Carmen Navarro Lacoba
Gracias, presidenta. Señor Bolaños, buenos días. El pasado domingo el Partido Popular ganó las elecciones por quinta vez consecutiva. (Aplausos). El Partido Popular sigue subiendo exponencialmente en escaños y en votos y, sí, el Partido Socialista perdió las elecciones, señor Bolaños, como las lleva perdiendo de forma ininterrumpida desde noviembre de 2019, encadenando derrota tras derrota en autonómicas, en locales, en generales y ahora también en europeas. Señor Bolaños, mientras que el Partido Socialista pierde votos y escaños, los españoles pierden libertad y dignidad. Mientras el Partido Socialista pierde elecciones, ustedes socavan cada día más el Estado de derecho de este país. Entienda lo que le preocupa, y mucho, al Partido Popular: la salud democrática de España. Señor Bolaños, usted cree que esto va de perder las elecciones un día y gobernar toda la vida, pero el axioma no funciona así. Ustedes pierden y no gobiernan, resisten. No gobierna el que no tiene capacidad de aprobar leyes, porque su mayoría depende del imperativo de sus socios independentistas y comunistas; no gobierna el que está maniatado por un prófugo de la justicia; no gobierna el que cede la Alcaldía de Pamplona a los herederos de ETA a cambio de su sillón, y no gobierna el que, sin respeto a la división de poderes, tiene al Congreso bloqueado y al Senado maniatado. Señor Bolaños, reconózcalo: resisten, y a su resistencia la quieren llamar mayoría progresista para encontrar en la épica y en el relato lo que no son capaces de encontrar en las urnas. Le digo yo lo que es su mayoría progresista: un muro. Es un muro que está dividiendo a españoles en buenos y malos, en españoles que pueden cumplir la ley y españoles que pueden saltársela; un muro que contrapone a radicales; un muro que desprecia el mérito y la capacidad, porque ustedes prefieren al afín para colonizar las instituciones que coadyuvan a su fin, que es mantenerse en el poder. Ahora ese muro también divide a los españoles entre los que van a pagar impuestos y los que se van a gastar los impuestos de los que los pagan. Encima ustedes lo apodan singularidad cuando solo están ahondando la desigualdad de los españoles en una deriva que solo ustedes empezaron a emprender. Por eso, hoy aquí quiero recordar la Constitución española de 1978, porque es la que consagra la igualdad de los españoles, y quiero recordarles que aquí está el Partido Popular para seguir defendiendo
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la igualdad de todos los españoles. (Aplausos). Sí, ya sé que usted ahora dirá: El Partido Popular con la Constitución siempre en la boca. Señor Bolaños: hoy, mañana y siempre la Constitución de 1978. ¿Sabe por qué? Porque es nuestro marco de convivencia, porque es la garantía de nuestra democracia, porque es la que consagra la división de poderes, la igualdad de los españoles y el Estado de derecho y, sí, porque es todavía la que contiene su deriva populista, aunque usted la quiera llamar progresista.
Señor Bolaños, repasemos juntos también el título III de la Constitución, que es el que apellida a su ministerio. El artículo 66.2 dice así: Las Cortes Generales elaboran las leyes, aprueban los presupuestos generales y controlan al Gobierno. El Ejecutivo está paralizando las funciones de esta Cámara, y ese es el motivo de la interpelación de esta mañana a usted, ministro del ramo. Ustedes están silenciando la iniciativa legislativa en el Congreso y en el Senado. No hay presupuestos en España porque no los elaboran porque no pueden aprobarlos. Además, abusan del veto presupuestario a la iniciativa de otros grupos parlamentarios como el Partido Popular y obvian el control de la oposición, al que, por imperativo constitucional, también están sometidos en esta Cámara.
Mientras, señor Bolaños, ¿cuál es el balance de su Ejecutivo y de esta legislatura? Aprobar una ley y retirar otra. No tienen más. Aprobaron la ley de amnistía. Además, fue usted el que, con gorro de ministro, pero capa de primer diputado socialista, presentó en este mismo escenario la proposición de ley de amnistía. ¿Por qué una proposición de ley de amnistía cuando todos sabemos que querían llamarla proyecto de ley de amnistía, porque era el proyecto que hacía resistir al Gobierno sanchista? Sí, y con Sánchez, todos ustedes; también usted, señor Bolaños. Y, sí, alguien ha dicho esta mañana aquí que han aprobado cinco leyes, pero han publicado solo una en el Boletín Oficial del Estado —del que, por cierto, usted también tiene la llave— diez días después de aprobarla en esta Cámara. ¡Qué casualidad!, dos días después de las elecciones europeas y un día después de constituir la Mesa del Parlamento de Cataluña, no vaya a ser que la publicación de la amnistía viniese a contravenir sus intereses.
Nosotros pensábamos que el estratega del Partido Socialista era Iván Redondo y usted, un jurista del Banco de España. Vaya, creo que ya está satisfecho, ya ha pagado el precio de la investidura de Sánchez con la ley de la amnistía, señor Bolaños. Y ¿qué le quedaba? Retirar una ley, la ley del suelo. (Aplausos). Sí, la ha retirado en tiempo de descuento, sin observar el procedimiento, humillado por su propio Consejo de Ministros y a toda prisa para evitar que el bochorno de perder otra votación más en este Pleno pudiese evidenciar que ustedes no pueden gobernar. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).
Ya que ustedes no son capaces de sacar adelante sus leyes, ¿qué les parece si deja tramitar las nuestras? El Senado ha admitido a trámite y remitido a esta Cámara hasta nueve proposiciones de ley impulsadas por el Grupo Popular como, por ejemplo, la ley de equiparación de la dependencia con el grado mínimo de discapacidad, la ley contra la ocupación ilegal, la gran lacra de este país. Este mismo Congreso ha admitido a trámite tres textos legislativos de este grupo; legislación, siempre, para mejorar la vida de la gente: la atención a los enfermos de ELA, la ley que protege a los ganaderos del ataque del lobo o devolver a esta Cámara el protagonismo de una política exterior que el Gobierno pretende ejercer de forma unilateral y sin diálogo. Todas estas son doce leyes promovidas por el Partido Popular, que están paralizadas; paralizadas porque los mismos partidos que no logran impulsar ninguna desde el Gobierno tampoco quieren que salga adelante ninguna otra; tampoco. Su estrategia es de paralización de la función legislativa en estas Cortes.
Llega hasta el punto de que nos han vetado nuestra ley de apoyo al sistema alimentario español, una ley estratégica para el país e importantísima para los intereses de muchísimos españoles, y ustedes lo han hecho sin motivación y sin fundamento, saltándose la doctrina del Tribunal Constitucional, que ha dejado muy claro, por cierto, en estos años, que el Gobierno solo puede vetar leyes que afecten al ejercicio presupuestario vigente. La ley del Grupo Popular se difiere hasta la entrada en vigor de los próximos presupuestos generales. Lo dice muy claro. Pero, claro, ustedes saben que, si esa ley se aprueba aquí en las Cortes Generales, serán ustedes los que tendrán que adaptar su proyecto de presupuestos a lo que le pide una mayoría de esta Cámara y ustedes no están pendientes de eso, están pendientes de satisfacer los intereses de las minorías que le apoyan. (Aplausos).
Señor Bolaños, las Cortes Generales tienen función legislativa, los grupos parlamentarios tienen iniciativa legislativa y está reconocida en la Constitución. Ya que el Gobierno no es capaz de impulsarla, levante el bloqueo, permita que lo haga la oposición. En esta Cámara usted, a lo mejor, ha creído que solo se inviste al presidente del Gobierno un día y se acabó, puede echar la llave. Pues no. Esta Cámara también marca la agenda y demanda otras iniciativas que apoya una mayoría de los representantes de la soberanía nacional.
Le voy a poner algunos ejemplos, porque el Grupo Popular lleva más de ochenta votaciones ganadas en esta legislatura. En política exterior, se aprobó que el Gobierno rectificase su postura respecto al Sáhara o que defienda las elecciones libres en Venezuela. Entiendo que el señor Albares en esto no está porque, quizás, está más preocupado de alcanzar una vicepresidencia —quizás usted también, señor Bolaños—, pero díganos ¿cuándo piensa cumplir con el dictamen de la Cámara, señor Bolaños? Es eso lo que importa a los españoles ahí fuera. En políticas sociales, hemos sacado adelante medidas muy concretas que han apoyado, además, gobiernos autonómicos como abordar el déficit de médicos de familia que sufre el Sistema Nacional de Salud, la gratuidad de la escuela infantil de 0 a 3 años o cumplir con el 50 % de la financiación de la dependencia. En materia fiscal, lo sabe muy bien también, señor Bolaños. Aquí se ha aprobado deflactar la tarifa del IRPF; aquí se ha aprobado rebajar el IVA de la carne, el pescado y las conservas de una cesta de la compra que asfixia a los españoles que no pueden llegar a fin de mes; y aquí se han aprobado exenciones fiscales para quienes más lo necesitan, para los jóvenes de nuestro país en sus primeros años de vida laboral.
Todas estas medidas son las que ha aprobado esta Cámara, señor Bolaños, con una mayoría —¿sabe cómo?— legítima, tan legítima como la que usted pregona de su investidura. ¿Por qué no las están aplicando y cumpliendo, señor Bolaños? ¿Por qué no atiende el mandato de esta Cámara, señor Bolaños? ¿Las mayorías de este Congreso solo son válidas cuando sirven para investir a Pedro Sánchez, pero no cuando le dan mandatos claros a su Gobierno? Señor Bolaños, su Gobierno es incapaz de hacer propuestas de consenso en política exterior, ya no hacen ninguna propuesta en política social y es incapaz de presentar los presupuestos generales que recojan una política fiscal a la altura de lo que los españoles necesitan. El Partido Popular le propone: levante el bloqueo y ejecute las propuestas que la oposición sí ha logrado sacar adelante en esta Cámara.
Por último, llegamos a la tercera función, no por ello menos importante: la función de control a la que usted y su Gobierno están sometidos en esta Cámara. Yo entiendo que para usted hablar de control es oírlo y se le ponen los pelos de punta. Si considera que la prensa le controla, cuando lo que realmente está es criticándole, la llama seudoprensa; si consideran que están sometidos a una investigación judicial, también el Poder Judicial le controla. (Aplausos). Entonces, hablan de que son prevaricadores. ¿Prevaricadores un juez de instrucción, un juez del Tribunal Supremo? El del caso de Magdalena Álvarez, por cierto, al que el presidente del Gobierno ha llamado vil persecución de derechas. Oiga, que son sus vocales, sus vocales progresistas del Consejo General del Poder Judicial, los que le han dado un tironcito de orejas, porque dicen que el Ejecutivo se está inmiscuyendo en su labor judicial.
Por supuesto que, si no quiere someterse a la crítica de la prensa ni a la investigación judicial de los jueces y magistrados, cómo iba a someterse al control de la oposición. Si no responden a ninguna pregunta en esta sesión de control, si utilizan los turnos para que sean los ministros los que interpelan a los diputados de la oposición y si, además, son incapaces de dar la cara con una respuesta clara y real cuando sucede algo de interés general para este país. Miren, hasta la sesión de control ha sido utilizada para dejarles a todos ustedes a la altura del betún por una de sus ministras cuando sirve para ponerse en valor como la ministra más valorada de todo el Gobierno, dejándoles a todos a los pies de los caballos. Lo único que sí cumplen puntualmente es su retahíla; la retahíla de ministros que estarán ausentes en cada sesión de control. Mire, la última, de esta semana. (Muestra un documento). Por cierto, cinco; usted suma seis con la que nos han reenviado esta mañana de su ausencia para la próxima sesión de control, la última del mes de junio. Este es su resumen, señor Bolaños, la mayoría del muro. Reconózcalo. La que no consigue que el Poder Legislativo avale sus leyes, la que no cumple con los mandatos que le da el Congreso y la que no permite que las Cortes Generales le controlen debidamente.
Señor Bolaños, nadie les obligó. Nadie les obligó a gobernar con esta mayoría en el Congreso y en el Senado. Fueron ustedes mismos los que quisieron aferrarse al banco azul y, ahora, si quieren mantener su Gobierno en minoría, tendrá que tramitar las leyes que propone una mayoría legítima de esta Cámara, tendrá que cumplir con los acuerdos que vota una mayoría legítima de esta Cámara y tendrá que responder y dar las explicaciones que le pide una mayoría legítima de esta Cámara.
Muchas gracias, señor Bolaños. (Aplausos).