Saltar al contenido
Sin adjetivos

Pleno del 9 de octubre de 2024

Solicitud de comparecencia urgente del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para informar de las actuaciones realizadas hasta el momento para afrontar la emergencia migratoria que vive España, y que afecta a la Unión Europea, así como para informar de las medidas que va a adoptar el Gobierno para garantizar la necesaria participación de todos los ministerios implicados y del resto de administraciones, de modo que pueda coordinarse una auténtica política de Estado en materia migratoria; y para dar cuenta de las actuaciones del Gobierno ante el impacto de la crisis migratoria en la cohesión socioeconómica, territorial y de las relaciones exteriores de España, así como de las medidas que piensa implementar para evitar la saturación de los servicios públicos.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno.. Autor: Tellado Filgueira, Miguel (GP) y 130 Diputados. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 68.

Se debatió junto con

  • Solicitud de comparecencia del Presidente del Gobierno, ante el Pleno de la Cámara, para explicar los ajustes que va a realizar el Gobierno para cumplir con las recomendaciones de la Comisión Europea y someter a votación el Plan de Equilibrio Fiscal.

InmigraciónImpuestosDefensa y exterior

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 6Vídeo

Presidenta, señorías, buenos días.

Como ha dicho la presidenta, comparezco ante esta Cámara fundamentalmente para hablar, como han solicitado la mayoría de los grupos parlamentarios, sobre la política migratoria del Gobierno; y lo hago, además, a sabiendas de que la migración es una cuestión delicada en la que las percepciones pesan casi tanto como las realidades, algo que… (Se rompe el escaño ocupado por el señor Folch Blanc.―Pausa).

Presidencia. Si quiere, señor diputado, puede sentarse en otro escaño y así podemos continuar. Muchas gracias. Continúe, señor presidente.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 6Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Como decía, comparezco ante esta Cámara fundamentalmente para hablar de la política migratoria del Gobierno, tal y como han solicitado la mayoría de los grupos parlamentarios, y lo hago además a sabiendas de que la migración es una cuestión delicada donde las percepciones pesan casi tanto como las realidades, como había dicho previamente, y que es algo que algunos grupos como el Grupo Parlamentario Popular y el Grupo Parlamentario VOX también en Europa tratan de instrumentalizar para inocular odio en nuestra sociedad y ocultar su falta de proyecto, incluso si ello implica destruir consensos sociales que nos han guiado durante la mayor etapa de paz y de prosperidad de nuestra historia.

Permítanme que comience esta intervención leyendo una noticia ―abro comillas―: Una embarcación destartalada arribó a nuestras costas con 106 inmigrantes ilegales a bordo. Los sin papeles detenidos, entre los que había 10 mujeres y una niña de 4 años, se hallaban en condiciones lamentables: famélicos, sucios y con ropas hechas jirones. La bodega de la embarcación, que solo medía 19 metros de eslora, parecía un vomitorio y despedía un hedor insoportable. Cierro comillas. Esta noticia, señorías, podría haberse publicado en cualquiera de nuestros periódicos la semana pasada o la anterior. Los migrantes de los que habla este artículo podrían ser nigerianos, senegaleses o magrebíes, pero en realidad, señorías, esta noticia apareció en un diario de Venezuela el 25 de mayo de 1949, y sus protagonistas eran españoles, más concretamente canarios, 106 de los 120 000 que cruzaron el Atlántico en pequeñas embarcaciones entre 1945 y 1978 huyendo de la miseria y de la dictadura franquista; 106 de los más de 2 millones de españoles y españolas que emigraron durante el franquismo, la mitad de ellos, por cierto, de manera irregular.

Señorías, evoco esta historia para recordar algo obvio y es que España es un país de migrantes, de gentes que pasaron décadas en el extranjero buscando una vida mejor y de gentes que llegaron desde muy lejos para convertir nuestra tierra en su hogar. Creo que siempre que hablemos de migraciones, señorías, debemos empezar recordando este hecho: que España es un país de migrantes. Tenemos que recordar las odiseas que vivieron nuestras madres y nuestros padres, nuestros abuelos y nuestras abuelas en América Latina, en el Caribe y en Europa, y entender que nuestro deber ahora, sobre todo ahora, es ser esa sociedad de acogida tolerante y solidaria que a ellos les hubiera gustado encontrar al otro lado de los Pirineos o al otro lado del Atlántico. (Aplausos).

Porque esta es la deuda moral que tenemos con nuestros mayores y que hemos de compaginar, además, con la deuda que tenemos con nuestros hijos y con nuestros nietos, que es garantizar su prosperidad presente y futura; hacer todo lo que esté en nuestra mano para que España continúe la senda de prosperidad y también de crecimiento impulsada desde el año 2018. En este sentido, señorías, mi Gobierno se está dejando la piel para lograrlo: protegimos a nuestros trabajadores y a nuestras empresas durante lo peor de la pandemia de la COVID-19 y también durante la crisis inflacionaria que precipitó la guerra de Putin; hemos hecho una reforma laboral pionera que mejora la calidad del empleo y una reforma de pensiones justa que garantiza el poder adquisitivo y, además, la consolidación de las cuentas de la Seguridad Social y las cuentas públicas en nuestro país; todas ellas, reformas logradas con el aval de los agentes sociales y, por tanto, con paz social. Al mismo tiempo hemos puesto en marcha la modernización en verde y digital, que yo creo que es la mayor de nuestro tejido productivo durante la historia de la democracia. Hemos reformado el sistema educativo, hemos reforzado la formación profesional, hemos demostrado que el feminismo no solamente es una gran causa social ―probablemente la más transformadora de nuestros días―, sino que también es la inversión más inteligente para mantener un vigoroso crecimiento económico. Hemos impulsado la transición ecológica de nuestro ecosistema energético, pasando de tener uno de los precios más caros de la electricidad en el continente a tener uno de los más baratos, gracias a la intervención del mercado ―la solución ibérica―, la reforma del mercado eléctrico europeo y, sin duda alguna, también la transición verde que estamos impulsando. Y estamos reindustrializando España, toda España. Estamos digitalizando nuestras empresas, también nuestras administraciones públicas, gracias a los fondos Next Generation cuya ejecución lidera España en el ámbito europeo.

Señorías, los resultados de este esfuerzo de modernización que llevamos emprendiendo desde la pandemia están ahí para quien quiera verlos, con datos objetivos. España crece cuatro veces más que el promedio de la zona euro; crea más empleo que Francia e Italia juntas; exporta más que en ningún momento de su historia; registra una de las inflaciones más bajas de Europa en un contexto geopolítico complejo como el que estamos viviendo; reducimos la deuda y el déficit público, sacando por primera vez en más de una década a España del procedimiento de déficit excesivo de la Comisión Europea. Pero, señorías, para que este buen rumbo económico continúe y siga dando sus frutos en el futuro, necesitaremos superar un reto adicional como país; un reto que, por ser lento y estructural, figura poco en los titulares de la prensa, prácticamente nada en la conversación pública y publicada, pero que es esencial si queremos, insisto, garantizar esa prosperidad presente y futura, y ese reto se llama reto demográfico.

Señorías, la mayoría de las proyecciones para la población de la Unión Europea sitúan en el año 2025, es decir el próximo año, el pico de población y, a partir de esa fecha, las proyecciones indican que la población europea irá envejeciendo y reduciéndose. ¿Esto qué implica? Señorías, esto implica que a partir del próximo año las personas jubiladas de aquí a los próximos decenios van a aumentar en un 35 % y que la población europea perderá, nada más y nada menos, que 30 millones de personas en edad de trabajar. En España, por ser lógicamente parte de esa Europa, va a pasar algo similar. Si no hacemos absolutamente nada, en los próximos veinticinco años nuestra pirámide de población demográfica podría perder hasta cuatro millones de personas en edad de trabajar, algo que dejaría nuestra fuerza laboral en niveles similares a los del año 1996 y que podría tener una traslación en el impacto del crecimiento económico potencial de nuestro país de pasar del 2 al 0,1 %. En realidad, señorías, este reto del que hablo en el futuro si no hacemos nada, ya está aquí. Hoy, más de la mitad de las empresas españolas declaran tener problemas para encontrar mano de obra y el número de vacantes sin cubrir ya supera las 150 000, un máximo histórico que, insisto, si no actuamos, se va a multiplicar durante las próximas décadas e, insisto de nuevo, todos los países desarrollados nos enfrentamos al mismo reto demográfico. Y dejando a un lado la tecnología ―sin duda alguna importante para mejorar la productividad― y dejando a un lado el aumento necesario de nuestra tasa de actividad ―que sin duda alguna el Gobierno de España trabaja para que así sea―, todos contamos con dos herramientas para abordarlo: los nacimientos y las migraciones. El Gobierno, señorías, está haciendo todo lo posible para fomentar los primeros. En España hay miles de mujeres que quieren ser madres y que no pueden porque no tienen una vivienda adecuada, un empleo estable o un salario digno. Y en estos seis años creo que hemos contribuido a ayudarlas, señorías, por ejemplo, con la igualación de los permisos de paternidad, con la extensión del permiso de lactancia a veintiocho días, con las ayudas al alquiler o también con la subida del salario mínimo interprofesional. Y, a lo largo de esta legislatura, vamos a seguir en esa línea emprendida durante la pasada legislatura. De hecho, les anuncio que en las próximas semanas los partidos del Gobierno de coalición vamos a intentar trabajar con los grupos parlamentarios para aprobar una nueva ley de familias en esta Cámara (aplausos) que ampliará los derechos de las familias monoparentales, las familias numerosas, las familias migrantes y aquellas familias que tengan algún miembro con discapacidad. Porque lo que queremos, señorías, es impulsar la natalidad siendo fieles a los principios de la diversidad, de la libertad y de la justicia social encarnados en nuestra Constitución y que caracterizan a la sociedad española.

En todo caso, señorías, sea como fuere, debemos ser sinceros con nosotros mismos y no engañarnos. No es realista pensar que, al igual que está ocurriendo en otros países occidentales y en otras economías desarrolladas, España vaya a recuperar esa tasa de fecundidad de 2,1 hijos por mujer que garantiza el crecimiento natural de su población y que dejamos atrás, nada más y nada menos, que en el año 1980. Ningún país desarrollado del mundo lo ha logrado, ni siquiera, señorías, aquellos que han aplicado las políticas de pronatalidad más agresivas ni aquellos que han cercenado la libertad de los jóvenes restringiendo el derecho al aborto o el acceso a métodos anticonceptivos. En Occidente muchas familias no tienen tantos hijos como antes entre otras cosas porque no quieren; y esa es una decisión que, les guste o no a algunos, todos debemos aprender a respetar como sociedad. Por eso, señorías, nosotros creemos que la verdadera clave para superar el reto demográfico pasa también por gestionar e integrar el fenómeno migratorio; pasa por refutar los estereotipos y los bulos que rodean a este asunto; pasa por defender con convicción que la inmigración no solamente es una cuestión de humanidad ―que ya con eso sería suficiente―, sino que además es necesaria para la prosperidad de nuestra economía y la sostenibilidad del estado del bienestar, y que, por tanto, la clave está en gestionarla bien entre todos.

A lo largo de la historia, señorías, las migraciones han sido uno de los grandes motores del desarrollo de las naciones, y el odio y la xenofobia han sido y son los mayores destructores de las naciones. La derecha y sus socios de la ultraderecha intentan crear, lo hemos visto durante muchos debates en esta Cámara ―estoy convencido de que también a lo largo del día de hoy― y en muchas de sus declaraciones públicas, un monstruo donde solamente hay seres humanos buscando una oportunidad. Hablan de supuestas invasiones donde solo existe un movimiento poblacional que se produce desde hace muchas décadas. Y ahora están intentando generar bloqueo y sensación de colapso de forma artificial e intencionada, porque su prioridad no es resolver el problema de los migrantes, señorías, tampoco por supuesto ayudar a la población canaria, es inocular miedo y desesperanza en nuestra sociedad y, con ello, tratar de erosionar la acción del Gobierno.

Pero vamos a hablar de datos, señorías, porque creo, como decía antes, que con datos tenemos que refutar muchos de estos estereotipos y bulos que propagan la derecha y la ultraderecha. En los últimos diez años, señorías, el 94 % de los migrantes que han venido a España lo han hecho de forma totalmente legal y regulada: para encontrarse con su familia, para estudiar o para incorporarse al mercado laboral. En diez años, el 94 % de los migrantes que han venido a nuestro país han venido de forma legal y regular. Solamente un 6 % lo hizo de forma irregular cruzando el mar o saltando las vallas de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. De ese total de migrantes regulares e irregulares, el 40 % son latinoamericanos, el 30 % son europeos y el 20 % provienen del continente africano. Es decir, se trata de una migración diversa que no se parece en nada a la imagen que la ultraderecha y la derecha quieren transmitir sobre la cuestión de la migración. ¿Y cuál es la pregunta? La pregunta es qué hacen los migrantes cuando llegan a nuestro país, y la respuesta es bien sencilla: trabajar, trabajar, esforzarse para sacar adelante a sus familias, como hacemos el resto de los españoles. VOX y el PP nos dicen que los migrantes vienen a vaguear y a acaparar subsidios. (Rumores.—La señora Muñoz de la Iglesia: ¿Qué dices!). Sí, sí, lo dicen ustedes. Pero lo cierto es que presentan una tasa de actividad cuatro puntos superior a la de los ciudadanos nacionales, aportan el 10 % de los ingresos a la Seguridad Social y usan los servicios públicos y las prestaciones sociales un 40 % menos que los nacidos en España. (Aplausos). VOX y el Partido Popular nos dicen que los inmigrantes vienen a quitarnos el trabajo, pero la realidad es que la mayoría de ellos realizan profesiones invisibilizadas con alto grado de precariedad y que, sin ellos, sectores tan importantes, por ejemplo, como fue la agricultura durante la pandemia, la construcción ahora que queremos construir más viviendas públicas o la hostelería se hundirían, ya que suponen entre el 25 y el 50 % de sus trabajadores. Repito: entre el 25 y el 50 % de sus trabajadores. VOX y el PP nos dicen que los migrantes ponen en peligro a nuestros seres queridos (rumores), pero lo cierto es que la mitad de las personas que trabajan cuidando a nuestros hijos, a nuestros padres y a nuestros abuelos son personas inmigrantes que los cuidan con respeto y con afecto, como si fuesen su propia familia. Esta, señorías, es la contribución real de los migrantes a nuestra economía y a nuestra sociedad, una contribución similar y complementaria a la de los ciudadanos españoles, una contribución que, como les decía, debería mantenerse en las próximas décadas si queremos superar ese reto demográfico y garantizar la prosperidad y el progreso de nuestra sociedad.

Señorías, en el Gobierno somos perfectamente conscientes de que hacerlo no es fácil y por ello, desde que tengo el honor de presidir el Gobierno de España, nos hemos esforzado en impulsar una política migratoria solvente, humanista y eficiente, algo que plantea desafíos notables que tenemos que abordar entre todos. Yo destacaría tres desafíos notables. El primero es gestionar los picos de inmigración irregular que se producen en función de la coyuntura nacional e internacional. Como saben, ahora mismo estamos viviendo uno de ellos. En el último año, las entradas irregulares en el territorio español, y fundamentalmente en las islas Canarias, han aumentado nada más y nada menos que un 50 %. Los factores están ahí: golpes de Estado en el Sahel —‌lo hemos hablado en otras comparecencias en las que he tenido ocasión de dirigirme a sus señorías y también al conjunto de la ciudadanía española— que provocan inestabilidad en una región muy sensible y compleja para el continente africano y también para el impacto migratorio, la crisis climática o la falta de oportunidades en muchos países. Conviene tener claro que estos picos son comunes a otras rutas de entrada en Europa. Sin ir más lejos, señorías, en Grecia e Italia las llegadas irregulares se duplicaron en el año 2023. Además, estos picos tampoco son mayores que otros que se produjeron en el pasado reciente de nuestro país. Sin ir más lejos, los meses de julio y agosto de 2018, cuando entré a formar Gobierno después de la moción de censura, hubo más llegadas irregulares que ahora, y aun así el sistema funcionó. También quiero recordar algo importante, y es que la curva de entradas irregulares tiende a reducirse. Hace pocos días, la agencia de protección de fronteras europea, Frontex, ha estimado que en lo que queda de año a las islas Canarias llegarán entre 9000 y 13 000 personas menos que en el año 2023.

En todo caso, señorías, es innegable que el pico actual está suponiendo un auténtico drama para los seres humanos que se juegan la vida en el océano y que muchos de ellos desgraciadamente la pierden, un desafío para las administraciones públicas y para las ONG que deben gestionarlo y una fuente de inquietud legítima para la población canaria. Unos canarios y canarias que, por cierto, están llevando esta difícil situación con una enorme comprensión y solidaridad, y por eso quiero aprovechar la oportunidad que me brinda esta tribuna para darles las gracias (aplausos), para poner en valor y para aplaudir el ejemplo diario de humanidad que nos están dando al conjunto de españoles y españolas. Porque su actitud, como he dicho al principio de mi intervención evocando a esos refugiados canarios que llegaron a las costas venezolanas y a otras partes de Latinoamérica, honra a sus antepasados, muestra el camino que hay que seguir y nos hace un país mejor. Así que, gracias de verdad. A quien se desgañita hablando de igualdad entre españoles y, sin embargo, abandona a su suerte a los canarios, les digo a quien quiera dejar sola a Canarias que no cuente con este Gobierno. (Aplausos).

El segundo reto que nos plantean las migraciones junto con la gestión de los picos es la integración. Como sociedad abierta y plural que somos, debemos respetar la diversidad de quienes se instalan en nuestro territorio, porque esa diversidad es un reflejo de la nuestra y porque además nos enriquece. Pero también debemos reconocer que las diferencias culturales a veces generan fricciones, especialmente en aquellos lugares donde hay una mayor presencia de personas migrantes, y creo que ni el Gobierno ni las fuerzas progresistas podemos ignorar esas fricciones ni tachar automáticamente de xenófobos a quienes las denuncian. Por eso, debemos ayudar a los migrantes a integrarse y dedicar los recursos necesarios a ello, aunque la derecha y la ultraderecha lo critiquen, porque lo van a criticar siempre. Por eso debemos también proteger las leyes, los valores y las costumbres de la sociedad española con la misma convicción. Seamos sinceros, señorías, otros países de nuestro entorno adonde los flujos migratorios llegaron antes que a España han fracasado en este objetivo y de ahí también el avance de la ultraderecha. (Un señor diputado: ¡Eso!). No han logrado una integración efectiva y una convivencia plena, y nosotros, señorías, no podemos fracasar, no nos lo podemos permitir. Por eso reclamo desarrollar nuestro propio modelo de convivencia y de integración, un modelo español de éxito como, por cierto, ya hemos hecho en otras muchas cosas. Pensemos en lo que hemos logrado durante estos últimos años: nos dijeron que era imposible crecer mientras crecía la dignidad laboral y lo hicimos; nos dijeron que era imposible aumentar las renovables y bajar el precio de la luz y lo hemos hecho, y ahora nos dicen que es imposible hacer una política migratoria que beneficie tanto a los extranjeros como a las nacionales, pero lo vamos a hacer. (Aplausos).

El tercer desafío que plantean las migraciones es la desinformación. (Rumores). Existe un ejército de tabloides digitales, de opinadores, de bots digitales entregados a crear un flujo constante de mentiras sobre los extranjeros, mentiras que sobredimensionan los problemas de seguridad y de convivencia que a veces van asociados a la migración o que directamente inventan otros nuevos, como que los inmigrantes cobran cheques o comen perros y gatos. Parece burdo, pero la triste verdad es que sus mentiras terminan calando, tanto que han conseguido que la mayoría de los ciudadanos, señorías, crean que el porcentaje de inmigrantes viviendo en España es el doble del que realmente es o que piensen que el número de inmigrantes que reciben asistencia social es cuatro veces mayor que el dato real. Lo mismo ocurre con la delincuencia. ¿Delinquen algunos migrantes? Por supuesto. ¿Incurren en fraudes en algunas ocasiones? Claro que sí. Pero si analizamos los datos con rigurosidad y solvencia, de forma seria, teniendo en cuenta los factores de edad y de renta, verán que la tasa de delincuencia de este colectivo es igual que la de los españoles, ni mayor ni menor, porque la realidad, señorías, es que los extranjeros no son ni mejores ni peores que nosotros, son iguales, son personas con sus virtudes y sus defectos, sus sueños y sus temores. (Aplausos).

Nosotros somos conscientes del problema de la desinformación, que, evidentemente, está contaminando todo el debate público, también, lógicamente, desinformación sobre la migración, y vamos a tener muchos ejemplos a lo largo del día de hoy, estoy convencido de ello. Sabemos que cuando se habla sobre migraciones se debate contra mitos más que contra realidades, lo que hace que esa batalla sea muy difícil de ganar, reconozcámoslo. Pero estamos decididos a hacerlo, porque lo que está en juego es la tolerancia y la solidaridad como ejes vectores de nuestra sociedad; lo que está en juego, de nuevo, como he dicho antes, es la prosperidad presente y futura de nuestra economía, la sostenibilidad de nuestras pensiones, nuestro sistema de salud; y lo que está en juego es el futuro de nuestros hijos y de nuestras hijas y la dignidad de nuestro país. Por eso, hay que hablar sin rodeos y explicárselo a la ciudadanía con transparencia y sin ningún aspaviento. Los datos macroeconómicos y demográficos plantean el siguiente horizonte claro a los españoles y a las españolas: España tiene que elegir entre ser un país abierto y próspero o un país cerrado y pobre. Es así de simple. Esta es la cuestión que tenemos que plantearnos: si queremos ser un país abierto y próspero o un país cerrado y pobre.

La derecha y ultraderecha —‌lo vamos a ver durante la mañana de hoy— lo tienen claro: quieren que la Armada deje de auxiliar náufragos y se dedique a hundirlos. (Protestas y rumores). Mandar fragatas contra cayucos es eso.

Presidencia. Por favor, silencio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 11

Quieren reemplazar, señorías, los centros de acogida… (Continúan las protestas.—Aplausos).

Quieren que la Armada deje de auxiliar náufragos y se dedique a hundirlos. (Continúan las protestas.—El señor De Olano Vela: ¡Eres un mentiroso!). Quieren reemplazar los centros de acogida por campos …

Presidencia. Silencio y no insulten, por favor.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 11

… de detención. Quieren cambiar el tratamiento individualizado y acorde a la ley por deportaciones masivas e indiscriminadas. ¿Esto también es una mentira, señorías? (La señora Muñoz de la Iglesia: ¡Sí, sí, sí!). ¡Por favor!, ¡si lo han dicho el presidente de su grupo parlamentario y su portavoz! (Aplausos). Quieren expulsar a todas aquellas personas que no piensan, que no vistan y que no luzcan exactamente igual que ellos. (Rumores). Quieren hacer todas esas cosas aun a sabiendas de que intentarlo condenaría a España al ostracismo internacional, al estancamiento económico y a la miseria moral. Y lo quieren porque, en el fondo, a la ultraderecha y a la derecha —‌es lo que me gustaría trasladar a los ciudadanos— lo único que les interesa es usar este asunto para causar alarma social, para ocultar su falta de proyecto político para las mayorías y para que el miedo les abra las puertas que las urnas les negaron, como desgraciadamente ya estamos viendo en otras partes de Europa. (Aplausos).

En el Gobierno de coalición progresista defendemos un proyecto totalmente distinto a este que he enumerado de la derecha y la ultraderecha. Por eso, señorías, hemos desplegado y vamos a seguir desplegando una política migratoria responsable y humanitaria que no se desentienda del fenómeno migratorio, como hizo el PP cuando gobernó, ni lo demonice, como hace VOX cada vez que tiene ocasión de contar con una tribuna pública. Será una política que reconozca los retos que plantea la inmigración y los resuelva, al tiempo que maximice los enormes beneficios que esta puede reportar a nuestro país. Porque lo cierto, señorías, es que España tiene tanto la necesidad como la capacidad de integrar a la población migrante.

Algunos datos que creo que pueden redundar en esta línea de reflexión que planteo a los españoles y a sus señorías: somos 48 millones de habitantes en el segundo país más extenso de la Unión Europea; tenemos una densidad poblacional por debajo de la media europea y a casi la mitad de nuestros municipios en riesgo de despoblación; tenemos 150 000 puestos laborales vacantes: —t‌enemos personas mayores que requieren un cuidador o una cuidadora y no lo encuentran y empresas que buscan programadores, instaladores, albañiles, y que no dan con ellos—; tenemos colegios rurales que necesitan niños y niñas para no cerrar sus puertas; y, sobre todo, lo que tenemos es una población solidaria y tolerante, yo diría que de las más solidarias y tolerantes del mundo, que sabe ayudar a quienes más lo necesitan y que sabe valorar las aportaciones de los de fuera, como demostramos en el pasado al acoger a miles de afganos, ucranianos o africanos. (Aplausos). Esta es nuestra realidad, señorías, y por eso nuestra política migratoria siempre se ha articulado, desde 2018 a esta parte, en cinco frentes que quiero explicar a sus señorías y también a los ciudadanos que sigan esta comparecencia.

El primero de los ejes es que nuestra política se centra en reforzar nuestras fronteras y nuestro sistema de acogida para gestionar los picos migratorios. (Entra en el hemiciclo la señora Blanco Garrido, senadora del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.—Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.—La señora Blanco Garrido saluda al señor Núñez Feijóo, a la señora Gamarra Ruiz-Clavijo y al señor Tellado Filgueira, mientras continúan los aplausos, y se sienta en un escaño entre los dos primeros).

Como decía, señorías, nuestra política migratoria se ha articulado desde 2018 a esta parte en cinco frentes, que explicaré a continuación. El primero de ellos es que nuestra política se centra en reforzar nuestras fronteras y nuestro sistema de acogida para gestionar esos picos migratorios a los que antes hacía referencia. Miren, cuando nosotros llegamos al Gobierno en 2018 nos encontramos un sistema de política migratoria totalmente desmantelado por la Administración del Partido Popular. Mariano Rajoy, como en otras muchas cosas, no tuvo política migratoria. Eliminó el mando único de la Guardia Civil para el control de fronteras. Redujo en 1800 los agentes desplegados en las costas que recibían más cayucos. Aumentó los riesgos de salud pública al retirar la tarjeta sanitaria nada más y nada menos que a 870 000 personas migrantes. Trabajó poco, más bien nada, con los países de tránsito y de origen, por supuesto nada con la Comisión Europea. Redujo las políticas de integración a la mínima expresión. Y, para rematar, desmanteló el sistema de acogida dejándolo con menos de diez mil plazas. ¿Nosotros qué hemos hecho durante estos seis años, señorías? En estos seis años hemos reforzado el sistema de acogida, lo hemos multiplicado por cinco: hemos llegado a cincuenta mil plazas de acogida cuando hace seis años solamente había diez mil. Hemos incrementado en un 12 % el número de agentes de Policía Nacional y de Guardia Civil en Canarias. Y solo este año hemos transferido 35 millones de euros adicionales a las comunidades autónomas para ayudarlas a atender a los menores no acompañados. En esta legislatura les anuncio que vamos a seguir avanzando en esta misma dirección, con más recursos para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con seis nuevas plazas en los centros de acogida y con más apoyo a aquellas comunidades autónomas que más lo necesiten. (Aplausos).

En segundo lugar, señorías, vamos a seguir fortaleciendo los instrumentos que permitan una migración legal, segura y ordenada, porque sabemos que esa es la mejor forma de acabar con las mafias que trafican con seres humanos y, por tanto, la mejor forma de reducir la migración irregular y las miserias asociadas a ella. En estos últimos seis años, señorías, hemos mejorado la legislación para facilitar la regularización por la vía del arraigo por formación, algo que ha permitido que los extranjeros que se formen en nuestro país se queden aquí y contribuyan al desarrollo económico. Y hemos ampliado nuestros acuerdos de migración circular con terceros países, logrando un aumento del 15 % en las contrataciones de origen. Y en esta legislatura vamos a hacer más. Vamos a agilizar la homologación de títulos académicos de aquellas personas que quieran venir a trabajar a España. Vamos a poner en marcha un nuevo programa de migración laboral para facilitar las contrataciones en origen de países como Mauritania, Gambia, Senegal, Guatemala, tal y como están recomendando todas las instituciones expertas en migraciones; por cierto, era una posición que defendía el Partido Popular hasta hace poco cuando decidió empezar a competir con VOX en las olimpiadas de la xenofobia. Y, además, vamos a modificar la regulación para hacerla más eficiente, adaptándola a las necesidades de las personas y de las empresas, fundamentalmente, que nos lo están pidiendo. Y por eso les anuncio que, después de un largo diálogo con los actores sociales, el mes que viene llevaremos al Consejo de Ministros una reforma del Reglamento de Extranjería que va a agilizar los procesos de los migrantes que residan en España, eliminando trámites burocráticos innecesarios, ordenando las figuras de arraigo y creando nuevas figuras en torno al empleo y las redes familiares. (Aplausos).

En tercer lugar, vamos a reclamar una política corresponsable y solidaria en Bruselas, exigiendo que toda Europa se implique de manera efectiva en la gestión de los flujos migratorios que recibimos los países del Mediterráneo. Para ello, les anuncio que vamos a pedir a la Comisión Europea que adelante la entrada en vigor del Pacto de Migración y Asilo que impulsamos bajo nuestra Presidencia el año pasado, de modo que las herramientas que provee ese pacto migratorio en materia de control fronterizo y de reparto de personas migrantes empiece a usarse en el verano del año 2025 y no en el verano de 2026, como está previsto. Vamos, por cierto —‌antes de ayer tuve ocasión de poder hablar con el tercer sector—, a contar con las ONG y también con las asociaciones civiles que están trabajando en primera línea para afinar e implementar estos mecanismos, porque ellas conocen mejor que nadie la realidad sobre el terreno. (Aplausos). Estas son, señorías, las herramientas para contar con una respuesta eficaz y humanitaria al desafío de la migración, particularmente de la migración irregular.

Costó quince años poner en marcha una respuesta comunitaria consensuada entre los veintisiete Estados miembros, y se aprobó gracias al liderazgo de España. Pero seamos claros, señorías: resulta difícil exigir a Europa una solidaridad que nosotros no mostramos en nuestro propio país. Por eso, les pido encarecidamente a las señorías del Grupo Parlamentario Popular que asuman de una vez su responsabilidad, que dejen de confrontar sobre este asunto y que aprueben de una vez la reforma del artículo 35 de la ley de extranjería. (Aplausos), una reforma, señorías, que nosotros propusimos ya el 23 de julio —‌estamos a 9 de octubre— para establecer una distribución proporcional entre comunidades autónomas de los niños y de las niñas no acompañados que llegan a Canarias. Los diputados y las diputadas de los dos grupos, del Grupo Parlamentario Popular y de VOX, votaron en contra sin dar argumentos ni motivos, pero quiero decirles, sobre todo a los canarios y las canarias, que nosotros no tiramos la toalla y que hemos vuelto a negociar con ellos durante este fin de semana, pero el pasado sábado el Grupo Parlamentario Popular decidió, unilateralmente, levantarse de la mesa de negociación usando como excusa un bulo. Por eso les pido que dejen de mentir y de bloquear. Dejen de poner los intereses del Partido Popular o del señor Feijóo —‌tanto monta, monta tanto— por delante de los intereses de los canarios y también de los españoles. Dejen de reclamar ayuda a la Comisión Europea cuando ustedes mismos no están dispuestos a ayudar a sus propios ciudadanos. (Aplausos). Apoyen de una vez esta modificación de la ley de extranjería, una distribución justa entre comunidades autónomas, que, por cierto, reclama la mayoría de presidentes autonómicos —‌también de su partido político, señor Feijóo— y que apoya nada más y nada menos que el 77 % de los españoles.

En fin, no puede ser que lo que es bueno para España sea siempre malo para su partido. Ocurrió con la desaparición del terrorismo, con la reconciliación en Cataluña, con la superación de la crisis de la COVID y el crecimiento económico derivado de la respuesta que dimos y ahora está ocurriendo con el tema migratorio. Aprendan de una vez a proponer sin destruir. (Aplausos).

Señorías, estos son los ejes de acción principales de la política migratoria del Gobierno, una política que reivindico que funciona, que entiende las tensiones que a veces genera la migración y que está decidida a poner todos los recursos y todos los medios para abordarlas, pero que también sabe que acoger al que viene de fuera buscando una vida mejor no solo es un deber al que nos obliga nuestra historia, no solamente es una cuestión de respetar nuestros valores, nuestros principios y el derecho internacional, sobre todo el derecho internacional humanitario, que, por desgracia, está siendo atropellado en muchas partes del mundo —‌por ejemplo, en Gaza—, es también un paso esencial para garantizar la prosperidad futura de nuestra economía y la sostenibilidad de nuestro estado del bienestar.

Señores diputados y señoras diputadas y ciudadanos que estén siguiendo este debate a través de los medios de comunicación o en las redes sociales, esta es nuestra visión, esta es nuestra política migratoria. El Partido Popular y VOX me pidieron venir al Congreso a explicarla, y creo que lo he hecho. Ahora les pido que hagan lo mismo y que expliquen su política migratoria, si es que la tienen. Y animo a la ciudadanía, señorías, a que siga con atención este debate, porque este debate es importante para el presente y el futuro de nuestra nación, y comprenda que la lucha que se está produciendo en torno a este asunto de la migración no es una lucha entre españoles y extranjeros, no es una lucha entre cristianos y musulmanes, entre santos y delincuentes; no es nada de eso, es una lucha entre la verdad y la mentira, entre el relato y el dato (aplausos), entre lo que nos interesa a todos como sociedad y lo que interesa a unos pocos que ven en el miedo y en el odio al extranjero el único camino para llegar al poder.

Señorías, los españoles somos hijos de la migración, no vamos a ser padres de la xenofobia. (Aplausos). Hagamos una política migratoria de la que nuestros mayores puedan sentirse orgullosos y que garantice el futuro de sus nietos.

Nada más y muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros presentes del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. A continuación, intervendrán los diferentes grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Núñez Feijóo por un tiempo de quince minutos. Cuando quiera. (Aplausos).

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 13Vídeo

Gracias, presidenta. Señor Sánchez, ha hablado usted de la dignidad de los migrantes. Le pido expresamente que retire la ley que deja sin efecto más de trescientos años de prisión a los condenados por terrorismo de ETA. (Aplausos). Tiene cinco días, hasta el catorce de este mes. Si le queda un mínimo de conciencia, le ruego que lo aproveche y recapacite. En fin, señoría, ha venido usted a hablar de dignidad. Dignidad para usted significa presos por presupuestos. ¡Qué sencillo!, basta colar una enmienda de tapadillo, y listo; así quedan las vidas truncadas, el dolor de las familias y el error de la alternativa. Pues le diré una cosa: estos días muchos españoles se sienten decepcionados con mi grupo parlamentario, y tienen razón, pero, señor Sánchez, no es lo mismo un error, por injustificable que sea, que la bajeza moral de impulsar una ley a sabiendas. (Aplausos). Usted, señoría, les dijo a las víctimas que no rebajaría las penas. Este es el correo electrónico del Ministerio del Interior, fechado el 1 de febrero del año 2022 (muestra un folio); aquí está por escrito, firmado por su Gobierno. Garantizó que no habría atajos para quienes generaran tanto dolor. Les dio su palabra. Les ha dicho que no, que eran cuestiones que afectan al intercambio de información sobre antecedentes penales. Y dice —‌leo literalmente—: «En consecuencia, no existe ninguna iniciativa para modificar la regulación que se refiere a los efectos jurídicos de las resoluciones condenatorias dictadas en otros Estados de la Unión Europea». Usted se lo mandó a los presidentes y las presidentas y gerentes de las asociaciones y fundaciones de víctimas de terrorismo, por escrito, desde su Ministerio del Interior. Garantizó que no habría atajos para quienes generaron tanto dolor. Les dio su palabra, pero ¿qué palabra, si usted no tiene palabra, señoría? (Aplausos). ¿Qué palabra ha dado usted a las víctimas y a este Parlamento? Señoría, si ha de engañar, engaña; si ha de comprar voluntades, se compran; si ha de dividir y enfrentar, se divide y se enfrenta; si ha de dar privilegios a los españoles a costa de otros, lo hace y punto; y si han de liberar terroristas, pues se liberan. ¿Tantos beneficios le da el poder, señor Sánchez?, ¿tantos como que merezca la pena este legado?

Señoras y señores de Bildu, ya nos pareció una aberración que modificaran a su antojo la ley de seguridad ciudadana, y miren lo que han conseguido sus abogados (señalando al Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu): sus abogados se han convertido en legisladores. Por cierto, no entiendo por qué le siguen llamando ley mordaza pudiendo llamar a la nueva ley «ley encapuchada». (Un señor diputado: ¡Muy bien!—Aplausos). Sus victorias siempre serán una derrota para la democracia y la decencia, señorías,

Y, señorías del PSOE, si no retiran la ley ya pueden disfrutar de esta victoria miserable, pero no vuelvan a dar lecciones. Ahí se quedan para siempre, con el aplauso de Otegi, de Txapote y de los demás. Quédenselo, señorías (aplausos), quédense ese aplauso y esos seis votos. Lo dije en la sesión de investidura y lo mantengo —‌señor Sánchez, se lo dije en su investidura—: todo es un inmenso error. Y ahí están los resultados. Pero, claro, a usted ¿qué más le da? Aun renunciando a la palabra y a los principios, perdiendo las elecciones, apenas gobernando en unas pocas comunidades, donde ni siquiera le soportan, sin encontrar solución a nada, ¡lo importante es que usted sigue pudiendo mirarse cada día al espejo y llamarse presidente! ¿Qué importa frustrar las aspiraciones y la voluntad de millones de españoles mientras colme la suya? Usted dirá: yo vivo muy bien aquí, en la Moncloa, incluso a la Moncloa le damos otros usos.

El independentismo también pensará que avanza en sus objetivos, ya veremos si…

Presidencia. Un momento, señor Núñez Feijóo.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 14Vídeo

Pero eso, señor Sánchez, solo le vale a usted.

Presidencia. Señor Núñez Feijóo, con base en el artículo 102 del Reglamento, tengo que advertirle… (Protestas y rumores). Señores diputados y señoras diputadas, silencio, por favor. Un poco de educación y silencio. (El señor De Olano Vela: ¡Eso sí que es mordaza!). Yo le he dejado hacer todas las digresiones necesarias, pero la comparecencia que ha pedido su grupo parlamentario es sobre inmigración y, con base en el artículo 102 del Reglamento, todos tenemos que aplicarnos el Reglamento. (Aplausos).

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 14

Señoría, el presidente ha hablado sin límite de tiempo sobre la dignidad de las personas que entran en España. ¡Yo tengo derecho a hablar de la dignidad de los españoles asesinados por ETA! (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie). ¡Tengo derecho y lo voy a hacer!

Miren, señorías, eso solo le vale a usted, señor Sánchez, ni siquiera le vale a su partido, al que ha despojado del todo criterio y credibilidad, y lo más importante: no le sirve a España.

Dejando de lado su propaganda, la realidad es que tenemos el nivel de pobreza más alto desde el año 2015, la mayor pobreza infantil desde que hay registros, muchos jóvenes no pueden ni plantearse tener una vivienda o formar una familia y el sueldo de millones de españoles ni les llega para hacer la compra, eso sí, tienen que soportar ochenta y una subidas fiscales y de cotizaciones a la Seguridad Social desde que usted es presidente. ¿Qué solución ofrece a todo esto? La que hemos visto hoy —l‌o de siempre—: presumir, echarle la culpa al Partido Popular e inventarse el eslogan simplón de turno para que lo repita el Loro Park. (El señor Núñez Feijóo señala el banco azul.—Risas.—Aplausos). Le ha faltado decirnos que The Economist y The Times también son el pasado y la ‘fachosfera’, para repetir los grandes éxitos de su Loro Park. Pero la realidad es que lo que tiene usted para ofrecer a los españoles es nada. Ni su socio más comprado ni su tertuliano más entusiasta ni el socialista más fiel, ninguno cree que usted será capaz de ofrecer algo mejor en el futuro. Lo único que esperamos todos es más de lo mismo. Usted preside un Gobierno y un partido en discordia absoluta: el ministro de Exteriores contra la ministra de Defensa por Venezuela, las de Trabajo y Sanidad contra la de Seguridad Social por las bajas, el de

Economía contra el gobernador del Banco de España porque quiere usted cesarle a los consejeros, todos sus socios contra la ministra de Vivienda, sus barones levantados contra el cupo independentista y usted y su secretario general purgando a cargos de su partido. (Aplausos).

¡Qué quiere que le diga! Usted intentó dividir al Partido Popular y lo que está rompiendo es el Gobierno y el Partido Socialista. Y por muchos kilómetros que se aleje, por poco que venga a este Congreso y por muy encantado que esté de conocerse, los problemas siguen ahí. Sin presupuestos, sin mayoría parlamentaria estable, la Audiencia Provincial de Madrid le ha amargado la semana, y me imagino que serán bastantes más. (Rumores). ¿Qué va a hacer ahora, también se va a querellar contra los tres magistrados de la Audiencia Provincial de Madrid? (Aplausos). ¿Va a seguir sin dar ninguna explicación, como hemos visto hoy? ¿O va a poner más ministras y ministros en el comité de censura para intentar que nadie se lo recuerde? Viendo cómo ha ido esta comparecencia, es previsible la respuesta. Ha venido arrastrado a este Congreso y, en lugar de asumir sus responsabilidades, ha vuelto a insultar con clichés. Yo no haré lo mismo. (Risas). ¡No me diga que por decir lo que pienso le he insultado! (Rumores). ¡Lo piensan la mayoría de los españoles, señor Sánchez! (Aplausos).

Comprendo su incomodidad al hablar de inmigración. Es normal, porque su balance es cero: cero implicación real para abordar su situación de emergencia, cero respuestas concretas a la propuesta que hemos presentado, cero recursos adicionales para atender a los menores en las comunidades autónomas —‌usted no atiende a nadie— (rumores), y, por supuesto, cero son las palabras que usted ha dedicado a la tragedia de El Hierro; hace más de doce días del naufragio y usted sigue callado. Señor Sánchez, ninguna lección de humanidad nunca más. (Aplausos). No hay política migratoria más inhumana que la que no existe. Cada embarcación que sale con destino a España poniendo en peligro vidas es un fracaso de su Gobierno.

Mire, cada vez que llega al Gobierno, la inmigración irregular por mar se desborda en Canarias, y usted viene aquí a dar unos datos falsos. En el año 2006, gobernando Zapatero, entraron por Canarias 31 678 migrantes. Cuando el Partido Popular vuelve al Gobierno, ningún año superó las mil llegadas; insisto, ningún año superó las mil llegadas por Canarias. (Rumores). Y a partir de ahí, con Sánchez, en el año 2020, 23 000; en el año 2021, 22 000; en el año 2023, el peor de la serie, 40 000, y el año 2024 será peor. No cuela, señor Sánchez: cada vez que usted está en el Gobierno y entran migrantes por Canarias es por la oposición y cada vez que estamos nosotros en el Gobierno es por el PP. ¡Hombre!, ya está bien de los bulos a los que usted se refiere de forma continuada y constante. ¡Falsea hasta los datos! (Aplausos).

Ya sé que a usted le preocupa mucho más lo que pasa en Suiza que lo que sucede en Canarias, pero en lo que va de año más de 40 000 personas han llegado a España de manera irregular, a mitad de 2024 ya era más que en todo el año 2023. Y no es algo irremediable, hay otras naciones de nuestro entorno que sí han logrado reducir el flujo. Oiga, no haga demagogia: mi grupo no ha cuestionado la migración regular. Si no hay tráfico de personas en manos de las mafias, es decir, la migración irregular, al menos fíjese en lo que da mejores resultados en otros países de la Unión, y no se vaya de gira por África a promocionar España como destino de la migración regular, como acaba de hacer en su comparecencia. (Aplausos). Insultar al PP no es una política migratoria, señor Sánchez. Y precisamente esa carencia es la mayor oportunidad para las mafias. Cuando las mafias tienen que elegir entre países que han reforzado sus controles y España, evidentemente eligen España. Y para mayor ineptitud, lo va a agravar con cambios legales irresponsables. Porque los cambios legales que ha pactado usted con Bildu, ¿qué significan? Más desprotección en nuestras fronteras, más desprotección a nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad y más efecto llamada irresponsable: lo contrario de lo que necesita nuestro país.

Nosotros le hemos dado una solución pactada. (Muestra un documento). Tiene este plan a su disposición. (Risas). ¡Ah!, se ríen ustedes. ¡Se ríen ustedes de un acuerdo con el Gobierno de Canarias y catorce comunidades autónomas! (Aplausos). Comprenderá, señoría, que con este Gobierno, que se ríe de lo que acuerdan las comunidades y el Gobierno de Canarias… ¿Y viene usted a decir que respeta a Canarias, que no la dejará sola? Usted ha dejado solo al Gobierno canario desde el principio, señoría. (Rumores). Desde el principio de la crisis, durante la crisis y en el día de hoy lo ha vuelto a dejar. (Aplausos). Señoría, este acuerdo cuenta con el aval de catorce comunidades autónomas, el respaldo expreso del Gobierno de Canarias y por escrito también tiene la ayuda de la Unión Europea. ¿Y a qué espera? Rectifique. Rectifique, por fin, en un cambio de opinión; al menos una, y así, en este cambio, saldremos ganando todos. Si quiere retomar las conversaciones, solicite la ayuda que le ha ofrecido la Unión Europea y páselo por escrito. Y si las quiere agilizar, es muy fácil: ponga su firma aquí, (mostrando de nuevo el documento), al lado de la del presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias, al lado de mi firma (risas.—Rumores), que hemos consensuado, y España tendrá una política migratoria de verdad. Primero piden consenso y después les da vergüenza firmar el consenso. (Aplausos). En fin, señorías, ¡patético!

Creí que usted venía a hablar también del plan fiscal. No, del documento más relevante que tiene que firmar España y que nos va a afectar en los próximos siete años, ni una palabra. Tenía que estar presentado el 20 de septiembre y es 9 de octubre: ni presentado. Lo desconoce toda la Cámara. Usted ha venido aquí a comparecer por la migración y por el pacto fiscal y no ha dicho ni una palabra. ¡Qué desvergüenza es esto! (Risas). Usted tiene una comparecencia para hablar del pacto fiscal y no ha dicho ni una palabra, no tenemos ni un dato. Se oculta la información a nuestro país. La AIReF dice que habría que hacer un ajuste de 39 000 millones, usted lo tendría que haber presentado el 20 de septiembre a la Unión Europea, estamos a 9 de octubre, ¿y no dice nada? (Risas).

Señoría, España merece un Gobierno de verdad (risas.—Rumores), un Gobierno que cumpla con sus obligaciones, un Gobierno que trabaje por los españoles, un Gobierno que recupere la idea de servicio, de honradez y de limpieza política, un Gobierno que ofrezca un futuro de crecimiento e ilusión a nuestro país. España merece algo mejor, no tenga usted ninguna duda. ¿A usted le parece que un partido serio puede apoyar esta chapuza? ¿Le parece razonable tener medio centenar de leyes congeladas en la Cámara? ¿Le parece razonable en seis años llevar más tiempo con presupuestos prorrogados que con presupuestos aprobados? Jamás un Gobierno en España había empezado un mandato con dos prórrogas presupuestarias, en cuarenta y seis años. ¿Cómo va usted a comprometer un plan fiscal, que son las cuentas de España para los próximos siete años si no puede comprometer su palabra para los próximos siete días? (Aplausos). Lleva dos años incumpliendo el mandato constitucional. Recordarán ustedes cuando se ponía muy estupendo el presidente hablando de cumplir la Constitución en la renovación del Consejo General del Poder Judicial: lleva dos años incumpliendo el mandato constitucional de presentar el presupuesto en tiempo y forma, la ley más importante para un Gobierno. Es su obligación. Y si no es capaz de cumplirla, debería actuar en consecuencia.

Señor Sánchez, la confianza que despierta usted en esta Cámara no es mucho mayor que la que tiene en el Partido Socialista de Castilla y León. (Aplausos). Señoría, lo que hizo fue subir el IVA de la leche, del pan, de las frutas, de las verduras, del aceite de oliva..., en fin, de esas cosas que solo forman parte de la dieta de los malvados ricos, que cocinan sobre el motor de los lamborghinis. El resto de la gente ya se sacia con que no gobierne la también malvada derecha y ultraderecha. Señor Sánchez, ahórrese sus soflamas en esto: con usted los españoles somos más pobres, pero no somos más idiotas. (Aplausos).

Señoría, de usted no podemos esperar ya nada más que lo mismo, aunque es verdad que siempre se empeña en demostrarnos que lo siguiente aún puede ser peor. Creo que esta situación es mala para todos: empieza a ser tóxica. Ha conseguido generar hartazgo de la política inoperante. España puede tener un mejor futuro que el que nos espera con usted. Por eso, por mucho que les moleste, seguiremos proyectando un futuro sin resignación para España, seguiremos siendo la alternativa constructiva al Gobierno más destructivo.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie.—Aplausos del señor Núñez Feijóo vuelto hacia los miembros de su grupo parlamentario).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde por un tiempo de quince minutos. (Aplausos).

Santiago Abascal Conde

VoxDiputado.Página 16Vídeo

Estaba muy bien esta comparecencia conjunta para hablar de inmigración ilegal y de fiscalidad porque eso nos iba a permitir hablar de la invasión migratoria y del saqueo y la ruina que practica y que provoca este Gobierno, pero realmente uno no ha hablado de fiscalidad y el otro, que era el que pedía las comparecencias, apenas ha dicho unas pocas palabras sobre inmigración. Yo intentaré centrarme exclusivamente en eso y en hablar hoy a la Cámara y a los españoles sobre el problema de la invasión migratoria y sobre el gravísimo problema del expolio fiscal que padecen los españoles, porque desde que el señor Sánchez se atornilló en ese escaño, además de propagar los bulos, las mentiras y las patrañas incluso desde esta tribuna, como ha hecho hoy mismo, lo que ha ocurrido en España es que la invasión migratoria no ha dejado de acelerarse, porque la inmigración ilegal creció un 83 % en el año 2023 respecto al año anterior y solo en los seis primeros meses de este año se ha duplicado la inmigración ilegal en España, bajo la Presidencia del señor Sánchez; en Canarias incluso se ha triplicado. Usted, señor Sánchez, es el responsable de una catástrofe en nuestras costas, en nuestras calles y en nuestros barrios. (Aplausos). De hecho, creo que, en realidad, usted es la catástrofe.

Pero ¿por qué vienen en masa y por qué vienen cada vez más? Porque ustedes, todos ustedes, les llaman; porque ustedes les prometen el paraíso que no pueden prometer a la juventud española; porque ustedes les prometen regularizarlos en masa aunque lleguen ilegalmente a nuestra patria; porque aquí, en este Congreso, el Grupo Popular, el Grupo Socialista y todos los grupos, excepto VOX, votaron hace unos meses iniciar trámites para regularizar de golpe a medio millón de personas que habían entrado ilegalmente en nuestro país. (Aplausos). Y como no es suficiente, el PSOE y SUMAR piden ampliarlo también a los que llegaron desde 2021 a 2024, es decir, 200 000 más: 700 000 personas que han entrado ilegalmente en nuestro país y a los que ustedes, todos ustedes, les dicen que no pasa nada por pisotear nuestras leyes y por entrar ilegalmente en nuestras fronteras. Y a los españoles les dicen que se fastidien, que asuman el mantenimiento a través de la fiscalidad, a través de impuestos, que suben y suben. ¡Métanlos ustedes en sus casas si son tan filántropos y tan solidarios! ¡Acójanlos en las casas del pueblo, acójanlos en sus mansiones o allá donde ustedes vivan! (Aplausos). ¡Que los acojan los poderosos y los oligarcas filántropos que dicen que tanto necesitamos la inmigración ilegal!

¿Y por qué les llaman? ¿Y por qué les dejan entrar ilegalmente? ¿Por qué ustedes no creen que se deben cumplir nuestras leyes? Nos dicen que por filantropía, porque huyen de guerras y de miserias, pero normalmente no llegan mujeres y niños, sino una inmensa mayoría de varones fornidos en edad militar procedentes de países en los que no hay guerra, como Marruecos, Argelia o Mauritania. ¿Y quiénes son los beneficiarios de su filantropía finalmente? Las mafias del tráfico de seres humanos y los islamistas, con los que ustedes colaboran. (Aplausos). Y nos dicen también que necesitamos mano de obra inmigrante para salir adelante. Y nos lo dicen todos ustedes: nos lo dice este Gobierno, lo acaba de hacer el señor Sánchez y hace unas semanas nos lo decía el señor Feijóo. Pero nos ocultan que la mano de obra joven y española en muchas ocasiones tiene que abandonar España para poder salir adelante, porque aquí con los salarios de miseria no pueden llegar a final de mes. (Aplausos). Nos ocultan el plan de algunos de traer mano de obra esclava de manera masiva para abaratar los salarios. Nos ocultan que 250 000 extranjeros residentes extracomunitarios están en paro en España, y se ha ido el señor Sánchez a buscar más, en vez de procurar un trabajo para esos extranjeros legales residentes que ya están en España. Ocultan que el paro juvenil en España es el mayor de Europa y que los jóvenes españoles se van. Ocultan que los españoles tienen dificultades para llegar a final de mes, para poder acceder a una vivienda y para poder formar una familia estable.

También nos dicen, y lo ha dicho hoy, que vienen a pagarnos las pensiones. Al autócrata humanista y filántropo y a los filántropos, en general, que hay en esta Cámara no les importan las pensiones en los países de procedencia, no les importa arrebatar a esos países la mano de obra joven y vigorosa, no les importa dejar aquellos países llenos de ancianos que no van a permitir hacer prosperar a esas naciones (aplausos); lo único que les importa a los nuevos colonialistas es que vengan aquí a pagarnos las pensiones con salarios de miseria que no están dispuestos a aceptar nuestros compatriotas. Tampoco les importa ocultar el brutal coste de las ayudas sociales para mantener la inmigración ilegal en España, de la que hablamos en la última sesión de control y sobre lo que usted no dijo ni una palabra, ni les importa ocultar que el 70 % de los extranjeros residentes en España no cotizan a la Seguridad Social o que el 78 % de los marroquíes residentes legales en España no cotizan a la Seguridad Social y, por supuesto, que no cotizan a la Seguridad Social el cien por cien de los ilegales que entran a nuestro país y a los que ustedes llaman, traen, permiten entrar y mantienen con ayudas sociales que los españoles pagan con sus impuestos. (Aplausos).

Y para colmo de la filantropía, también nos dicen que tenemos que acoger a niños no acompañados, a menores de edad. En cuanto se hacen la prueba biológica muchos de ellos resultan ser adultos, hechos y derechos. Pero, y si son niños, ¿realmente tenemos que acoger aquí a niños procedentes de Marruecos, con la relación que usted tiene con Mohamed VI? ¿Realmente tenemos que aceptar con un país aliado que se institucionalice en España el secuestro masivo y sistemático de menores, a los que se les priva del derecho y el deber de estar con sus familias? (Aplausos). Todos esos niños marroquíes que en muchos casos vienen a España tienen el derecho y el deber de estar con sus familias, con sus padres, en sus países y también en su patria con su rey, y no en España desamparados, y haciendo que vengan más y más cada vez. (Aplausos). ¿Qué hacen ustedes, insisto, institucionalizando el secuestro sistemático de menores? ¿Qué pasaría si llegasen niños noruegos o de cualquier país de Europa? ¿Cuánto durarían aquí? Sería absolutamente inaceptable, sería un escándalo. Como son de Marruecos, y no sabemos qué le pasa a usted con Marruecos, no se devuelve ni uno.

Su desastrosa política tiene pocos beneficiarios y tiene muchas víctimas. Los beneficiarios son, en primer lugar, las mafias del tráfico de seres humanos, que hacen el agosto gracias a sus anuncios también en esta tribuna, son también los que usan la promoción de la inmigración masiva para bajar los salarios, es decir, los esclavistas, y es la casta política, que también tiene un plan de alteración del censo electoral por la vía de las nacionalizaciones exprés y las nacionalizaciones masivas. Y sabemos perfectamente que eso está también detrás de sus intenciones en España y en otros muchos lugares. (Aplausos). ¿Y las víctimas? Las víctimas son las de siempre, y son muchas más. Las víctimas son los inmigrantes muertos en el mar, esos por los que usted hace aquí intervenciones lacrimógenas leyendo textos sobre embarcaciones hundidas y que vienen a jugarse la vida precisamente porque oyen sus cantos de sirena y porque aquí se financia a las ONG que colaboran con las mafias del tráfico de personas que acaban perdiendo la vida en el mar por su irresponsabilidad, por sus mentiras y por sus promesas. (Aplausos). Luego viene aquí a inventarse que no sé quién quiere hundir las embarcaciones de inmigrantes. No, las de los traficantes de seres humanos sí las hundiríamos sin ningún tipo de contemplación antes de que vayan a traer a todas esas pobres personas.

¿Y quiénes son también los perjudicados, las víctimas? Los inmigrantes legales, que respetan las leyes y las fronteras de los países y que cuando de repente, por un despiste, se les acaba el permiso de residencia en España son detenidos por la Policía y acaban en el calabozo. Esto no pasa con los que entran ilegalmente. Eso se lo puede contar a usted cualquier policía que haya trabajado en extranjería. Cuando a una persona se le pasa el permiso de residencia, puede acabar detenida en el calabozo y se le expulsa a su país. Y a los que llegan ilegalmente los repartimos por el territorio nacional, los mantenemos a costa de los españoles y lanzamos el mensaje de que vengan más, más y más. (Aplausos).

Por lo tanto, los inmigrantes legales, esos que codo con codo trabajan con los españoles, son también víctimas de su política, señor Sánchez. Y, lo más importante, para los españoles y esos inmigrantes legales que sufren en sus carnes las consecuencias de la inmigración ilegal y de esa parte de la inmigración ilegal que no quiere adaptarse, la inseguridad, las okupaciones, la delincuencia —c‌ on delitos totalmente desconocidos en nuestra tierra hasta hace poco—, las violaciones —‌en muchos casos grupales—, el colapso de los servicios públicos y de los servicios sanitarios y la quiebra del sistema de atención social. Usted ha venido aquí a contar mentiras, pero oculta, por ejemplo, el dato conocido estos días de que el 91 % de los condenados en Cataluña por violaciones son extranjeros. ¿Qué tienen en la cabeza exactamente las personas que creen que pueden tratar así a las mujeres? ¿Qué tiene en la cabeza el Gobierno más feminista de la historia para atraer cada vez a más personas de esa naturaleza? (Aplausos). ¿Por qué insulta usted a los españoles diciendo que delinquen igual que las personas procedentes de esos lugares que no respetan a las mujeres? ¿Por qué no asume usted la realidad de que sus políticas de inmigración masiva y de suelta de violadores ha hecho que proliferen las violaciones en España desde que usted llegó al poder? Bulo, ninguno: la realidad y los propios datos de este Gobierno.

Y, por si fuera poco, expertos en yihadismo de nuestro Ejército nos alertan de que las mafias del tráfico de personas que operan en Canarias están financiando el terrorismo internacional, es decir, una doble amenaza para la seguridad nacional, el riesgo de infiltración terrorista y la financiación con dinero público vía ONG que acaba llegando a las mafias del tráfico de personas y después al terrorismo yihadista, un negocio redondo el de este Gobierno para la sociedad española. (Aplausos). Pero, esto ya ni sorprende, teniendo en cuenta quiénes son los aliados y los aplaudidores de este Gobierno. Desde Hamás a los talibanes o a la teocracia terrorista de Irán, esos son los que aplauden las posiciones de este Gobierno, el de Sánchez, que respondió a los atentados del 7 de octubre dando el premio de reconocer inmediatamente el Estado palestino, y la señora vicepresidenta del Gobierno, que dijo aquello de «desde el río hasta el mar», que claramente es una apelación a la desaparición de Israel (aplausos), o la otra ministra, la señora Rego, que, con los cuerpos calientes del 7 de octubre, puso un tuit violento, diciendo que Palestina tenía derecho a defenderse, cuando precisamente acababan de atacar brutalmente a Israel.

Para promocionar este disparate calamitoso de la inmigración masiva y del extremismo en política internacional, que es un atentado a la seguridad de los españoles, hace falta mucho dinero, así que está bien que haya dicho que iba a comparecer usted para hablar de impuestos, pero está muy mal que no haya hablado de impuestos. Por eso en el tiempo que me queda trataré de hablar del saqueo que ustedes practican y de la ruina que provocan a nuestro pueblo, porque, efectivamente, hay que pagar este crimen contra los españoles, y ustedes han decidido que lo paguen los propios españoles. Mire, hasta mediados del año 2014, el señor Rajoy había subido cuarenta y cinco veces los impuestos; usted los ha subido sesenta y dos veces. Desde el año 2011, 107 subidas fiscales en España, cuando los servicios públicos son cada vez peores. Desde que Sánchez se unió al golpe de separatistas y demás golpistas, realmente España es el país de Europa que más ha subido la presión fiscal; y no son impuestos para las carreteras, las escuelas y los hospitales, cada vez en peor estado, señor Sánchez, no, es un atraco para mantener el poder de este Gobierno extremista que empobrece cada día a los españoles, porque, mientras que los contribuyentes rompen la hucha para llenar la de Sánchez, los precios de la compra no dejan de subir. Y estaría bien oír en esta Cámara lo que han subido los precios de los alimentos básicos desde que usted llegó: el del aceite, un 171 % desde el año 2020; el del azúcar, un 58 %; el de la leche, un 48 %. Y luego vienen ustedes con las migajas de subida de salarios y de pensiones, cuando lo que ha provocado desde su Gobierno es una pérdida brutal del poder adquisitivo de los españoles y de las familias. (Aplausos). Y, como les parece poco, a todos esos alimentos de primera necesidad les suben el IVA este mismo mes. Ya se lo habían subido a la luz. También a los coches les han declarado la guerra, provocando que crezcan los precios en un 40 %. Y la vivienda, en máximos históricos. Y dejando fuera a toda esa generación de jóvenes españoles que se van, mientras que aquí traen ustedes a ‘sus niños’, y ven cómo los de fuera se ponen por delante en la escasa vivienda pública y protegida que hay en España.

En definitiva, Sánchez les quita cada vez más dinero a los españoles, a quienes cada vez les cuesta mucho más llenar la nevera, mientras ven que tienen que pagar la invasión islamista y la corrupción de Sánchez, porque no nos olvidamos de que con ese dinero que les quita a los españoles se paga a las universidades públicas, se paga a la Universidad Complutense y que la señora Begoña Gómez se apropió de un activo de esa universidad, como nosotros hemos denunciado en los tribunales. Por cierto, acabo de leer hace un momento que el señor Sánchez se reunió con el rector y el vicepresidente del Instituto de Empresa antes de que el centro fichara a la señora Gómez, y usted no ha contestado en esta Cámara a una pregunta que le he hecho en sesión de control dos veces y que le he hecho desde esta tribuna: ¿A cuántos CEO de empresas cotizadas que dependen de la regulación pública llamó usted personalmente para que recibieran a su mujer? (Aplausos). ¡Atrévase a contestarlo aquí! Lo grave es que con ese dinero que les quita a los españoles se pagan las diputaciones y se paga la Diputación de Badajoz para que le pague el sueldo al hermanísimo del señor Sánchez, que vive en Portugal y que no acude a su trabajo. Y eso también lo hemos llevado a los tribunales. Y lo grave es que con esos millones que quita a los españoles también se paga la trama del caso Koldo, dirigida por quien era la mano derecha del señor Sánchez, como hemos denunciado en los tribunales. Y esa es la realidad de la inmigración, o sea, de la invasión islamista, y esa es la realidad de la ruina y del robo, o sea, de sus impuestos. Y eso es de lo que veníamos a hablar hoy aquí, y usted de una de ellas no ha querido decir ni palabra.

Señorías, VOX seguirá representando a los españoles que no se resignan ni a lo uno ni a lo otro, ni a la invasión islamista ni a la ruina y el robo. Seguiremos exigiendo a los ayuntamientos que den la voz a los ciudadanos para preguntarles si están a favor o en contra de la instalación de centros de menas y de acogida de inmigrantes ilegales. ¿Por qué el Partido Popular y el Partido Socialista no quieren que se pregunte a los ciudadanos? ¿Por qué no apoyan nuestra medida para defender nuestras leyes y nuestras fronteras y utilizar el dinero público para pagar el billete de vuelta a todas esas personas que han venido engañadas o para pagarles el billete a la plaza central de Bruselas, donde están las oligarquías que precisamente les llaman y a las que ustedes obedecen? Nosotros seguiremos insistiendo en la necesidad urgente de mandar un mensaje al mundo y a todas esas personas que ven nuestro país como un destino —‌no turístico, precisamente— para decir que quien entra ilegalmente en España nunca podrá regularizar su situación, porque esa es la única manera de acabar con el negocio de las mafias y esa es la única manera de salvar vidas.

Y nosotros seguiremos insistiendo en la necesidad de las deportaciones masivas, cuando la inmigración es masiva, empezando por los delincuentes que se pasean por las calles, porque hay ilegales con decenas o centenares de antecedentes que siguen asaltando a mujeres y ancianos ante su pasividad y su complicidad. Y VOX seguirá exigiendo que se priorice el derecho de los españoles en el acceso a las ayudas sociales, a los servicios públicos y a la vivienda pública. Y, por supuesto, seguiremos exigiendo una profunda reforma fiscal, dirigida sobre todo a detener el expolio que sufren las clases medias, los trabajadores y los autónomos, esos españoles que por trabajar pagan impuestos, por donar pagan impuestos, por comprar —‌aunque sean artículos de primera necesidad— pagan impuestos, por calentarse o encender la luz pagan impuestos y hasta por morirse, si al final les ha quedado algo para sus herederos, pagan impuestos. Hay que bajarlos, y los que no hay que bajar es porque hay que eliminarlos. Y se puede hacer: otros países que no habían llegado al nivel de atraco fiscal de España lo han conseguido, y lo han hecho poco a poco.

Y a todo esto es a lo que se opone la izquierda islamista y corrupta que el señor Sánchez representa.

Presidencia. Señor Abascal, tiene que terminar.

Santiago Abascal Conde

VoxDiputado.Página 20Vídeo

Termino, presidenta. Y, por desgracia, a nada de eso se atreve tampoco el partido del señor Feijóo, que acaba llegando a acuerdos con ustedes en Bruselas, en Madrid y en las regiones en materia de inmigración, que dieron lugar, entre otras cosas, a la ruptura de los pactos de gobierno, porque no íbamos a ser cómplices del reparto de la inseguridad y de la ruina del que ustedes se han convertido en culpables. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Abascal. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Errejón Galván por un tiempo de quince minutos.

Íñigo Errejón Galván

Grupo SumarDiputado.Página 20Vídeo

Moltes gràcies, senyora presidenta. Avui és 9 d’octubre i jo vull començar desitjant a tots els valencians i a totes les valencianes, a tots els diputats en aquesta cambra i a tot el País Valencià una bona diada nacional. I a més a més, ho vull fer en valencià, que és una cosa que el president de la Generalitat Valenciana encara no ha estat capaç de fer. Sí, sí, però en valencià.

Muchas gracias, señora presidenta. Hoy es 9 de octubre y quiero empezar deseando a todos los valencianos y valencianas, a todos los diputados de la Cámara y a todo el país valenciano una feliz Diada nacional, feliz Día nacional de la Comunidad Valenciana. Además, quiero hacerlo en valenciano, que es algo que el presidente de la Generalitat Valenciana (La señora Montesinos de Miguel: ¡Comunidad Valenciana, Comunidad Valenciana!) todavía no ha hecho. Sí, sí, pero en valenciano. (Aplausos).

Llega aquí el debate sobre migraciones tras todo un verano en el que la maquinaria mediática y política de las campañas racistas ha intentado instaurar un miedo social en nuestro país, y lo ha intentado instaurar a partir de un mecanismo muy concreto que el señor Abascal acaba de recordar: el mecanismo concreto por el cual los crímenes importan en función del color de piel de aquel que los comete. Por eso ustedes se indignan profundamente cuando el que los comete tiene la piel más oscura que ustedes y, sin embargo, no han dicho nada, no les he visto un solo tuit de indignación cuando, por ejemplo, han salido absueltos empresarios murcianos acusados de prostituir y violar a niñas. (Aplausos). ¿Por qué? Porque eran blancos, porque a ustedes no les importa el sufrimiento, les importa exclusivamente la estigmatización de los migrantes.

Nosotros propusimos aquí reformar el artículo 35 de la ley de extranjería para que las comunidades autónomas fueran solidarias con la Administración canaria y acogieran, en condiciones que permitieran su integración, a los niños no acompañados que estaban llegando. El Partido Popular, de forma irresponsable, ha roto esas negociaciones, pero el problema de fondo aquí ―y nosotros lo queremos afrontar y le queremos agradecer la valentía al presidente del Gobierno, que ha cogido el toro por los cuernos encarando el debate con valentía―, el debate aquí no es de cuotas, el debate no es de números, porque a España han llegado 210 000 ucranianos y a nadie le ha pasado nada. ¿Por qué? Porque eran rubios, exclusivamente. (Aplausos). El problema es ideológico. Detrás de las campañas racistas hay millonarios queriendo hacer negocio del odio.

Hay quienes dicen que la izquierda está incómoda con este debate, que es un debate del que queremos huir porque no nos sentimos cómodos. No seremos nosotros. Nosotros afrontamos este debate de frente; la convivencia, la integración y la seguridad se derivan única y exclusivamente de los derechos y de la condición de ciudadanía compartida. Ustedes, los racistas, tienen muy claro que los migrantes van a seguir viniendo, que mientras haya inmensas brechas de desigualdad y de pobreza entre unos países y otros van a seguir viniendo; la discusión aquí no es si vienen, la discusión es en qué condiciones vienen. Por eso el racismo funciona como un dispositivo de fragmentación de la sociedad y de disciplinamiento de los trabajadores migrantes.

Hace dos días conocimos una noticia ―y hay permanentemente― sobre un empresario en una explotación agrícola en Valladolid que tenía a diez trabajadores en condiciones de semiesclavitud ―este sí era un esclavista―, trabajando de lunes a domingo, trabajando diez horas diarias por 7 euros la hora. ¿Se atreven ustedes a hacer una apuesta sobre qué votaba este empresario? (Aplausos). ¿Se atreven ustedes a hacer una apuesta sobre qué pulserita llevaba en la muñeca? ¿A que este empresario también dice que la inmigración es un problema? Porque para él el problema no son los brazos que llegan a trabajar, el problema es que quieran llegar teniendo derechos. Lo que ustedes quieren no es que no vengan, es que vengan asustados, es que vengan en la clandestinidad, obligados a asumir cualquier trabajo y en cualquier condición para tener así un ejército de reserva invisible, clandestino y atemorizado. Nosotros decimos que el racismo fragmenta al pueblo, que el racismo divide a los trabajadores y los hace más débiles. Por eso hemos empujado orgullosamente la ILP de regularización de los trabajadores migrantes (aplausos), para hacer tan grande el demos como el conjunto de los que trabajan aquí y para asentar la base de que la convivencia, la seguridad y la integración solo vienen de compartir derechos de ciudadanía.

Estos debates… (El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). Pues te quedan once minutos, Rafa. (Aplausos). Ya, ya, es importante escuchar, igual que es importante leerse lo que uno vota, ¿eh? (aplausos.―Rumores.―La señora Núñez González: ¡Y no gritar, sobre todo!), que si no se está atento, luego… A veces estos son debates en los que el tono se eleva, son debates en los que se sobreactúa, son debates en los que en realidad los decibelios y a veces los insultos inundan la Cámara. A mi juicio, debajo de esa espuma están pasando cosas más relevantes; debajo de la espuma de estos debates, lo que lleva pasando desde hace un mes en España es el regreso de la agenda social al centro del debate político; de la inmigración, sí, pero también de las condiciones de vida.

Vivienda, permisos y conciliación, reducción de la jornada laboral, salud mental y aumento del poder adquisitivo de los hogares ya no son solo centrales en las charlas de familiares y amigos, han vuelto a ocupar la primera plana de la discusión política, mediática e institucional. Nadie esperaba que esto fuera así cuando comenzó el curso, y mi grupo parlamentario está particularmente orgulloso de haber logrado, junto con otros, que esto sea así. El dato más importante hoy es el regreso de la agenda social. Nosotros somos parte del Gobierno de coalición, somos la parte que concretamente empuja para que los cambios sean posibles, la que los propone y persevera hasta que lo que no se podía hacer se acabe haciendo. Pero somos conscientes de que el Gobierno se encuentra cercado por poderes económicos que no quieren que nada cambie y que quieren seguir mandando sin presentarse a las elecciones; somos conscientes de que nuestro Gobierno se encuentra cercado por importantes aparatos del Estado que intentan ejercer el poder de veto por encima de la soberanía popular y por encima de lo que la gente vote, y somos conscientes, por supuesto, de que nos encontramos en un Parlamento ―porque así lo ha votado la gente― que tiene una mayoría democrática, pero no necesariamente una mayoría progresista y que, por tanto, nos obliga a equilibrios a menudo difíciles.

Y la pregunta entonces es: llegados a este punto, ¿cómo se supera esa disposición de fuerzas? A nuestro juicio, esa disposición de fuerzas tiene que ser desbordada. Hay que convocar debates amplios para que lo que es un clamor en la calle sea también mayoría aquí, para que las necesidades se vuelvan derechos; debates tan amplios, ideas tan poderosas y apremiantes que hagan que nadie pueda sustraerse a ellas. Y aquí me quiero detener en algo muy relevante: con la vuelta de la agenda social, hemos visto lo que muchos analistas han calificado como el giro social del Partido Popular. Es verdad que, habida cuenta de lo de hoy, tenemos que dudarlo. Hasta ahora, hasta hoy, tras un año sin asumir su lugar en la oposición y pronosticando catástrofes semanales, el Partido Popular parecía dispuesto a guardarse las plagas de langostas y a empezar a hablar de las cuestiones que marcan la vida de los españoles: vivienda, conciliación, tiempo de trabajo, tiempo de vida. Al escuchar el Pleno de hoy, es evidente que ustedes ―que usted, señor Feijóo― están sometidos a importantes presiones. Yo creo que ustedes cada cierto tiempo se ven tentados a quedarse a vivir en un país imaginario, que es el país que les dibuja el ecosistema mediático y cultural del Madrid, distrito federal, que confunde sistemáticamente el perímetro de la M-30 con el perímetro del conjunto de Madrid y con el perímetro de España entera. En ese país imaginario al que no le va bien es porque no emprende lo suficiente; en ese país imaginario la ETA sigue existiendo, y en ese país imaginario con el «¡Que te vote Txapote!» se ganan elecciones. Solo en ese país imaginario estas cuestiones son más importantes que la vivienda, son más importantes que la salud mental, son más importantes que los salarios de los españoles. (Aplausos).

Pero con esos cantos de sirena ustedes se excitan pensando cada semana que este Gobierno de coalición está a puntito de caer, y a la semana siguiente vienen siempre las frustraciones. Yo creo que, más allá de los hiperventilados y las hiperventiladas, ustedes han comenzado a asumir que hay Gobierno para rato y que, por tanto, es mejor entrar a la agenda social y a las discusiones que marcan la vida de la gente, y para nosotros eso es una buena noticia. En primer lugar, lo asumimos ―lo tengo que decir― como una victoria ideológica; estamos muy cómodos discutiendo en ese terreno. Pero, en segundo lugar, creemos que esto es bueno para España, porque es útil. Así es siempre el ciclo de los derechos en nuestro país: nosotros proponemos las cosas; ustedes insultan y se burlan; después, se abre una conversación sobre lo que proponemos; a continuación, empiezan a hacer propuestas y, luego, acaba siendo por fin un derecho para todos, incluso para sus mayores críticos. Ha pasado con la subida del salario mínimo interprofesional ―ustedes votaron en contra y hoy lo cobran sus votantes― (aplausos); ha pasado con la revalorización de las pensiones ―ustedes votaron en contra y hoy lo cobran hasta sus votantes―; ha pasado con la eutanasia ―ustedes votaron en contra y hoy, Dios no lo quiera, si alguno de sus votantes lo necesita, puede ejercer ese derecho; y así va a pasar con la reducción de la jornada laboral sin reducción de salario, así va a pasar con la ampliación a veinte semanas de los permisos y así va a pasar con el control de precios en el mercado abusivo de la vivienda. (Aplausos). Si ustedes se deciden a tener ese debate, nosotros estaremos encantados de tenerlo de frente y sin subterfugios, el debate sobre qué modelo de país, sobre qué futuro queremos para nuestro país, pero tienen que decidirse a hablar de las cuestiones que marcan la vida cotidiana de los españoles y a dejar de pregonar permanentemente las siete plagas de Egipto cada semana.

Le pongo dos ejemplos. Hace cinco años comenzamos a hablar de la reducción de la jornada laboral. Ustedes dijeron que lo decíamos porque éramos vagos ―hombre, al menos nos leíamos lo que votábamos, ¿eh?―. Y ahora parece que se avienen a hablar de esto, parece que ahora les parece bien, concentrando nueve horas y media cada día más o menos. Nosotros no estamos de acuerdo, creemos que hay que reducir el tiempo de trabajo y que eso es bueno para la economía, eso es bueno para la salud y eso es bueno para el planeta, pero estamos encantados de tener este debate con ustedes.

Ustedes, cuando propusimos pasar de las dieciséis a las veinte semanas de permiso, no estaban de acuerdo y decían que esto no tenía ningún sentido. Ahora parece ser que ya sí que están de acuerdo, aunque no les parece tan bien que tengan que ser permisos obligatoriamente paritarios y quieren que esto se pueda decidir al albur de lo que necesite el jefe. Nosotros decimos que tiene que ser paritario por ley, le guste al jefe o no le guste al jefe, pero estamos encantados de tener este debate. Ustedes, en vivienda, han pasado del orgulloso ‘yo no voy a hacer nada’ del señor Almeida, a asumir que este es un problema que requiere de la intervención pública; no podemos estar más diferenciados en las posturas en materia de vivienda y, sin embargo, estamos de acuerdo en que este debate se tiene que dar y estamos encantados en tener ese debate con ustedes.

Y en fiscalidad, nosotros estamos encantados de tener un debate serio. Creemos que un Estado solvente, que un Estado emprendedor, que un Estado con capacidad ha de tener la capacidad suficiente para impulsar la prosperidad, la transición ecológica y brindar tranquilidad a sus ciudadanos, y lo decimos claramente. Esto solo se hace con una fiscalidad justa; España está 5 puntos por debajo de la media de la eurozona en contribución fiscal y esa brecha hay que cerrarla haciendo arrimar el hombro (aplausos) de forma permanente a los bancos, a las energéticas, a las grandes empresas y a los patrimonios millonarios.

Y, de fondo, lo que hay en esto es una discusión sobre qué modelo de sociedad defendemos cada uno, y queremos tener ese debate y lo queremos tener francamente, y aquí, en este tipo discusiones. Nosotros defendemos la democracia, que para nosotros no es solo una competición de papeletas, es el poder de los que nacen sin herencia y sin apellido compuesto, y ustedes lo que defienden es el poder del dinero, que las cosas las decida quien más tiene, porque ustedes cada vez que hablan de liberalizar, lo que están diciendo es que haya más aspectos de la vida social que no se voten. ¿Para entregárselos a quién? A quien más tiene. ¿Sobre vivienda? Que decidan los fondos buitre. ¿Sobre condiciones de trabajo? Que decidan los empresarios. ¿Sobre energía? Que decida el oligopolio energético. ¿Sobre urbanismo? Los grandes constructores. ¿Sobre la vida de las personas, en definitiva, y sobre el planeta?, ¿qué decidan los ciudadanos? No, que decida el capital. Así, para ustedes, la política va quedando reducida a un teatro pequeño, impotente, de insultos, en el que las decisiones se toman fuera por gente a la que nadie vota, que no rinde cuentas y que no está sometida a la soberanía popular.

Frente a esta estrategia oligárquica de vaciamiento democrático, a nosotros, señor presidente, lo hemos dicho muchas veces, no nos basta con gobernar y no nos basta con contener los daños. Nuestra política tiene que ir destinada a enfrentar las causas de la incertidumbre, del miedo y de la ansiedad, pero sobre todo, sobre todo, a construir fuerza para quienes no la tienen en la sociedad de clases; a liberar tiempo, renta y derechos para que los no privilegiados tengan más poder, incluso para empujarnos a nosotros más allá de nuestros límites iniciales, porque ningún Gobierno progresista puede acometer los cambios solo y siempre necesita una fuerza exterior que tenemos que sembrar con políticas públicas y con rumbo valiente.

Déjenme acabar refiriéndome en último lugar a la cuestión que más angustia, asfixia y sufrimiento ocupa hoy para millones de españoles. No se puede tener hoy aquí este debate sin afrontar el drama social que vive España con la vivienda. Diga lo que diga la Constitución, la vivienda hoy no es un derecho, es principalmente una mercancía cuyo precio determinan cada vez más los fondos buitre y los multipropietarios rentistas. Es, ya hemos dicho otras veces, un impuesto que los propietarios le cobran cada mes a los inquilinos, llevándose el 50 o el 60 % de su salario sin hacer nada. Mañana es el Día de la Salud Mental, y desde que abrimos el debate todo el mundo se apunta a hablar de ello, pero si hoy hay un factor que en España dispara la ansiedad y la angustia es, sin duda, el drama de la vivienda. En diez años el alquiler medio ha subido un 78 %. Es obvio que por muchos esfuerzos que estemos haciendo para redistribuir la renta y para aumentar los salarios, si no cerramos este agujero negro, todos esos esfuerzos se los va a tragar el rentismo, y esa brecha hace que la meritocracia hoy sea un insulto, hace que crezca la desigualdad social y que, por tanto, crezca con ella la desigualdad política. Y esto no pasa en todas partes, pasa en España, porque desde hace demasiados años las políticas están hechas a favor de los rentistas y de los grandes propietarios.

La derecha dice que este es el modelo en el que hay que profundizar y nosotros decimos que por ahí no es, que es en sentido contrario, pero aquí, señor presidente, la diferencia fundamental —‌y no le revelo ningún secreto— no la tenemos con la derecha, la diferencia fundamental la tenemos entre los socios de Gobierno. Creemos que es urgente que el Ministerio de Vivienda encuentre un rumbo y deje de dar bandazos y que ese rumbo sea tajante en favor del derecho constitucional a la vivienda digna frente a la especulación. Aquí van nuestras propuestas que, como siempre, al principio serán imposibles y después acabarán sucediendo: acabar con los desahucios, con todos los desahucios; destinar un 1 % del PIB a la vivienda pública en régimen de alquiler social blindado; construir más de medio millón de viviendas que luego no se puedan vender a los fondos buitre; eliminar las Golden VISA y los privilegios de los que compran casas de lujo; acabar con los alquileres turísticos ilegales que nos echan de nuestros barrios y subir al 21 % el IVA del resto; hacer el contrato de alquiler indefinido por defecto; ponerle fin a los abusos en alquiler de temporada y por habitaciones; prohibir la compra de vivienda para un uso diferente a vivir o a un alquiler asequible, y suspender las ayudas públicas estatales de vivienda a las comunidades gobernadas por el Partido Popular hasta que apliquen, de una santa vez, la regulación de alquileres, que en Cataluña, en tan solo tres meses, ha bajado en un 5 % el precio de los alquileres. (Aplausos).

Ayer, en esta Cámara, se condenó el franquismo y está bien condenar el franquismo muerto, pero está mejor socavar las bases materiales del poder de la oligarquía rentista que pasó intacta de la dictadura a la democracia. Créame que no hay cohesión posible, ni estado del bienestar posible, ni estabilidad política posible sin meterle mano al mercado de la vivienda, sin poner fin a los abusos que hoy asfixian la economía productiva nacional y al pueblo español. Este verano ha habido manifestaciones multitudinarias por el derecho a la ciudad y a la vivienda en muchas localidades. Este domingo hay una manifestación en Madrid, que creemos que va a ser masiva. No es ni mucho menos una manifestación nuestra, es de las organizaciones vecinales y por el derecho a la vivienda, y de todos los que acudan. Es más, es una manifestación que puede ser muy crítica con nosotros y está bien que así sea. Con todo, queremos contribuir a soplar esas brasas para que la emergencia nacional en materia de vivienda no se convierta en desesperación, sino en organización y movilización, para que lo que hoy la mayoría considera justo, que la vivienda es un derecho, se haga mañana políticamente inevitable.

Lo voy a decir muy claro, y con eso termino, señora presidenta: igual que la jornada de ocho horas al día no fue por benevolencia de los patrones, sino por la fuerza de los obreros; igual que las libertades en España no fueron por la gracia de su majestad ni por el consenso, sino por las conquistas de los que pusieron el cuerpo contra la Dictadura; igual que la subida del SMI no fue un regalo de la patronal, sino el producto de la firmeza del Ministerio de Trabajo, no va a ser la solidaridad de los caseros la que baje los precios, va a ser la fuerza de los inquilinos y del pueblo español. (Aplausos). Pero nuestro Gobierno, señor presidente, aquí no puede equivocarse. Debe recordar aquello de que entre el fuerte y el débil la libertad oprime y la ley libera. A eso vinimos y de eso dependerá nuestra suerte y la del pueblo español.

Muchísimas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de algunos miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor Errejón. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero, por un tiempo de quince minutos.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 24Vídeo

Jo també començo desitjant una bona diada al País Valencià, i ho faig en valencià, perquè també és català. Així que bona diada.

Yo también voy a empezar deseando un feliz día al país valenciano, y lo hago en valenciano, porque también es catalán; así que feliz día. (Aplausos.—Rumores).

Falta de respeto y todavía no he empezado, imagínese. Señor Errejón, como siempre le digo, su discurso es maravilloso. Ojalá algún día estén en el Gobierno. Hacía referencia a la Vaga de La Canadenca, la madre de todas las huelgas. Como usted sabe perfectamente, lo que hicieron los trabajadores y trabajadoras de esa huelga fue plantarse, decir basta y apagar, dejar a oscuras a la rosa de foc, a Barcelona, durante una semana. Así que lo tienen fácil. Nosotros estamos dispuestos y dispuestas: plántense. ¿Quieren que la vivienda sea un derecho realmente propio de la ciudadanía? Plántense frente al PSOE. Nosotros estamos dispuestos y dispuestas. Señor Feijóo, yo siempre le escucho con cierto interés objetivo, y hoy lo he visto sorprendentemente envalentonado, un poco exagerado, por lo que sea: ETA, ETA, ETA, ETA, ETA, ETA, ETA… Quizá tanta ETA para tapar su propia incompetencia. Ustedes vienen a decir que no se enteraron de lo que sucedió en un pleno europeo, que ustedes no se enteraron de lo que sucedió en una sesión en comisión, que ustedes no se enteraron de lo que sucedió en un Pleno del Congreso, que ustedes no se enteraron de lo que sucedió en un Pleno del Senado… En definitiva, que ustedes no se enteraron de nada. Incluso van más allá y vienen a decir que ustedes no saben leer; no saben leer una serie de enmiendas. Al final, todo vuelve, sobre todo la maldad vuelve, y el eslogan malvado de «Que te vote Txapote» les ha vuelto porque, al final, los que han votado a Txapote son ustedes. (Aplausos). Señor Abascal… Claro, son las once menos diez y está almorzando (risas); nunca le pillo, pero seguro que le pueden pasar el recado. El señor Abascal ha dicho aquí que por culpa de los migrantes hay más violaciones en este país, y alguna de sus señorías de VOX dicen que sí con la cabeza. Es decir, cuando el feminismo dice que los hombres somos violadores en potencia ustedes se quejan, pero, en cambio, ustedes suben aquí a decir que los hombres migrantes sí son violadores en potencia. La contradicción se explica por sí sola. ¿Saben quiénes son unos violadores demostrados y absueltos, por cierto? Unos empresarios murcianos blancos, ricos y españoles que han sido absueltos después de violar a menores en Murcia. Y ustedes no que quejan mucho, con lo cual quizás son unos hipócritas y unos racistas. (Aplausos). Migración. No se puede hablar de migración sin hablar de mentiras y no se puede hablar de mentiras sin hablar de derechas, así que hoy, aquí, para hablar de migración me dirijo a las tres derechas de esta Cámara que han hecho trampas o que aprovechan la migración. (El señor Flores Juberías indica el número cuatro con los dedos de una mano). Evidentemente, me refiero a las dos derechas españolas (señala a los grupos parlamentarios Popular en el Congreso y VOX) y a la derecha catalana (señala al Grupo Parlamentario Junts per Catalunya), que empieza a tontear con eso o hace tiempo que tontea. Así que ustedes dicen que los migrantes colapsan la sanidad. Señorías, solo el 11 % de las consultas de atención primaria son a inmigrantes. De hecho, los únicos hospitales que se colapsan son por sus recortes, donde gobiernan, o por los turistas en verano, y esos no vienen en cayuco. Ustedes dicen que los migrantes cobran paguitas. En los últimos seis años, el 95 % de las altas en Seguridad Social son de migrantes y solo el 26 % cobran ayudas asistenciales. De hecho, los más ricos de este país cobran el triple de ayudas que los más pobres, casi el 30 %. Ustedes dicen que los migrantes vienen a quitarnos el trabajo. Por cierto, señorías de las tres derechas, las dos españolas y la catalana, ¿en qué quedamos?, ¿o vienen a cobrar paguitas o vienen a quitarnos el trabajo?, ¿o son unos vagos o trabajan mucho? Porque todo no puede ser, pero ustedes lo siguen diciendo. Casi el 100 % de los migrantes de este país cobran, de media, un 40 % menos que los nacionales, un 40 % menos. ¿Saben por qué? Porque trabajan donde nadie quiere trabajar, así que pocos trabajos roban. O, señorías de la derecha catalana y española, ¿les roban a ustedes el trabajo recogiendo fruta?, ¿les roban a ustedes el trabajo poniendo cafés?, ¿les roban a ustedes el trabajo cambiando pañales a gente que lo necesita? Porque mucha pinta de haber hecho eso no tienen.

Ustedes dicen que los migrantes vienen a delinquir. Señorías de la derecha, de la catalana y de la española, el número de presos migrantes ha caído un 35 % en quince años y el nivel de homicidios es el más bajo en veinte años. Repito: el número de presos migrantes ha caído un 35 % y los homicidios están en el nivel más bajo de los últimos veinte años. Pero, claro, abres Twitter y ves que hay un migrante que está delinquiendo, porque Elon Musk, que financia a Trump y hace discursos con Trump, te quiere bien informado. Ustedes dicen que los migrantes son una amenaza y una emergencia nacional. De hecho, el señor Abascal llama a los españoles de bien a defenderse contra ellos, concretamente a defenderse de seis mil menores no acompañados que vienen de África, seis mil niños que vienen de África. A defenderse. Señorías de la derecha española y catalana, ¿les parece que seis mil niños africanos son una amenaza y una emergencia nacional? ¿Sí? ¿Saben cuántos niños de Ucrania se han escolarizado este año en este país? Se han escolarizado 35 000. ¿Por qué 35 000 niños de Ucrania no son una amenaza y 6000 de África sí? ¿Por qué nadie ha entrado en el reparto de los 35 000 niños de Ucrania? Dirán que por un tema cultural, pero yo diría que los niños de Ucrania cuando llegan no hablan castellano y muchos de ellos tampoco son ni siquiera cristianos o católicos; así que quizá no es un tema cultural, sino que es un tema racial, por lo que a lo mejor son ustedes racistas.

Hay 258 millones de personas migrando en todo el mundo, señorías, un 50 % más que hace veinte años. Es imparable, y la solución no es copiar el discurso de la derecha. La solución es entender que esto es así, y sobre todo no entrar en el racismo miserable porque, ¡oh, sorpresa!, ustedes, señores de la derecha catalana y española, nunca tienen ningún problema con los migrantes venezolanos ricos y conspiradores que llegan a este país. Jamás. Y si esto es buenismo, señorías, prefiero mil veces militar en este buenismo que en el malismo de culpar de mis males a un niño africano que está probablemente durmiendo en un parque.

Fiscalidad. Creo que no se puede hablar de fiscalidad sin hablar de financiación, y ¿qué más se puede decir de financiación? Que tampoco le gusta ni a la derecha española ni a la derecha catalana. A la derecha española no le gusta porque dice que es una traición. Ambas reparten carnés de traidores y de buenos españoles y de buenos catalanes. La derecha española dice que el pacto de una financiación mejor para Cataluña es una traición por exceso y la derecha catalana dice que es una traición por defecto. Al final, es una traición. La realidad, señorías, es que a las derechas de este hemiciclo o de la política en general no les gusta el pacto de financiación simplemente porque no lo han hecho ellas. Ya está. Pero yo voy a hacer un ejercicio un tanto naif, señorías del Grupo Popular, y les propongo un trato. Le propongo un trato, señor Núñez Feijóo: que apoyemos todos y todas esta financiación mejor para Cataluña, porque no es fácil explicar que a Cataluña no se le dé un concierto económico cuando lo tienen los vascos y los navarros. Lo leo otra vez, señor Feijóo: le propongo un pacto. No es fácil explicar que a Cataluña no se le dé un concierto económico cuando lo tienen vascos y navarros. Estas cosas se pueden cambiar, se pueden plantear, se pueden discutir. Hablemos del contenido, señor Feijóo, de cómo se mide y de cómo se pondera. Yo les propongo ese trato, ¿qué les parece? El señor Feijóo mira sus papeles, algunas señorías dicen que no con la cabeza… Bueno, me sorprende, porque lo que acabo de leer son palabras de su jefe, del señor Feijóo, en el año 2016, frente a empresarios catalanes. ¿Por qué ahora no les parece bien, cuando es justo lo que se acaba de pactar? Simplemente porque no lo han pactado ustedes, igual que la derecha catalana, ni más ni menos; una derecha catalana, repito, que acabará haciendo presidente a Núñez Feijóo. Por cierto, señorías del PSOE, me sorprende que haya miembros y altos cargos de su partido que digan que la riqueza, que el dinero de los catalanes es de todos. Me sorprende, porque me suena: me suena a viejo, me suena a añejo. Siempre el dinero de los catalanes es de todos, pero sus reivindicaciones no. Siempre el dinero de los catalanes es de todos, pero su cultura no. Siempre el dinero de los catalanes es de todos, pero su lengua no. ¡Qué raro! A mí eso de «dame tu oro pero no tu cultura» me suena más a colonizador que a socialista. (Aplausos).

Senyories de Junts: hola, què tal? Si aconsegueixo que un, només, de vostès em miri mentre parlo, ja aplaudiré. Aplaudeixo, m’ha mirat un. Jo els pregunto: davant d’aquest acord de finançament, un millor finançament per a Catalunya, més enllà del discurs —‌no sé com dir-ho perquè no em fotin canya— del discurs sorprenent que van fer l’altre dia dient que no els agradava perquè era singular i, si era singular, no era per a tothom, i no volien que fos per a tothom, però, a la vegada... Bé, kafkià. Més enllà d’això, què no els agrada de l’acord de finançament per a Catalunya?

I jo els faig una pregunta, senyories de Junts: aquest acord de finançament que critica tant la dreta espanyola, que l’anomenen «concierto», fins i tot, que s’aproxima molt a un concert, si no ho és... Aquest acord de finançament, el votaria el president Pujol? Què pensen? Jo crec que sí. Aquest acord de finançament el votaria Sílvia Orriols? Jo crec que no. Ergo, vostès què són, Convergència o Aliança Catalana? Què són? Què volen ser? Perquè tot a la vegada no pot ser. I encara que continuïn mirant el terra, acabo amb... Acabo.

Vostès han dit, en algun moment, que el president Macià, ara, seria de Junts; que Francesc Macià, un dels fundadors d’Esquerra Republicana, ara seria de Junts. Fins i tot crec que al «palacete» de Waterloo tenen un quadre amb Macià. Saben què va dir Macià? Els ideals d’esquerres només poden ser realitzats per partits d’esquerres. I no hi ha partit d’esquerres més real que el nostre. I encara que les dretes catalanes es mofin dels nostres anhels de justícia, i encara que diguin que ells també els comparteixen, la veritat, l’única veritat és que mai ho han demostrat, mai. Així que jo els torno a dir una vegada més que respectin Esquerra Republicana i que, principalment, no es tornin a apropiar de símbols que no són seus. Moltes gràcies.

Señorías de Junts: hola, ¿qué tal? Si consigo que solo uno de ustedes me mire al hablar, aplaudiré. (Pausa.—El señor Rufián Romero aplaude). Aplaudo, me ha mirado uno. Yo les pregunto: ante este acuerdo de una mejor financiación para Cataluña, más allá del discurso —‌no sé qué palabras usar para que no me metan caña— sorprendente del otro día, porque no les gustaba la financiación porque era singular y si era singular no era para todo el mundo y no querían que fuera para todo el mundo pero a la vez sí —‌algo kafkiano—, más allá de esto, ¿qué es lo que no les gusta del acuerdo de financiación para Cataluña? Y les lanzo una pregunta, señorías de Junts: este acuerdo de financiación que crítica tanto la derecha española, al que llaman concierto económico —‌y se aproxima bastante a un concierto económico, si es que no lo es—, ¿lo votaría el presidente Pujol? ¿Qué piensan ustedes? Yo creo que sí. ¿Este acuerdo de financiación lo votaría Silvia Orriols? Yo creo que no. Ergo, ¿ustedes qué son, Convergencia o Alianza Catalana? (Aplausos). ¿Qué son, qué quieren ser? Porque todo a la vez no puede ser. Y, aunque sigan mirando al suelo, acabo con… Acabo. Ustedes han dicho en algún momento que el presidente Macià ahora sería de Junts, que Francesc Macià, uno de los fundadores de Esquerra Republicana, ahora sería de Junts. Incluso, creo que en el palacete de Waterloo tienen un cuadro con Macià. ¿Saben qué dijo Macià? Los ideales de izquierdas solo pueden ser realizados por partidos de izquierdas y no hay partido de izquierdas más real que el nuestro. Y aunque las derechas catalanas se burlen de nuestros anhelos de justicia y aunque digan que ellos también los comparten, la única verdad es que nunca lo han demostrado, nunca. Así que yo, una vez más, les pido que respeten a Esquerra Republicana y que, principalmente, no vuelvan a apropiarse de símbolos que no les pertenecen. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Nogueras i Camero por un tiempo de quince minutos.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 26Vídeo

Gràcies, presidenta. Quan un dels punts de la compareixença és parlar sobre el pla d’equilibri fiscal i, per tant, parlar d’economia, parlar de finançament, i vostè no n’ha parlat, o bé no l’interessa o bé l’incomoda. I les dues coses són preocupants. Nosaltres sí que en volem parlar, perquè vostè parla molt de tornar a la normalitat, però no explica què és, per vostè, la normalitat; perquè quan vostè parla de tornar a la normalitat, ho fa com si això fos un retorn a un estadi positiu, a alguna cosa bona. I li faré memòria, senyor Sánchez: l’única normalitat que ha existit per vostès, pels partits espanyols, és que els catalans treballin, paguin i callin. Ja ho diuen vostès mateixos, que la riquesa de Catalunya no és dels catalans.

La normalitat ha estat sempre que vostès espoliïn, confisquin 22 000 milions d’euros que són dels catalans i que no passi res; la normalitat ha estat sempre que vostès no executin els pressupostos a Catalunya i que no passi res; que només paguin el 45 % del que li correspon a Catalunya i, en canvi, paguin el 212 % a Madrid, i els catalans segueixin callant; la normalitat és que el servei de trens que vostès gestionen a Catalunya des de Madrid sigui un absolut desastre, o que vostès no hagin invertit pràcticament res a Rodalies Catalunya els darrers 20 anys i ara tot es trenqui i es cremi. I els catalans, a seguir pagant, a seguir aguantant, a seguir esperant i a seguir callant. Aquesta és la normalitat en la relació entre Catalunya i Espanya els darrers 300 anys.

I els ciutadans de Catalunya, senyor Sánchez, sempre han complert. Han treballat i han pagat. En canvi, vostès no han estat honestos. No han complert mai la seva part, i la seva part era molt senzilla. Ni vostès ni vostès. Agafar els impostos que paguen els ciutadans de Catalunya i invertir-los a Catalunya, i no ho han fet. I el 2017, la majoria de ciutadans de Catalunya i el Govern de Catalunya van deixar de callar. I d’això, vostès, n’han volgut passar pàgina. Porten set anys enganyant i reprimint per poder tornar a on érem abans del 2017, on els catalans treballen, paguen i, sobretot, callen. I han aconseguit, gràcies a les mentides i a la repressió, i gràcies als vots regalats dels Comuns i d’Esquerra, que ara Catalunya tingui un govern que calla davant la reiterada entrada de la mà de l’estat espanyol a la butxaca dels ciutadans de Catalunya; un Govern de Catalunya que calla quan diuen que la riquesa de Catalunya no és dels catalans; un president de Catalunya que no fa de president, fa de portaveu del PSOE, un portaveu que es queixa perquè el PSOE, al Govern d’Espanya, perd votacions aquí, al Congrés dels Diputats. I amb un tema tan important i vital com és el de l’habitatge, vostès haurien de deixar de fer seguidisme dels Comuns.

La fragilitat del seu govern i del govern del seu portaveu a Catalunya fa que vostès no tinguin més remei que defensar les polítiques d’habitatge que s’han demostrat un absolut fracàs. I sí, tornaríem a no donar suport a la proposta de modificació de la llei d’arrendaments que va proposar SUMAR. I per què? Perquè, a diferència de vostès, nosaltres votem que sí a aquelles propostes que milloren la vida dels ciutadans de Catalunya, no votem que sí per quedar bé; perquè una habitació no és un habitatge; perquè el 95,5 % dels propietaris que tenen pisos de lloguer són petits propietaris; perquè no votarem que sí a les polítiques que s’estan carregant l’ascensor social i que s’estan carregant la classe mitjana; perquè la llei que pretenen apedaçar, la llei d’habitatge aprovada aquí fa dos anys, lluny de solucionar el problema, l’ha agreujat. L’oferta de lloguer ha caigut en picat i el petit propietari no té cap mena de seguretat jurídica. Perquè d’aquestes polítiques populistes, els qui més se n’estan beneficiant són els fons voltors i les principals víctimes són, com sempre, els més vulnerables. I Barcelona, sota el seu govern, senyor Sánchez, sota el govern socialista, n’és un clar exemple. Tornaríem a no donar suport perquè han d’acabar aquelles polítiques que traspassen tota la responsabilitat que és de l’Administració al propietari privat.

Les promeses no solucionen els problemes. De fet, si alguna cosa tenim en abundància nosaltres són promeses, promeses i anuncis dels partits espanyols, del PSC, del PSOE i del PP: pluja de milions, pluja d’inversions, finançaments extraordinaris, pluja d’habitatge públic. Perquè ja el president Montilla va anunciar 50 000 habitatges públics. El que ens falla són els compliments. De promeses, en tenim per donar i per vendre, però de compliments, anem molt escassos. La contínua frivolitat del PSC i de vostès, del PSOE, fent promeses que saben perfectament que no podran complir, és una manca absoluta de respecte cap als ciutadans. I entristeix que el president de Catalunya busqui el suport d’aquells que han personalitzat el fracàs de les polítiques d’habitatge del país. Que serveixin, doncs, els set vots de Junts aquí, al Congrés, per fer el que no farà ni està fent el portaveu del PSOE a Catalunya: defensar els catalans, tenir-ne cura, defensar-los a tots. La riquesa dels catalans és dels catalans i han de ser els catalans que decideixin com es reparteix aquesta riquesa, quan es reparteix i a qui es reparteix. Aquesta és la nostra vocació política: que a Catalunya decideixin els catalans. I aquest és el nostre objectiu: una Catalunya lliure, rica i plena, un estat català.

La nostra vocació política no és donar estabilitat al govern espanyol; tampoc és desgastar ningú. I qui no entengui que som un partit català independentista, mai podrà entendre el que diem aquí i el que votem aquí. I qui no entengui que nosaltres som aquí per Catalunya, i Catalunya entesa com una nació, i no com una comunitat autònoma més, mai podrà entendre què fem aquí i el que fem aquí. I qui no entengui que nosaltres no regalem ni un sol vot dels catalans a canvi de res, sempre, sempre, sempre s’equivocarà amb nosaltres. Junts no forma part de cap bloc espanyol. No som aquí per fer el que s’havia fet fins ara, i ja vam advertir que si els vots de Junts eren decisius, res tornaria a ser com havia estat fins ara.

I tenim clar que, amb aquest set vots aquí al Congrés, no farem la independència. L’estat espanyol cada dia és més endins, però, si amb aquests set vots podem fer que cada dia estigui més enfora, ho farem. Si amb aquests set vots podem recuperar el terreny perdut, ho farem. Si amb aquests set vots podem fer que vostès facin allò que sempre ens han dit que no era possible, ho farem. I com que per molts de vostès l’incompliment també és una normalitat, els costa entendre que un partit es planti quan no es compleix. Estan acostumats a la comoditat que els han donat altres aliances, altres aliances que els perdonen els incompliments reiterats i que es conformen amb una foto i un bon titular. Nosaltres no som així. No som això. Si no ingressen, senyor Sánchez, no hi ha crèdit, no es fia. Negociar, senyor Sánchez, és una bona opció, però quan tens un govern en minoria, negociar és una necessitat. I cap xantatge ni cap pressió servirà perquè passem per alt els seus incompliments, senyor Sánchez.

Sempre parlem clar. Sempre ho hem fet. Nosaltres sí. I vostès ho saben. El que defensem des d’aquí, aquests set vots, onze comptant els nostres senadors, és el control; que Catalunya, ni Madrid ni vostès, que Catalunya mani sobre els ingressos i les despeses de Catalunya. El debat real que ni vostès, ni el PSC, ni el PP, ni els Comuns, ni els de SUMAR volen tenir és el debat sobre el poder. Catalunya ha de decidir sobre els ingressos que genera. Punt. La gran batalla és aquesta: el control dels ingressos, no la distribució, que és la trampa que el PSOE ha posat a Esquerra. La Hisenda, a Catalunya, ha de ser una: la catalana. I passar l’IRPF a lo largo del tiempo ni és concert, ni és poder, ni és tenir la clau de la caixa. De fet, és una gran presa de pèl. S’ha construït, per tant, una majoria política a Catalunya a partir d’un engany. En canvi, aquests set vots són l’altra cara de la moneda. El tauler de joc amb Junts és clar, transparent: si compleixen, complim i, si no, no. I acabo. Quan segueixes tractant Catalunya com una colònia, quan no respectes la seva llengua, la seva cultura, les seves escoles, quan no respectes la nació catalana, aleshores no esperis els vots de Junts. Hi ha nació, hi ha país i encara estem aquí. Visca Catalunya lliure. Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Cuando uno de los puntos de la comparecencia es hablar sobre el plan de equilibrio fiscal y, por lo tanto, hablar de economía y hablar de financiación y usted no ha hablado de ello, o bien no le interesa, o bien le incómoda, y las dos cosas son preocupantes. Nosotros sí que queremos hablar de eso, porque usted habla mucho de volver a la normalidad, pero no explica qué es para usted la normalidad. Porque cuando usted habla de volver a la normalidad lo hace como si esto fuera un retorno a un estadio positivo, a una cosa buena. Y le haré memoria, señor Sánchez: la única normalidad que ha existido para ustedes, para los partidos españoles, es que los catalanes trabajen, paguen y callen. Ya lo dicen ustedes mismos, que la riqueza de Cataluña no es de los catalanes. La normalidad ha sido siempre que ustedes expolien, confisquen 22 000 millones de euros que son de los catalanes y que no pase nada. La normalidad ha sido siempre que ustedes no ejecuten los presupuestos en Cataluña y que no pase nada, que solo paguen el 45 % de lo que le corresponde a Cataluña y, en cambio, paguen el 212 % a Madrid y que los catalanes sigan callados. La normalidad es que el servicio de trenes que ustedes gestionan en Cataluña desde Madrid sea un absoluto desastre, o que ustedes no hayan invertido prácticamente nada en cercanías de Cataluña en los últimos veinte años y ahora todo se rompa y se queme. Y, los catalanes, a seguir pagando, a seguir aguantando, a seguir esperando y a seguir callando. Esta es la normalidad en la relación entre Cataluña y España en los últimos trescientos años. Y los ciudadanos de Cataluña, señor Sánchez, siempre han cumplido, han trabajado y han pagado. En cambio, ustedes no han sido honestos, no han cumplido nunca con su parte, ni ustedes (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Socialista) ni ustedes (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso). Y su parte era muy sencilla: coger los impuestos que pagan los ciudadanos de Cataluña e invertirlos en Cataluña. Y no lo han hecho. Y en 2017, la mayoría de los ciudadanos de Cataluña y el Gobierno de Cataluña dejaron de callar. De esto ustedes han querido pasar página, llevan siete años engañando y reprimiendo para poder volver donde estábamos antes de 2017, donde los catalanes trabajan, pagan y, sobre todo, callan. Y han conseguido, gracias a las mentiras y a la represión y gracias a los votos regalados de Comuns y Esquerra, que ahora Cataluña tenga un Gobierno que también calla ante la reiterada entrada de la mano del Estado español al bolsillo de los catalanes; un Gobierno de Cataluña que calla cuando dicen que la riqueza de Cataluña no es de los catalanes; un presidente de Cataluña que no hace de presidente, hace de portavoz del PSOE; un portavoz que se queja porque el PSOE, el Gobierno de España pierde votaciones aquí en el Congreso de los Diputados. Y con un tema tan importante y vital como es el de la vivienda, ustedes deberían dejar de hacer seguidismo de los Comuns. La fragilidad de su Gobierno y del Gobierno de su portavoz en Cataluña hace que ustedes no tengan más remedio que defender las políticas de vivienda que se ha demostrado que son un estrepitoso fracaso. Y, sí, volveríamos a no apoyar la propuesta de modificación de la ley de arrendamientos que presentó SUMAR. ¿Y por qué? Porque, a diferencia de ustedes, nosotros votamos que sí a aquellas propuestas que mejoran la vida de los ciudadanos de Cataluña, no votamos que sí para quedar bien. Porque una habitación no es una vivienda. Porque el 95,5 % de los propietarios que tienen pisos de alquiler son pequeños propietarios. Porque no votaremos que sí a las políticas que se están cargando el ascensor social y que se están cargando la clase media. Porque la ley que pretenden parchear, la ley de vivienda aprobada aquí hace dos años, lejos de solucionar el problema, lo ha agravado: la oferta de vivienda ha caído en picado y el pequeño propietario no tiene ningún tipo de seguridad jurídica. Porque de estas políticas populistas quienes más están beneficiando son los fondos buitre y las principales víctimas son, como siempre, los más vulnerables. Y Barcelona, bajo su Gobierno, señor Sánchez, bajo el Gobierno socialista, es un claro ejemplo de ello. Volveríamos a no apoyar esto, porque deben acabar aquellas políticas que traspasan toda la responsabilidad de la Administración al propietario privado.

Las promesas no solucionan los problemas. De hecho, si alguna cosa tenemos en abundancia nosotros son promesas. Promesas y anuncios de los partidos españoles, del PSC, del PSOE y del PP: lluvia de millones, lluvia de inversiones, financiaciones extraordinarias, lluvia de vivienda pública, porque ya el presidente Montilla anunció 50 000 viviendas públicas. Lo que falla es a la hora de cumplir, porque promesas tenemos para dar y regalar, pero a la hora de cumplir vamos muy escasos. La continua frivolidad del PSC y de ustedes, del PSOE, haciendo promesas que saben perfectamente que no podrán cumplir es una falta absoluta de respeto hacia los ciudadanos. Entristece que el presidente de Cataluña busque el apoyo de aquellos que han personalizado el fracaso de las políticas de vivienda del país.

Sirvan, pues, los siete votos de Junts aquí, en el Congreso, para hacer lo que no hará ni está haciendo el portavoz del PSOE en Cataluña: defender a los catalanes, cuidar de ellos, defenderlos a todos. La riqueza de los catalanes es de los catalanes y deben ser los catalanes quienes decidan cómo reparten esta riqueza, cuándo se reparte y a quién se reparte. Esta es nuestra vocación política, que en Cataluña decidan los catalanes, y este es nuestro objetivo: una Cataluña libre, rica y plena, un Estado catalán.

Nuestra vocación política no es dar estabilidad al Gobierno español, pero tampoco es desgastar a nadie. Y quien no entienda que somos un partido catalán independentista, nunca podrá entender lo que decimos aquí y lo que votamos aquí. Quien no entienda que nosotros estamos aquí por Cataluña, entendida como una nación y no como una comunidad autónoma más, nunca podrá entender lo que hacemos aquí. Y quien no entienda que nosotros no regalamos ni un solo voto de los catalanes a cambio de nada, siempre, siempre, siempre se equivocará con nosotros.

Junts no forma parte de ningún bloque español, no estamos aquí para hacer lo que se había hecho hasta ahora. Y ya advertimos que, si los votos de Junts fueran decisivos, nada volvería a ser como ha sido hasta ahora. Tenemos claro también que con estos siete votos, aquí, en el Congreso, no conseguiremos la independencia. El Estado español cada día está más metido, pero si con estos siete votos podemos hacer que cada día esté más afuera, lo haremos. Si con estos siete votos podemos recuperar el terreno perdido, lo haremos; si con estos siete votos podemos hacer que ustedes hagan aquello que siempre nos habían dicho que no era posible, lo haremos.

Como para muchos de ustedes el incumplimiento también es una normalidad, les cuesta entender que un partido se plante cuando no se cumple. Están acostumbrados a la comodidad que les han dado otras alianzas; unas alianzas que les perdonan los incumplimientos reiterados y que se conforman con una foto y un buen titular. Nosotros no somos así, no somos esto. Si no ingresan, señor Sánchez, no hay crédito, no se fía. Negociar, señor Sánchez, es una buena opción, pero cuando tienes un Gobierno en minoría, negociar es una necesidad, y ningún chantaje ni presión servirán para que pasemos por alto sus incumplimientos, señor Sánchez.

Siempre hablamos claro, siempre lo hemos hecho. Nosotros sí, y ustedes lo saben. Lo que defendemos aquí con estos siete votos, once contando a nuestros senadores, es el control: que Cataluña, no Madrid ni ustedes, que Cataluña mande sobre los ingresos y los gastos de Cataluña. El debate real que ni ustedes, ni el Partido Popular, ni el PSC, ni los Comuns, ni los de SUMAR quieren tener es el debate sobre el poder. Cataluña debe decidir sobre los ingresos que genera. Punto. La gran batalla es esta: el control de los ingresos, no la distribución. Esa es la trampa que el PSOE ha tendido a Esquerra. La Hacienda en Cataluña debe ser una, la catalana, y pasar el IRPF a lo largo del tiempo ni es concierto, ni es poder, ni es tener la llave de la caja. De hecho, es una gran tomadura de pelo. Se ha construido, por tanto, una mayoría política en Cataluña a partir de un engaño. En cambio, estos siete votos son la otra cara de la moneda. El tablero de juego con Junts es claro y transparente: si cumplen, cumplimos; si no, no.

Acabo. Cuando se sigue tratando a Cataluña como una colonia, cuando no se respetan su lengua, su cultura o sus escuelas, cuando no se respeta la nación catalana, entonces que no esperen los votos de Junts. Hay nación, hay país y aún estamos aquí. ¡Viva Catalunya libre!

Muchas gracias.

Presidencia. Gràcies, senyora Nogueras. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus por un tiempo de quince minutos.

Mertxe Aizpurua Arzallus

EH BilduDiputada.Página 30Vídeo

Señorías, señor Sánchez, me gustaría comenzar mostrando una vez más nuestra solidaridad y apoyo al pueblo palestino y también al pueblo libanés (aplausos), pueblos que están sufriendo el ataque, la invasión, el apartheid y la aniquilación por parte del régimen israelí. Es una agresión que, aunque algunos la quieran enmarcar en lo ocurrido hace un año, viene de lejos, de muy lejos.

Señorías, el pueblo palestino lleva décadas sufriendo una estrategia de colonización y desaparición por parte del régimen israelí. Los palestinos han sido expulsados de sus tierras, agredidos en sus casas, despojados de sus derechos más básicos y también les niegan los derechos más básicos de subsistencia. Les han encarcelado mediante muros en sus propias tierras y, desde hace un año, son bombardeados día y noche, día tras día, otra vez. Son más de 43 000 las personas muertas por el ejército israelí. Escuelas, hospitales, campos de refugiados, viviendas, todo ha sido arrasado, y esto, señorías, no es una guerra, es un genocidio. ¿Hasta cuándo, señorías, hasta cuándo Occidente, el autoproclamado mundo libre y democrático, va a seguir permitiendo que el régimen israelí, pilotado por un ultraderechista, cometa crímenes de guerra, limpieza étnica y genocidio? ¿Hasta cuándo se va a permitir que el régimen israelí ataque cinco países simultáneamente? ¿Que más tiene que pasar?

Todo esto ocurre, señorías, por el apoyo que Estados Unidos y Europa brindan a Israel; sí, también de Europa. Sabemos que este Gobierno ha dado pasos, como el reconocimiento del Estado Palestino o la adhesión a la denuncia de Sudáfrica contra Israel y ha solicitado un alto el fuego y el respeto a los derechos del pueblo palestino. Así se lo han reconocido las propias autoridades palestinas y así lo valoramos y reconocemos también nosotras. Pero no es suficiente.

Miren, cuando estalló la guerra de Ucrania, Europa tardó una semana en aplicar sanciones, cortar relaciones económicas y políticas y utilizar toda la presión posible frente al Gobierno de Putin. ¿Por qué no se hace lo mismo con el régimen israelí? ¿Por qué esta doble vara de medir? ¿Por qué esta hipocresía? Dirán que es derecho a la defensa; pero, no, un genocidio no es legítima defensa, es un genocidio.

Horregatik eskatzen dizugu beste behin zure esku dagoen guztia egiteko su-eten iraunkorra lortzeko, Israelen aurkako presioa areagotzeko, Israelen eraso onartezinekin amaitzeko eta bakea lortzeko irtenbide politikoetarako bidea irekitzeko. Izan ere, bake hori Palestinako herriak estatu izateko duen eskubide nazionalaren onarpenarekin eta ezarpenarekin iritsiko da. Horrela bakarrik ziurtatuko da etorkizuna Palestinarentzat eta eskualdearentzat.

Por eso, le pedimos una vez más que haga todo lo que esté en su mano para lograr un alto el fuego permanente, aumentar la presión sobre Israel, acabar con los ataques inaceptables de Israel y abrir el camino hacia soluciones políticas para la paz. Y es que esa paz llegará con el reconocimiento y el establecimiento del derecho nacional del pueblo palestino a ser Estado. Solo así se asegurará el futuro para Palestina y la región.

Tampoco queremos olvidar el Sáhara, otro pueblo que sufre la negación e imposición de Marruecos contra el pueblo saharaui y sus gentes, tampoco a ellos se les puede dejar solos, señor Sánchez. Por eso no entendemos cómo su Gobierno permite que se expulse a personas solicitantes de asilo que solicitan ayuda. (Aplausos). Usted sabe perfectamente cuál es la situación que sufren los saharauis en su país y este Gobierno debería dar ejemplo de humanidad y solidaridad con ellos y con ellas. Y esto pasa por hacerse cargo de sus responsabilidades también con el pueblo saharaui, este pueblo que un día confió en que este Estado les protegería y que ahora ven cómo les abandona. Le pedimos que rectifique, que impida la expulsión de las personas que aún siguen retenidas en el aeropuerto de Barajas y que no permita que vuelva a ocurrir, porque no es aceptable, porque esta actitud va en dirección opuesta a la voluntad expresada por su Gobierno de ser un Estado respetuoso con los derechos de las personas solicitantes de protección internacional y migrantes. Este es uno de los motivos en el que se fundamenta la petición de comparecencia de hoy por parte de la derecha; comparecencia, como hemos visto, para poder expandir su odio, su racismo y su agenda reaccionaria. Sabemos que en esta Cámara hay semanas de mayoría progresista y plurinacional y otras de mayoría derechista, esto es palpable, más aún cuando hablamos de personas migrantes. Ahí afloran las fobias, ahí queda al descubierto el nexo común entre todas las derechas, como hemos visto en numerosas ocasiones aquí.

Gure herria, Euskal Herria, harrera herria da betidanik, arrazoi sinple batengatik: duela gutxi harrera behar zuten pertsonak gu geu izan ginelako, migratuak ere izan ginelako euskal herritarrak eta harrera eman zigutelako errespetu osoz. Hori da, hain zuzen ere, orain euskal herritarrok egiten duguna: hartu eta errespetatu. Errespetatu. Izan ere, euskal gizarteak ulertzen du pertsonez eta giza eskubideez ari garela, pertsonak direla euren herrietako egoera latzetatik ihes egiten dutenak etorkizun hobe baten bila. Muturreko egoeretatik ihes egin ondoren, etxetik alde egin ondoren, gorrotoa aurkitzen dute sarritan migratuek. Imajina ezazue guri gauza bera gertatu izan balitzaigu. Horregatik, euskal herritarrok konpromiso sendoa dugu migratuen eskubideak errespetatzeko eta gure bizitza sozial, politiko, laboral, ekonomiko eta nazionalean arlo guztietan parte hartzeko.

Nuestro pueblo, Euskal Herria, ha sido desde siempre un pueblo de acogida por una sencilla razón: porque hace poco las personas que necesitaban acogida éramos nosotros mismos, porque los vascos y las vascas también fuimos migrantes y nos recibieron con respeto, con todo el respeto. Eso es precisamente lo que hacemos ahora los vascos y las vascas, acoger y respetar; respetar, porque la sociedad vasca entiende que estamos hablando de personas y de derechos humanos, que son las personas las que huyen de las duras situaciones de sus países, de sus pueblos, en busca de un futuro mejor. Tras huir de situaciones extremas, después de abandonar sus hogares, los migrantes encuentran a menudo odio. Imaginen si nos hubiera pasado lo mismo a nosotras. Por eso los vascos y las vascas tenemos un firme compromiso de respeto hacia los derechos de los migrantes y de participación en todos los ámbitos de nuestra vida social, pública, laboral, económica y política.

Muchas veces, ese compromiso con los derechos de las personas migrantes incluso ha supuesto consecuencias para las personas que ayudan y protegen a estas personas, como las personas llamadas a declarar y que han sido retenidas por facilitar el paso de personas migrantes entre Irún y Hendaya, o como las personas que desde el buque Aita Mari se juegan su vida para salvar las de otras en el Mediterráneo y que son una y otra vez atacadas y amenazadas por la derecha y ultraderecha política y mediática europea. Las personas migrantes son y deben ser parte de nuestra sociedad, porque, sí, señorías, ninguna persona, sea migrante o no, quiere ser excluida ni quiere vivir en los márgenes. Ellos y ellas, los y las migrantes, aspiran, igual que todos nosotros, a contar con un empleo digno, con una vivienda adecuada, con un entorno seguro y una estabilidad social para su vida. Eso, eso es lo que quieren y buscan, igual que todos nosotros, exactamente igual. Por eso debemos impedir que sean la derecha y la ultraderecha quienes establezcan el marco de debate sobre esta cuestión. Porque, como bien apuntó mi compañero, Oskar Matute, ya en agosto, el Partido Popular no solicita comparecencias sobre cuestiones sobre las que la ciudadanía tiene preocupación o interés, sino únicamente sobre sus obsesiones racistas y supremacistas bañadas de rencor y odio.

Migración, Venezuela, Catalunya y ETA. Ni una solicitud por el drama de la vivienda; ni una solicitud por el turismo masivo que está arrasando con las condiciones de vida de vecinos y vecinas; ni una solicitud sobre la precariedad laboral o sobre la reducción de jornada; ni una solicitud sobre el racismo, el odio y la violencia en redes sociales; ni una solicitud por el genocidio en Palestina o la carestía de la vida; nada, ni una. Es la misma estrategia que la ultraderecha está llevando a cabo en todo el mundo con cuestiones como la migración como centro de toda su estrategia. Cierto es que España cuenta con la derecha más torpe de toda Europa para desarrollarla, pero tarde o temprano surtirá efecto si no se le hace frente. Por eso es tan importante que no marquen la agenda y el debate público, que no marquen el paso de la conversación social ni política ni mediática, y sabemos no que no es fácil viendo el ecosistema mediático español. Para ello creemos que lo más urgente y necesario es que la agenda venga marcada por decisiones y medidas que mejoren la vida de la mayoría social y trabajadora. Porque cuando hablamos de solucionar el problema de la vivienda, de mejorar las condiciones laborales, de reforzar servicios públicos, de dignificar pensiones, de proteger a los más vulnerables, de blindar libertades, de aplicar impuestos a los ricos, cuando hablamos de esto y se toman soluciones, la conversación cambia y la derecha pierde. Porque la propuesta de la derecha para la vivienda se basa en defender la especulación y el negocio; la propuesta laboral se basa en trabajar más horas de manera más precaria; la de pensiones, en recortarlas, y la de los servicios, en privatizarlos; su propuesta fiscal pasa por perdonar impuestos a los ricos, y la de seguridad, por más palos y más mordazas. Este es su programa social.

Por eso, cuando ellos debaten en los marcos de quienes apostamos por la mejora de derechos y libertades, ellos pierden, porque no tienen nada que proponer. Pero para eso, señor Sánchez, se deben tomar medidas que tengan impacto y mejora real en la vida de la ciudadanía. Hay que dejar de estar a la defensiva dentro de sus marcos para pasar a la ofensiva en los propios, tomando la iniciativa en clave progresista y plurinacional. Marcar una agenda de avance en derechos y libertades, sin complejos, debe ser el quehacer, el quehacer de su Gobierno y de la mayoría plurinacional para no defraudar las expectativas. Y deberemos hacerlo tejiendo más acuerdos, sí, acuerdos como el que permitirá poner fin a la ley mordaza para dar pie a una nueva legislación que respete y proteja los derechos y las libertades de la ciudadanía. No es fácil, son necesarias grandes dosis de trabajo, seriedad, discreción y negociación, algo que tristemente no abunda en esta Cámara. Será necesario dejar de mirar los intereses particulares y partidistas de cada uno para pensar en el interés colectivo y general.

Decía el señor Feijóo que cada victoria de Euskal Herria Bildu es una derrota de la democracia. ¿Es una derrota de la democracia aumentar las pensiones, las de viudedad y las no contributivas? ¿O aumentar el SMI? ¿O regular los alquileres? ¿O impulsar el escudo social? ¿O proteger a los trabajadores mediante los ERTE? ¿O proteger la salud en las crisis de COVID? ¿O impedir las deslocalizaciones de empresas? ¿O blindar los derechos de la infancia? ¿O el ingreso mínimo vital? ¿O prohibir los cortes de suministros? ¿Todo esto supone derrotas democráticas, señorías? No, son derrotas suyas y victorias de la mayoría social y trabajadora, apoyadas y logradas, eso sí, por Euskal Herria Bildu y votadas en contra por el señor Feijóo y por el Partido Popular que el señor Feijóo representa.

Al señor Feijóo —‌ahora no está— le he notado especialmente preocupado o enfadado por el acuerdo para acabar con la ley mordaza. Es lógico, porque la ley mordaza la creó su partido para proteger a su partido frente a los recortes de derechos y libertades que estaban realizando. La crearon para acallar la protesta por el recorte de derechos a la gente que ustedes perpetraron. Pero esa época acabó, señores del PP, la época en la que ustedes imponían la censura terminó, asúmanlo ya, y por eso esperamos que esta nueva ley sea lo antes posible una realidad que nos conduzca a una nueva situación de respeto y protección de toda la ciudadanía, de toda, porque ese era el objetivo y no otro de este acuerdo: asegurar la libertad que ustedes hurtaron a la ciudadanía. Por eso le pedimos al Gobierno que apueste por esta agenda de avances y conquistas y no caiga en errores como son proponer medidas que bien podrían venir de la derecha, como esas bajas laborales flexibles. Este tipo de propuestas que vienen a recortar derechos consolidados no hacen sino enfadar a la gente y alejarse de esa agenda de la que hablamos.

Cambiemos el foco y, por lo tanto, hablemos de las cuestiones que importan a la gente y no de las que la derecha pretende que le importen. Hablemos de migración desmontando sus bulos, sí, pero hablemos y actuemos también sobre la vivienda, sobre las condiciones laborales, sobre los servicios públicos o sobre la protección social. Por eso el debate fiscal, laboral, social y el respeto a todas las lenguas también forma parte del debate plurinacional.

Y acabo ya. Duela egun batzuk Europako kontseiluak euskal hiztunen hizkuntza eskubideen urraketari buruzko txosten argigarria atera zuen. Txostenak garbi dio Espainiako estatuak ez dituela errespetatzen hizkuntza gutxituen Europako itunean jasotako konpromisoak. Ohartarazten du, gainera, gure hizkuntzaren, euskararen erabilera eta sustapena ez dela nahikoa ez esparru publikoan, ezta pribatuan ere. Hain justu, justiziari, administrazio publikoari eta erakundeen borondate eta ekintza faltari leporatzen die txostenak hizkuntz eskubideak urratzea. Euskal hiztunon eskubideak sistematikoki murrizten ari diren epaiak dira horren adibide. Gobernu honek behin baino gehiagotan adierazi du hizkuntza guztien errespetuarekin eta defentsarekin konprometituta dagoela. Ongi, baina hitzak haizeak daramatza eta euskaldunok gure bizitzako arlo guztietan euskaraz bizitzeko oztopo etengabeak dauzkagu oraindik. Ongi dago hemen ere euskaraz hitz egiteko aukera izatea, baina nahi duguna da gure herrian gure hizkuntzan bizi ahal izatea. Are garrantzitsuagoa da euskal hiztunen eskubideak errespetatzea eta bermatzea, eta azkenaldiko epai judizial onartezinak kontrako norabidean doaz. Besterik ez, mila esker.

Hace unos días, el Consejo de Europa sacó a relucir un informe esclarecedor sobre la vulneración de los derechos lingüísticos de los vascoparlantes. El informe dice de forma muy clara que el Estado español no respeta los compromisos recogidos en la Carta Europea de Lenguas Minoritarias; advierte, además, que el uso y promoción de nuestra lengua, el euskera, no es suficiente ni en el ámbito público ni en el privado. En concreto, el informe acusa a la justicia, a la Administración pública y a la falta de voluntad y acción de las instituciones de vulnerar los derechos lingüísticos. Un ejemplo de ello son las sentencias que están cercenando sistemáticamente los derechos de los y las vascoparlantes. Este Gobierno ha manifestado en más de una ocasión su compromiso con el respeto y la defensa de todas las lenguas. Bien, pero las palabras se las lleva el viento y los vascos seguimos teniendo constantes obstáculos para vivir en euskera en todos los ámbitos de nuestra vida. Está bien que aquí podamos hablar en euskera, pero lo que queremos es poder vivir en nuestro país en nuestra lengua. Y más importante aún es el respeto y la garantía de los derechos de los y las vascoparlantes y resulta que las recientes sentencias judiciales, inaceptables, van en dirección contraria.

Nada más. Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Aizpurua. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Esteban Bravo por un tiempo de quince minutos.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 33Vídeo

Egun on, jaun-andreok. Etorkinena, migrazioarena oso gai konplexua da, ez da batere erraza. Eta egia esan, beharrezkoa da lehenbailehen hitzarmen zabal bat lortzea. Egia da datuek argi adierazten dutela etorkinen kopurua % 13 dela, ez da asko, eta gainera, eguneroko bizikidetzan jendeak sentitzen du bere esperientziak onak direla atzerritarrekin. Baina orokorrean, badago pertzepzio bat, badago sentipen bat, badago kezka, ardura, artega dago jendea honi buruz, eta sentimendu hori ez da aldatuko biztanleriaren piramideaz hitz egiten. Eztabaidatu eta hitzartu beharko ditugu neurriak.

Buenos días, señoras y señores. El tema de los migrantes es un tema muy complejo; no hay ninguna duda, no es nada sencillo. Y lo cierto es que además es necesario abordarlo cuanto antes a través de un convenio amplio. Los datos son muy claros al respecto. El número de migrantes es del 13 %, no es un número muy alto. Además, en la convivencia del día a día la gente percibe que las experiencias con las personas migrantes que vienen del extranjero son buenas, pero en general hay un sentimiento, una percepción, una inquietud, un nerviosismo entre las personas respecto a este asunto, y este sentimiento no va a cambiar simplemente hablando acerca de la pirámide de la población.

Hay que debatir y hay que acordar en un tema que es fundamental. Aquí se habla mucho de pactos de Estado, y si hay un tema en el que debería haberlo es este, porque se necesita el concurso de todas las Administraciones. Y además se necesita un acuerdo amplio, por encima de las líneas ideológicas. O nos tomamos en serio este asunto o Schengen —p‌ erdónenme la expresión— se va al carajo, y se va con ello también una parte muy importante de la idea de Europa. Por lo tanto, hay que debatir y acordar, pero más allá de los clichés y eslóganes que se arrojan unos a otros.

Yo creo que esto hay que examinarlo desde tres ámbitos. El primero es el exterior. Por una parte, tenemos lo que está sucediendo en el Sahel, una guerra entre muchos bandos alimentada también por Rusia, que también está alimentando la guerra en Sudán, de la que nadie habla pero que está suponiendo unos movimientos migratorios terribles; estamos viendo cómo son cada vez más los malienses que llegan a las costas españolas. Y se está produciendo un desvío de rutas hacia las costas mauritana y senegalesa. En este sentido, hemos oído hablar mucho sobre el Sahel y un plan de acción sobre el flanco sur de la OTAN, pero nada concreto. Lo único que ha hecho Europa ha sido retirarse de allí. En este sentido, aprovechando que es un diplomático español, Javier Colomina, quien está encargado de esto, ya les anuncio que vamos a solicitar que venga a esta Cámara para que nos explique en qué consiste ese plan en el flanco sur, qué es lo que piensan hacer y cómo están viendo la situación.

El segundo ámbito es la frontera. Aquí hay que hablar claramente. ¿Qué hace Meloni? Porque sus políticas están perjudicando al sistema migratorio español. Arrienda el trabajo a países de origen y tránsito; les da un montón de pasta y luego cierra los ojos ante cómo los traten o cómo malvivan en Túnez o Libia. Y si llegan a la frontera italiana, pues no pasas y te envío a Albania a una especie de campo de concentración, y si tras años te acabo rechazando la solicitud de asilo, pues tú verás, o te quedas en Albania, o donde Albania te vaya a mandar. Y Grecia también está siguiendo una política muy dura en su frontera. La consecuencia es que se bloquea la ruta norte y aumentan y se desvían los flujos migratorios hacia la ruta oeste, que es la que afecta a Canarias y a España.

El presidente decía que un país tiene que ser abierto para que sea próspero, porque si es cerrado es pobre. Yo estoy de acuerdo, pero es que además cerrarlo es imposible; ningún país puede estar cerrado. Desde luego, lo que va a pasar aquí es que seremos lo que la Unión Europea quiera y fije como evolución del pacto migratorio europeo. Y ahí entra Frontex. Creo que deberíamos preguntarnos si queremos hacer lo mismo que está haciendo Italia y ese cerrar los ojos. Parece que no es tan clara la respuesta, ¿verdad? Y desde luego a mí no me gusta nada esto de la solución Uganda o la solución Albania. Y ahí entra Frontex. La pregunta es: ¿dónde es necesario Frontex? El PP dice que el Gobierno no quiere colaborar. Bueno, el asunto es que probablemente Frontex no hace falta en las islas Canarias. Una vez que una patera entra en aguas internacionales o llega a la costa española, lo único que puede y debe hacerse es atenderles. Supongo que nadie piensa en algo tan terrible como hundirla. La ley del mar y la humanitaria obligan. Donde Frontex es necesario es en los países de tránsito, en las costas mauritana, senegalesa o saharaui, ahí es donde tenemos el problema, desgraciadamente. Hay que generar acuerdos con esos países. Por cierto, se habla mucho de ayudar, por ejemplo, a Mauritania, y el presidente ha mencionado también inversiones, etcétera, pero el presidente mauritano dijo hace poco que no había llegado nada de aquellos famosos 500 millones. Y también hay que llegar a acuerdos en lo posible ―en lo posible, no hagamos aquí castillos en el aire― con los países de origen, que no es fácil. Aquí hemos oído a algunos grupos ―de VOX lo he oído muchas veces̵― decir: ¡Pues se le devuelve a su país! Ni que fuera tan fácil. Primero, muchos no sabes de dónde son ―desaparece el pasaporte―. Segundo, no te los readmiten en muchos casos. ¿Por qué? Porque son muchas divisas para el país y, en el fondo, son países que no son nada democráticos y, cuanta menos población ―los revoltosos y los que se mueven son los que se animan a salir―, más tranquilidad política.

También tenemos que afrontar el tema de los aeropuertos, porque, como ha reconocido también el presidente, por ahí es por donde entran un gran número de ellos. Y hablemos claro. Aquí el tema es que muchos latinoamericanos, que no necesitan visado, se acaban quedando en el país. Esa es la cuestión. ¿Hay que revisar ese asunto, sí o no? Pues habrá que hacerse unas cuantas preguntas, pero esa es la clave. Por lo tanto, necesitamos un examen detallado de esto. Por cierto, señor presidente, sobre el tema de los saharauis en el aeropuerto, yo no puedo estar de acuerdo con lo que ha hecho el señor Marlaska. Con los saharauis, España tiene una responsabilidad especial. Desde luego, estaba comprobado que eran saharauis, a través de los censos, etcétera, y España no tiene la seguridad de que estas personas no sufran la represión cuando vayan a ser devueltos a Marruecos, o terminen en prisión, como ha sucedido en muchos casos. No podemos agachar la cabeza ante eso.

Y el tercer ámbito es dentro de la frontera. La primera fase es la acogida, y ahí podríamos hablar también, por ejemplo, de los menores no acompañados, tema que es muy polémico últimamente. Lo que yo afirmo es que es necesario ordenar ese proceso. Primero, el Estado tiene que cumplir sus obligaciones. ¿Y en qué consisten? Cuando llegan a la frontera, su responsabilidad es definir y fijar como indubitados a aquellas personas que son menores; decir si son menores o no. Y para eso faltan medios, pero no los tienen que poner las comunidades autónomas, los tiene que poner el Estado. Debe identificarlos y, una vez que estén identificados, distribuirlos. Y ahí viene la segunda parte. Y sí, digo que se deben distribuir, ordenar, para ser ecuánimes entre todos en el esfuerzo, porque aquí hay gente que se está escaqueando. Ahora se habla ―se ha hablado desde alguna comunidad autónoma― de que el Gobierno quiere hacer como si fuesen envíos de Amazon. No, lo que está pasando ahora ya son auténticos envíos de Amazon de algunas comunidades autónomas que se desentienden o facilitan la salida de menores hacia otras comunidades autónomas. Ayer apareció en El Mundo un cuadro muy claro de quién ha tomado la responsabilidad, quiénes están dando esos servicios y afrontan su competencia con dinero propio y quién no, y ahí destacan Euskadi, Navarra y Cataluña. El resto tienen un déficit. Y sí, claro que habrá que poner dinero ―aunque el Estado siempre va a poner menos de lo que realmente es el coste―, pero primero las comunidades autónomas que no lo han hecho tienen que poner los medios exigidos por sus propias competencias.

La segunda fase es la integración. Ahí tenemos que evitar la guetización y decisiones del Gobierno con recursos habitacionales concentrados —‌por ejemplo, en Vitoria— nos parecen poco adecuadas o, mejor dicho, inadecuadas completamente; no es una buena idea, como tampoco lo es la concentración en algunas escuelas de población migrante. Es necesario trabajar la distribución, todas las instituciones tienen que trabajar ahí.

Recientemente se ha tomado en consideración una iniciativa legislativa popular de regularización. Para nosotros, y lo habrán visto en la enmienda que hemos presentado, debe ir ligada al mundo del trabajo. La mayoría ya lleva un tiempo en el país y muchos de ellos están trabajando de manera irregular. La población del Estado español va a entender que haya una regularización de todas esas personas, porque además lo que haremos será eliminar mucha economía sumergida y muchos abusos que se están produciendo sobre esas personas, sobre los migrantes. Hagamos aflorar toda esa economía sumergida y, al mismo tiempo, ayudemos a una integración más fácil y a una contribución a la economía del país y a la Seguridad Social, y, digámoslo, son también una ayuda para soportar las pensiones. Por lo tanto, ahí hay mucho que hacer y me parece que la línea debería ser esa. Por cierto, todavía hoy en día hay algunas contradicciones. Hay gente que puede estudiar y estudia Formación Profesional, que no tiene permiso de residencia y que luego resulta que no puede trabajar porque la Seguridad Social les niega el acceso, no tienen NIE, etcétera, etcétera. Eso tenemos que trabajarlo y corregirlo.

En cuanto a la homologación de títulos que ha propuesto usted, señor presidente, claro que sí. Nosotros venimos insistiendo en esto desde hace mucho tiempo, pero el Estado tendrá que poner muchos recursos porque es lentísimo. También le digo que a Euskadi se lo ha transferido, ¿y qué ha ocurrido? Que algunos colegios profesionales lo han recurrido y está suspendido cautelarmente. Aquí somos todos muy solidarios, pero luego ―depende del colectivo― a proteger el colectivo. Pero claro que hay que hacer una homologación de títulos, porque además lo necesitamos en muchos sectores; por ejemplo, en sanidad. Estamos desperdiciando talento.

Me quedan cuatro minutos y voy a referirme un poquito al tema del plan de reequilibrio fiscal. El Partido Popular quiere que lo expliquen, pero la base de ese plan es la senda fiscal para el conjunto de las Administraciones; o sea, los objetivos de déficit y deuda. Claro, se ha votado en contra por parte del Grupo Popular. ¿Quieren debatir un plan con techo antiguo abocando a un mayor ahogo a las administraciones o exactamente qué pretenden que se les explique con el plan? El alza de las previsiones económicas —‌según el Banco de España, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la OCDE y los últimos datos de crecimiento del INE— supone que la economía podría ayudar a reducir el esfuerzo necesario para cumplir con las reglas fiscales, pero desde luego no podemos quedarnos con el techo anterior, con la senda anterior. Por cierto, la senda fiscal sí se vota, pero el plan de equilibrio fiscal no hay que validarlo en el Congreso a pesar de lo que se dice en la solicitud de comparecencia.

Crecimiento económico hay, señor presidente, pero la inversión —y‌ esto nos preocupa— es el componente más atrasado en la recuperación. No ha recuperado el nivel prepandemia y sorprende en un contexto de fondos Next, y no es que lo diga yo, lo dice el informe Draghi y lo dice el informe Letta. Estos fondos eran para transformar la economía: más verde, ganar en productividad competitiva… Bueno, pues no se ha mejorado en productividad y tampoco en competitividad, y hay mucho dinero todavía no ejecutado. Y en cuanto a la adenda, seguimos a la espera de concretar cosas. Pero, claro, es que los trabajos tienen que estar finalizados en 2026. Ya me dirá usted, es que ya no hay ni tiempo; ya no hay tiempo. Claro, no es extraño que las empresas no entren con unas condiciones o con unos límites imposibles. Por cierto, señor presidente, nos preocupan las intenciones que parece tener Von der Leyen. Está hablando de que a partir de ahora la idea es que el Fondo de Cohesión, el Fondo Social, el FEDER, las ayudas a la agricultura vayan remitidas a un plan centralizado por cada Estado a cambio de reformas económicas y legislativas. Mire, de esto ya estamos bastante escaldados; sería una especie de repetición de fondos Next. Unos hitos fijados por el Estado y por la Unión Europea que no corresponden en muchísimas ocasiones ni a las expectativas de las comunidades autónomas ni a la estructura descentralizada del Estado, y a menudo esos hitos son usados para recentralizar, imponiendo una agenda legislativa que esta Cámara se ve, a rastras, obligada a aprobar para recibir esos fondos. Eso no es democrático ni es aceptable en un Estado descentralizado como este. Es lo más fácil, en el fondo es el control absoluto por parte del Gobierno, el famoso expanding power americano: yo te doy el dinero, yo controlo el dinero, yo decido cuánto te doy y además te voy a decir en qué lo vas a gastar. ¿Dónde está la capacidad política de las comunidades autónomas? Nos preocupa y mucho, porque aquí se quiere eliminar el papel de los Gobiernos regionales y locales. Por lo tanto, ¿dónde queda la cohesión europea, la Europa de los ciudadanos, la capilaridad de poder llegar de manera adecuada y diferente a todos?

Señor presidente, se lo digo claramente, ni se le ocurra respaldar esta idea, y ahora va a tener usted una serie de debates y de reuniones en Europa, así que le pido que se oponga a esta idea. Nosotros le instamos a que defienda precisamente lo contrario: mantener el principio de cohesión y el uso y adjudicación de fondos directamente por los entes regionales y locales. Eso, señor presidente, es coherente con la estructura del Estado y con la mayoría que sustenta su Gobierno en esta Cámara.

Beraz, jaun-andreok, gu susmo handiarekin ikusten dugu Von der Leyenek esandakoa funtsei buruz. Azken batean, zentralizatu egin behar dira, egitamu bakarra egongo dela estatu bakoitzerako eta hori estatuak ere erabakiko duela nori eman eta zertan gastatzen dira, eta gainera, Europarekin hitzartuko ditu estatuak bakarrik egin beharreko lan batzuk parlamentuan, eta orain arte ikusi dugu zer gertatu den Next Generation funtsekin. Hori erabili egin da zentralizaziorako eta legeak aldatzeko, nahiz eta ganbera honetako gehiengoaren eta bueno, sostengua ematen duten alderdi batzuen iritziaren kontra joan. Besterik ez eta eskerrik asko.

Por lo tanto —y‌ acabo—, señoras y señores, sospechamos, tenemos una sospecha y vemos que Von der Leyen se ha manifestado de una forma concreta en lo que respecta a los fondos: hay que centralizarlos, habrá un solo proyecto, un programa para cada Estado y cada Estado decidirá a quién se le concede y en qué se van a gastar. Además, habrá que acordar. El Estado tendrá que acordar; solo el Estado tendrá que acordar con Europa los trabajos que tendrá que abordar el Parlamento. Esto lo hemos visto con los fondos Next, que se han utilizado para un proceso de recentralización y para modificar leyes, a pesar de que la mayoría de esta Cámara y determinados partidos que ofrecen apoyo a este Gobierno no estuvieran a favor de ello.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Esteban. Por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula en este turno su turno de réplica, tiene la palabra en primer lugar la señora Belarra Urteaga por un tiempo de ocho minutos.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 36Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Buenos días, señorías, presidente. Hoy, el presidente ha venido a esta Cámara a hacer un discurso sobre las migraciones que no solo es paternalista y utilitarista, sino que de alguna manera creo que es importante que entendamos que es una especie de racismo soft. Cuando les decimos a las personas migrantes que nos interesa que vengan porque sirven para algo, porque así van a tener hijos que paguen nuestras pensiones, porque así vienen a hacer el trabajo que la gente que vive aquí no quiere hacer, en realidad estamos lanzando una visión utilitarista sobre las personas migrantes que no respeta el derecho a migrar, que es un derecho fundamental de las personas. Creo que estamos contribuyendo a alimentar a la derecha y a la extrema derecha. La realidad es que cuando el Partido Socialista actúa las políticas migratorias que hace son exactamente las mismas que hace el Partido Popular. El Partido Socialista es quien ha hablado de deportaciones masivas, de migración circular y de efecto llamada. Señor Sánchez, no se puede estar permanentemente alertando de que viene la extrema derecha cuando en realidad ustedes, en materia migratoria, han comprado todos los planteamientos en España y en Europa de esa misma extrema derecha. Ustedes firmaron el pacto migratorio de asilo y eso es comprar todos los marcos de la extrema derecha. La extrema derecha manda ya en España, aunque no gobierne, cuando el señor Marlaska deporta a treinta activistas saharauis a una dictadura como Marruecos donde su vida corre peligro. (Aplausos). La extrema derecha manda, aunque no gobierne, cuando estamos haciendo una política migratoria en la que, para las personas que han sufrido el peor naufragio de la ruta atlántica de las últimas décadas, no hay ni un minuto de silencio propio, ni siquiera una investigación independiente. Eso, señor Sánchez, es puro racismo. En estos días se cumple también un año de la última fase de ese genocidio que el Estado terrorista de Israel está cometiendo contra el pueblo de Palestina. No sé si tuvo, presidente, la oportunidad de ver en el día de ayer un vídeo que publicó el medio de comunicación Al Jazeera, en el que se podían leer los nombres de los niños, las niñas, las mujeres y los hombres que han podido ser identificados y que han sido brutalmente asesinados por el Estado terrorista de Israel. Presidente, ese vídeo duraba una hora y ponía los pelos de punta. Yo me pregunto: ¿cómo es posible que la delegación española ante Naciones Unidas se quedara a escuchar el discurso de un terrorista como Netanyahu mientras las otras delegaciones del mundo se levantaban y se iban? (Aplausos). ¿Cómo es posible que un año de genocidio después España siga comprando, vendiendo y permitiendo el transporte de armas a través de nuestros puertos a Israel para que siga cometiendo un genocidio? ¿Cómo es posible que, después de un año, no hayamos sido capaces siquiera de romper relaciones diplomáticas con un Estado terrorista? ¿Qué nos ata, presidente, a un Estado terrorista como el de Israel? ¿Qué nos ata a un asesino como Netanyahu? Explíquenos cuáles son los intereses de Estados Unidos y del resto de socios europeos, intereses económicos, políticos… ¿Cuáles son los intereses que están detrás de esa alianza con un terrorista?

Mire, en estos días, la gente de nuestro país está volviendo a salir a la calle por miles para pedir que rompamos relaciones de todo tipo con Israel, comerciales, diplomáticas, económicas… ¿Y sabe lo que le grita la gente en la calle? Se lo digo porque me da la sensación de que ustedes no escuchan. Lo que la gente le grita en la calle, señor Sánchez, es: ¿a cuántos niños tienen que matar para romper de una vez con el sionismo criminal? Díganos: ¿cuántos niños van a ser demasiados?, ¿cuándo vamos a romper con el sionismo criminal?

Pero no es solo esto, no es solo Palestina, presidente. Ustedes parecen haber olvidado que en una democracia parlamentaria la soberanía reside en la ciudadanía y en el Parlamento elegido por esta. Eso significa, presidente, que esta es la mayoría que ustedes tienen y que esta es la mayoría que hay que activar para desplegar un proyecto para nuestro país. El problema es que ustedes están usando esta mayoría como excusa para no hacer lo que no quieren hacer. En este año de gobierno, todas las medidas que ustedes han tomado perfectamente las podía haber tomado un Gobierno del Partido Popular. (Aplausos). ¿Usted cree, presidente, que la gente, el 23 de julio del año 2023, se movilizó de manera masiva para que ustedes apaleen, para que den palos a estudiantes que van a hacer la EBAU, como han hecho en Murcia? ¿Ustedes creen que la gente les votó para mandar un avión de las Fuerzas Armadas a Venezuela a traer a un ultraderechista peligroso mientras deportan a treinta activistas saharauis a Marruecos? ¿Usted cree que la gente se movilizó de manera masiva para que hagan bajas flexibles, jubilaciones flexibles, es decir, que la gente vaya a trabajar enferma y que se tenga que jubilar a los mil años? (Aplausos). ¿Usted cree que la gente progresista de este país les votó para que vendan el 20 % de Naturgy, una empresa estratégica, a un fondo buitre como BlackRock?, ¿para pedir solidaridad a los caseros en vez de regular los precios del alquiler allí donde gobierna el Partido Socialista, como Asturies o Castilla-La Mancha?, ¿para convertirnos en cómplices de un genocidio?, ¿para que le entreguen el Poder Judicial a la derecha y nos pueda seguir persiguiendo a todos los que consideran ellos la antiEspaña, incluida su mujer? Creo que conoce muy bien la respuesta. Creo que es obvio que la gente no les votó para eso, señor Sánchez. La gente votó leyes feministas, escudo social, tope al gas, transporte público gratuito, ley de vivienda, pensiones actualizadas al IPC por ley. El problema es que quien peleó todo eso en el Gobierno no fue el Partido Socialista, fue Unidas Podemos. (Aplausos). Ese es el problema, que la gente se está dando cuenta de que ustedes no solo no son la izquierda, sino que, a lo más, son la derecha progresista de este país.

Hoy le quiero recordar que la última vez que ustedes aplicaron un programa como este, un programa de derechas, un programa neoliberal, el señor Zapatero tuvo que salir por la puerta de atrás de un Gobierno y le entregó una mayoría absoluta al señor Mariano Rajoy. Ustedes le están entregando el Gobierno a la derecha de Feijóo y Abascal y ustedes van a ser los únicos responsables de ese Gobierno. Ustedes, con este proyecto, no sirven para frenar a la derecha, sino que van a traer a la derecha. Y, miren, ya que no parecen tener ninguna intención de hacer un giro, yo creo que al menos podrían hacer algo sencillo pero importante por nuestra democracia y por nuestro país: desclasifiquen toda la información que tenemos, que tiene el Gobierno de España, sobre el intento de golpe de Estado del 23-F. La gente de nuestro país tiene derecho a saber, presidente. ¿Qué quería decir el rey emérito, Juan Carlos I ―que va a pasar a la historia como el [corrupto]1―, cuando en sus audios con Bárbara Rey dijo que el general Armada pasó siete años en la cárcel y no dijo nada? (Un señor diputado: ¡A la cuestión!). ¿Nada sobre qué, presidente? ¿Nada sobre qué? Queremos saber; queremos saber si ese 23-F, que sirvió para legitimar una Monarquía que este país no quería —‌como el propio Adolfo Suárez reconoció en una entrevista con Victoria Prego (Rumores.―Aplausos)—, que sirvió para legitimar la figura del [corrupto]1, el rey emérito Juan Carlos I, no fue lo que nos habían contado. Queremos saber. España ya es mayor de edad.

Presidencia. Señora Belarra, tal y como le he dicho al señor Feijóo, tiene que ceñirse al orden del día que estaba establecido en el día de hoy. (Rumores y protestas).

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 37Vídeo

Yo quiero decir hoy aquí que ayer se permitió apología del franquismo, de la Dictadura, a un portavoz de VOX durante doce minutos y que hoy a mí se me interrumpe por denunciar la [corrupción de la Monarquía]1 y por decir que se tiene que saber toda la verdad sobre el intento de golpe de Estado del 23-F. (Aplausos). Sabemos que hay sospechas y se está protegiendo a la [Monarquía corrupta]1. No con nuestro silencio, señorías.

1  Palabras retiradas por la Presidencia de conformidad con los artículos 103.1 y 104.3 del Reglamento de la Cámara.

Termino. Este mismo domingo la gente de nuestro país va a salir a la calle por la vivienda y contra la especulación, y creo que es importante que reconozcamos que la situación que vivimos hoy en materia de vivienda es la consecuencia de las políticas neoliberales que ha hecho el Partido Socialista y las políticas neoliberales que ha hecho el Partido Popular. Empecemos, señorías, por poner coto a esos fondos de inversión, a esos fondos buitre que están especulando con la vida de nuestra gente, que se creen los señores feudales de nuestro tiempo y que la gente trabajadora de este país tiene que entregarles todo el fruto de su trabajo, todo su salario a ellos; gente como el CEO de BlackRock, Larry Fink, como el CEO aquí en España, su ‘lacayito’, Luis Megías, que son auténticas sanguijuelas que le están chupando a la gente el salario. Yo creo que es indignante y que hay que poner coto ya a los fondos buitre, prohibirles de una vez por todas, presidente, que puedan comprar viviendas en España.

Muchas gracias. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira pide la palabra).

Presidencia. Señor Tellado, ¿por qué artículo del Reglamento pide la palabra?

Miguel Tellado Filgueira

PPDiputado.Página 38Vídeo

Gracias, presidenta. Por una cuestión de orden, sobre la base del artículo 72. Se acaba de llamar corrupto al rey emérito y usted no ha pedido la retirada del Diario de Sesiones y, sin embargo, ayer, quien la sustituía en la Presidencia de la sesión, el señor Gómez de Celis, retiró las palabras ‘sinvergüenza político’ hacia otra persona, el señor Santos Cerdán, por negociar en Suiza lo que el PSOE negocia en Suiza. (Rumores). Quiero saber si es que, acaso, en esta Cámara y con esta Presidencia tiene más derechos el señor Santos Cerdán que el rey emérito. (Aplausos.―Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!). Creo que se está produciendo…

Presidencia. Gracias, señor Tellado, ha terminado su intervención. Tal y como hacemos siempre, por el respeto al decoro de la Cámara serán retiradas las palabras que atentan contra el decoro de la Cámara. Muchas gracias. Tiene la palabra el señor Rego Candamil por un tiempo de cuatro minutos. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 38

Obrigado, señor presidente. Señor Tellado, non lle caiba dúbida: Juan Carlos de Borbón é un corrupto, un defraudador fiscal e, con certeza, un golpista. Non lle caiba ningunha dúbida. E creo que fico curto, poderiamos dicir moito máis. Señor presidente, vostede falou de migracións, non falou de axuste fiscal. Tampouco pasa nada, o señor Feijóo tamén veu aquí falar do seu libro, como sempre, cabalgando na demagoxia sen preocuparlle solucionar os problemas da xente, porque, efectivamente, pide unha comparecencia na que parece que se manifesta preocupado polas políticas de axuste, imaxino que nostálxicos dos recortes nos que hai que recoñecer a súa mestría. En todo caso, nunha carreira louca para tentar evitar que haxa orzamentos do Estado. Polo contrario, o que preocupa o BNG é calquera medida de recorte social que vaia na dirección de empeorar as condicións de vida e benestar das maiorías sociais, das clases populares, dos traballadores e traballadoras. Por iso nos opuxemos no seu día ás reformas das pensións impulsadas polo seu Goberno na anterior lexislatura, porque, ademais de consolidar as medidas máis lesivas das reformas do ano 2011 e 2013, especialmente do Partido Popular, tamén introducían novos recortes. E por iso xa advertimos que, se non mudaren as cuestións importantes, non imos apoiar a reforma acordada no marco do chamado por vostedes diálogo social. Primeiro, porque cremos que se debe recuperar a idade de xubilación ós 65 anos e a parcial ós 61 e vostedes o que fan é atrasar a xubilación parcial da industria manufactureira, que se debe despenalizar a xubilación anticipada a partir de 35 anos cotizados e que se debe reducir o período de cómputo para evitar perdas nas contías das pensións futuras. Mais, para alén diso, vostedes avanzan na liña de privatización da sanidade pública, trasladando ás mutuas o tratamento e as probas diagnósticas das incapacidades de orixe traumatolóxica. Por iso lles reclamamos que abandonen calquera política que contribúa para empeorar as condicións laborais ou de calidade de vida dos traballadores e traballadoras. O globo sonda lanzado pola ministra de Seguridade Social sobre as baixas compatíbeis co traballo é digno das mellores políticas neoliberais. O BNG defende facer xustamente o contrario: derrogar integramente a reforma laboral do Partido Popular, cousa que non fixeron no ano 2022, e recuperar dereitos para os traballadores e traballadoras.

Mais, como dicía, é evidente que detrás da insistencia do PP coa estabilidade orzamentaria está o seu interese exclusivamente partidista a conta dos intereses comúns da cidadanía de que non haxa orzamentos tampouco no ano 2025. Lonxe diso, o BNG reclama ó seu Goberno que presente o antes posíbel o proxecto de orzamentos, entre outras cousas, porque esa é a premisa para que este Goberno cumpra con Galiza, cumpra cos compromisos adquiridos co BNG no acordo de investidura, especialmente en relación coas políticas sociais e co investimento territorializado, para poder recuperar nalgunha medida o déficit histórico en equipamentos, infraestruturas e servizos que padece o noso país.

Para o BNG, cuestións como a modernización da rede ferroviaria interna, a mellora dos servizos ferroviarios, creación das proximidades nas áreas urbanas ou o Corredor Atlántico de mercadorías, ou completar as infraestruturas viarias en marcha son fundamentais para mellorar a calidade de vida e benestar de todos os galegos e galegas. E, ademais, son de xustiza para corrixir unha discriminación histórica como a de Galiza. Mais tamén, claro, a creación de xulgados de violencia de xénero, un maior financiamento por parte do Estado das políticas de dependencia, a quita da débeda pública ou avanzar para un novo modelo de financiamento máis xusto co noso país que dea ós galegos e ás galegas a chave dos cartos, máis recursos e a capacidade de mellorar as políticas e os servizos públicos.

En relación coa inmigración, moi brevemente, alén de insistir na necesidade de atallar as causas das migracións forzadas e de camiñar para unha nova visión das relacións internacionais baseadas na paz, na solución pacífica e diplomática dos conflitos na cooperación para o desenvolvemento entre todos os países, o Estado español debe organizar, claro, adecuadamente a acollida das persoas migrantes, especialmente menores non acompañados, e garantir o financiamento adecuado para que as comunidades autónomas poidan realizar esa acollida e programas de integración social, lingüística, educativa ou laboral.

Políticas de paz tamén para Palestina, masacrada polo sionismo criminoso. Paz para o Líbano, agredido e invadido sen que houbese...

Muchas gracias, señor presidente. Señor Tellado, no le quepa duda, Juan Carlos de Borbón es un [corrupto]2 , un [defraudador fiscal]2 y, con certeza, un [golpista]2, no le quepa la menor duda, y creo que podríamos decir mucho más. Señor presidente, usted ha hablado de migraciones, no ha hablado de ajuste fiscal —‌tampoco pasa nada—; y el señor Feijóo también ha venido aquí a hablar de su libro, como habitualmente, con demagogia, sin preocuparle solucionar los problemas de la gente, porque pide una comparecencia en la que parece que se manifiesta preocupado por las políticas de ajuste, yo me imagino que nostálgicos por los recortes, que han de reconocer que era una maestría para intentar evitar que haya presupuestos del Estado. Por el contrario, lo que preocupa al BNG es cualquier medida de recorte que haya de las clases populares, de los trabajadores y trabajadoras. Por eso nosotros nos opusimos en su momento a las reformas impulsadas por su Gobierno en la anterior legislatura, porque además de consolidar las medidas más lesivas de los años 2011 y 2013 introducían también nuevos recortes. Y por eso ya advertimos que, si no cambian las cuestiones importantes, no vamos a apoyar la reforma acordada en el marco del llamado diálogo social. En primer lugar, porque creemos que se debe recuperar la edad de jubilación a los 65 años y la parcial a los 61 y ustedes lo que hacen es retrasar la jubilación parcial en la industria manufacturera; que se debe despenalizar la jubilación anticipada a partir de 35 años y que se debe reducir el periodo de cómputo para evitar pérdidas en la cuantía de las pensiones futuras. Pero además de eso, ustedes avanzan en la línea de la privatización de la sanidad pública, trasladando a las mutuas las pruebas diagnósticas de incapacidades de origen traumatológico. Por eso, además les reclamamos que no contribuyan a empeorar las condiciones laborales o de calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras, que es algo digno de las mejores políticas neoliberales. El BNG defiende hacer justamente lo contrario: derogar íntegramente la reforma laboral del Partido Popular, cosa que no han hecho en 2022, y recuperar los derechos para los trabajadores y trabajadoras. Por eso, como decía, es evidente que detrás de la insistencia del Partido Popular con la estabilidad presupuestaria está su interés exclusivamente partidista a costa de los intereses comunes de la ciudadanía y de que no haya presupuestos. Lejos de eso, el BNG reclama de su Gobierno que presente cuanto antes ese proyecto de presupuestos por esos compromisos adquiridos con el BNG, especialmente en relación con las políticas sociales y con la inversión territorializada, para poder recuperar en alguna medida el

2  Palabras retiradas por la Presidencia de conformidad con los artículos 103.1 y 104.3 del Reglamento de la Cámara.

déficit histórico en equipos, infraestructuras y servicios que padece nuestro país. Para el BNG cuestiones como la modernización de la red ferroviaria interna, la mejora de los servicios ferroviarios existentes y la creación del servicio de cercanías en las áreas urbanas y metropolitana es algo fundamental para mejorar la calidad de vida de todos los gallegos y gallegas, y es de justicia para corregir una discriminación histórica con Galicia. Pero además la creación de juzgados de violencia de género, una mayor financiación por parte del Estado de las políticas de dependencia, la quita de la deuda pública de Galicia o avanzar hacia un nuevo modelo de financiación más justo con nuestro país que además dé a los gallegos y a las gallegas la llave de su dinero, más recursos y la capacidad de mejorar las políticas y los servicios públicos.

En relación con la inmigración, y sin necesidad de insistir y de atajar las causas de las migraciones forzadas, hay que caminar hacia una nueva visión de las relaciones internacionales basadas en la paz, la solución pacífica y diplomática de conflictos en cooperación para el desarrollo de todos los países sobre la base de las potencialidades e impulsar que se puedan realizar programas de integración social, lingüística, educativa y laboral de las personas acogidas.

En todo caso, señor Sánchez, esperamos que su Gobierno cumpla con Galicia. Paz para el Líbano…

Presidencia. Debe finalizar, por favor.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 40Vídeo

Finalizo. … sen que houbese sancións a Israel nin actuacións para frear a agresión. Rompan xa as relacións con Israel e fagan efectivo o recoñecemento do Estado palestino. Paz para o Sáhara e recoñecemento do seu dereito de autodeterminación en vez de deportación. En todo caso, señor Sánchez, esperamos que o seu Goberno cumpra con Galiza.

Finalizo. … y que se impongan sanciones para Israel. Rompan ya las relaciones con Israel y hagan efectivo el reconocimiento del Estado palestino. Paz para el Sáhara y autodeterminación en lugar de la autodeportación y de la deportación. En todo caso, esperamos que el Gobierno cumpla con Galicia…

Presidencia. Muchas gracias, señoría.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 40Vídeo

O BNG seguirá atento e manterá como prioridade, como sempre…

… y el BNG permanecerá atento…

Presidencia. Gracias. Tiene la palabra la señora Valido García.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 40Vídeo

(Antes de comenzar su intervención, la señora diputada habla brevemente con el señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis).

Buenos días, señorías. Bromeaba con el presidente de la Cámara y le decía que yo sí me voy a atener al punto y solicito generosidad, porque cuatro minutos no me dan para hablar de un asunto que es muy importante para los canarios y canarias. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Hoy, una vez más, hemos acudido a un cruce de discursos partidarios, políticamente interesados y que han utilizado esta comparecencia para insultarse una vez más. En algún momento he tenido la misma sensación que tenía en la universidad —‌supongo que algunos de ustedes también— cuando abría la puerta, escuchaba al profe y decía: Me equivoqué de clase. Porque yo creía que hoy íbamos a profundizar y a hablar de inmigración y aquí se ha hablado de todo y, salvo algunas excepciones, poco de inmigración. No se ha hablado del acuerdo de país que necesita el Estado español para enfrentar este reto del siglo XXI; no parece ni que haya cercanía. Desde luego, no tengo ninguna esperanza de que se puedan acercar posturas cuando es algo absolutamente urgente. No hablamos de una situación reciente; en el caso de Canarias, llevamos años denunciando lo que venía, años, y ni unos ni otros han hecho nada hasta dejar colapsar el sistema de atención a menores de Canarias. Llevamos años advirtiendo lo que iba a ocurrir, y lo han advertido Gobiernos de distintos colores, no solo el actual, también el anterior. Estamos como estamos y hoy nos toca escuchar lo que estamos escuchando. En fin, quiero decirles que estoy muy cerca de la concepción de las migraciones que el propio presidente ha expresado. Y no solo eso, sino que agradezco el reconocimiento a la población canaria y a sus instituciones en el ejemplo que vienen dando no en los últimos meses, sino desde hace mucho tiempo. Pero también tengo que decir que, si hoy hay una reforma legal sobre la mesa, es porque está firmada en nuestro acuerdo de investidura.

Señorías, si dejáramos la sobreactuación para preocuparnos de lo importante en la vida de las personas y de los menores, nos ganaríamos el respeto de mucha gente. Y, como decía el presidente —‌no hablemos de percepciones, sino de realidades—, yo quiero hablar de realidades. Canarias no ha recibido un solo euro de los 50 millones prometidos y tenemos ya una factura por 160 que se acumula año tras año y a la que respondemos: para la acogida, para la educación, para la sanidad, para la atención judicial. Pero no es menos cierto que estamos viviendo una mesa de negociación en la que los negociadores se insultan en los medios y en la que el Partido Popular, señorías, se ha levantado con una excusa que no podemos aceptar.

Estamos en un momento en el que planteamos un Pleno monográfico para hablar de soluciones y aquí se ha hablado de la ley de encapuchados, de reclamaciones económicas territoriales, de Cataluña, de pulsos entre grupos del mismo territorio, de incumplimientos de promesas de la agenda… En fin, el señor Errejón ha hablado de vivienda y de salud mental; salud mental. ¿Podemos incluir ahí a los menores que están en Canarias? Podemos hablar de angustia, de ansiedad, de depresión de los menores que han vivido lo que han vivido y están en centros sobreocupados. ¿Podemos meterlos ahí para aprovechar que se ha hablado de salud mental y que mañana es el Día Mundial de la Salud Mental? A ver si ahí nos caben. También estamos hablando de tragedias humanitarias en otros lugares, a las que nos sumamos. Damos lecciones, discursos contundentes, iniciativas increíbles para luchar contra esas tragedias humanitarias, pero la casa sin barrer. La casa sin barrer, porque los seis mil niños que están en Canarias apenas han sido hoy nombrados por una o dos señorías. Eso sí, levantemos las banderas de los niños de otros lugares. Yo la primera, pero, ojito, un poco menos de hipocresía. Vamos a limpiar la casa antes de hablar.

Señor Sánchez, le pido que explique la verdad y nada más que la verdad de por qué Frontex dice: Podemos hacer más, pero no lo hemos porque el Gobierno de España no nos lo pide. Le pido que nos explique su verdad, la verdad de la señora Von der Leyen, que dice: Podemos hacer más, pero no lo hacemos porque España no lo pide. Porque, como usted sabe, este es el argumento por el que se rompe una mesa de negociación que es clave para los derechos de la infancia. Y le pido que hoy lo deje claro para poder conocer cuál es la situación en la que nos encontramos y si podemos seguir teniendo la esperanza de que haya voluntad de llegar a un acuerdo.

Le invito a demostrar que lo que dice la oposición no es cierto, y hoy quiero invitar a todos los portavoces de todos los partidos de la Comisión de Infancia a que me acompañen a Canarias. Quiero enseñarles los centros, quiero que conozcan a los menores, quiero que vean cómo están, porque estoy segura de que cuando les vean y les miren a los ojos y cuando conozcan la situación no van a permitir que ninguno de sus líderes siga jugando con esta situación.

Gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Tiene ahora la palabra el señor Catalán Higueras, también por un tiempo de cuatro minutos.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 41Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Muy buenos días, señorías. En el año 2022 el Gobierno se comprometió con las víctimas del terrorismo a no facilitar el excarcelamiento de los terroristas de ETA. Hoy, señor presidente, le exigimos que cumpla su palabra y que retire esa iniciativa que lo puede hacer posible. Y hoy también Unión del Pueblo Navarro y yo personalmente queremos pedir perdón a las víctimas del terrorismo por el error que cometimos. Nos duele en el alma, no tengan ninguna duda. Nos conocen, saben cómo somos, cómo pensamos, que hablamos alto y claro, con el corazón, y sobre todo porque nosotros también hemos sufrido en nuestras propias carnes la sinrazón del terrorismo de ETA. Es cierto, señorías, que, aunque hubiésemos votado en contra de esta iniciativa, hubiese salido adelante, porque ya estaba decidido, pero nosotros, cuando se detectó el error, rectificamos y en el Senado votamos la retirada de este proyecto de ley. Por lo tanto, hay tiempo. Señorías, señor presidente, hay tiempo; de usted depende que no siga adelante esta ignominia. Usted tiene la última palabra. De no hacerlo, usted será el último y el único responsable. (Una señora diputada: ¡Muy bien!—Aplausos).

Señorías, la inmigración es una cuestión de Estado. La política migratoria la marca el Gobierno de España y tiene que buscar el consenso y el acuerdo con todas las Administraciones públicas que tienen vinculación y relación con ella, en este caso las comunidades autónomas. Hay que buscar una solución a lo que está ocurriendo en Canarias, en Ceuta, en Melilla y en otras ciudades del sur de España. Por eso, señor presidente, nosotros no rechazamos en su día la modificación de la ley de extranjería. Pero este Gobierno, señorías, está a otras cosas. Se está buscando también en materia de inmigración la división, levantar muros, la confrontación. Estamos viendo cómo se está criticando, reprochando y despreciando a jueces; cómo se está retorciendo la Constitución española, el ordenamiento jurídico español; cómo los delincuentes son los que redactan las leyes que luego borran sus delitos; cómo los herederos políticos de ETA regulan la seguridad ciudadana en nuestro país. Pero es que incluso se ha hablado esta mañana de mentiras y al presidente del Gobierno no se le ocurre una mejor y brillante idea que hablar de un plan vergonzosamente denominado de acción por la democracia. El presidente del Gobierno ha dicho incluso que vivimos bajo el ataque despiadado de la mentira. Ante esta proclama, señorías, podríamos recordar, modificada, esa rima de Bécquer: ¿Qué es mentira?, dices mientras pones en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es mentira? ¿Y tú me lo preguntas? Mentira… eres tú.

Señorías, este es el Gobierno de la mentira, del engaño y de la falsedad. (Aplausos). Hace unos días, la consejera de Justicia del Gobierno vasco ponía una vela a Dios y otra vela al diablo. Al diablo, otorgando el tercer grado a dos terroristas de ETA, sin ningún tipo de arrepentimiento; y la vela a Dios diciendo y anunciando que va a imponer sanciones administrativas a aquellos actos en los que se exhiban imágenes de terroristas y símbolos de ETA. Esto no es nuevo. Ya el propio ministro Grande-Marlaska —s‌ í, ese juez admirado y luego ministro despreciado— lo prometió en su día y lo incumplió. Señor Sánchez, ¿va usted a proponer sanciones similares en la ley nacional? Hoy, el presidente del Gobierno podrá decir todas las barbaridades que quiera hacia nuestro grupo y hacia otros grupos de la oposición, pero, señor presidente, hoy más que nunca le debe quedar muy claro que, si hay que elegir entre las víctimas y los verdugos, UPN siempre estará con las víctimas. Si hay que elegir entre Miguel Ángel Blanco y Otegi, nosotros estaremos siempre con Miguel Ángel Blanco. (Aplausos).

Señor presidente, ¿recuerda aquella promesa que hizo usted: No pactaremos con Bildu; si quiere se lo repito cinco o veinte veces: no pactaremos con Bildu? Ustedes los han hecho interlocutores prioritarios tanto en Navarra como en Madrid y les han entregado el Ayuntamiento de Pamplona. Si ahora anticipan la excarcelación de los terroristas de ETA, ese es su último pago. Y si sale el asesino Txapote u otros asesinos de ETA a la calle, usted será el único culpable y responsable, y no cabe mayor indignidad. (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Catalán. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez por un tiempo de quince minutos. Cuando quiera. (Rumores). Silencio, por favor.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 42Vídeo

Gracias, presidenta. Buenos días a todos y a todas. En primer lugar, moltes felicitats als valencians i valencianes que hui celebren el seu dia. Bon dia, bona festa i millor futur.

… felicidades a los valencianos y valencianas que hoy celebran su día. Buena fiesta. (Aplausos).

Y permítanme también mandar un abrazo, que supongo colectivo, a la familia de Ana Cano, que falleció ayer. Fue diputada socialista de esta misma casa y nos ha dejado un enorme vacío, especialmente a sus compañeros y compañeras de Almería. (Aplausos).

Hoy tocaba hablar de inmigración y eso es lo que ha hecho el presidente del Gobierno, señora Valido, que no la veo. No todos han hecho lo mismo. El presidente del Gobierno ha hablado de inmigración, pero lo que sí ha quedado claro es que para el señor Feijóo esto no era importante, esto no merecía mucha atención y no me extraña, porque es que hay una enorme diferencia. El presidente del Gobierno ha hecho un discurso positivo, integrador, recordando la historia de nuestro país, de millones de españoles y de españolas que tuvieron que emigrar para poder tener un futuro digno y de cómo ahora son otras las personas que tienen que dejar sus países huyendo de la guerra, del hambre y de la miseria simplemente para poder vivir. Y, por lo tanto, de cómo España tiene que hacer honor a su historia y de cómo el Gobierno tiene que hacer y hace una política a la altura de la sociedad solidaria y de la sociedad de acogida que siempre ha sido la sociedad española. Por el contrario, el señor Feijóo hace tiempo que abrazó el discurso xenófobo de la extrema derecha. Hace tiempo que viene vinculando inmigración y delincuencia. Llegó a decir en la campaña catalana que pedía el voto para todos aquellos que no admiten que la inmigración ilegal ocupe nuestros domicilios, despreciando los datos y despreciando la verdad. Y el señor Feijóo hace tiempo que habla de invasión por no sé qué efectos llamada y habla de deportaciones masivas y, por lo tanto, trata a los inmigrantes como mercancías de usar y tirar. (Una señora diputada: ¡Eso vosotros!).

El presidente del Gobierno consiguió un acuerdo en la Unión Europea, que quiere acelerar, para tratar de manera solidaria el fenómeno de la inmigración y viaja a Mauritania, a Gambia y a Senegal para buscar acuerdos con los que combatir las mafias que trafican con seres humanos, para combatir también las causas que provocan esta inmigración y para que esta inmigración sea ordenada, porque nuestro país necesita millones de inmigrantes para poder simplemente sostenerse. El señor Feijóo, sin embargo, cuando viaja, viaja a Italia, a rendir pleitesía a Meloni para decirle que la política que hay que hacer es su política; eso sí, cuando le preguntan cuál de ellas, no sabe qué contestar. (Aplausos). Seguramente porque le da vergüenza decir que su política es mandar y deportar a los inmigrantes a un gueto en Albania. ¿Esa es su política, señor Feijóo, la de los guetos? El Gobierno ha puesto en marcha medidas que han evidenciado el valor de la aportación de los inmigrantes a nuestro país, porque en España hay 2 850 000 personas extranjeras afiliadas a la Seguridad Social. Son el 10 % de los cotizantes y el 1 % del gasto. El 10 % de aportación y el 1 % del gasto. (Aplausos). Sectores enteros de nuestra economía no se sostendrían sin ese trabajo. La agricultura, la hostelería, la construcción, el cuidado de nuestros mayores. Y, por supuesto, este Gobierno ha mostrado y demostrado su compromiso y su sensibilidad con los menores, con los niños y niñas que hoy están en Canarias. Por el contrario, el señor Feijóo votó en contra de reformar la ley de extranjería, con la que se hubiera dado respuesta ya a la situación que viven esos niños en Canarias. (Aplausos). Eso sí que es abandonar a Canarias, eso sí que es abandonar a su suerte a los niños y a las niñas. Hágase una pregunta: ¿han venido 13 millones de turistas a Canarias este año y el problema son 4000 niños? Ahí lo dejo. Y, por si fuera poco, el señor Feijóo ha utilizado una excusa falsa para no acudir a la reunión con el Gobierno de España y con el Gobierno de Canarias, no vaya a ser que haya allí algún acuerdo que moleste a sus socios, porque no les interesa la solución; les interesa, como siempre, el ruido.

Quieren hablar de inmigración y el presidente ha puesto aquí esta mañana cinco ejes de actuación sobre este asunto: reforzar fronteras, fortalecer instrumentos para una inmigración legal, ordenada y segura, una política corresponsable en Bruselas, integración de los inmigrantes y fomentar el desarrollo en los países de origen. Pero con ustedes no sabemos si quieren enviar a la Armada a detener cayucos, si van a mandar a los inmigrantes a un gueto en Albania o si van a seguir contratándolos para que cuiden a sus mayores y a sus niños porque ustedes no tienen tiempo. (Aplausos). Esa es su política. Como ven, hay una diferencia abismal entre ustedes y nosotros, pero esta diferencia se queda pequeña, muy pequeña, en comparación con lo que nos separa en otros asuntos también de importancia trascendental. Porque, escuchando algunas de sus intervenciones de hoy, y especialmente alguna de ayer, una de VOX haciendo apología del franquismo y otra de su portavoz, del representante del Grupo Popular, que vino a vomitar en esta tribuna, porque no se me ocurre otra palabra, todo tipo de insultos, en ese campeonato que ustedes han establecido para ver quién la dice más gorda, para ver quién insulta mejor, para ver quién trata al adversario con mayor desprecio, con una falta de educación, con una falta de respeto, con una falta de institucionalidad digna de mejor causa (aplausos), y como han convertido eso y solo eso en su política, les tengo que decir dos cosas. Una, que un solo militante socialista de los que ustedes insultan un día sí y otro también representa la lucha de generaciones enteras de hombres y mujeres que lo dieron todo, incluso la vida, por conquistar la libertad y la democracia en este país (aplausos), que un solo militante socialista tiene muchísima más dignidad que todos los discursos insultantes que puedan hacer ustedes de aquí a la eternidad (aplausos) y que hoy a esos militantes socialistas, por mucho que les pese, nos representa Pedro Sánchez, del que estamos francamente orgullosos. (Aplausos). Y la segunda cosa es que, por culpa de discursos como los suyos, por culpa de esa forma de entender que todo vale para acabar con el adversario, al que ustedes consideran el enemigo, lo que de verdad está amenazada en el mundo es la democracia. Porque la desinformación, la extensión de bulos y mentiras, los discursos que a través del miedo inoculan odio y las teorías conspiranoicas que cuestionan la ciencia y desprecian la verdad están generando un caldo de cultivo en el que crecen los populismos de extrema derecha, que buscan con esas justificaciones frenar los avances de las sociedades modernas, recortando —‌por peligrosos, dicen— los derechos de la ciudadanía, debilitando —‌por derrochador, dicen— el estado del bienestar y cargándose —‌por corruptos, dicen— los sistemas democráticos. En medio de ese aquelarre se proponen a sí mismos como los salvadores de la humanidad y ese es el verdadero peligro, ese es el verdadero fantasma que recorre Europa y el mundo, y por eso nuestra obligación es situar en el centro de nuestra acción política el combate contra ese populismo y el fortalecimiento de la democracia, buscar un nuevo pacto social que sirva de antídoto contra los discursos de odio, contra la desinformación y contra el fango. Ustedes hoy chapotean encantados en el fango porque, claro, va contra otros, pero irán a por ustedes. Por eso yo quiero dar las gracias, te quiero dar las gracias, presidente, por hacer sonar la alarma. (Risas.—Varias señoras y señores diputados: ¡Oooh!). Demostración del respeto y la educación del Grupo Popular en esta Cámara. (Aplausos). En matemáticas se dice: con lo que queda demostrado. Te quiero dar las gracias por hacer sonar la alarma, por abrir un debate absolutamente necesario y por hacer propuestas en el plan de acción por la democracia que nosotros nos vamos a tomar con mucho interés, porque es absolutamente necesario.

En una vertiente de esto mismo, hoy el señor Feijóo ha venido aquí a utilizar su comodín favorito, ETA, y ha usado para ello la ley de intercambio de antecedentes penales. No tengo mucho tiempo para explicar otra vez por qué hemos traspuesto esa directiva europea, por qué incluso la Audiencia Nacional ya nos alertó de que en este país había una desigualdad manifiesta entre los ciudadanos y ciudadanas españolas con el resto de los ciudadanos comunitarios, y lo que hemos hecho ha sido corregir ese déficit con su voto. Y no valen excusas, porque han sido seis meses enteros en los que todos estuvimos de acuerdo, porque queríamos y queremos adaptar nuestra legislación a los estándares europeos, porque estamos en Europa, somos Europa cuando nos gusta más y cuando nos gusta menos, señor Feijóo. Y cuando dicen que esto ha sido una trampa del Gobierno, ¿quieren decir que la legislación europea, que la directiva aprobada en Bruselas, también por el Partido Popular, es una trampa? ¿Que todo el mundo confabula para demostrar la indigencia intelectual del Partido Popular? ¿Quieren decir eso? (Rumores). No caben ni excusas ni recursos al pataleo y por eso, como no hay excusas, el comodín de ETA. (El señor De Olano Vela pronuncia palabras que no se perciben). Más que tú, sí; más que tú, sí, que debieras estar callado y escuchar con el mismo respeto con el que os he escuchado yo a vosotros. (Aplausos). Supongo que esto será ya como el fútbol, que estas interrupciones luego al final se descuentan para el tiempo…

Quiero decir de una forma muy tranquila que sacan el comodín de ETA y les da igual todo. Les da igual sacar a pasear el fantasma de una organización terrorista a la que vencimos hace trece años. Les da igual que cada vez que utilizan a ETA como si siguiera viva lo que hacen es negar la victoria a los demócratas y a la democracia frente a los terroristas y al terrorismo. (Aplausos). Les da igual negarnos la realidad que vivimos y disfrutamos desde hace trece años. Ya no nos matan por pensar distinto, ya no tenemos que llevar escolta ni mirar debajo del coche, ya decimos lo que pensamos en todas partes sin miedo, por fin. Después de cuarenta años de encadenar la falta de libertad por una dictadura con otros cuarenta años de falta de libertad por la existencia de ETA, por fin somos libres. ¿Y ustedes quieren decirnos que no? ¿Ustedes quieren decirnos que ETA sigue existiendo? ¿Qué derecho tienen a robarnos nuestra victoria colectiva? (Aplausos). ¿Qué interés bastardo les mueve para querer devolvernos a esa pesadilla? ¿Pero cómo se atreven? (Aplausos). Ya hemos sufrido bastante en este país, tenemos derecho a vivir. Hemos sufrido bastante y tenemos derecho a vivir y a convivir en libertad, sin aguantar a agoreros como ustedes. Y les da igual también jugar con las víctimas, con sus sentimientos, instrumentalizándolas, como han hecho en tantas ocasiones; la última, esta mañana. (Aplausos).

Y lo diré con tranquilidad: dejen de deshumanizar a los socialistas. (Rumores.—La señora Fúnez de Gregorio: ¡Qué asco, qué asco!—Varios señores diputados pronuncian palabras que no se perciben). Mucha educación, sí. Por supuesto que entendemos el sentimiento de las víctimas y empatizamos con ellas, en este y en todos los casos (rumores), porque también son nuestras víctimas y porque también nosotros somos víctimas. (Protestas). Ustedes pueden chillar y poner el grito en el cielo ―les queda muy Stanislavski, muy bien―, pero miren, fuimos los socialistas los que, más allá de discursos y de palmaditas en la espalda, hicimos lo que de verdad supuso el reconocimiento de las víctimas en este país: la ley vasca de víctimas, la ley española, el mapa de la memoria, el memorial de las víctimas del terrorismo, instaurar el día de su homenaje y su recuerdo. Todo se ha hecho con gobiernos socialistas. Todo. (Aplausos). ¡Así que dejen de arrojarnos las víctimas trece años después de haber conseguido que nunca más haya una víctima de ETA en este país!

Y yo no soy como ustedes. (Varios señores diputados: ¡No!—Rumores). No soy como ustedes, yo tengo un respeto infinito, por las víctimas por supuesto (la señora Fúnez de Gregorio: Eso no lo han dicho las víctimas.—Rumores), pero también, fíjense, por los militantes del Partido Popular que sufrieron el acoso y derribo (aplausos), los que no se rindieron, los que formaron parte del ejército de los resistentes y que nunca estuvieron dispuestos a renunciar a la dignidad de ser un ciudadano o una ciudadana libre. He compartido más de lo que ustedes se imaginan con esos militantes suyos y les tengo un enorme respeto. Ahora les pido el mismo respeto para los socialistas, porque no voy a admitir que gente que ni siquiera se dignó a pasarse por el País Vasco o Navarra en los tiempos duros —‌que a veces iban a un funeral, pero salían corriendo— nos dé lecciones de nada. (Aplausos.—La señora Fúnez de Gregorio: ¡Qué lamentable, qué lamentable!).

¡Sé muy bien lo que hemos hecho unos y otros! Todos los gobiernos abrieron sus procesos para intentar acabar con ETA: el Gobierno de Aznar habló con la banda terrorista, acercó presos como nunca y excarceló a otros, y el Partido Socialista estuvo siempre apoyando al Gobierno en ese objetivo de conseguir la paz y la libertad, ni una fisura ni un mal gesto. Cuando lo intentó Zapatero, tuvimos que aguantar del PP que dijeran que traicionábamos a las víctimas y que nos rendíamos ante los terroristas. No tuvimos ni un segundo de apoyo, pero terminamos con la violencia. Esa es una diferencia entre ustedes y nosotros de la que me siento muy orgulloso. (Aplausos). ¡Porque si no todo vale en política, en esto menos!

Así que, señorías del PP, sigan con su agenda, sigan con ETA, sigan con Manos Limpias, con Venezuela, con la xenofobia, buscando la confrontación ciudadana y territorial, sigan pidiendo elecciones cada cinco minutos que este Gobierno va a seguir trabajando para que España avance como nunca, para que crezca como nunca y para que genere oportunidades como nunca. Porque este Gobierno tiene cuerda para rato y va a seguir dando un nuevo impulso a este país. Porque, como siempre que hay un socialista al frente, lo mejor está por venir. (Aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie, y de los miembros del Gobierno, algunos de ellos puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor López. Tiene la palabra el presidente del Gobierno.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 45Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Gracias, señorías, por el debate de esta mañana en el que, efectivamente, hemos visto los claroscuros de los debates parlamentarios que tenemos desde el inicio de la legislatura, incluso diría desde que hay una mayoría alternativa a la derecha y a la ultraderecha y que gobierna este país. Hemos visto la clara ausencia de discurso solvente, sólido, afianzado en datos y, sobre todo, propositivo y con horizonte político por parte de la bancada popular y de la banca de la ultraderecha.

Voy a tratar de responder a todos y cada uno de los intervinientes y empezaré por el señor Feijóo. Evidentemente, lo primero es darle los buenos días y decirle que debo confesarle que me cuesta mucho seguir sus intervenciones y últimamente entender sus pasos. ¿Usted sabe lo que vota o no? (Risas.― Varios señores diputados: ¿Y tú?). ¿Saben lo que votan o no saben lo que votan? (Rumores). ¿O saben lo que votan, pero después de ver cuál es la reacción en los medios de comunicación echan la culpa a otros de sus errores? (Aplausos.―Protestas). Yo no sé si saben lo que votan o no saben lo que votan. (Protestas.—El señor Conde Bajén: ¡Tú lo sabes!). Lo que tengo muy claro, señorías… (continúan las protestas.―El señor Tellado Filgueira: ¡Si tú lo sabías, peor!).

Presidencia. Silencio. Un momento, señor presidente Silencio, por favor. Señoras y señores diputados, un poco de respeto a la Cámara y al decoro parlamentario. Señor Conde Bajén, le llamo al orden por primera vez.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 45

Yo no sé si ustedes saben lo que votan o no saben lo que votan o si saben lo que votan y luego al ver la reacción (protestas), echan la culpa al resto. No lo sé, señorías. Lo que tengo claro es que no saben a dónde van y el problema de este país es una oposición que no tiene nadie al volante. (Aplausos). ¡No hay nadie al volante! Nadie. Yo lo digo de verdad. Me preguntan a menudo qué me parece la estrategia del Partido Popular, y a esa pregunta trato de responderla como creo que piensan muchos españoles y españolas: ¿a qué estrategia se refiere, a la de antes de ayer, a la de ayer o a la de hoy? (Rumores).

Vamos a ver, usted y su grupo, señorías, han venido pidiendo sistemáticamente mi comparecencia para hablar de la política migratoria del Gobierno. Y es lo que he hecho durante toda esta mañana, he estado hablando más de cuarenta minutos sobre la política migratoria, explicando cuáles son los retos que tiene este país, hablando del reto demográfico, diciendo cuáles son las tensiones lógicas de una política migratoria de un país fronterizo con el continente africano. He hablado de los cinco ejes de la política migratoria que venimos desplegando desde hace seis años, dando datos, reconociendo nuestras fortalezas, viendo dónde están los desafíos, hablando con sinceridad sobre el dilema que afrontan las sociedades y que afronta Europa y, en consecuencia, España. Señorías, España tiene que elegir entre ser un país abierto y próspero o un país cerrado y pobre, que es lo que defienden usted y el señor Abascal. (Aplausos). Esa es mi opinión.

En esta comparecencia —y‌ desde que tengo el honor de ser presidente del Gobierno— en esta cuestión como en otras muchas, hemos cogido el toro por los cuernos, reconózcanlo al menos, y no es un toro fácil. Quizá para usted lo es y por eso ha pasado de puntillas y de espaldas. Le ha dedicado al tema apenas unos minutos, tres, cuatro o cinco minutos solo (rumores), ustedes que han estado sistemáticamente pidiendo la comparecencia del Gobierno en relación con la política migratoria. Y lo ha hecho, además, para repetir falsedades y generalidades, como siempre hacen cuando suben a esta tribuna, demostrando que no tienen ningún proyecto político para la mayoría de este país. Usted ha usado esta oportunidad para dejar claro una vez más que en este asunto tampoco tienen una política, como no la tuvo Rajoy. Lo único que tiene es la imperiosa necesidad de que la señora Ayuso no le eche una regañina o de que VOX o Alvise o ambos no le roben demasiados votos en este asunto. (Protestas).

Insisto, en el Gobierno pensamos que la migración es buena y necesaria para nuestro país. (Aplausos). Por eso estamos desplegando una política responsable y humanitaria que refuerza nuestras fronteras y también nuestro sistema de acogida, que fortalece los instrumentos que permiten la migración legal, segura y ordenada y que reivindica una distribución justa. Antes se ha hecho referencia por parte de otros grupos parlamentarios y también por parte del mío a las cargas —‌lo hacemos en Europa cuando vamos a Bruselas o cuando hablo con otras capitales europeas, y también lo exijo aquí a las comunidades autónomas—, lo que fomenta la integración de la migración y también pide respeto a los valores y a las leyes de los migrantes que vienen a nuestro país. Y, al mismo tiempo, evidentemente, como he dicho en mi primera intervención, tratamos de esforzarnos por estimular el desarrollo económico en los países latinoamericanos y africanos de los que provienen estos migrantes. Les doy un dato, señorías, en el continente africano el 90 % de la migración se produce intracontinentalmente, el 90 %; por tanto, tendremos que fortalecer y desarrollar económicamente a estos países.

Estos son los cinco ejes de nuestra política migratoria, señoría, los he explicado en detalle. Y usted, ¿qué ha dicho a todo esto? Nada. ¿Qué propone? Nada. Se niega incluso a apoyar la reforma de la ley de extranjería y sube aquí ofreciéndonos un acuerdo que ha pactado con el Gobierno de Canarias cuando previamente el Gobierno de España pactó con el Gobierno de Canarias avalado por el Pacto de la Migración del Parlamento de Canarias, al que solamente un partido, VOX, dijo que no. ¡Hombre, por favor! (Aplausos). Si es que desde el 23 de julio tenemos la solución.

Decía la señora Valido, y permítame que salte un momento a Coalición Canaria: Díganos la verdad sobre Frontex y la Comisión Europea. La verdad, señoría, por una vez en su vida la ha dicho el señor Abascal: no habrá ocasión de que se sienten los Gobiernos autonómicos del Partido Popular con el Grupo Parlamentario VOX en los parlamentos autonómicos para aprobar presupuestos en estas comunidades autónomas si se distribuye la inseguridad, como hoy ha llamado el señor Abascal a los jóvenes que están en Canarias. (Aplausos). Esa es la verdad, señorías, esta es la verdad y por eso el señor Feijóo vota en contra y se opone a que se reforme el artículo 35 de la ley de extranjería. Y si tienen que decir bulos el señor Feijóo o su portavoz, el señor Tellado, pues los dicen, y luego ya vendrá la Brunete mediática y les dirá que lo han hecho todo muy bien. (El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben). En fin, es una reforma, señorías, que busca hacer obligatoria la solidaridad entre comunidades autónomas (el señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben) para aliviar la presión de una comunidad autónoma que está sufriendo y que cuenta con todo el apoyo, la solidaridad y la empatía del Grupo Parlamentario Socialista, al que también yo represento como diputado, y del Gobierno de España de coalición progresista. (Aplausos). Y se oponen, señoría, pero cuando se habla en privado con sus presidentes autonómicos todos quieren el acuerdo, o la mayoría de ellos quieren el acuerdo, hay alguna que no y algún otro que no, que son los que mandan en el Partido Popular (risas), no el señor Feijóo. Esa reforma la apoyan la mayoría de los presidentes autonómicos del Partido Popular y el 77 % de los españoles, a pesar de que el reparto más equitativo que propone emana del Pacto Europeo de Migración y Asilo que el Partido Popular también apoyó en las instituciones comunitarias, en el Parlamento Europeo. Como en todo, el PP vota una cosa en Estrasburgo y aquí la contraria. ¿Por qué? Pues porque las dinámicas son otras, señoría, y porque, evidentemente, en la cuestión de la migración lo que están haciendo es tratar de expandir una sensación de bloqueo, de superación y, por tanto, tratar de erosionar la acción del Gobierno. ¿Por qué lo hacen? En el fondo, señorías, y es lo que quiero decir también a los ciudadanos, es que, al Partido Popular y a esta oposición que tenemos liderada por el Partido Popular y por Abascal, los migrantes, los canarios o la prosperidad de nuestro país les importan más bien poco. (Aplausos).

El señor Feijóo ha hecho una intervención donde ha puesto el foco en un país: Italia; país hermano, un país con el que tenemos muchísimos lazos culturales, históricos, sociales, empresariales y al que respetamos. Se fue a Italia a decir que la política migratoria de ese país sí que funciona. En esto le pasa como en otras muchas cosas que hemos visto durante estas últimas horas. ¿Cuál es el problema? Que no le informan de los datos. Miren, señorías, en el último año y medio han llegado a Italia ―quédense con la cifra― 156 000 personas en situación irregular, es decir, casi el triple de las que han llegado a España en ese mismo periodo de tiempo. Díganme, señorías del Grupo Parlamentario Popular, ¿quieren ustedes quitar a una inmigrante ecuatoriana o colombiana que haya visto su solicitud de asilo denegada el derecho a comprar una tarjeta de móvil? Porque esto es lo que está proponiendo el Gobierno de Italia con esa política migratoria que ustedes tanto admiran, quitarle a una inmigrante vulnerable hasta la posibilidad de llamar a su familia y compartir con ella su situación. (Aplausos.—El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). De estas cosas no dicen nada, se callan, pero no me sorprende porque es un buen resumen del proyecto político del Partido Popular desde que el señor Feijóo es su presidente. En política migratoria, el tema que su grupo eligió para esta comparecencia, usted de nuevo trae eso: nada, en todo caso un ramillete desgreñado de estereotipos e ideas caducas que, insisto, como he dicho en mi primera intervención, condenarían a España al ostracismo internacional, al estancamiento económico y a la miseria moral.

Ustedes, ¿qué han propuesto? Ustedes han propuesto campos de detención para menores, han propuesto fragatas para lidiar con los civiles indefensos y exhaustos que llegan a nuestras costas en cayucos, trámites burocráticos infinitos e imposibles y deportaciones masivas —‌tanto usted como el señor Tellado— e indiscriminadas, como en los momentos más oscuros del siglo pasado. Esas son sus propuestas, si es que las podemos llamar propuestas. Son medidas todas ellas que, además de no funcionar, porque no funcionan, no pueden implementarse porque son contrarias a la ley europea, al derecho internacional humanitario, a los valores de la Constitución española y también a los principios que definen a la sociedad española. (Aplausos). Es lo que ocurre cuando se trata de replicar discursos de fuera, que se acaba defendiendo una política migratoria ineficaz e inmoral.

Y en los demás temas, ¿qué proponen? El señor Errejón y el señor Patxi López, también como portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, han hecho una intervención hablando un poco de algunas de sus propuestas, como este famoso giro social que más que un giro social es un giro de 360 grados si uno se mete un poco en el contenido de cada una de las ideas u ocurrencias que ha planteado el Partido Popular en estos últimos días. ha hablado el señor Errejón, y además lo hacía con una cierta sorna, sobre la conciliación. Se ha propuesto por parte del señor Feijóo la reducción de la jornada laboral, y sugiere que, en lugar de la reforma en la que está trabajando el Gobierno, lo que hagamos sea concentrar en cuatro días la semana laboral sin reducir el número total de horas trabajadas. Es decir, la propuesta del Partido Popular, en ese giro social, es que de lunes a jueves la gente salga de trabajar a las ocho o a las diez de la noche en lugar de a las seis o a las ocho de la tarde. Es una forma muy peculiar de ayudar a las familias a conciliar y, si me permiten, una forma muy peculiar también de ayudar a las empresas a salir adelante, por eso la CEOE ha rechazado esta ocurrencia. ¿Y en igualdad? En igualdad es bastante interesante porque ha vuelto a salir esa veta reaccionaria —‌vamos a llamarla así—de los conservadores. Lo que sugieren es acabar con los permisos igualitarios, abrir la puerta a que sean disfrutados de forma diferente por hombres y por mujeres. Es decir, lo que sugiere el Partido Popular como gran avance es hacer exactamente lo contrario de lo que recomiendan todos los expertos y toda la evidencia científica y desmontar uno de los objetivos de estos permisos: impulsar la corresponsabilidad por parte de padres y madres en la crianza de los niños. (Una señora diputada: ¡Mentira!). Porque si el reparto no es obligatorio, señorías, lo que acaba ocurriendo es que las mujeres se quedan en casa y pierden su carrera profesional. (Aplausos). Yo no sé en qué siglo vive el señor Feijoo, no sé si en el mismo siglo que el señor Rajoy sus tapones de plástico. (Risas). En todo caso en igualdad, tampoco. ¿Y en vivienda? En vivienda proponen volver a 1990, a la liberalización del suelo del señor Aznar. Usted ha sido, señor Errejón, bastante benévolo con las propuestas del señor Feijóo en política de vivienda. Es decir, lo que proponen es que el Estado se desentienda, que demos rienda suelta a la burbuja inmobiliaria.

En definitiva, sus propuestas, señorías, las de la bancada popular, son: en conciliación, que los españoles trabajen de sol a sol, pero de lunes a jueves; en igualdad, que las mujeres se queden en casa cuidando a los niños, pero con la libertad de sacrificar su carrera intacta; y en vivienda, que el mercado inmobiliario vuelva a estar dominado por la ley del más fuerte, pero, eso sí, con geranios en los balcones para combatir el cambio climático. (Aplausos). En fin, que más que giro social es un giro de 360 grados, porque pretende llevarnos al mismo carril, pero en una dirección contraria a la que tiene que llevar España para avanzar en todas estas cuestiones. Es un giro antisocial y, por tanto, señorías —a‌ mi juicio, esa es mi opinión—, es un giro reaccionario.

Si ustedes quieren de verdad hablar de conciliación, primero tendrán que explicar ―o disculparse― por qué votaron en contra de la extensión del permiso de paternidad y maternidad a dieciséis semanas, incluso llevándolo al Tribunal Constitucional. ¡Pero qué manía tienen ustedes de llevar al Tribunal Constitucional lo que son avances sociales para todos y para todas! Tendrán que explicar por qué votaron en contra ―o disculparse― de la extensión del permiso de lactancia o del complemento de pensiones para aquellos padres y madres que pusieron en pausa su carrera para poder cuidar a sus hijos. En fin, sea valiente y también pregúntele al alcalde de Madrid por qué deja cuatro de cada cinco niños y niñas sin plaza de guardería pública en la ciudad de Madrid o al presidente de Andalucía por qué devuelve 121 millones de euros de los fondos europeos para abrir nuevas plazas gratuitas de 0 a 3 años, dejando fuera a 12 000 niños andaluces. Pregunte a la señora Guardiola, por ejemplo, en Extremadura, si va a recuperar la gratuidad de los comedores escolares. Haga todas estas cosas y luego, si quiere, podemos hablar con algo de credibilidad por parte de ustedes sobre conciliación. (Rumores).

Si quiere usted hablar de vivienda, explíquenos ―e incluso se podría disculpar por ello― por qué usted siendo presidente de la Xunta de Galicia recortó la inversión pública en vivienda en más de la mitad, pasando de 150 millones a 69 millones de euros, o por qué durante su última legislatura, entre 2014 y 2018, construyó una sola vivienda de alquiler social en toda Galicia. (Aplausos). Podría también explicar por qué no actúan contra los pisos turísticos sin licencia, que son ya nueve de cada diez de los más de 24 000 que hay en Madrid; por qué usted propone al Gobierno central —‌parece mentira que usted haya sido tanto tiempo presidente de una comunidad autónoma—adoptar medidas como la bonificación del cien por cien de los impuestos de sucesiones y donaciones y la eliminación de trámites administrativos, cuando estas son competencias de las Comunidades Autónomas y sus presidentes autonómicos podrían hacerlo.

Y, si quieren hablar de igualdad, explíquennos por qué han votado en contra de la ley de paridad o recuperen las consejerías de igualdad que han suprimido en muchas de las comunidades autónomas; recuperen los puntos violeta y los minutos de silencio contra la violencia machista que han eliminado allí donde gobiernan con la ultraderecha; revierta los recortes de financiación a la ley de igualdad que han acometido sus dirigentes; o, si quiere tener algo de credibilidad, pídale a la presidenta de la Comunidad de Madrid que se retracte de las palabras que pronunció recientemente cuando dijo textualmente —y‌ abro comillas—: Se va a acabar ese mantra de la igualdad como si fuéramos iguales, porque hombres y mujeres, afortunadamente, no somos iguales ni queremos serlo. Señor Feijóo, qué buen eslogan para una campaña de igualdad. (Aplausos).

Señor Feijóo, hay algo que ustedes deben comprender y es que, de la misma manera que la suma de deportaciones individuales no conforma una deportación masiva, la suma de ocurrencias inconexas y contradictorias no conforman una alternativa política ni un giro social. Lo que usted ha traído al debate público después del verano es un refrito plagado de imprecisiones y de contradicciones, exactamente lo mismo que ya venía defendiendo y haciendo su partido durante la legislatura anterior con consecuencias lamentables. Usted ha traído al debate algunos de los clásicos del PP, que nunca nos faltan: ha hablado de Bildu y de ETA ―cómo no―, y lo ha vuelto a hacer como acostumbra su partido, mintiendo para tratar de azuzar viejos odios del pasado. (El señor Tellado Filgueira: Ahí los tienes). Ustedes no quieren que España pase página, este es el problema. Digamos la verdad a la gente, señoría. Primero, no hay rebaja de condenas, lo que se hace es tener en cuenta los años que los presos ya han cumplido en cárceles en el extranjero, conforme al derecho europeo. A quienes se les condenó a treinta años, cumplirán treinta años (el señor Tellado Filgueira: Ya, ya), y a quienes se les condenó a diez años, cumplirán diez años (el señor Tellado Filgueira: Ya, ya); no hay rebaja alguna, señorías del PP, y ustedes lo saben (el señor Tellado Filgueira: Sí hay), y por eso votaron a favor de este proyecto de ley. (Aplausos.―El señor Tellado Filgueira pronuncia palabras que no se perciben). Por tanto, sabían lo que votaban, sabían lo que votaban.

Presidencia. Señor presidente, un momento, por favor. Señor Tellado, le pido por favor que no reitere sus insultos mientras los intervinientes realizan su intervención. (Denegaciones del señor Tellado Filgueira). Ya tiene usted una llamada al orden, así que retire, por favor, la palabra que ha dicho de tramposo, porque creo que no ha lugar en este Pleno. (Protestas.—La señora Montesinos de Miguel: No… ¡qué va!—Protestas). Le digo que no reitere los insultos porque tendré que volver a llamarle al orden. Presidente, cuando quiera.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 49

Primero, señorías, como les he explicado, no hay rebaja de condena. Segundo, el proyecto de ley sobre intercambio de información de antecedentes penales es una transposición —‌y lo subrayo en mayúsculas— obligatoria de una directiva europea que ustedes apoyaron también en Estrasburgo y en Bruselas. (Rumores). Formar parte de la Unión Europea implica privilegios, lógicamente, como son los fondos Next Generation, pero también obligaciones, y una de ellas es homogeneizar nuestro marco regulatorio al de los Veintisiete Estados miembros, y ustedes lo saben y por eso votaron a favor de esta ley. (El señor Tellado Filgueira: No, no, no). Y, tercero, usted era perfectamente consciente de lo que se estaba aprobando, por tanto, no escurra el bulto. Esta ley orgánica fue registrada en marzo de 2024, como bien recordaba antes el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista. (El señor Tellado Filgueira: No, no, no). Ha tenido siete meses de tramitación parlamentaria. (La señora Montesinos de Miguel: ¡Que no!). El plazo de enmiendas, señorías, se ha prorrogado hasta once meses en la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados y ustedes han votado a favor en todas las ocasiones. Es más, hace apenas un mes, el 10 de septiembre, el representante de su grupo parlamentario lo que reprochó al Gobierno y a la Cámara es que llevásemos dos años de retraso en la trasposición de esta directiva. (La señora Muñoz de la Iglesia: Mentira también). En fin, las enmiendas se hacen eco de una cuestión prejudicial que presentó en enero de 2024 la Audiencia Nacional de España ante Tribunal de Justicia de la Unión Europea y, además, toman como punto de partida ―y esto me parece muy importante también reseñarlo a sus señorías y a los ciudadanos― un proyecto de ley del Partido Popular del año 2014, que cuenta, además, con el informe favorable del Consejo de Estado. (Protestas). Por tanto, señorías del Grupo Parlamentario Popular, yo no sé si ustedes no sabían lo que votaban o sabían lo que votaban, pero viendo la reacción nos echan la culpa al resto, esta debe ser la política para adultos del señor Feijóo, ¿no? Pero la medida que se aprueba emana de Europa ―y es lo importante―, cuenta con el visto bueno de la mayoría de instancias judiciales, ha sido ampliamente debatida en las Cortes Generales y ha contado siempre, siempre, siempre, siempre, con el apoyo del Grupo Parlamentario Popular. (El señor Tellado Filgueira: Eso es mentira).

Entonces, si esto es así, ¿por qué se escandalizan ahora? ¿Por qué han cambiado de opinión? ¿Le han apretado, señor Feijóo, o es que su grupo es incluso más torpe de lo que parece? (Risas.—Aplausos). Es difícil decirlo, con ustedes uno nunca sabe dónde termina la mentira y dónde empieza la incompetencia, ¿no? (Protestas.—Aplausos). Por eso es normal, señor Feijóo, como acaba de reconocer en su intervención —y‌ le cito textualmente—, que muchos españoles se sientan decepcionados con su grupo parlamentario. Eso lo ha dicho usted hoy, y tiene usted razón, es normal. La pregunta es: ¿qué les decepciona más a sus votantes, señor Feijóo, su hipocresía o su incompetencia? (Aplausos). Hay otra cosa cierta que ha dicho usted en su discurso —‌y le cito textualmente—: España merece un gobierno de verdad, un gobierno que cumpla con sus obligaciones, que trabaje por los españoles, que ofrezca un futuro de crecimiento e ilusión a nuestro país; cierro comillas. Mi consejo es que no vaya repitiendo esto por ahí, porque nadie en España piensa en usted cuando dice esas palabras, ni siquiera los suyos, señor Feijóo. (Risas y aplausos).

Ha mencionado el artículo de The Economist, señor Feijóo. Que haya artículos de opinión en los que se habla de mí o de usted, bien o mal, es normal en una democracia como la nuestra, señoría; de hecho, esa misma pieza a la que usted hace referencia sostiene también que este Gobierno está haciendo una gestión puntera de la economía y de la política social y que usted está llevando a cabo —c‌ ito textualmente y abro comillas— «una oposición ineficiente, porque la política nacional se le ha quedado grande». En fin, The Economist tiene para todos, señor Feijóo. (Risas y aplausos). A mí los artículos de opinión me parecen relevantes. Yo los leo todos, pues creo que es importante y saludable, y hay que tomar las cosas buenas de esos artículos. Pero a mí lo que me parece relevante es el informe de calidad democrática que ese mismo medio produce desde hace años y que en su última edición sitúa a nuestro país como una de las veinticinco democracias más plenas y desarrolladas del mundo. Por cierto, si analiza el histórico, verá que nuestro país registró su peor posición en ese ranking en el año 2013, cuando gobernaba el Partido Popular (aplausos) y registró sus mejores posiciones en los años 2008 y 2019, con dos presidentes socialistas. Y no debe ser casualidad, porque hay otro ranking internacional que existe de calidad democrática, que se llama V-Dem, elaborado por muchos académicos, que arroja un resultado similar: el peor puesto en la historia de nuestro país lo obtuvo Mariano Rajoy y el mejor, un servidor. (Risas y aplausos.—El señor Tellado Filgueira: ¡Bravo! ¡Bravo!—Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso suben y bajan los brazos repetidamente). Pues sí, es lo que dice el V-Dem. En fin, algo bueno estará haciendo el Gobierno de coalición progresista. (Continúan las risas y los aplausos). Vamos, que no lo digo yo (rumores), señorías, es lo dice uno de los rankings internacionales más avalados y más reputados en el mundo.

El señor Feijóo también ha hablado del gasto público y las reglas fiscales, y lo ha hecho, naturalmente y de nuevo, con bulos para provocar alarma social y sensación de escasez económica. He escuchado decir al señor Feijóo que vamos a recortar —¿cuánto ha dicho, vicepresidenta?—50 000 millones de euros, bueno, 50 000, 80 000 (la señora vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: 30 000) o 30 000, los que sean. Aquí quien de verdad subió los impuestos a los ciudadanos fue el señor Rajoy, señor Feijóo. (Rumores). Sí. España tiene hoy, como recordaba algún interviniente, 4 puntos menos de presión fiscal que la media europea y, además, estamos cumpliendo con los objetivos de déficit público. (Rumores). Sí, por primera vez en más de una década, España ha salido del procedimiento de déficit excesivo gracias a la política económica y social que está haciendo este Gobierno.

Y el Gobierno, no les quepa duda, señorías —‌se lo digo tanto a la Cámara como a los ciudadanos—, por supuesto que va a presentar en las próximas semanas a la Comisión Europea un plan fiscal estructural para adaptarnos a las nuevas reglas fiscales que nos ha mandado Europa. Ese marco no es ajeno a los valores sociales de mi presidencia, al contrario —‌le recuerdo que lo impulsamos nosotros y que fue aprobado durante la Presidencia española de la Unión Europea— y este marco supone un nuevo paradigma de gobernanza fiscal, que hemos venido defendiendo y que rompe definitivamente con la austeridad neoliberal que tan ‘buenos’ resultados dio tras la crisis de 2008 —‌entiéndanme el sarcasmo—, y dice que la sostenibilidad presupuestaria debe ir acompañada de reformas, de inversiones públicas y de crecimiento, que es lo que está haciendo el Gobierno de España, gracias también a los fondos Next. Por eso, en el plan fiscal estructural que vamos a enviar en breve a la Comisión, como he dicho antes, vamos a hacer figurar compromisos de responsabilidad de gasto, pero también nuevas inversiones para el futuro cercano. Dicho de otro modo, señorías de la bancada popular —s‌ obre todo, se lo digo a los ciudadanos—, no va a haber recortes. España está haciendo los deberes en la sostenibilidad de las cuentas públicas. Hace dos días la ministra de Seguridad Social anunció que íbamos a cerrar este año con 9500 millones de euros en el Fondo de reserva de la Seguridad Social. Estamos revalorizando las pensiones, reconstruyendo el Pacto de Toledo y llenando la hucha del fondo de las pensiones que ustedes vaciaron cuando gobernaron durante la crisis financiera. (Aplausos).

Por tanto, estamos haciendo los deberes en la sostenibilidad de nuestras cuentas públicas. Ahí está también la evolución del déficit público o, lógicamente, la evolución de la deuda pública. Estamos cumpliendo con creces nuestros objetivos. Y creo que también hemos tenido una muy buena noticia, ya que ustedes han estado diciendo durante cinco años que éramos el país que más tarde había recuperado los niveles previos de PIB respecto a los que teníamos antes de la pandemia: el Instituto Nacional de Estadística ha cuadruplicado las cifras de crecimiento económico que hemos tenido durante todos estos años. Eso también nos ha permitido mejorar las cifras y el comportamiento de déficit público y deuda pública. Así que no se preocupe que no vamos a quitarles el puesto. Los de los recortes van a seguir siendo ustedes. (Risas).

Y, señor Feijóo, yo estoy de acuerdo con sus asesores; lo estoy. Es hora de que el Partido Popular abandone la oposición destructiva que ha tenido hasta la fecha. Es hora de que deje de criticar y se dedique a proponer. De verdad que nosotros lo preferimos, lo preferimos, y sobre todo quienes defendemos opciones progresistas. Preferimos que miren más al Partido Socialista o a SUMAR, antes de que sigan mirando de reojo a VOX o al PP de Madrid. Pero también le digo que no se construye un proyecto político sólido y coherente del verano al otoño. Usted lleva ya casi tres años al frente del Partido Popular y ha perdido bastante tiempo. Un proyecto político no es derogar el sanchismo, con el que se presentó el pasado 23 de julio y perdió las elecciones. (Rumores y protestas). Sí, yo estoy gobernando y usted está en la oposición. (Risas y aplausos.—Rumores y protestas.—Una señora diputada: ¡Usted es el que perdió las elecciones!).

Vayamos a lo importante, señor Feijóo. La buena noticia... (Rumores). Escúcheme, hombre, que le va a gratificar esto que le voy a decir. (Rumores). La buena noticia es que usted tiene tiempo o, al menos, su partido tiene tiempo, porque si algo ha quedado claro en este último mes es que incluso los suyos ya han asumido que hay legislatura para rato. Por tanto, quedan 1019 días —‌los estábamos contando hoy— antes de las próximas elecciones generales. (Rumores). Sí, fíjese lo que puede usted proponer y aportar al país. (Risas y aplausos.—Rumores). La única duda que tengo es si ustedes tienen el conocimiento técnico, los equipos necesarios —‌porque después de lo que ha pasado... En fin, no voy a entrar en más disquisiciones— y, sobre todo, si los líderes de su partido le van a dejar a usted ese tiempo. (Rumores). Porque, señorías, yo creo que esta es la cuestión. El señor Feijóo tiene razón cuando dice que el sistema político en España tiene un problema. Es verdad, lo tiene, pero ese problema no es que los partidos de Gobierno no tengamos una mayoría absoluta parlamentaria. Por cierto, esto es algo que ocurre en uno de cada cuatro Gobiernos europeos. Bienvenidos a Europa, señor Feijóo. Así estuvimos también en la legislatura pasada: éramos un Gobierno de coalición, con una minoría parlamentaria, y yo creo que ha sido una de las más prósperas, productivas y estables de toda nuestra historia. Por tanto, el verdadero problema no es que haya un Gobierno de coalición en minoría parlamentaria —‌insisto en que uno de cada cuatro Gobiernos en Europa cuenta con minorías parlamentarias—, sino que el verdadero problema, señor Feijóo, es que usted no lidera el Partido Popular. (Rumores). No lo lidera, no hay nadie al volante del Partido Popular, y por eso la votación o no votación del Grupo Parlamentario Popular. El verdadero problema, señorías, que me gustaría también compartir con los ciudadanos, es que el principal partido de la oposición está liderado por una persona que no se presentó a las elecciones generales y que no se sienta en este hemiciclo. El problema es que negociar con usted es absolutamente ineficaz, porque usted no decide nada, como hemos visto en esta votación. La mayoría de sus votantes, muchos de sus barones y quizá hasta usted mismo quieren llegar a un acuerdo con el Ejecutivo para el reparto de migrantes menores, pero el problema es que ‘la jefa’ no los deja. (Rumores.—Varios señores diputados: ¡Begoña!). Muchos de sus barones quieren llegar a un acuerdo para reformar el sistema de financiación autonómica, pero el problema es que ‘la jefa’ no los deja. La mayoría hubiera aprobado el techo de gasto propuesto por el Gobierno —‌créame, yo lo he escuchado de su boca—, pero es que ‘la jefa’ no los deja. (Rumores.— Varios señores diputados: ¡Begoña!). Y la mayoría de sus alcaldes quieren apoyar la reforma de la ley del suelo que propone el Gobierno, pero el problema es que ‘la jefa’ no los deja. (Aplausos). Usted no decide, señor Feijóo. No tiene ni proyecto político y lo que propone solo puede ser calificado de regresivo, pero es que tampoco tiene autoridad dentro de su partido para construirlo, y eso es lo que está rompiendo la dinámica institucional que exige un diálogo productivo entre el Gobierno y la oposición. Incluso cuando usted propuso que trabajaran los españoles las mismas horas, pero cuatro días a la semana en lugar de cinco, salió quien salió, ‘la jefa’, y le dijo: ¿A dónde vas? Yo le decía a la señora vicepresidenta del Gobierno: Si esto pasa con la conciliación, parece difícil, pero vamos a soñar en llegar a un acuerdo en financiación autonómica con el señor Feijóo.

En fin, si quiere hacer un giro social, hágalo, pero hágalo con convicción y coherencia. Deje de girar como una veleta, que es lo que ha hecho hasta ahora, porque evidentemente lo que estamos viendo —‌no yo, sino los españoles— es que al frente del Partido Popular ahora mismo no hay nadie al volante. Nuestra mano está tendida, se lo garantizo. Si ustedes quieren ayudar a los canarios y las canarias creo que tenemos la solución, que es la modificación del artículo 35 de la ley de extranjería. Si quiere garantizar que España tenga unos buenos presupuestos con las comunidades autónomas y con los ayuntamientos, lo haremos. Y si quiere que nuestros trabajadores gocen de una jornada laboral de treinta y siete horas y media a la semana, lo aprobaremos. Porque eso es lo que ha votado España, señorías, eso es lo que necesitan los ciudadanos y lo que nos piden nuestras empresas: seguir avanzando; transformarnos; modernizar la economía y el tejido productivo de España; coger las olas de la revolución verde y digital; consolidar y ampliar —¿por qué no?— el estado del bienestar; continuar caminando hacia la descentralización negociada y corregida de nuestro Estado autonómico; reconstruir los puentes de diálogo, que nunca debieron romperse; converger con Europa; y ser un actor internacional coherente y respetado en el mundo. En fin, creo que estos son los pasos que necesita dar España, ese es el proyecto político que mi Gobierno defiende y esos son nuestros compromisos, y los vamos a cumplir, como hicimos con los anteriores, negociando, tejiendo acuerdos, trabajando codo con codo con los grupos parlamentarios de esta Cámara y colaborando con todos, también con usted, si ‘la jefa’, por supuesto, le deja. (Aplausos).

Señor Abascal. (Pausa). Señor Abascal. (Pausa.—El señor Abascal Conde levanta la vista). Señor Abascal, buenos días. ¿Le puedo hacer una pregunta? (El señor Abascal Conde: Buenas tardes). Buenas tardes, ya, efectivamente. Buenas tardes. ¿Por qué odia tanto a los inmigrantes? ¿Por qué los odia? (El señor Abascal Conde: ¿Quiere que suba? ¿Quiere que suba y le contesto?). No, es una pregunta retórica, porque me ha quedado claro después de escucharle a usted. (Risas). Pero se lo pregunto de verdad. Mire, ya hasta incluso me lo pregunto, porque ¿qué le han hecho? ¿Por qué ha deshumanizado tanto usted a los migrantes? ¿Tanto le cuesta ver en un mena —c‌ omo los llama usted— a una niña? ¿Tan difícil le resulta empatizar con un joven que se ha jugado la vida cruzando el Sahel y el Mediterráneo para encontrar un trabajo en nuestro país y poder mandar algo de dinero a su familia? ¿Tan diferente se cree usted? ¿Tan superior?

Podría recordarle algunos datos que he dado en mi intervención inicial. Podría decirle que los migrantes son una pieza clave para nuestro crecimiento económico y para nuestro mercado laboral, porque —‌lo he dicho antes— en sectores como la agricultura, la construcción o la hostelería la mano de obra migrante representa entre el 25 y el 50 %. Podría recordarle que aportan al estado del bienestar mucho más de lo que demandan —‌ha recordado antes las cifras el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista—. Podría hablarle de los cientos de miles de casos de integración exitosa que vive nuestro país cada día. O podría darle una larga retahíla de números y de estudios que demuestran que los migrantes ni alimentan la delincuencia, como usted ha dicho aquí desde esta tribuna, ni les quitan el trabajo a los españoles. Pero mi pregunta, en fin —p‌ ermítame que lo comparta con usted—, es para qué. Si usted todo esto ya lo sabe, señoría.

Usted no odia a los inmigrantes por ignorancia, los odia por interés. (Aplausos). Usted odia porque sabe que la ultraderecha está creciendo en todo Occidente a base de propagar bulos, desinformación, de alimentar la xenofobia e instigar la lucha de los penúltimos contra los últimos. Lo sabe, se lo cuentan sus amigos en Estados Unidos, en Hungría, en Polonia y en Argentina, todos los días, y confía que termine pasando lo mismo en España.

De momento ya ha conseguido algo muy importante, señor Abascal, y es arrastrar su discurso al Partido Popular. Eso se lo reconozco. No hay más que escuchar al señor Feijóo hablar de deportaciones masivas; escuchar al señor Albiol, en Badalona, demonizar los inmigrantes que llegan en pateras e incitar a los vecinos a —c‌ ito textualmente— lincharlos; o ver a la señora Ayuso vincular una denuncia anónima de violencia sexual a los extranjeros que residen en Alcalá de Henares. Usted ha conseguido incluso romper al Partido Popular nacional y hacer que deje en la estacada a sus socios de Coalición Canaria y a dos millones de canarios y canarias bloqueando un reparto justo de los migrantes menores que están en las islas. Y todo es porque al señor Feijóo le da miedo que usted le tache de derechita cobarde o que le adelante por el arcén. Este es su gran triunfo, señor Abascal, y también la gran derrota del Partido Popular y del señor Feijóo. Usted tiene al PP maniatado. Aquí lo ha dicho claramente: no habrá presupuestos en las comunidades autónomas si hay una distribución de jóvenes que vienen de las islas Canarias. Ha logrado sacarlo del consenso de sus colegas, de los populares europeos, que votaron el Pacto de Migración y Asilo en el Parlamento Europeo. Vaya panorama desolador para la derecha europeísta y fantástico para la ultraderecha. Por eso odia usted, señor Abascal, a los inmigrantes, porque le sale a cuenta, porque le reporta votos y se los quita a sus adversarios políticos.

Pero hay otro motivo que me gustaría compartir con los ciudadanos: usted alimenta el odio a los extranjeros para tapar sus vergüenzas, que son muchas y severas, señor Abascal. Le voy a dar tres. La primera, su falta de proyecto político, su falta total de proyecto político. ¿Qué propone el señor Abascal en materia de vivienda? Expulsar a los inmigrantes. Pero, oiga, es que los inmigrantes son una parte esencial para construir casas; de hecho, son el 20 % de los trabajadores de la construcción. Pero da igual. ¿Qué proponen el señor Abascal y VOX para garantizar la seguridad de nuestros mayores y de nuestros niños? Echar a los inmigrantes. Es que, oiga, los inmigrantes no tienen una tasa de delincuencia mayor que la de los nacionales y constituyen nada más y nada menos que el 50 % de los cuidadores que hay en nuestro país. A usted esto no le importa. ¿Qué propone usted para sostener y ampliar el estado del bienestar? Expulsar a los inmigrantes. Pero, oiga, es que los inmigrantes contribuyen con sus cotizaciones y usan los servicios públicos y las prestaciones sociales menos que los españoles. Pero esto a usted tampoco le importa. Usted está convencido de que los jóvenes migrantes son la causa y la solución a todos los problemas de nuestro país. Usted no pierde el tiempo diseñando políticas que funcionen y que resuelvan los problemas reales de la gente. En lugar de eso se dedica a lo que hace la ultraderecha, a señalar, a buscar chivos expiatorios, a demonizarlos, a criminalizarlos y, además, los elige en función del color de piel y el apellido. Así de simple. Así oculta el erial intelectual que es su partido, el vacío absoluto que es su programa y la gestión desastrosa que usted o su partido político están liderando allí donde apoyan o gobiernan juntamente con el Partido Popular. Por tanto, la primera vergüenza es no tener proyecto político alguno para nuestro país.

La segunda vergüenza que usted trata de ocultar instigando este odio es su total dependencia del extranjero. Esto resulta paradójico, señorías, pero es la verdad. Un partido que hace de la xenofobia, del racismo y de la antiinmigración y, por tanto, del odio al extranjero uno de sus ejes políticos de oposición al Gobierno tiene, en cambio, una total dependencia del extranjero, como voy a explicar a continuación. (Aplausos). Ustedes —‌esto es muy importante que lo sepan los ciudadanos y las ciudadanas— importan todo de fuera: sus discursos, sus eslóganes, sus ocurrencias políticas, sus referencias intelectuales, sus estrategias de desinformación… Todo viene de fuera. Pretenden que los españoles rechacemos el made in China, pero les ofrecen el made in America, el made in Argentina o el made in Hungary. Usted se trae el dinero de fuera, señor Abascal. Usted se trae el dinero de fuera. (Rumores). No lo niegue. ¿Le suena Magyar Bank Holding? ¿Le suena? Se lo repito: Magyar Bank Holding. Es su banco, es su banco, señor Abascal (aplausos), el banco que financia a su partido. Es el banco que financia a su partido. El nombre español no parece; de hecho, tiene como mayor accionista —‌se lo voy a explicar a los españoles porque usted bien lo sabe— a Corvinus International Investment, una firma de inversión controlada al cien por cien por el Gobierno de Hungría. Hay que ver, señor Abascal, para ser usted tan crítico con la inmigración cómo le gusta la financiación extranjera. (Aplausos). En todo caso, entiendo que esa clase de bancos opacos permite hacer cosas que la banca española no le dejaría aquí. Hay que recordar que hace poco el Tribunal de Cuentas sancionó al partido de VOX con una multa de 233 000 euros por financiación irregular, y no quiere que le pase de nuevo y por eso acude a los bancos de sus amigos europeos. Así que usted incumple la ley de partidos, recibe el dinero de un banco extranjero, más de 9 millones de euros, que se sepa, un supuesto delito por el que ahora su gente se enfrenta a penas de hasta cuatro años de cárcel. (El señor Ortega Smith-Molina: ¡Eso es mentira!). Y eso en España, que somos un país garantista, porque, claro, si fuera en Hungría, su partido, al recibir financiación extranjera, sería declarado ilegal debido a la nueva ley de soberanía que acaba de aprobar su amigo Orbán. Otra paradoja ¿no, señor Abascal?

En el fondo, estas noticias no deberían sorprender a nadie: a fin de cuentas, usted medró en el PP de Madrid, el que robó a espuertas, reformó su sede en B y ahora acumula condenas de hasta cien años para sus altos cargos, entre otras cosas por su apego a las cuentas en Suiza y en Andorra. De casta le viene al galgo, lo del amor por las cuentas en el extranjero, del PP a VOX y de VOX a Alvise, el de los criptobros (aplausos); el mismo señor Feijóo que dice que quiere ser llave del Gobierno. No le he escuchado a usted desmentirlo, señor Feijóo. A ver si va a ser verdad y va usted que tener que nombrar a Abascal ministro de Exteriores y Alvise ministro de Hacienda. En fin, aquí estaremos nosotros para evitar esa regresión.

De momento, los españoles pueden juzgar lo que están ya viendo allí donde gobiernan ustedes conjuntamente con el Partido Popular o desde fuera: desmantelan las oficinas de corrupción en Valencia y en Baleares (rumores); incumplen las leyes de transparencia en muchos ayuntamientos y en las Cortes Generales; se suben el sueldo —‌esta España que madruga del señor Abascal— un 25 %; y casi 650 000 euros de bono para usted y los doce dirigentes de la dirección de su partido. Y sube usted aquí, señor Abascal, a decir o a dar lecciones. ¿De qué, señor Abascal? ¡Menudo negocio ha montado usted con el patriotismo! (Aplausos.―Rumores). Nunca nadie hizo tanto dinero en nuestro país.

Y su tercera infamia, su tercera vergüenza, señor Abascal, la más infame de todas, es que, en el fondo, usted está aquí por la pasta. (Aplausos.―Rumores). Porque no olvidemos que el señor Abascal tiene un currículum laboral que cabe en un pósit (rumores): usted tiene cuarenta y ocho años; no ha cotizado nunca fuera de la vida política; su carrera profesional es como un día de un turista en Marbella, de chiringuito en chiringuito, del que creó Esperanza Aguirre al que se creó usted para sí mismo… Fíjense, el señor Abascal se autonombrado ―¡y me dice que soy autócrata!― presidente vitalicio de una fundación que denuncia dictaduras y el gasto de las Administraciones públicas. (Aplausos). Hay que tener rostro de hormigón armado para criticar, señora Abascal, como usted lo hace. ¡Madre mía! (Aplausos).

En fin, comprenderá que nosotros no perdamos mucho el tiempo. Tengo un profundo respeto por sus votantes (rumores), pero no tengo ningún respeto ni por usted ni por su partido. (Aplausos). La ultraderecha de la que usted forma parte es la mayor amenaza a la que se han enfrentado la seguridad, la prosperidad y también la convivencia entre europeos desde la Segunda Guerra Mundial. Ustedes han venido aquí a romper consensos en materia migratoria, en materia feminista, en materia autonómica, en lo que sea. Han venido aquí a cuestionar los avances de Occidente: décadas de paz y de prosperidad en nuestra historia.

Es verdad que les está yendo muy bien en muchos sitios, señor Abascal, y eso se lo reconozco, y me preocupa, porque sus campañas de odio están obteniendo buenos resultados electorales en muchas partes del mundo, también en Europa. Pero le digo una cosa, señor Abascal, Spain is different, España es diferente (Risas). Nuestro país tiene memoria —‌tiene memoria—: recordamos lo que vivieron nuestros padres y nuestros abuelos, nuestras madres y nuestras abuelas, que tuvieron que emigrar para escapar de la represión y de la miseria de la dictadura franquista, y lo que vivieron nuestros hijos y nuestros nietos hace una década, cuando tuvieron que buscarse la vida en el extranjero, mientras gente como usted o como la señora Ayuso cobraban una pasta por no dar ni palo en la Comunidad de Madrid. (Aplausos.― Rumores). Nuestro país no solamente tiene memoria, sino que tiene humanidad: sabe que a las personas que huyen de la guerra y de la pobreza hay que ayudarlas, especialmente si son menores. Y, sobre todo, nuestro país no tiene miedo: aquí no hace falta privatizar la seguridad ni tampoco crear patrullas ciudadanas; no hace falta contratar bandas de matones ni a grupos paramilitares para la vigilancia de nuestras calles; no necesitamos tener un rifle en la chimenea, como ustedes también han propuesto en alguna otra ocasión. En España la gente confía en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, en la seguridad pública, confía en sus vecinos, en sus compañeros de trabajo y siente empatía por las personas que lo están pasando mal, tengan el color de piel que tengan. Somos un pueblo solidario al que le sale del alma ayudar, arrimar el hombro, tirarse al mar, si hace falta, para sacar a un ser humano del agua cuando naufraga una patera en la costa, llenar una caja con botes de conserva para una campaña de alimentos, donar sangre, dinero, tiempo y lo que haga falta por la gente que lo necesita.

Termino esta réplica con usted, señor Abascal, recordando algo muy positivo que ha sucedido en estos últimos días. Este fin de semana pasado —n‌ o sé si usted ha estado atento a esta cuestión— el estadio lleno del Club Deportivo Tenerife guardó un minuto de silencio ante la tragedia de la isla de El Hierro, y en esa misma isla de El Hierro medio centenar de personas se organizó por WhatsApp para acompañar a los féretros de tres migrantes que perdieron la vida en sus costas. Eso es España, señor Abascal (aplausos), un país que está vacunado contra el odio porque ama la vida y porque tiene ganas de prosperar, de avanzar y de no retroceder. Y, por eso, ustedes no van a ganar —‌no van a ganar—. (Aplausos).

Señor Errejón, quiero decirle, como le he recordado antes al señor Feijóo, que la modificación del artículo 35 de la ley de extranjería, que usted por supuesto también ha defendido, es un acuerdo avalado entre el Gobierno de España y el Gobierno de Canarias y cuenta con el aval también del Pacto de Migración de los partidos políticos representados en la Asamblea canaria, cuenta con todos, salvo con el voto del señor Abascal y de su grupo parlamentario allí. Sobre el giro social, señor Errejón, creo que ya he respondido en la réplica al señor Feijóo, pero, en todo caso, si quiere que entremos en alguna disquisición evidentemente lo haré.

Sobre la política, usted ha dicho que tenemos que hacer política de futuro, que tenemos que proyectarnos, que tenemos que ofrecer horizontes y esperanzas frente a la agonía del Partido Popular y de la oposición. Yo quiero hacer en este sentido un alegato y una reivindicación de la política pública, porque cuando hablamos de política de migración o de política de vivienda estamos hablando de políticas públicas. Yo he hecho en mi primera intervención y a lo largo de la mañana un relato de lo que me encontré como presidente del Gobierno ante la crisis migratoria que sufrieron no solamente las islas Canarias, sino también Andalucía, ese verano de 2018. Me encontré con un sistema de acogida escuálido, absolutamente debilitado; diez mil plazas de acogida. Me encontré con una capacitación de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Canarias absolutamente mermada. Me encontré con el Mando Único Operativo absolutamente desmantelado. Y todo eso es lo que hemos ido reconstruyendo durante todo este tiempo.

Por tanto, la pregunta que tenemos que respondernos, señorías, y la que yo le planteo a la ciudadanía es qué país queremos ser en el futuro, si queremos ser una España abierta y próspera o una España cerrada y pobre. De eso va la migración también. Yo he situado como uno de los principales debates y retos que tiene nuestro país, el reto demográfico, el invierno demográfico. ¿Vamos a hacer políticas de natalidad? Las estamos haciendo, gracias también al apoyo de su grupo parlamentario y de la mayoría parlamentaria de esta Cámara. Pero es evidente que con las políticas de natalidad no vamos a cubrir o recuperar esos 2,1 hijos por mujer que tenía España en 1980. ¿Podrá haber mejoras en la productividad, en la tecnología? Sin duda alguna. ¿Tendremos que mejorar la tasa de actividad en nuestro mercado laboral? Sin duda alguna, lo está haciendo este Gobierno. Pero es palmario, es evidente que vamos a tener que hacer una política migratoria ordenada, segura, legal para poder garantizar la prosperidad de nuestros hijos y nuestros nietos.

Le doy de nuevo los datos, y me parece que tenemos que quedarnos con ellos grabados en la mente: Desde 2025, todas las proyecciones de la Unión Europea en adelante sitúan que Europa va a perder treinta millones de trabajadores, de personas en edad de trabajar, y España cuatro millones. Es decir, si no hacemos nada, vamos a volver a tener una fuerza laboral como la que tenía España en 1996. Por tanto, en cuanto a las posibilidades de crecimiento económico de nuestro país, en lugar de ser de un 2 % potencialmente, será del 0,1 %. Ya me dirán ustedes cómo nosotros podemos sostener el estado del bienestar, garantizar políticas públicas por ejemplo en materia de vivienda o fortalecer sectores tan importantes como el de la construcción, la agricultura o la hostelería en nuestro país, sin mencionar, lógicamente, los servicios sociales. No obvio, por supuesto, la parte humanitaria del fenómeno de la migración. He hecho una reivindicación en mi primera intervención de esos canarios y canarias que llegaron por miles ―insisto, por miles― a las costas de Latinoamérica durante la época franquista, pero, evidentemente, recogiéndose ese testimonio, ese testigo, tendremos que honrar su memoria.

Y he explicado también, señor Errejón, cuáles son las políticas públicas que estamos haciendo en materia migratoria: control de fronteras, aumento de la acogida ―hemos multiplicado por cinco el sistema de acogida en nuestro país en estos últimos seis años―; en segundo lugar, la integración, una política migratoria que tenemos que integrar, y he anunciado también algunas medidas al respecto; impulsar la migración legal, segura y ordenada; apelar a la solidaridad de Europa, porque, efectivamente, este es un desafío también europeo, y, finalmente, impulsar el desarrollo económico en los países de origen y de tránsito. Como he dicho antes, señorías, el 90 % de la migración que tiene lugar en África se produce entre países africanos. Por tanto, es también el interés de Europa, y, particularmente de España, mejorar las condiciones económicas y sociales de estos países. De hecho, la evidencia empírica lo que demuestra es eso, que aquellos países que pasan de renta baja a renta media frenan dramáticamente su migración, porque encuentran las posibilidades u oportunidades que no tenían en su país.

¿Por qué digo todo esto, que sé que usted sabe y además comparte —‌con matices, y estoy convencido de que el Pacto sobre Migración y Asilo ha sido un elemento de diferencia entre su grupo parlamentario y el mío—? Porque esa misma política pública la estamos haciendo en materia de vivienda. Yo entiendo que ustedes quieran diferenciarse del Grupo Parlamentario Socialista, del Partido Socialista Obrero Español —‌tienen todo el derecho a hacerlo—, pero, desde luego, yo voy a defender la gestión de la política de vivienda que está haciendo este Gobierno. Y le digo una cosa: Usted, que tanto dice que hay que tener cuidado con el PP y con VOX, también debe empezar a recordar y a subrayar los aciertos en materia de política de vivienda que está haciendo este Gobierno, porque al final no solamente es algo que critiquen al Partido Socialista Obrero Español, sino que también estarán criticando al Grupo Parlamentario SUMAR.

¿Y qué quiere que le diga? Desde que yo soy presidente del Gobierno hemos multiplicado por ocho ―no por uno, por dos o por tres, sino por ocho― la política en acceso a la vivienda. Desde el año 2020, señorías, se han destinado en España 9520 millones de euros de los fondos de recuperación a la política de vivienda, y ahí metemos muchos asuntos, como la construcción de vivienda pública o el impulso a través del Instituto de Crédito Oficial a la promoción y la adquisición de vivienda por parte de las familias más jóvenes. Ya sé que ustedes no quieren hablar de propiedad; nosotros creemos que, evidentemente, tenemos que poner el foco en la vivienda de alquiler, pero también algo en la vivienda propiedad, porque hay gente que quiere comprar vivienda, hay gente joven que quiere comprar su vivienda. ¿Por qué vamos a negar nosotros dar instrumentos y herramientas a esos jóvenes para poder adquirir una vivienda? Y, finalmente, estamos poniendo muchos recursos económicos en la rehabilitación de viviendas, como bien saben las comunidades autónomas. Hemos aprobado el índice de precios de referencia y estamos incentivando el uso residencial de la vivienda.

En definitiva, señoría, esta tiene que ser la legislatura de la vivienda y, desde luego, ese es mi compromiso, lo asumí ante esta Cámara. Entiendo que tenemos que hacer muchas cosas, entiendo también que hay competencias compartidas con las comunidades autónomas y los ayuntamientos, pero mi compromiso es que a este problema le vamos a poner una solución (aplausos); le vamos a poner una solución con recursos económicos, con regulación, con financiación y con suelo público. El camino no es lo que hace la señora Ayuso en la Comunidad de Madrid, el camino es lo que ha anunciado el señor Illa en Cataluña sobre construir cincuenta mil viviendas y dedicar 4000 millones de euros a la construcción de vivienda pública. (Aplausos).

Señor Rufián, en relación con la migración, le agradezco y mucho la orientación de su grupo, de un grupo parlamentario progresista, efectivamente, con todos los matices que tenemos sobre integración y tensión que provoca esta cuestión. En todo caso, usted ha centrado buena parte de su intervención también en la defensa del acuerdo entre el partido de los socialistas catalanes y Esquerra Republicana de Catalunya y la financiación autonómica.

Tanto a usted como a otros intervinientes quiero decirles que durante estos últimos seis años este Gobierno ha respondido con un enorme sentido de lealtad institucional frente a las crisis que hemos tenido ―lo he compartido con los presidentes autonómicos―, tanto en la pandemia como frente a la crisis energética. Yo recuerdo que cuando tuvo lugar la crisis financiera se sentaba en el banco azul un Gobierno del Partido Popular, y para las comunidades autónomas, necesitadas de recursos económicos, inventó el FLA, es decir, un mayor endeudamiento por parte de las comunidades autónomas. Lo que nosotros hemos hecho ha sido transferencias directas a las comunidades autónomas, por ejemplo, a través del Fondo COVID para hacer frente a la pandemia, y así con otras muchas cosas. No hemos abierto la vía de una mayor deuda a las comunidades autónomas, sino todo lo contrario. Nuestros compromisos están ahí, señorías, están en la quita de la deuda —‌que, lógicamente, estamos tratando con las comunidades autónomas―, en abrir el debate y en materializar un nuevo sistema de financiación autonómica. En fin, tenemos que dar un paso creo que definitivo hacia un sistema federal. A mí me gusta mucho el lema de lo que significa el federalismo, que es «Unidos en la diversidad», y eso implica que la singularidad que tienen todos y cada uno de los territorios de la multilateralidad no están reñidas.

Finalmente, señor Rufián, coincido con usted en que en buena medida el debate se tiene que sustanciar en el modelo. Yo lo he dicho en muchas ocasiones: Durante estos últimos años a la Comunidad de Madrid el Gobierno de España le ha transferido nada más y nada menos que la friolera de cien mil millones de euros; repito, cien mil millones de euros a una sola comunidad, a la Comunidad de Madrid. ¿Qué ha pasado? Que más de treinta mil millones de euros de esos recursos económicos que nosotros hemos destinado a la Comunidad de Madrid los ha desviado a regalos fiscales para las clases altas de la Comunidad de Madrid. (Aplausos). Y la resultante es que tienen el gasto per cápita en sanidad o en educación por debajo o inferior a la media española. Por tanto, yo creo que, lógicamente, tenemos que dar una respuesta a esta cuestión, frente a la que sé que usted es sensible, porque, efectivamente, está dañando a todas las comunidades autónomas y también a Cataluña.

Hay una cosa que recuerdo —‌y lo digo muchas veces, señor Rufián— respecto a Cataluña. Cuando habla de la financiación autonómica en Cataluña, no habla de la financiación autonómica para reducir los impuestos y hacer regalos fiscales a los ricos, sino para fortalecer los servicios públicos de esa comunidad autónoma, y a mí eso me parece que es un hecho diferencial respecto a otros discursos que tenemos de otros partidos políticos que gobiernan en otras comunidades autónomas, donde nos piden recursos económicos y hacen rebajas fiscales a los ricos de esos territorios, y encima nos piden recursos y votan en contra de la senda de consolidación fiscal, que da más margen financiero a las comunidades autónomas para articular los presupuestos de cada uno de esos territorios. Esto es algo que ya dije en la última sesión de control, y es que al final aquí la política se ha convertido, señorías, en eso de que vamos a ver si le damos un palo al Gobierno, si pierde una votación, aunque sea a costa del bienestar y del progreso de nuestros ciudadanos, y eso está pasando con el Partido Popular y con otras formaciones políticas cuando hablamos de la senda de consolidación fiscal.

La señora Nogueras ha hablado sobre financiación, sobre vivienda, sobre lo que pide Cataluña o no pide Cataluña. Señoría, yo creo ―lo creo de verdad― que Cataluña reclama gestión. Creo que acierta el nuevo Gobierno en Cataluña cuando habla de vivienda pública o, por ejemplo, de construir nuevas infraestructuras de desalación, en una comunidad autónoma que ha sufrido y sufre también problemas de sequía en algunas partes de su comunidad autónoma, y nosotros, desde luego, señorías de Junts, vamos a trabajar por mejorar la financiación autonómica en Cataluña, por reforzar ese autogobierno en Cataluña, que yo creo que es la solución de convivencia y coexistencia que reclaman los ciudadanos en esa comunidad.

Y habla de normalidad. Señoría, para mí la normalidad es hacer avanzar la sociedad, resolver los problemas y las demandas con soluciones para nuestros conciudadanos, y me gustaría que también ustedes entendieran eso, que esos siete votos del Grupo Parlamentario de Junts son importantes, lógicamente, para dar respuesta a los problemas de los catalanes y catalanas, como para el conjunto de la sociedad española.

Y ahí está la senda de déficit. Me pasaban los datos del Ministerio de Hacienda y me parecen muy elocuentes, señorías. Cuando se apruebe la senda de estabilidad presupuestaria, las comunidades autónomas van a contar en 2025 y 2026 con dos décimas más de margen fiscal. Antes el señor Esteban, portavoz del Partido Nacionalista Vasco, hacía referencia a ello. ¿Y en qué se traduce esto? Se traduce nada más y nada menos que en tres mil millones de euros de capacidad de gasto extra para el ejercicio presupuestario de las comunidades autónomas. Y yo creo que, en algo de corresponsabilidad, sobre todo partidos de gobierno, como el Partido Popular en muchas comunidades autónomas o el partido de la señora Nogueras, tendrán que resolverlo de todas formas. Y, en fin, yo espero y deseo que no se sitúen con el PP y con VOX en esta cuestión y que, efectivamente, podamos llegar a un acuerdo que beneficie a Cataluña y al conjunto de comunidades autónomas en nuestro país.

La señora Aizpurua ha hecho referencia a muchas cosas, pero, sobre todo, me gustaría centrarme en el conflicto en Gaza y en el conflicto en el Líbano, ya que, como usted bien ha recordado en su intervención —‌una denuncia que también hace el Gobierno de España sobre una doble vara de medir—, es evidente que está habiendo una invasión por parte de un tercer país de un Estado soberano como es el Líbano y, por tanto, la comunidad internacional no puede permanecer ajena a esa invasión. Lo hemos denunciado en Ucrania, lo hemos denunciado en Gaza y en este caso la invasión la estamos denunciando también en el Líbano. Y, desde luego, en todas las conversaciones que he mantenido, señoría, y también en todas las manifestaciones públicas que he hecho, como también los ministros encargados de estos asuntos, creo que nadie cuestiona la incoherencia del Gobierno de España. Efectivamente, usted ha hecho referencia a ello, como alguna otra portavoz —‌en este caso la señora Belarra, de Unidas Podemos—, y yo lamento la falta de acuerdo en la Unión Europea. Creo que en estas cuestiones deberíamos ser coherentes con la defensa del derecho internacional humanitario, y, por tanto, nosotros vamos a seguir trabajando en el seno de la Unión Europea para que eso sea así.

Sobre esta manifestación del Consejo de Europa, he estado informándome y también reconoce ese mismo informe que España tiene un marco legal que protege a las lenguas minoritarias. En todo caso, uno de los compromisos de esta investidura, señoría, como usted bien sabe, es la ley de lenguas, y también conoce que con fondos europeos estamos construyendo ese PERTE de la lengua, en el que estamos incorporando las lenguas minoritarias cooficiales y reconocidas en nuestra Constitución, como es la vasca.

Al señor Esteban quiero recordarle de nuevo lo que he dicho antes sobre el gran debate, y usted también lo ha mencionado. ¿Queremos una España abierta y próspera o una España cerrada y pobre? Yo lo siento, pero no creo que haya utilizado clichés en mi intervención. He dicho que incluso hasta el 70 % de los migrantes que nos han llegado de manera regular o irregular durante esta última década provienen de Europa o bien de América Latina y el Caribe y que el 20 % proviene del continente africano. Es más, cuando uno habla con estos países de origen y de tránsito —‌sobre todo, los de tránsito—, ellos mismos están sufriendo esta migración irregular. Por tanto, coincido con usted en que tenemos que dotar de recursos económicos a estos países de tránsito: Mauritania, Senegal, singularmente, y, por supuesto, también Marruecos, y es lo que estamos haciendo. Evidentemente, una de las quejas de Mauritania —‌y estamos hablando con la Comisión Europea— es que se aceleren todos los recursos y programas a los que nos comprometimos tanto la presidenta de la Comisión Europea como yo mismo en la visita que hicimos a Mauritania este este año; yo he hecho ya dos a Mauritania en lo que llevamos de año.

Y agradezco, y mucho, que hable, efectivamente, de las razones, porque eso entronca de lleno con la dimensión exterior de la materia que nos ocupa, que es la migratoria. Ha hablado de la situación del Sahel, donde hay golpes de Estado —‌solamente hay una democracia, que es la mauritana—; hay un fenómeno, que es el del cambio climático, la emergencia climática, y hay un problema de falta de oportunidades, y, por ejemplo, Mali está embolsando muchos refugiados en campamentos de refugiados en Mauritania, que ahora mismo cuenta con más de 150 000 malienses como consecuencia precisamente de toda esa inestabilidad derivada de conflictos políticos y, lógicamente, del fenómeno climático.

Habla de fronteras, y hemos reforzado las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y lo vamos a seguir haciendo. Habla de acogida, y hemos multiplicado por cinco, hasta 50 000, las plazas de acogida; hemos anunciado un nuevo aumento de esas plazas de acogida. Y, sobre la migración regular, ordenada y segura, nosotros, lógicamente, estamos de acuerdo, así como también con la integración.

Sobre la solidaridad con la Unión Europea, completamente de acuerdo, y, sobre la solidaridad interterritorial, señoría, lo que espero es que podamos llegar a un acuerdo, que el Partido Popular sea fiel a los intereses de los canarios y podamos desbloquear la reforma del artículo 35 de la ley de extranjería. Y, si no, que defiendan su posición, pero que no lo hagan sobre la base de bulos, como hemos escuchado durante estos últimos días.

Sobre el plan de equilibrios fiscal, creo que me he explicado previamente, en la intervención que he hecho antes respecto al señor Feijóo. En todo caso, evidentemente, ahora mismo lo que estamos conociendo de la Comisión Europea son informaciones periodísticas, que no sabemos si obedecen a la realidad o cuán reales son. En todo caso, creo que también hay elementos positivos, como, por ejemplo, la mutualización de la deuda y, por tanto, la consolidación de fondos importantes para España, como el Fondo Next Generation.

A la señora Belarra, con todos los respetos, le digo que ya tenemos una cierta edad como para ir repartiéndonos carnés de progresismo y de ser gentes de izquierdas. No dudo de su progresismo ni de su ideología de izquierdas. Yo le pido, señoría, que no dude de la mía. (Aplausos). A lo mejor le parece insuficiente, pero no dude de la mía. En todo caso, le pido que superemos esos debates.

También le diré que su partido se equivoca en su discurso migratorio, porque, de forma indirecta, ¿qué es lo que está haciendo? Perpetuar esta imagen del migrante pasivo, dependiente, que solo tiene derechos, y no deberes; que viene a recibir, y no a contribuir. Eso me ha parecido inferir de su intervención, y creo que con ese discurso, señora Belarra, usted debilita a los migrantes porque les resta una agencia que ellos mismos reclaman y, de una manera diría que involuntaria, estoy seguro de que fortalece los argumentos de la ultraderecha. Por tanto, hágame caso, recapacite, si me permite. Creo que el discurso es otro porque la verdad es otra. Los migrantes son como los españoles ni más ni menos, vienen aquí a sumar, a integrarse, a ayudarnos a hacer de España un país mejor. En fin, si usted considera que estamos haciendo políticas de ultraderecha, escuche al señor Abascal o al señor Feijóo.

Señor Rego, sobre Gaza, creo que ya he hecho la reflexión que tenía que hacer ante la señora Aizpirua; espero que haya podido responder a la suya.

No me diga que no queremos aprobar los presupuestos generales del Estado, señoría. (El señor Rego Candamil hace signos negativos). Sí, lo ha dicho, que nuestro interés es no aprobar los presupuestos generales del Estado para no dar cumplimiento a nuestro acuerdo de investidura. Créame que quiero los presupuestos. (Aplausos). Ayúdeme a convencer a la mayoría parlamentaria de esta Cámara.

Al señor Catalán la cuestión de la migración no le importa nada; viene siempre con su racarraca. Por tanto, quiero decirle que comparto una sola cosa de lo que ha dicho, y es, efectivamente, que la migración debería ser una cuestión de Estado.

Ha hablado de la desinformación y, efectivamente, esta es una de las cuestiones que he tratado en mi primera intervención, de que uno de los problemas que tenemos es cómo combatir la desinformación también en los discursos de odio y la propagación de bulos en materia de inmigración, y, desde luego, eso forma parte del Plan de Acción por la Democracia que hemos presentado en Consejo de Ministros. Lógicamente, traeremos aquí modificaciones legislativas, y, como ya tuve ocasión de compartir con ustedes en mi última comparecencia, evidentemente una de ellas es el derecho a la rectificación.

Dejo para el final a la señora Valido, de Coalición Canaria, y creo que se puede criticar al Gobierno de España, sin duda alguna, señoría, pero no se puede decir que este Gobierno no está haciendo cosas por las islas Canarias y que no está tendiendo la mano con lealtad institucional al Gobierno de Canarias. Yo entiendo que usted venga aquí y nos diga que el PP y el PSOE en este tema nos estamos echando la culpa. Señoría, estamos aportando soluciones. Entre 2022 y 2023, el Gobierno de España entregó nada más y nada menos que cincuenta millones de euros a Canarias para la atención de los migrantes y ya estamos trabajando para volver a hacerlo, y a ello se suma el apoyo de la Unión Europea con los catorce millones recién anunciados. Se ha creado un centro de acogida temporal de extranjeros con capacidad para quinientas personas en la isla de El Hierro, en las próximas semanas se prevé abrir más de seiscientas nuevas plazas en la península y el 16 de julio hemos autorizado la rehabilitación de la ampliación del centro de primeras llegadas Canarias 50 en Las Palmas de Gran Canaria. Como he dicho antes, hemos aumentado el número de efectivos de Policía Nacional y de la Guardia Civil en las islas Canarias hasta un 12 % desde 2018, superando los 7930 efectivos por primera vez y contrarrestando la pérdida de 630 agentes entre 2011 y 2018 con los Gobiernos del Partido Popular.

Sobre los menores migrantes, en primer lugar, como he dicho antes, el naufragio sucedido en El Hierro es una tragedia que nos conmueve a todos, que estremece, como usted también ha referido en su intervención. El Gobierno está donde siempre ha estado, dando una respuesta humanitaria al drama de la inmigración irregular y en asegurar los medios para rescatar las vidas en el mar. Y, fíjese, en estos treinta años —‌se dice pronto, señora Valido—, este es el primer Gobierno que ofrece soluciones a situaciones muy muy difíciles, como las que ustedes están abordando y sufriendo, de los menores migrantes no acompañados. La reforma del artículo 35 de la ley de extranjería —‌usted lo sabe, señoría— crea un sistema de acogida reglado, obligatorio y coordinado entre todas las comunidades autónomas. Por tanto, la solidaridad voluntaria es evidente que no ha funcionado y tenemos que irnos a fórmulas obligatorias, porque, si no, evidentemente, no va a haber esa solidaridad. ¿Y quién se ha levantado de la mesa para negociar una salida? Han sido sus socios, señoría. (Aplausos). Ha sido el Grupo Popular el que votó en contra de la reforma de la ley de extranjería. Nosotros no nos hemos levantado de la mesa, llevamos diez meses trabajando codo con codo con el Gobierno de Canarias y deberían ser ustedes algo más exigentes con el Partido Popular, que boicotea sistemáticamente el acuerdo.

En todo caso, mañana voy a tener ocasión de poder reunirme con el presidente Clavijo, en la ronda de bilaterales que estoy teniendo, y vamos a seguir tratando de ofrecer una solución justa y definitiva a la situación de los migrantes menores. Lógicamente, hablaremos de la agenda canaria, de su cumplimiento. Y sobre la reclamación de los fondos destinados a los menores, le recuerdo que la competencia para la acogida está en las comunidades autónomas, y, a pesar de ello, el Gobierno de España ha transferido cincuenta millones de euros a Canarias tanto en 2022 como 2023, y ahora mismo el compromiso es transferir al menos otros cincuenta millones de euros, tal y como anuncié el 23 de agosto en una reunión que tuve con el presidente Clavijo.

Finalmente, Patxi, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, creo que has planteado una intervención valiente, reivindicativa de la labor del Grupo Parlamentario Socialista. (Risas). Sobre todo, acerca de cuando has reivindicado el orgullo, quiero decirte que somos muchos millones de españoles y españolas los que nos sentimos orgullosos de que un Gobierno en Euskadi y en España acabaran con ETA y abrieran un horizonte de paz en España. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, presidente. A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra por cinco minutos el señor Núñez Feijóo.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 59Vídeo

Señorías, señor Sánchez, una réplica a la altura de lo que nos tiene acostumbrados. Ha descalificado, difamado, calumniado a todos y sin límite de tiempo: al presidente Rajoy, al presidente de Andalucía, a la presidenta de Extremadura, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, al alcalde de Madrid y, por supuesto, al grupo mayoritario de la Cámara. Señoría, ¡menuda categoría! ¡Menudo primer ministro español! (Aplausos). Me fijaba en las caras de los que le apoyan. ¿Ustedes apoyan al señor Sánchez como presidente del Gobierno de todos los españoles después de este recital de descalificaciones rabiosas contra la verdad? (Aplausos.—Un señor diputado: ¡Sí!). ¿Ustedes apoyan a este presidente del Gobierno, que no merece ni siquiera el respeto institucional que todos los diputados tenemos a la Cámara?

Señoría, usted, a quien le deslumbran las tesis doctorales (risas) y le encantan los másteres universitarios impartidos por quien no es universitario (rumores), entiendo por qué ha cambiado a su jefe de gabinete. A usted le ha deslumbrado la tesis de su nuevo jefe de gabinete. La ética del engaño, así se titula la tesis de su jefe de gabinete. (Aplausos). Por una vez nos ha dicho la verdad. Con usted ya no se decepcionó ningún español, porque de usted ya no espera nada nadie.

Sobre el liderazgo cuestionado, ¿cómo lo ven ustedes? En dos años y medio ha perdido todas las elecciones, y, sin falsa modestia, nosotros las hemos ganado: las municipales, las autonómicas, las generales, las europeas. (Aplausos.—Risas). Su partido gobierna en cinco comunidades y tiene dos presidentes bramando contra su Gobierno. Fíjese hoy en el portavoz del Gobierno socialista de Castilla-La Mancha, que pide explicaciones sobre la reforma que beneficia a los etarras. Acaba de paralizar un congreso autonómico en Castilla y León y su Gobierno depende de la voluntad de un señor al que van a ver a Suiza. ¿Esto de que le quedan a usted 1019 días? A usted no le queda ni una hora si el señor de Suiza decide que se acabó. (Aplausos). Está claro el liderazgo flamante, señor Sánchez. Su liderazgo es flamante, ya lo dice el señor Tezanos. Por cierto, para ‘jefa’, la que tiene usted en Moncloa, aunque he visto que la han echado del trabajo, señoría. (Aplausos). Podría haber recordado también una efeméride muy bonita que ha ocurrido la semana pasada: se cumplieron ocho años del comité federal del pucherazo tras el que le echaron del Partido Socialista. En ningún partido político europeo dejarían que usted volviera a ser secretario general de nada. (Aplausos).

Me reprocha haberme dejado temas. Señoría, a usted le da igual. Habla del reto demográfico; hace seis años que creó el ministerio y de esto no sabe nada. Usted habla del ranking de calidad democrática y dice que lee todos los artículos; si usted leyese todos los artículos sobre usted, no se levantaría de la ‌cama. (Risas). Señoría, sobre The Economist —que lo ha citado—, en el ranking de calidad democrática del año 2019 estábamos en el puesto dieciséis y en el año 2023 en el puesto veintitrés; siga usted leyendo.

Señor Sánchez, habla usted de Meloni y me pregunta por qué fui a verla. Usted fue a verla primero y dijo: Nuestros objetivos están muy alineados. ¿Era usted en aquel momento un facha? (Rumores). ¿O lo es el primer ministro británico, que la visitó unos días antes que yo? Lo que está claro es que Italia ha hecho su trabajo y usted no. Italia ha reducido en un 60 % la migración ilegal y usted la ha incrementado en un 60 %. A lo mejor consigue que Tezanos o Escrivá le revisen esos datos, pero yo no me fiaría mucho de ellos.

Quiero citar esto: «A este asesino de ETA que mató a mi hermano Fernando lo ha puesto hoy en libertad el consejero vasco de prisiones. Se ha ahorrado ocho años de cárcel gracias al PSOE. No se lo perdonaré nunca». Su nombre es Mikel Buesa Blanco y lo ha dicho el 1 de octubre. (Aplausos). Señor López, enhorabuena. Está claro a quién vota usted, lo ha dejado claro en la Cámara. La verdad es que yo no me atrevía a decirlo. ¿Sabe por qué? Porque en esa votación no votamos ni usted ni yo. Pero dado que está claro que, aunque no votó, usted sí votaría a favor de la excarcelación de cuarenta etarras condenados a más de trescientos años de cárcel, ya ve la diferencia entre usted y yo. (Aplausos). Por eso, señoría, no ha sido capaz de aguantarle la mirada a Marimar Blanco. ¿Y sabe por qué? (Rumores). Porque usted ya se sienta más cerca de Bildu que de las víctimas de ETA. Ya habla y se comporta como ellos.

Nosotros no tenemos ningún interés. Ahora bien, vamos a seguir diciendo que es lamentable que usted legisle para ellos, que Bildu exija esta ley para favorecer únicamente a los etarras y que usted trague. Además, ha dicho que la ha votado favorablemente, y hasta en eso miente. (Risas). Otegi dice que tiene doscientos en la cárcel y que para sacarlos votará a favor de los presupuestos que haga falta. Ya tiene usted seis votos para el presupuesto. Si usted ya ha asumido también ese objetivo, da miedo lo que podemos ver, pero nos tendrá enfrente, señoría.

Presidencia. Señoría, vaya finalizando, por favor.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 60

No se puede hablar de ETA porque se disolvió en 2011, decía el que quiere volver a ser portavoz del grupo parlamentario en la purga federal en Sevilla. Pues bien, ayer ustedes trajeron una iniciativa para hablar de Franco. ¿Pero ustedes se escuchan, o creen que todo el mundo aquí es un indocumentado? Mire, señoría, me repugnaría seguir en el poder gracias a haber sacado de la cárcel a los asesinos de mis compañeros; pero a ustedes esto les da igual, con tal de seguir en el poder…

Presidencia. Señoría, termine, por favor.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 60

… sacan de la cárcel a cualquiera. (El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!— Aplausos).

Señorías, no vale la pena; no vale la pena Aquí tiene usted el acuerdo de inmigración (muestra un documento), firmado con el Gobierno canario y catorce presidentes autonómicos y los presidentes de Ceuta y Melilla. Nada ha hablado del gasto público en los próximos cinco o siete años, parece ser que no le interesa a nadie. Me sorprende que los presidentes de comunidades autónomas hayan escuchado a algún portavoz diciendo… (Un señor diputado: ¡Tiempo!).

Presidencia. Señor Feijóo, muchísimas gracias, pero su tiempo ha terminado.

Alberto Núñez Feijóo

PPDiputado.Página 60

… que esto no interesa. La nada, señor Sánchez, es la nada. La nada, señor Sánchez, es usted.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular, puestos en pie.—Aplausos del señor Núñez Feijóo vuelto hacia los miembros de su grupo parlamentario).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde. (Aplausos).

Santiago Abascal Conde

VoxDiputado.Página 61Vídeo

Señor Sánchez, ha iniciado usted su intervención haciéndome una pregunta, y después ha guardado un largo silencio, supongo que para que yo contestara, pero no me ha invitado a subir ni a contestar. Ha dicho que la pregunta era retórica. Me ha preguntado usted por qué odio a los inmigrantes. ¿Cómo voy a odiar yo a sus víctimas? ¡Si tanto los inmigrantes ilegales que mueren en el mar como los inmigrantes legales a los que usted discrimina y los españoles a los que condena a la inseguridad son sus víctimas! (Aplausos). Señor Sánchez, le digo más: yo no solo no odio a los inmigrantes de ningún tipo, sino que no le odio a usted, y eso que tiene comportamientos detestables. Yo también le voy a hacer una pregunta. Señor Sánchez… (el señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón, está hablando con el señor López Álvarez) … señor Sánchez, le voy a hacer una pregunta y no es retórica; es más, le invito a que se levante, suba aquí y me la conteste. La pregunta se la he hecho ya seis veces. ¿Sabe cuál es, verdad? ¿A cuántos CEO de las empresas cotizadas que dependen de la regulación pública llamó usted personalmente para que recibieran a su esposa? (El señor presidente del Gobierno, Sánchez Pérez-Castejón: ¡Qué pesado, madre mía, qué pesado!). ¿Está en condiciones de contestar? La pregunta no es retórica. Suba aquí y contéstela, porque yo sí soy capaz de contestar a sus preguntas, y usted, por sexta vez, ha sido incapaz de contestar. (Aplausos).

Señor Sánchez, yo no estoy loco, seré un pesado, como dice usted ahora, pero no estoy loco como para inventarme cosas de usted. Yo no tengo la cara de cemento armado. Yo no vengo aquí a contar mentiras y bulos aprovechando que puedo hablar sin interrupciones y sin límite de tiempo. Es más, voy a contestar públicamente a cada uno de los bulos que usted ha lanzado hoy aquí sobre mí y sobre VOX. Lo haré públicamente, no tenga ninguna duda, pero no puedo hacerlo en estos cinco minutos, aunque a algunos podré contestar. (Varios señores diputados: ¡Aaah!).

Lo primero que le digo es que la verdad es perenne y la mentira es caduca, y por eso usted permanentemente cambia una mentira por otra, y por eso usted es caduco, mucho más de lo que se cree. Es caduco como la mentira. Y la verdad es que cada día vienen más inmigrantes ilegales; la verdad es que ustedes les llaman; la verdad es que ustedes legitiman a las mafias, y la verdad es que ustedes han condenado a los españoles a la inseguridad y a la ruina y a los jóvenes al éxodo. (Aplausos). Es la verdad que les arrollará, pero que, por desgracia, ahora solo arrolla a los españoles más humildes, a esos que quizás odia usted. Esa sería la pregunta: ¿por qué odia usted a esos españoles a los que condena? ¿Por qué odia usted a las mujeres violadas, a las que ha condenado usted a esa situación después de excarcelar a los violadores y de traer a personas que no respetan a las mujeres? (Aplausos). ¿Por qué odia a los ancianos, a los que condena a la inseguridad? ¿Por qué odia a los jóvenes españoles, que tienen que dejar nuestro país mientras pretende sustituirlos por otros? Es la verdad que les arrollará a ustedes, pero que por ahora solo arrolla a nuestros compatriotas, como a esa chica asesinada de veinte puñaladas por un marroquí ayer en Pamplona y que no ha merecido ni un minuto de silencio en esta Cámara, en la que solemos guardar minutos de silencio por las mujeres asesinadas. (Aplausos). Son muchas las preguntas que usted tiene que contestar.

Voy a aprovechar para responder al señor Errejón, que ha comenzado felicitando el 9 de octubre a los valencianos. Lo que se celebra el 9 de octubre es la entrada de las tropas de los ejércitos cristianos en Valencia; es decir, se celebra la Reconquista. Yo celebro la ignorancia del señor Errejón y celebro que recuerde esa fecha, porque volverán a hacer falta muchos 9 de octubre para deshacernos de los condes don Julián del siglo XXI y, por supuesto, de los islamistas que traen permanentemente. (Aplausos).

Señor Errejón, también me ha preguntado a quién votan esos empresarios desalmados que han abusado de las niñas. Señor Errejón, probablemente le votan a usted; les votan a ustedes, que dicen que los menores pueden tener relaciones sexuales con quien quieran, incluso con los adultos. (Aplausos). ¿A quién votan, señor Errejón, los que hacen el mataleón a las ancianas? ¿A quién votan los traficantes de seres humanos? ¿A quién votan los imanes islamistas que se hacen fotografías con el señor Sánchez, que financia al yihadismo a través de ONG que reciben dinero público? Sí, usted tiene fotografías con imanes islamistas investigados por terrorismo en la Audiencia Nacional. ¿Y a quién vota, señor Errejón, esa parte esclavista y minoritaria de la patronal que solo quiere inmigración masiva para abaratar los salarios? (La señora Vidal Sáez: Probablemente le votan a usted). Entiendo que le incomoden estas preguntas y entiendo que le incomoden esas compañías. (Aplausos).

Señor Sánchez, concluyo respondiendo también a una de sus afirmaciones y mentiras. Usted se ha referido a un préstamo que ha recibido VOX en un banco extranjero, en un banco húngaro. La pregunta es por qué los bancos españoles no financian a VOX. ¿Tiene que ver con la llamada pública del señor Sánchez ante los medios de comunicación para que las empresas del IBEX persigan a VOX? ¿Por qué el PP tenía una deuda de 42 millones a finales de año, el PSOE una de 28 millones y VOX una de 9 millones, que ya ha devuelto? ¿Por qué esos bancos les condonan a ustedes las deudas? Como Caja Madrid, por cierto, donde usted estaba ganando dinero mientras yo y mi familia nos jugábamos la vida; lo de todo por la pasta igual es para usted, señor Sánchez. (Aplausos).

Mire, señor Sánchez, no me lo va a contestar, pero sí le pido una cosa por séptima vez: ¿a cuántos CEO de empresas llamó para que recibieran a su esposa? Tenga lo que hay que tener para subir aquí y contestar. (Aplausos.—La señora vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Hala, hombre!).

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Errejón Galván.

Íñigo Errejón Galván

Grupo SumarDiputado.Página 62Vídeo

Gracias. Pienso dedicar la réplica a otra cuestión, pero como me ha mencionado el señor Abascal, le daré una respuesta. Yo no le he hablado de los empresarios murcianos, le he puesto el caso de un empresario agrícola esclavista, en Valladolid, que tenía trabajadores clandestinos —‌gracias a que eran clandestinos— trabajando por siete euros la hora durante diez horas al día todos los días de la semana. Y yo me he hecho una pregunta: ¿se atreve usted a que juguemos a imaginar a quién vota? En este caso no lo sabemos; pero hay un caso en el que sí lo sabemos: en las Navidades del 2019, un jornalero marroquí que trabajaba en el olivar murió en el puesto de trabajo. Era ilegal y le explotaban gracias a que era ilegal. Su patrón lo cogió, lo metió en una furgoneta y dejó el cadáver a las puertas de un hospital público. Este sí sabemos lo que votaba, porque era apoderado de su partido. (Aplausos). Seguramente decía que hay demasiados inmigrantes en España, no porque le parezca mal que estén, sino porque lo que quiere es que estén en silencio, sin derechos, calladitos y así poder explotarlos, y si mueren por haberlos reventado a trabajar como animales, dejarlos a la puerta de un hospital. Y este sí sabemos qué votaba, tanto que era apoderado de su partido en Jaén. Con respecto a la cuestión de la agenda social, nosotros sostenemos que la agenda social está de vuelta, que la agenda social por fin está de vuelta y que esto es una buena noticia. Nos hemos empeñado mucho en que así sea. Está tan de vuelta que hasta el Partido Popular estaba experimentando, por sus propuestas, por las leyes que presentaba, por las cosas de las que hablaba, un cierto giro social —‌esto no lo digo yo, lo han publicado muchos medios, algunos progresistas y otros conservadores—, al menos hasta el bandazo de hoy. Yo quiero pensar que lo de hoy es un bandazo, y ya les digo: sé que hay un ecosistema muy pequeñito, muy cerrado y muy reconcentrado, en el que ustedes son mayoría, que les dice permanentemente que el Gobierno está a puntito de caer. Y sé que en ese ecosistema muy pequeñito, en ese Madrid DF que le llamamos, se ganan las elecciones diciendo ¡Que te vote Txapote! Pero Madrid es muchísimo más grande y España es muchísimo más grande. Nosotros estaremos encantados de que lo de hoy sea un bandazo y de que ustedes se avengan a discutir de las cuestiones que realmente les preocupan a los españoles. Les prometo que, ahí fuera, reducción de la jornada laboral, aumento de la renta disponible de los hogares, derecho a la vivienda o salud mental le preocupan a la gente muchísimo más que las siete plagas bíblicas. (Aplausos). Con respecto a esta agenda social, dos cuestiones, señor presidente. Estamos de acuerdo, la hemos empujado y ahora toca hacerla. Vamos a trabajar para que haya presupuestos generales del Estado, pero hay cosas que pueden ir saliendo ya. En España, según Cáritas, tenemos un tercio de los niños en situación de riesgo de pobreza infantil. Podemos poner en marcha ya una prestación universal por hijo a cargo —s‌ í, universal, como la sanidad o la educación— para luchar contra la pobreza infantil. Tenemos dificultades para que las familias puedan conciliar, para que la gente pueda formar una familia. Para eso hace falta pasar —‌y lo podemos hacer ya— de las dieciséis a las veinte semanas de permiso. En cuanto a la cuestión de la vivienda, de verdad que no son ganas de diferenciarnos, porque somos parte del Gobierno; lo que queremos es que el Gobierno avance. Yo no sé si ustedes se hacen cargo del nivel de desesperación, del nivel de cinismo, del nivel de hartazgo y del nivel de cansancio que hay ahí fuera. Ese nivel de hartazgo y de cinismo es peligroso. No es peligroso para ustedes, es peligroso para la democracia española y es peligroso para el Gobierno, por eso queremos que en esto el Gobierno avance. Y decimos cosas muy claras. ¿Es verdad que se han hecho cosas? Yo creo que muy muy por debajo del nivel del drama social que hay en España con la vivienda. Podemos subir al 21 % el IVA de los alquileres turísticos para desincentivar una práctica rentista que expulsa a los vecinos de sus barrios (aplausos); podemos prohibir la compra de casas en zonas tensionadas que sean para la especulación; podemos garantizar que los alquileres sean, por defecto, indefinidos, como lo está haciendo, por ejemplo, Viena; y podemos cumplir la ley de vivienda fijando topes a los alquileres, en primer lugar, el Partido Socialista en la comunidades autónomas en las que gobierna y, en segundo lugar, garantizando que ni un euro de fondos estatales van a las comunidades del Partido Popular hasta que no apliquen de una santa vez el tope de los alquileres. En Cataluña ha bajado en tan solo tres meses un 5 % el precio de los alquileres. Usted me dice que también habrá gente que quiera comprar. Sí, si el problema de la gente que quiere comprar no es ninguna regulación intervencionista. La gente no puede comprar porque desde 2008 la mitad de las casas que se han comprado en España las han comprado empresas de multipropietarios que tienen más de ocho pisos. No es la regulación la que está impidiendo a la gente comprar (aplausos), es el acaparamiento de la vivienda por los grandes poderes, y a este acaparamiento hay que hacerle frente por urgencia social, por democratizar la estructura social de nuestro país y por democratización política.

Con esta masiva desigualdad en lo social, nunca va a poder haber igualdad en lo político, y eso siempre significará que estos señores de aquí (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular) estarán permanentemente sobrerrepresentados. Para eso también proponemos un horizonte estratégico. No es solo pensar en términos de futuro...

Presidencia. Señoría, vaya finalizando, por favor.

Íñigo Errejón Galván

Grupo SumarDiputado.Página 63

Acabo, señor presidente. … es fundamentalmente un ciclo de reformas que garantice que quienes menos tienen son más poderosos para ir a por más. Esa es la única estabilidad posible de un Gobierno progresista. Muchas gracias.

Presidencia. Gracias. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

Gabriel Rufián Romero

ERCDiputado.Página 63Vídeo

Señor Feijóo, usted tiene todo el derecho, ¡faltaría más! —‌de hecho, es su responsabilidad, derecho y responsabilidad—, de hacer oposición al Gobierno. Tiene todo el derecho a hacer aquí oposición al Gobierno. A lo que no tiene derecho es a hacer oposición a la verdad, y usted hoy aquí miente flagrantemente, como viene siendo habitual. La gente debe saber que es mentira, que es falso que aquí se haya legislado a favor de ETA. Es mentira, es falso. (La señora Blanco Garrido pronuncia palabras que no se perciben). Y ustedes hablan constantemente de ETA —‌que, por cierto, ya no existe, y el fascismo que ustedes tutelan, sí— simplemente para tapar hoy su inoperancia.

Aquí se ha aplicado una directiva europea que viene a decir que a los presos, a los encarcelados en otros países que han cumplido penas, aquí se les conmuta. Punto. Directiva europea. (La señora Blanco Garrido pronuncia palabras que no se perciben). Y ustedes pueden mentir y pueden faltar a la verdad, pero la gente debe saberlo. Y no es mi trabajo, señorías del PSOE, pero un poquito más de autoestima (risas), porque algunos de ustedes —u‌ sted, por ejemplo, señor López—, han portado en sus hombros féretros de compañeros. No hay derecho a que esta gente venga aquí y les diga, cada vez que les da la gana, que les da igual; no hay derecho. La derecha habla de ETA porque se envalentonan, y ustedes, señorías del PSOE, se acobardan (Varios señores diputados: ¡Nooo!). ¡Y tanto que sí!

Señor Abascal… Bueno, mala hora otra vez, no le pillo nunca, a ver si algún día tengo suerte. Habla de Valencia, del país valencià, de la Reconquista, de que hay que entrar otra vez a reconquistar Valencia y España. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Le voy a parafrasear. Usted aquí un día me dijo: ¡Superman, dónde vas! Y hoy le voy a parafrasear, señor Abascal: ¡Superman, dónde vas, que no has hecho ni la mili! (Risas y aplausos).

Creo que hoy hay que acabar hablando —‌o yo al menos, porque en estas comparecencias del presidente muchas veces hablamos de cuestiones internacionales, del mundo— de Israel. Netanyahu es un corrupto y un asesino que ya ha asesinado a más de 40 000 personas, 105 periodistas y 2300 niños. Netanyahu mata de formas muy diversas: con bombas y de hambre. Netanyahu en un año ha bombardeado campos de refugiados, escuelas, tiendas, ONG, hospitales y hasta seis países: Líbano, Irak, Irán, Palestina,

Yemen y Siria. Pero el problema no es que Netanyahu sea un asesino, que también. El problema no es que las derechas, la española y la catalana, lo justifiquen o lo blanqueen de alguna manera. Aquí el problema, señorías, es que el Gobierno, de forma directa o indirecta, también avala o colabora con el Estado genocida de Israel. Porque aquí el truco es decirnos que desde el 7 de octubre ustedes no tienen nada que ver o que no comercian o no financian a Israel. Pero ¿y lo de antes? Porque, señorías, ¿cómo se le llama a vender por un millón de euros munición a Israel? Señores del Gobierno, ¿cómo se le llama a comprar mil millones de euros en armas a Israel? Señores del Gobierno, ¿cómo se le llama a que la banca española financie con hasta 4000 millones de euros a las empresas armamentísticas de Israel? ¿Cómo se le llama? Se lo digo yo: se le llama colaboracionismo con el Estado genocida de Israel. (Aplausos).

Con una mano reconocen, firman el reconocimiento del Estado Palestino, pero con la otra firman algunos de sus escombros. Por un lado, le ponen mala cara a Netanyahu en algunas reuniones y, por otro, financian el fósforo blanco que echan en Beirut. La única manera, señorías, de parar a Israel —‌y ya se ha hecho antes— es parar la maquinaria económica que financia a Israel a nivel internacional, evidentemente también en este país. Sin banca, señorías, no hay guerras. Y, fíjense, al principio Israel decía que las imágenes eran falsas; después, Israel decía que había sido Hamás; después, que atacaban porque había armas; después, que atacaban porque había terroristas; después, que atacaban, pero había sido un error. Ahora ya ni mienten, no les hace falta; incluso sus soldados graban y suben videos a TikTok entre bombardeos. Nos estamos embruteciendo, en esta guerra principalmente lo que se está perdiendo es la humanidad.

Acabo con algo que yo creo que es importante —s‌ eñora presidenta, son cinco segundos—. Hay unos audios que últimamente se están comentando mucho en algunos programas. Yo creo que se deberían comentar aquí también, porque explican mucho mejor que algunos libros de texto, que casi todos los libros de texto, la mal llamada Transición española, y, sobre todo, porque el problema no era lo de Juan Carlos, sino que el problema es la institución entera.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Nogueras i Camero por un tiempo de cinco minutos.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 64Vídeo

Gràcies, presidenta. Em dona la sensació que només Junts té la voluntat d’explicar als ciutadans allò que aquí ningú explica. A nosaltres no ens importen els titulars, i tenim una llibertat que la majoria de vostès no tenen. I la tenim, aquesta llibertat i aquesta capacitat, perquè nosaltres no hem signat cap acord d’estabilitat amb vostès, som l’únic partit que no l’ha signat, i perquè, per primer cop a la història, el raspall de Madrid, el gran raspall de Madrid, no ha funcionat. Fa deu anys vostès, senyor Sánchez, criticaven que per les comunitats autònomes només es repartís un 18 % del dèficit marcat per Europa. I ara que són vostès al govern, ens diuen que hem d’aplaudir i que hem de votar a favor d’un miserable 4 %. Fa deu anys, l’Estat se’n quedava un 82 % i es repartia entre les comunitats autònomes un 18 %. Avui, l’Estat se’n queda un 96 % i en vol repartir un 4 %. Fa deu anys, el 2014, Esquerra Republicana va presentar una moció al Parlament de Catalunya que vostès van votar a favor, que defensava aquest terç que defensem nosaltres ara. No estem defensant res i exigint res que no defenséssim ja, juntament amb Esquerra i amb vostès, al Parlament de Catalunya el 2014. Això que vostès ens presenten no tindrà els vots de Junts.

«Pide gestión», diu. Vostè entén que nosaltres el que estem demanant és «gestión». No. Nosaltres estem parlant de poder. Estem parlant de control. I si això no ho entenem, tenim un problema. I és evident, doncs, que vostès no han tancat cap acord de concert econòmic amb Esquerra, perquè la Generalitat de Catalunya no és una gestoria del govern espanyol de torn. I com que vostè, això, no ho entén, té els problemes que té. Si no ingressen, no hi ha crèdits. Nosaltres a Madrid no fiem. I li repetim: negociar és molt bo, però quan té un govern en minoria, negociar és absolutament necessari.

I acabo. Quan parlen de votar amb uns o amb altres, això ho diuen aquells que no tenen arguments per rebatre els nostres arguments. Perquè aquí, qui governa a Barcelona gràcies a un acord i els vots del PP són vostès. Aquí, qui ha tancat un acord per la reforma judicial amb el PP són vostès. No han utilitzat aquesta majoria progressista que diuen que tenen per fer-ho. Demà, al Parlament de Catalunya, on s’està fent el debat de política general, hi ha unes votacions. Veurem què voten vostès i amb qui voten vostès: amb els partits catalans amb propostes per millorar la vida dels ciutadans de Catalunya o amb PP i amb VOX. Jo ja sé què faran vostès. Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Me da la sensación de que solo Junts tiene la voluntad de explicar a los ciudadanos lo que aquí nadie explica. A nosotros no nos importan los titulares y tenemos una libertad que la mayoría de ustedes no tienen. Tenemos esta libertad y esta capacidad porque nosotros no hemos firmado ningún acuerdo de estabilidad con ustedes, somos el único partido que no lo ha firmado, y porque, por primera vez en la historia, el cepillo de Madrid, ese gran cepillo de Madrid, no ha funcionado. Hace diez años, ustedes, señor Sánchez, criticaban que para las comunidades autónomas solo se repartiera un 18 % de lo marcado por Europa, y ahora que ustedes están en el Gobierno nos dicen que tenemos que aplaudir y votar a favor de un miserable 4 %. Hace diez años el Estado se quedaba el 82 % si se repartía el 18 % entre las comunidades; hoy el Estado se queda el 96 % y quiere repartir un 4 %. Hace diez años, en 2014, Esquerra Republicana presentó una moción en el Parlamento de Cataluña que ustedes votaron a favor y que defendía este tercio que defendemos ahora nosotros. No estamos defendiendo nada ni exigiendo nada que no defendiéramos ya juntamente con Esquerra y con ustedes en el Parlamento de Cataluña en el 2014. Esto que ustedes nos presentan no tendrá los votos de Junts. Pide gestión, dice. Usted entiende que lo que pedimos es gestión. No, nosotros hablamos de poder, hablamos de control, y si esto no lo entendemos, tenemos un problema. Es evidente, por lo tanto, que ustedes no han cerrado ningún acuerdo de concierto económico con Esquerra, porque la Generalitat de Catalunya no es una gestoría del Gobierno español de turno. Y dado que usted no entiende esto, tiene los problemas que tiene. Si no ingresan no hay crédito. Nosotros a Madrid no le fiamos. Y repetimos: negociar es muy bueno, pero cuando tiene un Gobierno en minoría negociar es absolutamente necesario. Acabo. Cuando hablan de votar con unos u otros eso lo dicen aquellos que no tienen argumentos para rebatir nuestros argumentos, porque aquí quien gobierna en Barcelona gracias a un acuerdo y los votos del PP son ustedes; aquí, quien ha cerrado un acuerdo por la reforma judicial con el PP son ustedes; no han utilizado esta mayoría progresista que dicen que tienen para hacerlo. Mañana, en el Parlamento de Cataluña, donde se está llevando a cabo el debate de política general, tendrán lugar unas votaciones; ya veremos qué votan ustedes y con quién votan ustedes, si con los partidos catalanes, en propuestas para mejorar la vida de los ciudadanos de Cataluña, o con el PP y con VOX. Yo ya sé lo que harán ustedes. Muchas gracias.

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Nogueras. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor López Álvarez por un tiempo de cinco minutos.

Patxi López Álvarez

PSOEDiputado.Página 65Vídeo

Señor Feijóo, qué gran oratoria, ha estado aquí cinco minutos enteros llenos de absolutamente nada. Podemos hacer el ejercicio: si quitamos los insultos, las descalificaciones y la demagogia, en su discurso solo queda buenos días, no queda absolutamente nada más.

No voy a volver a hablar de ETA. El señor Rufián se conoce que no ha estado en mi intervención y no me ha escuchado antes. No voy a volver a hablar de ETA porque no quiero contribuir a que su fantasma siga recorriendo esta casa. Ya he dicho lo que tenía que decir, porque hay cosas que no se pueden aguantar, pero le pediría que dejara de falsear y de exagerar las cosas.

Señor Feijóo, salir de la cárcel no lo decide ninguna consejera del Gobierno vasco, salir de la cárcel es un acto administrativo en base a un informe de Instituciones Penitenciarias. (Aplausos). Por lo tanto, ¡no mienta! ¡Miente!

Segundo, deje de exagerar en lo de la transposición de la directiva, es que no es la primera vez que nos pasa. El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ya tumbó la doctrina Parot y se tuvo que excarcelar a etarras. Es lo que tiene estar en Europa; yo antes decía: para lo que nos gusta y lo que no nos gusta, porque las excepcionalidades tienen las patas muy cortas y hay que homogeneizar nuestras regulaciones legales. Pero no creen —q‌ ue es lo que estamos haciendo con esta transposición— falsas alarmas, nadie sale a la calle sin haber cumplido lo que le corresponde, en cárceles españolas o en cárceles de otros países de la Unión Europea, pero lo cumplen en la cárcel. Lo que corrige esta transposición es esa máxima jurídica que dice que nadie puede cumplir dos condenas por el mismo delito. Punto. Ahora, por cierto, qué solidario es usted, ¿no?, qué solidario: «Yo no voté, votaron todos estos, que son los culpables de lo que ha pasado». (Risas y aplausos). ¡Menudo líder! ¡El capitán Araña, que embarca a la tropa y se queda en casa! ¡Menudo liderazgo! Se lo dejo entero para ustedes. «No, yo no voté, fueron estos». ¡Tremendo! Pero es que para todo es igual; para todo es igual. Después de seis años de que el insulto, la descalificación, el atacar a Pedro Sánchez por tierra, mar y aire haya sido su única política, la del Partido Popular, seis años dedicados exclusivamente a esto, ahora se han dado cuenta de que este chicle no se estira más, de que esto de no hacer ninguna propuesta, de no tener ni una sola idea, igual queda un poco mal y ya no da más de sí, y hacen propuestas. Pero lo decía el presidente: es que no dan ni una; ni una.

Financiación autonómica: el señor Feijóo reúne a todos los varones para aparentar unidad y luego salen todos cada uno por su lado, y la propuesta estrella es que el Gobierno ceda a las comunidades autónomas 18 000 millones de los fondos europeos, algo que la vicepresidenta primera ya les ha explicado por activa y por pasiva que es irregular e ilegal porque los fondos europeos tienen que ir a proyectos nuevos. Por lo tanto, propuesta estrella del Partido Popular: ilegal. ¡Cuanto más les valdría aprobar la senda de déficit, donde sí tendrían 12 000 millones de euros más las comunidades autónomas!

Conciliación. Creo que el presidente lo ha dicho todo, pero es que conciliación y Partido Popular es un oxímoron. Ustedes no solo votaron en contra del permiso de paternidad y maternidad, no, es que lo llevaron al Tribunal Constitucional; y votaron en contra de que se compensara a las mujeres que, por atender a sus hijos, en la pensión dejaron de cotizar durante ese tiempo; y votaron en contra de ampliar el permiso de lactancia a veintiocho días de las trabajadoras no cubiertas por los convenios. Partido Popular y conciliación no concilian absolutamente nada. (Aplausos).

Tercero, jornada laboral. El señor Feijóo un día nos dijo: Voy a intentar convencer a la patronal para que ponga en marcha la semana laboral de cuatro días. Salió Ayuso a decir: Estoy en contra. Pasó lo de siempre: entonces, el señor Feijóo tuvo que rectificar y nos lo explicó. Dijo: Cuatro días, pero a nueve horas y media. Es decir que a los trabajadores casi les sale a deber. Señor Feijóo, no haga más propuestas en este sentido y se lo agradecerán todos los trabajadores y las trabajadoras de este país. (Aplausos).

Y, por último, vivienda. Vuelven a lo de siempre: negocio, negocio y negocio. Nos dicen: La propuesta del PP es liberalizar suelo y construir doscientas mil viviendas. Pero no dicen doscientas mil viviendas públicas; no dicen doscientas mil viviendas de protección oficial ni de precio tasado ni para el alquiler, para un alquiler accesible; no, doscientas mil viviendas. Es decir, negocio para algunos, liberalizando el suelo para que construyan y hagan lo que quieran.

Y, luego, la segunda propuesta del PP es meter miedo, porque hablan de los okupas, que significan el 0,06 % del fenómeno en la vivienda española. Pero con ese miedo que ustedes inoculan, alguno también hace negocio en seguridad en este país. Es decir, para ustedes la vivienda sigue siendo un negocio y no un derecho. Así que, si quieren que esta sea su agenda, aplíquense un poco más porque han suspendido en todas y cada una de las categorías. (Aplausos).

Mientras que hay un Gobierno que en economía, en empleo, en la utilización de los fondos europeos, en la cohesión social… Y un segundo para hablar de la cohesión territorial, que era el principal problema con el que se encontró este Gobierno. Pues, mire, hoy, afortunadamente, y lo decimos con satisfacción, hay un presidente socialista en Cataluña que está devolviendo la tranquilidad y la normalidad política, institucional y social a Cataluña. (Aplausos). Pues por ese camino seguiremos gobernando muchos años, mientras que ustedes seguirán muchos años buscando un líder y una idea que sirva para algo. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de algunos miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor López. Para concluir el debate, tiene la palabra el señor presidente del Gobierno.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón

GobiernoPresidente del Gobierno.Página 66Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías ―es muy tarde ya―, agradezco el tono constructivo de la mayor parte de los grupos parlamentarios que han traído debates, ideas y propuestas concretas. Quienes lo hacen yo creo que honran a esta Cámara, la voluntad popular engrandece nuestra democracia, y ayudan a los ciudadanos a creer en sus instituciones. Y quienes no lo hacen, dinamitan los cimientos de nuestra vida en comunidad y hacen un flaco favor a nuestro país.

Hoy el tema fundamental era la migración, que ha copado mucho el debate en los medios de comunicación y también en nuestra sociedad. Ese fue el asunto por el que una mayoría de grupos parlamentarios me convocó a esta comparecencia, y yo creo que un país como el nuestro, que sabe lo que es emigrar, como he dicho a lo largo de esta mañana, debe honrar su propia memoria y ofrecer un trato digno a quienes dejan su tierra y su familia para buscar una vida mejor.

Hace tres días éramos nosotros quienes subíamos a barcos para ir a América, como he evocado en mi primera intervención. Hasta hace dos, en autobuses, muchos jóvenes nuestros se fueron a Alemania. Ayer mismo mandábamos a nuestros hijos a trabajar a otras partes de Europa, víctimas de los recortes y de la austeridad promovidos por una derecha que en el Gobierno fue sumisa y servil ante los poderosos y muy despiadada, sobre todo con los jóvenes y con los más débiles.

Los españoles no podemos dar la espalda a ese pasado ―como he dicho, somos hijos de migrantes y, por tanto, no podemos ser padres de la xenofobia―, como tampoco podemos dársela a nuestro futuro. Y si queremos que nuestro país siga prosperando, necesitamos, como he intentado defender a lo largo de esta mañana, resolver y superar el reto demográfico, que es uno de los principales desafíos que tiene el conjunto de las democracias europeas y también la española. Necesitamos apostar por la natalidad, como hemos defendido y está haciendo el Gobierno de España, para que todas las mujeres que quieran ser madres lo puedan ser.

Pero también tenemos que apostar por la migración, señorías, tenemos que apostar por la migración; una migración que tiene que ser ordenada, que tiene que ser beneficiosa, que tiene que ser segura. Yo he expuesto con transparencia los retos que ello implica. Les he explicado también a sus señorías ―y espero que también a los ciudadanos que hayan seguido esta jornada― las cinco líneas maestras de nuestra política migratoria desde que tengo el honor de ser presidente del Gobierno. En primer lugar, reforzar nuestras fronteras; también ampliar y reforzar nuestro sistema de acogida, para gestionar los picos migratorios que puedan sucederse a lo largo del tiempo, singularmente en estos últimos meses. En segundo lugar, seguir fortaleciendo los instrumentos que permitan la migración legal, ordenada y segura. En tercer lugar, ejercer y promover una política corresponsable y solidaria en Bruselas, y eso implica también que seamos solidarios internamente; de ahí la petición que hemos hecho de modificar el artículo 35 de la ley de extranjería, para una distribución obligatoria de la solidaridad. En cuarto lugar, el impulso a la integración de los migrantes en nuestro país. Y, en quinto lugar, el fomento del desarrollo económico en los países de Latinoamérica y África, de los que procede el grueso de nuestra migración. Así se articula, creo yo, una política migratoria digna de tal nombre, que es mucho más que el sumatorio de ocurrencias por parte de algunos; e infinitamente más que la nada más absoluta que proponen quiénes ven en la migración un atajo para ganar un puñado de votos con la miseria moral de la xenofobia y el racismo por banderas.

Señorías, el reto que tenemos por delante es muy claro. España tiene que mejorar la migración regular; debe reducir la migración irregular; ser capaz de desarrollar un modelo de integración que funcione y que haga que los migrantes que se instalan en nuestro país se sientan respetados y, al mismo tiempo, respeten nuestras leyes y nuestras costumbres. Esto no va a ser fácil, señorías, pero si ponemos a un lado el sectarismo político y trabajamos unidos, yo creo que lo podemos lograr. Estoy convencido de ello. Mi mano, la mano del Gobierno y del grupo parlamentario que represento, también como diputado ―por cierto, yo me hago cargo de todas las votaciones que hace mi grupo parlamentario―, está tendida a todos los grupos de esta Cámara. Seamos un ejemplo para el resto de Europa. Ya lo somos en muchas cosas y yo estoy convencido de que también lo podemos ser en esto.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor presidente. PREGUNTAS: —  DEL DIPUTADO DON ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿EN QUÉ PAÍSES DEFIENDE USTED LA DEMOCRACIA? (Número de expediente 180/000306).

Presidencia. Continuamos ahora con las preguntas dirigidas al Gobierno conforme al orden remitido por el mismo. Empezamos con las preguntas dirigidas al presidente del Gobierno. La primera la fórmula el diputado don Alberto Núñez Feijóo, del Grupo Parlamentario Popular, que tiene la palabra. Cuando quiera.