Señor Bolaños, no sabe lo que quiere decir la palabra adolecer, que es sinónimo de carecer; lea el diccionario, usted que quiere recomendar lecturas.
Están ustedes en una deriva desquiciada rumbo a una democracia fallida. Yo quiero reivindicar hoy a los contrapoderes imprescindibles en una democracia plena a los que ustedes atropellan: a los periódicos, a los que un seudodemócrata se atreve a llamarse seudomedios; a los jueces que aplican la ley al investigar a una presunta corrupta y procesar a un malversador, aunque se llamen Begoña Gómez y Carles Puigdemont, y a los fiscales que reciben insólitas órdenes de delinquir para blanquear al socio del Gobierno y ensuciar al novio de una rival. (Rumores). Un fiscal general imputado, ¿lo ha pensado, señor Bolaños? El Gobierno ya solo depende del delito para sobrevivir. (Aplausos.—Una señora diputada: ¡Muy bien!).
Y, algo más. Quiero reconocer hoy al rey, al que la amnistía condena y convierte en blanco de críticas injustas. No, señorías de VOX, el rey no puede negarse a firmar una ley como si fuera un desobediente más. Y no, señorías del PSOE, el discurso de Felipe VI del 3 de octubre de 2017 no debe ser derogado (aplausos), no porque sea el discurso del rey, sino porque fue y es el de la razón democrática, el de la adulta advertencia a los delincuentes y el imprescindible amparo a las víctimas, el discurso de un Estado en el que rigen la libertad, la igualdad y, sí, la fraternidad.
El jueves el Partido Socialista votó en Navarra una moción que llama a nuestra monarquía corrupta e incompatible con la democracia. No lo hizo por fervor republicano. ¿Libertad? Ustedes anteponen sus negocios identitarios a los derechos civiles y lingüísticos de millones de ciudadanos. ¿Igualdad? Ustedes promueven una discriminación radical: arriba una casta nacionalista con derecho a delinquir, abajo los catalanes que cumplen la ley y el resto de los españoles que pagan. ¿Fraternidad? Ustedes liquidan la solidaridad y alientan la división de todo. A ustedes no les mueve el amor a la república, sino el desprecio a la democracia que la Corona hoy garantiza y seguirá garantizando. Sí, señor Bolaños, señorías del frente populista por la impunidad y la degradación general: Sánchez pasará, la monarquía constitucional perdurará. (Aplausos).