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Sin adjetivos

Pleno del 10 de septiembre de 2024

Proposición no de Ley relativa al reconocimiento de Edmundo González Urrutia como ganador de las elecciones presidenciales celebradas el pasado 28 de julio de 2024 en Venezuela.

Proposición no de Ley ante el Pleno.. Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 60.

Defensa y exterior

Votación

  • 11 de septiembre de 2024: salió adelante, 177 sí, 164 no, 1 abstenciones.

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 45Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, hace diez años tuve el honor de subir por primera vez a esta tribuna. Lo hice para exigir la liberación de los presos políticos en Venezuela. Dos de esos presos nos acompañan hoy, Antonio Ledesma y Leopoldo López (aplausos), y representantes de todas las fuerzas democráticas, y diputados y activistas de derechos humanos y víctimas de la persecución y hasta de las más viles torturas. Y también está hoy aquí Carolina, hija de Edmundo González Urrutia, presidente electo de Venezuela por inviolable mandato de las urnas. (Prolongados aplausos). Nuestro afecto, nuestro apoyo y nuestra bienvenida. Señorías, las razones éticas para apoyar esta iniciativa son evidentes, pero reconocer la victoria de Edmundo González es también un imperativo estratégico, sobre todo después de la operación diseñada por la dictadura, organizada por Zapatero y facilitada por el Gobierno de España, por la que ha tenido que salir de su país entre chantajes y coacciones. Dicho por Oliver Goldsmith: Lo que es moralmente falso no puede ser políticamente verdadero. Dicho por mí: Lo moral es lo eficaz. Les daré diez razones para reconocer a Edmundo González. Primera, porque es la verdad y la verdad importa. Sin verdad no hay democracia; sin verdad solo hay ruido y furia, narrativas, relatos sin combate. Maduro pretende imponer una mentira mediante la fuerza, pero todos sabemos que Edmundo ganó con el 67 % de los votos, porque así lo acreditan las actas que recogieron los ciudadanos en un ejemplo conmovedor de militancia democrática. (Aplausos). Esas actas son un símbolo de la batalla por la restauración de la verdad en la vida pública. Despreciar lo que dicen —‌que Edmundo ganó— es un atentado contra la realidad, es alentar la posverdad que está carcomiendo las democracias contemporáneas. Segunda razón, porque la soberanía del pueblo es sagrada, sí, también la venezolana. ¿O es que el voto de un venezolano vale menos que el de un español? Reconocer la victoria de Edmundo González es impugnar la condescendencia de quienes tratan a Venezuela como un pueblo de segunda, es afirmar el principio de soberanía, médula del sistema democrático, y es evitar un precedente diabólico que habilitaría a cualquier aspirante a autócrata; sí, también aquí. Tercera, porque la voluntad popular ya expresada en las urnas es el único punto de partida legítimo para la transición. La dictadura agita el fantasma de una guerra civil y dice que la salida de Edmundo asegura la paz, Delcy. No, en Venezuela no hay dos bandas armadas, la agresión es unilateral; de hecho, ni siquiera hay dos bandos. Hay un pueblo reconciliado en sus ansias de libertad; ahora solo falta que una casta corrupta y criminal se reconcilie con la realidad de su derrota. Para eso sirve esta iniciativa, para impulsar la transición, para que ese abrazo entre venezolanos alcance también a los exiliados. Cuarta razón, porque frente a la represión solo funciona la firmeza. Y, por favor, nos llame más inteligencia al apaciguamiento, fuente de las mayores calamidades de la historia moderna. Los informes de la ONU describen un robo electoral a mano armada, torturas, detenciones arbitrarias, niños secuestrados, vejados, maltratados, pero el Gobierno arrastra los pies y el señor Borrell dijo que hasta enero hay tiempo. ¡Los secuestrados no tienen tiempo, los perseguidos no tienen tiempo, los niños no tienen tiempo! Edmundo González no tenía tiempo. Fue víctima de una cacería totalitaria y hoy engrosa la lista de exiliados. Y ahora el señor Sánchez lo llama héroe y dice que no lo abandonará. Héroes son todos los demócratas venezolanos, Edmundo es algo más, es el electo por los héroes, y no reconocerlo es abandonarlo a él y al pueblo que lo votó. (Aplausos). Lo que está en juego es más que el destino de un hombre, es la vigencia de un mandato y lo vamos a defender.

Quinta razón, porque ni siquiera la izquierda merece este descrédito, y que lo diga yo.... Pregunto: ¿Es Maduro de izquierdas? Hay una izquierda tuerta que solo ve dictaduras de derechas o que piensa: Maduro es un dictador, pero al menos es nuestro dictador. Al blanquear a Maduro se ensucia a sí misma. Aprendan del señor Boric, que ha dicho: Venezuela es una dictadura. No hace falta ser un politólogo, basta con ser un demócrata. Y añadió: Es posible y necesaria una izquierda que respete los derechos humanos sin importar el color de quien los vulnere. Sigan su estela, entiendan que lo moral es lo eficaz; lideren el reconocimiento de Edmundo González en Europa, porque, además, el consenso no es excusa. Es decir, rompen ese consenso para reconocer el Estado de Palestina, pero no para reconocer al presidente de Venezuela. ¿Por qué? (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien! ¡Bravo!).

Sexta razón, porque el cinismo no merece premio. Señorías del PSOE, su enmienda es inaceptable. A Edmundo lo despojan y a Zapatero lo encumbran, ¡qué digo, lo hacen un héroe! El señor Zapatero mantiene desde hace años una relación de intimidad antidemocrática con Maduro y su corte criminal. Zapatero es todo menos un mediador. Siempre ha utilizado el diálogo para dar oxígeno a la dictadura, invoca el bien para perpetuar el mal, que es la máxima inmoralidad.

Séptima razón, porque Venezuela afecta a toda América Latina. Lo dijo bien el representante de Uruguay ante la OEA. Ha dicho: ¿qué creen ustedes que están haciendo 8 millones de venezolanos diseminados por todo el continente, turismo? ¿Y qué pasaría si la dictadura se perpetuara? Una catástrofe humanitaria y regional.

Octava razón, porque de Europa se espera una mínima coherencia. El señor Albares congregó a sus colegas europeos y juntos decretaron que no ganó Maduro, pero tampoco la oposición. La verdad no es el punto medio entre dos versiones. La Navidad no es el 1 de octubre, pero tampoco es el 15 de noviembre. Así mueren las democracias. (Un señor diputado: Muy bien).

Novena razón, porque Venezuela es un frente en la defensa del orden liberal global. No es casualidad que Putin, China e Irán apoyen a Maduro, son aliados contra todo lo que defendemos, y lo primero, la libertad. Reconocer la victoria de González es tan urgente como defender la integridad territorial de Ucrania; la misma causa, el mismo combate.

Y décima razón, porque España tiene una responsabilidad histórica y moral. Fuimos madre patria y hoy somos nación hermana y bisagra con Europa. Pagamos el coste de la indiferencia internacional ante nuestra propia dictadura y queremos para los venezolanos lo mismo que para nosotros mismos: democracia y libertad.

Señorías, elijan: con la verdad y la democracia o con la dictadura y la mentira. Nada celebrarían más en el búnker de Miraflores que el rechazo a esta iniciativa y nada debilitará más a la tiranía que su aprobación. Mi profundo agradecimiento a los grupos que han anunciado su apoyo.

Y acabo ya. Sé que son horas difíciles para los venezolanos, horas de angustia y de zozobra, y sin embargo, mientras haya un solo venezolano dispuesto a seguir levantando la bandera de la libertad, mientras haya un solo venezolano dispuesto a jugarse la vida por la democracia, mientras haya un solo niño dispuesto a coger el relevo habrá esperanzas; y hay muchos, vaya si los hay. Podrán quebrar a un hombre, a cien, a mil, pero jamás podrán quebrar la causa ni tampoco a una mujer inquebrantable: María Corina Machado, una mujer a la que el movimiento feminista, si no fuera tan sectario, levantaría un monumento. (Aplausos.—Varios señores diputados: ¡Muy bien!).

Presidencia. Señora Álvarez de Toledo, tiene que ir terminando.

Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos

PPDiputada.Página 46

La más valiente, la heroína del siglo XXI. Llámela, presidente Sánchez, desde China y trabaje para que el 10 de enero Edmundo González Urrutia jure su cargo y quien salga rumbo al exilio sea Nicolás Maduro.

Y a todos los venezolanos, tan bien representados, querida Carolina —‌por favor, transmíteselo también a tu papá— les digo hoy solemnemente: la dictadura no encontrará como aliada la indiferencia española. Vuestra causa es nuestra causa, no hay fronteras morales ni ideológicas. Nunca os hemos preguntado si sois de izquierdas o de derechas, de centro o de la nada, porque es irrelevante. (Risas). Esta es una batalla entre la civilización y la barbarie y la libraremos hasta la liberación definitiva de Venezuela. Sí, señorías, hasta el final.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie, también dirigidos a la tribuna de invitados).

Presidencia. Muchas gracias, señora Álvarez de Toledo. Para la defensa de las enmiendas formuladas por los diferentes grupos parlamentarios, tiene la palabra en primer lugar, por el Grupo Parlamentario VOX, el señor Sánchez García por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

José María Sánchez García

VoxDiputado.Página 47Vídeo

Con la venia. En esta PNL del Grupo Popular se propone esencialmente que esta Cámara solicite al Gobierno el reconocimiento del señor González Urrutia como presidente electo de la República de Venezuela. Pero, más allá de esta cuestión —n‌ osotros estamos conformes y hemos solicitado públicamente que así se proceda por el Gobierno español, que es quien puede hacerlo—, tenemos que denunciar hoy aquí la calculada ambigüedad del Gobierno del Partido Socialista en esta cuestión que atañe a Venezuela en general y, en particular, a las últimas elecciones presidenciales del 28 de julio, porque la izquierda no consigue desprenderse de su ideología históricamente matriz, que es el marxismo, y sigue apoyando abierta o solapadamente a todos los regímenes políticos de este signo, no solamente al bolivariano o chavista de Venezuela, sino también al cubano, al nicaragüense, etcétera. En octubre de 2023, el ministro de Asuntos Exteriores, ministro de escasa talla —‌se entiende en sentido diplomático—, incompetente y errático, pidió a la Unión Europea que levantase las sanciones, las medidas restrictivas impuestas a la República de Venezuela, en particular al régimen chavista, por un reglamento de 2017 del Consejo de la Unión Europea. Todavía en abril del 2024 el señor Albares insiste en esta petición a la Unión Europea y la Unión Europea, en un gesto también ambiguo y calculado sobre el que luego diremos algo —‌calculado, aunque es difícil entender la finalidad de ese cálculo—, unos días más tarde, en mayo de este mismo año, es decir, unos días después de la petición del ministro español de Asuntos Exteriores, exactamente el 13 de mayo, decide prorrogar las medidas, pero no por el plazo habitual de prórroga, que es de un año, sino prorrogar solamente algo más de seis meses y medio, exactamente hasta el día 10 de enero de 2025, en un gesto de favor hacia el Gobierno venezolano —‌de la Unión Europea, la Comisión y el Consejo—, de favor hacia ese régimen, una vez que se había alcanzado el llamado Acuerdo de Barbados entre la oposición y el Gobierno venezolano por virtud del que se pactó que se reconocería a la oposición el derecho a elegir libremente su o sus candidatos a la Presidencia de la República en las elecciones que se celebrarían en julio. Como quiera que esto no fue así, como hemos sabido, inmediatamente después de esas elecciones, se produjo un escrutinio en falso y la situación en este momento es que la Comisión Europea sostiene que no va a reconocer al señor Maduro como presidente electo, declarado así por la corte nacional electoral de Venezuela, pero tampoco al señor González Urrutia, a pesar de haber publicado un número de actas oficiales del escrutinio que sería suficiente en cuanto al número de votos resultante para ser proclamado presidente sin ninguna duda. Esta es la posición ambigua, tibia, de la Unión Europea en esta materia que inmediatamente el señor ministro de Asuntos Exteriores de nuevo, insisto, en su escasa estatura —e‌ n sentido diplomático, reitero— vuelve a hacer suya y dice que el Gobierno español está en esa misma posición. Es decir, que no se va a reconocer a nadie hasta que no se proceda a una suerte de recuento o auditoría practicada por un tercero independiente. Esta es la situación hasta las últimas noticias de las últimas cuarenta y ocho horas, en las que hemos sabido que el Gobierno español ha ofrecido y ha facilitado que el señor González Urrutia llegue a España materialmente y, además, le ha ofrecido declararle asilado político en nuestra patria. Esto admite interpretaciones distintas, pero yo voy a dar dos testimonios en los que me voy a basar para hacer lo que me permito formular de esta tribuna. El primero es el del propio Nicolás Maduro. Nicolás Maduro ha manifestado en el día de hoy —‌hora local española, no sé qué hora era en Venezuela cuando manifestó tal cosa— su conformidad con la decisión del señor González Urrutia y, además, le ha manifestado sus mejores deseos para su vida en España. Es decir, el señor Maduro ha manifestado su satisfacción con el abandono de la República de Venezuela por el señor González Urrutia y el asilo político que el Gobierno español le va a conceder. A continuación, el periódico El País, al comentar esta medida, en el subtítulo de la noticia ha dicho que constituye un mazazo para la oposición venezolana. Es decir, satisfacción de Maduro y mazazo en boca del diario gubernamental no puede sino significar adicionadas que esta solución a quien beneficia es a Maduro y a quien perjudica es a la oposición venezolana (aplausos), cuya líder es María Corina Machado, a quien VOX ha defendido desde el inicio de su actividad política contra el chavismo. Es una vergüenza y un enjuague que, por tonto que se sea, nadie puede creerse. Es un enjuague del Gobierno.

Y luego está el Partido Popular, que se harta de pedir aquí el reconocimiento del señor González Urrutia como presidente electo por el Gobierno español, pero se encuentra con la situación de la Comisión Europea que preside la señora Von der Leyen. (Rumores). Sí, sí, ¡también conocida por Vonder Pfizer! ¡Sí, señor Tellado, esa señora que preside una Comisión que se niega a proceder al reconocimiento del señor González Urrutia! Entonces, aclárense ustedes, ¿esa señora no pertenece a su partido? ¿No es del Partido Popular Europeo? (Aplausos.—El señor Tellado Filgueira: Lamentable). ¿No ha sido constituida la Comisión con la mayoría que ha aportado el Partido Popular Europeo en unas alianzas impías con otros?

Presidencia. Señor Sánchez, tiene que ir terminando.

José María Sánchez García

VoxDiputado.Página 48

Esa es la ambigüedad calculada de siempre del Partido Popular, una falta de seriedad, por mucho que ahora quieran… (El señor Tellado Filgueira: ¡Qué penoso!—La señora Montesinos de Miguel y el señor Pérez Álvarez señalan hacia la tribuna de invitados). Sí, sí, no haga usted gestos; usted no cree en nada de esto, y menos en la diplomacia, de modo que lo que deben hacer es estar callados. ¡Su postura no es seria, es indigna y no es de verdadero apoyo a la causa venezolana contra el régimen chavista! (Aplausos.—El señor Tellado Filgueira: Penoso). ¡Porque tienen socios en Europa que no comparten con firmeza esa postura y que comparten la postura del Partido Socialista Obrero Español y del Gobierno español! (La señora Montesinos de Miguel: ¡Qué vergüenza! Un poco de respeto —‌señalando hacia la tribuna de invitados—). Esto es público y manifiesto. Por lo tanto, ustedes carecen de autoridad para hablar de esta cuestión.

Nada más, gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Gracias, señor Sánchez. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Narbona Ruiz por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Cristina Narbona Ruiz

PSOEDiputada.Página 48Vídeo

Presidenta, señorías. En primer lugar, un muy afectuoso saludo fraternal para todos los venezolanos y venezolanas que hoy asisten desde la tribuna a este debate y, por supuesto, a todos aquellos que siguen desde fuera del Congreso estas intervenciones. (Aplausos). Señorías, intervengo con la convicción y el orgullo que me produce formar parte de un partido, el Partido Socialista Obrero Español que, a través de la acción de gobierno, ha hecho más que ningún otro Gobierno por el pueblo venezolano y por aquellos que combaten el régimen de Maduro. (Aplausos.— Protestas). Sí, señorías, hay un proverbio muy cierto que dice: Obras son amores y no buenas razones. Son 125 000 los venezolanos que se han acogido a la posibilidad de asilo político o humanitario desde 2018 frente a 125, señora Álvarez de Toledo, durante el Gobierno de Mariano Rajoy. (Aplausos.—Rumores). Señorías, ha sido el Gobierno de España, el Gobierno de Pedro Sánchez, el que ha llevado el debate al Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores —‌señoría de VOX, aprenda un poquito de cómo funciona la Unión Europea, no es la Comisión Europea, es el Consejo de Ministros, donde están representados los veintisiete gobiernos—. Y, fíjense, ningún Gobierno, ni siquiera los de su familia política, ha planteado hasta este momento la oportunidad y la conveniencia del reconocimiento de Edmundo González. No lo han hecho hasta ahora, pero lo que han hecho hasta ahora ha sido a instancias del Gobierno de Pedro Sánchez, y es alcanzar una posición unánime hace muy pocos días, que ciertamente no ha sido un apoyo al señor Maduro, por mucho que ustedes quieran buscar connivencias. No; ha sido todo lo contrario, ha sido fijar claramente que no se reconoce a Maduro como vencedor de las elecciones. ¿Eso es estar al lado de Maduro? No me parece. Como no me parece que el hecho de que esté con nosotros ahora el señor Edmundo González sea ninguna victoria del señor Maduro. Edmundo González pidió venir a España, porque estaba amenazado y porque corría peligro, y el Gobierno de España hizo todo lo necesario para que pudiera venir de inmediato y pudiera recibir —‌como va a recibir— asilo político. Señorías, ¿saben ustedes lo que significa asilo político? No es un asilo cualquiera; significa que se reconoce de dónde viene la persona a la que se le concede el asilo. A lo largo de estos años, señorías, hemos incrementado sustancialmente la ayuda al desarrollo y la ayuda humanitaria en 100 millones de euros, no solo para Venezuela, no solo para mitigar la situación catastrófica en la que se encuentra Venezuela por culpa del régimen de Maduro; no solamente la hemos incrementado allí, sino que también estamos ayudando a los venezolanos que han tenido que exiliarse a otros países de América Latina. Señorías, hemos venido trabajando precisamente para apoyar a todos los venezolanos que están combatiendo por la democracia y por la libertad. Y con el mismo orgullo y la misma convicción que les he dicho que el Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho más que ningún otro Gobierno, también les digo que vamos a seguir haciendo más. (Aplausos).

Eso es exactamente lo que dice nuestra enmienda a la proposición no de ley: que instamos al Gobierno de España a que trabaje en el ámbito de la Unión Europea para que la Unión Europea avance en su posición común de manera que ayude a ese proceso hacia la democracia, incluyendo el análisis de las consecuencias que puede tener el reconocimiento de Edmundo González. Porque, señora Álvarez de Toledo, yo creo que lo primero que hay que hacer es no generar expectativas falsas. Usted no puede engañar a los venezolanos que nos acompañan haciendo creer que el simple reconocimiento de Edmundo González como presidente electo es una especie de varita mágica que hará desaparecer por encanto al señor Maduro. ¡Ojalá fuera así! Pero bien sabemos que las cosas no funcionan de esa manera, lo sabemos porque ya tenemos la experiencia que vivimos con el señor Guaidó, al que reconocimos, y no tuvo ninguna utilidad.

De manera que, señorías, tenemos que seguir trabajando con los compañeros y compañeras que están luchando por su vida, por su dignidad y por la democracia, y tenemos que hacerlo con eficacia, buscando soluciones reales y no intentando hacer que los venezolanos sean una vez más el ariete del Partido Popular contra cualquier cosa que haga el Gobierno de Pedro Sánchez. (Aplausos). Señorías, no instrumentalicen a los venezolanos. Tienen nuestro compromiso, que va avalado con todos los hechos que he mencionado y con muchos más que ustedes conocen, porque saben que no están viviendo en una dictadura chavista, como se dice en las filas de la oposición, sino en un país democrático que acoge y defiende los derechos humanos y la democracia dentro y fuera de sus fronteras.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Narbona. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Mixto, interviene, en primer lugar, el señor Catalán Higueras, por un tiempo de un minuto.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 49Vídeo

Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, evidentemente, lo que está ocurriendo en Venezuela es una auténtica desgracia, sobre todo porque todo demócrata, toda persona que crea en la libertad y en los derechos humanos hoy debe dar un paso al frente y debe comprometerse con ese grito que recorrió las calles y plazas de Venezuela: «democracia y libertad para Venezuela». Todos los países democráticos, el primero España por su influencia por la Unión Europea y también con el país hermano de Venezuela, debieran reconocer al ganador de las elecciones, al presidente electo Edmundo González. Pero es que además, señorías, hay que lamentar que no haya ningún miembro del Gobierno en este salón de Plenos, ni siquiera el ministro de Exteriores, para recordarles y que digan, porque parece que les cuesta mucho recordarlo y decirlo, que el Gobierno de Maduro es una dictadura y Maduro es un dictador. Y habría que saber qué va a hacer el Gobierno de España. ¿Va a llevar ante la Corte Penal al dictador? ¿Va a llevarlo ante el tribunal internacional de justicia? ¿Va a solicitar en la Unión Europea mayores sanciones personales a Maduro y a sus acólitos? Cuando nosotros hemos insistido por los viajes de Rodríguez Zapatero a Venezuela, el ministro Albares, para no contestarnos, decía que eran de carácter personal. Eso sí, nunca nos dijo si era el Gobierno quien pagaba los viajes, nunca lo quiso reconocer, y ahora dice que aprecian y valoran su labor. ¡Qué vergüenza! Nosotros, en Unión del Pueblo Navarro, apoyamos incondicionalmente al pueblo hermano de Venezuela y al movimiento cívico, democrático y pacífico que representan en este momento el presidente electo Edmundo González, María González Machado y millones de venezolanos. ¡Su causa es la nuestra! ¡Viva Venezuela libre! (Aplausos).

Presidencia. Gracias, señor Catalán. Tiene ahora la palabra la señora Valido García también por tiempo de un minuto.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 49Vídeo

Señorías, me falta tiempo para describir lo que significa Venezuela para los canarios y para las canarias, la octava isla, como la conocemos, el hogar de miles de compatriotas durante décadas, el lugar al que tuvieron que emigrar para poder salir adelante cuando en nuestra tierra no se podía prosperar. Gracias a todos ellos, porque de su trabajo, de sus aportaciones, se beneficiaron y con ellos mejoraron muchísimos de nuestros pueblos.

Un grandísimo intérprete canario, Braulio, dice en una de sus canciones que más cerca está Caracas que Pamplona, más cerca La Habana que Barcelona. Así lo sentimos, así de cerca nos sentimos los canarios; 58 000 canarios viven en este momento en Venezuela y nos piden ayuda y nos piden apoyo, y Coalición Canaria es tajante, votará que sí. Votará que sí, porque nos preocupa muchísimo que esto termine degenerando en un enfrentamiento civil, porque es lo primero que tenemos que evitar, porque debemos exigir transparencia, porque debemos exigir diálogo. ¡No se puede pasar por encima de la voluntad del pueblo de Venezuela!, no podemos seguir asistiendo a esos titulares que dicen: «la democracia se exilia». ¡Qué triste! Nosotros como país democrático no podemos permitir ese escenario, no debemos ser impasibles en esta situación; los derechos e intereses legítimos del pueblo venezolano no pueden seguir ignorándose. Y, señorías, ¡la paz y la prosperidad de Venezuela deben estar lejos de los cálculos interesados de los partidos en esta Cámara! ¡Venezuela no se lo merece! (La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!—Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Tiene ahora la palabra el señor Rego Candamil, también por tiempo de un minuto.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 50Vídeo

Grazas, presidenta. Nun minuto. Señoras e señores do Partido Popular, hipócritas e con exixencias democráticas selectivas sempre en función do que interese ó amigo americano. Non condenaron aínda o xenocidio do sionismo en Gaza, máis de 40 000 mortes. Non vin que criticasen a brutal represión de Milei contra os traballadores e traballadoras que protestan polas consecuencias das políticas ultraliberais na Arxentina. Non condenaron o golpe de Estado en Bolivia contra Evo Morales. E non lles preocupa, evidentemente, que Macron roubase a vontade popular en Francia nomeando un primeiro ministro de dereitas, a pesar de ter gañado a esquerda as eleccións. Por que tan selectivos? Porque para vostedes a cuestión non é nin de democracia nin de dereitos humanos, senón de intereses xeoestratéxicos. Quen ten as maiores reservas de petróleo do mundo? Venezuela, que casualidade. Por menos, os Estados Unidos armaron campañas tachando gobernantes de ditadores, iniciaron guerras, invadiron países e mataron millóns de persoas. Lembran Iraq e a complicidade nesa guerra do Goberno do Partido Popular? Agora queren recoñecer presidente o candidato da ultradereita apoiándose só en datos dunha web da propia oposición con actas que, en casos, se demostraron falsificadas e que se negou a entregar ó Tribunal Superior de Xustiza como fixeron outros candidatos. Ben, xa antes recoñeceran a Guaidó como presidente sen sequera terse presentado ás eleccións presidenciais. Velaí a súa coherencia democrática. Nós podemos discrepar de como se conducen os procesos políticos en determinados países, podemos estar moi distantes ideoloxicamente de moitos Estados, porque nin fomos nin somos nin seremos nunca confesionais de ningún país. Acabo. Mais, a diferenza de vostedes, sempre defenderemos a soberanía dos pobos fronte ás políticas inxerencistas do imperialismo norteamericano, aquilo de que ás veces para saber onde estar chega con observar quen está en fronte. Evidentemente, votaremos en contra. Moito obrigado.

Gracias, presidenta. En un minuto. Señoras y señores del Partido Popular, hipócritas y con exigencias democráticas selectivas, siempre en función de lo que le interesa al amigo americano. No condenaron todavía el genocidio de sionismo en Gaza, con más de cuarenta mil muertes. No he visto que criticasen la brutal represión de Milei contra los trabajadores y las trabajadoras que protestan por las consecuencias de las políticas ultraliberales en Argentina. No habéis condenado el golpe de Estado en Bolivia contra Evo Morales. Y no les preocupa tampoco, evidentemente, que Macron robase la voluntad popular en Francia nombrando un primer ministro de derechas, a pesar de haber ganado la izquierda las elecciones. ¿Por qué tan selectivos? Pues porque para ustedes la cuestión no es ni de democracia ni de derechos humanos, sino de intereses geoestratégicos. (Rumores). ¿Quién tiene las mayores reservas de petróleo en el mundo? Venezuela. ¡Qué casualidad! Por lo menos, los Estados Unidos organizaron campañas tachando a gobernantes de dictadores, iniciaron guerras, invadieron países y mataron a millones de personas. ¿Recordáis Irak y la complicidad en esa guerra del Gobierno del PP? Ahora queréis reconocer como presidente al candidato de la ultraderecha apoyándose solo en datos de una web de la propia oposición, con actas que se demostraron eran falsificadas y que se negaron a entregar al Tribunal Superior de Justicia, como lo hicieron los demás candidatos. Pues antes ya habéis reconocido a Guaidó como presidente, aunque no se había presentado a las elecciones presidenciales. Esta es vuestra coherencia democrática. (Rumores).

Pues podemos discrepar de cómo se conducen los procesos políticos en algunos países. (Rumores). Podemos estar distantes ideológicamente de muchos Estados, porque ni fuimos ni somos ni seremos nunca concesionarios de ningún país, pero, a diferencia de ustedes, siempre defenderemos la soberanía de los pueblos frente a las políticas injerencistas del imperialismo norteamericano. Muchas veces basta con saber dónde estamos cuando vemos quién tenemos en frente. (Rumores). Y votaremos...

Muchas gracias. (Rumores y protestas).

Presidencia. Ruego silencio y respeto en todas las intervenciones, por favor. Tiene la palabra ahora, por el Grupo Mixto, el señor Sánchez Serna, por un tiempo de dos minutos. Cuando quiera.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 51Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, el Partido Popular, que lleva once meses sin condenar el genocidio que Israel está perpetrando en la Franja de Gaza (aplausos.—Rumores) y que jaleó los golpes de Estado en Bolivia y en Perú, esta tarde se manifiesta preocupadísimo por la democracia en Venezuela y nos exhorta a actuar. ¿Y qué nos propone este Partido Popular tan democrático para con Venezuela y tan despistado para con el resto del mundo? Básicamente las recetas que se llevan aplicando durante décadas contra Venezuela y que han tenido escaso éxito hasta ahora. (Rumores). Por una parte, intensificar las sanciones contra Venezuela para intentar asfixiar su economía y que al final paga el pueblo —s‌ on ya más de novecientas sanciones las que tiene Venezuela—, y, por otro lado, que España reconozca al candidato que a ustedes les gusta, es decir, al candidato de la oposición de la extrema derecha. (Rumores y protestas). Por resumirlo de una manera muy sencilla, una operación Juan Guaidó 2.0. (Protestas). Griten, griten, que voy a seguir. Pueden seguir gritando. (Protestas).

Presidencia. Un momento, señor Sánchez. Por favor, señores diputados, todo el mundo tiene que escuchar con respeto todas las intervenciones, les guste o no les guste el fondo de lo que se plantea, porque, si no, no es posible. Un poco de respeto a la ciudadanía que nos escucha. Cuando quiera, señor Sánchez.

Javier Sánchez Serna

PodemosDiputado.Página 51

Miren, en Podemos no vamos a apoyar esta proposición (protestas) ni vamos a ser ingenuos y sumarnos a las campañas de la derecha internacional, que en este momento no están por el encuentro entre los gestores del país, sino que buscan más bien que Venezuela vuelva a arder. Nosotros respetamos la soberanía nacional de Venezuela y la voluntad democrática de su pueblo y, como en cualquier otro país, pedimos tanto la transparencia de los procesos electorales como el respeto a la institucionalidad del país. (Rumores). En este sentido, compartimos la posición del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, cuando señala que tienen que ser las instituciones venezolanas las que resuelvan las disputas internas y las que trabajen para el avance de la convivencia democrática y de la paz. (Rumores). Y esta es la posición que mantenemos para cualquier país del mundo, también para los Estados Unidos, como cuando hubo un candidato que denunció fraude y fue la propia justicia americana la que lo resolvió. (Aplausos).

En cualquier caso, señorías, creo que ustedes no tienen un problema con la democracia en Venezuela, como no lo tienen con la democracia en otras partes del mundo que no les voy a enumerar. El problema de fondo es que Venezuela está buscando otra inserción en el orden geopolítico y mira hacia los BRICS y lo que se juega es un realineamiento de Venezuela con los Estados Unidos en posición semicolonial y con completo acceso a sus grandes reservas petroleras. (Rumores). Ante este escenario, las señorías de la derecha solo hacen caja de resonancia de los intereses norteamericanos, desconociendo los intereses de España en Venezuela y en la región. (Rumores y protestas.—Un señor diputado: ¡Sinvergüenza!).

Termino. Creo que Venezuela y el continente latinoamericano necesitan soberanía, independencia y tranquilidad para emprender un proceso de modernización propia, y por eso entiendo que cada vez más gobiernos latinoamericanos no les compren ninguna de sus recetas ni quieren que el Partido Popular actúe como mediador, porque estamos ante una derecha que desgraciadamente no ha superado la arrogancia colonial y que solamente en estos momentos quiere echar más leña al fuego.

Gracias. (Aplausos.—Rumores y protestas.—Un señor diputado: ¡Sinvergüenza!).

Presidencia. Ruego que nadie insulte a nadie. Si estamos hablando de democracia, la calidad democrática también es saber respetar y escuchar al que piensa diferente. (Aplausos). Por el Grupo Parlamentario Vasco tiene la palabra el señor Esteban Bravo, por un tiempo de cinco minutos. Cuando quiera.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 52Vídeo

Gracias, señora presidenta. Mi experiencia en esta Cámara, después de tantos años, es que Venezuela ha sido muchas veces utilizada como instrumento para la política interna y para la lucha partidista, pero hoy está claro que estamos ante una situación que nos interpela, y el objeto es la propia Venezuela. Desde luego, lo que no se puede es buscar subterfugios para hablar de otras cosas y no enfrentarse a la realidad que se está produciendo, y la realidad es que hay una represión brutal después de las elecciones, aumentada, una violencia que yo diría que es inédita y generalizada, y no es de extrañar tampoco si consideramos que el propio Maduro antes de producirse las elecciones habló de que iba a ganar las elecciones por las buenas o las malas, incluso llegó a afirmar que, si las perdía, iba a haber un baño de sangre, ante lo que el propio Lula, el presidente brasileño, se manifestó escandalizado. Ha habido más de dos mil arrestos arbitrarios, reconocidos por el propio régimen, decenas de desapariciones y secuestros sin orden judicial y sin causa. Y hemos visto también las maneras de comportarse del actual presidente venezolano, Maduro, que pueden definirse como bravatas de matón, insultos a su adversario político, el señor González. Y la verdad es que, respecto a esas amenazas, las de que vengan y que se presenten, me gustaría que estuviera él en la otra situación, sin tener la protección de quienes verdaderamente dirigen todo el cotarro, que es la cúpula del ejército venezolano. Me gustaría verle en la otra situación. Esas bravatas la verdad es que no dicen mucho de él. Lo cierto es que hemos conocido actas que tienen un QR y en las que se ve que, desde luego, la oposición, la Plataforma Unitaria, recibió muchos más votos que la candidatura de Maduro. Y la verdad es que esto es así hasta tal punto que desde gobiernos de la izquierda hispanoamericana le están interpelando porque no lo entienden, que no se presentan las actas, que no se presentan los resultados de las mesas, simple, lisa y llanamente porque los resultados que arrojarían no serían del agrado de Maduro y confirmarían la victoria de la oposición. Si un Gobierno quiere ser legitimado y que se reconozca que democráticamente ha vencido tiene que presentar los resultados de todas las mesas, de todas las votaciones de los ciudadanos, y, si no, es que tiene algo que ocultar. La verdad es que nosotros tenemos una visión radicalmente distinta a la de Bildu. Alguna diputada presente aquí estuvo en una delegación de observación electoral. Por cierto, a esas observaciones electorales a unos se les dejó ir y a otros, y me refiero también a la Unión Europea, que se negó a última hora. No sé qué observaron, pero desde luego hubo una declaración inmediata aquella misma noche de la enorme victoria de Maduro y una felicitación por parte de Bildu a Maduro. Sinceramente, en mi partido tenemos una visión diferente, y estamos observando todo lo que está ocurriendo. Entiendo la postura del ministro Albares también, en el sentido de que piensa que, quizás, el reconocimiento pudiera perjudicar la función de intermediación del Gobierno español. Podría ser así, no digo que no, pero no es menos cierto que los venezolanos, mayoritariamente, si no unánimemente, la oposición democrática venezolana, quiere que haya una manifestación de reconocimiento también de Edmundo González. Ahora bien, no confundamos a los venezolanos, ni unos ni otros, ya que lo que se podría producir en esta Cámara, en caso de salir adelante la proposición no de ley del Partido Popular, es un reconocimiento político y moral. Evidentemente, no tiene efectos jurídicos, y eso solo puede hacerlo el Gobierno. Y esto es una PNL que orienta, pero que no obliga al Gobierno. Es verdad que la PNL tampoco excluye, si es voluntad de los venezolanos, que se produzca una negociación. Creo que el Gobierno ha hecho lo correcto o ha funcionado de manera correcta en relación con este tema; primero, liderando la posición en Europa, nunca ha reconocido la victoria de Maduro, y, por otra parte, cuando ha pedido, ante la represión brutal, Edmundo González el asilo, se ha facilitado. Yo recuerdo que Venezuela fue junto a México los dos primeros países que ofrecieron asilo a los vascos cuando tuvieron que salir en la Guerra Civil cuando se perdió el territorio vasco; no me olvido.

Algunos dirán que esto puede ser un segundo caso Guaidó. La verdad es que no es el mismo caso, ni por la forma en que fue elegido —e‌ sto han sido unas elecciones y aquello fue una asamblea— ni por el momento, diría yo, porque el régimen también está en otro momento. Pero bueno, no sabemos cómo vamos a llegar al día 10. Los venezolanos, evidentemente, quieren que haya un reconocimiento. ¿Será bueno esto? ¿Influirá en un movimiento del régimen a mejor o a peor? ¿El Gobierno español perderá por la manifestación de este Parlamento —‌luego el Gobierno hará lo que quiera— capacidad de intermediación? No lo sé, pero los venezolanos lo tienen claro, y creo que eso también hay que tenerlo en cuenta.

Nosotros no compartimos algunos aspectos de la exposición de motivos ni de parte del texto —‌quizás lo hubiéramos redactado de otra manera—, pero entendemos que es un momento complicado, porque el voto no tiene matices, aunque hay matices, como estoy diciendo ahora en el discurso. Yo también estimo la enmienda del Partido Socialista.

Presidencia. Tiene que terminar.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 53

Creo que es un esfuerzo de acercamiento y va también en una buena línea. Evidentemente, según el procedimiento reglamentario, es al Partido Popular a quién le corresponde aceptarla o no.

Como decía antes —‌voy concluyendo—, el voto no admite matices. Desde luego, la derrota de esta proposición no de ley o, en su caso, de la enmienda socialista si no se admitiera, —‌admitiéndose la enmienda socialista entiendo que no habría problema porque habría una mayoría absolutísima—…

Presidencia. Señor Esteban, tiene que ir terminando.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 53

… supondría —‌acabo ya— una victoria del régimen de Maduro moralmente, y eso, desde luego, tampoco lo podemos consentir. Es un momento en el que hay que optar y, entendiendo la complicación para el Gobierno y para otras fuerzas políticas, el Partido Nacionalista Vasco siempre va a estar con la democracia, con la libertad y con los derechos humanos. Por lo tanto, apoyamos la posición de la oposición democrática venezolana.

Nada más y muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Esteban. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya tiene la palabra la señora Madrenas i Mir, por un tiempo de cinco minutos.

Marta Madrenas i Mir

JuntsDiputada.Página 53Vídeo

Moltes gràcies, senyora presidenta. Molt bona tarda, companys i companyes diputats.

Efectivament, s’ha dit abans aquí, Veneçuela pateix, i des de fa molts anys, una profunda crisi de drets humans que ha estat reconeguda internacionalment. Parlem de greus violacions sistemàtiques dels drets humans i de crims de lesa humanitat. Així ho han denunciat nombroses organitzacions de defensa dels drets humans, com Amnistia Internacional, per exemple, però també en el si de la mateixa Unió Europea. Es coincideix en el fet que el Govern de Nicolás Maduro ha reprimit brutalment l’oposició i la societat civil amb detencions arbitràries, convertint persones innocents en presos polítics, vulnerant greument els drets civils i polítics més bàsics, com són la llibertat d’expressió, de reunió, de manifestació. Com a demòcrates, així ho defensem, així ho reivindiquem des de Junts per Catalunya. Ens solidaritzem amb totes les persones que han estat i encara estan essent represaliades a Veneçuela pel simple fet d’expressar i de defensar les seves idees de forma democràtica. Cal conjurar-nos tots perquè es posi fi a la violència autoritària i despòtica arreu, també a Veneçuela, òbviament, i que es facin responsables tots aquells que estan encara actuant amb aquesta impunitat.

Dit això, comprendran que no puc evitar denunciar el cinisme que hem hagut de patir/escoltar durant aquests dies. I em refereixo a ambdues bancades d’aquest hemicicle. Veig com tots es volen erigir en els paladins de la democràcia, en els campions, a veure qui és el més campió en la defensa dels drets humans, però sembla que aquesta defensa només s’estén a persones que viuen a més de 7000 quilòmetres d’Espanya. Quan es tracta de parlar de drets humans dels catalans o dels líders independentistes catalans, la cosa ja canvia radicalment. No, senyors; no, senyores; no, no ens vulguin prendre el pèl, no ens vegin tan ingenus, als catalans. Que ja coneixem el PP, que ja vam veure com va executar directament la repressió, i també el PSOE, que la va beneir. Això que ara critiquen tantíssim del règim de Maduro, ho van aplicar vostès a Catalunya. Ni per un moment es pensin que a Catalunya ens hem oblidat que per voler exercir els nostres drets civils i polítics, per voler exercir el més bàsic i legítim acte democràtic, que és votar, dipositar un vot a dins d’una urna, hem estat titllats i també perseguits com a colpistes, delinqüents i, fins i tot, terroristes. I ara, amb una barra descomunal, escoltem, per exemple, el ministre Albares dient que Espanya té com a línia vermella garantir la llibertat d’expressió i de manifestació dels veneçolans, especialment dels seus líders polítics. Potser primer s’haurien de preocupar de garantir aquests drets a Espanya. Com volen garantir els drets polítics dels veneçolans si no són capaços de respectar-los ni de fer-los respectar a Espanya? És que sembla una broma pesada.

Podríem saber què està fent el Govern espanyol del PSOE, el govern que s’ha considerat a si mateix el govern més progressista de la història, per garantir els drets polítics del molt honorable president Carles Puigdemont? Quin tipus de protecció ofereix als dissidents polítics catalans, si el president Carles Puigdemont es veu forçat a viure a l’exili per poder-se defensar judicialment davant de tribunals imparcials que són a Europa?

Espanya arrossega un dèficit democràtic absolutament escandalós. On és la protecció de l’Estat contra la prevaricació dels jutges que fan política a cop de sentència, que defensen la unitat d’Espanya per sobre de la justícia i que es neguen de forma indecent a aplicar la llei d’amnistia, com acabem de veure avui mateix amb l’estrambòtica i moral resolució de Llarena? Saben on és la protecció ara d’aquest Estat? Enlloc, no és enlloc.

A veure si ho hem entès bé. El Govern espanyol, que no és capaç de garantir el respecte pels drets dels líders polítics independentistes catalans, pretén ara donar lliçons i defensar els drets dels líders dissidents veneçolans? Vaja, hipocresia, com a mínim; segur que insult a la intel·ligència.

I‌ què dir del senyor Borrell —no puc evitar-ho —, del socialista senyor Borrell, que acaba de firmar fa dos dies que en democràcia cap líder polític hauria de veure’s forçat a buscar asil en un altre país? Però és conscient el senyor Borrell del que acabava de dir, de les seves paraules? Potser és que els mitjans van ometre la part final de la seva declaració i li faltava dir: «excepte si ets un independentista català o si fas raps contra el rei». O potser no, potser al final resultarà que sí que tenia raó el senyor Borrell: si Espanya no és capaç de garantir aquests drets als líders polítics independentistes catalans, deu ser que en realitat no és una democràcia.

Moltes gràcies.

Muchas gracias, señora presidenta. Buenas tardes, compañeras y compañeros diputados. Efectivamente —‌ya se ha dicho— Venezuela sufre, y desde hace muchos años, una profunda crisis de derechos humanos que ha sido reconocida internacionalmente. Hablamos de graves violaciones sistemáticas de los derechos humanos y de crímenes de lesa humanidad. Así lo han denunciado numerosas organizaciones de defensa de los derechos humanos, como Amnistía Internacional, por ejemplo, pero también en el seno de la propia Unión Europea. Se coincide en que el Gobierno de Nicolás Maduro ha reprimido brutalmente a la oposición y a la sociedad civil con detenciones arbitrarias, convirtiendo personas inocentes en presos políticos, vulnerando gravemente los derechos civiles y políticos más básicos, como son la libertad de expresión, de reunión, de manifestación. Como demócratas así lo defendemos, así lo reivindicamos desde Junts per Catalunya. Nos solidarizamos con todas las personas que han sido, y aún lo son, represaliadas en Venezuela por el mero hecho de expresar y defender sus ideas de forma democrática. Hemos de conjurarnos todos para que se acabe con la violencia autoritaria y déspota en todas partes, también en Venezuela, evidentemente, y que se haga responsables a todos aquellos que siguen actuando con esta impunidad. Dicho esto, comprenderán que no puedo evitar denunciar el cinismo que hemos tenido que sufrir/ escuchar estos días. Y me refiero a las dos bancadas de este hemiciclo. Veo cómo todos quieren erigirse en paladines de la democracia, en los campeones, a ver quién es el más campeón en la defensa de los derechos humanos, pero parece que esta defensa solo se extiende a personas que viven a más de 7000 kilómetros de España. Cuando se trata de hablar de los derechos humanos de los catalanes o de los líderes independentistas catalanes la cosa ya cambia radicalmente. No, señores, no, señoras, no nos quieran tomar el pelo, no nos vean tan ingenuos a los catalanes, que ya conocemos al PP, que ya vimos cómo ejecutó directamente la represión, y también al PSOE, que la bendijo. Eso que ahora critican tantísimo del régimen de Maduro lo aplicaron ustedes en Cataluña. Ni por un momento se piensen que en Cataluña nos hemos olvidado de que por querer ejercer nuestros derechos civiles y políticos, por querer ejercer el más básico y legítimo acto democrático, que es votar, depositar un voto en una urna fuimos tildados y también perseguidos como golpistas, delincuentes e, incluso, terroristas. Y ahora, con una cara descomunal escuchamos, por ejemplo, al ministro Albares diciendo que España tiene como línea roja garantizar la libertad de expresión y manifestación de los venezolanos, especialmente de sus líderes políticos. Bueno, quizá primero tendrían que preocuparse de garantizar estos derechos en España, ¿no? ¿Cómo quieren garantizar los derechos políticos de los venezolanos, si no son capaces de respetarlos ni de hacerlos respetar en España? Es que parece una broma pesada.

¿Podríamos saber qué está haciendo el Gobierno español del PSOE, el Gobierno que se considera a sí mismo el Gobierno más progresista de la historia, para garantizar los derechos políticos del honorable presidente Puigdemont? ¿Qué tipos de protección ofrece a los disidentes políticos catalanes si el presidente Carles Puigdemont se ve obligado a vivir en el exilio para poder defenderse judicialmente ante tribunales, sí, imparciales que están en Europa?

España arrastra un déficit democrático absolutamente escandaloso. ¿Dónde está la protección del Estado contra la prevaricación de los jueces que hacen política a golpe de sentencia, que defienden la unidad de España por encima de la justicia y que se niegan de forma indecente a aplicar la ley de amnistía, como acabamos de ver hoy mismo con la estrambótica e inmoral resolución de Llarena? ¿Saben dónde está la protección de este Estado? En ninguna parte, en ninguna parte.

A ver si lo he entendido bien. El Gobierno español, que no es capaz de garantizar el respeto por los derechos de los líderes políticos independentistas catalanes, ¿pretende ahora dar lecciones y defender los derechos de los líderes disidentes venezolanos? Vaya hipocresía, como mínimo; seguro que un insulto a la inteligencia.

¿Y qué decir del señor Borrell —‌no puedo evitarlo—, del socialista Josep Borrell, que recientemente afirmaba, hace un par de días, que en democracia ningún líder político tendría que verse obligado a buscar asilo en otro país? ¿Pero es consciente el señor Borrell de lo que ha dicho, de sus propias palabras? ¿Es que quizá los medios de comunicación omitieron la parte final de su declaración, que le tocaba decir: excepto si eres independentista catalán o si haces raps contra el rey? O quizá no; al final, resultará que sí que tenía razón el señor Borrell: si España no es capaz de garantizar estos derechos a los líderes políticos independentistas catalanes, será que en realidad no es una democracia.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señora Madrenas. Por el Grupo Parlamentario Republicano tiene la palabra el señor Rufián Romero, también por un tiempo de cinco minutos.

Gabriel Rufián Romero

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Señorías, este es un debate serio; manido, pero serio. Creo que todos aquellos y todas aquellas que estamos aquí hace ya algunos años la verdad es que estamos cansados de esta música de la derecha y Venezuela; pero es serio.

A la señora Álvarez de Toledo la he escuchado atentamente, como siempre —‌usted es una buena oradora, y siempre se lo he reconocido—. Usted ha expuesto y relatado aquí diez puntos por los cuales este señor, el ultraderechista —‌y es lo de menos, ¿eh?— Edmundo González tiene que ser el presidente de Venezuela porque ustedes, un poco, lo dicen.

Lo primero que usted dice es porque es la verdad —‌la verdad—, y hace referencia a unas actas, que se han declarado ya falsas (rumores y protestas), y no lo digo yo... (Protestas). Cálmense, cálmense, que acabo de empezar. No lo digo yo, lo dice el propio abogado de Edmundo González, que dice que no las va a volver a reclamar.

Dos. Usted dice —e‌ sta es divertida— que la soberanía del pueblo es sagrada —‌que la soberanía del pueblo es sagrada—. ¡Hombre!, nos hubiera encantado a los catalanes saberlo el 1 de octubre; nos hubiéramos ahorrado un montón de hostias y de palos, sí, sí. (Rumores.—Aplausos).

Tres. Usted dice que la voluntad popular es lo único legítimo —‌que la voluntad popular es lo único legítimo—. No hace falta que le vuelva a poner el mismo ejemplo de antes, ¿no?

Cuatro. Usted ha comparado a Palestina —‌sí, sí, sí, ha comparado a Palestina— con la oposición ultra venezolana. La verdad es que la comparación no se sostiene por ningún sitio.

Usted habla de catástrofe humanitaria en Venezuela. Podríamos hablar de los datos de exclusión, de precariedad y de pobreza infantil de países vanagloriados por ustedes como El Salvador o Argentina, pero ustedes hablan de catástrofe humanitaria en Venezuela y, en cambio, dicen que cincuenta mil menores son una amenaza; africanos, ni uno blanco, eso sí, por lo que sea.

Ustedes dicen que Putin, China e Irán —p‌ or cierto, Irán financió a VOX en sus inicios— apoyan a Maduro. No hace falta que yo aquí les saque la foto de Aznar con Chávez en su momento, porque si jugamos a ese juego quizá ustedes también se verían avergonzados.

Usted dice que porque España es responsable de Venezuela, es su patria madre. Entiendo que se refiere al expolio del llamado Descubrimiento. (Protestas.—Aplausos).

Y usted dice que nunca le han preguntado a la oposición venezolana si son de izquierdas o son de derechas. ¡Hombre!, es que siempre son de derechas, no hace falta que le pregunten.

Dicho esto, noviembre de 2019: el PP dice que el PSOE se abraza al comunismo bolivariano. Abril de 2023: Almeida llama caudillo populista y autoritario a Sánchez. Noviembre de 2023: Hazte Oír pasea un autobús por todo este país con el eslogan «¡Sánchez dictador!». Junio de 2024: Ayuso dice que el sanchismo es chavismo. Y septiembre de 2024: Abascal dice que Sánchez es un tirano que debe acabar en el banquillo. Señorías de la derecha y de la ultraderecha, la pregunta cae por su propio peso: ¿por qué el líder de la oposición de una dictadura chavista viene a exiliarse a otra dictadura chavista? ¿Por qué? ¿Por qué? (Aplausos).

Señorías del PSOE —‌acabo con esto—, se puede rechazar a Maduro, se puede no estar de acuerdo con lo que ha sucedido en las últimas elecciones en Venezuela, pero dar cabida en este país a toda la oposición ultra y golpista venezolana como ustedes están haciendo, gente que apoya a Trump, gente que ha ido a actos de VOX… (Rumores). Luego se quejarán de que esta gente hace campaña para intentar echarles del poder.

Señorías del Partido Popular, y señorías de VOX también, cuando ustedes vengan aquí y digan abiertamente que están tan en contra de la supuesta dictadura venezolana que piden a Repsol —¡a Repsol!— que deje de comprarle petróleo a Maduro, yo les creeré. Mientras tanto, son unos hipócritas.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Rufián. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, tiene la palabra el señor Pisarello Prados, por un tiempo también de cinco minutos.

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 56Vídeo

Por varias razones Venezuela, efectivamente, está atravesando no solo un conflicto político, sino también una crisis social, una crisis humanitaria, que se está agravando con un innegable impacto regional e internacional. Frente a esto, hay dos actitudes. Una es la de quienes plantean la necesidad de salidas diplomáticas a esa crisis que preserven la paz y que eviten el desgarramiento social. La otra es la de quienes pretenden aislar al país y mantener sobre él sanciones que a lo largo de todos estos años lo que han hecho, básicamente, es castigar al pueblo pobre, con independencia de su adscripción de partido. En nuestra opinión, el lenguaje de la mediación ha sido el lenguaje del presidente López Obrador, del presidente Lula, del presidente Petro, además de figuras como el papa Francisco o el expresidente Zapatero. El otro lenguaje, el del pirómano, ha sido el de las derechas radicalizadas de esta Cámara, a quienes —‌como bien decía, al menos hasta hace dos días el diputado Aitor Esteban— Venezuela les importa una higa y solo la usan si es para desgastar al bloque del Gobierno.

En un contexto donde ni el oficialismo ni la oposición se reconocen, los Gobiernos de México, Brasil y Colombia han pedido transparencia electoral, diálogo y fin de la violencia política. Otros, en cambio, llevan semanas intentando incendiar el país, tratando de inventar un nuevo y fallido Guaidó; es decir, repitiendo recetas fracasadas que tendrían un devastador efecto en el conjunto de la región. Ellos dicen que es por amor no al petróleo, sino a la democracia. De momento, como se ha dicho aquí, no hemos oído al Partido Popular pedir a Repsol que suspenda de inmediato la importación de petróleo de Venezuela. (Aplausos).

Por otro lado, claro, ¿qué credenciales democráticas puede exhibir el partido que, con José María Aznar a la cabeza —n‌ o lo olvidamos—, fue el primero en reconocer el golpe de 2002 contra el presidente Chaves, que venía de ganar elecciones indiscutibles con el 56 y el 59 % de los votos? Y no solo eso, ya se ha dicho aquí: ¿Condenó el Partido Popular con esta vehemencia el golpe de Estado en Bolivia en 2019 que condujo a las masacres de Sacaba y Senkata? No. ¿Condenó el asalto por las hordas bolsonaristas a Brasilia en 2023? Yo todavía recuerdo las chanzas de la portavoz del Partido Popular mientras se prendía fuego al edificio del Planalto y las lágrimas de cocodrilo del señor Tellado por Venezuela. (El señor Tellado Filgueira: Cuenta lo de Monedero). ¿Qué credibilidad tienen cuando su partido se mantiene impasible frente a las decenas de miles de mujeres y niños palestinos asesinados por Netanyahu? (El señor Tellado Filgueira: Defiendes una dictadura). Vaya doble rasero hipócrita. (Aplausos).

Si se condenan las violaciones de derechos de las mujeres, hay que hacerlo en Irán, en Afganistán —‌sí—, pero también hay que dejar de gobernar con quienes niegan sistemáticamente la violencia machista aquí. (Aplausos). Si se defiende la libertad de expresión o de reunión o la protesta pacífica de manera creíble, hay que hacerlo con los gobiernos que gustan y con los que no gustan. ¿En Venezuela? De acuerdo, pero también en la autoritaria Francia de Macron o en los Estados Unidos cada vez que la policía mata a jóvenes africanos o latinos o apalea a estudiantes que se manifiestan contra el genocidio en Gaza. (Aplausos). ¿Saben por qué? Porque, como pensaba Rosa Luxemburgo, la libertad, aunque incomode, debe ser libertad para quien piensa diferente.

Pero no nos engañemos. ¿Cómo va a presumir de defender la libertad un Partido Popular que todavía no ha pedido perdón por espiar a sus adversarios ilegalmente, por utilizar pseudomedios y policías corruptos para destruir su reputación? (Aplausos.—El señor Tellado Filgueira: Defiendes una dictadura). ¿Qué lecciones de pluralismo le puede dar al mundo un partido fundado por miembros de la dictadura que todavía hoy no ha condenado institucionalmente un golpe de Estado que causó cientos de miles de desaparecidos y de asesinados en este país? (Aplausos.—El señor Tellado Filgueira: Defiendes una dictadura).

El presidente Zapatero y el papa Francisco han conseguido con su mediación que muchos opositores venezolanos dejen el país. (Aplausos.—Rumores.—Un señor diputado: Mentira.—El señor Tellado Filgueira: Estáis haciendo negocios con dictaduras.—El señor Guijarro García: ¡Cállate ya!). La derecha que tanto…

Presidencia. Señor Tellado, por favor.

Gerardo Pisarello Prados

Grupo SumarDiputado.Página 57

¿La derecha que tanto nos calumnia hizo algo parecido con Julian Assange o con Jorge Glas en el Ecuador? Jamás.

Miren, señorías, como conjeturó Borges, al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías. Justo mañana recordaremos un nuevo aniversario del golpe perpetrado por la oligarquía chilena y la CIA contra el Gobierno de la Unidad Popular en 1973. (Aplausos). Salvador Allende, como Rosa Luxemburgo, creía que solo profundizando la participación popular en la democracia política era posible conquistar la democracia social y económica. Nosotros nos reconocemos en esa digna tradición, pero sabemos también —‌como está constatando el presidente Petro en Colombia o la presidenta Xiomara Castro de Honduras— que hoy como ayer no faltan golpistas dispuestos a todo para recuperar privilegios, explotando al pueblo pobre, siempre en nombre de la libertad. (El señor Tellado Filgueira: Vosotros con los dictadores).

Por eso, señorías de la derecha, nosotros no vamos a validar su hipocresía (rumores) porque no olvidamos a Allende (muestra una imagen), ni a Bárbara Uribe ni a Víctor Jara ni a todas las silenciadas y omitidas de las que habla Ana Tijoux. (Aplausos). Que la historia sea nuestra y que la hagan los pueblos. (Aplausos.—Rumores.—El señor Tellado Filgueira: Estáis haciendo negocios con una dictadura, ganando dinero de una dictadura, como Monedero y Zapatero).

Presidencia. Gracias, señor Pisarello. Señor Tellado, no puede increpar a los diputados. Por favor, yo le ruego… (el señor Tellado Filgueira: Ha defendido a una dictadura.—Rumores). Le ruego el mínimo de educación posible en esta Cámara parlamentaria. (El señor Tellado Filgueira: Pues llámeme al orden). Pues le llamo al orden por primera vez, señor Tellado. (Rumores.—El señor Sánchez García pide la palabra). No tiene la palabra, señor Sánchez. —  DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, POR LA QUE SE INSTA AL GOBIERNO A ADOPTAR MEDIDAS EN RELACIÓN CON LA PRÁCTICA DE LA REDUFLACIÓN. (Número de expediente 162/000262).

Presidencia. Vamos a debatir hoy la siguiente proposición no de ley y luego la primera moción. Pasamos a la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista por la que se insta al Gobierno a adoptar medidas en relación con la práctica de la reduflación. Para la presentación de la iniciativa tiene la palabra la señora Cobo Pérez por un tiempo de siete minutos. Cuando quiera. Muchas gracias.