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Sin adjetivos

Pleno del 27 de junio de 2024

Proyecto de Ley Orgánica de representación paritaria y presencia equilibrada de mujeres y hombres.

Proyecto de ley.. Autor: Gobierno. Transcripción literal del Diario de Sesiones n.º 54.

Igualdad

Votación

  • 22 de febrero de 2024: no salió adelante, 32 sí, 310 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 24 sí, 322 no, 1 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 29 sí, 318 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 25 sí, 296 no, 26 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 12 sí, 334 no, 1 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 24 sí, 322 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 46 sí, 300 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 20 sí, 327 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 17 sí, 318 no, 12 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 44 sí, 291 no, 10 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 208 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 176 no, 33 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 136 sí, 176 no, 33 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 144 sí, 203 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: no salió adelante, 171 sí, 175 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: salió adelante, 175 sí, 171 no, 1 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: salió adelante, 177 sí, 171 no, 0 abstenciones.
  • 27 de junio de 2024: salió adelante, 177 sí, 171 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: salió adelante, 313 sí, 1 no, 34 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: salió adelante, 170 sí, 144 no, 33 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 176 no, 33 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 177 no, 33 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 177 no, 33 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: salió adelante, 344 sí, 3 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: salió adelante, 347 sí, 1 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 210 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 172 sí, 176 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 171 sí, 177 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 208 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 210 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 210 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: salió adelante, 339 sí, 9 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: salió adelante, 177 sí, 171 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 139 sí, 175 no, 33 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: no salió adelante, 138 sí, 210 no, 0 abstenciones.
  • 23 de julio de 2024: salió adelante, 178 sí, 171 no, 0 abstenciones.

Alberto Catalán Higueras

Diputado.Página 4Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días. Mantenerse en el poder a cualquier precio, esta es la obsesión del Gobierno. Para ello ha contado con el apoyo incondicional de sus socios de investidura. Señorías, en ninguna ensoñación del secesionismo de la extrema izquierda y de los herederos políticos de ETA se hubiesen imaginado esta situación; tienen al Gobierno en sus manos y lo van a exprimir todo lo que puedan. Pero es que los contrapoderes del Estado de derecho en este momento están siendo atacados, insultados, despreciados. Ahora, con esta ley, le ha tocado al Senado, al que el Gobierno ha vuelto a someter a la irrelevancia. Además, la decisión se ha realizado atacando los derechos de los representantes de la soberanía popular. Se han introducido en el texto enmiendas de manera ilegal e inconstitucional, como han puesto de manifiesto los servicios jurídicos de la Cámara. Luego se hablará de regeneración, de derechos, de libertad. Pura hipocresía. Pero si escandaloso es el fondo, vergonzosa es también la forma. A ustedes todo les vale. Utilizan una ley que se dice para profundizar en los derechos entre los hombres y las mujeres y lo hacen, además, de manera trilera. Utilizan la ley de paridad a su antojo. Lo hemos denunciado con ejemplos claros, como lo que ocurrió en el Ayuntamiento de Pamplona. Ustedes, para pagar la compra de votos de Bildu, les entregan el Ayuntamiento de Pamplona, quitando de la alcaldía a una mujer para poner a un hombre calificado por una portavoz del Grupo Socialista como machista (aplausos), y para colocar como teniente de alcalde en dicho ayuntamiento a otra persona condenada, señorías —‌condenada—, por agredir a una concejal y a una policía municipal. Esta es la triste y vergonzosa realidad. Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias, señor Catalán. Tiene ahora la palabra doña Cristina Valido García, también por un tiempo de un minuto y medio.

Cristina Valido García

Coalición CanariaDiputada.Página 5Vídeo

Buenos días, señorías. Hoy se cumple con un mandato constitucional, hoy se cumple con los mandatos europeos, hoy cumplimos con la justicia social. Si no hay paridad, si no hay igualdad, si esto no es real, no es posible la democracia. Ayer se presentaba un libro en este Congreso que habla de momentos estelares del parlamentarismo hasta el año 1978. Reúne algunos de los mejores discursos que se han producido desde que tenemos Parlamento hasta esa fecha. Yo espero que, en algunos años, cuando se publique una segunda edición y se vuelva a hablar de momentos estelares, podamos hablar del día de hoy y podamos hablar de grandes discursos en favor de la igualdad y de la paridad a la que tenemos derecho. Yo espero que hoy no enturbiemos y mezclemos un día tan importante para las mujeres no solo en el Estado español, sino en Europa, y que en el resto del mundo allí donde las mujeres no tienen voz también se planteen que es una cuestión de justicia. Insisto, no hay democracia si no estamos representadas como debemos. Todavía hoy hemos visto, en esos acuerdos en la Unión Europea para formar el nuevo Consejo, reuniones en las que no aparece una sola mujer, siendo un número muy importante en esa Cámara. Por eso, nosotros no solo lo apoyamos, lo defendemos, lo promocionamos y lo exigimos allí donde no se cumple. Ojalá que los discursos de hoy puedan ser recogidos como momentos estelares de la justicia social. Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Valido. Ahora es el turno de don Néstor Rego Candamil, también por un tiempo de un minuto y medio.

Néstor Rego Candamil

BNGDiputado.Página 5Vídeo

Grazas, señora presidenta. Bo día. Sen dúbida, hoxe dáse un paso importante na igualdade cunha lei que é imperfecta, como todas, que responde ó que é xa unha demanda social e que, ó mesmo tempo, a reforza rompendo inercias que existen na sociedade. Nós traballamos para tentar mellorar o texto inicial e alegrámonos, congratulámonos especialmente, de que, polo menos nun aspecto, a achega do BNG fose incorporada de maneira clara. Galiza tiña a que é sen dúbida a lexislación máis avanzada do Estado español para protexer, para evitar a discriminación das mulleres no ámbito da ciencia e a investigación: unha proposta do BNG chamada Lei Ángeles Alvariño que agora, grazas a unha emenda do BNG, se traslada tamén a esta lei de paridade, como digo, para evitar que nese ámbito as mulleres poidan ser prexudicadas na súa carreira profesional por razóns como permisos de maternidade ou de coidado de fillos. En todo caso, hai unha emenda do BNG que mantemos viva que non entendemos por que non foi incorporada, que é a número 68, que fai referencia ó feito de que, respectando o criterio xeral de listas cremalleira, se poida excepcionar precisamente para promover unha maior presenza de mulleres no ámbito institucional. Cal é o problema de que nunha lista electoral poidan ir tres mulleres seguidas en cada tramo de cinco, como, por exemplo, fixo o BNG nas últimas eleccións no caso de Galiza? Tendo en conta ademais, que, se non se regulan as cabezas de lista, temos casos como as eleccións municipais nas que maioritariamente continúan sendo homes os cabezas de lista. Parécenos unha pena que isto non se incorpore. Estamos a tempo de facelo e, por tanto, solicitamos a todos os grupos políticos que apoien esta emenda do BNG, porque vai en beneficio xustamente do que pretende a lei, que é garantir unha maior presenza das mulleres no espazo público e, neste caso, na representación institucional. Moito obrigado.

Gracias, señora presidenta. Buenos días. Sin duda, hoy se da un paso importante en la igualdad. Es una ley que es imperfecta, como todas, que responde a lo que ya es una demanda social y que al mismo tiempo la refuerza, rompiendo inercias que existen en la sociedad. Nosotros trabajamos para intentar mejorar el texto inicial y nos alegramos y felicitamos especialmente de que por lo menos en un aspecto, lo que ha aportado el BNG, su contribución haya sido incorporada de manera clara. Galicia tenía la que sin duda es la legislación más avanzada del Estado español para proteger y evitar la discriminación de la mujer en el ámbito de la ciencia y de la investigación, una propuesta del BNG llamada ley Ángeles Alvariño, que ahora, gracias a una enmienda del BNG, se traslada también a esta ley de paridad, como digo, para evitar que en ese ámbito las mujeres puedan ser perjudicadas en su carrera profesional por razones como permisos de maternidad o de cuidado de hijos.

En todo caso, hay una enmienda del BNG que mantenemos viva, y que no entendemos por qué no ha sido incorporada, que es la número 68, que hace referencia al hecho de que, respetando el criterio general de listas cremallera, se pueda excepcionar precisamente para promover una mayor presencia de mujeres en el ámbito institucional. ¿Cuál es el problema de que en una lista electoral puedan ir tres mujeres seguidas en cada tramo de cinco como, por ejemplo, hizo el BNG en las últimas elecciones en el caso de Galiza? Teniendo en cuenta, además, que si no se regulan las cabezas de lista, tenemos casos como las elecciones municipales en las que mayoritariamente continúan siendo hombres los cabeza de lista. Nos parece una pena que esto no se incorpore, estamos a tiempo de hacerlo y, por lo tanto, solicitamos a todos los grupos parlamentarios que apoyen esta enmienda del BNG, porque va en beneficio justamente de lo que pretende la ley, que es garantizar una mayor presencia de las mujeres en el espacio público, y en este caso en la representación institucional.

Muchas gracias.

Presidencia. Muchas gracias. Tiene ahora la palabra la señora Belarra Urteaga por un tiempo de dos minutos y medio.

Ione Belarra Urteaga

PodemosDiputada.Página 6Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Querría que mis primeras palabras fueran de solidaridad con el pueblo de Bolivia, que ayer sufrió un golpe de Estado por parte de unidades del ejército, que ha sido contenido por un Gobierno —‌el suyo— legítimo y también por un pueblo movilizado que ha dicho basta a la violencia y a la barbarie. (Aplausos). Desde aquí, jayaya Bolivia. Todo el apoyo al pueblo de Bolivia. Hoy debatimos aquí la ley de paridad y, desde mi punto de vista, esta ley evidencia con total claridad lo que el Partido Socialista quiere de esta Legislatura, que es pactar todo lo que consideran verdaderamente importante con su nuevo socio, el Partido Popular, todas las cuestiones de Estado, y después traer aquí cuestiones que consideran de maquillaje; cuestiones menores que lo que buscan es darle una pátina social a este Gobierno. Desde luego, a nosotras nos parece lamentable que teniendo la mayoría democrática suficiente en esta Cámara para abordar transformaciones, como una nueva ley de medios o como una democratización verdadera de la justicia, se esté renunciando a ese camino y se esté buscando el apoyo del Partido Popular. Además, el Grupo Socialista trajo una ley de paridad a esta Cámara que tenía un error de bulto, un error de nacimiento, pues incluía una cuota de hombres. Hoy, con los votos imprescindibles de Podemos, hemos logrado romper esa cuota de hombres, que era un problema estratégico. Con la ley tal y como la había traído el Grupo Socialista, el gabinete ministerial de Irene Montero habría tenido que despedir a mujeres o, como ya ocurrió en el Parlamento de Canarias en la pasada legislatura, una mujer no pudo acceder a la Mesa de gobierno del Parlamento precisamente por una ley como esta. Nos parecía que ese gravísimo error hacía incompatibles nuestros votos con la ley y gracias a esa presión hoy hemos roto la cuota de hombres. Señorías, el feminismo es acabar con la desigualdad estructural que sufrimos las mujeres por el hecho de ser mujeres. La cuota sirve como un mecanismo de justicia, pero no es suficiente, lo estamos viendo en el panorama internacional. No basta con que haya mujeres en los puestos de responsabilidad. Ahí tenemos a la señora Von der Leyen defendiendo un genocidio contra el pueblo de Palestina y defendiendo al Estado terrorista de Israel; ahí tenemos a la señora Meloni también, haciéndole un lavado de cara feminista a un Gobierno de ultraderecha, que ataca directamente los derechos LGTBI y los derechos de las mujeres. Nosotras estamos convencidas de que necesitamos mujeres feministas al frente, mujeres dispuestas a cambiarlo todo, que es lo que nos pide el feminismo. El Gobierno ha demostrado en este año que ha metido el feminismo en un cajón, que ha relegado el feminismo a la cuarta línea de la acción de Gobierno y, desde luego, nosotras no lo vamos a permitir. Si el Gobierno no toma la iniciativa, nosotras desde aquí, de la mano de la mayoría democrática, vamos a empujar todo lo que llevan reclamando las mujeres de este país tanto tiempo, como, por ejemplo, ese permiso remunerado de ocho semanas para los niños y niñas hasta los ocho años, que está haciendo que este julio, una vez más, la emergencia de conciliación se lo ponga muy difícil a las familias. Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Belarra. Por el Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV) tiene la palabra el señor Agirretxea Urresti por un tiempo de siete minutos.

Joseba Andoni (GV (EAJ-PNV)) Agirretxea Urresti

PNVDiputado.Página 7Vídeo

Egun on. Buenos días a todas y a todos.

Agirretxea Urresti: Egun on. Lege honen arrazoi azalpenak zioen bezalaxe, lege proiektu honek gizon eta emakumeen arteko berdintasunerako 2007/3 lege organikoaren xedapen gehigarriak zioenari jarraituz, gizon eta emakumeen arteko presentzia orekatua bultzatzea du bere helburu nagusia. Zer da presentzia orekatu bat? Ziurrenik, iritzi ezberdinak izan ditzakegu horren inguruan. Bada, legeak zioenaren arabera, sexu bakoitzeko pertsonak gutxienez ehuneko 40ko presentzia izatea eta inola ez ere 60koa baino gehiago. Asmo honekin, lege proiektu honek aldaketa esanguratsuak ezartzen ditu zenbait legetan, legeak berak beste lege batzuk aldatzen baititu. Ondorioz, eskaturiko berdintasun horri derrigortasunezko baldintza ezarriaz, bizitza politiko zein ekonomikoan zein beste alor batzuetan erabakiorrak diren gobernu eta kudeaketa organo batzuetan, orain arte, zoritxarrez, organo horietan emakumeen presentzia oso gutxia, oso urria baitzen.

Buenos días. El Gobierno decía que el motivo, este proyecto de ley busca una igualdad entre hombres y mujeres, y según la disposición adicional de la Ley de 2007 tenemos el objetivo de impulsar la igualdad de los hombres y las mujeres. ¿Qué es una presencia equilibrada? Seguramente tengamos diversas opiniones al respecto. Según dicha ley, cada persona de su sexo tendría que tener una presencia del 40 % y nunca una presencia superior al 60 % de la totalidad, y esta ley añade diferencias sustanciales también en consecuencia. Y a esa igualdad se le incorpora una obligatoriedad, una cuota por la cual, tanto en la vida política como en el resto de la vida, se tendrá una gestión más paritaria y más equilibrada. Actualmente, en este momento, lamentablemente la presencia de la mujer es escasa.

Compartimos la idea central, como decía, del proyecto y diferimos de algunas propuestas y métodos que hacía el Grupo Socialista en la versión original del proyecto que se nos presentó. Sin duda alguna, hubo un acuerdo, una negociación importante, y a partir de eso, llegamos a ciertos acuerdos, como decía. Ese es el objetivo que dice la ley, y que expresamente indica que continúa sin corregir por completo el desequilibrio que se pretende solventar. Lo que no dice la ley en su proyecto original es que los parlamentos de las comunidades autónomas, por ejemplo, de Castilla-La Mancha, Andalucía o Baleares, cuyo sistema era de listas cremallera, tampoco lo han cumplido, porque el planteamiento era: pongamos las listas cremallera porque, si no, la presencia de la mujer no llega a lo que debe ser. Nosotros demostramos que con otro tipo de listas la presencia de la mujer era mayor. Hemos podido acordar ciertas cuestiones, no del todo lo que planteábamos, pero creo que la lista cremallera —‌como se lo dije a la portavoz socialista en la Comisión— es una opción de igualdad legítima, no es la única, ni es la que garantiza la igualdad solamente. Hay otros sistemas, como el que hemos defendido, por ejemplo, nosotros, en los que incluso va a haber más mujeres que hombres. Entiendo que hay algunos criterios ideológicos que se plantean en algunas leyes, pero a veces, cuando hacemos leyes con criterios solamente ideológicos, lo que hacemos es crear problemas en vez de solucionarlos. Vamos a tener problemas en muchos sitios para hacer listas.

En el caso de Euskadi, tenemos más mujeres que hombres dispuestas a participar en la política. Con esta ley seguramente vamos a tener problemas para encontrar hombres. En cualquier caso, para todo lo que sea en beneficio de la presencia de la mujer siempre estará el Partido Nacionalista Vasco, porque lo ha demostrado, porque lo ha planteado y porque lo ha hecho. A veces nos resguardamos en lo legislativo, en la ley, pero necesitamos acciones positivas. Que cada partido, desde su ámbito interno, decida por sí mismo actuar con esa discriminación positiva en favor de la mujer y no esperar a que haya una ley que se lo obligue. En ese sentido, creo que ahí tenemos la labor propia nosotros para hacer y desarrollar en pro de la mujer.

Hemos llegado a muchos acuerdos, creo que algunos salvan la posibilidad de que en las elecciones vascas, en juntas generales por ejemplo, o en el Parlamento Vasco, podamos tener métodos para que haya más presencia de la mujer con la enmienda que hemos transaccionado para esta ley. También creo que las poblaciones de entre 3000 y 5000 habitantes deben tener cierto margen de flexibilidad, porque la rigurosidad de la ley al final lo que va a conseguir es que mucha gente no esté dispuesta a participar en la actividad política, y eso es lo que debemos evitar.

Mantenemos viva una enmienda, porque consideramos que, independientemente de todo, el ámbito de los colegios profesionales es un ámbito de competencia autonómica, y lo vamos a mantener hasta el último momento. Estamos muy de acuerdo con que en los órganos directivos de los colegios profesionales haya más presencia de la mujer, faltaría más, por supuesto, pero eso lo va a decidir quien es competente, y consideramos que el ámbito de las colegios profesionales es competencia, en este caso, de la Comunidad Autónoma de Euskadi. Por lo tanto, mantenemos viva esa enmienda.

Hacemos una última pregunta: ¿por qué el Gobierno solo ha querido llegar hasta cierto punto? ¿Por qué no ha entrado, por ejemplo, en ámbitos como el militar? ¿O es que ahí no existe la posibilidad de que haya paridad, equilibrio, etcétera? ¿Hay lugares vetados? ¿Exigimos mucho a unos y no nos metemos nada con otros? Por tanto, mantenemos el criterio de que tenía que haber llegado también a más sitios.

Por último, sé que el debate de hoy algunos lo llevarán a otros lugares. El Partido Nacionalista Vasco nunca ha defendido que cosas que no tienen nada que ver con lo que se está tramitando sean introducidas en esas leyes; el histórico del PNV lo puede demostrar. Ahora bien, que el Partido Popular no se rasgue las vestiduras, porque en el año 2003, el Pleno del Congreso debatió la reforma legal impulsada por el Gobierno en el Senado para encarcelar a quien convocase un referéndum sin el visto bueno de las Cortes. El Partido Popular impidió que el Poder Judicial opinara sobre la reforma legal contra el Plan Ibarretxe. El Partido Popular impidió la tramitación en el Parlamento de las enmiendas en la reforma del Código Penal e introdujo enmiendas en la Ley de Arbitraje para que los que convocaran referéndums fueran a la cárcel. Ahora no se rasguen las vestiduras porque aquí haya habido una forma de introducir otra enmienda en otra ley, que tienen su pecado original desde hace tiempo.

Por nuestra parte, nada más. Votaremos a favor de la ley. Esperemos que esta ley sirva, entre otras cosas, para movilizar conciencias, para que desde los ámbitos internos la gente, los partidos, los poderes, los estamentos incluyan a las mujeres en sus ámbitos de gobierno, como ha de ser.

Muchas gracias, señora presidenta.

Presidencia. Muchas gracias, señor Agirretxea. Por el Grupo Parlamentario Junts per Catalunya, tiene la palabra la señora Calvo Gómez por un tiempo de siete minutos.

Pilar Calvo Gómez

JuntsDiputada.Página 8Vídeo

Doncs gràcies, presidenta, i benvinguda. Senyories, senyora ministra. Bé, nosaltres donem per defensada la nostra esmena, que també té a veure amb els col·legis professionals, però passo també a aprofitar aquesta intervenció per fer el nostre posicionament per dir que no ha estat fàcil ni ha estat ràpid i que, com saben totes vostès, la lluita feminista mai ho és. Però avui podem fer realitat dues fites importants gràcies al terreny de joc que ens ha facilitat aquesta llei de paritat: que gairebé 40 anys després, el Reial decret 1006/1985, que regula la contractació dels esportistes professionals, reconegui el dret de les esportistes a la maternitat i a la conciliació, i que la llei espanyola de l’esport inclogui l’assetjament per raó d’autoritat o de sexe com a falta molt greu a sancionar amb inhabilitació immediata.

Junts va presentar aquestes reivindicacions de justícia com a esmenes al projecte de llei de paritat, i la sororitat de la comissió les ha inclòs en el dictamen. I avui toca rematar la feina, aprovar la llei i pujar-les al marcador en favor de les esportistes i en contra del masclisme. És un avenç històric que no hauria estat possible sense la tossuderia feminista d’algunes persones com la María José López de l’AFE, que ens acompanya avui, i a qui donem la benvinguda i agraïm la seva lluita contínua, permanent i inexpugnable, i a qui li refermem el nostre compromís amb la igualtat, partit a partit.

Fa gairebé 40 anys, aquesta cambra va convalidar el Reial decret 1006/1985 per regular la contractació dels esportistes professionals. En aquest temps, la legislació laboral ha anat avançant en igualtat, però qui coneix el món de l’esport professional sap perfectament que vulnerar el dret a la maternitat i a la conciliació de les esportistes professionals era tan fàcil com marcar penals a porta buida. Estaven indefenses. Per molt que aquest Reial decret 1006 deixés clar el caràcter supletori de l’Estatut dels Treballadors i la legislació laboral a l’hora de defensar el dret dels i les esportistes, dels professionals, perquè la llei, el problema que hi havia és que la llei laboral no aplica dins de l’especificitat dels contractes curts que normalment tenen les esportistes. AFE i altres sindicats, com ara FUTPRO, demandaven una resposta per les necessitats de conciliació davant la maternitat o les especials condicions de preparació física que han de tenir les esportistes durant l’embaràs o després del part o, fins i tot, a la fase final d’una adopció. Braves. Ho hem aconseguit.

I seguirem millorant la seva situació des de l’Estatut de l’Esportista. La sororitat també ha fet possible poder sancionar, a partir d’ara, directament, casos com el piquito no consentit de Rubiales a Jennifer Hermoso. No podem parlar d’esmena Rubiales perquè Junts va demanar molt abans la màxima sanció per aquest tipus d’actituds durant la tramitació de la llei de l’esport. Però saben què? Aquesta esmena li dediquem a ell i a tots els que han convertit la testosterona en masclisme i en abús. S’ha acabat. Parlem ja de paritat o representació equilibrada entre dones i homes. Ho deia l’altre dia: moltes dones estem fartes de defensar quotes, però sense quotes, moltes dones mai haurien arribat aquí, malgrat haver fet mèrits, algunes d’elles potser més mèrits que alguns homes.

Amb 19 anys vaig començar en el món del periodisme esportiu del futbol. Sé com funciona el masclisme i he après com fer-li front. Com els deia l’altre dia, potser som nosaltres les que anem a la botiga de cosmètica, però alguns homes, afortunadament, cada cop menys, saben molt de maquillatge del que tapa la taca de la discriminació. A qui diu que aquesta llei no té en compte les dones que no se senten empoderades, a qui diu que està feta per les dones de les elits, les executives de les grans empreses o per membres del Govern, els dic: no podem canviar la base si no fem el cim. La paritat de dalt afecta a baix. I necessitem que cada dona que ocupa un lloc de poder treballi pel seu relleu. Hem de crear les circumstàncies perquè les nenes d’avui siguin les dones que ocupin els llocs de poder demà.

També toca dir que malauradament hi ha dones més masclistes que molts homes, que aquests utilitzen. Són les que, enlloc d’empoderar altres dones, omplen els seus discursos d’estereotips del patriarcat. Avui, però, han perdut una batalla més, sempre que fem possible que la llei s’apliqui des de la lletra, però també des de l’esperit. Omplir els consells de dones perquè segueixin decidint i manant els homes no és paritat. Per això és important saber què passa més enllà de les taules del poder.

Algunes dades de l’Observatori Dona, Empresa i Economia de la Cambra de Barcelona: més del 60 % dels titulats universitaris o de les persones que fan formació contínua són dones, però la bretxa salarial és del 13,3 %, del 21 % si parlem de salaris directius. El 86 % de les excedències per tenir cura de la família són de dones. La bretxa a les pensions és del 26 %, i tenim un 8 % més de risc de pobresa que els homes. Hem guanyat el 45 % de les regidories, però ocupem, només, la tercera part de les alcaldies. I també estem en el mateix percentatge a la gerència i direcció de les empreses, als consells d’administració o a les juntes directives. I això són dades de Catalunya, millors, que consti, que a la resta de l’estat.

Per tant, calia una llei com la que avui s’aprovarà. I seguim tenint present aquesta mentalitat d’observatori, per exemple, de les companyes de l’Associació 50a50 per seguir controlant que la igualtat s’apliqui, es respecti i es practiqui a l’esport, a l’educació, a l’empresa, a la política, a qualsevol terreny de joc. Avui hem marcat uns quants gols, companyes. Ara toca seguir lluitant, però no vull acabar aquest discurs sense dir unes paraules de suport a totes les persones del col·lectiu LGTBI que estan veient com els seus drets estan en retrocés allà on l’extrema dreta ha pres el poder. I no parlo només del poder polític, parlo també del que s’exerceix a través de les xarxes socials. Estem amb totes i amb tots vosaltres i el vostre orgull és, també, nostre. Gràcies.

Gracias, presidenta. Señorías, señora ministra, nosotros damos por defendida nuestra enmienda, que también tiene que ver con los colegios profesionales, pero paso también, aprovechando esta intervención, a presentar nuestro posicionamiento para decir que no ha sido fácil ni rápido y que, como todas ustedes saben, la lucha feminista nunca lo es. Hoy podemos hacer realidad dos hitos importantes gracias al terreno de juego que nos ha facilitado esta ley de paridad, casi cuarenta años después, el Real Decreto 1006/1985, que regula la contratación de deportistas profesionales: que se reconozca el derecho de las deportistas a la maternidad y a la conciliación y que la Ley española del Deporte incluya el acoso por razón de autoridad o de sexo como falta muy grave a sancionar, con inhabilitación inmediata. Junts presentó estas reivindicaciones de justicia como enmiendas al proyecto de ley de paridad y la sororidad de la Comisión las ha incluido en el dictamen. Y hoy toca rematar la jugada, aprobar la ley y subirlas al marcador en favor de las deportistas y en contra del machismo. Es un avance histórico, que no habría sido posible sin la tozudez feminista de algunas personas como María José López, de la AFE, que nos acompaña hoy y a quien damos la bienvenida; agradecemos su lucha continua, permanente e inexpugnable, y reafirmamos nuestro compromiso con la igualdad; partido a partido. Hace casi cuarenta años, esta Cámara convalidó el Real Decreto 1006/1985 para regular la contratación de deportistas profesionales. En ese tiempo, la legislación laboral ha ido avanzando en igualdad, pero el que conozca el mundo del deporte profesional sabe perfectamente que vulnerar el derecho a la maternidad y a la conciliación de las deportistas profesionales era tan fácil como marcar penaltis en una portería vacía. Estaban indefensas, por mucho que este Real Decreto 1006/1985 dejara claro el carácter supletorio del Estatuto de los Trabajadores y la legislación laboral a la hora de defender el derecho de los y las deportistas profesionales, porque el problema que había es que la ley laboral no se aplica dentro de la especificidad de los contratos cortos que normalmente tienen las deportistas. La AFE y otros sindicatos como FUTPRO exigían una respuesta para las necesidades de conciliación ante la maternidad o las especiales condiciones de preparación física que deben tener las deportistas durante el embarazo, después del parto o incluso en la fase final de una adopción. Bravas; lo hemos conseguido, y seguiremos mejorando su situación desde el estatuto del deportista.

La sororidad también ha hecho posible que se pueda sancionar, a partir de ahora directamente, casos como el piquito no consentido de Rubiales a Jennifer Hermoso. No podemos hablar de enmienda Rubiales, porque Junts pidió mucho antes la máxima sanción para este tipo de actitudes durante la tramitación de la Ley del Deporte. Pero ¿saben qué? Esta enmienda se la dedicamos a él y a todos aquellos que han convertido la testosterona en machismo y en abuso. Se ha acabado.

Hablemos ya de paridad o representación equilibrada entre hombres y mujeres. Lo decía el otro día: muchas mujeres estamos hartas de defender cuotas, pero sin cuotas, muchas mujeres nunca habrían llegado aquí, a pesar de haber hecho méritos, algunas de ellas muchos más que algunos hombres. A los 19 años empecé en el mundo del periodismo deportivo, en el fútbol. Sé cómo funciona el machismo y he aprendido cómo hacerle frente. Como les decía el otro día, quizás somos nosotras las que vamos a las tiendas de cosméticos, pero algunos hombres —‌afortunadamente cada vez menos— saben mucho de maquillaje, de lo que mancha la discriminación. A quien dice que esta ley no tiene en cuenta a las mujeres que no se sienten empoderadas, a aquellos que digan que está hecha para mujeres de las élites, ejecutivas de grandes empresas o miembros del Gobierno, les digo que no podemos cambiar la base si no coronamos la cima, la cumbre. La paridad de arriba afecta abajo, y necesitamos que cada mujer que ocupe un puesto de poder trabaje para el relevo de hoy. Tenemos que crear las circunstancias para que las niñas de hoy sean las mujeres que ocupen los puestos de poder de mañana. También hay que decir que desgraciadamente hay mujeres machistas, más machistas que muchos hombres, a las que estos utilizan. Son ellas las que, en lugar de empoderar a otras mujeres, llenan los discursos de estereotipos del patriarcado; pero hoy han perdido una batalla más siempre que hagamos posible que la ley se aplique desde la letra y no desde el espíritu. Llenar los consejos de mujeres para que sigan decidiendo los hombres no es paridad. Por eso es importante saber qué pasa más allá de las mesas del poder.

Algunos datos del Observatorio Mujer, Empresa y Economía, de la Cámara de Barcelona: más del 60 % de los titulados universitarios o de las personas que hacen formación continua son mujeres, pero la brecha salarial es del 13,3 % y del 21 % cuando hablamos de salarios directivos; el 86 % de las excedencias para ocuparse de la familia y cuidarla son de mujeres; la brecha en las pensiones es del 26 %; tenemos un 8 % más de riesgo de pobreza que los hombres; hemos ganado el 45 % de las regidurías, pero ocupamos solo la tercera parte de las alcaldías; y también estamos en el mismo porcentaje en la gerencia y dirección de las empresas, en los consejos de administración o en las juntas directivas. Esos son datos de Cataluña, y que conste que son mejores que en el resto del Estado. Por eso hacía falta una ley como la que se aprobará hoy.

Seguimos teniendo presente esta mentalidad del observatorio, por ejemplo, el de las compañeras de la Asociación 50a50, para seguir controlando que la igualdad se aplique, se respete y se practique en el deporte, en la educación, en la empresa, en la política, en cualquier terreno de juego. Hoy hemos marcado unos cuantos goles, compañeras. Ahora toca seguir luchando.

Pero no quiero concluir este discurso sin decir unas palabras de apoyo a todas las personas del colectivo LGTBI, que están viendo cómo sus derechos están retrocediendo allí donde la extrema derecha ha ocupado el poder, y no hablo solo del poder político, hablo también del que se ejerce a través de las redes sociales. Estamos con todas y con todos vosotros, y vuestro orgullo también es el nuestro.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Moltes gràcies, senyora Calvo. Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra la señora Vallugera Balañà, por un tiempo de siete minutos.

Pilar Vallugera Balañà

ERCDiputada.Página 10Vídeo

Gràcies, presidenta. Bon dia, diputades. Bon dia, diputats. Ja em perdonaran que trenqui una miqueta l’emocionalitat i la solemnitat del dia, perquè la veritat és que hi ha dues coses que entenem que s’han de posar en relleu. La primera: aquesta llei no és una iniciativa graciosa del Govern altament inspirada en conceptes ideològics. Aquesta llei és la transposició d’una directiva europea. I, per tant, s’havia de fer tant sí com no. Però es podia fer de moltes maneres, i la veritat és que nosaltres tenim una sensació d’oportunitat perduda molt, molt, molt contundent.

Per tant, no estem contentes. És, per nosaltres, una aprovació de pur tràmit perquè, malgrat sí que és cert que a la comissió hi ha hagut una certa dosi de sororitat i alguna cosa s’ha introduït, el que també és cert és que el que no s’ha volgut introduir demostra fins a quin punt les majories d’aquest Congrés estan, allò que es diu, «empenyades» o estan concernides per fer efectiva la paritat. Què volem dir? Doncs que entre totes les esmenes que nosaltres hem aconseguit negociar en aquesta llei, n’hi ha una que ens fa sentir especialment orgulloses, que és aconseguir que els consells informatius de Ràdio i Televisió Espanyola s’hagin de compondre obligatòriament d’un mínim de 40 i un màxim de 60. Per què? Doncs perquè, al final, el que interessa és que la mirada de les dones, també en els consells d’informatius, traspuï cap a la comunicació pública. I des d’aquesta perspectiva, considerem que és un guany.

Què no hem aconseguit? Tota la resta. No hem aconseguit l’obligatorietat de combinar la paritat vertical amb l’horitzontal. No hem aconseguit les sancions per empreses i per societats que no compleixin amb els criteris de paritat. I, per tant, sabem perfectament que una llei que no va acompanyada de sancions... Compte, que no són penals. És a dir, no es tracta de populisme punitiu, es tracta de no repartir dividends si no s’ha complert, es tracta de modificar els òrgans representatius si no s’ha complert... Doncs de tot això, res de res. Per tant, podem solemnitzar molt, però al final la veritat és que hem avançat molt poc tenint en compte el gran recorregut que hauríem pogut tenir.

Què més no hem aconseguit que aquesta llei reflectís? Doncs, per exemple, que en els òrgans directius dels partits hi hagués una composició paritària. I aquí hem sentit de tot: des de l’autonomia, dels estatuts, cada partit, fins a «Això és una qüestió de legislació autonòmica». Mirin, no. Ho vam introduir amb una llei pròpia i ens ho va tombar el Tribunal Constitucional. Per tant, era el moment per incorporar-ho. Doncs tampoc ens n’hem sortit. Per tant... Perdonin. Em sembla que mig congrés estem constipats. Ens ho anem passant. Aquí sí, amb molta sororitat.

Deia: tot el que hauríem pogut fer i no hem fet són oportunitats perdudes. I són oportunitats perdudes perquè les característiques d’aquesta legislació que tenen a veure amb l’intent de trencament dels sostres de vidre no s’han traspassat a l’intent de trencament dels terres enganxosos. I perquè, si bé estem aconseguint mínimament que aquella frase de «Quan una dona entra en política, canvia la dona, però quan moltes dones entren en política, canvia la política» sigui aplicable a totes les esferes de la societat. I saben què passa? Que les legislatures cada vegada són més curtes i més evanescents. I el nostre deure, quan tenim la sort, la sort, per entendre’ns, de ser legisladores i legisladors, és fer tot el que puguem en el moment en què puguem. Perdre oportunitats com aquesta em sembla que no ens ho podem permetre.

I, per tant, amb un cert desànim, amb una certa decepció, amb una certa sensació d’oportunitat única perduda, votarem a favor de la llei perquè, al final, qualsevol avanç no serà entorpit per Esquerra Republicana de Catalunya. Però també és cert que tots els avanços que hauríem pogut impulsar no han estat possibles. Amb un cert dolor, amb una certa pena, mantenim les nostres esmenes. Si, en l’estona que queda, els grups de la majoria decideixen que s’han d’imposar sancions per al compliment efectiu de les previsions d’aquesta llei, saben que ens les poden votar. Moltes gràcies.

Gracias, presidenta. Buenos días, diputadas. Buenos días, diputados. Me van a perdonar que rompa un poquito la emocionalidad y la solemnidad del día, y es que hay un par de cosas que entendemos debemos poner de relieve. Primero, esta ley no es una iniciativa graciosa del Gobierno, altamente inspirada en conceptos ideológicos, esta ley es la trasposición de una directiva europea y, por tanto, tenía que hacerse, sí o sí Pero se podía hacer de muchas maneras, y la verdad es que nosotros tenemos una sensación muy contundente de oportunidad perdida. Así que no estamos contentas, para nosotros es un puro trámite esta aprobación, porque, si bien es cierto que en la Comisión ha habido cierta dosis de sororidad y algo se ha introducido, lo que también es cierto es que lo que no se ha querido introducir demuestra hasta qué punto las mayorías de este Congreso están, como se dice, emperradas, empeñadas en hacer efectiva la paridad. ¿Qué queremos decir con ello? Pues que, de entre todas las enmiendas que hemos conseguido negociar nosotras en esta ley, hay una de la que estamos especialmente orgullosas, y es conseguir que los consejos de Televisión Española tengan que estar representados por un mínimo de cuarenta y un máximo de sesenta. ¿Por qué? Porque al final lo que interesa es que la mirada de las mujeres, también en los consejos de informativos, se ‘transpue’ hacia la comunicación pública, y desde esta perspectiva consideramos que es un logro. ¿Qué no hemos logrado? Todo lo demás, ni la obligatoriedad de combinar la paridad horizontal con la vertical ni las sanciones. No hemos conseguido las sanciones para empresas y para sociedades que no cumplan con los criterios de paridad, con lo cual sabemos perfectamente que una ley que no va acompañada de sanciones… ¡Cuidado!, no son penales, no se trata de populismo punitivo, se trata de no repartir dividendos si no hay cumplimiento, se trata de modificar los órganos representativos si no hay cumplimiento. Pues bien, de todo esto nada de nada. Así que podemos solemnizar tanto como queramos, pero al final bien poco hemos avanzado, teniendo en cuenta el largo recorrido que hubiéramos podido tener.

¿Qué más no hemos conseguido que reflejase esta ley? Por ejemplo, que en los órganos directivos de los partidos hubiera una composición paritaria. Aquí hemos oído de todo, desde la autonomía de los estatutos de cada partido hasta que si esto es una cuestión de legislación autonómica. Miren ustedes, no; lo introdujimos con una ley propia y nos lo tumbó el Tribunal Constitucional, así que este era el momento para incorporarlo. Pues tampoco lo hemos conseguido…(Pausa). Disculpen, mi garganta… (Pausa). Creo que estamos todos resfriados, media Cámara; nos lo vamos contagiando. Ahí, sororidad, la que queramos.

Decía que todo lo que hubiéramos podido hacer y no hemos hecho son oportunidades perdidas, porque las características de esta legislación que tienen que ver con el intento de romper los techos de cristal no han traspasado los intentos de romper los suelos pegajosos, porque estamos consiguiendo —s‌ í, mínimamente— que aquella frase de que cuando una mujer entra en política cambia la mujer, pero que cuando muchas mujeres entran en política cambia la política sea aplicable a todas las esferas de la sociedad. Y ¿saben lo que ocurre? Que las legislaturas cada vez son más cortas y más evanescentes y nuestro deber, cuando tenemos la suerte —‌la suerte— de ser legisladoras y legisladores, es hacer todo cuanto podamos en cuanto podamos, y perder oportunidades como esta me parece que es algo que no nos podemos permitir.

Por tanto, con cierto desánimo, con cierta decepción y con esta sensación de oportunidad única perdida, votaremos a favor de la ley, porque a fin de cuentas cualquier avance no lo va a entorpecer Esquerra Republicana de Catalunya, pero es cierto también que todos los avances que hubiéramos podido impulsar no han sido posibles. Así que desde el dolor, desde cierta pena y lástima, mantenemos nuestras enmiendas, y, si en el ratito que queda, los grupos de la mayoría deciden que hay que imponer sanciones para el cumplimiento efectivo de las previsiones de esta ley, saben que nos las pueden votar.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Gràcies, senyora Vallugera. Por el Grupo Plurinacional SUMAR, tiene la palabra la señora Gil de Reboleño Lastortres, también por un tiempo de siete minutos.

Esther Gil de Reboleño Lastortres

Grupo SumarDiputada.Página 12Vídeo

Buenos días, señora ministra. ¡Qué raro! Otra vez no está el señor Abascal. Quería hacerles una pregunta: ¿qué entienden ustedes por paridad? Se me ocurre, primero, una respuesta sencilla. Algunos grupos políticos aquí presentes piensan que la paridad es una ocurrencia, una paranoia, un objetivo innecesario al que no merece la pena dedicarle esfuerzo, porque, total, las mujeres no tienen que reclamar ni pelear por sus derechos, ya que todos estos siglos de patriarcado no han condicionado nada sus vidas ni sus expectativas. Otros entienden la paridad como una representación más o menos equitativa entre mujeres y hombres en espacios de decisión, de poder o de representatividad, lo entienden como una cuestión de números, un problema de porcentajes o una necesidad imperiosa de visibilizar a las mujeres y dar ejemplo al resto de la sociedad. Esta última definición es la que recoge el proyecto de ley que hoy vamos a apoyar y a aprobar y, aunque creemos que traerá mejoras y ayudará a romper muchos de los techos de cristal con los que se encuentran las mujeres hoy en día, desde SUMAR tenemos una idea bastante distinta del concepto de paridad. Y es que, señorías, el feminismo que defendemos desde SUMAR quiere ofrecer horizontes de transformación a todas las mujeres. (Aplausos). La realidad de la mayoría de las mujeres no está en acceder a un consejo de administración. Claro que es necesario que estemos en esos consejos de administración, pero tenemos que ensanchar esa mirada: no podemos quedarnos en esa mirada elitista, en esa mirada clasista relacionada con el IBEX y olvidarnos del resto de las mujeres. La realidad palpable está en las mujeres cuyos salarios se van en el pago del alquiler o en la cesta de la compra. La realidad está en las madres monomarentales que hacen malabares para atender sus casas y los cuidados, que están desbordadas y que en lo último en que piensan es en acceder a un consejo de administración. En SUMAR queremos paridad, por supuesto, pero también la mayor accesibilidad posible para las que nunca tienen oportunidades o para que las que están siempre a la cola de esas oportunidades tengan más tiempo, más dinero o más oportunidades para llegar a lo que ellas quieren. Escuchemos las realidades de las de abajo, las de las mujeres de clases trabajadoras, las de las que madrugan para acabar doblando turnos con sus propias vidas, las de la generación sándwich que no tienen el privilegio de tener a otra persona que se haga cargo de los cuidados de sus criaturas o de sus mayores. Señorías, escuchemos la realidad de la mayoría social.

Cuando afrontemos esos problemas y esas carencias cotidianas, esos grandes y pequeños signos de desigualdad, estaremos de verdad buscando soluciones específicas para alcanzar la paridad entre mujeres y hombres. (Aplausos). Por eso, quiero poner en valor que entre las propuestas que hemos hecho en SUMAR para enriquecer esta ley se encuentra la creación de unas becas de apoyo al estudio y de acceso a puestos de alto nivel en la Función pública, como la judicatura, destinadas a madres monoparentales con dificultades económicas. Es una apuesta clara por democratizar la justicia, y aprovecho para pedirles su apoyo y que voten a favor.

Y aquí estamos otro día más hablando de igualdad, este y los que hagan falta, para conseguir una igualdad real y efectiva en cada rinconcito de nuestra sociedad, no solo en las altas esferas. Miren, en Cádiz, mi tierra, tenemos la palabra jartible. Ser jartible es ser una persona pesada o insistente con algo. Las gaditanas, insistentes en nuestros objetivos y cometidos, sabemos muy bien lo que es ser jartible, y no os digo nada si eres gaditana y feminista, porque, entonces, hay feminismo, feminismo y feminismo hasta que llegue la verdadera igualdad entre hombres y mujeres (aplausos), lo que viene siendo pico y pala de toda la vida; por ahí van los tiros. También seguiremos haciendo pedagogía feminista para los despistados que todavía creen que eso del feminismo es la predominancia de la mujer sobre el hombre, porque se equivocan, ya que queremos igualdad entre mujeres y hombres.

Hablar de paridad es importante porque, aunque no acaba con el problema estructural de machismo y patriarcado, que, además de excluirnos, nos asesina, hace tambalear y recoloca los cimientos sobre los que se sostiene nuestra sociedad, a efectos de oportunidades, referentes o representatividad en los diferentes espacios de vida. Durante muchos años esta sociedad machista y patriarcal nos relegó al ámbito doméstico, a sostener a las familias a través del cuidado o a lo que más adelante se acuñó como trabajo reproductivo, un trabajo no remunerado, invisible y no reconocido. Decía Silvia Federici en su excelente ensayo El patriarcado del salario: «Porque tan pronto como levantamos la mirada de los calcetines que remendamos y de las comidas que preparamos observamos que, aunque no se traduce en un salario para nosotras, producimos ni más ni menos que el producto más precioso que puede aparecer en el mercado capitalista: la fuerza de trabajo». (Aplausos).

La revolución industrial ya pasó, estamos en el siglo XXI, la mujer ya se incorporó al mercado laboral y no nos conformamos con las migajas que aún algunos quieren que aceptemos. En SUMAR lo tenemos claro y en el Ministerio de Derechos Sociales, que lidera SUMAR, acabamos de aprobar una estrategia estatal de cuidados. El ministro Bustinduy lo ha dejado claro: los cuidados tienen que pasar por garantizar las condiciones económicas y los tiempos necesarios para llevarlos a cabo y por acabar con la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres basada en las diferentes cargas de cuidados que soportan.

Voy terminando, presidenta. Aquí, en nuestra sociedad, la idea de paridad, señorías, es la necesidad de luchar por la igualdad, la necesidad de independencia y de soberanía sobre nuestros cuerpos y nuestras decisiones. Las mujeres queremos derechos laborales que nos permitan conciliar nuestra vida con el trabajo. Las mujeres queremos, en definitiva, las mismas oportunidades que los hombres, y eso pasa por ocupar espacios que se nos negaron durante años, durante décadas y durante siglos y pasa por que entendamos como sociedad que la desigualdad, por la razón que sea, solo genera odio, violencia, frustración y dolor. ¿Ese es el mundo en el que queremos vivir? Confío en que no.

Muchísimas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchísimas gracias, señora Gil de Reboleño. Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene ahora la palabra el señor De los Santos González por un tiempo de siete minutos. (Rumores). El Grupo Parlamentario VOX no tiene enmiendas presentadas. Interviene en el turno de fijación de posiciones.

Jaime Miguel De los Santos González

PPDiputado.Página 13Vídeo

Gracias, presidenta. Señorías, cuando en unas horas votemos el dictamen del proyecto de ley de representación paritaria, desvirtuado por sus señorías de la izquierda, asistiremos a la constatación, por si había alguna duda, de la radicalidad en la que ha embarcado Pedro Sánchez a todo el Partido Socialista, una formación hoy de extrema izquierda que avergüenza a sus líderes históricos, mientras se apoya en toda esa ralea de partidos casi tan radicales como el suyo propio, pero igualmente oportunistas y en franca descomposición, sí, los que están a punto de desaparecer al amparo de la medio dimisionada Yolanda Díaz. Ellos y sus señorías de Junts, Bildu o PNV son quienes han destrozado esta ley —q‌ ue nadie se lleve a equívocos—, los que, instrumentalizando nuevamente a las mujeres, han vuelto a asestar un golpe al Estado de derecho al incluir unas enmiendas en su texto, que, además de robarle al Senado una de sus prerrogativas y, por tanto, a los ciudadanos y las ciudadanas a los que representamos en las Cortes Generales, contravienen la Constitución. Me consta, nos consta, que a sus señorías de la izquierda radical socialista hace mucho que no les preocupa la Constitución (aplausos) ni la sacrosanta separación de poderes ni nada que sea sinónimo de respeto institucional.

Las que quizá no sepan que pueden estar incurriendo en un posible delito de prevaricación son las diputadas que, desde la Mesa de la Comisión de Igualdad, decidieron obviar el informe en el que la letrada alertaba de la inconstitucionalidad que representa la inclusión de las enmiendas 76 y 96 en este proyecto de ley. Se lo digo, señoras presidenta, vicepresidenta y secretaria primera, por advertirlas, para que no se vayan a creer que luego en sus partidos las van a salvar —n‌ o, no lo harán—, a no ser que, como el señor Ábalos, tengan ustedes algún secreto inconfesable del presidente del Gobierno y las proteja un silencio preventivo desde el ático de este hemiciclo. (Aplausos). ¿Saben que hay sentencias a ese respecto? ¿Saben que hay infinita jurisprudencia que las apunta como presuntas prevaricadoras? Se lo digo a la presidenta, a la vicepresidenta y a la secretaria primera porque están a tiempo de cambiar su voto —‌sí, sí—. No lo olviden, señorías, cuando tengan que verse en un juzgado.

Bien. Hablamos de sentencias. ¿Conocen todos los que han bendecido este impúdico proyecto de ley toda la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que obliga a que —y‌ abro comillas— «toda enmienda parcial tenga que tener un carácter subsidiario respecto al texto enmendado»? A ellos les da lo mismo, ya lo han visto, porque hace mucho que les dejó de importar todo aquello que pueda poner límites a sus desmanes. Señorías, que nadie olvide que la Directiva 2022/2381, para la representación paritaria, fue una propuesta del Partido Popular europeo que todos los países miembros tienen la obligación de trasponer en sus respectivos territorios. Dejen de hacerse las interesantes. (Aplausos). Ahora, cuando está a punto de expirar el plazo para dicha implementación, el Gobierno de Pedro Sánchez la destroza, literalmente, hasta lo imaginable, borrando incluso su propio espíritu, haciendo saltar por los aires el artículo 5 al vender la paridad real por un puñado de votos, exactamente cuatro, los de Podemos, que han decidido que solo se respete el límite de género infrarrepresentado, o sea, ese 40 %, cuando estemos hablando de mujeres. Y yo me pregunto: ¿sus señorías de Podemos se acuerdan de que, a pesar de ser imprescindible sus votos para el señor Pedro Sánchez, fue este quién les desahució del Gobierno de España mientras Yolanda Díaz urdía torpes manejos para aniquilarlos? Ahí están. Lo digo por si también ustedes se quieren replantear el voto cuando regrese del Senado.

¿Y por qué todo esto? Está muy claro. Porque, asfixiado el partido radical socialista, por la vergonzante concatenación de votaciones perdidas, y asolado, porque le exigen transferencias económicas inaceptables, lo único que le preocupa es aprobar unos presupuestos generales del Estado, para lo que necesita fijar un techo de gasto, pero no para mejorar la vida de los ciudadanos, no, no, no, sino para seguir ejecutando una política de infinita desigualdad entre los españoles, la de la amnistía, la de la singularidad económica para Cataluña o la de las listas cremallera para toda España, menos para Euskadi, claro. (Aplausos). Y para eso asfixia la Cámara Alta, donde mejor —s‌ e lo recuerdo— están representadas las autonomías. Ya pregunté a sus señorías de SUMAR si esto lo han hablado con sus socios de Compromís, por más que estos anden más preocupados por la reimputación de la señora Oltra por presunto encubrimiento de delitos sexuales, aunque en el PSOE de las Islas Baleares algo saben de delitos sexuales encubiertos. ¿Reconocen los representantes de SUMAR en Andalucía que están subastando —‌exactamente, la señora Gil de Reboleño— a sus votantes?

Ensucian, señorías de la izquierda radical socialista, este proyecto de ley, como casi todo lo que tocan. Pervierten la vida pública con declaraciones como la de la portavoz nacional de su partido hace unos días llamando indigna a la presidenta de todos los madrileños y las madrileñas. Se enfangan cuando jalean al ministro Puente enfangando, a su vez, a todo el que pasa por delante. Instrumentalizan el feminismo hoy o cuando utilizan a las más vulnerables, a las mujeres prostituidas, para vender un falso feminismo, sin caer en la cuenta de lo que realmente les importa y negándose a negociar con quienes deberían. Demuestran, en definitiva, que se han convertido en lo que nadie nunca se debería convertir, en abanderados de la falta de límites, de moral y de verdad. Pero, claro, con eso gobiernan y por eso gobiernan e intentan sobrevivir, porque están vendiendo España a los que no creen en ella y se ríen de ustedes y de todos nosotros desde Waterloo, Bruselas, Zúrich o Girona y porque no han dudado en invadir las instituciones para alcanzar los fines de un solo hombre, él, el absolutista y absoluto líder, su amado y temido líder, el del feminismo divertido, el de la ley del solo sí es sí, el que nunca hará nada por ustedes, ¿o es que se creen que se ha olvidado de que fueron todos ustedes quienes le echaron de Ferraz? No, no lo ha olvidado, lo tiene a esperar de poder dar el golpe final.

Mientras tanto, ustedes sí olvidan el constructo feminista, ese con el que estuvieron comprometidos. Pregúntenles a ellas qué opinan de su mal llamada ley trans. Pregúntenles a ellas sobre la famosa ley del solo sí es sí. Pregúntenles a ellas sobre la razón de que intenten vender esta ley como una ley feminista, cuando solo se preocupa de las mujeres que ocupan sillas en los consejos de administración. (Aplausos). ¿Y de todas las demás? ¿Y de todas las demás que engrosan las listas del paro hasta ser España la segunda democracia con el peor dato de paro femenino en toda la Unión Europea? Pero, claro, a ellos no les importan las mujeres ni, por supuesto, les importa nada.

Y, ahora, si queda algún socialista de verdad, de los que no avergüenzan a Felipe González, les pediría (rumores y protestas) que recuperen la senda del respeto institucional. Repito: si queda algún socialista de verdad, de los que no ofenden ni avergüenzan al señor Felipe González, reconsideren su voto y digan un no inmenso a esta salvajada.

Presidencia. Señor De los Santos, tiene que terminar.

Jaime Miguel De los Santos González

PPDiputado.Página 15

Muchas gracias. (Varios diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!—Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso).

Presidencia. Gracias, señor De los Santos. En turno de fijación de posiciones, por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Pozueta Fernández por un tiempo de siete minutos.

Isabel Pozueta Fernández

EH BilduDiputada.Página 15Vídeo

Gracias, señora presidenta. Señora ministra, egun on guztioi. El 5 de noviembre de 1933 las mujeres votaron por primera vez en Euskadi con motivo de la votación del estatuto, en plena Segunda República, dos semanas antes que el resto de las mujeres del Estado español. Previamente a este reconocimiento legal, se fue avanzando en la ejecución de este derecho de manera paulatina. Inicialmente, el voto pasivo, ser elegida, pero no poder elegir, en consultas a elecciones municipales, demostrando determinadas capacidades (hace el signo de comillas con los dedos) o situaciones personales, como ser esposa, viuda o madre, saber leer o escribir o gozar de un nivel mínimo de ingresos. El camino histórico fue muy largo y duro y estuvo estrechamente ligado a la lucha colectiva por la igualdad, sobre todo por parte de las mujeres. Entonces, también se vivió un debate con posiciones contrapuestas en lo ideológico, incluso en el seno de los partidos de izquierda. Hoy, noventa y un años después, muchas de esas posiciones, indiscutiblemente machistas, que se amparan en los principios de mérito y capacidad para poner trabas a los avances en igualdad efectiva o a la libertad de empresa y el derecho a la igualdad entre todos los españoles, volvemos a escucharlas de la mano de la extrema derecha o de algunos que no se tienen como tal. Seguro que Clara Campoamor también escuchó en este hemiciclo argumentos contrarios al sufragio universal amparados en los principios supuestamente a favor de todos los españoles. Posteriormente, la Dictadura acabó con el sufragio universal democrático y sus sucesores —‌sus sucesores— hoy vuelven a poner obstáculos al avance de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. A pesar del margen temporal que media entre estas conquistas y la situación actual, la presencia de las mujeres en el ámbito político y, sobre todo, en los ámbitos donde se toman decisiones, todavía deja mucho que desear. Si bien la igualdad jurídico formal se encuentra reconocida, las realidades sociales se superponen, limitando la realización efectiva de una democracia paritaria con representación equilibrada entre mujeres y hombres. Una y otra vez nos encontramos con el llamado techo de cristal a medida que las mujeres ascendemos o ascienden profesionalmente. En la mayoría de las organizaciones llega el momento en el que nos topamos con un techo invisible que supone la disminución de nuestra presencia en los órganos de decisión, un techo que tiene razones estructurales, que están muy presentes todavía y que nos llevarán a estar en pie de lucha hasta acabar con ellas. No olvidemos que una cosa es estar en puestos de poder y otra cosa es ejercerlo.

Por todo ello, podemos compartir parte de la filosofía de esta ley, pero para poner herramientas que posibiliten avanzar en la igualdad. Nos tememos que van a ser todavía necesarias muchas más medidas y de otro tipo.

Exigir la paridad en las jerarquías empresariales y en los consejos de dirección es un avance, pero no siempre mejora la vida del resto de las mujeres; y yo diría que el resto de las mujeres son la mayoría de las mujeres. Quiero hacer alusión, como han hecho algunas diputadas que me han precedido, al llamado suelo pegajoso. A nosotras, las mujeres, el rol de cuidadoras interiorizado desde la niñez, debido a una socialización sexista, nos pesa demasiado durante todo el ciclo vital. Y esto no se trata, como algunos quieren hacer creer, de opciones personales o de factores personales. Trabajar dos e incluso tres jornadas nos machaca literalmente e impide que podamos optar realmente a intereses vitales diversos, que finalmente quedan apartados. Pensamos que las tareas en el hogar y de cuidado deberían ser asumidas preferentemente por la comunidad y las instituciones públicas desde un planteamiento de colectividad: tareas del hogar colectivas, crianza colectiva, cuidados adultos colectivos. Los hombres también deben asumir estas tareas, como una responsabilidad colectiva redistribuida, en aras de la equidad que beneficiaría a todas las personas. Trabajar para ello es poner herramientas efectivas para la paridad. Paridad es trabajar para que se ponga fin a la brecha salarial entre hombres y mujeres, brecha que repercutirá en las futuras pensiones. Paridad es dignificar y valorar el trabajo de los sectores feminizados, como el cuidado, la limpieza, la salud y el asistencial, sectores en los que en la actualidad la precariedad es sangrante. ¿Y cómo plantear la paridad en el sector de las trabajadoras de hogar, a las que se les niegan los derechos mínimos como trabajadoras? Pongámonos a dar respuesta digna y efectiva a esta pregunta. Paridad es avanzar en conciliación e impulsar políticas que incorporen a los hombres a las tareas del cuidado de personas mayores, de la infancia y de la vida doméstica. Paridad es realizar políticas de vivienda que faciliten el acceso de las mujeres a una vivienda digna. Paridad es realizar una apuesta firme por la redistribución de la renta.

Pensamos que las políticas públicas deben poner el foco en la mayoría de las mujeres, que muchas de ellas viven en precariedad y en condiciones de vulnerabilidad que impiden avanzar hacia una sociedad más justa. No queremos que se quede en implantar cuotas en los consejos de administración, partidos y órganos constitucionales, queremos que acabe con las diferencias radicales del salario y las condiciones entre los distintos trabajos. En definitiva, aplicar un planteamiento feminista y transformador a todas las políticas que posibiliten acabar con la desigualdad que hoy, 27 de junio de 2024, todavía sufrimos.

Esan bezala, bat gatoz parekidetasuna xede duen lege honen filosofiarekin eta helburuarekin. Hala ere, uste dugu motz geratuko dela eta berdintasunaren bidean neurri sakonagoak hartuko beharko ditugu aurreratzean. Mugimendu feministaren borrokari esker, egoera asko aldatu da azken urte honetan, bai, baina oraindik emakumeon presentzia bai politikan eta baita erabakiguneetan ere oso urrun dago berdintasunaren errealetik. Horregatik, ezin ditugu besoak jaitsi eta determinazioz lan egiten jarraitu behar dugu dagokigun tokia aldarrikatzeko, genero arrakala guztiekin errotik amaitu arte. Egungo parekidetasun falta ez delako konponduko kuota jakin batzuk jarrita administrazio, kontseilu, alderdi politiko edo estatuaren erakundeetan. Arazoaren oinarria soldata arrakalan eta lan baldintza ezberdinetan dago. Ez dezagun ahaztu parekidetasuna lortzeko, beraz, ezinbestean hitz egin behar dugula kontziliazioaz, zaintzaz, etxebizitza politika aurreratuez eta aberastasunaren banaketaz. Mila esker.

Como hemos dicho, estamos de acuerdo con la filosofía de equidad que tiene por objetivo esta ley. Sin embargo, pensamos que quedará corto y que se tendrán que adoptar medidas de más calado de cara al futuro. Gracias al movimiento feminista, la situación ha cambiado mucho durante los últimos años, es cierto, pero aun así la presencia de las mujeres tanto en la política como en los centros de decisión está muy lejos de la realidad de la igualdad. Por eso, no podemos bajar los brazos y tenemos que seguir trabajando con determinación para reivindicar el espacio que nos corresponde, para terminar con la brecha de género de raíz, porque la falta de equidad actual no terminará con una serie de cuotas que se establezcan en los organismos de administración institucionales. La brecha salarial depende de muchos condicionantes. No olvidemos que para lograr la paridad debemos hablar de la conciliación, de los cuidados, de las políticas de vivienda avanzadas y de la distribución de la riqueza.

Muchas gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora Pozueta. Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene ahora la palabra la señora Aguirre Gil de Biedma, por un tiempo de siete minutos. (Aplausos).

Rocío Aguirre Gil de Biedma

VoxDiputada.Página 17Vídeo

Muchas gracias, presidenta. Señora ministra, señorías, antes de empezar mi intervención, quiero hacer un recuerdo especial a las víctimas del terrorismo, pues hoy ha sido el día declarado por el Congreso como Día de las víctimas del terrorismo. (Aplausos). Hoy nos traen ustedes un proyecto de ley orgánica que quiere imponer por la fuerza tanto un principio de composición paritaria en listas electorales como un principio de composición equilibrada, con al menos un 40 % del sexo menos representado en órganos constitucionales, gobiernos organismos públicos, sindicatos, universidades, deportes, colegios profesionales, consejos de administración de empresas, empresas privadas, empresas familiares y en todo lo que se les ha ocurrido, porque no se han dejado prácticamente nada. No contentos con eso, aprovechan ustedes esta ley orgánica para introducir cambios legislativos que nada, absolutamente nada tienen que ver con el objeto de esta ley. ¿Por qué no explican con claridad a los españoles que han introducido una enmienda para quitar poder de decisión al Senado sobre los objetivos presupuestarios y que así puedan ustedes seguir despilfarrando el dinero de los sufridos contribuyentes sin ningún control y utilizándolo para su propio beneficio? (Aplausos). Nosotros consideramos que esta norma es del todo innecesaria, porque el artículo 14 de la Constitución ya garantiza la igualdad de los españoles ante la ley y es la que nos hace iguales en derechos hace muchísimos años, pero ya sabemos el respeto que tienen ustedes por nuestra Constitución y, en particular, por el principio de igualdad que esta consagra. (Aplausos). Por cierto, ¿cómo van ustedes a explicar a los españoles que el criterio de representación paritaria podrá no aplicarse cuando las mujeres sean más del 60 %, pero en el caso de los hombres no? ¿Cómo se lo van a explicar? Pero como a ustedes ni la Constitución española ni la verdadera igualdad ni tan siquiera el sentido común les importa nada, nos presentan hoy esta ley que obedece a los dictados de la nefasta Agenda 2030, cuyo Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5 es, literalmente, lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas. ¿De verdad ustedes creen que una ley que dice que tenemos que tener un determinado porcentaje en consejos de administración, gobiernos y todas esas cosas nos empodera? (Un señor diputado: ¡Sí!). A mí, no. A mí, no me empodera. A mí, como mujer, me parece humillante que me vayan a dar un cargo o un consejo o una vicepresidencia del Gobierno por una cuota y no por mi capacidad y mérito. (Aplausos). Porque me imagino que las tres vicepresidentas del Gobierno de Pedro Sánchez, que hoy no han venido, son las que más saben de su respectiva materia, de la Hacienda pública, de la contratación laboral o de las fuentes de energía. ¿O es que no es así? ¿O es que están ahí solo por cumplir una cuota? (Aplausos). Hoy en día las mujeres pueden estudiar lo que quieran, pueden trabajar en lo que quieran y pueden conseguir lo que quieran por sus méritos y por su esfuerzo, y ustedes lo que van a conseguir con esta ley es que las llamen de una empresa importante para ofrecerles un puesto en un consejo de administración solo por cumplir una cuota. Eso, señorías, es denigrar a las mujeres, tan feministas que son ustedes. (Aplausos). Ustedes, además, no quieren la igualdad y la presencia equilibrada; ustedes quieren quitarnos nuestra libertad, imponer su ideología de género y dividir a la sociedad. ¿Por qué no piden cuotas en el sector de la construcción, en el cuerpo de bomberos o en las tropas del ejército que van a luchar? Ustedes quieren que estudiemos lo que ustedes digan, que trabajemos en lo que ustedes nos mandan y que nuestro propio criterio no exista. Pues esto se llama dictadura, señorías. Ustedes quieren una gente colectivizada a la que puedan controlar, pero nosotras no queremos eso, queremos la libertad de elegir el tipo de vida que queramos y no el que ustedes nos quieran imponer. (Aplausos). Porque las mujeres somos diferentes a los hombres, porque la naturaleza nos ha hecho diferentes, y a la vez somos complementarios. Nosotras tenemos los mismos derechos que los hombres, pero por mucho que se empeñen no vamos a ser iguales en nuestras cualidades, en nuestras destrezas, en nuestras aptitudes, en nuestras preferencias y en nuestros intereses. Ustedes no están haciendo una ley en favor de las mujeres; ustedes están haciendo una ley en favor de un colectivo abstracto del que se erigen en únicos representantes y que no responde a los intereses y a las necesidades reales de todas las mujeres. Señorías de la izquierda, de la extrema izquierda, del nacionalismo, del independentismo, todos ustedes, su pulsión totalitaria se manifiesta en todas sus iniciativas, y en esta me he quedado especialmente impresionada al ver que han creado una nueva profesión a la que han llamado agente de igualdad. O sea, los españoles vamos a tener a partir de ahora unos comisarios políticos que van a controlar nuestras vidas y van a decir si somos obedientes al autócrata, si estamos haciendo lo que ellos dicen, y, si no, nos van a castigar. Dan ustedes miedo.

Y como no podía ser de otra manera, esta ley va acompañada de un presupuesto millonario para desarrollar sus medidas con el llamado Plan Estratégico para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres 2022-2025, del que ustedes están ya gastando dinero bien a espuertas. ¿Y saben quién está pagando todo esto? Los españoles, con sus impuestos. ¿Y saben cuánto dinero hay para este plan? 20 000 millones de euros; sí, 20 000 millones, 20 000 millones. ¿Saben lo que se podría hacer con este dinero? Muchísimas cosas, entre otras, por ejemplo, construir 100 000 viviendas después del caos que tienen ustedes con el tema de la vivienda. (Aplausos). Pero nada, ustedes, como siempre, a lo suyo, que es utilizar el dinero de los españoles para sus propios intereses, que son: vender su ideología, dividir a la sociedad, repartir dinero entre sus afines, controlar las instituciones y a los ciudadanos, y mantenerse en el poder a cualquier precio.

Ya termino. Señorías, señora ministra, esta ley no va a traer ningún beneficio a las mujeres ni al conjunto de los españoles, más bien al contrario, va a suponer, primero, la vulneración de la igualdad; segundo, el menoscabo de los principios del mérito y capacidad; tercero, una creciente inseguridad jurídica; cuarto, un ataque frontal a la libertad de empresa; quinto, nefastas consecuencias para la economía y el empleo, y sexto y último, pero no por ello menos importante, paradójicamente, ya que se supone que esta ley está hecha para proteger a las mujeres, va a suponer la degradación de la valía personal y profesional de la mujer.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Aguirre. Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Fernández Benéitez, por un tiempo de siete minutos.

Andrea Fernández Benéitez

PSOEDiputada.Página 18Vídeo

Gracias, presidenta. Buenos días, señorías. Buenos días y bienvenida, señora ministra.

Hoy llega a su fin la tramitación de esta ley, una ley de las que hacen historia y también de las que amplían el cauce de la libertad. La democracia paritaria ha sido siempre uno de los ejes del pensamiento feminista, porque una de las injusticias más lacerantes que nos ha acompañado durante toda la historia es la exclusión sistemática de las mujeres en el acceso al poder. Los espacios de poder, que aún hoy responden a lógicas y a dinámicas masculinas, siguen siendo un obstáculo para que las mujeres estemos en igualdad de condiciones. La ausencia de mujeres, señorías, es el ejemplo más visible; sin embargo, existen muchas otras formas de excluir al género femenino, algunas infinitamente más sutiles, pero que logran el mismo resultado, que no es otro que conculcar la posibilidad de participación de las mujeres.

No habrá igualdad plena mientras sigan existiendo fenómenos como los acantilados de cristal o las mujeres sigan dependiendo del poder de los hombres. No habrá igualdad plena mientras las alcaldesas sigan siendo una minoría o las presidentas de diputación o comunidad autónoma, una anécdota. No habrá igualdad plena, señorías, mientras las presidentas de los consejos de administración sigan siendo una excepción. Porque, señorías, si más de la mitad de la población no puede acceder en condiciones de igualdad real a los espacios de influencia, nuestras libertades no son tales. Si el traje y la corbata siguen siendo el uniforme neutro del statu quo, señorías, no hay igualdad. (Aplausos). Y si las decisiones importantes, las de verdad, se siguen tomando en sobremesas, señorías, no hay ni meritocracia ni transparencia. Y fíjense, habrá quien hable de cuotas, pero nada más lejos de la realidad. Proteger legalmente el hecho de que las mujeres estén presentes no es facilitarles absolutamente nada, es remover un sistema que hace que muchos hombres copen injustamente posiciones que, sin el machismo operando, no ocuparían. (Aplausos).

Señorías, tampoco caemos en esencialismos. Que una mujer lidere no es garantía de igualdad ni es una garantía para las políticas de igualdad ni para el progreso ni merece un trato especial, porque no se trata de un ejercicio de condescendencia ni de generosidad ni de representatividad, es pura justicia, es un mínimo básico democrático del que partir, ni más ni menos. Por eso, esta es una ley necesaria. Algunos de ustedes lo han comentado, es cierto que trasponemos una directiva europea, pero, como saben, hemos ido mucho más allá. Exigimos listas electorales que no solo sean paritarias, sino también cremallera; además, la paridad será obligatoria en los consejos de administración, en los colegios profesionales, en sindicatos, en organizaciones sociales, en órganos constitucionales y un largo etcétera. Señorías, además, esta ley es puro legado democrático, porque viene a dar continuidad a un trabajo que se inició hace varias décadas y que se tradujo en una de las leyes más innovadoras y determinantes de la etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la ley de igualdad de 2005. (Aplausos). Señorías, aquella ley revolucionó nuestro país como lo hará a partir de ahora la ley que aprobamos hoy, ministra.

En relación con esto, quiero señalar que estamos acostumbrados, señorías, a no poner nombre a los avances en materia de igualdad. Precisamente, debido a esa cultura de la discreción, de la cooperación y la colaboración que impera entre las mujeres, estas suelen quedarse en el olvido; parecemos prescindibles o intercambiables. Y hoy, precisamente por ello, desde esta tribuna quiero mostrar mi hondo agradecimiento a todas las mujeres, casi todas socialistas, que han trabajado sin descanso para que hoy lleguemos a donde hemos llegado. (Aplausos). Les hablo de las que trabajaron para poner en marcha las políticas en materia de igualdad; les hablo de aquellas que pelearon por el 5 % de presencia femenina dentro del PSOE en los ochenta y que fue el germen de la paridad hoy en día en España; les hablo de todas aquellas que nos enseñaron cómo hacerlo, cómo resistir y cómo ser libres; les hablo de Paca Sauquillo, de Matilde Fernández, de Soledad Murillo, de Carmen Montón, de Adriana Lastra o de Bibiana Aído. (Aplausos). Son algunas de ellas —s‌ on muchas más—, pero yo hoy quiero que su nombre nunca se borre de la historia. En este punto, quiero nombrar también a las ponentes socialistas de esta ley, a María Guijarro y a Milena Herrera, porque, en gran medida gracias a su inteligencia política y a su trabajo esta ley va a salir adelante hoy. (Aplausos). Y, por supuesto, gracias al Gobierno de España y a nuestra ministra de Igualdad, Ana Redondo, por su liderazgo y por su valentía en este proceso. Muchísimas gracias, ministra.

Para terminar, solo puedo lamentar la actitud del Partido Popular. Señoría De los Santos, sus bravuconerías lo definen a usted y a quienes le jalean; pero, sí le voy a pedir una cosa, y es que no vuelva a amenazar a mis compañeras desde esta tribuna, no lo vuelva hacer, no lo vuelva a hacer. Por decoro y por respeto a esta Cámara, no vuelva a amenazar a mis compañeras, no lo vuelva a hacer. (Aplausos— El señor De los Santos González pronuncia palabras que no se perciben).

Señorías de la derecha, para terminar… (Rumores.—Un señor diputado: ¡Que se callen!— Protestas).

Presidencia. Ruego silencio, por favor.

Andrea Fernández Benéitez

PSOEDiputada.Página 19

Señorías de la derecha, para terminar, solo voy a decirles que nos encanta verlos disfrutar de más igualdad y de más libertad; desde los enlaces LGTBI hasta los derechos vinculados a la planificación familiar, de verdad que nos gusta mucho verlos reconocer y dar uso a libertades que nos hacen una sociedad mejor. Fíjense cómo será que hasta el señor García-Gallardo se ha cogido el permiso por paternidad que le corresponde después de haber sido papá, con todo lo que él dice de las feministas. Así que, bienvenidos. Nos encanta verlos disfrutar de los derechos y de las libertades; sí, señorías de la derecha, sí. (Aplausos).

Para terminar, señorías, hoy aprobamos una ley que permitirá que ninguna niña crezca nunca más sin un referente en el que mirarse si quiere ser magistrada, letrada, ejecutiva, sindicalista, enfermera o abogada. Hoy ponemos una nota más de color a nuestro crisol de libertades. Hoy, señorías, legamos un país mejor.

Gracias, presidenta. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de la señora ministra de Igualdad, puestos en pie).

Presidencia. Muchas gracias, señora Fernández. En nombre del Gobierno, tiene la palabra la señora ministra de Igualdad.

Ana María del Carmen Redondo García

GobiernoMinistra de Igualdad.Página 19Vídeo

Gracias, presidenta. Intervengo muy brevemente. Simplemente, quiero agradecer el trabajo. Sé que ha sido duro, sé que han sido momentos difíciles y complicados para, finalmente, llegar a un consenso que nos permite avanzar. Eso es lo importante, seguir avanzando en derechos, seguir avanzando en igualdad y seguir avanzando en consensos. Creo que el consenso es el exponente claro de lo que es el parlamentarismo democrático, donde la mayoría decide con la incorporación de las propuestas, las iniciativas y las mejoras de las minorías de los grupos de oposición. Creo que, al final, avanzamos precisamente en ese gran consenso que necesita la democracia y que necesita la igualdad. Hoy es un gran día —‌yo creo que lo han dicho aquí quienes me han precedido—, es un día histórico. Se ha trabajado, y agradezco ese trabajo colectivo. Es un día histórico por tres motivos. En primer lugar, porque se remueve una injusticia social e histórica. No se puede avanzar, no cabe mérito y capacidad sin igualdad. No existe esa idea que aquí se ha expuesto de que se puede avanzar únicamente con mérito y capacidad. Si previamente no hay igualdad, el mérito y la capacidad no se pueden lograr. Por lo tanto, hoy avanzamos en mérito y capacidad real; mérito y capacidad partiendo de la igualdad de oportunidades, que es la única manera de avanzar en mérito y capacidad. (Aplausos). Que no se engañe nadie, ese es el único camino del mérito y la capacidad, es decir, la igualdad real de oportunidades.

En segundo lugar, creo que es un avance histórico porque es cierto que removemos techos de cristal y, como se decía, hacemos que niñas puedan tener referentes donde antes no existían. Pero esta no es una legislación aislada; en un sistema jurídico, nuestra norma, esta que hoy avanza hacia su aprobación definitiva, va complementada con otras muchas leyes que tratan de limpiar ese fango en el suelo, esa suciedad que todavía impide que muchas mujeres sean libres y avancen. Por supuesto, hemos avanzado, porque hoy más de 10 millones de mujeres están trabajando, y están dadas de alta en la Seguridad Social. Estamos avanzando en la limpieza de esos suelos pegajosos porque, evidentemente, el salario mínimo interprofesional, cuando crece, también limpia esos suelos; porque tenemos una ley de familias pendiente, y porque hay muchos recursos y muchos programas que permiten, precisamente, avanzar en la corresponsabilidad real. En ese sentido, creo que esta ley viene a complementar toda una serie, toda una batería, toda una agenda feminista que nos acerca a esa igualdad real de oportunidades y remueve todos los obstáculos que todavía existen para la igualdad real de oportunidades.

En tercer lugar, y no menor, creo que esta ley avanza precisamente en desarrollar mandatos europeos. Estamos trasponiendo una directiva comunitaria, pero no solamente la trasponemos, sino que vamos más allá, y ser más ambiciosos supone un ejemplo para el mundo, un ejemplo en un momento en el que la ola de conservadurismo que azota muchísimos países hace que las mujeres teman que sus derechos vuelvan a ser sojuzgados, vuelvan a ser ninguneados, vuelvan a ser suprimidos. Con esta ley abrimos la esperanza a las mujeres y a los hombres de todos los países que ven que están en regresión sus derechos y les decimos que hay otra forma de hacer política, que hay otra forma de ser Gobierno, que hay otra forma, desde luego, de hacer un mundo mejor. Esta ley es precisamente ese ejemplo, es decir, ejemplo de democracia, ejemplo de paridad, ejemplo de igualdad y ejemplo para todas y todos de que un mundo mejor existe y es posible.

Gracias. (Aplausos).

Presidencia. Muchas gracias, señora ministra. — PROYECTO DE LEY DE CREACIÓN DE LA AUTORIDAD ADMINISTRATIVA INDEPENDIENTE PARA LA INVESTIGACIÓN TÉCNICA DE ACCIDENTES E INCIDENTES FERROVIARIOS, MARÍTIMOS Y DE AVIACIÓN CIVIL. (Número de expediente 121/000010).

Presidencia. Continuamos ahora con el dictamen del Proyecto de ley de creación de la autoridad administrativa independiente para la investigación técnica de accidentes e incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil. Les recuerdo que, finalizado este debate, se votarán las enmiendas correspondientes a los dos dictámenes de Comisión. Para defender las enmiendas formuladas a esta iniciativa legislativa, por el Grupo Parlamentario Mixto, que en este turno también fijará posición, tiene la palabra, en primer lugar, la señora Valido García, por un tiempo de dos minutos. Ruego silencio, por favor.