Francisco José Conde López
Gracias, señora presidenta. Señorías, subo a esta tribuna para defender la moción del Grupo Parlamentario Popular consecuencia de la interpelación urgente al Gobierno, en relación con el plan fiscal estructural que España tendría que haber remitido a la Comisión Europea el pasado 20 de septiembre. Como saben, este plan fiscal es el documento más relevante que tendrá que defender España ante la Comisión Europea para el cumplimiento de las nuevas reglas fiscales y marcará los objetivos presupuestarios, las reformas y las inversiones para los próximos cuatro o siete años, y, por lo tanto, al menos para las dos próximas legislaturas. Esta primera afirmación es enormemente relevante, porque el plan fiscal comprometerá al Gobierno central actual y a los siguientes, al igual que comprometerá a todos los gobiernos autonómicos locales actuales y a los siguientes, por lo que espero que compartamos entre todos los grupos parlamentarios la importancia de un plan fiscal que es de todos. No puede ser el plan fiscal de un Gobierno que actúa al margen del Poder Legislativo y de este Congreso. (Aplausos). Es cierto que la Comisión Europea justificó la posibilidad de retrasar la presentación de este plan hasta mediados de octubre aludiendo a la existencia de circunstancias políticas excepcionales, y todos conocemos las circunstancias políticas excepcionales de este Gobierno. (Aplausos). Hablamos, señorías, de la extrema debilidad de un Gobierno que ni siquiera tiene garantizada una mayoría estable. Hablamos de un Gobierno que no ha sido capaz de presentar el presupuesto del año 2024 y que hoy mismo ha evidenciado su incapacidad para aprobar los objetivos de estabilidad presupuestaria para el año 2025. Hablamos de un Gobierno que tan solo ha aprobado tres presupuestos en seis años de Gobierno. Y hablamos, señorías, de un presidente que, antes de cambiar de opinión, defendía —y cito textualmente— que aprobar los presupuestos es la primera y principal obligación de un Gobierno, porque sin presupuestos, señorías, no hay nada que gobernar. Esto decía el presidente Sánchez. (Aplausos). Señorías, honestamente les pregunto: un Gobierno tan precario, sin mayorías, que no cumple la Constitución cuando no presenta los presupuestos a esta Cámara y que sin un presupuesto, como dice su presidente, no tiene nada que gobernar ¿puede de forma unilateral, sin consenso y al margen de este Congreso y del resto de administraciones territoriales imponer los compromisos fiscales que nos van a obligar a todos los próximos cuatro a siete años? Se lo pregunto de otra forma: ¿tiene sentido que un Gobierno en minoría y tan débil, que no es capaz de presentar ni de aprobar sus presupuestos, sea el que decida los presupuestos de las comunidades autónomas y de todas las entidades locales sin que unas y otras puedan decir ni aportar nada? ¿Tiene sentido que ese Gobierno sea el que decida los presupuestos que tendrá que elaborar el próximo Gobierno sin que nadie de esta Cámara pueda decir ni aportar nada? Señorías, no es razonable, y lo dice la Comisión Europea y lo dice también la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. Les cito textualmente a la Comisión Europea: Los Estados miembros deben garantizar la participación de sus parlamentos nacionales y la consulta a las instituciones fiscales independientes, a los interlocutores sociales y a otras partes interesadas nacionales, según proceda. (Aplausos).
Señorías, todos los que estamos en esta Cámara, todos, pertenecemos a formaciones políticas que tienen responsabilidades de Gobierno en diferentes administraciones territoriales. ¿No les parece razonable poder incorporar aportaciones y validar el plan fiscal estructural que va a comprometer este Gobierno para los próximos cuatro a siete años, también comprometer a los gobiernos autonómicos y locales, de los que ustedes forman parte, antes de que se remita a Bruselas? Esto es lo que vamos a votar en el primer punto.
El segundo punto también les concierne de forma directa, porque el cumplimiento de las nuevas reglas fiscales dependerá de que España sea capaz de mantener una senda de crecimiento creciente y estable. Lo dijo el ministro Cuerpo en esta Cámara. Esa senda también depende de los fondos Next Generation, y, por eso, esos fondos son tan fundamentales para cumplir con la senda fiscal. Pero la realidad, señores del Gobierno, señor Cuerpo, es que solo se ha adjudicado uno de cada 4 euros del total de los 163 000 millones. Los fondos europeos no han mejorado la productividad por trabajador, tenemos 1,9 puntos menos de productividad que en el año 2018, y los fondos europeos, lamentablemente, no han logrado transformar nuestro modelo productivo. Y eso, señor Cuerpo, es responsabilidad de su Gobierno.
Hoy tenemos la oportunidad, entre todos, en este Parlamento, de ofrecer al Gobierno una solución, que no tiene otro objetivo que evitar que se tengan que devolver fondos a Europa y mantener la capacidad inversora de España. Por eso, señorías, en esta moción les pedimos que voten a favor de que se ponga a disposición de las comunidades autónomas y de las entidades locales los 18 000 millones de euros de fondos europeos Next Generation que el Gobierno central ha sido incapaz de adjudicar hasta la fecha. (Aplausos). Señorías, es una propuesta realista, porque saben que las instituciones europeas facilitarían las adaptaciones necesarias, saben que es posible acordarlo en el marco de la Conferencia Sectorial del Plan de Recuperación y saben que las comunidades autónomas tienen capacidad de ejecución.
Finalizo, señorías, dirigiéndome a la bancada del Partido Socialista Obrero Español, todavía el PSOE. Señorías, todos sabemos que el gran jefe es más de gobernar sin el Congreso y sin la oposición, pero, si me lo permiten, les voy a dar dos argumentos para que ustedes también puedan votar a favor de nuestra moción. El primero es por España y por su calidad democrática. Y, de nuevo, no lo dice el PP; nos remitimos al informe de Draghi, que será el punto de encuentro en esta nueva legislatura europea. Les vuelvo a citar textualmente: Las reformas solo pueden ser ambiciosas si cuentan con el respaldo democrático. Señorías, la política europea requiere consensos, y eso es absolutamente incompatible con diseñar en solitario el plan fiscal y con ejecutar en solitario los fondos europeos. Es una auténtica temeridad, y se arrepentirán de que un gobierno en minoría pretenda actuar en asuntos de calado de forma unilateral —no es ni admisible en un gobierno de mayoría absoluta—, y más, señorías, cuando ni siquiera ustedes pueden defender el techo de gasto ni la senda presupuestaria para un ejercicio, para el año 2025. (Aplausos.—Un señor diputado: ¡Muy bien!).
El segundo argumento para que puedan apoyar también ustedes esta moción es por su propio interés. Ya tenemos la experiencia de qué ha supuesto para España comprometer reformas e inversiones con Bruselas sin acordarlas con las Cortes Generales. No les ha salido demasiado bien con los fondos Next Generation. Hoy ustedes no son capaces de aprobar una decena de reformas comprometidas con Europa que son necesarias para desbloquear el quinto y el sexto pago, y ahora no se atreven a traerlas a esta Cámara porque, sencillamente, sus socios no les apoyan. Dilatar las reformas en el tiempo, como han hecho con la Ley de Movilidad Sostenible o como están haciendo con la Ley de Industria, ya se ha demostrado, señorías, que no es la solución.
En definitiva —finalizo—, señorías, tengamos altura de miras y sean ustedes egoístas por una vez, y me dirijo una vez más a la bancada del Partido Socialista. Señorías, eviten el bochorno que sufren hoy todos ustedes cuando se constata que Sánchez quiere centralizarlo todo en la Moncloa. Traigan a este Parlamento el plan fiscal antes de que se remita a Bruselas, porque va a comprometer al menos a los dos próximos presidentes del Gobierno de España. (Rumores). Permitan que las comunidades autónomas y las entidades locales garanticen la ejecución del cien por cien de los fondos Next Generation y trabajemos entre todos por el futuro de nuestro país, que es España.
Nada más y muchas gracias. (Aplausos).