Engracia Rivera Arias
Grupo SumarDiputada.Página 85Vídeo
Muchas gracias, presidenta. Hoy hemos aprobado la creación de una subcomisión relativa a la lucha contra los discursos de odio. El Informe Anual de Monitorización del Discurso de Odio en Redes Sociales, del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia de 2023, pone de manifiesto unos datos muy preocupantes que dibujan un escenario desolador para las personas de bien que defendemos la equidad y la igualdad. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Llevamos ya años viendo cómo los discursos de odio han invadido nuestra esfera pública. Solo es necesaria una búsqueda rápida en Internet para comprobar cómo en 2015 el señor Xavier García Albiol, del Partido Popular, basaba su campaña para las municipales en comparar la inmigración con basura y prometía limpiarla, y este verano ha vuelto a ser noticia por sus discursos xenófobos y clasistas; cómo en junio de 2023 el concejal de VOX en el Ayuntamiento de Mérida pedía la retirada de la bandera LGTBIQ+, equiparando la diversidad sexual con la pederastia; cómo en 2019 Televisión Española tuvo que limitar la emisión de un spot electoral de VOX por su extremada violencia porque en dicho spot se vinculaba la llegada de inmigrantes con la violación de mujeres, o cómo ayer mismo en esta tribuna tuvimos que escuchar un discurso violento y discriminatorio hacia un colectivo vulnerable, como son los menores extranjeros no acompañados, que al fin y al cabo son niños solos, desprotegidos, a los que las derechas demonizan y deshumanizan. (Aplausos). No voy a abundar en más ejemplos, porque no hay tiempo, no por falta de material, pero sí sabemos que no solo vemos discursos que discriminan por razón de sexo o género. Así, la ultraderecha ejerce de fiel sierva del patriarcado que nos condena a las mujeres a la desigualdad estructural. Y no solo deshumanizan a las personas migrantes o al pueblo gitano por racismo y xenofobia, sino que también son aporofóbicos, porque si hay dinero por medio el color de la piel deja de importarles. Solo criminalizan la pobreza. (Aplausos). El peligro y el problema fundamental es que estos discursos de odio se acaban traduciendo en lesiones, amenazas, injurias, daños, trato degradante, coacciones y humillaciones, aumentando año tras año el número de delitos de odio, y eso que la gran mayoría no se denuncian.
Frente a esto, es necesario articular políticas para poder prevenir y combatir este tipo de conductas, y esta subcomisión debe aportar soluciones para poder focalizar adecuadamente el problema. Para ello, necesitamos escuchar a aquellos afectados y aquellas afectadas por el odio y la discriminación, construyendo un espacio de diálogo constructivo que incluya expertas y organizaciones que ya trabajan en medidas para combatir esos discursos de odio. También esperamos que sea un espacio para desarrollar y promover iniciativas legislativas que fortalezcan la protección de nuestra sociedad frente a esos discursos deleznables. Igualmente, es imprescindible la educación, la sensibilización y el fomento de la tolerancia. Necesitamos desarticular los estigmas y prejuicios que, construidos sobre mentiras y noticias falsas, alimentan el odio.