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Sin adjetivos

Pleno del 23 de octubre de 2024

Interpelación urgente al Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes sobre las medidas que va a adoptar el Gobierno para garantizar el prestigio de las instituciones.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario VOX. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 73.

Justicia y corrupción

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 40Vídeo

Muchas gracias, señor presidente. Señor ministro, en 1748, el político y filósofo francés, el barón de Montesquieu, escribió una obra que probablemente a usted le suene: El espíritu de las leyes. En ella instituyó una doctrina política sobre la separación o división de poderes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. (Rumores).

Presidencia. Un momento, señoría; un momento, disculpe. Por favor, silencio. (Pausa). Cuando quiera.

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

VoxDiputado.Página 40

Le decía que instituyó una obra para la separación o división de poderes entre el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, que no tenía otra finalidad que instituir un sistema de contrapoderes para la protección del ciudadano frente a los abusos del poder. Esta teoría podríamos decir que es una teoría democrática, es una teoría protectora del más débil, del más vulnerable, que es el ciudadano, frente a los abusos del poder. Usted, señor ministro, representa la antítesis de la filosofía política o de la doctrina política que instituyó Montesquieu. Usted, como ministro de la Presidencia, del Poder Ejecutivo; ministro de Justicia, del Poder Judicial, y ministro de Relaciones con las Cortes, del Poder

Legislativo, unifica en su persona todo el poder, pero no precisamente para convertirse en un contrapoder para que puedan existir controles a los abusos, sino todo lo contrario. Podríamos decir que usted es el enterrador político de las ideas de Montesquieu. (Aplausos). Yo le recomiendo que se anime a escribir un libro y, frente a la teoría de El espíritu de las leyes, escriba usted un manual de doctrina política que se llame: El espíritu de la autocracia o cómo mantenerse en el poder destruyendo el Estado de derecho.

Usted, ministro plenipotenciario de Sánchez, ha pervertido con sus políticas la democracia, está minando el Estado de derecho y está humillando la soberanía nacional de todo el pueblo español. Usted y su Gobierno son ejecutores de una hoja de ruta que podríamos denominar un plan suicida para la destrucción de los principios básicos y elementales que conformaron nuestra carta magna, nuestra Constitución. Primero, destruir el principio de igualdad ante la ley de todos los españoles. Segundo, destruir el principio de la soberanía nacional, única e indivisible, que corresponde en exclusiva a todo el pueblo español. Tercero, destruir el principio de unidad nacional, territorial, legal, económica o social. Cuarto, destruir el principio de solidaridad interterritorial entre las diferentes regiones de España. Quinto, destruir el principio de seguridad jurídica, unido al principio de legalidad. Y sexto, destruir el principio de independencia judicial.

Usted, señor ministro del Gobierno de Sánchez, ha puesto —j‌unto con el resto de sus compañeros de la bancada azul— el Estado al servicio de sus intereses personales o de los intereses partidistas del PSOE y no al servicio de los intereses generales de España y de todos los españoles. Usted y su Gobierno están arrodillando a las instituciones frente a los peores enemigos de la nación española, aquellos con los que su presidente prometió que jamás pactaría. ¿Se acuerda? Aquellos de las manos manchadas de sangre, los bilduetarras; aquellos de las cartillas de racionamiento, los comunistas de Podemos o de SUMAR; aquellos que dieron un golpe de Estado contra el ordenamiento constitucional, los de Esquerra o los de Junts. Su hoja de ruta y la de su Gobierno, señor ministro, es una hoja de ruta que ya no desconoce nadie y que, además, ustedes, de manera descarada, ni siquiera disimulan.

Primero, comenzó torciéndole el pulso a la Abogacía del Estado cuando estábamos en el juicio contra los golpistas en el Tribunal Supremo por el 1 de octubre del 2017, pasando del delito de rebelión que habían mantenido durante la fase de instrucción a cambiarlo en el último momento por un delito de sedición. Segundo, procediendo a la derogación precisamente de ese delito de sedición y la rebaja de las penas del delito de malversación, casualmente los delitos por los que habían sido acusados y condenados sus actuales socios de Gobierno. Tercero, indultando a los golpistas que habían sido condenados por el Tribunal Supremo. Cuarto, amnistiando a los prófugos golpistas que todavía no habían sido condenados. ¿Se acuerda cuando usted y todo su Gobierno, con Sánchez a la cabeza, repetían hasta la saciedad días antes: no es constitucional una amnistía; es un indulto generalizado que prohíbe nuestra Constitución? Para proceder a la amnistía posterior. Quinto, modificando la ley de memoria histórica por una Ley de Memoria Democrática, que tanto la una como la otra son precisamente lo más antihistórico y lo más antidemocrático que hay; reviviendo ese guerracivilismo, ese enfrentamiento intergeneracional que ya se había superado por los españoles; y procediendo a la profanación del Valle de los Caídos en esa necrofilia que parece que a usted y al presidente del Gobierno les satisface enormemente.

Sexto, mediante el control político del Tribunal Constitucional. Y aquí llegaron a un acuerdo con el Partido Popular; por eso, creo que se han ido la inmensa mayoría de sus diputados, porque no quieren escuchar que fue con un acuerdo con ustedes para el control del Tribunal Constitucional. (Aplausos). Tal vez, señor ministro, porque no quería que se produjese la situación en la que un Tribunal Constitucional volviera a condenarles ―gracias a los recursos de VOX— por vulnerar derechos fundamentales de todos los españoles —¿se acuerda?—, en dos memorables sentencias por sus dos estados de alarma ilegales e inconstitucionales. Y porque, tal vez, están preparando el camino del Tribunal Constitucional para cuando terminen de regalarles a lo mejor a sus socios un referéndum separatista.

Séptimo, porque negociaron, y también con el Partido Popular, el control del Poder Judicial, repartiéndose los diez vocales cada uno del Consejo General del Poder Judicial, como paso previo para repartirse la elección o nombramiento de los magistrados del Tribunal Supremo, de la Audiencia Nacional, de los tribunales superiores de Justicia o de las audiencias provinciales, tal vez para evitar que no vuelva a ocurrir una imputación o investigación como la que acaba de ocurrir recientemente contra su fiscal general del Estado. (Aplausos). Octavo, negociando con los bilduetarras el acercamiento de los presos de la ETA, la excarcelación anticipada de terroristas, en la mayor humillación a las víctimas, y expulsando a la Guardia Civil de Navarra. Noveno, negociando con sus socios bilduetarras nada menos que la reforma de la ley de seguridad ciudadana, para seguir desprotegiendo a nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado frente a la delincuencia.

Décima hoja de ruta, la reforma de la ley de publicidad institucional, para seguir controlando a los medios de comunicación, esa inmensa mayoría a la que compran a base de publicidad institucional, y seguir vetando a los pocos medios que todavía se atreven a llevarles la contraria. Undécimo, reformando el Código Penal para despenalizar nada menos que los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos o los delitos de ofensa a los símbolos nacionales; es decir, atacando directamente lo que puede ser un sentimiento espiritual dentro del pueblo español.

Duodécimo, con ese mal llamado Plan de Acción por la Democracia, que no es otra cosa que aniquilar cualquier oposición legítima a sus planes. Decimotercero, cediendo impuestos a los separatistas como en Cataluña, aunque eso suponga romper la caja única de la Seguridad Social, aunque sea romper el más elemental principio de igualdad y proporcionalidad en justicia retributiva de las diferentes regiones de España. Decimocuarto, el control absoluto del consejo de Radiotelevisión Española, para que se convierta en el único órgano de propaganda del régimen, el nuevo NO-DO. Decimoquinto, destruir la libertad de educación de los padres, no permitiéndoles que puedan educar a sus hijos, por ejemplo, en el español, al menos en ese 25 % en Cataluña y en el País Vasco que habían reconocido los tribunales, o imponiéndoles el adoctrinamiento de la ideología de género o de los lobbies LGTBI. Decimosexto, convirtiendo al fiscal general del Estado nada menos que en el fiscal general del Partido Socialista, en el fiscal general de Sánchez, ese fiscal que ha sido, por primera vez en la historia de la Fiscalía General del Estado, imputado o al menos de momento investigado por la Sala Segunda del Tribunal Supremo por unanimidad, y para el que ha pedido la dimisión el propio Consejo Fiscal por presunto delito de revelación de secretos.

Voy terminando. Señor ministro, no le interpela el Grupo Parlamentario VOX, le interpela la inmensa mayoría del pueblo español, la inmensa mayoría de una nación que se siente absolutamente traicionada por el Gobierno de España. Pronto será interpelado por la propia historia de España.

Señor ministro, solo le queda una salida posible: confiésese culpable, dimita y, entonces, solo entonces, podrá mirar a los ojos a su hijo sin sentir una profunda vergüenza.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 42Vídeo

Señor Ortega Smith-Molina, muchas gracias por su interpelación. Fíjese, gracias por su tono, diferente al de otras ocasiones. El contenido quizá era parecido, en eso son ustedes muy previsibles, pero le agradezco el tono.

Ha hablado usted de autocracia y de acabar con el Estado de derecho, y a mí eso, en boca de la ultraderecha española, me da algo de miedo. Se lo digo con toda transparencia. También me decía que la interpelación no la hace el Grupo Parlamentario VOX, que la hace el pueblo español y también eso me da un poquito de miedo, que ustedes crean que representan al pueblo español en exclusiva. ¿Ve esto? Desde aquel escaño hasta aquel otro (señalando el extremo izquierdo y el extremo derecho del hemiciclo), todo esto es España y a ustedes creo que no les gusta España, porque esto es España, no la uniformidad monocolor que ustedes creen que preside toda la vida de este país, no; España son 350 diputados y diputadas elegidos democráticamente por los españoles, con ideas distintas, sensibilidades diferentes, lenguas que se hablan en distintos territorios de nuestro país, que en ocasiones es el castellano, que hay otras lenguas maternas, porque en ocasiones no lo es. Eso es España, una España plural, de colores, avanzada, diversa, que no se parece en nada al retrato que ustedes, en VOX, hacen de nuestro país. Y, por tanto, le pido algo de prudencia, que cuando hable usted no diga que lo hace en nombre del pueblo español. Ustedes representan una parte bien pequeña del pueblo español, si uno mira los resultados electorales.

Le agradezco también la interpelación porque nos va a permitir hablar de cómo defendemos en el Gobierno las instituciones democráticas. También le digo que me ha sorprendido su intervención por el tono, ya se lo he dicho, pero incluso también por el contenido. Ha entrado usted en distintas materias, distintos puntos a los que voy a intentar dar respuesta en esta intervención, a diferencia de otras preguntas más abstractas y más metafísicas que en ocasiones hace VOX y que resultan, en mi opinión, bastante ridículas. Prefiero una intervención para que podamos profundizar en los asuntos que usted ha planteado.

Ha hablado del prestigio de las instituciones. Utiliza usted una retórica quizá algo trasnochada del honor y la honra de las instituciones. Yo prefiero hablar de proteger instituciones democráticas, de preservarlas, de reforzarlas, con medios y leyes que las hagan adaptarse a los tiempos, y por eso este Gobierno ha puesto en marcha un plan al que usted se ha referido en su intervención, que es el Plan de Acción por la Democracia; un Plan de Acción por la Democracia que emana directamente de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo; es decir, los dos conceptos, las dos categorías políticas que informan ese Plan de Acción por la Democracia son Europa y democracia. No sé cómo de cómodo se siente su grupo parlamentario con estos dos conceptos, Europa y democracia, porque este plan va de eso, de Europa y de democracia, y yo creo que su grupo político tiene algunas reservas con Europa y con la democracia, pero tendrá usted un turno de réplica en el que va a poder usted explicarme si efectivamente ustedes no tienen ninguna reserva con Europa ni con la democracia.

El Plan de Acción por la Democracia contiene 31 medidas. Son públicas, queremos mejorar y hacer más limpia nuestra democracia. Ante esos problemas que sacuden toda Europa, que es el extremismo —‌ustedes lo conocen bien—, que son los bulos —‌ustedes los conocen bien—, que son las mentiras —‌usted las conocen bien— que son comportamientos ultras que socavan los valores democráticos y los valores europeos, queremos hacer un plan para mejorar y fortalecer nuestra democracia. No es un problema exclusivamente español, es un problema europeo; por eso, el Plan de Acción por la Democracia se aprueba en la Comisión Europea y se aprueba en el Parlamento Europeo. Y nosotros aquí tratamos de trasponer esas normas a nuestro ordenamiento.

Si me permite, le voy a ir mencionando algunas de estas normas y, en contraposición, le voy a decir lo que hace su partido, el Grupo Parlamentario VOX y la ultraderecha en este país. Queremos reformar el Reglamento del Congreso y del Senado para reforzar las sanciones por la no presentación de las declaraciones de bienes por parte de los diputados o senadores o por la presentación de información falsa o incompleta. Le leo un titular de diciembre de 2020 del medio de comunicación elDiario.es: Abascal actualiza con meses de retraso su declaración de bienes en el Congreso para incluir la compra de un chalé en una lujosa zona de Madrid. Lo que nosotros queremos hacer y lo que hacen ustedes. Segunda medida del Plan de Acción por la Democracia: reforzar el régimen sancionador aplicable a los partidos políticos que no presenten sus cuentas de manera adecuada. Esto es lo que queremos hacer. ¿Qué hace VOX? Titular de La Razón, agosto de 2024: VOX es el único partido que todavía no ha publicado sus cuentas. Diario El País, febrero de 2023: El sindicato de VOX oculta sus cuentas incumpliendo la Ley de Transparencia. Solidaridad ―que así se llama el sindicato― no ha hecho públicos sus gastos ni fuentes de financiación desde que se fundó, en 2020. También, el diario El País, febrero de 2023: VOX trasvasó dos millones de euros más a la fundación que preside Abascal sin informar a sus afiliados. El traspaso de fondos desde el partido a la fundación suma 4,5 millones de euros en menos de dos años. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).

Estaremos de acuerdo, señor Ortega-Smith, en que es muy necesario el Plan de Acción por la Democracia, porque verdaderamente los comportamientos que lleva a cabo VOX son contrarios a la transparencia y contrarios a los valores democráticos: retraso en la presentación de la declaración de bienes, falta de publicación de las cuentas, incumplimiento de la ley de transparencia, traspaso de fondos... Todo un abanico de acciones que atentan directamente contra las instituciones. Y falta la guinda del pastel, septiembre de 2024, hace unos días, diario El País: VOX admite haber recibido 9,2 millones de euros de un banco húngaro próximo a Orbán; blanco y en botella. (Varios señores diputados: ¿Y qué?)

Continuemos con prácticas de su partido de dudosa ética, de chiringuitos que ustedes manejan, dopados con financiación en ocasiones pública, y también de su discurso de odio. Miren, este Gobierno, y desde luego este partido al que tengo el honor de pertenecer, va a defender siempre las instituciones democráticas del discurso ultra y de los comportamientos ultras; lo vamos a hacer siempre. Vamos a trabajar para prestigiar el Tribunal Constitucional y cualquier otro órgano en nuestro país que continuamente reciba insultos por su parte y también por parte de la derecha, del Partido Popular. Vamos a seguir prestigiando otras instituciones que son democracia en nuestro país, que son Estado, como son los parlamentos autonómicos, que ustedes apuestan por disolver; si bien es cierto, una vez les pregunté si ustedes querían acabar con los parlamentos autonómicos y unos diputados de su bancada me dijeron que sí con la cabeza y otros que no. Entonces, igual puede usted aprovechar su réplica y clarificarnos si quiere usted disolver los parlamentos autonómicos en nuestro país, porque sería muy interesante. Pero tenga usted cuidado, porque igual su opinión no es la opinión de su partido. Yo comprobé con mis ojos en aquel momento que no tienen ustedes muy claro este punto. Vamos a trabajar también por defender los valores constitucionales, señor Ortega Smith, en definitiva, el pluralismo político, frente a ustedes que abogan por ilegalizar partidos políticos, es decir, por ilegalizar el cauce de representación de millones de españoles. Por eso, no pueden ustedes hablar en nombre del país, porque ustedes pretenden ilegalizar partidos políticos. No hay nada más contrario a los valores constitucionales, a un valor fundamental de nuestra Constitución como es el pluralismo político, que esa idea de derogar e ilegalizar partidos políticos; una idea con la que coqueteó en algún momento el Partido Popular, pero que duró lo que duran sus giros sociales, un ratito, y abandonaron esa propuesta rápidamente.

Y, por último, también le digo, señor Ortega Smith, que vamos a seguir trabajando por que nuestro país sea un país limpio, por que haya facilidades para los funcionarios que investigan el delito y por que haya todos los medios que sean necesarios, humanos y materiales, para que los juzgados y tribunales de este país y el ministerio público puedan luchar contra la corrupción. Y, desde luego, lo que no es una línea a seguir por parte de este Gobierno es eliminar las oficinas antifraude y anticorrupción que ustedes eliminaron en los Gobiernos autonómicos de Baleares y de la Comunidad Valenciana. (Aplausos). Ustedes llegaron a los Gobiernos autonómicos y suprimieron las oficinas antifraude y anticorrupción. ¿Por qué? También tendrá usted unos minutos, a continuación de mi intervención, para explicarnos por qué les pareció buena idea eliminar las oficinas antifraude y las oficinas anticorrupción; sería muy interesante escuchar cuáles son sus argumentos.

Termino ya. Como puede ver, nosotros practicamos la profundización en valores democráticos y también en instituciones democráticas. El Plan de Acción por la Democracia que, insisto, es Europa y es democracia, es un plan verdaderamente esencial para que tengamos una democracia más limpia. Hay riesgos en la democracia en todo el mundo, riesgos que derivan de los discursos de odio, de los bulos y de la desafección de mucha ciudadanía que se cree, de buena fe, algunas de las mentiras que propagan extremistas de todo color y de todo pelaje ―ustedes entre ellos―, y creo que es bueno que en el Gobierno seamos conscientes de ello, como lo ha sido la Comisión Europea, para poner freno a estas prácticas que acaban horadando el prestigio de la democracia.

Por tanto, le pido, señor Ortega Smith, que en su turno de réplica me aclare las cuestiones que le he planteado, amén de que usted haga las consideraciones que quiera.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. Tiene ahora la palabra el señor Ortega Smith-Molina por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Francisco Javier Ortega Smith-Molina

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Muchas gracias, señora presidenta. Señor ministro, me alegro de que le guste la música, el tono, pero no se olvide de leer despacio la letra, que es donde está lo importante. Me va a permitir que haga justo lo contrario de lo que hacen ustedes en las sesiones de control, que es la gran diferencia. Usted me ha hecho unas preguntas y yo se las voy a contestar. Bueno, le voy a contestar todas las que tienen que ver con lo que yo le he planteado en la interpelación, porque si no, me va a permitir que le ofrezca que se siente usted allí (señala a los escaños del Grupo Parlamentario VOX) y yo me sienta aquí (señala a los escaños del Gobierno) y así me interpele usted a mí. Como es nuestro grupo quien le ha interpelado, le voy a contestar todo lo que tiene que ver con la interpelación. Hay otro tipo de consideraciones que a usted le encanta repetir. Dice que nosotros somos previsibles, pero créame que yo en esta Cámara le he debido de escuchar como cuatro o cinco veces lo mismo sobre nuestro partido o sobre nuestro presidente. Son cosas que tienen una respuesta, pero permítame que no se la dé precisamente en esta interpelación porque quitaría tiempo a otras cuestiones que para nosotros son vitales, que afectan a cuestiones del Estado de Derecho y de las instituciones, que creo que es lo importante. (Aplausos). Usted ha dicho que yo me he referido a un Gobierno autócrata y a la autocracia, y dice que eso a usted le da mucho miedo. Imagínese el miedo que nos da a nosotros y a los españoles que el Gobierno de Sánchez, su Gobierno, sea un Gobierno autócrata; eso es lo que nos da miedo. Que yo me refiera a ustedes como Gobierno autócrata no debe darle miedo ni preocupación a nadie. Nosotros somos un partido que está en la oposición, pero lo que preocupa de verdad es que sus prácticas sean prácticas totalitarias, autócratas, antidemocráticas y estén ustedes en el Gobierno, porque si estuvieran ustedes solo en una tertulia de televisión nos podrían causar rubor, vergüenza o risa, pero nos preocupan porque están ustedes sentados en el banco azul.

Usted dice que me he referido al pueblo español como representantes del pueblo español. Nosotros tenemos claro que somos una parte de los representantes del pueblo español y que esta sede es la sede de la soberanía nacional, la que representa a todo el pueblo español. Por eso nosotros combatimos con fuerza a todos aquellos que se sientan aquí, como una quinta columna, para destruir desde dentro de la sede de la soberanía nacional a precisamente la soberanía nacional y socavar los cimientos de nuestra nación. (Aplausos).

Usted ha mencionado que nosotros decimos y repetimos que España nos gusta. Claro que nos gusta, incluso a pesar de ustedes, a pesar de sus Gobiernos, a pesar de la corrupción, a pesar de la miseria, a pesar de los filoetarras, a pesar de los golpistas, a pesar de los mediocres, España nos gusta. Y nos gusta mucho, por eso luchamos por ella, por eso intentamos que ustedes y sus socios no puedan cumplir sus objetivos de destruirla, de empobrecerla, de arruinarla y de terminar con su libertad.

Usted me pregunta si nosotros tenemos algún problema con Europa o con la democracia, y yo le contesto, respecto a Europa, que Europa, sí, pero no así. No una Europa que abre sus fronteras a una invasión migratoria que pone en riesgo la seguridad en sus calles (aplausos); no una Europa que aprueba —‌ustedes con el Partido Popular— una Agenda 2030 y un Pacto Verde Europeo que están arruinando a nuestros agricultores, a nuestros ganaderos y a nuestros pescadores; no una Europa que ha olvidado a los Estados nación para convertirse en un superpoder que nadie ha votado y que, sin preguntar a ningún europeo, está poniendo en riesgo los cimientos de Europa. (Aplausos). Y respecto a la democracia, ¿cómo no vamos a creer en la democracia si somos quienes estamos apostando precisamente por acabar con todos aquellos que no creen en la democracia? Por ejemplo, sus socios, cuando dan golpes de Estado o, por ejemplo, la historia del Partido Socialista, que tantas veces hemos repetido aquí, con reiterados golpes de Estado desde las instituciones y el poder. Pero, además, es que nosotros proponemos una reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General para que el voto de cada español valga lo mismo y no se sienten aquí grupos que, representando muchísimos menos votos que nosotros, tienen en proporción muchísimos más escaños; eso también es democracia. (Aplausos).

Me habla usted de los parlamentos autonómicos y yo se lo digo claramente: nosotros, a diferencia de otros como ustedes o sus socios, que van por la puerta de atrás para modificar la Constitución, decimos al pueblo español que nacimos como opción política para proponer una reforma de la Constitución y terminar con el nefasto sistema de las comunidades autónomas (aplausos) que nos divide, que nos enfrenta y que es el trampolín de las duplicidades legislativas, del despilfarro del gasto y, lo que es más grave, trampolín de las ansias separatistas. Y lo decimos claro: si por nosotros fuera, siempre que el pueblo español y por los mecanismos de reforma constitucional del pueblo español así lo decidiera, suprimiríamos los Parlamentos autonómicos. (Aplausos).

Le voy a contestar también sobre la ilegalización de los partidos políticos, y voy terminando, señora presidenta. Pues claro que estamos a favor, pero no de la ilegalización de las ideas, que cada uno piense lo que le dé la gana. Si su presidente se cree Napoleón, es su problema, no por eso lo ilegalizaríamos. (Aplausos). El problema son aquellos partidos que cometen delitos de sedición o rebelión o, por ejemplo, partidos cuya finalidad fuera imponer el narcoterrorismo o la pedofilia o cualquier régimen totalitario desde el fascismo o nacionalsocialismo hasta el marxismo, nos da lo mismo. A cualquiera que atente contra la libertad, contra el ordenamiento constitucional y contra la nación no hay por qué permitirle que actúe desde dentro de las instituciones. (Aplausos). Eso se llama proteger la Constitución. Los que permiten que quienes quieren destruir la Constitución y la nación sean partidos legales son cómplices de sus objetivos.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras diputadas y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Ortega Smith-Molina. Señor ministro, cuando quiera.

Félix Bolaños García

GobiernoMinistro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.Página 45Vídeo

Gracias.

Señor Ortega Smith, creo que no le ha gustado mucho que le halague el tono de su primera intervención. Pues imagínese ahora que también voy a halagar que estemos teniendo un debate verdadero, usted responde a lo que yo le he dicho y yo respondo a lo que usted ha dicho. No venimos aquí a leer, sino a interactuar en un debate parlamentario, como debería ser lo normal. Pero, que halague hoy su tono ―hoy, hoy, señor Ortega Smith― no quiere decir que no escuche lo que dice, por supuesto que escucho la música y escucho la letra y, como escucho la letra, me aterra eso de que diga usted que hay que ilegalizar partidos políticos. Dice usted ―palabras textuales―: Que cada uno piense lo que quiera. Claro, que piense lo que quiera, pero que no tenga un partido político que lo represente aquí. (El señor Ortega Smith-Molina hace gestos negativos). ¿Ese es su modelo de sistema democrático en España? Igual ese modelo hace cincuenta años que dejó de existir en nuestro país; eso de que cada uno piense lo que quiera, pero sin partidos políticos que lo representen no es muy democrático.

En un momento dado me ha dicho usted: Si quiere, nos cambiamos las sillas, yo me siento ahí y usted se sienta allí. En esto vamos a estar de acuerdo, ni usted quiere ser miembro de un Gobierno progresista ni yo quiero estar sentado en la bancada de la ultraderecha; esto seguro, estamos de acuerdo. (Aplausos). ¿Ve cómo se pueden forjar consensos inverosímiles?

Sigue hablando de autocracia y nos lo imputa a nosotros, a algunas decisiones que toma el Gobierno. Es una pena que no tengamos más réplicas, porque yo le quiero hacer una pregunta. Ustedes durante bastante tiempo ―es verdad que hace algo que no se lo escucho― dijeron que éramos el peor Gobierno de los últimos ochenta años. Eso quiere decir que ustedes consideraban que un Gobierno democrático era peor que un Gobierno de la dictadura. (El señor Ortega Smith-Molina hace gestos negativos). Esto lo han dicho ustedes. Por tanto, cuando hablemos de autocracia también debemos tener cierta credibilidad, porque esto lo han dicho ustedes, señor Ortega Smith.

Me alegro también de que reconozca que usted representa a una parte de este Parlamento, no a toda la nación, y, por tanto, como está usted tan preocupado por la cohesión territorial de nuestro país, entiendo que usted está verdaderamente feliz porque hoy un presidente socialista y constitucionalista lidere la Generalitat de Catalunya. Entiendo que estará usted encantado porque una gravísima crisis política e institucional que sufrió España hoy esté resuelta gracias al patriotismo inteligente de este Gobierno, a diferencia de su patriotismo tóxico. Entiendo que estará encantado de que Salvador Illa sea president de la Generalitat de Catalunya.

Me ha dicho ―y no lo dudo― que le gusta España; no tengo ninguna duda, otra cosa es cómo desarrollamos cada uno nuestro patriotismo. Yo no le niego a usted el patriotismo. Me parece que el patriotismo de la ultraderecha es tóxico, pero no les niego que sean patriotas. Me gustaría que nos reconocieran a nosotros que también somos patriotas y, si me permite, un patriotismo más inteligente, que ha conseguido resolver una gravísima crisis constitucional e institucional en España que existió con el proceso soberanista. Pero ha dicho algo y es que a usted le gusta España a pesar de la miseria y a pesar de que queremos arruinar a los españoles. Lo ha dicho usted. Permítame que le diga que el Fondo Monetario Internacional contradice lo que usted ha dicho. Ayer el Fondo Monetario Internacional dijo que España es la economía avanzada del mundo que más va a crecer en 2024 y en 2025. Esto lo dice el Fondo Monetario Internacional. ¿Quién tiene más credibilidad para hacer previsiones económicas, el Fondo Monetario Internacional o el señor Ortega Smith? Dejo la pregunta en el aire para que sea respondida por sus señorías, pero tengo la sensación de que el Fondo Monetario Internacional algo de crédito tiene en la materia.

Por último, usted saca uno de los temas favoritos de su grupo ―no me refiero a usted en particular―, que es lo que denominan la invasión migratoria; un asunto para ustedes vital. Yo creo que una de las maneras de medir la dignidad de un país y de una persona es cómo trata a los seres humanos que llegan a sus fronteras con nada, que se han jugado la vida, que traen una mano delante y otra detrás, que en ocasiones han perdido a familiares y su salud y que vienen a Europa porque quieren un futuro para ellos y para sus hijos. Para mí, darles un trato digno es ser humano. (Aplausos). Por tanto, permítame que le diga que este discurso xenófobo que ustedes hacen hacia las personas migrantes es inaceptable desde el punto de vista humano. Esos seres humanos merecen toda la dignidad de este país, de nuestro país, que es España, y es una manera de medir la dignidad del país y también cómo de humanos somos en nuestra acción política.

Por tanto, tenga claro que este Gobierno siempre combatirá el extremismo, combatirá el odio, combatirá la xenofobia, combatirá los discursos absolutamente falaces, combatirá los bulos y trabajaremos por tener una democracia limpia, una democracia más fuerte, una democracia que nos haga estar orgullosos de pertenecer a este gran país que es España.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. (El señor Tellado Filgueira pide la palabra). Señor Tellado, ¿por qué me pide la palabra?

TELLADO FILGUEIRA

Página 47

Gracias, señora Armengol. A ver si no me corta la palabra cuando deje de gustarle lo que digo, que es lo que sucede habitualmente cuando desde este grupo se pide la palabra. (Aplausos.―Protestas).

Presidencia. Señor Tellado, ¿por qué artículo pide la palabra?

TELLADO FILGUEIRA

Página 47

Pido la palabra sobre la base del artículo 72, que le voy a leer, y en relación con los artículos 102 y 188.3.

Presidencia. Tiene un minuto.

TELLADO FILGUEIRA

Página 47

Dice el artículo 72: «En cualquier estado del debate, un diputado podrá pedir la observancia del Reglamento.» Eso es por lo que yo le pedía en aquel momento del debate la observancia del Reglamento en dos cuestiones. La primera, le ruego a la Presidencia que no otorgue la palabra o la retire en función de afinidades políticas, como ha venido ocurriendo a lo largo de los últimos plenos. (Aplausos.―Rumores). Y segunda y por tanto, le recuerdo sus funciones, las que deben ser, que es cumplir y hacer cumplir el Reglamento desde la neutralidad que a usted se le exige y que desde luego no muestra en ningún momento. Simplemente quiero recordar que las sesiones de control están tasadas en el Reglamento, el Gobierno responde y la oposición pregunta, y usted debería estar llamando al orden y a la atención a los ministros que huyen de dar respuesta a lo que así se plantea. (Aplausos.―Rumores). Se desnaturalizan las sesiones de control gracias a esa colaboración permanente de la presidenta de la Cámara, y es ciertamente una lástima. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Tellado, por sus consejos. Yo intentaré hacer bien de presidenta del Congreso y usted intente hacer bien de portavoz de su grupo parlamentario. Muchas gracias. (Aplausos). COMPARECENCIA DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, DE CONFORMIDAD CON LO DISPUESTO POR EL ARTÍCULO 203 DEL REGLAMENTO: —  COMPARECENCIA DE LA MINISTRA DE VIVIENDA Y AGENDA URBANA (RODRÍGUEZ GARCÍA) ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, SOLICITADA POR LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS REPUBLICANO, EUSKAL HERRIA BILDU Y MIXTO, PARA DAR EXPLICACIONES EN RELACIÓN CON LA INACCIÓN DEL GOBIERNO Y LA FALTA DE MEDIDAS TENDENTES A POSIBILITAR EL ACCESO DE LA CIUDADANÍA A UNA VIVIENDA DIGNA Y RESPECTO A SUS DECLARACIONES DE FECHA 25/09/2024 APELANDO A LA SOLIDARIDAD DE LOS PROPIETARIOS COMO FORMA DE CONTENER LA SUBIDA DE PRECIOS DE ALQUILER. (Número de expediente 210/000046).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la comparecencia de la ministra de Vivienda y Agenda Urbana ante el Pleno de la Cámara, solicitada por los grupos parlamentarios Republicano, Euskal Herria Bildu y Mixto, para dar explicaciones en relación con la inacción del Gobierno y la falta de medidas tendentes a posibilitar el acceso de la ciudadanía a una vivienda digna y respecto a sus declaraciones de fecha 25 de septiembre de 2024 apelando a la solidaridad de los propietarios como forma de contener la subida de precios del alquiler. Tiene la palabra la señora ministra de Vivienda y Agenda Urbana. Cuando quiera.