María José Rodríguez de Millán Parro
Gracias, presidente. Señor ministro, han pasado ya seis años desde que ustedes llegaron al poder por medio de una moción de censura que, bolso en el escaño aparte, se sustentó sobre otra gran mentira, otro gran fraude, la supuesta lucha del Partido Socialista contra la corrupción. Se disfrazaron entonces de abanderados de la política saneada y de perseguidores de las malas prácticas de sus socios en Bruselas. Incluso llegaron, por increíble que parezca, a reivindicar la Constitución y a exigir la dimisión de Mariano Rajoy por la responsabilidad política de la sentencia de la Gürtel. Sus menciones al prestigio institucional, sin embargo, han degenerado con el paso de los años en la mayor degradación que se recuerda y su famosa higiene democrática se ha convertido en una fosa séptica de corrupción y autocracia. Nada bueno podía salir de la falsa premisa que sustentaba aquella moción de censura, porque seis años más tarde las evidencias hablan por sí solas. La evidencia de una economía asfixiada por el gasto político y una deuda histórica, el 109 % del PIB, que va a hipotecar el futuro de las generaciones que vienen. No hay nada más antisocial que eso, señor ministro. La evidencia de un campo español arruinado por la competencia desleal de otros países y por la complicidad de su Gobierno. Esta semana sabíamos que Marruecos iniciaba las obras de la mayor desaladora de todo el continente africano, financiada también gracias a Sánchez. Entonces, ¿para quién gobiernan ustedes? ¿Gobiernan para Marruecos o gobiernan para los agricultores españoles y los agricultores andaluces, a los que están arruinando porque allí no hay industria y viven de la agricultura y de la ganadería? (Aplausos). Es decir, mientras nuestros agricultores necesitan agua, el Gobierno financia el acceso a esta en países que compiten de una forma desleal con nuestros productos. La evidencia de una industria desmantelada y deslocalizada en favor de países terceros por culpa de las restricciones arbitrarias de la Unión Europea que no se aplican en otros países, pero sí en el nuestro. La evidencia de una inseguridad disparada gracias a un Gobierno que ha decidido premiar a los criminales de todo tipo, y los números están ahí: en Madrid han crecido un 27 % las agresiones sexuales y en Cataluña ya hay más presos extranjeros que nacionales. La evidencia de un empobrecimiento de las familias españolas, que ven como día a día pierden poder adquisitivo, cómo la vivienda sube y los salarios son cada vez menores. La evidencia de una traición sin precedentes a nuestra nación, la aprobación de una amnistía en favor de los que quieren romperla, aprobada pervirtiendo todo el procedimiento legislativo (aplausos), una amnistía que ni ustedes mismos se creen, porque la negaban y decían que era imposible. Un gobierno y un presidente totalmente cercados por la corrupción que afecta a sus amigos, pero también al círculo más íntimo del presidente del Gobierno. Y yo no sé si Ferraz es o no una máquina del fango, pero lo que está claro es que es una máquina de corruptos.
Porque ustedes no han dejado un límite sin sobrepasar, no hay contrapeso al Poder Ejecutivo que no intenten anular, no hay institución sin asaltar. Y, con todo, su única preocupación es tratar de amordazar a los que denunciamos esta realidad. (Aplausos). Si no les gusta la crítica de los medios de comunicación, les amenazan y riegan con 270 millones de euros a los afines para que publiquen manifiestos acusando de golpistas mediáticos y judiciales a todos los periodistas libres y jueces que ejercen su labor con independencia. Si los socios de los que dependen ustedes delinquen, entonces ustedes cambian el Código Penal a su medida, les indultan o les amnistían, usurpando el Poder Judicial y creando una casta privilegiada a la que le basta con delinquir para recibir el trato de favor del Gobierno. Si no les gusta el trabajo de los jueces y la denuncia que hacen los periodistas de la corrupción que está cercando al PSOE y a la familia del presidente del Gobierno, entonces amenazan con terminar de asaltar el poder.
Ustedes son los que han ordenado al Tribunal Constitucional que indulte al PSOE andaluz por los ERE de Andalucía, el mayor caso de corrupción de Europa (aplausos), y todos los que denunciamos esto somos ultraderecha, máquina del fango, somos los responsables de difundir bulos, porque todo es bulo menos su comité de expertos inexistente o sus periodistas comprados a razón de medio millón de euros al año. (Aplausos).
Porque a ustedes les molestan los jueces, les molestan los periodistas, les molesta tener que rendir cuentas, les molesta la oposición, les molesta la opinión pública, les molesta la separación de poderes —usted es el más claro ejemplo de ello—, les molesta que haya un Poder Judicial que les recuerde que ustedes también están sometidos a la ley, les molesta la crítica y, por eso, se blindan descaradamente frente a ella, mientras despenalizan las injurias a la Corona. Y ahora ustedes anuncian una ley de censura dentro de su plan de represión para atacar y colonizar los dos últimos terrenos donde se defiende la ya deteriorada democracia en España, la prensa libre y el Poder Judicial. (Aplausos). Pero no se engañe, ustedes son los de los prostíbulos en Andalucía, los de Filesa, los del caso Delcy, los de los ERE, los del Tito Berni, los de Koldo, los de Begoña Gómez y un largo etcétera. (Aplausos). Nunca han creído en la democracia, y basta con repasar la historia de su partido para saberlo. Y hoy se atrincheran en sus sillones, haciendo virtud del engaño, de la mentira un arte y de la corrupción una dinámica normalizada. Sánchez es el primer presidente de la democracia que tiene a su hermano y a su esposa imputados por corrupción y por graves delitos contra la Hacienda pública. (Aplausos). Así que no, señor Bolaños, el fango y los bulos son ustedes.
Cada día que pasa hay un nuevo imputado en sus filas. A este paso le van a tener que pedir a Junts que vote a favor de una amnistía para rescatarles a ustedes, al PSOE, al completo. Los conflictos diplomáticos son constantes y los volantazos en política exterior ya no encubren sus traiciones. Son ustedes un gobierno que retiró al embajador argentino por capricho, que generó un conflicto internacional para que no se hablase de la corrupción de la familia de Sánchez y aún se atreven, después de todo, a cargar contra el presidente Milei por señalarlo. Su actitud errática es la propia del animal que cabecea porque se sabe herido y, en esta espiral de artificio, capaces serían de reconocer la españolidad de Gibraltar con tal de esquivar un nuevo escándalo, porque solamente cuando se equivocan, aciertan. Tapar su corrupción es imposible, porque sencillamente desborda, y por eso ahora su jefe y usted han decidido intensificar el manoseo judicial por la vía del ultimátum y del chantaje. Y cuentan ustedes con el mejor aliado, el Partido Popular, con el que se han repartido también esas instituciones. A nosotros jamás nos van a ver ni el amago de negociar nada con ustedes. (Aplausos). Y como con ustedes siempre hay un sótano más de putrefacción e indignidad, han dado un ultimátum al Partido Popular para renovar el Consejo General del Poder Judicial, que lleva dos mil días caducado; dos mil días en los que valientes jueces y fiscales están desempeñando su labor con independencia y rigor, frente a las presiones de su ministerio y de su presidente.
Ya ni siquiera se esconden. El señor Sánchez ha reconocido abiertamente que no quiere que los jueces elijan a los jueces, y dijo en la televisión pública, literalmente, que han encontrado un buen equilibrio con que esa elección sea refrendada por el Congreso, ya que todo el poder emana de la soberanía nacional. Una afirmación absolutamente perversa, porque la legitimación democrática de los jueces y magistrados no viene de su elección popular, sino de su exclusiva sujeción a la Constitución y a las leyes, no a lo que diga Sánchez ni a lo que diga usted. (Aplausos).
Sin embargo, le voy a dar la razón en algo. Ustedes dicen que la sede social de la máquina del fango está en Madrid, y tienen razón, en la calle Ferraz, número 70, porque todos los que entran salen manchados con algo. Restringir y eliminar cualquier resquicio de libertad se ha convertido en su único objetivo. Por ejemplo, restringir y eliminar contenido online que pueda suponer riesgo de desinformación. ¿Quién determina lo que es desinformación? ¿El de ‘con Bildu no vamos a pactar’? ¿Ese lo va a determinar? ¿El del comité de expertos inexistente? ¿Una comisión de la verdad, al estilo Orwell? O usar software espía si un periodista no revela sus fuentes por razones de interés general, o terminar de regalar nuestros medios al capital extranjero. ¿Quién dice lo que es un medio de comunicación? ¿Sánchez? ¿El de los cambios de opinión? ¿El de ‘nunca apoyaremos un gobierno de separatistas’? ¿El de ‘nunca aprobaremos los indultos’? ¿El de ‘nunca aprobaremos una amnistía’? Para ustedes todo el mundo es un extremista. (Aplausos). Todo les parece extremista, menos que sea el presidente de un gobierno cualquiera el que determine lo que es verdad o no, o el que determina lo que es un medio o no en función de su conveniencia. Además, no ha habido nunca mayor oxímoron que usted y su cargo, nunca ha habido tanta injusticia en nombre de la justicia ni tanta invocación a los muchos para privilegiar a unos pocos.
La crisis que han provocado ustedes es total, en todos los órdenes. Una crisis política e institucional sin precedentes, una crisis económica con la familia depauperada, una crisis social con todas las instancias básicas de afectos y solidaridad en jaque, y una crisis moral profundísima con un gobierno que ha hecho de la mentira su seña de identidad. Nosotros nunca participaremos del mercadeo de las instituciones que ustedes están llevando a cabo durante décadas, llegando incluso a nombrar candidatos propuestos por los partidos separatistas. Nuestra oposición va a seguir siendo total y frontal. ¡Ni se imagina el cuajo que tenemos para aguantar lo que nos echen! (Aplausos).
Señor Bolaños, la corrupción es esencialmente una desnaturalización, que las cosas no estén donde deben estar: que el dinero no esté en los bolsillos de los españoles y sí en los bolsillos de los amigos de la mujer del presidente del Gobierno, que los jueces tengan que sufrir las presiones de los políticos y no puedan ejercer su labor con libertad, que su Gobierno esté con los terroristas y no con las víctimas, o que un ejecutivo corrupto y legítimo como el suyo esté ocupando el Gobierno de España. (Aplausos). De manera que hagan ustedes un único acto de servicio por una vez en la vida, el único (aplausos), nada más que uno, y váyanse, aunque sabemos sobradamente que para alguien como ustedes, unos ególatras que han construido su carrera política sobre la base de la mentira, es prácticamente imposible admitir que estaban equivocados.
Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).