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Sin adjetivos

Pleno del 16 de octubre de 2024

Interpelación urgente al Ministro del Interior sobre la implicación de su Ministerio en los múltiples escándalos de corrupción que cercan a su Gobierno, al Partido Socialista y al entorno del Presidente Sánchez.

Interpelación urgente.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 71.

Justicia y corrupción

Carlos Rojas García

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Gracias, señor presidente, con su venia. Señor ministro, ya sabe para qué está usted citado en esta interpelación, para explicar la implicación de su ministerio en los múltiples escándalos de corrupción que están asolando a su Gobierno. Tenemos un país sin presupuestos y un Gobierno asolado por la corrupción; un Gobierno que lleva a España a la ruina y que ya tendría que estar dimitido entero. Usted lleva desde el inicio de este Gobierno con una gestión, desde nuestro punto de vista, calamitosa. Se lo hemos dicho muchas veces, no solo nosotros, sino el resto del arco parlamentario. Pero ha acompañado al «1», ya sabe a quién me refiero, al señor Sánchez, desde el principio, y la corrupción se ha colado en su ministerio, señor Marlaska, y ha ido en autopista hacia Moncloa. Allí, en Moncloa, en el despacho del señor Sánchez, confluye todo, allí se junta todo: las conversaciones con el ministro de Transportes, las bolsas de dinero de Ferraz, los supuestos favores a su esposa, el rescate de Air Europa, el asunto de su hermano… Señoría, como usted comprenderá, respeto las actuaciones judiciales que sobre todo esto están en marcha, pero hay una responsabilidad política, y toda la responsabilidad política está en el señor Sánchez, en la zona cero, el punto central de todos estos casos, el que tiene que dar muchas explicaciones y aún no ha dado y, por supuesto, tiene que dar la cara ante los españoles. Usted también tiene que dar muchas explicaciones, señor Marlaska. Por eso está aquí; es su turno y tiene oportunidad de dar todas estas explicaciones y asumir su responsabilidad política. Si usted guarda silencio ante todos estos escándalos o pone el ventilador, como ha hecho esta mañana en la sesión de control, estará ya asumiendo su responsabilidad política, señor Marlaska, con ese silencio de quien calla otorga. (Aplausos). Los españoles recordamos cómo hace más de seis años llegaba usted al Gobierno con el señor Sánchez, con una moción de censura que pivotaba sobre una sentencia que no era firme y luego se corrigió; una moción que se hizo, supuestamente, para atajar la corrupción. Y la paradoja es que seis años después la corrupción de este Gobierno va a acabar con este Gobierno. Aquella moción de censura no fue una iniciativa para atajar la corrupción. Usted lo sabe y todo el mundo lo sabe, señor Marlaska. Aquello fue una moción de censura para llegar al poder, sencillamente para eso. Y así lo tendrían que haber manifestado, diciéndoles la verdad a todos los españoles. Pero el Gobierno censor empezó con la mentira, y la mentira le ha acompañado a usted y a su Gobierno durante todo este trayecto de más de seis años; la mentira y la corrupción, por lo que estamos sabiendo. Acuérdese de aquello de «no vamos a pactar con Bildu» o que no iban a dar la amnistía ―lo recordaba esta mañana Manuel Cobo perfectamente―; mentiras del «1». Usted también ha mentido en esta Cámara, no una, sino varias veces. Usted se convierte en el «3», en el que retenía, en el que tapaba, como muy bien decía esta mañana nuestro portavoz. ¿Por qué mintió en el caso del viaje de la vicepresidenta del Gobierno de Maduro, la señora Delcy, a España? ¿Qué había en esas maletas, señor Marlaska? Tiene la oportunidad de decirlo ahora. ¿Se quedó alguna de esas maletas en España? ¿Fue alguna de esas maletas a parar a alguien que trabajaba desde el Partido Socialista o para el Partido Socialista? Seis años después del inicio de su Gobierno en España, señor Marlaska, vivimos una crisis institucional que no tiene precedentes en nuestra democracia.

Miren, nosotros respetamos las distintas opiniones. Seguramente, parte de su bancada, o usted, van a decir que España va muy bien. Ojalá fuera así. Pero, muy al contrario, lo cierto es que la mayoría de los españoles sabemos que la situación es muy delicada, no solo del Gobierno, sino de España y, por tanto, como lo es del Gobierno, también afecta a los españoles. No consideramos a este Gobierno un Gobierno fiable, lo vemos como un Gobierno asolado por la corrupción. Es un Gobierno que se ha instalado en la mentira. Es un Gobierno en crisis permanente o, mejor dicho, un Ejecutivo que provoca crisis permanentemente: crisis económicas, acaparando los ingresos por la inflación que castiga a los españoles y dando entrada a una corrupción que salpica hasta a once ministerios, señor Marlaska, y dos comunidades autónomas gestionadas por el Partido Socialista. ¡Ahí es nada! Asimismo, crisis institucional, enfrentando a las comunidades autónomas y quebrando el Título VIII de la Constitución; o como en la investidura, ofreciendo pactos. Se lo hemos dicho muchas veces, que es pura corrupción política, porque se sustentan en prebendas y rompen la igualdad de los españoles; pactos imposibles, pactos inadmisibles en democracia. Ese pacto ha traído la investidura del señor Sánchez. Más crisis institucional, con socios de gobierno insultando a los jueces. Qué pocas veces lo he visto a usted, señoría, defender a los jueces ante las críticas de sus aliados. ¡Qué pocas veces y qué pena me da! (Aplausos). Mire, con un presidente del Gobierno diciendo: La Fiscalía ¿de quién depende? Pues eso, como decía nuestro portavoz esta mañana. Con un fiscal general del Estado imputado esta mañana ya en firme por el Tribunal Supremo. Señoría, artículo 124 de la Constitución de la Fiscalía General del Estado; principios claves: imparcialidad y el de legalidad. Señoría, ¿sabe lo que significa la imputación del fiscal general del Estado? Que los ciudadanos nos sentimos desnudos; que los ciudadanos no sabemos quién nos está protegiendo; que la fe que hemos dado en ese contrato social, que es la Constitución, nuestras normas, nuestros derechos, a quien nos tiene que proteger no nos protege. Y eso es gravísimo, esa sensación de inseguridad jurídica que nos afecta a todos, al derecho a nuestra intimidad, a todos los ciudadanos. Esa imputación es eso. Esa imputación es una losa en la credibilidad de la Fiscalía. Y si usted, aquí, en su intervención no habla de esto, señoría, usted estará una vez más traicionando los principios que ha prometido en la jura y promesa de la Constitución ante todos los españoles. (Aplausos). Pero ¿qué podemos esperar de usted, que ha cesado ilegalmente a un coronel de la Guardia Civil y ha mentido reiteradamente en el Congreso? Aún puede rectificar, ojalá. Tenemos una crisis sin precedentes; una crisis política, con un Gobierno acorralado por los escándalos de corrupción, y van a salir más, señor Marlaska. Y ha vuelto a ocurrir la peor corrupción del Partido Socialista, señoría, y no se lo tome a broma. Mire, Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional: Koldo García, delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho, etcétera. Víctor de Aldama, delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho y tráfico de influencias. ¡Y el señor presidente del Gobierno estaba despachando con este señor, con el señor De Aldama! ¡Tendrá que dar algunas explicaciones! ¡Tendrá que darlas usted, ahora, en su turno! Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid: Begoña Gómez, delito de tráfico de influencias y de corrupción en el sector privado. Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz: David Sánchez Pérez-Castejón, delitos contra la Administración pública, la Hacienda pública, malversación, prevaricación y tráfico de influencias. ¡Señoría, tendrán que dar explicaciones! Que siga la justicia su curso. Respeto al procedimiento judicial. Eso jamás lo vamos a poner nosotros en solfa, como lo hacen ustedes. Derecho a la defensa, pero, señoría, responsabilidad política como una catedral de grande que tiene que tener el Partido Socialista y el Gobierno ahora, ¡ahora! La tiene que tener ahora, señoría. (Aplausos).

Ha vuelto la peor corrupción del Partido Socialista. Recuerdo la de hace unos años con los ERE, donde se repartían bolsas de dinero a cargos socialistas, donde se daban contratos a dedo, donde se rescataban empresas a dedo. ¿Les suena? Donde se daban subvenciones a bolígrafo en la servilleta de la barra de un bar; o donde se tenía dinero amasado en la casa de alguno para asar una vaca. Ahora vuelve la misma historia, las bolsas de dinero a la sede socialista, según el informe de la UCO. Esto no se lo inventa el Partido Popular. (Protestas.―Varios señores diputados: ¡No, no!). El tema se ha elevado aún más. Ahora hay lingotes de oro y todo tipo de pago y comisiones ilegales. Es necesario que, en vez de poner el ventilador o armar el griterío, que, con tranquilidad y mesura, señor Marlaska, dé explicaciones una por una sobre todos estos hechos. Tampoco le estamos pidiendo tanto, señoría. Estamos pidiendo lo que los ciudadanos españoles queremos, saber los tejemanejes de este Gobierno. ¿Va a investigar la corrupción en su ministerio, sí o no? ¿Por qué se repartían móviles opacos para una trama corrupta en su ministerio? ¿Sabía que el comandante Villalba estaba implicado en la trama cuando le dieron un puesto en la Embajada de Venezuela ¿Es cierto que le pidió a usted, al señor Koldo o a alguien de su ministerio, tal y como dicen los informes de la Guardia Civil, que contrataran con la trama corrupta la compra de las mascarillas que nunca llegaban para el Ministerio del Interior durante la pandemia? ¿Cuándo conoció usted este hecho que ahora figura en la UCO, señoría? ¿Colaboró con la investigación judicial a través de una investigación interna o retrasó la colaboración de la justicia, como hizo con el caso Cuarteles hasta en tres ocasiones? ¿Simplemente escurrió el bulto o algo más grave, señor ministro? Se ha publicado que fuentes de la UCO han denunciado maniobras suyas, de usted, del ministro, para controlar el caso Koldo; que la autoridad judicial de la investigación solicitó hace semanas todas las grabaciones del caso Koldo y que su ministerio ha dado la orden de ralentizarlas. ¿Usted ha cuestionado o ha ralentizado esta investigación judicial? Por favor, dígalo en tribuna, porque si esto se demuestra, señoría, ya no estaríamos en la responsabilidad política, la habríamos traspasado para ir a la responsabilidad penal de su señoría. ¿Quién puso a su ministerio en contacto con la empresa del caso Koldo para que el Ministerio del Interior les contratase esas mascarillas? ¿Fue por orden suya o por orden de alguien cercano a usted? ¿Tiene usted trato habitual con el señor Koldo, parecido al de la señora Armengol, más cercano, más lejano? Es cierto que su ministerio ha reconocido haber borrado todos los email intercambiados con la empresa de Koldo. Esto me llama mucho la atención, señoría. ¿Quién dio la orden de este borrado de los correos cuando se estaba investigando? Alguien la dio en su ministerio, ¿fue usted? Porque esto es muy grave, señoría. ¿La dio usted cuando tuvo conocimiento de esas investigaciones judiciales y se borraron los correos del Ministerio del Interior en esa contratación con la trama de Koldo? ¿Esa es la manera de su ministerio de colaborar con la justicia ―el Ministerio del Interior, el que nos tiene que proteger a todos―?, ¿borrando pruebas? Si el director general de la Guardia Civil dio el soplo a Koldo, ¿cuántas reuniones tuvo usted con el ex director general para despachar este asunto? ¿Avisó usted a miembros del Gobierno o a alguien de la trama que estas investigaciones se estaban produciendo? Señor Marlaska, el anterior director de la Guardia Civil le ha señalado en el informe de la UCO como la persona que dio el soplo a la trama corrupta y les pone sobre aviso de que les están investigando. Esto es de una gravedad extrema para la investigación judicial, porque está avisando a los delincuentes y pueden ocultar esas pruebas, pueden dificultar la acción de la justicia y se pueden librar de una condena. Otra vez este Gobierno, señoría, dando ventaja a los delincuentes. Primero, les deja que redacten las leyes y, luego, los avisa cuando están siendo investigados por la justicia por sus acciones criminales. (Aplausos). Esto es lo que estamos viendo los españoles. Señor Marlaska, ¿por qué se cambia al director de la Guardia Civil y se le lleva a la embajada de Washington? Cuando usted conoce que le dio el soplo a la trama corrupta, ¿fue este hecho el que motivó su cambio, señoría? ¿Fue el señor Sánchez el que se lo pidió a usted o se lo recomendó a él? ¿Qué hacía la esposa del presidente del Gobierno llamando a empresarios en las mismas fechas que sus empresas iban a ser rescatadas? ¿Cómo es posible que esto ocurriera y nadie advirtiera nada? Usted lo sabía, usted estaba informando de todo esto. ¿Dio alguna recomendación o acción para evitarlo, señoría?

Le demandamos explicaciones, le exigimos respuestas. Señoría, basta ya de balones fuera, basta ya de mentiras. A responder, ministro, a dar la cara, como decía Ortega, «a las cosas», a las respuestas que necesitamos ya todos los españoles.

Nada más y muchas gracias. (Varios señores diputados: ¡Bravo!―Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Gracias. A continuación, tiene la palabra el nombre del Gobierno, el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

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Muchas gracias, señor presidente.

Señor Rojas, me interpelan hoy por multitud de asuntos y cuestiones sobre las que este Gobierno y yo mismo como ministro del Interior hemos dado explicaciones no solo en los últimos días, sino en los últimos meses, y daremos las explicaciones que nos sean requeridas en todo momento. Lo que es difícil es contestar al cúmulo de falsedades que, señor Rojas, usted ha vertido hoy aquí. (Aplausos). Lo que se puede pedir de un diputado y un representante de la sociedad española es que con conocimiento no falte a la verdad y no instrumentalice o utilice informes concretos de la Guardia Civil y que se convierta en juez y parte, porque ustedes ―evidentemente, algo que es claro― no han dejado nunca trabajar ni a los tribunales, ni a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado cuándo se trata de investigar delitos de corrupción. (Aplausos). Quizás esa sea la diferencia, una de las diferencias fundamentales y esenciales entre ustedes y yo. Por eso ―y no es abrir el ventilador, aunque sé que les duele que se los recuerde―, no vengan aquí a pontificar quienes están en Gürtel, en Púnica, en Lezo, en Kitchen, en Palma Arena, en Bárcenas, en Fabra, en Fitur, Auditorio, Tándem, Erial, Guardería, Acuamed, Mercamadrid. Ayer, la condena del señor Zaplana. Hablaba usted de territorios, ¿me quiere hablar de la Comunidad Valenciana? Son treinta y ocho casos los actualmente pendientes. Ese es el historial que tiene el Partido Popular, así que, de pontificar, un poco menos. Menos aún decir las falsedades y las imputaciones de las que se sirve usted decir aquí en las Cortes. Seguro que muchas de esas no las dice públicamente ante un medio de comunicación, porque seguro que mañana podría tener usted una respuesta judicial de las personas indebidamente imputadas en esta tribuna por su parte. (El señor Pérez López: ¡Está amenazando!―Aplausos). Un maremágnum de acusaciones que solo responden ya a su habitual política del fango, a los bulos y a la ausencia total de proyecto de país. Es cierto, se lo tengo que reconocer, que nadie se mueve tan bien como ustedes en el fango y en el bulo. A nosotros, por lo menos a mí me cuesta muchísimo seguirles en ese camino. Por ello, una vez más, voy a responderles hablándoles de lo que nosotros hacemos, de transparencia. La transparencia que practica este Gobierno, la tolerancia cero ante cualquier caso de corrupción y la colaboración desde que el presidente Sánchez asumió la Presidencia del Gobierno en 2018 con la Administración de Justicia. Una justicia que, por cierto, ustedes vuelven a despreciar hoy con sus aspavientos y, vuelvo a repetir, acusaciones sin fundamento.

Quiero expresar de nuevo mi repulsa absoluta clara y sin matices a todos los casos de corrupción y, evidentemente, al principal que motiva esta comparecencia. Lo he dicho siempre y lo repito hoy: no podemos tolerar en ningún contexto, pero menos aún en un contexto marcado por la pandemia del COVID-19, en el que tantos compatriotas sufrieron situaciones más que complicadas y en el que desgraciadamente sufrimos la muerte de muchos españoles y españolas, que hubiera personas que se aprovecharan para enriquecerse de forma ilícita. Cualquier caso de corrupción… (El señor Hernando Fraile: Koldo). Mucha más hubo que se enriqueció y dejemos que los tribunales resuelvan. Más aún… (El señor Hernando Fraile: Koldo).

Presidencia. Un momento, señor ministro.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 54

No se preocupe, le recordaré algún caso más.

Presidencia. Un momento, señor ministro. Señor Hernando, tiene usted ya una llamada al orden en esta sesión. (El señor Hernando Fraile: No me acoses, Alfonso). Señor Hernando, tiene usted una llamada al orden en esta sesión plenaria. Ya sabe usted las consecuencias que le conllevaría una segunda (el señor Hernando Fraile: Me lo sé) y, sobre todo, una tercera. Así que le pido que se contenga en el debate (el señor Hernando Fraile: Lo hago siempre) como habitualmente ―y creo que en generalidad― hace el resto de sus compañeros. (Rumores). Verdaderamente no todos lo hacen, pero al menos vea el ejemplo de la mayoría de sus compañeros en la contención cuando el interviniente está haciendo su intervención, así que le pido contención.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 54

Cualquier caso de corrupción (un señor diputado: Koldo), más aún el que viene de un servidor público, es un misil en la línea de flotación de cualquier democracia, y es por lo que debemos prevenirlo, combatirlo y denunciarlo sin excusas, cualquiera.

El estado de alarma decretado el 14 de marzo de 2020 respondía a las necesidades en las que nos encontrábamos. El Gobierno y todas las administraciones de nuestro país ―autonómicas, locales, etcétera,― intentamos dar lo mejor de nosotros mismos dentro de esa emergencia global y extraordinaria. Todos hicimos un enorme esfuerzo para responder de manera rápida y eficaz a un sinfín de situaciones de calamidad. Una vez más les explicaré que el Ministerio del Interior ―lo repetiré las veces que sean necesarias― formalizó una serie de contratos perfectamente regulares con distintas empresas en un contexto de emergencia, siempre con el objetivo de resolver necesidades concretas para garantizar los servicios esenciales que prestamos a la ciudadanía y, muy importante, siempre dentro de la legalidad. Se lo diré de otra forma. Todas las contrataciones del Ministerio del Interior se tramitaron de forma perfectamente regular, con el fin de proteger a nuestros servidores públicos, siempre conforme a la Ley de Contratos del Sector Público, con la fiscalización de la intervención y la revisión del Tribunal de Cuentas, que no hizo ninguna referencia o alegación; contrataciones legales y procedimientos correctos que en ningún momento han sido cuestionados por la justicia.

Hablamos de un contexto, señorías, en el que había que dotar a los servidores públicos de equipos de protección individual y había que hacerlo de forma urgente. Fueron nuestros policías y nuestros guardias civiles los que siguieron velando por nuestra seguridad, en un marco cada día más complejo, y fueron nuestros funcionarios de instituciones penitenciarias quienes debían seguir manteniendo el correcto funcionamiento de los centros y la integridad de los internos, y todo ello en unos meses en los que apenas había oportunidades para disponer de elementos de protección, como mascarillas, test, gafas, etcétera. Si en este tiempo de enormes dificultades cualquier persona aprovechó esta situación para enriquecerse de forma ilícita, evidentemente debe ser investigada, juzgada y condenada con la mayor de las severidades, sea quien sea. (Aplausos). Y es por ello que debemos dejar trabajar a la justicia, señor Rojas —‌y no se convierta en juez—, con respeto y seriedad, aunque quizás eso no va en su ADN ni en el de su partido.

Pero, señorías, se olvidan una vez más de la moción de censura que les desalojó a ustedes del poder y se olvidan de que este Gobierno nació para acabar con esa corrupción que su partido (risas), el Partido Popular, había instalado en toda la estructura del Estado, también en el ministerio que dirijo. ¿O se han olvidado ya de la imputación del exministro del Interior del Partido Popular y del que fuera secretario de Estado por organizar una trama parapolicial para ocultar pruebas y tapar así su corrupción? (Aplausos). Frente a eso y desde entonces nuestros principios han sido claros: primero, tolerancia cero con la corrupción, con cualquier tipo de corrupción, venga de donde venga y afecte a quien afecte —¿pueden ustedes decir lo mismo?—, y, segundo, total colaboración con la justicia para que se sepa la verdad y se puedan y se deban asumir las responsabilidades que correspondan. ¿Pueden decir ustedes lo mismo? Yo se lo voy a decir: No. (Un señor diputado: Sí).

Hablan ustedes hoy de la llamada Operación Delorme, entre algunas de ellas, una causa judicializada ante la que tanto este Gobierno como el principal partido que lo sostiene han reaccionado en todo momento de forma inmediata y contundente, con una contundencia que en su momento incluso llegó a ser criticada desde algunas esferas. Y lo hemos hecho en todo momento colaborando con la justicia en todo lo que se nos ha demandado, porque no encontrarán en este Gobierno ningún disco duro destruido a martillazos ni tampoco ningún wasap donde se diga: «Luis, sé fuerte, resiste». (Aplausos). Y porque nosotros sí confiamos en la justicia, señorías del PP, y colaboramos hasta que se sepa toda la verdad con ella. Es esa ejemplaridad la que en ningún momento hemos visto en su partido, en el Partido Popular, y ocasiones no le faltan, señoría. ¿Por qué no exigen esa misma respuesta a su partido ante el sinfín de casos que le afectan? Su condición de diputados y el aforamiento del que disfrutan no deberían ser excusa para convertir a esta Cámara, como han hecho, en su particular barra libre de bulos, mentiras, difamaciones e insultos, como le he dicho, señor Rojas, que usted no se atrevería a decir fuera de aquí.

Reflexionen sobre a dónde están llevando a este Parlamento, señorías, piensen en si su pataleta por no estar en el Gobierno después de las elecciones del 23 de julio del año pasado merece que el fango impregne todo aquello que ustedes tocan. Olvidan que representan ustedes el partido que más casos de corrupción acumula en la historia de nuestro país. (Protestas). Olvidan que solo en la Comunidad de Madrid sus cargos acumulan más de cien años de prisión en condenas, y a ese respecto es muy difícil seguirles la pista, como también olvidan que fue su partido, el Partido Popular, el que sumió a nuestro país en una vergonzosa etapa de corrupción, que aún seguimos pagando, con más de una treintena de juicios pendientes; juicios de sus anteriores etapas de gobierno, a las que, sin duda, se sumarán las que ya se están acumulando hoy en día.

Señorías, hagamos una rápida radiografía de lo que ocurre en aquellas comunidades autónomas donde ustedes gobiernan. En Andalucía, señor Rojas, la justicia investigará si el Servicio Andaluz de Salud abusó de los contratos de emergencia, un presunto caso de malversación y prevaricación en adjudicaciones a dedo por valor de trescientos millones de euros. En Galicia, señor Tellado, el Parlamento abre una comisión de investigación para conocer la verdad sobre las concesiones millonarias, a dedo y troceadas, a la empresa dirigida por la hermana del señor Feijóo, quien tendrá que ir a comparecer. Y eso por no hablar de la Comunidad de Madrid, donde la vicepresidenta de la Asamblea y número 3 —‌esta sí, número 3— de Ayuso está imputada por delitos de corrupción y sigue en sus cargos, sin que la Dirección Nacional del Partido Popular haya movido un dedo (aplausos), aunque en sitios como la Comunidad de Madrid no sé si el señor Feijóo manda mucho, algo que no debería ser impedimento para actuar, señorías del Partido Popular.

Por eso, lecciones de ejemplaridad por su parte, ninguna. Este Gobierno no destruye pruebas a martillazos (varios señores diputados: ¡A chivatazos!), este Gobierno colabora con la justicia y pedimos que se investigue hasta el final. (Protestas). Este Gobierno no tapa los casos de corrupción, este Gobierno lo que pide son responsabilidades. Este Gobierno no quita de su cargo a alguien por denunciar un supuesto caso de corrupción. (Protestas).

Presidencia. Señor ministro, vaya finalizando, por favor.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

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Voy terminando. Gracias, presidente. Este Gobierno es el que da un paso al frente para denunciarlo y apartarlo de nuestras filas. Y, sobre todo, señoría, este Gobierno no se sostiene sobre un condenado por corrupción. (Risas). Por todo ello, señoría, seguiremos firmes en nuestro compromiso por la regeneración democrática y por generar la total confianza en las instituciones del Estado, y, cómo no, colaborando con la justicia y las fuerzas de seguridad del Estado, que, como les digo, para ustedes es algo impensable. Muchas gracias. (Prolongados aplausos).

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra el señor Rojas García.

Carlos Rojas García

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Gracias, presidente. Señor ministro, nos ha decepcionado de nuevo. Ni una sola respuesta, solamente el ventilador desactualizado. Saca usted Andalucía, sin tener en cuenta que los dos presidentes del Partido Socialista han sido condenados por el caso de los ERE. (Aplausos). Fíjense, señorías, en que antes yo le hablaba, con todo respeto, de la paradoja de la moción de censura, pero olvidé una cosa que me han recordado. ¿Sabe quién defendió esa moción de censura para atajar la supuesta corrupción del PP? ¿Sabe quién fue? El señor Ábalos. (Aplausos.―Un señor diputado: ¡Bravo!). Yo creo que ahí se resume casi todo lo que estamos viviendo, ¿verdad, señor Marlaska? Mire, no hay falsedades. Yo no he hecho acusaciones, señoría. ¿Ha escuchado usted mi discurso o tenía la página escrita de Moncloa? Oiga, yo he dicho que hay actuaciones judiciales, y lo que hay son responsabilidades políticas. ¿A qué viene casi a amenazarme con que fuera de aquí no podría sostener lo mismo? Oiga, yo aquí lo sostengo y no lo enmiendo, porque usted sabe que son responsabilidades políticas las que tienen que dar y no las están dando. (Aplausos). Lo sabe perfectamente, son hechos publicados, señor Marlaska. Pero me ha decepcionado después otra vez, porque esta mañana puso la lista con el ventilador, pero a mí me salen centenares de casos del partido socialista: los ERE, Invercar, Malaya, Mercasevilla, AVE, Río Manzanares, Pokémon, Operación Pulpo, caso Puertollano, Faffe, Formación en Andalucía, caso Azud, caso Mediador —T‌ ito Berni—, caso IDEA, caso Avales, caso Marea, caso Santana Motor, caso Plaza, caso Bahía Competitiva, caso Astapa, caso Filesa, caso Matesa, caso Time Sport, juzgados y condenados por corrupción como Partido Socialista. Esa es la realidad. No venga con listas, porque, si ponemos el ventilador nosotros, ustedes salen volando, señorías, salen volando. (Risas y aplausos). Usted dice: «Nosotros colaboramos con la justicia». Sin embargo, no me responde sobre las denuncias realizadas desde la UCO diciendo que usted ha ralentizado las respuestas al auxilio judicial, igual que en el caso Cuarteles. Lo ha hecho, ¿sí o no? Respóndanos, señoría. ¿A qué vienen esas denuncias desde dentro de la UCO? ¿Usted lo ha ralentizado? ¿Usted ha controlado la operación judicial desde dentro? Yo no aspiro a ser juez; dice usted que no aspire a ser juez. No, yo soy abogado, señor Marlaska, y a mucha honra, y también defiendo a miles de jueces y fiscales que todos los días se levantan para hacer su trabajo (aplausos), todos los días, y aquí los insultan sus colegas y usted no los defiende. Pero ¿sabe a lo que aspiro? No aspiro a ser juez, pero, modestamente, señoría, aspiro a que usted recuerde y cumpla el compromiso con los valores de cuando juró ese cargo. A eso sí aspiro, pero es verdad que no lo estamos consiguiendo, señoría.

¿Colaborar con la justicia, como usted dice que hacen, es poner querellas al juez que los investiga? Señoría, las instituciones del Estado no pueden estar al servicio de la defensa de un Gobierno corrupto, de un Gobierno investigado. Nosotros respetamos a los tribunales: esa es la gran diferencia, nosotros sí los respetamos. Y, fíjese, nosotros adoptamos un montón de medidas, que habrá que recordar todos los días, habrá que hacerlo, en los años 2014 y 2015 para luchar contra la corrupción como nunca se ha hecho en este país. La responsabilidad penal de las personas jurídicas, que no existía, ¿quién la puso? El Partido Popular. Hoy los tribunales están investigando esa corrupción y pueden actuar con armas jurídicas para que respondan los culpables. La ley de transparencia, la ley del alto cargo, los conflictos de intereses, la Ley de Partidos Políticos, la prohibición de la condonación de la deuda a los partidos políticos —‌a la que ustedes eran muy aficionados—, la obligación de presentar las cuentas con total transparencia cuando se entra de cargo público y cuando se sale, la reforma de la ley tributaria, la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos, todas esas medidas las tomó el Partido Popular para luchar contra la corrupción. A usted no le interesa recordarlo. (Aplausos).

¿Y sabe qué hace el Partido Socialista para luchar contra la corrupción, señoría? Indultar a los corruptos, bajarles las penas y otorgarles la amnistía. Ese es el resumen de su gestión y la de su Gobierno. Por tanto, menos dar lecciones, menos amenazar en esta tribuna y más ejercer su responsabilidad. Si fue tan severo con algunos temas, que eran simplemente de partidismo político, señoría, dedique sus energías a explicar a todos los españoles por qué tenemos un Gobierno corrupto. ¡No nos merecemos un Gobierno corrupto, señoría! Aplíquese el cuento y dé las explicaciones que los españoles le estamos pidiendo, no son falsas acusaciones. (Aplausos).

Desde el Partido Popular, y fíjese bien, señoría ―termino, señor presidente―…

Presidencia. Finalice, por favor.

Carlos Rojas García

PPDiputado.Página 57

No son falsas acusaciones, son asuntos que se están viendo en los tribunales. Son graves aquí y lo serían en cualquier país democrático. Lo que es anómalo es que usted venga aquí, ponga el ventilador, nos acuse de no sé qué y no dé explicaciones. Piénselo bien, responda y dé la cara ante los españoles.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.―Algunos señores diputados: ¡Muy bien! ¡Bravo!).

Presidencia. Muchas gracias. Para concluir el debate, tiene la palabra en nombre del Gobierno el señor ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 57Vídeo

Gracias, señor presidente. Señor Rojas, no va conmigo amenazar, lo siento mucho, creo que no entiende bien. Digo que usted dice falsedades, que está amparado aquí por un derecho, pero que, fuera de esta tribuna, si usted las dice, podría tener responsabilidades. Ha dicho falsedades como, por ejemplo, que yo he ralentizado y que eso aparece en algún lado. Yo le digo que es falsear porque yo no lo he visto; y, si usted da a entender que cualquier medio digital puede decir algo y es verdad, como la querella que ustedes acaban de presentar de un medio digital, si partimos de esa base, es muy difícil rebatir hechos que son absolutamente falsos, bulos, de los cuales ustedes se sirven de una manera absolutamente torticera y demencial. (El señor Tellado Filgueira: ¡Difamador!―Aplausos). Usted me dice lo de respetar los tribunales. Le recuerdo otro wasap ―a los que ustedes son muy aficionados también—: «Controlaremos la Sala Segunda por la puerta de atrás». (Aplausos). ¡Eso debe ser respeto a los tribunales! ¡Generar una policía patriótica debe ser respeto a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado! Lo que pasa es que ustedes están perdidos, porque ahora sí que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con este Gobierno, con este ministerio, actúan en parámetros de neutralidad. Dicen ustedes que se promulgaron aquí distintas leyes para luchar contra la corrupción y por la transparencia y que ustedes fueron sus artífices. Primero, creo que fueron los 350 diputados; no fueron ustedes, de oficio. Desconocen que estamos en la Unión Europea y que la Unión Europea dicta las normas que se deben aplicar. ¿Quiere que se lo recuerde? Simplemente, se trata de trasposiciones. Lo importante no son solo las normas, sino dotarlas de medios para que puedan cumplirse, y eso es lo que ustedes no hacen y nosotros sí hacemos, dotar de medios y luchar contra la corrupción. (Aplausos).

Voy a terminar, y espero que no me interrumpan, porque creo que es el mejor ejemplo de lo que es este Gobierno y este Ministerio del Interior y lo que son ustedes. Imagínense que mi ministerio adjudicara un contrato de casi un millón de euros a un socio de mi madre ―bueno, la pobre ya falleció―, aprovechando la situación de excepción de la pandemia por el COVID. ¿Se lo imaginan? Imagínense que mi hermana ―no mi hermano, mi hermana, porque no tengo hermanos― y un amigo mío presiden una empresa. (Varios señores diputados: ¡Que se archiva!—El señor Tellado Filgueira: ¡Todo eso es un bulo!). Imagínense que mi ministerio le comprara material sanitario durante la pandemia por un valor de un millón y medio de euros. ¿Se lo imaginan? Imagínense que mi hermana fuese la intermediaria y se hubiera embolsado una comisión de 234 000 euros. Imagínense que el partido, mi partido, el Partido Socialista, denunciara estos hechos y, en lugar de echarme a mí, fulminaran a la dirección del partido. ¿Se lo imaginan? (Aplausos.―Protestas). Tranquilos, que solo les he pedido dos minutos. Imagínense que es acusada… (Protestas). ¿Me dejan?

Presidencia. Un momento, ministro. Esperemos que se serenen.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 58

Esto lo puedo decir fuera de esta tribuna.

Presidencia. Un momento, señoría, ahora le vuelvo a dar la palabra. Esperemos que se serenen y, una vez que sus señorías lo hagan, continúa. (Pausa.―El señor Tellado Filgueira: Serénese, ministro). Cuando quiera, ministro.

Fernando Grande-Marlaska Gómez

GobiernoMinistro del Interior.Página 58

Muchas gracias. ¿Se imaginan todo eso? Veo que sí, tal y como se están poniendo. Imagínense que se acusara a mi marido de haber evitado pagar más de 350 000 euros a Hacienda a través de un entramado de facturas falsas y empresas pantalla. Imagínense que mi marido hubiese multiplicado por cuatro sus ingresos por parte de una empresa con la que mi ministerio trabajara durante los años de pandemia. Imagínense que mi pareja dispusiera en ese contexto de un piso de lujo, de un ático y de un vehículo de lujo. Imagínense, tras todo eso, que mi marido hubiese admitido dos delitos fiscales, dos delitos contra la Hacienda pública y que se lo hubiese reconocido a la Fiscalía para evitar un juicio. (El señor Tellado Filgueira: ¡Archivado todo!). No estarían pidiendo mi dimisión en este caso, sino la cadena perpetua, o se la estarían inventando. (Aplausos.―Protestas). Señorías, dicho todo esto, como conclusión y por mi condición de magistrado en servicios especiales, mi respeto absoluto a todas las resoluciones judiciales, pero también he de decir que hay resoluciones judiciales que no entiendo y que me causan una enorme tristeza. Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie.―Protestas).

Presidencia. Muchas gracias, señor ministro. COMPARECENCIA DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, DE CONFORMIDAD CON LO DISPUESTO POR EL ARTÍCULO 203 DEL REGLAMENTO: — COMPARECENCIA DEL MINISTRO DE TRANSPORTES Y MOVILIDAD SOSTENIBLE ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, SOLICITADA POR EL SEÑOR TELLADO FILGUEIRA Y OTROS 130 DIPUTADOS, PARA INFORMAR SOBRE LA POSICIÓN DEL GOBIERNO EN RELACIÓN CON LA ACTIVACIÓN DE LA TRANSFERENCIA DE LA TITULARIDAD Y GESTIÓN A LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA DE LA AUTOPISTA DEL ATLÁNTICO AP-9, ASÍ COMO SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE LOS COMPROMISOS QUE ADQUIRIÓ SOBRE LA IMPLANTACIÓN DE NUEVAS BONIFICACIONES A LOS USUARIOS Y EL DE LA GRATUIDAD DE LA AUTOPISTA EXPRESADA EN LA CAMPAÑA DE LAS PASADAS ELECCIONES AUTONÓMICAS. (Número de expediente 210/000045).

Presidencia. Continuamos con el punto del orden del día relativo a la comparecencia del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ante el Pleno de la Cámara, solicitada por el señor Tellado Filgueira y ciento treinta diputados, para informar sobre la posición del Gobierno en relación con la activación de la transferencia de la titularidad y gestión a la Comunidad Autónoma de Galicia de la autopista del Atlántico AP-9, así como sobre el cumplimiento de los compromisos que adquirió sobre la implantación de nuevas bonificaciones a los usuarios y el de gratuidad de la autopista expresada en la campaña de las pasadas elecciones autonómicas. Tiene la palabra el señor ministro de Transportes y Movilidad Sostenible.