Señor Ortega Smith-Molina, muchas gracias por su interpelación. Fíjese, gracias por su tono, diferente al de otras ocasiones. El contenido quizá era parecido, en eso son ustedes muy previsibles, pero le agradezco el tono.
Ha hablado usted de autocracia y de acabar con el Estado de derecho, y a mí eso, en boca de la ultraderecha española, me da algo de miedo. Se lo digo con toda transparencia. También me decía que la interpelación no la hace el Grupo Parlamentario VOX, que la hace el pueblo español y también eso me da un poquito de miedo, que ustedes crean que representan al pueblo español en exclusiva. ¿Ve esto? Desde aquel escaño hasta aquel otro (señalando el extremo izquierdo y el extremo derecho del hemiciclo), todo esto es España y a ustedes creo que no les gusta España, porque esto es España, no la uniformidad monocolor que ustedes creen que preside toda la vida de este país, no; España son 350 diputados y diputadas elegidos democráticamente por los españoles, con ideas distintas, sensibilidades diferentes, lenguas que se hablan en distintos territorios de nuestro país, que en ocasiones es el castellano, que hay otras lenguas maternas, porque en ocasiones no lo es. Eso es España, una España plural, de colores, avanzada, diversa, que no se parece en nada al retrato que ustedes, en VOX, hacen de nuestro país. Y, por tanto, le pido algo de prudencia, que cuando hable usted no diga que lo hace en nombre del pueblo español. Ustedes representan una parte bien pequeña del pueblo español, si uno mira los resultados electorales.
Le agradezco también la interpelación porque nos va a permitir hablar de cómo defendemos en el Gobierno las instituciones democráticas. También le digo que me ha sorprendido su intervención por el tono, ya se lo he dicho, pero incluso también por el contenido. Ha entrado usted en distintas materias, distintos puntos a los que voy a intentar dar respuesta en esta intervención, a diferencia de otras preguntas más abstractas y más metafísicas que en ocasiones hace VOX y que resultan, en mi opinión, bastante ridículas. Prefiero una intervención para que podamos profundizar en los asuntos que usted ha planteado.
Ha hablado del prestigio de las instituciones. Utiliza usted una retórica quizá algo trasnochada del honor y la honra de las instituciones. Yo prefiero hablar de proteger instituciones democráticas, de preservarlas, de reforzarlas, con medios y leyes que las hagan adaptarse a los tiempos, y por eso este Gobierno ha puesto en marcha un plan al que usted se ha referido en su intervención, que es el Plan de Acción por la Democracia; un Plan de Acción por la Democracia que emana directamente de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo; es decir, los dos conceptos, las dos categorías políticas que informan ese Plan de Acción por la Democracia son Europa y democracia. No sé cómo de cómodo se siente su grupo parlamentario con estos dos conceptos, Europa y democracia, porque este plan va de eso, de Europa y de democracia, y yo creo que su grupo político tiene algunas reservas con Europa y con la democracia, pero tendrá usted un turno de réplica en el que va a poder usted explicarme si efectivamente ustedes no tienen ninguna reserva con Europa ni con la democracia.
El Plan de Acción por la Democracia contiene 31 medidas. Son públicas, queremos mejorar y hacer más limpia nuestra democracia. Ante esos problemas que sacuden toda Europa, que es el extremismo —ustedes lo conocen bien—, que son los bulos —ustedes los conocen bien—, que son las mentiras —usted las conocen bien— que son comportamientos ultras que socavan los valores democráticos y los valores europeos, queremos hacer un plan para mejorar y fortalecer nuestra democracia. No es un problema exclusivamente español, es un problema europeo; por eso, el Plan de Acción por la Democracia se aprueba en la Comisión Europea y se aprueba en el Parlamento Europeo. Y nosotros aquí tratamos de trasponer esas normas a nuestro ordenamiento.
Si me permite, le voy a ir mencionando algunas de estas normas y, en contraposición, le voy a decir lo que hace su partido, el Grupo Parlamentario VOX y la ultraderecha en este país. Queremos reformar el Reglamento del Congreso y del Senado para reforzar las sanciones por la no presentación de las declaraciones de bienes por parte de los diputados o senadores o por la presentación de información falsa o incompleta. Le leo un titular de diciembre de 2020 del medio de comunicación elDiario.es: Abascal actualiza con meses de retraso su declaración de bienes en el Congreso para incluir la compra de un chalé en una lujosa zona de Madrid. Lo que nosotros queremos hacer y lo que hacen ustedes. Segunda medida del Plan de Acción por la Democracia: reforzar el régimen sancionador aplicable a los partidos políticos que no presenten sus cuentas de manera adecuada. Esto es lo que queremos hacer. ¿Qué hace VOX? Titular de La Razón, agosto de 2024: VOX es el único partido que todavía no ha publicado sus cuentas. Diario El País, febrero de 2023: El sindicato de VOX oculta sus cuentas incumpliendo la Ley de Transparencia. Solidaridad ―que así se llama el sindicato― no ha hecho públicos sus gastos ni fuentes de financiación desde que se fundó, en 2020. También, el diario El País, febrero de 2023: VOX trasvasó dos millones de euros más a la fundación que preside Abascal sin informar a sus afiliados. El traspaso de fondos desde el partido a la fundación suma 4,5 millones de euros en menos de dos años. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).
Estaremos de acuerdo, señor Ortega-Smith, en que es muy necesario el Plan de Acción por la Democracia, porque verdaderamente los comportamientos que lleva a cabo VOX son contrarios a la transparencia y contrarios a los valores democráticos: retraso en la presentación de la declaración de bienes, falta de publicación de las cuentas, incumplimiento de la ley de transparencia, traspaso de fondos... Todo un abanico de acciones que atentan directamente contra las instituciones. Y falta la guinda del pastel, septiembre de 2024, hace unos días, diario El País: VOX admite haber recibido 9,2 millones de euros de un banco húngaro próximo a Orbán; blanco y en botella. (Varios señores diputados: ¿Y qué?)
Continuemos con prácticas de su partido de dudosa ética, de chiringuitos que ustedes manejan, dopados con financiación en ocasiones pública, y también de su discurso de odio. Miren, este Gobierno, y desde luego este partido al que tengo el honor de pertenecer, va a defender siempre las instituciones democráticas del discurso ultra y de los comportamientos ultras; lo vamos a hacer siempre. Vamos a trabajar para prestigiar el Tribunal Constitucional y cualquier otro órgano en nuestro país que continuamente reciba insultos por su parte y también por parte de la derecha, del Partido Popular. Vamos a seguir prestigiando otras instituciones que son democracia en nuestro país, que son Estado, como son los parlamentos autonómicos, que ustedes apuestan por disolver; si bien es cierto, una vez les pregunté si ustedes querían acabar con los parlamentos autonómicos y unos diputados de su bancada me dijeron que sí con la cabeza y otros que no. Entonces, igual puede usted aprovechar su réplica y clarificarnos si quiere usted disolver los parlamentos autonómicos en nuestro país, porque sería muy interesante. Pero tenga usted cuidado, porque igual su opinión no es la opinión de su partido. Yo comprobé con mis ojos en aquel momento que no tienen ustedes muy claro este punto. Vamos a trabajar también por defender los valores constitucionales, señor Ortega Smith, en definitiva, el pluralismo político, frente a ustedes que abogan por ilegalizar partidos políticos, es decir, por ilegalizar el cauce de representación de millones de españoles. Por eso, no pueden ustedes hablar en nombre del país, porque ustedes pretenden ilegalizar partidos políticos. No hay nada más contrario a los valores constitucionales, a un valor fundamental de nuestra Constitución como es el pluralismo político, que esa idea de derogar e ilegalizar partidos políticos; una idea con la que coqueteó en algún momento el Partido Popular, pero que duró lo que duran sus giros sociales, un ratito, y abandonaron esa propuesta rápidamente.
Y, por último, también le digo, señor Ortega Smith, que vamos a seguir trabajando por que nuestro país sea un país limpio, por que haya facilidades para los funcionarios que investigan el delito y por que haya todos los medios que sean necesarios, humanos y materiales, para que los juzgados y tribunales de este país y el ministerio público puedan luchar contra la corrupción. Y, desde luego, lo que no es una línea a seguir por parte de este Gobierno es eliminar las oficinas antifraude y anticorrupción que ustedes eliminaron en los Gobiernos autonómicos de Baleares y de la Comunidad Valenciana. (Aplausos). Ustedes llegaron a los Gobiernos autonómicos y suprimieron las oficinas antifraude y anticorrupción. ¿Por qué? También tendrá usted unos minutos, a continuación de mi intervención, para explicarnos por qué les pareció buena idea eliminar las oficinas antifraude y las oficinas anticorrupción; sería muy interesante escuchar cuáles son sus argumentos.
Termino ya. Como puede ver, nosotros practicamos la profundización en valores democráticos y también en instituciones democráticas. El Plan de Acción por la Democracia que, insisto, es Europa y es democracia, es un plan verdaderamente esencial para que tengamos una democracia más limpia. Hay riesgos en la democracia en todo el mundo, riesgos que derivan de los discursos de odio, de los bulos y de la desafección de mucha ciudadanía que se cree, de buena fe, algunas de las mentiras que propagan extremistas de todo color y de todo pelaje ―ustedes entre ellos―, y creo que es bueno que en el Gobierno seamos conscientes de ello, como lo ha sido la Comisión Europea, para poner freno a estas prácticas que acaban horadando el prestigio de la democracia.
Por tanto, le pido, señor Ortega Smith, que en su turno de réplica me aclare las cuestiones que le he planteado, amén de que usted haga las consideraciones que quiera.
Muchas gracias. (Aplausos).