Ester Muñoz de la Iglesia
Gracias, señor presidente. Señorías, les voy a leer algunos titulares. La sanidad valenciana tendrá un déficit de 848 médicos de familia para 2026. El País Vasco reconoce que faltan médicos en casi todas las especialidades. La falta de personal sanitario en Asturias moviliza a los vecinos y desmotiva a sindicatos de médicos y enfermeras. El colapso en atención primaria y la falta de médicos son claves de la deteriorada sanidad castellanomanchega. Huelga de médicos y enfermeras en Cataluña, que protestan contra la degradación del sistema sanitario. Señorías, podría seguir con todas las comunidades autónomas, porque hay titulares similares con respecto a la falta de médicos absolutamente en toda España. Como ven, estamos ante un problema nacional, un problema que afecta al conjunto del Sistema Nacional de Salud. En León dicen que los médicos se van a Asturias, en Asturias dicen que se van a Galicia y en Galicia dicen que se vienen a León, y esto pasa absolutamente en toda España. Ahora habrá quien salga aquí y diga que esto es culpa de quien gobernaba hace diez años o que digan que esto es por esa inexistente privatización de la sanidad pública. También habrá quien diga que es que no se paga bien a los profesionales, cuando, a la vista de lo que está pasando, no es esa la razón. ¿O es que acaso no se les paga bien en absolutamente ninguna comunidad autónoma? ¿Ni siquiera en las del Partido Socialista, que lo hacen todo de forma perfecta? Allí tampoco se les debe pagar bien. Se pueden y deben mejorar las condiciones retributivas de los profesionales, por supuesto que sí, pero ese no es el problema de la falta de médicos. Difícil solución se puede dar a un problema si se yerra en el diagnóstico. Señorías, que el sectarismo político no impida dar soluciones reales y útiles al mayor problema que tiene en estos momentos el Sistema Nacional de Salud, un problema que va a ir a más con las jubilaciones en los próximos años de todos los profesionales en todo el territorio nacional y un problema que vamos a ver agravado precisamente este verano, porque hay 2224 MIR de la especialidad de Familia y Comunitaria que no se van a poder incorporar al sistema porque van a acabar más allá del verano. Se sabía que esto iba a pasar hace cuatro años y no se elaboró ningún plan de contingencia; seis ministros en seis años que no han hecho absolutamente nada. (Aplausos). Los que venimos de una provincia como León sabemos perfectamente lo que va a pasar este verano, y es miserable utilizar esto como arma política y es irresponsable que quien pudiendo hacer no haga absolutamente nada. Hay quien está deseando que se cierren camas, hospitales y consultorios para poder manifestarse, y es una absoluta vergüenza. La oposición socialista en mi comunidad autónoma es una muestra clara de esto que estoy diciendo, prefieren sacar a la gente en la calle a sentarse en una mesa a trabajar. (Aplausos). Y yo me pregunto: esta gente que quiere utilizar esta desgracia de la falta de médicos para salir a la calle a manifestarse, ¿no piensa en toda esa gente mayor que vive sola en tantos pueblos de España y que sufren cuando se enteran de que su médico no va a pasar consulta esa semana?, ¿no piensa en todos los niños que no van a tener pediatra porque, a lo mejor, no hay otro profesional para cubrir esa vacante?, ¿no piensa en todos esos profesionales que asumen los pacientes de otro compañero cuando necesitan reforzar porque no hay otro profesional para cubrir una baja o unas vacaciones?
Señorías, esto es muy serio y no se pueden utilizar los miedos y las necesidades de la gente como arma política. Tenemos una ministra de Sanidad que ha sido incapaz de usar sus competencias para mejorar esta situación. Las comunidades autónomas sí lo han hecho. A pesar de la falta de médicos, han hecho sus planes de verano utilizando todas las herramientas que tenían a su disposición para poder paliar la falta de profesionales. Tenemos una ministra que rehúye a los consejeros; dice en prensa que llega con ellos a acuerdos, pero no es verdad, ni siquiera habla con ellos, y presenta planes de atención primaria que están vacíos de contenido y que son repetitivos de otros años. Los reunió en campaña electoral para preguntarles qué tal llevaban los planes de verano a sabiendas de los problemas de falta de médicos que van a tener durante todo el verano y que se las van a ver y desear para poder cubrir todas las plazas. Parece una tomadura de pelo.
Y esto que estoy diciendo yo aquí, no lo dice solo el Partido Popular. Hace unas semanas tuvimos una sesión de control en la que yo le pregunté por esta necesidad de médicos a la ministra de Sanidad, pero le preguntó también la portavoz del PNV sobre este asunto y le preguntó también un portavoz de Bildu; es decir, esto no tiene color político, esto es un problema real que tenemos en España y no va de ideología. (Aplausos).
El estatuto marco y la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias son claros. La ministra puede tomar medidas extraordinarias en las convocatorias MIR para que no queden plazas sin cubrir. Puede autorizar más unidades de formación, puede agilizar la homologación de profesionales extracomunitarios. ¡Claro que puede hacer cosas! Lo que tiene que hacer es dejar de dar largas a los consejeros, dejar de echar balones fuera y sentarse con ellos para resolver este asunto de una vez por todas. Eso es lo que tiene que hacer la ministra, y dejarse de fotos, del cannabis, de irse a la OMS... Eso es lo que tiene que hacer. (Aplausos).
Señorías, es una irresponsabilidad absoluta, con la que se nos viene encima este verano y durante los próximos años, utilizar esta falta de profesionales médicos como una guerra política; una absoluta irresponsabilidad. Hoy podemos decirle entre todos a la ministra que se ponga a trabajar de la mano de las comunidades autónomas. Si cuando votemos esta PNL el jueves en lugar de pensar en nuestras siglas políticas pensamos en los ciudadanos y en los profesionales, nos lo agradecerán.
Muchas gracias. (Aplausos).