que son muy amplias y, como les digo, por un lado recaudan y por el otro distribuyen, han sido debatidas, algunas transadas, mejoradas por los distintos grupos, a los que quiero dirigirme por su capacidad de no renunciar al todo por la nada, por haber buscado la forma de encontrar los puntos que nos unen y dejar a un lado lo que nos separa. Y, no, señorías del PP, no es un hachazo a los españoles, como ustedes dicen. Y, sí, señorías, espero que recapaciten y apoyen este proyecto, porque, si hoy votan no, estarán diciendo no a los 7200 millones de euros del quinto desembolso de los fondos europeos, estarán diciendo no a miles de millones de ingresos por recaudación a las grandes empresas y estarán votando en contra de los intereses de todos los españoles y las españolas.
Termino, señorías. Con todo esto traemos un proyecto para recaudar mejor, sobre todo de grandes empresas, para combatir la evasión y la elusión fiscal. Impulsamos una política fiscal que proporcione los recursos que garanticen la igualdad, la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos de este país.
Les pido que pongamos el acento en todo lo bueno que supone este proyecto, en todo lo que incorporamos y en el impacto positivo para nuestro país. Pido a todas las fuerzas políticas en este Congreso que lo saquen adelante, porque solo si todos hacemos renuncias ganarán todas las personas que representamos.
Muchísimas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señora Álvarez. En turno de fijación de posiciones, en primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco (PNV), tiene la palabra la señora Sagastizabal Unzetabarrenetxea por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera. (Rumores).
Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea
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Gracias, presidenta. (Continúan los rumores).
Presidencia. Ruego un poco de silencio, por favor. Tiene la palabra.
Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea
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Alcanzar un acuerdo en esta ley suponía y supone que, al menos una mayoría, podemos aceptar y entender que en esta legislatura tenemos que movernos en la cuadratura del círculo. Si de verdad la intención es sacar adelante este proyecto de ley, hay que tener en cuenta que aquellos grupos que facilitamos la investidura tenemos que estar de acuerdo todos y todo el tiempo, lo que nos obliga a abandonar posiciones maximalistas por posiciones para la negociación y el acuerdo con el fin de llegar a un mínimo común denominador, lo que nos exige a todos hacer cesiones. Todos los grupos conocemos el acuerdo al que el Gobierno había podido llegar con el resto de grupos, todos todo el tiempo, ahí está la complejidad y nuestra responsabilidad, la de todos todo el tiempo. Habrá quien lo crea insuficiente, pero lo cierto es que este es el acuerdo que la aritmética parlamentaria nos permite, y esto lo debemos tener claro si queremos alcanzar un consenso.
Sin embargo, a pesar de que todos sabemos cuál es el punto de llegada en esta legislatura, el mínimo común denominador, no entendemos el empeño de algunos grupos en romper este equilibrio al que se había llegado en una defensa numantina de enmiendas en comisión, por cuanto que esto implicaba volver a abrir un debate en torno a ese acuerdo de mínimos. Hemos asistido a una especie de teatralización, que algunos grupos necesitaban para gestionar un relato y justificar su voto, para llegar finalmente a donde teníamos que haber llegado desde el principio, al punto de partida que todos conocemos, al mínimo común denominador, que todos podíamos y podemos compartir. Y es que, si nos fijamos en las enmiendas que se van a aprobar hoy en este proyecto, en poco o nada difieren de las que fueron rechazadas el pasado lunes en comisión en ese particular pulso de cada cual que ha durado hasta hace unos momentos.
Lo cierto es que este proceso ha sido rocambolesco, el claro ejemplo de lo que no hay que hacer, y menos en política, dando una imagen lamentable, cuando lo cierto es que había y hay argumentos más que suficientes para entrar en este acuerdo de mínimos y apoyar este proyecto que recoge, entre otras, un impuesto a las multinacionales para recaudar lo que dejan de pagar cuando cuentan con filiales en el extranjero, donde la tributación es menor o no existe tributación. Hablamos de unos 2600 millones y de unas las 850 compañías de todo tipo de sectores ―energéticas, banca, farmacéuticas, alimentación, automóvil―; de modificaciones para atajar el fraude del IVA; del impuesto a la banca; del incremento de la tributación de las rentas de capital, o de no perder el siguiente pago de 11 000 millones correspondientes a los fondos Next y evitar una multa de, al menos, 5000 millones si no se lograba transponer a tiempo esta directiva.
Quizá no sea el mejor acuerdo, pero es el posible, y esto es lo que hay que poner en una balanza. En este sentido, el Partido Nacionalista Vasco, nosotros, llegamos a un acuerdo dentro de ese común denominador, con la condición de que aquellos impuestos que se aprueben sean concertados y de atajar el fraude del IVA en los hidrocarburos.
Miren, si dejamos a un lado toda la demagogia y los discursos en blanco y negro, lo que de verdad subyace en este debate es la necesidad de reformar el sistema fiscal. Lo cierto es que ―al menos yo así lo entiendo― no nos debería preocupar que las empresas, desde las más pequeñas a las grandes compañías, sean rentables, ganen dinero porque es lo que permite tener una recaudación de impuestos para desarrollar políticas públicas que garanticen derechos para mejorar la vida de la gente. Lo que sí nos debería preocupar es que quien más gane pague proporcionalmente más que el que menos gana, porque esto sí que es progresividad. Y si esto no es así, como parece, el problema y la crítica se han de dirigir al sistema y hacia la autocrítica, porque,en lugar de poner parches para encubrir nuestros errores, lo lógico es revisar el sistema tributario en su conjunto y, en particular, el impuesto de sociedades para corregir, precisamente, aquellas lagunas que pueden aprovechar y, supuestamente, aprovechan las empresas, las compañías, sobre todo las más grandes, para pagar menos y lograr así una tributación justa. Esto es lo que nos compete como legisladores. Porque no hay que olvidar, además, que es necesario generar riqueza para no repartir miseria. Y, si además entendemos que se deben gravar los beneficios extraordinarios que se obtengan por empresas o compañías derivadas de situaciones coyunturales ―vacunas, precios energéticos, tipos de interés, IPC desbocado; es un contexto, el de 2022, que, afortunadamente, nada tiene que ver con el de hoy―, también se debería abordar esa reforma dentro del sistema tributario, es decir, abordar la reforma dentro del impuesto de sociedades.
Hasi naizen modura amaitzen dot, Legebiltzar honetan daukagun aritmetikarekin talde politikoak, politikoek ezin dabe guztia edo ezereza bezalako planteamendurik egin. Justo kontrako egoeran gaoz, danok batera denbora guztian, dana edo ezereza eszenatoki batean ezin izango da inolako akordiorik lortu. Esparru honetan gure taldeak, Eusko Alderdi Jeltzalea, akordio batera iritsi zan bi baldintzagaz. Batetik, onar litekezen zerga itundua izatea eta hidrokarguruaren iruzurrari aurre egitea. Era berean eta zuzenketa baten bidez, pertsona fisikoen errentaren gaineko zergan eraginkortasun energetikora bideratutako etenkariak egiteko next funtsak izatea lortu dugu. Hau dana esanda lortutako akordioagaz bat etorriz bozkatuko dugu. Eskerrik asko.
Termino como he empezado. Los grupos políticos no pueden presentar planteamientos que supongan todo o nada. Estamos en una situación contraria, debemos actuar todos juntos. En una situación de nada o todo no será posible llegar a ningún tipo de acuerdo. En este ámbito, nuestro grupo, el PNV, consiguió un acuerdo con dos condiciones: primera, aceptar las tasas y, gracias a una enmienda, también se incluye incluirlas en los fondos Next. Y dicho esto, estamos de acuerdo, por lo que votaremos a favor.
Muchas gracias.
Presidencia. Muchas gracias, señora Sagastizabal. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra el señor Cruset Domènech por un tiempo de siete minutos.
Josep Maria Cruset Domènech
JuntsDiputado.Página 61Vídeo
Moltes gràcies, presidenta. Què és fer política? Quina és l’essència de fer política? Per a alguns de vostès, fer política és fer veure que guanyen la batalla diària enfonsats en la trinxera del cos a cos. Per a d’altres, és imposar el seu relat per sobre de tot. Per alguns altres de vostès, fer política és aconseguir semblar els reis de la pista, encara que sigui passejant-se per aquí, amb un to xulesc i desafiador. I fins i tot per alguns altres, fer política és faltar al respecte i insultar. Però de tota aquesta manera de fer política, què en queda? En beneficien en res, vostès, als ciutadans? Quan han passat unes setmanes i el vol gallinaci de fer política de curta distància desapareix, qui se’n recorda del que han fet? Doncs la resposta és molt senzilla: No en queda res ni se’n recorda ningú. Nosaltres, tot això, el com fer política, ho entenem molt diferent. Quan va començar aquesta legislatura, explicàvem que nosaltres no formem part de cap bloc, ni dels uns ni dels altres. Que nosaltres no estem aquí per estabilitzar ningú i que nosaltres només votem a favor de Catalunya i la seva gent. Llavors tots ens miraven com un qui mira un estrany, fins i tot alguns amb to burleta. No s’ho creien perquè no comprenien que hi pugui haver qui faci política d’aquesta manera, sense pensar en el rèdit a curt termini i prioritzar pel davant dels interessos partidistes sempre les seves actuacions. I no s’ho creien perquè uns, els del govern, estaven mal acostumats a aconseguir-ho tot a canvi de res. Sí, sí, a canvi de res. I d’altres, els que sustentaven el PSOE i SUMAR, perquè tenen dependència del govern, per poder seguir aconseguint titulars sense contingut. Però les matemàtiques són dures. En matemàtiques, dos i dos són quatre. I en política els set vots de Junts és el número màgic que fa que les coses s’aprovin o no s’aprovin. I aquesta és la clau de tot plegat. I ara, quan amb el pas del temps han descobert que era cert que Junts per Catalunya no ens movem de la nostra posició si no és per estar a favor de Catalunya i la seva gent, resulta que hi ha qui sembla que ho ha entès i negocia. I hi ha qui es fa el enfadat i ens ataca. Però també els diré: Ens importa zero. Perquè, com he dit darrerament, el temps posa sempre a tothom al seu lloc i els ciutadans amb les urnes encara més. Tornant al que deia abans. Què en quedarà d’aquest plenari d’avui? En quedaran els titulars? No. En quedarà que, gràcies a Junts per Catalunya, es reduirà la pressió fiscal a les microempreses i les petites i mitjanes empreses i a les cooperatives, reduint l’impost de societats per un valor de 2500 milions d’euros a les de Catalunya. Una mesura que beneficia més de 250 000 empreses de Catalunya i que facilitarà una major activitat empresarial i un major creixement de l’ocupació. I en quedarà que, gràcies a Junts per Catalunya, s’ha eliminat l’impost que es volia posar a 2 700 000 catalans que fan l’esforç de pagar-se una mútua sanitària i que se’ls volia castigar amb 250 milions d’euros anuals. I en quedarà que, gràcies a Junts, s’ha inclòs una bonificació de la cotització de la Seguretat Social dels entrenadors dels clubs esportius, 21 000 clubs esportius a Catalunya, centenars de milers de nens i nenes i joves i les seves famílies es beneficiaran d’aquesta mesura llargament reivindicada i que garanteix el futur del teixit esportiu català.
I sí, també hem propiciat que es preservin les inversions industrials i estratègiques a Catalunya. I tant! I que es preservi el futur industrial del país. I tant! I que es preservin els llocs de treball. I tant. I que no es produeixi un augment de la factura del gas, de l’electricitat, de la gasolina i del gasoil. I tant! O potser es pensen que tot això que vostès volien impulsar no hauria acabat amb un cost de la vida dels ciutadans? O potser es pensen que mirar-se el món amb miopia no té conseqüències pel futur d’un país?
I sí, també hem fet possible un impost a la banca en què la recaptació que en surti es transferirà en funció del PIB a Catalunya. I sí, també hem fet possible que les persones amb una prestació per incapacitat permanent no perdin aquesta prestació si es posen a treballar. Tot això i més és el que en quedarà d’avui. Però també en quedaran altres coses.
Aquests dies, les dades, la informació, el mètode han fet aflorar altres qüestions. Han fet aflorar, per exemple, una proposta d’impost energètic per part d’Esquerra i Bildu. De fet, la votarem avui, d’aquí a uns minuts. Una esmena que proposa en el seu articulat literalment això: No estará sujeta a este impuesto la obtención de beneficios operativos derivados de las actividades de suministro a precio regulado de la electricidad.
Ai, carai! Les elèctriques queden fora de la seva proposta d’impost? Les mateixes elèctriques que els hi van transferir 3000 milions d’euros fa escassament dos anys d’euros públics directament amb elles? Doncs sí, les mateixes.
Però és evident. Encara més endavant proposen que les empreses, a l’hora de fer les seves inversions, deien en la proposta d’impost energètic, literalment: Deberán solicitar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que emita un informe motivado sobre si las inversiones recogidas tienen la consideración de inversiones estratégicas.
I que, per tant, que es puguin fer o no. Carai, de veritat? Esquerra Republicana de Catalunya proposant que qui hagi de decidir on i quines inversions es fan sigui el govern de l’Estat espanyol? De veritat? Doncs sí, de veritat.
La mateixa veritat que vostès, juntament amb PP i Vox, dilluns impossibilitaven que s’aprovés la proposta d’impost a la banca que permetria transmetre a les comunitats autònomes la recaptació que en sortia en funció del PIB i que hem hagut de rescatar a última hora, amb un debat jurídic a la Mesa, de si aquesta esmena es podia portar i salvar en aquest plenari d’avui. Per cert, transaccional firmada dilluns i impulsada per SUMAR, PSOE i Junts i que no va comptar, com deia, amb el seu vot.
Per tant, avui vagin passant per aquest faristol, vagin fent uns i altres les seves afirmacions i acusinnos del que vulguin, però la realitat sempre és més tossuda i les dades sempre són concloents.
Acabo. Hi haurà paquet fiscal en benefici dels catalans per milers de milions d’euros i serà gràcies a Junts per Catalunya. I al final això, que hi hagi un paquet fiscal de mils de milions d’euros en benefici dels ciutadans de Catalunya, és el que compta. Així que gràcies a tots els que han treballat per fer possible aquest acord d’avui. Ara ja saben on som nosaltres. Sempre ens trobaran aquí per negociar. Això sí, només a favor de Catalunya. Hi hem estat sempre.
Moltíssimes gràcies.
Muchas gracias, presidenta. ¿Qué es hacer política? ¿Cuál es la esencia de hacer política? Para algunos de ustedes hacer política es hacer ver que ganan la batalla diaria, hundidos en la trinchera del cuerpo a cuerpo. Para otros es imponer su relato por encima de todo. Para algunos de ustedes hacer política es conseguir parecer los reyes de la pista, aunque sea paseándose por aquí en tono chulesco y desafiante. Incluso para otros hacer política es faltar al respeto e insultar. De todas estas maneras de hacer política ¿qué queda de ello? ¿Benefician en algo ustedes a los ciudadanos? Cuando han pasado unas semanas y esa política de distancia corta desaparece ¿quién se acuerda de lo que han hecho? La respuesta es muy sencilla: no queda nada ni nadie se acuerda.
Nosotros todo eso, el cómo hacer política, lo hacemos de manera muy distinta. Cuando empezó esta legislatura explicábamos que nosotros no formamos parte de ningún bloque, ni de unos ni de otros, que nosotros no estamos aquí para estabilizar a nadie y que nosotros solo votamos a favor de Cataluña y su gente. Y, entonces, todos nos miraban como quien mira a un extraño, incluso algunos con tono burlesco. No se lo creían porque no entendían que pueda haber quien haga política de esta manera, sin pensar en el rédito a corto plazo y priorizar por delante de los intereses partidistas siempre sus actuaciones. Y no lo creían porque unos, los del Gobierno, estaban mal acostumbrados a conseguirlo todo a cambio de nada. Sí, sí, a cambio de nada. Y otros, los que sustentaban al PSOE y a SUMAR, porque tienen dependencia del Gobierno para poder seguir consiguiendo titulares sin contenido.
Pero las matemáticas son duras, en matemáticas dos y dos son cuatro, y en política los siete votos de Junts es el número mágico, hace que las cosas se aprueben o no se aprueben, y esa es la clave de todo. Ahora, cuando con el paso del tiempo han descubierto que era cierto que en Junts per Catalunya no nos movemos de nuestra posición si no es para estar a favor de Cataluña y su gente, resulta que hay quien parece que lo ha entendido y negocia y hay quien se hace el enfadado y nos ataca, pero también les diré que nos importa cero, porque, como he dicho últimamente, el tiempo pone siempre a todos en su sitio, y los ciudadanos, con las urnas, aún más.
Vuelvo a lo que decía antes. ¿Qué quedará de este Pleno de hoy? ¿Quedarán los titulares? No. Lo que quedará es que, gracias a Junts per Catalunya, se reducirá la presión fiscal a las microempresas, pequeñas y medianas empresas, y a las cooperativas reduciendo el impuesto de sociedades, por un valor de 2500 millones de euros, a las de Cataluña, una medida que beneficia a más de 250 000 empresas de Cataluña y que facilitará una mayor actividad empresarial y un mayor crecimiento del empleo.
Y quedará, gracias a Junts per Catalunya, la eliminación del impuesto que se quería poner a 2,7 millones de catalanes que hacen el esfuerzo de pagarse una mutua sanitaria y a quienes se quería castigar con 250 millones de euros anuales. También quedará que, gracias a Junts, se ha incluido una bonificación en la cotización de Seguridad Social de los entrenadores de los clubes deportivos: 21 000 clubes deportivos en Cataluña, centenares de miles de niñas y niños y jóvenes y sus familias se beneficiarán de esta medida largamente reivindicada y que garantiza el futuro del tejido deportivo catalán.
Y, sí, también hemos propiciado que se preserven las inversiones industriales y estratégicas en Cataluña, desde luego, que se preserve el futuro industrial del país, que se preserve en los lugares el empleo y que no se produzca un aumento de la factura del gas, la electricidad, la gasolina, del gasoil. Pues, sí, también. ¿O es que quizás se creen que todo eso que querían ustedes imponer no habría acabado siendo un aumento del coste de la vida de los ciudadanos? ¿O es que quizás se creen que mirar el mundo con miopía no tiene consecuencias para el futuro de un país?
Y, sí, también hemos hecho posible un impuesto a la banca, que la recaudación que salga de ahí se transfiera, en función del PIB, a Cataluña. Y, sí, también hemos hecho posible que las personas con una prestación por incapacidad permanente no la pierdan si se ponen a trabajar.
Todo eso, y más, es lo que quedará de hoy, pero también quedarán otras cosas de ello. Estos días, los datos, la información, el método han hecho aflorar otras cuestiones, como, por ejemplo, una propuesta de impuesto energético por parte de Esquerra y Bildu. De hecho, la vamos a votar dentro de unos minutos, una enmienda que propone en su articulado ―literalmente― lo siguiente: No estará sujeta a este impuesto la obtención de beneficios operativos derivados de las actividades de suministro a precio regulado de la electricidad.
Las eléctricas quedan fuera de su propuesta de impuesto. Las mismas eléctricas a las que transfirieron directamente 3000 y pico millones de euros públicos hace un par de años. Esas mismas quedan fuera. Pero es evidente. Más adelante aún, en la propuesta de impuesto energético, proponen que las empresas, cuando hagan sus inversiones ―decían literalmente―: Deberán solicitar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que emita un informe motivado sobre si las inversiones recogidas tienen la consideración de inversiones estratégicas.
O sea, se pueden hacer o no. ¡Caray! ¿De verdad? ¿Esquerra Republicana de Catalunya proponiendo que quien tenga que decidir dónde y qué inversiones se hacen sea el Gobierno del Estado español? ¿De verdad? Pues, sí, de verdad; la misma verdad que ustedes, junto con el PP y VOX imposibilitaban el lunes que se aprobase la propuesta de impuesto a la banca que permitiría transmitir a las comunidades autónomas la recaudación que saliese en función del PIB y que tuvimos que rescatar, a última hora, con un debate jurídico en la Mesa de que si esta enmienda se pudiese llevar y salvar a este Pleno de hoy. Por cierto, transaccional firmada el lunes impulsada por SUMAR, PSOE y Junts y que no contó con su voto, como decía.
Por tanto, hoy vayan pasando por aquí, por este estrado, unos y otros haciendo sus afirmaciones y acúsennos de lo que quieran. La realidad, no obstante, es más tozuda y los datos siempre son concluyentes.
Ya termino. Habrá paquete fiscal en beneficio de los catalanes por miles de millones de euros y será gracias a Junts per Catalunya. Al final, eso, que haya un paquete fiscal de miles de millones de euros en beneficio de los ciudadanos de Cataluña, es lo que cuenta. Así que gracias a todos los que han trabajado para hacer posible este acuerdo de hoy. Ahora ya saben dónde estamos nosotros. Siempre nos encontrarán aquí para negociar. Eso sí, solo a favor de Cataluña. Siempre hemos estado ahí.
Muchas gracias.
Presidencia. Moltes gràcies, senyor Cruset. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Puy Fraga, por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.
Pedro Puy Fraga
PPDiputado.Página 64Vídeo
Gracias, presidenta. Estamos debatiendo hoy un tema fiscal importante: la implantación de un impuesto mínimo en España a las grandes multinacionales, de acuerdo con un mandato que viene de la Unión Europea y, previamente, de un acuerdo de la OCDE. Me gustaría describir este contexto donde tiene lugar este debate con tres notas. En primer lugar, estamos con un Gobierno cuyo objetivo es subir la presión fiscal, y lo está consiguiendo: entre 2019 y 2023, de acuerdo con datos de la Agencia Tributaria, se ha subido la recaudación desde 322 000 millones de euros a 424 000, es decir, un 30 %. El hecho es que buena parte obedece a la subida de los impuestos nuevos y los retoques que se han hecho en los ya asistentes, también a la de las cotizaciones sociales, pero buena parte de esa medida, que es la más opaca y la más importante cuantitativamente, se debe, exclusivamente, a los efectos de la inflación; es la menos trascendente y la más injusta. De esta manera, la presión fiscal en España desde el año 2018 al 2023, mientras que en el área euro bajó el 0,7, en la Unión Europea, 27,08, de disminución, en España ha subido el 2,9. Ciertamente, como es un objetivo del Gobierno, estoy seguro de que el presidente está informado de lo que se está haciendo en el Ministerio de Hacienda y que se agradece lo que están haciendo. (Aplausos). El segundo dato es que la renta real per cápita de los españoles, en comparación con la Unión Europea, ha descendido. Hay un empobrecimiento relativo: en el 2018 teníamos el 91 % de la renta per cápita en paridad de poder de compra de la Unión Europea y hoy es el 88 %. El tercer dato es que España es el segundo país de la Unión Europea con la tasa más alta de pobreza infantil y que el riesgo de pobreza en España está ya en el 26,5 %, 12,7 millones de españoles, con un incremento de 400 000, último año conocido. En este contexto general presenta el Gobierno este proyecto de ley del impuesto complementario, que es una figura no controvertida; de hecho, ningún grupo presentó ninguna enmienda de devolución. Curiosamente, comienzan prórrogas por parte de la Mesa, sin aparente justificación, hasta el día 30 de octubre. Y con el cierre del plazo de enmiendas aparece la sorpresa de las enmiendas intrusas. El Partido Socialista incluye, sobre un impuesto en que estamos todos de acuerdo que debe incluirse en el ordenamiento jurídico español, reformas del impuesto sobre el diésel, sobre el ahorro, sobre el IVA de los arrendamientos, sobre la banca, sobre las sociedades. Solo hay una pequeña rebaja en un impuesto para las pymes, aparentemente pactado con Junts. El resto de los grupos introducen muchos más impuestos, desde gravar más los billetes de avión, los seguros privados médicos, pasando por las energéticas y el impuesto sobre sucesiones y donaciones. Y nos dan seis días para ver unas enmiendas, de las cuales, simplemente una de SUMAR, la última citada del impuesto sobre sucesiones, es una enmienda con noventa y tres artículos sobre un texto legal que solo tenía cincuenta y cinco. Y empiezan las prisas. Seis días de ponencia, que es incapaz de discutir estas enmiendas, y dos comisiones desconvocadas apenas una hora antes de su inicio, para acabar este mismo lunes 18 en una comisión con una inusual suspensión de cuatro horas antes de su votación, que la prensa, no nosotros, describió como esperpento, secuestro, caos o negociación agónica. (Aplausos). Por lo tanto, debatimos enmiendas que son intrusas, que no tienen ningún informe, ni siquiera el del letrado, porque la Mesa votó que el letrado no hiciera informe sobre las enmiendas presentadas. El Gobierno vetó asimétricamente las enmiendas: algunas que bajaban impuestos nos las vetaron; otras que bajaban impuestos las mantuvieron. La reforma fiscal comprometida con en Europa es feminista, y una de las enmiendas que vetaron, porque, por lo visto, puede hacer muchísimo daño a las arcas públicas españolas, es la que presentó el Bloque para rebajarle el IVA a los productos de higiene femenina, que el propio Gobierno valoraba en un millón de euros, y la veto por el daño que le podía hacer al presupuesto. Discrecionalidad, por lo tanto, también en los vetos a las enmiendas.
Fue una comisión en la que el Grupo Popular tuvo una postura clara y que, para evitar manipulaciones posteriores sobre nuestro sentido del voto, voy a resumir. Apoyamos la transposición del impuesto mínimo global. Pese a ser intrusas, apoyamos las enmiendas presentadas por el Grupo Vasco y el Grupo Socialista en relación con el fraude del diésel; de hecho, esas enmiendas que impedirían el fraude del diésel ya estarían aprobadas si se hubiera tramitado el decreto de la guerra de Ucrania, donde mi grupo presentó estas enmiendas, y que se ha paralizado en la Mesa. (Aplausos). Yo llevo poco tiempo en esta Cámara, pero, viendo que algún empresario que se ha dedicado al fraude de hidrocarburos y, más recientemente, a la canción lírica (risas), es como para pensar que es raro, cuando menos, que se haya parado la tramitación de esa enmienda. (Aplausos). Ayudamos a mejorar la fiscalidad de las pymes. Nosotros hicimos una enmienda, que también apoyó SUMAR, para mejorar el régimen fiscal en el nuevo tributo de las sociedades cooperativas ―por cierto, el Grupo Socialista votó en contra―. También apoyamos un mejor tratamiento de las rentas irregulares a los artistas y facilitamos la bonificación de la contratación de entrenadores por los clubs deportivos modestos.
Lo que no apoyamos, lógicamente, fue la subida a la imposición al ahorro, y con nuestro voto evitamos los nuevos impuestos que ahora ustedes van a someter a votación: impuestos a la banca, que al final van a gravar a todos los depositantes, porque saben ustedes que el Banco Central Europeo da orden de que los impuestos sobre la banca se transfieran a los clientes; impuesto sobre las energéticas, que ya se está viendo que promueven la deslocalización, la desinversión y frenan la transformación verde y la descarbonización; por supuesto, el impuesto sobre el diésel, que no grava, efectivamente, como se dijo, a quién tiene Lamborghinis, sino a quince millones de usuarios que usan su coche a diario para ir a trabajar, porque van a pagar 7 euros más por el depósito; los seguros privados: 12,4 millones de españoles que complementan la atención de la Seguridad Social con seguros médicos privados no se merecen una subida de este tributo. Son impuestos que no son distributivos, solo tienen afán recaudatorio o ideológico.
Concluyo. Lo que debió ser la tramitación de un impuesto consensuado a nivel internacional, europeo y español se ha convertido en un despropósito tributario, en un ejercicio de populismo, en la conversión de una reforma fiscal en un paquetito fiscal, y todo esto es por dos causas. En primer lugar, por la soberbia del Gobierno. Es un Gobierno en minoría que llega a las comisiones sin haber pactado con sus socios, que no recurre ni pide el apoyo de la oposición hasta que se ve colgado un minuto, cuando hay una interrupción de cuatro horas y todo se le puede venir abajo, y que, como oímos ayer, llama al sentido de Estado del Grupo Popular solo y únicamente cuando se le caen los acuerdos con aquellos que precisamente quieren destruir el Estado de España. (Aplausos). La segunda causa es la debilidad congénita del Gobierno. Estamos viendo el espectáculo de la manta: se tapa a Junts, se destapa a SUMAR; se tapa a SUMAR, se destapa a Esquerra; se tapa a Esquerra, se destapa a Podemos; por supuesto, el PNV siempre está tapado por la manta. (Risas). Pero mientras tiran de la manta para un lado y para otro, lo que ocurre es que a quien se destapa es al contribuyente español, que se queda a la intemperie y tiene que asumir todos estos costes. (Aplausos).
En tres semanas han conseguido ustedes el siguiente logro ―en tres semanas―: en primer lugar, introducir más incertidumbre jurídica en el ámbito fiscal, deteriorando el capital legal de nuestro país, la confianza de los inversores y sus decisiones a largo plazo; en segundo lugar, demostrar la extrema fragilidad de un Gobierno, que está en un alambre del que para no caerse necesita muchas manos, que solo vienen a socorrerlo a cambio de un precio que pagamos todos los españoles; en tercer lugar, la capacidad del Gobierno socialista de abusar de todos los procedimientos legales sin límite y sin ningún tipo de contención, reforzando la desafección ciudadana, que ve como la política fiscal se convierte en un mercado persa, en el que no se sabe lo que se negocia, que ve cómo se le suben los impuestos y no sabe con qué propósito. Estos ciudadanos no se merecen este espectáculo esperpéntico, sino una reforma fiscal …
Presidencia. Señor Puy, tiene que terminar.
Pedro Puy Fraga
PPDiputado.Página 65
… justa que garantice la sostenibilidad de los servicios públicos y favorezca la inversión y el crecimiento. Es decir, es la reforma fiscal que impulsará el Partido Popular cuando llegue al Gobierno.
Muchas gracias. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señor Puy. Tiene la palabra la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. Cuando quiera.
Presidencia. Muchas gracias, señora presidenta. Permítanme que tome la palabra solo para agradecer al conjunto de grupos políticos que va a hacer posible este acuerdo su capacidad de diálogo, de debate y, en definitiva, de llegar a consensos, lo que nos permite construir un sistema fiscal más justo, más redistributivo, que nos blinde el estado del bienestar y proteja a los ciudadanos frente a situaciones catastróficas como la que en estos días estamos sufriendo con motivo de la DANA. También quiero agradecerles su compromiso con el interés general de los ciudadanos. Efectivamente, para poder llegar a acuerdos, a veces tenemos que abandonar nuestras posiciones de máximos. El ejercicio que ha hecho esta Cámara, de la que me siento profundamente orgullosa, ha sido pensando solo y exclusivamente en el interés general desde los supuestos legítimos de cada partido político. Muchas gracias. Los ciudadanos nos lo agradecerán. (Aplausos).
Presidencia. Muchas gracias, señora vicepresidenta. Pasamos a votar en medio minuto. (Pausa). DICTÁMENES DE COMISIONES SOBRE INICIATIVAS LEGISLATIVAS. (VOTACIÓN): — PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE ESTABLECEN UN IMPUESTO COMPLEMENTARIO PARA GARANTIZAR UN NIVEL MÍNIMO GLOBAL DE IMPOSICIÓN PARA LOS GRUPOS MULTINACIONALES Y LOS GRUPOS NACIONALES DE GRAN MAGNITUD, UN IMPUESTO SOBRE EL MARGEN DE INTERESES Y COMISIONES DE DETERMINADAS ENTIDADES FINANCIERAS Y UN IMPUESTO SOBRE LOS LÍQUIDOS PARA CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS Y OTROS PRODUCTOS RELACIONADOS CON EL TABACO, Y SE MODIFICAN OTRAS NORMAS TRIBUTARIAS (ANTES DENOMINADO PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE ESTABLECE UN IMPUESTO COMPLEMENTARIO PARA GARANTIZAR UN NIVEL MÍNIMO GLOBAL DE IMPOSICIÓN PARA LOS GRUPOS MULTINACIONES Y LOS GRUPOS NACIONALES DE GRAN MAGNITUD). (Número de expediente 121/000023).
Presidencia. Votamos el dictamen de comisión sobre el Proyecto de ley por el que se establece un impuesto complementario para garantizar un nivel mínimo global de imposición para los grupos multinacionales y los grupos nacionales de gran magnitud, un impuesto sobre el margen de intereses y comisiones de determinadas entidades financieras y un impuesto sobre los líquidos para cigarrillos electrónicos y otros productos relacionados con el tabaco, y se modifican otras normas tributarias. Votamos las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Mixto, de la señora Belarra Urteaga. En primer lugar, la enmienda número 23. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 18; en contra, 330.
Presidencia. Queda rechazada. Enmienda número 24. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 32; en contra, 303; abstenciones, 13.
Presidencia. Queda rechazada. Enmienda número 25. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 45; en contra, 303.
Presidencia. Queda rechazada. Enmienda número 27. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 32; en contra, 303; abstenciones, 13.
Presidencia. Queda rechazada. Votamos ahora, de las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Mixto, la enmienda número 2 de la señora Valido García. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 5; en contra, 342.
Presidencia. Queda rechazada. Votamos ahora el resto de las enmiendas de la señora Valido. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 139; en contra, 162; abstenciones, 47.
Presidencia. Quedan rechazadas. Pasamos ahora a votar las enmiendas presentadas por el señor Rego Candamil, del Grupo Parlamentario Mixto. Votamos en bloque todas sus enmiendas. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 18; en contra, 329; abstenciones, 1.
Presidencia. Quedan rechazadas. Pasamos ahora a votar las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu y el Grupo Parlamentario Republicano. Enmiendas números 36 y 37. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 45; en contra, 303.
Presidencia. Quedan rechazadas. Votamos ahora, del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu y el Grupo Parlamentario Republicano, el resto de enmiendas. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 45; en contra, 303.
Presidencia. Quedan rechazadas. Votamos ahora la enmienda presentada por el Grupo Parlamentario Republicano número 28. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 18; en contra, 330.
Presidencia. Queda rechazada. Votamos ahora las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, las enmiendas números 113, 118 y 120. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 164; en contra, 178; abstenciones, 5.
Presidencia. Quedan rechazadas. (Pausa). Un momento. Comprobamos el sistema de votación de una diputada. (Pausa). Solucionado el problema, continuamos la votación. Votamos ahora el resto de enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 44; en contra, 303.
Presidencia. Quedan rechazadas. Pasamos ahora a votar las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario VOX. Votamos en bloque todas sus enmiendas. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 33; en contra, 315.
Presidencia. Quedan rechazadas. Votamos ahora las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Socialista. Enmienda número 80. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 145; en contra, 201; abstenciones, 1.
Presidencia. Queda rechazada. Enmienda número 81. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 164; en contra, 184.
Presidencia. Queda rechazada. Enmienda número 106. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 179; en contra, 169.
Presidencia. Queda aprobada. Votamos ahora, de las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Socialista, la enmienda transaccional en comisión número 1 a la enmienda número 107 de los grupos parlamentarios Socialista y Junts per Catalunya. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347 a favor, 177; en contra, 170.
Presidencia. Queda aprobada. Votamos ahora la enmienda transaccional en comisión número 4 a la enmienda número 108 de los grupos parlamentarios Socialista, Plurinacional SUMAR y Junts per Catalunya. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 177; en contra, 171.
Presidencia. Queda aprobada. Votamos ahora el resto de las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Socialista. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 172; en contra, 175; abstenciones, 1.
Presidencia. Quedan rechazadas. (Aplausos). Votamos ahora los votos particulares. Voto particular número 1 del Grupo Parlamentario Socialista a la enmienda número 109 del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 159; en contra, 148; abstenciones, 41.
Presidencia. Queda aprobado. Votamos ahora el voto particular número 2 del Grupo Parlamentario Socialista a la enmienda número 110 del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 159; en contra, 175; abstenciones, 14.
Presidencia. Queda rechazado. Votamos ahora el voto particular número 3 del Grupo Parlamentario Socialista a la enmienda número 111 del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 159; en contra, 189.
Presidencia. Queda rechazado. Votamos ahora los votos particulares números 4 y 5 del Grupo Parlamentario Socialista a las enmiendas números 57 y 58 del Grupo Parlamentario Popular. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 347; a favor, 159; en contra, 173; abstenciones, 15.
Presidencia. Quedan rechazados. Votamos ahora las correcciones técnicas. Enmienda de corrección técnica presentada por los grupos parlamentarios Socialista, Plurinacional SUMAR, Republicano y Euskal Herria Bildu. Comienza la votación. (Pausa). Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 348; a favor, 177; en contra, 169; abstenciones, 2.
Presidencia. Queda aprobada. PALABRAS DE LA PRESIDENCIA.
Presidencia. Señorías, les informo de que desde las 14:30 hasta las 15:30 horas de hoy se podrán votar telemáticamente todos los asuntos pendientes del orden del día, que serán objeto de votación presencial en el hemiciclo al final de la sesión. DEBATES DE TOTALIDAD DE INICIATIVAS LEGISLATIVAS: — PROYECTO DE LEY POR LA QUE SE CREA LA AUTORIDAD ADMINISTRATIVA INDEPENDIENTE DE DEFENSA DEL CLIENTE FINANCIERO PARA LA RESOLUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE CONFLICTOS ENTRE LAS ENTIDADES FINANCIERAS Y SUS CLIENTES. (Número de expediente 121/000018).
Presidencia. Continuamos ahora con el punto del orden del día correspondiente al debate de totalidad del Proyecto de Ley por la que se crea la autoridad administrativa independiente de defensa del cliente financiero para la resolución extrajudicial de conflictos entre las entidades financieras y sus clientes. (Rumores). Silencio, por favor. Quienes tengan que salir, que lo hagan en silencio. Les informo de que el Grupo Parlamentario Popular ha solicitado la avocación de este proyecto de ley. Dicha solicitud se someterá a votación a continuación de la votación correspondiente de la enmienda a la totalidad. Para la presentación del proyecto de ley, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de Economía, Comercio y Empresa. (Rumores). Ruego un poquito de silencio y empezamos con la intervención del ministro. Cuando quiera.