José María Figaredo Álvarez-Sala
Muchísimas gracias, señora presidenta. La situación de España y de los españoles pasa por un momento bastante crítico en el que vemos cómo el poder adquisitivo de los españoles y su renta real llevan básicamente estancados desde el año 2008, incluso con pérdidas. Vemos cómo España está en posiciones récord de paro dentro de la Unión Europea, con la mayor tasa de paro y la mayor tasa de paro juvenil de la Unión. Vemos cómo hay regiones de España que son absolutamente líderes dentro de toda la OCDE en riesgo de exclusión y riesgo de pobreza severa, hogares españoles que no llegan a fin de mes. Vemos incluso cómo los patrones de consumo están cambiando en España, cómo los españoles cada vez consumen menos carne, menos pescado, menos alimentos básicos fundamentales, menos verduras y frutas frescas, porque básicamente no llegan a fin de mes y no son capaces de adquirir estos productos básicos. Por otro lado, vemos cómo el gasto del Gobierno va in crescendo, nunca jamás los Gobiernos de España habían gastado tantísimo como se gasta hoy en día. Dentro de este gasto, vemos cómo una porción tremenda de él va dedicada a gasto absolutamente irrelevante, gasto que no tiene nada que ver con el bienestar de los españoles. Ya no solo hablamos de los casos de corrupción sangrantes, un Gobierno que está absolutamente carcomido por la corrupción, que todos los ministerios del Gobierno están pringados de corrupción. El Ministerio de Transportes, aquel que cuenta con más presupuesto del Gobierno de España, está absolutamente muerto por la corrupción, desde su cabeza ―el exministro Ábalos― hasta sus ayudantes, todas las empresas públicas participadas por este ministerio. Vemos cómo el Gobierno está encubriendo a la mujer del presidente, al hermano del presidente, a los amigos del presidente, a todo ese entramado familiar de corrupción. Vemos incluso bolsas de efectivo en la sede del Partido Socialista. Así están los impuestos de los españoles (aplausos); impuestos que se pagan con un tremendo esfuerzo, impuestos que se pagan en un momento de absoluta dificultad para los españoles. Y, frente a esto, el Gobierno nos trae algunos anuncios absolutamente vacíos. Vienen y dicen: Hemos bajado el IRPF, las rentas menores no pagan IRPF. ¡Mentira! Ustedes establecen letras pequeñas para que solo en determinadísimas ocasiones puedan beneficiarse de algunas deducciones fiscales, pero lo cierto es que aquellos españoles que hayan cobrado un salario y el paro o un salario y alguna prestación social, un salario y a la vez sean autónomos o incluso que compatibilicen dos trabajos, caen en la trampa de tener dos pagadores y, por lo tanto, rápidamente pierden cualquier beneficio respecto al IRPF. Vemos cómo los autónomos están absolutamente olvidados por un Gobierno que viene y hace proclamas de Yolanda Díaz absolutamente vacías, pero que realmente nunca jamás llegan a los trabajadores y que ni siquiera van dirigidas a los autónomos. Vemos cómo respecto al IVA ofrecen parches temporales con los que solo pretenden engañar a los españoles, medidas de marketing que no sirven absolutamente para nada.
Por eso, hoy VOX les trae una iniciativa que pueden votar, una iniciativa que se divide en varios puntos absolutamente claros con los que los partidos aquí presentes podrán retratarse y los españoles verán claro quién quiere legislar para ellos y quién quiere legislar precisamente para el bienestar de los políticos. Respecto al IRPF, aquellos españoles que ganen menos de 22 000 euros ―es decir, todas las rentas inferiores a 22 000 euros― tributarán al 0 % al IRPF (aplausos) ―sin letra pequeña, independientemente de que tengan dos pagadores o uno solo, independientemente de que se hayan beneficiado o no de algún subsidio―; desde los 22 000 euros hasta los 70,000 euros las rentas estarán gravadas únicamente al 15 %, y a partir de los 70 000 euros, al 25 %. Además, todos los españoles, independientemente de cuál sea su trabajo, su situación, pareja o no pareja, se beneficiarán de una minoración del 4 % en el tipo aplicable a cada tramo por cada hijo que tengan. (Aplausos). Es decir, si alguien tiene dos hijos, se beneficia de una minoración del 8 % en todos los tramos, sea en el tramo de los 22 000 a los 70 000 o en el tramo de los 70 000 en adelante. Para los autónomos, todos aquellos autónomos que facturen menos del salario mínimo interprofesional podrán beneficiarse de una bonificación en la cuota de la Seguridad Social del 0 %. Se acabó pagar por trabajar; se acabó que autónomos que apenas facturan una fracción del salario mínimo interprofesional tengan que pagar de forma sistemática esa cuota mínima de 300 euros a la Hacienda pública (aplausos), porque al final esa cotización a la Seguridad Social no es más que un impuesto encubierto. Además, proponemos que los plazos para liquidar tanto el IRPF como el IVA se amplíen a seis meses, que sean exactamente los mismos que tiene Hacienda para devolverles a los autónomos los impuestos que les deben; en aquellas ocasiones que los autónomos obtienen una declaración a devolver, que el plazo sea exactamente el mismo que cuando les toca pagar, que los autónomos no tengan que adelantar impuestos a Hacienda. (Aplausos). Respecto al IVA, frente a los parches meramente temporales del Gobierno, nosotros proponemos que aquella subida del Partido Popular revierta y que el IVA del 21 % pase de nuevo al 18 % de forma sistemática, una bajada de un 3 % para el IVA general; que el IVA reducido del 10 % pase automáticamente al 8 %; que se establezca un IVA del 0 % para los alimentos básicos y esenciales, entre otros el aceite de oliva; que se establezca ese IVA superreducido para los pañales y para todos los productos sanitarios de primera necesidad. (Aplausos). Además, hay impuestos especiales tan sangrantes como el impuesto especial sobre la electricidad, un impuesto que, como ningún otro, devenga impuestos a su vez, porque usted paga el impuesto sobre la electricidad y, sobre ese importe, también paga el IVA; pues bien, proponemos que se elimine el impuesto especial sobre la electricidad. Oigan, ¿no pagamos ya los derechos de emisión de CO2, que a su vez van repercutidos en todos los precios? ¿Qué sentido tiene que además paguemos ese impuesto especial sobre la electricidad? Y, por supuesto, que se elimine el impuesto especial sobre los hidrocarburos.
Estas sí serían medidas que irían en favor de los españoles y que podrían fácilmente adoptarse si dejasen ustedes de gastar en tantísimas chorradas que en nada benefician a los españoles.
Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).