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Sin adjetivos

Pleno del 29 de septiembre de 2023

Propuesta de candidato a la Presidencia del Gobierno de don Alberto Núñez Feijóo, una vez celebradas las consultas con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, prevista en el artículo 99.1 de la Constitución.

Propuesta de candidato a la Presidencia del Gobierno.. Autor: S. M. El Rey Don Felipe VI. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 6.

Votación

  • 27 de septiembre de 2023: no salió adelante, 172 sí, 178 no, 0 abstenciones.
  • 29 de septiembre de 2023: no salió adelante, 172 sí, 177 no, 0 abstenciones.

Alberto Núñez Feijóo

PPCandidato a la presidencia del Gobierno.Página 3Vídeo

Buenos días a todos. Señora presidenta, señorías, miembros del Gobierno en funciones, señor presidente en funciones.

A lo largo de esta sesión de investidura, he tratado de presentarles una alternativa coherente con lo que los españoles votamos el 23 de julio. Les he ofrecido un gobierno del primer partido de las urnas, apoyado en un trabajo colectivo y de entendimiento con esta Cámara. Les he propuesto que sigamos avanzando dentro del marco constitucional que une a este país en una democracia que respeta la diversidad. Les he planteado que nadie pueda ser más que nadie y que preservemos y sigamos construyendo una nación en igualdad de condiciones, para que todos los ciudadanos puedan progresar en libertad. He procurado que en esta Cámara, y durante esta legislatura, releguemos los intereses partidistas, mucho más los intereses personales, y nos ocupemos de las prioridades de los españoles que entiendo podían concluir y confluir en seis pactos de Estado: un pacto por las instituciones y la regeneración democrática en nuestro país; un pacto por la economía y el empleo; un pacto por las familias y la conciliación; un pacto nacional por el agua; y un pacto por un país plural, plurilingüe, con matices, pero que no distinga entre ciudadanos ni los categorice en función de su ideología o la conveniencia de alguien que aspira en un momento concreto a ser presidente.

Les he propuesto un nuevo proceso de entendimiento y hemos debatido sobre nuestras diferencias, por supuesto y como debe ser en esta Cámara, casi todos con respeto. Pero lo que no les he pedido en ningún momento es que ninguna de sus señorías tenga que renunciar ni a sus principios ni a sus compromisos con el electorado. Así, he llegado, previsiblemente, a 172 diputados de partidos distintos; es decir, a cuatro diputados menos que la mayoría absoluta: Partido Popular, partido VOX, Unión del Pueblo Navarro, Coalición Canaria, a los que les reitero mi agradecimiento por su apoyo responsable, generoso y sin condiciones (aplausos); mantenemos nuestras discrepancias, pero buscando algo importante, que es no faltar a la palabra. Seguro que podemos acertar más y también nos equivocaremos en el futuro, yo el primero, pero no hay un solo ciudadano que haya votado que pueda sentir que hemos defraudado su confianza o que hemos abusado de ella.

Algunos diputados de esta Cámara me reprochan, y me reprocharán quizá, que son los mismos apoyos con los que contaba hace dos meses. Los diputados o diputadas que me reprochan esto son precisamente los mismos que ya no pueden sostener lo que decían entonces. (Aplausos). Lo que yo sí mantengo todo este tiempo, y lo haré siempre, son los principios en los que creo, los compromisos que doy y la palabra que tengo. Les he ofrecido que todos ustedes pudiesen afirmar lo mismo, y si, como parece, esta alternativa no fructifica, solo quedan ya dos salidas que no serán honrosas: la primera es el gobierno de la mentira y la segunda, una repetición electoral. La primera de ellas, el engaño clamoroso a los electores, será la formación de un gobierno que sí o sí se sustentará en la mentira, porque, ante lo expuesto a los ciudadanos, ya no hay vuelta atrás a un punto intermedio. O han mentido los partidos independentistas de esta Cámara o ha mentido o mentirá el Partido Socialista Obrero Español. (Aplausos). Me atrevo a adivinar cuál de los dos está más cerca de la posible mentira, de ahí los insultos y los silencios.

¿Amnistía, sí o no? Yo digo no, ¿y usted? (Dirigiéndose al señor presidente del Gobierno en funciones, Sánchez Pérez-Castejón). ¿Referéndum, sí o no? Yo digo no, ¿y usted, señor Sánchez? (Aplausos). Estas respuestas y preguntas van más allá de lo que darían los 11 millones de votantes que apoyan mi candidatura, y a los que les aseguro que no les voy a fallar. Es a lo que se comprometió también, como mínimo, el segundo partido de la Cámara, el Partido Socialista Obrero Español, que ni habría amnistía ni habría referéndum.

Por eso, señor Sánchez, suba usted ahora, suba usted aquí, no se esconda ante nadie, suba aquí hoy, aquí y ahora; suba y hable claro, sin rodeos, sin comunicados a las ocho de la tarde llenos de tantos eufemismos. Tenga el valor de decir lo que España va a tener que soportar si usted vuelve a ser presidente del Gobierno. (Aplausos). Señor Sánchez, tenga usted la valentía que no tuvo el martes y tome la palabra, ¿para qué? Para que nuestro país sepa qué piensa usted de las exigencias claras y nítidas de los partidos independentistas de la Cámara. España ya conoce la opinión de los partidos independentistas, no nos han engañado. Yo no quiero ser presidente del Gobierno a costa de la dignidad de mi país y de la igualdad de los españoles. Ahora toca conocer si usted quiere ser presidente del Gobierno a costa de la dignidad y de la igualdad de los españoles. (Aplausos).

Señorías del Partido Socialista, yo les pido a todos ustedes que no sean tránsfugas: que no sean tránsfugas de sus votantes, que no sean tránsfugas de sus principios y que no sean tránsfugas de la Transición española. (Aplausos). No lo sean, no merece la pena serlo. No sean ustedes tránsfugas de una España donde los ciudadanos somos libres e iguales. Apelar a la coherencia y apelar a la conciencia no es apelar al transfuguismo, sino a la integridad personal y política; les he ofrecido la posibilidad de que se abstuvieran sin tener que renunciar a ella. Les advierto, señorías, que no vamos a admitir el cinismo de que nos pidan luego ustedes a nosotros lo que ustedes se niegan a hacer ahora con el partido más votado por los españoles. Otro paso más del cinismo ya no. (Aplausos). Señorías, si es su voluntad seguir adelante en esta degradación moral y política, será su responsabilidad o su irresponsabilidad, pero solo la suya, solo la suya. Por tanto, si la formación de un nuevo gobierno ha de pasar por una, como mínimo, distorsión de los valores y principios constitucionales, obligando a España a tener el gobierno de la mentira o el gobierno del engaño, les advierto también que es más decoroso optar por la segunda de las posibilidades que acabo de plantear a la Cámara.

Y reitero: ¿amnistía, sí o no? ¿Referéndum, sí o no? No se pidió el consentimiento para esto; ustedes no pidieron el consentimiento para esto, al contrario, ustedes se comprometieron a no hacerlo. Por tanto, como no se pidió el consentimiento, no hay consentimiento para ello. Si quieren hacerlo, lógrenlo en las urnas con transparencia y con claridad; lógrenlo en las urnas, dejando a los españoles que decidan con tranquilidad y con transparencia. (Aplausos). De esta manera, con esa tranquilidad y con esa transparencia, lo he intentado yo, manteniendo mis principios, mis compromisos y los de los partidos que me han apoyado; y asumo que, previsiblemente, no lo conseguiré. Llámenlo fracaso si quieren, pero ya no hay posibilidad de triunfo para ningún candidato, aunque logre la Presidencia, porque no existe ningún éxito posible en el engaño o en la mentira. (Aplausos).

Señorías, ante las imposiciones minoritarias, libertad; ante los privilegios de una élite política, igualdad; y, ante todo, la dignidad propia de todos y de todas las españolas. (Aplausos.—Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!).

Finalizo, dirigiéndome a la ciudadanía de todos los pueblos de España y a toda la nación española: hoy no podré, con toda probabilidad, darles un Gobierno, pero sí creo que hemos podido darles una seguridad y una esperanza; la seguridad de que hay una fuerza política, la más numerosa, que va a defender los mismos valores que la mayoría de los españoles comparten. (Aplausos.—Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!). La seguridad y la esperanza de que, si ahora nos corresponde hacerlo desde la oposición, más pronto que tarde, lo haremos desde un Gobierno, este sí, que será para todos los españoles, y con un presidente, este sí, que estará exclusivamente al servicio de los españoles.

Nada más y muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Núñez Feijóo. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Puente Santiago, por un tiempo de cinco minutos. (Aplausos).

Óscar Puente Santiago

PSOEDiputado.Página 4Vídeo

Presidenta, muchas gracias. Señoras y señores diputados. Señor Feijóo, entró usted en esta Cámara siendo candidato a líder de la oposición y al parecer, según las crónicas, va a salir ya convertido en ello, en líder de la oposición, por fin, en un líder de la oposición hecho y derecho. Y no solo eso, ya es usted líder y azote, ¿azote de quién?, ¿de quién iba a ser? De Sánchez, ¡la fuente de todo mal! Líder de la oposición —y‌ nosotros que creíamos que ya lo era, ¡qué equivocados estábamos, señor Feijóo!— y azote del sanchismo. ¡Pero si ese equipamiento viene ya de serie con el carné del PP, señor Feijóo! Prueba conseguida entonces. Ha tenido usted un mes largo para acaparar el foco de la política nacional; a nuestro parecer, lo ha malgastado. Sin embargo, se muestra usted satisfecho, ¡fenomenal! El que no se consuela es porque no quiere. La verdad es que para superar la prueba no han reparado ustedes en gastos ni en desgaste. No les ha importado utilizar de manera profundamente desleal a la máxima institución del Estado, nada menos que a la Corona, para, a través de ella, convocarnos... (Protestas). ¿Pero cuesta tanto estar cinco minutos escuchando sin increpar a nadie? (Protestas). ¿Pero es tan difícil? (Aplausos). Han utilizado nada menos que a la Corona para, a través de ella, convocarnos a todos aquí a este simulacro de investidura, al que algunos teníamos claro que no nos íbamos a prestar. Su respeto por las instituciones es este: nulo. Utilizar a la Corona para coronarse líder de su partido; utilizar el Parlamento, no para intentar ser investido presidente, sino para reforzarse ante los suyos. Eso sí, ustedes, profundamente desleales con la Constitución y las instituciones de nuestra democracia, exigen cortesía parlamentaria a la recíproca, porque la cortesía, al parecer, es más importante que el respeto por la Constitución.

En esa cortesía debía ir incluida la utilización de otra institución: la Presidencia del Gobierno de España. Al presidente le han exigido ustedes que participe de la farsa para que tuviese usted su bautismo completo como líder de la oposición. De manera que rey, Parlamento y presidente del Gobierno tenían que ponerse a su servicio para que usted alcanzase su objetivo personal, que nada tiene que ver con la finalidad para la que estas tres instituciones están previstas. El auténtico y único objetivo de un debate de investidura no es otro que investir a un presidente para que pueda formar un gobierno. A usted eso le ha dado igual desde la misma noche del 23 de julio. No hay símbolo ni institución de nuestra democracia que no hayan estado ustedes dispuestos a utilizar, manosear o socavar para un fin tan loable como irrelevante desde el punto de vista del interés general: que usted se invista como presidente de su partido. Un hombre de Estado, señor Feijóo, no pisotea los símbolos del Estado. (Aplausos). Para fortalecer su liderazgo interno, cosa que al parecer necesita, la próxima vez, si es que la hay, convoque usted un congreso de su partido o, mucho mejor, unas primarias, y que los militantes del Partido Popular puedan decidir entre usted, la señora Ayuso, el señor Moreno Bonilla, el señor Aznar o quien sea. Atrévase, señor Feijóo. Los verdaderos líderes se forjan en las ocasiones en las que no juegan con ventaja o con las cartas marcadas. Aprenda algo del señor Sánchez de una vez por todas. (Aplausos y risas).

En su no réplica del otro día —‌la que no me quiso dar, pero que fue soltando con cuentagotas a lo largo de toda la tarde—, mencionó usted a Gregorio Peces-Barba. Lo hizo para denigrarme. De nuevo, el viejo PSOE frente al nuevo; el buen PSOE frente al malo. Mire, el último servicio que le prestó el señor Peces-Barba a este país, a España, fue el de Alto Comisionado para las víctimas del terrorismo. Lo abandonó en el año 2006, harto del trato que ustedes le proporcionaron. (Aplausos). Así lo expresó al abandonar el cargo, cito textualmente sus palabras: «El PP ha creído que la asistencia a las víctimas era patrimonio exclusivamente suyo. La actitud del PP constituye el mayor ataque en democracia contra el Poder Judicial y su independencia». El tiempo pasa, pero algunas cosas siguen igual. Así se fue PecesBarba de su cargo, el mismo socialista que usted ensalzaba el pasado martes, el mismo al que ustedes llamaron comisionado para el diálogo y el amparo de los verdugos terroristas. Esto es lo que ustedes le llamaron al señor Peces-Barba. Bueno, se lo llamó su senador, Ignacio Cosidó, el mismo que les tranquilizaba a ustedes respecto a sus múltiples problemas judiciales, recordándoles aquello de que el PP controlaba la Sala segunda del Supremo por la puerta de atrás. (Aplausos). ¿Lo ve, señor Feijóo? ¿Ve cómo al PSOE de hace treinta años, el que ahora dicen que es el bueno, lo trataban ustedes igual que a este? Este PSOE no es el de hace treinta años. El PP, sin embargo, lamentablemente es el mismo.

Señor Feijóo, se acabó lo que se daba. El final del verano azul llegó y usted partirá. (Risas). Nadie sabe hasta cuándo su liderazgo durará, lo que es seguro es que el PSOE seguirá. Seguirá tratando de dar solución a los problemas de nuestro país. Seguirá haciendo política, con los que la han hecho durante toda la democracia, con quienes se incorporaron a ella para hacer exactamente lo que les pedíamos: hacer política —‌ahora tampoco pueden, según usted—. Y seguiremos trabajando para recuperar para la política a quienes se excluyeron de ella.

Presidencia. Señor Puente, tiene que terminar.

Óscar Puente Santiago

PSOEDiputado.Página 5

Trataremos —t‌ermino ya— de que en este país se hable de concordia, de diálogo, de convivencia, de paz y de libertad. (Rumores). Y hablaremos de progreso, de igualdad, de lucha contra el cambio climático, de refuerzo de nuestra cultura. Esa es nuestra agenda, señor Feijóo. Repase la historia de este país de los últimos cuarenta y cinco años. Pregúntese por qué su partido no sale en la foto de ninguno de los avances sociales que hemos conquistado. Bueno, salir, sale, tratando de impedirlos. ¿Van a seguir ustedes así?

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de varios miembros del Gobierno en funciones, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Puente. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde, también por un tiempo de cinco minutos.

Santiago Abascal Conde

VoxDiputado.Página 5Vídeo

Señor Feijóo, le reitero nuestro voto afirmativo en esta segunda sesión, como no podía ser de otra manera, porque tenemos enfrente al epítome de la corrupción en política.

Señorías, un político amnistiando a otro político a cambio de sus votos para mantenerse en el poder; no puede haber un mayor acto de corrupción. No puede haber una mayor desvergüenza a la vista de todo el mundo. [Usted es el presidente más corrupto de la historia de España]1 (protestas), más corrupto que cualquiera, de cualquier partido. Usted es el paradigma de la corrupción en política, porque está robando a los españoles lo más precioso para los españoles. Lo repito, señorías (aplausos): un político amnistiando a otro político a cambio de sus votos para mantenerse en el poder, en contra de sus palabras, en contra de los tribunales que les condenaron, en contra de las leyes que protegen a los españoles y en contra del pueblo español. Usted sería el malo en cualquier novela, en cualquier serie, en cualquier película, [el más corrompido, el más villano y el más infame,]2 señor Sánchez. (Protestas.—Varios señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista: ¡Nooo!—Aplausos). No hay manera de ocultar esa realidad.

Fíjese lo que le voy a decir: Puigdemont huyendo de manera indigna en el maletero de un coche, y resulta que el señor Puigdemont es más coherente que usted, porque el señor Puigdemont cree en algo, equivocado, pero cree en algo. Usted no cree en nada más que en sí mismo y en el modo de mantenerse en el poder. Usted es capaz, si de repente a Puigdemont le convienen unas elecciones, de decirnos a todos que es porque usted no ha cedido y, de nuevo, envolverse en la bandera de España, porque no olvidamos cómo llegó usted a la política: en plan americano, con una bandera gigantesca detrás de usted, apareciendo en pareja como si fuera el Kennedy de Pozuelo de Alarcón. (Risas.—Aplausos).

Usted es el presidente, señor Sánchez, con el apoyo de los que llevan asesinos en sus listas, con el apoyo de los que han asesinado a sus compañeros socialistas, con el apoyo de los que mataban gente. Esos criminales, esos sediciosos y terroristas que le han exigido el blanqueamiento de ETA, a los que se ha entregado usted en cuerpo y alma durante esta legislatura, le han exigido ahora también el blanqueamiento de los CDRterroristas, y tiene al señor Marlaska mandando cartitas para que los retiren de la lista de organizaciones terroristas. (Aplausos). Es decir, una vez más, usted entrega lo que es de todos los españoles, la dignidad nacional, a cambio siempre de lo suyo.

¿Y VOX es el problema? ¿Usted prefiere a los criminales que a VOX? Sí. Si usted cree de verdad que VOX es un peligro para los españoles, allí donde VOX está en los Gobiernos, usted puede resolverlo, usted puede salvarles: entregue los votos al señor Feijóo y sáquenos de la ecuación. Habrá algunos diputados, un puñado de los que están en esta bancada (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso), que le aplaudirán con las orejas, porque a partir del día de hoy intentarán de nuevo —a‌ lgunos— convencer al señor Feijóo de entregarse de nuevo al esfuerzo de hacer desaparecer a VOX. Pero usted puede librar a los españoles de esa pesada carga. No lo hará. No lo hará porque ni usted se cree lo que dice de VOX. Y no lo hará porque usted no cree en nada, como le vengo repitiendo. (Aplausos).

Señor Feijóo, yo sé que usted no es como él; por eso le estamos apoyando. No puedo decir que usted haya acertado desde que comenzó a liderar el Partido Popular. De hecho —‌igual que lo piensa usted de nosotros—, yo creo que ustedes tienen una gigantesca responsabilidad en que estemos aquí en estas circunstancias, pero yo creo que usted tiene límites, y se lo agradezco. Además, creo que cuando usted se equivoca merece la pena decírselo, porque estoy seguro de que reflexionará. En una de sus últimas intervenciones —‌que yo no pude replicar, en la anterior sesión—, usted dijo que la grandeza de la democracia y la grandeza de la Constitución era la que permitía a los filoterroristas intervenir en esta tribuna. No es la grandeza de la Constitución ni de la democracia, es la pequeñez de los intereses de los grandes partidos que han votado sistemáticamente contra la ilegalización de Bildu en esta Cámara. (Aplausos).

Concluyo y repito: un político amnistiando a otro político a cambio de sus votos para mantenerse en el poder, no hay mayor corrupción posible. Es más, no solo es una corrupción, ya no la autodeterminación, la amnistía misma es una agresión, es un ataque al pueblo español; un ataque a los españoles que pagan las multas religiosamente; a los que pagan sus impuestos sin rechistar, o rechistando; a los que cumplen las leyes incluso cuando no les gustan; un ataque incluso a los presos que llenan las cárceles por diversos delitos que han cometido. Es una agresión de la que el pueblo español tiene el deber y el derecho de defenderse. Y lo hará. Después, no vengan ustedes lloriqueando.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señor Abascal. Por el Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar, tiene la palabra la señora Lois González también por un tiempo de cinco minutos. 1  Palabras retiradas por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara. 2 Ídem.

Marta Lois González

Grupo SumarDiputada.Página 7Vídeo

Presidenta de la Cámara, señorías, buenos días, bos días. Señor Feijóo, hemos visto el desprecio con el que se ha dirigido prácticamente a la totalidad de las fuerzas políticas de esta Cámara. Hemos visto estos días la soberbia y la arrogancia con la que nos ha tratado. Sé que usted cree que esto así hace que se note menos esta farsa. Usted ha venido aquí básicamente a eso, a mentir, ha venido a mentir a España, y yo creo que ha venido también a mentirse a usted mismo. Usted, señor Feijóo, ha basado toda su investidura, todo su discurso, en una gran mentira, que la ha repetido hoy: que usted no va a ser presidente por sus principios. Ha dicho también que usted no quería ser presidente a costa de la dignidad de su país. Lo cierto es que usted no es presidente porque usted no tiene los votos y lo sabe. Usted sabe que los votos que necesita son incompatibles entre sí. Se lo ha dicho el PNV el otro día, se lo ha dicho su socio preferente de la extrema derecha: VOX. ¿Por qué se empeña en tomarnos el pelo? ¿Por qué no admite su derrota? Nos ha dicho también que quería subir el salario mínimo interprofesional. ¿Lo va a apoyar usted ahora en la oposición, señor Feijóo? (Aplausos). Nos ha dicho que también querían mantener las medidas contra la inflación. ¿Apoyará usted esta vez los impuestos para las personas más ricas? Lo único que demuestra con sus palabras es que todo lo que usted venía a derogar en la campaña electoral resulta que ahora es bueno para España. Usted, señor Feijóo, validó el martes pasado una parte muy importante de nuestro programa político y, si usted ha podido validarlo, estoy segura de que muchas fuerzas de esta Cámara también lo podrán hacer, no se preocupe. (Aplausos). Usted sabe, señor Feijóo, que usted no va a gobernar porque está atado de manos y pies a la extrema derecha. Usted sabe, señor Feijóo, que está atado de pies y manos a VOX. Usted sabe que lleva compartiendo un número muy importante de postulados de la extrema derecha. Señor Feijóo, usted no es un hombre de Estado (rumores), usted es el perdedor de estas elecciones. Tengo que reconocerle que aparenta bien, tengo que reconocerle que tiene una buena puesta en escena, tengo que reconocerle que es un buen mentiroso (rumores), pero el cinismo político no cambia esta realidad. Fíjese, en las distintas intervenciones que ha hecho a lo largo de su investidura fallida, ha mentido sobre innumerables cuestiones: ha mentido sobre los datos del paro, ha mentido sobre el salario mínimo, ha mentido sobre el IPC (aplausos), ha mentido sobre las quiebras empresariales, ha mentido sobre el desempleo, ha mentido sobre la deuda pública, ha mentido sobre las pensiones, señor Feijóo. Porque la verdad, la única verdad, es que usted no puede formar Gobierno porque España es un país que no es soberbio, España es un país que no es mentiroso, sino una tierra de gente digna y honrada, un país que pronto tendrá un gobierno progresista como merece. Lo que necesita nuestro país no son sus arrogancias, no son las derechas reaccionarias, lo que necesita nuestro país son más derechos y más libertades. (Aplausos). La gente de nuestro país necesita un gobierno que regule de forma efectiva el precio de los alquileres, un gobierno que controle la inflación por los inmensos márgenes empresariales. (Rumores). Yo creo que es de educación en una Cámara en que estamos diputados y diputadas poder escuchar a todo el mundo con respeto, ¿no? (Aplausos). Le decía que lo que necesita este país también es un gobierno que impulse la transición ecológica desde principios de justicia social. Pero yo le voy a recordar nuevamente sus intervenciones. En sus intervenciones ha hablado de comunidades autónomas y de ayuntamientos del Partido Popular; ha hablado de Castilla y León, del país valencià, de Extremadura, de Aragón, de Murcia y de las Islas Baleares. En todas y cada una de ellas, como en 140 ayuntamientos, gobierna de la mano de la extrema derecha, y eso curiosamente se le ha olvidado recordarlo aquí durante estas sesiones. Usted, en todo ese territorio, gobierna de la mano de la extrema derecha, señor Feijóo. (Aplausos). Y respecto a esto, quería hacerle una serie de preguntas: ¿va usted a decir algo acerca de la censura de libros que sucede en el país valencià? ¿Qué le parece a usted que en Extremadura la apuesta por eliminar la gratuidad de los comedores vaya acompañada por la eliminación de los impuestos a los ricos? ¿Qué le parece gobernar con una gente que se ríe cuando tenemos minutos de silencio para condenar la violencia machista en este país? (Aplausos). Señor Feijóo, ¿hay algún ayuntamiento en que gobiernen donde no se hayan subido el sueldo?

Presidencia. Señora Lois, tiene que ir terminando.

Marta Lois González

Grupo SumarDiputada.Página 7

Y hablando de salarios, ¿no le da vergüenza que usted no haya querido declarar cuál era su salario en esta Cámara? (Aplausos).

Voy terminando. Como le dije al principio, señor Feijóo, quédese con su soberbia, quédese con su rabia, quédese incluso con su superioridad moral. Yo le deseo toda la suerte, la suerte en la oposición. Señor Feijóo, que tenga suerte.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de la señora vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social en funciones, Díaz Pérez, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Lois. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Jordà i Roura, también por un tiempo de cinco minutos.

Teresa Jordà i Roura

ERCDiputada.Página 8Vídeo

Moltes gràcies, presidenta. Govern en funcions, diputades i diputats, senyor Núñez Feijóo, candidat a la presidència del Govern espanyol per gràcia reial.

D’entrada, dir-li que ens sembla una nova vergonya democràtica, en la seva democràcia plena, que el seu rei l’hagi designat candidat a la presidència del Govern quan vostè no té els vots necessaris per governar. De fet, el rei torna a prendre partit, com va fer el 3 d’octubre, i com acostuma malauradament a fer sempre.

En segon lloc, i l’hi diré clar i català, els vots d’Esquerra Republicana han estat, estan i estaran sempre al servei de la defensa de Catalunya i al servei també dels interessos dels catalans i les catalanes, i a disposició, com no pot ser d’altra manera, de les classes populars del nostre poble, parlin la llengua que parlin, processin la ideologia que els sembli. Això que ho tinguin clar tots els que requereixen els vots de l’Esquerra Republicana.

Avui tornarem a dir que no en aquest vodevil. Vostès, no ho sé, però nosaltres tenim memòria. Recordem a la perfecció els pals que per les ordres del seu partit vam rebre l’1 d’octubre. Li tornarem a dir que no perquè no volem que des del Govern espanyol ens apliquin les polítiques d’extermini lingüístic que vostès i el neofranquisme estan aplicant de manera exprés al País Valencià i a les Illes. Li direm que no perquè no volem, no volem que dinamitin el Delta de l’Ebre com ho van fer amb Doñana. Tampoc volem que no respectin la nostra pagesia, perquè no volem que es carreguin les llibertats més fonamentals ni el tresor cultural, lingüístic, institucional, social, empresarial o ambiental que tenim. I perquè estem cansats, realment molt cansats, que se’ns continuï —‌senyor Sánchez, això també va per vostè— aplicant un sistema impositiu confiscatori i que, per tant, va en contra de la seva intocable Constitució. I òbviament, no el votarem perquè vostès i nosaltres estem a les antípodes ideològiques.

Però malgrat tot això, aprofitarem, ja que vostè ha decidit venir aquí per encàrrec del seu rei a una investidura que tothom, absolutament tothom, sabia que seria fallida, per parlar del que a nosaltres sí que ens interessa. I a nosaltres ens interessa parlar de la independència de Catalunya. Però atenció, senyor Feijóo, perquè potser li sorprendrà, però penso sincerament que vostès també haurien d’estar interessats, molt interessats, en la independència de Catalunya. I li explico per què. Perquè si fóssim independents, vostès podrien ser tranquil·lament l’Espanya que volen ser. De fet, podrien fer un Espanya només en espanyol. Podrien recentralitzar encara més les competències i governar tot Espanya des de Madrid sense cap problema. A més a més, podrien fer totes les inversions que volguessin a Madrid, totes, sense que ningú es queixés, sense que ningú protestés, sense que ningú es manifestés. I sobretot, senyories del PP i de Vox, podrien governar Espanya amb majoria absoluta. Podrien fer això. És més, si Catalunya s’independitza, vostè podria ser president d’Espanya. Bé, és clar, sempre amb permís d’Ayuso, és clar. Pensin-s’ho perquè potser els surt a compte. Però jo personalment em veig amb l’obligació moral també d’alertar-lo d’una cosa, perquè el que potser no els surt tant a compte, si Catalunya s’independitza, és perdre els 22 000 milions d’euros que surten de Catalunya cap a la capital del Reino cada any, o perdre el teixit empresarial català que representa a dia d’avui el 18,5 % del total de les empreses de l’Estat. Val a dir, versus als 16 % que representa a Madrid.

I no ens vinguin, si us plau, amb la cantarella de la solidaritat interterritorial, perquè aquests milers de milions d’euros i el que representen també aquest volum d’empreses no es destinen a cap solidaritat, es destinen aquests recursos a la seva indústria militar, es destinen a pagar la monarquia, a pagar els piolins, els espies i els infiltrats, els projectes fallits de Florentino Pérez o el Castor, o els destinen als AVE deficitaris. Facin vostès aquesta Espanya, si volen, ho respectarem, però no ens obliguin a nosaltres a formar-ne part, perquè no volem, perquè n’estem fartes i perquè definitivament no és normal que la institució més alta de l’Estat encara estigui ocupada per una família de lladres i corruptes. O vostès, un partit que tenen tres diputats al Parlament de Catalunya, ens vingui aquí a fer perdre el temps.

I per tot això, des d’aquest faristol i amb la meva llengua i amb la de molts companys en aquest hemicicle, els diem, i acabo, que els i les catalanes tenim un país que, malgrat la majoria de vostès, funciona. Un país que amb les eines que li són pròpies funcionaria encara millor. Volem i treballem per un país sense límits, perquè volem que la nostra gent visqui millor i perquè som demòcrates. I la democràcia no és silenci. La democràcia és claredat, claredat per exposar els dèficits, claredat per exposar els problemes. I democràcia és també l’existència de mitjans per resoldre aquests dèficits, aquests problemes, i escoltin bé, també el conflicte polític existent i avui ja reconegut. Així doncs, una vegada assolida l’amnistia, és el moment d’obrir la nova fase de negociació i definitivament fixar les condicions perquè Catalunya pugui votar. I a fe de Déu que un dia, més d’hora que tard, ho farà i guanyarà. Gràcies.

Muchas gracias, presidenta, Gobierno en funciones, diputados y diputadas. Señor Núñez Feijóo, candidato a la Presidencia del Gobierno español por gracia real, de entrada, quiero decirle que nos parece una nueva vergüenza democrática en su democracia plena que su rey le haya designado candidato a la Presidencia del Gobierno cuando usted no tiene los votos necesarios para gobernar. De hecho, el rey vuelve a tomar partido, como ya hizo el 3 de octubre y como acostumbra a hacer siempre, desgraciadamente. En segundo lugar ―y se lo voy a decir con claridad meridiana―, los votos de Esquerra Republicana han estado, están y estarán siempre al servicio de la defensa de Cataluña, al servicio también de los intereses de los catalanes y catalanas y a disposición, como no puede ser de otro modo, de las clases populares de nuestro pueblo, hablen la lengua que hablen, profesen la ideología que les parezca; eso que lo tengan claro todos aquellos que requieran los votos de Esquerra Republicana. Hoy volveremos a decir no a este vodevil. Ustedes no sé, pero nosotros tenemos memoria. Recordamos perfectamente los palos que a las órdenes de su partido recibimos el 1 de octubre, y volveremos a decir que no porque no queremos que desde el Gobierno español se nos apliquen las políticas de exterminio lingüístico que ustedes y el neofranquismo están aplicando de forma exprés en el país valenciano y en las islas. Diremos que no porque no queremos que dinamiten el delta del Ebro, como lo hicieron con Doñana. Tampoco queremos que no respeten a nuestros campesinos, porque no queremos que se carguen las libertades más fundamentales ni el tesoro cultural, lingüístico, institucional, social, empresarial o medioambiental que tenemos, y porque estamos cansados, realmente muy cansados, de que se nos siga aplicando ―y señor Sánchez, esto también va por usted― un sistema impositivo confiscatorio que, por consiguiente, va en contra de su intocable Constitución. Y obviamente no le votaremos porque ustedes y nosotros estamos en las antípodas ideológicas. Pero, a pesar de todo esto, vamos a aprovechar, puesto que usted ha decidido venir aquí por encargo de su rey a una investidura, que todo el mundo sabía que sería fallida, para hablar de lo que a nosotros sí nos interesa. A nosotros nos interesa hablar de la independencia de Cataluña, pero ¡atención, señor Feijóo!, porque tal vez le sorprenderá, pero pienso sinceramente que ustedes también deberían estar interesados, muy interesados en la independencia de Cataluña, y le voy a contar por qué. Porque si fuéramos independientes, ustedes podrían ser tranquilamente la España que quieren ser. De hecho, podrían hacer una España solo en español. Podrían recentralizar todavía más las competencias y gobernar toda España desde Madrid, sin ningún problema; de hecho, podrían además hacer todas las inversiones que quisieran en Madrid, todas, sin que nadie se quejara, sin que nadie protestara y sin que nadie se manifestara. Y, sobre todo, señorías del PP y de VOX, podrían gobernar España con mayoría absoluta. Podrían hacer esto. Es más, si Cataluña se independiza, usted podría ser presidente de España; en fin, siempre, claro, con permiso de Ayuso. Piénselo, porque tal vez le salga a cuenta. Pero personalmente me veo con la obligación moral también de advertirle de lo siguiente, y es que lo que igual no le sale tan a cuenta, si Cataluña se independiza, es perder los 22 000 millones de euros que salen de Cataluña hacia la capital del reino cada año o perder el tejido empresarial catalán, que representa hoy día el 18,5 % del total de las empresas del Estado, respecto al 16 % que representa Madrid. Y no vengan, por favor, con la cantinela de la solidaridad interterritorial, porque estos miles de millones de euros y lo que representa también este volumen de empresas no se destinan a ninguna solidaridad. Estos recursos se destinan a su industria militar; se destinan a pagar la Monarquía; [a pagar los piolines,]3 los espías y los infiltrados; los proyectos fallidos de Florentino Pérez, como el Castor, o los AVE deficitarios. (Rumores). Hagan ustedes esta España si quieren, nosotros lo vamos a respetar, pero no nos obliguen a formar parte de ella, porque no queremos, porque estamos hartas y porque definitivamente no es normal que la institución más alta del Estado esté ocupada todavía por [una familia de ladrones y corruptos]4 (rumores), como ustedes, un partido que tiene tres diputados en el Parlamento de Cataluña y que nos viene aquí a hacernos perder el tiempo.

3  Palabras retiradas por la Presidencia, de conformidad con el artículo 104.3 del Reglamento de la Cámara. 4 Ídem.

Por todo esto, desde esta tribuna, en mi idioma y en el de muchos compañeros de este hemiciclo, les decimos —‌y termino— que los catalanes y las catalanas tenemos un país que, a pesar de la mayoría de ustedes, funciona; un país que, con las herramientas que le son propias, funcionaría todavía mejor. Trabajamos por un país sin límites, porque queremos que nuestra gente viva mejor y porque somos demócratas. La democracia no es silencio, la democracia es claridad; claridad para exponer los déficits y para exponer los problemas. Y democracia es también la existencia de medios para resolver estos déficits, estos problemas y —‌escuchen bien también— el conflicto político existente, hoy ya reconocido.

Así pues, una vez alcanzada la amnistía, es el momento de abrir una nueva fase de negociación y de fijar definitivamente las condiciones para que Cataluña pueda votar. A fe de Dios, un día, antes que tarde, lo hará y ganará.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Jordà. (La señora Gamarra Ruiz-Clavijo pide la palabra). ¿Por qué me pide la palabra, señora Gamarra?

GAMARA RUIZ-CLAVIJO

Página 10

En virtud del artículo 72, en relación con el 103, según el cual los diputados deben de ser llamados al orden en el momento en que profieran palabras o viertan conceptos ofensivos contra instituciones del Estado. (Rumores.—Aplausos). Pido que aquellas palabras ofensivas, como denominar piolines a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, no consten en el Diario de Sesiones.

Muchas gracias. (Varios señores diputados: ¡Muy bien!—Aplausos).

Presidencia. Gracias, señora Gamarra. En virtud de la petición que hace la señora Gamarra y habiéndose vertido algunas palabras también contra otras instituciones del Estado y el presidente del Gobierno, retiraremos del Diario de Sesiones esas y los insultos proferidos también al presidente del Gobierno. (Rumores.—Aplausos). Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya —‌un poco de silencio, por favor—, tiene la palabra la señora Míriam Nogueras, por un tiempo de cinco minutos.

Míriam Nogueras i Camero

JuntsDiputada.Página 10Vídeo

Gràcies, presidenta. Diputats, diputades, president en funcions, candidats.

Vostè, senyor Feijóo, en el transcurs d’aquesta setmana, d’aquest debat d’investidura, no ha aportat ni una sola proposta per poder resoldre el conflicte polític que existeix —‌perquè existeix— entre Catalunya i Espanya. Cap proposta, cap aportació, cap autocrítica, tampoc. De fet, el que hem escoltat, i també avui, és la cançó de sempre, aquella cançó que manté el Reino de España en aquest permanent bloqueig.

De moment, cap partit espanyol ha estat capaç d’afrontar el conflicte que hi ha entre el projecte nacional espanyol, que és legítim, i el projecte nacional català, que també ho és. De fet, la pregunta, senyor Feijóo, és quina és exactament l’aportació del Partido Popular a Catalunya? Perquè vostès van votar en contra de l’increment de les inversions a Catalunya, van votar en contra de la promoció de la llengua catalana, van votar en contra també del model d’escola catalana, van votar en contra de les iniciatives pel compliment de l’execució dels Pressupostos Generals de l’Estat espanyol a Catalunya, van votar en contra també de la transferència de competències i gestió de les infraestructures de Catalunya, van votar en contra del reconeixement de la identitat i llengua catalana. Vostès, senyor Feijóo, van recórrer 114 dels 223 articles de l’Estatut. El Defensor del Pueblo en va recórrer 110. 410 pàgines tenia el seu recurs, que, a més, anava avalat per més de cent signatures de diputats. Alguns dels articles eren calcats, articles que hi ha, per exemple, a l’Estatut d’Andalusia, i vostès allà no es van mobilitzar.

Vostès han conspirat per carregar-se el sistema sanitari de Catalunya, un sistema que és reconegut a nivell internacional. Vostès han aplicat el 155, una mesura que ha tingut conseqüències gravíssimes al nostre país. Vostès tampoc paguen a Catalunya. Vostès són els de Operación Judas, els de Operación Cataluña, també els de Pegasus. Vostès, senyor Feijóo, menteixen quan parlen del català al pati de les escoles o quan parlen dels cognoms a Catalunya, i l’hi diu una que es diu Camero. I això és de tot menys igualdad y libertad. En definitiva, sap quines són les aportacions que finalment seran recordades del PP a Catalunya? «Eche una firmita aquí en contra de Cataluña», «Puigdemont a prisión» y «antes alemana que catalana».

I ara sí, acabo. La tesi que diu que votar divideix, que un referèndum trencaria la convivència, aquesta tesi neix de l’extrema dreta. El 2017 alguns la compren, avui encara alguns la sostenen, malgrat que més del 70 % dels ciutadans de Catalunya estan a favor de resoldre el conflicte polític votant. Votar no és divisió a Catalunya, votar és consens. I des de Junts per Catalunya no hem aguantat la posició durant tant de temps per acabar fent el mateix que s’ha fet fins ara, que és evident que no ha donat resultats positius. Ara a Catalunya li toca ser Catalunya i des de Junts mantenim la posició. El nostre vot serà un no, senyor Feijóo. Visca Catalunya lliure.

Gracias, presidenta, diputadas, diputados, presidente en funciones y candidato. Usted, señor Feijóo, en el transcurso de esta semana durante este debate de investidura, no ha aportado ni una sola propuesta para poder resolver el conflicto político que existe, porque existe, entre Cataluña y España. Ninguna propuesta, ninguna aportación y ninguna autocrítica tampoco. De hecho, lo que hemos escuchado también hoy es la cantinela de siempre, esa cantinela que mantiene al Reino de España en este permanente bloqueo. De momento, ningún partido español ha sido capaz de abordar el conflicto existente entre el proyecto nacional español, que es legítimo, y el proyecto nacional catalán, que también lo es. De hecho, la pregunta, señor Feijóo, es: ¿cuál es exactamente la aportación del Partido Popular en Cataluña? Porque ustedes votaron en contra del incremento de las inversiones en Cataluña, votaron en contra de la promoción de la lengua catalana, votaron en contra también del modelo de escuela catalana, votaron en contra de las iniciativas por el cumplimiento de la ejecución de los presupuestos generales del Estado español en Cataluña, votaron en contra también de la transferencia de competencias y gestión de infraestructuras de Cataluña y votaron en contra del reconocimiento de la identidad y la lengua catalana. Ustedes, señor Feijóo, recurrieron 114 de los 223 artículos del estatuto, el Defensor del Pueblo recurrió 110. Su recurso tenía 410 páginas, que además estaba avalado por más de cien firmas de diputados. Algunos de los artículos eran calcados a los del Estatuto de Andalucía y ahí no se movilizaron. Ustedes han conspirado para cargarse el sistema sanitario de Cataluña, un sistema que es reconocido a nivel internacional. Han aplicado ustedes el 155, una medida que ha tenido consecuencias gravísimas en nuestro país. Ustedes tampoco pagan a Cataluña. Ustedes son los de la Operación Judas, los de la Operación Cataluña y los de Pegasus. Ustedes, señor Feijóo, mienten cuando hablan del catalán en el patio de las escuelas o cuando hablan de los apellidos, y se lo dice una que se dice Camero, y esto es cualquier cosa menos igualdad y libertad. En definitiva, ¿saben ustedes cuáles son las aportaciones por las que será recordado el Partido Popular en Cataluña? Eche una firmita aquí, en contra de Cataluña; Puigdemont a prisión, y antes alemana que catalana. Y ahora sí, termino. La tesis que dice que votar divide y que un referéndum rompería la convivencia nace de la extrema derecha. En el año 2017 algunos la compran; hoy, algunos todavía la sostienen, a pesar de que más del 70 % de los ciudadanos de Cataluña están a favor de resolver el conflicto político votando. Votar no es dividir. En Cataluña, votar es consenso y en Junts per Catalunya no hemos aguantado la oposición durante tanto tiempo para acabar haciendo lo mismo que se ha hecho hasta ahora, que es evidente que no ha dado resultados positivos. Ahora, a Cataluña le toca ser Cataluña, y en Junts mantenemos la oposición. Nuestro voto será un no, señor Feijóo. ¡Viva Cataluña libre!

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Nogueras. Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra el señor Matute García de Jalón, también por un tiempo de cinco minutos.

Oskar Matute García de Jalón

EH BilduDiputado.Página 11Vídeo

Presidente anderea, diputatuok, eguerdi on. Euskal Herriko horma batean Jon Maiaren bertso hauek idatzi zituzten: «Gure abuelek ez zekiten euskaraz, baina bazekiten Lauaxeta hil zuten esku berdinek hil zutela Federico García Lorca. Eta guk, vuestras nietas y nietos de Extremadura, galegos, castellanos, maketos, mantxurrianos de Andalucía entera como Marinaleda. Guk, los txatxos de vuestros genes, Euskal Herrian euskaraz nahi dugu hitz eta jolas». Gure bilobek euskaraz hitz egingo dute eta jakingo dute gure hizkuntza isiltzen eta zapaltzen saiatu ziren esku berdinak Kongresutik joaten direla euskaraz entzuten gaituztenean, frogatuz hizkuntza ezin daitekeela diruarekin erosi.

Esku berdinak.

Señora presidenta, señorías, buenas tardes. En un muro de Euskal Herria escribieron estos versos del poeta Jon Maia: «Nuestras abuelas castellanas no sabían euskera, pero sabían que las mismas manos que mataron a Lauaxeta mataron a Federico García Lorca», y nosotros, vuestros nietos y nietas de Extremadura, gallegos, castellanos, maquetos, manchurrianos de Andalucía entera, como Marinaleda, nosotros, los chachos de vuestros genes, queremos hablar y jugar en euskera en Euskal Herria. Nuestros nietos hablarán y sabrán que las mismas manos que intentaron acallar y pisotear nuestra lengua se marchan del Congreso cuando se escucha hablar en euskera, evidenciando así que la educación es algo que no se puede comprar con dinero.

Las mismas manos que crearon una policía patriótica, que se llenaron los bolsillos con la corrupción y firmaban protocolos funestos para miles de ancianos y ancianas en las residencias de Madrid, encendieron la llama del racismo en la alcaldía de Gasteiz, hasta que la Euskal Herria antifascista se puso en pie y mandó a Javier Maroto a Sotosalbos. Las mismas manos que arruinan Doñana y sellan las cunetas de la memoria histórica han prometido abolir todas las medidas que se han puesto en marcha en este Congreso con el apoyo de Euskal Herria Bildu: el escudo social, el aumento del salario mínimo interprofesional, la revalorización de las pensiones, la ley de protección a los riders, la ley de eutanasia, la ley de transición ecológica, los ERTE, la despenalización de las huelgas, la derogación del despido por bajas médicas… Ese es el programa del Partido Popular: abolir derechos sociales y derogar avances.

En los últimos treinta años, en Europa, hasta los partidos conservadores se han puesto de acuerdo para apartar a la extrema derecha con un cordón sanitario; porque en un sistema democrático se puede debatir de muchas cosas, pero los derechos fundamentales no son materia de debate ni de transacción. La xenofobia no es materia de debate, la misoginia no es materia de debate, la LGTBI-fobia no es materia de debate. Miren cómo son las cosas. En 2019, el Partido Popular firmó su primer acuerdo con VOX para que Juan Manuel Moreno fuera presidente de la Junta de Andalucía, a pesar de haber sido la segunda fuerza y de haber perdido 26 escaños en las elecciones; y desde entonces Partido Popular y VOX han sido uña y carne, uña y carne en Murcia, en Madrid, en Castilla y León, en Extremadura, en Aragón, en el país valencià y en Illes Balears. En Euskal Herria no, porque ahí no van como un cohete, que tanto le gustaba mencionarlo en la anterior sesión, precisamente. Hoy vienen ustedes aquí casi a pedir que le regalemos el Ministerio del Interior al señor Abascal. ¿Saben qué les ha ocurrido? Que ustedes no han querido poner un cordón sanitario alrededor de la extrema derecha en el Congreso y hoy el Congreso le está poniendo un cordón sanitario alrededor de ustedes, hasta el punto de que han perdido incluso el apoyo de sus otrora socios conservadores de Euskal Herria o Cataluña. Se lo hemos dicho en Euskal Herria y se lo decimos hoy aquí, nos da igual el Partido Popular y VOX o VOX y el Partido Popular, porque en definitiva el orden de los factores no altera el fascismo.

Sí quiero aclararle una cosa, señor Feijóo. No se puede rechazar lo que jamás se va a obtener. Usted no puede rechazar nuestros votos porque jamás los iba a tener. Nosotros y nosotras, al delfín de quien trató de ensuciar el nombre de Julián Grimau, de quien amedrentó a la familia de Enrique Ruano, de quien no respondió a su responsabilidad directa en los crímenes del 3 de marzo en Gasteiz contra cinco trabajadores en 1976, de quien encabezó un manifiesto en 1971 pidiendo la liberación de Rudolf Hess —‌el lugarteniente de Hitler—, no lo apoyaremos jamás. Sí, me refiero a su presidente de honor, a Manuel Fraga. Ustedes han intentado apartarnos del camino y juegan siempre con la amenaza de las ilegalizaciones, como hacen sus socios de VOX, y se atreven a decir aquí que en Alemania o en Francia prohíben a los partidos independentistas. Le habría bastado una simple visita a una biblioteca pública, señor Feijóo, para conocer la existencia de formaciones independentistas en esas realidades nacionales como Euskal Herria Bai, Corsica Libera o Partido de Baviera. Pero es que ustedes son tan despistados que no mencionan el caso de Italia, donde un partido independentista xenófobo como la Liga Norte incluso proclamó la independencia de Padania. Uno de sus líderes —l‌o conocerán—, Matteo Salvini, no solo ha llegado a ser vicepresidente del Consejo de Ministros sino que además ha prestado su apoyo a su socio, a VOX, durante las elecciones generales. Si ustedes, señores del PP, van a volver a apostar por las ilegalizaciones, tal vez, tal vez deberían empezar por su propia casa.

A Lorca lo fusilaron en el Barranco de Víznar y a Lauaxeta lo fusilaron en el cementerio de Santa Isabel de Gasteiz. Nuestras abuelas no sabían euskera, pero sabían que nadie nunca nos ha regalado ningún derecho, que las libertades se pelean palmo a palmo en las calles, en los centros de trabajo y también en las paredes que muchas veces gritan lo que los grandes medios callan.

Espero dugu egunen batean norbaitek Jon Maiaren bertso hauek idaztea Euskal Herriko hormetan: «Inork inoiz ez ahaztu nondik gatozen eta nora goazen, erasoekin, irainekin eta gezurrekin gure bidea oztopatzen saiatzen zareten arren. Agian, agian egun batez jeikiko ginela esan zenigun, Matalaz, eta gaur, hiru mende eta erdi geroago, hemen gaude munduari esanaz, beste mundu bat posible dela. Baita isildu nahi izan gaituztenentzat ere». Gora Herria.

Esperamos que algún día alguien escriba estos versos de Jon Maia en los muros de Euskal Herria para que nadie olvide nunca de dónde venimos y a dónde vamos, aunque intenten obstaculizar nuestro camino con ataques, insultos y mentiras. Matalaz, nos dijiste que quizás, quizás, nos levantaríamos algún día y hoy, tres siglos y medio después, estamos aquí diciéndole al mundo que otro mundo es posible. También para aquellos que nos quieren hacer callar. ¡Viva el pueblo!

Presidencia. Gracias, señor Matute. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), tiene la palabra el señor Esteban Bravo, también por un tiempo de cinco minutos.

Aitor (GV (EAJ-PNV)) Esteban Bravo

PNVDiputado.Página 13Vídeo

Mahaiburu andrea, hautagai jauna, jaun-andreok, egun on. Núñez Feijóo jaunak printzipioak daukazala dino, eta horregatik ez dituela gauza batzuk onartuko. Hori dino besteok printzipiorik ez dogula adieraziz-edo. Eta besteok ere printzipioak, hastapenak, badoguz. Eta, geure burua errespetatzen dogunez, betetzen ditugu. Euritariko bat ultraeskuinarekin politika ez egitea da. Agerian utziz zenduan herenegun gure hastapen hori ez datorrela bat zuk daukazuzenekin.

Señora presidenta, señor candidato, señoras y señores, buenas tardes. El señor Núñez Feijóo dice que tiene principios y que, por ello, no puede aceptar determinadas cosas. Dicho así parece que los demás no tenemos principios, pero los demás también tenemos principios, tenemos fundamentos, y como nos respetamos a nosotros mismos cumplimos con nuestros principios. Uno de estos principios es no hacer política con la ultraderecha, y usted dejó bien claro anteayer que nuestro principio no se corresponde con los suyos, con sus principios.

Su principal y casi único compañero de viaje es VOX, un partido de ultraderecha que quiere acabar con las autonomías, con partidos como el mío, que no cree en el cambio climático y que niega la violencia machista. Si el PNV no ha entrado a negociar con su partido, señor Feijóo —‌y hemos sido honestos y sinceros en este sentido desde el primer día—, ha sido porque tenemos principios, unos principios que coinciden con los valores y con las preocupaciones europeas frente al autoritarismo y que nos impiden estar en la misma ecuación que VOX.

No conocíamos al señor Núñez Feijóo, pero gracias al debate de investidura ya le vamos conociendo. Un discurso genérico y contradictorio en lo económico y absolutamente decepcionante en lo territorial, donde solo ofrece más Código Penal y más condenas, ignorando tercamente las realidades vasca y catalana. Un discurso agresivo, desafiante, arrogante incluso, en el que confunde una y otra vez la sorna con la provocación. No quiere tender puentes con nadie, tampoco con el PNV, de quien ha reclamado los votos hasta antes de ayer para pasar un día después enrabietado al ataque por nuestra negativa. Ni un margen al acuerdo, a encontrar espacios comunes, a construir, en definitiva. Un discurso que sonaba más a desafío que a conciliación. Sonaba a un ‘aquí estoy yo’. Bien, pues efectivamente ahí está usted y, por el momento, ahí se va a quedar. Su soledad es hoy mayor que la de ayer. Hemos seguido, señor Feijóo, con mucha atención en estos meses sus manifestaciones, sus formas y actitudes dentro y fuera de la tribuna y, por supuesto, sus intervenciones parlamentarias de esta semana. No sabemos quién es Feijóo, pero lo que sí sabemos es que no es quien dice ser. El señor Núñez Feijóo insiste en que en él sí se podría confiar en caso de llegar al Gobierno. Nuestra conclusión tras esta semana es exactamente la contraria.

Inbestidura eztabaida honetako ondorioetako bat argia da. Hautagaiak aurkakoa esan arren, ezin deutsagu gure konfiantza PPri eta Feijóo jaunari emon. Gaur zure alderdia eta geurearen artean amildegi sakon bat dago, eta zure hautagaitzaren aurkako botoa emongo dugu barriro. Asteazkenean baino arrazoi gehiagoz. Eta badinotsut be ez zaitez kezkatu Eusko Alderdi Jeltzaleagatik, eta ez eiguzu irakasgairik emon Euskadiri eta bere beharrei buruz. Zalantza barik, Euskadik ez dau behar zurea bezalako hitzaldirik, ezta bidailagun ultraeskuindarrik ere.

Hay una conclusión muy clara después de este debate de investidura, y es que a pesar de que el candidato diga lo contrario no podemos otorgar nuestra confianza al Partido Popular y al señor Feijóo. Hoy en día entre su partido y el nuestro hay todo un abismo, un abismo muy profundo, y vamos a votar de nuevo en contra de su investidura, e incluso con más razones que la jornada del miércoles. Yo se lo repito, no se preocupe usted por el PNV y no nos dé lecciones acerca de Euskadi y acerca de sus necesidades. No hay ninguna duda: Euskadi no necesita discursos como el suyo ni tampoco compañeros de viaje de ultraderecha.

Si hay algo que ha demostrado Euskadi es que somos una sociedad abierta y que mira al futuro, y si hay un partido que ha sabido leer bien los anhelos de su sociedad, ese es el Partido Nacionalista Vasco. Así que, no se preocupe tanto por el PNV y, por favor, no trate de darnos lecciones, porque usted sí que ha demostrado este mes no tener ni idea de lo que es y espera Euskadi. No hay quien crea que apelan a la base social del PNV con discursos como el de este martes y caminando de la mano de la ultraderecha.

A su partido y al mío hoy les separa un abismo. Votaremos negativamente con más razones aún que miércoles pasado.

Gracias. (Rumores).

Presidencia. Muchísimas gracias, señor Esteban. En el Grupo Parlamentario Mixto se reparten el tiempo. Tiene la palabra el señor Rego Candamil por dos minutos.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 14Vídeo

Grazas, señora presidenta. Señor Feixoo, o resumo desta investidura é fácil: interveu todo o tempo que quixo, moi poucas propostas e ningunha concreta, ignorou completamente as prioridades da Galiza, descualificou a torto e a dereito, menos Vox, claro, e perdeu a votación. Máis resumido aínda: chegou, discursou, fracasou. Fracasou para todo o mundo menos para a prensa amiga que certificou o que xa sabiamos: que esta investidura fallada tiña exclusivamente un obxectivo interno que non era outro que se parapeitar fronte ao fogo amigo que inevitablemente comezará a partir de hoxe mesmo.

Fracasou tanto que mesmo pareceu sentir saudade do seu tempo como presidente da Xunta en que, cuns medios absolutamente controlados, convén lembralo hoxe no 280 venres negro de Defende A Galega, nunca lle facían preguntas incómodas. Tanta saudade que mesmo debeu esquecer que xa non era presidente da Xunta e avanzou un posíbel adianto das eleccións galegas. Non sei que lle parecerá ao señor Rueda, aínda que xa sabemos que se formou con vostede nunha escola de bos colonizados afeitos a obedeceren sempre a Madrid. Mais xa llo digo: non se admiten devolucións. Estea tranquilo que do señor Rueda ocupámonos nós. Teña claro que o BNG está pronto para o desafío das eleccións galegas.

Queixouse de que eu non quixese falar con vostede. Verá: somos unha forza seria. Disposición do BNG para falar das solucións aos problemas de Galiza, sempre. Disposición do BNG para participar nun paripé para consumo interno do PP coa participación estelar de Vox, nunca.

É verdade que esquecer Galiza á hora de gobernar non é exclusivo do Partido Popular. Temos denunciado moitas veces que as forzas estatais, se lles deixan, o que fan é alternarse na discriminación ao noso país, e que iso só muda cando o BNG os forza a facelo. Por iso quero deixar claro que quen quixer o voto do BNG terá que se comprometer en serio coa Galiza. Comprometerse en serio, finalizo, con máis investimento, mellores infraestruturas, novos e mellores servizos de transporte público ferroviario, coa rexeneración nas nosas rías, coa resolución da crise industrial e a transición xusta, con máis políticas sociais, cun financiamento máis adecuado e xusto, e co fortalecemento do autogoberno. Vostede non o fixo. Tamén niso fracasou, señor Feixoo. Nós, o BNG, continuaremos traballando para conseguilo. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Señor Feijóo, el resumen de esta investidura es fácil: ha intervenido todo el tiempo que ha querido; pocas propuestas y ninguna concreta; ha ignorado totalmente las necesidades de Galicia; ha descalificado a diestro y siniestro —‌menos a VOX, claro—, y ha perdido la votación. Más resumido todavía: ha llegado, ha hablado, ha fracasado. Ha fracasado para todo el mundo, menos para la prensa amiga que ha certificado lo que ya sabíamos, que esta investidura fallida tenía exclusivamente un objetivo interno que no era más que parapetarse frente al amigo que comenzará inevitablemente a partir de hoy mismo. Fracasó tanto que incluso parecía sentir nostalgia de su época como presidente de la Xunta, cuando, con unos medios absolutamente controlados —‌conviene recordarlo hoy, en el 280 viernes negro de Defiende la TVG—, nunca le hacían preguntas incómodas. Tanta nostalgia que incluso se ha debido olvidar de que ya no es presidente de la Xunta y ha avanzado un posible adelanto las elecciones gallegas. No sé qué le parecerá al señor Rueda —‌aunque ya sabemos que se ha formado, como usted, en una escuela de buenos colonizados acostumbrados a obedecer siempre a Madrid—, pero, se lo advierto, no se admiten devoluciones. Esté tranquilo porque del señor Rueda ya nos ocupamos nosotros. El BNG está preparado para afrontar el desafío de las elecciones gallegas. Se ha quejado de que yo no he querido hablar con usted. Verá, somos una fuerza seria. ¿Disposición del BNG para hablar de las soluciones a los problemas de Galicia? Siempre. ¿Disposición del BNG para participar en un paripé para consumo interno del PP con la participación estelar de VOX? Nunca. Es verdad que olvidar a Galicia a la hora de gobernar no es exclusivo del PP. Hemos denunciado muchas veces que las fuerzas estatales, si las dejan, lo que hacen es alternarse en la discriminación a nuestro país, y esto solo cambia cuando el BNG les obliga a hacerlo. Por eso debo dejar claro que quien quiera el voto del BNG deberá comprometerse en serio con Galicia. Comprometerse en serio —f‌inalizo— con más inversiones, mejores infraestructuras, nuevos y mejores servicios de transporte público ferroviario, con la regeneración de nuestras rías, resolución de crisis industrial y transición justa, más política social, una financiación más adecuada y justa, y el fortalecimiento del autogobierno. Usted no lo ha hecho. También en eso ha fracasado, señor Feijóo. Nosotros, el BNG, continuaremos trabajando para conseguirlo.

Muchas gracias.

Presidencia. Por el Grupo Parlamentario Mixto también, tiene la palabra la señora Valido por un tiempo de dos minutos.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 15Vídeo

Presidenta, señorías, hasta hoy hemos recibido muchos insultos, principalmente de los seguidores de este lado (señala hacia la bancada del Grupo Parlamentario Socialista), por tierra, mar y aire. Incluso algunas señorías presentes hoy en la Cámara, a través de las redes en las últimas horas, han vuelto a ofendernos por nuestra posición en este debate de investidura. Me hacen pensar que no necesitarán nuestro apoyo. Estoy segura de que, si los que ahora nos insultan quisieran negociar, esas mismas descalificaciones vendrán del otro lado. ¿Se odian ustedes tanto? ¿Ni siquiera el interés general ni las necesidades de millones de personas les hacen reprimir o rebajar su fanatismo? Hacen apología donde pueden y a toda hora de ese fanatismo sin sonrojarse cada uno en sus barricadas, señorías, ahondando en la grieta que divide a la sociedad y sin asumir ninguna responsabilidad de lo que está ocurriendo en la calle y de lo que pueda ocurrir. En esos dos bloques, en esos dos bandos, nosotros no estamos. Les pido algo que en democracia no debería tener que pedir y que en Canarias decimos muy a menudo: un respetito, por favor. Aprovechen su tiempo y sus redes sociales para explicar sus alianzas, sus compromisos, sus apoyos, sus socios. Nosotros explicaremos los nuestros.

El mandato de los canarios y canarias que nos votaron es que solucionemos sus problemas: la crisis del sistema energético, la del agua, la del transporte, la de la migración incontrolada, la de la pobreza y la de la exclusión social. Para eso estoy aquí, para que se respete a Canarias, sus derechos y sus necesidades. No nos hagan sentir más lejos todavía. Nosotros no pedimos cargos en el Gobierno ni poder ni sillones. Nuestras negociaciones son públicas. Pedimos inversiones y compromiso con Canarias, respeto a nuestro estatuto de autonomía y a nuestra capacidad de autogobierno, y lo hacemos con luz y taquígrafos.

Gracias.

Presidencia. Muchísimas gracias, señora Valido. Terminamos las intervenciones del Grupo Mixto con la del señor Catalán Higueras también por un tiempo de dos minutos.

Alberto Catalán Higueras

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Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. Parece mentira que en la Cámara donde reside la soberanía del pueblo español hoy haya que decir alto y claro que el mayor derecho que tiene un ser humano es la vida. Por lo tanto, señores de Bildu, mientras ustedes no condenen los atentados contra cientos y cientos de hombres, mujeres y niños indefensos y que fueron asesinados por la banda terrorista ETA, ustedes no estarán legitimados para hacer nada en este país (aplausos), y mucho menos en la Comunidad Foral de Navarra. Ustedes no estarán legitimados para hacer política mientras tengan entre sus cargos dirigentes a asesinos con delitos de sangre. Ustedes no están legitimados a hacer política ni en Navarra ni en España cuando ustedes llevan en sus listas a asesinos. Que quede claro una vez más. Ese canto a la esperanza e ilusión… ¡No se puede blanquear a Bildu! (Aplausos). ¡A los herederos políticos de ETA no se les puede blanquear! Y es su responsabilidad. (Aplausos). Por eso, señor Núñez Feijóo, si teníamos claro hoy que íbamos a votar a favor de su candidatura, después de la intervención de Bildu lo tenemos muchísimo más claro. (Un señor diputado: ¡Muy bien!— Aplausos). Señor Sánchez, estos son sus socios. Creo sinceramente que está cometiendo un gravísimo error a la hora de pactar con ellos cualquier cosa. No todo vale para mantenerse en el poder. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la señora Gamarra Ruiz-Clavijo por un tiempo de cinco minutos.

Concepción Gamarra Ruiz-Clavijo

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Presidenta, señorías, es para mí un honor cerrar un debate de investidura que, sin duda alguna, es histórico, pero antes de nada me gustaría comenzar con unas reflexiones. En estas sesiones yo creo que hemos vivido un debate de altura, de altura política, desde el respeto, desde los principios, desde las diferencias. Pero en este debate también hemos visto cómo el virus del sanchismo sigue avanzando (aplausos); cómo, desde la búsqueda del barro en la política, desde la búsqueda de la descalificación, se quiere seguir fracturando a la sociedad. Desde el barro no se construye nada, señor Sánchez, desde el barro solo se consigue que la vida política vaya a peor. Eso lo vivimos el martes aquí con el portavoz que usted eligió. Eso lo vivimos también en el día de ayer en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid. La gran diferencia es que Juan Lobato lo mandó a su casa y usted hoy le ha permitido que vuelva a ser portavoz del Partido Socialista. (Aplausos). ¿Es bastante?

Se ha hablado aquí de utilizar las instituciones y de utilizar a la Jefatura del Estado. Señor Sánchez, ¿usted utilizó la Jefatura del Estado cuando se presentó por primera vez a un debate de investidura con 131 votos favorables? (Aplausos). ¿La utilizó la segunda vez cuando se presentó a su segunda investidura con 124 votos favorables? (Aplausos). ¿Y la utilizó la tercera vez cuando usted se presentó a una investidura y sacó 167 votos favorables, 5 menos de los que tiene el candidato del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo? A que no, señor Sánchez. La gran diferencia, posiblemente, es que nosotros sí respetamos las instituciones y ustedes, como tienen esa tendencia desde el sanchismo a utilizarlas todas, a colonizarlas todas, creen que tienen que manejarlas absolutamente todas, pero no somos iguales.

Señorías, es un honor cerrar este debate de investidura, porque en este debate se ha podido ver a un líder valiente, que ha hablado con total claridad, que ha hablado con transparencia y que ha hablado con honestidad a su país, frente a un líder que se ha escondido con la más absoluta cobardía. ¿De quién se esconde? Se esconde del candidato, porque sabe que no solo no puede ganarle las urnas, sino que tampoco puede ganarle en principios. (Aplausos). Se esconde usted de esta Cámara a la que, como tantas otras veces, usted le falta al respeto, y se esconde también de la sociedad española, porque usted a los españoles no puede mirarlos a la cara y decirles lo que está dispuesto a hacer. Porque les mintió: les dijo que no lo haría y ya está emprendiendo el camino para hacerlo.

Hemos vivido un debate en el que los españoles han podido escuchar sin intermediarios a un candidato que ha presentado sus valores, sus compromisos y sus palabras y que ha asumido que mantenerlos le puede costar esta investidura, pero merece la pena. También los españoles han podido escuchar a cuantos portavoces le han marcado a usted las exigencias, y usted se ha quedado en silencio. Sin duda alguna, este era un debate necesario, pero, tras su desarrollo, se ha convertido en un debate imprescindible, porque esta semana en esta Cámara se ha demostrado que otra política es posible. Esto, sin duda alguna, es la esperanza para el futuro de España. Señorías, se puede perder una votación, pero se puede ganar un debate y hoy vamos a ganar este debate. (Aplausos). No solo lo gana el candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo, no solo lo gana su partido; lo gana la sociedad española. Lo gana porque se ha ofrecido a la sociedad, a todos los españoles, un horizonte de futuro.

En definitiva, Alberto Núñez Feijóo ofrece a los españoles un proyecto sugestivo de vida en común, que diría Ortega. Su programa de gobierno es, ante todo, un motivo para la esperanza, porque emerge la realidad de una España optimista; emerge, sin duda alguna, la España de los afectos mutuos, una realidad abrumadoramente mayoritaria frente a la minoría secesionista que está aquí. El programa de gobierno que ha presentado busca resolver los problemas de los españoles. Sí, de los españoles: de todos esos que hoy, 29 de septiembre, esperan a que llegue el 1 de octubre porque no pueden ir hacer la compra; de todos esos españoles que esperan poder acceder a una vivienda porque no la tienen o porque la tienen okupada; de todos esos españoles que ven cómo no pueden proteger a sus hijos porque el acceso a través de las redes sociales no tiene límite. Esos son los problemas que se resuelven en un programa de gobierno, no los de una casta política ajena a la realidad social. Señorías, aquí están ustedes para resolver los problemas políticos de castas políticas como Esquerra Republicana de Catalunya o Junts; por cierto, la cuarta y la quinta fuerza política en Cataluña después del Partido Popular. Están ustedes aquí para resolver los problemas de castas políticas como, por ejemplo, Bildu, que nos quiere dar lecciones de política fiscal y la única política fiscal que ellos conocen se llama el impuesto revolucionario (aplausos), que nos quieren dar lecciones de derechos humanos y que no son capaces de colaborar para el esclarecimiento de tantos y tantos crímenes sin resolver.

Señorías, es un inmerso honor ser la portavoz de 137 diputados que terminan este debate de investidura con sus principios intactos, que pueden presentarse ante los ciudadanos con la garantía de que siempre vamos a defender sus intereses, las instituciones y a nuestro país; que podemos mirar a la cara a todos y cada uno de nuestros votantes y decirles que pensamos y defendemos lo mismo que les dijimos hace tres meses y que será lo que sigamos defendiendo estemos donde estemos.

Presidencia. Señora Gamarra, tiene que terminar.

Concepción Gamarra Ruiz-Clavijo

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Sí, señoría, voy terminando. Hoy volvemos a reiterar el sentido de nuestro voto: sí a la dignidad, sí a la libertad, sí a la igualdad, sí a España, sí a Alberto Núñez Feijóo. Muchas gracias, presidente. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Gamarra. Una vez concluido el debate, aviso a sus señorías de que votaremos en cinco minutos. Por tanto, hacemos un receso de cinco minutos. (Pausa). Señorías, ocupen sus escaños que vamos a reemprender la sesión. Una vez concluido el debate, vamos a pasar a la votación para el otorgamiento de la confianza al candidato propuesto por su majestad el rey. La confianza se entenderá otorgada si el candidato obtiene el voto favorable de la mayoría simple de la Cámara. Conforme establece el Reglamento de la Cámara en su artículo 85.2, la votación será pública por llamamiento. Sus señorías responderán sí, no o abstención desde su escaño cuando sean llamados por los señores secretarios, que leerán los nombres desde la tribuna de oradores. Ruego que contesten al llamamiento con voz clara y audible, aunque los señores secretarios —‌como saben— van a repetir el sentido de la votación para evitar dificultades. (Rumores). Por favor, un poco de silencio. El llamamiento se hace por orden alfabético, pero comenzando por el primer apellido del señor diputado cuyo nombre ha sido sacado a suerte, y que ha sido una diputada, la señora doña María del Mar Sánchez Sierra. El Gobierno en funciones y la Mesa votarán al final. (Rumores). Silencio. Se va a iniciar la votación y ruego al secretario primero que dé comienzo al llamamiento. (Rumores). Silencio, que nos tenemos que entender. Por los secretarios de la Mesa se procede al llamamiento de las señoras y los señores diputados, que van manifestando el sentido de su voto. Señoras y señores diputados que dijeron «sí»: Sánchez Sierra, María del Mar Sánchez Torregrosa, Maribel Sastre Uyá, Miguel Ángel Sayas López, Sergio Sémper Pascual, Borja Tarno Blanco, Ricardo Tellado Filgueira, Miguel Teniente Sánchez, Cristina Tomás Olivares, Violante Toscano de Balbín, Carla Valido García, Cristina Varela Pazos, Marta Vázquez Blanco, Ana Belén Vázquez Jiménez, María del Mar Vázquez Vega, Pablo Velasco Morillo, Elvira Velasco Retamosa, José Manuel Verano Domínguez, Bella Abades Martínez, Cristina Abascal Conde, Santiago Acedo Reyes, Sofía Agüera Gago, Cristina Aizcorbe Torra, Juan José Alcaraz Martos, Francisco José Alfonso Silvestre, Alma Alía Aguado, María Pilar Alós López, Ana Isabel Álvarez de Toledo Peralta-Ramos, Cayetana Álvarez Fanjul, Beatriz Antona Gómez, Asier Aragonés Mendiguchía, Carlos Argüelles García, Silverio Armario González, Blanca Asarta Cuevas, Alberto Beamonte Mesa, Luis María Belda Pérez-Pedrero, Enrique Belmonte Gómez, Rafael Benigno Bendodo Benasayag, Elías Borrego Cortés, Isabel María Bravo Baena, Juan Cabezón Casas, Tomás Campos Asensi, Jorge Cantalapiedra Álvarez, María de las Mercedes Carazo Hermoso, Eduardo Carballedo Berlanga, María Eugenia Catalán Higueras, Alberto Cavacasillas Rodríguez, Antonio Celaya Brey, Javier Chamorro Delmo, Ricardo Clavell López, Óscar Clemente Muñoz, Raquel Cobo Vega, Manuel Conde Bajén, Agustín Conde López, Francisco José Cortés Carballo, Mario Cruz-Guzmán García, María Soledad Cuesta Rodríguez, María del Socorro De Andrés Guerra, Javier De las Cuevas Cortés, Félix De los Santos González, Jaime Miguel De Luna Tobarra, Llanos De Meer Méndez, Rocío De Rosa Torner, Fernando Del Moral Leal, María Luisa Del Valle Rodríguez, Emilio Jesús Delgado Arce, Celso Luis Delgado-Taramona Hernández, Jimena Fabra Part, Alberto Fernández González, María Mercedes Fernández Hernández, Pedro Fernández Ríos, Tomás Figaredo Álvarez-Sala, José María Flores Juberías, Carlos Floriano Corrales, Carlos Javier Folch Blanc, Javier José Franco González, Silvia Fúnez de Gregorio, Carmen Gallardo Barrena, Pedro Ignacio Gamarra Ruiz-Clavijo, Concepción García Adanero, Carlos García Félix, Manuel García Gomis, David Garre Murcia, Cristóbal Garrido Valenzuela, Irene Gil Lázaro, Ignacio Gil Santiago, Carlos González Bella, María del Mar González Pons, Esteban González-Robatto Perote, Jacobo Guardiola Salmerón, Mirian Hernández Quero, Carlos Hernando Fraile, Rafael Antonio Herrero Bono, José Alberto Hispán Iglesias de Ussel, Pablo Hoces Íñiguez, Ignacio Huguet Tous, Pedro Luis Ibáñez Hernando, Ángel Jiménez Linuesa, Beatriz Lima García, Laura María Llamazares Domingo, Esther López Maraver, Ángel Lorente Anaya, Macarena Macías Gata, Alfonso Carlos Madrid Olmo, Bartolomé Marcos Ortega, Milagros Marí Bosó, José Vicente Mariscal Zabala, Manuel Martín Blanco, Nacho Martín García, Pedro Samuel Martínez Gómez, Antonio Martínez Labella, Ana Mejías Sánchez, Carina Melgarejo Moreno, Joaquín Méndez Monasterio, Lourdes Merino Martínez, Javier Mesquida Mayans, Joan Moneo Díez, María Sandra Montesinos de Miguel, Macarena Moraleja Gómez, Tristana María Moro Almaraz, María Jesús Muñoz Abrines, Pedro Muñoz de la Iglesia, Ester Nacarino-Brabo Jiménez, Aurora Navarro López, Pedro Noriega Gómez, Javier Núñez Feijóo, Alberto Núñez González, Noelia Olano Vela, Jaime Eduardo de Ortega Smith-Molina, Francisco Javier Palencia Rubio, Héctor Paniagua Núñez, Miguel Ángel Parra Aparicio, Julia Parra Gallego, Agustín Pascual Rocamora, Sandra Pastor Julián, Ana María Pedreño Molina, Juan Luis Pérez Coronado, Pablo Pérez López, Álvaro Pérez Osma, Daniel Pérez Recuerda, Isabel Gema Prieto Serrano, María Isabel Puy Fraga, Pedro Quintana Carballo, Rosa Quintanilla Navarro, Miguel Ángel Ramajo Prada, Óscar Ramírez del Río, José Ramírez Martín, María Lourdes Requena Ruiz, Juan Diego Reynal Reillo, Esperanza Rivera de la Cruz, Marta María Robles López, Joaquín Rodríguez Almeida, Andrés Alberto Rodríguez Calleja, Patricia Rodríguez de Millán Parro, María José Rodríguez Serra, Santi Rojas García, Carlos Rojas Manrique, Juan Antonio Román Jasanada, Antonio Romaní Cantera, José Ignacio Romero Vilches, María de los Reyes Rueda Perelló, Patricia Ruiz Solás, María de la Cabeza Sáez Alonso-Muñumer, Pablo Sánchez García, José María Sánchez Ojeda, Carlos Alberto Sánchez Pérez, César Señoras y señores diputados que dijeron «no»: Sancho Íñiguez, Herminio Rufino Santana Aguilera, Ada Santana Perera, Noemí Santiago Romero, Enrique Fernando Santos Maraver, Agustín Sanz Martínez, Luisa Sarrià Morell, Vicent Manuel Senderos Oraá, Daniel Serrada Pariente, David Serrano Martínez, Juan Francisco Sierra Caballero, Francisco Simancas Simancas, Rafael Soler Mur, Alejandro Sumelzo Jordán, Susana Taboadela Álvarez, Obdulia Tolón Jaime, Milagros Trenzano Rubio, Marta Valero Morales, Juan Antonio Vallugera Balañà, Pilar Vaquero Montero, Maribel Velarde Gómez, Martina Verdejo Vicente, Ferran Verstrynge Revuelta, Lilith Vidal Matas, Vicenç Vidal Sáez, Aina Zaragoza Alonso, José Ábalos Meco, José Luis Aceves Galindo, José Luis Adrio Taracido, María Agirretxea Urresti, Joseba Andoni Aizpurua Arzallus, Mertxe Alfonso Cendón, Javier Alonso Cantorné, Fèlix Álvarez González, Alicia Álvaro Vidal, Francesc-Marc Andala Ubbi, Teslem Andrés Añón, Carmen Aranda Vargas, Francisco Argota Castro, Trinidad Carmen Arribas Maroto, Manuel Azorín Salar, Lázaro Badia Casas, Eloi Bassa Coll, Montserrat Blanquer Alcaraz, Patricia Boada Danés, Júlia Calvo Gómez, Pilar Calvo Poyato, Carmen Casares Hontañón, Pedro Castilla Álvarez, María Carmen Cercas Mena, Blanca Cerdán León, Santos Cervera Pinart, Josep Maria Cobo Carmona, Ana Cobo Pérez, Noelia Cofiño Fernández, Rafael Conesa Coma, Ignasi Corujo Berriel, María Dolores Crespín Rubio, Rafaela Cruset Domènech, Josep Maria Cruz Santana, Gabriel Díaz Marín, Raúl Diouf Dioh, Luc Andre Errejón Galván, Íñigo Esteban Bravo, Aitor Fagúndez Campo, Antidio Faneca López, María Luisa Fernández Benéitez, Andrea Fullaondo la Cruz, Marije García Bernal, Begoña García Gurrutxaga, María Luisa García López, Maribel García Morís, Roberto Garrido Jiménez, Elisa Gavin i Valls, Isidre Gómez Besteiro, José Ramón González Fernández, Mercedes González Gracia, Juan Antonio González López, Nahuel Granollers Cunillera, Inés Guerra López, Sonia Guijarro Ceballos, María Guijarro García, Txema Guinart Moreno, Lídia Gutiérrez Prieto, Sergio Hernando Vera, Antonio Herrera García, Milena Ibáñez Mezquita, Alberto Iniesta Egido, Isabel Iñarritu García, Jon Jerez Antequera, Juan Carlos Jordà i Roura, Teresa Lamuà Estañol, Marc Lastra Fernández, Adriana Legarda Uriarte, Mikel Llorens Carbonell, Teresa Lois González, Marta López Águeda, Óscar López Álvarez, Patxi López Cano, Ignacio Lucas Ayala, Francisco Madrenas i Mir, Marta Maldonado López, Adriana Marqués Atés, Amador Martín Martínez, Andreu Martín Rodríguez, Margarita Martín Urriza, Carlos Martínez Barbero, Verónica Martínez Hierro, Lander Martínez Ramírez, Carmen Martínez Salmerón, Joaquín Martínez Seijo, María Luz Matos Castro, Sergio Carlos Matute García de Jalón, Oskar Mellado Sierra, Valle Mercadal Baquero, Pepe Micó Micó, Àgueda Mínguez García, Montse Morales Álvarez, Álvaro Narbona Ruiz, Cristina Nasarre Oliva, Begoña Nogueras i Camero, Míriam Peña Camarero, Esther Perea i Conillas, María Mercè Pérez Ortiz, Isabel María Pin Ferrando, Gala Plaza García, Inés Poblador Pacheco, María Araceli Pose Mesura, Modesto Pozueta Fernández, Isabel Puente Santiago, Óscar Pueyo Sanz, Jorge Rallo Lombarte, Artemi Ramírez Carner, Arnau Ramírez Moreno, María de las Nieves Ramos Esteban, César Joaquín Redondo Cárdenas, Gonzalo Regades Fernández, David Rego Candamil, Néstor Rey de las Heras, Luis Alfonso Rivera Arias, Engracia Rives Arcayna, Caridad Rodríguez Salas, José Antonio Rojo Blas, Alberto Romero Pozo, Rafaela Ros Martínez, Susana Rufián Romero, Gabriel Ruiz Boix, Juan Carlos Ruiz de Pinedo Undiano, Iñaki Sáez Cruz, Emilio Sagastizabal Unzetabarrenetxea, Idoia Sahuquillo García, Luis Carlos Salazar Rodríguez, Francisco José Salvador i Duch, Jordi Sánchez Díaz, María Carmen Sánchez Serna, Javier Votos nulos: Pujol Bonell, Eduard5 Señoras y señores diputados que votaron «sí» telemáticamente: Fernández Herranz, Sandra Hoyo Juliá, Belén Miembros del Gobierno en funciones que dijeron «no»: Sánchez Pérez-Castejón, Pedro Díaz Pérez, Yolanda Ribera Rodríguez, Teresa Albares Bueno, José Manuel Robles Fernández, Margarita Montero Cuadrado, María Jesús Grande-Marlaska Gómez, Fernando Sánchez Jiménez, Raquel Alegría Continente, María Pilar Gómez Hernández, Héctor Planas Puchades, Luis Bolaños García, Félix Rodríguez García, Isabel Iceta i Llorens, Miquel Miñones Conde, José Belarra Urteaga, Ione Morant Ripoll, Diana 5  Realizado por la señora secretaria cuarta el llamamiento del señor Pujol Bonell, del Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, este dijo «sí», siendo este sentido del voto el reproducido por la señora secretaria. En ese momento el señor Pujol se corrigió y dijo «no», no obstante lo cual la señora secretaria dijo «sí» en tres ocasiones y continuó con el llamamiento. Concluida la votación y durante el escrutinio, la Mesa, reunida en el hemiciclo, analizó lo ocurrido, decidiendo finalmente la Presidencia, en el ejercicio de su competencia de dirección del Pleno reconocida en el artículo 32.1 del Reglamento, considerar nulo el voto emitido. Miembros de la Mesa que dijeron «sí»: Navarro Lacoba, Carmen Mariscal Anaya, Guillermo González Vázquez, Marta Bermúdez de Castro Fernández, José Antonio Miembros de la Mesa que dijeron «no»: Leal Fernández, Isaura Pisarello Prados, Gerardo Gil de Reboleño Lastortres, Esther Rodríguez Gómez de Celis, Alfonso Armengol Socias, Francina

Presidencia. ¿Hay algún señora diputada o señor diputado que no haya nombrado para la votación? (Pausa). No. En consecuencia, se procederá a realizar el escrutinio de los votos emitidos. (Pausa). Efectuado el recuento, dijo

Presidencia. Muchísimas gracias. Disculpen la interrupción. El resultado de la votación ha sido el siguiente: votos emitidos, 350; votos a favor del candidato, 172. (Varias señoras y señores diputados: ¡Nooo!—Fuertes protestas). Silencio. ¡Silencio! Votos en contra del candidato, 177 (varias señoras y señores diputados: ¡Nooo!—Fuertes protestas); un voto nulo. (Risas y fuertes protestas.—El señor González Pons hace signos negativos). Al no haberse alcanzado la mayoría requerida... (Protestas). Por favor, guarden silencio. Al no haberse alcanzado la mayoría requerida y, en consecuencia, al no haberse otorgado la confianza de la Cámara para la investidura... (Fuertes protestas.—El señor González Pons: ¿Qué pasó con el de Casero?). Señores diputados, por favor, estamos en una sesión muy importante. (Rumores y protestas.— Varios señores diputados: ¡Por eso! ¡Claro!). Al no haberse otorgado la confianza... (El señor De Olano Vela: ¡Sinvergüenzas, sinvergüenzas!— Protestas). Por favor, un poco de respeto, un poco de respeto. (Fuertes protestas.—Aplausos). Al no haberse alcanzado la mayoría requerida y, en consecuencia, al no haberse otorgado la confianza de la Cámara para la investidura, esta circunstancia se comunicará a su majestad el rey a los efectos de lo dispuesto en el artículo 99.4 de la Constitución. Se levanta la sesión. (Aplausos). Eran las dos y veinte minutos de la tarde. En el caso de las intervenciones realizadas en las lenguas españolas distintas del castellano que son también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos, el Diario de Sesiones refleja la interpretación al castellano y la transcripción de la intervención en dichas lenguas, facilitadas por los servicios de interpretación y transcripción. http://www.congreso.es D. L.: M-12.580/1961 CONGRESO DE LOS DIPUTADOS Edición electrónica preparada por la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado – http://boe.es Calle Floridablanca, s/n. 28071 Madrid Teléf.: 91 390 60 00