Ana Belén Vázquez Blanco
Gracias, señor presidente. Sean mis primeras palabras de bienvenida para esa tribuna tan solemne que está ahí arriba (aplausos): policías y guardias civiles que dais la cara cada día, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Para nosotros sois un ejemplo. Como digo yo, siempre hacemos oposición ―en este caso― escuchándoos a vosotros, trayendo vuestros temas aquí. Hoy, la iniciativa que trae el Congreso de los Diputados es vuestra iniciativa, a la que yo únicamente voy a poner voz, nada más; aquello que a vosotros os gustaría decir, hoy lo diré yo aquí. Traemos nuevamente a debate una iniciativa que se aprobó en la Comisión de Interior en otros términos: una proposición no de ley para la equiparación salarial y la jubilación anticipada. Como saben, no pedimos más ni menos; no más que los Mossos ni que la Ertzaintza, pedimos lo mismo. Pedimos cobrar lo mismo por el mismo trabajo; pedimos podernos jubilar en la misma fecha y con la misma cotización, no pedimos nada más; pedimos que las plazas que están en reserva de la Guardia Civil, casi 19 000 compañeros, y las 4000 plazas que están en segunda actividad de la Policía se incorporen inmediatamente. (Aplausos). No es normal que los cuarteles estén vacíos mientras no se llama a 19 000 guardias civiles en reserva a incorporarse. Pedimos una ley de retribuciones básicas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para que no se vuelva a producir esta desigualdad y pedimos que de una vez por todas ―porque hoy nos hemos vuelto a enterar de que el PSOE nuevamente pide ampliar el plazo de enmiendas por octava vez consecutiva para no aprobar en el Congreso la ley que se aprobó en el Senado de jubilación anticipada y que podría entrar en vigor el 1 de enero de 2025― saquen esa ley del cajón y dejen debatirla y aprobarla en el Congreso. A las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado hay que darles efectivamente recursos económicos, pero también hay que darles instrumentos jurídicos. No es normal lo que acaban de hacer. El mayor ataque a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado lo acaban de hacer ustedes con la ley de Bildu de inseguridad ciudadana (aplausos); una ley del caos, una ley de la kale borroka, una ley que está totalmente redactada por los herederos de quienes asesinaron a 210 guardias civiles, 150 policías nacionales y 41 policías locales. ¿Pero cómo se les ocurre a ustedes que ellos sean los que redacten la ley de seguridad ciudadana? Miren, esta ley no es para proteger a los policías y los guardias civiles, es para protegernos a nosotros. Si a ellos no se les protege, a nosotros no nos pueden proteger las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. (Aplausos). Llegaron y, lo primero, la amnistía; después los indultos; después el ‘cuponazo’ catalán y ahora desprotegen a las fuerzas y cuerpos de seguridad, todo con tal de mantener en la poltrona al número uno; solo por eso, para seguir unos meses más arrastrándose en Moncloa, no por otra cosa. A ustedes no les importan para nada las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. En estos momentos, cuando las agresiones a los agentes han pasado de 32 al día en el año 2022 a 46 al día en el año 2023, ustedes quiebran más el principio de autoridad en relación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, cuando habría que reforzarlo, habría que modificar los artículos 550 y 556 del Código Penal para reforzar el principio de autoridad de los agentes y no debilitarlo, como están haciendo con esta ley de Bildu. Se van a arrepentir (aplausos), pero les doy mi palabra a todos de que cuando lleguemos al Gobierno la vamos a derogar, no va a durar ni una semana, como ha prometido el presidente Feijóo.
Su desprecio, señorías socialistas, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ha sido absoluto. Hoy he estado haciendo hemeroteca: el día 24 de enero de 2020 cesaron al inspector José Nieto por escribir un e-mail alertando del COVID. Mientras cesaban el 24 de enero a ese señor, un gran profesional que quería proteger a sus policías, ustedes utilizaban a la Policía y a la Guardia Civil en Barajas para tapar las maletas y el caso Delcy. (Aplausos). ¡La misma semana! ¡Es una auténtica vergüenza! (Aplausos).
Pero no solo eso, cuando ustedes nombraron cinco directores de la Guardia Civil no fue por defender la institución de la Guardia Civil. Nombraron una directora para cesar al coronel Pérez de los Cobos por no filtrar un informe que perjudicaba a su Gobierno en una investigación sobre el 8-M. Otro director de la Guardia Civil resulta que era el que daba el chivatazo a la trama de Koldo, PSOE, Sánchez, hermano de Sánchez, mujer de Sánchez, Ábalos, la novia de Ábalos; todos. (Aplausos). El chivatazo de un director de la Guardia Civil al que premian con una embajada en Washington. Pero no se queda ahí la trama y la utilización de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, resulta que al hermano de Aldama, al mismísimo hermano de Aldama, había también que callarlo y le dieron una embajada en Moscú. ¡En el año 2022 le dieron una medalla al mérito policial, mientras estaban robando y saqueando y cuando estábamos todos encerrados! (Aplausos). A ustedes no les importaron para nada las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado durante estos años, solo las han utilizado. Ayer mismo un excomisario de la Policía, el excomisario ‘Lenin’, tuvo que comparecer ante un juzgado porque el Ministerio del Interior compró la misma trama de Koldo ―¡oh, qué casualidad!―. Y cuando le preguntaron: ¿Quién le ordenó comprar? Pues Koldo, el mismísimo Koldo. Sí, ese portero de puticlub que le hacía las respuestas a Marlaska cuando me respondía en el caso Delcy. Pues el mismo es el que compraba en el Ministerio del Interior. (Aplausos). Y ahora ―¡oh, qué casualidad!― en el Ministerio del Interior no aparecen las mascarillas, es decir, que encima se engañó a la Policía y a la Guardia Civil esos días diciendo que había mascarillas cuando ahora sabemos que esas mascarillas nunca llegaron al Ministerio del Interior. Es una auténtica vergüenza que no protegieran a la Policía y la Guardia Civil en los peores años de la pandemia, que se quejaban ―yo cogí el teléfono de esa gente que está en la tribuna casi todos los días― de que no tenían material, de que no tenían nadie que les auxiliara. Y ustedes solo estaban pensando en robar, era lo único que les preocupaba en ese momento. (Aplausos).
Así que, si les queda algo de dignidad, voten a favor para ayudar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, voten a favor para protegerles, den marcha atrás con esa reforma de Bildu, con esos que asesinaban y que quieren echar a la Policía y a la Guardia Civil de Cataluña y del País Vasco. Levanten la voz de una vez y den la cara por ellos, que ellos la dan todos los días en cada uno de los rincones de España. (Aplausos).
Señorías, no vamos a cesar…