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Sin adjetivos

Pleno del 29 de octubre de 2024

Proposición de Ley para garantizar la representación internacional de las federaciones deportivas españolas en las actividades y competiciones deportivas de carácter internacional.

Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 74.

Votación

  • 29 de octubre de 2024: no salió adelante, 170 sí, 176 no, 0 abstenciones.

Borja Sémper Pascual

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Muchas gracias, presidenta. Muy buenas tardes a todo el mundo. Señorías, traemos hoy la toma en consideración de esta proposición de ley para garantizar la representación internacional de las federaciones deportivas españolas en las competiciones deportivas de carácter internacional. Proponemos, por lo tanto, modificar la actual Ley del Deporte, aprobada en diciembre del año 2022, y hacerlo en un aspecto muy concreto, el que se refiere a la participación de selecciones autonómicas en competiciones deportivas internacionales al margen de la selección nacional, excluyendo a la selección nacional. Les pedimos, por tanto, señorías, que voten a favor de esta toma en consideración, porque no debatimos hoy de nuevo la totalidad de la Ley del Deporte, sino este aspecto concreto. Mi grupo ya explicó en su momento las razones por las que nos opusimos y nos oponemos a dicha ley. Sin embargo, creemos que ha llegado el momento de ir arreglando algunos de sus aspectos más nocivos. Hace dos años que se aprobó la Ley del Deporte y, a pesar de pequeñeces identitarias y excluyentes que tratan de desfigurar nuestra realidad, el deporte español nos ha dado muchas alegrías en este tiempo, y me van a permitir ustedes que lo recuerde. España ha ganado por primera vez un mundial de fútbol femenino; España ha ganado su tercera Eurocopa de fútbol masculino; ha ganado dieciocho medallas en los Juegos Olímpicos de París, cuarenta medallas en los Juegos Paralímpicos; ha visto nacer estrellas como Alexia Putellas, ha visto retirarse a estrellas como Rafa Nadal; ha visto cómo personas nacidas en otros países, bajo otras banderas, han querido competir con España y han dado, como Ilia Topuria, victorias impensables en disciplinas como la UFC; y ha visto cómo deportistas internacionalmente reconocidos ganaban trofeos en multitud de disciplinas, desde el tenis al boxeo, pasando por el ciclismo o por el atletismo. El Gobierno, en su día, hizo un brindis al sol que solo busca dividir, mientras el deporte une y emociona a los españoles. Hay una idea de España que representa un proyecto común y compartido que nosotros representamos y reivindicamos. No es una idea ni una identidad excluyente ni hostil; al contrario, es integradora y respetuosa; es la identidad que permite a una persona de Murcia alegrarse de los goles que marca una catalana como Alexia Putellas con la Selección Española. Es la identidad que permite a una persona de Jerez de la Frontera vestir con orgullo la camiseta de Nico Williams o de Carvajal; la que permite a adolescentes de toda España admirar lo que ha logrado Lamine Yamal con la Selección Española, sin hacerse preguntas, sin esperar el juicio de los partidos políticos que nos dicen cómo ser o cómo no ser español. Una idea de España que en el deporte, en definitiva, es fuente de inspiración y referente para encontrar su mejor versión. Los españoles nos encontramos en las celebraciones masivas de nuestros éxitos deportivos. El uso de la bandera deja de ser tabú para todos los que prefieren no exhibirla en otros contextos, por ejemplo, por miedo. Y la sociedad española derriba de manera natural, a través de la alegría, el orgullo y el civismo, los muros y la división que otros levantan. No andamos sobrados, desgraciadamente, de buenas noticias, señorías, y el deporte, aunque a veces deja sinsabores, también nos regala algunos de los mejores momentos de unión y celebración bajo una bandera común, unos colores que nos representan a todos y unas figuras públicas que contribuyen a que nos esforcemos cada día por superarnos y mejorarnos a nosotros mismos. (Aplausos). La posibilidad de competir internacionalmente con los colores de la selección nacional es el sueño de cualquier deportista. El nivel de satisfacción, reconocimiento, notoriedad, prestigio y autorrealización es incomparable. Con la ley vigente, podría llegar el caso de que obligaran ustedes a elegir unos colores u otros, o lo que es peor, podría llegar el caso de que privaran ustedes a alguien de poder competir con los colores de su país. Adicionalmente, la ley vigente es un error, porque el deporte es uno de nuestros mejores embajadores internacionales. Tenemos la suerte de ser un país querido en todo el mundo, lo somos por muchos motivos; sin ánimo de ser exhaustivo, podríamos hablar de la gastronomía, de nuestra historia, nuestra alegría, nuestra cultura, nuestra hospitalidad. Y lo somos también porque el deporte lleva nuestro nombre, nuestros colores y nuestra bandera a lo más alto del mundo. Cuando un deportista español gana, gana España, pero también gana la región que lo ha visto nacer; esto hay algunos que todavía siguen sin entenderlo. Por eso es oportuno señalar que ustedes aprobaron algo inédito, no sucede en ningún sitio y atenta contra el sentido común, contra la representación internacional de España, la percepción internacional de España y, sobre todo, atenta contra la normativa de las federaciones deportivas internacionales, que solo permiten una federación por Estado. Esto no lo dice solo mi grupo, lo dijo el presidente del Consejo Superior de Deportes en una comparecencia muy reciente, el pasado 17 de octubre, cuando señaló que hay que promover el deporte dentro del marco de las reglas del juego internacionales, reglas que implican —‌decía— que las federaciones internacionales solo permiten una por Estado. Además de inédito e improcedente, es también torpe, es miope y voluntariamente pobre. Una selección nacional cuenta con el talento de todos los españoles, sin hacer de menos a nadie por su lugar de nacimiento.

Señorías del Grupo Socialista, sabemos que ustedes también creen, como nosotros, que las selecciones autonómicas no deben participar en competiciones oficiales internacionales. Tanto es así, señorías del Grupo Socialista, que sus compañeros lo evidenciaron por última vez en Galicia, donde en junio del año 2024 votaron en contra de esta posibilidad a propuesta del BNG. Lo sabemos, porque en el pasado más reciente, el Partido Socialista y presidentes de Gobierno del Partido Socialista también defendieron que esto era un despropósito; el señor Zapatero, en junio del año 2004, dijo que las selecciones autonómicas solo podían jugar partidos amistosos. En mayo del año 2004, la entonces ministra socialista de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, dijo que la representación deportiva de carácter internacional en las competiciones oficiales correspondía exclusivamente a la selección nacional en cada modalidad.

¿Qué cambió entonces en el año 2022? ¿Qué ha sucedido para que el Partido Socialista se haya enmendado, se haya hecho una enmienda a la totalidad en una materia que hasta entonces no era objeto de discusión ni tampoco de duda para el Partido Socialista? ¿Qué pasó en el año 2022? ¿Qué cambió para reformar esta ley e incorporar la posibilidad de las selecciones autonómicas en competiciones internacionales? ¿Es que el Partido Socialista se volvió de extrema derecha y facha? ¿Es que se volvió un partido centralista ―y me adelanto a algunos de los argumentos que esgrimirán algunos de los otros grupos en esta Cámara―? No; cambió la necesidad de Pedro Sánchez, que ustedes fueron capaces de aprovechar. (Aplausos). Claro, el problema es cuando las necesidades de Pedro Sánchez se convierten en un perjuicio para el conjunto de los españoles; este es el verdadero problema que afrontamos, en esta materia y en otras tantas. Por lo tanto, sabemos que su problema, como el del conjunto de los españoles, es Pedro Sánchez. Sabemos de la ausencia de límites del presidente del Gobierno a la hora de pactar, de saltarse la legalidad o de dividir a los españoles, ¿cómo no lo vamos a saber?

Este tema que hoy debatimos, que traemos a esta Cámara, probablemente para algunos pueda ser considerado como un tema menor, pero se viene a añadir a esa voluntad decidida de dividir todo lo que nos une y de convertir España en algo irreconocible. Hablamos, por lo tanto, del primer representante público en España que más veces ha faltado a la palabra dada, a la verdad, a sus compromisos y a los valores del espacio político que dice representar: los socialistas. Hablamos de quien ha quebrantado la igualdad entre todos los españoles, porque para él hay políticos de primera y de segunda; y hay políticos que están por encima del conjunto de los ciudadanos, porque hay políticos a los que se les permite delinquir o no dar cuenta ante los jueces si Pedro Sánchez necesita sus votos. Hablamos, en definitiva, de una oportunidad que queremos presentar antes ustedes hoy para corregir este despropósito, al menos en este aspecto. Invitamos al Grupo Socialista a que permita la tramitación o que acepte la toma en consideración de esta proposición de ley, y también invitamos al resto de los grupos parlamentarios, pero le pedimos especialmente al Grupo Socialista que no deje pasar esta oportunidad.

En definitiva, proponemos esta reforma legislativa por el deporte, por la igualdad, por el respeto a quienes somos y por la posibilidad de llegar a lo más alto posible, independientemente de donde nos haya tocado nacer. Lo hacemos por la fuerza de la unidad de un país diverso, que encuentra en el deporte y en nuestra participación en competiciones internacionales algunas de sus mejores causas compartidas, y que algunos nos quieren robar y hurtar. Y, señorías, lo hacemos también frente a la España fragmentada, dividida, lejos del ideal de ciudadanía compartida; porque apostamos por una España que convierte precisamente la diversidad en una de nuestras fortalezas. Frente a la España que levanta muros y se desentiende del compatriota de la región de al lado, defendemos la España que da las mismas oportunidades a todos y que se emociona con los triunfos compartidos. (Aplausos). Y frente a la España que solo mira la diferencia hasta convertirla en un problema, defendemos la España que pone lo mejor de sí para un proyecto común, y en esto el deporte es paradigmático y es un ejemplo.

Por todo ello, les pedimos que voten a favor de esta toma en consideración. Se lo pedimos a todos ―insisto―, pero se lo pedimos singularmente al Grupo Socialista. Tienen ustedes hoy la oportunidad de votar a favor de esta toma en consideración para rectificar, para mostrar algo de sentido de Estado; y votar a favor de algo de lo que todos los partidos socialistas del mundo hubieran votado a favor; es más, estarían ustedes hoy votando a favor de algo que todos los partidos socialistas obreros españoles precedentes hubieran votado.

Muchas gracias. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sémper. Ha solicitado la utilización del turno en contra el Grupo Parlamentario Republicano. Tiene la palabra, en nombre de este grupo, la señora Estrems Fayos por un tiempo de doce minutos. Cuando quiera.

Etna Estrems Fayos

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Gràcies, presidenta. Aquesta proposició de llei que avui presenta aquí el Partit Popular és bàsicament un nou crit de la ja típica cançoneta de l’«España, una, grande y libre». En aquesta ocasió ha tocat fer-lo a través de l’intent d’anul·lar qualsevol possibilitat de competició internacional de qualsevol selecció nacional que no sigui l’espanyola. La veritat és que el primer que em pregunto és si ho fan per convicció o simplement per por que els esportistes que no se senten espanyols no vagin a la seva Roja i deixi de guanyar competicions.

L’estiu passat, Esquerra Republicana va registrar una proposició de llei per aconseguir un objectiu molt senzill: garantir la llibertat dels i les esportistes. Senyories del Partit Popular, en això també estem a les antípodes dels seus plantejaments. Nosaltres estem convençuts que l’esport s’ha de practicar amb llibertat i amb valors, que resulta absurd i ridícul pretendre obligar un esportista a competir quan no vol fer-ho, amb una samarreta que no sent com a seva. De fet, podrien preguntar-se com encaixa el seu punt de vista amb els valors de l’esport i, fins i tot, amb els valors democràtics. De fet, senyors i senyores diputades del Partit Popular, tinc curiositat: després de conèixer l’afer Rubiales, què en pensen de les jugadores que es van negar a competir amb la selecció espanyola al darrer Mundial? Entenen que les futbolistes tenien bones raons per fer el que van fer o les consideren unes indignes antipatriotes?

Mirin, vostès tenen una fòbia impossible de dissimular a tot allò que se surti mínimament de la norma. Amb les seleccions catalanes els hi passa el mateix que amb qualsevol que no sigui un home blanc, heterosexual, de classe alta i espanyol de casta. Tot allò que els tregui a vostès dels seus marcs mentals ultratradicionals és el dimoni. És per això que, malgrat la proposició de llei que avui ens porten a debat, la presenten contra el desig de la nació catalana i de qualsevol altra de l’Estat a competir internacionalment. En el fons, el debat és el mateix que vam tenir a l’inici de la legislatura: cal avançar en les llibertats en l’àmbit de l’esport o hem d’aplicar obligacions i sancions per protegir un país que senzillament no existeix? Sento dir-los que tampoc en el món de l’esport Espanya ni es una ni es grande ni es libre. L’Espanya que vostès desitjarien, on només competissin homes, que tots fossin blancs, heterosexuals i a poder ser del Reial Madrid, sobretot que ho fessin tots amb una polsereta amb la rojigualda, per sort, no és real; aquesta Espanya no existeix.

Mirin, que Catalunya i els països catalans tinguin aspiracions de representativitat internacional en l’esport, com Euskal Herria o Galicia, i, per què no, també altres nacions de l’Estat, és una cosa totalment lògica, i no només això, sinó que hauria de ser un dret consolidat. És una qüestió d’identitat i de llibertat, de reconeixement cultural i nacional i de drets de tota la ciutadania. Hi insisteixo, no puc entendre com algú que diu estimar Catalunya tant que no la vol deixar marxar de cap manera l’únic que intenta cada cop que té possibilitat és escapçar-li drets, reconeixements i presència.

Hi ha catorze esports on les seleccions catalanes han estat reconegudes, i l’esport federat a Catalunya té una vitalitat i una participació altíssimes. Per què escocesos i gal·lesos poden disputar competicions internacionals amb les seves federacions i els catalans, bascos o gallecs no poden? I, és més, James Cameron va ser qui va deixar que aquestes seleccions competissin i també que votessin en un referèndum d’independència. Jo els hi diré: perquè vostès utilitzen l’esport per imposar un patriotisme que, segons sembla, hem de sentir tots pels mateixos símbols, per fer un «sou espanyols us agradi o no us agradi». En definitiva, perquè no els dona la gana i sempre que poden ens surten amb el cuento del «¿qué pone en tu DNI?» Vostès no són patriotes, vostès són autoritaris. Si fossin patriotes espanyols, estarien orgullosos del que per a vostès és Espanya. Jo mai hi podria estar d’acord, perquè la meva lluita és per la llibertat nacional del meu país. Mai coincidiríem. Però, saben què? Si l’únic que els diferenciés de nosaltres fos que nosaltres lluitem per la llibertat del nostre país i vostès són uns patriotes del seu, podria arribar a empatitzar amb la seva posició. Però el tema no és aquest; aquí el debat va de llibertats, va de creure en el dret a ser i sentir-se diferent de la forma.

Mirin, els proposo un joc, senyories del Partit Popular. Ahir es va celebrar la gala de la Pilota d’Or. El premi al millor jugador jove se’l va endur un noi català, del Maresme, de mare guineana i pare marroquí. La Pilota d’Or femenina se la va endur una reivindicativa catalana del Penedès que sovint s’ha mullat en defensa de la llengua catalana i dels drets de les dones. El premi al millor jugador masculí, la Pilota d’Or, se’l va endur un madrileny que l’únic pecat que ha comès és jugar en un equip anglès entrenat per Pep Guardiola i no al Reial Madrid. Estan contents? Per vostès, Lamine, Aitana i Rodri deuen ser tres espanyols, no?, però, en canvi, no crec que estiguin massa contents. És que potser surten massa de la norma? No tenen l’aspecte físic i les opinions que a vostès els agradaria que tinguessin? No juguen en els clubs on haurien de jugar?

Sento haver-me de repetir, però d’això seu se’n diu autoritarisme i no patriotisme. I és tan així que si una persona esportista es nega a anar a una selecció espanyola li apliquen una multa que pot arribar fins a 30 000 euros i la suspensió de la seva llicència federativa entre dos i quinze anys, i els agrada. Es van oposar amb entusiasme a la proposició de llei que vam portar a debat per modificar-ho. Vostès estan més còmodes del que són capaços de reconèixer amb la idea d’obligar els esportistes a competir on vostès diguin, quan vostès diguin i amb la samarreta que vostès diguin. Això és un mecanisme de coacció absolut cap a les persones que practiquen esport, que perden tota capacitat d’elecció respecte als equips de les seves federacions, amb les implicacions simbòliques i polítiques que això comporta. La convocatòria d’un esportista amb la seva selecció ha de ser un reconeixement a la seva trajectòria professional i al seu nivell i no una imposició d’un estat que ens voldria a tots i a totes tallats pel mateix patró. Esquerra Republicana sempre ha treballat, i ho continuarà fent, pel màxim reconeixement de l’esport català, sigui del nivell que sigui.

Vull aprofitar aquesta tribuna per recordar que l’acord d’investidura per al Govern de la Generalitat firmat entre Esquerra Republicana i el PSC —‌o el PSOE— recull el compromís de treballar pel reconeixement internacional de les seleccions catalanes. Aquest acord es materialitza en la promoció de la projecció internacional de les federacions esportives catalanes i de mecanismes que garanteixin el seu reconeixement en coordinació amb el Consell Superior de l’Esport i les federacions corresponents. Catalunya ara té una nova conselleria d’Esport que, tot i el seu intent de vetar les seleccions catalanes a partir de la modificació dels articles 48.2 i 49.1 de la llei de l’esport, haurà de treballar per la participació directa en competicions internacionals de totes aquelles federacions que, pel seu arrelament social i històric, compleixin amb els requisits fruit del pacte a la Generalitat.

Tinguin present que mentre Esquerra Republicana existeixi les seleccions catalanes existiran. L’oficialitat de les seleccions catalanes és i seguirà sent una de les nostres lluites, així com ho són la defensa de la llengua catalana i l’impuls de tots els trets culturals que ens fan únics i úniques. La diferència és riquesa, és llegat i és un tresor que no puc entendre que algú no vulgui potenciar. Perquè, encara que a vostès els hi sembli increïble, hi ha persones que no flipen amb la Roja i que no la senten seva, i una d’aquestes persones soc jo mateixa. La seva creuada contra Catalunya i els catalans i catalanes no té límit, ho sabem. Però tinguin clara una cosa: la nostra perseverança tampoc en té. I si fins avui no han aconseguit fer-nos desaparèixer, cosa que estic segura que és el seu objectiu últim, no ho aconseguiran ni ara ni mai. Visca les seleccions catalanes i visca la terra lliure!

Gracias, presidenta. Esta proposición de ley que hoy presenta aquí el Grupo Popular es básicamente un nuevo grito de la típica cancioncilla de la España una, grande y libre. En esta ocasión ha tocado hacerlo a través del intento de anular cualquier posibilidad de competición internacional de cualquier selección nacional que no sea la española. La verdad es que lo primero que me pregunto es si lo hacen por convicción o simplemente por miedo a que los deportistas que no se sientan españoles no vayan a su Roja y deje de ganar competiciones. El verano pasado, Esquerra Republicana registró una proposición de ley para conseguir un objetivo muy sencillo: garantizar la libertad de los y las deportistas. Señorías del Grupo Popular, en esto también estamos en las antípodas de sus planteamientos. Nosotros estamos convencidos de que el deporte debe practicarse con libertad y con valores, que resulta absurdo y ridículo intentar que un deportista compita cuando no quiera hacerlo, con una camiseta que no siente como propia. De hecho, podríamos preguntarnos cómo encaja su punto de vista con los valores del deporte e, incluso, con los valores democráticos. De hecho, señores y señoras diputadas del Grupo Popular, tengo curiosidad: después de conocer el affaire Rubiales, ¿qué opinan de las jugadoras que se negaron a competir con la Selección Española en el último mundial? ¿Entienden que las jugadoras tenían buenos motivos para hacer lo que hicieron o las consideran unas indignas antipatriotas? Ustedes tienen una fobia imposible de disimular a todo aquello que se salga mínimamente de la norma. Con las selecciones catalanas les sucede lo mismo que con cualquiera que no sea un hombre blanco, heterosexual, de clase alta y español de casta. Todo aquello que les saque a ustedes de sus marcos mentales ultratradicionales es el demonio. Es por ello por lo que, a pesar de que la proposición de ley que nos traen a debate la presentan contra el deseo de la nación catalana y de cualquier otro del Estado a competir internacionalmente, en el fondo el debate es el mismo que tuvimos al inicio de la legislatura: ¿es necesario avanzar en las libertades en el ámbito del deporte o tenemos que aplicar obligaciones y sanciones para proteger un país que sencillamente no existe? Lamento decirles que tampoco en el mundo del deporte es una ni es grande ni es libre. La España que ustedes quisieran, en donde solo compitieran hombres que todos fueran blancos, heterosexuales, y a poder ser del Real Madrid, sobre todo, que lo hicieran todos con una pulserita con la rojigualda, por suerte no es real; esta España no existe.

Miren, que Cataluña y los países catalanes tengan aspiraciones de representatividad internacional en el deporte, como Euskal Herria o Galicia y ―por qué no― también otras naciones del Estado, es una cosa totalmente lógica; y no solo esto, sino que debería ser un derecho consolidado. Es una cuestión de identidad y de libertad, de reconocimiento cultural y nacional y de derechos de toda la ciudadanía. Insisto, no puedo entender cómo alguien que dice querer a Cataluña tanto que no quiere dejarla ir de ningún modo, lo único que intenta, cada vez que tiene la posibilidad, es recortarle derechos, reconocimientos y presencia.

Hay catorce deportes en los que las selecciones catalanas han sido reconocidas, y el deporte federado en Cataluña tiene una vitalidad y participación altísimas. ¿Por qué escoceses y galeses pueden disputar competiciones internacionales con sus federaciones y los catalanes, vascos y gallegos no pueden? Es más, David Cameron fue quien dejó que estas selecciones compitieran, y también que votaran en un referéndum de independencia. Yo se lo diré: porque ustedes utilizan el deporte para imponer un patriotismo que, según parece, debemos sentir todos por los mismos símbolos, para hacer un «sois españoles os guste o no». En definitiva, porque no les da la gana, y siempre que pueden nos salen con el cuento de: lo que ponga en tu DNI. Ustedes no son patriotas, ustedes son autoritarios. Si fueran patriotas españoles, estarían orgullosos de lo que para ustedes es España. Yo nunca podría estar de acuerdo porque mi lucha es para la libertad nacional de mi país; nunca coincidiríamos. ¿Pero saben qué? Si lo único que les diferencia de nosotros es que nosotros luchamos por la libertad de nuestro país y ustedes son unos patriotas del suyo, igual podría empatizar con su posición, pero el tema no es este. Aquí el debate va de libertades, va de creer en el derecho a ser y sentirse distinto. Les propongo un juego, señorías del Partido Popular. Ayer se celebró la gala del Balón de Oro. El premio al mejor jugador joven se lo llevó un jugador catalán del Maresme, de madre guineana y padre marroquí. El Balón de Oro femenino se lo llevó una reivindicativa catalana del Penedés que a menudo ha estado en defensa de la lengua catalana y de los derechos de las mujeres. El premio al mejor jugador masculino, el Balón de Oro, se lo llevó un madrileño cuyo único pecado cometido es jugar en un equipo inglés entrenado por Pep Guardiola y no en el Real Madrid. ¿Están contentos? Para ustedes Lamine, Aitana y Rodri deben ser tres españoles, ¿no?; pero, en cambio, no creo que estén muy contentos. ¿Es que tal vez se salen demasiado de la norma? ¿No tienen el aspecto físico y las opiniones que a ustedes les gustaría que tuvieran? ¿No juegan en los clubes en los que deberían jugar?

Siento tener que repetirme, pero a lo suyo se le llama autoritarismo y no patriotismo. Tanto es así que si una persona deportista se niega a ir a una selección española le aplican una multa que puede llegar a 30 000 euros y la suspensión de su licencia federativa entre dos y quince años, y les gusta. Se opusieron con entusiasmo a la proposición de ley que trajimos a debate para modificarlo. Ustedes están más cómodos de lo que son capaces de reconocer con la idea de obligar a los deportistas a competir donde ustedes digan, cuando ustedes digan y con la camiseta que ustedes digan. Esto es un mecanismo de coacción absoluto hacia las personas que practican deporte y que pierden toda la capacidad de elección sobre los equipos de sus federaciones, con las implicaciones simbólicas y políticas que esto conlleva. La convocatoria de un deportista con su selección debe ser un reconocimiento a su trayectoria profesional y a su nivel y no una imposición de un Estado que nos quisiera a todos y a todas cortadas por el mismo patrón.

Esquerra Republicana siempre ha trabajado y seguirá haciéndolo para el máximo reconocimiento del deporte catalán, sea del nivel que sea. Quiero aprovechar esta tribuna para recordar que el acuerdo de investidura para el Gobierno de la Generalitat firmado entre Esquerra Republicana y el PSC o PSOE recoge el compromiso de trabajar para el reconocimiento internacional de las selecciones catalanas. Este acuerdo se materializa en la promoción de la proyección internacional de las federaciones deportivas catalanas y de mecanismos que garanticen su reconocimiento, en coordinación con el Consejo Superior de Deportes y las federaciones correspondientes. Cataluña ahora tiene una nueva Conselleria del Deporte, que, a pesar de su intento de vetar las selecciones catalanas a partir de la modificación de los artículos 48.2 y 49.1 de la Ley del Deporte, deberá trabajar para la participación directa en competiciones internacionales de todas esas federaciones que por su arraigo histórico y social cumplan con los requisitos fruto del pacto en la Generalitat.

Tengan presente que mientras Esquerra Republicana exista, las selecciones catalanas existirán. La oficialidad de las selecciones catalanas es y seguirá siendo una de nuestras luchas, así como lo son la defensa de la lengua catalana y el impulso de todos los rasgos culturales que nos hacen únicos y únicas. La diferencia es riqueza, es legado y es un tesoro que no puedo entender que alguien no quiera potenciar. Porque, aunque a ustedes les parezca increíble, hay personas que no flipan con la Roja y que no la sienten como suya, y una de estas personas soy yo misma. (Aplausos). Su cruzada contra Cataluña y los catalanes y catalanas no tiene límites, lo sabemos, pero tengan clara una cosa: nuestra perseverancia tampoco los tiene, y si hasta hoy no han conseguido hacernos desaparecer ―cosa que estoy segura de que es su objetivo último― no lo conseguirán ni ahora ni nunca.

¡Vivan las selecciones catalanas y viva la tierra libre! (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, señora Estrems. ¿El grupo proponente quiere hacer turno de réplica? (Asentimiento). Tiene cinco minutos.

Borja Sémper Pascual

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Con su permiso, intervendré desde el escaño. Clase alta, demonio, la casta, España no existe ―por supuesto, es un clásico―, hombres blancos y heterosexuales, imponer patriotismo, autoritarios, libertad nacional... Esto es lo que les pedimos, señores del Grupo Socialista, que rechacen todo esto con el voto a favor a lo que estamos proponiendo. (Aplausos). A estas horas de la tarde, a las cinco y media, este delirio independentista no es nuevo, pero el Partido Socialista nunca lo había abrazado con semejante docilidad ni había callado y aceptado con semejante naturalidad hablando de una materia que ya se convierte también en algo politizado, como es el deporte. El nacionalismo todo lo manosea. Es como una hidra que llega a todos los ámbitos: a la cultura, a lo social y también a lo deportivo.

Entenderán ustedes que tenemos perfecto derecho a oponernos a su delirio. Entenderán que tenemos perfecto derecho a que también tengamos una identidad que queremos defender, que es ―afortunadamente― mayoritaria entre los españoles y que humildemente les defendemos y queremos ganar. Porque su modelo es divisivo, su modelo fractura, su modelo rompe, su modelo nos convoca y nos invita a no ser capaces de compartir absolutamente nada, tampoco el deporte. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!). Señorías del Grupo Socialista, que lo hagan ellos: Esquerra Republicana de Catalunya, partidos independentistas y partidos nacionalistas permanentemente enfadados con el mundo, es algo tradicional. Lo que es verdaderamente sorprendente es que ustedes y nosotros no nos podamos poner de acuerdo para oponernos a este delirio.

Miren, háganse un favor. Paseen por los institutos, por los bares, paseen ustedes por los barrios de Cataluña o de Euskadi y vean cuando gana la selección española en cualquiera de las modalidades cómo la gente, especialmente los niños, lo celebran como algo propio. ¿Saben ustedes por qué lo celebran como algo propio? Porque, efectivamente, es algo propio.

Muchas gracias. (Aplausos.―Una señora diputada: ¡Muy bien!).

Presidencia. Muchas gracias, señor Sémper. Señora Estrems, quan vulgui.

Etna Estrems Fayos

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Miri, jo fa pocs dies que he arribat a aquesta cambra, i avui estic contenta. Estic contenta perquè, des de que vaig arribar aquí, a totes les intervencions que he fet no hi ha hagut ningú del Partit Popular que m’hagi escoltat, no hi ha hagut ningú que s’hagi posat el pinganillo de la traducció simultània, i això, avui, ja és una victòria de la llengua catalana i dels partits catalans. Aquesta és la primera.

I la segona qüestió que voldria contestar-li al senyor Sémper. Hi ha una cosa molt clara: aquí tothom sent els colors del seu país. La diferència entre vostès i nosaltres és que nosaltres no tenim cap problema que jugui la selecció espanyola a les competicions internacionals. És més, no tenim cap problema amb que hi hagi persones de Catalunya que la segueixin i que gaudeixin amb les seves victòries. El problema és que vostès volen vetar que la nostra selecció, la selecció del nostre país, dels colors que nosaltres sentim i representem..., sí que volen vetar la seva participació en competicions internacionals. I aquí queda molt clar qui és l’autoritari, qui és el excloent i qui és el nacionalista tòxic.

Gràcies.

Mire, yo hace pocos días que he llegado a esta Cámara y hoy estoy contenta. Estoy contenta porque desde que llegué aquí en todas las intervenciones que he hecho no ha habido nadie del Partido Popular que me haya escuchado, nadie que se haya puesto el pinganillo de la traducción simultánea. Esto, hoy, es una victoria de la lengua catalana y de los partidos catalanes. Esto es lo primero.

La segunda cuestión que quisiera contestar al señor Sémper es que hay una cosa que está muy clara. Aquí todo el mundo siente los colores de su país. La diferencia entre ustedes y nosotros es que nosotros no tenemos ningún problema con que la selección española juegue en las competiciones internacionales; es más, no tenemos ningún problema con que haya personas en Cataluña que sigan a la selección y que gocen con sus victorias. El problema es que ustedes quieren vetar a nuestra selección ―la selección de nuestro país, de los colores que nosotros sentimos y representamos― y su participación en competiciones internacionales. Aquí queda muy claro quién es el autoritario, quién es el excluyente y quién es el nacionalista tóxico.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, señora Estrems. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, tiene la palabra, en primer lugar, el señor Catalán Higueras por un tiempo de tres minutos y medio. Cuando quiera.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 36Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenas tardes de nuevo. En el año 2022, durante la tramitación de la Ley del Deporte, Unión del Pueblo Navarro ya dejó clara su postura, contraria a la misma. Y, sobre todo, denunciábamos una vez más el chantaje que había tenido que pagar el Gobierno a la hora de conseguir los votos de los partidos independentistas. También es cierto que hace unos años leía una crónica en La Voz de Galicia en la que se hacía referencia a un campeonato que se había celebrado en una ciudad japonesa. Unos juegos mundiales no olímpicos en los que deportistas de diferentes países disputaban modalidades como el paracaidismo, el billar y la sogatira. Uno de los equipos ganadores procedía y tenía su origen en Navarra, en la zona de Sakana, y cuando subieron al podio es cuando dieron la sorpresa, porque colocaron en el cajón la ikurriña, recogieron la medalla y cuando se izaba la bandera nacional, la bandera de España, y sonaba el himno nacional se dieron media vuelta y se fueron. Dice la crónica que lo habían hecho como señal de protesta porque la federación internacional no reconocía a Euskal Herria ―que no existe― como país participante y porque los habían incluido en la selección española. Pero es que no es extraño que haya partidos y dirigentes nacionalistas que digan, por ejemplo, que Euskadi no tiene una selección oficial, porque irían miles y miles de vascos por toda Europa defendiendo su camiseta y contando que son una nación orgullosa de sus raíces, eso sí, abierta al mundo. Y nosotros diríamos: Sí y utilizando a deportistas navarros y despreciando a la Comunidad Foral de Navarra. Y algunos dirán, como han dicho: Eso es libertad; pero podríamos decir que es coacción y, sobre todo, falta de respeto a la realidad institucional de otra comunidad. Esta es la realidad, señorías, la triste realidad. Y a esto viene amparado el pronunciamiento y el comportamiento, cuando le interesa, del señor Sánchez. Porque en el año 2022 algunos dirigentes autonómicos, como la presidenta de La Rioja, salieron diciendo que no estaban de acuerdo con este posicionamiento de su partido. Todos sabemos cuáles son las pretensiones del independentismo, lo hemos visto esta tarde y lo hemos escuchado, y para eso hay tres pilares básicos y fundamentales: territorio, símbolos y lengua. Y lo demás, desprecio. Y de desprecio, lamentablemente, señorías, los navarros sabemos mucho. Porque, al final, no se olviden, todo es cuestión de respeto y lealtad. Si no hay respeto y lealtad, nada puede haber y nada se puede esperar. Es tal la animadversión que tienen algunos por España que hay federaciones autonómicas que no se integran en la federación española, que reniegan de ella y no participan en los campeonatos nacionales. Esta es la situación que vivimos, lamentablemente, en este país. Como dirían algunos, con esta cuestión no se rompe España, por supuesto que no se rompe España, pero se desvirtúa de la realidad institucional como país y, en el caso concreto de Navarra, como comunidad foral, que nosotros venimos defendiendo y que viene recogida en la Constitución, en el amejoramiento del fuero, y que defiende la voluntad mayoritaria de los navarros. Por eso, ante esta falta de respeto y lealtad, nosotros, Unión del Pueblo Navarro, seguiremos disfrutando con la selección española y seguiremos sintiéndonos orgullosos de lo que ocurrió ayer, que por primera vez en la historia se designó a dos españoles como la mejor jugadora de fútbol del mundo y el mejor jugador de fútbol del mundo. Orgullo de país. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil, por un tiempo de tres minutos y medio. Cuando quiera.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 37Vídeo

Obrigado, señora presidenta. Hai que recoñecer que se en algo é coherente o Partido Popular é en manter sempre o liderado das políticas máis antisociais, máis regresivas e máis antidemocráticas. Niso, si son coherentes. A oposición a todo o que significa avances en dereitos sociais, en liberdades públicas, en dereitos democráticos, en recoñecemento da pluralidade política e, evidentemente tamén, da pluralidade nacional cultural e lingüística do Estado español. E este é o caso da proposición de lei que traen hoxe aquí, unha Lei do deporte, en relación cunha Lei do deporte, que eu quero lembrar que o BNG criticou no seu día por insuficiente, por centralista e por non recoñecer un dereito democrático fundamental como é que as nacións como Galiza poidan participar coas súas seleccións nacionais e cos seus símbolos en competicións internacionais oficiais. Houbo un tímido, timidísimo avance, nesta liña grazas a unha emenda introducida polo PNV que recollía esa hipótese, mais con tantos condicionantes que na realidade, con excepción de casos moi concretos, converteu o obxectivo de participación das seleccións deportivas nacionais en misión imposíbel. Hai que lembrar que falaba de que debería haber un especial arraigo histórico e social na respectiva comunidade ou que a súa Federación Autonómica formase parte dunha internacional antes que a española correspondente.

Pois ollen, ata iso, tremendamente restritivo, ao PPP lle parece demasiado. Preocupados, din, pola imaxe de España, ficaron atrapados nesa concepción franquista da España una. Di vostede señor sempre que iso non existe en ningún sitio. Pois verá que non hai que ir moi lonxe noutros estados próximos, como o Reino Unido, as seleccións de Escocia, Gales, Irlanda do Norte e Inglaterra participan en competicións internacionais e mesmo compiten entre elas como no Torneo das Seis Nacións de rugby. Mais o PP sempre olla para outro lado cando se tratar de exemplos positivos. Como dicía van Gaal, «siempre negativo, nunca positivo». Retrata isto perfectamente o Partido Popular e o seu empeño a súa obsesión en negar que, por caso, os galegos e galegas teñamos o dereito a que as seleccións deportivas nacionais poidan competir e despregar o seu bo facer porque, señoras e señores do PP, moi a pesar das súas políticas de forza de apoio ao noso deporte desde o Goberno galego, a Galiza ten grandes deportistas, como vimos de demostrar nas últimas olimpíadas ou como demostra, por exemplo, a selección galega de fútbol gaélico, a única que está a competir internacionalmente con grandes éxitos.

Falan a miúdo de non politizar o deporte e que é o que pretenden facer con esta proposición de lei se non é precisamente politizalo? Impedir que poda haber un deporte galego, vasco ou catalán con presenza internacional oficial unicamente, e non se ocultan á hora de dicilo, para maior gloria de España, da súa España. Unha gloria que, polo que se ve, só poden conseguir se os demais nos impiden competir. En fin, vostedes saberán se é precisamente iso o que queren. O BNG sempre se manterá firme na defensa do deporte galego das seleccións deportivas nacionais da Galiza con dereito a participar en competicións internacionais oficiais. O que moitos galegos e galegas sintetizan perfectamente no slogan que emprega, que empregou Vía galega, na súa campaña de recollida de sinaturas, de millares de sinaturas, para apoiar ese dereito: «unha nación, unha selección». E mal que lles pese a vostedes, habémolo conseguir.

Moito obrigado.

Muchas gracias, señora presidenta. Hay que reconocer que si en algo es coherente el Partido Popular es en mantener siempre el liderazgo de las políticas más antisociales, más regresivas y más antidemocráticas. En eso sí son coherentes, en la oposición a todo lo que signifique avances en derechos sociales, en libertades públicas, en derechos democráticos, en reconocimiento de la pluralidad política y, evidentemente, también de la pluralidad nacional, cultural y lingüística del Estado español. Este es el caso de la proposición de ley que traen hoy aquí, en relación con una ley del deporte que, quiero recordar, el BNG criticó en su día por insuficiente, por centralista y por no reconocer un derecho democrático fundamental, como es el de que las naciones como Galicia puedan participar con sus selecciones nacionales y con sus símbolos en competiciones internacionales. Hubo un tímido, timidísimo, avance en esta línea, gracias a una enmienda introducida por el PNV, que recogía esa hipótesis, pero con tantos condicionantes que, en la realidad, con excepción de casos muy concretos, convertía el objetivo de participación de las selecciones deportivas nacionales en misión imposible. Hay que recordar que hablaba de que debería haber un especial arraigo histórico y social en su respectiva comunidad autónoma, o bien que la federación autonómica hubiese formado parte de una federación internacional antes que la española correspondiente. Pues miren, hasta eso, tremendamente restrictivo, al PP le parece demasiado, preocupados, dicen, por la imagen de España. Quedaron atrapados en esa concepción franquista de la España una.

Dice usted, señor Sémper, que eso no existe en ningún sitio. Pues, la verdad es que no hay que ir muy lejos. En otros Estados próximos, como Reino Unido, las selecciones de Escocia, Gales, Irlanda del Norte e Inglaterra participan en competiciones internacionales e incluso compiten entre ellas, como en el Torneo de las Seis Naciones de rugby. Pero, el PP siempre mira para otro lado cuando se trata de ejemplos positivos. Como decía Van Gaal: Siempre negativo, nunca positivo. Esto retrata perfectamente al Partido Popular y su empeño, su obsesión, en negar, por si acaso, que los gallegos y gallegas tengan derecho a que sus selecciones deportivas nacionales puedan competir y desplegar su buen hacer. Porque, señoras y señores del PP, muy a pesar de sus políticas de falta de apoyo a nuestro deporte desde el Gobierno gallego, Galicia tiene grandes deportistas, como hemos venido a demostrar en las últimas olimpiadas o como demuestra, por ejemplo, la Selección Galega de Fútbol Gaélico, la única que está compitiendo internacionalmente con grandes éxitos.

Hablan a menudo de no politizar el deporte. Y ¿qué es lo que pretenden hacer con esta proposición de ley si no es, precisamente, politizarlo, impedir que pueda haber un deporte gallego, vasco o catalán con presencia internacional oficial únicamente? Y no se ocultan a la hora de decirlo, para mayor gloria de España, de su España; una gloria que, por lo que se ve, solamente pueden conseguir si a los demás nos impiden competir. En fin, ustedes sabrán si es precisamente eso lo que quieren.

El BNG siempre se mantendrá firme en la defensa del deporte gallego y de las selecciones deportivas nacionales de Galicia, con derecho a participar en competiciones internacionales oficiales; lo que muchos gallegos y gallegas sintetizan perfectamente en el eslogan que empleó Vía Galega en su campaña de recogida de firmas, de miles de firmas, para apoyar ese derecho: «Una nación, una selección». Y, mal que les pese a ustedes, lo vamos a conseguir.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rego. Por el Grupo Parlamentario Vasco PNV, tiene la palabra el señor Agirretxea Urresti por un tiempo de siete minutos.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 38Vídeo

Arratsalde on, jaun-andreok. Gaur arratsaldean Alderdi Popularrak dakarren lege-proposamenak argi eta garbi erakusten du zein den alderdi honen benetako eta betiko aurpegia. Bakarra. Inposaketarena. Eta berak ikusi nahi ez dituen arren, existitzen diren eta existituko diren errealitate nazional desberdien ukazioarena. Erabili ditu aipamen eta argudio juridkoak. Baina ez gaitezen engainatu; bere jarrera politikoa da. Agian Espainian txaloak eta biba haundiak eragingo dizkiona. Geroz eta gune ilun eta atzerakoienentan. Baina Euskadin edo Katalunian edo Galizian oraindik ere gizartearengandik urrun dago eta satelite bakar gisa utziko ditu.

Buenas tardes, señorías. La proposición de ley que presenta esta tarde el Partido Popular muestra claramente su verdadera cara, la única; estamos viendo la cara de la imposición y, aunque ustedes no quieran verlo, hay distintas realidades nacionales que ustedes no quieren ver, que ustedes van a negar. Han utilizado argumentos jurídicos, pero no nos engañemos, porque ustedes muestran una actitud política. Quizá, en España recibirán vítores y aplausos en los espacios más oscuros, pero en Euskadi, en Cataluña o en Galicia, por parte de la sociedad, quedarán ustedes más lejos y como satelitales.

Señor Sémper, le toca a usted siempre lo mejor. Le tocó lo del euskera; le ha tocado esto… Siga usted así y seguirá teniendo muchos votos en Euskadi. Porque ojalá dijera la Ley del Deporte lo que usted dice que dice, porque hablar de que hay que garantizar la presencia de la selección española es algo que no sé qué lectura hacen ustedes. Es como cuando se habla de las lenguas, como si estuviera en peligro de extinción el castellano; pues, en este caso, parece que está en peligro de extinción la selección española del deporte, de fútbol o de lo que fuere. Esto es fruto de una indignación muy típica y de una impotencia en el fondo; un tipo de indignación y de rasgarse las vestiduras muy español y muy de ciertas épocas, que roza el ridículo y el esperpento, parecido al que ayer algún equipo muy español hizo en la entrega del Balón de Oro. Patetismo puro. Así estamos.

Estos días aparecía en la prensa: Acercamiento del PP hacia el PNV. El PP admite sus intentos de persuadir al PNV ―con palabras del señor Sémper, además―. El PP se acerca al PNV y confía… Señor

Sémper, ¿esto es el acercamiento del PP al Partido Nacionalista Vasco, es decir, quitar la enmienda que introdujo el PNV en la Ley del Deporte? Presentan una proposición de ley con un único punto, que es quitar la enmienda que negoció el PNV con el Partido Socialista y se logró introducir. Ese es el acercamiento del Partido Popular. Bueno, ya sabíamos que ni acercamiento ni nada; pero, en cualquier caso, queda bastante claro lo que ustedes entienden por acercamiento.

Esto no es un debate jurídico ni legislativo, esto es un debate político. Y ustedes, ¿qué miedo tienen?, ¿a quién le temen para tener semejante prisa? Presentar esta proposición de ley es que tienen un miedo atávico a algo que yo precisamente no entiendo. Es el escorpión que llevan ustedes dentro. Sí, es el escorpión del atavismo, de la negación, de la imposición. Porque ahora en la réplica usted hablaba del derecho a oponerse. Claro, pero es que ustedes entienden el derecho a oponerse como el derecho a imponerse, que son dos cosas muy diferentes. Su oposición se convierte en imposición. Proponen quitar un derecho, una posibilidad. Ustedes nunca ofrecen ninguna salida; ustedes no ofrecen nunca ningún derecho; ustedes cierran puertas; ustedes niegan, quitan, reprimen. Es una idea decimonónica de España. Ustedes nunca dan, nunca ofrecen, siempre quitan.

Aquí se habla mucho de cumplir leyes, pero se ha maniobrado ―en el ámbito internacional― hasta el infinito con artes poco dignas para no cumplir con los preceptos que dicta la Ley del Deporte que está en vigor, jugando con otras federaciones internacionales y metiendo el dedo donde no se debe. Por eso, vamos a denunciar el bochornoso comportamiento de la Federación Española de Pelota vasca haciendo lo contrario de lo que dice la propia Ley del Deporte, que es un acuerdo y es una ley que la apoyó la mayoría de esta Cámara. Por eso salió, porque tenía la mayoría de esta Cámara. Y ustedes se quedaron solos con VOX. (Un señor diputado: Y Ciudadanos). Esa es la idea que tienen ustedes. Decía que esto es para cerrar la puerta a un deseo mayoritario de una sociedad ―por ejemplo, la vasca― de tener una representatividad internacional en un deporte que, casualidades de la vida, se llama pelota vasca, y la Federación Española de Pelota vasca no quiere que la federación vasca tenga representación internacional. ¿No les da vergüenza que eso que ustedes llaman orgullo patrio acabe convirtiéndose en esta chapuza?

Las leyes se construyen siempre sobre la base de una voluntad política. La voluntad política es la que hace las leyes. ¿Qué sienten ustedes cuando ven selecciones como la de Inglaterra con Gales o con Escocia o con Irlanda del Norte? Supongo que les dará una indignación tremenda, porque eso no es posible, porque ustedes dicen que con las leyes eso no es posible. La semana pasada la Real Sociedad jugó contra el Maccabi de Tel Aviv. ¿El Maccabi de Tel Aviv de dónde es? De Israel. ¿Y qué hace Israel jugando en una competición europea? Porque se decidió en 1994 que la federación de fútbol israelí es parte de Europa y así lo decidió la UEFA y aquí la gente a callar. Cuando España jugó contra Kosovo, ¿por qué no se alzaron todos ustedes y boicotearon a la selección española por jugar contra un país que no existe? ¿Porque Kosovo no existe o sí existe? ¿Por qué no se negó la Selección Española de Fútbol a jugar contra algo que no existe? A callar, porque lo manda la UEFA.

Tienen ustedes un problema con su país y con su identidad que es increíble, de psicoanálisis. Aquí todo rompe. Si se rompe, es que está mal cosido, ¿no? Con hilvanes seguramente. ¿Cómo entienden ustedes que un importante número de habitantes de Euskadi o Cataluña no sienta una adhesión o un sentimiento de identificación o una defensa de unos colores con voluntad propia y que se vean representados por otras selecciones a las que ustedes niegan su presencia? Les genera tal desasosiego e indignación que lo que quieren es prohibir, que no exista, que desaparezca. Ay, pero no es así, existirá. No lo entienden, y como no entienden ni empatizan, obligan. Creen que obligando lo solucionan, y lo que hacen es todavía un agujero más grande. Señores del Partido Popular, entiéndanlo bien, son ustedes unos acomplejados, pero unos acomplejados impositores, de los que imponen. No nos quieren dentro y no nos dejan estar fuera.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Agirretxea. por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu tiene la palabra la señora Fullaondo la Cruz por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.

Marije Fullaondo la Cruz

EH BilduDiputada.Página 39Vídeo

Eskerrik asko Armengol andrea, eta arratsalde on guztioi. Beno, jakina denez, Euskal Herria Bilduk ez zuen abenduaren 30eko 39/2022 kirolarien legea babestu. Askotariko arrazaoiengatik, baina horien artean, bi nabarmendu nahi ditugu gaur. Muchas gracias. Lehenik eta behin, jaun-andreak, zuei gustatu ala ez, Catalan jauna, ez zaude, baina zuri gustatu ala ez, Euskal Herria nazio bat da eta munduko beste edozein nazio bezela kirol guztietan bere selekzio propioa izateko eskubide osoa aitortu beharko litzaioke. Hori da euskal herritarren zein euskal kirolarien gehiengoak hamarkadetan kalera eta instituzioetara eraman duten aldarrikapena. Euskal Selekzioa. Baina kirolaren legeak ateak ixten dizkio eskubide eta aldarrikapen horri.

Eta bigarren arrazoia kirolarien legeak Espainiako selekzioaren deialdietara jo, joan eta harekin jokatzeko derrigortasuna ezartzen die kirolariei. Arau-hauste oso larrien mehatxu esplizitupean. Zigor ekonomiko izugarriak, lehen ere esan den moduan eta kirol-lizentzia galdu arte.

Muchas gracias, señora presidenta. Buenas tardes a todos y a todas. Como es sabido, Euskal Herria Bildu no apoyó la Ley 39/2022, de 30 de diciembre, del Deporte por distintos motivos. Entre dichos motivos, hoy queremos destacar dos. En primer lugar, señorías, le guste o no, señor Catalán ―no está aquí―, Euskal Herria es una nación y, como a cualquier otra nación del mundo, habría que reconocerle el derecho pleno a tener su propia selección en todos los deportes. Esa es justamente la reivindicación que la mayor parte de la ciudadanía vasca y de las y los deportistas vascos durante décadas ha reivindicado, tanto en las calles como ante las instituciones, la selección vasca, pero la mencionada Ley del Deporte cierra toda puerta a ese derecho y a esa reivindicación. El segundo motivo sería el siguiente: la Ley del Deporte impone a las y los deportistas la obligatoriedad de acudir a las convocatorias de la selección española y jugar con ella bajo la amenaza explícita de una infracción muy grave, imponiendo terribles sanciones económicas, como ya se ha mencionado anteriormente, implicando incluso la pérdida de la licencia deportiva.

Como decía, Euskal Herria Bildu no apoyó la Ley del Deporte. Sin embargo, aunque la consideramos claramente insuficiente, sí apoyamos la enmienda transaccionada entre el Partido Socialista y el Partido Nacionalista Vasco mediante la que se abría la posibilidad de que las federaciones deportivas autonómicas pudieran participar en el ámbito internacional, bien en el caso de modalidades o especialidades deportivas con arraigo histórico y social en su territorio, bien en el caso de que la federación hubiera formado parte de una federación internacional antes de la constitución de la federación española correspondiente. Como he dicho, aunque la consideramos insuficiente, apoyamos aquella enmienda porque abre un resquicio que podría ser el primer paso para que, al menos en algunos deportes, nuestros y nuestras deportistas puedan representar a Euskal Herria en la esfera internacional. Es una forma más de mostrar al mundo que, más allá de las fronteras, existe una nación llamada Euskal Herria, una nación que quiere y tiene el derecho de ser libre y soberana.

La proposición de ley que el señor Sémper nos acaba de presentar viene a dar un portazo a este pequeño resquicio, aun cuando hoy en día, como ya se ha comentado también antes, casi dos años después de que la Ley del Deporte fuera aprobada, no se ha dado el paso de que las federaciones españolas impulsen la modificación de los estatutos de federaciones internacionales para que las federaciones autonómicas correspondientes puedan integrarse en aquellas; al contrario, todo eso se ha frenado. En resumen, a pesar de lo que dice la ley, estamos exactamente igual que hace dos años. Ni qué decir tiene que votaremos que no a la toma en consideración de la proposición de ley.

Señorías del Grupo Popular, permítanme que les haga unas preguntas. ¿Por qué les causa tanta preocupación que las naciones que, de momento, forman parte del Estado español puedan competir de igual a igual a nivel internacional con otras naciones del mundo ―incluida, por supuesto, España―? ¿A qué le tienen miedo, a que se les vacíen algunas selecciones deportivas y cada cual pueda elegir competir por Euskal Herria o por Catalunya o por Galiza en lugar de por España? ¿A que en una competición de igual a igual alguna de esas selecciones nacionales, a las que ustedes llaman regionales, les gane y por no sé qué tipo de complejo extraño eso haga mella en su orgullo patrio? ¿O lo que en realidad temen es que Euskal Herria, Cataluña o Galiza se puedan mostrar ante el mundo como lo que en realidad son: naciones con derecho a ser libres y soberanas? ¿O es fruto de un nacionalismo sectario, del que ustedes suelen acusar a las fuerzas soberanistas independentistas, del nacionalismo español, por supuesto?

Miren, señorías, nosotras, las, según ustedes, nacionalistas sectarias que quieren romper España ni negamos ni estamos en contra de las selecciones españolas. ¡Faltaría más! Sin embargo, los grandes partidos españoles, tan demócratas ellos, sí nos niegan a nosotras tener nuestras propias selecciones. Por eso, hago extensivas todas mis preguntas también a la otra bancada, a la que habla del Estado plurinacional y del respeto debido a las naciones del Estado, pero que, en cuanto se trata de poner en práctica lo que supone la plurinacionalidad, paran máquinas o, incluso, meten marcha atrás.

Me gustaría hacerles alguna pregunta más también a las señorías del Partido Socialista. ¿Por qué les parece bien que podamos competir internacionalmente como vascas y vascos en unos deportes, pero en otros no? ¿Cómo va esto de que nos permitan ser exclusivamente vascas y representar a Euskal Herria si practicamos, por ejemplo, surf o pelota vasca —‌que tiene tela ya, ¿eh?, lo de la pelota vasca—, pero, en cambio, nos obligan por ley y bajo amenaza explícita de sanción muy grave a dejar de lado nuestra vasquidad y a representar a España si jugamos, por ejemplo, al fútbol?

Siguiendo con el ejemplo del fútbol, por poner uno, ¿cómo se mide el arraigo histórico y social de un deporte en un territorio? Porque el caso es que, si no me equivoco, uno de los clubs de fútbol más antiguos del Estado español es un equipo vasco fundado en 1898 que se llama Athletic Club, de Bilbao. Después del Real Club Recreativo de Huelva, es el segundo más antiguo de los que nunca han desaparecido, y se ha mantenido siempre en primera división. El resto de los equipos vascos ―Real, Osasuna, Alavés, etcétera— le siguen de cerca. ¿Eso es arraigo histórico y social o no lo es?

¿Hasta cuándo van a seguir ustedes, los de un lado y los del otro (señala los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y los del Grupo Parlamentario Socialista), negando en la práctica la existencia de nuestras naciones y su derecho, entre otros muchos, a tener selecciones deportivas propias que las representen en cualquier deporte?

Guk gure aldetik oso, ez daukagu zalantzarik. Argi daukagu zer egin behar dugun. Duela hamarkadak Euskal Herriko kale eta erakunde desberdinetan dagoen aldarria defendatzen jarraituko dugu. Euskal herritarren eta euskal kirolarien gehiengoak alderdi transbertsala defendatzen du. Euskal Herri osoko herritar guztiek defenda, herritarren gehiengoak defendatzen duten aldarria, defendatzen jarraituko dugu. Euskal selekzioa aldarrikatzen jarraituko dugu. Gure herriaren eta herritarren gehiengoaren nahia hori delako. Gurea Euskal Selekzioa.

Eskerrik asko.

Nosotros y nosotras, por nuestra parte, no tenemos ninguna duda. Tenemos bien claro lo que tenemos que hacer. Seguiremos defendiendo las reivindicaciones, que se escuchan en las calles y las instituciones de Euskal Herria desde hace ya décadas. Seguiremos defendiendo una reivindicación que es transversal y que tiene el respaldo de la mayoría de la ciudadanía vasca y de las deportistas y los deportistas vascos. Seguiremos reivindicando las selecciones vascas porque ese es el deseo de nuestro pueblo y de la mayoría de nuestra ciudadanía. La selección vasca, la nuestra.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fullaondo. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez, por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 41Vídeo

Gràcies, presidenta. Bé, tenia ganes de jugar a aquest partit, si em permeten. Per començar, senyors diputats del PP, els diré que el títol de la seva proposició de llei no correspon a l’objectiu real. M’explico i els demano que vagin de cara. Diuen que volen garantir la representació internacional de les federacions esportives espanyoles. En realitat estan obsessionats en impedir la participació de les nacions històriques de l’Estat espanyol en competicions internacionals oficials. Aquest és l’objectiu. I com ho volen fer? Carregant-se l’esmena del PNB a l’article 48.2 que permet a les federacions esportives autonòmiques participar directament en l’àmbit internacional, com s’ha recordat, en modalitats o especialitats esportives amb arrelament històric i social a la respectiva comunitat autònoma o si la federació autonòmica ha format part d’una federació internacional abans de la constitució de la Federació espanyola corresponent. Això sí, amb el vistiplau de la federació internacional de torn i del Consell Superior d’Esports. Cert. Quedi clar que nosaltres vàrem votar en contra de la llei espanyola de l’esport perquè, malgrat que es millora la participació de les seleccions catalanes, per exemple de les gallegues o de les basques, segueix sense reconèixer-se de ple el dret a la seva participació internacional oficial. I això és així perquè uns i altres, el PP i el PSOE, tenen por. Tenen molta por. Vostès tenen molta por. Por del potencial de Catalunya a l’esport, de la dependència de les seleccions espanyoles dels esportistes catalans a l’hora d’aconseguir victòries, del fet que en algunes modalitats esportives Catalunya batria Espanya si competissin en igualtat de condicions a nivell internacional, com passa al futbol, on les nacions d’Anglaterra, Escòcia, Gal·les o Irlanda del Nord poden enfrontar-s’hi.

Creu senyor Sémper que els nens catalans no celebrarien als col·legis les victòries de les seleccions catalanes? Li asseguro que les celebrarien i tant que les celebrarien! A Catalunya tenim clubs esportius des de mitjans del segle XIX i federacions des de principis del XX: futbol, tennis, atletisme, natació, rugbi, que són pioneres a l’Estat espanyol i predecessores de les respectives federacions espanyoles.

I hi ha un cas del que no volen sentir ni parlar, però els hi farem un recordatori. La Federació Catalana de Rugby es va crear el 1922 i, gràcies als drets que li reconeixia l’Estatut d’Autonomia del 1932, va ser fundadora de la Federació Internacional a París el 1934, amb França, Itàlia, Alemanya, Txecoslovàquia i Romania. I no, no hi era a Espanya, però Franco ho va resoldre. Franco ho va resoldre. El 1940, després de la Guerra Civil, saben què va fer? Va dissoldre la Federació Catalana. I vostè parla de polititzar? Això era polititzar.

També hi ha el cas de la Federació Catalana de bitlles i bowling, reconeguda el 2008 com a membre de la Federació Internacional i denunciada, ves per on, per la Federació Espanyola. El Tribunal d’Arbitratge de l’Esport li va donar la raó a la Federació Internacional, entenent que prevalen els seus estatuts per damunt de la normativa interna dels estats. El 1999 més de mig milió de catalans van demanar via ILP que Catalunya pugui competir internacionalment promovent la modificació de la nostra Llei de l’esport. Aznar ho va portar al Tribunal Constitucional i ho va perdre, sentència 110/2012.

Sàpiguen que des de Junts seguirem defensant l’oficialitat de les seleccions catalanes. Una nació lliure, una selecció lliure. Malgrat que amb Illa a la presidència de la Generalitat, tot s’ha de dir, desnacionalitzant Catalunya, tenim la sensació que en aquest tema fins i tot juguem a camp contrari quan ho fem a casa. I és que, no ens enganyem, aquesta negociació sistemàtica del nostre dret com a nació dins de l’esport també neix d’una altra por, de la que tenen de que l’independentisme trobi més terrenys de joc en els que expressar-se.

Prova d’això és que veuen amb bons ulls que les forces de seguretat retirin les estelades als seguidors dels equips catalans, com va passar fa un mes al València-Girona, a Mestalla, quan un policia nacional va fer sortir de la grada visitant a uns seguidors del Girona que portaven una estelada i una bandera del Girona. No hi havia hagut cap incident, cap ni un, però els hi va passar això. Ho diré i ho direm tantes vegades com calgui: Portar una estelada no contravé cap llei. Forma part de la llibertat d’expressió política i, per suposat, no incita ni a la violència ni al terrorisme. És més, el triangle blau que porta l’estelada representa la defensa de la humanitat com un valor irrenunciable.

Estem farts que els seguidors de l’esport català hagin de patir aquesta persecució només pel fet de pertànyer a una minoria nacional, la minoria nacional catalana. De res no serveix fer lleis que pretenen fomentar els valors si després trepitgen vostès sistemàticament els nostres drets de representació internacional, d’expressió política o d’autonomia de l’esportista.

Ja vàrem presentar esmenes contra l’obligació d’anar a les convocatòries de seleccions. No respecten la capacitat de decisió de l’esportista, fins i tot els obliguen a assistir als esportistes que arrosseguen problemes físics. Això sí, mentre els clubs van pagant la festa. Només hi ha dos països que obliguen els seus esportistes amb una legislació específica: Itàlia i Espanya, dos estats que segueixen aplicant l’ordeno y mando que ve dels temps dels dictadors Franco i Mussolini. En ple segle XXI, això és fer el ridícul. Perquè anar a la selecció hauria de ser un honor desitjat, no una imposició.

En el cas d’Espanya, el càstig per no anar és de multa i de dos a cinc anys de retirada de la llicència esportiva. Aquesta va ser l’amenaça que van rebre les futbolistes de la selecció absoluta quan es van negar a anar a la selecció després del piquito de Rubiales. Les van acusar de histèriques. Nosaltres ja ho vam dir, van ser històriques. De poc o de res va servir la queixa pública de l’Aitana Bonmatí, que, per cert, ahir va recollir la seva segona Pilota d’Or consecutiva, la quarta consecutiva d’una jugadora catalana si comptem les d’Alexia Putellas del 2021 i del 2022. I, per tant, felicitem Aitana Bonmatí per aquesta Pilota d’Or.

Els i les esportistes mereixen més respecte perquè són els que posen l’esforç i els que posen el cos. Per això sobta que després de dècades, encara estigui pendent de solucionar-se la situació que viuen alguns esportistes històrics que no van poder cotitzar a la Seguretat Social quan estaven en actiu. Alguns d’ells, com ens explica, avui ens explicava l’exjugador de bàsquet del Barça, Santillana, ja són avis o besavis. Prou de bones paraules i més fets. Els esportistes d’alt nivell els han servit per fer-se fotos en el moment de recollir copes o medalles, però ja fa molts anys que els han deixat en fora de joc a l’hora de tenir pensions dignes que reconeguin aquest esforç.

Els diuen que ho solucionaran a través de l’Estatut de l’esportista. Molt bé. Els recordo que l’Estatut de l’artista va trigar set anys a ser una realitat i encara està molt lluny de desplegar-se. No crec que els esportistes d’elit mereixin haver de jugar una altra pròrroga. Aquest partit l’haurien de tenir guanyat ja fa moltes temporades. Compte perquè ara són ells els que no volen fer-se la foto amb vostès. El que volen són fets.

Gràcies.

Gracias, presidenta. Tenía ganas de jugar este partido, si me lo permiten. Para empezar, señores diputados del PP, les voy a decir que el título de su proposición de ley no corresponde con el objetivo real. Me explico, y les pido que vayan de cara. Dicen que quieren garantizar la representación internacional de las federaciones deportivas españolas. En realidad, están obsesionados en impedir la participación de las naciones históricas del Estado español en competiciones internacionales oficiales. Este es el objetivo. ¿Cómo quieren hacerlo? Cargándose la enmienda del PNV al artículo 48.2 que permite a las federaciones deportivas autonómicas participar directamente en el ámbito internacional, como se ha recordado, en modalidades o especialidades deportivas con arraigo histórico y social en la respectiva comunidad autónoma o, si la federación autonómica ha formado parte de una federación internacional, antes de la constitución de la Federación Española correspondiente. Eso sí, con el visto bueno de la federación internacional de turno y del Consejo Nacional de Deportes, cierto. Que quede claro que nosotros votamos en contra de la Ley española del Deporte porque, a pesar de que se mejora la participación de las elecciones catalanas, por ejemplo, de las gallegas o de las vascas, sigue sin reconocer de pleno el derecho a su participación internacional oficial. Esto es así porque unos y otros, PP y PSOE, tienen miedo, tienen mucho miedo. Ustedes tienen mucho miedo: miedo del potencial de Cataluña en el deporte y de la dependencia de las selecciones españolas de los deportistas catalanes a la hora de conseguir vectores; del hecho de que en algunas modalidades deportivas Cataluña ganara a España, si compitieran en igualdad de condiciones a nivel internacional, como sucede en fútbol en las naciones de Inglaterra Escocia, Irlanda del Norte y Gales, que pueden enfrentarse. ¿Cree, señor Sémper, que los niños catalanes no celebrarían en los colegios las victorias de las selecciones catalanas? Les aseguro que lo harían, seguro que lo harían. En Cataluña tenemos clubes deportivos desde mediados del siglo XIX y federaciones desde principios del XX ―fútbol, tenis, atletismo, natación, rugby― que son pioneras en el Estado español y predecesoras de las respectivas federaciones españolas. Hay un caso del que no quieren ni oír hablar, pero se lo voy a recordar. La Federación Catalana de Rugby se creó en 1922 y, gracias a los derechos que le reconocía el Estatuto de Autonomía de 1932, fue fundadora de la Federación Internacional en París en 1934 con Francia, Italia, Alemania, Checoslovaquia, Rumanía, y no, no estaba España, pero Franco lo resolvió. Franco, en 1940, después de la guerra civil, ¿saben lo que hizo?: disolvió la federación catalana. ¿Y usted habla de politizar? Esto sí que era politizar. También está el caso de la Federación Catalana de Bowling, reconocida como miembro de la federación internacional y denunciada ―vaya por dónde― por la federación española. El Tribunal de Arbitraje Deportivo le dio la razón a la federación internacional, entendiendo que prevalezcan sus estatutos por encima de la normativa interna de los Estados. En 1999 más de medio millón de catalanes pidieron que Cataluña pudiera competir internacionalmente a través de una ILP, con la modificación también de nuestra Ley del Deporte. Aznar lo llevó al Constitucional y lo perdió: sentencia 110/2012. Sepan que Junts seguiremos defendiendo la oficialidad de las selecciones catalanas, una nación libre, una selección libre, aun cuando con Illa en la presidencia de la Generalitat ―hay que decirlo― desnacionalizando Cataluña tenemos la sensación de que en este tema jugamos en campo contrario aun estando en casa. No nos engañemos, esta negociación sistemática de nuestro derecho como una nación dentro del deporte también sale de otro miedo: que el independentismo encuentre más terrenos de juego en los que expresarse. Prueba de ello es que ven con buenos ojos que las fuerzas de seguridad retiren las esteladas a los seguidores de los equipos catalanes, como sucedió hace un mes en el Valencia-Girona, en Mestalla, cuando un policía nacional hizo salir de la grada visitante a unos seguidores del Girona que llevaban una estelada y una bandera del Girona. No había habido ningún incidente, ninguno, pero esto sucedió. Lo diremos tantas veces como haga falta: llevar una estelada no contraviene ninguna ley, forma parte de la libertad de expresión política y, por supuesto, no incita ni a la violencia ni al terrorismo. Es más, el triángulo azul que lleva la estelada representa la defensa de la humanidad como un valor irrenunciable. Estamos hartos de que los seguidores del deporte catalán tengan que padecer esta persecución solo por el hecho de pertenecer a una minoría nacional: la catalana. De nada sirve hacer leyes que pretendan fomentar los valores, si luego pisan ustedes sistemáticamente nuestros derechos de representación internacional, de expresión política o de autonomía del deportista. Ya presentamos enmiendas contra la obligación de ir a las convocatorias de selecciones. No respetan la capacidad de decisión del deportista, incluso obligan a asistir a los deportistas que tienen problemas físicos, eso sí, mientras los clubes pagan la fiesta. Solo hay dos países que obligan a sus deportistas con una legislación específica, Italia y España, dos Estados que siguen aplicando el ordeno y mando que viene de los tiempos de los dictadores Franco y Mussolini. En pleno siglo XXI esto es hacer el ridículo. Ir a la selección debería ser un honor deseado y no una imposición. En el caso de España, el castigo por no ir es de multa y de dos a cinco años de retirada de la licencia deportiva. Esta fue la amenaza que recibieron las futbolistas de la selección absoluta cuando se negaron a ir a la selección después del piquito de Rubiales. Las acusaron de histéricas, y nosotros ya lo dijimos, fueron históricas, pero de poco o nada sirvió la queja de Aitana Bonmatí, que, por cierto, ayer recogió su segundo balón de oro consecutivo, el cuarto de una jugadora catalana si contamos a Alexia Putellas en 2021 y en 2022. Así que felicitamos a Aitana Bonmatí por su balón de oro. Los deportistas y las deportistas merecen más respeto porque son quienes ponen el esfuerzo y quienes ponen el cuerpo.

Por ello sorprende que, después de décadas, aún se esté pendiente de resolver la situación que viven algunos deportistas históricos que no pudieron cotizar a la Seguridad Social estando en activo, y algunos de ellos, como nos contaba hoy el jugador de básquet Santillana, son abuelos o bisabuelos. Ya basta de buenas palabras, más hechos. Los deportistas de alto nivel les han servido para hacerse fotos en el momento de recoger copas o medallas, pero hace ya tiempo que les han dejado fuera de juego a la hora de tener pensiones dignas que reconozcan este esfuerzo. Les dicen que lo van a solucionar a través del estatuto del deportista, muy bien, pero les recuerdo que el Estatuto del Artista tardó siete años en convertirse en realidad, y está todavía muy lejos de desplegarse. No creo que los deportistas de élite merezcan tener que jugar otra prórroga. Este partido deberían tenerlo ganado desde hace ya muchas temporadas. Cuidado, porque ahora son ellos quienes no quieren hacerse la foto con ustedes. Lo que quieren son hechos.

Gracias.

Presidencia. Gràcies, senyora Calvo. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Alonso Cantorné por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera.

Fèlix Alonso Cantorné

Grupo SumarDiputado.Página 44Vídeo

Bona tarda. Gràcies, presidenta. La concepción centralista del Estado español para el Partido Popular sigue manteniendo vigentes los mismos cánones que durante la dictadura del general Franco: España, una. Es un canon ideológico y moral que niega la pluralidad, la libertad y la democracia y que, además, demuestra representar un pensamiento monolítico, menguante y fraudulento. ¿Por qué digo fraudulento? Porque, si no nos falla la memoria, ustedes votaron a favor de lo que ahora quieren modificar. Toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Parlamentario Socialista que modifica la Ley 1/2002, del 22 de marzo: síes, 314; noes, 33; abstenciones, 0. Todos dentro, excepto VOX. Lo que solicita esta proposición de ley es negar la realidad plurinacional del Estado español e impedir a toda costa que los pueblos de España, representados por sus autonomías y territorios, puedan decidir por sí mismos el derecho a su representación institucional y cultural en cualquiera de las facetas posibles. Señorías del Partido Popular, en un Estado democrático plurinacional ustedes siguen anclados en un falso patriotismo de pulsera y golpes en el pecho. Se apoyan en un falso sentir patrio que desdeña y hasta pisotea y se ríe del derecho de la ciudadanía española para acceder a la vivienda como derecho constitucional, que obstaculiza e impide salvaguardar la defensa de la sanidad y la educación públicas y las políticas sociales en pos de una vida digna para nuestra gente. Ustedes traen a este Pleno una iniciativa aun sabiendo que no prosperará, aunque no les importa, porque su propósito es única y exclusivamente provocar la confrontación política y utilizarla para generar confrontación social; emplearla como arma arrojadiza contra el Gobierno en lugar de admitir que no tienen mayoría suficiente. Ustedes no quieren que la pelota toque el suelo; ustedes desean que la política sea un frontón donde la gente se canse de seguirnos, desean un «todos son iguales», que la mayoría popular se retire y se conecte a su pantalla y no viva la vida, la política, con espíritu de superación y de mejora, desean que todo siga igual para que nada avance, porque el avance para ustedes es sinónimo de retroceder. (Aplausos).

Estamos hablando de que la pelota vasca sea vasca y pueda competir con otros países; de que sean las federaciones internacionales las que decidan quién puede participar en cada una de las competiciones; de que los deportistas tengan la libertad de escoger, como pasa en Escocia, en Gales, en Irlanda o en Inglaterra desde hace décadas, y sin ningún problema: cuando llegan los Juegos Olímpicos, por ejemplo, participan todos bajo la bandera británica, federaciones internacionales que, por cierto, en algunos casos, como aquí se ha citado, como la del rugby, fueron fundadas por federaciones como la catalana en 1934 y que la federación española de la época ya se encargó de expulsar de la misma. El cuento ya es bastante viejo. Y por supuesto ―escúchenme― no piensan ni en los deportistas ni en las deportistas. (Aplausos.― El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Para aquellos a los que nos gusta el deporte y que lo hemos practicado sin llegar, desgraciadamente, a ser élite, la máxima ilusión de nuestra vida hubiese sido representar a nuestro país en unos Juegos Olímpicos, vestir una camiseta ―ahora nos gusta más, y ¿sabe por qué?, porque la llaman la Roja― (aplausos), emocionarnos con un himno, que no nos gusta ―que no nos gusta―, sentir orgullo por una bandera a la que le falta el morado. (Aplausos). La realidad es que el deportista piensa y actúa con los valores deportivos de superación, de equipo, cuando es un deporte no individual, y por su gente, que somos todos y todas.

Es curioso que nos traigan esta proposición y no nos hablen de democratizar el deporte y sus instituciones, pues, al igual que en las empresas, se queda en la puerta de la mayoría de ellas ―no en todas―. Pongo un ejemplo que no solo nos atañe a los catalanes: el escándalo que vive la Federación Catalana de Fútbol. El Parlament de Catalunya y, posteriormente, el Govern de la Generalitat pidieron la dimisión de su presidente. Los presuntos delitos de falsedad en documentos privados y públicos y de administración desleal del presidente Soteras y otros ocho miembros de la Federación Catalana de Fútbol nos hacen sacar los colores, y no los de nuestra senyera, sino los colorados de la vergüenza. Señorías, les preocupan los pelotaris y no los pucherazos. (Aplausos).

Señorías del PP, dejen de arengar contra la pluralidad territorial y siembren la paz en lugar de la discordia. No respetan ni el ámbito del deporte, que debe ser un espacio de juego limpio, antirracista y pacífico. Dejen de embarrar el terreno deportivo y dejen a los deportistas y a las deportistas que sigan siendo nuestro orgullo de país de países.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor González-Robatto Perote. (Aplausos).

Jacobo González-Robatto Perote

VoxDiputado.Página 45Vídeo

Muchas gracias, presidente. España ha sido protagonista de momentos históricos, hazañas épicas y logros que han dejado huella en el corazón de todos. Nuestros deportistas han sido embajadores de nuestros valores, de nuestra cultura y de nuestra incansable determinación de llegar siempre, como dice nuestra bandera, más allá. Gracias. Nos han regalado alegrías inmensas, lágrimas de emoción y un sentido de pertenencia que nada ni nadie nos podrá quitar, por mucho que algunos se empeñen. Comencemos recordando algunos de los momentos más icónicos de nuestra historia deportiva: el Mundial de Fútbol de 2010. En aquella final de Sudáfrica, nuestra selección nacional nos hizo soñar. Los jugadores nos llevaron a lo más alto, demostrando al mundo el poder del juego en equipo, la constancia y la humildad. Ese gol de Iniesta en el minuto 116, del que todos nos acordamos, fue muchísimo más que un gol. Estoy seguro de que todos los que estamos aquí nos acordamos perfectamente de ese día, de dónde estábamos y de lo que sentimos. Fue un grito de libertad, de alegría y de victoria que aún hoy nos pone la piel de gallina. En aquel momento no solo cambió la historia del fútbol español, sino que nos unió más como país, nos dio esperanza y nos recordó que somos capaces de cualquier cosa juntos. Y esto es, señorías, con lo que quieren acabar los partidos separatistas y de izquierdas sumisas al egoísmo secesionista. Quieren acabar con la felicidad de los hogares de España, de los abrazos fraternales, del olvido de los problemas cotidianos y de esos momentos en los que, por un segundo, se acaban todos los problemas cuando ven a España triunfar más allá de nuestras fronteras. Y el porqué es muy claro: quieren acabar con cualquier nexo de unión. Su ideología enfermiza ha logrado penetrar en miles de familias, haciendo que los refugios de paz se transformen en campos de batalla en función de si tenemos un primo separatista o no. Y no podemos permitir eso. No podemos permitir que Rafa Nadal, que ha sido incansable en su esfuerzo por llevar el nombre de España a lo más alto del tenis mundial, no sea un logro que comparta todo el pueblo español y que cada vez que ha sonado el himno en tierra batida francesa no se nos ponga a todos la piel de gallina. Menos mal que ahora también tenemos un Alcaraz que puede seguir la leyenda de este tenis español.

Que el espíritu de lucha, su humildad y su capacidad para reinventarse en momentos difíciles sea un ejemplo para todos de unidad y de alegría. (Aplausos). Que Garbiñe Muguruza, que también ha demostrado su fuerza en la cancha llevándose el título de Wimbledon en 2017 y el de Roland Garros en 2016, sea motivo de celebración para toda la nación, nada más y nada menos que en tierra inglesa y en tierra francesa. Que esa selección nacional de baloncesto que nos regaló una actuación impecable al ganar el mundial de China, liderados por Marc Gasol y Ricky Rubio, dos catalanes con los que el equipo mostró el valor del esfuerzo colectivo y del sacrificio, sea patrimonio de todos nosotros. Es un grupo que ha demostrado una cohesión y determinación dignas de admiración, como siempre que nuestros deportistas se han enfrentado a rivales fuera de nuestras fronteras, sin importar de qué región era cada uno. En los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres y en 2016 en Río la selecciones españolas masculina y femenina dejaron su marca, luchando hasta el último minuto y trayéndose medallas que nos hicieron vibrar de orgullo.

No podemos hablar de deporte sin mencionar también al ciclismo, donde España también ha dejado una profunda marca. Desde la mítica Vuelta a España hasta el Tour de Francia o el Giro de Italia, nuestros ciclistas han luchado en los caminos más duros y desafiantes del mundo. ¿También, señorías, quieren robar esos triunfos a los compatriotas, señorías separatistas y amigos? ¿Quieren enfrentarnos a la catalana Mireia Belmonte, una de nuestras nadadoras más querida por todos, que ha conquistado piscinas en todo el mundo, con medallas en Juegos Olímpicos y en campeonatos del mundo y europeos? ¿Las quieren solo para ustedes? ¿España les roba, quizás?

España en su conjunto, maravillosa en su diversidad y culturas, también ha alcanzado grandes hitos en deportes menos convencionales estando unida y yendo todos juntos. Las selecciones españolas masculina y femenina de waterpolo, por ejemplo, se llevó medallas de plata en 2019 y 2020. ¿También esto, señorías, nos lo quieren quitar? Carolina Martín en bádminton rompió esquemas al coronarse campeona del mundo y olímpica en un deporte que en España no tenía tradición. No lo había logrado, seguramente, sin catalanes o vascos. ¿Quieren de verdad, señorías, quitarnos todo eso? Y, por supuesto, nuestros atletas en los Juegos Paralímpicos ―olvidados aquí― han sido un ejemplo de superación y coraje. Estos deportistas han roto barreras y han demostrado que la verdadera fortaleza está en el espíritu. Cada medalla, cada récord y cada logro de nuestros atletas paralímpicos nos enseña que el deporte es para todos y que en la perseverancia encontramos la verdadera victoria. (Aplausos). ¿O quieren los separatistas que estos atletas, con lo difícil que lo han tenido, encuentren aún más barreras?

Podríamos seguir mencionando nombres y más logros, porque España tiene un tesoro de deportistas. Cada uno de ellos representa un pedacito de lo que somos como país. Son nuestros embajadores en el mundo y quienes nos enseñan que, aunque los caminos sean difíciles, la recompensa de ver ondear la bandera de España en lo más alto es incomparable, y no nos lo pueden quitar ustedes con sus egoístas delirios ideológicos.

Así que, hoy, mientras recordamos todos aquellos logros, no solo celebraremos los títulos y las medallas, celebraremos también el esfuerzo, el sacrificio, las horas de entrenamiento, las lesiones superadas y las lágrimas de alegría de todos los españoles, incluidos, aunque no quieran, ustedes. No nos arranquen los triunfos que nos quedan por venir, por ejemplo, en mi deporte favorito, el rugby, en el cual cada día crecemos más, porque cada triunfo de un deportista español es también el triunfo de todos nosotros. Nos recuerdan que somos capaces de grandes cosas, que nuestro talento y nuestra determinación no tienen límites y que España es y seguirá siendo un país de campeones, a pesar de ustedes. Gracias a todos los deportistas por inspirarnos, por hacernos soñar y por llevar siempre el nombre de España con orgullo y respeto, como hizo, por ejemplo, Topuria. Sigamos apoyándolos, sigamos celebrando sus éxitos y sigamos creyendo en el deporte para unirnos más como país. Aprovecho para decir a nuestros deportistas que gracias por tanto, también a los que no he podido mencionar aquí.

Termino, presidente, diciendo que seguimos y seguiremos ganando, como ayer lo hicieron Rodri Hernández, Bonmatí y Lamine Yamal. Si nos olvidamos de sus logros, sus escudos y sus etiquetas, ¿qué diríamos de ellos? ¡Quién sabe! No nos importa. Lo que sí podemos decir es que seguirán siendo luchadores españoles, y eso es ya un orgullo, porque cuando ellos ganan, ganamos todos. ¡Viva el deporte español y viva España! (Varios señores diputados: ¡Viva!—Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Marqués Atés.

Amador Marqués Atés

PSOEDiputado.Página 47Vídeo

Gracias, presidente. Señorías, el deporte siempre da alegrías a este país, en efecto. Se ha dicho reiteradamente. ¡Hombre!, algo tendrá que ver la Ley del Deporte, sobre todo por los resultados de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París, por ejemplo. Y me sumo, en todo caso, al reconocimiento de los balones de oro Aitana Bonmatí y Rodri Hernández, a los que, obviamente, damos la enhorabuena. (Aplausos). Sin embargo, ustedes, señorías del PP, vienen aquí a echar balones fuera, a aguarnos la fiesta deportiva con una proposición trasnochada y que no está a la altura de lo que merece el deporte español. Tienen que estar muy desesperados, desorientados y ansiosos para recurrir al manido tema de las selecciones, ¡ah!, y del patriotismo, porque no puede faltar el patriotismo ―léanse al respecto a Samuel Johnson, a ver qué decía sobre el patriotismo, porque no lo voy a reproducir aquí―. ¿Este es el famoso giro social del PP? Señor Sémper, usted debería saber que la participación de las federaciones españolas en las competiciones internacionales está más que garantizada por la vigente Ley del Deporte, esa ley que al final ustedes no se atrevieron a apoyar, es verdad. Usted lo ha dicho aquí y se lo recuerdo, las normas federativas establecen una federación por Estado. Usted debería saber que para que una federación autonómica participe en el ámbito internacional tienen que darse al menos tres condiciones: en primer lugar, que la federación internacional acepte su participación; en segundo lugar, que la modalidad tenga arraigo histórico o haya formado parte antes de la federación internacional, y, en tercer lugar, que cuente con el acuerdo previo del Consejo Superior de Deportes. Luego, no engañen a la gente, señor Sémper, porque nunca veremos a la española competir con una autonómica. Pero es que, además, ustedes cometen la torpeza de invocar todo el rato la Sentencia 80/2012 del Tribunal Constitucional, una sentencia que, a raíz del recurso que interpuso el Gobierno del PP, declaró constitucional la participación de las federaciones vascas en el ámbito internacional, y lo mismo hizo después con las catalanas. ¡Bravo!, esta es su brillante aportación. ¿O es que tampoco se leen las sentencias ni las propuestas que ustedes presentan a esta Cámara? Ya veo que prefieren usar el deporte, ahora al servicio de su deriva nihilista y destructiva contra el Gobierno. Señor Sémper, buceando en el Diario de Sesiones, le voy a recordar lo que su portavoz de Deportes, que está ahí al lado ―al que aprecio, por cierto; una cosa no quita la otra―, decía en los debates de la comisión sobre la ley, en octubre de 2022. Leo textualmente: Hemos garantizado la representación internacional de nuestro deporte español, y esto tiene que quedar muy claro. Y usted dirá: Claro, eso fue antes de la enmienda del Grupo Vasco para reconocer las federaciones autonómicas, ¿no? Pues no, porque la enmienda ya estaba presentada. Por eso su portavoz, señor Merino, a renglón seguido añadía ―escuche, escuche, le va a interesar―: La enmienda del Partido Nacionalista Vasco la vamos a estudiar y a analizar. Era una ley que ustedes definían entonces como un ejemplo de avances sociales. Señorías del Grupo Popular, la pregunta va dirigida a ustedes: ¿En qué quedamos? ¿No se rompía España entonces? ¿Ahora sí? (El señor Merino Martínez pronuncia palabras que no se perciben). ¿A qué PP debemos escuchar, al que quería llegar a consensos o al que se retracta ante las presiones externas, como le ha ocurrido con la ley de antecedentes penales? (Aplausos). En fin, si tanto les preocupa la política exterior de España, ¿por qué no cierran los organismos de promoción internacional de las comunidades autónomas que ustedes gobiernan? Cierren la VUI madrileña, que ha estado este año en Hannover; cierren Aragón Exterior, que irá este noviembre a Bolonia y Lisboa; cierren Andalucía TRADE, que viene a realizar misiones directas en Corea del Sur, Singapur y China. ¿Saben qué sucede? Que en su afán por destruir el Gobierno al precio que sea ―Tellado dixit― son incapaces de entender nuestra España plural y diversa. Es más, ustedes prefieren confrontar territorios y dañar nuestra convivencia cívica y territorial. Encima se permiten el lujo de criticar el acuerdo para la investidura del president Illa. Pero ¡si tendrían que aprender de él, que ha creado por primera vez una Conselleria d’Esports, subrayando de este modo la relevancia de esta política para el Gobierno de Cataluña! (Aplausos.―Continúa su intervención en aranés). Traduzco: Por cierto, la Ley del Deporte catalana reconoce la posibilidad de crear las federaciones deportivas aranesas, pero también entendemos que juntos, con nuestras singularidades, somos más fuertes. Decía la señora Fullaondo que el País Vasco tiene en su origen un equipo muy antiguo de fútbol. Pues los araneses tenemos otra singularidad, que es nuestra Unión Deportiva de Bossòst, mi municipio. Debe ser el único equipo de fútbol que compite en la liga francesa; supongo que eso nos convierte en antipatriotas. (Rumores).

Señorías del PP, ¿saben cómo se defiende el deporte español? Desde luego, con su actitud no; la mejor manera de defenderlo es doblando el presupuesto destinado a promover las políticas públicas del deporte, con cerca de 2000 millones de euros, como ha hecho el Gobierno del presidente Pedro Sánchez (aplausos), un Gobierno que está apostando como nunca por el deporte femenino e inclusivo. Señorías, España es un país de grandes deportistas. Por eso el Grupo Socialista expresa su apoyo a todos ellos y ellas, a los más de cuatro millones de federados, porque lo que necesitan nuestros deportistas. No es que el Estado recupere unas competencias supuestamente perdidas, sino que las comunidades autónomas que ustedes gobiernan, señorías del PP, ejerzan las suyas, se impliquen y se coordinen con el Gobierno.

Termino, señorías, pidiéndole al PP que, si le dejan, retire esta proposición hueca e inútil y vuelva al consenso deportivo, porque tenemos por delante dos retos importantes: el desarrollo del reglamento del seguro deportivo y los trabajos para alumbrar el estatuto del deportista. En fin, como decía Ortega ―quizás exagerando un poco―: La actividad deportiva es creadora, la más elevada, seria e importante de la vida.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gracias. PROPOSICIONES NO DE LEY: — DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, PARA DEFENDER AL CAMPO ESPAÑOL. (Número de expediente 162/000116).

Presidencia. Pasamos al punto del orden del día relativo a las proposiciones no de ley. Comenzamos con la proposición no de ley del Grupo Parlamentario VOX, para defender al campo español. Para la presentación de la iniciativa y de la enmienda presentada, tiene la palabra el señor Chamorro Delmo. (Aplausos).