Cristina Valido García
Coalición CanariaDiputada.Página 62Vídeo
Señorías, buenas tardes noches ya. Para empezar, quería saludar y agradecer la presencia en este hemiciclo de don Javier Armas, senador de la Agrupación Herreña Independiente; de don Raúl Acosta, diputado del Parlamento de Canarias, también de la Agrupación Herreña Independiente, y del consejero de Agricultura y Pesca del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, también de la Agrupación Herreña Independiente. La moción que traemos hoy es la consecuencia de la interpelación que hice hace ya dos semanas a la ministra. Fue una interpelación en la que traté de plasmar con toda fidelidad la inquietud que vive la población herreña ante la decisión de otorgar una nueva figura de protección denominando al Mar de las Calmas como Parque Nacional Marino. El Hierro es un espacio físico, geológico, de biodiversidad de primer orden mundial, es un referente conocido por su gran preservación, por su gran conservación. No tiene más de 268 kilómetros cuadrados y no más de 11 000 habitantes. Es nuestra isla más meridional, más occidental. Con un millón de años, es una isla que es ejemplo para muchos territorios ―fundamentalmente territorios insulares― de connivencia, de simbiosis de la población con el entorno que la rodea. Pero, además, El Hierro ha sido un ejemplo, y aquí tengo que detenerme un segundo para recordar la última tragedia que han vivido con el naufragio del cayuco en el que desaparecieron más de cincuenta personas, nueve fallecidos que El Hierro tuvo que enterrar, con total hospitalidad, como siempre, ante la tragedia. El Hierro es esa isla pequeña que sigue abriendo sus brazos, apoyando y ayudando a la gente que allí llega, a pesar de que ya son por miles, muchísimos más que los propios habitantes. Es una isla que es Reserva de la Biosfera desde el año 2000 y desde el año 1996 el Mar de las Calmas es Reserva Marina. Insisto en esto porque no quiero que nadie piense que lo de Parque Nacional Marino tiene como objetivo una mayor conservación porque ya la tiene el propio espacio. Y si hablamos del impacto que puede tener cualquier figura que venga a limitar o a restringir la actividad de los herreños, que llevan generaciones y generaciones conviviendo con este espacio, tengo que recordarles que cuando el volcán de La Restinga empezó a soltar lava allí, en el mar, al lado de la costa, y tuvo que pararse toda la actividad en esta zona que precisamente se pretende declarar como patrimonio nacional, vimos cómo las actividades económicas, subacuáticas, la pesca artesanal —porque allí lo que hay es pesca artesanal que protege su entorno— sufrieron enormemente. Durante meses tuvieron que vivir de ayudas de distintas administraciones porque no podían desarrollar su actividad. Señorías, el Mar de las Calmas y El Hierro ya cuentan, insisto, con un alto nivel de protección, una protección sobresaliente. Y esas generaciones hoy se preocupan ante la posibilidad de nuevas limitaciones. Yo se lo decía a la ministra el otro día y la ministra lo entendía, aceptaba que la participación de herreños y herreñas tiene que ser mayor y que hay que llegar a acuerdos. Quienes estuvieron aquí recuerdan su intervención, que reforzó incluso mi planteamiento, siendo consciente, porque hace poco que estuvo allí, de lo importante que es para la gente de la isla, para la población de El Hierro este momento en el que piden que se les escuche, en el que piden que se amplíe la consulta y que se consideren sus alegaciones. Muchos dicen: Pero bueno, después de todo eso y de ese compromiso de la ministra, ¿por qué las dudas? Porque todo lo que no vayamos dejando por escrito, señorías, luego tienen la tentación de cambiarlo. Podemos escuchar a pescadores de Galicia que desde 2007 denuncian cómo les ha perjudicado la limitación de sus derechos en el uso de esas aguas que han sido convertidas en patrimonio, en parque nacional. También podemos asistir al conflicto del año 2020, en que el Supremo dio la razón al Gobierno de las Islas Baleares contra el Estado por la gestión unitaria que pretendía del Parque Nacional de Cabrera. Son algunos de los ejemplos que llevan, cómo no, a los herreños a estar preocupados. Porque obras son amores y no buenas intenciones y porque todo lo que no está recogido y aprobado —aun así, tendremos que pelear y perseguir mucho cualquier acuerdo— puede quedar en el olvido. Insisto, lo que queremos es que quede recogido a través de esta proposición no de ley de forma meridiana y clara que la voz de los herreños y de las herreñas va a ser tenida en cuenta. Y si hablamos de competencias, este es el Estatuto de Autonomía de Canarias. (Lo muestra). Es un estatuto que se aprobó en estas Cortes en el año 2018, cuyo artículo 4 dice: El ámbito espacial de la Comunidad Autónoma de Canarias comprende el archipiélago canario, integrado por el mar y las siete islas con administración propia […]. El ejercicio de las competencias estatales o autonómicas sobre las aguas canarias y, en su caso, sobre los restantes espacios marítimos que rodean a Canarias sobre los que el Estado español ejerza soberanía o jurisdicción se realizará teniendo en cuenta la distribución material de competencias establecidas constitucional y estatutariamente […]. El Estado en el ejercicio de sus competencias tendrá en cuenta las singularidades derivadas del carácter archipelágico y promoverá la participación de la comunidad autónoma en las actuaciones de competencia estatal en dichas aguas.
Hay otros muchos artículos que nos amparan y que apoyan nuestro empeño en que el Estado considere una fórmula que dé participación a la comunidad autónoma y a los cabildos insulares en estos espacios; en este caso, a las instituciones herreñas. Porque no podemos hablar de autogobierno, de respeto a las autonomías, de respeto a los estatutos de autonomía que se han aprobado en esta Cámara y luego no contar con las instituciones soberanas de nuestra tierra.
Nosotros hemos estado hablando en las últimas horas con el Grupo Socialista y creo que podemos llegar a un acuerdo mediante una transaccional en la que quede garantizado que los herreños serán escuchados tanto tiempo como sea necesario y que nada se aprobará sin ellos. Si es necesario, dejaremos la discusión competencial respecto a la gestión para la negociación directa de El Hierro con el ministerio, pero no podemos admitir de ninguna manera un documento que plantee la tutela única y exclusiva del Estado sobre nuestro Mar de las Calmas.
Gracias.