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Sin adjetivos

Pleno del 20 de noviembre de 2024

Solicitud de comparecencia urgente de la Vicepresidenta Tercera del Gobierno y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ante el Pleno de la Cámara, para dar cuenta de su gestión en la DANA (octubre 2024) y de todas las medidas y actuaciones que ha puesto en marcha al frente de su ministerio en relación con la adaptación frente al cambio climático y en particular la prevención de inundaciones, así como de las infraestructuras puestas en marcha para proteger a la población ante acontecimientos como la DANA, que ha asolado a varias provincias de España los últimos días de octubre del presente año.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Tellado Filgueira, Miguel (GP) y 130 Diputados. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 81.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia, a petición propia, de la Vicepresidenta Tercera del Gobierno y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ante el Pleno de la Cámara, al objeto de dar cuenta de la gestión del Gobierno en relación con la DANA que ha afectado a diferentes provincias.

Energía y clima

Presidencia. Muchas gracias, presidente. Buenos días. Buenas tardes casi ya. Comparezco ante el Pleno del Congreso de los Diputados con la voluntad de compartir con todos ustedes, también con las personas que siguen este asunto con atención y preocupación, la información relevante sobre las actuaciones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del pasado día 29 de octubre y siguientes. No obstante, quiero que mis primeras palabras desde esta tribuna vayan dirigidas a las víctimas y a sus familias y trasladarles, desde el dolor que siento ―que entiendo que sentimos todos―, un inmenso cariño y solidaridad. Dolor y compromiso para acompañarles en momentos muy duros emocional y afectivamente, pero también económica y vitalmente. Es un dolor y compromiso que también siento por todos aquellos para los que los efectos del cambio climático son una terrible amenaza, una realidad. Compromiso para seguir trabajando para reforzar la acción contra el cambio climático, nuestra capacidad de anticipación y también nuestra capacidad de alerta temprana. Un aviso temprano que es la primera recomendación desde hace años, no solamente por parte de la comunidad académica, sino también de la propia Naciones Unidas. Como saben, la tarea que tenemos por delante es colosal, una tarea de reconstrucción, pero también de fortalecimiento de la capacidad de respuesta. El levante peninsular es propenso al fenómeno conocido popularmente como gota fría, que provoca precipitaciones intensas con crecidas repentinas de cauces e inundaciones, pero el episodio de la DANA del pasado 29 de octubre se desmarca de lo que hasta ahora se consideraba en los mapas de peligrosidad como escenarios de probabilidad alta o media, con retornos ―es decir, con capacidad de recurrencia― de cien años, o probabilidad baja, con retornos ―capacidad de recurrencia― de quinientos años. Se produjeron precipitaciones extraordinarias con acumulados históricos en la Comunitat Valenciana, en algunos casos con máximos locales en el interior de Valencia, de 771 litros por metro cuadrado en veinticuatro horas. La intensidad de la lluvia fue tal que en tan solo una hora se acumularon 184,6 litros por metro cuadrado en la estación de AEMET próxima a Turís, en el interior de Valencia. Este dato supone un récord histórico medido en las estaciones de la red de la Agencia Estatal de Meteorología. Para que se hagan una idea, en esta zona se acumuló en tres horas más agua de la que cae normalmente en un año. Desgraciadamente, en el nuevo escenario climático la previsión es que episodios de esta envergadura dejen de ser excepcionales y sucedan con mayor frecuencia. La gravedad de su impacto y el riesgo para la población dependerá de nuestra capacidad de prevención, de preparación y de gestión de la emergencia en aquellos supuestos en los que lamentablemente esta llegue a producirse. Una preparación que requiere el compromiso activo de todos los niveles de Administración, la implicación del conjunto de la sociedad y también que todos aprendamos de una experiencia tan dura como la que estamos viviendo para mejorar. Permítanme que en mi intervención haga también un pequeño apunte competencial, porque, como sus señorías saben, la ley asigna al Gobierno de España dos competencias claras en materia de protección civil: generar avisos y datos meteorológicos e hidrológicos y prestar apoyo a las autoridades competentes en protección civil y al mando único de la emergencia. En el ministerio dos organismos han tenido participación directa en la identificación de los riesgos asociados a la DANA: la Agencia Estatal de Meteorología y la Confederación Hidrográfica del Júcar. La Agencia Estatal de Meteorología es responsable de la observación y elaboración de previsiones meteorológicas en España y la Confederación del Júcar es responsable de la gestión hidrográfica de la cuenca y, como el resto de las confederaciones, dispone de un sistema automático de información hidrológica que ofrece datos de carácter público y en tiempo real sobre la pluviometría, el nivel y volumen de los embalses y el nivel y caudal de sus ríos. Los dos organismos trabajan con evidencia empírica y su personal es eminentemente técnico. Son los organismos de Protección Civil los que usan dicha información, junto con el resto de los datos relevantes en el terreno, incluidas las llamadas al 112, en su proceso de toma de decisión, emisión de alertas y la gestión de las emergencias. Son los organismos de Protección Civil autonómicos los responsables de contactar con los ayuntamientos. En ambos casos, los sistemas de información y los canales de comunicación establecidos aseguran que de manera sistemática los datos generados estén a disposición de las autoridades competentes en materia de protección civil, a fin de que estas puedan gestionar la emergencia y emitir alertas a la población cuando la situación lo requiera, identificando las medidas más adecuadas para su protección. Cuando enfrentamos una situación de riesgo como la que se produjo el pasado día 29, la dirección de la emergencia corresponde a la Administración autonómica ―en este caso, a la Generalitat Valenciana―, que opera en el marco del plan especial de inundaciones y de la Norma Básica de Protección Civil. Conforme al principio de dirección única de esta Norma Básica de Protección Civil, tanto la Agencia Estatal de Meteorología como la Confederación Hidrográfica del Júcar actúan bajo la dependencia funcional de la dirección de la emergencia. Esto es así, el pasado 29 de octubre, antes y después, en Valencia y en el resto del territorio nacional. La Agencia Estatal de Meteorología debe proporcionar actualizaciones y la Confederación del Júcar proporcionar, a través del Sistema Automático de Información Hidrológica, datos en tiempo real de la precipitación registrada y los totales acumulados. Específicamente, la Confederación del Júcar transmite aviso automático para registros superiores a 30 litros por metro cuadrado en una hora y a 50 litros por metro cuadrado en cuatro horas, así como las variaciones en caudales de ríos y los niveles de los embalses. La pregunta pertinente es si se produjeron las informaciones y las alertas adecuadas. De los datos se desprende que sí y por múltiples canales a lo largo del día. Los avisos de la AEMET son emitidos de conformidad con las categorías establecidas en el Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos Adversos, un plan nacional homologado, congruente e inspirado con la red europea MeteoAlarm. Para facilitar la anticipación en la gestión ―y recuerden la importancia de la alerta temprana―, los avisos se lanzan con un adelanto de hasta setenta y dos horas y se mantiene una información puntual de la evolución del fenómeno, que en el caso de una DANA suele ser rápida y cambiante. La AEMET puede emitir cuatro niveles de aviso: verde, cuando no existe riesgo meteorológico; amarillo, cuando no existe un riesgo general, pero sí hay un riesgo para actividades concretas; naranja, cuando el riesgo meteorológico es importante, con recomendación de estar preparado, tomar precauciones e informarse de manera actualizada; y, por último, avisos rojos. Un aviso rojo indica riesgo meteorológico extremo, fenómenos no habituales de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto. Por protocolo, el aviso rojo lleva asociadas unas recomendaciones básicas, como tomar medidas preventivas, mantenerse informado, no viajar salvo estricta necesidad y actuar según las indicaciones de las autoridades competentes en materia de protección civil. La AEMET emite avisos rojos de manera muy excepcional, cuando se superan umbrales muy elevados, lo que sucede muy pocas veces. En concreto, el aviso rojo por lluvia se emite cuando existe una previsión de 120 litros por metro cuadrado en doce horas o de 60 litros por metro cuadrado en una hora; y en el caso de la región mediterránea, con una previsión de 180 litros por metro cuadrado en doce horas o de 90 litros por metro cuadrado en una hora. En los últimos cinco años, solo uno de cada cuatrocientos avisos por lluvia intensa y riesgo de inundación ha sido de nivel rojo y este es, sin duda, el aviso más relevante de toda la cadena de información para poder dar respuesta anticipada e identificar las medidas más adecuadas para la protección de la población. El conocimiento y la experiencia indican que la alerta temprana marca la capacidad real para enfrentar fenómenos de precipitación intensa y crecidas repentinas de caudal en zonas de orografía abrupta y proclive a inundaciones repentinas, lo que en la jerga en inglés se conoce como flash floods. Los datos hidrológicos en tiempo real difícilmente bastan por sí solos para proteger a la población, por lo que alertar y actuar a tiempo a partir de un aviso meteorológico es la medida más importante para minimizar daños. La experiencia también confirma que el nivel de afección depende de la capacidad de gestión del riesgo, de cómo se actúe ante el aviso rojo y de que se alerte a la población con suficiente tiempo y suficiente claridad. Aclaradas las competencias y la relevancia de los avisos meteorológicos, permítanme recapitular con algún grado de detalle las gestiones que los organismos del ministerio llevaron a cabo el día 29. El recuento cronológico completo muestra cómo estuvieron presentes, activos y a disposición no solo durante la jornada crítica, sino también en los días previos y una vez pasadas las horas más complicadas. La AEMET informó por primera vez el jueves 24 de octubre sobre la existencia de la DANA, ofreciendo desde ese momento una actualización de la información de forma continua a través de sus canales de comunicación. La AEMET situó el desarrollo de la DANA en el levante peninsular e informó a través de redes sociales y notas informativas durante el viernes 25 y el sábado 26 de octubre. El aviso especial de fenómenos adversos fue emitido el domingo 27 y se mantuvo activo los siguientes días, lunes y martes, indicando una probabilidad de lluvias torrenciales alta, superior al 70 %. Quiero hacer notar que solo sobre la base de esta información hubo Administraciones responsables de la activación de planes de emergencia, que el martes 29 pusieron la maquinaria en marcha con carácter preventivo, como la Universidad de Valencia, la diputación y varios ayuntamientos en la provincia. El lunes 28, a las 20:45, la Universidad de Valencia tomó la decisión de suspender las clases del martes 29. La Diputación de Valencia reaccionó y envió a sus trabajadores a casa al mediodía del día 29 y hasta sesenta y dos municipios de la provincia de Valencia adoptaron medidas varias, incluida la suspensión de las clases para el día 29. El martes 29 de octubre, desde primera hora de la mañana, se confirma un aumento de la peligrosidad del fenómeno meteorológico y sus zonas de impacto, tal y como informaron tanto la AEMET como la Confederación Hidrográfica del Júcar. A las 7:31, la AEMET Valencia llama a Protección Civil de la Generalitat para informar de que se eleva a nivel rojo el aviso en la zona interior norte de la provincia de Valencia y en minutos sucesivos se amplían avisos: rojo para el litoral sur y naranja para el litoral norte. A las 8:44, la Confederación del Júcar confirma por e-mail a las autoridades de Protección Civil de la Generalitat un ascenso del caudal en el río Albaida de 56,44 metros cúbicos por segundo, con tendencia ascendente. Este es el primer aviso de caudales del día 29, pero previamente, desde las 5:33, la Confederación ya había emitido veinticinco avisos por intensidad de lluvia. A lo largo del día 29 de octubre, además de la permanente actualización de informaciones meteorológicas relevantes y de la puesta a disposición de los técnicos de AEMET y de la confederación en el CECOPI, la AEMET efectúa hasta once llamadas a Protección Civil de Valencia entre las seis y media de la mañana y las seis y diez de la tarde. Además de la permanente actualización de la información sobre datos reales de pluviometría y caudales relevantes y la puesta a disposición de sus técnicos en el CECOPI, la confederación emitió hasta 198 correos a Protección Civil de Valencia el día 29 de octubre. El recuento de avisos y comunicaciones de AEMET y de la confederación es conocido, por lo que aquí referiré solo algunos de ellos. A las 9:43, la AEMET llama a Protección Civil de la Generalitat para informar de la subida a nivel de aviso rojo en todas las zonas de la provincia de Valencia. A las 11:38, la confederación confirma por e-mail a las autoridades de Protección Civil de la Generalitat un aumento de caudal en el río Magro hasta los 350 metros cúbicos por segundo, con tendencia ascendente. A raíz de esa comunicación, a las 11:45 el Centro de Coordinación de Emergencias activa la alerta hidrológica en los municipios ribereños del río Magro y en los municipios ribereños del Júcar, desde Algemesí hasta la desembocadura en Cullera, aconsejando a la población no acercarse a las riberas de ríos y barrancos. De acuerdo con el Plan especial ante el riesgo de inundaciones de la Generalitat, la alerta hidrológica consiste en el aviso a los municipios previsiblemente afectados por una situación de riesgo inminente de inundación, para que estos puedan adoptar las medidas de protección a la población que consideren adecuadas. A las 13:26 la AEMET atiende la llamada de Protección Civil de la Generalitat para la actualización de la situación: se refieren valores de precipitación muy elevados en muchos puntos y se habla sobre las crecidas de los ríos y sobre la zona de Utiel. A las 18:09 la AEMET llama a Protección Civil de la Generalitat para informar de la extensión del aviso rojo en el litoral norte de Valencia por la persistencia de la tormenta. Con respecto a la presa de Forata, a las 16:55 la confederación comunica al Centro de Coordinación de Emergencias que en las próximas horas se prevén caudales superiores a los 1000 metros por segundo en el río Magro. Dada la necesidad de proceder al alivio de la presa, las poblaciones que se pueden ver significativamente afectadas por el río Magro son: Montroy, Real, Alfarp, La Alcudia y Algemesí. A las 17:30, a raíz de la comunicación de la confederación de las 16:55, el Centro de Coordinación de Emergencias emite una alerta hidrológica en todos los municipios ribereños de los ríos Magro y Júcar desde Algemesí hasta la desembocadura en Cullera: se pueden producir desbordamientos generalizados en las áreas próximas al río; se aconseja el alejamiento de la población de las zonas próximas al río. A las 17:52 la confederación notifica por e-mail a las autoridades de Protección Civil de la Generalitat la declaración de Escenario 1 en relación con la presa, que exige la aplicación de medidas correctoras dado que, de no aplicarse dichas medidas, podría llegar a ocasionarse una avería grave de la presa. A las 18:05, diez minutos más tarde, la confederación notifica de nuevo por e-mail a las autoridades de Protección Civil de la Generalitat la declaración de Escenario 2, un escenario excepcional en el que existe peligro de rotura o de avería grave de la presa. Además de las notificaciones, el presidente de la confederación en el CECOPI está transmitiendo la información en tiempo real. Fueron horas muy complicadas en las que la confederación gestionó con prudencia, mantuvo al corriente al CECOPI y en tiempo real tomó las decisiones de alivio para evitar el desbordamiento o la rotura de la presa. La Confederación del Júcar consiguió laminar la avenida desde aguas arriba, reduciéndola hasta la mitad, gracias a la regulación de los aliviaderos, que aguantaron puntas de vertido de 1119 metros cúbicos por segundo durante toda la tarde y la noche del día 29 de octubre. Se gestionaron en el embalse entradas de caudal punta de hasta 2000 metros cúbicos por segundo, el doble de la capacidad máxima de alivio en condiciones de seguridad. Son valores que tienen un periodo de retorno no de cien o de quinientos años, sino de entre cinco mil y diez mil años; afortunadamente, los técnicos de la confederación consiguieron que el agua nunca desbordara la presa. Con respecto a la Rambla del Poyo, a lo largo del día la confederación emite a las autoridades de Protección Civil varios mensajes referentes a registros de precipitación, así como avisos de variación de caudales. A las 12:07, la confederación confirma por e-mail a las autoridades de Protección Civil de la Generalitat un aumento de caudal en la Rambla del Poyo de hasta 264 metros cúbicos por segundo, con tendencia ascendente. A raíz de esta comunicación, a las 12:20, como señalaba antes, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat activa la alerta hidrológica en los municipios ribereños de la Rambla y aconseja a la población no acercarse a las riberas de los ríos y barrancos, una alerta que, afortunadamente, nunca fue desactivada por el único órgano competente para su activación, la Generalitat Valenciana; tampoco fue actualizada. A lo largo del día, la confederación emite cinco mensajes a las autoridades de Protección Civil referentes a variaciones de caudal en la Rambla del Poyo en tiempo real, cuyo sensor está situado en Ribarroja, aguas abajo. El primero, el de las 12:07, al que acabo de aludir, fue seguido de tres confirmaciones de caudal descendente a las 13:42, 15:04 y 16:13, información en tiempo real disponible en el Centro de Coordinación de emergencias, una caída del caudal descendente que se explica esencialmente por el aviso más importante, por el dato más importante: la pausa en la precipitación en cabecera. El último, a las 18:43, con un caudal de 1686 metros cúbicos por segundo, equivalente a cuatro veces el caudal medio del Ebro en su desembocadura, 411 metros cuadrados en la estación de Tortosa, según los datos de la Confederación del Ebro. El dato en tiempo real de incremento de caudal aguas abajo, en el sensor en Ribarroja, confirma el efecto de la fortísima precipitación en las cabeceras de las Ramblas, tal y como venía avisando de forma automática el sistema automático de información hidrológica. Entre las 16:26 y las 20:12 la confederación emite nueve mensajes advirtiendo elevados registros de precipitación en la Rambla. De esos nueve mensajes de elevados registros, por encima de los umbrales señalados en el protocolo de riesgo, siete se producen entre las 16:26 y las 18:43, nunca hubo apagón informativo. De los siete, cuatro se refieren a los elevados registros de precipitación en Chiva, la cabecera de la Rambla. Si la lluvia intensa se acumula aguas arriba, termina desbordando aguas abajo; es el último momento en que hay margen, poco ―media hora, cuarenta y cinco minutos―, para reaccionar. La acumulación de lluvia en la cabecera de la Rambla es tal que a las 17:32 el Ayuntamiento de Chiva suspende todas las actividades, cierra espacios y recomienda a la población permanecer en casa. También, en la cabecera de la Rambla de La Horteta se están registrando niveles muy elevados de precipitación, tal y como indican las mediciones del pluviómetro de la AEMET en Turís a las 16:00 horas y, como decía antes, marcando un récord histórico. Una precipitación intensa en cabecera de los barrancos se traduce muy rápidamente en un pico de avenida aguas abajo; son las lluvias registradas aguas arriba las que determinan la crecida de caudales aguas abajo, pero el tiempo de reacción en este caso es muy limitado, recuerden la reflexión de partida, la reflexión de los expertos en Protección Civil: ante este tipo de riesgos, los sistemas de alerta temprana son los únicos que salvan vidas. Por ello, en las cuencas mediterráneas las alertas han de basarse en las predicciones y avisos de lluvia intensa y no tanto en otros datos, algo relevante pero poco eficaz para la gestión de la emergencia, como son los datos puntuales de aforo. Estas son las comunicaciones más relevantes, pero no fueron las únicas. En paralelo, se atendieron múltiples llamadas de ayuntamientos, de instituciones, de particulares. Por eso, porque me parece profundamente injusto y profundamente peligroso a la hora de prepararnos ante lo que estamos ya enfrentando, quiero agradecer aquí el trabajo y la dedicación de los servidores públicos, que emitieron la información tal y como era su deber. (Aplausos). Los organismos del ministerio actuaron con arreglo a protocolo, a la norma básica de protección civil, que, funcionalmente, les hace depender directamente del mando único de la emergencia. Quiero agradecer también el trabajo de la delegada del Gobierno ―su dedicación y esfuerzo―, que, en representación de todos, cancelando su agenda y poniéndose a disposición del mando único de la emergencia, estuvo presente desde el minuto cero. (Aplausos). Hemos estado disponibles antes, durante y después, y lo vamos a seguir estando, trabajando en Valencia, trabajando con Valencia, y ahora también en la fase de la posemergencia. La tarea del ministerio no acababa con el fin de la alerta; desde el primer día, hemos trabajado para facilitar soluciones de emergencia en el acceso a agua y energía, así como en la rápida respuesta a las demandas de apoyo recibidas, incluida la gestión de residuos y lodos. En primer lugar, entre el 30 de octubre y el 4 de noviembre se ejecutaron soluciones de emergencia para garantizar el abastecimiento de agua mediante dos baipases, uno sobre sobre el barranco del Poyo y otro sobre el barranco de la Horteta, para permitir seguir derivando el agua del Júcar hasta la potabilizadora de Manises. Además, hemos iniciado actuaciones de emergencia en materia de restauración del dominio público hidráulico ―enormemente dañado, como pueden imaginar―: actuaciones de restauración y reparación de los daños causados por las avenidas de agua y el viento en infraestructuras hidráulicas, en las márgenes de los ríos, limpieza, retirada de tapones, reparación de desagües, de colectores, sifones y drenajes que prevengan las consecuencias ante futuras avenidas. Permítanme recordarles, los colectores están destrozados; se requiere una reconstrucción muy importante de toda la infraestructura hidráulica. Estamos haciendo actuaciones de reparación en paseos fluviales y márgenes de los ríos que afectan a otras estructuras colindantes. Y hemos procedido a hacer una valoración preliminar de los daños en el dominio público hidráulico de la demarcación, como la reparación del canal Júcar-Turia, la reparación del canal del Campo del Turia y la recuperación de las estaciones de los sistemas de alerta e información hidrológica, tres grandes áreas de trabajo ya en ejecución. También, la reparación del canal del Magro, la reparación de la presa de Forata, el acondicionamiento de cauces, la reparación de motas del Júcar, los encauzamientos y la reposición de colectores, con la primera fase iniciando los trabajos esta misma semana. Igualmente, trabajamos para desarrollar actuaciones de emergencia en el ámbito de la restauración hidrológica forestal y ambiental, incluyendo la reserva de una partida importante para la recuperación de la Albufera tan pronto como sea posible. Además, el ministerio está trabajando en la restauración de las playas afectadas por la DANA, incluyendo la retirada de todo tipo de restos de manera adecuada. Todas estas se unen a las medidas incluidas en el Real Decreto Ley 6/2024, aprobado por Consejo de Ministros el pasado día 5 de noviembre, declarando como esencial el servicio de recogida y gestión de residuos, disposiciones de suspensión de procedimientos de traslado de residuos, comunicaciones previas y obligaciones de separación para facilitar la tarea, excepción en el cumplimiento de las exigencias en materia de vertidos contempladas en la legislación de aguas o apoyo ―lo decía antes― en la gestión de lodos y residuos, donde seguimos activos. Por otra parte, estamos articulando ayudas por valor de 500 millones de euros ampliables a las entidades gestoras de servicios de abastecimiento, saneamiento y depuración, ayudas que han de servir para restablecer cuanto antes el buen funcionamiento de las 123 estaciones de depuración de aguas residuales dañadas por la DANA, la mayoría de ellas funcionando en precario y necesitando actuaciones de mejora muy importantes para garantizar el servicio a medio plazo. Adicionalmente, el Real Decreto Ley 7/2024, del día 11 de noviembre, incorpora la exención del canon de control de vertidos a los titulares de autorizaciones de vertido al dominio público hidráulico en los municipios afectados, la exención del canon de regulación y de la tarifa de utilización de agua a los usuarios que han sufrido reducciones en las dotaciones y el apoyo en las decisiones, cooperación y gestión de los residuos. Se suman medidas de carácter energético, medidas temporales destinadas a acompañar a los ciudadanos y a las empresas garantizando el suministro energético y facilitando la adaptación a la situación de actividad y consumo energético actual. Situaciones complejas también en lo que respecta a la viabilidad y funcionamiento de las infraestructuras de apoyo, a la disponibilidad de generadores que garanticen el suministro eléctrico y a la seguridad de los usuarios, siguiendo por tanto las recomendaciones de bomberos, fontaneros y electricistas para evitar cualquier tipo de desgracia en los hogares o en las industrias a consecuencia de la afección de la infraestructura de acometida de agua o de gas. Una vez pueda darse por superada la primera fase de posemergencia, deberemos concentrarnos en la recuperación, así como en la identificación de las áreas de mejora en la respuesta a fenómenos de estas características. Iniciaba mi intervención subrayando la dimensión del fenómeno meteorológico vivido, así que permítanme que les recuerde algunos datos importantes, muy importantes, porque mientras haya quienes sigan negando la realidad desde las instituciones será muy difícil abordar la respuesta adecuada al inmenso problema que enfrentamos. Los datos sobre el estado del clima de la Organización Meteorológica Mundial, hechos públicos hace escasas semanas, son profundamente preocupantes. Entre enero y septiembre 2024 la temperatura media global fue de 1,54 grados por encima de la media del periodo preindustrial, un umbral clave para evitar puntos de inflexión críticos en el funcionamiento de los ecosistemas que nos sustentan. La década 2015-2024 será la más cálida jamás registrada. Se acelera más de lo previsto el deshielo de los glaciares, el incremento del nivel del mar y el calentamiento de los océanos. La cuenca mediterránea se calienta un 20 % más rápido que la media del planeta, como también nos alertan los estudios y se pone de manifiesto en la carga de energía adicional en fenómenos como el vivido. En España, 2022 y 2023 fueron los dos años más cálidos de la serie histórica, y en 2023 la temperatura media del mar superó los 20 grados centígrados, la más alta desde que hay registros en AEMET. Les ofrezco hoy datos actualizados, pero el mensaje no difiere desde hace años, como tampoco nuestro compromiso con la lucha contra el cambio climático, porque a España le urge acelerar una acción climática ambiciosa y eficaz; en línea con lo ya avanzado, pero más ambiciosa. Hemos dado pasos importantes que nos obligan a seguir desarrollando medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; hemos dado pasos importantes en la adaptación a los impactos del cambio climático, a la integración de la variable climática en nuestras políticas públicas. Debemos anticiparnos a los riesgos y mejorar nuestra preparación; las gotas frías del siglo pasado no son equiparables a las del siglo XXI, tenemos que prepararnos mejor. Todo esto exige un compromiso activo a todos los niveles y la colaboración con las instituciones científicas y la implicación consciente e informada de la sociedad civil. Por eso, les invito una vez más a trabajar juntos en la respuesta y a no perder ni un minuto minando la credibilidad de la ciencia o de las instituciones, porque necesitamos ciencia, instituciones y servicios públicos que funcionen en situaciones como la vivida. (Aplausos). Derivado del nuevo escenario climático, España enfrenta también una nueva realidad hidrológica caracterizada por extremos: disminución de la disponibilidad de agua con periodos duraderos de sequía severa y, al tiempo, episodios más frecuentes e intensos de lluvias torrenciales e inundaciones. Un país como el nuestro necesita dedicar cuantos más recursos mejor a la correcta gestión del agua. Hoy por primera vez España cuenta con una planificación hidrológica que integra el cambio climático en sus propuestas, ya no se basa exclusivamente en la disponibilidad promedio del agua. España se ha de preparar para los dos extremos. Hemos procedido a la revisión de los planes especiales de sequía y actualizado todos los planes de gestión de riesgos de inundaciones de las cuencas supracomunitarias dependientes del Estado, aprobado todo ello en 2023. Se ha multiplicado por seis el presupuesto asignado a la gestión del agua en nuestro país. La nueva planificación hidrológica 2022/2027 contempla una inversión de 22 844 millones de euros, una inversión sin precedentes en España para reforzar la seguridad hídrica. Nuestro Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia concede enorme relevancia a las políticas hídricas, con un capítulo específico en la materia dedicado a la preservación del litoral y de los recursos hídricos que ha permitido reforzar este esfuerzo inversor con 5000 millones de euros adicionales. A raíz de este episodio y dado que es probable que eventos como este sean más recurrentes en el futuro, es importante distinguir lo que son medidas que permiten reducir nuestra vulnerabilidad de la desinformación que cuestiona la credibilidad de las instituciones llamadas a ayudarnos a enfrentar situaciones críticas. Debemos extraer lecciones y aplicarlas cuanto antes. Permítanme que empiece con algo que es obvio, pero que parece que hemos olvidado: la geografía importa. No es necesariamente donde más llueve donde se producen las inundaciones, sino en las zonas inundables de la cuenca. En un país mediterráneo como España es crítico atender a la cartografía de las zonas inundables, una cartografía revisada a la luz del nuevo escenario climático a partir de 2019 y de nuevo actualizándose; una cartografía que ha de integrarse como un elemento crítico en la ordenación del territorio y los usos del suelo. Tampoco es necesariamente en la zona inundable donde más daño se produce, sino en las zonas inundables con mayor ocupación, con mayor equipamiento, con mayor densidad de población. Integrar la variable climática en la planificación y en las decisiones de uso del suelo es una herramienta de prevención clave y a ello deben contribuir todas las administraciones públicas ―recordemos las competencias autonómicas y locales en materia de ordenación del territorio y urbanismo―. En zonas inundables densamente urbanizadas es importante que entre todas las administraciones ampliemos medidas y planes de prevención de riesgos, exploremos la capacidad de incorporar medidas de protección en la ordenación del territorio y los planes urbanísticos, reforcemos los mecanismos de defensa frente a fenómenos extremos y que la población conozca los riesgos y esté preparada para poder gestionarlos. Segunda reflexión. Debemos diseñar mecanismos de defensa adaptados a estos extremos. Los embalses para la laminación de avenidas tienen una función importante, pero su capacidad no es ilimitada. No debemos fiarlo todo a una falsa sensación de seguridad o a la existencia de una presa, porque la existencia de una presa no es una garantía de seguridad para permitir construir en zonas inundables. En cualquier caso, al contrario de lo que se ha difundido falsamente, este Gobierno no ha eliminado presas; sí algunos azudes obsoletos que empeoran la funcionalidad de los ríos y cuencas en momentos complejos. Debemos recurrir a la combinación de soluciones, incorporando también medidas blandas, como la laminación de crecidas gracias a las llanuras de inundación con buena cobertura vegetal que favorezcan la infiltración, frenen la escorrentía y reduzcan el arrastre de sedimentos. Es una de las recomendaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, que apunta la restauración de ríos y de llanuras aluviales como un elemento básico en la gestión de inundaciones en el escenario climático que Europa enfrenta, con incremento de episodios agudos de precipitaciones intensas. Cuando el espacio inundable ya está ocupado por infraestructuras, equipamientos o viviendas las decisiones son mucho más complejas, porque siempre tienen implicaciones sociales y económicas difíciles de acomodar. Un ejemplo de ello son las dificultades de los sucesivos gobiernos con las obras de defensa frente a las inundaciones en el barranco del Poyo. La vez que más cerca se ha estado de poder iniciar el proyecto constructivo fue a principios de 2012. El 16 de diciembre de 2011 quedó firmada la Declaración de Impacto Ambiental preceptiva para el proyecto, una DIA que yo misma firmé y que caducó en 2017 sin que se hubiera tomado ninguna decisión ni se hubiera iniciado ningún paso importante en el expediente que permitiera la contratación y ejecución de la obra. No fue la única. De hecho, en 2018 encontramos cincuenta obras de interés general paradas por falta de inversión. Desde 2018 se ha venido trabajando para desbloquear el proyecto de defensa del barranco del Poyo, buscando un diseño alternativo que integrara las preocupaciones y demandas de las administraciones implicadas, combinando soluciones duras y blandas, facilitando una evaluación de impacto ambiental simplificada y agilizando la tramitación de ese enfoque alternativo con intervenciones en el Poyo, la Saleta y la defensa del Júcar. En marzo y en junio de 2024 recibimos dos informes de la Generalitat Valenciana requiriendo desarrollos extra del proyecto para mejorar la integración del paisaje. Estamos trabajando en ello, pero, repito, en marzo y junio de 2024 todavía recibimos un «espere un poco más» por parte de la autoridad autonómica. Seguiremos adelante, junto con el resto de inversiones y actuaciones incluidas en el Plan de gestión de riesgo de inundaciones de la cuenca del Júcar, pero mirando al futuro. Debemos preguntarnos de manera colectiva si no sería conveniente buscar una mejor reconstrucción, plantearnos medidas adicionales de refuerzo dado que estas obras, proyectadas para retornos de 500 años, posiblemente no hubiesen servido para evitar la incidencia de esta DANA, con un retorno de más de 2000, aunque hubieran podido mitigar su impacto. Debemos repensar otros aspectos, empezando por la ordenación de usos, la planificación urbanística y los códigos de construcción, e incluso, como ocurrió en Onteniente tras la DANA de 2019, pensando en un programa de recuperación que alivie la presión de las zonas próximas al barranco. En tercer lugar, debemos reforzar capacidades de actuación ante riesgos y desastres. Hemos de fomentar una cultura de protección frente al riesgo, lo que implica una toma de decisión protocolizada, ágil, facilitar el mejor entendimiento de la población sobre los riesgos en el territorio y los protocolos de actuación. Desde el principio, nuestro Sistema Nacional de Protección Civil busca no solamente la cooperación de todas las autoridades en materia de protección civil, sino la identificación ágil de un mando único ante la emergencia que concentre toda la información y tenga la capacidad de operar con todos los medios puestos a su disposición para dar una respuesta eficaz. De nuevo, sabiendo que en los momentos de emergencia, en las situaciones reales de riesgo no hay margen ni tiempo para la duda, cuanto más protocolizada y conocida sea la respuesta, más eficaz será. La experiencia acumulada en varios países en gestión de desastres recurrentes indica que las grandes infraestructuras no son inmunes tampoco al impacto de fenómenos extremos ni son garantes de protección por sí solas. Es necesario combinar medidas. Estoy convencida de que necesitamos más y mejor prevención y defensa ante extremos, pero también que es importante mayor y mejor capacidad de evaluación de los riesgos y respuesta rápida. Los protocolos de actuación, la normativa y los códigos deben adecuarse al riesgo climático, pero de poco sirve tener toda la información necesaria si quien debe responder no sabe cómo hacerlo. De ahí que el protocolo, la agilidad, la rapidez en la respuesta y la confianza en las instituciones resulten tan importantes. Me gustaría compartir una reflexión final. Estos días hemos oído comentarios, en algunos casos procedentes de personas con responsabilidad pública, que creo que no ayudan nada; al revés, dificultan un análisis correcto de lo ocurrido y una respuesta rápida para estar preparados para lo que pueda venir. No vivimos en un Estado fallido, vivimos en un Estado de derecho y tenemos unos servicios públicos que funcionan para proteger a la población y que entre todos debemos respetar, poner en valor y fortalecer, porque el conocimiento, la ciencia y la confianza en las instituciones son nuestros mejores aliados frente al riesgo. (Aplausos). Los servicios públicos de calidad son necesarios para cuando requerimos protección y el respeto y la construcción de capacidad para reaccionar juntos y unidos ante los grandes desafíos es capital. Això no pot passar mai més. Moltes Gràcies. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR.―Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. A continuación intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra la señora Muñoz de la Iglesia, por tiempo de diez minutos.

Ester Muñoz de la Iglesia

PPDiputada.Página 49Vídeo

Gracias, señor vicepresidente. No puedo comenzar mi intervención sin tener un recuerdo de todas las personas que han perdido a familiares o han perdido todo en esta tragedia. No es fácil subir aquí sin tenerles a todos presentes. Quiero tener un recuerdo especial de todas las familias que siguen esperando a que encuentren a sus familiares, porque para ellos se paró el mundo esa noche del 29 de octubre. Para todos ellos es muy importante lo que vamos a hacer hoy aquí, se merecen todo, sobre todo la verdad. El espectáculo de filtraciones, insinuaciones, ataques y bulos de los últimos veintidós días con el único propósito de evadir responsabilidades y de no hacer autocrítica solo ha contribuido, en mi opinión, a generar más dolor. Señora ministra, voy a comenzar repitiéndole la misma pregunta que algunos de mis compañeros del EPP le hicieron en el hearing la semana pasada y que usted no contestó. Esta es su última oportunidad para contestar. ¿Se compromete usted a dimitir si es investigada judicialmente para no arrastrar al descrédito a la presidenta Ursula Von der Leyen y a todo el consejo de comisionarios de Europa? Viene a este Pleno tras meses sin ejercer de ministra y desaparecida durante la mayor catástrofe natural que ha sufrido nuestro país en los últimos cincuenta años. Su falta de capacidad y solvencia al frente del Ministerio de Transición Ecológica y su evidente falta de integridad durante la tragedia la invalidan política y moralmente para tener ningún cargo público en Europa. (Aplausos). Falló usted en la prevención y falló en la emergencia. No puede usted llevar su incompetencia y su falta de humanidad a Europa, no con nuestro apoyo. Usted lo sabe y por eso ahora busca los apoyos de Orbán y de Meloni, aquellos de los que usted dijo que eran la extrema derecha. Desde luego, con nuestros votos no va a contar; quién la ha visto y quién la ve, señora Ribera.

Nuestro país se ha enfrentado a la peor riada de los últimos cincuenta años, una catástrofe que ha cercenado la vida de al menos más de doscientos compatriotas en la Comunidad Valenciana, en Castilla-La Mancha y en Andalucía. Cuando su país la necesitaba, señora Ribera, se escondió. Desapareció para no asumir responsabilidades, creyendo que podría mantener su imagen sin tacha para ese examen que iba a pasar, asumiendo el coste de dejar abandonados a tantos españoles. Supuestamente usted ha dedicado su vida profesional a prepararse y a preparar a nuestro país para catástrofes como la que hemos vivido, pero todo era mentira. Usted no estaba preparada ni preparó a nuestro país. Usted estaba trabajando para sí misma, como ha demostrado en los últimos meses. (Aplausos). De nueve Plenos en este periodo de sesiones, usted ha venido a dos, incluyendo este al que ha tenido que venir obligada para poder seguir examinándose en Bruselas. Usted ha creído que los españoles debíamos pagarle una excedencia para poder cobrar de ministra mientras estudiaba para su examen en Bruselas. Señora Ribera, si la sobraba el ministerio, lo honesto y honrado hubiera sido dejarlo y dejar que alguien que quisiera dedicarle tiempo pudiese hacerlo.

Señora Ribera, lleva usted seis años en el Gobierno diciendo que para luchar contra el cambio climático hay que cerrar minas, térmicas, nucleares, hay que acabar con el diésel, hay que ir contra nuestros agricultores y ganaderos, no limpiar nuestros ríos y no limpiar nuestros bosques. A esto se ha dedicado usted estos años, a imponer su dogmatismo climático. El cambio del clima está provocando, efectivamente, que las lluvias, las riadas y las sequías sean más extremas, pero lo que de verdad mitiga los efectos de estas catástrofes son las obras hidráulicas, la tecnología e inversión y la limpieza de los cauces, no el sectarismo climático. ¿Sabe lo que ha hecho usted en este sentido? Paró en 2021 la adecuación y drenaje del barranco del Poyo, alegando problemas ambientales y que era muy caro. Por cierto, no ha contado usted aquí toda la información, porque es verdad que usted firmó esa declaración de impacto ambiental en 2011, pero se le ha olvidado decir que, cuando usted llega al Gobierno en 2018, el Gobierno de Mariano Rajoy termina, y también estaba el informe de coste-beneficio, y usted en estos seis años no ha hecho absolutamente nada. No le eche la culpa a Rajoy, es su culpa, señora ministra, que en estos seis años no haya habido drenaje en el barranco del Poyo, señora ministra. (Aplausos). Esta obra de ingeniería hubiese evitado las inundaciones en el barranco y solo costaba 35 millones de euros que usted dijo no tener. Eso sí, sí tuvo 42 millones de euros del ministerio para campañas de publicidad y autobombo. ¿Cuántas vidas se hubieran salvado si esa obra se hubiera llevado a cabo bajo su mandato, señora ministra? (Aplausos). Tampoco consideró importante en estos seis años implantar en la Confederación del Júcar el sistema de ayuda a la decisión que anticipa el riesgo de catástrofes como el que sí tienen la Confederación del Ebro, del Miño o del Tajo. Este sistema hubiese dado datos reales de los caudales que habrían ayudado tomar decisiones esa tarde. Señora Ribera, ¿sabe lo que esto? (Muestra varios documentos). Son informes de alcaldes que pidieron a la Confederación Hidrográfica del Júcar que limpiase los ríos y los barrancos, esos que se han inundado en esta tragedia. ¿Sabe lo que contestó la confederación? El año pasado que no había dinero. Este mismo año, que también se mandaron, ni siquiera han contestado, señora ministra.

Usted falló como ministra, pero también como persona. Han pasado veintidós días y usted no ha ido ni una vez a los municipios devastados, no a hacerse una foto, como ha dicho antes, sino a estar con la gente, a mirarlos a la cara, a estar con ellos, a acompañarlos. Se llama empatía, señora ministra. (Aplausos). ¿Sabe por qué usted no ha ido ni una sola vez? Porque no podría mirar a la cara a esos vecinos que lo han perdido todo. Usted no podría mirar a la cara a todos esos alcaldes que la informaban y le pedían que limpiase los barrancos para que no se inundaran. Usted no podría mirarlos a la cara.

Falló en la prevención, como hemos visto, y falló en la gestión de la emergencia, como vamos a ver. El 29 de octubre estaba usted fuera de España, como todos sabemos, preparando sus exámenes para Bruselas y no sabía nada de lo que estaba pasando en España. Su número dos estaba en Colombia y la directora general de Protección Civil en Brasil. Parece que ellos también se burlaron de las alertas rojas, ¿verdad, señora ministra? (Aplausos). Señora Ribera, su papel en esta tragedia se ha reducido a tres llamadas a las siete y media de la tarde, a un mensaje a las ocho de la tarde y a una entrevista de quince minutos en la SER varios días después. No se ha vuelto a saber nada de usted, y era una de las máximas responsables. Su primer contacto con el presidente Mazón es para hablar de algo que ya se había producido, a pesar de que son organismos de su competencia los que tienen que avisar al CECOPI para que pueda tomar decisiones. Usted no se enteró de nada esa tarde porque usted estaba preparando los exámenes de Bruselas. Usted no estaba preocupada de la DANA en absoluto, señora ministra.

Usted ha venido aquí y ha comentado cosas que pasaron por la mañana, pero se le han olvidado algunas. Es verdad que por la mañana AEMET dijo que iba a empeorar la situación, pero usted ha olvidado decir que el CECOPI y la Generalitat mandaron alertas a todos los ayuntamientos para que tomaran medidas y les dijo que constituyeran sus CECOPAL, como efectivamente pasó en dos ayuntamientos, y por eso algunos, como usted ha reconocido, tomaron medidas. Usted ha omitido, por ejemplo, que la AEMET esa misma mañana dijese que a las seis de la tarde acabaría la alerta roja. Esto lo dijo también la delegada de su Gobierno y esto también lo ha omitido, señora ministra, y ha dicho que ha habido solamente una alerta roja en los últimos diez años, cuando la realidad es que ha habido 36, señora ministra.

Esa tarde fueron dos los episodios de la emergencia: la posible rotura de la presa y el desbordamiento del barranco del Poyo, pero los organismos de los que usted es competente no informaron en tiempo y forma de ninguno de los dos. En cuanto al riesgo de rotura de la presa (muestra un documento), este es el informe que mandó la confederación a las seis y diez diciendo que en trece horas podría desbordarse la presa de Forata. ¿Sabe cuánto tardó en desbordarse? 89 minutos. Y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, que forma parte del CECOPI, no informó absolutamente de nada, señora ministra. (Aplausos). De hecho, su llamada y su mensaje y la llamada del secretario de Estado a la consejera que estaba en el CECOPI fueron cuando ya se había desbordado, y es cuando alertan de que puede entrar en nivel tres y que puede haber una rotura inminente. Nadie miraba al barranco del Poyo porque todos estaban mirando a la presa de Forata. Usted ha dicho que se mandaron siete e-mails en esas dos horas y media: entre las cuatro y cuarto y las siete menos cuarto, pero usted no ha dicho que esos e-mails que se mandaron no fueron sobre caudales, sino que fueron sobre lluvias. No mienta, señora Ribera. (Aplausos). Usted ha dicho: No siempre donde llueve se producen las inundaciones. Efectivamente, por eso era tan importante que se mandasen esos e-mails de caudales que nunca llegaron al CECOPI y por los que no se pudieron tomar decisiones.

Usted ha dicho que el CECOPI está dirigido por la Generalitat, sí, y está coordinado por la delegada del Gobierno, que está en ese CECOPI y que también puede tomar decisiones, igual que el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, que no dijo absolutamente nada en toda la tarde, señora ministra. Esta emergencia de la presa de Forata es la que evita que miren al barranco del Poyo y eso es culpa de su departamento de Confederación Hidrográfica del Júcar por no mandar en tiempo y forma los e-mails que tenían que mandar. Nadie informó de la rápida crecida. ¿Sabe usted que el último e-mail que se manda sobre caudales avisaba de un caudal de 27 metros cúbicos y que casi dos horas después, sin avisar, era de casi 2000? El presidente de la confederación estaba allí y no dijo nada. Tendría que haber parado el CECOPI en ese mismo momento, a las cinco de la tarde, y decir lo que estaba pasando en el barranco del Poyo y no dijo absolutamente nada, señora ministra, nada. (Aplausos).

España no puede soportar que esto se repita, y por eso el presidente Feijóo ha pedido que se constituya un grupo de expertos que establezcan las obras hidráulicas necesarias y urgentes y que en el plazo de seis meses nos den un informe. Seguimos esperando su respuesta, pero, señora ministra, desgraciadamente ustedes están a lo que están, como esa misma mañana del 30 aquí, cuando no quisieron parar el Pleno porque solamente están a los intereses de Pedro Sánchez. Señora ministra, tiene muchas explicaciones que dar esta mañana y tendrá que darlas probablemente en los tribunales junto a sus compañeros Marlaska, Robles y el señor Sánchez, que ya están con varias querellas en los tribunales. Pero hoy, aunque obligada, tiene usted que explicar por qué falló y abandonó a los españoles cuando más la necesitaban.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el Señor Figaredo Álvarez-Sala. (Aplausos).

José María Figaredo Álvarez-Sala

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Señora ministra, por su negligencia, por sus mentiras, por esconderse desde junio y no comparecer ante este Parlamento desde entonces, por su nefasta gestión de esta situación y por todos los hechos de los que usted ha sido partícipe que nos han traído hasta esta tragedia usted está absolutamente incapacitada para ser comisaria europea y también para ser ministra de España. (Aplausos). Y lo que es peor de todo y más bochornoso aún es que el Partido Popular Europeo haya anunciado el voto favorable a su nombramiento como comisaria europea, es una auténtica estafa y una vergüenza que debería hacernos sangrar a todos los españoles.

Señora ministra, su fanatismo climático ha matado a más de doscientos españoles. Usted conocía el riesgo de desbordamiento del barranco del Poyo; desde hace siglos se han reportado desbordamientos y tragedias en la zona: en el año 1957, en el año 1982, en el año 1987. Una de ellas, la del año 1957, motivó que se construyese una infraestructura: el reencauzamiento del río Turia que hoy es la que ha salvado miles de vidas en Valencia y a la propia Valencia ciudad de sufrir la devastación que han padecido los municipios del sur. ¿Y por qué estos municipios no tenían una infraestructura similar si su Gobierno conocía la peligrosidad de esta situación? De hecho, en el año 2004 su Gobierno anunció la construcción de una presa en Cheste y, sin embargo, no han hecho nada. Usted misma en el año 2011 aprobó una declaración de impacto ambiental de adecuación de la cuenca del Poyo, cuya finalidad era la reducción del riesgo de inundación: Es un fenómeno frecuente en los últimos años; la actuación se desarrolla en Aldaya, Chiva, Paiporta, Ribarroja del Turia. Los municipios que son el epicentro. Señora ministra, usted conocía el riesgo, usted sabía que esto podía suceder. En la memoria dice literalmente: Constituyen una de las zonas de mayor incidencia de inundaciones, como se ha podido comprobar con las ocurridas en octubre del año 2000. Usted lo sabía y lleva en el cargo desde el año 2018 y no ha hecho nada. ¿Cómo puede ser? La respuesta es simple: porque usted está cegada por ese dogmatismo climático, ese fanatismo climático que ha matado a más de doscientos españoles en la zona de Valencia. Porque las políticas climáticas, la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo son un plan de despidos masivos también; prohíben construir infraestructuras hídricas, también limitan a nuestros agricultores, a nuestros ganaderos, a nuestros pescadores, y provocan el cierre de nuestra industria. Y el único partido que sale a oponerse a este consenso climático es VOX. (Aplausos). Fue el único partido que votó en contra de esa ley de cambio climático terrible para los intereses españoles. Es el único partido que se opone frontalmente al Pacto Verde Europeo y a todas sus leyes climáticas porque son precisamente esas leyes climáticas las que prohíben la limpieza de los cauces de los ríos. ¿Sabe cuánto hubiera costado limpiar el cauce del barranco del Poyo? 250 millones de euros, señora ministra, la mitad de lo que Sánchez ha anunciado este lunes en Brasil que le regalará al Banco Mundial. En el mismo sentido, su fanatismo climático también prohíbe a nuestras gentes del campo limpiar no ya los cauces del río, sino en este caso el matorral y los montes, y esa también es una fuente de grandes catástrofes: los incendios que padecemos en España. Y siguiendo esas leyes climáticas usted y sus ministros repiten que los ríos deben fluir libremente sin intervención humana, ni siquiera permiten que se limpien sus cauces y amenazan con multar a los municipios que lo hagan. Es absolutamente surrealista, pues eso es lo que hemos visto aquí en Valencia, ríos fluyendo sin intervención del hombre, la naturaleza desbocada arrasando todo lo que encuentra a su paso. Su fanatismo climático, que prohibió las actuaciones que moderasen esto, ha matado a más de doscientos españoles. (Aplausos).

Y en esta tesitura el Estado autonómico que ambos (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y del Grupo Parlamentario Socialista) defienden ha fallado estrepitosamente. En Valencia gobierna el PP y en España el Partido Socialista; los primeros, absolutamente incompetentes; los segundos, unos [malvados]16 que se negaron a tomar las riendas del asunto cuando podían. Organismos, comités, confederaciones, CECOPI, centralitas, avisos ―incluso en el Twitter―, correos electrónicos… ¿todo para qué? ¿para qué? Es una Administración absolutamente hipertrofiada esa España autonómica que por ti y por mí deja la casa sin barrer. Al final, los españoles están abandonados; la AEMET enviando avisos genéricos, incluso a través de Twitter, y la Confederación Hidrográfica del Júcar enviando mensajes genéricos a distintas horas que se contradecían los unos a los otros. Por cierto, esa Confederación Hidrográfica del Júcar que alivió la presa de Forata sin aviso previo a los municipios afectados y con una incapacidad absoluta para prever las consecuencias de ello; tanto es así que el municipio de Algemesí ha padecido terribles consecuencias por culpa de esto. La misma Confederación Hidrográfica del Júcar que está siendo investigada por esas mordidas que dirigentes socialistas cobraban a través de ella. En definitiva, ese Estado autonómico es un fracaso porque cuando ustedes, señora ministra ―usted y su ministerio―, que tenían toda la información, vieron que el Gobierno autonómico no hacía nada, lo que deberían haber hecho era actuar. Pero se mantuvieron en una inacción absolutamente

16  Palabra retirada por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

dolosa porque desde el primer momento debieron adoptar la dirección única de todas las operaciones y no lo hicieron por cálculo político.

Por cierto, en aquel momento estaban aquí repartiéndose el Consejo de Administración de RTVE, aquello sí debía ser urgente. (Aplausos).

Todos hemos visto cómo ese Estado autonómico no hace más que tratar de traspasar las responsabilidades de los unos a los otros, pero en las cabezas de los españoles resuenan las palabras del presidente del Gobierno: Si necesitan más recursos, que los pidan. (El señor ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, López Águeda: Mentira). Infame. Las palabras de la ministra de Defensa: A veces no se puede llegar a todo. Bueno, algunos voluntarios organizados en Arganda sí llegaron a todo. Y lo cierto es que había una Ley de Seguridad Nacional y una Ley de la Defensa Nacional ―en concreto los artículos 15.3 y 16 e) de esta última― que les hacían a ustedes responsables de asumir el mando único en caso de catástrofe incluso en territorio nacional. Debieron ustedes haber enviado al Ejército y se excusan en las competencias. ¿Ustedes, de verdad, que han retorcido la legalidad y la legislación cada vez que les ha venido en gana? Ustedes, que han declarado dos estados de alarma inconstitucionales, que han metido a Pablo Iglesias en el CNI por la puerta de atrás, que han aprobado una amnistía inconstitucional, que condicionan las ayudas a la aprobación de los presupuestos, ¿dicen que para enviar al Ejército no tenían competencia? Vergüenza, señora ministra, su inacción les hace culpables de que más de doscientos españoles hayan perdido la vida. (Aplausos).

Porque mientras los españoles se ahogaban en Valencia, Pedro Sánchez estaba en la India celebrando, luego se fue Azerbaiyán, después a Brasil, tiene tiempo para todo menos para los españoles. Usted, señora Ribera, estaba haciendo sus maletas rumbo a Bruselas, la directora de Protección Civil en Brasil, el secretario de Estado de Medio Ambiente en Colombia. Y cuando el presidente del Gobierno hizo medio amago de aparecer por Valencia lo único que hizo fue salir huyendo como una [rata cobarde]17. (Aplausos).

Además, los españoles se preguntan ¿dónde acaban nuestros impuestos? ¿Cómo puede ser que el Gobierno que más ha recaudado de la historia, el Gobierno que ha aprobado ochenta y una subidas de impuestos y cotizaciones sociales y que estaba ayer prometiéndole a Otegui y a Puigdemont cosas contradictorias con tal de aprobar una nueva subida de impuestos se queje de que no hay dinero? Los españoles saqueados y asfixiados por su legislación fiscal reciben, sin embargo, servicios y ayudas del tercer mundo, a veces incluso barrios enteros del tercer mundo. Así que no, su problema no está en la falta de fondos, porque tienen fondos para todo lo que quieren. Por cierto, anuncian ustedes unas ayudas de 15 000 millones de euros que, entre aplazamientos de pagos de impuestos y liquidaciones que esperan que hagan los ayuntamientos o incluso a través del consorcio de seguros, quedarán reducidos a unos 2000 millones de euros de ayudas directas. Teniendo en cuenta que los afectados por la DANA son unas 850 000 personas, si hacemos una división nos queda en unos 2000 euros por afectado. ¿De verdad, señora ministra, creen ustedes que esto es suficiente cuando tienen dinero para todo? En el año 2022 enviaron 3 millones de euros a un ayuntamiento de Honduras, en el año 2022 también enviaron 3 millones de euros a un ayuntamiento de El Salvador, al Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer le pagaron 2,5 millones de euros el año pasado, a la Asociación Mozambiqueña de Jueces le pagaron medio millón de euros en 2022; a la dirección general de aguas de Marruecos 600 000 euros, la Sociedad Marroquí de Ingeniería Turística recibe medio millón de euros de los impuestos de los españoles; en definitiva, son ustedes un auténtico desastre, señora ministra. Su fanatismo climático mata porque ustedes conocían el riesgo y desde 2018 que lleva usted en el cargo no ha hecho absolutamente nada. El Estado de las autonomías ha fallado y ha dejado abandonados a los españoles que ven cómo ustedes, lamentablemente, se pasan la pelota los unos a los otros. Entre CECOPI, correos, avisos, sistemas automáticos, no automáticos, el Twitter o no el Twitter, los españoles se han quedado absolutamente tirados. Además de eso, son ustedes culpables de malgastar el dinero de los españoles en conceder subvenciones a asuntos que nada les beneficia. Y cuando de verdad hacen falta EN cuestiones importantes, ustedes ni están ni se les espera. No es ya que usted no deba ser comisaria europea…

Presidencia. Señoría, debe finalizar, por favor. Su tiempo ha terminado.

José María Figaredo Álvarez-Sala

VoxDiputado.Página 53Vídeo

… es que usted no debería ni siquiera ser ministra del Reino de España.

17  Palabra retirada por la Presidencia de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 54Vídeo

Gràcies, president. Senyories, els valencians i les valencianes vivim una crisi sense precedents. Una crisi que és climàtica, però que també és política i és humanitària. Per això, necessitem tots els esforços i tots els recursos disponibles per a la reconstrucció de la gent afectada. La crisi ja abasta a 219 vides humanes, danys materials incalculables, però també danys immaterials que després de tres setmanes d’esta crisi tenim a les víctimes i les persones afectades en un estat anímic és insostenible. I necessitem estar al seu costat. I el govern central ha de posar tot al seu abast per estar al costat de les víctimes, perquè la incompetència mostrada pel govern del Partit Popular no ho està. És una llàstima. És una llàstima que el senyor Feijóo se n’acaba d’anar, pero.

Gracias, presidente. Señorías, los valencianos y las valencianas vivimos una crisis sin precedentes. Una crisis que es climática, pero que, a la vez, es política y humanitaria. Por este motivo, necesitamos todos los esfuerzos y recursos disponibles para la reconstrucción de aquellas personas afectadas. La crisis alcanza a 209 vidas humanas, daños materiales incalculables, pero también daños inmateriales. Después de tres semanas de esta crisis, tenemos a las víctimas, a las personas afectadas, en un estado anímico insostenible. Tenemos que estar a su lado y el Gobierno central tiene que invertir todos los esfuerzos que están a su alcance para estar junto a las víctimas porque la incompetencia mostrada por el Gobierno del Partido Popular no lo ha estado. (Aplausos). Es una lástima que el señor Feijóo acabe así.

Pero, señorías del Partido Popular, señor Feijóo, ustedes mantienen al cargo de la reconstrucción de mi país a una persona que se fue de comida impidiendo que las alarmas llegaran ese día. Ustedes mantienen a una persona al cargo de mi país que ha sido [negligente y mentiroso]18 y que ha dado cinco versiones diferentes de dónde estaba esa tarde incomunicado mientras la gente estaba padeciendo en las casas y en las calles. (Aplausos). Señorías del Partido Popular, ustedes mantienen a la persona que eliminó la Unidad Valenciana de Emergencias y a la persona que, días después de la DANA, no dejaba que viniera ayuda de otros territorios. Señorías del Partido Popular, ustedes mantienen a un presidente que acaba de adjudicar los tres primeros contratos de reconstrucción, uno de ellos a su jefe de Gabinete y compañero de piso y los otros dos a dos empresas que han sido condenadas por el caso Gürtel. (Aplausos). Esto hace el Gobierno del Partido Popular en la Generalitat Valenciana. (Aplausos). Señorías del Partido Popular, ¿por qué quieren que una persona que ha hecho todo esto continúe dirigiendo mi país? ¿Qué harían ustedes si Carlos Mazón no fuera del Partido Popular? Os lo digo yo, pedirían su dimisión, porque es una cuestión de justicia y de reparación para todas las víctimas. (Aplausos).

En tot cas, hui també estem ací en la compareixença de la ministra Ribera i és important posar damunt la taula que els primers dies després de la DANA la gent es va sentir molt desemparada i al final la gent no sap qui té les competències i qui ha d’aportar els seus recursos, si el govern autonòmic, els ajuntaments o el govern central. La gent vol i necessita que tots i totes, que totes les administracions, que tots els poders públics estiguen al seu abast. I això malauradament no ho va notar la gent de les zones afectades. I crec que és important que això no torne a passar.

Necessitem que es fique tots els recursos del govern central damunt la taula. Ja hi ha experts que xifren la necessària participació autonòmica del govern central en unes xifres realment molt, molt elevades. Ahir el ministre Óscar Puente li contestava al president de la Generalitat, Carlos Mazón, dient que els 31 000 milions d’euros que havia demanat anaven a invertir-se. Jo crec que ací tampoc es tracta de vore quién se acerca más al precio justo sin pasarse. Però crec que sí que és important que tots i totes posem tots els recursos a l’abast.

La ministra ja ho ha dit, la desfeta de la DANA és conseqüència directa del canvi climàtic. Les conseqüències també són conseqüència de la mala gestió del Partit Popular. Però és veritat que els comportaments habituals que es donen al nostre territori i al nostre país del clima mediterrani, que ja de

18  Palabras retiradas por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

normal són molt extrems, ara també s’ha sumat el sobreescalfament de la nostra mar i estem en un clima tropicalitzat. Això fa que les mesures que fins ara eren adients ja no són adients. I realment estem en una zona en la que els riscos van a ser extrems i van a ser continus.

I el principi que s’utilitza en emergències i en protecció civil és el que hem d’aplicar ací també, és el principi de precaució. I això ho hem de fer totes les administracions. Però en este moment també el que necessitem els valencians i les valencianes és reconstruir aquelles zones afectades i per això cal replantejar-se tots els projectes que afecten al territori i cal replantejar-se els usos del sòl, perquè necessitem una bona i veritable planificació urbanística, no com està fent el Govern de la Generalitat Valenciana, que en este moment la utilitzen…, utilitzen la planificació urbanística per a l’interès privat. PP i Vox en les Corts Valencianes acaben d’aprovar que es puguen construir hotels a 200 metres del mar i de les platges. Eixa és la planificació urbanística del Partit Popular en plena DANA que tenim i en plena època de canvi climàtic.

Ministre, la descàrrega d’aigua, evidentment, no es podia evitar, peró sí les conseqüències i la mala gestió del govern valencià no és l’única qüestió que hem de tindre en compte, perquè, efectivament, el canvi climàtic existeix, agreuja els riscos, però és necessari el control de les zones inundables. I calen actuacions que s’han ajornat en el temps, possiblement per raons econòmiques. La Confederació Hidrogràfica del Xúquer té pendents des de fa 15 anys obres de control de barrancs i torrents. Fa més de 15 anys que la Confederació Hidrogràfica té projectades actuacions per previndre inundacions en la conca del Poio i en el barranc de la Saleta i del Tossalet.

Des de Compromís, recurrentment hem demanat en els pressupostos Generals de l’Estat inversions per a que la Conca del Poio es duguera a terme i recurrentment, tant el Partit Popular com el Partit Socialista han rebutjat totes i cadascuna de les propostes d’inversió que nosaltres hem fet. I l’altre dia vaig vore un vídeo d’un exdiputat del PP d’esta cambra, Miguel Barrachina, que actualment és el conseller d’Agricultura de la Generalitat Valenciana i anava ben encamisat i estava davant de les canyes en un escenari de destrucció, i explicava, amb tot el cinisme que té esta persona, que tot el problema del camp han sigut les canyes. I saben què? El Partit Popular l’únic que diu és que l’esquerra —‌la esquerra, nosaltres, és l’únic argument que tenen— anem en contra de la neteja dels barrancs. I això, senyories del Partit Popular no és veritat. En l’any 2017 i en l’any 2022 vostés van votar en contra de l’esmena de Compromís per a l’adequació i el drenatge del barranc del Poio. Així que menys hipocresia. Són vostés els que no han estat a l’altura en estes qüestions.

I volem solucions. Volem solucions perquè necessitem tindre tots els recursos a disposició de les obres necessàries per a protegir els nostres veïns i veïnes. De fet, la protecció del territori ha evitat la inundació dels pocs pobles que s’han salvat en l’Horta Sud. L’horta és un espai natural de laminació de l’aigua i hem de mantindre viva l’Horta de València. Si no existira l’horta en pobles com Aldaia, per exemple, Xirivella s’havera inundat completament i no ha passat per l’existència de l’Horta.

Per això, senyora ministra, necessitem recuperar grans superfícies de laminació com a part de la futura solució. I com s’ha demostrat també, els desviaments no són sempre la millor solució perquè poden traslladar el perill a una altra banda. Per tant, hem d’anar molt en compte en com planifiquem i com actuem a partir d’ara. No podem entendre els barrancs com un element extern o residual a l’hora de planificar urbanísticament. Hi ha pobles que tenen barrancs dins del seu traçat urbà i estan destinats a estar inundats cada dos per tres. De fet, hi ha llocs on la planificació urbanística no només ha fet que hi hagueren vivendes al costat dels barrancs, sinó que hi han pobles com Picanya, on les vivendes estan dins del propi barranc.

I açò crec que és molt important que ho tinguen en compte, perquè ací hi ha una dimensió important de classe. Per què es donen estos fenòmens de barrancades a l’Horta Sud, especialment en les barriades més humils? Com per exemple el Xenillet de Torrent o la Torre en València, perquè són els barris que bàsicament treballen de la indústria i on viu la gent més humil. I ací tots els poders públics ens hem de posar en marxa per a que estes persones, per a que la gent més humil tinga solucions. I per a fer això, i per a fer això, no necessitem, senyories, ni governs tècnics ni governs militars. Necessitem governs que es estiguen a disposició de les persones que més ho necessiten.

I, senyora ministra Ribera, en estos moments estem davant d’un dilema. Vostés…, vosté, personalment, com a ministra, té un dilema. Ha de decidir si es canvia el rumb del vostre ministeri per tal que hi hagi una planificació urbanística i territorial que s’adeqüi a la nova realitat del canvi climàtic —‌i ací ens tindrà a Compromís i el grup plurinacional al seu costat— o, per una altra banda, si continua treballant de la maneta del Partit Popular, ampliant ports i aeroports, posant plantes fotovoltaiques on no toca i continuant permetent la turistificació i la depredació del nostre territori. Senyora ministra, de vosté depèn.

Gràcies.

En cualquier caso, estamos así, en la comparecencia de la ministra Ribera, y es importante poner sobre la mesa que los primeros días después de la DANA la gente se sintió muy desamparada. Al final, la gente no sabe quién tiene las competencias y quién tiene que aportar los recursos, si el Gobierno autonómico, los ayuntamientos o el Gobierno central. La gente quiere y necesita que todos y todas, que todas las administraciones, que todos los poderes públicos estén a su alcance. Esto, desgraciadamente, no lo notaron las personas de las zonas afectadas, y es importante que esto no se repita. Necesitamos que se inviertan todos los recursos del Gobierno central y que se pongan sobre la mesa. Hay expertos que cifran la necesaria participación autonómica del Gobierno central en unas cifras muy muy elevadas. Ayer, el ministro Óscar Puente le contestaba al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, diciendo que 31 000 millones de euros que había pedido tienen que invertirse. Me parece que se trata de ver quién se acerca más al precio justo sin pasarse. No, no se trata de eso, pero es importante que todos pongamos los recursos a su alcance.

La ministra ya lo ha dicho, la DANA es consecuencia directa del cambio climático. Las consecuencias son consecuencias también de la mala gestión del Partido Popular, pero es cierto que a los comportamientos habituales que se dan en nuestro territorio y en nuestro país del clima mediterráneo, que habitualmente ya son muy extremos, ahora se añade también el calentamiento del mar y se crea un clima tropicalizado. Las medidas que hasta ahora eran adecuadas ya no lo son, y realmente estamos en una zona en la que los riesgos van a ser extremos y van a ser continuos. El principio que se utiliza en emergencias en Protección Civil es el que tenemos que aplicar aquí también, y es el principio de precaución. Y eso tenemos que hacerlo todas las administraciones. Pero ahora lo que necesitan valencianos y valencianas, necesitamos, es reconstruir las zonas afectadas. Por eso hay que replantearse todos los proyectos que afectan al territorio y hay que replantearse los usos del suelo. Necesitamos una buena y verdadera planificación urbanística, no como está haciendo el Gobierno de la Generalitat Valenciana que, en este momento, utiliza la planificación urbanística para el interés privado. El PP y VOX en las Cortes Valencianas acaban de aprobar que se puedan construir hoteles a 200 metros del mar y de las playas. Esta es la planificación urbanística del Partido Popular en plena DANA (aplausos) y en plena época de cambio climático.

Ministra, la descarga de agua, evidentemente, no se podía evitar, pero sí sus consecuencias. Y la mala gestión del Gobierno valenciano no es la única cuestión que hay que tener en cuenta. Efectivamente, el cambio climático existe, agrava sus riesgos, pero es necesario el control de las zonas inundables y son imprescindibles actuaciones que se han aplazado en el tiempo seguramente por razones económicas. La Confederación Hidrográfica del Xúquer tiene desde hace quince años pendientes obras de control de barrancos y torrentes. Hace más de quince años que la confederación hidrográfica tiene proyectadas actuaciones para prevenir actuaciones en la cuenca del Poyo y en ambos barrancos. Desde Compromís recurrentemente en los presupuestos generales del Estado hablamos de inversiones para que la cuenca del Poyo se llevara a cabo, y recurrentemente el Partido Popular y el Partido Socialista han rechazado todas y cada una de las propuestas de inversión que nosotros hemos hecho.

El otro día vi un vídeo de un exdiputado del PP de esta Cámara, Miguel Barrachina, que actualmente es consejero de Agricultura de la Generalitat Valenciana, con su camisa, ante las cañas, en un escenario de destrucción, y explicaba con todo el cinismo que tiene esta persona que todo el problema del campo han sido las cañas. ¿Y saben qué? El Partido Popular lo único que dice es que la izquierda, nosotros —e‌ s el único argumento que tienen—, vamos en contra de la limpieza en los barrancos. Y esto, señorías del Partido Popular, no es cierto. En el año 2022, ustedes votaron en contra de la enmienda de Compromís para la adecuación y drenaje del barranco del Poyo, así que menos hipocresías. (Aplausos). Ustedes no han estado a la altura en estas cuestiones.

Y queremos soluciones porque necesitamos tener todos los recursos a disposición de las obras necesarias para proteger a nuestros vecinos y vecinas. De hecho, la protección del territorio ha evitado la inundación de los pocos pueblos que se han salvado en la Huerta Sur. La huerta es un espacio natural de laminación del agua y tenemos que mantener viva la huerta de Valencia. Si no existiera en pueblos como Aldaia, por ejemplo, Xirivella se hubiera inundado totalmente, y no ha pasado por la existencia de la huerta. Por eso, señora ministra, necesitamos recuperar grandes superficies como parte de la futura solución. Y, como se ha demostrado también, los desviamientos no son siempre la mejor solución porque pueden trasladar el peligro a otro lugar. Por lo tanto, tenemos que ir con mucho cuidado en la planificación y actuación a partir de ahora. No podemos entender los barrancos como un elemento externo o residual cuando se trata de planificar urbanísticamente. Hay pueblos que tienen barrancos dentro de su trazado urbano y están destinados a estar inundados cada dos por tres. De hecho, hay lugares en los que la planificación urbanística no solamente ha hecho que hubiera problemas junto a los barrancos, sino que hay pueblos como Picanya en los que las viviendas están dentro del mismo barranco. Y esto es muy importante tenerlo en cuenta, porque aquí hay una dimensión importante de clase. ¿Por qué se dan estos fenómenos de barrancos en la Huerta Sur, sobre todo en los barrios más humildes, como, por ejemplo, en el del Xenillet, en Torrent, o en el de La Torre, en Valencia? Porque son barrios donde básicamente trabajan en la industria y viven las personas más humildes. Y aquí todos los poderes públicos tenemos que ponernos en marcha para que estas personas, los más humildes, tengan soluciones. (Aplausos). Y para conseguirlo, señorías, no necesitamos gobiernos técnicos ni gobiernos militares, necesitamos gobiernos que estén a disposición de las personas que más lo necesitan.

Señora Ribera, en estos momentos estamos ante un dilema; usted, personalmente, como ministra, tiene un dilema, tiene que decidir si se cambia el rumbo de su ministerio para que haya una planificación urbanística y territorial que se adecúe a la nueva realidad del cambio climático ―y ahí nos tendrá, con el compromiso del Grupo Plurinacional, a su lado― o si continúa trabajando de la manita del Partido Popular, ampliando puertos y aeropuertos (aplausos), poniendo plantas fotovoltaicas allí donde no es pertinente y permitiendo la turistificación y la depredación de nuestro territorio. Señora ministra, está en sus manos.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, que acumula en este turno el de réplica, tiene la palabra la señora Jordà i Roura.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 57Vídeo

Gràcies, president. Molt bon dia a totes i a tots. Senyora Ribera, bon dia i sobretot ben tornada de l’exili europeu. Abans de res, i des d’aquest faristol, m’agradaria mostrar la meva més profunda solidaritat i, evidentment, la del meu grup a totes aquelles persones que han patit i que, val a dir, encara pateixen els devastadors efectes de la DANA. Traslladar-los que entenem, entenem perfectament la seva frustració, perquè sabem que la magnitud de la catàstrofe mereixia, sens dubte, una altra resposta. Una resposta diligent per part de les administracions implicades, abans i després del lamentable episodi. Una resposta molt més ràpida. Una resposta, en definitiva, infinitament molt més efectiva que hagués pogut salvar, òbviament, moltes més vides. Davant d’aquesta riuada natural, i si m’ho permeten, d’aquest desbordament d’incompetència política, avui volem constatar tres coses. La primera, és indiscutible que hi ha moltes responsabilitats polítiques en aquesta catàstrofe i que caldrà, sens dubte, depurar-les. Segona, és evident també que el senyor Mazón i el seu govern han demostrat una clara incapacitat per dirigir el País Valencià, evidenciant un negligent desconeixement de les característiques del territori i exposant com la política del Partit Popular ha tornat a costar vides. Perquè sí, senyories d’un cantó i de l’altre, retallar serveis públics i reduir la recaptació d’impostos deteriora, sens dubte, la capacitat de donar resposta davant de les crisis. I la tercera, també ha fallat el govern de Pedro Sánchez. Uns han fallat per debilitar els serveis d’emergència i per no alertar a temps, però uns altres han fallat davant d’aquest descomunal desastre de gestió i, evidentment, de prevenció. I avui qui pateix les conseqüències és el País Valencià i la seva gent. Nosaltres, deixi’m dir que sempre, sempre, sempre, defensem la democràcia i defensem la justícia i ja els hi fem saber que no deixarem d’exigir la rendició de comptes a tothom que hagi incorregut en una negligència, deixi’m-ho dir així, criminal, però també a tothom qui hagi alimentat les fake news. Vivim, i avui em parlava del meu company Francesc-Marc Álvaro, una realitat on cada dia hem de fer front a la postveritat. I durant els dies posteriors a la DANA hem sentit com s’amagaven víctimes mortals en túnels i en pàrquings. Com es llençaven a abocadors les donacions que s’havien portat pels afectats i les afectades, que no es va avisar l’obertura de les comportes de l’embassament de Forata, per exemple, o que a València s’havien demolit preses franquistes o que els migrants estaven saquejant comerços, ocupant cases i revenent productes de primera necessitat. Senyories, totes aquestes mentides juguen amb el dolor. Juguen amb el dolor d’aquells que han perdut algú estimat i també amb aquells sentiments de tota la ciutadania, amb l’objectiu d’allunyar el poble de les institucions i d’allunyar-lo també de la política. Però el més greu és que responen únicament als interessos de l’extrema dreta i que els seus autors, en moltes ocasions, campen impunement en els mitjans de comunicació i val a dir, també aquí, al Congrés dels diputats. I així doncs, sàpiguen que treballarem. Treballarem incansablement per trobar un espai per tenir una discussió serena i justa, al més allunyada possible d’interessos partidistes i amb els responsables evidentment directes per tal d’aclarir tots els fets.

I ara dirigint-me especialment als diputats del PP i de Vox, els hi exigiria, si em permeten, que deixin la demagògia i que deixin d’una vegada per totes aquests discursos fastigosos i reaccionaris i es centrin…, ens centrem tots plegats a fer un debat seriós i, sobretot, un debat profitós, perquè respecte a les víctimes i el poble valencià i, sobretot, perquè les conseqüències d’altres DANAs, que sens dubte hi seran, siguin infinitament menys desastrosos.

Senyora Ribera, començo preguntant-li si vostè, sincerament, creu que es pot ser candidat a comissària de la competència de la Unió Europea i al mateix temps ministre per a la transició ecològica del govern espanyol, tenint en compte, deixi’m-ho dir així, que fa setmanes que no la veiem per aquesta cambra. És a dir, que la trobem a faltar. Com podrà també compaginar les seves responsabilitats europees amb les futures crisis derivades pel canvi climàtic a l’Estat? Necessitarà tres setmanes després de cada succés per comparèixer al Congrés de Diputats?

Miri, nosaltres no ho tenim clar i ens preocupa. I val a dir que ens preocupa molt. Ens preocupa molt, perquè nosaltres avui, i crec que ja va sent hora, volem parlar del futur de la ciutadania. Volem parlar del demà i volem parlar de la importància d’executar, ara sí, polítiques valentes, polítiques compromeses, polítiques resilients. I també volem parlar de la importància de dir que no, de dir que no a frivolitats com l’ampliació, per exemple, de l’aeroport del Prat. Polítiques que continguin obligacions i règims sancionadors. Polítiques, deixi’m-ho dir així, que enfadin a molts, però que salvin la vida de molts altres.

Nosaltres avui li venim a parlar de drets, de drets fonamentals. El dret, senyora vicepresidenta, ha de ser una eina que articuli tant la resposta com la prevenció i l’adaptació a llarg termini. Les mesures urgents, encara que necessàries, són i seran sempre —‌i quan dic sempre, vull dir sempre, sempre i sempre— insuficients si no s’acompanyen d’un marc legal coherent amb el principi de precaució. El que li volem dir, senyora Ribera, és que el que cal fer, més enllà de donar resposta immediata a l’emergència, més enllà d’aprovar reials decrets lleis milionaris —‌que estan molt bé i que són necessaris—, és forçar que el sistema jurídic d’una vegada per totes integri mesures climàtiques en àrees tan importants com la planificació urbana, l’ordenació del territori, la protecció de les infraestructures, la gestió ambiental i, fins i tot, com també hem vist, i se n’ha parlat molt poc, la protecció dels treballadors i de les treballadores.

Perquè anem tard, senyora ministra, anem molt tard. De fet, infinitament tard. Jo li ho diré més alt i més clar, si puc. La manca d’un marc d’adaptació sòlid, d’un marc d’adaptació sòlid, continuarà limitant la capacitat de les administracions de totes, sempre, governi qui governi, per protegir la ciutadania. I sí, tots vostès, tots, fent algun salt, tots vostès, que són tan garants de la Constitució, si no actuen de manera immediata per prevenir, seran còmplices de lapidar: u, el dret a la vida, que és l’article 15 de la seva Constitució; dos, el dret a la salut, que és l’article 43; tres, el dret a l’habitatge, article 47 i, quatre, el dret a la seguretat, article 17. Tots els drets fonamentals de la ciutadania.

El que revela la DANA del passat 29 d’octubre és que les respostes legals han d’anar més enllà de la immediatesa. Cal que la política plantegi canvis estructurals, canvis que responguin de veritat als reptes que els plantegen els efectes del canvi climàtic. Les ciutats i les poblacions construïdes a les planes inclinades cap al mar, com és el cas dels 78 municipis afectats a València per la DANA, necessiten urgentment que les seves infraestructures, com ponts, carreteres o vies de tren, es relocalitzin. És urgent. I que es faci per evitar, evidentment, que torni a passar esfondraments com el d’un dels ponts, com s’ha dit aquí de la Rambla del Poio, al municipi de Picanya.

Necessitem renovacions i obres hidrogràfiques que protegeixin els polígons industrials, que protegeixin les àrees residencials construïdes en zones d’evacuació natural, zones on és natural que s’evacuï i allà hi ha construccions com, per exemple, la Serra d’Utiel. Perquè estem parlant de construccions dels anys 70, vicepresidenta, que quasi 50 anys després estan aguantant el desbordament dels rius i les noves amenaces climatològiques. Zones on és evident que a partir d’ara s’ha de prohibir urbanitzar. Estem parlant que el que es necessita, escoltin bé aquesta paraula que no caurà el sostre, és deconstruir, perquè abunden les obres, infraestructures mal ideades i val a dir, pitjor construïdes. En el barranc de l’Horteta del Torrent, per exemple, hi ha ocupacions, ocupacions al llit del riu i, en el seu lloc, hi ha horts, indústries i fins i tot hi ha habitatges. Aquesta és la realitat. I aquestes ocupacions el que fan és tallar la sortida natural de l’aigua i les conseqüències em sembla que són evidents que no les repeteixi.

Estem parlant de que la Rambla del Pou, un riu que travessa múltiples poblacions i el seu màxim aforament va ser de 1200 metres cúbics el setembre del 89, va patir una pujada de gairebé 2300. Això vol dir 4 vegades el cabal del riu Ebre. Per tant, per tant, senyora vicepresidenta, és molt urgent una revisió de les canalitzacions no dimensionades, perquè, com hem pogut veure, les obres hidràuliques que no són dimensionades acceleren la velocitat de les inundacions.

Senyora ministra, també vull aprofitar aquesta compareixença per parlar-li de les Terres de l’Ebre, per parlar-li en concret del Delta de l’Ebre. El Delta de l’Ebre és en aquests moments una de les zones més vulnerables, vostè ho sap, de tot l’Estat. I ho és perquè des d’aquest congrés —‌també ho vull dir— i des de fa molts anys no s’ha fet la feina que tocava, una feina que hagués evitat arribar a l’actual situació. I l’actual situació del Delta de l’Ebre és senzillament una situació de fragilitat i d’agonia.

La inacció política ha estat una decisió nefasta perquè sí, s’ha decidit no fer res, s’ha decidit no actuar. Igual que al País Valencià amb el que acabo de denunciar. I això ha condemnat i està condemnant al Delta de l’Ebre a la seva —‌deixi’m-ho dir així— desaparició. Dins del context d’emergència climàtica que estem vivint, el Delta de l’Ebre s’ha vist o han vist les dues cares de la mateixa moneda.

Per una part, la gota freda; per l’altra part, la sequera. La gota freda, coneguda com la DANA, que castiga sense cap mirament el delta de l’Ebre, ja que destrueix el seu litoral i destrueix els seus espais, tant de conreu com a espais naturals. Uns espais dels quals es presumeix, però que no han rebut cap mena d’ajut efectiu per preservar-los. I per l’altre, com deia la sequera, l’any passat, per si algú no ho recorda, parlàvem de sequera. Ara parlem d’aigua. L’any passat parlàvem de sequera. Es va retallar l’aigua al 50 %. Es va retallar l’aigua al 50 % en una zona humida, com és el delta de l’Ebre, deixant desemparat —‌i deixem-ho dir així també— i ple de patiment. Un ecosistema on els arrossers i les arrosseres són els seus grans cuidadors i que, per cert, encara estan pagant les conseqüències d’aquella retallada.

No em serveix per a res que em digui, senyora vicepresidenta, ja li avanço, que des del Ministeri s’estan dirigint molts recursos i que tenen els millors tècnics treballant-hi. Miri, si els millors ens han portat fins aquí, no em vull ni imaginar on ens portarien els pitjors.

El febrer del 2023 a Sant Jaume d’Enveja —‌vostè hi era, una servidora també— vostè va dir que paralitzaria la proposta d’atermenament, més coneguda per deslinde, però sis mesos després aquest deslinde, aquest atermenament, es va tirar endavant. Això és enganyar els deltaics i les deltaiques. I ells i elles es mereixen, igual que tota la ciutadania per part de part del seu govern, és com a mínim, la veritat: 681 898,65 euros és el que ha costat fer els estudis i treballs tècnics relatius al deslinde del Delta de l’Ebre.

I això vol dir que són diners que s’han gastat per recular, per tirar enrere, per recular. És una retirada i aquesta retirada demostra que mai hem tingut intenció de salvar el Delta de l’Ebre. El Delta de l’Ebre necessita fets i el més urgent és aplicar el model holandès. Una draga marina que mobilitzi arena de quilòmetre zero, tal com aquest mateix ministeri va fer en el seu dia al País Valencià. Un model que també contempla el Pla Delta de la Taula de Consens i l’estratègia Delta del Parlament de Catalunya.

La inacció política és l’única responsable del que passa i hem de tenir la valentia per executar mesures reals i mesures evidentment que siguin també mesures efectives. És una qüestió d’aplicar solucions i no de seguir creant problemes. El Delta, senyora vicepresidenta, és un temple natural que tenim l’obligació de mimar, que tenim l’obligació de cuidar i de restaurar.

Dit això, i acabo. Deixi’m que li digui que esperàvem molt més de qui diu que està compromès amb la lluita contra el canvi climàtic. Jo crec que pot demostrar-ho, crec que és a temps de demostrar-ho perquè els reptes que tenim ara ja, però sobretot pels que vindran. I aquests que vindran requereixen —l‌i he dit al començament— compromís, valentia i resiliència, però també una clara voluntat política per oferir canvis estructurals que garanteixin una resposta adequada per al futur.

I per acabar, permetin-me que les meves últimes paraules avui en aquest faristol vagin dirigides una vegada més a les víctimes i a les persones que han vist alterades les seves vides amb aquesta catàstrofe. Que no us envoltin les fake news, aquestes fake news intencionades, perquè teniu dret, totes i tots vosaltres teniu dret a reclamar totes les responsabilitats polítiques per aquesta nefasta gestió de la DANA.

Des d’Esquerra Republicana, des del grup republicà, no deixarem en cap moment d’exigir rendició de comptes a tothom que hagi incorregut en una negligència.

Gracias, presidente. Muy buenos días a todos y a todas. Señora Ribera, buenos días y bienvenida de nuevo del exilio europeo. Antes de nada y desde aquí, me gustaría mostrar mi más profunda solidaridad y, obviamente, la de mi grupo a todas las personas que han sufrido y hay que decir que siguen sufriendo los devastadores efectos de la DANA. Quiero trasladarles que entendemos perfectamente su frustración, porque sabemos que la magnitud de la catástrofe merecía, sin duda, otra respuesta, una respuesta diligente por parte de las administraciones implicadas antes y después del lamentable episodio, una respuesta mucho más rápida, una respuesta, en definitiva, infinitamente más efectiva, que hubiera podido salvar, obviamente, muchas más vidas. Ante esta riada natural y, si me permiten decirlo, este desbordamiento de incompetencia política, queremos constatar tres cosas: la primera, que es indiscutible que hay muchas responsabilidades políticas en esta catástrofe y que, sin duda, tendremos que depurarlas; la segunda, que es evidente también que el señor Mazón y su Gobierno han demostrado una clara incapacidad para dirigir el país valenciano, evidenciando un negligente desconocimiento de las características del territorio y exponiendo cómo la política del Partido Popular ha vuelto a costar vidas, porque, sí, señorías, por un lado y por otro, recortar servicios públicos y reducir la recaudación de impuestos deteriora, sin duda, la capacidad de dar respuesta ante las crisis, y la tercera, que también ha fallado el Gobierno de Pedro Sánchez. Unos han fallado por debilitar los servicios de emergencia y por no alertar a tiempo, y otros han fallado ante este descomunal desastre de gestión y, obviamente, de prevención, y hoy el que sufre las consecuencias es el país valenciano y su gente. Déjenme decir que nosotros siempre siempre defendemos la democracia y la justicia y les comunicamos ya que no dejaremos de exigir la rendición de cuentas de todo el mundo que haya incurrido en una negligencia ―déjenme decirlo así― criminal y la de todos aquellos que hayan propugnado las fake news. Como decía mi compañero Francesc-Marc Álvaro, vivimos una realidad en la que a diario tenemos que enfrentar la posverdad, y, en los días posteriores a la DANA, hemos oído que se escondían víctimas mortales en túneles y parkings, que se tiraban a vertederos las donaciones que se habían dado para los afectados y afectadas, que no se avisó de la apertura de las compuertas del Forata, por ejemplo, o que en Valencia se habían derruido presas franquistas y que los migrantes estaban saqueando comercios, okupando casas y revendiendo productos de primera necesidad. Señorías, todas estas mentiras juegan con el dolor, con el dolor de aquellos que han perdido a alguien querido y con los sentimientos de toda la ciudadanía con el objetivo de alejar al pueblo de las instituciones y de la política. Pero lo más grave es que responden únicamente a los intereses de la extrema derecha y que sus autores en muchas ocasiones campan impunemente en los medios de comunicación y ―también hay que decirlo― aquí, en el Congreso de los Diputados. Por tanto, sepan que trabajaremos de forma incansable para encontrar un espacio para tener una discusión serena y justa, lo más alejada posible de los intereses partidistas, con los responsables directos para esclarecer todos los hechos. Ahora me dirijo especialmente a los diputados del PP y de VOX. Les exigiría, si me lo permiten, que dejen la demagogia y que dejen de una vez por todas estos discursos asquerosos y reaccionarios y se centren, que nos centremos todos en un debate serio y, sobre todo, provechoso por respeto a las víctimas y al pueblo valenciano, y, sobre todo, para que las consecuencias de otras DANA, que sin duda vendrán, sean infinitamente menos desastrosas. (Aplausos). Señora Ribera, empiezo preguntándole si usted, sinceramente, cree que se puede ser candidata a comisaria de la Competencia de la Unión Europea y, a su vez, ministra para la Transición Ecológica del Gobierno español, teniendo en cuenta ―y se lo digo así― que hace semanas que no la vemos por esta Cámara. Es decir, la echamos de menos. ¿Cómo va a poder compaginar sus responsabilidades europeas con las futuras crisis derivadas del cambio climático en el Estado? ¿Necesitará tres semanas después de cada suceso para comparecer en el Congreso de los Diputados? Nosotros no lo tenemos claro y nos preocupa; en realidad, nos preocupa mucho, porque nosotros hoy, y me parece que ya va siendo hora, queremos hablar aquí del futuro de la ciudadanía, queremos hablar del mañana y queremos hablar de la importancia de ejecutar, ahora sí, políticas valientes, políticas comprometidas, políticas resilientes, y además queremos hablar de la importancia de decir no a frivolidades como la ampliación, por ejemplo, del aeropuerto de El Prat, de políticas con regímenes sancionadores, políticas ―permítanme decirlo así― que enfaden a muchos pero salven la vida de muchos otros.

Nosotros hoy venimos aquí a hablar de derechos, de derechos fundamentales. Señora vicepresidenta, el derecho debe ser una herramienta que articule tanto la respuesta como la prevención y la adaptación a largo plazo. Las medidas urgentes, aunque necesarias, son y serán siempre ―y cuando digo siempre, quiero decir siempre siempre y siempre― insuficientes si no van acompañadas de un marco legal coherente con el principio de precaución. Lo que le queremos decir, señora Ribera, es que, más allá de dar respuesta inmediata a la emergencia y más allá de aprobar reales decretos leyes millonarios, que están muy bien y que son necesarios, lo que hay que hacer es forzar para que el sistema jurídico de una vez por todas integre medidas climáticas en áreas tan importantes como la planificación urbana, el ordenamiento del territorio, la protección de las infraestructuras, la gestión medioambiental e incluso, como hemos visto también, y se ha hablado muy poco de ello, la protección de los trabajadores y las trabajadoras, porque vamos tarde, señora ministra, vamos muy tarde, infinitamente tarde. Se lo diré alto y claro, más si puedo: La falta de un marco de adaptación sólido seguirá limitando la capacidad de las administraciones, de todas y siempre, gobierne quien gobierne, para proteger a la ciudadanía. Y, sí, todos ustedes (señalando a todo el hemiciclo), con algunos saltos pero todos ustedes, que son tan garantes de la Constitución, si no actúan de forma inmediata para prevenir, serán cómplices de lapidar, uno, el derecho a la vida, artículo 15 de su Constitución; dos, el derecho a la salud, artículo 43; tres, el derecho a la vivienda, artículo 47, y, cuatro, el derecho a la seguridad, artículo 17: todos los derechos fundamentales de la ciudadanía.

Lo que revela la DANA del pasado 29 de octubre es que las respuestas legales deben ir más allá de la inmediatez. La política debe plantear cambios estructurales, cambios que respondan de verdad a los retos que plantean los efectos del cambio climático. Las ciudades y las poblaciones construidas en las inclinaciones hacia el mar, como es el caso de los setenta y ocho municipios afectados en Valencia por la DANA, necesitan con urgencia que sus infraestructuras, con puentes, carreteras o vías de tren, se reubiquen, se relocalicen. Es urgente, y hay que hacerlo para evitar que vuelvan a suceder colapsos como en uno de los puentes en la rambla del Poyo, en el municipio de Picanya. Necesitamos renovaciones en obras hidrográficas que protejan a los polígonos industriales y las áreas residenciales construidas en zonas de evacuación natural, zonas que es lógico que se evacúen, en las que hay construcciones, como, por ejemplo, en las tierras de Utiel, porque estamos hablando de construcciones de los años setenta, vicepresidenta, que casi cincuenta años después están aguantando el desbordamiento de los ríos y las nuevas amenazas climatológicas, zonas en las que es evidente que a partir de ahora hay que prohibir la urbanización. Estamos hablando de que lo que necesitamos ―y escuchen bien esta palabra, que no cae del cielo― es deconstruir, porque estas obras e infraestructuras mal ideadas están peor construidas. En el barranco de la Horteta, en Torrent, por ejemplo, hay ocupaciones en el lecho del río, hay huerta, industria e incluso viviendas. Esta es la realidad, y estas ocupaciones lo que hacen es cortar la salida natural del agua, y las consecuencias me parece que son evidentes, para que no se repitan. Estamos diciendo que, en la rambla del Poyo, el río, que pasa por múltiples poblaciones, cuyo máximo aforo fue de 1200 metros cúbicos en septiembre de 1989, sufrió una subida de casi 2300 metros cúbicos, lo que multiplicó cuatro veces el caudal del río Ebro. Por tanto, vicepresidenta, es de lo más urgente una revisión de las canalizaciones no dimensionadas, porque, como hemos podido ver, las obras hidráulicas que no son dimensionadas aceleran la velocidad de las inundaciones.

Señora ministra, quiero aprovechar también esta comparecencia para hablarle de las Tierras del Ebro, y, en particular, del delta del Ebro, que en estos momentos es una de las zonas más vulnerables ―lo sabe usted― de todo el Estado, y lo es porque desde este Congreso ―lo quiero decir aquí también― y desde hace muchos años no se ha hecho el trabajo que había que hacer, un trabajo que hubiera evitado llegar a la situación actual, y la situación actual del delta del Ebro es, sencillamente, de fragilidad y agonía. La inacción política ha sido una decisión nefasta, porque, sí, se ha decidido no hacer nada, se ha decidido no actuar, igual que en el país valenciano, como acabo de denunciar. Y esto ha condenado y está condenando al delta del Ebro ―lo voy a decir así― a su desaparición en un contexto de emergencia climática como el actual, en el que se han visto las dos caras de la misma moneda: por un lado, la gota fría y, por otro lado, la sequía; la gota fría, conocida como DANA, que castiga sin ningún tipo de reservas al delta del Ebro, porque destruye su litoral y sus espacios de cultivo y naturales, espacios de los que se presume pero que no han recibido ayuda efectiva alguna para preservarlos, y, por otro lado, como decía, la sequía. El año pasado, por si alguien no lo recuerda, hablábamos de sequía; ahora hablamos de agua, y el año pasado hablábamos de sequía. Entonces se recortó el agua al 50 %; insisto, se recortó el agua al 50 % en una zona húmeda como es el delta del Ebro, dejando desamparado ―y lo digo así también― y lleno de sufrimiento a un ecosistema del que los arroceros y arroceras son sus grandes cuidadores y que, por cierto, todavía están pagando las consecuencias de aquel recorte.

No me sirve para nada que me diga, señora vicepresidenta ―se lo digo ya―, que desde el ministerio se están dirigiendo muchos recursos y que disponen de los mejores técnicos trabajando en ello. Si los mejores nos han traído hasta aquí, no me quiero imaginar dónde nos llevarían los peores. En febrero de 2023 estuvo usted en Sant Jaume d’Enveja ―yo también estaba― y dijo usted que paralizaría la propuesta más conocida como deslinde. Sin embargo, seis meses después dicho deslinde se llevó hacia delante, siguió hacia delante. Esto es engañar a la población del delta, y ellos y ellas se merecen, como el resto de la ciudadanía, por parte de su Gobierno por lo menos la verdad: 681 898,65 euros es lo que ha costado realizar los estudios y trabajos técnicos relativos al deslinde del delta del Ebro, y esto significa que es dinero que se ha gastado en retroceder, lo que demuestra que jamás han tenido la intención de salvar el delta del Ebro. El delta del Ebro necesita hechos, y además es urgente aplicar un modelo de un dragado marino que movilice arena desde el kilómetro cero, como hizo el ministerio en su momento en el país valenciano; un modelo que además contemple el plan del delta de la Mesa de Consenso y la estrategia del Parlamento de Cataluña. La inacción política es la única responsable de lo que sucede, y debemos ser valientes y ejecutar medidas reales y efectivas. Es cuestión de aplicar soluciones, y no de seguir generando problemas. El delta, señora vicepresidenta, es un templo natural que tenemos la obligación de mimar, cuidar y restaurar.

Dicho esto, y termino, déjeme decirle que esperábamos mucho más de quien dice estar comprometida con la lucha contra el cambio climático. Yo creo que lo puede demostrar, que está a tiempo de demostrarlo, porque los retos que tenemos ya, ahora, pero, sobre todo, los que vendrán exigen ―y se lo dije al principio― compromiso, valentía y resiliencia, pero también una clara voluntad política para ofrecer cambios estructurales que garanticen una respuesta adecuada para el futuro.

Para terminar, permítanme que mis últimas palabras hoy desde aquí vayan dirigidas una vez más a las víctimas y las personas que han visto alteradas sus vidas con esta catástrofe. Que no se dejen engañar por las fake news, estas fake news intencionadas. Tenéis derecho todas y todos vosotros a reclamar todas las responsabilidades políticas por esta nefasta gestión de la DANA. Desde Esquerra Republicana, desde el Grupo Republicano no dejaremos en ningún momento de exigir una rendición de cuentas a todos aquellos que hayan incurrido en una negligencia.

Presidencia. Señoría, finalice, por favor.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 62

Sí, sí, president. I també, sí, vicepresidenta, que això no torni a passar mai. Salut i república.

Sí, presidente. Señora, vicepresidenta, que esto no vuelva a suceder jamás. Salud y república. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, que acumula en este su turno de réplica, tiene la palabra la señora Calvo Gómez.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 62Vídeo

Gràcies, president. Senyories, un cop més, des de Junts, volem acompanyar en el sentiment a totes aquelles persones que han perdut algun familiar en la tragèdia de la DANA, persones, en molts casos també, que ho han perdut tot; esperem que no l’esperança. I dit això, comencem ja la nostra intervenció davant la vicepresidenta tercera del Govern, la senyora Teresa Ribera. Senyora Ribera, compareix en aquest parlament 22 dies després de la DANA, 226 morts i 13 desapareguts després. Certament, hi ha hagut un irresponsable principal de la mala gestió, el president de la Generalitat Valenciana, que va ignorar els avisos meteorològics de l’AEMET i la informació de risc de desbordament emesa per la Confederació Hidrogràfica del Xúquer. Com ha quedat demostrat, ara que s’ha pogut reconstruir el fil temporal dels esdeveniments, qui tenia competències no les va exercir. Qui tenia la direcció única no va activar a temps la Protecció civil per advertir els ciutadans del risc. Una negligència molt greu, molt greu de Mazón, que ha de separar-se del valor de la institució a la que representa. Però vostè, si m’ho permet, tampoc no en surt ben parada, perquè ha semblat estar més ocupada en passar l’examen per tenir una vicepresidència a la Comissió Europea que en passar l’examen de l’opinió pública. Donar la cara en sessió de control més de tres setmanes després de la tragèdia no és una bona resposta i fer-ho un mes després, com farà Pedro Sánchez la setmana que ve, encara menys. Vicepresidenta i virtualment ja també membre vicepresidenta de la Comissió Europea, havien de donar explicacions en primera persona i no pel ministre interposat. L’un i l’altre podrien haver modificat l’agenda per retre comptes abans. Perquè l’empatia, perquè la sensibilitat també cotitzen en política i a vegades sembla que se n’obliden.

Acaba de fer repàs d’algunes de les mesures de la seva competència que sumen altres mesures dels àmbits laboral, econòmic, fiscal, burocràtic o de recuperació d’infraestructures. El llistat de tot el que s’ha de fer per treure de l’ofec i del fang els milers d’afectats per la DANA és molt llarg per reparar i per prevenir. Però negligències a banda, l’alta xifra de morts ha deixat al descobert una esquerda enorme en el sistema d’activació de les alarmes, en les vies d’informació, que no ha arribat de manera efectiva a la població i en la planificació urbanística. I d’això, d’això tothom n’és responsable.

Després en parlem, però primer toca deixar clar que Junts no té cap interès a entrar en la guerra PP-PSOE. Ho hem vist. És un espectacle que degrada la imatge dels servidors públics. Estem veient com la política s’està polaritzant, com també el clima, però faltar al respecte i buscar la destrucció política de l’adversari des del fang només serveix per generar desafecció. I el que li importa a les persones és que la política serveixi per protegir-les. Anar de brega en brega genera tot el contrari, soscava la confiança de la ciutadania i és, a més, una pèrdua de temps.

Darrerament, Junts per Catalunya ha rebut forts atacs des de la pròpia trinxera independentista, aquí al Congrés. Segur que molts de vostès coneixen la dita de Churchill: «Hi ha tres tipus d’enemics els enemics a seques, els enemics morts a mort i els companys de partit». Afegiríem: o de causa. Però saben què? No baixarem al fang. Tenim massa feina a fer per donar resposta a les necessitats del nostre país, Catalunya, i de la seva gent. No ens fa por ser qui som ni marcar perfil propi i, sobretot, no ens fa por mantenir la posició quan negociem. I això no vol dir ser inflexibles, de cap manera. Vol dir no perdre el nord, saber en tot moment on volem anar. Qui creu en nosaltres és això el que vol. És això. O sigui que sí, els set vots de Junts sumen set, però cotitzen a l’alça.

Tornant a la DANA, el més important és aprendre de les errades per no repetir-les. El torrent s’ha emportat per davant el futur de moltes famílies, en alguns casos de manera literal i especialment cruel amb la pèrdua de criatures. Els menors són 9 nens de menys d’11 anys. Però el torrent també s’ha emportat per davant gran part de la confiança de la gent en la capacitat dels polítics de liderar respostes davant d’una situació d’emergència. Això passa quan Mazón allarga el cafè tres hores i no activa la Protecció civil. Això passa quan Mazón no dimiteix, convertint-se en la màxima expressió del principi de Peter, aquell que diu que qualsevol treballador tendeix a ascendir fins a arribar al seu nivell d’incompetència.

També frega la irresponsabilitat qui rebutja l’ajuda que s’ofereix des d’altres comunitats autònomes o des d’altres estats. I en això tots dos governs en tenen culpa. Hem vist el PP acusar acusant Marlaska de no haver acceptat l’ajuda d’un munt de països, mentre Mazón enviava els bombers catalans cap a casa. I el mateix ministre Marlaska, responent que era el govern de València el que havia de demanar-li al govern espanyol que activés la petició d’ajuda davant la Unió Europea. L’un per l’altre, i els valencians sense rebre l’ajuda qualificada extraordinària quan més la necessitaven.

I no és la primera vegada que alguns van de sobrats i decideixen rebutjar o no demanar ajuda de fora. Un exemple, Catalunya, el juliol del 2021, el mateix ministeri de Marlaska va denegar tres cops als Bombers de la Generalitat de Catalunya la petició d’ajuda a França, perquè hidroavions francesos participessin en les tasques d’extinció de l’incendi del Parc Nacional de Cap de Creus, a Girona. El Ministeri de l’Interior va al·legar que hi havia un defecte de forma en la petició, un defecte de forma. El parc va cremar dos dies malgrat la dedicació i el sacrifici dels nostres equips de bombers, les ADFs i tots els voluntaris.

Senyora ministra, vostè tenia sota la seva competència la protecció del patrimoni natural, de la biodiversitat i la lluita contra el canvi climàtic. Quan Marlaska es refugia en un defecte de forma, vostè no hi té res a dir? Aquestes són les coses que s’han de canviar, que no poden tornar a passar. Com a ministra de Transició Ecològica, vostè és la màxima responsable de l’AEMET, que avisava dels riscos, i de la Confederació Hidrogràfica del Xúquer, que informava de l’augment del cabal de rius i torrents. Sense deixar de respectar les competències autonòmiques en Protecció civil en situacions de risc com la viscuda, s’han d’emetre alertes ràpides i de proximitat, no només per SMS, sinó fent servir tots els mitjans disponibles, els públics i els privats, la ràdio i la televisió i les xarxes socials per avisar a la població, com passa, per exemple, a alguns dels estats dins d’Estats Units.

Recordem que la devastació als municipis del barranc del Poio no va ser causada per la pluja, sinó pel desbordament del torrent, que va arribar a baixar amb la força de quatre ebres. L’alt cost en vides humanes és una sentència ferma. Els ciutadans han de saber amb prou temps el que se’ls ve a sobre per poder reaccionar, per poder posar-se fora de perill i cal investigar urgentment què va fallar en aquesta crisi humanitària.

A Junts som molt conscients que ara l’Estat s’ha de bolcar en ajudar aquells que ho han perdut tot i ens hi sumem des de Catalunya, on també diem que som València com a poble germà. Ho explicava l’altre dia el meu company, el diputat Cervera: S’ha construït un autèntic corredor mediterrani de solidaritat, del qual ell en va ser part, per orgull nostre, anant a treure ajuda, —‌perdó— anant a treure aigua de les cases dels veïns valencians amb els voluntaris de les Agrupacions de Defensa Forestal. Hem conegut moltes accions solidàries nascudes espontàniament. Una empresa del Vallès va enviar de manera altruista 50 bombes per treure l’aigua de les cases l’endemà mateix de la DANA. I com aquesta tantes i tantes accions.

Malauradament, el partit que lidera l’oposició aquí i que governa el País Valencià ens respon des de la catalanofòbia. Ho fa quan el senyor Feijóo vincula les ajudes a València amb el possible cost del finançament singular amb Catalunya, que, per cert, encara ningú no ha concretat. És una manera ben destralera de desviar l’atenció del desastre de gestió del PP des del minut u, perquè el drama de la DANA no va començar el 29 d’octubre, sinó el dia que Mazón va fer-se el milhomes publicant a les xarxes socials que s’havia carregat la unitat d’emergències del govern sortint.

Però aquesta vegada posar Catalunya en el titular no fa de cortina de fum. També perquè a Catalunya hem demostrat estar a l’alçada en altres situacions de crisi. Portem molts anys construint un model sòlid amb el nostre propi servei Meteocat, nascut a principis del segle XX en plena Mancomunitat. Un servei que hem defensat quan, a cop de reial decret, el govern socialista ha limitat les seves competències fent prevaldre l’AEMET gràcies a alguns que avui sospito que no podrien explicar el seu vot. En aquesta cambra, només van votar-hi en contra Junts i la CUP.

Si parlem de gestió, sempre és millorable, però l’eficàcia en la resposta de Protecció Civil passa per reforçar un model d’emergències del territori que no depengui del model del govern central, que per força arribarà tard. Els que sempre tenen a punt el dit per prémer el botó del 155 estan polint el relat de recentralització de les emergències, quan el que ens cal a Catalunya és poder actuar en les emergències i no només com un estat. Però per poder actuar amb eficàcia necessitem més recursos i recordin: sense bloquejar l’ajuda externa quan aquesta és necessària o per proximitat hi pot arribar abans.

Quan parlem de recursos també ens referim a les ajudes de la pagesia, també la de Catalunya, especialment la de Terres de l’Ebre, on torna a ploure sobre mullat, o la del Baix Llobregat, que ha perdut entre el 70 i el 100 % de la collita amb la segona DANA, la que vàrem patir el 4 de novembre. Gavà i Viladecans hi tenen moltes hectàrees afectades i no han pogut fer el drenatge a temps perquè els falta la maquinària necessària. Els pagesos del Parc Agrari del Baix Llobregat denunciaven fa uns dies que només tenen un cargol d’Arquímedes, una infraestructura per evacuar l’aigua d’una zona a l’altra, mentre l’aeroport del Prat, per exemple, en té 18.

D’altra banda, tots hauríem de fer una reflexió profunda sobre el model urbanístic que ha portat a que bona part de la construcció estigui en zones inundables als litorals marítims, però també a la ribera dels rius. A Catalunya ho sabem prou, a mar i a muntanya i mirem el cel. Un cel més amenaçador pel canvi climàtic. Per tant, urgeix analitzar quines actuacions s’han de fer per evitar els riscos de noves DANAs i amb quines inversions. El mateix secretari d’Estat, Hugo Morán, ha reconegut que la falta de pressupost ha impedit tirar endavant projectes dissenyats per minimitzar el risc d’inundació en els barrancs del Poio i de la Saleta. No hi va haver inversions ni amb el PSOE, però tampoc amb el PP.

I si parlem de Catalunya, al Besòs hi ha una situació de risc que reclama intervenció i actuació des de fa molts anys. Parlem del pont del ferrocarril sobre el Besòs a l’alçada de Sant Adrià. La seva baixa alçada és un perill perquè, en cas de fortes pluges, faria de barrera i podria ocasionar un desbordament del riu inundant la zona residencial i industrial fins a arribar a l’antiga central tèrmica de les Tres Xemeneies, a la platja de Sant Adrià.

No volem ser alarmistes, de cap manera, però estem avisats per la història. L’any 62 aquest efecte barrera el van provocar els enderrocs que hi havia sota l’anterior pont de la via del tren. La força de l’aigua es va emportar per davant un dels seus pilars i el desbordament va afectar dos barris de Sant Adrià. És cert, la pitjor part d’aquella riuada del Vallès Occidental se la van emportar Terrassa, Sabadell o Rubí. Hi va haver més de 800 morts o desapareguts i està clar que el que no volem és que tornin a estar aquestes poblacions en risc. Amb els experts en canvi climàtic vaticinant que el retorn d’aquests episodis serà cada cop més curt i les imatges de la DANA encara a la retina, a les nostres retines, és imperatiu prendre mesures per evitar situacions de risc. Per això li preguntem si el seu ministeri i el de Transports tenen previst modificar el pont del tren a Sant Adrià del Besòs.

Des de Junts, demanem que es revisin els plans urbanístics, els models constructius, les actuacions a fer aigües amunt i aigües avall per evitar nous desastres. Que es destinin recursos per netejar les lleres dels rius per evitar desbordaments, sense dilacions i des del consens, convertint tota aquesta càrrega emocional que sentim uns i altres, la positiva, però també la negativa, també la negativa, en una crida a l’acció. No podem canviar el que va passar les hores prèvies a la DANA. Les 226 persones que ens han deixat no tornaran, però sí que podem fer que el dia després, que les setmanes després la situació canviï. Que aquesta reflexió serveixi, per tant, per canviar el futur.

Gràcies.

Gracias, presidente. Señorías, una vez más desde Junts queremos acompañar en el sentimiento a todas aquellas personas que han perdido a algún familiar en la tragedia de la DANA, a las personas que en muchos casos también lo han perdido todo. Esperemos que no hayan perdido la esperanza. Dicho esto, empezamos ya con nuestra intervención ante la vicepresidenta tercera del Gobierno, y, señora Ribera, comparece usted ante este Parlamento 22 días después de la DANA, 226 muertos y 13 desaparecidos después. Sin duda, ha habido un responsable principal de la mala gestión, que es el presidente de la Generalitat Valenciana, quien ignoró los avisos meteorológicos de la AEMET y la información de riesgo de desbordamiento emitida por la Confederación Hidrográfica del Júcar. Como ha quedado demostrado ahora, que se ha podido reconstruir el hilo temporal de los acontecimientos, quien tenía competencias no las ejerció, quien tenía la dirección única no activó a tiempo la protección civil para advertir a los ciudadanos del riesgo; una negligencia muy grave de Mazón, que debe separarse del valor de la institución a la que representa. Pero usted, si me lo permite, tampoco sale muy bien parada, porque ha parecido estar más ocupada con pasar el examen para tener una vicepresidencia en la Comisión Europea que por pasar el examen de la opinión pública. Dar la cara en sesión de control más de tres semanas después de la tragedia no es una buena respuesta, y hacerlo un mes después, como hará Pedro Sánchez la semana que viene, todavía menos. Vicepresidenta, y virtualmente también ya vicepresidenta de la Comisión Europea, tenían que dar explicaciones en primera persona, y no por un ministro interpuesto. Uno y otro podían haber modificado su agenda para rendir cuentas antes, porque la empatía y la sensibilidad también cotizan en política y a veces parece que lo olvidan. Acaba de repasar algunas de las medidas de su competencia, que se suman a otras medidas de los ámbitos laboral, económico, fiscal y burocrático sobre recuperación de infraestructuras. La lista de todo lo que está por hacer para sacar del ahogo y del barro a los miles de afectados por la DANA es muy larga para reparar y prevenir, pero, negligencias aparte, la elevada cifra de muertos ha revelado una grieta enorme en el sistema de activación de las alarmas en las vías de información, que no ha llegado de forma efectiva a la población, y en la planificación urbanística, y de esto todo el mundo es responsable, como luego trataremos, aunque primero debemos dejar claro que Junts no tiene interés alguno en entrar en la guerra PP-PSOE. Lo hemos visto, es un espectáculo que degrada la imagen de los servidores públicos. Estamos viendo cómo la política se está polarizando, como también el clima, pero faltar al respeto y buscar la destrucción política del adversario desde el barro solo sirve para generar desafección, y lo que les importa a las personas es que la política sirva para protegerlas. Esto genera todo lo contrario, menoscaba la confianza de la ciudadanía y además es una pérdida de tiempo. Últimamente Junts per Catalunya ha recibido bastantes ataques desde la propia trinchera independentista aquí, en el Congreso. Seguro que muchos conocen el dicho de Churchill, el que dice que hay tres tipos de enemigos: el enemigo a secas, el enemigo a muerte y los compañeros de partido. Añadiríamos «o de causa», pero saben que no vamos a bajarnos al barro, porque tenemos demasiado por hacer para dar respuesta a las necesidades de nuestro país, Cataluña, y sus gentes. No nos da miedo ser quiénes somos ni marcar perfil propio, y, sobre todo, no nos da miedo mantener la posición cuando negociamos. Y esto no significa ser inflexibles, para nada; significa no perder el norte, saber en todo momento adónde queremos ir. Quién cree en nosotros es esto lo que quiere, precisamente esto, así que, sí, los siete votos de Junts suman siete, pero cotizan al alza. Volviendo a la DANA, lo más importante es aprender de los errores para que no se repitan. La DANA se ha llevado por delante el futuro de muchas familias, en algunos casos de forma literal, y especialmente de forma cruel con la pérdida de niños, nueve menores de menos de once años, pero también se ha llevado por delante gran parte de la confianza de la gente en la capacidad de los políticos de liderar respuestas ante una situación de emergencia. Y esto pasa cuando Mazón alarga su café tres horas y no activa a Protección Civil, esto pasa cuando Mazón no dimite, convirtiéndose en la máxima expresión del principio de Peter, el que dice que cualquier trabajador tiende a ascender hasta llegar a su nivel de incompetencia, y también de irresponsabilidad cuando se niega a aceptar la ayuda que ofrecen otras comunidades autónomas o Estados. Y aquí los dos gobiernos tienen la culpa. Hemos visto al PP acusar a Marlaska de no haber aceptado la ayuda de un montón de países, mientras que Mazón enviaba a los bomberos catalanes de vuelta a casa, y al propio ministro Marlaska respondiendo que era el Gobierno de Valencia el que tenía que pedir al Gobierno español que activara la petición de ayuda ante la Unión Europea: uno por el otro y los valencianos sin recibir la ayuda cualificada y extraordinaria cuando más la necesitaban. Y no es la primera vez que algunos van de sobrados y deciden rechazar o no pedir ayuda de fuera. Por ejemplo, en Cataluña, en julio de 2021, el mismo ministerio de Marlaska denegó tres veces a los bomberos de la Generalitat de Cataluña la petición de ayuda a Francia para que hidroaviones franceses participaran en las tareas de extinción del incendio del Parque Nacional de Cap de Creus, en Girona. El Ministerio del Interior alegó que había un defecto de forma en la petición. ¡Un defecto de forma! El parque se quemó durante dos días, a pesar de la dedicación y el sacrificio de nuestros equipos de bomberos, los ADF y todos los voluntarios.

Señora ministra, usted tenía bajo su competencia la protección del patrimonio natural de la biodiversidad, así como la lucha contra el cambio climático. Cuando Marlaska se refugia en un defecto de forma, ¿usted no tiene nada que decir? Estas son las cosas que deben cambiar, que no pueden volver a suceder. Como ministra para la Transición Ecológica, usted es la máxima responsable de la AEMET, que avisaba de los riesgos, y de la Confederación Hidrográfica del Júcar, que informaba sobre el aumento del caudal de ríos y torrentes. Sin dejar de respetar las competencias autonómicas de Protección Civil en situaciones de riesgo como la vivida, hay que emitir alertas rápidas y de proximidad no solo por SMS, sino utilizando todos los medios disponibles, los públicos, los privados, la radio, la televisión, las redes sociales, para avisar a la población, como pasa, por ejemplo, en algunos de los estados dentro de Estados Unidos. Recordemos que la devastación en los municipios del barranco del Poyo no la causó la lluvia, sino el desbordamiento, que llegó a bajar con la fuerza de cuatro Ebros. El elevado coste en vidas humanas es una sentencia firme. Los ciudadanos deben saber con tiempo suficiente lo que se avecina para poder reaccionar, para salir del peligro, y hay que investigar urgentemente lo que falló en esta crisis humanitaria.

En Junts somos muy conscientes de que ahora el Estado debe volcarse en la ayuda a aquellos que lo han perdido todo, y sumamos desde Cataluña porque decimos que también somos Valencia, como pueblo hermano. Lo explicaba el otro día mi compañero, el diputado Cervera. Se ha construido un auténtico corredor mediterráneo de solidaridad, del que él formó parte, para orgullo nuestro, porque fue a sacar agua de las casas de los vecinos valencianos con los voluntarios de las Agrupaciones de Defensa Forestal. Hemos conocido muchas acciones solidarias que han surgido espontáneamente. Un empresario del Vallès envió, de forma altruista, cincuenta bombas para sacar agua de las casas al día siguiente de la DANA. Y como esta, tantas y tantas acciones. Desgraciadamente, el partido que lidera la oposición aquí y que gobierna en el país valenciano nos responde desde la catalanofobia, y lo hace cuando el señor Feijóo vincula las ayudas a Valencia con el posible coste de la financiación singular a Cataluña, que, por cierto, todavía nadie ha concretado. Es una forma muy nefasta de apartar el foco del desastre de la gestión del PP, porque el drama de la DANA no empezó el 29 de octubre, sino el día en que Mazón se chuleó en redes sociales de haberse cargado la Unidad de Emergencias del Gobierno saliente. Pero esta vez colocar a Cataluña en el titular no ejerce el papel de cortina de humo, porque Cataluña ha demostrado estar a la altura en otras crisis. Llevamos muchos años construyendo un modelo sólido con nuestro propio servicio Meteocat, que nació a principios del siglo XX, en plena mancomunidad; un servicio que hemos defendido cuando, a golpe de real decreto, el Gobierno socialista ha limitado sus competencias, haciendo prevalecer la AEMET gracias a algunos que hoy sospecho que no podrían explicar su voto; en esta Cámara solo votaron en contra Junts y la CUP.

Y si hablamos de gestión, siempre es mejorable, pero la eficacia en la respuesta de Protección Civil pasa por reforzar un modelo de emergencias del territorio que no dependa del Gobierno central, que, obviamente, llegará tarde. Los que siempre tienen el dedo a punto para apretar el botón del 155 están puliendo ese relato de recentralización de las emergencias, cuando lo que necesitamos en Cataluña es poder actuar en las emergencias, y no solo como un Estado. Pero, para poder actuar con eficacia, necesitamos más recursos, y, recuerden, sin bloquear la ayuda externa cuando esta sea necesaria o que, por proximidad, pueda llegar antes. Y cuando hablamos de recursos también nos referimos a las ayudas a los agricultores, sobre todo en Cataluña, sobre todo en las Tierras del Ebro, donde llueve sobre mojado, o en el Baix Llobregat, donde se ha perdido entre el 70 y el 100 % de la cosecha con la segunda DANA, la que sufrimos el 4 de noviembre. Gavà y Viladecans tienen muchas hectáreas afectadas y no han podido drenar la tierra a tiempo porque les falta la maquinaria necesaria. Los agricultores del Parque Agrario del Baix Llobregat denunciaban hace unos días que solo disponen de un caracol de Arquímedes, una infraestructura para evacuar el agua de una zona a otra, mientras que el aeropuerto de El Prat dispone de dieciocho. Por otra parte, todos deberíamos reflexionar en profundidad sobre el modelo urbanístico, que ha conllevado que buena parte de la construcción esté en zonas inundables, en los litorales marítimos, pero también en el lecho de los ríos, en las riberas. En Cataluña lo sabemos muy bien, en mar y en montaña, y miramos hacia el cielo, un cielo más amenazador por el cambio climático. Por lo tanto, urge analizar las actuaciones necesarias para evitar el riesgo de nuevas DANA, y con qué inversiones. El mismo secretario de Estado, Hugo Morán, reconoció que la falta de presupuesto impidió sacar adelante proyectos diseñados para minimizar el riesgo de inundación en los barrancos del Poyo y la Saleta, no hubo inversiones con el PSOE, pero tampoco con el PP. Y si hablamos de Cataluña, en el Besòs hay una situación de riesgo que reclama actuación desde hace muchos años, hablamos del puente del ferrocarril sobre el Besós a la altura de Sant Adrià; su baja altura es un peligro, porque en caso de lluvia torrencial podría conllevar el desbordamiento del río e inundar la zona residencial e industrial hasta llegar a la antigua central térmica de las Tres Chimeneas, en la playa de Sant Adrià. No queremos ser alarmistas, de modo ninguno, pero estamos avisados por la historia. En el año 1962, este efecto barrera lo provocaron los derrumbes de la vía del tren, la fuerza del agua se llevó por delante uno de sus pilares y el desbordamiento afectó a dos barrios de Sant Adrià. Es cierto, la peor parte de aquella riada del Vallès Occidental se la llevaron Terrassa, Sabadell o Rubi, con más de ochocientos muertos o desaparecidos, y es evidente que lo que no queremos es que estas poblaciones vuelvan a estar en riesgo.

Con los expertos en cambio climático, que vaticinan que el retorno de estos episodios será cada vez más corto, y con las imágenes de la DANA todavía en nuestras retinas, es imperativo tomar medidas para evitar situaciones de riesgo. Es por ello que le preguntamos si su ministerio y el de Transportes tienen previsto modificar el puente del tren en Sant Adrià del Besòs. Desde Junts pedimos que revisen los planos urbanísticos, los modelos constructivos, las actuaciones que hay que hacer aguas arriba y aguas abajo para evitar nuevos desastres, que se destinen recursos para limpiar los lechos de los ríos y evitar desbordamientos sin dilación y desde el consenso, convirtiendo toda esta carga emocional que sentimos unos y otros ―la positiva y también la negativa― en algo eficaz. No podemos cambiar lo que pasó en las horas previas a la DANA, las 226 personas que nos han dejado no van a volver, pero sí podemos hacer que el día de después, que las semanas de después la situación cambie y que esta reflexión sirva, por lo tanto, para cambiar el futuro.

Gracias.

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 67Vídeo

Presidente, señorías, eguerdi on, guztioi. Resulta obligado comenzar la intervención, como lo han hecho los que me han precedido en el uso de la palabra, enviando toda nuestra solidaridad a todas las personas afectadas por la DANA. Además, les mostramos todo nuestro apoyo, un apoyo sincero y comprometido de Euskal Herria Bildu para reparar en la medida de lo posible las consecuencias dramáticas que en sus vidas, en su quehacer diario ha tenido esta catástrofe. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Pero intentaré algo más, intentaré no tirar por tierra esta solidaridad, como creo que se ha hecho en algunas de las intervenciones que me han precedido, metiéndome en un cruce de acusaciones y reproches para eludir o evadir responsabilidades propias. Y es verdad que resulta difícil subir a este estrado, y miren que lo he hecho veces, pero en esta ocasión es más difícil porque uno no quiere participar de un espectáculo que por momentos se ha convertido en lamentable o dantesco en algunas de las intervenciones ―reitero―, porque se ha utilizado este atril para dirimir responsabilidades, para imputárselas al contrario, para no hablar de las propias y, en definitiva, para volver a pisotear el dolor de los y las afectadas. Eso es, sinceramente, lo que yo he observado, no sé qué estará pensando toda la gente que está todavía quitando barro de sus calles cuando nos ve en este lujoso hemiciclo decir las cosas que decimos, no sé si habrá alguien que piense que su esperanza ha crecido después de haber escuchado algunas de las intervenciones, su esperanza en poder tener un futuro más digno y su esperanza en la política, en que la política sea un instrumento útil, algo capaz de solucionar sus problemas y no de crearle nuevos problemas, porque, hasta ahora, poco más que eso se ha visto en algunas de las intervenciones. Pese a todo, yo voy a intentar que, por lo menos por nuestra parte, no se siga esa estela de desafección hacia la política y de menosprecio al dolor que todavía hoy están sufriendo miles y miles de personas.

Empiezo señalando una cuestión. Yo he prestado mucha atención a todas las intervenciones y tenía especial interés en oír la del Grupo Popular, lo digo con sinceridad, tenía especial interés, dado que se visualizan como la fuerza ya casi gobernante, en ver cuáles eran sus propuestas, cuáles eran sus alternativas para todo lo que tenemos por delante. Yo diría que se sustancian en dos, y creo que no me equivoco: una, en construir más presas y embalses ―¡ay, esos tics del pasado, esa nostalgia!―, y, la otra, en eso que todos hemos oído alguna vez de que cuando no quieres que algo se resuelva creas un comité de expertos. Esas han sido esas medidas y yo creo que ha sido un intento que probablemente todos hemos percibido como una maniobra para intentar evitar que el foco se pusiera en el señor Mazón. Yo lo voy a dejar aquí. Simplemente diría que al señor Mazón le queda que dar una nueva versión para explicar qué hacía y dónde estaba en las horas fatídicas de la DANA. Yo le sugiero una y creo que, después de todas las que se han dicho, hasta ahora puede ser la más creíble: es mejor que diga que fue abducido por un agujero negro y transportado a otra dimensión ―pueden leer a Sagan― que seguir manteniendo la torpeza de un análisis que no resiste la verdad de los hechos. Pero, como decía, yo no voy a participar de este juego de imputación de responsabilidades, incluso de exigencias penales, ya habrá tiempo para eso.

Voy a centrarme en una parte de la intervención de la vicepresidenta. No tengo nada que decir respecto de la cronología que ha ocupado buena parte de su intervención, sobre todo la parte inicial, tampoco del detalle que ha dado de las ayudas y de los mecanismos de ayuda que se han puesto en marcha para ello, pero sí tengo algo más que decir en esa tercera parte, que realmente es la que me parece más interesante y positiva en el debate de hoy, que es la que intenta dibujar cómo construir un futuro desde el presente atendiendo a los retos globales. Creo que es importante hablar del cambio climático y es importante hablar del cambio climático porque le prestamos poca atención a los efectos que tiene. Yo he traído dos titulares al azar, encontrados al azar con el buscador que seguramente todos utilizamos, solo he puesto «calentamiento del mar Mediterráneo» y el buscador ha hecho el resto. Así, me he encontrado con que el 14 de agosto ya había un titular que decía: «El mar Mediterráneo hierve: récord histórico de temperatura superando el Caribe. La DANA dejará tormentas históricas en el Mediterráneo». Habla de una DANA en un agosto. Luego, la segunda búsqueda pertenecía a una noticia del 17 de septiembre y decía: «El mar Mediterráneo a más de 25.º, un imán para las lluvias torrenciales en esta época». Esa es la realidad que enfrentamos más allá de negacionismos rancios y peligrosos. Y, junto a ese reto que tenemos con el cambio climático, lo que hace falta son medidas profundas, porque seguramente todos estamos de acuerdo ―bueno, todos no, la mayoría― en ver la peligrosidad del cambio climático para nuestras vidas y para el futuro del planeta, pero probablemente nos falte detallar con más claridad qué es lo que vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer, probablemente porque implica cambios en nuestras formas de vida y porque implica seguramente mucha pedagogía, y eso es algo que, además de cansar, a veces comporta riesgos en forma de incomprensión o de retiradas de apoyos.

El otro elemento del que quiero hablar es el que tiene que ver con la transición energética, con la descarbonización de la economía. ¿Hay alguien que sostenga que el mal estado en el que está el planeta no tiene que ver con la etapa industrial que hemos vivido y con el uso de las energías fósiles y los combustibles, con el efecto invernadero? ¿Hay alguien que lo sostenga? Yo creo que alguno habrá, pero, por fortuna, poca gente. Quiero hablar también del urbanismo, y me ha parecido muy interesante que se hablara del urbanismo, sobre todo de las zonas inundables, pero también a futuro de lo que hay que hacer. Lo que me preocupa es que no sabemos qué hacer con los cientos de miles de viviendas que ya hoy sí están habitadas en zonas inundables y que seguramente ven con riesgo su futuro. Creo que hay que hablar del colapso climático, hay que hablar de un colapso climático, como ya lo hemos hecho en esta Cámara en diferentes ocasiones, porque el colapso climático no es un hecho puntual, no es un armagedón, no es una película de Hollywood que nos detalle un día D y una hora H donde se acabe todo. El colapso climático es un proceso, un proceso que se manifiesta con episodios climáticos extremos, como el que hemos visto el 29 de octubre, que se manifiesta con el agotamiento de los recursos naturales y de las materias primas, con la destrucción de los ecosistemas y de la biodiversidad, con el empeoramiento de la calidad del aire y también ―y esto nos sonará un poco― con el surgimiento cada vez más reiterado de pandemias. Esa es la realidad del mundo que estamos dejando, que se vaya a la ruina. Por eso lo que toca es acelerar los objetivos de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Nos hemos peleado en esta Cámara sobre si subir 5 puntos porcentuales era mucho o era poco, sobre si incomodaba mucho o poco a las grandes industrias. Quizás todos hayamos aprendido una lección o deberíamos: hay que hacerlo, porque la sostenibilidad de la vida está por encima de la reproducción del capital; lo ha estado siempre y lo tendría que estar después de la dura lección que nos ha infligido la naturaleza con más claridad si cabe. Y hay que hablar, como ya se ha hecho, de los servicios públicos, porque si se tienen servicios públicos, se defiende a todas las personas, porque si hay una Unidad Valenciana de Emergencias y no se quita por capricho de la ultraderecha o por exigencia de la ultraderecha para que te apoyen, seguramente se reacciona mejor. Y hay que hablar también de la voracidad empresarial, que obliga a la gente a estar en puestos de trabajo cuando deberían estar resguardándose en su casa, y todos hemos visto las furgonetas de reparto pese a las ayudas que luego den para lavar su conciencia. Y tenemos que hablar de economía o vida o de economía y vida, porque no creo que sea la única persona que ha hecho una unión de ideas relativamente fácil, y es que cuando los responsables del Gobierno de Valencia tienen intereses y tienen procedencias ligadas al turismo, que es tan importante en el PIB, alguno quizás tuvo miedo a ir más allá porque se venía un puente y porque había muchos millones de personas que tenían que levantar esa comunidad y gozar de sus playas o de sus paseos. Eso fue una temeridad.

Quiero hablarles de otro término que también he citado en alguna ocasión, pero que creo que ahora tiene más sentido que nunca, porque en muchas ocasiones cuando he participado en algún seminario, en alguna charla, lo he citado o lo he oído citar y siempre había que referirse, para que la gente lo entendiera bien, a fenómenos o realidades que se daban en otras latitudes, generalmente en países empobrecidos o en países en vías de desarrollo. Estoy hablando de la necropolítica, de un término que Achille Mbembe puso de manifiesto a través de un libro. Este término lo que significa, lo que diseña es una realidad que no es otra que una suerte de tecnología del poder cuyo objetivo es la regulación de poblaciones a través de la producción de sujetos disponibles y desechables. Esa es tristemente ―y ahora a partir de aquí también― una aplicación práctica en lo que ha pasado en el Mediterráneo de la necropolítica.

Termino ya. Podemos elegir, podemos seguir demostrando nuestras altas prestaciones para meternos el dedo en el ojo, pero a la vez seguir demostrando nuestra inutilidad para resolver los problemas, o podemos intentar ser eficaces. Porque seguramente para tirar de ironía y de cinismo valgamos todos y todas. Para arrimar el hombro a veces me cuesta más, pero quizás hay que escuchar a la calle. Como se suele decir muchas veces: si no vas a ayudar, apártate. Y como he citado antes a Sagan, voy a terminar también con Carl Sagan. Él decía que sin la ciencia las personas quedaríamos a merced del próximo tirano y farsante que pudiera arruinar el planeta y sus gentes. Hagamos caso a quien sabe, hagamos caso a la ciencia.

Eskerrik asko, mila esker. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Matute. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra la señora Unzetabarrenetxea, que acumulará el turno de réplica y, por tanto, tiene quince minutos. Sagastizabal

Idoia (GV (EAJ-PNV)) Sagastizabal Unzetabarrenetxea

PNVDiputada.Página 69Vídeo

Beno, berriz be nire alkartasun sakona eta ordezkatzen dudan taldearena, Eusko Alderdi Jeltzalerena adierazi nahi deutzet danaren ondorioak jasan dabezan eta oindiño jasatzen jarraitzen daben pertsona guztiei. Era berean, errekonozimendua adierazi nahi dutzagun larrialdi zerbitzuei eta kaltetutako udalerrietan interes barrik eskuzabaltasunez laguntzen ari diren pertsona guztiei.

Quiero mostrar mi solidaridad y la de todo el grupo que represento, del PNV. Quiero darles estas condolencias a todas las personas que han sufrido y siguen sufriendo las consecuencias de la DANA. Al mismo tiempo, mi reconocimiento va a esos servicios de urgencias, a esos servicios y a todas esas personas que de forma generosa están ayudando sin ningún otro interés en todos los municipios afectados.

Lo cierto es que hoy ―diga lo que se diga o diga lo que yo diga― algunos ya han dictado sentencia, porque los culpables ya están determinados, y todo porque los discursos y la acción política han pasado de estar en manos de personas con visión de país, territorio o municipio a personas con visión de tuit, clic o titular de prensa, como bien dice mi compañero Igotz López. Durante estas dos semanas hemos oído distintos relatos de los hechos en esta Cámara: por parte del Gobierno, el del secretario de Estado de

Medio Ambiente, el del ministro de Política Territorial y hoy el de la vicepresidenta tercera. Hoy también podemos decir que conocemos el relato del presidente de la Generalitat Valenciana, y a esto hay que añadir el ruido de determinados grupos políticos, del que se hacen eco algunos medios de comunicación. Hoy también aquí hemos sido testigos de ese ruido, sobre todo en la parte de control al Gobierno. Si miramos lo que ha pasado con perspectiva e incluso con las gafas de un mero espectador, podríamos decir que lo que se ve es desgobernanza y un solo propósito por parte de algunos, que es ganar el relato, buscar un culpable ante la falta de prevención y reacción de la DANA, cuando la realidad es que ante este tipo de catástrofes la mayoría de las veces esa responsabilidad y esas presuntas culpas suelen ser compartidas, y en el caso que nos ocupa van más allá de las alertas, de los fallos de coordinación, de las competencias, de las capacidades o incapacidades, de la mayor o menor implicación o incluso de la lentitud o tranquilidad de la Generalitat o del Gobierno central. ¿Esto quiere decir que no hay que buscar responsabilidades? No, ni muchísimo menos, pero todavía falta información, desconocemos muchas cosas y hay que contrastar cronologías y datos que, al parecer, son contradictorios y no concuerdan con la realidad ni con las distintas versiones de los hechos dadas por las instituciones implicadas y, por lo tanto, no podemos emitir una opinión precisa. Es evidente que habrá que exigir una rendición de cuentas, pero creo que ni es este ni mucho menos Europa el espacio para hacerlo si lo que de verdad queremos es conocer esos hechos, saber qué ha pasado y, lo más importante, cómo debemos actuar a futuro, porque lamentablemente los fenómenos meteorológicos extremos van a ir a más debido al cambio climático, aunque algunos lo sigan negando. Por eso, desde mi grupo solicitamos al resto que seamos capaces de buscar ese espacio para, desde la prudencia y la serenidad, dejando de lado los intereses partidistas, poder tener un debate serio acerca de lo ocurrido y aclarar los hechos con los principales gestores o responsables directos, así como con los distintos profesionales, contar con las grabaciones a partir de la puesta en marcha de la alerta y que podamos tener respuesta a todas esas preguntas que aún están en el aire y que la ciudadanía además necesita. Necesitamos conocer no solo para depurar responsabilidades, sino también para que nos sirva como proceso de reflexión para estudiar este tipo de fenómenos, sus consecuencias y sus posibles soluciones ante catástrofes similares.

Entender lo ocurrido, leer las lecciones que nos ha dejado la DANA es imprescindible para extraer aprendizajes necesarios para que no se repita una gestión que no pudo o no supo agilizar la respuesta ni tampoco minimizar los riesgos ni poner freno a la desinformación que tanto daño ha hecho y que puede marcar la diferencia en un futuro incierto. No sé si solicitar este espacio es pedir un imposible, porque hoy también en esta sesión imperan el ruido, los discursos demagógicos y reaccionarios y el cruce de acusaciones, que incluso ya ha traspasado fronteras; acusaciones y responsabilidades que algunos han exportado a Europa. Una utilización política de la catástrofe con un claro interés partidista y, añadiría, cortoplacista. El todo vale sin medir ni evaluar las consecuencias de esta postura en Europa que ha intentado hacer peligrar la mayoría de la coalición europea, la gobernabilidad europea, paralizándolo además en un momento crítico y, en consecuencia, alimentando más la ola antipolítica y antidemocrática. Ha intentado además contribuir a la pérdida de peso que pueda tener el Estado en un puesto clave en Europa en un momento de transformación en el que hay que asegurar el crecimiento y la soberanía europea. Una tarea ―diría yo― muy patriótica por aquellos que dicen serlo y que solo obedece a una cuestión: la de no querer asumir errores ni responsabilidad alguna en la gestión de la DANA en una comunidad en la que además gobiernan. Señorías del Grupo Popular, un humilde consejo: cuidado con estas estrategias, no vaya a ser que la corriente se desplace y esta ola les acabe arrastrando al fondo. Parece que para algunos la mejor defensa es acusar a otro y eludir cualquier responsabilidad propia, y ese exculparse echando la culpa al otro es algo que está dejando estupefacta no solo a la población afectada, sino a toda la sociedad, agudizándose la percepción pública cada vez más negativa de la clase política en general y de la gestión política en esta catástrofe en particular. Un clima que, como he dicho antes, ha contribuido a la desinformación y a la expansión de bulos en torno a esta tragedia, lo que ha hecho además que la desconfianza en lo público aumente. Lo decía nuestro portavoz, el señor Esteban Bravo: Ni es el momento de atacar ni de defenderse. Y yo añado: Es el momento de remar todos a una para reconstruir todo lo que se ha perdido y para que las personas recuperen en la medida de lo posible su vida. Porque la depuración de responsabilidades llegará, pero todo en su debido momento y en su debido espacio. Porque lamentarse, echar leña al fuego y culparse los unos a los otros, de poco o nada sirve para ayudar a quien lo necesita. Ahora lo que toca es seguir ayudando a la gente, esto es lo primordial.

Los expertos dicen que hay cuatro etapas en la gestión de un desastre: prevención, preparación, respuesta y recuperación. En las inundaciones de Bilbao, si algo aprendimos es que la mejor herramienta para hacer frente a estos fenómenos es la prevención. Desgraciadamente, no estamos en esta fase. Ahora estamos en la fase de respuesta y llegará también la fase de recuperación, donde los esfuerzos se centrarán en devolver a la población a la situación anterior en la medida de lo posible. Sin embargo, a mí me gustaría poner el foco en el futuro, porque el cambio climático es una realidad y reforzará la peligrosidad de las DANA, porque se está calentando el mar y, en particular, el Mediterráneo, y cuanto más alta sea esta temperatura, mayor será la probabilidad de lluvias torrenciales porque aumenta el vapor del agua en el aire. Fenómenos extremos también son aquellos de los que apenas se habla, como los incendios de nueva generación, que han venido para quedarse y, por tanto, lo que nos toca a nosotros como legisladores y a las distintas Administraciones como legisladores y ejecutivos, es hablar de soluciones. Nos compete repensar y desarrollar políticas públicas, no solo para mitigar el cambio climático, sino también para adaptarnos a estos fenómenos extremos, para adaptarnos a la emergencia climática. Esto pasa por repensar nuestra manera de diseñar las infraestructuras, los núcleos urbanos y tratar el medio ambiente. Es necesario abordar la gestión de ríos, humedales y agua, la restauración de ecosistemas, una planificación urbanística y ordenación territorial adecuadas, así como un cambio de modelo productivo y de consumo. Las políticas en materia de urbanismo, industria, medioambientales o de salud deben incorporar de forma transversal la perspectiva climática y lo han de hacer de forma local, porque lo que sirve para un municipio no sirve para otro, sin olvidar además que debemos acelerar el desarrollo de una cultura de prevención en todos los niveles de la Administración. ¿Qué medidas concretas se están desarrollando para poner el foco en la adaptación de nuestros ecosistemas frente al cambio climático? ¿Cómo estamos avanzando? ¿Cómo se están desarrollando? ¿Por qué no tenemos creado el Comité de Expertos sobre Cambio Climático, cuya finalidad es precisamente evaluar y hacer recomendaciones sobre las políticas de cambio climático, incluidas las normativas? ¿Qué medidas estamos tomando para mejorar la coordinación entre los distintos niveles de Administración? Estas preguntas y otras muchas son las que hemos de contestar para adaptarnos precisamente a la emergencia climática.

Finalizo. Las evidencias científicas señalan que este tipo de fenómenos extremos volverán a repetirse. Es necesario que aprendamos del pasado para gestionar mejor el futuro, porque hoy asistimos a un debate que normalmente ―fíjense― se produce cuando hay un fenómeno extremo que provoca daños inimaginables, daños impensables; hoy es la DANA en Valencia, pero también lo fue la gota fría en las tierras del Ebro el año pasado o la borrasca Filomena en el año 2021 y, hasta ahora, lo que hemos hecho ha sido una política de acción-reacción ante las consecuencias de estos fenómenos y poco o nada hemos variado o modificado las políticas de planificación, prevención, evaluación, gestión de riesgos y un largo etcétera. Y es que, ante estas situaciones de los últimos años, nos hemos dedicado precisamente a volver a invertir en reconstrucción para volver a la situación de partida, en lugar de modificar patrones, y esto ya no vale, los fenómenos se van a volver a producir. Hay muchos avances científicos y tecnológicos para predecir, para adelantarnos y para prevenir. Es necesario confiar en la ciencia para realizar cambios y ser valientes como legisladores porque, si hacemos lo de siempre, volverá a ocurrir lo de siempre. Aprovechemos la fase pos-DANA, la fase posdesastre, para que, junto con la ciencia, los avances científicos y tecnológicos seamos proactivos y actuemos para evitar que algo así se vuelva a producir, para prevenir y, en definitiva, para evitar que todo siga igual. Dejemos eso que llaman la politiquería, en favor de la política, para dar una respuesta a la gente, porque es lo que está esperando.

Laburbilduz: ez da denbora ezta indarrik gastatzeko unea aurkariari edo kontrakoari errua botatzeko. Lehenik pertsonak, gero ikaskuntzak eta azkenik erantzukizunak. Ondiño pertsonetan gagoz eta egon beharko dogu. Besterik ez. Eskerrik asko.

En resumen, no es el momento de despilfarrar tiempo echando la culpa a los demás, a quien tenemos enfrente. Primero, tenemos que poner a las personas; después, los aprendizajes y, después, las responsabilidades.

Nada más. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias, señora Sagastizabal. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su turno de réplica, tiene la palabra, en primer lugar, el señor Rego Candamil. (Pausa). Señora Velarde, tiene la palabra por un tiempo de siete minutos y medio.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 71Vídeo

Gracias, señora presidenta.

Señora ministra, lo primero que quiero hacer es trasladar, como no puede ser de otra manera, las condolencias de mi grupo y el pésame a los familiares, allegados y amistades de las personas fallecidas y, por supuesto, dar las gracias al voluntariado y al pueblo valenciano por darnos un ejemplo de fuerza y de solidaridad, que todavía nos eriza la piel, y gracias por hacernos creer a muchos y a muchas, otra vez, en la humanidad. Quiero mostrar también mi solidaridad por los efectos de la DANA en Málaga, en Sevilla, en Almería, especialmente en el campo, en Cádiz, en Sevilla y en todas las zonas afectadas de mi tierra, porque sabemos que la DANA en Valencia arrasó pueblos, carreteras, casas y vidas, pero también se llevó con el agua todo el negacionismo climático que hemos tenido anteriormente y que hoy hemos tenido también que soportar por parte de la bancada de la derecha.

Voy a ser muy sincera aquí, señorías y señora ministra. Como andaluza, a mí no me gustaría que interviniesen Andalucía desde el Estado. Somos una nacionalidad histórica, con un estatuto que además tiene amplias competencias, pero entiendo perfectamente al pueblo valenciano porque, si yo tuviese que dejar mi vida o la de mis familiares y mi gente en manos de un Gobierno como el del señor Moreno Bonilla, pediría un estado de alarma desde el primer momento, como hicimos Podemos, aunque no lo conseguimos. Porque si en Andalucía no puedo ni conseguir cita para un médico en un breve plazo de tiempo, imagínese que tengo que dejar ahí la gestión de mi vida. El Partido Popular ha demostrado, una vez más, que son unos irresponsables y unos absolutos incompetentes en la gestión, porque ha pasado siempre en cada crisis, en cada catástrofe y en cada drama que hemos vivido en el Estado español. Ahí está la hemeroteca; no son opiniones, son hechos. Estamos hablando de 62 fallecidos en el Yak-42, las mentiras del 11-M, el accidente del Metro de Valencia, los 7291 muertos en las residencias de Madrid, 216 muertos por la DANA en Valencia, 4000 muertos en el caso de la hepatitis C, 80 en el caso del Alvia de Galicia, 5 en Madrid Arena. Por tanto, su gestión siempre es nefasta, demoledora y cuesta vidas, señorías del Grupo Popular y de su socio también de VOX.

Pero además hay que abrir otro melón con respecto al Partido Popular y es que el Partido Popular ―y lo digo aquí―no puede tocar ni un euro de las ayudas para los efectos de la DANA en Valencia; lo digo porque el dinero público lo convierten en mordidas o en contratos a dedo para amiguetes y para familiares. Y no lo digo yo, lo dice aquí (muestra un titular de prensa): «Mazón adjudica a dedo uno de los primeros contratos de emergencia a la firma en la que trabajó su jefe de gabinete». ¡Qué casualidad, señorías del Grupo Popular, el primero, a dedo! El segundo (muestra otro titular de prensa): «Mazón adjudica 3,9 millones de euros a dedo para la reparación de una presa seriamente dañada por la DANA a un empresario que está condenado por la Gürtel por percibir dinero de la caja B del PP valenciano». Un contrato negociado sin publicidad. Ese es el Partido Popular de Valencia. Después de esto quiero decir que se me ha revuelto el estómago, y lo tengo que decir de verdad, estoy todavía nerviosa después de la intervención de la señora Muñoz, porque da tristeza; da tristeza y mucha pena, de verdad lo digo. Es que no puede haber hecho ese discurso. Ustedes tienen que pedir perdón, ustedes no pueden venir aquí a echar balones fuera en un momento en el que los valencianos lo están pasando como lo están pasando, con un señor Mazón que no ha dimitido y cuando todavía la gente está recogiendo hasta aquí de barro. (Hace un gesto llevándose la mano a la frente). Ustedes están en el barro, pero en el barro de la indignidad absoluta con el discurso que han tenido hoy. [No tienen vergüenza]19, y así lo tengo que decir. (Aplausos). Y encima hablan de sectarismo climático, igual que sus socios de VOX ―que ya son iguales―, que hablan del fanatismo climático. No sé cómo no les da vergüenza.

¿Y qué propone ahora el Partido Popular? No se van a creer que ahora lo que están proponiendo, que es el colmo de la devastación ambiental y la depredación natural de Valencia, es que, cuando acaba de pasar esto, se permita poner hoteles a 200 metros de la costa valenciana, poniendo en riesgo otra vez la vida de la gente. Si es que dan pánico, dan pavor, dan absoluto miedo. (La señora Muñoz de la Iglesia hace gestos negativos).

Dice que no es verdad, pues aquí lo tengo. (Muestra un recorte de prensa). PP y VOX en estos momentos confirman su idea de permitir hoteles a 200 metros de la costa valenciana. Ahora lo desmienten, cuando lo aprobaron justamente antes de la DANA y siguen en las mismas. [No tienen vergüenza]20. ¿Saben qué? Que deberían estar en prisión, ahí es donde deberían de estar, porque son crueles hasta decir basta.

Por todo esto, señora ministra, porque los conocemos, porque sabemos cómo son, porque sabemos cómo han gestionado otras crisis, Podemos pidió desde el primer momento el estado de alarma y el

19  Palabras retiradas por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara. 20  Palabras retiradas por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

despliegue del escudo social en Valencia. Era y es obligación del Gobierno ―entendemos y lo tenemos claro― proteger a la población ante la negligencia evidente y la dejación de funciones del Partido Popular, que además ha agravado las consecuencias de este fenómeno meteorológico. En vez de eso, hemos asistido ―así lo tengo que decir, y me da mucha pena también― a un espectáculo tan bochornoso que aún nos dura el estupor, la desesperación y la vergüenza al recordar esa lucha bipartidista que han estado protagonizando solamente por un relato, mientras el pueblo sufría y mientras el pueblo sigue sufriendo y las ayudas no llegan.

Que el PP gestiona cualquier adversidad de una manera que da auténtico pavor, sí, lo sabemos, pero también les digo que este Gobierno es responsable por su inacción. ¿Y sabe lo que más duele, señora ministra? Sus contradicciones, porque después de lo que hemos visto en Valencia, le pregunto: ¿sabe por qué es posible que el Partido Popular esté hoy poniendo en riesgo su nombramiento como comisaria europea? Porque el Partido Popular puede traicionarles ya que ustedes se lo han permitido, porque ustedes están apostando en Europa por la gran coalición de la guerra y la austeridad, de la que forman parte de socialistas, los verdes, los liberales, el Partido Popular y hasta la extrema derecha de Meloni. Siempre les pasa lo mismo, señorías, ustedes siempre eligen pactar con la derecha, y cuando a la derecha le das la mano ya sabemos que te va a coger el brazo y el cuerpo entero.

Lo que vamos a ver estos días creo que va a ser aún más grave. Ustedes piden siempre el voto para frenar a la extrema derecha de aquí, PP y VOX, pero son ustedes mismos quiénes están siempre pactando con la extrema derecha en Europa. ¿Para ser nombrada comisaría europea está dispuesta ―nos gustaría saberlo― a votar a favor de la extrema derecha de Meloni y a recibir sus votos, una extrema derecha antiabortista que niega las políticas ambientales que son necesarias para afrontar esta emergencia climática? Además, señora ministra, no entendemos que sea compatible proponer medidas para paliar los efectos de la DANA, para lo que hacen falta grandes inversiones, con una bajada de impuestos a las eléctricas, porque las eléctricas son las que más han contribuido de forma directa al cambio climático que sufrimos. Solo por eso, deberían estar haciéndose cargo de las inversiones para la transición ecológica, en vez estar colmándolas de millones de los fondos europeos.

Voy terminando. A nosotras nos parece que no es compatible, señorías. Nosotras no tenemos ataduras ni pactos con el diablo. Le propusimos las medidas, pero se las volvemos a proponer ahora porque son urgentes: declarar el estado de alarma. Se rieron de nosotros y luego lo han apoyado todos los grupos, hasta los nacionalistas. También crear un fondo de ayuda a través de la habilitación de un crédito extraordinario; sancionar a las empresas que hayan obligado a asistir al trabajo a los trabajadores; intervención en el sector turístico para garantizar soluciones y protección a las víctimas de violencias machistas, así como de delitos de odio, especialmente racistas y LGTBIfóbicos.

Hay que tener en cuenta también el cambio climático en todas las políticas de manera estructural. Precisamente, señora Ribera, por la urgencia que nos ocupa, debería saber que los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima se quedan muy lejos de ese 55 % que está pidiendo la ciencia para evitar un aumento de la temperatura global. Por eso, dejamos aquí nuestras propuestas; tenemos quince, son públicas.

Vamos a estar pendientes de la implementación de las ayudas por parte de este Gobierno y también haremos un seguimiento pormenorizado…

Presidencia. Tiene que terminar.

Martina Velarde Gómez

PodemosDiputada.Página 73Vídeo

… de cómo se investiga hasta el último responsable de lo que estamos sufriendo ahora en Valencia.

Muchas gracias, señoría.

Presidencia. Muchas gracias, señora Velarde. Tiene ahora la palabra la señora Valido García por un tiempo de siete minutos y medio. Cuando quiera.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 73Vídeo

Buenas tardes ya, señora presidenta. Señora ministra, en primer lugar, y como siempre, quiero manifestar nuestras condolencias y nuestra solidaridad con la población afectada por la DANA, pero también quiero decir que no podemos subir aquí y empezar todos nuestros discursos manifestando la enorme tristeza que sentimos por la población afectada y, acto seguido, hacer un discurso en el que utilizamos el dolor como arma política arrojadiza.

Eso habría que revisárselo. Si yo fuera una de esas personas afectadas y los escuchara subirse aquí con la lágrima en el ojo diciendo ¡qué pena! y acto seguido utilizaran mi situación para atacarse, la esperanza de un futuro mejor se me iría al suelo.

Desde luego, nadie puede discutir que los fenómenos naturales adversos de gran envergadura cada vez son más frecuentes y lo van a ser en los próximos tiempos. Más que la guerra política a la que tantos minutos han dedicado, me preocupa saber si hemos aprendido algo de la cadena de errores probada —‌ya veremos quiénes son los culpables, ya habrá tiempo para eso—que ha costado tantas vidas. Se ha hecho evidente que en los espacios en los que concurren competencias de más de una Administración en este tipo de circunstancias se da una discusión que no puede responder adecuadamente, ni en el momento de la tragedia ni después, a la demanda y a los derechos de la ciudadanía que se espera de esas Administraciones. Quizá tenemos que revisar de alguna manera cómo funcionamos, cómo protocolizamos para que no haya margen de duda de quién actúa en cada momento en aquellos espacios en los que las competencias son concurrentes y en los que, insisto, se producen fenómenos de gran envergadura. Es algo que me parece perfectamente compatible con las tres fases actuales del Sistema Nacional de Protección Civil, en el que, dependiendo del estado, se pasa a fase 1, fase 2 o fase 3 y unos u otros tienen competencias.

Pero el presente, no el futuro, ya nos está hablando de esos fenómenos de gran envergadura que superan a las Administraciones y donde a lo mejor hay que establecer protocolos que eviten que hoy, veintiún días después de la tragedia, sigamos debatiendo aquí y culpándose unos a otros sobre quién tenía que haber hecho qué o por qué no lo hizo.

La unidad de acción y la responsabilidad compartida también deben ser previstas y planificadas. Me parece muy importante, como decía, que en países escandinavos —h‌ e visto unas imágenes de Finlandia— el Gobierno distribuya unos manuales físicos ―no se lo fían todo a Internet, a WhatsApp, al email, que es lo primero que cae cuando hay una catástrofe natural― para que la población sepa qué hacer en caso de un ataque ruso, en caso de guerra. A lo mejor nosotros también debemos tener un manual físico y debemos tener aprendido qué es lo que tenemos que hacer dependiendo de dónde vivamos o el tipo de fenómeno adverso que nos ataque, sea el fuego, sea el mar, sea la lluvia o sea el viento. Qué hacer, qué es lo mejor, qué debemos tener en nuestros hogares para prevenir cualquier situación de ese tipo. A lo mejor también tenemos que hacer una formación intensiva a la población con manuales de ese tipo para la prevención, porque lo más importante es salvar las vidas. La organización del voluntariado se ha manifestado insuficiente. No podemos esperar a la tragedia para saber cómo movernos, cómo tenemos que hacer los que queremos ayudar, cómo debemos responder, a quién debemos escuchar. Esto hay que ensayarlo con la población, porque en cualquier momento puede ser necesario.

Con respecto a negligencias y responsabilidades, yo no tengo ninguna duda de que se conocerán, es inevitable y exigible la investigación. Sobre todo ahora toca ocuparse de los afectados, toca responder a aquellos que no han perdido la esperanza en las Administraciones, en que los y las que nos dedicamos a la actividad política somos capaces de responder a su necesidad urgente.

Antes de terminar, me dirijo a la señora Ribera para tratar dos cuestiones más vinculadas con Canarias, porque es probable que sea la última vez que la vea en este Congreso. No lo sé. Por eso, no quiero perder la oportunidad de recordar dos cuestiones. La primera es que en abril de este año muchas poblaciones canarias de costa sufrieron inundaciones. En el caso del barrio de San Cristóbal, en Las Palmas de Gran Canaria, sesenta viviendas fueron gravemente afectadas y aún no han recibido las ayudas; pero lo que más les preocupa a los vecinos es que esto se pueda repetir. El señor Hugo Morán estuvo con la alcaldesa de la ciudad viendo la construcción de una escollera semisumergida, y en este momento, fíjese, es lo que más reclaman los vecinos que no quieren que se repita. Más allá de que las ayudas no hayan llegado, lo que quieren es no volver a verse en esta situación. Los temporales de mar serán cada vez más frecuentes y Canarias ahí se la juega. Igual que le digo eso, le pido y espero, señora Ribera, que en esas importantes funciones que usted va a desempeñar en la Unión Europea recuerde que Canarias, como región ultraperiférica, tiene unas singularidades ―que usted conoce― que nos dificulta muchísimo la transición ecológica, como el sistema energético o nuestros problemas de emergencia hídrica. Y, cómo no, espero contar con una aliada en Bruselas para que Europa despliegue acciones y medidas en Canarias para abordar la crisis humanitaria, la crisis migratoria que tiene en su frontera sur. Es la frontera sur de Europa, Canarias es Europa. Necesitamos presencia, medios, acción y recursos de Europa en Canarias para entender que dan la adecuada dimensión a la tragedia con la que venimos conviviendo desde hace ya mucho tiempo.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Soler Mur por un tiempo de diez minutos. Cuando quiera.

Alejandro Soler Mur

PSOEDiputado.Página 75Vídeo

Buenas tardes, señora presidenta, señorías. Comparece hoy la vicepresidenta tercera para dar cuenta de la gestión de la actuación del Gobierno de España en una tragedia que ha supuesto que haya 226 personas fallecidas y que en este momento todavía existan trece personas de las que se desconoce su paradero. Sin duda, en primer lugar, hay que mostrar, en nombre de todo el Grupo Socialista, el afecto y la solidaridad con todas las personas afectadas por esta terrible desgracia. (Aplausos). El Gobierno ha estado desde el primer minuto a su lado y hoy está centrado en la reconstrucción y el apoyo a las familias afectadas, con un despliegue de recursos humanos y materiales de 14 373 millones de euros y con 25 000 personas trabajando en el territorio para ayudar a las familias, para ayudar a los municipios y, además, reparando en tiempo récord las infraestructuras dañadas por la tragedia. Señorías, los valencianos y valencianas que están en el hemiciclo saben que tenemos todos y todas a conocidos o familiares afectados por la tragedia. Lamento que no haya sido un diputado o diputada valenciano del PP quien haya defendido esta cuestión; no obstante, tengo que decir que nos ha parecido lamentable la actuación del Partido Popular, que ha vuelto repetir el manual del PP: cuando los hechos no son favorables, [miente, embarra y ataca]21. Ustedes, en una cuestión tan grave como esta, en la que muchas personas han perdido la vida, se afanan desesperadamente en derivar la responsabilidad de la Generalitat Valenciana a otras instituciones que tuvieron algo que ver en la información de la cuestión. Señorías, hoy a estas alturas eso es imposible, porque ustedes jamás van a poder tapar la negligencia que supuso enviar tarde las alertas a los ciudadanos, porque eso sí, señora Muñoz, eso hubiera salvado vidas. (Aplausos). Señorías, jamás van a tapar la inmoralidad de que el president de la Generalitat estuviera más de tres horas en una comida en el momento fundamental para la toma de decisiones que hubiera salvado las vidas de los ciudadanos. ¿Son ustedes plenamente conscientes de que no hay un presidente autonómico del Partido Popular que salga abiertamente a defender al presidente Mazón porque es absolutamente imposible? Porque el señor Feijóo, incluso, creo que inicialmente dudó entre la dignidad y la mentira, pero recordó lo que le pasó a Pablo Casado y optó por la mentira y no por la dignidad, que era pedir la dimisión del presidente Mazón. (Aplausos). Ustedes buscan algo que poder achacar a la Confederación Hidrográfica del Júcar, a AEMET, cuando por un lado hay que ser consciente de que, aparte de la información de estas instituciones ―que ahora comentaré que fue adecuada―, tenían la información de los ayuntamientos, la información de la Policía, las llamadas del 112… Con esa misma información la Universidad de Valencia suspendió sus clases; con esa misma información la Diputación de Valencia envió a los trabajadores a casa; con esa misma información en la DANA de 2019 el presidente Ximo Puig convocó cuarenta y ocho horas antes al CECOPI y el presidente suspendió las clases y alertó a la población; con esa misma información, dos días después se suspendieron clases, se avisó a la población y se desplegaron efectivos en el territorio, señorías. Miren, la Confederación Hidrográfica del Júcar hizo su trabajo. Los expertos, señorías, a los que deberían escuchar ―esto no es cuestión de dogmatismo, señores de VOX, es cuestión de ciencia―, dicen que las inundaciones no pueden evitarse, lo que se puede evitar son los riesgos de las inundaciones, y la confederación aporta información del estado de los caudales y esa información es accesible en todo momento, se actualiza cada cinco minutos. Enviaron un aviso especial a las 12:00. ¿Y luego hablan de apagón? Pero si ese aviso estuvo vigente. ¿El aviso es para el momento y si a los dos minutos no me dicen nada ya hay apagón? No, el aviso es para empezar a correr, para trabajar, porque no lo habían hecho antes. Y luego enviaron más avisos, aparte de la información actualizada cada cinco minutos, avisos de la Rambla del Poyo a las 16:37, a las 16:50, a las 16:57, a las 17:02; avisos permanentes del estado de la Rambla del Poyo, de la intensidad de las aguas en Chiva, del desbordamiento de los ríos Magro y Júcar. Tenían toda la información y no hicieron lo que debían. Señorías, hubo 198 correos electrónicos adicionales a toda esta información, 62 llegaron cuando el presidente Mazón estaba en una comida; a lo mejor ese fue el problema. Pero tenían toda la información a su alcance, señorías, y además deben saber que en una rambla como la del Poyo, que no es el río Danubio ni el Rin, sino que tiene una extensión máxima de 43 kilómetros, desde que las aguas caen y se

21  Palabras retiradas por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara.

acumulan en la cabecera hasta que llegan aguas abajo pasan cuestión de minutos. Tenían que haberse anticipado, señorías. La AEMET durante los cinco días previos a la emergencia estuvo avisando de alerta de DANA, de gota fría, de fenómenos meteorológicos adversos. Ese mismo día hubo un aviso rojo a las siete y media de la mañana. Si no lo habían hecho antes, tenían que haber empezado a correr, pero no hicieron absolutamente nada, señorías. (Aplausos). En una emergencia la clave es la anticipación, y es precisamente en eso donde fallaron y eso es lo que ha costado la vida de muchos valencianos y valencianas, porque no hicieron lo que debían.

Señorías, son ustedes los legalmente responsables de la emergencia. Ahora intentan decir que si las infraestructuras… Se nos ha ocurrido otra cosa: vamos a ir por las infraestructuras. Ya les ha relatado la vicepresidenta Ribera que la única que empujó en materia de infraestructuras fue ella cuando estaba de secretaria de Estado en el 2011 firmando una DIA. Pero, señorías, ustedes paralizaron las inversiones en inundaciones. Las repescó el Gobierno de Pedro Sánchez en el 2018 y las triplicó en 2022 con 2250 millones de euros. (Aplausos). ¿De qué están hablando? Además de todo, señorías, no engañemos a los ciudadanos: todos los expertos indican que no hay infraestructura que soporte una cantidad de agua tan importante en tan poco tiempo.

Señorías, si algo se pudo hacer es donde había alguna presa desde hace mucho tiempo, como la presa de Forata. Gracias a la gestión tan adecuada de los trabajadores de la confederación probablemente se salvaron muchísimas vidas. Pero lo que hay que hacer ante las inundaciones es estar atentos, alertar a la población, prevenir. Es lo que se ha hecho antes y lo que se hizo corriendo dos días después en la siguiente DANA, señorías. Esa es la realidad y la vicepresidenta y el presidente estuvieron desde el primer momento en contacto con el presidente Mazón a través del comité de crisis del Gobierno, actuando ellos y los miembros de su Gobierno desde el primer momento. Me llama la atención que llamen ustedes a la vicepresidenta. ¡Pero si cuando el presidente Mazón salió el primer día pidiendo siete ministros ―algunos están aquí― ella (señalando a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Ribera Rodríguez) no estaba entre los citados, no la consideraba importante para la emergencia! ¿Y ahora es fundamental que esté aquí? (Aplausos.—La señora vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Ribera Rodríguez, hace gestos afirmativos). Ustedes son capaces de poner en riesgo a toda la Unión Europea (rumores), de romper un consenso clásico entre conservadores, socialdemócratas y liberales con tal de tratar de tapar sus vergüenzas en la Comunidad Valenciana.

Señorías, la vicepresidenta Ribera ha demostrado sobradamente su solvencia y su capacidad con una trayectoria personal, con una gestión técnicamente rigurosa y socialmente comprometida con el cambio climático, y yo creo que probablemente eso es lo que les molesta, el rigor técnico, el compromiso social, porque representa todo lo que no son ustedes. Dejen de mentir sobre ella para tapar la verdad sobre ustedes, señorías, que es lo que están haciendo. (Aplausos).

Señorías, la situación de la catástrofe fue clara: lo que pasó fue fruto de la improvisación, de la incapacidad y de la irresponsabilidad. El pueblo valenciano sigue sumido en el dolor y yo, por tanto, les pido que dejen de atacar con el estéril intento de defenderse. Los miles y miles de valencianos hoy necesitan mucho de los que estamos aquí y de la actuación del Gobierno; necesitan de lo público; necesitan que les ayudemos; necesitan de la política en mayúsculas; necesitan de más hechos y de menos palabras.

Muchas gracias. (Varias señoras y señores diputados: ¡Muy bien!—Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie.— Prolongados aplausos de los miembros del Gobierno, algunos puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Soler. Tiene ahora la palabra la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica para dar respuesta. Cuando quiera.

Presidencia. Muchas gracias, presidenta. Muchas gracias, señorías, por los numerosos y yo diría que, en general, constructivos e importantes comentarios que han hecho durante sus intervenciones. Creo que todos los comentarios, todas las propuestas que tienen por finalidad mejorar nuestra capacidad de reacción, nuestra capacidad de preparación, el entendimiento de la forma en la que podemos reaccionar unidos ante catástrofes de esta magnitud son muy importantes. Hay demasiadas cosas, demasiados e inmensos desafíos que hemos de afrontar como para perder el tiempo con mentiras o negando la realidad o la información disponible y hecha pública por gente que conoce los datos, que conoce los hechos, que conoce la realidad del cambio climático y la explica extraordinariamente bien. Permítanme que haga algunos comentarios a las cuestiones que han planteado desde el respeto, pero también con contundencia, para evitar que queden dudas en la Cámara al respecto. Señora Muñoz, el señor Feijóo llegó tarde a su propuesta de Plan Hidrológico Nacional por el mero hecho de que durante más de tres años todos los actores, todos —‌incluidas las comunidades científicas, los regantes, los ayuntamientos, las organizaciones no gubernamentales, los distintos niveles de Administración— participaron en un proceso extraordinariamente complejo, riguroso y serio para poder aprobar los planes hidrológicos de cuenca. Unos planes hidrológicos de cuenca que, decía antes, tienen el gran valor de incorporar la realidad del cambio climático. Quizá es esto lo que algunos contestaban, porque, frente a la convicción de que se puede disponer de agua a capricho, más nos vale invertir en seguridad hídrica cuando hay exceso y cuando hay defecto. Nadie debe quedar excluido de ese proceso. Los procedimientos de participación son extraordinariamente importantes y el rigor de los planes hidrológicos también lo es. Así que de nada sirve convocar por un procedimiento que no es el que prevé la norma, que pretendía excluir la inmensa participación que concitaron los planes hidrológicos y la imposición de una voluntad que definiera el agua como algo ajeno a la realidad del cambio climático. También es importante hablar de los planes de gestión de riesgo de inundaciones y de la dedicación de recursos. Ha salido a relucir en numerosas ocasiones y me gustaría volver a destacar algunos elementos clave. Primero, porque los planes de gestión de riesgo de inundaciones forman parte de ese paquete de planes hidrológicos. Segundo, porque ―decía― se ha multiplicado por seis la inversión también en el Júcar. Tercero, porque los planes de gestión de riesgo de inundaciones incorporan medidas muy diferentes, algunas de inversión en infraestructuras duras; otras ―decía― en soluciones que se inspiran en la manera en la que se puede laminar el agua y proteger el suelo, utilizar el suelo y recursos naturales como la vegetación para, precisamente, evitar una mayor incidencia, un mayor impacto. Esto es compatible con una distribución, con una participación en las tareas de limpieza de cauces, de limpieza de barrancos en las que no solamente las confederaciones, sino también los ayuntamientos participan en los tramos urbanos, evidentemente, con la atención, el rigor y el seguimiento por parte de la confederación. En 2024 ha habido 368 autorizaciones de limpieza de barrancos en tramos urbanos a petición de los distintos ayuntamientos. En el año 2023 hubo 201, sabiendo, por otra parte, que la extracción de áridos o la interpretación de determinados tramos como si fueran una calle municipal no ayudan precisamente a la prevención, a la laminación de las inundaciones, sino a lo contrario, a generar otro tipo de problemas. Pero no está prohibido, nadie ha prohibido nada por el estilo. Quiero también destacar el dato de esta inversión, que es una inversión histórica en infraestructuras hídricas en nuestro territorio y que tiene por finalidad, también en el Júcar, dedicar un volumen muy importante de recursos, más de 160 millones de euros en el periodo 2022/2026, a la seguridad y mantenimiento de presas ―un capítulo que quedó reducido prácticamente a cero durante la crisis económica en el periodo 2012/2018―; la adecuación y el encauzamiento de cauces; la seguridad hidrológica y la recuperación de la información, así como la actualización de los sistemas de información hidrológica y de la red de control. También señalaba la diputada de Compromís que ha habido iniciativas procedentes de su grupo parlamentario con respecto al incremento de las dotaciones presupuestarias destinadas a algunas de las infraestructuras de las que hemos hablado aquí. Quiero recordar que en aquellos presupuestos, como en los siguientes, se han incorporado y mantenido inversiones importantes. Desde el punto de vista de la identificación de las obras, siempre es recomendable que se trabaje en capítulos amplios, y no en la singularización, porque puede correr el riesgo de generar una vinculación enormemente complicada de gestionar con posterioridad. De hecho, han salido a relucir algunas de las intervenciones más importantes durante ese día, y en años anteriores, en relación con la inversión destinada a la protección frente a avenidas en esta zona. Se han cometido algunos errores en la interpretación con respecto a la responsabilidad y las competencias, que pasaré a comentar inmediatamente después, pero permítanme, primero, que me centre en algo que creo que debemos erradicar de una vez y que es importante que confirmemos si estamos o no de acuerdo. ¿Hablamos de dogmatismo y de fanatismo climático, o hablamos de responsabilidad frente al cambio climático? Porque yo aquí hoy he vuelto a oír hablar de dogmatismo y de fanatismo climático. Porque yo aquí hoy he vuelto a oír comentarios que parecen querer decir que, más que tener en cuenta la ciencia, el criterio técnico, el conocimiento, los datos y la experiencia empírica, debemos dejarnos llevar por las ocurrencias de alguien que, con mejor criterio, considera que tiene razón y sabe lo que hacer sobre el territorio o en materia de agua. Creo que es un pésimo inicio en el proceso de reflexión y de fortalecimiento de la preparación frente a los fenómenos meteorológicos extremos en este momento. En el año 2023, en el programa electoral de los señores de VOX se decía que era importante proponer el cierre de organismos destinados a crear estructuras paralelas, como, por ejemplo, las agencias de meteorología. Por tanto, no sé sobre la base de qué piensan ustedes generar alertas o hacer un seguimiento de los problemas que podamos enfrentar como sociedad. También en ese entorno escuchamos a algunos de sus representantes burlarse del sistema ES-Alert y reclamar no recibir avisos por esa vía. De nuevo me pregunto qué opinan ustedes sobre el ejercicio responsable de la capacidad de contar no solamente con información solvente, sino de trasladar la información y la alerta relevante a la población. (Aplausos). No es lo único llamativo que ha salido a relucir en las intervenciones. Permítanme que corrija algunos datos que, como decía antes, no quiero que queden sin respuesta. Las obras previstas en una planificación previa ―y he de reconocer que desgraciadamente por eso aludí a la complejidad de tomar decisiones cuando el territorio ha sido ocupado ya por infraestructuras y el desarrollo urbanístico― llevan muchos años en un contexto complejo, y la única vez que ha estado cerca de que pudieran llevarse a la práctica fue a finales de 2011. Pero sacaban a relucir las obras del barranco del Poyo y las obras de la presa de Cheste, que se abandonó en su momento, hace ya muchos años. Lo cierto es que en ambos casos hubieran sido manifiestamente insuficientes para contener esta avenida de agua, pues la avenida de agua que hubiera podido contener las obras previstas en el barranco del Poyo ―insisto, creo que es muy importante cumplirlas y completar esa tramitación para poder llevarlas a la práctica cuanto antes― están preparadas para avenidas de hasta 1500 metros cúbicos por segundo, y lo que se vivió fueron 4000 metros cúbicos por segundo. Así que debemos reforzar y ampliar lo que hay, y hacerlo con inteligencia para poder reaccionar y laminar esas avenidas, pero también prepararnos en ese contexto de riesgo. Señora Muñoz, tampoco es cierto lo que aparentemente utilizó como argumento de autoridad el señor Mazón, cuando dijo que la AEMET avisó de que la alerta fuera a terminar a las 18 horas. En todas las recomendaciones ―he intentado hacer un recorrido pedagógico en mi intervención― se avisa de lo importante que es, a partir de determinado umbral de riesgo, estar pendientes de las actualizaciones que hace la AEMET, como así ocurrió, ampliándola hasta las 20 horas y, posteriormente, hasta las 22 horas. Eso sí, si en un determinado momento se resta importancia a esa alerta, disminuye la posibilidad de que los ayuntamientos, que esperaban sus llamadas, o la población puedan prepararse. Decía que los ayuntamientos esperaban sus llamadas, porque, aunque es verdad que en la confederación, en la Delegación de Gobierno y en la AEMET se recibieron llamadas, el sistema de protección civil, la norma básica de protección civil y el plan valenciano de prevención frente al riesgo de inundación incorporan con claridad la competencia de la Generalitat a la hora de comunicar esas alertas a los ayuntamientos. Es más, poco después de las elecciones de julio de 2023, desde la Agencia de Seguridad y Emergencias se remitió un correo a todos los ayuntamientos, afirmando la competencia única en la gestión de las emergencias y pidiendo teléfonos de contacto para poder comunicar cualquier emergencia que pudiera llegar a materializarse. Estos son datos que creo que completan bien una foto en la que ―de nuevo la corrijo― no es la delegada del Gobierno la que está al frente de la emergencia, en absoluto. La delegada del Gobierno pasa a depender funcionalmente y estar a disposición de la dirección de la emergencia, pero, con arreglo a nuestro Sistema Nacional de Protección Civil, el mando único corresponde, en los niveles 1 y 2, a la Generalitat; el mando operativo, en el caso de Valencia, al jefe de bomberos provincial de Valencia; el mando institucional, a la consejera de Interior; y, eso sí, el CECOPI queda como órgano de coordinación operativa, tutelado por las instituciones de la Generalitat Valenciana. Creo que es importante entender esto, porque el sistema de información funcionó. Claramente necesitamos mejorar la capacidad de respuesta y de interpretación de esa información para poder resolver de una manera mucho más eficaz ese sistema de alertas, pero el sistema de información funcionó. Y el sistema de alerta a la población ha venido funcionando en Valencia y en las demás comunidades autónomas. Permítanme recordarles circunstancias también complejas que hemos vivido en los últimos años, donde la responsabilidad en la alerta a la población y la adopción de medidas ha funcionado correctamente con arreglo a los mismos patrones de información, e incluso de forma anticipada. Por ejemplo: aviso rojo de la AEMET por DANA en Baleares, el pasado 14 de agosto, con más de 400 incidentes en las distintas islas; el servicio de emergencias y protección civil del Govern de Baleares prohibió actividades al aire libre y cerró el puerto de La Savina en Formentera. La DANA de septiembre de 2019 en la Comunidad Valenciana, con los mismos equipos técnicos y los mismos sistemas de información; lo único que no existía era la posibilidad de utilizar esa alerta, pero sí las mismas responsabilidades y la misma capacidad de gestión. Fue un aviso rojo de la AEMET, pero desde dos días antes, con aviso naranja, se convocó de forma permanente el CECOPI, se avisó y más de 20 000 estudiantes no acudieron a clase, se cerró el hospital de Orihuela, se evacuaron a 34 vecinos de la Ribera del Segura y la UME fue activada el día antes. La borrasca Gloria, en enero del año 2020, afectó con aviso rojo a zonas de la Comunidad Valenciana, de Baleares, de Cataluña y de Castilla y León: 194 municipios de la Comunidad Valenciana cancelaron las clases, también cancelaron algunos de Castilla-La Mancha, de Castilla y León y de Cataluña; en total, cerca de 200 000 alumnos se quedaron en sus casas. La borrasca Kirk, en octubre de 2024, en Galicia, Cantabria y País Vasco. Aviso rojo de AEMET en varios puntos de España. Los vientos alcanzaron hasta 205 kilómetros/hora en Picos de Europa. Se cerraron colegios, los parques públicos, actividades deportivas, las consultas médicas y la actividad económica en algunos municipios. Por no hablar de Filomena, que, también con suficiente antelación, la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha emitieron los avisos correspondientes. O el riesgo de inundaciones el pasado mes de septiembre de 2023 en la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha, que generó la primera activación del sistema ES-Alert. Es importante tener claras las responsabilidades que nos tocan a cada cual en el momento en el que se produce una de estas situaciones, porque solamente cuando están bien protocolizadas y los mensajes claros podemos actuar de forma eficaz. Es importante estar preparados también para ejercer la responsabilidad institucional en cada momento, y es buena política pensar en cómo resolver los problemas y dedicarnos a sumar esfuerzos para que las cosas funcionen correctamente. Hay más cosas que también me gustaría corregir desde esta tribuna, porque creo que ya está bien de utilizar mentiras de forma irresponsable desde las instituciones. Una de las que más se ha repetido en estos últimos días es una supuesta indolencia por parte del presidente del Gobierno. Así que voy a leer desde esta tribuna sus palabras exactas: Quiero reiterar a la ciudadanía en la Comunitat Valenciana y al conjunto de la sociedad española lo que desde el primer momento todos y cada uno de los miembros del comité de crisis del Gobierno de España y yo personalmente he trasladado al Govern de la Generalitat de la Comunitat Valenciana y al presidente Mazón, y es que el Gobierno central está listo para ayudar. Si necesita más recursos, que los pida (rumores), porque no hace falta priorizar unos municipios sobre otros, ni jerarquizar tareas; se prioriza cuando faltan medios y ese no es el caso. No tiene que pasar. Por tanto, si la Comunitat Valenciana requiere más efectivos, maquinaria, financiación o asesoramiento técnico, lo que tiene que hacer es pedirlo, porque se le suministrará. (Rumores). Se está haciendo y se seguirá haciendo. (Aplausos). Ojalá ante cualquier circunstancia o cualquier complicación cualquiera de nosotros pudiéramos recibir una respuesta de semejante disponibilidad de apoyo. (Rumores.―Aplausos). Quisiera terminar completando otras dos informaciones que también son incorrectas y que me parece que es bueno recuperar, y una reflexión final. La presa de Forata, afortunadamente, no desbordó; afortunadamente, no se rompió. El alivio de agua y la gestión que se hizo de la situación crítica que se vivió no va al Poyo, va al Magro. Quizá, si hubiéramos contado con una representante del Partido Popular de Valencia hubiera sabido que es el Magro, y no el Poyo, el que está aguas debajo de Forata. (Aplausos). La que sí desbordó fue una presa titularidad de la Generalitat Valenciana, la presa de Buseo, que está en una situación extraordinariamente delicada y en la que habrá que invertir recursos, bien para garantizar su viabilidad en condiciones de seguridad o bien para tomar la decisión del desmantelamiento. Creo que todo esto es importante, como también lo es ―y en esto me parece que me siento particularmente interpelada― y es capital entender las responsabilidades que nos corresponde ejercer desde las instituciones como lo que son, responsabilidades; no son privilegios personales ni caprichos, son responsabilidades. Me siento profundamente orgullosa y honrada por haber sido propuesta como candidata a la Comisión Europea por parte del Gobierno de España (aplausos) y mi responsabilidad como tal es trabajar para ejercer bien las funciones, si llego a ser confirmada, preparar un buen examen ante el Parlamento Europeo cuando tocaba, trabajar con mis compañeros en aquellos ámbitos en los que nuestras cartas de misión muestran que debemos trabajar juntos, y este es uno de los elementos que se corresponden con la dualidad de obligaciones que he venido ejerciendo como ministra y candidata a la Comisión. Una responsabilidad que he intentado desempeñar con la mayor transparencia y solvencia. Una responsabilidad que no ha impedido que el conjunto de mi equipo, empezando por el secretario de Estado al que ustedes han aludido… Porque no solamente ha estado en Valencia desplazado durante diez días coordinando los trabajos, sino que también ha sido la primera autoridad pública que ha respondido ante el Congreso de los Diputados, antes, por cierto, que el presidente Mazón. Esto me llevó a mantener una actitud de prudencia y de trabajo, coordinando las tareas desde el ministerio, que han sido muchas, muy importantes y lo van a seguir siendo. Eso sí, lo que es difícil explicar es por qué exigen responsabilidades por la falta de ejercicio de las funciones de protección civil al responsable de generar los avisos que funcionaron en tiempo y forma. Si empezamos a mezclar las cosas tenemos tres problemas: uno, una falta de respeto a nuestro orden constitucional y competencial; dos, un caos total ―alguien tiene que desplazar a un mando único en una situación de crisis como esta― y tres, una falta de respeto a las personas que desde su ámbito de responsabilidad técnica han intentado hacer su trabajo lo mejor posible. Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados de los grupos parlamentarios Socialista y Plurinacional SUMAR y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señora vicepresidenta tercera. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Muñoz de la Iglesia por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Ester Muñoz de la Iglesia

PPDiputada.Página 80Vídeo

Gracias, señora Armengol. Mire, señora ministra, entiendo que esté usted muy nerviosa, pero yo no he equivocado absolutamente nada. (Rumores). No, no he equivocado absolutamente nada. A diferencia de usted, he estudiado y no he tenido que leer lo que me han preparado, como ha hecho usted al salir aquí a realizar su intervención. (Aplausos). Ministra, a su arrogancia habitual, que ha sorprendido incluso en Europa, suma usted la soberbia de quien ha sido incapaz de asumir ni un solo error. ¿De verdad usted no se equivocó en nada? ¿De verdad ninguna de sus organizaciones competentes se equivocó absolutamente en nada? ¡Cuánta soberbia, señora ministra! Usted ha dicho que el sistema no falló, cuando fue precisamente lo que falló. No había información y por eso no se tomaron decisiones. Cuando había información por la mañana, hubo avisos a los ayuntamientos. Cuando dejó de haber información, en esas dos horas en la que la confederación no avisaba, no se tomaron decisiones, señora ministra. (Aplausos). Han sido muchas medias verdades y muchos bulos los que han difundido estos días, y me voy a dedicar a ir destapando algunos de ellos, porque necesitaría horas para poder desmentirlos todos. Mire, ha dicho usted que, en marzo, la Generalitat le pidió más tiempo para autorizar las obras del barranco del Poyo. Lo que pasa es que usted ha evitado decir que esas obras están paralizadas por una ley que hizo el Botanic, y que la Generalitat le contestó que le dejase más tiempo porque ya había iniciado los trámites para quitar esa legislación. Dice usted que ha invertido en la Confederación Hidrográfica del Júcar. Dígame una sola obra estructural que haya hecho usted de esas con retorno para quinientos años. No me hable usted de obras como la de Ontinyent. Hábleme de obras estructurales para un retorno de quinientos años, y ya verá como no ha invertido usted en ninguna, señora ministra. (Aplausos). Siguiente bulo: la Unidad Valenciana de Emergencias hubiera salvado vidas; una Unidad Valenciana de Emergencias que hizo el Botanic y que no tenía contratado ningún bombero ni pensaba contratar a ninguno. Siguiente bulo: no se tomaron decisiones porque se estaba esperando al señor Mazón. Es mentira, el señor Mazón no tenía que estar en el CECOPI artículo 5 de la ley… (Protestas). Está corriendo el tiempo.

Presidencia. Silencio a todos, por favor, señores diputados y diputadas. La señora Muñoz está en el uso de la palabra y pido silencio para que la podamos escuchar. Tiene la palabra, señora Muñoz.

Ester Muñoz de la Iglesia

PPDiputada.Página 80Vídeo

Señorías, artículo 5 del Plan de Emergencias de la Comunidad Valenciana. Antes de gritar estudien un poco, por favor. (Aplausos.―Rumores).

Siguiente bulo: No se decretó la emergencia nacional porque no son competentes. Señora ministra, no solo son competentes, es que la ley les obligaba. Hay tres leyes: La Ley 17/2015, del Sistema Nacional de Protección Civil, artículos 28 y 29; la Ley de Seguridad Nacional, artículos 15, 21, 23 y 24; y la ley del estado de alarma, artículo 4 a). (Aplausos).

Siguiente bulo: Ha dicho usted que las competencias en materia de protección civil son de las comunidades autónomas y que aplicar la situación operativa 3 sería invadir competencias. Esto es mentira, señora ministra. Artículo 149 de la Constitución: la seguridad pública es exclusiva del Estado. Y en Protección Civil, las competencias son concurrentes; sentencias del Constitucional 123/1984, 133/1990 y 168/2004. Estudien un poco, que parece mentira que usted sea jurista, señora ministra. (Aplausos).

Siguiente bulo: Están ustedes diciendo que han colaborado y apoyado desde el primer minuto, cuando lo que estaban haciendo, en realidad, era pagar publicidad en campañas de redes sociales para ir contra el que estaba dirigiendo la emergencia. ¿Hubieran hecho eso con Illa? Es deleznable, señora ministra, a lo que se han dedicado ustedes estos últimos veintidós días. Yo les traigo leyes y ustedes traen excusas. Estudien un poco antes de gritar, por favor. (Rumores).

Señora Ribera, en esta escala de bulos hay uno que me preocupa sobremanera, porque yo creo que no son conscientes de lo que dicen cuando lo dicen. Dice usted en un comunicado de su ministerio, del día 16 ―hoy lo ha vuelto a repetir aquí, y el señor Marlaska, que es magistrado, lo dijo ayer en el Senado―, que el CECOPI estaba perfectamente avisado en tiempo y forma de los riesgos ―lo ha repetido hasta la saciedad la señora ministra― y que no tomaron decisiones porque no quisieron. Pero en ese CECOPI estaba la delegada del Gobierno. (Aplausos). Ella podría haber avisado al Gobierno de que estaban poniendo en riesgo a la población y no lo hizo. Al Gobierno, la ley le habilita para tomar el mando si no se toman decisiones oportunas, y no lo hicieron. Señora ministra, esto es un dolo eventual de manual. (Rumores). Le deseo mucha suerte defendiendo esto en los tribunales, señora ministra; le deseo mucha suerte. (Aplausos).

Señora ministra, usted ha reconocido que no adecuar el barranco del Poyo ha sido determinante. Usted sabe, desde 2011, que eso es importante, y, en los últimos años, ha sido ministra durante seis años. Saque usted sus propias conclusiones. La verdad no corre tan rápido como la mentira. Es verdad que vamos a tardar en saber todo esto. Efectivamente, esto va a acabar en los tribunales; usted misma tiene ya alguna querella planteada ante el Tribunal Supremo, y ahí se estudiará. No se crean ustedes que los jueces son como el equipo de opinión sincronizada, que se creen todo lo que sueltan sin comprobarlo. Los jueces se creen y se saben las leyes, no como ustedes con los argumentos que hacen.

Así que, señora ministra, se lo vuelvo a preguntar, porque no ha contestado, y en Europa nos están mirando y la están mirando a usted: ¿Piensa usted dimitir si es imputada por la DANA o por Aldama, para no arrastrar a la Comisión y a la presidenta Ursula von der Leyen? También le digo una cosa: no sé cuándo se juzgará esto; lo que sí sé es que el pueblo español ya ha emitido su veredicto: señora Ribera, usted no ha estado a la altura.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.―Varios señores diputados: ¡Bravo!).

Presidencia. Muchas gracias, señora Muñoz. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Figaredo Álvarez-Sala por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera. (Aplausos).

José María Figaredo Álvarez-Sala

VoxDiputado.Página 81Vídeo

Señora ministra, de nuevo intenta usted echar culpas fuera y lanzar hipótesis. Lo cierto es que el Gobierno, por una decisión del Partido Popular en Valencia, eliminó lo que usted insiste en llamar la Unidad de Emergencias Valenciana, que no era tal; era una especie de centro de llamadas para recibir algunas emergencias y, supuestamente, coordinar servicios. Tal centro fue impuesto por Ximo Puig, y durante muchísimo tiempo ni siquiera los socialistas lo deseaban. Lo cierto es que VOX, estando en el Gobierno valenciano, en el año 2023, lo que hizo fue activar todos los avisos y todas las alarmas cuando, efectivamente, se produjo una situación que aparentemente lo exigía, a finales de agosto del año 2023. VOX, de hecho, lanzó un simulacro para testear y verificar que todos los ayuntamientos potencialmente afectados tenían sus planes de emergencia en orden. Eso es lo que hizo VOX cuando estaba en la gestión y, probablemente, mejor hubieran ido las cosas si ahí hubiésemos seguido.

Dice usted que el sistema funcionó. ¿Qué sistema funcionó? El desastre es total, señora ministra. Viene usted a tratar de exculparse y disculparse, pero lo cierto es que esto, señora ministra, es una obligación de resultados, y el resultado es que toda la zona sur de Valencia ha sido arrasada; ese es el resultado. El resultado es que ustedes, por el artículo 15.3 y 16 e) de la Ley de Defensa Nacional, podían y debían haber asumido el mando único de todas las tareas de rescate. Y debían haberlo hecho desde el primer momento en que hubiesen verificado que la Administración autonómica no estaba reaccionando, y ustedes no lo hicieron. Y no lo hicieron de forma intencionada, porque ustedes querían echarle la culpa a la otra Administración, del Partido Popular. Por eso la Administración autonómica no funciona, por eso su sistema no funciona, porque, al final, en lo que redunda es en el intento de los unos por evitar las responsabilidades y echarles la culpa a los otros. (Aplausos).

Y dice usted que se incrementó, desde que usted es ministra, la inversión para evitar las consecuencias de este tipo de fenómenos. Y ¿en qué ha resultado esa inversión? ¿Han construido ustedes puntos violetas en torno al barranco del Poyo? ¿Han promovido ustedes sendas ciclistas? ¿Qué han hecho ustedes? Porque lo cierto es que la inversión que supuestamente se ha multiplicado no ha ido, desde luego, a construir ninguna de las infraestructuras que usted misma reconoció que hubiesen salvado esta situación. Porque usted llegó al Gobierno en 2018 y, desde entonces, no han construido ninguna de las infraestructuras que evidentemente hubiesen librado a los valencianos de esta catástrofe. Su única excusa, de nuevo, es decir que la culpa fue del Gobierno de Mariano Rajoy, como si usted no llevase en el cargo, repito, desde el año 2018. Su negligencia, señora ministra, le inhabilita no solo para ser comisaria europea, sino también para ser ministra del Reino de España, así como su inacción criminal por no dar la voz de alarma, por no promover la movilización del Ejército desde el primer minuto. Esa desidia criminal, señora ministra, le obliga a usted a dimitir y a ponerse a disposición judicial inmediatamente, porque es suya la culpa y la responsabilidad de que hoy tengamos que lamentar la pérdida de más de doscientas vidas. (Aplausos).

Y lo que es aún más bochornoso es que, ante esta situación, quienes supuestamente deberían ejercer la oposición estén, al contrario, llegando a acuerdos con ustedes en Bruselas adelantando, como ha hecho el Partido Popular Europeo, que votarán a favor del nombramiento de Teresa Ribera como comisaria europea. Son ustedes lo mismo; están aliados y no están ustedes, señores del PP, capacitados para ejercer como oposición. Es más, la ridícula condición que ponen de promesa de dimisión en caso de ser imputada no se la creen ni siquiera ustedes. ¿Al Gobierno que mintió respecto a sus pactos con Podemos, con ETA, con Bildu, pretenden hacerle prometer que dimitirán en caso de ser imputados? Señores, si no están dispuestos a ejercer como oposición, al menos no estorben. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Figaredo. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Micó Micó.

Àgueda Micó Micó

CompromísDiputada.Página 82Vídeo

Gràcies, presidenta. Ai, tinc l’honor ara de que el senyor Feijóo estiga en la meua intervenció, que bé! Oh, no me vol escoltar. No me vol escoltar. Bé, no passa res, li ho diré igualment.

Gracias, presidenta. Ahora tengo el honor de que el señor Feijóo esté en mi intervención. ¡Qué bien! (Varios señores diputados: ¡Oooh!―El señor Núñez Feijóo abandona el hemiciclo). Vaya, no me quiere escuchar. No pasa nada, lo voy a decir igual.

Señorías del Grupo Popular, aunque se va el señor Feijóo, os lo explico a vosotros y vosotras. Información de interés público, por si no lo sabéis. Ayer, en el Ayuntamiento de Valencia, Compromís presentó una moción urgente para pedir la dimisión de Mazón. ¿Qué hizo el Partido Popular del Ayuntamiento de Valencia y la alcaldesa de Valencia, la señora Catalá? Si pensaran lo mismo que ha dicho la señora Muñoz, que Mazón no es responsable y no tenía que estar en el CECOPI, hubieran defendido la posición del presidente de la Generalitat. Pues el Partido Popular del Ayuntamiento de Valencia y la señora Catalá, la alcaldesa de Valencia, ayer no defendieron al señor Mazón, no abrieron la boca. Hay silencios que se escuchan más que los gritos que damos la gente enfadada y el del PP de Valencia es uno de ellos. (Aplausos). Pero es que encima ―señorías del Grupo Popular, más información de interés general que necesitan ustedes― Salomé Pradas, la consellera responsable de las emergencias en Valencia, no comparecerá en les Corts Valencianes para dar explicaciones. ¿Ustedes están de acuerdo en que la consellera no comparezca en les Corts Valencianes para dar explicaciones? ¿Creéis que es normal en un país democrático que la consellera del ramo no dé explicaciones en la Generalitat Valenciana y en las Cortes Valencianas? (Aplausos). Por favor, ¿estáis de acuerdo? ¿Estáis de acuerdo con eso, señorías del Grupo Popular? Además, la consellera Salomé Pradas y todo su organismo han reconocido esta misma semana que son los responsables de avisar a los alcaldes y alcaldesas de las emergencias y les han pedido ahora, quince días después de la tragedia, que les den sus teléfonos móviles. ¿Saben que los días de la DANA había momentos en que no tenían las listas actualizadas y que desde emergencias llamaban a alcaldes y a alcaldesas que ya no estaban en el cargo? Esa es la gestión de Salomé Pradas y de la Generalitat Valenciana en el país valencià. (Aplausos). Así gestiona las emergencias el Partido Popular en el país valencià. Es indigno. Es indigno, señora Muñoz.

És indigne. I és indigne, senyora Muñoz i és indigne, senyories del Partido Popular, que continue Salomé Pradas al capdavant de les emergències en la Generalitat Valenciana i no sé per què, i no sé per què, el president Mazón ja ha destituït a una altra consellera però a Salomé Pradas no la destituix quan no sabia ni on estaven les alertes. I això és perquè tenen coses que amagar. Mazón és responsable. Salomé Pradas ser és responsable i si vostès no fan res, són còmplices de la mala gestió del Partit Popular en el País Valencià.

Bé, senyora ministra, hem d’acabar amb projectes com l’ampliació del port de València. Compromís venim dient-ho des de fa molt de temps i ara, en estos moments, després d’esta DANA, crec que és més important si cap, que parlem d’esta reestructuració i de com fem les coses no només al País Valencià sinó a tot l’Estat. Tots els recursos que s’havien de destinar a l’ampliació nord del port de València s’haurien de destinar a la reconstrucció de les comarques afectades per la DANA. I esta és una petició que els fem Compromís i el grup plurinacional, perquè cal de veritat fer les coses d’una altra manera.

I, a més a més, necessitem també acabar amb la turistificació massiva i necessitem que les ciutats siguen llocs habitables i saludables. I necessitem que el que ens ha passat a nosaltres no torne a passar. Per això necessitem acabar amb les conseqüències catastròfiques de tot el que estem vivint. I l’ampliació nord del port de València ha d’acabar, senyora ministra. Ha d’acabar, senyories del Partit Socialista.

Però, a més a més, i esta és una qüestió clau, en una situació normal, l’Albufera de València en estos moments seria un paisatge de postal, perquè en la tardor sabeu que l’Albufera de València es convertix en el llac més important i més gran de tota Europa. Doncs bé, miren, miren com està l’Albufera de València en estos moments, després de la DANA que ha passat. L’Albufera de València, necessita protecció.

Per això, senyora ministra, els experts, de fet, ja diuen que caldrà una inversió de més de 10 000 milions d’euros. Jo li demane que hi haja una coordinació, que hi haja un òrgan de coordinació entre l’Ajuntament de València, la Generalitat Valenciana i el Govern de l’Estat per a recuperar l’Albufera de València. Vostè sap millor que jo que està protegida per la Xarxa Natura 2000 d’Europa i que en estos moments, després de la DANA que ha passat, després d’esta catàstrofe, l’Albufera de València està en greu perill. No podem deixar perdre un dels espais naturals més importants per a les valencianes i els valencians i per a tot l’Estat.

I, senyora ministra, com li he dit abans, a nosaltres ens tindrà al seu costat si realment reformulem, canviem la forma de pensar el nostre territori i ens plantegem uns hàbits polítics més saludables i que tinguen en compte que estem en una posició de canvi climàtic. Si el Partit Socialista continua pactant amb el Partit Popular en contra dels interessos ecològics dels valencians i valencianes, ens tindran en contra.

Gràcies.

Y es indigno, señorías del Grupo Popular, que siga Salomé Pradas encabezando las emergencias de la Generalitat Valenciana. No sé por qué el presidente Mazón ha destituido ya a otra consejera, pero a Salomé Pradas no la destituye, cuando no sabía ni dónde estaban las alertas. Esto es porque tienen cosas que esconder. Mazón es responsable, Salomé Pradas es responsable y si ustedes no hacen nada, son cómplices de la mala gestión del Partido Popular en el país valenciano. (Aplausos).

Señora ministra, debemos terminar con proyectos como la ampliación del puerto de Valencia. Hace tiempo que lo decimos y ahora mismo, después de esta DANA, creo que es más importante, si cabe, hablar de esta reestructuración y de cómo hacemos las cosas no solo en el país valenciano, sino en todo el Estado. Todos los recursos que tenían que destinarse a la ampliación norte del puerto de Valencia deberían destinarse a la reconstrucción de las comarcas afectadas por la DANA. Esta es una petición que les hacemos Compromís y el Grupo Plurinacional, porque de verdad hay que hacer las cosas de otro modo. Además, necesitamos también acabar con la turistificación masiva y que las ciudades sean lugares habitables y saludables. Y necesitamos también que lo que nos ha ocurrido a nosotros no vuelva a ocurrir. Para ello debemos poner fin a las consecuencias catastróficas de todo lo que estamos viviendo y la ampliación norte del puerto de Valencia debe terminar, señora ministra. Debe terminar, señorías del Grupo Socialista.

Además, y esta es una cuestión clave, en una situación normal la albufera de Valencia en estos momentos sería un paisaje de postal, porque ya saben ustedes que en otoño la albufera de Valencia se convierte en el lago más importante y más grande de toda Europa. Pues fíjense cómo está la albufera de Valencia ahora mismo después de la DANA. (Muestra una fotografía). La albufera de Valencia necesita protección. De hecho, señora ministra, los expertos dicen que hará falta una inversión de más de 10 000 millones de euros. Le pido, por favor, que haya una coordinación, un órgano de coordinación entre el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana y el Gobierno del Estado para recuperar la albufera de Valencia. Usted sabe mejor que yo que está protegida por la Red Natura 2000 y por Europa y que ahora mismo, después de la DANA que ha pasado, después de esta catástrofe, la albufera de Valencia está en grave peligro. No podemos dejar perder uno de los espacios naturales más importantes para las valencianas y valencianos y para todo el Estado.

Señora ministra, como dije antes, nos va a tener a nosotros a su lado si realmente reformulamos, cambiamos el modo de pensar nuestro territorio y nos planteamos unos hábitos políticos más saludables y que tengan en cuenta que estamos en una situación de cambio climático. Si el Partido Socialista sigue pactando con el Partido Popular en contra de los intereses ecológicos de los valencianos y valencianas, nos tendrán a la contra.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, señora Micó. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Soler Mur por un tiempo de cinco minutos.

Alejandro Soler Mur

PSOEDiputado.Página 84Vídeo

Señora presidenta, señorías, señora Muñoz, qué duro tiene que ser defender una situación ―buscar algún rincón, algo que poder reprochar― cuando la realidad es tan abrumadora y tan contraria. Usted pide la posible dimisión de la vicepresidenta si la imputan y yo le pregunto: ¿y qué le pide al señor Mazón, a la consellera de Interior, a quienes tenían la responsabilidad fundamental? (Varios señores diputados: ¡Nada!). No ha hecho ni una sola mención sobre la responsabilidad de Mazón (aplausos) ni sobre la responsabilidad de la consellera, pero la vicepresidenta sí que ha dado puntual información sobre el trabajo de los organismos del Gobierno ―de la confederación, de la AEMET―, de todo ese trabajo. Usted, de la actuación de los principales responsables de la Generalitat, no ha hecho ni mención, como si no estuviera ahí. (Varios señores diputados: ¡Es que no estaba!). Solo ha sido la acción del Gobierno la que estaba ahí. ¿No sería razonable pedir la dimisión de Mazón, pedir la dimisión de la consellera de Interior? ¿La pide usted también si hay alguna imputación o en esos casos no correspondería? (La señora Muñoz de la Iglesia pronuncia palabras que no se perciben).

Señorías, la dirección de la emergencia ―la señora Ribera se ha estudiado la ley y yo me la sé―, según el estatuto de autonomía, según la ley, en esas circunstancias era competencia de la Generalitat Valenciana. No tiene dudas. El CECOPI lo dirigía la consellera de Interior. No tiene dudas.

Por tanto, no venga usted a marear. Además, todos los expertos en emergencias indican que en las primeras horas, cuando se puede salvar vidas, no conviene suplir la dirección de la emergencia. La Generalitat es quien tiene los recursos humanos, es quien conoce las vías, las ramblas, las calles, es quien tiene a su cargo a la Policía para actuar directamente y es en ese momento cuando no hay que perder tiempo en reuniones supliendo las responsabilidades, en reuniones supliendo las cadenas de mando, sino coordinar. Son ellos los que tienen que actuar y el Gobierno de España es quien tiene que alimentar de recursos de forma ordenada, bajo la dirección del centro de emergencias, de personas y de equipos, el despliegue en el terreno, acoplándolo a las necesidades y a las peticiones del centro de emergencias, que fue lo que dijo el presidente: Estamos aquí, tenemos todos los medios, hemos enviado a la UME y haremos lo que haga falta, lo que pida el centro de emergencias, señorías. (Aplausos). Y, señoría, la delegada del Gobierno de la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, estuvo desde el primer minuto al frente de su responsabilidad, en nombre del Gobierno de España, empujándoles para actuar, llamando cuatro veces a la consellera de Interior. A la cuarta vez consiguió convencerla de que pidiera el despliegue de la UME. Estuvo empujando para que tomaran decisiones, para que no hicieran tan tarde, como hicieron ustedes, el CECOPI, que es la clave. Todo lo hicieron tarde, todo lo hicieron mal, señorías, y esa es la clave. Y ustedes intentan derivar responsabilidades.

Señorías, las mentiras de Mazón son increíbles. Primero, que se superaron los protocolos, que esto no estaba previsto. La Universidad de Valencia y la diputación hicieron lo debido; dos días después se hizo bien; en 2019 se hizo bien y en esta ocasión el protocolo no valía. ¿No valía el protocolo o no valían las personas que aplicaron el protocolo? (Aplausos). Mintió diciendo que había apagón informativo cuando se informó en todo momento. Mintió diciendo por la mañana que a las 18:00 horas el temporal se iba para la serranía de Cuenca. ¿Con base en qué información? No había ninguna información que dijera que las cosas fueran a mejorar. Lo aclaró la delegada: Teníamos una información muy grave hasta las 18:00 horas. Y dijo verbalmente: Y se puede prolongar. ¿Qué pasa? ¿Que había que mantener la comida a toda costa? Hago un vídeo, digo que esto va a mejorar y me voy de comida y el CECOPI para las cinco, que ya llegaré. Esa es la realidad. Así de burdo, así de cutre y así de grave es lo que pasó, señorías. (Aplausos).

Pese a todo eso, ¿sabe en lo que está el Gobierno de España, con 14 000 millones? Por cierto, ustedes han puesto de momento 250, la mitad de los impuestos que les han ahorrado a los ricos de la Comunidad Valenciana. ¡Solo 250! (Aplausos). Nosotros estamos ayudando a los que han perdido su casa, con ayudas de 60 000 euros, con 40 000 por daños estructurales y con 10 000 para electrodomésticos y vivienda; apoyando a los autónomos, con 5000 euros compatibles con el cese de actividad; apoyando a las empresas, con ayudas de entre 10 000 y 150 000 euros; eximiendo a todos los ciudadanos del pago del IBI, del pago de las tasas de tráfico; con 445 millones para la agricultura; con 500 millones para sacar el lodo de las calles. Eso es lo que está haciendo el Gobierno de España mientras ustedes están a otra cosa. Señorías, sigan con sus mentiras, que nosotros seguiremos con los ciudadanos. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor Soler. Para concluir el debate, tiene la palabra la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica.

Presidencia. Muchas gracias. Presidenta, voy a procurar ser breve porque es muy tarde y tengo otra cita en el Senado (rumores) para repetir en sesión de tarde estas mismas explicaciones. Me gustaría acabar haciendo algunas precisiones y algunas reflexiones de conjunto, porque, de verdad, no quiero que quede el menor malentendido, además de trasladarles mis disculpas a la señora Valido y a la señora Jordà, que han suscitado otros temas que, aunque están relacionados, no forman parte de la comparecencia de hoy, pero, de entrada, quisiera confirmar una vez más y reiterar mi total compromiso personal y también el institucional con respecto a ambas cuestiones. Aquí nadie paralizó nada, nadie, salvo un vacío en la obra pública y en la inversión en infraestructuras hídricas, posiblemente como consecuencia de las dificultades de gestión presupuestaria, pero lo cierto es que las declaraciones de impacto ambiental de cincuenta obras de interés general caducaron, incluidas estas. Hemos trabajado actualizando un proyecto desde cero ―desde cero― en 2018, retomando un impulso que obligó de nuevo a contemplar las obras de protección en esta zona en tres proyectos diferentes, propiciando una evaluación simplificada y acomodando las distintas peticiones. E insisto, no se queden ustedes con ese detalle, porque el mensaje más importante es ―lo repito― la geografía. En zona de riesgo, en zona inundable ocupada es mucho más difícil configurar consensos. Y lo cierto es que el momento en el que estamos en relación con esas tres infraestructuras es (mostrando un documento) en el de intentar encajar las peticiones adicionales de la Generalitat de Valencia remitidas en marzo y en julio de 2024. Estamos en ello y lo vamos a conseguir, pero si esto está parado o ralentizado es precisamente porque estamos intentando encajar lo que su Govern nos ha pedido. La siguiente consideración importante tiene algo que ver con lo que acabo de decir en voz alta: mi reflexión con respecto a la geografía. Aclárense, por favor, y aclárense en la buena dirección, porque el retardismo, el negacionismo y expresiones como dogmatismo, talibanismo y fanatismo climático son lo peor y lo que más miedo me da, y no solamente por los ciudadanos de mañana y pasado mañana, también por los ciudadanos de hoy, incluidos los valencianos. (Aplausos). He realizado una expresión pública de agradecimiento a la delegada del Gobierno, así como a los trabajadores de la AEMET y de la Confederación Hidrográfica del Júcar y la podría hacer extensiva a otros muchos servicios públicos de distintas Administraciones, incluida la Administración de la Generalitat Valenciana, que han intentado desde el primer momento contribuir y que probablemente tuvieron que reaccionar incluso desde la perspectiva de una división, de un fraccionamiento de las competencias que se intentó simplificar con esa unidad de reacción rápida, esa unidad frente a las emergencias, la Unidad Valenciana de Emergencias, que por motivos, eso sí, ideológicos y de falta de eficacia fue lo primero que se eliminó con la llegada del Gobierno de coalición PP y VOX a la Generalitat. La delegada del Gobierno, así como los técnicos y el presidente y el representante de AEMET y de la Confederación Hidrográfica del Júcar participaron en el CECOPI, que no se convocó hasta dos horas después de estar elevada la alerta. En los niveles 1 y 2 sigue siendo la Generalitat ―no se confunda usted, que los demás también estudiamos, y me alegro de que usted estudie― quien tiene la competencia. Mientras los niveles sean 1 y 2, la competencia es autonómica. Decía que participaron en el CECOPI, salvo por un pequeño detalle: entre las seis y las siete de la tarde la pantalla pasó a negro. No sabemos qué ocurrió en esa hora, durante la cual las tres personas que representaban al Gobierno, a la AEMET y a la confederación no pudieron participar en el debate, que seguro que estaba teniendo lugar de manera presencial en la sede del CECOPI, para decidir cuál era la mejor manera de responder a los avisos, a la información de la que se disponía. Quiero insistir en lo que he dicho desde el principio. Creo que lo que tenemos por delante es suficientemente importante como para plantearnos preguntas sobre cómo hacerlo mejor y por eso agradezco muchos de los comentarios y quisiera recoger aquí algunas de las intervenciones hechas por la representante de Compromís y por otros muchos, no solamente sobre cómo pensar en zonas donde cada vez más vivimos con climas casi tropicalizados o con tormentas muy intensas o sequías prolongadas, sino también sobre cómo reconstruir zonas afectadas preparándonos mejor para los riesgos que están por venir y cómo planteamos ese debate de fondo social sobre la mejor respuesta en zonas inundables densamente ocupadas, en las que, con arreglo a la cartografía actual de zonas inundables en España, viven más de tres millones de personas en todo el territorio nacional. Se necesita un trabajo serio, que parta de los datos y del conocimiento, que no se oponga a entender el riesgo que tenemos por delante; si no, no hay manera en el mundo de poder afrontarlo con seriedad. Y se necesita ―repito una vez más― trabajar unidos frente a este desafío y trabajar sobre la base de una cooperación que respete el Estado autonómico, que respete las funciones y las capacidades de cada cual y que refuerce la capacidad de respuesta inmediata gracias a protocolos en los que se puede confiar, porque quienes los elaboran y quienes los aplican cuentan con la mejor información disponible en cada momento y las mejores capacidades al frente de las decisiones. Así que, sin más, muchísimas gracias por la oportunidad de explicarme con respecto a estas cuestiones. La primera semana no había Plenos en esta Cámara, la segunda semana al señor Tellado se le olvidó que tenía una obligación también muy importante ante el Parlamento Europeo (el señor Tellado Filgueira: ¡Qué cara!), pero, lógicamente, mi obligación es estar aquí, no solamente para con ustedes, sino para con todos los ciudadanos. (El señor Tellado Filgueira: ¡Veintiún días sin pisar Valencia!). Muchas gracias. (Prolongado aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie.―El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben).

Presidencia. Señor Tellado, por favor, un poco de educación. Muchas gracias, señora vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica. MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES. (CONTINUACIÓN): —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑOR CATALÁN HIGUERAS), SOBRE LOS TRÁMITES PENDIENTES, PLAZOS Y PREVISIONES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA SEGUNDA FASE DEL CANAL DE NAVARRA. (Número de expediente 173/000063).

Presidencia. Continuamos con la moción consecuencia de interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, sobre los trámites pendientes, plazos y previsiones para la construcción de la segunda fase del Canal de Navarra. Por el Grupo autor de la iniciativa y para la defensa de la moción, tiene la palabra el señor Catalán Higueras por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia.―Rumores).

Presidencia. Silencio, por favor. Silencio.