Jaime Eduardo de Olano Vela
Gracias, señora Armengol. Señor Bolaños, las actas las ha publicado la oposición. No busquen excusas y reconozcan al legítimo presidente de Venezuela. (Aplausos). Señor Bolaños, con el nombramiento del ministro Escrivá como gobernador del Banco de España, algo que solo había hecho Franco —algo que solo había hecho Franco, le repito—, alcanzaron ustedes la colonización de cincuenta instituciones. Los organismos de control, los de supervisión, los de defensa de la legalidad, la comunicación, cincuenta altos cargos con la misión de socavar los contrapesos del Estado de derecho a las tentaciones autocráticas de Sánchez. Ayer anunciaron a la nueva subgobernadora del Banco de España, ex alto cargo con ZP, protagonista de la quiebra del Estado que nos dejó el inefable ZP. Esto sí que es todo un aval, señor Bolaños. ¿No conocen ustedes a nadie independiente que quiera acercarse al señor Sánchez? Pensábamos que ahí finalizaban los tics autocráticos de Sánchez, pero el pasado sábado, en un inusual ataque de sinceridad, Sánchez anunciaba su intención de gobernar sin el Parlamento los próximos tres años. De nuevo, como Franco. Gobernar sin el Parlamento, señor Bolaños. Franco ha pasado de comodín a ser el modelo a seguir para Sánchez. (Rumores). Les molesta la soberanía nacional, les estorba la democracia, señor Bolaños, ¿respeta este Gobierno la independencia de las instituciones? (Aplausos.—La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!).