Carlos Rojas García
Gracias, señor presidente, con su venia. Señor ministro, ya sabe para qué está usted citado en esta interpelación, para explicar la implicación de su ministerio en los múltiples escándalos de corrupción que están asolando a su Gobierno. Tenemos un país sin presupuestos y un Gobierno asolado por la corrupción; un Gobierno que lleva a España a la ruina y que ya tendría que estar dimitido entero. Usted lleva desde el inicio de este Gobierno con una gestión, desde nuestro punto de vista, calamitosa. Se lo hemos dicho muchas veces, no solo nosotros, sino el resto del arco parlamentario. Pero ha acompañado al «1», ya sabe a quién me refiero, al señor Sánchez, desde el principio, y la corrupción se ha colado en su ministerio, señor Marlaska, y ha ido en autopista hacia Moncloa. Allí, en Moncloa, en el despacho del señor Sánchez, confluye todo, allí se junta todo: las conversaciones con el ministro de Transportes, las bolsas de dinero de Ferraz, los supuestos favores a su esposa, el rescate de Air Europa, el asunto de su hermano… Señoría, como usted comprenderá, respeto las actuaciones judiciales que sobre todo esto están en marcha, pero hay una responsabilidad política, y toda la responsabilidad política está en el señor Sánchez, en la zona cero, el punto central de todos estos casos, el que tiene que dar muchas explicaciones y aún no ha dado y, por supuesto, tiene que dar la cara ante los españoles. Usted también tiene que dar muchas explicaciones, señor Marlaska. Por eso está aquí; es su turno y tiene oportunidad de dar todas estas explicaciones y asumir su responsabilidad política. Si usted guarda silencio ante todos estos escándalos o pone el ventilador, como ha hecho esta mañana en la sesión de control, estará ya asumiendo su responsabilidad política, señor Marlaska, con ese silencio de quien calla otorga. (Aplausos). Los españoles recordamos cómo hace más de seis años llegaba usted al Gobierno con el señor Sánchez, con una moción de censura que pivotaba sobre una sentencia que no era firme y luego se corrigió; una moción que se hizo, supuestamente, para atajar la corrupción. Y la paradoja es que seis años después la corrupción de este Gobierno va a acabar con este Gobierno. Aquella moción de censura no fue una iniciativa para atajar la corrupción. Usted lo sabe y todo el mundo lo sabe, señor Marlaska. Aquello fue una moción de censura para llegar al poder, sencillamente para eso. Y así lo tendrían que haber manifestado, diciéndoles la verdad a todos los españoles. Pero el Gobierno censor empezó con la mentira, y la mentira le ha acompañado a usted y a su Gobierno durante todo este trayecto de más de seis años; la mentira y la corrupción, por lo que estamos sabiendo. Acuérdese de aquello de «no vamos a pactar con Bildu» o que no iban a dar la amnistía ―lo recordaba esta mañana Manuel Cobo perfectamente―; mentiras del «1». Usted también ha mentido en esta Cámara, no una, sino varias veces. Usted se convierte en el «3», en el que retenía, en el que tapaba, como muy bien decía esta mañana nuestro portavoz. ¿Por qué mintió en el caso del viaje de la vicepresidenta del Gobierno de Maduro, la señora Delcy, a España? ¿Qué había en esas maletas, señor Marlaska? Tiene la oportunidad de decirlo ahora. ¿Se quedó alguna de esas maletas en España? ¿Fue alguna de esas maletas a parar a alguien que trabajaba desde el Partido Socialista o para el Partido Socialista? Seis años después del inicio de su Gobierno en España, señor Marlaska, vivimos una crisis institucional que no tiene precedentes en nuestra democracia.
Miren, nosotros respetamos las distintas opiniones. Seguramente, parte de su bancada, o usted, van a decir que España va muy bien. Ojalá fuera así. Pero, muy al contrario, lo cierto es que la mayoría de los españoles sabemos que la situación es muy delicada, no solo del Gobierno, sino de España y, por tanto, como lo es del Gobierno, también afecta a los españoles. No consideramos a este Gobierno un Gobierno fiable, lo vemos como un Gobierno asolado por la corrupción. Es un Gobierno que se ha instalado en la mentira. Es un Gobierno en crisis permanente o, mejor dicho, un Ejecutivo que provoca crisis permanentemente: crisis económicas, acaparando los ingresos por la inflación que castiga a los españoles y dando entrada a una corrupción que salpica hasta a once ministerios, señor Marlaska, y dos comunidades autónomas gestionadas por el Partido Socialista. ¡Ahí es nada! Asimismo, crisis institucional, enfrentando a las comunidades autónomas y quebrando el Título VIII de la Constitución; o como en la investidura, ofreciendo pactos. Se lo hemos dicho muchas veces, que es pura corrupción política, porque se sustentan en prebendas y rompen la igualdad de los españoles; pactos imposibles, pactos inadmisibles en democracia. Ese pacto ha traído la investidura del señor Sánchez. Más crisis institucional, con socios de gobierno insultando a los jueces. Qué pocas veces lo he visto a usted, señoría, defender a los jueces ante las críticas de sus aliados. ¡Qué pocas veces y qué pena me da! (Aplausos). Mire, con un presidente del Gobierno diciendo: La Fiscalía ¿de quién depende? Pues eso, como decía nuestro portavoz esta mañana. Con un fiscal general del Estado imputado esta mañana ya en firme por el Tribunal Supremo. Señoría, artículo 124 de la Constitución de la Fiscalía General del Estado; principios claves: imparcialidad y el de legalidad. Señoría, ¿sabe lo que significa la imputación del fiscal general del Estado? Que los ciudadanos nos sentimos desnudos; que los ciudadanos no sabemos quién nos está protegiendo; que la fe que hemos dado en ese contrato social, que es la Constitución, nuestras normas, nuestros derechos, a quien nos tiene que proteger no nos protege. Y eso es gravísimo, esa sensación de inseguridad jurídica que nos afecta a todos, al derecho a nuestra intimidad, a todos los ciudadanos. Esa imputación es eso. Esa imputación es una losa en la credibilidad de la Fiscalía. Y si usted, aquí, en su intervención no habla de esto, señoría, usted estará una vez más traicionando los principios que ha prometido en la jura y promesa de la Constitución ante todos los españoles. (Aplausos). Pero ¿qué podemos esperar de usted, que ha cesado ilegalmente a un coronel de la Guardia Civil y ha mentido reiteradamente en el Congreso? Aún puede rectificar, ojalá. Tenemos una crisis sin precedentes; una crisis política, con un Gobierno acorralado por los escándalos de corrupción, y van a salir más, señor Marlaska. Y ha vuelto a ocurrir la peor corrupción del Partido Socialista, señoría, y no se lo tome a broma. Mire, Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional: Koldo García, delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho, etcétera. Víctor de Aldama, delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho y tráfico de influencias. ¡Y el señor presidente del Gobierno estaba despachando con este señor, con el señor De Aldama! ¡Tendrá que dar algunas explicaciones! ¡Tendrá que darlas usted, ahora, en su turno! Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid: Begoña Gómez, delito de tráfico de influencias y de corrupción en el sector privado. Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz: David Sánchez Pérez-Castejón, delitos contra la Administración pública, la Hacienda pública, malversación, prevaricación y tráfico de influencias. ¡Señoría, tendrán que dar explicaciones! Que siga la justicia su curso. Respeto al procedimiento judicial. Eso jamás lo vamos a poner nosotros en solfa, como lo hacen ustedes. Derecho a la defensa, pero, señoría, responsabilidad política como una catedral de grande que tiene que tener el Partido Socialista y el Gobierno ahora, ¡ahora! La tiene que tener ahora, señoría. (Aplausos).
Ha vuelto la peor corrupción del Partido Socialista. Recuerdo la de hace unos años con los ERE, donde se repartían bolsas de dinero a cargos socialistas, donde se daban contratos a dedo, donde se rescataban empresas a dedo. ¿Les suena? Donde se daban subvenciones a bolígrafo en la servilleta de la barra de un bar; o donde se tenía dinero amasado en la casa de alguno para asar una vaca. Ahora vuelve la misma historia, las bolsas de dinero a la sede socialista, según el informe de la UCO. Esto no se lo inventa el Partido Popular. (Protestas.―Varios señores diputados: ¡No, no!). El tema se ha elevado aún más. Ahora hay lingotes de oro y todo tipo de pago y comisiones ilegales. Es necesario que, en vez de poner el ventilador o armar el griterío, que, con tranquilidad y mesura, señor Marlaska, dé explicaciones una por una sobre todos estos hechos. Tampoco le estamos pidiendo tanto, señoría. Estamos pidiendo lo que los ciudadanos españoles queremos, saber los tejemanejes de este Gobierno. ¿Va a investigar la corrupción en su ministerio, sí o no? ¿Por qué se repartían móviles opacos para una trama corrupta en su ministerio? ¿Sabía que el comandante Villalba estaba implicado en la trama cuando le dieron un puesto en la Embajada de Venezuela ¿Es cierto que le pidió a usted, al señor Koldo o a alguien de su ministerio, tal y como dicen los informes de la Guardia Civil, que contrataran con la trama corrupta la compra de las mascarillas que nunca llegaban para el Ministerio del Interior durante la pandemia? ¿Cuándo conoció usted este hecho que ahora figura en la UCO, señoría? ¿Colaboró con la investigación judicial a través de una investigación interna o retrasó la colaboración de la justicia, como hizo con el caso Cuarteles hasta en tres ocasiones? ¿Simplemente escurrió el bulto o algo más grave, señor ministro? Se ha publicado que fuentes de la UCO han denunciado maniobras suyas, de usted, del ministro, para controlar el caso Koldo; que la autoridad judicial de la investigación solicitó hace semanas todas las grabaciones del caso Koldo y que su ministerio ha dado la orden de ralentizarlas. ¿Usted ha cuestionado o ha ralentizado esta investigación judicial? Por favor, dígalo en tribuna, porque si esto se demuestra, señoría, ya no estaríamos en la responsabilidad política, la habríamos traspasado para ir a la responsabilidad penal de su señoría. ¿Quién puso a su ministerio en contacto con la empresa del caso Koldo para que el Ministerio del Interior les contratase esas mascarillas? ¿Fue por orden suya o por orden de alguien cercano a usted? ¿Tiene usted trato habitual con el señor Koldo, parecido al de la señora Armengol, más cercano, más lejano? Es cierto que su ministerio ha reconocido haber borrado todos los email intercambiados con la empresa de Koldo. Esto me llama mucho la atención, señoría. ¿Quién dio la orden de este borrado de los correos cuando se estaba investigando? Alguien la dio en su ministerio, ¿fue usted? Porque esto es muy grave, señoría. ¿La dio usted cuando tuvo conocimiento de esas investigaciones judiciales y se borraron los correos del Ministerio del Interior en esa contratación con la trama de Koldo? ¿Esa es la manera de su ministerio de colaborar con la justicia ―el Ministerio del Interior, el que nos tiene que proteger a todos―?, ¿borrando pruebas? Si el director general de la Guardia Civil dio el soplo a Koldo, ¿cuántas reuniones tuvo usted con el ex director general para despachar este asunto? ¿Avisó usted a miembros del Gobierno o a alguien de la trama que estas investigaciones se estaban produciendo? Señor Marlaska, el anterior director de la Guardia Civil le ha señalado en el informe de la UCO como la persona que dio el soplo a la trama corrupta y les pone sobre aviso de que les están investigando. Esto es de una gravedad extrema para la investigación judicial, porque está avisando a los delincuentes y pueden ocultar esas pruebas, pueden dificultar la acción de la justicia y se pueden librar de una condena. Otra vez este Gobierno, señoría, dando ventaja a los delincuentes. Primero, les deja que redacten las leyes y, luego, los avisa cuando están siendo investigados por la justicia por sus acciones criminales. (Aplausos). Esto es lo que estamos viendo los españoles. Señor Marlaska, ¿por qué se cambia al director de la Guardia Civil y se le lleva a la embajada de Washington? Cuando usted conoce que le dio el soplo a la trama corrupta, ¿fue este hecho el que motivó su cambio, señoría? ¿Fue el señor Sánchez el que se lo pidió a usted o se lo recomendó a él? ¿Qué hacía la esposa del presidente del Gobierno llamando a empresarios en las mismas fechas que sus empresas iban a ser rescatadas? ¿Cómo es posible que esto ocurriera y nadie advirtiera nada? Usted lo sabía, usted estaba informando de todo esto. ¿Dio alguna recomendación o acción para evitarlo, señoría?
Le demandamos explicaciones, le exigimos respuestas. Señoría, basta ya de balones fuera, basta ya de mentiras. A responder, ministro, a dar la cara, como decía Ortega, «a las cosas», a las respuestas que necesitamos ya todos los españoles.
Nada más y muchas gracias. (Varios señores diputados: ¡Bravo!―Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).