Muchas gracias, señora presidenta. Proponemos hacerlo atacando la impunidad de los delincuentes, dando más herramientas y facilitando el trabajo a los jueces de instrucción y de lo Penal para conseguir más condenas. Somos conscientes de que es un tema complejísimo y no exento de posturas sectarias, pero esto no debe ser óbice para que, como legisladores, lo atajemos. Quiero precisar antes que nada que tanto el análisis de la situación actual, el debate y las reflexiones previas, así como la misma redacción de esta iniciativa que Junts presenta hoy, han sido realizadas con la participación y colaboración de un amplio abanico de expertos: jueces, fiscales y abogados penalistas;
Mossos d’Esquadra, responsables de la Policía local y responsables de cárceles; colegios profesionales ―especialmente tengo que agradecer al Colegio de Abogados de Barcelona que nos ha facilitado textos enteros―, entidades sociales y de reinserción, y asociaciones que son víctimas habituales de los hurtos, como son la Federación de Comercios o de Aparcamientos, y quiero destacar sobre todo que hemos contado con la complicidad de alcaldes y alcaldesas, concejales y concejalas de Seguridad, que son quienes viven más de cerca las nefastas consecuencias en sus municipios provocadas por este fenómeno. Aquí precisamente, y permítanme que les salude, hay algunos alcaldes que padecen en sus municipios esta situación, que han trabajado mucho para intentar evitarla y que hoy están escuchando este debate. Bienvenidos.
Todos ellos han hecho contribuciones muy valiosas para conocer mejor el fenómeno de la multirreincidencia delictiva y para poder confeccionar una propuesta legislativa que, evitando el populismo, sea útil para reducirla. Alcaldes y alcaldesas de todos los lugares y de todos los colores, y creo que no hace falta que les detalle los llamamientos públicos de auxilio que tantos alcaldes de distintas sensibilidades y de grupos que también forman parte de este arco parlamentario han ido haciendo, han venido denunciando la grave alarma social que se está produciendo en cuestiones de inseguridad entre sus vecinos y vecinas.
Refieren que en sus municipios un reducidísimo grupo de personas son autores de oleadas de delitos menos graves —especialmente hurtos, en ocasiones peleas— que el sistema, ya sea policial, administrativo o judicial, es incapaz de evitar. Manifiestan también que la Policía, en muchas ocasiones, consigue arrestar a los autores de los hechos, pero lamentablemente y debido a la poca gravedad del delito tienen que ser puestos en libertad y siguen delinquiendo impunemente una y otra vez, trasladando de forma muy visible al conjunto de la ciudadanía, por un lado, la impunidad con la que actúan y, por otro, creando una sensación de inseguridad y de vulnerabilidad cada vez mayor. Como ejemplo, quiero recordar que cuando se hizo público el informe de valoración del Plan Tremall de los Mossos d’Esquadra para la lucha contra la multirreincidencia —se hizo público en 2023, pero hacía referencia a datos de 2022—, se comunicó que 2022 se cerró con 283 personas multirreincidentes detenidas 2270 veces en Barcelona, implicadas en 5602 hechos delictivos, principalmente robos violentos y hurtos. Cinco de los principales multirreincidentes en Barcelona, en la ciudad de Barcelona, fueron detenidos 120 veces y entre todos acumulaban cerca de doscientos antecedentes.
Situaciones parecidas se producen en muchas ciudades, grandes y medianas, de Cataluña. La Policía refiere cómo ciertos individuos y determinados grupos organizados de delincuentes que viven de la práctica sistémica del hurto —y que, en ocasiones, obviamente, deriva en robos con violencia e intimidación o en riñas multitudinarias— se saben impunes. Esta percepción tan inquietante de impunidad provoca miedos y sensación de encontrarse en riesgo por parte de la ciudadanía, sobre todo la gente mayor o mujeres cuando andan solas al atardecer, o adultos con niños cuando están en las plazas públicas o cuando recorren las calles. Que la multirreincidencia hoy es percibida como uno de los problemas más importantes en materia de seguridad pública es un hecho. Desde Junts per Catalunya queremos reivindicar y recordar que el derecho a la seguridad se erige como uno de los principales derechos fundamentales de las personas y que está íntimamente ligado a los conceptos de dignidad y de libertad. Por todo ello, es perentorio que sin demagogias, con mucho rigor y con datos abordemos este fenómeno para reducir sus efectos.
Tres apreciaciones previas. En primer lugar, unos datos —pocos— únicamente para centrar mejor este debate. En el Estado español, en 2023, se conoce que se cometieron, como mínimo, 2 465 000 delitos. Ese mismo año, el conjunto de los juzgados consiguieron 427 000 condenas, un 17,3 % de los delitos cometidos en el Estado español fueron sancionados penalmente. Y si nos referimos a los hurtos, se conoce que el año pasado se cometieron, como mínimo —porque todavía se denuncian menos los delitos leves—, 666 000 hurtos, cifra que supone el 28 % del total de delitos cometidos. Ese mismo año se consiguieron 58 000 sentencias condenatorias en casos de hurto, que suponen un poco más del 8 % de los hurtos cometidos. Es decir que 92 de cada 100 hurtos cometidos han quedado impunes; 92 de cada 100 hurtos cometidos han quedado impunes.
En segundo lugar, ¿por qué nos preocupamos principalmente de los hurtos si no son las conductas delictivas más graves ni mucho menos? Primero, porque, como hemos visto, cerca de uno de cada tres delitos que se cometen en el Estado español son hurtos. Segundo, porque, según los expertos, los criminalistas más experimentados, la trayectoria delictiva de los delincuentes reincidentes se inicia habitualmente con la comisión de delitos leves, especialmente hurtos, que no han sufrido consecuencias penales. La impunidad, en el inicio de su carrera delictiva, provoca que el delincuente reincida cada vez con mayor violencia y, también, más a menudo. Y, tercero, y también según los expertos criminólogos, porque los delitos de lesiones con armas, de peleas, de riñas tumultuarias y los robos con violencia, en la mayoría de los casos, se han iniciado con un intento de hurto que se ha complicado porque la víctima ha querido defenderse de esta actitud ilícita o delictiva. Todo esto nos aboca a abordar el fenómeno de la multirreincidencia poniendo el delito del hurto en el centro de nuestra mirada.
En tercer lugar, los expertos coinciden en que nuestro sistema penal es de los más duros de Europa. Por lo tanto, no abordamos el fenómeno de la multirreincidencia desde esta perspectiva de endurecimiento de las penas. En Cataluña escuchamos la alerta de la magistrada decana de los juzgados de Barcelona respecto al colapso judicial provocado por el aumento de los hurtos y el retraso en los juicios. Expresó que los juicios que deberían celebrarse en diez o quince días, ahora, ya estaban siendo señalados para nueve o diez meses; y no olvidemos que estos delitos prescriben al año. Así pues, queremos darles herramientas efectivas para que los jueces puedan aplicar una justicia rápida y efectiva.
Respecto a las medidas concretas, voy a comentar rápidamente tres o cuatro. Primero, recordarán ustedes, o los que estaban en la anterior legislatura, que se aprobó una modificación, en 2022, respecto a los hurtos, que debe reconocerse que ha tenido escaso éxito. Cuando hemos analizado la causa de este escaso éxito ha habido una coincidencia con todas las personas y agentes consultados en que este poco éxito es más una cuestión práctica que no jurídica. El juez que debe aplicar el agravante tiene que confirmar que se han producido tres condenas anteriores de hurtos y que el importe sumado de todos lo sustraído en los tres hurtos supera los 400 euros. Pero cuando el juez que intenta aplicar este agravante va a la Oficina Judicial a consultar el registro de penados, que es donde aparecen los antecedentes, el importe y todos los datos de esa condena, resulta que el importe de lo sustraído no aparece; con lo cual, el juez que está juzgando el hurto, y que podría aplicar este agravante por las tres condenas anteriores, no tiene forma posible de poderlas aplicar. Nosotros proponemos la modificación del registro en este sentido para que los jueces, de un modo muy sencillo, en la Oficina Judicial pueda encontrar estos datos.
También se nos propuso, sobre todo desde el Colegio de Abogados de Barcelona y de la Policía, de los Mossos d’Esquadra y Policía local, agravar la sanción de los hurtos de teléfonos y dispositivos móviles y electrónicos. Tengan en cuenta este dato: un 41 % de los hurtos en Cataluña ―un 41 %― son de teléfonos móviles. En 2023, únicamente en Barcelona se hurtaron 31 000. Estos hurtos quedan siempre sin cuantificar porque su valor va mucho más allá del dispositivo. El dispositivo para un perito cuesta cuantificarlo, porque sabemos que la tecnología de un año para el siguiente cambia muchísimo. Pero, además, estos dispositivos contienen datos de identidad, de salud, tarjetas bancarias, tarjetas de transporte; son documentos absolutamente sensibles que generan un perjuicio enorme en la víctima, y es imposible o casi imposible cuantificarlo por parte de los peritos. Por eso, pedimos que este tipo de hurto se considere del tipo agravado, y que los ayuntamientos, que han sido los principales actores que reivindican la necesidad de que se encuentre una solución a este problema, puedan comparecer en estos procedimientos es importantísimo, porque, además, en estos procedimientos de juicios leves no comparece normalmente el Ministerio Fiscal, y sabemos que los ayuntamientos, con su apoyo jurídico, darán impulso a estos procedimientos y harán que se sigan las actuaciones necesarias para llegar, al final, a una condena.
Y, finalmente, dotar de recursos humanos suficientes para hacer efectiva esta modificación en Cataluña. Y ¿por qué decimos en Cataluña? Es necesario que les dé otro dato: de todos los hurtos cometidos en España, que antes hemos dicho que eran 666 000, en Cataluña se han cometido 170 000; es decir, un 26 % del total. Es más, de los 665 000 robos con violencia que se cometen en España, 25 000 son en Cataluña, que es casi un 40 %. Todos sabemos que en un juzgado, cuando no es posible acreditar todos los hechos constitutivos para condenar por robo con violencia, se pasa a hurto; y cuando no puede ser del tipo agravado, se pasa a un hurto leve y, por lo tanto, acaban sin ningún tipo de condena y solo con una multa. Esto es lo que pretendemos evitar.
Junts per Catalunya quiere ayudar a poner fin al fenómeno de la multirreincidencia. Estamos convencidos de que la aprobación de esta iniciativa legislativa es un primer paso, pero es un paso gigantesco para evitar la impunidad de los multirreincidentes. Obviamente, estaremos encantados de escuchar todas sus propuestas cuando esta ley empiece a tramitarse, para que se pueda mejorar, que seguro que se podrá mejorar, y, por lo tanto, estaremos encantados de hablar con todos ustedes.
Muchas gracias.