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Sin adjetivos

Pleno del 13 de noviembre de 2024

Interpelación urgente a la Ministra de Defensa sobre la política del Gobierno acerca de la participación de las Fuerzas Armadas en la preservación de la seguridad y el bienestar de los españoles en los supuestos de grave riesgo, catástrofes y necesidades públicas.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 78.

Defensa y exterior

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 94Vídeo

Muchas gracias. Buenas tardes, señora ministra. España está de luto. Esta interpelación urgente se la hacemos desde mi grupo parlamentario en nombre de las familias que han perdido a sus seres queridos, en nombre de aquellos españoles que han perdido todos sus bienes, en nombre de los hombres y mujeres de los servicios de emergencia que se han visto desbordados en esta tragedia, de los policías, de los guardias civiles que han pedido refuerzos, de aquellos miles de voluntarios desesperados e impotentes y, especialmente, señora ministra, en nombre de los hombres y mujeres que forman nuestras Fuerzas Armadas, a las que usted y su Gobierno no han dejado actuar. La interpelamos a usted, señora ministra, como miembro del Gobierno de Sánchez, el autócrata, el ausente, el amoral, aquel que se atrevió a decir «si necesitan ayuda, que la pidan». (Un señor diputado: ¡Que no!). Ustedes son responsables de un incumplimiento de sus obligaciones como Gobierno de España, de una gestión criminal en esta tragedia. Y ha cometido presuntos delitos de omisión del deber de socorro, delitos de denegación de auxilio, con resultado de homicidios imprudentes, con graves daños evitables, con deslealtad y traición a España. Usted dirá, seguro, que el Gobierno actuó. Pero su responsabilidad y la de su Gobierno es por omisión, porque actuaron tarde en el tiempo y de modo insuficiente en los medios, porque, señora ministra, cualquiera de los que forman parte de los servicios de emergencias le podrán decir que la clave está en las setenta y dos primeras horas, en los tres primeros días. Ahí es donde hay que poner toda la carne en el asador. (Aplausos). La magnitud de la tragedia no deja lugar a dudas: más de 200 fallecidos, más de 100 desaparecidos, 230 000 personas afectadas, 56 000 hectáreas inundadas, 79 municipios afectados, más de tres comunidades autónomas —V‌ alencia, Castilla‑La Mancha y Andalucía—, incalculables daños materiales en infraestructuras, en vías de comunicación y en viviendas. Señora ministra, ustedes, usted y su Gobierno, tenían los instrumentos legales para poder haber actuado como correspondía. La Ley de la Defensa Nacional, la Ley Orgánica 5/2005, deja muy claro en su artículo 15.3, y usted lo conoce, que la misión de las Fuerzas Armadas es preservar la seguridad y el bienestar de los españoles en los supuestos de grave riesgo, catástrofe y calamidad. Realmente, más clara no puede ser la ley. En su artículo 16.c) dice que será misión de las Fuerzas Armadas el apoyo a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a los servicios de rescate en las tareas de búsqueda y salvamento, y tampoco parece que haya ninguna duda. En el artículo 16.e) de la misma Ley de Defensa Nacional se dice: Tendrá como misión colaborar con todas las Administraciones públicas en los supuestos de grave riesgo, catástrofe y calamidad; y parece que es indubitado que nos encontrábamos ante esta situación. La propia Constitución española, como usted conoce, en el artículo 149.1.29.ª deja claro que son competencias exclusivas del Estado la materia de defensa y la materia de emergencias.

Y, por si fuera poco, hablemos de la Ley de Seguridad Nacional, la Ley 36/2015, que en su artículo 3 deja claro que se considerará dentro de la seguridad nacional la acción del Estado dirigida a proteger la libertad, los derechos y el bienestar de los ciudadanos. Y del artículo 4.1 se deriva que esta seguridad nacional es una política pública —‌atención—, bajo la dirección del presidente del Gobierno y de la responsabilidad de todo el Gobierno. Y seguimos con la Ley de Seguridad Nacional en su artículo 4.2: Se habrá de actuar bajo los principios básicos de unidad de acción, anticipación, prevención, eficiencia, recuperación y coordinación, justo lo que ha brillado por su ausencia en esta catástrofe. (Aplausos). Y el artículo 10 de esta misma ley nos deja claro cuál va a ser el ámbito de aplicación para considerarse de especial interés para la seguridad nacional: que afecte a la seguridad económica, que afecte a la seguridad energética y que afecte a la seguridad sanitaria.

Y ahora viene lo importante, señora ministra. La Ley de Seguridad Nacional en el artículo 23.2 dice claramente que habrá de dictarse un real decreto declarando situación de interés para la seguridad nacional ―repito, declarando situación de interés para la seguridad nacional, y me voy a permitir leérselo para que todos los españoles puedan escuchar cuándo debe dictar el Gobierno un real decreto declarando la situación de interés para la seguridad nacional― en aquella situación que, «por la gravedad de sus efectos y la dimensión, urgencia y transversalidad de las medidas para su resolución, requiere la coordinación reforzada de las autoridades competentes en el desempeño de sus atribuciones ordinarias, bajo la dirección del Gobierno, en el marco del Sistema de Seguridad Nacional, garantizando el funcionamiento óptimo, integrado y flexible de todos los recursos posibles». No cabía otra solución ni otra medida más urgente que haber declarado situación de interés para la seguridad nacional y haber tomado el mando único de la respuesta de emergencia. Además, este real decreto es mucho mejor que otros reales decretos de los que ustedes abusaron, como el de estado de alarma, porque nos deja bien claro que no restringe derechos fundamentales ni libertades públicas, y, por tanto, no corríamos el riesgo de que ustedes volvieran a incurrir en grave inconstitucionalidad, como así les dijo el Tribunal Constitucional en dos recursos sobre sus estados de alarma. (Aplausos). Esta Ley de Seguridad Nacional en el artículo 24.1 deja bien claro que, una vez que se ha dictado este decreto, asume las competencias exclusivas el Gobierno de la nación. Y en ese real decreto habrá de definirse la crisis, el ámbito geográfico, la duración y la prórroga, el nombramiento de la autoridad y sus competencias y dotar de los recursos humanos y materiales necesarios. Además, para aquellos que alardean siempre de encontrar problemas a la unidad de mando, diremos que precisamente evita un choque de competencias, porque es el artículo 24.2 de esa Ley de Seguridad Nacional el que obliga a las autoridades competentes, comunidades autónomas, ayuntamientos y diputaciones, a aportar todos los medios humanos y materiales necesarios que estén bajo su dependencia.

Señora ministra, la Ley de Defensa Nacional, la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución les daban a ustedes los instrumentos legales necesarios para haber actuado de manera eficaz ante esta tragedia. Pero la señora ministra se atrevió a decir ―abro comillas―: «Los militares no están para todo». Para lo que no están los militares es para dar la cara por el Gobierno de España. (Aplausos). Para lo que no están los militares es para sacarles las castañas a ustedes respecto de su incompetencia. Y para lo que sí están los militares es para haber actuado desde el minuto uno en esta emergencia.

Dijo también la ministra ―abro comillas―: «Si es necesario, están disponibles hasta 120 000 militares». ¿Y por qué no activó a todos los necesarios desde el minuto uno? ¿Por qué los ha ido enviando con cuentagotas? ¿Por qué los ha enviado con insuficiencia de medios e insuficiencia de capacidades? Y añadió una cosa más la ministra: «No es un problema de números, sino de capacidades». Sí es un problema de números, señora ministra, porque han sido insuficientes, y, si son insuficientes en el número, son insuficientes en sus capacidades. Lo que aquí sobró fue la incapacidad de su Gobierno para haber actuado y haber ordenado la actuación de los militares. (Aplausos).

Señora ministra, los españoles nos preguntamos muchas cosas: una de ellas, por qué rechazaron la ayuda internacional desde el minuto uno, desde el 29 de octubre, y les recuerdo que llevamos quince días desde que se produjo esta terrible tragedia. El Salvador el 31 de octubre les ofreció 300 rescatistas y paramédicos y 20 toneladas de equipo: lo rechazaron. La República Argentina el 31 de octubre ofreció desplazar unidades de Cascos Blancos, cuerpo civil especializado en emergencias: lo rechazaron. Francia el 1 de noviembre ofreció 250 bomberos: hasta hace pocas horas no entraban los bomberos franceses. Estados Unidos desde el minuto uno ofreció toda la ayuda disponible que requiriese el Gobierno de

España: no la pidieron. Y así podríamos seguir. Y segunda pregunta, no menos importante: ¿Por qué no se actuó con la misma celeridad con que actuaron, por ejemplo, con el terremoto de Marruecos, el de Haití, el huracán Mitch o el tsunami de Indonesia? (Aplausos).

Señora ministra, voy terminando. Hay 8500 militares al día de hoy, cuando llevamos quince días de tragedia, y son manifiestamente insuficientes, y lo fueron en las primeras horas. Ustedes tenían que haber movilizado todas las capacidades de ingenieros, zapadores, buzos, helicópteros, transporte, sanidad, policía militar, vehículos anfibios, rescate, operaciones especiales, espeleología, infantería, transmisiones, todos los que fueran necesarios en capacidades y en número; a todos esos militares, siempre mal pagados, siempre abandonados por su Gobierno ―como abandonó a los que sufrieron graves accidentes en el ejercicio de sus funciones, y les recuerdo, por ejemplo, a los de Hoyo de Manzanares― y utilizados políticamente.

La conclusión, señora ministra, es que es una gran tragedia nacional con un Gobierno negligente, con unas Fuerzas Armadas y unas fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y servicios de emergencia profesionales, leales y siempre dispuestos; con un pueblo español y unos voluntarios generosos y solidarios, y con un jefe de Estado al mando de las Fuerzas Armadas…

Presidencia. Señoría, debe finalizar.

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 96

Termino, presidente. … y un jefe de Estado como mando supremo de las Fuerzas Armadas al que el pueblo español quiere y se queda a dar la cara; no como su presidente, que salió huyendo. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. A continuación, el nombre del Gobierno tiene la palabra la señora ministra de Defensa.

Margarita Robles Fernández

GobiernoMinistra de Defensa.Página 96Vídeo

Gracias, señor presidente. Señoría, obviamente, como ya he hecho muchas veces, yo también quiero manifestar todo mi cariño, todo mi pesar por los terribles fallecimientos y los terribles daños por lo que ha ocurrido en Valencia. En este tiempo he estado ya en dos ocasiones en Valencia ―no sé si usted ha estado alguna vez―, y allí he podido transmitir todo el dolor y todo el compromiso del Gobierno español precisamente para ayudar a los ciudadanos de Valencia. Señoría, usted es jurista, y yo también lo soy, y creo que usted ha perdido un poco la noción de dónde está. Usted no está aquí ante un tribunal de justicia. Usted está en el Congreso de los Diputados, y lo que no puede hacer es no decir jurídicamente la verdad de las cosas y explicar una normativa que no es aplicable al caso de autos, como diríamos jurídicamente. Yo sé que a ustedes, a VOX, todo el tema de la protección civil no les interesa nada, no les gusta, les espanta. Fíjese en lo que ha pasado en Valencia. Lo primero que hicieron ustedes y el Partido Popular, ante la posibilidad de crear una unidad valenciana de emergencia, fue decir que no. Ese es el concepto que ustedes tienen de la protección civil. Pero, señoría, usted me habla de la Ley de Seguridad Nacional, de la Ley de Defensa Nacional, y usted sabe, como yo, que hay un principio básico en Derecho, que usted y yo estudiamos, y es que la ley especial deroga la ley general. Y, claro, aquí hay una ley, una ley específica, la ley que regula el Sistema Nacional de Protección Civil; es una ley de 2015, una ley de Mariano Rajoy. Y esa ley sobre el Sistema Nacional de Protección Civil ―ya sé que lo de protección civil y las emergencias a ustedes no les gusta nada― es la que regula lo que hay que hacer. Y en su propia exposición de motivos se recogen unas ideas muy fundamentales, como poner en valor la Unidad Militar de Emergencias, y, dentro del marco competencial que nos da nuestra Constitución, establecer que todo lo relativo a la protección civil es competencia de las comunidades autónomas. Yo no sé si usted habrá tenido la curiosidad ―escúchame, señoría― de mirar el Estatuto de la Comunidad Valenciana, que dice que todo lo relativo a protección civil es una competencia exclusiva de la comunidad. ¿Le suena? ¿Le suena esto de las competencias exclusivas y el reparto competencial? Insisto, en materia de protección civil, la competencia es de las comunidades autónomas. Pues bien, quiero recordarle que aquí lo que se ha aplicado y lo que estamos aplicando es la ley reguladora del Sistema Nacional de Protección Civil, que otorga a las comunidades autónomas la competencia en esta materia. Y en este caso, como digo, es una competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma de Valencia, que ha querido que esta emergencia se encuentre en el nivel 2, no en el nivel 3. Y en el nivel 2, le puedo decir que, aun así, en el momento en que se activa la Unidad Militar de Emergencias, se interviene. La Comunidad Valenciana el día 29, un poco antes de las cuatro de la tarde, decidió activar la Unidad Militar de Emergencias, pero solo para la zona de Utiel y Requena. En ese mismo momento, puesto que ya estaban preparados, los militares del Tercer Batallón de la UME se dirigieron a la zona de Utiel y Requena y allí estaban trabajando ―entérese un poquito, no se queden con los bulos. Yo sé que ustedes se mueven bien en los bulos, pero no se queden con los bulos―, y solo cinco horas más tarde ―fíjese: cinco horas más tarde― se activa por el órgano competente, que es la Comunidad autónoma Valenciana ―que puede coordinar a todas las Fuerzas Armadas―, la actuación de la Unidad Militar de Emergencias para actuar en toda Valencia. Creo que usted sabe cómo se producen los despliegues militares, que, evidentemente, exigen una preparación. Pues, fíjese, pese a todo, en el mismo momento, cinco horas después de que se produjera la activación para la zona de Utiel y Requena, ya estaba el Tercer Batallón de la UME trabajando en el lugar y, al mismo tiempo ―al mismo tiempo―, se estaban activando los demás batallones a partir de las nueve de la noche. ¿A usted le parecen poco 8500 efectivos militares? Le recomendaría que fuera a verlos, que hablara con ellos, como yo he ido ya en dos ocasiones; están por tierra, por mar y por aire; 8500 efectivos sobre el terreno, más los que están en las bases logísticas, más los psicólogos, los psiquiatras, el buque Galicia, dos cazaminas, doce helicópteros; todo ello, con un mando y un control, tal y como actúan los militares, que no lo hacen a lo loco, sino que tienen una planificación. Le diré más: la ciudadanía de Valencia quiere a los militares y no quiere que los militares se vayan de allí.

Así que lo único que le puedo decir es que nos encontramos dentro del estricto cumplimiento de un marco normativo que usted ni ha citado. Supongo que es porque lo desconoce, pero en un jurista de tan acreditado prestigio como usted, me sorprende que no sepa que las comunidades autónomas son las competentes en materia de protección civil; me sorprende que no sepa que en la zona de Utiel y Requena, donde se había activado la UME, estaba ya trabajando el Tercer Batallón con unos helicópteros que en ese momento no pudieron salir; y me sorprende, efectivamente, que usted tenga, de alguna manera, tan poco respeto a la actuación de esos 8500 hombres y mujeres que están sobre el terreno. Claro que no es un problema de números ―claro que no es un problema de números―, es un problema de capacidades. Esos 8500 militares que están sobre el terreno han sufrido ya, sufrido (hace el signo de comillas con los dedos), han tenido ya los correspondientes relevos. Multiplíquelo por dos, como los han tenido los pilotos, como los han tenido los buceadores, como los han tenido tantísimas y tantísimas personas.

Así que lo único que le puedo decir es que la legislación aplicable no es la que usted dice. Fíjese que, además, la Ley reguladora del Sistema Nacional de Protección Civil permite en momentos determinados la suspensión de derechos fundamentales; no hace falta acudir al estado de alarma. También le puedo decir ―porque creo que es importante que lo sepan los ciudadanos de Valencia― que, frente a los que, como ustedes, lo primero que hicieron fue decir: protección civil no, toros mejor ―vaya por adelantado que yo no tengo nada en contra de los toros―, nosotros seguimos dando cumplimiento al Sistema Nacional de Protección Civil. Y los ciudadanos valencianos tienen que saber que los militares de la UME, de Tierra, de Mar, de Aire, de la Guardia Real, los tres Ejércitos, van a seguir trabajando. Este no es el momento, señoría, de disquisiciones jurídicas ―ya le digo que usted cree que está en otro marco, que no es el marco legislativo―, es el momento de trabajar con los ciudadanos, como hacen nuestros militares, que cada día nos dan un ejemplo. Mientras usted me saca aquí textos normativos como si fuera una clase de Derecho Penal, ayer y el sábado tuve el enorme honor de ver cómo trabajan nuestros militares.

Mire, a mí no me va a encontrar en esa confrontación en la que ustedes se mueven bien. Actuar y trabajar, poco; desacreditar y confrontar, mucho. Ahí no me van a encontrar. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Ortega Smith-Molina, por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 97Vídeo

Muchas gracias. Señora ministra, la verdad es que usted nunca defrauda. No me esperaba una intervención tan poco preparada por su parte, tan de lugares comunes, repitiendo las cuatro cosas que le he escuchado decir esta mañana en otras preguntas. Le ha dedicado usted menos tiempo a esta interpelación que el que les ha dedicado a nuestros militares cuando le han pedido ayuda.

Me dice que no estamos ante un tribunal, que estamos ante la sede de la soberanía nacional, y es verdad. Pero sabe que esta es la casa de la legislación, y aquí es de donde salen las leyes. Por eso, me he permitido recordarle ―porque doy por hecho que también usted los conoce― aquellos artículos de la Ley de la Seguridad Nacional y de la Ley de Defensa Nacional que son de perfecta aplicación al caso que nos ocupa. Por tanto, afirmo y reafirmo que se pueden aplicar, y el Gobierno puede tomar el control. (Aplausos).

Ustedes no engañan a nadie. ¿Por qué usted y su Gobierno han ido a escudarse bajo la Ley reguladora del Sistema Nacional de Protección Civil? Porque así derivan las competencias y las responsabilidades a la comunidad autónoma que gobierna el Partido Popular. No seré yo quien salga a defender al Partido Popular ni a la Comunidad autónoma Valenciana ―ya están ellos para hacerlo―, lo que sí le digo es que su cobardía, la de su Gobierno, ha sido no asumir la responsabilidad y no ponerse al frente el presidente del Gobierno (aplausos), ese que está huido de esta Cámara cuando se está hablando de una tragedia nacional; es una cobardía no asumir esas competencias como mando único del Gobierno de España y poner bajo sus órdenes a la comunidad autónoma, a las Administraciones locales y a todos los servicios públicos del Estado. Esa es la gran diferencia. (Aplausos). Esa es la razón y no hay otra, señora ministra, no es un debate de leyes o de artículos, sino de voluntad política. Y yo les acuso a ustedes, desde esta tribuna, de haber derivado responsabilidades no queriendo aplicar aquellas en las que ustedes se hubieran puesto de frente a los españoles asumiendo sus responsabilidades. (Aplausos).

Sobre que usted haya estado en Valencia o no, le digo sinceramente que, para lo que aporta, se podía haber quedado en Madrid. Lo que nos importaba es que estuvieran allí nuestros militares, que son los que de verdad saben rescatar a las víctimas y ayudarles en esta tragedia.

Usted me dice que convendría que fuera a Valencia a hablar con nuestros militares. Yo he hablado con muchos militares, ¿pero sabe con quiénes he hablado especialmente? Con los que usted no ha hablado, que son todos los que se han quedado acuartelados, preparados y dispuestos para ir a Valencia y usted no les ha dejado. (Aplausos). Usted dice que ha mandado 8500. Lo ha hecho con cuentagotas y tarde. ¿Pero sabe las decenas de miles que están en sus acuartelamientos esperando desde el minuto uno la orden de que usted les dejase despegar, salir con sus camiones, con sus helicópteros y plantarse en veinticuatro horas en la zona cero del siniestro? (Aplausos). Yo le hablo de todo lo que no han hecho. Yo le he dicho que su responsabilidad es por omisión. Yo no estoy faltando al respeto, como usted ha dicho, ni muchísimo menos, a los militares que están allí destinados. Los hemos aplaudido y les hemos agradecido su tremendo esfuerzo. Estoy hablando de todos los que podían haber ido a ayudar y ustedes no han querido, porque no han querido asumir, porque se han escondido detrás de que si la comunidad autónoma ha declarado el nivel 3 o no lo ha declarado. Repito: con la Ley de Seguridad Nacional y la Ley de Defensa Nacional no les hacía falta que la comunidad autónoma decidiese nada; tomaban ustedes las decisiones del Gobierno y movilizaban a 20 000, a 30 000 o a 50 000 militares. (Aplausos). Lo que pasa es que ustedes no se creen que representan al Gobierno de España; son solo el Gobierno del Partido Socialista, de una facción, de una parte. No tienen asumido en su interior que en el fondo, cuando se sientan en el banco azul, tienen que defender a todos los españoles (aplausos), pero, por lo menos, si ustedes no lo hacen, dejen que nuestros servidores públicos, nuestros leales servidores públicos, maltratados siempre, mal pagados y utilizados cuando les interesa, hubieran podido cumplir con su deber. Por eso, ustedes han incurrido en responsabilidades por omisión del deber de socorro, por no haber cumplido con su deber y por su absoluta deslealtad a España, lo demás son debates estériles que a los españoles no nos interesan. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Para cerrar el debate, tiene la palabra el nombre del Gobierno la señora ministra de Defensa.

Margarita Robles Fernández

GobiernoMinistra de Defensa.Página 98Vídeo

Gracias, presidente. Señoría, yo soy tan española como el que más o más española, así que eso en primer lugar y que le quede claro. (Aplausos). España no es patrimonio suyo, punto primero. Segundo, los 120 000 militares están dispuestos a ir cuando sus mandos, en una organización de coordinación de mando y control, decidan, porque esto va a ir para largo, la recuperación de Valencia exige mucho tiempo y ahí van a estar nuestros militares. ¿Y sabe qué? Que a ustedes les es igual, como decía antes, la ley, a ustedes les es igual, no quieren ni la Constitución ni las emergencias, pero nosotros sí estamos sujetos a la Ley reguladora del Sistema Nacional de Protección Civil y vamos a seguir estándolo, así que a mí ―se lo he dicho antes― no me van a pillar ni en debates ni en controversias, que son jurídicas en este caso concreto, nos van a encontrar en todo momento apoyando a nuestros militares en el trabajo que hacen por y para los ciudadanos de Valencia. Y respecto a que no se les dejó salir a los militares, ahí están, nos dan un ejemplo, a usted el primero, cada día de amor a España, cosa que yo tengo dudas de que usted tenga con sus intervenciones. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑOR CATALÁN HIGUERAS), A LA VICEPRESIDENTA TERCERA DEL GOBIERNO Y MINISTRA PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO SOBRE LOS TRÁMITES PENDIENTES, PLAZOS Y PREVISIONES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA SEGUNDA FASE DEL CANAL DE NAVARRA. (Número de expediente 172/000069).

Presidencia. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, señor Catalán Higueras, a la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sobre los trámites pendientes, plazos y previsiones para la construcción de la segunda fase del Canal de Navarra. Para su defensa, tiene la palabra el señor Alberto Catalán Higueras.