Ione Belarra Urteaga
PodemosDiputada.Página 28Vídeo
Muchas gracias, presidente. Buenos días, señorías. Ayer, el juez Peinado citaba a declarar como testigo al presidente del Gobierno el próximo día 30 de julio. Ya le tienen, señorías del Partido Socialista. Esto es lo que persigue la guerra sucia judicial, esto es lo que persigue el lawfare: el espectáculo mediático, el desprestigio social, mancharte y, al final, la destrucción política y también personal. No sé si se han dado ustedes cuenta de que desde que cerraron el acuerdo para el Consejo General del Poder Judicial con el Partido Popular todo ha ido a peor. En estas semanas la derecha judicial ha tomado como rehén a la mujer del presidente el Gobierno; absolvieron al acosador durante meses en la puerta de la casa en la que vivían tres niños pequeños, casa en la que vivían también el vicepresidente del Gobierno, Iglesias, y la ministra Montero, y también en estas semanas hemos visto cómo Marchena y Llarena retorcían, probablemente prevaricando, la ley de amnistía. Ahora van directamente a por un presidente del Gobierno democráticamente elegido. Ustedes, señorías del Partido Socialista, pensaron que dándole la mitad del Consejo a la derecha, pactando impunidad para Marchena, para Llarena, para García Castellón, para Escalonilla, para Lamela o para Espejel, dándoles derecho de veto y también, sobre cualquier nombramiento o sobre cualquier sanción, capacidad de limitarlo, la derecha iba a detener sus ataques hacia el presidente y hacia el Partido Socialista. Nada más lejos de la realidad, señorías del Partido Socialista. La realidad es que esta derecha, cuando le das la mano, te coge el brazo. No van a parar, señorías del PSOE, y creo que, además, ustedes se van a arrepentir de esta decisión. Por eso, por última vez les pido que se piensen muy bien, muy bien lo que van a hacer en el día de hoy. Todavía están ustedes a tiempo de rectificar. Si no lo hacen por Podemos, si no lo hacen por las fuerzas independentistas, si no lo hacen por los activistas criminalizados, por lo menos háganlo por ustedes mismos y por su jefe, el presidente del Gobierno. Rompan el acuerdo para el Consejo General del Poder Judicial con el PP y pacten con la mayoría democrática y plurinacional que les permite estar donde están un Consejo General del Poder Judicial con un mandato claro de lucha contra la corrupción. Piénsenlo bien, porque cuando ustedes hoy escriban los nombres pactados con el Partido Popular no solo estarán legitimando un Partido Popular que nos espió ilegalmente, no solo estarán legitimando una derecha judicial que trató de acusar de terrorismo a los líderes independentistas, no solo estarán legitimando la derecha judicial que criminaliza el activismo social, sino que, probablemente, ustedes estarán cavando su propia tumba política y comprometiendo definitivamente —y eso es claro— las posibilidades de transformación social y de cambio de esta legislatura.
Con este acuerdo, señorías del Partido Socialista, ustedes entierran la legislatura progresista (aplausos), porque eso es lo que persigue la guerra sucia judicial: perpetuar los privilegios de los de siempre. Guerra sucia es lo que vemos cuando el Estado tiene que pagar 500 millones de euros a las eléctricas por una sentencia del Supremo por el antiguo bono social eléctrico; es lo que vemos cuando un juez absuelve al agresor de una persona LGTBI por una agresión en el Pride del año pasado; es lo que vemos cuando el juez Aguirre, aparte de intentar tumbar a este Gobierno acusando de traición a Puigdemont, también absuelve al policía que hizo perder un ojo a una mujer que participó en una manifestación diciendo que ella se lo buscó; es la persecución judicial al sindicalismo encabezada por el juez Lino Rubio, que va a mandar a prisión a Las seis de La Suiza, y son los jueces que incumplen a sabiendas el escudo social que impide desahuciar a familias con niños, y lo hacen, y que también dan impunidad a Desokupa. Nunca, señorías del Partido Socialista, ha sido contra nosotras; siempre ha sido contra el avance en derechos.
Además, señorías del Partido Socialista —hoy el ministro no ha venido—, creo que ustedes se equivocan cuando le tienden la mano una y otra vez a este Partido Popular, cuando se la tienden para el Consejo General del Poder Judicial, cuando viene el presidente a una comparecencia y solo se dirige al Partido Popular, cuando tienden la mano para la reforma de la Ley de Extranjería. Es evidente que ustedes están preparando una legislatura en la que piensan que van a necesitar mucho al Partido Popular. Conformaron una gran coalición con el Partido Popular para la austeridad en el año 2011 y ahora están conformando una gran coalición para la guerra. Se equivocaron entonces, señorías del Partido Socialista, y se vuelven a equivocar ahora (aplausos), sobre todo porque, por mucho que intenten contarle a la gente que los acuerdos con el PP dan estabilidad a nuestro país y son buenos para el Estado, la realidad es que en los últimos quince años el período de mayor estabilidad de nuestro país ha sido cuando ustedes aceptaron la presencia de Podemos en el Gobierno y aceptaron la condición de Podemos de que la dirección del Estado se hiciera con la mayoría progresista y plurinacional. Ahí hubo doscientas leyes progresistas; ahí tuvieron lugar los mayores avances feministas, que nos han convertido en una referencia internacional; ahí tuvimos avances sociales y en materia de vivienda sin precedentes en nuestro país. Eso es estabilidad, señorías del Partido Socialista, y no este acuerdo bochornoso que va contra la democracia y que legitima a la gente que nos abochorna como país y que entierra nuestra democracia utilizando al Ministerio del Interior para perseguir a sus adversarios políticos y espiarnos ilegalmente.
Miren, señorías, más del 80 % de la población española cree que la justicia no es imparcial y que está condicionada por poderes políticos o económicos. Semejante dato creo que nos debería hacer reflexionar. Hoy el Partido Socialista desperdicia una oportunidad de oro para la regeneración democrática, y nuestra democracia va a pagar las consecuencias durante años. Señorías del Partido Socialista, regeneración democrática es lo contrario de pactar con el PP, es lo contrario de volver al bipartidismo y es lo contrario de pactar con el partido más corrupto de Europa. (Aplausos). Y no es cierto que no tuvieran más opciones. Hace cinco años, en menos de un mes, podíamos haber reformado la ley y conformado un Consejo que tuviera un mandato claro de lucha contra la corrupción; un Consejo en el que estuviera, por ejemplo, Victoria Rosell, la única superviviente del lawfare, que ha conseguido meter en la cárcel a los responsables. En vez de eso, ustedes han elegido proteger a los que nos espiaron ilegalmente. Y eso, señorías del Partido Socialista, nosotras no lo vamos a olvidar.
Gracias. (Aplausos).